jueves, 10 de diciembre de 2015

119- Re(ve)laciones

Pasó un día, llegando el jueves 26 de febrero de 2015. Harry se encontraba en su casa, desayunando con Brianna, su mujer, con los otros cuatro chicos de la banda y con Aly.

-Entonces, ¿qué tal las notas de Psicología?- preguntó Harry mirando a su amiga.

-Bastante bien, gracias.- asintió Aly mordiendo una magdalena.

-¿Y vuestro matrimonio? ¿Cómo va?- preguntó Niall, el cuál sabía que Aly estaba un poco estresada con tantos exámenes. De modo que quiso cambiar de tema. Aly lo miró y le sonrió a modo de agradecimiento.

-Perfecto.- respondió Harry antes de tomar una cucharada de cereales.-Aunque ya deberías saberlo. Está claro que Brianna y yo somos la pareja perfecta.-

Brianna rió y le dio un beso a Harry en la mejilla. Éste le ofreció una cucharada de cereales, pero ella lo rechazó y en lugar de éso, mordió una galleta.

-Lástima que dentro de poco tengamos unos conciertos durante tres semanas en Italia... Pero volveremos pronto.- añadió Zayn.

-Sí, bueno, ése tema es el único problema de mi vida ahora mismo. No paso con Brianna tanto tiempo cómo me gustaría.- opinó Harry.

-Mi amor, no te preocupes. Sabes que no debes pensar todo el rato en lo que diré o en lo que haré. No quiero hacer que tu vida sea más estresante aún. Céntrate en tu trabajo y no te preocupes tanto por mí.- respondió Brianna acariciando los rizos castaños de su marido.

-Si es que eres perfecta...- sonrió el cantante, acercándose a su esposa y dándole un beso en la frente.

Ella sonrió y le guiñó un ojo.

-Ya que nos estamos poniendo románticos...- intervino Liam, carraspeando.-Louis, ¿alguna novedad sobre tu boda con Eleanor?- quiso saber.

-Puede que sea éste año o el que viene. Queremos prepararlo todo con calma. Lo importante es que ya estamos prometidos.- respondió el mayor.

-Estupendo.- asintió Niall.-Me encantan las bodas.-

-Se nota por la manera en la que arrancaste el primer trozo de tarta de la boda de Harry y Brianna sin su permiso.- contestó Louis burlonamente.

-¡Tenía hambre!- se excusó Niall con un chillido.

-Chicos, por favor, no discutáis ahora. Estamos desayunando.- intervino Aly en tono pacífico.

-Aly tiene razón.- dijo Zayn señalando a la rubia.

-Y tanta.- asintió Liam.

-Está bien.- Louis rodó los ojos y le dio otro bocado a su tostada con mantequilla.

-Por cierto, dentro de poco nacerá mi sobrina.- habló Harry, esbozando una gran sonrisa.-Va a ser niña. Gemma me lo dijo hace poco, Tyler y ella ya lo saben, fueron a revisar al bebé el mes pasado. ¡Voy a tener una sobrina! Y la voy a malcriar.- añadió, emocionado.

-¿Va a ser niña?- preguntó Niall.-Qué bien.-

-¿Cómo la van a llamar?- preguntó Louis.

-Todavía no lo han pensado.- respondió Harry.-Pero no puedo esperar a verla. Estamos a finales de febrero. Y en abril, mi sobrina estará aquí. Deberíais ver la barriga de mi hermana, está mucho más grande que durante la boda.-

-Es normal. Han pasado dos meses desde que os casásteis, y Gemma ya tenía bastante barriga durante la boda. Según avanza su embarazo, peores se vuelven sus cambios de humor. Pero es comprensible.- habló Aly, apartándose su liso flequillo rubio de la frente.

-A mí me da miedo hablar con Gemma. Y éso que siempre he adorado pasar tiempo con ella. Pero ahora, cuándo me ve, me abraza hasta estrangularme, me pellizca las mejillas, se pone feliz, luego se enfada, me grita y entonces me pide disculpas y llora. Todo éso en unos pocos segundos.- dijo Niall mirando a su novia, la cuál se echó a reír.

-Hay que ser pacientes con ella, Niall.- respondió Harry, defendiendo a su hermana.

-Si no he dicho nada malo, pero me asusta y me pone de los nervios. ¿Tú qué opinas, Brianna?- Niall miró a la esposa de su mejor amigo, esperando que ésta apoyase su opinión.

Brianna se encogió de hombros y miró interrogativa al irlandés, sin saber qué responder. Estaba de acuerdo con él, pero no quería ponerse en contra de Harry.

-Gemma es mi cuñada y la quiero mucho, no importa lo que ella haga o diga. Es verdad que es un poco bipolar últimamente, pero es normal.- respondió al fin.

-Exacto.- asintió Harry, contento.-Sé que mi hermana os pone de los nervios con sus cambios de humor tan repentinos, pero tenéis que entenderla.-

-Sí, Harry, no te preocupes... Todos somos muy pacientes y lo sabes.- repuso Liam rodando los ojos.

-Claro que lo sé.- Harry tomó otra cucharada de cereales y tragó.-De lo contrario, no seríais mis amigos ya que no me aguantaríais.-

Louis y Liam se echaron a reír. Desde su matrimonio con Brianna, Harry se había vuelto más humilde, alegre y de mejor humor. Daba gusto verlo tan feliz.

-Bueno, tenemos ensayo dentro de dos horas.- dijo Zayn levantándose del sofá.-Tendríamos que ir preparando la ropa a juego y todo éso.-

-¿No podemos quedarnos un rato más? El desayuno está delicioso.- dijo Niall, cómo siempre mostrando su gran apego a la comida.

-No, Niall. Vamos.- respondió Zayn.

-Yo también me tengo que ir. Tengo que entrar en Yale en media hora y no debo llegar tarde, a tercera hora tengo un examen muy importante.- añadió Aly, también levantándose de su asiento.

-Venga, Brianna, te acompaño al estudio de mi madre primero.- dijo Harry.



Quince minutos después, todos se habían ido de la mansión Styles, y el joven matrimonio entraba en el estudio de moda de Anne Cox. En aquél momento estaba teniendo lugar una sesión fotográfica, para la que Brianna debía posar más tarde.
Entre toda la gente, se encontraba una joven rubia, a la cuál, el día anterior, le habían asignado la misión de romper el matrimonio de Harry Styles a cambio de una gran cantidad de dinero. En efecto, se trataba de Caroliz. Se había arreglado el pelo y maquillado su hermoso rostro. Vio a la joven pareja entrar y en seguida captó a su objetivo, Harry Styles.
Brianna se separó de él para reunirse con Anne. Oportunidad que Caroliz aprovechó. Con sus tacones, y su bonito vestido ceñido, se acercó al cantante, caminando de forma sensual pero inocente a la vez. Él la vio, y ella sonrió ampliamente, dejando a relucir sus bonitos y blancos dientes. Harry, aunque no la conocía de nada, no pudo evitar devolverle la sonrisa.

-¡Hola! Tú eres Harry Styles, ¿verdad?- saludó ella con voz dulce y agradable.

-Sí, encantado.- repuso él estrechándole la mano.

-Gracias, igualmente. Mi nombre es Caroliz. He venido para intentar conseguir trabajo aquí, de modelo. La ropa de tu madre me encanta, tiene un talento increíble. Y bueno, todo sea dicho, también soy una gran fan de One Direction. Me encanta vuestra música.- habló ella con genuina amabilidad.

-¡Muchas gracias! Aprecio los comentarios de éste estilo. Y no te preocupes, seguro que consigues que mi madre te contrate cómo modelo. Eres una chica muy guapa.- asintió Harry, educado y amable.

-Gracias. Qué tierno.- ella ladeó la cabeza y borró su sonrisa por un instante.-Bueno, debo irme, necesito retocar mi maquillaje. ¿Te puedo dar un abrazo antes de irme? Estoy muy emocionada de conocerte en persona al fin.- preguntó.

-Claro, no hay problema.- asintió él.

Harry abrió los brazos y Caroliz lo abrazó con suavidad y sutileza. Brianna, la cuál estaba hablando con Anne, se dirigió hacia Harry en aquél momento, pero se detuvo al ver a su marido abrazando a aquella belleza rubia. Se quedó muy callada, mirándolos.

-Gracias. Eres un cielo.- repuso Caroliz separándose de Harry y sonriéndole de nuevo.-Espero que podamos vernos de nuevo pronto. Me has caído de lujo. ¡Adiós, hasta pronto!-

Sin decir más, se giró y se alejó. Brianna se acercó a Harry y le puso una mano en el hombro.

-Ya estoy de vuelta, mi amor. Tu madre dice que en pocos segundos tendré que prepararme para las fotos. ¿Hablabas con alguien o es impresión mía?- quiso saber, parpadeando inocentemente.

-¿Eh? No, nada, sólo saludaba a una chica que acaba de llegar. Supongo que porque soy el hijo de la jefa.- repuso Harry con una sonrisa.

-Ya veo.- Brianna asintió con la cabeza, aunque se decepcionó un poco al notar que Harry no le comentó nada del abrazo.-Bueno, pues voy a ir a que me maquillen y me vistan. Nos vemos luego.-

Le dio un beso en los labios y se marchó. Harry sonrió y salió del estudio, llegando hasta la calle, ya que debía dirigirse al ensayo con los chicos. Sin embargo, allí se encontró con Caroliz de nuevo.

