jueves, 23 de octubre de 2014

104- Un exterior peligroso


Al día siguiente, amaneció una mañana soleada, aunque con las calles repletas de charcos debido a la lluvia del día anterior. Aly salió de su casa felizmente, y nada más poner un pie en la calle, pisó de lleno un charco, haciendo que el agua traspasase su bota y le calase el pie.

-¡Ah!- chilló, sobresaltada y notando un escalofrío al notar el pie húmedo y congelado.-¡Mierda! ¡Puta madre de la lluvia y de su jodida existencia que...!-

Se calló de golpe al notar que las personas la miraban a medida que caminaban. Se sonrojó ligeramente y carraspeó. Aunque llevaba poco más de un año siendo una chica rica, de familia rica, y en la sociedad rica, en ocasiones se le olvidaba y perdía los modales de la manera más banal e impulsiva posible. Pero a la vez, era obvio que se enfadase, pues debía subirse al coche y asistir a Yale con el pie izquierdo empapado al pisar el charco.

-Empezamos el día con el pie izquierdo. Nunca mejor dicho.- masculló para sí misma.

Dirigiéndose hacia la zona dónde estaba aparcado el coche, iba dejando huellas mojadas de la bota de su pie izquierdo. Subió, se ató el cinturón y encendió la radio.

-¡... Hoy estamos a un precioso y soleado día miércoles cuatro de junio!- sonó a todo volumen la voz irritante y masculina de un presentador de radio.

Aly bajó el volumen del todo, sobresaltada de nuevo. Suspiró y arrancó el coche, dirigiéndose a la universidad de Yale para pasar allí otra mañana más, cómo otras muchas desde hacía casi un año.
En Yale, Leo y Elma, amigos de Aly y Lexi (Elma era además compañera de dormitorio de ésta última) se encontraban sentados en el césped, hablando alegremente. Leo era un joven de cabello castaño oscuro, ojos azules y piel pálida, mientras que Elma era una joven medio caucásica y medio africana, de piel bronceada, pelo negro, largo, y bonitos ojos color marrón oscuro. Hablaban animadamente.

-Que te digo que sí, Elma.- insistió el chico.

-Venga ya, Leo, hijo de mi vida. ¿Cómo puedes ser tan tonto cómo para enamorarte de la capitana de las animadoras?- suspiró Elma, aunque su mirada delataba que se aguantaba la risa.

-No lo sé, ¿vale?- el chico se encogió de hombros, confundido.-Simplemente supongo que me parece guapa y talentosa. Además, sabe bailar...-

-Leo, ¡espabila! Le quitó el novio a Lexi, Eric le puso los cuernos con ella. Dejó a Lexi destrozada.- insistió Elma, abriendo mucho los ojos para dar énfasis a sus palabras.

-¡Pero éso fue culpa de Eric, no de ella! Estoy seguro de que Yvana es una buena chica.-

-Buena chica. Ya, claro. Liándose con los tíos que tienen novia cómo era Eric, ¿Verdad?- ironizó Elma alzando una ceja.-Venga ya, Leo...-

-Igual ella no sabía que Eric y Lexi estaban saliendo.- suspiró Leo, cansado.

-Hijo mío, lo sabía la universidad entera.- Elma se cruzó de brazos y alzó una ceja.-Incluso la profesora ésa anciana que tiene tan mala memoria y nunca se entera de nada. Abre los ojos de una vez, ¡Yvana! ¡No! ¡Es! ¡Buena!- gritó vocalizando mucho las últimas cuatro palabras, asegurándose de que su amigo se enteraba.

-¿Quién no es buena? ¿De qué habláis, chicos?- preguntó Aly, recién llegada, mientras caminaba hacia sus dos amigos y se colocaba mechones de pelo rubio tras la oreja.

-¿Eh? Oh, nada, de una profesora que me suspendió por...- empezó a decir Leo,

-Al tonto éste le gusta Yvana.- soltó Elma.

-¿Cómo?- Aly frunció el ceño mientras se sentaba en el césped junto a sus dos amigos. Miró a Elma cómo asegurándose de que no mentía y acto seguido fulminó a Leo con la mirada.-¡Leo!-

-¿Qué?- el joven se encogió de hombros.

-¡Eric, el ex novio de Lexi, le puso los cuernos con Yvana!- exclamó Aly abriendo mucho los ojos para asegurarse de que no estaba dormida, soñando.-¡Y ella sabía que Lexi y Eric estaban saliendo!-

-¿Y qué? A ver, no es mi culpa.- explicó Leo.-Uno no elige quién le gusta y quién no. Pero por favor, ni una sola palabra a Lexi de ésto.-

-No te preocupes.- suspiró Aly rodando los ojos.-No se enterará.-

-Mf, claro que no...- añadió Elma.

Más tarde llegó Lexi y el timbre de mañana resonó por todo Yale. En el exterior, hacía un tiempo bonito, cálido y con un radiante sol, cuyos rayos caían sobre toda la fachada de Yale, iluminándola y dándole el aire antiguo y moderno, sencillo y lujoso a la vez que tanto le caracterizaba. Aly asistió a dos clases antes de subir al dormitorio de Lexi y Elma, pues la primera quería comprobar si Feather se encontraba bien.

-Ey Feather.- saludó Lexi entrando en la estancia junto a Aly.

El loro se encontraba comiendo, pero al escuchar la voz de su dueña alzó la cabeza y la ladeó, mirando de reojo hacia las dos chicas. Agitó sus alas verdosas al igual que el resto de plumas de su cuerpo.

-Hola Lexi.- saludó con su chillona voz.-Hola.- acto seguido silbó.

-Aly también está aquí.- dijo Lexi.

-¡Prrrraaa! Hola Aly.- exclamó el animalillo.

-¿Qué tal, plumoso?- bromeó Aly acercándose a la jaula y abriendo la puerta para que Lexi pudiera coger a su mascota.-Veo que sigues igual de comilón que siempre.-

-Sí.- Feather silbó.-Lexi es mi mamá. Lexi es muy guapa. Hola Aly. Eric es un capullo.- parloteaba el pequeño ave, soltando frases sin ton ni son.

Ambas chicas se rieron ante el gracioso animal y acto seguido se sentaron en la cama de Lexi.

-Queda poco para que llegue el verano y el próximo curso es ya el último. ¿Crees que te darán el diploma?- inquirió Lexi acariciando las plumas verdes de Feather.

-Sí.- dijo el loro.

-No te lo decía a ti, bicho.- bromeó Lexi rascándole suavemente las alas.

-Espero que me lo den. Sabes que he estado estudiando un montón. Tú también. Ambas nos hemos entregado a la carrera de Psicología.- se expresó Aly.

-Nos graduaremos con honores, ya verás.- sonrió Lexi.

Aly sonrió, y se dispuso a responder cuándo agudísimos gritos llegaron del exterior. Ambas chicas se miraron, se levantaron y se acercaron a la ventana, mientras que Lexi se colocaba a Feather en el hombro. Fuera había varias alumnas de Yale corriendo y chillando cómo si no hubiera un mañana. Aly alzó una ceja, confundida, y Lexi, por su parte, se echó a reír a carcajadas.

-¡Jajaja! ¡¿Pero qué les pasa?! ¡Jajajajajaja!- exclamaba Lexi entre risas incontenibles.

-Un momento, no te rías, podría ser algo malo.- repuso Aly abriendo el cristal de la ventana y asomándose.

-No puedo evitarlo.- Lexi se rió de nuevo.-Es que van todas corriendo en masa en plan "¡Corred, correeeeed! ¡Hay un pedófilo suelto! ¡Aaaah!"- acto seguido se desternilló de nuevo ante su propio chiste.

-¿Qué hablas, boba?- Aly le dio un manotazo a Lexi en el brazo.-Primero: Todos aquí somos mayores de edad, con lo que nadie escaparía de un "pedófilo." Y segundo: tienes que dejar ya de mirar tanto los vídeos de Rubios o cómo se diga.-

-Tía, que mi padre es español. Necesito ver vídeos graciosos en español de vez en cuándo, me paso la vida hablando en inglés y escuchando inglés cuándo por parte de padre tengo sangre española. Y Rubius, NO RUBIOS, es genial, en serio.- Lexi se frotó los ojos con ambas manos.-Además, si no me río me deprimo por lo de Eric y...-

Una nueva ráfaga de chillidos agudos interrumpió a Lexi. Aly se asomó aún más y distinguió un rubio corriendo tan rápido cómo podía. No le veía la cara, pero no le hizo falta para reconocerlo.

-¿Niall?- preguntó en voz baja entrecerrando los ojos para ver mejor.

Lexi, al escuchar aquello, abrió mucho los ojos y se asomó también a la ventana, colocando una mano en su hombro para retener a Feather y que éste no saliera volando. Divisó a Niall siendo perseguido por aquella masa de chicas universitarias, que actuaban, en aquél momento, cómo jóvenes de instituto.

-¿Qué cojo...? ¿Pero cómo demoni...? ¿Qué hace aquí?- tartamudeaba Lexi, nerviosa ante la presencia de una celebridad de tal calibre en un lugar público y a plena luz del día.

-¡Éso mismo me pregunto yo!- Aly se apartó de la ventana y se dirigió a toda prisa a la puerta del dormitorio de Lexi y Elma.

Lexi cerró la ventana, colocó a Feather en su jaula y salió también del dormitorio, cerrando la puerta tras de sí, y corriendo tras Aly la cuál ya iba muy adelantada. Bajaron rápidamente a la planta baja y salieron al exterior, cuidando de no ser engullidas por la estampida de Directioners de Yale que corrían tras el irlandés desesperadamente.

