viernes, 19 de junio de 2015

113- Guarda el secreto y respira

Los coches de policía y la ambulancia surcaban las carreteras a toda velocidad. Valery estaba en el exterior de su casa, temblando de miedo y mirando alrededor. Uno de los coches de policía se paró enfrente de ella y ella se subió rápidamente. El policía al volante la miró de reojo, algo desconfiado.

-¿Está usted segura?- preguntó en tono inquisitivo y algo escéptico.

-¡Sí, lo juro! ¡Lo juro por mi vida!- gritaba a voz en cuello la rubia, muy agitada y con las pequeñas lágrimas cayéndole de los ojos.-¡Vamos! ¡Rápido! ¡¡Debemos darnos prisa!!-

El policía que iba de copiloto asintió, y el del volante aceleró, haciendo que el vehículo avanzara por la carretera de nuevo. Valery, que había cogido su móvil antes de salir, lo agarró con fuerza y marcó un número de teléfono.


Harry abrió los ojos, despertando, sobresaltado al notar que el teléfono de su casa sonaba. De repente, en el exterior, oyó el leve sonido de unas cuántas sirenas sonando. Tenía tanto sueño que no sabía diferenciar si eran sirenas de ambulancia o de policía. ¿O quizá ambas? Suspiró y se colocó en la cama. Observó la ventana; todavía era de noche. ¿Quién llamaba a ésas horas? ¿Y por qué había tanto ajetreo en la ciudad? Se rascó la cabeza mientras que el teléfono seguía sonando. Se levantó de la ama y salió de su dormitorio para ver que estaba pasando, justo cuándo alguien respondió el teléfono.

-¿Qué dice?- oyó a Zayn decir desde el piso de abajo.

-Shhh...- Anne pidió silencio. Harry supuso que ella había respondido el teléfono.

Bajó las escaleras muy despacio. Ya había tenido un día suficientemente malo cómo para que ahora la noche también fuese larga. Estaba agotado y deprimido, cómo era de esperar. Su novia estaba muerta y aquél día había sido su entierro. Sólo quería que aquél día terminase ya, pero parecía imposible.

-¿En serio?- oyó a Aly susurrar por lo bajo.

-Será una broma...- comentó Niall.

-¿Una broma de algo tan serio?- dijo Gemma.

Finalmente, Harry llegó a la planta baja tras bajar las escaleras, y se presentó en pijama en el salón. Todos los presentes le miraron. Seguían todos allí y vestidos con la ropa que habían llevado al funeral. Parecían sorprendidos y serios a la vez.

-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Harry rascándose la cabeza.

-No es nada, Harry. Vuelve a la cama.- dijo el irlandés con decepción en la voz.

-Niall.- repuso Liam, mirando muy serio a su amigo.

-Chicos, Harry ya ha tenido suficiente.- repuso Niall.-No hagamos que todo vaya a peor contándole ésto.-

-¿El qué?- quiso saber el menor, entrecerrando los ojos.

-Harry, acaba de llamar Valery.- dijo Louis en tono cuidadoso y cauteloso.

-Dice que...- Anne suspiró y negó con la cabeza. No podía; si era una broma o algo falso, destruiría la esperanza de su hijo. No quería hacerle ilusiones con algo tan grave.

-¡¿Qué?!- Harry lamentó levantarle la voz a sus madre, hermana y amigos, pero supo que lo entenderían, pues tras un día tan trágico no podía evitarlo. Se estaba impacientando.

-Nos ha afirmado que Brianna está viva.- dijo Zayn de repente. Él era el mismo que el día anterior dijo en voz alta que Brianna había muerto, y ahora estaba diciendo lo contrario. Parecía que era oficialmente el encargado de dar las noticias en el grupo.

Los ojos de Harry se agrandaron por un momento y luego volvieron a entrecerrarse. Sus rodillas temblaron.

-¿C-cómo?- preguntó con voz temblorosa.

-Ella es la que se ha ocupado de llamar a todos los vehículos oficiales, por éso se oyen tantas sirenas.- dijo Louis en tono severo.-Pero éso es imposible... Debe de haberlo imaginado. Quizá el dolor de la muerte de Brianna le haya provocado alucinaciones y oiga su voz en su cabeza...-

-Louis.- intervino Gemma.-Dice que la han llamado por teléfono, que ha contestado y que era Brianna. Si es cierto que le ha sonado el teléfono de su casa y que lo ha contestado, también será cierto que ha escuchado a Brianna. Valery no se está volviendo loca. Yo la creo. Brianna la ha llamado de verdad.-

-No es posible. Brianna...- empezó a decir Aly, aunque se interrumpió para no hacerle daño a Harry.

-¡¿No os acordáis?! Brianna fue enterrada con un montón de objetos suyos en el ataúd, porque quería que el día de su muerte, la acompañasen sus posesiones más valiosas. Entre éstos objetos estaba su móvil, lo dijo el cura.- añadió Gemma, convencida de que la novia de su hermano había llamado a Valery.

No tenía sentido aquello, pues Brianna, al estar muerta, no podía llamar por teléfono, así que, ¿por qué enterrar a un fallecido con su teléfono móvil? Se debía a que Brianna tenía sus preferencias; siempre fue su voluntad que, el día de su muerte, pudiese estar bajo tierra con sus objetos personales.

-De todas formas, sería normal que Valery creyera escuchar la voz de Brianna. Está muy dolida, al igual que todos nosotros.- dijo Niall.-De modo que no, Brianna no la ha llamado. De ningún modo puede haber sido así.-

-Es lo que yo estoy diciendo. Hemos visto a Brianna en el ataúd, fallecida. Su piel estaba blanca. Su pecho no se movía. Tuvo un infarto, y no hay más que hablar.- dijo Louis, al cuál también le dolía hablar de aquél tema.

-¡Valery acaba de decir que la ha llamado!- insistió Gemma.

-Gemma, por Dios.- dijo Niall.-De ninguna manera puede haber sido Brianna la emisora de la llamada. ¿O qué es ésto, el apocalipsis de los zombis y los vampiros?-

-Niall, no bromees.- se apresuró a decir Liam, algo alarmado.

-¡No bromeo! Pero es cierto. ¡Pensar que Brianna está viva sólo hace que las cosas sean peores!- gritó el irlandés.