-¡Ah, hola!- la saludó él de nuevo.

-¡Hola otra vez!- rió ella, saludando con la mano desde la distancia.-Ya he hablado con uno de los encargados, y me ha dicho que ahora mismo hay demasiadas chicas haciendo la prueba para ser modelos, y que yo puedo volver en un par de horas.-

-No te preocupes, cómo he dicho antes, seguro que te contratan. Yo ahora me dirigía a reunirme con mis cuatro compañeros de banda, tenemos ensayo.- respondió Harry.

-¿Ensayo? ¿One Direction? ¡Ay, Dios mío, estoy hablando con Harry Styles antes de que vaya a ensayar!- gritó la joven felizmente y dando un pequeño salto.-¡No me lo puedo creer!-

-Si no estás ocupada, puedes venir. Así los conoces. Antes me has dicho que eres fan nuestra, y además, así haces tiempo hasta que puedas volver al estudio de mi madre. Y cómo seguro que te contratarán y nos veremos a menudo, así nos vamos conociendo.- propuso Harry. Aquello le recordaba a cuándo él, Liam, Louis y Zayn invitaban a Aly a pasar el rato con ellos cuándo la conocieron, para que así pudiera intentar también llevarse bien con Niall.

Sonrió al recordarlo. Sí, invitar a Caroliz a pasar un rato con One Direction era cómo invitar a Aly muchos años atrás, cuándo iban al mismo instituto y la conocieron para luego hacerse amigos de ella. No estaba haciendo nada malo, simplemente lo mismo que los chicos y él habían hecho con Aly años atrás.

-¡¿Lo dices en serio?! ¡¿Me dejas ir contigo?!- Caroliz descolgó la mandíbula, aunque trató de recomponerse.-Claro, ¡claro! ¡Me encantaría! ¡Gracias, muchas gracias!-

Lo abrazó de nuevo, inesperadamente. Harry, por acto reflejo, sostuvo la cintura de la chica, intentando sostenerla para que ambos no se cayesen al suelo. Ella daba saltitos de pura alegría, y se separó un poco, mirando a Harry cara a cara aunque sin dejar de abrazarlo. El joven sonrío, pero se separó completamente de la chica y le señaló su coche cómo un caballero.

-¿Vamos? Los chicos deben de estar esperándome, han desayunado en mi casa pero han ido a ensayar antes que yo.- preguntó, sonriente. Se sentía un poco incómodo por lo propensa que era la joven a dar abrazos, pero aún así, le causaba mucha ternura.

Caroliz asintió, feliz, y se dirigió junto a Harry hacia el coche.



~~~

Era por la tarde. Caroliz ya había conocido a los otros cuatro integrantes de One Direction, y se habían caído muy bien mutuamente. Harry les explicó todo lo sucedido a sus cuatro amigos, y también les hizo saber que había invitado a Caroliz porque le recordaba a cuándo ellos invitaban a Aly a ir a todas partes con ellos aunque en su momento no la conocieran de nada.

En casa de Harry y Brianna, ésta última se encontraba sentada en el sofá, con su móvil. Harry estaba sentado junto a ella viendo la televisión. De repente, Brianna vio unas noticias en internet que le llamaron la atención: se trataba de una noticia en la que salían fotos de Harry Styles, en la calle frente al estudio de su madre, abrazando a una joven rubia muy hermosa. Brianna deslizó el dedo sobre la pantalla de su móvil para ver más. En otras fotos, Harry y la joven abrazados pero mirándose a los ojos. Y en las fotos restantes, salían ambos subiéndose al coche de Harry. El nombre de la chica no era mencionado en ningún lado.

-Harry. ¿Quién es ésta chica?- preguntó Brianna, girando el móvil y enseñándole las fotos a su marido.

-Ah, es Caroliz. Ha llegado hoy al estudio de mi madre para ver si la contratan cómo modelo. Es la chica con la que hablaba mientras tú buscabas a mi madre.- respondió él tranquilamente, tratando de ignorar el tono cargado de celos con el que Brianna le había preguntado.

-Ya... Pero, ¿por qué la abrazabas?- quiso saber ella.

-Estaba contenta porque la iba a llevar a conocer a los chicos. Es muy fan de One Direction.- Harry cambió de canal en televisión.

-Ah... Parece simpática.- objetó Brianna, tratando de sonreír y de dejar sus celos de lado.

-Lo es.- asintió Harry.

-Aquí dice que podría tratarse de tu amante.- leyó Brianna, confundida.-Qué tontería.-

-¡Ya están inventando cosas otra vez...!- resopló Harry.-No tienen vida propia. Menudos son.-

-Todos saben que tú nunca me harías éso a mí. Aunque se os ve un poco juntos en las fotos... ¿Debería sacar las uñas?- bromeó Brianna.

-No.- rió Harry.-Tú misma lo has dicho, nunca te haría éso. Y lo sabes.- le dio un beso en la mejilla, aunque notaba que, en efecto, Brianna parecía desconfiar un poco de él. Trató de evitar aquél pensamiento y le sonrió de nuevo a su esposa, tratando de transmitirle confianza y calma.

-Claro que lo sé.- Brianna sonrió y apagó su móvil.-Sólo bromeaba.-

Dejó su móvil sobre la mesa y lo miró por un instante, mientras varios pensamientos cruzaban por su mente. Acto seguido se acercó a Harry y le dio un pequeño beso en la comisura de los labios. Acto seguido apoyó su cabeza en el hombro de él.

-Confío plenamente en ti, Harry. Por algo estamos casados.- añadió.

-Así me gusta.- Harry le echo un brazo sobre los hombros y sonrió.

Estuvieron unos minutos sin hablar, mirando la televisión.

-¿Y qué tal te ha ido la sesión de fotos? Mi madre dice que has estado estupenda, cómo siempre.- habló de repente el cantante, notando que su mujer se sentía un poco incómoda.

-Me ha ido genial, gracias. ¿Y a ti el ensayo? ¿Qué tal?- repuso Brianna mirándolo dulcemente.

-Muy bien, los chicos y yo hemos tenido que practicar mucho la coreografía, pero todo ha salido bien. Caroliz se emocionaba mucho al vernos cantar.- contestó Harry alegremente, recordando el día tan bonito y feliz que había tenido.

-Me alegro.- Brianna forzó una sonrisa y volvió a apoyar la cabeza en el hombro de Harry.



~~~

Al día siguiente, viernes 27 de febrero, Cindy y Wen habían quedado para verse por la tarde en casa de éste último y ver alguna película juntos mientras merendaban.

-Entonces, ¿todo bien, no?- inquirió Wen mirando a Cindy con curiosidad.

-Sí, cómo te dije Treisy se arrepintió mucho y por suerte ya ha salido del hospital, salió el mes pasado. Qué alivio sentí al enterarme de que lo del suicidio fue un rumor y que en realidad estaba herida por un accidente...- repuso la rubia con un suspiro.

Él sonrió.

-Me alegro. Le cogí manía cuándo me besó sin permiso, pero no merece que le pase nada malo. Nadie lo merece.- recordó él con un pequeño suspiro.

-Por suerte, ¡ya volvemos a ser amigas!- gritó Cindy, sonriendo feliz y entusiasmada.-Ha cambiado mucho. Ahora está intentando ser una amiga de verdad, con el objetivo de hacer felices a los demás, y no de ser popular. Me alegra tanto ver que ha cambiado... Ahora es amable y sencilla. Me encanta su nueva personalidad.-

-Aunque imagino que sigue adorando ir de compras.- intervino Wen.

-Pues sí, pero por suerte no me obliga a ir con ella. Ya no le importa que los demás sean diferentes a ella o que tengan gustos distintos, ahora es siempre muy respetuosa y tolerante.- respondió Cindy.

Wen sonrió de nuevo y abrazó a Cindy, la cuál le devolvió el abrazo sin dejar de sonreír. Acto seguido él le dio un pequeño beso en los labios y ella se sonrojó.

-Me encanta verte tan feliz.- dijo Wen en tono tierno.

-Y a mí... ¿Recuerdas el primer día de diciembre, el día que Harry y Brianna se casaron? Mis padres, Talia y yo llegamos un poco tarde a la boda, pero el caso es que llegamos a tiempo. Aly ya había ido antes con los chicos de One Direction. Una vez allí, recuerdo lo feliz que estabas porque tu prima mayor se casaba... Y me puse muy contenta al verte sonreír tanto.- habló Cindy.

Ambos habían acudido a la boda, Cindy debido a que la familia de Aly estaba invitada, ya que ella era amiga de Harry, el novio, y Wen debido a que era primo de Brianna, la novia. Pero los dos niños habían pasado bastante inadvertidos entre tanta gente.

-Fue un día increíble.- asintió Wen, algo serio de repente.-Me encantó ver a mi prima mayor tan feliz.-

-Se notaba.- asintió Cindy, feliz. Le dio un beso en la mejilla a Wen y agarró una galleta, mordiéndola.

-Oye... Me gustaría hablar contigo de una cosa, pero prométeme que no se lo dirás a nadie.- dijo él, suspirando por lo bajo.

