viernes, 28 de agosto de 2015

115- La verdad es dolorosa

El cantante tragó saliva con tanta fuerza que sus rizos castaños rebotaron. Colocó el test de embarazo en el sofá, a su lado, y observó a su hermana por un largo momento, en silencio.

-¿C...cómo que embarazada? ¿V...voy a tener un sobrino?-

-Sí, Harry.- Gemma se llevó una mano a la boca, sonriendo sin dejar de llorar.

Él sonrió, lleno de alegría, y soltó una carcajada muda, sin voz, sólo con aliento.

-¡Voy a ser tío!- exclamó. Se levantó del sofá de un salto y empezó a dar botes.

Tiró del brazo de su hermana y la abrazó, obligándola a saltar con él. El susto provocó que Gemma dejara de llorar para abrir mucho los ojos mientras sus pies rebotaban en el suelo torpemente, junto a su hermano. Él soltaba gritos y risas al mismo tiempo, tremendamente feliz. Gemma abrió aún más los ojos al notar que se mareaba.

-Harry, Harry, para.- pidió, aún abrazada por su hermano, el cuál no dejaba de saltar.

-¡Es fantástico!- exclamó él.

-¡Harry! Para. ¡HARRY! ¡El bebé! ¡Lo vas a marear!- gritó ella tratando de empujar a su hermano.

Él la soltó bruscamente y dejó escapar una risa. Ella se frotó la tripa.

-Ay, lo siento.- Harry dejó escapar otra risa.-Pero, ¿de cuánto estás?-

-Un mes y medio, creo. De modo que... pensándolo bien, todavía ni siquiera hay bebé, sino un feto. Pero aún así, no vuelvas a hacerlo, por favor. Con tantos saltos debe de sentirse cómo si estuviera en el interior de una lavadora...- explicó Gemma, colocando sus brazos sobre su barriga.

-¿Lo sabe mamá?-

-¡Claro que no!- exclamó ella.-¿No te he dicho que es sólo entre tú y yo?-

-¿Pero acaso el padre no lo sabe?- inquirió el cantante. Nunca se acordaba del nombre del novio de su hermana.

-¿Tyler, mi novio? No, no lo sabe. No sé cómo decírselo.- ella miró hacia abajo.-Y mucho menos cómo decírselo a mamá. Puede que me mate. Tyler y yo no estamos casados...-

-¿Y qué? Gemma, sabes que mamá es comprensiva. Le dará igual.- explicó Harry.

-Lo sé, pero ¿y si se enfada? ¿Y si me echa la bronca porque soy muy joven? O mejor aún, ¿y si se cabrea porque ella es muy joven para ser abuela?- decía su hermana.

El joven soltó una carcajada y negó con la cabeza.

-Qué va... Bueno, puede ser, pero será de broma. Sabes que a ella le encantan los niños y cuánto más tiempo pueda disfrutar de su primer nieto, mejor. Todos estaremos contigo para ayudarte, y por supuesto, tu novio también.- le dijo, mirándola con ternura.

Gemma lo miró unos segundos y luego bajó la mirada.

-Está bien. Se lo contaré a ambos. Pero no hoy...- repuso.

Harry dirigió la vista al reloj de pared y ahogó una exclamación. ¡Debía volver al hospital!

-¡Tengo que irme!- gritó.-¡A Brianna le van a dar el alta en pocos minutos y debo estar allí!-

-Vale, dale un abrazo de mi parte.- Gemma se abrazó a sí misma de nuevo.

-¡Te veré pronto!- Harry besó la mejilla de su hermana.-Adiós, futura mamá. ¡Adiós enano!- añadió agachándose un poco y mirando la barriga de su hermana, cubierta por su camiseta.

Y acto seguido salió disparado, corriendo hacia la salida de la mansión y cerrando de un portazo una vez que estuvo fuera. Gemma rodó los ojos, sacudió la cabeza y se sentó de nuevo en el sofá. Bajó la mirada y se acarició su propia barriga, plana, de momento.

