viernes, 11 de marzo de 2016

122- Rutina familiar

Cindy se encontraba con Wen en una cafetería cercana. Ambos habían pedido cafés calientes para llevar y acto seguido salieron a la calle. Se dirigieron a las escaleras que había frente a un banco, un edificio enorme. La joven pareja de adolescentes tomó asiento en los escalones y se sonrieron mutuamente.

-Un brindis.- sugirió Wen alzando su café cubierto por plástico.

-¿Con café?- inquirió Cindy entre risas.

-¿Y por qué no?- Wen hizo una falsa mueca de tristeza.

-Venga, vale.- Cindy rodó los ojos.

Ambos alzaron sus cafés y los entrechocaron. Luego retiraron los plásticos y el humo cálido les llegó hasta la cara. Empezaron a beber a sorbos pequeños el delicioso café.

-¿Estás feliz?- preguntó Cindy al cabo de unos instantes de silencio.

-¿Eh?- Wen la miró, con sus ojos verdes desprendiendo curiosidad y confusión por la pregunta.

-Ya sabes, en cierto modo, eres tío. No por parte de hermanos, pero por parte de prima. Brianna. El hijo de ella y Harry. Es tu sobrino segundo, más o menos.- opinó Cindy, apoyando su cabeza en una de sus manos, tratando de acomodarse para hablar con Wen.

-¿Barry? Ah, claro. Es mi sobrino, en cierto modo. Brianna, su madre, es mi prima, así que sí. Podría decirse que sí, ¡soy tío!- Wen sonrió ampliamente y acto seguido sorbió su café de nuevo.

-No lo he visto todavía, pero Aly sí, y dice que es muy mono.- dijo Cindy bostezando, cansada debido a caminar con aquél clima tan frío.

-Lo es. Es precioso y chiquitín. He tenido oportunidad de tenerlo en brazos, también. Creo que ahora tiene unos diez días de vida. Es muy pequeño y duerme bastante.- declaró felizmente Wen, con la mirada llena de alegría y la voz repleta de ternura.

-Qué bien... Ojalá pueda verlo pronto. Me gustan mucho los bebés, cuándo no lloran ni chillan, claro.- opinó Cindy antes de dar otro trago de su café.

-Podrás. Y créeme, te encantará. Es un bebé muy bonito. Normal que mi prima haya cambiado tanto últimamente. La maternidad le ha sentado bien. Y creo que Harry también está cambiando. Ahora ambos son padres, al fin y al cabo.- se expresó Wen con calma y franqueza.

-Creo que te entiendo. No creo que tu prima y Harry hayan cambiado totalmente, pero sí que han desarrollado... ¿Cómo decirlo? Un sexto sentido, el de la paternidad, se supone. Por ejemplo, mis padres aseguran que tienen la misma personalidad que cuándo eran jóvenes. Tener hijo no cambia la personalidad de alguien, simplemente le da un sentido de renovada madurez y responsabilidad.- contribuyó Cindy a la opinión de Wen.

-Exacto. Ahora mi prima y su marido tienen una vida que depende de ellos, un bebé indefenso que les pertenece y deben criarlo. Un hijo es el mayor cambio que alguien puede tener en la vida. De modo que entiendo que ahora estén preocupados, pero sé que van a ser unos buenos padres.- asintió Wen.

-Yo también lo pienso.- repuso Cindy.