-Claro, ¿qué pasa?- Cindy lo miró para darle a entender que lo escuchaba.

-Ayer vi a mi prima, y ésta mañana también.- explicó Wen, refiriéndose a Brianna.-Y... parecía rara. Cómo muy callada, alerta, desconfiada... Creo que está celosa por algo.-

-¿Celosa? ¿Por qué? Si Harry y ella están casados.-

-Bueno, ella siempre ha sido un poco celosa con los chicos, pero supongo que ahora que está casada lo es todavía más, y lo entiendo. Pero Harry es buen chico, sé que jamás le haría daño a mi prima. Además, se arriesgaría a dañar su imagen y la de One Direction.- opinó Wen.

-Exacto. Harry es un tío genial. Siempre que paso un rato con él nos reímos sin parar, y lo mismo con mi hermana. Ella es amiga de One Direction por algo, y no sólo por ser la novia de Niall, sino también porque los otros cuatro chicos son muy buenos y de fiar.- añadió Cindy.

-Sí, lo sé. De todas formas, sigo preocupado por ella. Parecía demasiado desconfiada, cómo pensativa... Sigo pensando que está muy celosa de alguien. Pero en fin, ya se dará cuenta de que no tiene motivos para estarlo.- respondió el joven.

Cindy asintió mientras cogía otra galleta y le dio a Wen en la frente con ésta, con suavidad, para luego morder la galleta y sonreír con la boca llena.

-Bien dicho.- añadió, provocando risas por parte del chico.

-No tienes remedio.- repuso Wen negando con la cabeza.

Acto seguido, abrazó de nuevo a Cindy y le dio varios besos en la mejilla mientras que ésta intentaba masticar, aunque en vez de éso, no pudo evitar echarse a reír otra vez.





~~~

Ésa misma noche, Cindy ya había regresado a casa, y Aly se encontraba en el salón viendo la tele. Talia estaba durmiendo, Lara y Richard aún no habían vuelto del trabajo y Cindy estaba intentando hornear un bizcocho que minutos antes había preparado con la ayuda de su hermana mayor.

-¡Aly, el horno no va!- gritó Cindy desde la cocina.

-¡Claro que va! Recuerda girar los botones cómo te he dicho.- respondió Aly desde el sofá.

-¿Me lo puedes explicar de nuevo?- pidió Cindy, cuyo tono de voz sonaba impaciente y suplicante.

Aly rió y sacudió la cabeza, resignada. Era Cindy la que había insistido en hornear el bizcocho ella sola, pero era obvio que manejar el horno le resultaba un problema. Aly se puso de pie, se alisó la sudadera, subió el volumen de la tele con el mando para enterarse de todo desde la cocina, y se dirigió hacia ésta.

-Menos mal que querías hornear ésto por ti misma.- bromeó Aly.

Cindy la fulminó con la mirada. Aly se tapó la boca para contener la risa, y, rodando los ojos, le explicó de nuevo a Cindy cómo se manejaba el horno. Acto seguido volvió al salón y se sentó de nuevo en el sofá. Miró de nuevo hacia la televisión y le sorprendió ver que Harry estaba saliendo por ésta. Subió el volumen aún más y prestó máxima atención.

-Y ahora, cambiando de asunto, hay rumores que indican que el cantante de One Direction, Harry Styles, podría tener una amante. Ayer se le vio abrazando de forma muy cariñosa a una joven rubia en la calle, frente al estudio de moda de su madre, Anne Cox. No obstante, son sólo rumores y lo más probable es que sean falsos, debido a que en diciembre, hace sólo dos meses, el cantante contrajo matrimonio con su esposa Brianna, noticia que todos sabemos, y el señor Styles siempre ha afirmado estar perdidamente enamorado de ésta. Y ahora, vamos con el tiempo. Se espera que siga haciendo frío durante unas semanas y...- informó una voz masculina, que pertenecía al presentador del programa.

Aly agrandó los ojos y oyó pasos corriendo; era Cindy, que había salido a toda velocidad de la cocina al escuchar aquello, y ahora estaba sentada en el sofá junto a Aly, de modo que ninguna de las dos hermanas se había perdido detalle de la noticia. Las dos se miraron y Aly miró de nuevo la televisión.

-¿Harry?- murmuró.

-¡Ahora entiendo lo que me dijo Wen ésta tarde!- gritó Cindy.-Hace unas horas, cuándo estaba en casa de Wen, él...- Cindy se tapó la boca al recordar que Wen le había pedido que no le contase éso a nadie.

-¿Qué? ¿Qué pasa con Wen?- la animó Aly a seguir.

-Nada.- dijo Cindy con la boca pequeña.

-Cindy...- suspiró Aly.

-Bueno... Le prometí que no se lo diría a nadie, pero tú eres mi hermana mayor, y además, tiene que ver con lo que acaban de decir en la tele. Pues resulta que antes, cuándo estaba en casa de Wen merendando con él, me dijo que estaba notando a Brianna muy extraña. Ya sabes que son primos. Pues Wen dice que la ve muy desconfiada, pensativa y rara... Y ahora entiendo por qué. Obviamente, Brianna está celosa debido a las fotos de Harry abrazando a ésa chica.- explicó Cindy muy agitada, moviendo mucho las manos, señalando el televisor y luego volviendo a mover las manos sin parar.

-Pero Harry nunca haría algo así. Son sólo rumores...- repuso Aly, aunque se interrumpió a sí misma; lo cierto era que en las fotos que acababan de salir por la tele, Harry y la joven rubia parecían muy acaramelados. Y en otra de las fotos, estaban abrazados pero mirándose cara a cara. Y le había parecido ver que Harry sujetaba la cintura de la chica. Aly suspiró y apartó ésos pensamientos de su mente. No. Su amigo Harry era buena persona.

-Es lo que le dije a Wen, y él opina lo mismo. Todos sabemos que Harry quiere mucho a Brianna y que nunca le haría daño.- asintió Cindy, muy convencida.

-Claro, aunque en parte entiendo que Brianna pueda sentirse celosa, Harry es su marido. Pero ella lo conoce y sabe que él es incapaz de hacerle daño. La quiere demasiado. Yo lo sé.- contestó Aly, logrando convencerse tanto cómo Cindy.

-Exacto.- Cindy se levantó del sofá y se dirigió a la cocina de nuevo.

Aly agarró el mando de la televisión con fuerza y acto seguido, cambió de canal, intentando distraerse.



~~~

Llegó el día siguiente, sábado 28 de febrero, y al ser fin de semana, ni Aly iba a la universidad, ni Cindy al instituto, por lo que la primera fue a casa de Niall y la segunda al cine con Wen. No mucha gente conocía el dato de Wen y Cindy, pero los que sí lo hacían, lo encontraban cómo algo gracioso y tierno: la hermana de la novia de Niall Horan salía con el primo de la esposa de Harry Styles. Harry y Niall eran compañeros de banda. Y el destino, un sabiondo.

El estudio de Anne Cox estaba abierto, y Harry se dirigía hacia allí. Entró, y empezó a buscar a su madre por todas partes. Brianna se había quedado en casa ya que aquél día no tenía nada qué hacer, sus próximos desfiles y sus próximas sesiones de fotos no serían hasta pasados unos días.
Harry sacó su móvil para mandarle un mensaje a su madre, ya que el estudio era enorme y con varias plantas, y Anne podía estar en cualquier parte. Esperó mientras cruzaba varios pasillos más, viendo a jóvenes ayudantes transportando telas y midiendo a varias modelos. Harry seguía mirando su móvil, esperando una respuesta de su madre, y sin querer, se chocó con Harumi, la cuál iba cargada con montones de seda doblada.

-¡Harumi! Hola.- la saludó él alegremente.

-¡Harry! ¿Qué tal?- respondió ella.

-Bien, ¿y tú?-

-Muy bien, gracias por preguntar.- la japonesa se inclinó un poco en señal de respeto, a pesar de toda la seda que cargaba en sus brazos.

-¿Necesitas ayuda con éso?- se ofreció Harry, tan caballeroso cómo siempre.

-Oh, no, no, gracias, tu madre me paga por ésto.- respondió ella con una risita.

Pero Harry ya le había quitado la mitad de la seda y la llevó hacia la mesa más cercana, dejándola encima con cuidado. Harumi lo siguió y también depositó su seda en la mesa. Rápidamente, varios costureros cogieron un par de trozos y empezaron a cortarlos para crear más adornos para ropa.

-Gracias, Harry. Arigato gozaimasu.- Harumi sonrió y se inclinó de nuevo.

-No hay problema. Oye, Harumi, ¿has visto a mi madre?- preguntó el cantante.

-¿A Anne? Sí, um... Cogió el ascensor hace unos minutos, dijo que subía, y estamos en la segunda planta, de modo que ella debe encontrarse en la tercera o en la cuarta.- respondió ella, peinándose su flequillo liso y negro con los dedos.

-Genial, gracias.- Harry le dio una suave palmada en el hombro a la joven japonesa y se alejó.

Fue hacia el ascensor, el cuál estaba abierto y vacío. Entró y pulsó el botón del tercer piso. Buscaría allí, y si no encontraba a su madre, iría al cuarto. Justo antes de que se cerrase la puerta, alguien se coló velozmente dentro del ascensor.