-Menudo tío vas a tener...- murmuró por lo bajo.



~~~

Los padres de Brianna estaban impacientes en el hospital. Finalmente, Harry regresó y acto seguido los doctores le dieron el alta a Brianna. Estaba completamente sana y todos los presentes se sentían inmensamente felices. La joven fue llevada a su casa por sus padres, por Valery y por Harry, y fueron turnándose entre los cuatro para cuidarla y vigilar que no le pasara nada durante el resto del día. Valery y ella no paraban de hablar, y la rubia le explicó a su amiga lo mal que lo había pasado durante su supuesta muerte. Pero ahora todo estaba bien, y los seres queridos de Brianna eran felices.

Aly estaba tranquila; el test de embarazo le había dado negativo. Aunque recordaba a Melanie y su experiencia; a ella el test también le había dado negativo. Pero sería difícil que a ella le ocurriera exactamente lo mismo, de modo que decidió tranquilizarse.

El otoño no tardaría en empezar y todo el mundo trataba de aprovechar el final del verano. Era día 10 de septiembre, pero por suerte el temporal seguía siendo de mediados de julio. Hacía mucho calor y muy buen tiempo, pero anochecía antes.

Edmond y Faline seguían en contacto aunque el chico ya había regresado a Francia. Los chicos de One Direction seguían trabajando haciendo lo que les gustaba. Celine seguía de voluntaria en el hospital y aquél día había decidido invitar a Aly y a Harumi a tomar un café las tres juntas. Faline estaba trabajando, de modo que no acudió. Ellas tres se reunieron en el pequeño café, sentándose alrededor de una mesa redonda, y pidieron batidos de chocolate mezclados con café frío.

-Qué pena que en once días termine el verano.- comentó Harumi.-Es una estación fantástica.-

-Sí, aunque nosotros hemos pasado el mes de agosto bastante mal por lo de Brianna. Despertó hace poco pero pasó casi todo el último mes en coma.- repuso Aly antes de dar un sorbo.

-Lo bueno es que ahora todo va bien. Brianna está sana y todos estamos felices.- añadió Celine con dulzura, evidentemente feliz ante los problemas solucionados.

-Sí... Brianna nos dio un buen susto a todos.- opinó la japonesa.-Pero por suerte, sólo fue éso, un terrible susto. Podemos estar tranquilos ahora.-

Las otras dos asintieron con la cabeza y en ése momento el móvil de Aly emitió un sonido. Era Niall, que le había mandado un mensaje. Ella sonrió y miró a sus dos amigas.

-Es Niall. Dice que en séis días los chicos y él darán un concierto aquí mismo.- dijo.

-¿En éste café?- Harumi agrandó los ojos.

-Nooo.- Aly se echó a reír.-En la ciudad.-

-¡Qué bien! Fa y yo estaremos allí. Y Kai, espero.- exclamó Celine con su característica alegría.

-Yo tampoco faltaré.- asintió Harumi.

-Perfecto.- Aly escribió a Niall en su móvil y dio otro sorbo de su café.

Por otro lado, Niall, en su casa, recibió el mensaje de la respuesta de Aly y se grabó a sí mismo en vídeo, mandándole un beso a la cámara, para enviárselo a su novia.

-Te quiero, Aly.- dijo antes de mandar el beso y dejar de grabar.-Adiós.-

Pulsó "enviar" y esperó a que el vídeo le llegara a su novia. A su lado, Louis lo miró y ahogó una risa.

-Parece que no la hayas visto en años, o que no vayas a verla en años.- opinó.

-Venga, Louis, sabes que aunque vivamos en la misma ciudad nos vemos poco. Sigo siendo Niall Horan y ella sigue siendo una aplicada estudiante de psicología muy ocupada.- respondió el rubio.

-Aún no ha regresado a clases.- repuso el mayor.

-Lo sé, pero ya sabes que nosotros no podemos dedicarle a nuestras novias tanto tiempo cómo nos gustaría. Es duro ser One Direction.- respondió Niall.

-Es verdad.- Louis volvió a sentarse en el sofá y se rascó la cabeza.

-Entonces, ¿al final hay que bailar durante el concierto o no?- Niall se giró y miró a su amigo.

-No, no hay ninguna coreografía determinada aún.- contestó Louis.

-¿En serio? ¿Ni siquiera nuestro famoso movimiento gracioso de los codos que tanto gusta a nuestras fans?- inquirió el irlandés.

Louis se rió y sacudió la cabeza para retirarse el flequillo de la cara.

-Sí, bueno. Éso lo podemos hacer, improvisando.- explicó.

Niall asintió con la cabeza y siguió mandando textos con su móvil.

-Debo hablar con la gente que va a preparar el concierto.- dijo mientras escribía en su móvil a toda velocidad.

-Lo sé. Es tan gracioso verte ocupado.- Louis se rió de nuevo.-Pareces una abejita trabajadora.-

-Já, já.- ironizó Niall.-Ya sé que soy adorable, Louis. No hace falta que me lo recuerdes.-

-¿Adorable, tú? Más quisieras.- bromeó Louis sacándole la lengua.

Niall rodó sus ojos azules y dirigió su vista hacia su móvil de nuevo. Louis sonrió. Sabía que Niall estaba demasiado ocupado cómo para discutir con él, aunque fuera de broma.