Ambos volvieron a sonreírse y bebieron sus cafés de nuevo, sentados en aquellas enormes escaleras de la calle. Acto seguido siguieron conversando durante largo rato cómo la pareja charlatana que eran.



~~~

Harry y Brianna se encontraban en su hogar, junto al pequeño Barry.
En aquél momento, Brianna estaba revistiendo una habitación antigua con papel de pared, ayudada por Harry. Había aprovechado su vuelta de Londres a Nueva York para colocar algunas cosas en la mansión de Harry y de ella, y con ello re-decorando algunas habitaciones que necesitaran ser pintadas de nuevo o cubiertas por papel de pared.
El matrimonio hacía aquello también para mantenerse ocupados mientras Barry dormía. Al ser un bebé de poco más de una semana de vida, dormía mucho. Y los jóvenes padres se sentían ansiosos y nerviosos cuándo el bebé dormía y ellos dos se quedaban sin nada qué hacer, nadie de quién cuidar.

-Brianna, por favor, ¿me pasas las tijeras? Queda una parte del papel de pared sin recortar.- pidió Harry ocupado mientras sostenía un trozo gigante de papel fino y rugoso.

-Claro, toma.- Brianna le entregó unas tijeras a su marido.

-Gracias.- murmuró Harry antes de ir directo a cortar el papel de pared.

Brianna, por su parte, agarró otro gran trozo de papel de pared y lo fue colocando a lo largo de una de las paredes de la estancia mientras lo iba pegando y adhiriendo con cuidado.

-Oye, Brianna.- habló Harry mientras seguía cortando el papel de pared, concentrado.

-¿Sí?- repuso la joven, aún atareada.

-¿Tú todavía me quieres?- preguntó el cantante en tono tranquilo y calmado, cómo si fuera una pregunta poco importante, y sin apartar la mirada del papel que estaba recortando.

Brianna se quedó quieta de repente, aún sosteniendo el papel de pared contra ésta. Giró un poco su cabeza para mirar a su marido. Luego volvió a mirar hacia el papel de pared, cómo si esperase encontrar una respuesta apropiada escrita en éste.

-¿A qué viene ésa pregunta?- quiso saber, ligeramente ofendida y dolida.

-No puedes responder a mi pregunta con otra pregunta.- objetó Harry, terminando de recortar su trozo de papel y estirándolo.

Brianna alisó el papel de pared que sostenía y siguió moviéndose de lado a lado mientras lo seguía pegando. Dejó escapar un pequeño suspiro de frustración. La duda le ofendía.

-Claro que sí. No entiendo por qué me preguntas algo, conociendo la respuesta.- dijo en voz baja.

-Quería asegurarme.- Harry no apartaba la mirada de su trozo de papel, pareciendo muy concentrado en éste.-Menos mal que has dicho que sí. Porque yo también te sigo queriendo.- añadió como si nada.

Brianna se volvió a quedar quieta. Giró de nuevo la cabeza para mirar a su esposo Harry, y al ver que éste no se giraba, la joven volvió a lo suyo. 
Desde su reencuentro en Londres, desde lo de Barry, no habían tenido ningún tipo de interacción romántica. Ni un beso, ni un abrazo, ni una caricia. Sólo ligeros toques en la espalda o los hombros para llamarse la atención cuándo el bebé necesitaba algo. Y ambos habían estado durmiendo juntos, en la misma cama. Pero sin abrazarse, cada uno en posición fetal, dándose la espalda mutuamente. Su relación se había enfriado tras aquellos nueves meses en los que Brianna había huido embarazada. Al menos, los dos habían roto sus papeles del divorcio, lo que daba indicios de que no planeaban divorciarse. Pero su complicidad se había ido. Pese a la distancia emocional entre ellos, se seguían amando. Hablando metafóricamente: Las cenizas de su amor seguían cálidas. Pero aún no había vuelto a formarse el fuego. La frialdad mutua era todo lo que les quedaba tras nueve meses sin verse ni mantener ningún tipo de contacto.

-Es un alivio saberlo, la verdad. Sé que tienes muchos motivos para dejar de quererme, y aún así, no lo haces.- masculló Brianna por lo bajo, todavía concentrada en adherir el papel de pared.

-En cierto modo, es verdad. Sigo sintiéndome engañado, herido, abandonado. Pero al fin y al cabo, te he encontrado. He vuelto a estar contigo. He podido ver al hijo que me has dado. Y sé que nunca me fuiste infiel, del mismo modo que sabes que yo nunca te fui infiel a ti. Cuándo me dijiste que tenías a otra persona en tu vida, no mentías, porque esa otra persona era Barry.- decía Harry, dejando las tijeras a un lado y colocando el papel sobre la pared más cercana a él.

-Exacto. Respecto a éso, no te mentí. Nunca te mencioné ningún amante, aunque mi intención era que lo interpretaras de ésa forma.- suspiró Brianna.-Pero el caso es que tomé una decisión equivocada, aunque yo pensaba que era la mejor opción. Está claro que me equivoqué.-

-Sí, aunque en cierto modo no te culpo del todo. Sentiste miedo.- Harry adhirió el papel de pared y luego fue a por otro rollo del mismo.-El ser humano reacciona fatal ante el miedo.-

Brianna asintió lentamente. Seguía sin comprender por qué había hecho todo aquello. Pero lo importante en aquél momento era que las cosas iban bien, a pesar de que su relación con su marido se había enfriado y vuelto distante. A pesar de aquello, ambos no podían evitar sonreírse mutuamente cuándo cuidaban de su hijo. La ternura del pequeño les iba uniendo, muy poco a poco, pero servía.
Se oyó un pequeño sollozo infantil desde otro cuarto. Brianna y Harry se miraron.

-Ya voy yo.- dijo el joven.-Tú sigue colocando el papel de pared, ¿sí?-

-De acuerdo.- asintió Brianna, y trató de esbozar una pequeña sonrisa cerrada.

Harry salió de aquella habitación y caminó por el pasillo hasta llegar al dormitorio de Barry. Se dirigió a la cuna y vio a su pequeño bebé despierto. Tenía los ojos medio abiertos y vestía un traje de cuerpo entero azul. Harry sonrió, y, con delicadeza, alargó sus brazos al interior de la cuna, y sostuvo a su hijo en sus manos. Acto seguido se lo colocó entre los brazos con sumo cuidado.

-Hola, pequeñín.- lo saludó con voz suave.-¿Ya tienes hambre otra vez?-

El bebé agitó sus diminutos puños, mirando a su padre. Acto seguido hizo otra mueca y empezó a llorar. Harry lo alzó un poco y le olió el trasero. Se apartó y sonrió, frunciendo el ceño.