-Ey, Caroliz. Hola.- la saludó Harry con una sonrisa. 

Le disgustaban los rumores de que aquella joven era su amante, pero al fin y al cabo pensó que ella no tenía la culpa, sólo le había abrazado. La miró detenidamente; Caroliz era una joven muy bella. Era comprensible que las teorías afirmasen que era su amante. Cualquier chico se quedaría prendado de su hermosa apariencia, aunque Harry, al estar casado, no lo hizo.

-Hola, Harry.- repuso ella algo seria.-¿Podemos hablar?- 

Ambos miraron de reojo a la puerta del ascensor para asegurarse de que se había cerrado por completo.

-Claro.- asintió el cantante.

Caroliz le dio al botón para detener el ascensor. Harry se sorprendió un poco ante aquello, aunque supo que lo había hecho para poder hablar a solas con él durante más tiempo y con más calma.

-Me he enterado de los rumores.- suspiró la joven.-Estoy muy avergonzada. No sabía que nos estaban fotografiando mientras nos abrazábamos... Y mucho menos pensé que alguien tomaría un abrazo amistoso por un gesto de amantes. Lo siento, no quería traerte problemas.-

-No, no te preocupes.- Harry le sonrió para tranquilizarla.-Estoy acostumbrado a todo tipo de rumores, y la gran mayoría falsos, cómo ése. De modo que no te preocupes. Tú no has hecho nada malo, ni yo tampoco.-

-Ya...- Caroliz miró al suelo, sintiéndose culpable. Harry era buen chico, pero ella necesitaba el dinero que le habían ofrecido, de modo que necesitaba hacer aquello.-Escucha, ¿te puedo contar un secreto?-

-Por supuesto, te escucho.- Harry apoyó la espalda en la pared del ascensor y asintió.

Caroliz miró al suelo otra vez y se mordió el labio inferior. Cogió aire y habló:

-A pesar de lo mucho que me disgustan ésos rumores, cómo a ti... Debo reconocer que... Creo... Creo que me estoy enamorando de ti.- dijo, sonrojándose.

Harry agrandó los ojos. Se rascó la cabeza, confundido, sin saber qué decir.

-Lo siento. Lo siento mucho. No sé por qué te lo he dicho, pero... Necesitaba contártelo.- siguió fingiendo Caroliz, tratando de hacer que su sonrojo fuera en aumento.

-Caroliz, apenas me conoces.- respondió Harry calmadamente.

-Lo sé... Pero me llevaste a conocer a mi grupo favorito, el tuyo... Me trataste bien y con amabilidad a pesar de no conocerme... Por éso me gustas. Eres un chico muy amable, cariñoso y amistoso. Y sé que estás casado, todos lo saben...-

-Sí, lo estoy. Y quiero mucho a mi mujer. Mira, quizá, si estuviera soltero, en otras circunstancias, tú y yo... En fin, yo podría haberme interesado por ti. Porque eres una chica dulce, inteligente, amable y preciosa, de verdad. Pero yo... Yo sólo tengo ojos para mi esposa.- dijo Harry con delicadeza, tratando de no herir los sentimientos de la rubia.

Caroliz quiso resoplar, pero no lo hizo. Harry le era muy fiel a Brianna. Aquella misión era difícil. No obstante, recordó que no tenía por qué destruir el matrimonio en sí, sino más bien, la imagen de éste. Seguía confundida. Le habían pedido algo demasiado raro. Pensó de nuevo en el dinero prometido y, reuniendo valor, miró a Harry a los ojos y asintió con la cabeza.

-Lo entiendo. La quieres mucho.- dijo mientras pulsaba el botón para desbloquear el ascensor.

-Sí. Y eres una chica maravillosa, de verdad. Pero no puede ser.- respondió Harry mientras notaba cómo el ascensor se ponía en marcha de nuevo.

Al ver el aspecto afligido de la chica, Harry la abrazó con sutileza. Ella le devolvió el abrazo. En ése momento el ascensor llegó a la planta debida y las puertas se abrieron. Todos los que iban por el pasillo pudieron ver a Harry y Caroliz abrazados, y algunos, los más rápidos, pudieron hacer fotos durante un breve segundo, justo antes de que los dos jóvenes del ascensor se despegasen, algo azorados. Ella aún mantenía el sonrojo en sus mejillas. Harry le sonrió, se despidió de ella asintiendo con la cabeza, y salió del ascensor, adentrándose en el pasillo en busca de su madre. Caroliz también salió para dejar el ascensor libre a dos chicas que transportaban varios vestidos en sus brazos. Acto seguido supo que pronto, la foto de Harry y ella abrazándose en el ascensor estaría recorriendo todo internet. Y que ya estaba más cerca de conseguir lo que le habían pedido.
Si bien no lo había conseguido ya.



~~~

Aquella misma tarde, Brianna y Harry se dirigían, muy arreglados y elegantes, a casa de Louis. El cantante había organizado una cena para celebrar que Eleanor y él se habían comprometido dos meses atrás, durante la boda. Estaban invitados todos los chicos de One Direction con sus respectivas parejas, de modo que Aly, Perrie y Brianna podían acudir con los chicos. Antes de aquello, Louis había hablado con Liam para saber si le importaba o no, puesto que su novia, Melanie, estaba en París. Liam simplemente sonrió y le dijo que no pasaba nada, que no se sentiría fuera de lugar, ya que además de una cena de parejas, era principalmente una cena de amigos.

Una vez allí, los nueve jóvenes se saludaron entre ellos y se dirigieron hacia el comedor. Platos de sopa y bonitas cucharas adornaban la mesa.

-Louis, yo pensé que íbamos a cenar pizza.- se quejó Niall, mirando la mesa un poco disgustado.

-Claro Niall, Louis celebra una cena de compromiso para celebrar que pronto se casará con la mujer que ama, nos dice que será algo elegante, nos pide que vistamos con nuestras mejores galas, y va a poner pizza en la mesa, tiene toda la lógica del mundo, ¿no?- ironizó Zayn rodando sus bonitos ojos marrones.

-Zayn, por cosas cómo ésta te aprecio tanto. Siempre sabes lo que decir.- repuso Louis con una pequeña risa.

Niall los miró a los dos fingiendo estar enfadado.

-Pues yo pensé que lo importante era mantener nuestro espíritu informal incluso en las cenas más elegantes. Que por cierto, ésta cena es entre todos nosotros, no vamos a cenar con ningún ejecutivo importante.- dijo de nuevo, aún con la esperanza de que Louis ordenara una pizza.

-Niall, mi amor.- dijo Aly aguantándose la risa, acercándose al enfadado irlandés y poniéndole una mano en el hombro.-Ya sabemos que te gusta vestir informal y despreocupado, pero ir elegante porque sí de vez en cuándo no hace daño. Es para felicitar a Louis y Eleanor por su compromiso.-

-Pero Aly, ¿qué mas dará la ropa?- se quejó Niall cómo un niño pequeño.

Louis estalló en carcajadas. Perrie y Eleanor también.

-Dicho así, suena cómo si todos tuviéramos que ir desnudos.- comentó Liam, sacudiendo la cabeza ante el último comentario de Niall.

-Uy, pues es verdad. No pretendía que sonara así...- Niall se rascó la nuca, cerrando los ojos mientras se echaba a reír.

-Bueno, ¿os vais a sentar o cenamos en el suelo?- inquirió Niall dándole un suave empujón a Zayn.

-Vale, vale, te relajas.- bufó Zayn de broma, tomando asiento. 

Perrie se sentó junto a él. Y acto seguido, todos los demás presentes fueron tomando asiento, hasta que los nueve jóvenes estaban en la mesa, colocados y dispuestos a cenar.
La cena transcurrió agradablemente. Todos tomaron gambas cómo entrante, y luego la deliciosa sopa. Finalmente, probaron el brownie que Louis y Eleanor habían cocinado horas antes para el postre.
Niall, pese a tener la servilleta a mano, se limpió la boca con una mano y alzó ambos brazos en señal de felicidad.

-Exquisito brownie, señor Tomlinson.- bromeó, sintiendo la necesidad de hablar así cada vez que vestía elegantemente.

Aly se cubrió la boca con el dorso de la mano para aguantarse la risa, y Louis rodó los ojos.

-La receta es de Eleanor. Yo la he ayudado a ella.- repuso.

-Oh, en ése caso, exquisito brownie, señorita Calder, o debería decir, futura señora Tomlinson.- siguió hablando Niall. Con aquél tono de voz, parecía que en cualquier momento fuera a levantarse de la silla y a hacer una reverencia.

-Gracias... Niall.- contestó Eleanor con una dulce sonrisa, divertida ante el comportamiento del rubio.

En aquél momento, el móvil de Brianna sonó repentinamente desde su bolso. Ella se levantó.

-Disculpadme.- dijo sonriendo.-En seguida vuelvo.-

Todos los demás asintieron en respuesta y ella se alejó. Fue hasta la entrada, sacó su móvil de su bolso y se dirigió hacia otro pasillo para ver lo que ocurría. Tenía una notificación de una página web de noticias sobre One Direction.
Sin más rodeos, abrió la notificación y vio una foto. Una foto del estudio de Anne Cox, más concretamente de uno de los ascensores, con las puertas abriéndose. Dentro del ascensor, Harry y Caroliz, la cuál estaba muy sonrojada, se abrazaban. Brianna leyó el texto que había bajo la foto: "A pesar de lo mucho que el cantante niega serle infiel a su mujer, sigue siendo visto abrazando a la misteriosa belleza rubia. ¿Qué opináis? Tanto si sois Directioners cómo si no, mandadnos vuestra opinión por comentarios y hacednos saber si pensáis que Harry Styles tiene, o no, una amante, aunque las pruebas apunten a que así sea."
Brianna mantuvo sus ojos fijos en la foto durante varios segundos hasta finalmente apartar su vista de la pantalla de su móvil. ¿De verdad? Volvió a leer el texto escrito bajo la foto, y siguió bajando por la página web para leer los comentarios. Había quince. Todos ellos insultando a Harry por estar siéndole infiel a ella, a Brianna. Al parecer, algunas Directioners muy manipulables empezaban a dudar de su ídolo.

-Bueno.- suspiró Brianna, notando que su estómago se revolvía. Cerró la página web y se quedó mirando durante varios instantes más la pantalla de su móvil. 

En su fondo de pantalla salía ella posando con Harry. Brianna tragó saliva y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas. Pero no podía llorar. No allí. No así. Respiró profundamente, cerrando los ojos, y cuándo los abrió, las lágrimas habían desaparecido. Esperó otros segundos más hasta calmarse por completo, y finalmente volvió a la entrada de la mansión de Louis, guardó su móvil en su bolso y se dirigió de nuevo hacia el comedor. Todos la miraron llegar.

-¿Todo bien, Brianna?- preguntó Perrie.

-Sí, tranquila. Gracias por preguntar.- respondió Brianna amablemente.

-Pareces nerviosa.- añadió Liam, ligeramente preocupado.-¿Seguro que todo va bien?-

Ante la pregunta de Liam, Harry frunció el ceño y miró a su esposa.

-Sí, Liam.- Brianna asintió de nuevo mientras volvía a sentarse en su sitio.-Gracias.-

Liam asintió una sola vez con la cabeza en respuesta. Aly miró a Brianna, y ella le devolvió la mirada. Con solo mirarse, Brianna supo que Aly se había enterado de los rumores, y Aly supo que Brianna acababa de ver algo que le había hecho sospechar aún más. Aly ladeó la cabeza, sin dejar de mirarla, y Brianna apartó su vista de ella para dirigirla hacia su plato.

-Bueno... ¿No queda más brownie? Me ha encantado. Louis, Eleanor, os ha quedado perfecto.- dijo mirando a la joven pareja.

Louis le sonrió a Brianna y alzó los pulgares de ambas manos.

-¡Graciaaaaas!- exclamó.

-Sí, gracias. Nos alegramos mucho de que os haya gustado. Pero por desgracia no, no queda más.- añadió Eleanor con su dulzura de siempre.

-Con Niall en la mesa, sería raro si quedase.- repuso Zayn señalando al irlandés con el pulgar.

-¡Eh!- se ofendió Niall.

-¿Qué? Es verdad.- Zayn lo miró y se encogió de hombros.

Perrie se echó a reír de nuevo. Louis hizo lo mismo, luego Eleanor y luego Zayn. Aly sólo sonreía mientras negaba con la cabeza. Niall se hacía el ofendido, aunque en parte lo estaba de verdad. Liam sonrió y se dio una palmada en la frente.

-Brianna, ¿seguro que estás bien?- susurró Harry cerca del oído de su mujer, aprovechando que los demás estaban distraídos riéndose.

-Sí, Harry.- repuso ella sonriéndole y tratando de hacer que su tono de voz sonase normal.

-¿Pero seguro?- insistió su marido.

-Que sí. No te preocupes.- Brianna asintió de nuevo con la cabeza y colocó su tenedor sobre su plato, cubierto por pequeñas migas oscuras de brownie de chocolate.

-Está bien.- Harry se colocó recto de nuevo en su asiento y se agarró la corbata, asegurándose de que estaba colocada.

Brianna lo miró de reojo y luego devolvió la vista a su propio plato.




