domingo, 7 de septiembre de 2014

102- La vida sigue


Había pasado un año desde que One Direction y Aly terminaron el instituto. Tras aquello habían viajado a París, dónde pasaron poco más de una semana, y allí ocurrieron sucesos duros pero que lograrían superar. Un año más tarde, todos seguían siendo igual de amables, sonrientes y ocupados que aquél entonces. Viajaron a París en junio del 2013, y ahora era junio del 2014. Pero aún no había llegado el verano. De hecho, junio acababa de comenzar. Era día 2 de junio y hacía un precioso día de sol, temperaturas suaves, y ni una sola nube en el cielo color azul pálido. En aquél último año, habían sucedido varias cosas. Aquél parecía que fuese a ser un gran día.
Durante el verano del 2013, One Direction organizaron varias giras, aunque ninguna demasiado larga, y mientras tanto, Aly aprovechaba aquél tiempo para estar con su familia y sus tres mejores amigas, Harumi, Celine y Faline. Cuándo estaba con los chicos, veían películas, en el cine o en la casa de cualquiera de ellos, salían a cenar y paseaban los séis juntos, compartiendo risas, helados y momentos inolvidables.
En julio, Anne Cox organizó su primer desfile, el cuál arrasó. Ya no era conocida cómo la madre de Harry Styles, sino cómo la nueva diseñadora de moda del momento. Brianna fue admirada por todos cómo modelo debido a su belleza natural. Harumi seguía trabajando para Anne, dándole ideas acerca de los diseños para la ropa.
Ronna seguía ciega, los padres de Kai seguían sin despertar del coma, y a Melanie le estaba costando bastante superar lo ocurrido con el embarazo que Liam le había provocado, pero sabía que tarde o temprano lo superaría. La cicatriz de su vientre iba desapareciendo según el tiempo, aunque la de su corazón tardaría algo más.
En agosto Edmond llamó por teléfono a Faline diciéndole que durante el último mes había estado planteándose si quería mantener una relación con ella o no, ya que él vivía en París y ella en Nueva York. Faline alegó que fueron amigos mientras ella vivía en Rusia y él seguía en París, y que entonces la distancia no era un problema. Edmond estuvo de acuerdo y ambos iniciaron oficialmente una relación cómo pareja. Celine apoyaba a Kai en todo momento con lo de sus padres, y pasaba horas junto a él en el hospital. Éste agradecía inmensamente el apoyo de la chica.
Eleanor y Louis estaban tan felices cómo Perrie y Zayn. Harry y Brianna pasaban mucho tiempo juntos debido al trabajo de ésta cómo modelo de la madre de él. Éso les ayudaba a fortalecer su relación. Melanie y Liam se llamaban cada día. Y Niall y Aly... Bueno, seguían siendo la pareja del momento.

-Qué calor... ¡Y ni siquiera ha empezado el verano todavía!- exclamó nuestra protagonista saliendo del edificio en el que se encontraba su apartamento. No era cierto que hiciese calor, pues las temperaturas eran suaves y medias aquél día. Por las calles circulaban muchísimas personas, atareadas cómo abejitas, y las carreteras estaban llenas de coches, si bien no había ningún atasco, lo cuál era algo bueno.

Una Aly de 20 años, y no 18 cómo al principio de la historia, dejó atrás del todo la entrada del edificio dónde vivía y se encaminó por la calle, poniéndose sus gafas de sol tintadas de castaño. Llevaba blusa blanca de manga hasta los codos, pantalones largos leggins de color azul vaquero, zapatos blancos cómo la blusa y un bolso castaño cómo las gafas colgado al hombro. En su mano izquierda sostenía una libreta azul, en la tapa de la cuál se leía "Estudiante de Yale." En efecto, había sido admitida en septiembre del 2013 y sus notas estaban siendo, cómo siempre, magníficas. Se apartó del hombro el pelo, tan rubio, suelto, largo y liso cómo siempre. Debía llegar hasta el coche y conducir hasta Yale si no quería llegar tarde ni tener una mancha en su expediente. Entró en el coche, lo arrancó y encendió la radio para que hubiese sonido.