~~~

Kai estaba en el hospital, haciéndole compañía a su madre, la cuál seguía en coma. Toby y Celine estaban con él. Celine se retiró un momento para seguir con su labor de voluntaria, dejando a los dos chicos junto a la madre de Kai. El rubio suspiró y bajó la cabeza.

-Kai, ¿qué dicen los médicos?- preguntó su amigo.

-No dicen nada. No quieren darme falsas esperanzas, y mucho menos a mi padre. Es difícil que ambos tengan la misma suerte.- repuso.

-Me duele mucho verte así.- admitió Toby en tono serio.

-Lo sé... Gracias por tu apoyo.- dijo el rubio.

-¿Has pensado en...?- empezó a decir su amigo.

Kai lo miró sin entender.

-¿En qué?- quiso saber.

-Ya sabes.- su amigo bajó la mirada.

-No, Toby, no te entiendo.-

-En... ¿acabar con su sufrimiento?- soltó finalmente el moreno.

Kai agrandó los ojos y alzó una ceja.

-¿A qué te refieres?-

-Ésto no es vida, Kai. Tu padre ha tenido suerte de despertar, pero ¿y si tu madre no? Ella no querría pasar así los próximos años, o incluso el resto de su vida... Ésto no es vivir.- se expresó él.

-Toby, ¿me estás diciendo que mate a mi madre?- preguntó el joven, incrédulo. Su corazón se aceleró.

-No, no que la mates.- repuso Toby.-Que la liberes. Sé que te duele verla así. Nos duele a todos.-

-¡¿Estás loco?!- Kai elevó la voz más de lo que le habría gustado.

-No, Kai. Escúchame. Si yo fuera tú, y mi madre estuviera en la misma situación, lo haría. Ésto no es vida.- 

-¡No tienes ningún derecho! ¡Por nada del mundo mataría a mi madre!- exclamó Kai.

-¿Prefieres que pase el resto de su vida postrada en una camilla de hospital, en coma?- repuso Toby.

-¡No tiene por qué! Siempre habrá una esperanza de que despierte, por pequeña que sea. Pero una vez que alguien muere, ¡no hay forma de que regrese!- gritó el rubio, que no cabía en sí de rabia.

-No pretendía ofenderte. Sólo era una opción.- se defendió Toby.

-Vete. Ahora.- Kai señaló la puerta.

-Tío, vivimos juntos. Es inútil que quieras perderme de vista.- repuso el moreno.

-No hace falta. Hoy mismo me voy de casa. Vuelvo con mi padre.- se expresó el joven, ofendido.

Toby alzó las cejas en señal de sorpresa, pero Kai, furioso, le clavó la mirada. Los ojos azules de Kai mostraban furia, impotencia e intensidad. Toby supo que nunca le perdonaría por decir aquello. Agachó la cabeza y salió de la habitación del hospital. Tras unos minutos, Celine entró de nuevo.

-¿Y Toby?- preguntó al ver a Kai sólo en la estancia, junto a su madre.

-Lo he echado. Nos hemos peleado.- repuso él con un suspiro.

