jueves, 10 de diciembre de 2015

119- Re(ve)laciones

Pasó un día, llegando el jueves 26 de febrero de 2015. Harry se encontraba en su casa, desayunando con Brianna, su mujer, con los otros cuatro chicos de la banda y con Aly.

-Entonces, ¿qué tal las notas de Psicología?- preguntó Harry mirando a su amiga.

-Bastante bien, gracias.- asintió Aly mordiendo una magdalena.

-¿Y vuestro matrimonio? ¿Cómo va?- preguntó Niall, el cuál sabía que Aly estaba un poco estresada con tantos exámenes. De modo que quiso cambiar de tema. Aly lo miró y le sonrió a modo de agradecimiento.

-Perfecto.- respondió Harry antes de tomar una cucharada de cereales.-Aunque ya deberías saberlo. Está claro que Brianna y yo somos la pareja perfecta.-

Brianna rió y le dio un beso a Harry en la mejilla. Éste le ofreció una cucharada de cereales, pero ella lo rechazó y en lugar de éso, mordió una galleta.

-Lástima que dentro de poco tengamos unos conciertos durante tres semanas en Italia... Pero volveremos pronto.- añadió Zayn.

-Sí, bueno, ése tema es el único problema de mi vida ahora mismo. No paso con Brianna tanto tiempo cómo me gustaría.- opinó Harry.

-Mi amor, no te preocupes. Sabes que no debes pensar todo el rato en lo que diré o en lo que haré. No quiero hacer que tu vida sea más estresante aún. Céntrate en tu trabajo y no te preocupes tanto por mí.- respondió Brianna acariciando los rizos castaños de su marido.

-Si es que eres perfecta...- sonrió el cantante, acercándose a su esposa y dándole un beso en la frente.

Ella sonrió y le guiñó un ojo.

-Ya que nos estamos poniendo románticos...- intervino Liam, carraspeando.-Louis, ¿alguna novedad sobre tu boda con Eleanor?- quiso saber.

-Puede que sea éste año o el que viene. Queremos prepararlo todo con calma. Lo importante es que ya estamos prometidos.- respondió el mayor.

-Estupendo.- asintió Niall.-Me encantan las bodas.-

-Se nota por la manera en la que arrancaste el primer trozo de tarta de la boda de Harry y Brianna sin su permiso.- contestó Louis burlonamente.

-¡Tenía hambre!- se excusó Niall con un chillido.

-Chicos, por favor, no discutáis ahora. Estamos desayunando.- intervino Aly en tono pacífico.

-Aly tiene razón.- dijo Zayn señalando a la rubia.

-Y tanta.- asintió Liam.

-Está bien.- Louis rodó los ojos y le dio otro bocado a su tostada con mantequilla.

-Por cierto, dentro de poco nacerá mi sobrina.- habló Harry, esbozando una gran sonrisa.-Va a ser niña. Gemma me lo dijo hace poco, Tyler y ella ya lo saben, fueron a revisar al bebé el mes pasado. ¡Voy a tener una sobrina! Y la voy a malcriar.- añadió, emocionado.

-¿Va a ser niña?- preguntó Niall.-Qué bien.-

-¿Cómo la van a llamar?- preguntó Louis.

-Todavía no lo han pensado.- respondió Harry.-Pero no puedo esperar a verla. Estamos a finales de febrero. Y en abril, mi sobrina estará aquí. Deberíais ver la barriga de mi hermana, está mucho más grande que durante la boda.-

-Es normal. Han pasado dos meses desde que os casásteis, y Gemma ya tenía bastante barriga durante la boda. Según avanza su embarazo, peores se vuelven sus cambios de humor. Pero es comprensible.- habló Aly, apartándose su liso flequillo rubio de la frente.

-A mí me da miedo hablar con Gemma. Y éso que siempre he adorado pasar tiempo con ella. Pero ahora, cuándo me ve, me abraza hasta estrangularme, me pellizca las mejillas, se pone feliz, luego se enfada, me grita y entonces me pide disculpas y llora. Todo éso en unos pocos segundos.- dijo Niall mirando a su novia, la cuál se echó a reír.

-Hay que ser pacientes con ella, Niall.- respondió Harry, defendiendo a su hermana.

-Si no he dicho nada malo, pero me asusta y me pone de los nervios. ¿Tú qué opinas, Brianna?- Niall miró a la esposa de su mejor amigo, esperando que ésta apoyase su opinión.

Brianna se encogió de hombros y miró interrogativa al irlandés, sin saber qué responder. Estaba de acuerdo con él, pero no quería ponerse en contra de Harry.

-Gemma es mi cuñada y la quiero mucho, no importa lo que ella haga o diga. Es verdad que es un poco bipolar últimamente, pero es normal.- respondió al fin.

-Exacto.- asintió Harry, contento.-Sé que mi hermana os pone de los nervios con sus cambios de humor tan repentinos, pero tenéis que entenderla.-

-Sí, Harry, no te preocupes... Todos somos muy pacientes y lo sabes.- repuso Liam rodando los ojos.

-Claro que lo sé.- Harry tomó otra cucharada de cereales y tragó.-De lo contrario, no seríais mis amigos ya que no me aguantaríais.-

Louis y Liam se echaron a reír. Desde su matrimonio con Brianna, Harry se había vuelto más humilde, alegre y de mejor humor. Daba gusto verlo tan feliz.

-Bueno, tenemos ensayo dentro de dos horas.- dijo Zayn levantándose del sofá.-Tendríamos que ir preparando la ropa a juego y todo éso.-

-¿No podemos quedarnos un rato más? El desayuno está delicioso.- dijo Niall, cómo siempre mostrando su gran apego a la comida.

-No, Niall. Vamos.- respondió Zayn.

-Yo también me tengo que ir. Tengo que entrar en Yale en media hora y no debo llegar tarde, a tercera hora tengo un examen muy importante.- añadió Aly, también levantándose de su asiento.

-Venga, Brianna, te acompaño al estudio de mi madre primero.- dijo Harry.



Quince minutos después, todos se habían ido de la mansión Styles, y el joven matrimonio entraba en el estudio de moda de Anne Cox. En aquél momento estaba teniendo lugar una sesión fotográfica, para la que Brianna debía posar más tarde.
Entre toda la gente, se encontraba una joven rubia, a la cuál, el día anterior, le habían asignado la misión de romper el matrimonio de Harry Styles a cambio de una gran cantidad de dinero. En efecto, se trataba de Caroliz. Se había arreglado el pelo y maquillado su hermoso rostro. Vio a la joven pareja entrar y en seguida captó a su objetivo, Harry Styles.
Brianna se separó de él para reunirse con Anne. Oportunidad que Caroliz aprovechó. Con sus tacones, y su bonito vestido ceñido, se acercó al cantante, caminando de forma sensual pero inocente a la vez. Él la vio, y ella sonrió ampliamente, dejando a relucir sus bonitos y blancos dientes. Harry, aunque no la conocía de nada, no pudo evitar devolverle la sonrisa.

-¡Hola! Tú eres Harry Styles, ¿verdad?- saludó ella con voz dulce y agradable.

-Sí, encantado.- repuso él estrechándole la mano.

-Gracias, igualmente. Mi nombre es Caroliz. He venido para intentar conseguir trabajo aquí, de modelo. La ropa de tu madre me encanta, tiene un talento increíble. Y bueno, todo sea dicho, también soy una gran fan de One Direction. Me encanta vuestra música.- habló ella con genuina amabilidad.

-¡Muchas gracias! Aprecio los comentarios de éste estilo. Y no te preocupes, seguro que consigues que mi madre te contrate cómo modelo. Eres una chica muy guapa.- asintió Harry, educado y amable.

-Gracias. Qué tierno.- ella ladeó la cabeza y borró su sonrisa por un instante.-Bueno, debo irme, necesito retocar mi maquillaje. ¿Te puedo dar un abrazo antes de irme? Estoy muy emocionada de conocerte en persona al fin.- preguntó.

-Claro, no hay problema.- asintió él.

Harry abrió los brazos y Caroliz lo abrazó con suavidad y sutileza. Brianna, la cuál estaba hablando con Anne, se dirigió hacia Harry en aquél momento, pero se detuvo al ver a su marido abrazando a aquella belleza rubia. Se quedó muy callada, mirándolos.

-Gracias. Eres un cielo.- repuso Caroliz separándose de Harry y sonriéndole de nuevo.-Espero que podamos vernos de nuevo pronto. Me has caído de lujo. ¡Adiós, hasta pronto!-

Sin decir más, se giró y se alejó. Brianna se acercó a Harry y le puso una mano en el hombro.

-Ya estoy de vuelta, mi amor. Tu madre dice que en pocos segundos tendré que prepararme para las fotos. ¿Hablabas con alguien o es impresión mía?- quiso saber, parpadeando inocentemente.

-¿Eh? No, nada, sólo saludaba a una chica que acaba de llegar. Supongo que porque soy el hijo de la jefa.- repuso Harry con una sonrisa.

-Ya veo.- Brianna asintió con la cabeza, aunque se decepcionó un poco al notar que Harry no le comentó nada del abrazo.-Bueno, pues voy a ir a que me maquillen y me vistan. Nos vemos luego.-

Le dio un beso en los labios y se marchó. Harry sonrió y salió del estudio, llegando hasta la calle, ya que debía dirigirse al ensayo con los chicos. Sin embargo, allí se encontró con Caroliz de nuevo.

-¡Ah, hola!- la saludó él de nuevo.

-¡Hola otra vez!- rió ella, saludando con la mano desde la distancia.-Ya he hablado con uno de los encargados, y me ha dicho que ahora mismo hay demasiadas chicas haciendo la prueba para ser modelos, y que yo puedo volver en un par de horas.-

-No te preocupes, cómo he dicho antes, seguro que te contratan. Yo ahora me dirigía a reunirme con mis cuatro compañeros de banda, tenemos ensayo.- respondió Harry.

-¿Ensayo? ¿One Direction? ¡Ay, Dios mío, estoy hablando con Harry Styles antes de que vaya a ensayar!- gritó la joven felizmente y dando un pequeño salto.-¡No me lo puedo creer!-

-Si no estás ocupada, puedes venir. Así los conoces. Antes me has dicho que eres fan nuestra, y además, así haces tiempo hasta que puedas volver al estudio de mi madre. Y cómo seguro que te contratarán y nos veremos a menudo, así nos vamos conociendo.- propuso Harry. Aquello le recordaba a cuándo él, Liam, Louis y Zayn invitaban a Aly a pasar el rato con ellos cuándo la conocieron, para que así pudiera intentar también llevarse bien con Niall.

Sonrió al recordarlo. Sí, invitar a Caroliz a pasar un rato con One Direction era cómo invitar a Aly muchos años atrás, cuándo iban al mismo instituto y la conocieron para luego hacerse amigos de ella. No estaba haciendo nada malo, simplemente lo mismo que los chicos y él habían hecho con Aly años atrás.

-¡¿Lo dices en serio?! ¡¿Me dejas ir contigo?!- Caroliz descolgó la mandíbula, aunque trató de recomponerse.-Claro, ¡claro! ¡Me encantaría! ¡Gracias, muchas gracias!-

Lo abrazó de nuevo, inesperadamente. Harry, por acto reflejo, sostuvo la cintura de la chica, intentando sostenerla para que ambos no se cayesen al suelo. Ella daba saltitos de pura alegría, y se separó un poco, mirando a Harry cara a cara aunque sin dejar de abrazarlo. El joven sonrío, pero se separó completamente de la chica y le señaló su coche cómo un caballero.

-¿Vamos? Los chicos deben de estar esperándome, han desayunado en mi casa pero han ido a ensayar antes que yo.- preguntó, sonriente. Se sentía un poco incómodo por lo propensa que era la joven a dar abrazos, pero aún así, le causaba mucha ternura.

Caroliz asintió, feliz, y se dirigió junto a Harry hacia el coche.



~~~

Era por la tarde. Caroliz ya había conocido a los otros cuatro integrantes de One Direction, y se habían caído muy bien mutuamente. Harry les explicó todo lo sucedido a sus cuatro amigos, y también les hizo saber que había invitado a Caroliz porque le recordaba a cuándo ellos invitaban a Aly a ir a todas partes con ellos aunque en su momento no la conocieran de nada.

En casa de Harry y Brianna, ésta última se encontraba sentada en el sofá, con su móvil. Harry estaba sentado junto a ella viendo la televisión. De repente, Brianna vio unas noticias en internet que le llamaron la atención: se trataba de una noticia en la que salían fotos de Harry Styles, en la calle frente al estudio de su madre, abrazando a una joven rubia muy hermosa. Brianna deslizó el dedo sobre la pantalla de su móvil para ver más. En otras fotos, Harry y la joven abrazados pero mirándose a los ojos. Y en las fotos restantes, salían ambos subiéndose al coche de Harry. El nombre de la chica no era mencionado en ningún lado.

-Harry. ¿Quién es ésta chica?- preguntó Brianna, girando el móvil y enseñándole las fotos a su marido.

-Ah, es Caroliz. Ha llegado hoy al estudio de mi madre para ver si la contratan cómo modelo. Es la chica con la que hablaba mientras tú buscabas a mi madre.- respondió él tranquilamente, tratando de ignorar el tono cargado de celos con el que Brianna le había preguntado.

-Ya... Pero, ¿por qué la abrazabas?- quiso saber ella.

-Estaba contenta porque la iba a llevar a conocer a los chicos. Es muy fan de One Direction.- Harry cambió de canal en televisión.

-Ah... Parece simpática.- objetó Brianna, tratando de sonreír y de dejar sus celos de lado.

-Lo es.- asintió Harry.

-Aquí dice que podría tratarse de tu amante.- leyó Brianna, confundida.-Qué tontería.-

-¡Ya están inventando cosas otra vez...!- resopló Harry.-No tienen vida propia. Menudos son.-

-Todos saben que tú nunca me harías éso a mí. Aunque se os ve un poco juntos en las fotos... ¿Debería sacar las uñas?- bromeó Brianna.

-No.- rió Harry.-Tú misma lo has dicho, nunca te haría éso. Y lo sabes.- le dio un beso en la mejilla, aunque notaba que, en efecto, Brianna parecía desconfiar un poco de él. Trató de evitar aquél pensamiento y le sonrió de nuevo a su esposa, tratando de transmitirle confianza y calma.

-Claro que lo sé.- Brianna sonrió y apagó su móvil.-Sólo bromeaba.-

Dejó su móvil sobre la mesa y lo miró por un instante, mientras varios pensamientos cruzaban por su mente. Acto seguido se acercó a Harry y le dio un pequeño beso en la comisura de los labios. Acto seguido apoyó su cabeza en el hombro de él.

-Confío plenamente en ti, Harry. Por algo estamos casados.- añadió.

-Así me gusta.- Harry le echo un brazo sobre los hombros y sonrió.

Estuvieron unos minutos sin hablar, mirando la televisión.

-¿Y qué tal te ha ido la sesión de fotos? Mi madre dice que has estado estupenda, cómo siempre.- habló de repente el cantante, notando que su mujer se sentía un poco incómoda.

-Me ha ido genial, gracias. ¿Y a ti el ensayo? ¿Qué tal?- repuso Brianna mirándolo dulcemente.

-Muy bien, los chicos y yo hemos tenido que practicar mucho la coreografía, pero todo ha salido bien. Caroliz se emocionaba mucho al vernos cantar.- contestó Harry alegremente, recordando el día tan bonito y feliz que había tenido.

-Me alegro.- Brianna forzó una sonrisa y volvió a apoyar la cabeza en el hombro de Harry.



~~~

Al día siguiente, viernes 27 de febrero, Cindy y Wen habían quedado para verse por la tarde en casa de éste último y ver alguna película juntos mientras merendaban.

-Entonces, ¿todo bien, no?- inquirió Wen mirando a Cindy con curiosidad.

-Sí, cómo te dije Treisy se arrepintió mucho y por suerte ya ha salido del hospital, salió el mes pasado. Qué alivio sentí al enterarme de que lo del suicidio fue un rumor y que en realidad estaba herida por un accidente...- repuso la rubia con un suspiro.

Él sonrió.

-Me alegro. Le cogí manía cuándo me besó sin permiso, pero no merece que le pase nada malo. Nadie lo merece.- recordó él con un pequeño suspiro.

-Por suerte, ¡ya volvemos a ser amigas!- gritó Cindy, sonriendo feliz y entusiasmada.-Ha cambiado mucho. Ahora está intentando ser una amiga de verdad, con el objetivo de hacer felices a los demás, y no de ser popular. Me alegra tanto ver que ha cambiado... Ahora es amable y sencilla. Me encanta su nueva personalidad.-

-Aunque imagino que sigue adorando ir de compras.- intervino Wen.

-Pues sí, pero por suerte no me obliga a ir con ella. Ya no le importa que los demás sean diferentes a ella o que tengan gustos distintos, ahora es siempre muy respetuosa y tolerante.- respondió Cindy.

Wen sonrió de nuevo y abrazó a Cindy, la cuál le devolvió el abrazo sin dejar de sonreír. Acto seguido él le dio un pequeño beso en los labios y ella se sonrojó.

-Me encanta verte tan feliz.- dijo Wen en tono tierno.

-Y a mí... ¿Recuerdas el primer día de diciembre, el día que Harry y Brianna se casaron? Mis padres, Talia y yo llegamos un poco tarde a la boda, pero el caso es que llegamos a tiempo. Aly ya había ido antes con los chicos de One Direction. Una vez allí, recuerdo lo feliz que estabas porque tu prima mayor se casaba... Y me puse muy contenta al verte sonreír tanto.- habló Cindy.

Ambos habían acudido a la boda, Cindy debido a que la familia de Aly estaba invitada, ya que ella era amiga de Harry, el novio, y Wen debido a que era primo de Brianna, la novia. Pero los dos niños habían pasado bastante inadvertidos entre tanta gente.

-Fue un día increíble.- asintió Wen, algo serio de repente.-Me encantó ver a mi prima mayor tan feliz.-

-Se notaba.- asintió Cindy, feliz. Le dio un beso en la mejilla a Wen y agarró una galleta, mordiéndola.

-Oye... Me gustaría hablar contigo de una cosa, pero prométeme que no se lo dirás a nadie.- dijo él, suspirando por lo bajo.

-Claro, ¿qué pasa?- Cindy lo miró para darle a entender que lo escuchaba.

-Ayer vi a mi prima, y ésta mañana también.- explicó Wen, refiriéndose a Brianna.-Y... parecía rara. Cómo muy callada, alerta, desconfiada... Creo que está celosa por algo.-

-¿Celosa? ¿Por qué? Si Harry y ella están casados.-

-Bueno, ella siempre ha sido un poco celosa con los chicos, pero supongo que ahora que está casada lo es todavía más, y lo entiendo. Pero Harry es buen chico, sé que jamás le haría daño a mi prima. Además, se arriesgaría a dañar su imagen y la de One Direction.- opinó Wen.