-Oh, vaya. Has hecho de vientre, ¿eh? Espero que no te hayas puesto malito de la tripa.- murmuró mientras, con ternura, tumbaba a su bebé en el cambiador de pañales.

Mientras tarareaba One Thing de su grupo, Harry le cambió los pañales al pequeño. Para ello tuvo que quitarle la ropa primero, y se dio prisa para que no cogiera frío. Tras ponerle el nuevo pañal, Harry volvió a vestir a su hijo, acto seguido agarró una pequeña y suave manta de color azul pálido con pequeños animales estampados, y envolvió a Barry en ella. El bebé mostró un inmediato alivio, dejando de llorar, mostrándose tranquilo y sereno de nuevo, muy cómodo ante su nueva condición.

-Muy bien. Mejor ahora, ¿verdad? ¿Estás calentito? Sí, lo estás. Mi pequeño Barry está a gusto. Te ves tan mono envuelto en ésta manta.- decía Harry inclinándose sobre el pequeño, el cuál seguía tendido en el cambiador de pañales.-No me extraña que ya todo el fandom de One Direction te adore. Eres una preciosidad.-

Barry pareció sonreír, aunque su expresión facial denotaba un cansancio profundo, y ansiedad por ser sostenido en los brazos de alguien. Daba pequeñas patadas, aunque sus diminutas piernas estaban cubiertas por la manta en la cuál su padre lo había envuelto. Se veía muy gracioso tratando de moverse.

-No debes destaparte mientras estás en la cuna. He notado que le das patadas a tus sábanas, vas a coger frío y te vas a resfriar. No hagas éso, ¿de acuerdo? O papá y mamá se pondrán muy tristes. Papá y mamá no quieren que te pongas malito. ¿Entendido, Barry? ¿Lo entiendes?- decía Harry en tono dulce, tomando de nuevo a su hijo en brazos y mirándolo a los ojos con ternura.

Barry sólo se removió, intentando mover sus brazos y sus piernas, los cuáles estaban completamente envueltos por la manta, igual que todo su cuerpo. Acto seguido soltó un silencioso bostezo, abriendo mucho la boca. Harry no pudo evitar bostezar también, contagiado por su hijo.

-Sigues con sueño, ¿verdad? Ésta forma de bostezar no miente. Venga, duerme un poquito más. Tienes que descansar, que hoy te has despertado muy temprano porque tenías hambre.- decía el cantante caminando de nuevo hacia la cuna.

Con sutileza, tumbó a Barry en el interior de la cuna, y, aunque ya estaba envuelto en una manta, Harry lo tapó igualmente con unas sábanas de bebé y otra manta, a todas luces tratando de evitar que el frío de noviembre atacara la frágil salud de su hijo.

-Duérmete, ¿de acuerdo? Ya te he puesto un pañal limpio y envuelto en una mantita suave. Estoy seguro de que tienes unas ganas increíbles de dormir ahora mismo.- murmuraba Harry, apoyando sus brazos y su barbilla en el borde de la cuna, mirando a su hijo.

Barry respondió con otro bostezo silencioso. Acto seguido empezó a cerrar sus ojos lentamente. Harry, sin poder evitarlo, volvió a bostezar. Siempre bostezaba cuándo veía a su bebé hacerlo.

-Éso es. Duerme calentito.- murmuró sonriendo.

Se alzó para luego inclinarse sobre la cuna, le dio un beso a la delicada frente de Barry, y se fue de la habitación, dejando la puerta entornada para que la luz del día no molestase a Barry, pero sin cerrarla por completo por si éste se ponía a llorar, para que Brianna y él pudieran oírlo.
Acto seguido llamaron al timbre. Harry se dirigió hacia la planta baja y caminó hacia la puerta. La abrió, encontrándose con sus cuatro compañeros de banda y con Aly.

-¡Holaaa!- chillaron los cuatro a la vez.

Se lanzaron sobre Harry para abrazarlo, y éste trató de devolverles el abrazo torpemente, pues no podía abrazar a cinco personas a la vez.

-Chicos, Aly. Me alegro de veros. ¿A qué viene la visita?- preguntó Harry.

-¡Queremos ver al bebé!- Niall aplaudió y una sonrisa cruzó su rostro.

-¡Sí, tenemos muchas ganas de ver al pequeño Barry de nuevo!- corroboró Zayn.

Harry asintió y dejó pasar a los cinco visitantes antes de cerrar la puerta de la casa.
Brianna bajó para recibirlos. Ellos la abrazaron a modo de saludo y acto seguido ella y Harry les ofrecieron café. Los siete jóvenes se sentaron alrededor de una larga mesa del salón de estar.

-Barry se ha dormido hace un momento.- dijo Harry.-De modo que podréis verlo cuándo se despierte.-

-Se despertará en dos o tres horas, de modo que no os preocupéis.- añadió Brianna.

-¿No os han dicho nada los de arriba, verdad?- inquirió Liam antes de dar un sorbo de su café.

-No, por suerte. Ya sabéis que han decidido ser generosos conmigo. No pueden negarme que pase un tiempo con mi hijo, es un recién nacido. Y nuestra carrera es importante, pero todos saben que Barry lo es mucho más. De modo que no, no me han dicho nada por suerte.- Harry se frotó los rizos castaños.

-Menos mal, porque a nosotros tampoco nos han dicho nada.- asintió Louis, más tranquilo.

-Me alegro.- Brianna mostró una sonrisa sincera y tomó su café.

-¿Y todo ha salido bien con lo de la venta de la casa que tenías en Londres, Brianna?- preguntó Aly.

-Sí, ya está puesta en venta. Es barata, seguro que alguien la compra pronto y podré recibir mi parte.- respondió la joven de cabello oscuro.

-¿Y tu perro?- se acordó de repente Niall.

-Se volvió aquí con vosotros, ¿recordáis? Y mis padres lo recogieron del aeropuerto, de modo que no hay que preocuparse. Mi mascota Fabbie está de nuevo con mis padres, a salvo en casa.- contestó Brianna.

-¿Y Barry, qué tal? No puedo esperar a verle la carita de nuevo.- sonrió Aly con dulzura.

-Barry está bien. Cómo ya os dije, se acaba de dormir, pero en general se encuentra de maravilla. Come mucho y se pasa el día durmiendo, cómo es de esperar. Siempre que mira alrededor, lo hace con una curiosidad inmensa.- respondió Harry.

-Pero lo más importante es que está bien de salud. Los bebés tan pequeños suelen ser frágiles ante los resfriados y les da fiebre en seguida. Por suerte, no vamos a permitir que éso pase.- añadió Brianna.

-Es bueno saberlo. Sería horrible si se pusiera malito.- asintió Louis.

-Si sois silenciosos, cuándo nos acabemos el café dejaréis que lo veáis dormir durante un rato. Siempre me gusta mirarlo cuándo duerme, es tan bonito...- Harry suspiró.

-Sí, lo es. Y decidme, ¿para cuándo el segundo?- preguntó Niall pícaramente, dirigiendo una mirada cotilla al joven matrimonio.