-¿Por qué?- quiso saber la joven.



~~~

Celine suspiró mientras llamaba a la puerta de la casa de Valery. Se cruzó de brazos y esperó pacientemente. Unos segundos después, la rubia abrió la puerta y observó a su visitante. Sonrió.

-¡Celine! ¡Cuánto tiempo!- dijo amablemente.

-Hola, Valery.- repuso ella.

La rubia la abrazó y le dio palmaditas en la espalda. Luego la invitó a pasar.

-¿En qué puedo ayudarte?- dijo con alegría. Se la notaba muy animada desde el regreso de Brianna.

-Necesito hablar contigo sobre tu novio.- comentó Celine.

-¿Sobre Toby? ¿Qué pasa?- quiso saber la rubia, sentándose en uno de los sofás.

Señaló el otro sofá para que la recién llegada también se sentara, y así lo hizo.

-Cómo sabrás, es el mejor amigo de mi novio, Kai. Viven juntos con otro amigo. Bueno, vivían. Kai se ha ido de ésa casa por culpa de Toby. Le ha dicho algo muy malo.- se expresó Celine calmadamente.

-¿Eh?- Valery alzó ambas cejas.-¿El qué?-

-La madre de Kai sigue en coma... y Toby le ha dado a Kai la idea de... matarla. Ya sabes, porque estar en coma no es vivir.- suspiró la bajita joven, mirando al suelo con expresión distante.

-¿Toby ha dicho éso?- se sorprendió Valery, pillada por sorpresa. Sabía que su novio solía ir al grano, pero no se esperaba que le dijera algo así a Kai en una situación tan delicada.

-Sí. Y Kai se ha puesto furioso, cómo era de esperar.- respondió Celine.

-Toby... Él no tenía mala intención, yo lo sé. Él realmente se preocupa por Kai. Supongo que lo dijo sin pensar, por darle a Kai alguna opción.- contestó Valery pasándose una mano por su cabello rubio y liso.

-Sé que Toby es buen chico. Pero lo que dijo a Kai... Fue simplemente horrible. No estuve allí para escucharlo, pero Kai estaba afectado a más no poder. Aunque Toby no tuviera mala intención, no debería haber dicho éso.- Celine miró a Valery por un instante y luego miró al suelo de nuevo.

-Hablaré con él. Trataba de ayudar, pero debería medir sus palabras un poco más. No te preocupes, Celine.- la reconfortó la rubia amablemente.

-Gracias, Valery. Aprecio que vayas a hacerlo, de verdad. Por el bienestar de Kai, sobretodo. Me quedo más tranquila ahora. Espero que pronto hagan las paces, son buenos amigos.- pronunció Celine con un tono de voz dulce y tímido, característico de ella.

-No es nada. No me cuesta nada hablar con mi novio, y menos si es sobre su amigo y una situación mala por la que éste está pasando. Sé que Toby se siente verdaderamente mal por Kai. Y dijo lo de su madre para tratar de evitar que sufra, pues a nadie le gusta ver a la madre de Kai en ése estado. De todas formas, siempre puede despertarse, de modo que ahí mi novio no tiene la razón, al contrario. Hablaré con él hoy mismo, ¿vale?- dijo Valery sonriendo educadamente.

-Vale, gracias de nuevo.- Celine se levantó del sofá.

Valery también se levantó y ambas se abrazaron de forma breve para despedirse. Luego Celine se marchó de casa de Valery.



~~~

Una semana después One Direction dieron un concierto, tal y cómo Niall le había dicho a Aly. Acudieron miles de personas, casi medio millón. El concierto duró una hora, y los chicos lo dieron todo sobre el escenario, cómo siempre. Al finalizar el concierto, el público estalló en aplausos. Harry se llevó el micrófono a la boca y suspiró.

-Queremos agradeceros una vez más que hayáis venido y que nos apoyéis incondicionalmente, cómo siempre hacéis. Tenemos los mejores fans del mundo.- dijo con sinceridad.

El público aplaudió de nuevo. Harry los miró y luego buscó a Brianna con la mirada. Se llevó el micrófono a la boca de nuevo y habló:

-Sé que estamos saliendo por la tele, y que nos están viendo millones de personas ahora mismo, de modo que me gustaría hacer pública una noticia muy importante para mí.- dijo.

El público volvió a aplaudir antes de que Harry tuviera oportunidad de decir nada más. Niall, Louis, Zayn y Liam se miraron entre ellos, confundidos, y luego miraron a Harry de nuevo.

-Me gustaría anunciar...- dijo el joven de cabello rizado. Hizo una pequeña pausa, cogió aire y añadió:-Que Brianna y yo vamos a casarnos. Quiero que lo sepa todo el mundo. La quiero más que a nadie y ahora podré estar siempre con ella.-

Todos los presentes estallaron en gritos, aplausos y ovaciones que provocaban dolor en el oído. Los otro cuatro miembros de la banda corrieron hacia Harry y lo acorralaron en un abrazo de grupo para felicitarle, pues a pesar de saber lo del anillo, no sabían que ya le había propuesto matrimonio a Brianna. Los aplausos se mantuvieron durante cinco minutos enteros hasta que finalmente la gente se fue relajando y los chicos, tras hacer una reverencia, se marcharon del escenario.
Aly los esperaba en el backstage. Dio saltos al verlos llegar y abrazó a Harry efusivamente.

-Harry, ¡te casas!- gritó mientras le acariciaba el pelo.-¡Felicidades!-

-¿Dónde está Brianna?- dijo Liam mirando alrededor.

-Sí, ¡tenemos que felicitarla a ella también!- exclamó Niall, emocionado.

-¡Por ahí viene!- dijo Zayn señalándola.

Brianna se acercó corriendo y todos menos Harry la abrazaron a la vez, felicitándola. Luego recogieron a Harry en el abrazo y los siete estuvieron saltando y abrazándose por largo rato.

-¿Para cuándo la boda?- preguntó Louis.

-Aún no tenemos fecha. Es algo que lleva mucho papeleo, pero el caso es que ya estamos prometidos y todos lo saben.- dijo Harry rodeando la cintura de Brianna con un brazo.

Aly aplaudió y abrazó a Brianna de nuevo.