-¡Estoy con Niall!- opinó Louis.-Ya ha sido bastante doloroso despedirnos de ella. Hay que aceptarlo. Tener falsas esperanzas de éste tipo sólo servirá para llevarnos otro cubo de agua fría.-

-Pues yo estoy con Gemma y con Valery.- afirmó Zayn, muy serio.

-¡Zayn! ¿Cuál es tu problema?- exclamó Niall.

-No, ¿cuál es TU problema?- se ofendió el moreno.

-Chicos, parad, por favor...- dijo Liam en tono preocupado.

La discusión estaba escalando muy rápidamente, la tensión crecía y las voces se alzaban cada vez más.

-¡Mi hermano ama a Brianna! Si hay una mísera posibilidad de que esté viva, ¡debemos aferrarnos a ésa posibilidad!- comentó Gemma.

-¿Para que luego resulte ser todo una falsa alarma y que Harry se sienta todavía peor y más dolido?- Louis se cruzó de brazos.-No, Gemma. Piensa en tu hermano.-

-¡Éso estoy haciendo!- exclamaba la joven.-¡Tengo la sensación de que Valery está en lo correcto!-

-Valery acaba de perder a su mejor amiga y su mente le está jugando malas pasadas.- dijo Niall.-¡No podemos pensar que Brianna está viva! Si lo hacemos, superar su muerte será más difícil.-

-¡¿Pero y si está viva?! ¡Debemos hacer algo, estúpido enano irlandés!- gritó Gemma.

-¡Gemma!- amonestó Anne, mirando a Niall a modo de disculpa por lo que había dicho su hija.

-¡¿Qué?! ¡Mamá, es cierto!- se molestó Gemma, mirando a su madre. Ambas tenían los ojos humedecidos.

-¡Yo opino lo mismo! Valery no armaría tal revuelo, llamando a la policía y a las ambulancias, de no estar completamente segura de que ha oído la voz de Brianna. ¡La ha llamado de verdad!- dijo Zayn en tono convencido.

-Zayn, ésto sólo empeorará las cosas.- dijo Louis.

-No, Louis. Te equivocas. Debemos confiar en que ha sucedido algo extraño y todo ha sido una confusión. ¡Tenemos que aferrarnos a cualquier tipo de esperanza! ¡Es lo único que nos queda!- insistió Zayn, manteniéndose firme en sus ideas.

-Pero, ¿cómo explicas que Brianna la haya llamado? ¡No hay forma posible en la Tierra de que haya podido llamarla si falleció ayer! ¡Ésto no es una película, Zayn!- se exasperó Niall, molesto a que sus amigos se negaran a ver lo evidente.

-Bajad la voz.- pidió Liam, aunque nadie le hizo caso.

-¡No, Liam, estoy harto de que lo nieguen! ¡Niall tiene razón! Deben abrir los ojos a la realidad por la que hemos pasado hoy.- gritó Louis.-Deben hacerlo. ¡Deben asumir que Brianna se fue!-

-Dejad de discutir, por favor.- dijo Anne, con la misma actitud que Liam.-Podéis hablar de forma tranquila...-

-¡Es lo que hacemos!- chilló Gemma apretando los puños, claramente mintiendo. Estaba muy agitada y Niall, Louis y Zayn también.-¡Debemos confiar en Valery y en lo que ha dicho!-

-¡Gemma, no podemos! ¡Ésto es surrealista! ¡Hay que afrontar lo que ha pasado!- gritaba Louis.

-¡Ya lo hemos hecho, y ahora hay posibilidad de que Brianna esté viva!- insistió Zayn.

-Pero, ¿os estáis oyendo? ¡Hemos visto a Brianna en el funeral! ¡Y no estaba viva!- Niall agitaba las manos mientras se expresaba a voces, cómo todos los demás.

Harry no decía nada, sólo miraba a los presentes discutir. Aly también llevaba mucho rato callada. Ambos sólo iban mirando alternativamente a los que hablaban. El cantante de rizos castaños estaba demasiado confundido, agobiado y cansado cómo para decir nada. Aquella situación le superaba.

-¡Pero Valery ha dicho que está viva!- exclamó Gemma.

-¡Que no puede ser!- exclamaba Louis, ya perdiendo la paciencia.

-¡Exacto! ¡Sólo estáis haciéndole más daño a Harry con ésto!- gritó Niall.

-¡Debemos confiar en Valery!- repitió Gemma.

-¡Gemma, niños, calmaos!- inquirió Anne mirando a todos los jóvenes.

-¡Valery no bromearía ni llamaría por tonterías!- Gemma miró a su madre cómo buscando su apoyo.

-Chicos...- habló Liam de nuevo.

-¡Necesitamos averiguar qué está pasando! ¡Brianna sigue viva!- exclamaba Zayn.

-¡La hemos visto muerta en el funeral! ¡¡No está viva!!- rebatió Louis elevando la voz.

-¡¡¡Silencio!!!-

La orden de Aly fue tan potente, autoritaria y seria que la fuerte discusión cesó de repente y todos se quedaron callados, mirándola a ella.
Harry seguía sin decir una palabra. Gemma y Louis miraron hacia el suelo, avergonzados por haber discutido tanto. Zayn y Niall también. Liam dejó escapar un suspiro silencioso, imposible de oír. Anne se cruzó de brazos y cerró los ojos. Aly bajó la cabeza, algo aliviada por haber conseguido detener la pelea. Pero aún así, ¿qué estaba sucediendo? Mientras los demás discutían sin parar, ella había estado pensando en silencio y reflexionando.
Guardaron silencio durante un par de minutos. Aly seguía dándole vueltas a las ideas de su cabeza, buscando una explicación. Niall y Harry la miraron de una forma inquisitiva al notar lo pensativa que parecía. Los demás también la miraron, preguntándose en qué pensaba.