-Exacto. Harry es un tío genial. Siempre que paso un rato con él nos reímos sin parar, y lo mismo con mi hermana. Ella es amiga de One Direction por algo, y no sólo por ser la novia de Niall, sino también porque los otros cuatro chicos son muy buenos y de fiar.- añadió Cindy.

-Sí, lo sé. De todas formas, sigo preocupado por ella. Parecía demasiado desconfiada, cómo pensativa... Sigo pensando que está muy celosa de alguien. Pero en fin, ya se dará cuenta de que no tiene motivos para estarlo.- respondió el joven.

Cindy asintió mientras cogía otra galleta y le dio a Wen en la frente con ésta, con suavidad, para luego morder la galleta y sonreír con la boca llena.

-Bien dicho.- añadió, provocando risas por parte del chico.

-No tienes remedio.- repuso Wen negando con la cabeza.

Acto seguido, abrazó de nuevo a Cindy y le dio varios besos en la mejilla mientras que ésta intentaba masticar, aunque en vez de éso, no pudo evitar echarse a reír otra vez.





~~~

Ésa misma noche, Cindy ya había regresado a casa, y Aly se encontraba en el salón viendo la tele. Talia estaba durmiendo, Lara y Richard aún no habían vuelto del trabajo y Cindy estaba intentando hornear un bizcocho que minutos antes había preparado con la ayuda de su hermana mayor.

-¡Aly, el horno no va!- gritó Cindy desde la cocina.

-¡Claro que va! Recuerda girar los botones cómo te he dicho.- respondió Aly desde el sofá.

-¿Me lo puedes explicar de nuevo?- pidió Cindy, cuyo tono de voz sonaba impaciente y suplicante.

Aly rió y sacudió la cabeza, resignada. Era Cindy la que había insistido en hornear el bizcocho ella sola, pero era obvio que manejar el horno le resultaba un problema. Aly se puso de pie, se alisó la sudadera, subió el volumen de la tele con el mando para enterarse de todo desde la cocina, y se dirigió hacia ésta.

-Menos mal que querías hornear ésto por ti misma.- bromeó Aly.

Cindy la fulminó con la mirada. Aly se tapó la boca para contener la risa, y, rodando los ojos, le explicó de nuevo a Cindy cómo se manejaba el horno. Acto seguido volvió al salón y se sentó de nuevo en el sofá. Miró de nuevo hacia la televisión y le sorprendió ver que Harry estaba saliendo por ésta. Subió el volumen aún más y prestó máxima atención.

-Y ahora, cambiando de asunto, hay rumores que indican que el cantante de One Direction, Harry Styles, podría tener una amante. Ayer se le vio abrazando de forma muy cariñosa a una joven rubia en la calle, frente al estudio de moda de su madre, Anne Cox. No obstante, son sólo rumores y lo más probable es que sean falsos, debido a que en diciembre, hace sólo dos meses, el cantante contrajo matrimonio con su esposa Brianna, noticia que todos sabemos, y el señor Styles siempre ha afirmado estar perdidamente enamorado de ésta. Y ahora, vamos con el tiempo. Se espera que siga haciendo frío durante unas semanas y...- informó una voz masculina, que pertenecía al presentador del programa.

Aly agrandó los ojos y oyó pasos corriendo; era Cindy, que había salido a toda velocidad de la cocina al escuchar aquello, y ahora estaba sentada en el sofá junto a Aly, de modo que ninguna de las dos hermanas se había perdido detalle de la noticia. Las dos se miraron y Aly miró de nuevo la televisión.

-¿Harry?- murmuró.

-¡Ahora entiendo lo que me dijo Wen ésta tarde!- gritó Cindy.-Hace unas horas, cuándo estaba en casa de Wen, él...- Cindy se tapó la boca al recordar que Wen le había pedido que no le contase éso a nadie.

-¿Qué? ¿Qué pasa con Wen?- la animó Aly a seguir.

-Nada.- dijo Cindy con la boca pequeña.

-Cindy...- suspiró Aly.

-Bueno... Le prometí que no se lo diría a nadie, pero tú eres mi hermana mayor, y además, tiene que ver con lo que acaban de decir en la tele. Pues resulta que antes, cuándo estaba en casa de Wen merendando con él, me dijo que estaba notando a Brianna muy extraña. Ya sabes que son primos. Pues Wen dice que la ve muy desconfiada, pensativa y rara... Y ahora entiendo por qué. Obviamente, Brianna está celosa debido a las fotos de Harry abrazando a ésa chica.- explicó Cindy muy agitada, moviendo mucho las manos, señalando el televisor y luego volviendo a mover las manos sin parar.

-Pero Harry nunca haría algo así. Son sólo rumores...- repuso Aly, aunque se interrumpió a sí misma; lo cierto era que en las fotos que acababan de salir por la tele, Harry y la joven rubia parecían muy acaramelados. Y en otra de las fotos, estaban abrazados pero mirándose cara a cara. Y le había parecido ver que Harry sujetaba la cintura de la chica. Aly suspiró y apartó ésos pensamientos de su mente. No. Su amigo Harry era buena persona.

-Es lo que le dije a Wen, y él opina lo mismo. Todos sabemos que Harry quiere mucho a Brianna y que nunca le haría daño.- asintió Cindy, muy convencida.

-Claro, aunque en parte entiendo que Brianna pueda sentirse celosa, Harry es su marido. Pero ella lo conoce y sabe que él es incapaz de hacerle daño. La quiere demasiado. Yo lo sé.- contestó Aly, logrando convencerse tanto cómo Cindy.

-Exacto.- Cindy se levantó del sofá y se dirigió a la cocina de nuevo.

Aly agarró el mando de la televisión con fuerza y acto seguido, cambió de canal, intentando distraerse.



~~~

Llegó el día siguiente, sábado 28 de febrero, y al ser fin de semana, ni Aly iba a la universidad, ni Cindy al instituto, por lo que la primera fue a casa de Niall y la segunda al cine con Wen. No mucha gente conocía el dato de Wen y Cindy, pero los que sí lo hacían, lo encontraban cómo algo gracioso y tierno: la hermana de la novia de Niall Horan salía con el primo de la esposa de Harry Styles. Harry y Niall eran compañeros de banda. Y el destino, un sabiondo.

El estudio de Anne Cox estaba abierto, y Harry se dirigía hacia allí. Entró, y empezó a buscar a su madre por todas partes. Brianna se había quedado en casa ya que aquél día no tenía nada qué hacer, sus próximos desfiles y sus próximas sesiones de fotos no serían hasta pasados unos días.
Harry sacó su móvil para mandarle un mensaje a su madre, ya que el estudio era enorme y con varias plantas, y Anne podía estar en cualquier parte. Esperó mientras cruzaba varios pasillos más, viendo a jóvenes ayudantes transportando telas y midiendo a varias modelos. Harry seguía mirando su móvil, esperando una respuesta de su madre, y sin querer, se chocó con Harumi, la cuál iba cargada con montones de seda doblada.

-¡Harumi! Hola.- la saludó él alegremente.

-¡Harry! ¿Qué tal?- respondió ella.

-Bien, ¿y tú?-

-Muy bien, gracias por preguntar.- la japonesa se inclinó un poco en señal de respeto, a pesar de toda la seda que cargaba en sus brazos.

-¿Necesitas ayuda con éso?- se ofreció Harry, tan caballeroso cómo siempre.

-Oh, no, no, gracias, tu madre me paga por ésto.- respondió ella con una risita.

Pero Harry ya le había quitado la mitad de la seda y la llevó hacia la mesa más cercana, dejándola encima con cuidado. Harumi lo siguió y también depositó su seda en la mesa. Rápidamente, varios costureros cogieron un par de trozos y empezaron a cortarlos para crear más adornos para ropa.

-Gracias, Harry. Arigato gozaimasu.- Harumi sonrió y se inclinó de nuevo.

-No hay problema. Oye, Harumi, ¿has visto a mi madre?- preguntó el cantante.

-¿A Anne? Sí, um... Cogió el ascensor hace unos minutos, dijo que subía, y estamos en la segunda planta, de modo que ella debe encontrarse en la tercera o en la cuarta.- respondió ella, peinándose su flequillo liso y negro con los dedos.

-Genial, gracias.- Harry le dio una suave palmada en el hombro a la joven japonesa y se alejó.

Fue hacia el ascensor, el cuál estaba abierto y vacío. Entró y pulsó el botón del tercer piso. Buscaría allí, y si no encontraba a su madre, iría al cuarto. Justo antes de que se cerrase la puerta, alguien se coló velozmente dentro del ascensor.

-Ey, Caroliz. Hola.- la saludó Harry con una sonrisa. 

Le disgustaban los rumores de que aquella joven era su amante, pero al fin y al cabo pensó que ella no tenía la culpa, sólo le había abrazado. La miró detenidamente; Caroliz era una joven muy bella. Era comprensible que las teorías afirmasen que era su amante. Cualquier chico se quedaría prendado de su hermosa apariencia, aunque Harry, al estar casado, no lo hizo.

-Hola, Harry.- repuso ella algo seria.-¿Podemos hablar?- 

Ambos miraron de reojo a la puerta del ascensor para asegurarse de que se había cerrado por completo.

-Claro.- asintió el cantante.

Caroliz le dio al botón para detener el ascensor. Harry se sorprendió un poco ante aquello, aunque supo que lo había hecho para poder hablar a solas con él durante más tiempo y con más calma.

-Me he enterado de los rumores.- suspiró la joven.-Estoy muy avergonzada. No sabía que nos estaban fotografiando mientras nos abrazábamos... Y mucho menos pensé que alguien tomaría un abrazo amistoso por un gesto de amantes. Lo siento, no quería traerte problemas.-

-No, no te preocupes.- Harry le sonrió para tranquilizarla.-Estoy acostumbrado a todo tipo de rumores, y la gran mayoría falsos, cómo ése. De modo que no te preocupes. Tú no has hecho nada malo, ni yo tampoco.-

-Ya...- Caroliz miró al suelo, sintiéndose culpable. Harry era buen chico, pero ella necesitaba el dinero que le habían ofrecido, de modo que necesitaba hacer aquello.-Escucha, ¿te puedo contar un secreto?-

-Por supuesto, te escucho.- Harry apoyó la espalda en la pared del ascensor y asintió.

Caroliz miró al suelo otra vez y se mordió el labio inferior. Cogió aire y habló:

-A pesar de lo mucho que me disgustan ésos rumores, cómo a ti... Debo reconocer que... Creo... Creo que me estoy enamorando de ti.- dijo, sonrojándose.

Harry agrandó los ojos. Se rascó la cabeza, confundido, sin saber qué decir.

-Lo siento. Lo siento mucho. No sé por qué te lo he dicho, pero... Necesitaba contártelo.- siguió fingiendo Caroliz, tratando de hacer que su sonrojo fuera en aumento.

-Caroliz, apenas me conoces.- respondió Harry calmadamente.

-Lo sé... Pero me llevaste a conocer a mi grupo favorito, el tuyo... Me trataste bien y con amabilidad a pesar de no conocerme... Por éso me gustas. Eres un chico muy amable, cariñoso y amistoso. Y sé que estás casado, todos lo saben...-

-Sí, lo estoy. Y quiero mucho a mi mujer. Mira, quizá, si estuviera soltero, en otras circunstancias, tú y yo... En fin, yo podría haberme interesado por ti. Porque eres una chica dulce, inteligente, amable y preciosa, de verdad. Pero yo... Yo sólo tengo ojos para mi esposa.- dijo Harry con delicadeza, tratando de no herir los sentimientos de la rubia.

Caroliz quiso resoplar, pero no lo hizo. Harry le era muy fiel a Brianna. Aquella misión era difícil. No obstante, recordó que no tenía por qué destruir el matrimonio en sí, sino más bien, la imagen de éste. Seguía confundida. Le habían pedido algo demasiado raro. Pensó de nuevo en el dinero prometido y, reuniendo valor, miró a Harry a los ojos y asintió con la cabeza.

-Lo entiendo. La quieres mucho.- dijo mientras pulsaba el botón para desbloquear el ascensor.

-Sí. Y eres una chica maravillosa, de verdad. Pero no puede ser.- respondió Harry mientras notaba cómo el ascensor se ponía en marcha de nuevo.

Al ver el aspecto afligido de la chica, Harry la abrazó con sutileza. Ella le devolvió el abrazo. En ése momento el ascensor llegó a la planta debida y las puertas se abrieron. Todos los que iban por el pasillo pudieron ver a Harry y Caroliz abrazados, y algunos, los más rápidos, pudieron hacer fotos durante un breve segundo, justo antes de que los dos jóvenes del ascensor se despegasen, algo azorados. Ella aún mantenía el sonrojo en sus mejillas. Harry le sonrió, se despidió de ella asintiendo con la cabeza, y salió del ascensor, adentrándose en el pasillo en busca de su madre. Caroliz también salió para dejar el ascensor libre a dos chicas que transportaban varios vestidos en sus brazos. Acto seguido supo que pronto, la foto de Harry y ella abrazándose en el ascensor estaría recorriendo todo internet. Y que ya estaba más cerca de conseguir lo que le habían pedido.
Si bien no lo había conseguido ya.



~~~

Aquella misma tarde, Brianna y Harry se dirigían, muy arreglados y elegantes, a casa de Louis. El cantante había organizado una cena para celebrar que Eleanor y él se habían comprometido dos meses atrás, durante la boda. Estaban invitados todos los chicos de One Direction con sus respectivas parejas, de modo que Aly, Perrie y Brianna podían acudir con los chicos. Antes de aquello, Louis había hablado con Liam para saber si le importaba o no, puesto que su novia, Melanie, estaba en París. Liam simplemente sonrió y le dijo que no pasaba nada, que no se sentiría fuera de lugar, ya que además de una cena de parejas, era principalmente una cena de amigos.

Una vez allí, los nueve jóvenes se saludaron entre ellos y se dirigieron hacia el comedor. Platos de sopa y bonitas cucharas adornaban la mesa.

-Louis, yo pensé que íbamos a cenar pizza.- se quejó Niall, mirando la mesa un poco disgustado.

-Claro Niall, Louis celebra una cena de compromiso para celebrar que pronto se casará con la mujer que ama, nos dice que será algo elegante, nos pide que vistamos con nuestras mejores galas, y va a poner pizza en la mesa, tiene toda la lógica del mundo, ¿no?- ironizó Zayn rodando sus bonitos ojos marrones.

-Zayn, por cosas cómo ésta te aprecio tanto. Siempre sabes lo que decir.- repuso Louis con una pequeña risa.

Niall los miró a los dos fingiendo estar enfadado.

-Pues yo pensé que lo importante era mantener nuestro espíritu informal incluso en las cenas más elegantes. Que por cierto, ésta cena es entre todos nosotros, no vamos a cenar con ningún ejecutivo importante.- dijo de nuevo, aún con la esperanza de que Louis ordenara una pizza.

-Niall, mi amor.- dijo Aly aguantándose la risa, acercándose al enfadado irlandés y poniéndole una mano en el hombro.-Ya sabemos que te gusta vestir informal y despreocupado, pero ir elegante porque sí de vez en cuándo no hace daño. Es para felicitar a Louis y Eleanor por su compromiso.-

-Pero Aly, ¿qué mas dará la ropa?- se quejó Niall cómo un niño pequeño.

Louis estalló en carcajadas. Perrie y Eleanor también.

-Dicho así, suena cómo si todos tuviéramos que ir desnudos.- comentó Liam, sacudiendo la cabeza ante el último comentario de Niall.

-Uy, pues es verdad. No pretendía que sonara así...- Niall se rascó la nuca, cerrando los ojos mientras se echaba a reír.

-Bueno, ¿os vais a sentar o cenamos en el suelo?- inquirió Niall dándole un suave empujón a Zayn.

-Vale, vale, te relajas.- bufó Zayn de broma, tomando asiento. 

Perrie se sentó junto a él. Y acto seguido, todos los demás presentes fueron tomando asiento, hasta que los nueve jóvenes estaban en la mesa, colocados y dispuestos a cenar.
La cena transcurrió agradablemente. Todos tomaron gambas cómo entrante, y luego la deliciosa sopa. Finalmente, probaron el brownie que Louis y Eleanor habían cocinado horas antes para el postre.
Niall, pese a tener la servilleta a mano, se limpió la boca con una mano y alzó ambos brazos en señal de felicidad.

-Exquisito brownie, señor Tomlinson.- bromeó, sintiendo la necesidad de hablar así cada vez que vestía elegantemente.

Aly se cubrió la boca con el dorso de la mano para aguantarse la risa, y Louis rodó los ojos.

-La receta es de Eleanor. Yo la he ayudado a ella.- repuso.

-Oh, en ése caso, exquisito brownie, señorita Calder, o debería decir, futura señora Tomlinson.- siguió hablando Niall. Con aquél tono de voz, parecía que en cualquier momento fuera a levantarse de la silla y a hacer una reverencia.

-Gracias... Niall.- contestó Eleanor con una dulce sonrisa, divertida ante el comportamiento del rubio.

En aquél momento, el móvil de Brianna sonó repentinamente desde su bolso. Ella se levantó.

-Disculpadme.- dijo sonriendo.-En seguida vuelvo.-

Todos los demás asintieron en respuesta y ella se alejó. Fue hasta la entrada, sacó su móvil de su bolso y se dirigió hacia otro pasillo para ver lo que ocurría. Tenía una notificación de una página web de noticias sobre One Direction.
Sin más rodeos, abrió la notificación y vio una foto. Una foto del estudio de Anne Cox, más concretamente de uno de los ascensores, con las puertas abriéndose. Dentro del ascensor, Harry y Caroliz, la cuál estaba muy sonrojada, se abrazaban. Brianna leyó el texto que había bajo la foto: "A pesar de lo mucho que el cantante niega serle infiel a su mujer, sigue siendo visto abrazando a la misteriosa belleza rubia. ¿Qué opináis? Tanto si sois Directioners cómo si no, mandadnos vuestra opinión por comentarios y hacednos saber si pensáis que Harry Styles tiene, o no, una amante, aunque las pruebas apunten a que así sea."
Brianna mantuvo sus ojos fijos en la foto durante varios segundos hasta finalmente apartar su vista de la pantalla de su móvil. ¿De verdad? Volvió a leer el texto escrito bajo la foto, y siguió bajando por la página web para leer los comentarios. Había quince. Todos ellos insultando a Harry por estar siéndole infiel a ella, a Brianna. Al parecer, algunas Directioners muy manipulables empezaban a dudar de su ídolo.

-Bueno.- suspiró Brianna, notando que su estómago se revolvía. Cerró la página web y se quedó mirando durante varios instantes más la pantalla de su móvil. 

En su fondo de pantalla salía ella posando con Harry. Brianna tragó saliva y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas. Pero no podía llorar. No allí. No así. Respiró profundamente, cerrando los ojos, y cuándo los abrió, las lágrimas habían desaparecido. Esperó otros segundos más hasta calmarse por completo, y finalmente volvió a la entrada de la mansión de Louis, guardó su móvil en su bolso y se dirigió de nuevo hacia el comedor. Todos la miraron llegar.

-¿Todo bien, Brianna?- preguntó Perrie.

-Sí, tranquila. Gracias por preguntar.- respondió Brianna amablemente.

-Pareces nerviosa.- añadió Liam, ligeramente preocupado.-¿Seguro que todo va bien?-

Ante la pregunta de Liam, Harry frunció el ceño y miró a su esposa.

-Sí, Liam.- Brianna asintió de nuevo mientras volvía a sentarse en su sitio.-Gracias.-

Liam asintió una sola vez con la cabeza en respuesta. Aly miró a Brianna, y ella le devolvió la mirada. Con solo mirarse, Brianna supo que Aly se había enterado de los rumores, y Aly supo que Brianna acababa de ver algo que le había hecho sospechar aún más. Aly ladeó la cabeza, sin dejar de mirarla, y Brianna apartó su vista de ella para dirigirla hacia su plato.

-Bueno... ¿No queda más brownie? Me ha encantado. Louis, Eleanor, os ha quedado perfecto.- dijo mirando a la joven pareja.

Louis le sonrió a Brianna y alzó los pulgares de ambas manos.

-¡Graciaaaaas!- exclamó.

-Sí, gracias. Nos alegramos mucho de que os haya gustado. Pero por desgracia no, no queda más.- añadió Eleanor con su dulzura de siempre.

-Con Niall en la mesa, sería raro si quedase.- repuso Zayn señalando al irlandés con el pulgar.

-¡Eh!- se ofendió Niall.

-¿Qué? Es verdad.- Zayn lo miró y se encogió de hombros.

Perrie se echó a reír de nuevo. Louis hizo lo mismo, luego Eleanor y luego Zayn. Aly sólo sonreía mientras negaba con la cabeza. Niall se hacía el ofendido, aunque en parte lo estaba de verdad. Liam sonrió y se dio una palmada en la frente.

-Brianna, ¿seguro que estás bien?- susurró Harry cerca del oído de su mujer, aprovechando que los demás estaban distraídos riéndose.

-Sí, Harry.- repuso ella sonriéndole y tratando de hacer que su tono de voz sonase normal.

-¿Pero seguro?- insistió su marido.

-Que sí. No te preocupes.- Brianna asintió de nuevo con la cabeza y colocó su tenedor sobre su plato, cubierto por pequeñas migas oscuras de brownie de chocolate.

-Está bien.- Harry se colocó recto de nuevo en su asiento y se agarró la corbata, asegurándose de que estaba colocada.

Brianna lo miró de reojo y luego devolvió la vista a su propio plato.