~~~

Pasaron unos días, llegando el mes de marzo, más concretamente el día lunes 2. Brianna se había mostrado muy distante con Harry. Coraliz se seguía presentando en el estudio de Anne, aunque no se encontraba nunca con Brianna.
El rumor de que Harry le era infiel a su esposa con Caroliz era cada vez más fuerte, pues la joven rubia y el cantante de rizos castaños seguían siendo fotografiados juntos a menudo. Tanto en colegios, institutos, universidades, y hasta puestos de trabajo, pero todo el mundo lo rumoreaba. Todos hablaban de ello, y todos estaban convencidos de que Harry tenía una amante. El cantante intentaba de ignorar todo aquello, pero Brianna siempre prestaba atención. Y cada vez que leía noticias en internet sobre el tema, se sentía peor.

Era por la mañana. Harry y Brianna estaban en casa, discutiendo sobre una foto. Una foto que en pocos segundos había recorrido internet, y que mostraba a un supuesto Harry besando a una joven rubia, la cuál era Caroliz.

-Harry, ¡dímelo! ¿Qué significa ésta foto?- preguntó ella.

-¡Te he dicho que ése que sale en la foto no soy yo! Ésa sí que es Caroliz, ¡pero el chico no soy yo! ¡Te lo prometo!- insistió Harry.

-¡¿No?! ¡Pues qué casualidad que tenga tus mismos rizos!- chilló Brianna.

-¿De verdad dudas de mí?- se ofendió su marido.

-Hay pruebas, Harry.- Brianna le enseñó de nuevo la foto, la cuál se había encontrado en la web de las noticias de siempre.

Harry la miró de nuevo y sacudió la cabeza. No entendía nada.

-Brianna, te juro por mi vida que ése no soy yo. Sí, soy amigo de Caroliz, y sí, ella es la de la foto, pero ése no soy yo, ¡te lo prometo! ¡Tienes que creerme!- insistió, suplicante.

La noche anterior, Caroliz se las había arreglado para encontrar a un joven de la altura de Harry, y de hacer que le pusieran el mismo peinado. Lo llevó a un hotel, asegurándose de que los paparazzis los seguían, y le besó en la puerta, para luego entrar con él, asegurándose de que nadie podía verle la cara, o de lo contrario, se darían cuenta de que no era el verdadero Harry. Había sido una muy astuta y efectiva estrategia. En efecto, parecía de verdad que Harry era el chico que besaba a Caroliz en la foto.

-No puedo, Harry.- replicó Brianna con dolor.

-¡Brianna, por el amor de...! ¡Estamos casados! ¡Yo sólo te quiero a ti!- gritó Harry, furioso.

-¡Las pruebas y los rumores no te dan la razón!- replicó ella, elevando la voz tanto cómo su marido.

-¡Nunca te haría daño! ¡Compréndelo! ¡Estoy enamorado de ti y jamás te he sido infiel, y jamás lo seré! ¡¿Cuándo lo entenderás?!- chilló él.