-Por fin podré ponerme el anillo en público...- repuso la morena, devolviéndole el abrazo a Aly.



~~~

-Entonces, ¿se casan?- inquirió Corinne, paseando por el parque con su hermana mayor.

-Sí, lo confirmaron anoche en un concierto.- repuso ella.

-Me gustaría poder felicitarles de algún modo.- opinó la menor.

-¿Qué tienes en mente?- se interesó Colette, mostrando una sonrisa calmada y alentadora.

-Hmmm...- Corinne se mantuvo unos segundos en silencio, muy pensativa.-No sé, algún tipo de regalo para la pareja. Pero no se me ocurre nada ahora mismo. La creatividad no es mi fuerte.-

-Seguro que se te ocurre algo fantástico.- la animó su hermana.

-Quiero que sea algo bonito... Y que les guste mucho. Un regalo no sólo para felicitarles por su boda, sino también para disculparme. Disculparme por las cosas que hice tiempo atrás...- añadió Corinne, suspirando y mordiéndose el labio inferior.

-Corinne, tranquila. Ya te disculpaste hace tiempo, y estoy segura de que todo va bien ahora y de que no te guardan ningún rencor. Son buenas personas.- opinó la mayor.

-Lo sé, pero... Siento ésa necesidad, la necesidad de hacerles saber que siento muchísimo todo el daño que causé. A pesar de que no recuerdo nada, no quiero ni imaginarme lo mucho que sufrieron por mi culpa. Es algo que me preocupa mucho. A veces sigo sintiéndome cómo un monstruo...-

-No debes sentirte así, ¿de acuerdo? No eres un monstruo, Corinne.- dijo Colette dejando de caminar y cogiendo a su hermana de los hombro con suavidad.-Nunca lo has sido. Estabas enferma. Pero ahora estás bien, y eres una buena persona. Deja de culparte. El pasado, pasado está.-

Corinne suspiró y bajó la mirada. Luego la alzó y miró a su hermana mayor.

-Si... si tu lo dices...- dijo en un susurro.

-¡Claro que sí! No te preocupes por nada, ¿vale?-  Colette sonrió ampliamente y rodeó a su hermana con un brazo.

Corinne sólo suspiró y miró alrededor. De repente, una chica de pelo rosa, liso y largo, pasó junto a ellas, y Corinne, curiosa, se giró de golpe y la señaló con el dedo, fascinada y emocionada. Nunca antes había algo parecido.

-¡Me encanta su pelo!- gritó.

Todos los de la calle la miraron. La chica de pelo rosa también, alzando una ceja. Colette reprimió una risita. Corinne, por su parte, se sonrojó al notar que todos las observaban.

-Muchas... muchas gracias... Pero... ¿Nunca antes has visto a alguien con el pelo teñido de rosa?- inquirió la chica en cuestión. 

-Eh... No.- repuso Corinne tímidamente. Posiblemente sí, antes de su accidente, pero no recordaba nada. Cualquier cosa llamativa o poco usual era algo nuevo e increíble para ella.

-Ah... Pues ahora sí.- la chica asintió con la cabeza y su flequillo rosa aterrizó sobre sus cejas.-Ten un buen día.- añadió genuinamente, antes de darse la vuelta y continuar con su camino.

Colette soltó una risita.

-Dios mío... Qué vergüenza...- dijo Corinne tapándose la cara con ambas manos.-Todos me han mirado... Pero es que su pelo es tan bonito... Y me ha sorprendido.-

-Tranquila, es normal que todo lo llamativo te produzca curiosidad. Todo es nuevo para ti, sobretodo las cosas inusuales y extravagantes. No te preocupes, ¿vale? Pero procura ser más discreta cuándo hables sobre algo, en vez de gritar.- la tranquilizó Colette, dándole una palmadita en la espalda.

Corinne asintió, y, aún sonrojada, retomó su paseo con su hermana mayor.




~~~ 

-Qué alegría. ¡Se van a casar!- exclamó Cindy. Estaba paseando con Kai, su primo, por Central Park, ya que había quedado allí con Wen. Kai se había ofrecido a acompañarla.

-Sí. Es una gran noticia.- asintió Kai.

-Y dime, ¿cómo te va con Celine?- inquirió ella en tono pícaro, guiñando un ojo. Se había rizado el pelo para su cita con Wen, y se veía muy guapa.

Su primo se sonrojó y agachó la cabeza para que su flequillo rubio cubriera sus ojos.

-Muy bien. Ya sabes, estoy loco por ella. Y me alegra saber que siente lo mismo y que llevamos ya más de un año de relación.- respondió él.