~~~

Pasaron unos días, llegando el mes de marzo, más concretamente el día lunes 2. Brianna se había mostrado muy distante con Harry. Coraliz se seguía presentando en el estudio de Anne, aunque no se encontraba nunca con Brianna.
El rumor de que Harry le era infiel a su esposa con Caroliz era cada vez más fuerte, pues la joven rubia y el cantante de rizos castaños seguían siendo fotografiados juntos a menudo. Tanto en colegios, institutos, universidades, y hasta puestos de trabajo, pero todo el mundo lo rumoreaba. Todos hablaban de ello, y todos estaban convencidos de que Harry tenía una amante. El cantante intentaba de ignorar todo aquello, pero Brianna siempre prestaba atención. Y cada vez que leía noticias en internet sobre el tema, se sentía peor.

Era por la mañana. Harry y Brianna estaban en casa, discutiendo sobre una foto. Una foto que en pocos segundos había recorrido internet, y que mostraba a un supuesto Harry besando a una joven rubia, la cuál era Caroliz.

-Harry, ¡dímelo! ¿Qué significa ésta foto?- preguntó ella.

-¡Te he dicho que ése que sale en la foto no soy yo! Ésa sí que es Caroliz, ¡pero el chico no soy yo! ¡Te lo prometo!- insistió Harry.

-¡¿No?! ¡Pues qué casualidad que tenga tus mismos rizos!- chilló Brianna.

-¿De verdad dudas de mí?- se ofendió su marido.

-Hay pruebas, Harry.- Brianna le enseñó de nuevo la foto, la cuál se había encontrado en la web de las noticias de siempre.

Harry la miró de nuevo y sacudió la cabeza. No entendía nada.

-Brianna, te juro por mi vida que ése no soy yo. Sí, soy amigo de Caroliz, y sí, ella es la de la foto, pero ése no soy yo, ¡te lo prometo! ¡Tienes que creerme!- insistió, suplicante.

La noche anterior, Caroliz se las había arreglado para encontrar a un joven de la altura de Harry, y de hacer que le pusieran el mismo peinado. Lo llevó a un hotel, asegurándose de que los paparazzis los seguían, y le besó en la puerta, para luego entrar con él, asegurándose de que nadie podía verle la cara, o de lo contrario, se darían cuenta de que no era el verdadero Harry. Había sido una muy astuta y efectiva estrategia. En efecto, parecía de verdad que Harry era el chico que besaba a Caroliz en la foto.

-No puedo, Harry.- replicó Brianna con dolor.

-¡Brianna, por el amor de...! ¡Estamos casados! ¡Yo sólo te quiero a ti!- gritó Harry, furioso.

-¡Las pruebas y los rumores no te dan la razón!- replicó ella, elevando la voz tanto cómo su marido.

-¡Nunca te haría daño! ¡Compréndelo! ¡Estoy enamorado de ti y jamás te he sido infiel, y jamás lo seré! ¡¿Cuándo lo entenderás?!- chilló él.

Agarró su chaqueta, se dirigió a la salida de la casa y se marchó dando un portazo.
Brianna se dirigió al dormitorio, se dejó caer sobre la cama y empezó a llorar. En apenas unos días su vida había cambiado muchísimo, y sólo para peor. No sabía qué hacer, ni cómo reaccionar. Sólo quería llorar.



~~~

-Eh, chicos.- dijo Zayn, acercándose a Louis y Liam a paso rápido.

Los tres jóvenes amigos estaban en un Starbucks desayunando. Zayn llevaba un café en una mano y su móvil en la otra. Louis y Liam lo esperaban en una mesa cercana.

-¿Qué es lo que pasa?- inquirió Liam.

Zayn se sentó junto a él y le enseñó su móvil, en la cuál se veía la reciente pero famosa foto. Liam agrandó los ojos y apartó la mirada.

-No. Debe de ser un montaje.- murmuró antes de dar otro sorbo a su café.

-¡A ver!- exclamó Louis.

Cogió el móvil de Zayn de sus manos y miró la foto. Descolgó la mandíbula mientras fruncía el ceño y abría mucho los ojos. Lo hizo para hacer reír a sus dos amigos, pero ninguno de los dos lo estaba mirando.

-¡Venga ya! ¿En serio os creéis ésto?- exclamó quitando la foto del móvil.-Se nota que es mentira.-

-Debe de serlo. Últimamente he notado que Brianna estaba muy extraña, pero... No. Harry nunca haría éso.- murmuró de nuevo Liam con la mirada un poco perdida. Al ser un chico sensible, había sido el que más había notado la extraña pero disimulada actitud de Brianna durante los últimos días.

-Normal que Brianna esté portándose de forma tan rara... Ésa foto...- susurró Zayn.

-Caballeros, por favor.- los interrumpió Louis en tono cansado.-Estamos hablando de Harry. Nuestro Harry. Él no haría éso. Nuestro Harry no.- insistió.

-Todos queremos creer éso, Louis.- replicó Zayn.-Pero, sé sincero... Mira la foto. Mira ése pelo. No se le ve la cara, pero el pelo es de Harry. Y ¿recuerdas cuándo nos trajo a Caroliz al ensayo para que la conociéramos? Ella parecía feliz sobretodo cuándo estaba con él...-

-¡Zayn!- Louis le tiró una servilleta a Zayn, dándole en la cara. Éste se la apartó de un manotazo.

-¿Qué?-

-¡Que estamos hablando de Harry! ¡Nuestro mejor amigo, el que tiene un gran corazón! Ésa foto es falsa. La chica es Caroliz, sí. Pero puede que el chico sea alguien con el cabello parecido a Harry... Es un montaje, estoy seguro.- defendió de nuevo Louis a Harry.

-Pero de todas formas, cuándo conocimos a Caroliz, pude notar que era buena chica.- habló Liam de nuevo.-¿Por qué iba ella a intentar ser fotografiada besando a alguien parecido a Harry? Carece de sentido.-

-Y también carece de sentido que, siendo buena, quiera destruir un matrimonio.- se opuso Louis.

-Pero chicos, en serio, ¿no os da qué pensar?- dijo Zayn.-Los celos de Brianna, los rumores, las noticias, las fotos de los abrazos, y ahora ésta foto del beso... No quiero desconfiar de Harry, es mi amigo y le quiero mucho. Pero no... no sé.-

Liam guardó silencio. Louis rodó los ojos.

-Por favor, chico malo de Bradford, deja de ser tan estúpido.- musitó.

-Louis, hablo en serio.- Zayn, muy severo, miró a Louis a los ojos.-Algo está pasando, algo que nosotros no sabemos... Tenemos que hablar con Harry.-

-¿Creéis que querrá hablar del tema cuándo ya está siendo acosado por la prensa constantemente?- inquirió Liam en tono obvio.

-Es distinto. Nosotros somos sus amigos.- Zayn bajó la mirada.

-Sí, pero seguro que está enfadado y molesto... No... No puede ser él el de la foto, no puede ser. Pero a la vez, hay tantas cosas que pueden ser... Sé que Harry nunca haría algo así, pero... Yo insisto en que Brianna está muy rara, cómo si supiera algo. Y si ella está tan celosa, debe tener sus motivos. Aparte de les evidentes, claro. Si lo peor es cierto y Harry le es infiel, ella lo sabe. No es normal su forma de actuar últimamente, toda nerviosa y desconfiada... No quiero creer nada de ésto, pero me temo lo peor.- repuso Liam, con su voz suave y calmada de siempre.

-Liam, es normal que Brianna esté así, mira todo lo que está pasando.- repuso Louis.-Pero nada de éso significa que Harry le esté siendo infiel de verdad.-

-Tenemos que hablar con Harry.- zanjó Zayn, levantándose dispuesto a dirigirse de nuevo al mostrador del Starbucks y a pagar la cuenta.-Y cuánto antes, mejor.-




~~~

En el estudio de moda de Anne, Harry estaba buscando a Caroliz. Quería pedirle explicaciones, y con motivo. Finalmente, la encontró, sola en una esquina, escribiéndole a alguien con su móvil. 

-¡Caroliz!- exclamó el cantante.

La rubia levantó sus ojos azules de la pantalla y sonrió un poco al ver al cantante.

-Hola, Harry.- repuso con timidez.

-Caroliz, ¿qué significa la foto que desde anoche ha circulado por internet? Te fotografiaron a ti besando a un chico con mi mismo peinado, pero no era yo. Dime, ¿qué está pasando?- preguntó muy serio el joven.

-Te dije que me gustabas, así que me busqué a un chico parecido a ti.- respondió ella tranquilamente.

-¡Pero ahora todo el mundo piensa que el de la foto soy yo, y que le estoy siendo infiel a mi esposa contigo!- exclamó Harry, frustrado.

En aquél momento Brianna apareció en el estudio, dispuesta a ir a trabajar pese a su nefasto estado de humor. En cuánto la vio, Caroliz se abrazó a Harry y le dio un beso en la mejilla, tan cerca de la comisura del labio, que si los vieran de lejos pensarían que se estaban besando en los labios.
Y éso fue lo que vio Brianna.
Las personas que pasaron cerca de ellos ahogaron exclamaciones y les hicieron fotos con los móviles a toda prisa. Caroliz se aferraba con fuerza a Harry, el cuál intentaba soltarse a pesar de que la rubia no le besaba en los labios, pero casi.
Varias otras personas miraban a Brianna, la cuál observaba la escena con los ojos llorosos y los labios entreabiertos. Nadie sabía qué decirle, temían acercarse a ella para consolarla por si se ponía agresiva, pues el fuerte carácter de Brianna era conocido por todos los demás que trabajaban allí. 
Sin decir nada, Brianna se dio la vuelta y se marchó corriendo.

-¡Brianna, espera!- gritó una de las costureras.

Al oír aquello, Harry se separó bruscamente del abrazo de Caroliz, justo a tiempo para ver cómo su mujer desaparecía por la puerta. Cómo una bala, echó a correr tras ella, a gran velocidad. Esquivó a varias personas, viendo que Brianna iba a salir del edificio.

-¡Brianna!- gritó todo lo alto que pudo.-¡Brianna, vuelve, por favor! ¡No es lo que crees! ¡Brianna!-

Ella lo oía, pero no dejaba de correr. Finalmente salió del edificio del estudio de moda de Anne, llegando a la calle mientras que las lágrimas resbalaban por sus mejillas. Harry la alcanzó segundos después, agotado y jadeando.

-Brianna. Por favor, escúchame.- suplicó él en tono desesperado.

-No tengo nada que escuchar, Harry.- repuso ella en tono tembloroso, secándose las lágrimas.

-Ven. Ven por favor, vamos al coche.- Harry agarró la mano de Brianna y ella no se opuso.

Ambos llegaron al coche de Harry, éste se sentó en el asiento del conductor y ella a su lado, de copiloto. Él subió los cristales tintados, arrancó y condujo lejos de allí para asegurarse de que los paparazzis no los seguían. Todo el trayecto transcurrió en silencio, ninguno de los dos dijo una palabra. Llegaron a su hogar, dónde bajaron del coche, manteniendo el silencio, y entraron. Una vez allí, Harry miró a Brianna, la cuál mantenía la mirada baja.

-Por favor, Brianna. Tienes que creerme.- dijo con voz suave y susurrante.

-Harry... Si tenías una amante, ¿por qué no me lo has dicho desde el principio?- sollozó ella, pasándose una mano por el cabello.

-¡Porque no tengo ninguna amante! ¡Todo ésto es un malentendido!- respondió Harry.

Brianna no dijo nada. Se limpió las lágrimas y miró a su marido.

-Deja de negar lo evidente.- añadió.-Estás con ella. No tienes por qué seguir negándolo.-

-Brianna, escucha, tú eres la única mujer a la que amo y con la que estoy, te lo prometo. Tienes que creerme, por favor.- suplicó el cantante.

Ella miró al suelo y sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas una vez más.

-Harry, ahora que se la verdad, yo...-

Harry rodó los ojos.

-¡Que no tengo ninguna aman...!- empezó a gritar.

-Yo también tengo a otra persona.- lo interrumpió ella con voz seca.

Harry se quedó mudo y su rostro palideció. Dejó caer sus manos, y se quedó allí, de pie, delante de Brianna. Ella lloraba en silencio, sin parar.

-¿Cómo...? ¿Cómo dices?- preguntó Harry con un hilo de voz.

-Tú tienes a Caroliz, ¿verdad? Ahora que lo sé, debo confesar. Yo también tengo a otra persona en mi vida.- murmuró ella, avergonzada.-Ahora que sé ésto, me ha parecido un buen momento para confesártelo. Yo no lo niego.-

Harry negó con la cabeza.

-No. No me creo ni una palabra. Me dices ésto sólo para hacerme daño, porque crees que te he sido infiel cuándo no es así.- contestó, muy convencido, tratando de sonreír.

-Es la verdad, Harry.- Brianna alzó la barbilla para mirarlo a los ojos.

La diminuta sonrisa de Harry se marchó de su rostro.

-No te creo.- insistió cruzándose de brazos.

-Créeme.- Brianna miró a Harry a los ojos.

Harry le devolvió la mirada. Brianna tenía sinceridad en sus ojos verdes. No estaba mintiendo.

-Brianna... Por lo que más quieras, dime que no es verdad.- replicó él bajando la mirada e intentando respirar profundamente.

-Lo es. Lo es, Harry.- ella lloraba desconsoladamente, mirándolo, aunque procuraba que su voz se mantuviera firme.-Y ahora que sé lo tuyo... Con Caroliz...-

Harry se tapó los ojos con una mano. ¿Por qué no entendía que él siempre le había sido fiel? ¿Por qué le decía aquello?

-Brianna, ¿qué está pasando?- preguntó con un suspiro impaciente.

-Ya te lo he dicho, Harry. Hay alguien más en mi vida. Al igual que hay alguien más en la tuya.- Brianna se encogió de hombros.-En cierto modo... No tengo derecho a enfadarme contigo por serme infiel.-

-¡No te he sido infiel!- gritó el cantante.-Y sé... sé que tú a mí tampoco.-

Brianna, sin dejar de llorar, lo miró a los ojos y ladeó la cabeza.

-Está bien. No tienes por qué creerme si no quieres. Yo ya te he dicho la verdad.- repuso ella.

Harry parpadeó para aguantar las lágrimas. Respiró hondo hasta que sus ganas de llorar desaparecieron. No tenía ni la menor idea de lo que estaba pasando allí, sólo quería marcharse y buscar a sus cuatro mejores amigos y a Aly. Se tensó, y se dispuso a caminar, dejando a Brianna tras de sí.

-Espera.- habló su esposa de repente.

Él se detuvo. Pasaron unos segundos de silencio, en el que Brianna y Harry, ambos de pie y separados a un par de metros, se daban la espalda. Harry, al ver que Brianna no hablaba, echó a andar de nuevo.

-Harry, quiero el divorcio.- habló ella finalmente.

Harry dejó de caminar de nuevo, deteniéndose en seco por segunda vez. Miró a Brianna con seriedad. Ella mantenía su vista en el suelo y sus puños cerrados con firmeza, pegados a sus muslos. Pasaron otros cuántos segundos de intenso silencio.

Ninguno de los dos dijo una palabra. Brianna seguía llorando, aunque no sollozaba en alto, pues no quería que Harry escuchara sus débiles y frágiles quejidos de tristeza. Harry, tras mirarla durante varios instantes, bajó la mirada al suelo. Acto seguido fue de nuevo hacia la puerta, la abrió, salió de su casa y cerró con un sonoro portazo que hizo vibrar los cuadros y fotos de las paredes.