-¿Pero qué carajos está pasando aquí?- inquirió Lexi, sin saber si se lo preguntaba a Aly o a ella misma.

Se oyó un chirrido agudo y una voz femenina dijo por megafonía:

-Atención, alumnas que corren, repito, alumnas que corren. Regresen al interior de Yale inmediatamente si no quieren una penalización por escándalo.-

Los gritos y carreras cesaron, se hizo el silencio y todas las fans gritonas entraron ordenadamente en la universidad, dejando el campus prácticamente vacío. Lexi y Aly observaban la escena atónitas. Segundos después, Niall llegó caminando en compañía de un profesor. Las dos amigas se acercaron.

-¡Niall! ¡Hola!- saludó Aly, y acto seguido le dio un beso en los labios.-¿Qué pasaba? ¿Qué haces aquí?-

Niall sudaba y respirada muy agitadamente.

-Dios, menudo palizón de correr.- dijo frotándose la frente y luego el pelo con su mano izquierda.-Venía a traerte ésto cuándo una Directioner me vio, gritó y empezaron a perseguirme por todo el campus.- en su mano derecha, Niall llevaba una pequeña bolsita de fino cartón color arena.

-¿Qué me has traído?- se sorprendió Aly cogiendo la bolsita de cartón que Niall le ofrecía y abriéndola.

-El desayuno. Conociéndote, siempre te preocupas antes de llegar a Yale puntual que de desayunar.- sonrió Niall.

En el interior de la bolsita había algunas magdalenas de chocolate. Lexi asomó su cabeza sobre el hombro de Aly para mirar el contenido de la bolsa, y al ver aquello, se relamió los labios.

-¡Niall, gracias! ¡Qué detalle!- Aly abrazó a su novio y éste le besó la mejilla.

-Sí, ¿puedo coger una luego?- intervino Lexi.

-Claro.- asintió Aly mirando de nuevo en el interior de la bolsita.

-Por cierto, hola, Lexi.- rió Niall ante su propio despiste.-¿Cómo estás?-

-Genial, gracias. Mola verte de nuevo.- sonrió la chica amablemente.

Lexi ya había conocido a Niall en una ocasión cuándo Aly los invitó a ambos al cine a ver una película. Aly invitó a Harumi pero ésta no pudo asistir debido a un encargo de ropa de Anne Cox. De todos modos, Aly, Niall y Lexi pasaron una buena tarde con aquella película de terror tan intensa, y Lexi se llevaba bien con Niall, le emocionaba haber conocido a una celebridad. No era Directioner, pero le caían bien los cinco chicos y reconocía sus buenas voces. Pero por el momento sólo conocía en persona a Niall.

-Ya que estás, ¿te quedas aquí y desayunamos los tres?- dijo Aly alegremente mirando a Niall.

-¿Y qué vuelvan a perseguirme? No, gracias.- rió el rubio.-Además, tengo que preparar una coreografía con los chicos y luego Lou va a probarnos ropa nueva con ayuda de Harumi. Ya sabes, el día siete, concierto en el Upper West Side. Hoy es día cuatro, quedan tres días y hay mucho que preparar.-

-Vale, en ése caso nos vemos luego.- Aly besó otra vez a su novio.

-Adiós.- Niall se despidió con la mano del profesor y de Lexi y salió de los jardines de Yale.

Aly y Lexi entraron de nuevo en la universidad y subieron de nuevo al dormitorio de la segunda joven. Entraron y se encontraron un pequeño charco sospechosamente amarillo en el suelo de la estancia. Ambas abrieron mucho los ojos. Feather estaba encima del armario de Elma, silbando cancioncitas para disimular.

-¿Qué...? ¡Feather! ¡Pero si lo dejé dentro de la jaula!- gritó Lexi.

Ambas dirigieron su mirada a la jaula, la cuál tenía la puerta abierta.

-¿Y la cerraste?- inquirió Aly con una sonrisa burlona y cruzando los brazos.

Lexi hizo memoria de los últimos minutos. No.

-Nop. Con las prisas que llevábamos las dos por bajar y ver qué pasaba con Niall se me olvidó.- dijo algo avergonzada. Miró hacia la parte de arriba del armario de Elma y fulminó al loro con la mirada.

-En ése caso, a limpiar.- Aly dio una sonora palmada.

~~~

-Cindy, ven aquí un momento.- dijo Treisy mientras hacía un gesto con la mano, tratando de atraer a su amiga rubia hacia sí.

Los jóvenes alumnos vestidos de uniforme se encontraban en el patio del instituto, en el tiempo de recreo. La aludida se acercó a su amiga y se sentó a su lado en el banquito de madera con bonitos detalles tallados en el respaldo y los reposabrazos. La miró atentamente para darle a entender que la escuchaba. Treisy se colocó un mechón de cabello castaño tras la oreja y sonrió animadamente.

-Ésta noche hay una fiesta. Es en casa de Mikel. Me gustaría saber si vas a apuntarte.- anunció.

-¿Una fiesta?- Cindy parpadeó, considerando la idea.-¿A qué hora?-

-Empezará a las siete de la tarde y acabará cuándo nosotros queramos.- respondió la morena.

-Mmmm... Se supone que debo estar en casa a las nueve.- repuso Cindy.

-¿A las nueve? Ni que tuvieras diez años.- rió Treisy.-Bueno, si ésa son las normas, no hay problema. Puedes venir igualmente, pero a las nueve te vas a casa. Yo puedo acompañarte.-

-De acuerdo, si no te importa... Está bien, asistiré.- sonrió la rubia alegremente.

-¡Fantástico!- Treisy abrazó a su amiga y se levantó del banco.-¡Voy a decírselo a Mikel!- añadió antes de alejarse corriendo.

~~~

En el hospital, la joven Corinder se encontraba recuperación física y emocional. Los médicos la observaban preocupados, puesto que aunque sus heridas iban mejorando y su salud mental era estable, tenía el ánimo por los suelos. Desde el día anterior, aunque estuviese hambrienta, rechazaba la comida y las visitas, y acto seguido se abrazaba a la almohada blanca de su camilla y rompía a llorar. Seguía sintiendo odio hacia sí misma y un miedo muy razonable al mundo exterior, desconocido, y las personas, todas desconocidas.

-Voy a intentar traerle el desayuno otra vez.- dijo la enfermera regordeta y dulce, pues era la única en la que Corinne confiaba un poco.-Espero que ésta vez no se haga la dormida de nuevo.-

El doctor asintió mientras se quitaba su bata blanca y la colgaba del perchero más cercano. La mujer salió del despacho llevando en las manos una bandejita blanca con un cruasán sobre un plato, galletas con pepitas de chocolate y un gran vaso de zumo de naranja con dos cucharadas de azúcar. Llamó a la puerta de la habitación correspondiente y entró, caminando de una forma encantadoramente patosa.

-Buenos días, Corinne.- saludó con voz cantarina.-Mira lo que te traigo. ¡El desayuno! ¡Un banquete muy dulce para que repongas energías! Mira qué buena pinta tiene todo...-

La joven, de pie junto a la televisión del dormitorio, alzó la mirada para ver a la alegre enfermera. Ésta dejó la bandeja sobre una de las mesitas de noche de la camilla y colocó el vaso de zumo cerca de la cama.

-Oh, muchas gracias. Pero... A decir verdad, no tengo hambre.- dijo Corinne, la cuál seguía de pie junto a la tele, vestida con el camisón blanco de tirantes, las zapatillas de terciopelo azul, y sosteniendo entre sus manos el mando de la televisión. Pulsaba todos los botones distraídamente aunque la televisión seguía mostrando lo mismo, los informativos del tiempo. (Indicando que iba a llover de nuevo pronto.)

-¿Por qué no? Apenas has comido. Además, raramente traemos comida tan rica a nuestros pacientes. Éste es el menú especial para deprimidillas.- bromeó la enfermera alegremente, guiñando un ojo y colocando el cruasán y las galletas junto al zumo de naranja.

-No estoy deprimida.- respondió Corinne en un susurro. Aquello no se lo creía ni ella.

-Querida, recuerda el test de hace dos horas. La doctora psicóloga con la que has estado hablando nos lo ha dejado muy claro; sufres depresión. Así que trata de comer algo y animarte, ¿sí? Lo necesitas.-

Corinne suspiró y regresó a la cama. Se tumbó, aunque con la espalda recta para estar sentada, y se tapó hasta la cintura con las sábanas blancas y suaves. Le entregó el mando a la doctora y ésta lo golpeó con la palma de su mano, extrañada.

-¿Qué pasa? ¿No funciona?-

-No...-

-Vamos a ver.- la enfermera apuntó a la televisión y pulsó los botones del mando, pero no funcionaba.-Vaya por Dios, ya se le han acabado las pilas.- suspiró, frustrada.

Corinne miró el desayuno de reojo mientras jugueteaba con las sábanas entre sus manos. Se rascó la barbilla mientras que la graciosa enfermera seguía peleándose con el mando de la tele.

-Em... ¿Te ayudo con...?- inquirió la chica.

-No, no, está bien, querida.- repuso la enfermera.-No pasa nada, en breve te traigo uno nuevo para que puedas cambiar de canal. No sé dónde habrán puesto las pilas los bobos que se encargan de organizar los suministros. Ahora, desayuna.- añadió cogiendo el vaso de zumo de naranja y ofreciéndoselo a la joven.

Ésta lo cogió y bebió un trago. Lo acababan de exprimir, era zumo de naranja natural y con la pulpa incluida, además de las cucharadas de azúcar. Le encantó el sabor. Sentía que era la primera vez que probaba el zumo de naranja, debido a que sus recuerdos habían borrado también la experiencia con olores, sabores, y más. Corinne sonrió.