-... Y ahora vamos con A Thousand Miles de Vanessa Carlton, una canción alegre igual que ésta preciosa mañana.- anunció una voz masculina por la radio.-¡Tened un feliz lunes 2 de junio!-

La música empezó a sonar mientras que Aly se quitaba las gafas de sol y se abrochaba el cinturón.

-Sí, para ti es fácil decirlo, hijo...- bufó por lo bajo, aún sabiendo que el emisor de radio no la oía.

Se puso las gafas de sol en lo alto de la cabeza, agarró el volante y pisó el acelerador, sacando el coche del sitio dónde estaba aparcado y tomando la carretera.
Making my way downtown, walking fast, faces pass and I'm homebound...
Condujo varios hasta llegar a una curva y girar, mientras tamborileaba en el volante con los dedos al ritmo de la música.
Staring blankly ahead, just making my way, making a way through the crowd... And I need you, and I miss you, and now I wonder... If I could fall, into the sky...
Aly detuvo el coche pues había llegado a un semáforo en rojo. Suspiró y bajó su ventanilla, permitiendo que la suave y fresca brisa le refrescara un poco el rostro. Aunque no hiciera demasiado calor, ella lo sentía debido al estrés, pues aquél día tenía varios exámenes. El curso de Psicología era más complicado de lo que ella nunca se hubiera imaginado, y sabía que no sería fácil. El semáforo se puso verde y la joven volvió a conducir, sabiéndose la carretera hasta Yale de memoria.
'Cause you know I'd walk a thousand miles, if I could just see you, if I could just hold you, tonight...
La universidad de Yale estaba compuesta por altísimos edificios que parecían muy antiguos, pero a la vez conservaban la clásica y sutil elegancia característica de la calidad que mostraban todos sus servicios.

-Pues aquí estamos. Otro día, otros veinte exámenes.- suspiró Aly bajando del coche, cogiendo su mochila del maletero y entrando en el recinto de la universidad.

La universidad de Yale ofrecía cursos de posgrado y licenciatura en psicología, entre otras muchísimas asignaturas. Y éso era lo que a Aly le interesaba. Si había algún lugar en el que pudiera formarse bien cómo psicóloga, ése era Yale.
Aly no era alumna interna de Yale, aunque solía pasarse allí el día entero, puesto que el ambiente de calma era algo muy poco común en las universidades. Además, en los meses que llevaba allí, había hecho varias amistades, todas muy buenas. Le encantaba estar en el campus de la universidad.

-¡Hola Aly!- saludó cordialmente una guapa chica de pelo castaño oscuro y ojos verdosos acercándose a Aly. Transportaba un par de libros abrazados contra su pecho, y sonreía amablemente.

-Hola Lexi, ¿qué tal te ha ido el fin de semana?- se interesó Aly caminando a través del césped junto a su amiga.

-Muy bien. ¿Y a ti?-

-Genial. Estudiando mucho, cómo siempre.- dijo la rubia riéndose.

-¿Me acompañas a echarle un vistazo a Feather antes de ir a clase?- pidió Lexi sonriendo.

-Claro.- asintió Aly.

Feather era el pequeño loro color verde de Lexi. Lo había llevado consigo a la universidad, y se lo permitían ya que nunca salía de la jaula, salvo cuándo Lexi lo sacaba un rato para enseñarle trucos. No obstante, al pequeño Feather se le veía feliz, y Lexi lo había entrenado para que hablara y ya sabía más de cien palabras. (Y sí, Lexi había estado anotando las palabras que Feather aprendía desde que lo adoptó.)
Ambas amigas entraron en la universidad y se encaminaron hacia los dormitorios. Lexi compartía habitación con otra chica que era amiga de ambas. Entraron en el dormitorio y cerraron la puerta tras de sí.

-Hola Lexi.- saludó Feather desde su jaula.-¡Prrrrrrrra! Hola Lexi.-

-Ey Feather.- saludó Lexi.-Dile hola a Aly.-

El loro ladeó su cabeza mirando a ambas chicas.