Una vez que Harry se fue, Brianna cogió aire, emitió un sonoro y doloroso sollozo, y acto seguido se dejó caer de rodillas al suelo. Sus lágrimas caían una tras otra, sin parar. Se abrazó a sí misma y luego se llevó ambas manos a la cabeza. Sollozó de nuevo entre dientes. Todo aquello le dolía en el alma. Sentía que su mente estaba a punto de explotar.



~~~

-Vamos, Harry, no hay manera de que éso sea posible.- dijo Niall negando con la cabeza.

-Me lo ha dicho. Me ha asegurado que ella tiene a otra persona. Lo he visto en su mirada, ¡era verdad!- Harry, sentado en el sofá, temblaba violentamente. Aly estaba sentada a su lado, abrazándolo.

-No, no puede ser. Ella te ama. Y tú la amas a ella. No... No entiendo nada de lo que está pasando.- murmuró Louis caminando de un lado a otro.

Los cinco chicos y Aly se habían reunido en casa de Niall. Harry acababa de tener su discusión con Brianna, la cuál acababa de relatarle a sus amigos.

-Y... además...- Harry trató de respirar.-Me ha pedido el divorcio.-

Zayn y Liam, sentados en otro sofá, se miraron preocupados.

-¿El divorcio?- dijo Louis con un hilo de voz. La situación era grave.

-No, debe de haber un modo de arreglar ésto.- dijo Aly sin dejar de abrazar a Harry.

Louis seguía caminando en círculos alrededor de Niall, el cuál estaba de pie frente al sofá dónde se encontraban Aly y Harry. El rubio parecía muy pensativo. Trataba de adivinar lo que estaba pasando, al igual que todos los demás. Pero nada tenía sentido.

-No, insisto, no puede ser posible. Todo ésto es muy raro.- dijo finalmente el rubio, apartándose la mano de la barbilla.

-¡Lo es!- asintió Louis, de acuerdo con su amigo irlandés.

-Brianna en teoría ha dicho éso para hacerte daño, Harry, porque cree que tú le eres infiel con Caroliz. No puede ser verdad. Pero si dices que has notado la sinceridad en su mirada...- añadió Niall, curioso.

-No la he notado, la he visto. He visto en su mirada que me estaba diciendo la verdad. No me mentía.- Harry se pasó las dos manos por el cabello.

-Tiene que haber una solución. Seguro que todo es un malentendido. Seguro que al final, Brianna descubre que nunca le has sido infiel, y seguro que ella tampoco te ha sido infiel a ti...- habló Aly, apartándose un poco de Harry para darle espacio. No obstante, le siguió acariciando un hombro para consolarlo.

-Acaba de decir que Brianna le ha sido sincera.- intervino Zayn en tono bajo.

-Pero Brianna es buena... No podría hacerle éso a Harry.- repuso Louis.

-¿Entonces, cómo ha podido pensar que Harry sí le estaba haciendo éso a ella? Si Brianna es capaz de desconfiar tanto de él, me espero cualquier cosa.- dijo Zayn con dolor.

-Zayn, no digas éso.- dijo Aly, tratando de defender a Brianna.

-Estoy de acuerdo con Aly.- añadió Louis.-Brianna... Sí, debería confiar más en Harry, pero con todas ésas fotos y rumores es normal que desconfiara.-

-O quizás desconfiaba porque era lo que ella estaba haciendo. Si de verdad ella le ha sido infiel a Harry, es normal que pensara que Harry le era infiel a ella. ¿O no cree el ladrón que todos son de su condición?- replicó Zayn, desafiante y entornando los ojos.

Aly y Louis estuvieron callados por unos segundos. No sabían qué responder.

-Pero...- habló Liam.-Brianna no es así... O éso creíamos... Es que... Nada de ésto tiene sentido. Es un nefasto malentendido basado en una desconfianza más que evidente.-

-¿Eh?- Niall alzó una ceja. Nunca entendía a Liam cuándo hablaba en plan profesor o abogado.

-Escuchad. No digo todo ésto por atacar a Brianna, en absoluto. Desde que está con Harry, la he apreciado mucho, igual que todos nosotros. Nunca he sospechado nada malo de ella. Pero tampoco quiero negar lo evidente. Le ha dicho éso a Harry, y Harry ha sabido ver que ella decía la verdad. No estoy atacando a Brianna, estoy remarcando lo que ella misma ha decidido admitir y confesar.- añadió Zayn, sonando más convincente con cada una de sus palabras.

-... Tiene... Tiene razón.- murmuró Niall por lo bajo.

-Pero... Pero es que no puede ser.- insistió Louis, mirando esperanzado a Aly, sabiendo que ella podía defender a Brianna de nuevo.

Aly le devolvió la mirada a Louis y luego miró otra vez a Harry. Lo volvió a abrazar. Todos los presentes permanecieron en silencio durante unos instantes, hasta que alguien abrió la boca:

-Harry, vamos a ir a tu casa ahora mismo.- dijo Liam.-Vamos a hablar con Brianna, y vamos a saber qué está pasando.-

-Pero...- empezó a decir Harry.

-Y basta.- lo cortó Liam, decidido a ayudar a que el matrimonio de su amigo se arreglase y todo aquél misterio fuera resuelto de una vez.

La voz de Liam sonaba tan severa y llena de determinación que nadie dijo una palabra. En lugar de éso, todos obedecieron a Liam. Se subieron a la limusina de One Direction y partieron. En veinte minutos ya estaban en la mansión de Harry y Brianna. Salieron de la limusina a paso rápido y llegaron hasta la puerta. Entraron. Había demasiado silencio allí.

-¡Brianna!- llamó Niall colocándose las manos a ambos lados de la boca.

-¡Brianna, por favor, necesitamos hablar contigo!- exclamó Aly, apoyando a su novio.

Los séis jóvenes recorrieron toda la casa. Les llevó minutos buscar en todas las habitaciones, pues la mansión era bastante grande. Miraron en todas y cada una de las estancias de aquél lugar. Pero la joven esposa de Harry no estaba por ningún lado.

-Chicos.- dijo Zayn una vez que los séis se reunieron en el salón de la entrada.

Los demás lo miraron. Zayn señaló una mesa cercana. Harry se dirigió hacia ella, seguido por Louis y Liam, luego por Niall y Aly y finalmente por Zayn. Los séis llegaron hasta la mesa y vieron lo que había en ella.

-Papeles del divorcio.- murmuró Harry con voz vacía.

-Entonces... Brianna hablaba en serio.- Louis tragó el nudo que se había formado en su garganta.

-Esperad un momento chicos, ella le pidió el divorcio a Harry hace apenas una hora. Y ya le ha dejado aquí los papeles. Éso significa que...- empezó a decir Zayn.

-... Brianna ya tenía los papeles del divorcio preparados.- terminó la frase Liam con la voz llena de dolor.

-Exacto.- repuso Zayn con voz muy baja, mirando los papeles que Harry sostenía con manos temblorosas.

-Entonces, ¿es cierto? ¿Brianna tiene o tenía un amante?- la voz de Niall, rebosante de desilusión, miró a su novia y a sus amigos. Aly, con los ojos llenos de lágrimas, le agarró del brazo.

-Harry...- susurró Liam.-¿Estás...?-

-Estoy bien.- respondió el cantante, con voz firme, para sorpresa de todos. No apartaba la mirada de los papeles de la petición del divorcio que Brianna había dejado allí.

Aly, pensando en algo, se apresuró a subir las escaleras de forma brusca.

-¿Adónde vas?- preguntó Zayn. Ella no respondió.

La siguió, y Niall, Louis y Liam hicieron lo mismo. Aly entró en el dormitorio de Harry y Brianna a paso firme. Los cuatro chicos la alcanzaron. Aly, sin dudarlo, se dirigió al armario.

-¿Qué haces, Aly?- quiso saber Liam, ya que, pese a su inteligencia, estaba confundido por las acciones que su amiga estaba llevando a cabo.

Aly abrió las puertas del armario de un tirón. Lo revisó y asintió con la cabeza.

-Lo sabía. La ropa de Brianna no está.- dijo en tono previsible, confirmando sus sospechas.

-¿Qué?- Niall se acercó a su novia y también miró dentro del armario. La mitad de éste estaba vacío.

-Abajo, rápido.- apremió Zayn alejándose de allí. Los cinco regresaron al salón, dónde Harry seguía justo cómo lo habían dejado; de pie frente a la mesa, leyendo los papeles del divorcio.

-Harry.- lo llamó Louis.

El cantante finalmente apartó la mirada de los papeles y se giró para mirar a sus cinco amigos. Los observó con el rostro impasible. Ellos le devolvieron la mirada, una mirada llena de pesar. Ninguno de los cinco sabía cómo decirles que acababan de ver que la ropa de Brianna no estaba. Finalmente, fue la única chica presente la que habló:

-Brianna se ha ido de casa.- informó Aly.



~~~

La madre de Brianna, sin dejar de llorar, se aferraba a su única hija con desesperación.

-Por favor, Brianna, por favor... Cuéntanos que es lo que pasa.- suplicó.

La joven estaba sentada en el suelo, temblando violentamente y abrazando sus rodillas, con la barbilla apoyada sobre éstas. Parecía totalmente frágil, desprotegida y necesitada. Se encontraba en casa de sus padres. Sus maletas estaban colocadas cerca del sofá más cercano.

-Brianna, hija...- insistió su madre sin dejar de llorar.

-Espera, apártate de ella un segundo. Dale un momento de espacio.- replicó su marido cogiéndola suavemente de los brazos y haciéndola retroceder.

Fabbie, el perro de Brianna, había estado viviendo con ellos desde que Brianna se mudó con Harry. Se acercó a Brianna, le ladró con afecto y empezó a lamerle las manos. Al ver que su dueña no le hacía caso, se retiró a la cocina para comer un poco.

-No... le digáis a... nadie que estoy... aquí, en vuestra casa con vosotros... Por favor...- decía Brianna entre pausas para respirar.

-Cariño...- empezó a decir su madre.

-Por favor... A nadie... Ni a Valery... Scott... Ni a Harry... A nadie. Por favor.- suplicó su hija.

-Brianna, ¿que está pasando? Debes contárnoslo. Sabemos que Harry y tú nunca os haríais daño el uno al otro.- habló su padre, tratando de mantenerse sereno.

-Ya os he dicho... que no hay nada que explicar. Lo que veis es lo que hay. Ya está.- suspiró Brianna sorbiendo por la nariz. Sus ojos, rojos, hinchados y secos, le dolían de tanto llorar. Ya no podía llorar más, pues de lo contrario sólo empeoraría su dolor de ojos.

-Pero, ¿por qué? ¿Cómo puedes pedirle el divorcio a Harry? ¿Y cómo puedes decirnos que te vas del país?- insistió su padre, preocupado a más no poder.

Su mujer se echó a llorar de nuevo.

-Brianna, hija... Por favor... Ya casi te perdimos cuándo fuiste enterrada viva por accidente, debido a tu catalepsia... No sabíamos nada de éso... Pensábamos que te habíamos perdido de verdad... Si te vas del país, te perderemos otra vez...- murmuró con su voz suave y femenina, entre débiles sollozos.

-Lo siento, mamá. Siento ser tan egoísta. Pero ésto es necesario.- repuso Brianna, frotándose los ojos y luego volviendo a abrazar sus rodillas.

-¿Y cuándo te veremos?- replicó su madre, dolida y secándose las lágrimas.

Brianna guardó silencio.

-Puedes decirnos al menos adónde te mudas...- dijo su padre con cautela.-Brianna, no queremos dejarte sola. Queremos que cuentes con nuestro apoyo.-

-No estaré sola. Me llevaré a Fabbie conmigo...- suspiró Brianna refiriéndose a su mascota.

-Pero tenemos que seguir viéndote... Eres nuestra hija.- pidió su madre.

-Mamá...- Brianna sintió ganas de llorar de nuevo, pero sus ojos no daban para más.

-Por favor.- su madre sintió ganas de agacharse junto a ella de nuevo, pero su marido seguía sosteniéndola, tratando de abrazarla para consolarla, ya que ella tenía consuelo. La hija de ambos no.

Brianna miró a sus padres. Luego miró sus rodillas, a las cuáles no soltaba.

-Está bien. Os diré adónde me voy. Pero por favor... Por favor. Por lo que más queráis, os lo suplico. Ni una palabra. A nadie. Absolutamente nadie.- dijo finalmente, cediendo.



~~~

Aly necesitaba pasear. No entendía nada de lo que estaba pasando.
Sólo sabía que Brianna le acababa de dejar una petición de divorcio a Harry en la casa de ambos, apenas media hora atrás, y que no había forma de localizarla. El cantante de rizos castaños se había quedado en su casa junto a sus cuatro mejores amigos, y Aly simplemente se había limitado a abrazarlo para tratar de animarlo, y acto seguido se fue. Sabía que Harry quería estar a solas con los chicos.
Se encontraba caminando por Central Park. Miraba a su alrededor con desgana, a la gente, a los bancos para sentarse, y a los árboles. Éstos, algo inclinados, parecían deprimidos, igual que Harry. Aly seguía sin poder quitarse aquello de la cabeza. Brianna y Harry estaban bien, o éso creían todos. Aly suspiró. Estaba algo estresada por el tema de los estudios, pero los problemas de sus seres queridos la estresaban mucho más. Y Harry era uno de sus seres más queridos. Nadie sabía qué iba a pasar a continuación... Todo era confuso y sombrío.

Siguió paseando durante más rato, a paso constante, sin detenerse pero sin ir con prisa. Miraba al suelo. Seguía preguntándose todo el rato qué estaba pasando con Brianna. Se sentía mal por Harry, deseaba que las cosas se arreglasen y...

-¡Aly!- le pareció oír.

La rubia se detuvo y miró alrededor. Había varias personas paseando por todo el parque y hablando, de modo que podía haber oído éso cuándo en realidad nadie la había llamado. Suspiró y se giró de nuevo, continuando con su camino.

-¡Aly!- oyó de nuevo, ésta vez más fuerte.

Se volvió a girar. Pero no veía a nadie que le resultara conocido, sólo personas aleatorias paseando y conversando. Supuso que en el parque habría otra chica llamada igual que ella, Aly. Algo irritada, volvió a retomar su marcha, caminando de nuevo hacia adelante, y así durante un par de minutos.

-¡Aly, espera!- volvió a oír, ésta vez de forma más clara.

Se detuvo en seco. Era una voz femenina.

-Ésa voz...- murmuró, paralizada.

Se giró de nuevo, lentamente. Seguía sin ver a nadie, aunque pasados unos segundos, una joven emergió de entre las personas que paseaban. Hermosa, de cabello castaño, ojos color café y un porte elegante, cómo el de una... modelo.
Aly entreabrió los labios.

-No puedo creerlo.- susurró, completamente atónita, con sus ojos azules repletos de confusión.

La gente pasaba a su lado. Pero ella no se movía, sólo mantenía la mirada fija en ésa sola persona.
Melanie, muy quieta y curiosa, la buscaba con la mirada. Finalmente, la encontró y le sonrió. Aly quería sonreír de vuelta, pero estaba demasiado incrédula cómo para hacerlo, de modo que mantuvo su cara de sorpresa sin querer. Melanie, manteniendo su sonrisa cerrada, se dirigió hacia Aly.

-Hola.- dijo con voz suave, mirando con ternura a Aly.

-¿M-Melanie?- repuso ésta.

La modelo sonrió más abiertamente, mostrando sus dientes, y cuándo estuvo cara a cara con Aly, la abrazó. Aly se quedó quieta por unos segundos y finalmente le devolvió el abrazo, aunque sin mucha fuerza. Estaba allí de verdad. Desprendía un aroma a colonia, posiblemente de algún anuncio en el que ella misma había participado. Su pelo castaño era tan sedoso y suave cómo siempre. Aly espabiló y la abrazó con más ganas, estrechándola entre sus brazos.

-¡Melanie!- gritó finalmente, ésta vez de forma más clara y sin tartamudear.

-Sí, cuánto tiempo, ¿verdad?- sonrió la morena dulcemente.

Ambas se despegaron del abrazo y se cogieron de las manos. Los ojos azules de Aly intentaron leer los ojos marrones de Melanie, tratando de averiguar cómo se sentía. Llevaban casi dos años sin verse.

-Sí... Pero ¿qué haces aquí?- preguntó, ya que nadie la esperaba.

-Me he tomado un año sabático...- repuso su amiga encogiéndose de hombros.-No podía permitir pasar más tiempo lejos de mis seres queridos. Por cierto, eres la primera en saber que estoy aquí. He llegado hace dos horas.-

Aly sonrió mientras negaba con la cabeza de pura incredulidad y alegría. Acto seguido abrazó a su vieja amiga una vez más y ésta le devolvió el abrazo. Todavía no podía creer lo que estaba pasando; Melanie había vuelto.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

118- La gran boda Styles


Al día siguiente, tal y cómo Brianna había prometido, se fue con su madre y con Valery a comprar el vestido. Estuvieron varias horas visitando tiendas distintas.
Vieron miles de vestidos preciosos, pero a Brianna le costaba muchísimo decidirse. El día de su boda iba a marcar su vida para siempre y no quería equivocarse en la elección. En aquél momento, ambas se encontraban en la séptima tienda en la que habían entrado aquél día.

-Vamos, Bri. Hemos visitado ya siete tiendas en tres horas. Te has probado cómo quince vestidos. ¿Cuándo te decantarás por uno?- preguntó Valery, impaciente.

-No lo sé, Val.- suspiró Brianna.

-Pero hija, ¿por qué te cuesta tanto elegir?- repuso su madre.-Parece que ningún vestido despierte tu ilusión.-

-No digas, éso, mamá. Todos son muy bonitos. Pero el vestido de novia será lo último que lleve estando prometida y lo primero que lleve estando casada. Por éso quiero que sea inolvidable.- opinó Brianna, pensativa, tratando de crear en su mente una imagen del vestido perfecto.

-Ay, pero mi hijita, no debes preocuparte tanto. Sólo relájate y elige el vestido que más te guste.- su madre le dio un beso en la frente.

-Éso es justo lo que iba a decir. Vamos Brianna, siempre te esfuerzas en que todo sea demasiado perfecto, y deberías saber que las cosas salen mejor de manera natural, sin complicaciones.- añadió Valery pasándose una mano por su cabello rubio.

-Ya lo sé, Val.- Brianna rodó los ojos.-Pero intenta comprenderme. Estoy muy nerviosa y...-

-¡Y nada! Tu boda será perfecta porque te casarás con Harry, el vestido no tendrá nada que ver.- repuso la rubia.-Y ésto te lo dice alguien que ama la moda, yo misma. Me encanta ir de compras, pero es que ¡me estás impacientando! ¡A mí, una fanática de las compras y la ropa!- exclamó.

Brianna suspiró de nuevo y negó con la cabeza.

-Mira.- Valery corrió hacia la percha de vestidos y los fue señalando de uno en uno, tocando con suavidad la tela de éstos.-Todos son distintos, pero todos bonitos. Y si sigues sin ser capaz de elegir un modelo, entre miles y miles de vestidos de novia, ¡no te casarás en la vida a no ser que te los pongas todos a la vez!-

La madre de Brianna se rió. Ésta, por su parte, sólo emitió una pequeña sonrisa y rodó los ojos ante las ganas de ayudar de su amiga Valery.

-Está bien, trataré de elegir uno cuánto antes. De hoy no pasa. Pero metiéndome prisa tampoco vas a conseguir nada.- musitó mientras miraba más vestidos.

-Bueno, por intentarlo no pierdo nada. A lo mejor hasta consigo de que elijas uno antes de que se haga de noche.- sonrió Valery.

Brianna fue paseando la mirada por más vestidos. Suspiró. En cierto modo, su madre y su amiga tenían razón, estaba buscando demasiado. Cuándo lo simple y sencillo sería en realidad lo más adecuado para ella, ya que así no tendría que complicarse tanto. Ya estaba lo suficientemente estresada. Dejó de mirar los vestidos y se giró para mirar a sus dos acompañantes.

-El próximo vestido que me pruebe será el elegido.- declaró finalmente y en tono solemne.

La madre de Brianna sonrió. Valery hizo palmadas mientras daba saltitos.