-¡Está bueno!- dijo alegremente.

-¿Sí?- sonrió la enfermera.

-¡Está muy bueno!- repuso ella. Bebió más, y ésta vez fue de un modo urgente, cómo si lo necesitara para vivir. Se relamió los labios al tragar.-¡Me encanta!-

-Muy bien.- se alegró la enfermera.-Bébetelo despacio y cómete las galletas y el cruasán. Mientras tanto mira ésto en la tele, porque es imposible cambiar el canal de otro modo, éstas televisiones no tienen botones. En un momento vuelvo con otro mando y el termómetro.- sonrió y se dirigió a la puerta.

-De acuerdo.- asintió Corinne desde la cama. Miró el zumo de naranja con avaricia, sonrió y empezó a beber más, acto seguido cogió una de las galletas con pepitas de chocolate y le dio un buen mordisco.-Dios... Qué bueno está todo,- murmuró para sí misma, con la boca llena.

~~~

Aly se encontraba sentada en el sofá del salón de su casa, usando el portátil que reposaba en la mesita de delante del sofá. Escribía sin parar en el buscador de Google, buscando información acerca de asuntos psicológicos para terminar sus deberes de Yale. Oyó que se abría la puerta del apartamento, y, por la puerta  y el pasillo, apareció Cindy vestida con su bonito uniforme escolar. Cerró la puerta cuidadosamente una vez que entró y dejó la mochila en la entrada.

-Hola, Cin.- saludó Aly.-¿Qué tal te ha ido hoy el insti?-

-Genial. Estoy invitada a una fiesta.- repuso la rubia acercándose al sofá.

-¿Una fiesta? Qué guay. ¿Cuándo?- inquirió Aly apartando la vista del portátil para ver a su hermana.

-Hoy a las siete, en casa de un compañero de clase. Pero no te preocupes, volveré a las nueve. Díselo a mamá y a papá una vez que hayan vuelto.-

-Mañana es jueves y también hay clase. Lo sabes, ¿verdad?- repuso Aly alzando una ceja. 

-Claro que lo sé. Todos lo sabemos. Confía un poco en mí, hermanita, ya sabes que soy responsable.- asintió Cindy con la cabeza.

-Sí, eres una chica madura para tu edad. Lo recuerdo cuándo ambas estábamos mal por los problemas económicos de papá y mamá y tú me hablaste de éso. Te dabas cuenta. Eres realista y madura, me haces sentir orgullosa.- Aly se levantó, le revolvió el pelo a su hermana y le besó la frente. Acto seguido se dirigió a la cocina.-Por éso no quiero que nadie cambie tu manera de ser.-

-Ya... Jejeje, bueno, gracias.- Cindy se colocó un mechón de pelo tras la oreja y miró de reojo hacia el sitio por el que había ido su hermana.

-¿Quieres helado?- preguntó ella desde la cocina.

Cindy oyó cómo Aly abría la puerta del frigorífico. Miró el portátil y supo enseguida que estaba haciendo deberes de Yale. Suspiró y miró sus manos, cruzadas sobre las rodillas.

-No, gracias. Tal vez luego.- respondió.

-Vale. En ése caso, más para mí.- bromeó Aly. 

Colocó un bol sobre la encimera de la cocina, con una cuchara redonda se sirvió unas cuántas bolas de helado y acto seguido sacó el sirope de chocolate, echándolo por encima del dulce. Cogió una cuchara, una servilleta y regresó al salón.

-¿Cómo es que tienes tanta hambre?- se interesó Cindy, riendo al ver la cantidad de bolas de helado de chocolate con sirope por encima que su hermana se había preparado.

-Estudiar en Yale significa convivir con el estrés. El estrés da hambre.- rió Aly.

-Por lo menos no vives allí, no cómo Lexi y Elma. Me caen muy bien, por cierto. Aunque no confío en ellas tanto cómo en Harumi.-

-Éso es porque no las conoces cómo yo. Aunque Harumi siga siendo mi mejor amiga, ya las quiero mucho a las tres. Y Leo también, sólo que el pobre es algo tonto.-

-¿Qué ha hecho Leo ahora?- se interesó Cindy, la cuál adoraba oír hablar de la vida universitaria de su hermana mayor.

-Se ha enamorado de la capitana de las animadoras de la universidad. Y es una tontería porque con ella, Eric le puso los cuernos a Lexi.- susurró Aly con aire chismoso, mostrando una sonrisita pícara.

-Oh. Pues sí, confirmamos que es tonto.- Cindy rompió a reír cómo si le hubieran contado el último chiste más famoso de la ciudad.-Pobre Lexi. ¿Lo superará algún día?-

-Más le vale, o de lo contrario le tendré que dar un sopapo para que espabile.- Aly se comió una cucharada de helado y apretó los labios ante la frialdad de éste. Tragó y tuvo un escalofrío.-Se me ha congelado la lengua. Pero da igual, ¡está delicioso!-

-¿Podré ver a Feather de nuevo algún día?- preguntó Cindy acordándose del adorable loro verde de Lexi.-Me hizo gracia cuándo invitaste a Lexi a casa y se lo trajo. Habla mucho.-

-¿Lexi o Feather?- bromeó Aly.

-Bueno... ambos.- rió Cindy rascándose la cabeza.-Ambos hablan un montón.-

-Y tanto.- Aly engulló otra cucharada de helado y se inclinó sobre el portátil para seguir con sus tareas.

-Voy a subir a mi cuarto y elegiré la ropa para ésta noche.- anunció Cindy levantándose del sofá.

-Vale.- asintió su hermana mayor, mientras hacía deberes usando el portátil mientras comía helado.

Cindy se dirigió a su dormitorio y abrió el gran armario. Empezó a rebuscar entre toda su ropa y sacó una camiseta blanca de manga corta con un poco de escote y una falda del mismo color. Se lo probó, posó ante el espejo y se hizo un moño en el pelo usando las manos. Acto seguido suspiró y dejó caer su pelo de nuevo.

-Supongo que tampoco hará falta que vaya perfecta...- dijo para sí misma mientras confirmaba mentalmente que iba a llevar aquello.

~~~

Celine suspiró tumbada boca arriba en su cama, mientras oía la voz de su gemela mayor resonando por toda la casa. Faline hablaba por el móvil con su novio.

-Sí, Edmond, sé que éste año va a ser una pasada... ¡No me lo recuerdes! Fue mía la idea de ir.- soltó un gemido ahogado de frustración.-¡Si yo sé dónde conseguir las entradas por internet, tú también podrías saberlo! Uy, ¿de verdad? Jooo, qué mono eres.-

Celine miró de reojo el reloj de la pared. Su hermana llevaba ya veinte minutos al móvil. Celine, por su parte, acababa de visitar a Kai, de nuevo, llevándole pastelitos hechos por ella misma al hospital. Luego había regresado a la casa suya y de Faline, porque sí, ahora que ambas gemelas tenían 18 años se habían mudado a un apartamento propio para vivir juntas y no tener que compartir cuarto nunca más, porque a pesar de quererse, tenían estilos y gustos muy diferentes. Lo pagaban entre las dos con el trabajo de Celine en una agradable pastelería, y Faline en una tienda de videojuegos. Claro que, se dedicaban también a estudiar.
Y allí estaba Celine, vestida con su pijama blanco de terciopelo y tirada en su cama. Su dormitorio era adorablemente rosa y con adornos que emanaban dulzura y suavidad, cómo la mantita rosa de pelo sintético que cubría su cama. Suspiró y se giró, quedándose acostada sobre el lado, mientras su gemela parloteaba sin parar por el salón.

-¡¿QUÉ?! ¡¿Perdona?! ¡Sólo supuse que sería una manera guay de celebrar nuestro aniversario!- hizo una pausa, seguramente porque Edmond le estaba respondiendo.-¿Y qué? ¡No me digas que nunca has soñado con ir! ¡Es el festival de música más famoso del mundo!-

Celine escuchaba inconscientemente, pues en el fondo le hacía cierta gracia ver cómo su hermana se enfadaba y se calmaba a tiempos irregulares. Estaba bipolar. Tenía la regla, cómo ella. Por éso estaba tirada en su cama con su pijama blanco de manga larga. Celine se impulsó y se inclinó hacia adelante, quedándose sentada sobre su cama. Cruzó los brazos y miró la puerta de su dormitorio, la cuál estaba entreabierta, pues oía los pasos de Faline acercarse. Era una chica que caminaba mucho y por muchos sitios distintos al hablar por teléfono.

-¡No me digas! ¡Ya sé que van a estar ahí! Venga tío, ¡lo pasaremos genial los dos! ... Eh, ¿qué? ¡Ah, sí! ¡Claro que se puede beber alcohol! Eh, ¿qué? ¡Ah, no! ¡Claro que no me emborracharé! ...Mucho.- la última palabra Faline la murmuró en voz muy baja mientras pasaba por delante de la puerta del dormitorio de su hermana, haciendo que ésta la viera fugazmente.-Venga, venga, venga. Porfa... ¿Qué? ¡A Hugo y Helinette los puede cuidar vuestra madre! ¿No me dijiste que le daban vacaciones pronto? ¡Pues ya está!-

Celine rodó los ojos y se dejó caer hacia atrás de nuevo. Aburrida, empezó a rodar por toda la cama, haciendo la croqueta. Pasaron otros cinco minutos. Faline ya llevaba veinticinco al móvil.

-Mira, te llamo mañana, ¿vale? Creo que llevamos ya cómo diez minutos hablando...- dijo Faline de repente.