Agarró su chaqueta, se dirigió a la salida de la casa y se marchó dando un portazo.
Brianna se dirigió al dormitorio, se dejó caer sobre la cama y empezó a llorar. En apenas unos días su vida había cambiado muchísimo, y sólo para peor. No sabía qué hacer, ni cómo reaccionar. Sólo quería llorar.



~~~

-Eh, chicos.- dijo Zayn, acercándose a Louis y Liam a paso rápido.

Los tres jóvenes amigos estaban en un Starbucks desayunando. Zayn llevaba un café en una mano y su móvil en la otra. Louis y Liam lo esperaban en una mesa cercana.

-¿Qué es lo que pasa?- inquirió Liam.

Zayn se sentó junto a él y le enseñó su móvil, en la cuál se veía la reciente pero famosa foto. Liam agrandó los ojos y apartó la mirada.

-No. Debe de ser un montaje.- murmuró antes de dar otro sorbo a su café.

-¡A ver!- exclamó Louis.

Cogió el móvil de Zayn de sus manos y miró la foto. Descolgó la mandíbula mientras fruncía el ceño y abría mucho los ojos. Lo hizo para hacer reír a sus dos amigos, pero ninguno de los dos lo estaba mirando.

-¡Venga ya! ¿En serio os creéis ésto?- exclamó quitando la foto del móvil.-Se nota que es mentira.-

-Debe de serlo. Últimamente he notado que Brianna estaba muy extraña, pero... No. Harry nunca haría éso.- murmuró de nuevo Liam con la mirada un poco perdida. Al ser un chico sensible, había sido el que más había notado la extraña pero disimulada actitud de Brianna durante los últimos días.

-Normal que Brianna esté portándose de forma tan rara... Ésa foto...- susurró Zayn.

-Caballeros, por favor.- los interrumpió Louis en tono cansado.-Estamos hablando de Harry. Nuestro Harry. Él no haría éso. Nuestro Harry no.- insistió.

-Todos queremos creer éso, Louis.- replicó Zayn.-Pero, sé sincero... Mira la foto. Mira ése pelo. No se le ve la cara, pero el pelo es de Harry. Y ¿recuerdas cuándo nos trajo a Caroliz al ensayo para que la conociéramos? Ella parecía feliz sobretodo cuándo estaba con él...-

-¡Zayn!- Louis le tiró una servilleta a Zayn, dándole en la cara. Éste se la apartó de un manotazo.

-¿Qué?-

-¡Que estamos hablando de Harry! ¡Nuestro mejor amigo, el que tiene un gran corazón! Ésa foto es falsa. La chica es Caroliz, sí. Pero puede que el chico sea alguien con el cabello parecido a Harry... Es un montaje, estoy seguro.- defendió de nuevo Louis a Harry.

-Pero de todas formas, cuándo conocimos a Caroliz, pude notar que era buena chica.- habló Liam de nuevo.-¿Por qué iba ella a intentar ser fotografiada besando a alguien parecido a Harry? Carece de sentido.-

-Y también carece de sentido que, siendo buena, quiera destruir un matrimonio.- se opuso Louis.

-Pero chicos, en serio, ¿no os da qué pensar?- dijo Zayn.-Los celos de Brianna, los rumores, las noticias, las fotos de los abrazos, y ahora ésta foto del beso... No quiero desconfiar de Harry, es mi amigo y le quiero mucho. Pero no... no sé.-

Liam guardó silencio. Louis rodó los ojos.

-Por favor, chico malo de Bradford, deja de ser tan estúpido.- musitó.

-Louis, hablo en serio.- Zayn, muy severo, miró a Louis a los ojos.-Algo está pasando, algo que nosotros no sabemos... Tenemos que hablar con Harry.-

-¿Creéis que querrá hablar del tema cuándo ya está siendo acosado por la prensa constantemente?- inquirió Liam en tono obvio.

-Es distinto. Nosotros somos sus amigos.- Zayn bajó la mirada.

-Sí, pero seguro que está enfadado y molesto... No... No puede ser él el de la foto, no puede ser. Pero a la vez, hay tantas cosas que pueden ser... Sé que Harry nunca haría algo así, pero... Yo insisto en que Brianna está muy rara, cómo si supiera algo. Y si ella está tan celosa, debe tener sus motivos. Aparte de les evidentes, claro. Si lo peor es cierto y Harry le es infiel, ella lo sabe. No es normal su forma de actuar últimamente, toda nerviosa y desconfiada... No quiero creer nada de ésto, pero me temo lo peor.- repuso Liam, con su voz suave y calmada de siempre.

-Liam, es normal que Brianna esté así, mira todo lo que está pasando.- repuso Louis.-Pero nada de éso significa que Harry le esté siendo infiel de verdad.-

-Tenemos que hablar con Harry.- zanjó Zayn, levantándose dispuesto a dirigirse de nuevo al mostrador del Starbucks y a pagar la cuenta.-Y cuánto antes, mejor.-




~~~

En el estudio de moda de Anne, Harry estaba buscando a Caroliz. Quería pedirle explicaciones, y con motivo. Finalmente, la encontró, sola en una esquina, escribiéndole a alguien con su móvil. 

-¡Caroliz!- exclamó el cantante.

La rubia levantó sus ojos azules de la pantalla y sonrió un poco al ver al cantante.

-Hola, Harry.- repuso con timidez.

-Caroliz, ¿qué significa la foto que desde anoche ha circulado por internet? Te fotografiaron a ti besando a un chico con mi mismo peinado, pero no era yo. Dime, ¿qué está pasando?- preguntó muy serio el joven.

-Te dije que me gustabas, así que me busqué a un chico parecido a ti.- respondió ella tranquilamente.

-¡Pero ahora todo el mundo piensa que el de la foto soy yo, y que le estoy siendo infiel a mi esposa contigo!- exclamó Harry, frustrado.

En aquél momento Brianna apareció en el estudio, dispuesta a ir a trabajar pese a su nefasto estado de humor. En cuánto la vio, Caroliz se abrazó a Harry y le dio un beso en la mejilla, tan cerca de la comisura del labio, que si los vieran de lejos pensarían que se estaban besando en los labios.
Y éso fue lo que vio Brianna.
Las personas que pasaron cerca de ellos ahogaron exclamaciones y les hicieron fotos con los móviles a toda prisa. Caroliz se aferraba con fuerza a Harry, el cuál intentaba soltarse a pesar de que la rubia no le besaba en los labios, pero casi.
Varias otras personas miraban a Brianna, la cuál observaba la escena con los ojos llorosos y los labios entreabiertos. Nadie sabía qué decirle, temían acercarse a ella para consolarla por si se ponía agresiva, pues el fuerte carácter de Brianna era conocido por todos los demás que trabajaban allí. 
Sin decir nada, Brianna se dio la vuelta y se marchó corriendo.

-¡Brianna, espera!- gritó una de las costureras.

Al oír aquello, Harry se separó bruscamente del abrazo de Caroliz, justo a tiempo para ver cómo su mujer desaparecía por la puerta. Cómo una bala, echó a correr tras ella, a gran velocidad. Esquivó a varias personas, viendo que Brianna iba a salir del edificio.

-¡Brianna!- gritó todo lo alto que pudo.-¡Brianna, vuelve, por favor! ¡No es lo que crees! ¡Brianna!-

Ella lo oía, pero no dejaba de correr. Finalmente salió del edificio del estudio de moda de Anne, llegando a la calle mientras que las lágrimas resbalaban por sus mejillas. Harry la alcanzó segundos después, agotado y jadeando.

-Brianna. Por favor, escúchame.- suplicó él en tono desesperado.

-No tengo nada que escuchar, Harry.- repuso ella en tono tembloroso, secándose las lágrimas.

-Ven. Ven por favor, vamos al coche.- Harry agarró la mano de Brianna y ella no se opuso.

Ambos llegaron al coche de Harry, éste se sentó en el asiento del conductor y ella a su lado, de copiloto. Él subió los cristales tintados, arrancó y condujo lejos de allí para asegurarse de que los paparazzis no los seguían. Todo el trayecto transcurrió en silencio, ninguno de los dos dijo una palabra. Llegaron a su hogar, dónde bajaron del coche, manteniendo el silencio, y entraron. Una vez allí, Harry miró a Brianna, la cuál mantenía la mirada baja.

-Por favor, Brianna. Tienes que creerme.- dijo con voz suave y susurrante.

-Harry... Si tenías una amante, ¿por qué no me lo has dicho desde el principio?- sollozó ella, pasándose una mano por el cabello.

-¡Porque no tengo ninguna amante! ¡Todo ésto es un malentendido!- respondió Harry.

Brianna no dijo nada. Se limpió las lágrimas y miró a su marido.

-Deja de negar lo evidente.- añadió.-Estás con ella. No tienes por qué seguir negándolo.-

-Brianna, escucha, tú eres la única mujer a la que amo y con la que estoy, te lo prometo. Tienes que creerme, por favor.- suplicó el cantante.

Ella miró al suelo y sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas una vez más.

-Harry, ahora que se la verdad, yo...-

Harry rodó los ojos.

-¡Que no tengo ninguna aman...!- empezó a gritar.

-Yo también tengo a otra persona.- lo interrumpió ella con voz seca.

Harry se quedó mudo y su rostro palideció. Dejó caer sus manos, y se quedó allí, de pie, delante de Brianna. Ella lloraba en silencio, sin parar.

-¿Cómo...? ¿Cómo dices?- preguntó Harry con un hilo de voz.

-Tú tienes a Caroliz, ¿verdad? Ahora que lo sé, debo confesar. Yo también tengo a otra persona en mi vida.- murmuró ella, avergonzada.-Ahora que sé ésto, me ha parecido un buen momento para confesártelo. Yo no lo niego.-

Harry negó con la cabeza.

-No. No me creo ni una palabra. Me dices ésto sólo para hacerme daño, porque crees que te he sido infiel cuándo no es así.- contestó, muy convencido, tratando de sonreír.

-Es la verdad, Harry.- Brianna alzó la barbilla para mirarlo a los ojos.

La diminuta sonrisa de Harry se marchó de su rostro.

-No te creo.- insistió cruzándose de brazos.

-Créeme.- Brianna miró a Harry a los ojos.

Harry le devolvió la mirada. Brianna tenía sinceridad en sus ojos verdes. No estaba mintiendo.

-Brianna... Por lo que más quieras, dime que no es verdad.- replicó él bajando la mirada e intentando respirar profundamente.

-Lo es. Lo es, Harry.- ella lloraba desconsoladamente, mirándolo, aunque procuraba que su voz se mantuviera firme.-Y ahora que sé lo tuyo... Con Caroliz...-

Harry se tapó los ojos con una mano. ¿Por qué no entendía que él siempre le había sido fiel? ¿Por qué le decía aquello?

-Brianna, ¿qué está pasando?- preguntó con un suspiro impaciente.

-Ya te lo he dicho, Harry. Hay alguien más en mi vida. Al igual que hay alguien más en la tuya.- Brianna se encogió de hombros.-En cierto modo... No tengo derecho a enfadarme contigo por serme infiel.-

-¡No te he sido infiel!- gritó el cantante.-Y sé... sé que tú a mí tampoco.-

Brianna, sin dejar de llorar, lo miró a los ojos y ladeó la cabeza.