-Ayyy, ¡qué bonito!- exclamó Cindy antes de abrazarlo.

Kai se rió y le acarició la cabeza a su prima menor.

-Y tú, ¿qué tal estás con Wen?- inquirió con el mismo tono curioso.

-Genial. Espero que le guste mi nuevo pelo rizado.- repuso ella pasándose una mano por el cabello con alegría y luego suspirando, enamorada.

-Le encantará. Vas muy mona.- dijo su primo.

-Náh, tú que me ves con buenos ojos.- repuso ella.

-No es verdad. Siempre que te has visto fea te lo he dicho. Y Aly. Y tus padres...-

-¡Vale, suficiente!- lo cortó Cindy con una risa.

Tras otro par de minutos caminando, llegaron a la zona del parque en la que Cindy había quedado con Wen. Ambos primos se detuvieron y miraron alrededor.

-No lo veo.- comentó la chica.-Supongo que va justo de tiempo.-

-¿Nunca ha faltado a ninguna de vuestras citas?- preguntó Kai. Al ser sólo un par de años mayor que Cindy (y a la vez, un par de años menor que Aly) se podía interesar por las vidas de ambas primas suyas sin que la edad fuese un impedimento. 

-No, y tampoco suele llegar tarde. De modo que estará aquí en cualquier momento.- contestó Cindy.

Kai asintió y ambos miraron alrededor, examinando el parque y a toda la gente que había alrededor de ellos dos. Cindy buscaba a Wen con la mirada.

-¿Y bien?- preguntó Kai al cabo de un rato.-¿Lo ves?-

-No...No loe veo aún.- ella negó con la cabeza.

Ambos estuvieron buscándolo con la mirada durante varios segundos más. Y finalmente, Cindy lo vio. Pero lo que vio hizo que ahogara una susurrante exclamación y que su expresión facial se congelara. Wen estaba siendo besado por Treisy, la ex-amiga de Cindy. El corazón de la rubia dio un enorme vuelco.

-¿Cin?- inquirió Kai.-¿Lo encuentras o no...?-

Se interrumpió a sí mismo cuándo siguió la mirada de su prima y vio la escena. Cindy no apartaba la mirada de ellos dos. Kai la cogió del brazo y Cindy pegó un pequeño brinco de sobresalto cuándo lo hizo, aunque sin apartar la mirada de Wen y Treisy. Oyó un leve chirrido; era Kai, que estaba apretando la mandíbula.

-Voy a matar a ése niñato...- murmuró soltando del brazo a su prima y echando a caminar.

Cindy parpadeó, espabilando, sacudió la cabeza, dio unos pasos detrás de Kai y le cogió del brazo, deteniéndolo.

-No, Kai.- dijo con un hilo de voz.-Déjalo.-

-Cindy, eres mi prima. No puedo permitir que te haga ésto y se quede tan tranquilo...- empezó a decir Kai. Era un chico muy protector, sobretodo con sus seres queridos, especialmente con sus familiares y con Celine. Pero en aquél momento, con Cindy. La quería mucho, estuvo allí con Aly cuándo Cindy nació, y no pensaba permitir que le hicieran daño en su presencia. Hizo ademán de soltarse del agarre de Cindy, pero ésta le agarró de nuevo el brazo, ésta vez con ambas manos.

-Por favor.- insistió en voz baja y suplicante. Sus ojos se llenaron de lágrimas y sus dedos apretaron más el delgado brazo de su primo mayor.

Kai la miró con lástima. Negó la cabeza, y acto seguido echó un brazo sobre los hombros de su prima mayor y echó a andar en dirección contraria, llevando a Cindy con él, sacándola de allí. Cindy se abrazó a su primo mayor mientras ambos caminaban y rompió a llorar silenciosamente.

-Lo siento, Cin. Pero no llores por él, no lo merece. No te merece a ti. Es un puerco. Si algún día lo encuentro y tú no estás conmigo para detenerme, hablaré con él, quieras o no. Nadie le hace daño a mi prima pequeña y luego se va de copas.- dijo Kai en voz baja, acariciándole a Cindy el pelo que se había rizado y arreglado para Wen.

Cindy negó con la cabeza antes de que más lágrimas cayeran de sus ojos. 

-Yo realmente estaba enamorada de él...- murmuró con la voz rota por el llanto.

Kai aceleró el paso, sin despegar su brazo de los hombros de su prima. Cuánto más lejos estuvieran de allí, mejor. Sintió una profunda lástima por su prima, pero sobretodo, ira e impotencia. Cindy era una niña increíble. No se merecía que le pasara éso a ella.

-Obviamente te enamoraste de la persona equivocada. Vamos. Tranquila...- decía, intentando tranquilizar a Cindy, la cuál lloraba sin parar abrazada a él.