Celine dejó de rodar por su cama y se cubrió la boca con ambas manos para reprimir una risotada. Oyó a Faline murmurar un "Yo también. Besos."  y acto seguido colgó. Oyó los pasos acercarse de nuevo a su dormitorio y segundos después Faline entró en el rosado cuarto de su gemela menor.

-Ey.- saludó Celine desde su cama.-¿Y bien?-

-Qué chico más cabezota.- se quejó Faline por lo bajo, dirigiéndose al tocador de su hermana.

-¿Sigues tratando de convencerle de que lo mejor del mundo es ir a Tomorrowland 2014?- inquirió Celine inocentemente aunque mostrando interés, incorporándose en su cama, escondiendo las manos en las mangas largas y blancas de su pijama.

-Claro que sí. Además, pronto será nuestro aniversario. Si vamos a Tomorrowland para celebrarlo, será perfecto. He soñado toda mi vida con ir y sé que él también. A ambos nos flipa la música electrónica y las fiestas. Pero él es tan "macho" que prefiere hacerse el cínico.- explicó Faline sentándose en el taburete del tocador de Celine y cogiendo el peine negro de su hermana.-Necesito ésto.-

-¿Has probado a convencerle con argumentos sólidos en vez de gritar a lo loco?- trató de decir Celine tumbándose boca abajo en su cama y doblando las rodillas, haciendo que sus piernas apuntasen hacia arriba.-Porque igual éso funciona mejor que tu manera de pedir favores.-

-Es que no necesito convencerle. Sé que él también quiere ir. Sólo que no deja de preocuparse por sus hermanos y además le agobia mucho viajar. Pero no puede permitir que éso se interponga entre un sueño del calibre de Tomorrowland y nosotros.- respondió Faline, usando el peina para arreglarse el pelo frente al espejo del tocador del dormitorio de su hermana.

-Entonces, ¿dónde está el problema?- quiso saber la menor, aún acomodada sobre su cama rosada.

-Ya te lo he dicho, le encanta hacerse el cínico y poner excusas. Pero en realidad sé que está igual que yo con el festival de Tomorrowland de éste año.- afirmó Faline colocándose el pelo con las manos tranquilamente.

-¿Crees que me gustaría ése festival? Puedo ir éste año o el que viene e invitar a Kai. Así se animaría un poco con lo de sus padres.- dijo Celine.

-No creo. Tomorrowland no es un sitio al que ir para "animarse." Es más bien un lugar de fiesta loca, baile y atracciones, al que vas si puedes y si estás feliz. Si sus padres están en coma no va a ir a un sitio tan lleno de marcha. Es que vamos, no tiene sentido. Imagina que ahora mamá y papá se quedan en coma, cómo los padres de Kai. Lo último que yo haría sería ir a Tomorrowland. Es un sitio para celebrar cosas.- decía Faline, la cuál, pese a no haber ido nunca, parecía muy bien informada acerca del tema.

-Y si conseguís ir, ¿qué haréis allí?- se interesaba Celine.

-Básicamente fiesta, baile, botellón, noria y dormir muy poco.- dijo Faline despreocupadamente, girándose para mirar a su hermana. Se colocó una mano en la mejilla.-¿Tengo bien el pelo?-

-Sí.- Celine asintió con la cabeza y miró sus manos.-Dime, ¿no crees que es malo beber alcohol? Ya te emborrachaste una vez en París y me dejaste preocupada.-

-Celine.- Faline alzó ambas cejas.-Mamá y papá habrán hecho botellón de jóvenes. Los padres de toda la gente a la que conocemos también. Incluso puede que nuestros abuelos, en su época adolescentes, también. Creo que ir de fiesta es una de las etapas de la juventud. Y éso no me convierte en una alcohólica.-

-Lo sé, pero quiero decir, es malo para el estómago y ésas cosas.- añadía Celine preocupada.

-Sólo la primera vez. Luego náh. Lo peor que puede pasarme es tener un resacón del quince al día siguiente. Lo que sí tengo claro es que a ti no te gustaría demasiado Tomorrowland. Mucho ruido, mucha gente en ropa interior y mucha fiesta. Tú eres más del tipo "película en casa con palomitas y mantita."-

-¿Así me defines?- bromeó Celine haciéndose la ofendida.

-No nos engañemos; fiestera no eres.- rió Faline levantándose, dejando el peine sobre el tocador y saliendo del dormitorio de su hermana gemela.-Y no te preocupes tanto, ¿vale? Al fin y al cabo soy yo la mayor. Sé lo que me hago.- le guiñó un ojo y se retiró de la estancia.

Celine suspiró y volvió a colocarse correctamente en su cama, apoyando la cabeza en la almohada. Tenía unas ganas inhumanas de que Kai se tumbara junto a ella y ambos durmieran abrazados. Sonrió al darse cuenta de que lo echaba de menos. Nunca antes se había enamorado, y a pesar de llevar ya un año enamorada de Kai, y él de ella, sentía que no podían disfrutar de su relación. Él estaba sumido en una profunda depresión debido a lo de sus padres. Celine sólo quería que despertaran para ver a Kai feliz. Si él era feliz, ella también.
Y de momento, ninguno de los dos lo era.

~~~

Se hizo de noche. Había ajetreo y calma a la vez en la ciudad. Eran las ocho y media, acercándose la hora de cenar. Harry y Brianna acababan de salir del cine. Al principio de la película se habían sacado una foto juntos usando el móvil del cantante y en aquél momento la observaban, de pie en la salida del cine.

-Bonito "selfie."- rió Brianna tirando el envase de palomitas, ya vacío, a una papelera cercana. Acto seguido se acerco a Harry de nuevo y miró el móvil con él.-Se te da bien hacer fotos. No salimos nada mal. Por suerte la lograste hacer cuándo apagaron las luces pero antes de que empezara la película.-

-Le pondré algún filtro.- dijo Harry dando unos toques en la pantalla con el dedo y poniéndole a la foto el filtro de blanco y negro a la foto.-Anda, mira, fíjate, incluso en blanco y negro estás guapísima.-

-Cállate.- bromeó Brianna sonrojándose.

-¿Por qué? Es verdad.- sonrió el cantante.

-No lo es.- rió ella.-Tú sales mucho mejor.-

-Mmm, es cierto.- se mofó Harry.

La chica se rió y Harry siguió usando su móvil, subiendo la foto en blanco y negro a Twitter. Diez segundos después la foto ya empezaba a ser retuiteada y comentada por las Directioners que seguían al cantante en Twitter.

-¿Vamos a cenar a mi casa?- preguntó el cantante guardando el móvil y echando un brazo alrededor de los hombros de su novia.-Y de paso vemos algún programa de la tele que nos guste a los dos.-

-Claro.- ésta lo miró.-Pero hamburguesas para cenar otra vez no. Algo más ligero, que nos hemos inflado a palomitas y no tengo nada de hambre.- añadió riendo.

-Éso es verdad.- Harry también rió.-En ése caso, sándwiches para los dos.-

Media hora después ambos entraban en la casa del cantante. Se colocaron sus pijamas para estar cómodos mientras cenaban y Harry se metió en la cocina para ir preparando la cena. Acto seguido sonó el teléfono fijo de la casa.

-¡Brianna! ¿Te importa?- dijo Harry desde la cocina.

-¡Claro que no!- la chica se levantó del sofá alegremente y se dirigió a la mesa dónde reposaba el teléfono fijo, el cuál sonaba estridente y repetidamente.

-Gracias preciosa.- añadió el cantante en tono gracioso.

Brianna rió y descolgó el teléfono fijo.

-¿Sí?-

-Vigila tu espalda.- dijo una voz masculina y rasposa.

A la chica se le cortó la respiración y abrió mucho sus ojos verdosos.

-¿Q-quién es?- preguntó con voz temblorosa.-¡¿Quién demonios es?!-

La misma voz rió y acto seguido suspiró.

-Harry. ¡Harry!- exclamó Brianna presa del pánico.

-¿Qué? ¿Qué es lo que pasa?- dijo el cantante llegando corriendo.

Brianna le pasó el teléfono, pero entonces se oyó el pitido que indicaba que habían colgado. Harry miró el teléfono extrañado y lo colocó en su sitio. Brianna estaba con la boca entreabierta y de su frente caía un sudor frío. Su rostro se veía muy pálido, pues sus mejillas, normalmente rosadas, habían perdido color debido al susto.

-Harry...- la chica abrazó a su novio, asustada.

-¿Sí? ¿Pero qué pasa?- el cantante acarició el pelo de su chica mientras le devolvía el abrazo.-Tranquila, tranquila. ¿Qué es lo que pasa?-

Brianna suspiró, se frotó la nariz y cogió aire para decirle a Harry lo que acababa de ocurrir.

~~~

-Ya son casi las nueve.- suspiró Cindy sentada en el sofá.-Debería volver a casa, ya sabes que a las nueve debo estar allí.-

-¿Hablas en serio?- Treisy, sentada a su lado, señaló con un gesto de la mano la sala de estar de la casa de Mikel. Allí, varias personas bailaban cómo si les fuese la vida en ello, todos moviéndose a un ritmo desenfrenado y fiestero.-¡La fiesta se está empezando a animar justo ahora!-

Sonaba la canción Tik Tok de Ke$ha a todo volumen y los adolescentes bailaban sin parar, agitando las manos por encima de la cabeza. Las bebidas se derramaban de vez en cuándo debido al ajetreo y los saltos de la gente que bailaba. Todos los presentes tenían entre catorce y diecisiete años. La mayoría, cómo Cindy y Treisy, quince. 