-Feather.- ordenó Lexi.-Hola Aly.- repitió, vocalizando de manera muy clara.

-¡Prrrrra! Hola Aly. Hola Lexi.- exclamó Feather.

-Qué mono es.- sonrió Aly acercándose a la jaula mientras dejaba su mochila en el suelo suavemente y sus libros sobre ésta. Acercó su su rostro a la jaula del loro.-Hola Feather. ¿Cómo estás?-

-Hola Lexi. Hola Aly. Hola Elma. ¡Prrrra!-

Elma era la compañera de habitación de Lexi, a la cuál Aly también conocía. Lexi se acercó a su cama y se sentó en el borde de ésta, sonriendo mientras veía a Aly interactuar con Feather.

-¿Feather ha engordado o es impresión mía?- preguntó Aly abriendo la puertecita de la jaula.

Lexi se echó a reír con ganas.

-Sí, bueno, es cierto que hace un mes estaba más delgado.- bromeó desde su cama.

-Ey Feather, hola guapo.- sonrió Aly mientras acariciaba con cuidado la cabeza del loro, cubierta de plumas.

-Hola Lexi, hola Aly, hola Elma. ¡Prrrrrt! Soy Feather.- decía el loro, hablando sin ton ni son con su graciosa voz chillona.

Aly rió mientras lo acariciaba.

-¿Puedo cogerlo?- preguntó.

-Ya lo has cogido otras veces. Lo importante es que no debe mearse ni nada peor fuera de la jaula ni salir de ésta habitación, de lo contrario no podrá estar aquí.- explicó Lexi acomodándose aún más en su cama.

Aly colocó su mano bajo las patas de Feather y éste se subió, poniendo sus patas en el dorso de la mano de la rubia. Aly sonrió, se colocó a Feather en el hombro y se sentó junto a Lexi en su cama. Se fijó en que, de repente, su amiga tenía la mirada triste.

-Lexi, ¿qué pasa?- preguntó Aly poniendo una mano en el brazo de la chica.

-¡Prrrrra! ¡Lexi, Lexi! ¡Lexi es mi mamá!- gritó Feather en el oído de Aly, aún posado en el hombro de ésta.

-Oh, Feather.- Lexi soltó una risita ante aquello y acto seguido suspiró tristemente.-Llámame tonta si quieres, pero sigo pensando en él.-

-¿En Eric? ¿Todavía piensas en él?- suspiró Aly.-Oh vamos Lexi, te puso los cuernos con la capitana de las animadoras de la universidad. ¿Y todavía le quieres?-

Lexi se encogió de hombros tristemente.

-¡Prrrrrrrrt!- se quejó Feather.-¡Eric es un capullo! ¡Eric es un capullo! ¡Odio a Eric!-

Aly se rió entre dientes mientras miraba boquiabierta al pequeño y vivaracho loro.

-Lexi. ¿Le has enseñado tú a decir éso a Feather?- preguntó mirando a Lexi.

-¿Quién iba a hacerlo si no?- rió Lexi, aunque su mirada de color verde seguía mostrando tristeza.

-Lexi, olvídate de él. Sabes que no te merece, y tú te mereces a alguien mejor.- suspiró Aly mientras cogía a Feather de su hombro y lo colocaba en el hombro de Lexi.-Olvídalo ya y rehaz tu vida.-

-No es tan fácil, ¿sabes?- susurró la morena con tristeza, acariciando a Feather. Éste saltó sobre su mano y Lexi lo colocó sobre la cama, a su lado.-Yo estaba realmente enamorada de él.-

-¡Prrrrrt! ¡Un capullo, un capullo!- vociferó Feather con su estridente voz.

-¿Lo ves? Hasta Feather piensa que deberías olvidarte de él.- bromeó Aly, y cogió las manos de Lexi.-Venga, anímate. Eres guapa, lista y amable, debe de haber un montón de chicos geniales detrás de ti.-

-Pues no los hay. Y Eric era el único que me hacía sentir especial.- repuso la morena.