La gente que pasaba alrededor de ellos los miraba, preguntándose qué le pasaba a aquella niña rubia y por qué lloraba. El cielo se nubló para recordar a todos que estaban en septiembre. Cindy deseó que lloviera. Si llovía y se mojaba la cara, nadie notaría sus lágrimas.


Kai y Cindy ya le habían dado la espalda a Wen y Treisy cuándo el chico le había propinado un leve empujón a la chica de cabello castaño. Ella se mostró ofendida.

-Pero, ¿qué haces?- exclamó Wen, enfadado.-Treisy, ¡tengo novia! Una novia que solía ser tu mejor amiga hasta que le diste la espalda.-

-Lo sé. ¿Por qué crees que iba a besar a un pringadillo cómo tú, si no fuera porque sales con Cindy?- repuso ella con una pequeña sonrisa. Se relamió los labios.-Aunque, para ser un pringado, eres muy mono. Lo reconozco.-

Se dispuso a besarlo otra vez cuándo Wen se apartó.

-No te acerques. Ésto no está bien. Si un chico besara a una chica sin su consentimiento, todos lo llamarían machista, asqueroso y acosador. Entonces, no hagas lo mismo, ¿vale? No vayas por ahí besando a personas sin su consentimiento, y menos a las que no están solteras.- la regañó Wen.

-Venga, no me hagas el feo.-

-¡El feo lo estás haciendo tú! Madre mía... Espero que Cindy no haya llegado aún. Si me ha visto, me va a odiar... ¡Y por tu culpa!- gritó, frunciendo el ceño y mirando con desprecio a Treisy.

-Venga, Wenie, reconoce que te ha encantado. Beso mejor que ella... Y soy más popular y guapa. ¿De verdad estás enamorado de Cindy? Qué mal gusto tienes.- insistió ella, tratando de acercarse de nuevo al joven, mirándolo de manera seductora.

-¡Piérdete!- Wen la empujó de nuevo y se alejó a toda prisa de ella.



Pasaron unos pocos días hasta que llegó el domingo 21 de septiembre. El otoño ya había empezado aquél mismo día, y al día siguiente, lunes, los jóvenes alumnos empezarían el colegio y el instituto. Aly tampoco tardaría en regresar a la universidad para finalizar su carrera.

Para ser el primer día de otoño, llovía cómo si fuera el último, cómo si el invierno hubiera empezado aquél día, y no el otoño. De vez en cuándo se escuchaba algún trueno. Eran las tres de la tarde, pero estaba tan nublado que parecía, por lo menos, la hora de cenar.

Cindy estaba en su habitación, tumbada en su cama, tapada hasta la cintura con las sábanas y escuchando música. Música triste, claramente. Wen la había llamado varias veces desde aquél día. Pero ella lo había bloqueado en su teléfono. En aquél momento, lloraba abrazada a la almohada mientras escuchaba You de The Pretty Reckless. La letra describía sus emociones a la perfección; Wen no la quería, ni la necesitaba, ni le importaba, del modo que ella lo quería a él. Aly llamó a la puerta de la habitación y acto seguido entró. Se sentó en la cama, junto a su hermana.

-Cindy. ¿Cómo estás?- dijo con voz suave y dulce.

-Hecha mierda.- respondió su hermana menor entre llantos.-Así es cómo estoy.-

Aly suspiró con tristeza y le acarició el pelo.

-¿Quieres que te traiga algo de picar? Estás comiendo muy poco últimamente.- se preocupó.

-No, no quiero nada.- negó Cindy con la cabeza varias veces.

Aly suspiró de nuevo. Besó la cabeza de su hermana y le frotó el hombro.

-Ánimo. Si necesitas hablar, sólo dímelo. ¿De acuerdo?- dijo calmadamente, tratando de infundirle tranquilidad a Cindy.