~~~

Pasó otro día. Era martes 11 de noviembre y Cindy acababa de salir del instituto. El día anterior, lunes, no había visto a Treisy en clase, y aquél día tampoco.
Se dirigía camino a casa cuándo una chica de su clase llamada Annie, de pelo corto (adornado con una cinta para el pelo recogida en un lazo) y ojos azules, se apresuró junto a ella.

-¡Cindy!- gritó.-Cindy, ¡espera, por favor!-

Cindy se detuvo y se giró para mirar a su compañera. Annie llegó junto a ella jadeando y apoyó las manos en sus rodillas para intentar recuperar el aliento.

-Annie.- la saludó Cindy.-¿Qué es lo que pasa?-

-Tenemos que hablar.- murmuró la joven, muy seria.

-Sí, me gustaría preguntarte algo.- asintió Cindy.-No he visto a Treisy ésta semana... ¿Sabes si está bien? Hablé con ella por teléfono el domingo y la he llamado varias veces, pero nunca lo coge y estoy preocu...-

-¿A ti también te llamó el domingo por la mañana para pedirte disculpas?- la interrumpió Annie.

Cindy se quedó muda. Había dado justo en el clavo al decir domingo por la mañana. Pero, ¿cómo lo sabía?

-Sí.- asintió con la cabeza, sin saber qué otra cosa hacer por los nervios.

-A mí también. Y según me dijo, iba a llamar y a disculparse con todos sus conocidos.- se expresó Annie.

-Y, ¿qué ha pasado? ¿Se encuentra bien? ¿Por qué no vino a clase ayer, y hoy tampoco? ¿Sabes algo?- inquirió Cindy, muy nerviosa y preocupada. Sabía que Annie no era una de las falsas amigas populares de Treisy, pero sí sabía que se llevaban bien ya que Annie solía ser simpática y amable con todo el mundo.

-Según todos en el colegio, y según el padre de la propia Treisy... Anoche... Anoche Treisy se intentó suicidar.- dijo finalmente Annie en tono asustado y frágil.

Cindy agrandó los ojos y se tapó la boca con una mano. Su sentimiento de culpa creció muchísimo más.

-No.- murmuró a través de su mano. La retiró de su boca y se la pasó por el pelo.-¿Dónde está ahora? ¿Se encuentra bien?- se apresuró a preguntar.

-En el hospital... Al parecer perdió mucha sangre. Se cortó las venas en el baño de su casa...- Annie palideció de repente y se aferró a un hombro de Cindy.-Dios mío, me... Me dan ganas de vomitar sólo con pensar en éso... Es terrible. Espero que se mejore...-

Cindy esperó a que Annie se encontrara mejor. Ésta se abanicó con su propia mano hasta que el color volvió a sus mejillas, respiró hondo, le dio una palmada a Cindy para despedirse y se alejó. En cuánto estuvo de nuevo sola, Cindy notó una gran presión en el pecho a medida que sus ojos se iban llenando de lágrimas. Echó a correr hasta llegar a un callejón cercano y solitario, dónde nadie podría oírla.

-No puede ser... ¿Qué he hecho? ¡¿Qué es lo que he hecho?!- exclamó, agarrándose con fuerza la cabeza.-¿Acaso he empujado a una persona al suicidio? ¿De verdad? No... No, por favor... Menos mal que no ha conseguido matarse. Pero ha sido culpa mía... ¡Ha sido mi culpa! ¡Treisy ha intentado suicidarse por culpa de todas las cosas que le dije!-

Estalló en llantos desconsolados, sintiéndose peor que nunca consigo misma. De repente, Aly pasó por allí, y al escuchar los sollozos de su hermana menor, retrocedió caminando hacia atrás y la vio en aquel callejón, llorando con la espalda apoyada en la pared y la cara entre las manos.

-¡Cindy!- exclamó corriendo hacia ella y abrazándola.-Pero, ¿qué te pasa? ¿Qué sucede?-

-¿Aly?- Cindy alzó la mirada hacia su hermana mayor.-¿Q-qué haces a-aquí...?-

-Quedamos en que hoy yo iría a recogerte, ¿recuerdas? Y que luego iríamos al colegio de Talia a recogerla a ella, porque hoy papá y mamá no comen en casa y yo os iba a llevar a vosotras dos a comer por ahí. Ahora dime, ¿qué ha pasado? ¿Por qué lloras?- dijo Aly tratando de calmarla y aumentando la presión del abrazo, intentando tranquilizar a su hermana menor.

-T-Treisy... Me han dicho que intentó suicidarse anoche... Y ha sido por mi culpa, Aly. ¡Ha sido culpa mía!- chilló Cindy antes de echarse a llorar de nuevo, abrazando a su hermana mayor en busca de consuelo.

-¿Treisy? No... No puede ser...- Aly negó con la cabeza y acunó con suavidad a Cindy, sin dejar de abrazarla. Le besó la cabeza y le siseó para que dejara de llorar.

-Debo... Debo ir a verla, necesito pedirle perdón... Pero ni siquiera sé en qué hospital está...- murmuraba Cindy entre sollozos.-Todo ha sido culpa mía, fui demasiado dura con ella y por éso...-

-Shhh, no digas éso, Cindy, por favor.- Aly miró alrededor con desconfianza, todavía abrazando a Cindy.-Tranquilízate. Estás temblando. Por favor, respira.-

-¡No puedo!- Cindy sacudió la cabeza.

Aly, a pesar de estar estudiando para ser psicóloga, no sabía cómo manejar los nervios de Cindy, pues al ser su hermana menor, le resultaba más estresante. Tranquilizar a un desconocido sería más sencillo. Agarró a su hermana menor por los hombros y la miró a los ojos.

-Cindy, mírame. Cuenta hasta diez y respira, ¿de acuerdo? Cálmate. Por favor. Respira...- decía en tono suave, tratando de mantener la calma.

Cindy intentó obedecer y empezó a respirar por la nariz y a expulsar el aire por la boca, primero hiperventilaba debido a sus nervios, pero luego logró respirar con más lentitud. Aly le acarició el pelo.

-Muy bien, éso es. Vamos a preguntar a cualquiera de tus compañeros de clase en qué hospital está Treisy, seguro que lo saben. Luego iremos a recoger a Talia, comeremos y después iremos al hospital en el que Treisy se encuentre para que la veas. ¿De acuerdo? Pero por favor, no te eches la culpa ni pierdas los nervios.- Aly volvió a abrazar a su hermana menor y le besó la cabeza de nuevo.

Una hora y media después, Cindy ya estaba entrando en la habitación de hospital de Treisy. Aly y Talia la habían acompañado, pero se habían quedado esperándola fuera. Según el doctor, Treisy se había despertado una hora atrás y sus padres ya la habían visto. Cindy se acercó a la cama, dónde se encontró a la morena muy pálida.

-Treisy.- murmuró con un hilo de voz.

-Hola, Cindy.- saludó la chica con voz adormilada.

-Treisy, lo siento muchísimo. De verdad. Perdóname, por favor.- pidió Cindy mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas de nuevo.

-¿Por qué? Ya te dije por teléfono que no pasa nada.- respondió Treisy cerrando los ojos.

-Pero no... No quería hacerte tanto daño, nunca fue mi intención. No sabría que podía empujarte al suicidio con mis palabras... Fui demasiado dura, y nunca me lo perdonaré, pero espero que tú si puedas perdonarme, por favor... Nunca me he sentido tan mal ni me he arrepentido tanto de hablar.- dijo la rubia en tono sincero.

-¿Qué?- Treisy abrió los ojos con esfuerzo y miró a su visitante.-¿Suicidio?-

-Me lo dijo Annie ésta mañana... Y lo siento, de verdad.- Cindy miró la muñeca izquierda de Treisy, en efecto, tenía un corte.

-Ah, ¿te refieres a ésto?- Treisy se miró la muñeca izquierda y luego miró a Cindy de nuevo.-No, no, te estás confundiendo, no he intentado suicidarme. Sólo que anoche estuve en mi casa, invité a una de la chicas con las que me metí para disculparme con ella, pero ella se enfadó muchísimo conmigo y me empujó, mandándome contra el espejo. Se rompió y me hice varios cortes por accidente, entre ellos éste de la muñeca. Entonces ella se fue y traté de ir al baño para lavarme éste corte y echarle desinfectante, pero me desmayé. Por lo que mis padres al llegar a casa me encontraron inconsciente en el baño con éste corte tan grande... Y es normal que ahora todos piensen que traté de suicidarme, pero no es así. Ellos ya saben la verdad y ahora van a denunciar a los padres de ésa chica.-

Cindy escuchó atentamente, y al final, dejó escapar un gran suspiro de alivio. Treisy no se había intentado suicidar, podía estar tranquila. Todo había sido un gran malentendido causado por rumores.

-Menos mal...- repuso mientras relajaba los hombros.-De todas formas quiero que me perdones por todo lo que dije. Me estuve arrepintiendo todo éste tiempo. Me sentía culpable.-

-No tienes por qué. Cómo te dije por teléfono, bastante me has aguantado ya.- objetó la morena.

-Disculpen.- el doctor entró en la habitación tras llamar a la puerta.-Señorita, debe salir y dejar descansar a la paciente. Ya la ha visto, que era lo que quería.-

-Sí, ya puedo quedarme tranquila.- asintió Cindy.-Mejórate, Treisy.-

-Gracias.- sonrió ella débilmente.

Cindy le devolvió la sonrisa y acto seguido se marchó de la habitación, dejando a Treisy al cuidado del doctor. En el pasillo, Aly estaba sentada en una de las sillas en fila, mientras que Talia jugaba con una niña de su edad que estaba allí con sus padres.

-Cindy, ¿qué tal está?- preguntó Aly al ver salir a su hermana.

-¡Ha sido todo un malentendido! ¡Treisy nunca se intentó suicidar!- exclamó Cindy con una gran sonrisa y abrazando a su hermana mayor.-¡Mi conciencia está tranquila de nuevo!-

-Entonces, ¿qué ha pasado?- inquirió Aly.

-Ahora te lo explico, Treisy ya me lo ha contado todo.- repuso su hermana.

-Está bien. ¡Talia! Vamos, volvemos a casa.- llamó Aly a la pequeña.

Ella, obediente, se despidió de la niña con la que jugaba y se dirigió hacia sus dos hermanas mayores. Éstas la cogieron de la mano y las tres se dispusieron a salir del hospital.




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Pasaron las semanas. Era día jueves 20 de noviembre. Eran las siete y media de la tarde. Harry y Brianna, acompañados de Louis y Eleanor, acababan de llegar al restaurante en el que iban a tener una cena de parejas. Dos días después, tanto la despedida de soltera de Brianna cómo la despedida de soltero de Harry tendrían lugar. Y el primer día de diciembre, la boda tan planeada y esperada por todos.

-Por fin se termina la cola.- repuso Louis, ya que él, Harry y las dos chicas llevaban media hora esperando en la cola para entrar al reconocido restaurante.

-Sí, vamos a pedir mesa para cuatro.- añadió Harry adelantándose junto a su amigo.

Ambos avanzaron unos pasos, dejando a sus respectivas chicas atrás.

-Y dime.- dijo Eleanor.-¿Tienes ya el vestido, Brianna?-

-Sí.- asintió ella.-Y ¿qué hay de ti?- replicó con una sonrisa.

-También. Estoy muy contenta, no puedo esperar al día de la boda. Aunque tanto a Harry cómo a ti se os ve un poco tensos. Pero es comprensible, no te preocupes.- la calmó Eleanor en tono afable.

-Lo sé, todo el mundo me lo dice y estoy segura de que a él también.- dijo Brianna.

-¡Chicas! Ya tenemos la mesa.- las llamó Louis.

-Genial.- asintió Eleanor sonriéndole a su novio. Le dio una suave palmada a Brianna en el hombro y ambas avanzaron.-Si te soy sincera, yo todavía estoy esperando a que Louis me lo pida.- dijo en un susurro para que sólo Brianna la oyera.

-¿Y por qué no se lo pides tú?- respondió Brianna con otro susurro.

-Es cantante de One Direction, no le quiero agobiar. Harry te lo pidió a ti, lo que indica que está listo, pero, ¿y si Louis no lo está?- suspiró.

-Nunca lo sabrás si no se lo pides.- Brianna le sonrió a Harry disimuladamente, el cuál se estaba adelantando con Louis hacia la mesa.

-Soy bastante tímida para ésto. Creo que esperaré un poco más...- repuso Eleanor en tono amable y calmado.-Sí. Seguiré esperando.-

Ambas jóvenes tomaron asiento junto a sus chicos y los cuatro agarraron sus menús y los abrieron para empezar a leerlos y que diera comienzo la agradable velada. Algo de calma nunca venía mal, sobretodo teniendo en cuenta lo que se avecinaba.



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Llegó el gran día. Lunes 1 de diciembre. Eran las tres de la tarde y todos los miembros de One Direction, menos Harry, se encontraban en casa de Niall terminando de prepararse. Aly también estaba allí. Niall y Louis se arreglaban las corbatas mutuamente mientras que Zayn se peinaba cómo loco delante de un espejo cercano y Liam salía y entraba de la mansión de Harry, sacando de ésta todos los regalos para Harry y Brianna y cargándolos en el maletero del coche de Niall. 

-¡¿Queréis ayudarme?!- gritó Liam, al borde del infarto debido a los nervios por la boda de su amigo.

-¿Cómo? ¡Si ya lo has llevado todo tú solo!- respondió Zayn mirando a Liam un momento antes de volver a mirarse en el espejo.

Niall y Louis se rieron por lo bajo. Liam se quedó mudo por un breve instante. Zayn rodó los ojos sin dejar de peinarse frente al espejo.

-Ah... Pues muy bien.- ironizó Liam, cansado.

-Vale, Niní, recuerda ésto.- dijo Louis mirando fijamente a Niall.-Debe de haber tarta para todos.- comentó, vocalizando de manera exagerada para que lo entendiera.

-Que sí, Louis. Ya lo sé.- respondió el rubio.

-No, no lo sabes.- intervino Liam.

-Cállate, papá.- bromeó Niall fulminando a Liam con la mirada.

-Niall.- dijo de nuevo Louis.-Hablo en serio. No te comas toda la maldita tarta, por lo que más quieras. Sólo un trozo por invitado. La mayor cantidad debe ser para Harry y Brianna, ¿entendido?-

-Louis, qué pesado eres.- suspiró el irlandés.

-Louis tiene razón y lo sabes, Niall.- dijo Zayn desde su rincón del espejo.

-Estoy de acuerdo.- añadió Liam asintiendo con la cabeza.

-Pero chicos, ¿por qué me tomáis? ¿Por una aspiradora andante?- se indignó Niall.

-Exactamente.- dijeron Louis, Liam y Zayn a la vez.

Niall se puso rojo de rabia y dio un pisotón en el suelo.

-¡Pues ahora me enfado y no voy!- exclamó.

-Deja de llorar.- lo cortó Zayn mirándose el pelo de nuevo.-Lo mío sí que es un motivo para llorar. ¡Se casa mi mejor amigo y no tengo el aspecto totalmente perfecto de siempre!- se quejó.

-Zayn, éso son paranoias tuyas.- replicó Liam.-Te ves bien. De verdad.-

De repente oyeron el estridente sonido de un claxon pitando varias veces seguidas. Los cinco salieron de la mansión de Niall, la cuál tenía las puertas abiertas debido a que Liam había estado sacando de allí los regalos para la boda. Vieron a Aly esperándolos apoyada en uno de los coches, más concretamente el de Niall. Llevaba un bonito vestido negro con detalles blancos en el escote palabra de honor, y tacones negros. No llevaba casi nada de maquillaje. Y cómo siempre, llevaba el pelo suelto. Había pensado en hacerse algún peinado nuevo para la boda de Harry, pero finalmente decidió ir natural.

-¡Chicos, ¿venís o qué?!- gritó impaciente aunque feliz.-¡La boda empieza a las cuatro y son las tres, pero hay que ir casi una hora en coche! ¡Venga, no podemos perder más tiempo!-

-¡Un minutito, cariñito!- gritó Niall poniendo voz aguda y pastelosa, burlándose de la actitud enamoradiza que todos tenían ése día debido al enlace de Harry y Brianna.

Aly se echó a reír de nuevo y negó con la cabeza.

-¡Busca mi chaqueta, con las prisas por salir me la he dejado sobre tu sofá!- gritó antes de que Niall entrara en su casa de nuevo.

-¡Y la mía!- berreó Zayn arreglándose el pelo una vez más y bajando los escalones del porche de la mansión Horan.

-¡Ya voy, ya voy! ¡Dejadme vivir!- gritó Niall, estresado. 

Llegó al salón y vio la chaqueta de Aly, negra con botones plateados, en el respaldo del sofá más cercano. Miró alrededor y vio la de Zayn colgando del respaldo de una silla. Cogió ambas chaquetas y salió disparado de la casa.

-¿Nos falta algo? ¿Nos dejamos algo?- preguntó con voz agobiada, mirando a Liam y a Louis, los cuáles seguían en el porche de la mansión.

-Creo que no.- murmuró Louis rascándose la barbilla.-Podemos irnos ya.-

Niall asintió y cerró las puertas de su casa. Pero entonces Liam dio una repentina exclamación.

-¡Las invitaciones! ¡Las invitaciones, Niall! ¡No las hemos cogido! ¡Siguen en la mesita del salón dónde nos hemos terminado de arreglar!- gritó agarrando al irlandés de los hombros.