-Catalepsia.- murmuró finalmente Aly, con la mirada perdida.



~~~


Era muy tarde, bien entrada la noche, pero aún así, las sirenas de policía y de ambulancia no se cortaban a la hora de sonar. Se veían sus luces desde todos los edificios y el estruendoso sonido. Reinaba el caos y la tensión, parecía que los extraterrestres estaban invadiendo la Tierra debido a la cantidad de agitación que mostraban los vehículos oficiales. Las personas que dormían se despertaban sobresaltadas con el sonido de las sirenas, y algunos, los más curiosos, se asomaban a sus ventanas y terrazas para ver los vehículos. Se dirigían al cementerio, al parecer. La gente estaba preocupada, parecía que había ocurrido algo realmente grave para que, a tales horas de la noche, se formara tal revuelo. Formaban varias teorías en sus mentes, preguntándose que demonios estaba sucediendo en aquellos momentos.
Coches de policía y una ambulancia. ¿Que habría pasado? ¿Se habría cometido algún crimen? ¿Un atraco en algún banco con gente herida? Nadie lo sabía, todos los habitantes se encontraban adormilados y cansados. Además, la noticia del día anterior sobre la muerte de la modelo Brianna seguía teniendo a la gente entristecida. ¿Tendría ésto algo que ver? Probablemente no, pensaban. Brianna había fallecido y lo correcto sería dejarla descansar... ¿Verdad?
Los sonidos se iban alejando de la ciudad a medida que los vehículos se acercaban al cementerio. En uno de los coches de policía, Valery estaba luchando para no tener un ataque de ansiedad. Pero, no obstante, lloraba y temblaba, pues no podía evitarlo después de lo que había sucedido minutos antes.

-Cálmese, señorita.- dijo el policía copiloto con gentileza en la voz.-Todo estará bien.-

La rubia no supo si asentir o negar con la cabeza, simplemente se sujetó las sienes con fuerza y siguió sollozando silenciosamente, agobiada, preocupada, con el corazón a mil y notando el pulso en su cabeza. No entendía nada, sentía que su mente se caía a pedazos y sólo quería que todo éso acabara, que todo fuera bien de una vez, que pudiera estar tranquila al fin. No podía más. Había vivido dos de los peores días de su vida. Aquellos días sólo eran superados por el fatídico día del accidente que se llevó a su hermano menor cuándo aún era sólo un bebé, historia que todos los demás ya conocían. Aquél pensamiento la atormentaba cada día; por ello, usaba su ligero aire pijo, su actitud feliz y sonriente, y su alegría de rubia positiva para esconder los malos sentimientos.

-Por favor...- murmuró con voz ahogada por el llanto.-Dense prisa.-

El vehículo iba muy rápido, pero Valery estaba ansiosa. Sólo quería ver que ocurría, y, fuese lo que fuese, poder ir a la cama al final y concluir con aquél horrible día de una vez por todas. Ya estaba incluso dudando de sí misma. ¿Habría estado alucinando de verdad? ¿La voz que había oído por teléfono había estado sólo en su cabeza? Estaba tan triste, deprimida y devastada que ya ni siquiera se fiaba de sí misma. Pero debía ir al cementerio. Debía hacerlo. Debía saber si se lo había imaginado todo o si aún había esperanza...

Llegaron varios minutos después, y descubrieron que ya había allí varios coches más; el de los padres de Brianna, el de la prensa y por la carretera se acercaba la limusina de One Direction. Algunos de los coches de policía ya habían llegado. Valery salió corriendo del vehículo en cuánto éste frenó, permitiendo que el aire nocturno le agitase el cabello y golpease sus mejillas mojadas. Corrió hacia el lugar dónde Brianna había sido enterrada horas atrás. Unos cuántos hombres estaban cavando en la tierra rápidamente, tratando de desenterrar su ataúd.

-¡Más rápido!- gritó uno de los policías.

-¡Deprisa! ¡Debemos sacarla cuánto antes!- añadió la madre de Brianna, que rondaba cerca.

La limusina de One Direction se detuvo frente al cementerio, y Harry fue el primero en salir. Corrió para adentrarse en éste, notando que la cabeza le dolía entre el estrés, la desesperación y el sonido de todas aquellas sirenas. Aly, Anne, Gemma y los otros cuatro chicos también salieron de la limusina y corrieron tras él, siguiéndolo de cerca.

-¡Vamos, vamos!- gritaba otro policía.-¡Cavad más rápido! ¡El tiempo es oro!-

Harry llegó junto a la tumba de Brianna, pero el agujero de ésta estaba rodeada de policías, de modo que no podía ver nada. Oyó algo pesado, y acto seguido, cómo el ataúd era abierto. Trató de correr hacia allí para empujar a los policías y ver a Brianna, pero su hermana lo alcanzó justo a tiempo y lo sujetó con fuerza. Harry trataba de zafarse de los brazos de Gemma, pero ella era fuerte y sostenía a su hermano menor con firmeza, aunque estuviese casi tan preocupada cómo él.

-¡Deprisa, traed la camilla!- gritó una voz.

Dos doctores trajeron una camilla de ruedas velozmente, la cuál acababan de sacar de la ambulancia. Los policías se apartaron un poco, justo cuándo Aly, Anne y los demás llegaban junto a Harry y Gemma. Pudieron ver cómo entre varias personas, colocaban a Brianna sobre la camilla. Sus ojos estaban cerrados y su piel seguía pálida cómo un cadáver, pero ahora había una pequeña diferencia; sus mejillas, que durante el funeral no habían tenido ningún color, estaban ahora ligeramente coloreadas. Harry notó una punzada en el corazón. Las mejillas de Brianna. Nunca antes se alegró tanto de verlas. Estaba... ¿estaba viva? ¡Pero todos la habían visto muerta en el funeral!

-Es imposible...- susurró Louis.

-¡Brianna!- gritó Aly, aunque la chica parecía inconsciente.

-Pero... pero ¿cómo? Nadie puede resucitar, es surrealista.- murmuró Niall, fascinado y aterrado a la vez.

-Niall, te lo expliqué antes.- dijo Aly mirando a su novio.-La catalepsia no es lo mismo que una resurrección.-

-Se parecen, pero no son lo mismo.- añadió Zayn, tratando de sonar calmado, aunque no lo logró.-La resurrección es cuándo mueres y luego revives. Por otro lado, con la catalepsia nunca llegas a morir.-

-Pero la catalepsia es lo más parecido a la muerte... Por éso hemos enterrado a Brianna.- dijo Liam tratando de procesar toda la información.

-¿Cómo es posible? ¡Con los medios de hoy en día se puede distinguir la diferencia, para, de ése modo, no enterrar a personas vivas!- exclamó Anne.

-Exacto... éso es lo más raro de todo ésto, mamá.- dijo Gemma.

Los dos doctores transportaban a Brianna en la camilla hacia el interior de la ambulancia. Harry, reuniendo fuerzas, se zafó de los brazos de Gemma y corrió tras ellos. Quiso subirse a la ambulancia pero uno de los ayudantes lo hizo retroceder.

-Atrás, chico. Síguenos hasta el hospital, pero no subas. No sabemos qué está ocurriendo.- dijo en tono preocupado.

En el interior de la ambulancia, enseguida le colocaron a Brianna un monitor cardíaco, conectáncola a un electrocardiograma. La línea se formó. Y, justo antes de que las puertas de la ambulancia se cerraran, Harry pudo ver cómo se oía un breve pitido y la línea se elevaba un poco. Notó otro pinchazo en su corazón. Aquella forma y aquél pitido de la línea significaba que... Brianna tenía pulso. Muy débil, pero lo tenía. Su corazón estaba latiendo.
Estaba viva.
Harry dejó escapar un sonoro llanto, casi un grito, de puro alivio, notando que las piernas le fallaban y se arrodilló en el suelo. Rompió a llorar mientras se tapaba los ojos con las manos. Nunca antes en su vida había estado tan aliviado. En aquél momento, le daba igual qué era lo que estaba pasando; sólo le importaba que Brianna estaba viva. Estaba viva, estaba viva, estaba viva... Repitió ésas palabras en su mente una y otra vez, tratando de creérselas, tratando de calmarse. Pero su alivio era tan fuerte que no pudo dejar de llorar y emitir sollozos, sin moderarse, sin cortarse, sólo quería liberar toda aquella tensión. Su madre, su hermana y sus amigos llegaron junto a él, se agacharon y lo rodearon.

-Tranquilo, Harry...- murmuró Aly, agachada junto a él, abrazándolo y reprimiendo las lágrimas.

-Ahora averiguaremos qué diablos está sucediendo aquí.- añadió Louis en tono seguro.

Harry sólo lloraba, feliz, triste, histérico, tenso, aliviado, y generalmente confundido. Los sentimientos y las emociones se tropezaban en su mente, y sólo podía expresarlo con gritos y sollozos mezclados. Los demás lo dejaban desahogarse; sabían que reaccionaba así porque la situación no era para menos. Había pasado por los dos peores días de su vida y ahora el alivio era inmenso. Harry, en aquél momento, era extremadamente frágil emocionalmente.
Aly y One Direction miraron alrededor para comprobar que la ambulancia ya se había ido, pero que la policía seguía ahí para examinar la tumba de Brianna e investigar un poco. Aly y Gemma tiraron ligeramente de Harry, tratando de hacer que se levantara.

-Vamos, Harry.- dijo Gemma con voz urgente, pero suave.-Debemos ir al hospital.-

El cantante de rizos castaños se dejó sostener, y caminó, sin dejar de llorar, hacia el interior de la limusina, acompañado y abrazado por los demás. Se sentía más feliz que nunca, aunque a la vez, estaba asustado, confundido, y no entendía que era lo que acababa de pasar.
Valery, asustada, encontró a los demás justo cuándo iban a cerrar las puertas de la limusina. Llorando, la rubia divisó a Louis sentado en el interior. Éste también la vio a ella y le indicó con un gesto de la mano que se subiera. Valery se subió a toda prisa, cerrando la puerta, para así poder ir al hospital con los demás.

-Tranquilo, tranquilo.- decía Anne abrazando a su hijo, el cuál seguía llorando.

-¡Lo sabía, sabía que me llamó!- dijo Valery temblando y secándose sus mejillas húmedas.-No entiendo nada, ¡¿qué ha pasado?! ¡La vimos muerta, la vimos ser enterrada!-

-Debe haber una explicación.- decía Aly muy agitada.-Evidentemente Brianna ha sufrido de catalepsia, pero no entiendo cómo han podido decir que había muerto. A día de hoy es posible distinguir una persona fallecida de una con catalepsia.-

-No lo comprendo.- comentó Niall pasándose una mano por el cabello.

Se notaban los nervios y la tensión en el interior de la limusina. Todos los presentes estaban muy agitados y sólo querían entender qué había sucedido. Pero lo más importante era que Brianna estaba viva. Aquello era lo único que les importaba en aquél momento.