-Está bien. No tienes por qué creerme si no quieres. Yo ya te he dicho la verdad.- repuso ella.

Harry parpadeó para aguantar las lágrimas. Respiró hondo hasta que sus ganas de llorar desaparecieron. No tenía ni la menor idea de lo que estaba pasando allí, sólo quería marcharse y buscar a sus cuatro mejores amigos y a Aly. Se tensó, y se dispuso a caminar, dejando a Brianna tras de sí.

-Espera.- habló su esposa de repente.

Él se detuvo. Pasaron unos segundos de silencio, en el que Brianna y Harry, ambos de pie y separados a un par de metros, se daban la espalda. Harry, al ver que Brianna no hablaba, echó a andar de nuevo.

-Harry, quiero el divorcio.- habló ella finalmente.

Harry dejó de caminar de nuevo, deteniéndose en seco por segunda vez. Miró a Brianna con seriedad. Ella mantenía su vista en el suelo y sus puños cerrados con firmeza, pegados a sus muslos. Pasaron otros cuántos segundos de intenso silencio.

Ninguno de los dos dijo una palabra. Brianna seguía llorando, aunque no sollozaba en alto, pues no quería que Harry escuchara sus débiles y frágiles quejidos de tristeza. Harry, tras mirarla durante varios instantes, bajó la mirada al suelo. Acto seguido fue de nuevo hacia la puerta, la abrió, salió de su casa y cerró con un sonoro portazo que hizo vibrar los cuadros y fotos de las paredes.

Una vez que Harry se fue, Brianna cogió aire, emitió un sonoro y doloroso sollozo, y acto seguido se dejó caer de rodillas al suelo. Sus lágrimas caían una tras otra, sin parar. Se abrazó a sí misma y luego se llevó ambas manos a la cabeza. Sollozó de nuevo entre dientes. Todo aquello le dolía en el alma. Sentía que su mente estaba a punto de explotar.



~~~

-Vamos, Harry, no hay manera de que éso sea posible.- dijo Niall negando con la cabeza.

-Me lo ha dicho. Me ha asegurado que ella tiene a otra persona. Lo he visto en su mirada, ¡era verdad!- Harry, sentado en el sofá, temblaba violentamente. Aly estaba sentada a su lado, abrazándolo.

-No, no puede ser. Ella te ama. Y tú la amas a ella. No... No entiendo nada de lo que está pasando.- murmuró Louis caminando de un lado a otro.

Los cinco chicos y Aly se habían reunido en casa de Niall. Harry acababa de tener su discusión con Brianna, la cuál acababa de relatarle a sus amigos.

-Y... además...- Harry trató de respirar.-Me ha pedido el divorcio.-

Zayn y Liam, sentados en otro sofá, se miraron preocupados.

-¿El divorcio?- dijo Louis con un hilo de voz. La situación era grave.

-No, debe de haber un modo de arreglar ésto.- dijo Aly sin dejar de abrazar a Harry.

Louis seguía caminando en círculos alrededor de Niall, el cuál estaba de pie frente al sofá dónde se encontraban Aly y Harry. El rubio parecía muy pensativo. Trataba de adivinar lo que estaba pasando, al igual que todos los demás. Pero nada tenía sentido.

-No, insisto, no puede ser posible. Todo ésto es muy raro.- dijo finalmente el rubio, apartándose la mano de la barbilla.

-¡Lo es!- asintió Louis, de acuerdo con su amigo irlandés.

-Brianna en teoría ha dicho éso para hacerte daño, Harry, porque cree que tú le eres infiel con Caroliz. No puede ser verdad. Pero si dices que has notado la sinceridad en su mirada...- añadió Niall, curioso.

-No la he notado, la he visto. He visto en su mirada que me estaba diciendo la verdad. No me mentía.- Harry se pasó las dos manos por el cabello.

-Tiene que haber una solución. Seguro que todo es un malentendido. Seguro que al final, Brianna descubre que nunca le has sido infiel, y seguro que ella tampoco te ha sido infiel a ti...- habló Aly, apartándose un poco de Harry para darle espacio. No obstante, le siguió acariciando un hombro para consolarlo.

-Acaba de decir que Brianna le ha sido sincera.- intervino Zayn en tono bajo.

-Pero Brianna es buena... No podría hacerle éso a Harry.- repuso Louis.

-¿Entonces, cómo ha podido pensar que Harry sí le estaba haciendo éso a ella? Si Brianna es capaz de desconfiar tanto de él, me espero cualquier cosa.- dijo Zayn con dolor.

-Zayn, no digas éso.- dijo Aly, tratando de defender a Brianna.

-Estoy de acuerdo con Aly.- añadió Louis.-Brianna... Sí, debería confiar más en Harry, pero con todas ésas fotos y rumores es normal que desconfiara.-

-O quizás desconfiaba porque era lo que ella estaba haciendo. Si de verdad ella le ha sido infiel a Harry, es normal que pensara que Harry le era infiel a ella. ¿O no cree el ladrón que todos son de su condición?- replicó Zayn, desafiante y entornando los ojos.

Aly y Louis estuvieron callados por unos segundos. No sabían qué responder.

-Pero...- habló Liam.-Brianna no es así... O éso creíamos... Es que... Nada de ésto tiene sentido. Es un nefasto malentendido basado en una desconfianza más que evidente.-

-¿Eh?- Niall alzó una ceja. Nunca entendía a Liam cuándo hablaba en plan profesor o abogado.

-Escuchad. No digo todo ésto por atacar a Brianna, en absoluto. Desde que está con Harry, la he apreciado mucho, igual que todos nosotros. Nunca he sospechado nada malo de ella. Pero tampoco quiero negar lo evidente. Le ha dicho éso a Harry, y Harry ha sabido ver que ella decía la verdad. No estoy atacando a Brianna, estoy remarcando lo que ella misma ha decidido admitir y confesar.- añadió Zayn, sonando más convincente con cada una de sus palabras.

-... Tiene... Tiene razón.- murmuró Niall por lo bajo.

-Pero... Pero es que no puede ser.- insistió Louis, mirando esperanzado a Aly, sabiendo que ella podía defender a Brianna de nuevo.

Aly le devolvió la mirada a Louis y luego miró otra vez a Harry. Lo volvió a abrazar. Todos los presentes permanecieron en silencio durante unos instantes, hasta que alguien abrió la boca:

-Harry, vamos a ir a tu casa ahora mismo.- dijo Liam.-Vamos a hablar con Brianna, y vamos a saber qué está pasando.-

-Pero...- empezó a decir Harry.

-Y basta.- lo cortó Liam, decidido a ayudar a que el matrimonio de su amigo se arreglase y todo aquél misterio fuera resuelto de una vez.

La voz de Liam sonaba tan severa y llena de determinación que nadie dijo una palabra. En lugar de éso, todos obedecieron a Liam. Se subieron a la limusina de One Direction y partieron. En veinte minutos ya estaban en la mansión de Harry y Brianna. Salieron de la limusina a paso rápido y llegaron hasta la puerta. Entraron. Había demasiado silencio allí.

-¡Brianna!- llamó Niall colocándose las manos a ambos lados de la boca.

-¡Brianna, por favor, necesitamos hablar contigo!- exclamó Aly, apoyando a su novio.

Los séis jóvenes recorrieron toda la casa. Les llevó minutos buscar en todas las habitaciones, pues la mansión era bastante grande. Miraron en todas y cada una de las estancias de aquél lugar. Pero la joven esposa de Harry no estaba por ningún lado.

-Chicos.- dijo Zayn una vez que los séis se reunieron en el salón de la entrada.

Los demás lo miraron. Zayn señaló una mesa cercana. Harry se dirigió hacia ella, seguido por Louis y Liam, luego por Niall y Aly y finalmente por Zayn. Los séis llegaron hasta la mesa y vieron lo que había en ella.

-Papeles del divorcio.- murmuró Harry con voz vacía.

-Entonces... Brianna hablaba en serio.- Louis tragó el nudo que se había formado en su garganta.

-Esperad un momento chicos, ella le pidió el divorcio a Harry hace apenas una hora. Y ya le ha dejado aquí los papeles. Éso significa que...- empezó a decir Zayn.

-... Brianna ya tenía los papeles del divorcio preparados.- terminó la frase Liam con la voz llena de dolor.

-Exacto.- repuso Zayn con voz muy baja, mirando los papeles que Harry sostenía con manos temblorosas.

-Entonces, ¿es cierto? ¿Brianna tiene o tenía un amante?- la voz de Niall, rebosante de desilusión, miró a su novia y a sus amigos. Aly, con los ojos llenos de lágrimas, le agarró del brazo.

-Harry...- susurró Liam.-¿Estás...?-

-Estoy bien.- respondió el cantante, con voz firme, para sorpresa de todos. No apartaba la mirada de los papeles de la petición del divorcio que Brianna había dejado allí.

Aly, pensando en algo, se apresuró a subir las escaleras de forma brusca.

-¿Adónde vas?- preguntó Zayn. Ella no respondió.

La siguió, y Niall, Louis y Liam hicieron lo mismo. Aly entró en el dormitorio de Harry y Brianna a paso firme. Los cuatro chicos la alcanzaron. Aly, sin dudarlo, se dirigió al armario.

-¿Qué haces, Aly?- quiso saber Liam, ya que, pese a su inteligencia, estaba confundido por las acciones que su amiga estaba llevando a cabo.

Aly abrió las puertas del armario de un tirón. Lo revisó y asintió con la cabeza.

-Lo sabía. La ropa de Brianna no está.- dijo en tono previsible, confirmando sus sospechas.

-¿Qué?- Niall se acercó a su novia y también miró dentro del armario. La mitad de éste estaba vacío.

-Abajo, rápido.- apremió Zayn alejándose de allí. Los cinco regresaron al salón, dónde Harry seguía justo cómo lo habían dejado; de pie frente a la mesa, leyendo los papeles del divorcio.

-Harry.- lo llamó Louis.

El cantante finalmente apartó la mirada de los papeles y se giró para mirar a sus cinco amigos. Los observó con el rostro impasible. Ellos le devolvieron la mirada, una mirada llena de pesar. Ninguno de los cinco sabía cómo decirles que acababan de ver que la ropa de Brianna no estaba. Finalmente, fue la única chica presente la que habló:

-Brianna se ha ido de casa.- informó Aly.