-¡Niall!- exclamó Liam dándole una palmada al irlandés en el brazo a modo de desaprobación.

Louis se desternilló de risa. Zayn hizo lo mismo. Aly se rió por lo bajo, tapándose la boca con una mano para evitar ser vista por nadie.
Harry y Brianna se habían sonrojado a la vez ante la pregunta del rubio. Justo antes estaban hablando sobre su relación mientras decoraban las paredes porque no se atrevían a actuar cómo un matrimonio, sino que más bien parecían dos desconocidos.

-No le hagáis caso...- repuso Zayn al terminar de reír.-Simplemente os lo pregunta para disimular su deseo de tener hijos con Aly.-

-¡Zayn! ¿Qué te he hecho yo ahora? ¡El de la pregunta desafortunada ha sido Niall, no yo!- gritó Aly ruborizándose, fulminando con la mirada a Zayn.

-Venga ya, no lo digo con mala intención.- repuso éste.-Solamente estaba molestando a Niall.-

-No me molestas.- dijo el irlandés sacándole la lengua.-De hecho, tienes razón. Quiero que Aly sea la madre de mis hijos cuándo el momento llegue.- añadió.

-Qué bonito.- Liam ladeó la cabeza, algo divertido.

-Silencio.- murmuró Aly enterrando su cara roja entre las manos.

Los demás presentes de la mesa se echaron a reír.

-Bueno, bueno, vamos a dejarla tranquila, a la pobre.- bromeó Louis justo antes de tomar otro sorbo de su taza de café y darle unas palmaditas a Aly en el hombro.

-Éso, cambiemos de tema.- agregó Harry.

-¿Necesitáis algo de ropa nueva para el bebé? O peluches, chupetes, lo que sea.- quiso saber Liam.

-Yo iba a preguntar lo mismo. Barry es el primer bebé descendiente de One Direction y...- empezó a decir Louis, aunque se interrumpió bruscamente y miró a Liam.

Liam lo miró de vuelta. Louis se disculpó con la mirada. Al fin y al cabo, Barry no era exactamente el primer bebé de uno de los componentes de One Direction. El primero había sido de Liam, aunque las circunstancias hubiesen resultado duras y con un horrible final.

-Sigue.- repuso Liam con voz suave, diciéndole a Louis con la mirada que no pasaba nada y que no tenía de qué preocuparse.

-Yo...- Louis carraspeó, incómodo y avergonzado a pesar de que Liam se lo había tomado bien.

-Lo que Louis intenta decir...- interrumpió Niall.-Es que queremos mimar a Barry. Comprarle cositas. Que esté cómodo, feliz y mono todo el rato. Por éso, si necesitáis algo para él, no dudéis en decírnoslo.-

-Gracias, Niall.- asintió Brianna volviendo a sonreír.

-No hace falta, Brianna y yo le compraremos las cosas, al fin y al cabo somos sus padres.- objetó Harry.

-Lo sabemos, pero también queremos cuidar de él y traerle cosas. ¡Dejad que lo mimemos! Es vuestro hijo, sí, pero todos los demás también lo queremos mucho.- habló Zayn arrugando la nariz.

-Vale, vale.- Harry alzó ambas manos en señal de rendición y acto seguido se rió.



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Eleanor había ido al cine con Perrie, pues a ambas les apetecía. La película había terminado, y la gente empezaba a levantarse de sus sillas para marcharse.

-Ha estado bien. Entretenida.- dijo Perrie refiriéndose a la película.

-Sí... De todas formas, los últimos eventos por los que hemos pasado hace varios días sí que han sido entretenidos, y ni siquiera se trataban de una película.- repuso Eleanor.

-Cierto.- Perrie asintió.-Todo lo de Harry y Brianna... El bebé del que nadie sabía... Ha sido todo muy extraño, pero cuenta cómo aventura, al fin y al cabo.-

-Sí, éso es verdad.- admitió la morena.-Por cierto, ¿recuerdas que Louis me pidió matrimonio en la boda Styles?-

-Ajá.- Perrie asintió de nuevo, distraída, y se comió las palomitas que le quedaban en el bol, dejando solo un par de ellas.

-Pues resulta...- Eleanor bajó un poco más la voz.-Que Louis y yo ya tenemos fecha para la boda.- murmuró.

Perrie se atragantó con las palomitas. Eleanor le dio un par de palmadas en la espalda. Acto seguido, la rubia respiró profundamente y miró a su amiga de golpe.

-¡¿Lo dices de verdad?!- gritó.

-¡Shhh!- Eleanor se echó a reír mientras se colocaba un dedo sobre los labios.-¡Baja la voz!-

-¿Cuándo es la boda?- Perrie obedeció, aunque sus ojos estaban llenos de felicidad e ilusión.

-Muy pronto... No te lo puedo decir, no se lo hemos dicho a nadie. Pero sí que puedo contarte éso, que ya hemos decidido la fecha.- objetó Eleanor calmadamente.

-¡Pero si no me lo vas a decir, no me digas nada!- resopló Perrie rodando los ojos y comiéndose otra palomita. Masticaba y respiraba ruidosamente debido a la impaciencia.

Eleanor se rió de nuevo. Acto seguido dio un trago de su botella de agua y miró hacia la enorme pantalla de la sala de cine, por la que circulaban los créditos finales.

-Lo siento. Pero tenía que contárselo a alguien. Me hace mucha ilusión.- comentó.

-Dame una pista, al menos.- insistió la rubia.

-Estamos casi a finales de año, de modo que la boda será el año que viene. Pero será muy pronto... Éso es todo lo que puedo contar.- Eleanor sonrió y se mordió una uña suavemente, tratando de reprimir su alegría.

-Bueno, aunque no vayas a darme detalles, ¡me alegro mucho! ¡Qué ganas tengo de que llegue el 2016!- murmuró Perrie, abrazando a su amiga.

Eleanor rió y le devolvió el abrazo.



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Noviembre terminó y llegó diciembre, y con él, las fiestas navideñas. Era el día 24, Nochebuena y además el cumpleaños de Louis.
En el apartamento de la familia de Aly, ella y su hermana Cindy se encontraban decorando el árbol de Navidad. Tenían que decorar todo el hogar, y no lo habían hecho días atrás, por lo que iban con retraso.

-Hemos tenido todo el mes de diciembre para poner el árbol y tenemos que ponerlo a última hora... Somos tontas.- dijo Aly mientras se daba una palmada en la frente. Llevaba un grueso jersey rojo con estampados de copos de nieve, y un gorrito de Santa Claus colgaba desde lo alto de su cabeza.

-Da igual, así es más emocionante.- opinó Cindy mientras colgaba un adorno de una de las ramas del árbol. Ella llevaba un jersey parecido al de su hermana, pero verde.