~~~

Cómo era de esperar, la noticia de que Brianna había sido desenterrada y llevada al hospital recorrió todo internet y las televisiones en pocos minutos, a pesar de que eran altas horas de la madrugada. En el hospital se había formado un gran revuelo y Brianna había sido llevada a una habitación. No despertaba, pero su pulso continuaba latiendo. No había cambiado, seguía igual de débil que cuándo la metieron en la ambulancia, se mantenía bajo y constante. Los doctores la habían atendido y habían procurado mantenerla a salvo. No despertaba, pero al menos tenía pulso. One Direction, Gemma, Anne, Aly y Valery habían llegado prácticamente detrás de la ambulancia, mientras que la prensa y los paparazzis se agolpaban el la puerta del hospital tratando de reunir información.

-¿De verdad que no puedo entrar para verla?- preguntó Harry con voz temblorosa y débil, mirando desesperado y suplicante a uno de los doctores.

-No, no de momento. Pero no te preocupes, la cuidaremos y no dejaremos que le pase nada malo. Debemos observarla y hacerle análisis para observar qué ha pasado. Si despierta, te avisaremos de inmediato.- lo reconfortó.

-Y en caso de ser catalepsia, que es lo más probable, debemos saber por qué nadie lo ha notado antes de que fuera enterrada.- añadió una enfermera.

Harry asintió y finalmente dejó caer la cabeza, agotado. El sueño, el cansancio, el agobio y el estrés se revolvían en el interior de su cabeza cómo un tornado. Pero al menos había logrado dejar de llorar. Zayn lo rodeó con el brazo y lo llevó hacia las sillas del pasillo para sentarlo, necesitaba reposar todo lo posible para afrontar aquella noche, que tenía pinta de ser muy larga.

-Voy a por café.- se ofreció Niall, alejándose para ir al ascensor y dirigirse a la cafetería del hospital.

-Voy contigo.- repuso Aly.

Anne y Gemma se sentaron cada una a un lado de Harry y lo abrazaron con suavidad. Él suspiró y trató de calmarse, relajando los hombros. En aquél momento debía ser más paciente que nunca. Quería que Brianna se despertara, quería abrazarla, besarla, oír su voz. Sólo quería que estuviera con él.