-Lo sé. Y es una pasada de fiesta, de verdad.- dijo la rubia.-Pero tengo que respetar mi horario.-

-Ni siquiera has probado el vino. Aunque seamos menores de edad no nos pasará nada por probarlo. Yo he bebido un trago o dos en algunas ocasiones y es una experiencia.- la animó la morena.

-Mmm... La curiosidad es muy grande.- rió Cindy.-Lo pruebo y me voy.-

-Genial. ¡Mikeeeeeeeeeeeel!- gritó Treisy con su voz chillona y estridente.

El anfitrión de la fiesta apareció de entre la multitud bailarina, portando dos vasos de plástico azul y una botella de vino. El chico iba muy rojo y sonriente, al parecer no estaba sobrio. Más bien al contrario. Su risa constante y su cara rojiza delataban que había bebido bastante "vinito suave."

-Tomaaaaaad.- dijo alegremente dándole los dos vasos a las jóvenes amigas.

Treisy rodó los ojos y también cogió la botella. Sirvió un poco a Cindy y acto seguido a ella. Ambas entrechocaron sus vasitos y bebieron un trago. Cindy asintió.

-¡Sabe muy bien!- dijo.

-¡Te lo dije!- rió Treisy.

DON'T STOP, MAKE IT POP, DJ BLOW MY SPEAKERS UP, TONIGHT IMMA FIGHT 'TIL WE SEE THE SUNLIGHT, TIK TOK ON THE CLOCK BUT THE PARTY DON'T STOP NO!!! 
Alguien había subido el volumen de la música todavía más haciendo que retumbaran las paredes de toda la casa. Los presentes notaban el pulso en la garganta debido a la fuerza de la música. Cindy y Treisy bebieron más y al acabar, Treisy agarró de nuevo la botella y se dispuso a echar más vino en ambos vasos.

-Treisy, no.- trató de cortarla Cindy.

-Has dicho que te gusta.- insistió la de pelo castaño.

-Sí, pero un vaso ya ha sido suficiente. Además debo ir a casa.-

-Un poquito, venga.- dijo Treisy.

Un chico aleatorio se acercó al sofá y gritó:

-¡Treisy y Cindy están dándole al vino! ¡¡Vamos a ver quién bebe más!!-

Los demás rompieron en aplausos y gritos de entusiasmo ante el comentario del chico. Treisy se puso de pie e hizo una reverencia. Cindy, por su parte, se sonrojó. No podía, tenía que ir a casa y mostrarle a sus padres que era responsable. Sólo que se lo había estado pasando tan bien...

-¡Voooy!- gritó Treisy. Y se bebió su vaso entero de vino de un trago.-Te toca.- añadió cogiendo la botella y llenando hasta arriba el vaso de Cindy.

-Treisy, que no. Que tengo que ir a casa. No puedo beber más.- insistió la rubia en voz baja.

-Escucha. Me dejaré ganar, ¿vale? Si haces ésto te ganarás una reputación y un respeto de muerte por parte de todos. Ni siquiera tendrás que beber mucho, me dejaré ganar para que lo tengas fácil y te ganes la reputación sin esfuerzo.- propuso Treisy.

-Es un buen plan.- admitió Cindy. Suspiró y se llevó el vaso a los labios.-Pero cumple con tu parte, ¿vale? Y que acabemos a las nueve y cuarto cómo muy tarde.-

-No hay problema.- Treisy le guiñó un ojo.

Cindy empezó a beber y todos los de su alrededor empezaron a gritar:

-¡Traga! ¡Traga! ¡Traga! ¡Traga! ¡Traga!- chillaban a coro y cada vez más rápido.

Cuándo se acabó todo el contenido de su vaso, los adolescentes se liaron a aplaudir.

-¡Me toca!- Treisy, tirando de la goma elástica que le recogía la melena, se soltó el pelo, recogido en una coleta, agarró la botella de vino, se llenó el vaso y empezó a beber. 

Los demás repitieron el proceso de gritar "Traga" hasta que Treisy finalizó, y acto seguido le volvió a tocar a Cindy. Ésta, algo roja, sonrió y le mostró su vaso a Treisy, con una mirada despreocupada. 

-¡Lléname el vaso, nena!- gritó con renovada alegría en su voz.