-Lo sé, ¡pero tenemos que ir con prisa!- se quejó la mayor. Se dirigió al sofá más cercano a buscar una guirnalda navideña y la colgó de la pared más cercana, luego hizo lo mismo pero en otra pared.

-¡Deja de lloriquear! No pasa nada por poner el árbol a última hora. Parecemos tú la hermana pequeña y yo la grande, cuándo es al revés...- bufó Cindy, rodando sus ojos azules, mientras que seguía arrodillada junto al árbol, sacando adornos de una caja cercana y colgándolos por el árbol.

-No se trata solamente del árbol, ¡sino de decorar la casa entera! ¡Decorarla para Navidad! ¡Y Navidad es mañana! ¡Tendríamos que haber empezado antes!- insistió Aly en tono frenético y algo exasperado, cómo si quisiera decorar toda la casa en cinco minutos, lo cuál era imposible.

-Cómo se nota que eres ya una adulta. Cada vez sientes menos emoción por hacer las cosas a última hora y eres más maniática de la responsabilidad.- bromeó Cindy.

-¿Me estás llamando aburrida?- Aly puso sus manos en sus caderas y frunció el ceño.

-Nooooooooooo, por Dios...- ironizó Cindy exagerando su tono de voz.

Aly rodó los ojos y colocó unas luces navideñas alrededor del árbol mientras que Cindy la iba esquivando para poder seguir colgando sus decoraciones favoritas.

-Cuándo tenemos de decorar la casa, tenemos que envolver los regalos. Yo tengo que envolver en doble de regalos, los de Navidad, y los extras para Louis porque hoy es su cumpleaños.- dijo Aly.

-Entiendo... Yo debería haberos comprado algo a ti, a Talia, a papá y a mamá, y también a Wen... Pero no se me ha ocurrido nada.- repuso la menor rascándose la frente y luego la barbilla, pensativa.

Aly señaló el sofá.

-No hace falta. Los de papá y mamá los envolví ayer y están ahí.- dijo mientras seguía con el árbol.

Cindy se levantó del suelo, se alisó su jersey navideño de color verde y se dirigió al sofá más cercano. En efecto, allí había varios regalos envueltos por Aly para Lara y Richard.

-Buena idea. ¿Puedo poner mi parte de dinero por ellos?- preguntó Cindy cogiendo uno de los regalos y mirándolo.

-No hace falta. Pero si quieres, está bien, puedes hacerlo. También tengo regalos para Talia y para ti, pero ésos no los he envuelto todavía. Luego tengo los de los chicos, el de Harumi, el de Melanie, los de mis amigos de Yale... Madre mía, a veces sería más sencillo tener simplemente un par de amigos.- repuso Aly con una pequeña sonrisa al saber todo el trabajo que le quedaba por hacer.

-Ése es mi caso. Es mucho más cómodo y mejor.- opinó Cindy poniendo un peluche de muñeco de nieve sobre el mueble que sostenía la televisión.

-Mamá y papá estarán a punto de llegar del centro comercial con Talia. Deberíamos preparar chocolate caliente mientras tanto para que entren en calor. Acaba de empezar el invierno, pero ya hace un frío tremendo.- se quejó la mayor.

-Buena idea. Tú ve preparándolo y déjalo en el microondas para que no se enfríe. Yo termino con el árbol y empiezo a poner más figuras de renos y muñecos de nieve, y las guirnaldas, claro...- sonrió Cindy colgando una madera en forma de corazón rojo con copos de nieve blancos en el árbol.

-De acuerdo. En cuánto prepare el chocolate, vuelvo corriendo a ayudarte.- dijo Aly. Pasó cerca de Cindy, le revolvió el pelo con afecto y entró en la cocina.

Cindy sonrió y sacó de la caja un adorno para el árbol con forma de Santa Claus, pero estaba aplastado debido al peso de la caja y se veía deforme. Resultaba gracioso y escalofriante a la vez. Cindy se echó a reír sin poder hacer nada para evitarlo.

-¿Qué se supone que es ésto?- murmuró entre risas, sin dejar de mirar el curioso adorno.



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Cómo era Nochebuena, era el cumpleaños de Louis, de modo que éste iba a celebrar una cena en su casa. Sus cuatro mejores amigos estaban invitados, junto a sus novias (esposa en el caso de Harry) y también el hijo de éste último. Al día siguiente, todos ellos pasarían la Navidad con sus respectivas familias y demás amigos.
Brianna y Harry habían decidido pararse a comprar una tarta para llevarla a la cena a casa de Louis justo antes de dirigirse allí. Ya que eran invitados, querían tener el detalle de traer algo de postre para la cena.
Cuándo salieron de la tienda, había decenas de paparazzis esperándolos en el exterior. Brianna se adelantó hacia el coche mientras que Harry llevaba en brazos a su hijo. Barry ya tenía poco más de un mes, y en ése tiempo le había crecido mucho el pelo, herencia de su padre, aunque el bebé seguía viéndose pequeño y frágil.
El cantante sonreía a las cámaras, orgulloso y feliz de estar siendo fotografiado con su hijo. No obstante, trataba de apresurarse, pues al ser Nochebuena, hacía mucho frío y el pequeño Barry podía pillar un resfriado, cosa no deseada. Brianna se metió en el coche y poco después Harry hizo lo mismo, tras colocar a Barry en la cuna amarrada a los sillones con un cinturón de seguridad especial. El cantante despidió a los paparazzis con la mano y empezó a conducir acompañado de su mujer y su hijo.
Eran las ocho de la noche y la cena empezaría a partir de ésa hora, de modo que llegaban tarde. Por suerte, solamente tardaron quince minutos en llegar a la mansión de Louis. Les pillaba un poco lejos porque la ciudad era muy grande, pero Harry había sabido llegar de forma rápida y segura a la vez, pues, al fin y al cabo, había un bebé a bordo.
Bajaron del coche, Harry volvió a llevar al bebé en brazos, y se dirigieron a la entrada.
Eleanor les abrió la puerta y entraron. Todos los demás ya estaban allí.

-¡Bienvenidos! Louis está en la cocina terminando de adornar su tarta. Será el postre de la cena, claro.- murmuró la joven tras abrazar a Brianna, a Harry, y de acariciar la suave cara de Barry.

-Nosotros también hemos traído una tarta para regalársela a Louis y que de paso haya el doble de postre tras la...- Harry se interrumpió a sí mismo al ver que Brianna no llevaba la tarta.

-¡La tarta!- gritó Brianna llevándose ambas manos a la cara.-¡La hemos dejado en el maletero!-

Salió corriendo de la casa de Louis dirigiéndose a la zona del jardín en la que habían aparcado el coche. Harry y Eleanor se rieron con suavidad. Eleanor señaló a Barry.