~~~

La madre de Brianna, sin dejar de llorar, se aferraba a su única hija con desesperación.

-Por favor, Brianna, por favor... Cuéntanos que es lo que pasa.- suplicó.

La joven estaba sentada en el suelo, temblando violentamente y abrazando sus rodillas, con la barbilla apoyada sobre éstas. Parecía totalmente frágil, desprotegida y necesitada. Se encontraba en casa de sus padres. Sus maletas estaban colocadas cerca del sofá más cercano.

-Brianna, hija...- insistió su madre sin dejar de llorar.

-Espera, apártate de ella un segundo. Dale un momento de espacio.- replicó su marido cogiéndola suavemente de los brazos y haciéndola retroceder.

Fabbie, el perro de Brianna, había estado viviendo con ellos desde que Brianna se mudó con Harry. Se acercó a Brianna, le ladró con afecto y empezó a lamerle las manos. Al ver que su dueña no le hacía caso, se retiró a la cocina para comer un poco.

-No... le digáis a... nadie que estoy... aquí, en vuestra casa con vosotros... Por favor...- decía Brianna entre pausas para respirar.

-Cariño...- empezó a decir su madre.

-Por favor... A nadie... Ni a Valery... Scott... Ni a Harry... A nadie. Por favor.- suplicó su hija.

-Brianna, ¿que está pasando? Debes contárnoslo. Sabemos que Harry y tú nunca os haríais daño el uno al otro.- habló su padre, tratando de mantenerse sereno.

-Ya os he dicho... que no hay nada que explicar. Lo que veis es lo que hay. Ya está.- suspiró Brianna sorbiendo por la nariz. Sus ojos, rojos, hinchados y secos, le dolían de tanto llorar. Ya no podía llorar más, pues de lo contrario sólo empeoraría su dolor de ojos.

-Pero, ¿por qué? ¿Cómo puedes pedirle el divorcio a Harry? ¿Y cómo puedes decirnos que te vas del país?- insistió su padre, preocupado a más no poder.

Su mujer se echó a llorar de nuevo.

-Brianna, hija... Por favor... Ya casi te perdimos cuándo fuiste enterrada viva por accidente, debido a tu catalepsia... No sabíamos nada de éso... Pensábamos que te habíamos perdido de verdad... Si te vas del país, te perderemos otra vez...- murmuró con su voz suave y femenina, entre débiles sollozos.

-Lo siento, mamá. Siento ser tan egoísta. Pero ésto es necesario.- repuso Brianna, frotándose los ojos y luego volviendo a abrazar sus rodillas.

-¿Y cuándo te veremos?- replicó su madre, dolida y secándose las lágrimas.

Brianna guardó silencio.

-Puedes decirnos al menos adónde te mudas...- dijo su padre con cautela.-Brianna, no queremos dejarte sola. Queremos que cuentes con nuestro apoyo.-

-No estaré sola. Me llevaré a Fabbie conmigo...- suspiró Brianna refiriéndose a su mascota.

-Pero tenemos que seguir viéndote... Eres nuestra hija.- pidió su madre.

-Mamá...- Brianna sintió ganas de llorar de nuevo, pero sus ojos no daban para más.

-Por favor.- su madre sintió ganas de agacharse junto a ella de nuevo, pero su marido seguía sosteniéndola, tratando de abrazarla para consolarla, ya que ella tenía consuelo. La hija de ambos no.

Brianna miró a sus padres. Luego miró sus rodillas, a las cuáles no soltaba.

-Está bien. Os diré adónde me voy. Pero por favor... Por favor. Por lo que más queráis, os lo suplico. Ni una palabra. A nadie. Absolutamente nadie.- dijo finalmente, cediendo.



~~~

Aly necesitaba pasear. No entendía nada de lo que estaba pasando.
Sólo sabía que Brianna le acababa de dejar una petición de divorcio a Harry en la casa de ambos, apenas media hora atrás, y que no había forma de localizarla. El cantante de rizos castaños se había quedado en su casa junto a sus cuatro mejores amigos, y Aly simplemente se había limitado a abrazarlo para tratar de animarlo, y acto seguido se fue. Sabía que Harry quería estar a solas con los chicos.
Se encontraba caminando por Central Park. Miraba a su alrededor con desgana, a la gente, a los bancos para sentarse, y a los árboles. Éstos, algo inclinados, parecían deprimidos, igual que Harry. Aly seguía sin poder quitarse aquello de la cabeza. Brianna y Harry estaban bien, o éso creían todos. Aly suspiró. Estaba algo estresada por el tema de los estudios, pero los problemas de sus seres queridos la estresaban mucho más. Y Harry era uno de sus seres más queridos. Nadie sabía qué iba a pasar a continuación... Todo era confuso y sombrío.

Siguió paseando durante más rato, a paso constante, sin detenerse pero sin ir con prisa. Miraba al suelo. Seguía preguntándose todo el rato qué estaba pasando con Brianna. Se sentía mal por Harry, deseaba que las cosas se arreglasen y...

-¡Aly!- le pareció oír.

La rubia se detuvo y miró alrededor. Había varias personas paseando por todo el parque y hablando, de modo que podía haber oído éso cuándo en realidad nadie la había llamado. Suspiró y se giró de nuevo, continuando con su camino.

-¡Aly!- oyó de nuevo, ésta vez más fuerte.

Se volvió a girar. Pero no veía a nadie que le resultara conocido, sólo personas aleatorias paseando y conversando. Supuso que en el parque habría otra chica llamada igual que ella, Aly. Algo irritada, volvió a retomar su marcha, caminando de nuevo hacia adelante, y así durante un par de minutos.

-¡Aly, espera!- volvió a oír, ésta vez de forma más clara.

Se detuvo en seco. Era una voz femenina.

-Ésa voz...- murmuró, paralizada.

Se giró de nuevo, lentamente. Seguía sin ver a nadie, aunque pasados unos segundos, una joven emergió de entre las personas que paseaban. Hermosa, de cabello castaño, ojos color café y un porte elegante, cómo el de una... modelo.
Aly entreabrió los labios.

-No puedo creerlo.- susurró, completamente atónita, con sus ojos azules repletos de confusión.

La gente pasaba a su lado. Pero ella no se movía, sólo mantenía la mirada fija en ésa sola persona.
Melanie, muy quieta y curiosa, la buscaba con la mirada. Finalmente, la encontró y le sonrió. Aly quería sonreír de vuelta, pero estaba demasiado incrédula cómo para hacerlo, de modo que mantuvo su cara de sorpresa sin querer. Melanie, manteniendo su sonrisa cerrada, se dirigió hacia Aly.

-Hola.- dijo con voz suave, mirando con ternura a Aly.

-¿M-Melanie?- repuso ésta.

La modelo sonrió más abiertamente, mostrando sus dientes, y cuándo estuvo cara a cara con Aly, la abrazó. Aly se quedó quieta por unos segundos y finalmente le devolvió el abrazo, aunque sin mucha fuerza. Estaba allí de verdad. Desprendía un aroma a colonia, posiblemente de algún anuncio en el que ella misma había participado. Su pelo castaño era tan sedoso y suave cómo siempre. Aly espabiló y la abrazó con más ganas, estrechándola entre sus brazos.

-¡Melanie!- gritó finalmente, ésta vez de forma más clara y sin tartamudear.

-Sí, cuánto tiempo, ¿verdad?- sonrió la morena dulcemente.

Ambas se despegaron del abrazo y se cogieron de las manos. Los ojos azules de Aly intentaron leer los ojos marrones de Melanie, tratando de averiguar cómo se sentía. Llevaban casi dos años sin verse.

-Sí... Pero ¿qué haces aquí?- preguntó, ya que nadie la esperaba.

-Me he tomado un año sabático...- repuso su amiga encogiéndose de hombros.-No podía permitir pasar más tiempo lejos de mis seres queridos. Por cierto, eres la primera en saber que estoy aquí. He llegado hace dos horas.-

Aly sonrió mientras negaba con la cabeza de pura incredulidad y alegría. Acto seguido abrazó a su vieja amiga una vez más y ésta le devolvió el abrazo. Todavía no podía creer lo que estaba pasando; Melanie había vuelto.