Al no haber bebido alcohol en su vida, era más fácil que se emborrachara con poca cantidad. 

~~~


Aly, muy preocupada, llevaba a Talia en brazos por toda la casa, tratando de hacer que se durmiera. Miró el reloj de la pared del salón. Faltaban dos minutos para las tres de la madrugada. Lara y Richard habían salido a buscar a Cindy, pues ella aún no había regresado por su cuenta. Talia estaba medio dormida sobre el hombro de Aly, aunque de vez en cuándo murmuraba cosas:

-Cindy... Emanita...- farfullaba Talia con los párpados medio caídos.

-No te preocupes, Cindy estará bien.- repuso Aly acariciando la cabecita de su hermana. Le enfadaba mucho que incluso una niña pequeña tuviera que preocuparse tanto por Cindy.

Un minuto después Talia ya no aguantaba más y cayó rendida ante el sueño. Aly la llevó a su dormitorio y la depositó en su cuna con suavidad. Acto seguido volvió al salón y miró por el amplio ventanal, contemplando las luce de la ciudad resaltar entre la oscuridad de la noche. Oyó la puerta del apartamento abrirse y se giró esperanzada.

-Auuu...- farfulló Cindy.

Aly, sintiendo un profundo alivio, miró de nuevo el reloj. Las tres en punto de la madrugada. ¡Y ahora aparecía Cindy, cuándo debería haber llegado a las nueve de la noche! Lara y Richard entraron junto a su hija mediana, la cuál iba algo roja y tropezándose. Ambos la agarraban de los brazos y sus rostros lucían enfurecidos.

-¡¿Cómo has podido hacer ésto, Cindy?!- gritó Lara.

-¡Que sea la última vez!- añadió Richard.

-¡Castigada hasta septiembre sin salir con tus amigos!- repuso Lara.

Aly corrió hacia su familia y examinó a Cindy, colocando sus manos en los hombros de la chica.

-¿Pero dónde demonios te habías metido?- exclamó, tranquilizándose.

-En la fiesta...- respondió Cindy con una voz más bien tranquila, pese a la alborotada situación.

-¡Tenías que estar en casa a las nueve!- se enfadó Richard.-¡Podrías haberme llamado para que fuese a recogerte con el coche!-

-¡Pero no contestabas el teléfono ni nos mencionaste dónde era la fiesta! ¡Hemos estado desde las diez y media buscándote! ¿Lo ves normal?- chilló Lara, cuyo cabello rubio, normalmente liso y suave, se veía despeinado y desastroso debido al estrés de las últimas horas.

-Se me olvidó...- trató de defenderse la rubia torpemente.

-¡Vete a tu habitación!- ordenó Richard.

La adolescente se encogió de hombros y se retiró. Lara se sentó en el sofá y empezó a llorar.

-Ha sido un susto terrible...- dijo entre sollozos.-Creía que le había sucedido algo...-

-Ya pasó, mamá.- Aly se sentó junto a su madre y la abrazó.-Todos hemos pasado un mal rato.-

Cuándo ellas dos y Richard se tranquilizaron un poco, todos se dirigieron a dormir, acordando que Cindy no iría al instituto mañana debido a que no iba a poder dormir las horas necesarias.


Se hizo de día, llegando la mañana del jueves 5 de junio. En el hospital, Corinne fue comunicada de que le habían dado el alta. Tras varios "No me quiero ir," y "Tengo miedo," por parte de la joven, finalmente accedió a irse con su familia. Entraron en la lujosa mansión y Corinne no dejaba de mirar alrededor.

-¿De... De verdad vivo aquí?- preguntó en voz baja.

-Sí, cariño.- repuso su madre poniéndole una mano en el hombro.

-Si no nos crees pregúntale a Aly, la chica rubia que habló contigo. La traje un día aquí, a nuestra casa, por... Motivos.- repuso Colette, absteniéndose de dar detalles.

-Pero ésta mansión es... ¡Enorme! Quiero decir... ¡Pero mírala! Es muy elegante y lujosa, parece un palacio pequeño. No puedo creerme que éste sea mi hogar.- decía Corinne asombrada.

Una bonita gata blanca salió al encuentro de la familia. En efecto, era Fluffy, la gatita de Colette. Sólo que ya había crecido, pero seguía siendo tan bonita y dulce cómo siempre. Su pelaje blanco estaba brillante y sedoso debido a los cuidados. Maulló al ver a las cuatro personas.

-Hola, Fluffy.- saludó Colette acercándose a su mascota y cogiéndola en brazos.

-¿Un gato?- preguntó Corinne.

-Gata- rió Colette.-Se llama Fluffy. Fluffy, mira, es Corinder.-

La chica se acercó a su hermana mayor para acariciar a la gata, pero Fluffy le siseó a Corinne, saltó de los brazos de Colette y huyó corriendo por el pasillo más cercano. Ambas hermanas se quedaron perplejas.

-No le gusto.- dijo Corinne desilusionada.

-Éso es porque te recuerda tal y cómo eras antes...- suspiró Colette.

-¿La maltrataba o algo?- se horrorizó Corinne.

-Más o menos. Yo siempre iba cuidándola para que no estuvierais a solas.- Colette se mordió el labio inferior y colocó ambas manos tras la espalda.

-En el hospital, creo que Aly me dijo que traté de envenenar a tu gata. ¿Es cierto?- preguntó ella.

-Sí... Trataste de envenenarla una vez y la detestabas. Por éso ahora te odia.- dijo Colette procurando hablar con cuidado, aunque la última palabra le salió sola.

-¡Ay, no! Yo jamás le haría daño a un animal tan bonito.- se entristeció Corinne, pues aunque sabía lo que eran los gatos, sentía que era la primera vez que veía uno.-¿Qué puedo hacer para que me perdone?-

-Dale tiempo, es muy buena gata y muy cariñosa. Pronto se acostumbrará a ti y comprenderá que ya no eres quién solías ser.- la reconfortó su hermana mayor poniéndole un brazo alrededor de los hombros para que se sintiera acogida en su propio hogar.-Ahora ven, te llevaré a tu habitación.-

Subieron por las escaleras del recibidor y fueron caminando por el pasillo hasta llegar a la puerta del dormitorio de Corinne. Colette se detuvo y le indicó que podía abrir y entrar. Corinne abrió la puerta y se adentró en aquello llamado "su habitación."

-Uaaah...- soltó por lo bajo, mirando alrededor fascinada.-¿Ésta es...?-

-Sí, es tu habitación. Está tal y cómo la dejaste... Hace muchísimo tiempo.- suspiró Colette mirando a Corinne.

-Pero... ¿De verdad es mía? Quiero decir... Es una preciosidad... Es muy elegante. Jamás me habría imaginado una cama así. ¿No se supone que los dormitorios son sitios desordenados y hechos sólo para estudiar o dormir?- inquirió Corinne mirando los muebles y acariciándolos, con suavidad. En sus gestos no había ni rastro de la violencia de su vida pasada.

-Depende. Si perteneces a una familia casi aristocrática, no.- rió Colette. Miró a su hermana con pena. Corinne había estado en aquella habitación cientos de veces, y no recordaba absolutamente nada. Estaba maravillada con su propia habitación. Saber que los recuerdos se habían borrado para siempre le rompía el corazón a Colette, aunque sabía que era mejor así debido al oscuro pasado de Corinne.

-Es increíble... ¡Me encanta!- se alegró la joven. Corrió hacia su cama y se sentó sobre ésta.

-¿De verdad?- se alegró su hermana mayor.

-¡Sí! Aunque creo que es demasiado para mí...-

-Es nuestra casa, Corinne. Tanto papá y mamá cómo nosotras dos tenemos un montón de cosas aquí. Incluso contrataron servicio. Ya sabes, mayordomos, asistentas, chefs... No tendrás que preocuparte por nada.- dijo Colette dulcemente.

-¡Ésto es genial! ¡No puedo creerme que viva aquí! ¡Me encanta!- Corinne daba botes sentada sobre su cama, agitándose un montón debido a la alegría.

En ése momento Colette recordó por accidente una de las veces que fue a visitar a su hermana al manicomio, sólo para verla y asegurarse de que seguía con vida:

Aquél lugar tan blanco le ponía los pelos de punta a Colette. Se había recogido el pelo rubio oscuro, con las puntas de un tono más pálido, en una bonita trenza y no iba demasiado arreglada, al fin y al cabo estaba visitando a su hermana en un sanatorio mental. Una enfermera la acompañó hasta la cámara de Corinne, dónde la encerraban al notar que quería dañar a alguien.

-¡Soltadme! ¡¡Soltadme!!- gritaba Corinne, inmovilizada, sentada sobre la camilla blanca. Llevaba una camisa de fuerza que no le permitía mover los brazos, y sus piernas quedaban al descubierto. Estaba nerviosa y agitándose un montón debido a sus ganas de liberarse.

-Dios mío...- Colette se tapó la boca con una mano al mirar por el cristal de la habitación. 

La enfermera que estaba a su lado suspiró:

-Tu hermana es muy peligrosa. Necesita llevar la camisa de fuerza casi cada día. Cuándo le dan los brotes psicóticos hay que inmovilizarla.- dijo en tono cansado.

-¡He dicho que me soltéis!- vociferó Corinne, con su cabello castaño despeinado y la camisa de fuerza cubriéndole el cuerpo hasta las rodillas.

Colette, al ver a su hermana así, se arrepintió profundamente de haber ido a visitarla.
Corinne seguía sentada en la camilla, sacudiéndose y gritando...

Y de vuelta al tiempo actual, Corinne estaba sentada en su cama, sacudiéndose y riendo de la alegría y encanto que le hacía sentir su propia casa. Ambos contextos eran totalmente diferentes, pero la imagen que Colette vio fue la misma. Su hermana agitándose sentada en una cama. A Colette se le llenaron los ojos de lágrimas. No quería haber recordado éso, pero lo hizo, pese a prometer que pondría todo su empeño en dejar los malos recuerdos atrás. Pero a veces era demasiado.

-Oye.- habló Corinne de repente, haciéndola espabilar. Se había quedado quieta y miraba a Colette fijamente.-Oye, ¿te encuentras bien? Estás muy seria y... pálida. Parece que vayas a llorar.-

-No... No... Tranquila, me encuentro bien.- Colette se frotó los ojos y trató de apartar aquél pensamiento de su cabeza.

-¿Seguro? Si pasa algo, puedes contármelo.- añadió Corinne, preocupada, levantándose y caminando hacia su hermana mayor.

Colette retrocedió sin querer al ver a Corinne acercarse. Sabía que las cosas habían cambiado, pero sus malos recuerdos seguían estando ahí. Y no iban a dejarla en paz.

-No, no te preocupes.- Colette tragó saliva y se agarró a la puerta del cuarto.-Lo... Lo siento. Sólo necesito ir a lavarme la cara. Me he mareado... Estoy en mis días de menstruación, ya sabes.- trató de excusarse con lo primero que le vino a la mente.

-Oh.- Corinne soltó una risita.-Vale. Yo iré echando un vistazo a mi armario y mis cosas. ¡Qué bonito es todo aquí!- añadió aplaudiendo de la alegría. Corrió hacia su armario y lo abrió de par en par.

Colette por su lado, salió del dormitorio de su hermana menor con la cabeza dándole vueltas de confusión y tristeza. Corinne era totalmente distinta, debía superar el pasado. Pero era tan difícil... Aunque no debía desaprovechar la nueva oportunidad que tenía para ser amiga de su hermana.

~~~

Cindy abrió los ojos lentamente. Se encontraba en su cama, vestida con la ropa de la noche anterior. Le dolía un poco la cabeza. Se frotó los ojos y miró el moderno reloj de su mesita de noche. Según éste, eran las once de la mañana del día jueves cinco de junio... 

-¿Qué?- preguntó en voz baja. ¿Juev? ¿Once de la mañana? ¿Y por qué no estaba en el instituto?

Poco a poco, empezó a recordar todo lo sucedido la noche anterior. Suspiró y bajó al salón. Miró la ciudad a través del ventanal. Sentía que la luz del sol le molestaba demasiado a los ojos. Lara apareció en la puerta de entrada con los brazos cruzados. Cindy se dio cuenta.

-Mamá...- dijo tímidamente.-Hola.-

Lara no respondió. Cindy soltó un suspiro.

-Siento mucho lo que hice anoche. Perdí la noción del tiempo... Y hoy no ha sonado mi despertador.- repuso tratando de excusar sus acciones.

-Lo sé. Lo desactivé yo porque anoche te encontramos muy tarde y no habrías podido dormir lo suficiente. De modo que hoy llamé al instituto para comunicarles que no irías.- dijo Lara finalmente.

-Oh... De acuerdo. Agradezco que pensases en éso.- repuso su hija mirando hacia el suelo.

-Sí. A diferencia de otras personas, yo pienso antes de actuar.- dijo Lara avanzando hacia ella. Parecía muy molesta.-¿Sabes lo que me dijeron del instituto cuándo llamé hoy? Que es la segunda vez que faltas ésta semana. Que el lunes no fuiste, y sin dar ninguna justificación.-

-¿Qué?- Cindy empezó a sudar frío. La habían pillado.

-¿Por qué no fuiste el lunes?- repuso Lara cruzando los brazos de nuevo y frunciendo el ceño.

-Me encontraba mal. Tenía fiebre.- mintió la joven. Su mente se revolvía tratando de crear excusas válidas.

-¿Por qué no avistaste a nadie?- se enfadó Lara.

-Yo... No quería preocuparos.- añadió su hija.

-No estuviste en casa, ¿adónde fuiste?-

-Al médico. Sólo me hicieron una revisión rápida, ni siquiera necesité la tarjeta. Mi salud está bien. Sólo me encontraba un poco mal.- respondió Cindy. Trataba de sonar natural para que su madre no supiera que mentía. Era difícil engañar a Lara, pero ella sabía cómo hacerlo.

Sabía cómo mentir. Al darse cuenta de ello, un profundo desprecio hacia sí misma la invadió.

-Al médico, ¿eh?- Lara pareció relajarse un momento.-Bien. Si tú lo dices...- se cruzó de brazos.

-Lo siento mucho, mamá. No quería decepcionar a nadie.- se disculpó la rubia con sinceridad.

-Bueno... Vete a tu cuarto, piensa en lo sucedido y trataremos de olvidar el asunto. ¿De acuerdo?-

-Sí mamá.- Cindy bajó la mirada con timidez y se alejó.