-¡Es cierto!- gritó Aly, todavía apoyada junto al coche.-¡Yo no tengo la mía!-

-¡Ni yo la mía!- gritó Louis, preso del pánico. Empujó a Niall hacia la puerta de nuevo.-¡Abre! ¡Abre Niall, abre! ¡Abre y coge las invitaciones! ¡Rápido!-

-¡MIRAD, DEJAD DE ESTAR TAN NERVIOSOS, PORQUE AL FINAL VOY A PONERME A REPARTIR TORTAZOS Y DE AQUÍ NO VA A SALIR VIVO NI DIOS!- gritó Niall mientras era empujado por Louis y Liam.

Liam rodó los ojos, le quitó las llaves al tenso Niall y entró en su casa. Corrió hacia el salón, derrapó, casi chocándose con una pared, se precipitó sobre la mesita y agarró las cinco invitaciones. Las fue pasando para asegurarse de que no faltaba ninguna; la suya, la de Louis, la de Zayn, la de Aly y la de Niall.

-¡Todas!- exclamó feliz, aunque nadie le oía.

-¡Liaaaaaaaaaaam!- berreó de nuevo Zayn desde el exterior.-¡¡Vamos a llegar tarde!!-

-¡¡Ya voy!!- se enfureció Liam.

Salió corriendo de la casa de Niall y éste cerró con llave, mientras que Zayn y Aly terminaban de guardar los regalos para la boda en los maleteros de los coches. 

-Venga, venga.- decía Liam bajando de nuevo los escalones del porche de casa de Niall.

-¡Vámonos de boda!- gritó Louis entusiasmado mientras abría los brazos hacia el cielo.

Acto seguido Niall, Aly y Liam se subieron en el coche de Niall, el cuál iba al volante, mientras que Louis y Zayn se subieron en el de Zayn. Arrancaron y se fueron de allí, marchándose de casa de Niall.
Estuvieron conduciendo un par de minutos hasta llegar al centro de la ciudad y pasar de largo. Les esperaba casi una hora de coche para llegar al sitio dónde Harry y Brianna contraerían matrimonio. Debían alejarse mucho de la ciudad si querían llegar, pues la boda se celebraba en un lugar repleto de jardines, nada que ver con los altos edificios de la civilización.

-¿Creéis que Harry y Brianna tardarán mucho en aparecer por la boda? ¿Y creéis que habrá llegado ya alguien al sitio?- preguntó Liam, desde el asiento de atrás, a Aly y Niall. 

-No creo, la boda empieza a las cuatro y posiblemente nosotros seamos los primeros en llegar.- dijo Niall mientras conducía.

-Además de la familia de Harry y la familia de Brianna, claro. Ellos seguro que ya están allí desde hace horas para preparar todos los detalles. Pero Harry y Brianna todavía deben estar en sus respectivas casas, pero separados, sin verse, porque éso da mala suerte, y preparándose.- respondió Aly, que iba de copiloto, sentada al lado de Niall.

-Preparándose, sí. Preparándose una tila.- bromeó Liam.

Niall y Aly se echaron a reír.

-Para los nervios, ¿no?- añadió Niall entre risas.

-Es cierto, los dos han estado tomando muchas infusiones últimamente. El estrés pre boda.- objetó Aly, haciendo alarde una vez más de que estaba estudiando psicología.

No obstante, aunque fuera lunes, aquél día Aly no había ido a la universidad, pues se había preparado por la mañana para la boda y luego Niall la había llevado a su casa, con los chicos, para que les ayudara a prepararse a ellos también. Así, los cinco se habían preparado juntos para la boda de Harry. Y la invitación a la boda de Aly también le servía cómo justificante para clase. Ella miró por el retrovisor del coche y vio detrás de ellos el coche de Zayn, en el cuál Zayn y Louis los seguían a ellos. Sonrió. Estaba a punto de empezar un gran día.
Un gran día de boda.



~~~

En casa de Brianna, Valery acababa de ceñirse su vestido rojo y de hacerse ondas en el pelo. Todavía le faltaba terminar de maquillarse y de ponerse accesorios, pulseras, collares, y quizá hasta un lacito en el pelo rojo, cómo su vestido y sus tacones. No lo sabía aún, seguía barajando posibilidades.

-¿Y bien? ¿Por qué tardáis tanto con éso?- preguntó en tono impaciente al llegar al salón.

Una modista y la madre de Brianna estaban agachadas junto a ésta, terminando de colocar la capa de tela brillante sobre la falda de su vestido de novia.

-Valery, hacen lo que pueden. No hagas que se apresuren más. Tranquila, mamá.- las defendió Brianna.

-Lo digo porque vas a llegar tarde y eres la novia. La. Novia. De la boda. Novia de la boooda.- repuso Valery, entonando lentamente las palabras.-En resumen, que ¡eres la más importante!-

-Harry y yo somos igual de importantes hoy. Ambos.- repuso la joven morena. Acto seguido se sonrojó sin querer y bajó la mirada hacia su largo vestido blanco.

-Lo sé, pero a Harry no hay que maquillarlo ni nada de éso. Él estará vistiéndose tranquilamente en su casa, con su madre y su hermana la embarazada bipolar. Y nosotras aquí, estresadas a más no poder para que te veas bonita.- repuso Valery pasándose las manos por la tela roja de su vestido, tratando de eliminar posibles arrugas de éste.

-Oye, no hay que esforzarse para que mi hija se vea bonita, ya lo es.- contestó la madre de Brianna.

Brianna se rió con suavidad y acto seguido negó con la cabeza. Su madre y Valery estaban mucho más nerviosas que ella, y éso que era ella quién se casaba. La modista se puso de pie, se colocó tras ella y continuó arreglando los últimos detalles de la tela.

-Va a ser todo perfecto.- murmuró la madre de Brianna, alzándose y contemplando a su hija.

-Éso espero.- Brianna la miró y sonrió tímidamente.

Su madre no pudo evitar emocionarse, sonrió, se tapó la boca con ambas manos, mientras que una pequeña lágrima asomaba a sus ojos y caía por su mejilla. Valery se acercó a ella y la rodeó con un brazo.

-Ya, calma, calma. No podemos llorar ahora. Debemos ahorrar las lágrimas para cuándo estén casados.- murmuró frotándole el hombro con afecto y energía.

-Es que... Mi hija, mi niña... Hace poco pensé que estabas muerta, todos los pensábamos... Y ahora estás aquí, y así... Así vestida... Y te vas a casar...- murmuraba mirando a Brianna todo el rato.

Brianna parpadeó varias veces para aguantar las lágrimas.

-Mamá, para ya o al final voy a llorar yo también.- dijo antes de reír.

-Éso, y si Brianna llora, yo también lloraré y acabaremos todas llorando aquí.- repuso Valery con otra risa.

-Yo no.- bromeó la modista.-Pero me emocionaría igualmente.-

Las presentes se rieron a la vez. Finalmente, terminaron de arreglar la falda del vestido de Brianna, y Valery la acompañó hacia el baño para que pudiera maquillarse bien y arreglarse un poco más. Brianna se colocó la diadema blanca en el pelo, más tarde añadirían el velo.

-Toma.- Valery cogió unos pequeños pendientes blancos de la encimera del baño y se los ofreció a su amiga.-Los pendientes. ¿Necesitas ayuda con algo más?-

-No, gracias.- Brianna se apartó un mechón de pelo del lateral de su cara y se puso el pendiente.

-¿Estás nerviosa?- preguntó Valery, tratando de darle conversación para calmarla. Aunque sabía la respuesta.

-Más que nunca.- respondió Brianna con sinceridad, colocándose el pendiente que le quedaba en la otra oreja.

-¿Por qué? Todo va a salir bien, ya lo verás. Ésta conversación la hemos tenido miles de veces desde que te comprometiste con Harry.- dijo Valery, cruzando los brazos sobre su vestido rojo.

-Lo sé, pero ahora es distinto. Hoy es el día. Y siento que en cualquier momento el corazón me va a estallar. Lo noto latiendo con fuerza en mi pecho, en mi garganta, en mi cabeza. Y es una sensación... curiosa. Estoy más feliz que nunca, pero a la vez estresada por completo.- repuso Brianna observando su nervioso reflejo.

-Vamos, Bri. Vas a empezar una nueva vida con el chico al que amas.- la animó su amiga.-Sé que estás nerviosa y preocupada. Y aunque nos lo quisieras ocultar a Scott y a mí, también sé que tienes miedo.-

Brianna se giró, apartando su mirada del espejo para mirar a su amiga.

-No es el tipo de miedo que piensas.- comentó.

-Ya lo sé, sé que tu miedo no es casarte con Harry. Es que algo vaya a salir mal una vez que os hayáis casado. Algo que arruine vuestro matrimonio.- dijo Valery.

-Vaya, siempre me conoces mejor de lo que creo.- se rió Brianna.

La rubia también se rió.

-Exacto.- añadió.

-Es que...- Brianna suspiró y se apoyó en la encimera del baño, colocando sus manos en su frente.-... Si fuera cualquier chico... Pero es que es uno de los cantantes de la banda más famosa del momento. Y casarme con él suena tan... Tan... Me viene grande.-

-¡Ni hablar! Claro que no te viene grande.- la animó Valery.

-Sí, Valery. Y puede que a él también. Ambos somos figuras públicas, yo soy una modelo conocida y quizá en el futuro sea actriz, pero él es toda una celebridad, todos saben quién es y éso es algo que me asusta. Ambos estamos muy expuestos, sobretodo él. Y me da miedo que con ésto del matrimonio... Yo pueda ser cómo un obstáculo en su carrera.- dijo, muy afligida.

Valery la escuchaba.

-De hecho, Harry me comentó que tuvo un par de discusiones con la discográfica y con los mánagers de One Direction, porque no les gusta la idea de que alguno de los miembros del grupo esté casado, ya que es algo que deprime a varias fans...- siguió diciendo la morena.

-Y algo que alegra a muchísimas otras.- intervino su amiga.

-Sí, tienes razón, pero no quiero ser ningún tipo de problema a Harry. Ni en su carrera, ni en su felicidad... No quiero que nuestro matrimonio sea un problema para One Direction. No para los otros cuatro chicos, porque ya sé que ellos están encantados con la boda, sino de la reputación del grupo. ¿Y si cae en picado después de que Harry se case y One Direction pierden miles de fans?- se atemorizó Brianna, compartiendo con Valery sus inquietudes, al fin.

-¿Y si es un bombazo y One Direction consiguen que su fama y sus ventas se multipliquen por mil?- bufó Valery, molesta ante el pesimismo de su amiga.-Escucha, a Harry no le importa lo que digan los de arriba. Él se quiere casar contigo y tú te quieres casar con él, punto. Todo saldrá bien.-

Brianna la miró y acto seguido se volvió a mirar a su reflejo. Desde el salón llegó música de piano. La madre de Brianna y la modista se habían sentado a merendar, y habían puesto en la radio un CD con música para llevar a la boda. En aquél momento sonaba la canción de piano Table For Four de CrusaderBeach. Valery le prestó un poco de atención a la música antes de dar otro paso hacia adelante y dirigirse a su amiga, la cuál le daba la espalda.

-Oye, Bri, hablo en serio. Nadie, nunca, se interpondrá entre ti y Harry. Y tampoco hará falta que Harry sacrifique a One Direction para estar contigo. Va a ir todo a la perfección. El matrimonio es una responsabilidad, pero no tiene por qué afectar al trabajo de Harry, ni al tuyo. Todo va a ser cómo siempre, salvo que en vez de novio y novia seréis marido y mujer, y viviréis juntos. Ése es el único cambio. Harry estará bien, tú estarás bien, y la carrera de One Direction estará bien.- dijo Valery, que no se daba por rendida.-Ahora sonríe y deja tus miedos de lados; vas a empezar una nueva vida con tu marido. Y con tu nueva vida, debe llegar una nueva actitud positiva y feliz.-

-Valery, ¿cómo sé que todo irá bien?- insistió la novia.

-¡Porque lo digo yo!- gritó la rubia.

Brianna se echó a reír sin querer y su amiga hizo lo mismo. Acto seguido, Valery echó un brazo sobre los hombros de Brianna y ambas contemplaron sus respectivos reflejos. El vestido corto y rojo de Valery contrastaba con el vestido largo y blanco de Brianna, al mismo tiempo que la discreta melena oscura de ésta contrastaba con el pelo rubio y llamativo de Valery.

-Venga.- dijo Valery.-Volvamos al salón.-



~~~

Louis, Zayn, Liam, Niall y Aly acababan de llegar al Jardín Botánico de Queens, el sitio en el que tendría lugar la boda. Se trataba de un precioso jardín, enorme, de 39 acres y gran belleza. Estaba muy lejos de la parte grande de la ciudad, de modo que habían tenido que dirigirse prácticamente al campo para celebrarla. Habían conducido por carreteras cercanas a los bosques y zonas verdes.

-¡Por fin llegamos! Ya estamos aquí.- exclamó Niall soltando el volante y abriendo la puerta de su coche.

El amplio aparcamiento estaba casi vacío, sólo había unos tres coches más los dos que acababan de llegar de Niall y Zayn. En total, cinco coches. Lo cuál hizo pensar a los chicos y a Aly que llegaban pronto, pero aquello era buena señal, ya que podrían ayudar con los preparativos y no se perderían nada.

-Venga, hay que sacar los regalos y entrar para saludar a todos los que ya estén aquí.- apremió Liam.

Los cinco jóvenes empezaron a descargar los maleteros de los coches, y una vez listos, los cerraron y se adentraron en aquél bello lugar, cargados de cajas y bolsas de regalos para Harry y Brianna. Cruzaron unos cuántos jardines pequeños, con árboles de hoja perenne, para que se vieran bonitos incluso en invierno, puentes, arbustos y varios caminos de baldosas.

Una vez llegados a la zona cercana al altar, un amplio campo con pequeños estanques rodeados de mármol y alguna que otra fuente, se encontraron allí a la familia de Harry y a la familia de Brianna, aunque la madre de ésta no estaba ya que se estaba preparando a su hija. Gemma, la hermana de Harry, no era vista por ningún lado. Los recién llegados saludaron a las familias. Eran poca gente, de momento, ya que se trataban de los primeros en llegar. Pero en breve llegarían más familiares, amigos e invitados, e iban a ser muchos, razón por la cuál la boda se celebraba en un lugar tan enorme.

-Aly, cielo.- dijo Anne acercándose a la rubia.-¿Te importaría ir a buscar a Gemma? Se encuentra en los aseos del jardín. Con lo de su embarazo, va cada media hora a orinar, la pobre, y quiero que os diga hola a ti y a los chicos.-

-Claro, Anne. No hay problema.- repuso Aly sonriendo.

Se alejó y se dirigió a una pequeña construcción que se encontraba lejos, tratándose de los aseos. Entró y pudo escuchar el sonido de alguien que tiraba de una cadena.

-¿Gemma?- preguntó Aly.

-Soy yo, estoy aquí. ¡Hola, Aly!- gritó Gemma desde dentro de una de las cabinas del aseo.

-¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda?- dijo Aly acercándose a la puerta.

-¡No, no, tranquila! Ahora salgo, igual tardo un poco porque me cuesta horrores levantarme y colocarme bien la falda del vestido con ésta barriga...- se quejaba la joven embarazada.

Aly sonrió y se acercó a las encimeras de los aseos. Abrió uno de los grifos y empezó a lavarse las manos, ya que quería tener las manos limpias para cuándo luego comieran durante el banquete de la boda. El agua salía helada, pero no le importaba.

-De acuerdo. Anne me dijo que viniera aquí a buscarte, de modo que he entrado por éso.-

-Sí, mi madre siempre se preocupa... Todo el mundo se preocupa mucho por mí, es normal. Soy la embarazada.- bromeó Gemma, hablando por encima del sonido del agua que caía del grifo.

-¿Qué tal todo? ¿De cuántos meses estás ya? De cinco, creo. ¿No?- preguntó Aly cerrando el grifo y buscando algo para secarse las manos.

-Sí, de cinco meses. Quedan cuatro, y estamos en diciembre, por lo que mi bebé nacerá en abril. Estoy muy emocionada aunque a la vez tengo bastante miedo. Y hambre. Tengo hambre todo el rato.- objetó Gemma, todavía sin salir.

-Es comprensible.- asintió la amiga de su hermano. Encontró una caja con pañuelos de papel dentro, sacó uno, se secó las manos con éste y lo tiró a la papelera más cercana.

En ése momento la puerta de la cabina dónde estaba Gemma se abrió, y ésta salió con dificultad. Caminaba un poco inclinada hacia atrás para regular el peso de su barriga con el de su espalda.
Llevaba un vestido largo, hasta el suelo, de color morado pálido, casi rosa, y varios adornos morados. Tenía el pelo suelto y un maquillaje sencillo. Su barriga de cinco meses sobresalía bajo una cinta fucsia que se había atado a la cintura. El sencillo vestido por encima de las rodillas negro con escote blanco de Aly era muy distinto a aquél vestido que llevaba Gemma. Pero la vestimenta igual daba; lo importante era que ambas chicas querían mucho a Harry. Aly era cómo una hermana para él, y Gemma lo era de verdad.

-¡Vas muy guapa!- exclamó Aly acercándose a Gemma y abrazándola con cuidado. Acto seguido bajó la vista hacia la barriga redonda de su amiga y sonrió.-Éste vestido te queda genial, sabía que la barriga no te impediría tener la elegancia de siempre.-

-¡Gracias, Aly! Tú también vas preciosa, aunque vayas más sencilla. Yo también quería llevar un vestido corto, cómo tú, pero son muy apretados en la zona de la barriga, y es algo que no me puedo permitir. De modo que opté por éste vestido tan largo. Voy muy cómoda, la verdad. No me oprime la barriga y éso es de agradecer.- comentó Gemma con sinceridad.

-Y tú, pequeñín, ¿qué tal?- habló Aly inclinándose frente a la barriga de Gemma. La acarició y sonrió.-Estás acudiendo a la boda de tu tío sin darte cuenta. Ojalá pronto podamos verte la carita.-

-Pronto podréis, no te preocupes.- sonrió Gemma. Le encantaba que sus seres queridos, tanto amigos cómo familiares, le acariciasen la barriga y le hablaran para que el bebé les oyera. Le parecía algo muy tierno y una de las cosas más bonitas del embarazo.

-Bueno, ¿salimos? Creo que pronto ésto se llenará y tendrás que saludar a muchísima gente. Brianna y Harry posiblemente sean los últimos en llegar.- dijo Aly sonriendo y cogiendo a Gemma del brazo.

-Por supuesto, vamos.- Gemma también se agarró al brazo de la rubia.

Aly, ayudando a Gemma a caminar, la sacó de los aseos y ambas regresaron a la parte más amplia del jardín. Allí, Gemma saludó a los cuatro mejores amigos de su hermano, que acababan de llegar junto con Aly. Todos la saludaron con un abrazo y luego acariciándole la barriga.