Cindy sólo sorbió por la nariz en respuesta y se abrazó más a su almohada, frotándose los ojos con ella y limpiando así sus lágrimas. Aly se levantó despacio y salió de la habitación, dejando a Cindy completamente sola una vez más.



~~~

One Direction estaban sobre el escenario, ensayando para el próximo concierto. En las pausas, Niall, Liam, Louis y Zayn se lanzaban a preguntarle a Harry detalles sobre su boda, pero el joven de rizos castaños sólo se reía y negaba con la cabeza.

-¡Venga, Harry!- chilló Niall.-¡Porfa!-

-Que noooo...- suspiró Harry.

-¡Porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa! ¡Por favooooooor!- insistió el rubio.

-¡Niall, qué pesado!- bromeó Louis con una sonrisa.-¡Tengo tu voz metida en la cabeza todo el día!-

-Sí, cállate la boca ya, por favor.- añadió Zayn pasándose una mano por el pelo.

-¡Pero quiero que Harry nos cuente sus planes de boda! ¡Y vosotros también queréis!- gritó el irlandés.

-¡Sí, pero déjalo en paz! No seas pesado... ¿O acaso al final nos vas a contar algo, eh, Harry?- empezó a decir Liam mirando divertido a su amigo.

-Chicos, hay una cosa que quiero que entendáis.- repuso Harry juntando las manos tratando de ser paciente mientras miraba a sus amigos.-Cuándo Brianna y yo hagamos planes sobre los detalles de la boda, seréis los primeros en saberlo. Pero ahora mismo no hemos detallado nada, por lo tanto no os voy a decir nada porque no hay nada que decir.- dijo, pronunciando las últimas palabras muy despacio, cómo si sus amigos fueran tontos.

Los otros cuatro jóvenes rodaron los ojos.

-Bien, lo que sea.- repuso Niall.

-Qué mal amigo eres.- bufó Zayn.

-Chicos.- los reprendió Liam.-Hacedle caso a Harry. Con toda la emoción que le hace el tema de su boda, ¿de verdad creéis que va a negarse a contarnos cosas?-

-Gracias, Liam.- se expresó Harry con un suspiro, aliviado de que su maduro amigo lo entendiera.

-Tú siempre defendiendo a Harry... Cómo es tu hijo predilecto...- bromeó Niall, resentido.

-Que nooo, que os quiero a los cuatro por igual.- repuso Liam, hablando a sus cuatro amigos cómo si fueran sus hijos.

-Claro, papá, lo que tu digas.- ironizó Zayn agarrando su micrófono y colocándolo bien.

-Y ahora, a seguir con el ensayo.- amonestó Liam.

-¿Desde el principio?- quiso saber Louis.

-Sí.- asintió Liam.

-Jooooo.- Louis dejó caer los hombros y suspiró.

Los cinco continuaron ensayando hasta que se hizo de noche y una vez terminados, salieron del lugar y se dirigieron a su limusina. Abrieron las puertas de ésta para entrar y se dispusieron a regresar a sus casas cuándo una figura conocida se acercó a ellos.

-Así que... el ricitos se casa, ¿eh?- dijo una voz femenina y amable.

Los chicos miraron a la recién llegada. Harry agrandó los ojos.

-¿Cher? ¿Cher Lloyd?- preguntó.

Ella se acercó y los cinco pudieron verla. En efecto, era ella.

-He vuelto para la boda.- dijo sonriendo y guiñando un ojo.-Y creo que os debo explicaciones.-


jueves, 20 de agosto de 2015

Pequeña nota

¡Hola a tod@s! Siento la tardanza del capítulo pero estoy ocupada y tanto mi internet cómo Blogger me están dando problemas. Aparte del aviso de las cookies (éso no es un problema, sale en todos los blogs pero termina hartando verlo tanto) he notado que a veces no se ven las imágenes en vista previa, luego no se ven en la entrada, si las cambio sí, y a veces aunque no las cambie vuelven a verse al cabo de un rato en la vista previa, algo muy curioso. Me he enterado gracias a mi hermana, que revisa el blog, las imágenes, comentarios y encuestas, aunque no toca las entradas (y más le vale, la estoy vigilando >.>)

Me gustaría saber si soy la única la que le pasa. Estoy algo confundida, no tengo claro si es problema de las imágenes (porque a veces pasa en todas y en otras ocasiones sólo en unas pocas), de mi internet o de Blogger. Espero que sea de Blogger y que tenga solución. No me gustaría que las imágenes no se vieran. También he notado que si pulso enter se me hace el espacio en el escritor de entradas, pero luego en la vista previa no, sino que aparece el texto junto, sin el espacio del enter que sirve para separar párrafos. De modo que puede ser cosa del HTML, también. Sé que a menudo Blogger da problemas a varias personas, y supongo que éste de las imágenes que se ven, luego no, y luego otra vez sí es el más reciente. Por ejemplo, la que he puesto ahora de 1D se ha visto a la primera en la vista previa, pero de el capítulo en la vista previa no se veía ninguna, aunque en el escritor de entradas sí, y luego en la vista previa también. No entiendo nada xD Me preocupa porque quiero que se vean bien todas las imágenes. Si a alguien más le sucede algo parecido, por favor dejádmelo saber y quizá podamos notificarle el error a Blogger o algo, o puede que lo arreglen en breve de por sí solos. ¡Un saludo y gracias por la paciencia!