-¿Puedo tenerlo en brazos un ratito, por favor?- preguntó.

-Claro, por supuesto. Mientras tú lo sostienes, yo iré a saludar a los otros.- asintió sonriente el joven cantante de rizos castaños.

Le dio varias vueltas más a la manta azul y verde que envolvía a su hijo, asegurándose de que se mantenía cálido, y se lo entregó a Eleanor. Ésta lo tomó en brazos con delicadeza y le sonrió.

-Hola, hola precioso, feliz Nochebuena, pequeño.- decía en tono dulce y bajo mientras sostenía al bebé. En cierto modo, ella era la otra madrina de Barry, pues ella era la futura esposa de Louis, el cuál era el padrino.

Harry, por su parte, saludó a sus cuatro amigos y a Aly, Perrie y Melanie. Abrazó a Louis.

-Feliz cumpleaños, Louis.- sonrió amablemente.

-Gracias compañero. Feliz Nochebuena.- respondió Louis.

Eleanor seguía sujetando a Barry en sus brazos y todos los demás hicieron cola para sostener al bebé, mientras que Brianna volvía a entrar a la casa llevando la tarta olvidada en el coche. Ella también saludó a todos los presentes y felicitó a Louis. Ella y Harry colocaron a Barry en su pequeña cuna portátil, tapándolo con otras dos mantas, poniéndole su chupete y colocándole un pequeño osito de peluche junto a la cabeza. El pequeño bebé se quedo dormido en apenas menos de diez minutos.
Acto seguido los diez jóvenes procedieron a cenar. La mesa estaba decorada con adornos navideños y muchas velas. El frío se hacía mayor por momentos, incluso habían dado probabilidad de nieve. Louis y Eleanor encendieron la chimenea, aunque también activaron los aires acondicionados un rato para caldear la estancia, puesto que la chimenea no llegaba ella sola a trasmitir el calor necesario.
Louis también encerró la radio y reprodujo una mezcla de música navideña que duraba varias horas, poniéndola a un volumen bajo para crear ambiente, y que se pudiera escuchar solamente de fondo, sin superar las voces de ninguno de los presentes al hablar.
La cena de Nochebuena transcurrió de forma agradable. Los diez cenaron, rieron, y hablaron animadamente. Se contaron mil anécdotas y curiosidades. Lo estaban pasando en grande.

-¡Y entonces Louis me dijo que se plantaba en los veinte años y que no envejecería más!- gritó Niall, emocionado, mientras los demás se reían a carcajadas.-¡Y miradlo! ¡Hoy mismo cumple veinticuatro! ¡Viejoooo!- chilló antes de echarse a reír junto a los demás.

-¡Pero si solamente soy dos años mayor que tú, estúpido!- se ofendió Louis. 

Cogió un trozo de pan y se lo tiró a Niall, pero éste lo atrapó con las manos y le dio un mordisco.

-¡Gracias!- murmuró con la boca llena.

Todos los demás se volvieron a reír. Zayn le daba golpes a la mesa mientras reía por todo lo alto. Por suerte, Barry estaba situado en la otra habitación de la sala del comedor, para no despertarse.

-¡Hora del postre!- anunció Eleanor poniéndose de pie.

-¡Espera!- exclamó Liam.-¿Del postre o de la tarta?-

-Buena pregunta.- Melanie se rascó la barbilla ante el comentario de su novio.

-Primero deberíamos traer la tarta y luego tomar el postre.- opinó Niall.

-Sí, que Louis sople las velas primero y luego ya nos comemos la tarta y los demás postres.- asintió Perrie.

-Como por ejemplo la tarta que hemos traído nosotros.- dijo Harry señalándose a sí mismo y a Brianna.

-¡Buena idea!- asintió Louis.

Aly, Zayn y Liam se encargaron de apagar todas las luces mientras que Eleanor iba a la cocina a preparar la tarta con las velas. Al cabo de un rato, ella apareció de nuevo, sosteniendo la tarta de cumpleaños de Louis e iluminando la oscuridad con las velas de la misma.
Todos los presentes comenzaron a cantarle cumpleaños feliz a Louis. Teniendo en cuenta que Niall, Liam, Zayn, Harry, Perry y Aly eran cantantes (o habían sido en el caso de la última), consiguieron que la canción sonara preciosa. Eleanor, Melanie y Brianna no eran cantantes, pero aún así las res tenían voces bonitas. Louis sonrió, y al finalizar los demás, cerró los ojos y sopló hacia las velas, provocando que se apagasen. Los demás rompieron en aplausos.

-¡Feliz cumpleaños, Louis!- exclamó Eleanor abrazándolo y dándole un suave beso en los labios.

-¡Viejo!- volvió a bromear Niall.

-¡Feliz cumpleaños! ¡Y feliz Nochebuena a todos!- sonrió Liam mientras aplaudía.

El ruido de los aplausos provocó que Barry, desde el otro salón, empezase a llorar.

-Voy a por él.- dijo Brianna.-Cortad un trozo de tarta para mí, por favor. Pero que sea pequeño, me siento llena por la cena.-

-Claro.- asintió Louis amablemente.

Brianna salió de la estancia y llegó hacia el salón dónde estaba la cuna portátil de Barry. Lo cogió en brazos con cuidado y le tocó la cara con suavidad. Por suerte, se mantenía cálido.

-¿Te has quedado dormidito, verdad? Venga, ven, mi amor. Ya no haremos más ruido, ya puedes estar con nosotros.- dijo tiernamente mientras acariciaba la suave mejilla de su bebé.

Lo volvió a colocar en el transportador y acto seguido llevó el mismo hacia el comedor. Lo dejó sobre uno de los sofás con cuidado.

-¡Barry! ¡Felicita a tu tío Louis!- gritó Louis levantándose de la silla de un salto.

Se dirigió hacia el sofá y sacó a Barry de su transportador. Acto seguido le dio un besito en la frente y sonrió. Barry abrió sus ojos lentamente y miró a su padrino, el mejor amigo de su padre.

-Éso es, abre los ojos. ¡Mírame! ¡Hola! ¡Hoy es mi cumpleaños! ¿Quién es el bebé más mono del mundo? ¿Quién es?- decía Louis mientras le sonreía todo el rato al pequeño.

Los demás presentes soltaban risitas por lo bajo.

-Louis, déjame sostener en brazos a mi hijo un rato.- pidió Harry de broma.

-¡Tú y Brianna podéis tenerlo en brazos cuándo queráis, pero yo no! Dejadme en paz.- Louis puso morritos y aferró a Barry con más fuerza, aunque con cuidado de o hacerle daño.

Brianna se rió por lo bajo y Harry rodó los ojos, encogiéndose de hombros ante el comentario de su amigo. Los demás también se reían y sacudían la cabeza. Louis estaba encantado con su ahijado.

Llegó el día siguiente, y con él, la Navidad. Pasaron las fiestas hasta que al final llegó el año nuevo, 2016. Pasaron enero, febrero, y llegó el mes de marzo.