Pasó una hora y finalmente llegó la limusina que llevaba a Harry, el novio. El joven salió del vehículo, vestido elegantemente debido a que aquél iba a ser el día más importante de su vida, y saludó a todos los presentes con abrazos, recibiendo felicitaciones. Acto seguido, todos ellos caminaron por el amplio jardín hasta llegar a la zona del altar, la cuál estaba elegantemente decorada, llena de adornos blancos.

-Harry.- murmuró Niall acercándose a su amigo de cabello rizado.-Quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti. Y pensar que cuándo éramos más jóvenes, jamás imaginé que llegaría éste día...- suspiró.

-Gracias, irlandés.- Harry abrazó a su amigo.-Dime, ¿y tú? ¿Cuándo darás el paso con Aly?-

Ambos giraron sus cabezas para mirar a Aly, la cuál hablaba alegremente con Harumi y con Gemma. Ésta última se sostenía la barriga con ambas manos cómo si se le fuera a caer. Harry sonrió. Niall se sonrojó mientras miraba a Aly y suspiró, bajando la mirada al césped.

-No lo sé. No sé si está preparada. Y tampoco sé si yo lo estoy. Sé que quiero casarme con ella, pero entre sus estudios y mi trabajo cómo cantante... No sé.- decía el rubio algo inseguro.

-Bueno, no te preocupes. No tenéis ninguna prisa. Hazlo cuándo te sientas preparado y cuándo tengas la sensación de que ella también quiere casarse.- lo aconsejó Harry calmadamente.

Niall asintió, abrazó de nuevo su amigo y éste se dirigió al altar, junto al cura. Los demás presentes se fueron sentando uno por uno. Todavía faltaba bastante para que llegase Brianna, de modo que todos debían ser pacientes. Harry estaba cada vez más nervioso, aunque mantenía su sonrisa. Anne y Gemma lo miraban desde sus asientos, y cuándo él las miraba de vuelta, ambas le sonreían y le saludaban con la mano. Harry les devolvía el gesto cada vez. Sabía que ambas estaban orgullosas de él, y aquello le hacía infinitamente feliz. Ahora sólo le quedaba esperar a que Brianna apareciera.



~~~

Brianna entró a paso rápido y veloz en última tienda de vestidos de novia en la que había estado. Acababa de huir de su casa, presa del pánico, con su madre, Valery y la modista tratando de perseguirla. Pero ella, vestida de novia y completamente arreglada, había cruzado todas las calles, y no sabía dónde refugiarse, de modo que eligió aquél lugar al ser el primero que se le ocurrió.

-Brianna, ¿qué haces aquí?- preguntó la dependienta, una mujer adulta y pelirroja.

-Hola, Marianne. Siento molestarte. Pero es que necesitaba venir.- repuso ella con un suspiro.

-¿Por qué? ¿Has cambiado de idea sobre el vestido a última hora?- 

-No, no es sobre el vestido.- Brianna se agarró la larga falda blanca y se acercó al mostrador.

-Entonces, ¿qué sucede?- Marianne salió de detrás de éste y se acercó a la joven novia.

-Tengo miedo. Mucho miedo. Estoy pensando en casarme mañana... Hoy mismo no puedo. Tengo el corazón en un puño.- se sinceró Brianna.

Marianne la miró y ladeó la cabeza, contrariada. Brianna se acercó a un espejo y se miró. Estaba muy guapa, pero no conseguía verse junto a Harry, en el altar. Quería casarse con él, claro que quería, pero sus miedos y sus inseguridades habían regresado, ésta vez, con más fuerza. Suspiró de nuevo y se alisó la falda del vestido, la cuál llegaba hasta el suelo, para luego colocarse bien los collares y los adornos del pelo. Sus ojos verdes carecían de expresión.

-Brianna.- repuso la dependienta colocándose junto a ella frente al espejo.-Es normal que te sientas así. Seguro que todos te lo han dicho ya.-

-Pues sí, pero...-

-Déjame acabar.- la cortó la mujer.-Por favor.-

Brianna se calló y asintió.

-Lo siento. Adelante.- dijo.

La dependienta miró al suelo por un instante y acto seguido continuó:

-Yo también sufrí de nervios y ansiedad el día de mi boda. Fue hace doce años. Y recuerdo que estaba nerviosa a más no poder. Tenía miedo, muchísimo miedo. Y el motivo es que iba a casarme con otra mujer.- habló Marianne, con tono de voz melancólico, feliz y triste a la vez.

Brianna se giró para mirarla, escuchando atentamente. Marianne continuó.

-Mis propios padres me rechazaron cuándo les conté sobre ello. Yo sabía que mucha gente no estaba de acuerdo con lo que mi pareja y yo íbamos a hacer. Sabía que a algunos les dábamos asco. Y también sabía que, después de casarnos, iban a criticarnos, insultarnos y atacarnos, tanto ella cómo a mí.- siguió diciendo.

-Y, ¿qué pasó?- Brianna colocó ambas manos sobre la falda de su vestido y miró a la mujer pelirroja.

-Cometí un error. Un gran error. Un día antes de casarnos, le dije que no podía, que no iba a ser capaz. Estaba enamorada de ella, la quería mucho, pero... la presión... la presión social era demasiada para mí. Fue la mayor estupidez que pude cometer. Ella estaba dispuesta a casarse conmigo sin importarles lo que dijeran los demás. Pero yo... Yo no era cómo ella. Yo escuchaba, prestaba atención, y me ofendía ante las críticas ajenas.- habló Marianne agachando la cabeza.

Brianna, conmovida y algo triste, le tocó un brazo con sutileza. Marianne la miró y acto seguido miró al techo, cómo si tratara de conseguir fuerza para seguir hablando.

-Ella me dejó, evidentemente. Y no la culpo, yo le di razones para hacerlo. Me sentí terriblemente deprimida al perderla, aunque fuese mi culpa. Simplemente... permití que el miedo fuese más fuerte que el amor. Yo la amaba, pero no pude casarme con ella. Ya recibíamos insultos y humillaciones diarias siendo novias, entonces ni me imagino por lo que habríamos tenido que pasar si nos hubiésemos casado. A ella no le importaba, pero a mí sí. Fui tan estúpida...-

-No fue culpa tuya.- la interrumpió Brianna.-Fue culpa de toda la gente homófoba que os criticaba. Deberían haberos dejado tranquilas, vosotras no hacíais nada malo ni muchísimo menos. No es cuestión de que fueseis dos mujeres a punto de casarse, sino dos personas. Erais dos personas que querían casarse, y los que no supieran verlo así, eran unos retrógrados y unos imbéciles.-

-Exacto, Brianna, todo el mundo debería verlo cómo tú. Pero por desgracia no es así, y tanto hombres cómo mujeres homosexuales sufrimos diariamente. Pero aunque la culpa sea de la gente homófoba, también fue mía, pues yo podría haberlos ignorado, cómo mi novia hacía. Pero no lo hice. Les presté atención y por éso decidí no casarme. La culpa de hacerles caso fue mía, y sólo mía...- se expresó Marianne.

-¿Y desde entonces has estado sola?- quiso saber Brianna.

-No, por suerte no. Hace nueve años conocí a otra mujer, nos enamoramos y ésta vez, fui yo la que le propuse matrimonio. Después de perder a mi primera novia, me di cuenta de lo estúpida que había sido, y me decidí a ser feliz con mi nueva pareja. Decidí ignorar por completo las opiniones ajenas. Y nos casamos. Llevamos ya ocho años casadas. Y hace siete años, ambas adoptamos un bebé. Ahora ha crecido y es un niño precioso. A veces se meten con él por tener dos madres en vez de una madre y un padre, cómo todos sus compañeros, pero él nos defiende, del mismo modo que nosotras lo defendemos a él, y es muy feliz. Nos quiere mucho y nosotras a él.- terminó de contar Marianne.

Brianna sonrió, emocionada ante la historia de la mujer.

-De modo que, Brianna, por favor. No cometas el mismo error que yo. No permitas que el miedo domine tus decisiones. Tu vida siempre será tuya, y de nadie más. Yo metí la pata justo antes de casarme, y por éso perdí a mi primer amor. Luego tuve la suerte de poder casarme con otra persona, pero el caso es que cometí un gran error en mi primera boda. No hagas lo mismo.- repuso la dependienta en tono conciliador.

-Gracias, Marianne.- repuso Brianna.-Tu historia debería de ser una inspiración para todos, especialmente para las parejas del mismo sexo que planean casarse pero no lo hacen por miedo. Yo soy una mujer y voy a casarme con un hombre, de modo que no sé lo que se siente. Pero me da mucha pena y me parece verdaderamente injusto.-

-Lo es, Brianna. Lo es. Por éso quiero que hoy seas feliz al máximo. Tú puedes hacerlo, y claro que habrá gente que te critique, sobretodo por casarte con un famoso cómo Harry Styles. Pero no hagas lo que yo hice, no dejes que te afecten las opiniones ajenas. Cuándo pude superarlo, ya era tarde y había perdido a mi primera mujer. Tuve la suerte de enamorarme de otra, pero perdí mi primera oportunidad por mi propia culpa. De modo que no hagas cómo yo. No pierdas ésta gran oportunidad para ser feliz con Harry Styles, la persona a la que amas.- la animó Marianne.

Brianna se miró en el espejo, se retocó de nuevo el cabello y suspiró. Marianne tenía razón. Ella había sufrido muchísimo más con su primera boda, y Brianna, de repente, notó que sentía miedos sin motivo. Marianne sí que había sufrido mucho por su primera boda. Brianna no. Simplemente había sentido nervios.

-Siento mucho que hayas sufrido tanto, Marianne. Pero gracias por compartir tu historia conmigo. Me ha ayudado mucho. Ahora sé que soy una tonta por quejarme, y aún más tonta por casi echar a perder el día de mi boda...- murmuró la novia.

-No te preocupes. Eres joven, es normal que sientas nervios y miedo. Seguro que Harry Styles está sintiéndose igual que tú en éste momento. Pero cómo te he dicho, nunca hay que permitir que el miedo tome las elecciones que nosotros debemos tomar.- respondió la dependienta con voz dulce.

-Gracias de nuevo por todo. Espero que sigas siendo feliz con tu mujer y tu hijo por muchos años.- repuso Brianna abrazando a Marianne con afecto.

-No hay de qué, y gracias a ti por escucharme.- repuso ella devolviéndole el abrazo.-Yo también espero que seas muy feliz con tu futuro marido. Harry Styles parece un buen chico, al igual que sus cuatro compañeros. Espero que tengas una vida muy próspera junto a él. Y que traigas un pequeño heredero Styles pronto.- bromeó guiñándole un ojo a la joven.

Brianna se sonrojó y apartó la mirada. Marianne se echó a reír e hizo un gesto con la mano.

-Tranquila, sólo bromeaba. Cada cosa a su tiempo. Lo digo porque Harry es muy guapo, y tú también eres muy guapa. Sólo puede salir un bebé precioso, niño o niña, pero precioso.- sonrió.

-Gracias por... En fin, por decir tal cosa.- Brianna sonrió educadamente.-Pero de momento, ambos estamos muy ocupados, sobretodo él... Y jamás querría quitarle su tiempo de ésa manera, dándole un hijo. Ya tiene suficiente estrés con su fama.-

-Lo sé, lo sé.- sonrió de nuevo la dependienta.

En aquél momento, Valery y la madre de Brianna entraron en la tienda. Ambas parecían cansadas.

-¡Brianna!- gritó Valery. Se dirigió a la madre de ésta.-¿Lo ves? Te dije que estaría aquí.-

La madre de Brianna asintió y se dirigió hacia su hija.

-Pero Brianna, ¿qué es lo que haces? ¿Por qué has huido de casa? ¡Y vestida de novia!- exclamó, abrazándola preocupada.

-Lo siento, mamá.- Brianna le devolvió el abrazo.-Sólo necesitaba salir de casa un momento... Y pensar. Pero ya estoy bien, lo prometo.-

La madre de Brianna se agachó mirando la falda del vestido para asegurarse de que su hija no lo había manchado mientras corría por las calles. Acto seguido se acercó a Marianne para disculparse por el hecho de que su hija irrumpiera en la tienda a última hora. Por otro lado, Valery se acercó a Brianna.

-No me digas que tu miedo ha vuelto.- susurró.

-Por un momento, lo ha hecho. Pero ya se ha ido... Y estoy lista para casarme.- respondió Brianna.

-¡Pues vamos!- gritó la madre de Brianna al escuchar aquello.-Debemos volver a casa y desde allí, coger el coche hacia el Jardín Botánico de Queens. ¡No puedes llegar tarde a tu propia boda!-

-No lo haré, mamá.- repuso Brianna sonriendo.

Su madre y la dependienta empezaron a hablar de nuevo. Valery y Brianna se miraron en el espejo de cuerpo entero de la tienda y Valery le echó un brazo sobre los hombros a su amiga.

-Vamos, amiga.- dijo Valery en tono cálido.-Mira por última vez el reflejo de Brianna Stevenson. Porque la próxima vez que lo mires, será el reflejo de Brianna Styles.-



~~~

Finalmente, llegó el momento. Brianna llegó a la boda. Todos los presentes ya estaban allí, sentados en las sillas blancas delante del altar. Sin embargo, se levantaron al ver que Brianna caminaba hacia ellos. El padre de Brianna la llevó del brazo por la bonita alfombra blanca tendida sobre el césped, hasta llegar al altar de flores blancas, dónde Harry y el cura llevaban un largo rato esperando de pie, pacientes. Harry sonreía pero con la boca cerrada, ya que estaba tratando de controlar sus nervios y sus emociones. Finalmente, Brianna llegó junto a él y todo el mundo pudo verlos en el altar, vestidos de boda. Algo que llevaban mucho tiempo esperando, y que habían creído imposible durante la supuesta muerte de Brianna. Se sentaron de nuevo en sus sillas, mientras que los novios y el cura permanecían de pie.
El cura empezó a recitar el discurso de bodas. Finalmente, hizo una pequeña pausa.

-Quién tenga algo que decir antes de éste enlace, que hable ahora o calle para siempre.- dijo.

-¡Yo!- Louis se levantó de su asiento.

Todos lo miraron sorprendidos, sobretodos Harry y Brianna.

-Lo siento, no quiero quitarle protagonismo a los novios, pero será sólo un segundo.- añadió Louis.

Cogió la mano de Eleanor, la hizo levantarse de su asiento y se arrodilló frente a ella.

-Eleanor Calder.- empezó a decir.

Murmullos y susurros de sorpresa se alzaron por todo el jardín. Eleanor agrandó los ojos.

-Tú y yo nos conocimos gracias a Harry Styles, mi mejor amigo y que hoy, ahora mismo, va a casarse. Por éso, me gustaría saber... ¿Estarías dispuesta a hacer lo mismo?- Louis se sacó un anillo del bolsillo y lo alzó en alto, junto a Eleanor.-¿Te casarías conmigo, Eleanor?-

La joven se echó a llorar y asintió con la cabeza. Louis le puso el anillo, se levantó y ambos se abrazaron mientras que los demás aplaudían, Harry y Brianna incluidos. Una vez terminada la pedida, Louis y Eleanor volvieron a sentarse, ella todavía secándose las lágrimas de felicidad. Y de nuevo, la atención volvió hacia Harry y Brianna. El cura siguió hablando.

-Harry Styles, aquí presente, ¿quieres contraer matrimonio con Brianna Stevenson, aquí presente, serle fiel en la felicidad y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla hasta que la muerte os separe?- preguntó con voz solemne y firme.

-Sí quiero.- murmuró Harry tras tragar saliva con fuerza para calmar sus nervios.

-Brianna Stevenson, aquí presente, ¿quieres contraer matrimonio con Harry Styles, aquí presente, serle fiel en la felicidad y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, amarlo y respetarlo hasta que la muerte os separe?- añadió el cura mirando a la hermosa joven vestida de blanco.

-Sí quiero.- respondió Brianna tras un breve silencio.

-Entonces yo os declaro marido y mujer. Puedes besar a la novia.- repuso el cura con una sonrisa y dando un paso atrás.

Harry obedeció, y sin esperar más, rodeó la cintura de Brianna con sus brazos y la besó. Ella lo abrazó por el cuello y le devolvió el beso, mientras que todos los presentes se levantaban y rompían en aplausos y gritos ensordecedores. Anne lloraba, Gemma lloraba, la madre de Brianna lloraba, Valery lloraba, Aly lloraba, Harumi lloraba, Celine también lloraba, las siete llorando de felicidad y de emoción cómo si no hubiera un mañana.

Por los altavoces situados alrededor del parque empezó a sonar a todo volumen la canción "Life in Technicolor" de Coldplay. Harry y Brianna se separaron del beso y se abrazaron. Los presentes aplaudieron más, y acto seguido, cogieron sus cestas de pétalos de rosas, y empezaron a tirarles pétalos de rosa blanca a los novios. Harry cogió de la mano a Brianna y tiró de ella por la alfombra blanca que había delante del altar, cruzando a través de las dos filas de sillas bajo una lluvia de pétalos blancos que todos los invitados provocaban. Ambos reían sin parar, tapándose la cabeza, aunque Brianna ya tenía el pelo lleno de pétalos, y alguno que otro también se había enganchado en los rizos de Harry. 

-¡El ramo, Brianna! ¡Acuérdate!- gritó la madre de Brianna de repente.

-¡Ah, sí!- Brianna dejó de correr, y Harry también.

Brianna agarró su ramo de flores con ambas manos y se preparó para lanzarlo hacia atrás. Harry sacudió la cabeza cómo un perro, tratando de librarse de todos los pétalos de rosa blancos que tenía encima. Las chicas se colocaron a varios metros detrás de Brianna, dispuesta a coger el ramo. Eleanor debía cogerlo, ya que iba a ser la próxima en casarse, pues Louis se lo acababa de pedir. No obstante, alguien iba a ponérselo muy difícil...

-Uno... Dos... ¡Y tres!- gritó Brianna, a la de tres tiró el ramo con fuerza hacia atrás. 

El bonito ramo de flores voló. Todas las jóvenes gritaron e intentaron cogerlo.

-¡Para mí! ¡Para mí!- gritó Faline, con su fuerza bruta de siempre y su estridente voz, haciéndose paso a empujones.-¡Es mío, perras! ¡Es mío y de nadie más! ¡Apartaos de mi camino! ¡Abrid paso, perras! ¡El ramo es para mí y para nadie más!- siguió gritando mientras empujaba.

Dio un salto, y, cómo una atleta, agarró el ramo de flores al vuelo antes de que éste empezara a caer. Una vez que lo consiguió, Faline agrandó los ojos mientras miraba el ramo entre sus manos.