-Todo estará bien.- murmuró Anne.-Tranquilo, cariño. Respira.-

Harry asintió con la cabeza de nuevo, agradecido.
Por otro lado, en la cafetería del hospital, Aly y Niall habían pedido cafés para todos, y de paso, habían cogido unas galletas debido a que el irlandés tenía hambre cuándo se ponía nervioso. Se sentaron en una mesa, y Aly empezó a beber su café mientras que Niall mordisqueaba las galletas.

-¿Qué habrá ocurrido...?- preguntó Aly.

-No lo sé. Sólo... me alegro tanto de que Brianna esté viva. Cuándo Harry me enseñó el anillo, noté que se me rompía el corazón en pedacitos diminutos. Había sido demasiado tarde...- dijo el rubio después de tragar sus galletas.

-Lo sé. Lo importante ahora es que Brianna despierte y podamos encontrar una explicación.- dijo Aly, bajando la mirada. Sentía que los chicos de One Direction y ella debían apoyar a Harry en todo momento.

-Confío en que todo irá bien. Ya hemos recibido la buena noticia de que Brianna vive. Ha sido un gran alivio...- Niall dejó de hablar al ver lo pensativa que estaba su novia.-¿Aly?-

-¿Sí?- ella parpadeó y lo miró.

-No, nada, sólo que tenías la mirada perdida.- dijo Niall, observándola con aire inocente.

-Lo siento.- Aly se mordió el labio inferior, muy pensativa.-Es sólo... Tengo la sensación de que se me olvida algo. Pero no sé decir el qué.-

-¿Qué se te olvida algo? ¿Y qué es?-

-Niall, si lo supiera no se me habría olvidado.- suspiró Aly antes de dar otro trago a su café.

-Oh. Cierto.- Niall sonrió con nerviosismo ante su propio despiste.

Aly se rascó la cabeza con suavidad y miró alrededor.

-Espero que ningún paparazzi consiga colarse.- dijo en tono cansado.

-No te preocupes, Anne ya se ha ocupado de llamar a seguridad y hacer que cubran el perímetro del hospital. Nadie va a entrar sin nuestro permiso. Nadie salvo los pacientes, claro.- explicó Niall.

-Evidentemente.- Aly dio otro pequeño sorbo a su café e hizo una mueca. Con todo aquél tema de Brianna, ni se había dado cuenta de lo mucho que quemaba el café. Aunque no era de extrañar; era cómo si todo su cuerpo hubiera perdido sensibilidad menos el cerebro. Estaba muy cansada y agitada, al igual que todos los demás. Y seguía muy distraída en aquello que se le olvidaba... Faltaba algo, se le había olvidado algo... Pero no podía decir el qué ni cuándo.

-¿Ya te has acordado de éso?- dijo Niall mirando a su novia.-¿De lo que has olvidado?-

-No, aún no. Suelo olvidar detalles fácilmente. Sólo espero que no haya sido nada importante.- dijo con un pequeño suspiro y forzando una sonrisa. Pero en el fondo, se sentía alarmada; le daba la impresión de que era algo importante.