~~~

-Harry se ha vuelto increíblemente responsable. Es casi surrealista, de repente se preocupa con mucha facilidad por todo. Actúa como un adulto, cada vez más.- murmuró Niall frotándose la barbilla mientras miraba al techo.

Estaba sentado en el sofá del hogar de Aly y su familia. Aly asintió con la cabeza.

-Y Brianna. Creo que ambos todavía no se han reconciliado. Pero están sabiendo como criar a su hijo a pesar de no tener ninguna experiencia.- respondió la rubia en tono orgulloso.-Estoy tan feliz... Harry por fin vive tranquilo con su mujer y su hijo.- añadió.

-Y yo tam...- Niall fue interrumpido por el sonido de su teléfono móvil, el cuál estaba siendo recargado.

Aly le dio un beso en la mejilla a su novio mientras que éste miraba el móvil.

-¡Contesta, no te quedes mirando!- exclamó, y acto seguido se echó a reír.

-Es que tengo miedo, puede que sea Zayn llamándome para echarme la bronca... Hoy me comí su desayuno y...- empezó a decir el irlandés.

-¡Que contestes! A lo mejor es importante.- repuso ella.

Niall suspiró y cogió su móvil. Era Louis. Descolgó.

-¿Hola?-

-¡Niall!- gritó la voz de Louis.

-¡Pero no grites!- exclamó Niall.

Aly rodó los ojos mientras se aguantaba la risa. Niall le pedía a Louis que no le gritase, a pesar de él mismo pedírselo gritando. Resultaba irónico, aunque típico de Niall.

-¡Claro que grito! ¡Tengo una gran noticia!- exclamó Louis, feliz, alzando la voz cada vez más.

-¡¿Pero qué pasa?!- chillaba Niall, cada vez más impaciente e histérico ante la voz de su amigo.

-¡Eleanor y yo nos casamos en abril, el mes que viene!- gritó Louis con voz cantarina y alegre, sin dejar de hablar por lo alto.

-¡¿QUÉ?!- Niall agrandó los ojos.

-¿Qué pasa?- preguntó Aly, curiosa y sobresaltada, moviéndose en el sofá para sentarse más cerca de su novio.

-¡¿Y por qué no lo has dicho antes?! ¡¡Yo te mato!!- chilló Niall, furioso, gritándole al teléfono móvil.

-¡Lo siento, queríamos que fuera una sorpresa!- repuso Louis desde la otra línea.

-¡¿UNA SORPRESA?!- Niall tenía la cara roja de rabia al saber que uno de sus mejores amigos había ocultado la fecha de su boda.

-¿Pero qué pasa?- insistió Aly, aguantándose la risa que le provocaban los nervios de su novio.

-¡Que Louis se casa el mes que viene y me lo dice ahora!- se indignó el rubio.

-¡Aly! ¿Aly está ahí? ¡Aly, haz entrar en razón a tu novio! ¡Haz que se calme! ¡Niall, cálmate!- siguió vociferando Louis entre risas.

-¡¿Pero qué?! No, ¡Niall tiene razón! ¡¿Por qué no nos lo has dicho antes?! ¡¿Y por qué Eleanor tampoco nos ha dicho nada?!- repuso Aly, agarrando el móvil de Niall y sacudiéndolo mientras le gritaba, exasperada.

-¡Perdóoooooooooon!- Louis había dejado de reírse y parecía algo preocupado, incluso asustado.

-¡Ah, es decir que si yo me enfado tú te ríes, pero si Aly se enfada, te asustas! ¡Nada de lo que haces tiene sentido, Louis!- vociferó Niall volviendo a agarrar su móvil de las manos de Aly y alzando la voz todavía más, asegurándose de que Louis escuchaba bien su voz repleta de molestia.

-¡Aaaah, vale, vale, callaos ya por favor! ¡Me voy! ¡Cuelgo!- chilló el mayor.

Y colgó. La llamada terminó.

-¡Louis! ¡¡LOUIS!!- gritaban Aly y Niall a la vez, igual de indignados.

Ambos se levantaron del sofá a la vez.

-¡Voy a buscarlo y a darle una patada en el culo!- gritó Niall apretando los puños.

-¡Voy contigo!- repuso Aly, cuyo nivel de indignación equivalía al de Niall, o incluso lo superaba.