En ése momento Lara agarró su bolso y se dispuso a salir a la calle, decidida, sin creerse nada de lo que Cindy acababa de decir. Le dolía, de dolía muchísimo dudar de su propia hija, pero no tenía opción. Iba a comprobar si su hija mentía o no.

~~~


Harry y Louis estaban en casa del segundo, pasando el rato tranquilamente. Ambos se encontraban en el sofá. Harry seguía nervioso por lo ocurrido la noche anterior, y pensaba contárselo a su mejor amigo. Pero de momento era Louis el que hablaba sin parar. Harry sólo podía escuchar pacientemente.

-Que te digo que Eleanor lleva una semana muy rara.- dijo Louis, que ya llevaba cinco minutos hablando.

-¿Rara Eleanor o rara la semana?- preguntó Harry.

-Rara Eleanor.- aclaró el mayor.-No habla mucho y siempre que me ve se sonroja. Éso es muy raro, puesto que al vernos sólo solíamos sonrojarnos al principio. Ahora que tenemos confianza no entiendo por qué se muestra tan tímida y confidencial.-

-En ocasiones es así. La conozco muy bien, es amiga mía, ¿recuerdas?- dijo Harry sonriendo levemente.

-¿Qué si lo recuerdo? ¿Por quién me tomas? Fuiste tú quién nos presentaste. Fue por ti que la conocí y me convertí en el chico más feliz del mundo...- Louis sonrió y suspiró, enamorado.

-De nada.- Harry se cruzó de brazos, alzó la barbilla y puso cara de haber hecho muy buen trabajo.

-Te he agradecido un millar de veces.- rió Louis alborotándole a su amigo los rizos.

-¡Pero que no me toques el pelo!- gritó el más joven apartándose un poco.

-Ahora en serio, de verdad espero que Eleanor esté bien. Sabe que puede contarme cualquier cosa. Espero que no me esté ocultando nada malo.- suspiró Louis.

-Ella jamás te ocultaría nada.- Harry sacudió la cabeza de lado a lado, negando lo dicho por Louis.

-Para no preocuparme, sí lo haría.- repuso Louis.-Es así de buena.-

-También tengo algo que comentarte.- dijo Harry mirando hacia adelante y suspirando.-Creo que  "X" vuelve a estar activo de nuevo.-

Louis abrió mucho los ojos antes de incorporarse bruscamente en el sofá.

-¿Cómo dices?-

-Anoche Brianna y yo recibimos una llamada. Contestó ella y luego colgaron. Me dijo que alguien la había amenazado. Y era el teléfono fijo de mi casa. La amenaza iba para mí.- aclaró Harry preocupado.

-No puede ser...- Louis se quedó mirando el suelo varios segundos y se frotó la frente.

-Deberíamos andar con mucho cuidado. Creo que podríamos estar en peligro de nuevo. ¿Recuerdas cuándo hace casi un año mataron a Sarah en París?- suspiró Harry.

-Cómo olvidarlo, Estábamos todos aterrorizados al ver aquello.- asintió Louis.

-Exacto. Y no quiero que vuelva a suceder nada parecido. Sarah no era mejor amiga nuestra, pero era una buena chica, una persona más con derecho a la vida, y no merecía morir. No quiero que nadie más corra peligro por nuestra culpa.- decía Harry con voz triste y atemorizada.

-No es nuestra culpa, Harry. En todo caso, van detrás de nosotros y por lo tanto lo pagan también con las personas que nos rodean.- dijo Louis tratando de animar a su amigo.-Además, recuerda que capturaron a los dos asesinos de Sarah.-

-Pero no sabemos exactamente cuántas personas hay en contra nuestra. Y aparentemente, son muchísimas...- repuso Harry.

-Bueno, que no cunda el pánico.- lo cortó Louis.-Estaremos bien. Tenemos que centrarnos en nuestro trabajo y procurar mantenernos tranquilos, ¿de acuerdo?-

-De acue...- el móvil de Harry sonó, interrumpiéndolo.

El cantante descolgó, algo inquieto, y oyó la voz de Harumi al otro lado.

-¡Harry! ¡Dios, menos mal que lo has cogido! ¡Gracias por cogerlo!- gritaba la japonesa.-¡Ven a tu casa ahora, por favor! ¡Tu madre está saturando al personal entero de trabajo!-

Harry parpadeó y acto seguido se echó a reír.

-Tranquila, ya voy a echar una mano. Que no cunda el pánico, ¿de acuerdo?- repuso.

-¿Te vas?- inquirió Louis.

-Sí. Te veo luego.- Harry dio una palmada en el hombro de su amigo y se levantó del sofá.

~~~

Faline paseaba por la calle tranquilamente, sin motivo alguno, sólo para que le diera el aire. Había estado ya una semana seguida en casa jugando al Call of Duty, saliendo sólo para ir a trabajar. Y por razones propias, ése día le apetecía salir y tomar un poco el aire. Las calles no estaban tan abarrotadas cómo de costumbre, lo cuál era de agradecer, ya que se podía caminar con facilidad y sin atascarse.

-¿Hm?- se extrañó la joven al notar el teléfono agitarse en el bolsillo de su pantalón.

Lo sacó con cuidado y desbloqueó la pantalla, dejando ver en su fondo una imagen del grupo Metallica. En la parte de arriba aparecía la notificación de un mensaje nuevo. Y al parecer, de Edmond. Lo abrió y lo leyó.

-"Faline, pronto empieza la nueva temporada de American Horror Story. ¡Busca en internet si quieres saber más! Yo ya estoy emocionadísimo."- leyó Faline en voz alta.

Por un lado se emocionó al ver que una de sus series favoritas estrenaba temporada, pero por el otro le supo un poco mal que Edmond le mandara un mensaje sólo para decirle éso, sin zanjar todavía el tema o no. No obstante, procuró apartar ése pensamiento de su cabeza y abrió el navegador del móvil.

-Bueno, una buena noticia. A ver qué pone en la web oficial de la serie...- masculló.

Ella y Edmond eran grandes fans de la serie American Horror Story. Una vez, Faline trató de convencer a Celine de que la viera con ella, pero la susodicha en seguida se escandalizaba con la más mínima escena terrorífica, erótica o visualmente perturbadora. Ante aquello, Faline reía, despeinaba a su gemela y la llamaba "sosilla." Ante aquello Celine le soltaba que se iba a ver Érase Una Vez y que la dejaba a ella viendo ésas historias de terror tan perturbadoras. Aquella pequeña y graciosa guerra de series que ambas gemelas se traían entre sí las unía más, aunque pareciera lo contrario.

-¡Anda, mira!- soltó Faline alegremente. En la web oficial ponía mucha información.-Ya sé quién va a hartarse de leer cosas de la nueva temporada.-

Se acercó aún más el móvil a la cara y empezó a leer atentamente, distraída, aunque tranquila al saber que no había ninguna carretera que cruzar. Siguió leyendo durante varios segundos cuándo de repente, al pasar frente a un callejón, unas manos la agarraron, tapándole la boca. La joven abrió mucho los ojos y gimoteó al no poder gritar, retorciéndose, y notó que era llevada más adentro del callejón.

29 comentarios:

  1. Hooola, em creo que soy eel primer comentario wiii
    Tremendo capítulo, me rei demasiado de como acosaron a Niall jajajaja
    Bueno es que cuanta emocion tiene este capitulo,el equipo X de nuevo en accion OMG
    Bueno me encantó el capitulo como siempre y porfa sigue escribiendo siempre asi de bibien que me hace feliz tu novela jajaja
    Pd: me encanto que metieras al rubius en el capitulo
    Beeesos desde argentina

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    1. Sí, lo eres jajaja ^.^
      Muchas gracias, me alegra mucho que te haya gustado. Y Rubius no ha salido, ha sido más bien una mención x3
      ¡Gracias y besos! <3

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  2. ¡¡TREMENDO CAPÍTULO!!
    ¡FALINE NO, FALINE NO, FALINE NO! ¡Que no se muera, por favooooor! Rezo a Dios para que esto no ocurra :( :( :(
    Es uno de mis personajes favoritos y si se muere, no sé cómo lo soportaría Celine. Con los padres de Kai y Faline...
    Además... ¡¡POBRE EDMOND!! Deja que se vaya a Tomorrowland... No seas cruel DDDDDDDDD:
    Y cuando llamaron a Brianna me dio miedo hasta a mí. Coño, me dicen eso y vamos, me da un infarto.
    Me reí mucho lo de la escena de la universidad, donde las directioners siguieron a Niall. Yo me encuentro a Niall en la escuela y digan lo que digan los profesores, no pararé de seguirle hasta que... Bueno, hasta que sea suficiente XDD
    ¡Lexi me cae muy bien! Y a mí Leo no me parece ningún tonto. Él no ha decidido de quién enamorarse. Espero que la animadora ésa sea maja y salga con él ;D
    Momento Louis y Harry<33 (¿Qué le pasará a Eleanor? ¡Espero que nada grave! Ni que rompan, AMO la pareja, en serio).
    Aaaaaaaaaaaay Cindy, qué descontrolada es. Pero bueno... ¡Yo también empecé a beber a los 15! :3 hombre, que la juventud sólo se vive una vez. Eso sí, jamás lo he hecho entre semana. Éso es de locos :OOOO. Ays Cindy, está descontroladita D:
    Espero que venga Wen y la controle XDD
    Definitivamente, Corinne me cae genial. Y Colette, no sé, no debería haber dicho éso ni haberse portado así. Sólo conseguirá hacerla sentir peor. Pero bueeeeeeeeeeeeeeno...
    ¡¡Un besazo!! Y sube pronto que me has dejado con una súper intriga que no puedo.