Pero en aquél momento todos ellos debían centrarse en Brianna, de modo que apartó aquello de su mente y siguió tomando su café, sentada junto a Niall en la mesa de la cafetería del hospital.



~~~

Pasaron las horas hasta que se hizo de día. Eran las ocho de la mañana y todos seguían en el hospital. Los padres de Brianna también habían permanecido allí toda la noche. Todos ellos tenían unas enormes ojeras. Niall incluso se había quedado dormido, tumbado sobre tres de las sillas de los pasillos. Aly, sentada junto a su cabeza, sonrió con ternura y le acarició el pelo.

-Qué mono es. Parece un niño pequeño cuándo duerme.- murmuró.

-¿A que sí?- Anne sonrió.-Recuerdo cuándo lo conocí hace unos años, a él y a los otros tres compañeros de mi hijo. Han crecido muchísimo... Cómo pasa el tiempo.- se expresó en tono emotivo y dulce.

Aly asintió en señal de acuerdo. Todos habían estado despiertos gracias a los cafés, pero un par de horas atrás, el sueño había sido más fuerte que Niall y no había podido evitar caer rendido. Los demás, por el contrario, tenían los ojos rojizos debido a la falta de sueño. El más despierto era Harry; claro que tenía sueño, muchísimo. Estaba agotado, cansado a más no poder, de hecho, si lo tumbasen en una cama, se habría dormido en menos de diez segundos. Pero sus ansias por saber cosas de Brianna lo mantenía despierto. Finalmente, salieron un par de doctores a su encuentro. Todos los presentes (menos Niall) los miraron, esperando explicaciones.

-Efectivamente, la señorita Stevenson padece catalepsia.- dijo uno de ellos, refiriéndose a Brianna.

Harry suspiró de puro alivio. Ya lo suponía, pero necesitaba oírlo de los doctores para relajarse y calmarse por completo. Brianna estaba viva, se lo repitió una y otra vez en su mente, y supo que nunca antes se había sentido tan feliz.

-¿Hay algún indicio de cuándo despertará?- dijo Valery, abrazándose a sí misma.

-Es imposible saberlo.- respondió el otro doctor.-Pero hay algo que nos preocupa más. ¿Cómo es posible que nadie se diese cuenta de que su catalepsia? Nosotros hemos logrado diagnosticarlo, aunque ya era evidente debido a que fue enterrada y luego despertó. Pero podría haber sido diagnosticado antes, así no habría hecho falta enterrarla y ustedes se habrían ahorrado el disgusto y la depresión.-

-Éso es lo preocupante.- asintió la madre de Brianna.-Mi hija podría haber muerto asfixiada dentro del ataúd si no la hubieran sacado a tiempo.-

-¿Fue la señorita Stevenson traída a éste hospital tras sufrir el supuesto infarto?- preguntó un doctor.

-Sí, fue traída a éste mismo hospital.- respondió Zayn.-La llamada recibida fue de aquí.-

-Y recogimos su cuerpo de aquí para el funeral. Ella estaba aquí, en éste hospital.- añadió el padre de Brianna, muy confundido aunque tratando de mantenerse firme.

Los dos doctores intercambiaron una mirada. El más alto de los dos se encogió de hombros.

-Les recomendamos que contraten unos detectives. Que examinen éste hospital e interroguen a los médicos que atendieron a la paciente en la hora de su supuesta muerte. El informe de la autopsia debe ser falsificado. Ella nunca llegó a morir, de modo que nunca le practicaron una autopsia.- dijo el otro, tomando la encogida de hombros de su compañero cómo un indicio de que no sabía qué decir.

Louis sacó su móvil. Los demás se miraron entre ellos. Niall seguía durmiendo en silencio.

-Cuándo despierte, les avisaremos sin perder ni un segundo.- repuso el doctor más alto.

Acto seguido, ambos se dieron la vuelta y se alejaron. Valery resopló y se rascó las sienes.

-Ya lo has oído, Harry.- dijo Gemma.-Todo está bien, hermano.-

-Deberíamos ir a casa.- habló Anne.-Puede que Brianna tarde en despertar.-

-No, yo me quedo...- dijo Harry.

-Harry, no empieces.- dijo Louis.-Necesitas comer, dormir y relajarte, y lo necesitas ya. Si hace falta, te sacaremos de aquí a rastras. Es por tu propio bien.-

-Puedo comer y dormir aquí. Estaré bien.- dijo el cantante de rizos castaños.

-En ése caso, ven conmigo a la cafetería.- dijo Anne cogiendo a su hijo del brazo y haciendo que se levantara de la silla.-He oído a tu estómago rugir hace media hora. No puedes fingir que eres de piedra, cariño. Necesitas alimentarte y descansar.-

Harry suspiró, resignado, y se frotó los ojos hinchados. Su madre lo abrazó y ambos se alejaron de aquél pasillo. Valery se sentó junto a Aly, la cuál seguía acariciando el pelo de Niall con suavidad. El irlandés soltó un pequeño ronquido repentino. Aly y Valery se rieron por lo bajo. A Valery aquello le sentó bien; horas atrás había estado llorando cómo nunca antes, camino al cementerio para desenterrar a su amiga. Y ahora por fin podía calmarse, estar relajada e incluso permitirse sonreír. Suspiró, relajando los hombros. Reírse un poco después de pasarlo tan mal era fantástico. Le hacía falta.

En la cafetería, Anne había cogido en un plato el desayuno para su hijo; huevos, bacon y un par de tostadas. Harry se había sentado en una mesa cercana. Anne le llevó el desayuno y Harry la miró.

-Gracias mamá. ¿Tú... no tienes hambre?- dijo en tono inquisitivo, y algo preocupado.

-Una madre no come hasta que sus hijos hayan comido.- respondió ella en tono tierno, sentándose frente a él.

Harry agarró los cubiertos y empezó a engullir la comida a gran velocidad. Tenía muchísima hambre y ni siquiera se había dado cuenta antes. Dejó los cubiertos a un lado para calmarse mientras masticaba la comida. Anne ladeó la cabeza, y sonrió, mirando a su hijo.

-Eres un encanto, cielo. Has pasado por los dos peores días de tu vida y te preocupas de que yo tenga hambre. Aún cuándo deberías preocuparte por ti mismo, te preocupas por los demás. Estoy tan orgullosa de ti, cariño... Tan orgullosa...- añadió cogiendo una de las manos de su hijo y besándola.

Harry notó que sus ojos (y los de su madre) se humedecían a la misma velocidad. Alejó su mano de su madre un momento, para poder tomar él la mano de su madre.

-Éso es porque he tenido una madre fuerte, amable y ejemplar. Te quiero, mamá. Gracias por haber estado a mi lado cuándo todos pensábamos que Brianna... que...- suspiró, incapaz de acabar la frase.

-Mi niño... No tienes nada que agradecerme... Siempre estaré ahí para ti, para consolarte y darte abrazos. Siempre serás mi bebé, al igual que Gemma. Por mucho que hayáis crecido, siempre seréis mis niños. Pero debes crecer todavía más: cuándo Brianna despierte, no pierdas un segundo más, saca el anillo y pon una rodilla en el suelo. Quiero que os caséis. Después de éste gran susto, quiero verte casado con la mujer que amas. Nada me hará más feliz que verte sonreír mientras os convertís en marido y mujer. Tu felicidad y la de Gemma... vuestra felicidad es mi felicidad.- se expresó en tono sincero, necesitaba contarle a su hijo lo mucho que lo quería aunque él ya lo supiera.

Harry se levantó de su silla, se acercó a la de su madre y la abrazó con gran afecto y gratitud. Ésta lo abrazó de vuelta y permanecieron así veinte segundos enteros, hasta que finalmente, Anne besó la mejilla de su hijo y sonrió.

-Venga, sigue desayunando. Sigue antes de que se enfríe.- le dijo a Harry en tono tranquilo.

Él asintió con la cabeza y regresó a su silla, dispuesto a continuar comiendo el desayuno.