Ambos salieron del apartamento casi al compás, dando pisotones.



~~~

La boda de Louis y Eleanor tuvo lugar en abril, cómo la pareja había acordado, y fue tan bonita como la de Harry y Brianna. La noticia de ésto hizo que el asunto de Brianna y Harry pasara a un segundo plano para la prensa, lo cuál les brindó algo de calma, aunque las Directioners seguían adorando al pequeño Barry.
One Direction seguían ocupados con sus conciertos, aunque por suerte a Harry le habían concedido más tiempo libre para que pudiera ocuparse de su hijo.
Y él siempre llevaba consigo una foto de Brianna sosteniendo en brazos a Barry cuándo éste apenas tenía unos días de vida. Guardaba ésa foto en su cartera y siempre que la miraba sonreía. Habían pasado ya varios meses y su relación con Brianna no mejoraba, era como si el interés romántico se hubiese alejado y no quisiese regresar entre ellos. Al menos, se seguían queriendo y lo sabían. Pero debido a las circunstancias, la complicidad y química de ambos se había esfumado.
Los dos se centraban al cien por cien en cuidar a Barry, por lo cuál casi no le prestaban atención a su relación de matrimonio, herida a causa de las decisiones que Brianna había tomado al estar embarazada.
No obstante, Harry mantenía la fe en que tarde o temprano, todo volvería a ser como antes, y la relación de Brianna y él volvería a ser perfecta tarde o temprano. Al fin y al cabo, tenían un hijo pequeño en común y debían cuidarlo juntos.
Los otros cuatro chicos de la banda apoyaban a Harry, aunque al ver que el tiempo pasaba y nada cambiaba, empezaban a pensar que tal vez Harry se aferraba a ilusiones falsas. Pero una parte de ellos también quería confiar en que Brianna y él podrían arreglarlo todo.
Parecía que todo iba bien. Dos de los cinco componentes de One Direction ya se habían casado, y uno de ellos tenía un precioso hijo. La única complicación era que Brianna y él seguían sin comportarse como una pareja, pero por lo demás, todos vivían felices y tranquilos.
Al ser abril, faltaban dos meses para la llegada del verano. Aly por fin terminaría sus estudios en Yale y podría obtener el título de psicóloga.
Los chicos de One Direction habían empezado una gira de dos semanas, la cuál inició cinco días después de la boda de Louis y Eleanor.

Además, Nataly, la hija de Gemma, ya había cumplido su primer año. Todas las Directioners adoraban a los dos bebés de descendencia Styles, Nataly por parte de Gemma, y sobretodo Barry por parte de Harry.

Perrie y Zayn seguían comprometidos, y se rumoreaba que su boda iba a ser aquél mismo año, 2016, pero todavía no se sabía nada seguro, pues la pareja no había dado detalles.


En resumen, desde noviembre hasta abril habían estado viviendo una agradable rutina.
¿Por fin iban a ser felices de forma definitiva? ¿O todavía quedaban algunos obstáculos en el camino?

-¡Lo averiguaremos en el próximo capítulo!- gritó la voz narradora de la serie a la que Aly y Cindy estaban enganchadas.

Aly arrojó el mando por los aires y éste aterrizó en la cabeza de Cindy.

-¡Au!- gritó la menor frotándose la cabeza.

-¡Siempre hacen lo mismo! ¡Justo cuándo parece que los protagonistas enamorados van a reencontrarse después de diez años sin verse, se termina y empiezan a echar las noticias! ¡Odio la tele!- chilló Aly.

-¡Ya, relájate!- gritó Cindy agarrando a su hermana de los brazos.

Aly, para liberarse, le hizo cosquillas a su hermana menor. Cindy chilló y empezó a reír, y Aly, sin poder evitarlo, hizo lo mismo.

9 comentarios:

  1. ¡Hola a todos! Me gustaría disculparme por haber tardado tanto en subir un capítulo, que además, es algo corto. He estado muy ocupada con los estudios últimamente, como todo el mundo, seguramente, de modo que no me voy a quejar por la escasez de comentarios, aunque a veces pueden llevarme a creer que la historia ya no os gusta tanto. Si ése es el caso, podéis hacérmelo saber, siempre y cuándo desde el respeto, del mismo modo que podéis comentar si sí os gusta o no. Pero el caso es que entiendo que varios de vosotros no hayáis comentado por falta de tiempo, del mismo modo que yo tampoco he escrito demasiado por el mismo motivo.
    De todas formas la historia ya no está demasiado lejana al final, puede que termine éste año o el próximo, y me gustaría saber si querríais que la alargase un poco más o si ya va siendo hora de terminarla. De todas formas, confío en poder hacer un nuevo blog y una nueva historia (también de One Direction) una vez que ésto toque su final.
    ¡Un abrazo, ánimo con los estudios y gracias por leer! <3

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  2. ¡Raaaqui! Como bien dices, apenas he tenido tiempo para comentar debido a los estudios. Has pasado segundo de bachillerato y sé que me comprendes. ¡Es muy duro! D: Por cierto, ¿estás en la universidad? ¿Qué estudias? :· ¡Simple curiosidad! Yo aún no lo tengo muy claro :'(
    Tanto este como el anterior (me he leído los dos del tirón, ahora mismo) me han encantado. ¡Espero que Bri y Harry se reconcilien! En plan, que vuelvan como "pareja".
    Ayyyyys todos casándose, ¡no puedo esperar para la de Aly y Niall! La primera pareja de la historia :DD ¡Ni la de Cindy y Wen! Son muy jóvenes pero ¡es que me encantan! JAJAJA. Bueno, boda no, pero que den el primer pasito^^
    Me ha dado mucha pena cuando salió el comentario de Louis, eso del primer descendiente de 1D... Lo del hijo fallecido de Liam fue muy duro :( ¡Aún no lo supero!
    Sigo sin entender el comportamiento de Bri, en serio. Me pareció sumamente exagerado eso de montar una película, contratar a una actriz y "desaparecer" abandonando a su marido sólo porque está embarazada. Vale que pueda dañar la banda pero no sé, no es un comportamiento muy adecuado. ¡Quiero que dé explicaciones y que sean coherentes!
    Eso de que Faline dijo que tenía el presentimiento de que Harry se había desmayado me pareció un tanto extraño. ¡Eso es imposible! XD
    Yo también he notado la escasez de comentarios. Yo creo que eso se debe a que actualmente casi nadie utiliza Blogger sino Wattpadd... Me da mucha pena, la verdad. Y en cuanto a lo de continuar la historia... Fue la primera novela que leí por aquí y la primera de 1D. Siempre estoy nostálgica cuando te leo pero concuerdo en que no tendrías que alagarlo mucho más. Ha pasado por mucho, ha pasado de todo y yo creo que debería llegar a su final (seguro que lloro). ¡A lo mejor hasta el capítulo 150! Pero, claro, si quieres seguir continuándola hasta el 200 o más, es decisión tuya. Yo seguiré leyéndote, por supuesto. Y si haces otra novela, ¡TAMBIÉN!
    Un besazo enorme. <3

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    1. ¡Clauuuuuu! Siento haber tardado en contestar D:
      Y no, todavía no estoy en la universidad porque tuve que repetir un curso, pero no sé si al acabar podré ir o no D: Lo que sí sé es que trataré de conseguir un trabajo de verano, algo sencillo, claro, porque no tengo experiencia xD
      Me alegro mucho de que te haya gustado el capítulo ^^
      Bri ya dio explicaciones, y sé que no tienen mucho sentido, pero el motivo de que haya hecho eso lo sabremos en el próximo capítulo. Y bueno, Caroliz no era una actriz, sino una prostituta. Al menos el comportamiento de Brianna tuvo algo bueno, y es que sacó a Caroliz de la miseria por completo.
      Lo de Faline ha sido puro alivio cómico, es imposible pero lo he puesto para hacer una pequeña pausa de la tensión del momento y que surgiera algo gracioso xD
      Lo del número de capítulos dependerá de la longitud de los mismos. Cuánto más largos sean, menos habrá, y si son cortos, habrá más, claro.
      Muchas gracias por comentar, ¡un abrazo! <3 <3

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    2. ¡¡Raquiiiii!! ¿Cómo estás? ¿Cuándo subes capítulo? ¡Que me muero de la intriga! DD:
      Uf, todo lo duro pasó. He aprobado la Selectividad así que... Próxima parada, ¡UNIVERSIDAD! :D Aún no me lo creo, me es tan grande para mí. Y pensar que te conocí con trece/catorce años... Me parece muy fuerte.
      ¿Y tú? ¿Qué tal todo? ¿Has aprobado bach/PAU? ¡Espero que sí! Y si no es así, no pasa nada, lo entiendo, ¡ES UN INFIERNO!
      Un besazo<3

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    3. ¿Raqui? Echo de menos leerte. Contéstame al menos para saber qué sigues ahí ):

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  3. No te preocupees en serio si te demoras mucho, me encantaria que la siguieras, escribes dmms bien. Tb me gustaria que haya otra novela escrita por ti, seria lo maximo. Besoos y tu novela es lo maax

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    1. ¡Gracias! Y siento mucho tardar tanto, pero los estudios no me dejan tiempo libre D: Pero el siguiente capítulo está en camino. ¡Un saludo! <3

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  4. Hola, he leído tu comentario, y me puse un poco triste a leer la noticia de que tu maravillosa novela se acaba, pero bueno hay un dicho en mis país que dice que todo los bueno tiene su final. Si continúa con esta novela o escribes otra la voy a leer con todo el gusto del mundo, por que eres un excelente escritora,suerte y exito

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    1. Jooo, muchísimas gracias por tu comentario :') Un abrazo enorme y espero que te guste el próximo capítulo :D

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