-Hala. Lo he conseguido.- susurró, sin creérselo.-¡Lo he conseguido! ¡¡Lo tengo, tengo el ramo!! ¡Me voy a casar con Edmond!- chilló dando saltos y rompiendo los oídos de todos los presentes.

-¿QUÉ?- Edmond, entre el gentío, agrandó los ojos y frunció el ceño.

-¡No hacía falta que nos empujaras!- gritó Harumi, indignada.

-¡Eso! ¡Eres una bruta!- añadió Perrie.

Todas las jóvenes invitadas se dirigieron hacia Faline, enfadadas. Ésta abrazó el ramo de flores contra su pecho, gritó y echó a correr, siendo perseguida por un montón de chicas, entre ellas Aly, Harumi, Valery, Gemma (la cuál corría menos debido a su embarazo), Cher, Eleanor, Perrie...

-¡Celine, ayúdame!- chilló Faline, asustada, sin dejar de correr.

Pero giró la cabeza y vio que Celine la estaba persiguiendo, junto a las demás jóvenes enfadadas. Faline gritó de nuevo y aceleró la velocidad de su carrera.
Los demás presentes se reían ante la escena, sobretodo Harry y Brianna. Acto seguido, ambos se besaron de nuevo, haciendo que los invitados les prestaran la atención que merecían y rompieran en aplausos de nuevo. Faline seguía corriendo con el ramo por los alrededores, perseguida por las enfurecidas chicas.

-Y ahora, ¡hora del banquete!- anunció Harry tras separarse del beso de Brianna.

-¡SÍ, POR FAVOR, SÍ!- gritó Niall alzando sus brazos hacia el cielo.



-No. Anda ya. No puede ser.- murmuró Niall.

-¿Por qué no, Ni?- inquirió Aly.

Habían pasado quince minutos desde que Harry y Brianna se habían convertido en marido y mujer, y en aquél momento, todos estaban en otra zona distinta del jardín, comiendo todo tipo de alimentos deliciosos.

-¡Porque no, y punto! ¡No puede ser!- insistió el irlandés.-¿En serio ésto es la tarta? ¿En serio?-

Aly y Niall estaban de pie frente a una pequeña mesa blanca, sobre la cuál había una bonita tarta de boda, decorada con muchísimas flores. Aly se agarró al brazo de Niall y lo miró inquisitivamente.

-¿Qué le pasa? Es preciosa.- dijo Aly.

-Pero... pero... ¡es muy pequeña! ¡Demasiado! ¡Que deprimente! ¡Yo me esperaba una tarta más grande!- se quejó el glotón cantante.

-Niall, te recuerdo que la boda es de Harry y Brianna, y que ellos la han querido así. Además, seguro que tienen otra por si ésta no es suficiente para todos.- lo tranquilizó ella.

-¡Claro que no es suficiente! ¡Es enana! ¡No parece la tarta de boda de Harry Styles!- lloriqueó Niall.

Aly le dio unas palmaditas en el hombro y trató de alejarlo de allí antes de que siguiera quejándose e insultando a la tarta de boda. Harry y Brianna estaban posando para un fotógrafo al cuál habían contratado para su boda. Tras unos minutos, Brianna se fue para abrazar a Valery, y Harry se reunió con Louis y con Zayn, los cuáles estaban probando varias cosas del banquete.

-Harry.- dijo Zayn al verlo llegar. Abrió los ojos y ambos se abrazaron.-Enhorabuena, tío. Estoy orgulloso.-

-Gracias, Zayn.- repuso Harry sonriendo, abrazando con fuerza a su amigo.

Ambos se separaron y Louis se acercó a Harry.

-¡Felicidades!- gritó abrazándolo también.

-Gracias Louis, igualmente. Felicidades por tu compromiso con Eleanor.- contestó Harry.

-Gracias, hermano. Yo... tenía la sensación de que ella quería que se lo pidiera. Y veo que he acertado. Estoy muy feliz. Pero hoy es tu día, y estoy todavía más feliz de que Brianna y tú seáis, al fin, esposos. Marido y mujer. Señor y señora Styles.- bromeó Louis sosteniendo los hombros de Harry.

Éste se rió y abrazó de nuevo a Louis.

-Ésto de ir de boda en boda mola. Transmite mucha felicidad. Podría acostumbrarme.- intervino Zayn con una sonrisa.

-Y tú, ¿qué? ¿Para cuándo la boda con Perrie?- dijo Louis despegándose de Harry y dándole una palmada a Zayn en el hombro.

-Hm... Pronto, supongo. En los próximos años.- respondió Zayn con un guiño.

-No nos hagas esperar, Zayn. Ahora mismo soy el único de One Direction que está casado. Suerte que Louis también lo estará pronto.- habló Harry.

-Sí, efectivamente.- Louis se rió de nuevo y se rascó la cabeza, sonrojándose levemente. Todavía no se podía creer que minutos antes, justo antes de que Harry y Brianna se casaran, le hubiera pedido matrimonio a Eleanor. Pero no se arrepentía en lo absoluto y estaba muy feliz de que ella hubiera aceptado.

Por otro lado, Brianna ya llevaba un rato hablando con Valery, cuándo de repente Aly se acercó a ambas. Brianna le sonrió, abrió sus brazos y Aly la abrazó dulcemente, sonriendo.

-¡Brianna, felicidades! No sabes lo feliz que me hace que seas la esposa de Harry. Él ha sido uno de mis mejores amigos durante mucho tiempo, y saber que tú le haces feliz... Es maravilloso. Gracias, Brianna. Gracias por hacer feliz a mi amigo.- dijo Aly con la voz cargada de emoción y sinceridad.

-¡Gracias a ti, Aly! Valery y yo siempre estuvimos equivocadas contigo en el instituto... Sé que fue hace mucho tiempo, pero no me canso de disculparme. Eres una gran persona y se nota, Harry te quiere mucho y eres cómo otra hermana para él. Y yo también te quiero, mucho, muchísimo, ya que sé que nunca has tenido malas intenciones con nadie. Ahora eres cómo una hermana para mí, igual que Valery. Las dos sois como hermanas para mí.- respondió Brianna devolviéndole el abrazo a Aly.

En aquél momento Gemma llegó corriendo y sosteniéndose con una mano su barriga redonda.

-¡Brianna! ¡Ayyyy, mi cuñada! ¡¡Por fin eres mi cuñada de verdad, no me lo creo!!- chilló.

Rodeó a Brianna con sus brazos, casi ahogándola, y la abrazó con la fuerza que su embarazo debería haberle quitado, pero no era así. El embarazo la debilitaba, pero la felicidad la fortalecía. Y en aquél momento, estaba más feliz que embarazada.

-¡Te quiero tanto, cuñada! ¡Estoy tan feliz! ¡Mi hermano y tú os veis tan guapos! ¡Voy a llorar!- Gemma soltó a Brianna y se echó a llorar, abrazándose a Aly y cubriendo el hombro desnudo de ésta de lágrimas.

-Ya está, ya...- trató de calmarla Aly, sonriendo y acariciándole la espalda.

Gemma se separó de ella y se limpió las lágrimas.

-Ya he abrazado a mi hermano veintidós veces en los últimos diez minutos, pero ¡debo hacerlo de nuevo! ¡Estoy tan feliz!- gritó, y acto seguido buscó a Harry con la mirada y corrió hacia él.

-Ay, Dios.- suspiró Valery.-El embarazo le está afectando mucho a ésta mujer.-

-Es normal.- repuso Aly con dulzura, sin borrar su sonrisa.

El resto de la boda transcurrió con bailes, risas, y abrazos. Cuándo llegó el momento de cortar la tarta, Harry y Brianna se dirigieron hacia ésta y notaron que faltaba un trozo.

-¡Alguien se ha comido un trozo de tarta antes de tiempo!- exclamó Harry, molesto.

Por puro instinto, todas las miradas apuntaron hacia Niall. Estaba escondido en un rincón del gran jardín, y tenía toda la boca cubierta de nata, al igual que la barbilla, y un poco de nata también resbalaba sobre el cuello de su elegante traje negro. Miró alrededor, al sentirse observado, y se encogió de hombros, revelando sus manos, las cuáles también estaban llenas de nata.

-¿Qué? ¿Qué miráis? ¿Por qué me miráis todos a mí? ¿Qué tarta? ¡Yo no he comido tarta!- se excusó, tratando de parecer ofendido y confuso.

-¡Niall, me lo prometiste!- gritó Louis.

Harry frunció el ceño y se dirigió hacia Niall a paso fuerte.

-Harry... Ha... Harry, colega... Te lo puedo explicar.- dijo Niall empezando a retroceder.

Harry aceleró sus pasos y echó a correr.

-¡¡¡Niall James Horan el irlandés, yo te mato aquí y ahora!!!- gritó a voz en cuello, mientras se dirigía hacia Niall cómo una bala.

Niall se limitó a gritar sin parar y echar a correr tan rápido cómo pudo para escapar de Harry. Algunos de los presentes se reían, otros se miraban entre ellos sin poder creer lo que veían. Louis se dio una palmada en al frente, Aly se empezó a reír cómo si no hubiera un mañana, Harumi hizo lo mismo, Zayn rodó los ojos sonriendo y Liam negó con la cabeza.

-Pero si antes Niall me dijo que odiaba la tarta...- murmuró Aly, casi llorando de la risa.

Niall, a gran velocidad, cruzó el jardín entero, con Harry corriendo detrás de él, enfadadísimo.

-Pero es una tarta al fin y al cabo. Y la relación de Niall con la comida siempre será igual.- habló Louis.



~~~

Harry despertó. Se encontraba en su casa, a la cuál Brianna se acababa de mudar. El día anterior había sido su boda, la cuál había durado hasta bien entrada la noche. Habían encendido todo tipo de velas por todo el jardín en cuánto se hizo de noche, y tanto él cómo Brianna y todos los invitados estuvieron bailando y celebrando hasta la madrugada. Fue una boda por todo lo alto. 
Se giró en la cama y pudo ver a Brianna, la cuál aún dormía. Ya no era su novia, sino su mujer. Sonrió y le besó la nariz con suavidad para no despertarla.

-Ahh... Mi mujer.- susurró felizmente. Se incorporó un poco y trató de taparse de nuevo, pues hacía frío. Era día martes 2 de diciembre, después de todo. El invierno estaba cada vez más cerca.

Era el primer día de Harry cómo hombre casado, y sinceramente, se sentía distinto. Se sentía cómo todo un adulto, aunque su edad y su personalidad no hubiesen cambiado.
Agarró su móvil de la mesita de noche y lo encendió. Poco después pudo ver que tenía millones de notificaciones de Twitter, y todas ellas eran felicitaciones por su boda del día anterior. Supuso que Tumblr también estaría lleno con cosas suyas y de su boda, ya que las Directioners eran muy dedicadas, efusivas y siempre solían mostrar su apoyo a los cinco chicos y a todos sus seres queridos. También pudo ver que tenía varios mensajes de Niall, Aly, Zayn, Louis y Liam. Los abrió por curiosidad.

"¡Pedazo de boda! Espero que tu primer día cómo marido vaya perfecto."- Liam.

"¡QUÉ FIESTÓN ANOCHE! TOTALMENTE INOLVIDABLE." -Zayn.

"No deberías haberme pegado por comerme el primer trozo de tarta, ¿qué tiene de malo alimentar a un pobre irlandés hambriento? Eres un mal amigo. Pero bueno, te perdono porque era tu boda y tal."- Niall.

"¡Felicidades de nuevo, Harry! Estoy muy orgullosa de ti. Un abrazo, y dale otro a Brianna de mi parte." -Aly.

"¡DDDDEEEESSSSSSPPPPPPIIIIIIEEEERRRRTTTTTAAAAAAAA!" -Louis.

Harry sacudió la cabeza y sonrió. Sus amigos estaban muy locos, pero precisamente por éso los quería tanto. Volvió a colocar el móvil en la mesita de noche y se levantó, agarrando su albornoz de seda negra del suelo, y se lo puso. Estiró los brazos mientras bostezaba y cruzó la habitación para dirigirse a la ventana. La abrió, dejando que un poco de aire fresco entrase en la estancia.
Brianna se despertó al notarlo, abriendo los ojos lentamente. Vio a Harry frente a la ventana y sonrió.

-Ey, buenos días, marido.- dijo en tono cálido y dulce mientras se incorporaba, sentándose con cuidado.

Harry se giró, le sonrió y se acercó a la cama. Se sentó al lado de Brianna y le puso una mano en las rodillas, las cuáles estaban cubiertas por las sábanas.

-Buenos días, Brianna Styles.- respondió con otra sonrisa.-¿Cómo ha dormido la esposa más guapa del mundo?-

-Feliz, junto al esposo más guapo del universo.- repuso ella. Se rió, se inclinó hacia adelante y le dio un suave beso a Harry en los labios. Éste la besó de vuelta con dulzura.

-¿Desayunamos o prefieres dormir un poco más?- preguntó él, tapando los hombros de Brianna con las sábanas hasta que sólo pudo verle la cabeza. Se rió. Estaba graciosa así.

-Es pronto, pero no tengo sueño. Podemos ir a desayunar ya y ver un poco la tele.- opinó la joven.

-Vamos, entonces. Seguro que en todos los canales están hablando de nosotros.- repuso Harry, mientras se ponía en pie de nuevo, iba hacia la ventana y la cerraba.

Acto seguido fue hacia el armario y sacó su pijama y el de Brianna, ya que deberían ponérselo para desayunar y no congelarse. Aunque en la cama habían podido dormir en ropa interior debido al grosor de los edredones y la suavidad de las sábanas.
Dos minutos después, el joven matrimonio se encontraba en el salón de estar, vestidos con sus pijamas y desayunando tostadas con mermelada de fresa, y bebiendo tazas de chocolate caliente. Harry cogió el mando de la televisión y la encendió. En el primer programa que vieron, ya estaban hablando sobre ellos. Un presentador alto y moreno sentado frente a su escritorio sonreía a los espectadores.

-... Y en efecto, ayer tuvo lugar la espectacular boda del famoso cantante de One Direction, Harry Styles, y la conocida modelo Brianna Stevenson. Se rumorea que durante la ceremonia, uno de los compañeros de banda de Styles, Louis Tomlinson, le propuso matrimonio a su pareja, Eleanor Calder. Si éstos rumores son ciertos, pronto las Directioners estarán celebrando una nueva boda.- decía el presentador en tono profesional, aunque sin dejar de sonreír.

-Es cierto.- asintió Harry.

-Lo es. Esperemos que Louis lo confirme pronto, aunque nosotros ya sabemos que es verdad.- dijo Brianna.

-Sin embargo...- dijo una presentadora, la cuál estaba sentada junto al presentador, pero no se la había enfocado hasta ahora.-Varias otras fans se han tomado mal la noticia, al no querer que su ídolo se casase, y han iniciado una revolución en Twitter llamada "CutsForHarry."-

Aparecieron varias imágenes de brazos cortados y sangrando en la pantalla. Harry, con el mando resbalándose de sus manos, cambió de canal a gran velocidad. Brianna había dejado caer su tostada, la cuál había rebotado en el plato, y se había llevado una mano a la boca. Harry y ella se miraron.

-Harry...- murmuró Brianna. En seguida empezó a temerse que su boda con Harry hubiera afectado a algunas personas para mal, y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-No, tranquila.- se apresuró a decir él, interrumpiéndola.-Muy pocas hacen ésto. Muy pocas. La gran mayoría son buenas fans y se alegran por nosotros. Te lo prometo. Si no me crees, entra en Twitter. Yo ya lo he hecho y están todas las Directioners felicitándome, y a ti también, siendo tan amables cómo siempre. No permitas que cosas de éste tipo te afecten. Ellas saben de sobra que ni los chicos ni yo querríamos que se hicieran daño por nosotros, pero lo hacen igualmente. Yo prefiero centrarme en mis fans de verdad, las que hacen que los chicos y yo nos sintamos orgullosos y afortunados de tenerlas.- añadió, cogiendo una mano de Brianna y mirándola a los ojos para tranquilizarla.

Ella asintió con la cabeza algo inquieta, pero trató de relajarse. No llevaba ni veinticuatro horas casada con Harry, y ya empezaba a sentir presión y remordimientos.



~~~

Pasaron dos meses, terminando el 2014 y llegando el 2015. Era día miércoles 25 de febrero. Habían pasado los cumpleaños de Louis, Zayn y Harry. El de Harry había sido aquél mismo mes, había cumplido 21 años. El cantante de rizos castaños estaba más feliz que nunca, pero no sabía que aquella felicidad se iba a terminar en seguida.
En un pequeño garaje, alguien hablaba con una hermosa chica rubia, la cuál había acudido allí debido a la llamada de la persona con la que estaba conversando.

-Entonces, ¿tú eres Caroliz, verdad?- preguntó aquella persona.

La joven de gran belleza, melena rubia y ojos azulados asintió una sola vez.

-Sí, dime, ¿por qué me has llamado?- quiso saber.

-El matrimonio Styles. Quiero que lo destruyas.- pidió la otra persona en tono bajo y confidencial.

Caroliz parpadeó confundida, y segundos después frunció el ceño. No entendía nada.

-¿Qué? ¿Destruirlo? Pero... ¿Por qué ibas a pedirme algo así?- preguntó con genuina curiosidad.

-Porque necesito que lo hagas.-

-No, pero... No puedo. No tiene ningún sentido. No voy a hacerlo. Lo siento.- respondió la rubia.

-Dime una cifra. Te pagaré todo lo que quieras y más. Sé que necesitas el dinero.- respondió la persona con la que hablaba.-Y también sé que no entiendes ésto. Pero créeme, es necesario que lo hagas.-

-No puedo, ¿y si van a por mí? ¿Y si me denuncian? No quiero más problemas con la ley, ya he tenido suficientes...- Caroliz bajó la cabeza, avergonzada.

-No te preocupes, yo me aseguraré de que estés a salvo.- fue la respuesta que Caroliz recibió.

-No estoy segura. Sigo sin comprender...- repuso ella, aún mirando al suelo.

-Sólo hazlo, ¿de acuerdo? Te prometo que serás rica si cumples con ésta orden. Además, ahora hablaremos los detalles para que estés tranquila. Si me obedeces, nunca más tendrás que ganarte la vida del modo que lo has estado haciendo hasta ahora. Tendrás todo el dinero que necesites. Sé que has tenido una vida dura.- la voz mostraba compasión.

Caroliz subió su mirada hasta encontrar los ojos de la persona con la que hablaba. Suspiró, pensativa, y finalmente se pasó una mano por el cabello. Parecía resignada y desganada. Pero, tras mucho pensar, asintió de nuevo con la cabeza.

-Está bien. Lo haré.- murmuró.