Anne sonrió de nuevo mientras observaba, feliz, cómo su hijo desayunaba.



Los detectives contratados por One Direction habían llegado un par de horas más tarde y estaban interrogando a todos los doctores y trabajadores de aquél hospital para averiguar por qué no le habían diagnosticado la catalepsia a Brianna antes de su entierro. De haberlo hecho, nunca la habrían enterrado. Los demás esperaban pacientemente novedades sobre el estado de Brianna. Ya eran las once de la mañana y nadie parecía haberse dado cuenta. Niall, Zayn, Aly y Liam se habían ido a casa debido a que tenían mucho sueño. Dormirían un poco y se cambiarían de ropa para luego regresar al hospital. Los padres de Brianna y Valery seguían en el hospital, hablando entre ellos. Harry, Anne, Gemma y Louis tampoco se habían movido de ahí. Era evidente que Harry no iba a marcharse; Gemma y Anne, al ser familia suya, no querían dejarlo sólo. Y Louis, al ser su mejor amigo, tampoco.

-Estoy agotada...- bostezó Gemma. Sus ojeras estaban mucho más marcadas que antes.

-Y yo... Agotado, quiero decir.- bromeó Louis con un largo suspiro.

-Deberíais iros. Yo me quedaré aquí con Harry.- dijo Anne, mirando a su hijo.

Harry estaba de pie, mirando por una de las ventanas de aquél pasillo del hospital. Estaba tan limpio, que, si enfocaba la vista, podía dejar de ver la ciudad para ver su propio reflejo, y lo hizo. Estaba pálido, despeinado, con ojeras y los ojos hinchados y doloridos. Además, sus labios estaban agrietados debido a que había estado toda la noche mordiéndolos para liberar la tensión. Hizo una leve mueca. Con lo guapo que estaba siempre... Y ahora sólo quedaba aquello de él. No volvería a ser el Harry de antes hasta que Brianna despertase. Ella hacía ése efecto en él. Podía hacerlo feliz y al mismo tiempo, hacerlo entristecer, todo éso en cuestión de segundos. Notó que alguien le ponía una mano en el hombro, era Gemma. Harry la miró y ella lo abrazó.

-Sé fuerte, hermanito.- dijo con un suspiro.

Harry agradeció aquellas palabras al asentir con la cabeza una sola vez, devolviéndole el abrazo.

-Por cierto, el doctor ha dicho antes, mientras comías, que ya podéis entrar a verla. Aunque no despierte, lo importante será que podrás ver su rostro y sentirte cercano a ella.- añadió su hermana mientras lo miraba con expresión cansada.

El cantante de rizos castaños, sin pensárselo más, se dirigió al bolso de su madre, Anne, y sacó dos pequeños auriculares, sabiendo que debería afrontar verla de nuevo con música para no echarse a llorar en su presencia, aunque ella no pudiera escucharlo ni verlo. Se colocó los auriculares en el interior de los oídos, tapándolos con sus rizos castaños, y los conectó a su móvil. Una vez listo, echó a correr hacia la habitación dónde Brianna estaba. Gemma y Anne lo observaron, preocupadas por él. Harry no se detuvo hasta llegar al sitio correspondiente.
La doctora que vigilaba el exterior de la habitación de Brianna lo observó y se hizo a un lado, dejándolo entrar. Harry suspiró. Usó su móvil en busca de música y a los pocos segundos pudo escuchar la canción Signs de Bloc Party. Aquella canción describía su situación a la perfección, y le transmitía alivio. Respiró profundamente y cerró los ojos, tratando de permitir que la música le calmara. Agarró el pomo y abrió la puerta lentamente, tomándose su tiempo. Entró y cerró la puerta tras de sí con sumo cuidado. Avanzó unos pocos pasos y pudo divisar a Brianna, con los ojos cerrados, tendida en su camilla, vestida con camisón blanco, muy pálida, desmaquillada y algo despeinada.
<<Sigue estando preciosa.>> pensó el cantante.
Two ravens in the old oak tree and, one for you and one for me and... Bluebells in the late december, I see signs now all the time.

Harry prestó atención a la última frase; "veo señales ahora todo el tiempo."

The last time we slept together, there was something that was not there, you never wanted to alarme me, but I'm the one that's drowning now.
"La última vez que dormimos juntos, había algo que faltaba. Tú nunca quisiste alarmarme, pero soy yo el que se está ahogando ahora."

El joven chico examinó el rostro de Brianna. Se dirigió a una silla cercana a su camilla y la siguió mirando. Debía despertar, debía hacerlo. No podía estar así siempre.

I could sleep forever these days, 'cause in my dreams I see you again...

Harry bajó la mirada. ¿Y si era todo un error? ¿Y si Brianna iba a morir igualmente?

It was so like you to visit me to let me know you were okay...
"Fue tan propio de ti visitarme para dejarme saber que estabas bien."

El miedo a perder a Brianna era demasiado fuerte. Ya había pasado por ello, ya había pasado por el funeral, y no quería volver a hacerlo. No quería que su ilusión se rompiera.

At your funeral I was so upset, so up, so upset...
"En tu funeral yo estaba tan molesto, tan, tan molesto..."

Harry se pasó una mano por el pelo para luego llevarla hacia la camilla y coger la mano de Brianna con suma delicadeza. No podía morir, no podía hacerle aquello. Aquél susto y aquél alivio ya habían sido demasiado grandes cómo para que ahora se desvanecieran. Su pulso era débil, muy débil, pero allí estaba. La mano del chico apretó ligeramente la de la chica. Harry se aferraría a ella. Se aferraría a cualquier esperanza de que Brianna pudiese despertar y volver a vivir una vida sana. No lograba comprender qué había ocurrido, pero en aquél momento no le importaba. Sólo quería ver a Brianna abrir sus ojos, verla sonreír, verla vivir. No podía quitarse de la cabeza el miedo de que ella fuese a morir definitivamente, era su mayor miedo. Su mayor miedo de todos. No podía morir. De repente, Brianna le propinó a él un ligero apretón en la mano y Harry agrandó los ojos, entreabriendo los labios y notando un ligero cosquilleo en sus tripas. Miró a su novia, incrédulo.

I see signs now, all the time, that you're not dead, you're sleeping... I believe in anything, that brings you back home to me.
"Veo señales ahora, todo el tiempo, de que no has muerto, estás durmiendo. Creo en cualquier cosa que te traiga de vuelta a casa, conmigo."

Brianna le había dado un apretón en la mano. El corazón de Harry se aceleró. Brianna tenía espasmos, su cuerpo funcionaba. Aquél apretón de mano había sido una señal, una buena señal. Estaba seguro; Brianna iba a vivir. Iba a despertar. Iba a despertar pronto y a volver con él y los demás. Su interior se hinchó de esperanza y felicidad. Nunca antes el cantante se había sentido tan esperanzado. Sonrió y notó que sus ojos se humedecían.

I see signs now, all the time, that you're not dead, you're sleeping... I believe in anything, that brings you back home to me.
"Veo señales ahora, todo el tiempo, de que no has muerto, estás durmiendo. Creo en cualquier cosa que te traiga de vuelta a casa, conmigo."

Harry se frotó los ojos con su mano libre para secar sus propias lágrimas, ya que éstas amenazaban con salir, mientras la música terminaba. Se inclinó un poco y besó la mano de Brianna. Acto seguido se colocó de nuevo en su silla y la miró. Ella tenía una expresión de calma, paz y tranquilidad en su rostro. Harry sonrió a medias, fascinado.

-No estás muerta, Brianna. Sólo estás durmiendo.- murmuró, repitiendo la letra de la canción.