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    1. ¡Gracias por comentar, Clau!
      Faline ya sabes cómo es, ella sola tiene más peligro que todos los malos del mundo juntos XD Así que no te preocupes. No es tan fácil deshacerse de ella XD
      Aw, no digas "cruel" que me siento culpable D:
      Yo también perseguiría a Niall XDD Es tan adorable *-* Y Leo lo que pasa es que por culpa de ésa chica y del ex de Lexi ésta ha sufrido mucho, y Lexi y Leo son amigos, así que el pobre tiene un dilema moral.
      LARRY FOR LIFE <3 <3 <3
      Yo el alcohol lo probé con 15 también, pero éso de emborracharse nunca XD Cindy cómo nunca antes ha bebido pues le ha bastado un poco de alcohol para emborracharse. Wen la ayudará, habrá momentos monos :3
      Colette no ha hecho nada malo, al contrario, ha recordado éso por accidente y lo ha disimulado para no herir a su hermana.
      ¡Un abrazo! Ahora me paso por tu blog :D

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    2. ¿Te gusta Larry? Esto es imposible(ni tanto), yo tambien lo soy.
      God.

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  3. ALOHAAAAAAAAAA

    Ok, te comento que iba a comentar ayer, pero a Blogger le sucedio algo, tambien te comento que estaba escribiend mi comentario cuando se cierra la pagina y no lo he alcanzado ha publicar. Shoror. Pero bueno... Voy a tratar de acordarme de lo que habia escrito.

    Osea de lo que me acuerdo es:

    1. Te habia pedido que fueras mi amiga por que estaba alone (Osea, yo escribi que YESTERDAY no habia podiddo comentar, y luego me auto nombre gringa y me senti alone por eso porque, porfavor, a quien le caen bien las gringas? entonces te suplicaba ser tu amiga)

    2. Luego compare mis comentarios con los de Clau (que JAMAS me quedaran asi de laaaaargos (alone de nuevo, se mi amiga, plis))

    3. Cindy :(

    4. Porecita Corinne. Colette me cae bien.

    5. APUESTO LO QUE SEA A QUE ELEANOR ESTA EMBARAZADA Y LE DICE A LOUIS QUE SE CASE CON EL, COMO EN EL MUNDO PARALELO, Y EL ALEGREMENTE DIGA QUE SI (cuanto daria por que eso sucediera de verdad)

    6. Lexi me cae bien

    7. Deja ir a Edmond a Tomorrowland, yo iria si se mr diera la oportunidad

    8. Como no me dejaste ser uno de los nuevos personajes secundarios (o por lo menos yo no he visto el si) sere la (o el) que rapte a Faline (en mi mundo, obviamente)



    Creo que eso era todo


    Escribes genial


    Sigue pronto


    Besos































    PD Puedes ser mi amiga, plis?

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    1. YA SE!
      En mi mundo, yo seré Yvana :D
      No me importa ser una zorra (Si ves, necesito amigos D:)
      Así que, para mi, seré Majovana
      :D

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    2. ¡Gracias por tu comentario! Claro que somos amigas XD Yo aprecio a todos los que leen mi novela y los considero mis amigos aunque a algunos no los conozca en la vida real (la gran mayoría, lol.)
      Y respecto a lo que dices, supongo que si imaginar éso te hace feliz, pues adelante, no soy quién para detenerte XD
      Un abrazo, gracias de nuevo por comentar :3

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  4. Amo American Horror Story, he terminado de leer... Pero no puedo comentar mucho porque aqui en Colombia son las 1:45 de la mañana... So, debo dormir.
    Pero comentare en la tarde... Ha quedado P E R F E C T O.
    Ame el capitulo.
    ¡¡Tomorrowland, bitches!!

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    1. Yo también soy de el mejor país del mundo :3

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    3. que si, que ya nos enteramos que son de Colombia, dejen de comentarlo en cada entrada que sacan xD

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    4. No niña, yo tambien soy de Colombia y no necesita enterarse el mundo entero. ADEMAS, si no fuera Colombiana porque iba a tener celos? Todos los paises son bellos.
      MADURA ;)

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    5. Ahh pero mira.
      Ni mas faltaba.
      A mi no me gusta meterme con nadie y mucho menos por una estupidez como esta, así que, que pena por haberte molestado por sentirnos ORGULLOSAS por ser de acá.

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    6. Anonimo... Relaja la pelvis, que bueno que seas de Colombia... Pero solo era una broma.
      Tampoco te enojes.

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    7. Por favor, me encantaría que dejarais de discutir por un tema tan simple. Por un lado, Elindeluz y María, no ser de Colombia no significa que haya que tener celos... Yo soy de España y considero que tener celos de alguien por proceder de otro país carece de sentido, nadie es mejor ni peor que nadie por ser de ciertos países. Y por otro lado Anónimo, si a ellas les gusta recalcar y repetir de dónde son, déjalas, a ti no te afecta en nada.
      Un abrazo.
      P.D: No sé si la pregunta iba para mí o para Elindeluz XD Pero no, no me gusta 3MSC.

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    8. Es cierto, de verdad no se porque te molestas Anonimo... No te enojes. No pienso que porque haya una persona de otro pais significa que tenga que tener celos de que soy de Colombia. Es absurdo. Ademas ella tambien es de Colombia.

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  5. Ame el capitulo, ha estado de locura.
    Me rei un monton con lo de Niall, jajaja... Nosotras las Directioners siempre tan normales, que hermoso. Lexi es buena chica, me gusta. Elma tambien me cae bien y Leo, a pesar de que se enamoro de la chica que le robo el novio a su amiga... El no tiene la culpa de eso, ojala esa chica sea linda y maja.
    Celine esta bien aburrida, me encanta el amor que tiene con Kai, son tan monos los dos.
    Edmond me ha encantado, Tomorrowland, amigo... Deben ir. Esos dos chicos me han sorprendido, por lo que les gusta American Horror Story y Tomorrowland. Cool
    Cindy me ha decepcionado de nuevo... Se esta dejando llevar de la chica esa, no recuerdo su nombre... Tampoco me interesa saberlo, es una tonta... Cindy hizo el intento de pararlo ahi, pero... Se dejo llevar. Un ''No'' es un ''No'', Cindy.
    Harry y Brianna son tan monos, despues de tanto tiempo buscandose y peleando, ahora estan juntos y hacen una pareja perfecta, como Kai y Celine. La llamada me dio escalofrios, aunque en un punto... Mientras lei, era bien tarde aqui en Colombia y me confundi en esa parte y pense que cuando el de la otra linea se rie y Brianna llama a Harry, era el... Harry que estaba haciendo una broma telefonica a Brianna
    Y pobre Faline, la han secuestrado, ojala luche y se libere de esos hombres, y corra como si su vida dependiera de ello, bueno... Depende de ello. xD
    Y momento Lou y Harry, uhh... Jajajaja.
    ¡¡American Horror Story, bitches!!
    ¿Te gusta AHS, Raquella?
    #LotOfLove #LovelyDay

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    1. Gracias por comentar :3 Vamos a ver.
      Me alegra que te gusten los amigos de Aly en Yale ^^ Celine y Kai son la pareja más dulce y adorable de todas, creo yo *-* Edmond y Faline ya sabes que gustos tienen, siempre tan "hardcore" los dos, sobretodo ella XD
      Cindy es muy influenciable :( Pero a ver qué pasa con ella.
      No, no fue una broma de Harry D:
      Faline tiene mucho peligro jajajaja, yo no me preocuparía por ella XD
      American Horror Story empecé a verla hace poco porque mi hermana mayor me insistió, y aunque es bastante oscura no está mal. Pero soy más cómo Celine, prefiero series menos siniestras cómo Érase Una Vez (aunque ésta también sea oscurilla, pero sin temática de terror.) Lo que hago es ver una gran variedad de series, desde infantiles y noñas hasta maduras y adultas, para tener un mayor conocimiento de todas las series de éste tiempo y así hacer personajes más variados con gustos diferentes.
      ¡Un abrazo! <3

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    2. Pues es cierto, la verdad cuando lei lo de Faline no me asuste tanto, estaba como que ''Me preocuparia por Celine, Faline tal vez los golpee o haga algo''
      Yo tambien la veo, es demasiado oscura y bueno... Escenas algo raras o horribles... De hecho creo que el productor o alguien que ayudo con ella dijo que era para personas que no se asustaran facilmente y para las personas que quisieran ser asustadas porque tiene escenas grotescas.
      Once upon a time tambien me encanta... Aunque la he visto poco, debo empezarla de nuevo.
      Tambien tengo gustos variados, desde infantiles hasta de terror y adultas.
      Ohh, god... Gracias por el abrazo.

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  6. Noooo porque continua
    Please me muero se llevaron a Faline
    Basta de sufriento a Celine
    Que despierten la familia de Kai,el no merece sufrir

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    1. Sigo escribiendo, calma XD
      Faline estará bien, no te preocupes, ella es el personaje más autosuficiente de toda la novela XD Es que vamos, intenta secuestrarla y te mata.
      Celine y Kai son los dos muy dulces y con mucho sufrimiento :( Pero al ser buenas personas su suerte cambiará tarde o temprano ;3
      ¡Gracias por comentar!

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  7. Ohh y se me ha olvidado... Elma es muy bonita, Lexi tambien, falta Leo... Aun no se como es... Aunque me lo imagino.
    God... Estoy emocionada por el proximo capitulo.

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    1. La descripción física de Leo sale en éste capítulo, ya veré si elijo un actor o no, aunque probablemente sí XD Es que Elma y Leo van a ser muy secundarios, Lexi tiene más protagonismo que ellos dos.
      El próximo lo estoy escribiendo, no sé cuándo estará, pero paciencia, porfa <3
      Saludos :3

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  8. Wow Raquella tu misterio volvió. Ahora que tramara el equipo X, si es el equipo X porque bueno como ya lo dije tu siempre nos sorprendes. QUE EMOCIÓN!!!!!!!!!!. Pero debemos esperar casi 1 mes para leer capitulo :'(. Saludos:*

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    1. Siento tardar tanto, estoy muy ocupada en el instituto T-T
      Gracias por comentar :3

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