~~~

Pasaron tres días. Era de noche y los detectives contratados habían llamado a One Direction y los familiares y amigos cercanos de Brianna al hospital. Habían resuelto el caso de lo sucedido. Estaban redactando el informe para más tarde fotocopiarlo y entregarlo a los seres queridos de Brianna. La cuál, por cierto, aún no había despertado.

-Anota.- dijo un hombre trajeado con voz pausada y tranquila, colocado frente a la ventana, desde la cuál se observaba el cielo nocturno.

La mujer sentada en la mesa asintió, con un boli en la mano, y esperó.

-Cuatro de los doctores de éste hospital eran unos farsantes. Han confesado todo lo sucedido tras ser sospechosos y sometidos a métodos de confesión debido a las sospechas que levantaban. Éstos falsos doctores, que están ahora bajo arresto, formaban parte del equipo cuyos miembros secuestraron a las señoritas Stevenson, Willson, Calder y Edwards.- empezó a decir en tono constante.

La compañera asintió y escribió todo lo que oía con el mismo ritmo constante que usaba su compañero para hablar, apuntando cada palabra que él decía y añadiendo detalles que habían descubierto.

-Cuándo dos de los secuestradores se llevaron a la señorita Stevenson tiempo atrás, descubrieron que sufría de catalepsia, pues al llevarla al sitio en el que las mantenían cautivas, observaron que estaba, aparentemente, muerta. Hasta que recuperó la consciencia y ellos fueron los primeros en enterarse de su catalepsia.- añadió el hombre caminando de un lado a otro en la habitación.

Ella sólo asentía y seguía apuntando. Otro detective entró en la sala de aquella oficina del hospital y se cruzó de brazos. Miró al hombre que estaba hablando y le asintió con la cabeza una sola vez.

-Ellos han estado vigilando a la señorita Stevenson todo éste tiempo. De modo que cuándo ella sufrió el nuevo ataque de catalepsia, ellos estuvieron allí para llevarla al hospital a escondidas, poniendo la excusa de que una llamada anónima de un peatón había visto a la joven desmayarse desde la ventana de su hogar. Falsificaron el informe de la autopsia e hicieron creer a todo el hospital, y luego a todo el mundo que la señorita Stevenson había muerto de un infarto. Su plan era que fuera enterrada viva y muriera de verdad, asfixiada dentro de su ataúd.- siguió hablando sin interrumpirse.

-Y han estado a punto de conseguirlo.- dijo el otro señor, cruzado de brazos y con su espalda apoyada en la puerta cerrada. Observó el suelo por unos segundos y luego miró a la mujer que escribía sin parar.

-Ésto se debe a que uno de ellos no logró matar a Harry Styles  durante el secuestro de las señoritas debido a que el señor Styles llevaba un chaleco antibalas. Querían, por consiguiente, acabar con la señorita Stevenson para destruir igualmente al cantante.- repuso el otro hombre, el cuál había relatado todo lo sucedido que habían descubierto sus compañeros y él al investigar.

-Ahora debemos pasar ésto a ordenador y fotocopiarlo para que todos sepan lo sucedido. Mientras tanto, los doctores de éste hospital seguirán cuidando a la señorita Stevenson hasta que despierte y podremos cerrar el caso.- dijo la mujer que había estado escribiendo.

Los dos hombres asintieron con la cabeza. Por fin se sabía lo ocurrido y el motivo por el cuál Brianna había sido enterrada viva en vez de ser detectada con catalepsia. Ya podían relajarse y hacer que se relajaran los seres queridos de la víctima, Brianna.



~~~

Pasó un mes. Brianna no había despertado, pero los médicos la habían mantenido en observación y dijeron que despertaría pronto, lo cuál resultaba un alivio. Todos habían leído ya el informe de lo ocurrido y por fin podían calmarse al recibir las explicaciones. 
Los chicos de One Direction, Aly y Harumi estaban en casa de Harry, ayudándolo a distraerse viendo películas, cocinando y merendando todos juntos. En aquél momento, Louis, Harumi y Zayn estaban en el salón ordenando películas para verlas después. Niall y Aly preparaban un bizcocho en la cocina. Y Liam y Harry estaban tratando de hacer que los gatos de Harry dejasen de corretear por ahí.

-Chicos, tengo que ir al baño.- dijo Zayn de repente, notando su necesidad de orinar ir en aumento.

-¿A mear?- preguntó Louis de broma.

-No, a saltar a la comba.- respondió Zayn en tono irónico.

-¡¿De verdad?! ¡Qué guay! No sabía que se podía saltar a la comba en el baño.- dijo Louis.

Harumi se echó a reír. Zayn rodó los ojos y fue hacia el baño.

-Eh, psst, Harumi. Vamos a seguirlo y a gastarle una broma, abrimos la puerta cuándo esté meando y le gritamos ¡COMBA!- propuso Louis en tono pícaro, susurrando y mirando de reojo a Zayn.

-¡Sí! ¡Qué bueno! ¡Vamos, vamos!- respondió la japonesa.

Ambos siguieron a Zayn por el pasillo sin que éste se diera cuenta. El cantante de cabello negro entró en el baño y suspiró, dirigiéndose al váter y dispuesto a hacer sus cosas. Pero de repente, algo llamó su atención. Algo que sobresalía de un cajón cerrado de la encimera. Aquella forma le resultaba familiar. ¿Sería un...? Curioso, abrió el cajón y lo cogió.

-¡Santa madre de los espejos!- gritó al ver aquello.

Louis y Harumi se precipitaron al interior del baño, acercándose a Zayn. Éste estaba tan sorprendido que ni siquiera so molestó al ver que Louis y Harumi lo habían seguido hasta el baño.

-¡Zayn!- gritó Harumi llegando junto a él y colocando una mano en su hombro para ver qué ocurría.

-¡¿Qué pasa?!- inquirió Louis, también colocando otra mano en el hombro de su amigo.

-Tíos... Tíos. No puede ser. Mirad lo que he encontrado.- dijo el sorprendido cantante.

Harumi y Louis prestaron atención. Zayn alzó las manos y les mostró aquél objeto a sus dos amigo.

-Ostia.- susurró Louis.

-¿Qué...? ¿Cómo...?- Harumi agrandó los ojos.

-No puede ser.- añadió Louis.

Se hizo el silencio en el baño por unos cuántos segundos. Ambos estaban estupefactos ante aquella situación. Se esperaban que Zayn hubiera encontrado cualquier cosa, pero no aquello. Zayn les estaba enseñando un test de embarazo. Pero éso no era lo importante. Lo importante era que daba positivo.