-Lexi, Eric te engañó.- objetó Aly.-Y no se merece ni que le sigas queriendo. Se enrolló con la capitana del equipo de animadoras de la universidad mientras salía contigo, y cuándo te enteraste éso te hizo muchísimo daño. Te fue infiel y sé que aún sigues dolida por éso, así que no deberías quererle, al contrario. Tendrías que odiarle tanto cómo yo.-

-Lexi es mi mamá, Lexi es muy guapa.- intervino Feather. Acto seguido silbó.

Lexi se echó a reír sin poder evitarlo y miró a Aly.

-Está bien, está bien, intentaré olvidarme de él.- dijo mientras sonreía a medias.

-Así me gusta.- Aly aplaudió y cogió a Feather con cuidado.-¿Verdad que Lexi es la mejor?-

-Prrr. Hola Aly.- repuso el loro.

Ambas chicas se echaron a reír ante el gracioso animalillo y sus ingenuos comentarios.

-Deberíamos ir a clase, está a punto de empezar la primera hora.- dijo Lexi cogiendo a Feather y levantándose de la cama.

-Estoy de acuerdo. Además, hoy hay que estudiar varias cosas importantes.- repuso Aly, también levantándose. Se alisó los pantalones, pasándose las manos sobre sus rodillas para quitar posibles arrugas de la tela.

-En ése caso...- Lexi colocó a Feather dentro de la jaula y la cerró.-Adiós, bichito. Te veo luego.-

Feather silbó en respuesta. Acto seguido se sacudió, hinchando sus plumas verdes. Ambas chicas rieron, recogieron sus mochilas y salieron de la habitación de Lexi y Elma, cerrando la puerta tras de sí. Echaron a andar por el pasillo, dispuestas a ir a clase y empezar un nuevo día en Yale.

~~~

Harry bostezó ruidosamente mientras estiraba los brazos hacia arriba. Abrió despacio sus ojos verdes y los dirigió hacia su mesita de noche, dónde tenía el pequeño reloj despertador que indicaba la hora. Estaba apagado, pero aún así lo miró para saber qué hora era. Las 8:59 de la mañana. Quedaba un minuto para que fuesen las nueve. Harry suspiró y cerró los ojos.

-Tres... Dos... Uno...- murmuró.

Biiiiiiiiip. Harry apagó el despertador de un sonoro manotazo antes de que éste pudiera sonar más veces. Se frotó la cara con ambas manos para espabilarse y miró a su izquierda, observando a la persona que dormía a su lado. Sólo entonces recordó que Brianna estaba ahí, ya que de recién despierto no lo recordaba. Suspiró, le apartó a Brianna el pelo de los hombros y le besó el cuello.

-Despierta, gatita en celo.- susurró en tono de broma y juguetón.

La chica se removió, despertando lentamente.

-¿Mmm? ¿Qué hora es?- preguntó con un hilo de voz.

-Las nueve de la mañana. Hay que ducharse y desayunar.- Harry dio una sonora palmada y se levantó de la cama con energía. Llevaba puestos unos graciosos calzoncillos negros con el símbolo de Batman estampado en la parte del trasero.

-Cinco minutos más...- replicó Brianna sin ni siquiera abrir los ojos.

-De éso nada. Hay que ponerse en marcha. Hoy hace un día perfecto.- añadió Harry con voz alegre.

Brianna lo ignoró, y, de repente, abrió los ojos de golpe, soltando un pequeño chillido, al notar que Harry la cogía en brazos cómo los recién casados.

-¡Suéltame!- exclamó presa del pánico, rodeando el cuello de Harry con sus brazos.

-¿Hoy te has despertado gruñona o qué?- bromeó el cantante, aún llevando a Brianna en brazos.

Brianna miró a Harry, le besó una mejilla y le dio una palmada en la otra.

-He dicho. Suéltame.- repitió, exclamando la última palabra con voz muy clara.

-Tus deseos son órdenes para mí.- repuso Harry, balanceando a Brianna en sus brazos.-Uno... Dos...-

-¡Harry, espera!-

-¡Tres!- Harry arrojó a Brianna a la cama.

-¡Aaaah!- chilló ésta mientras cruzaba el aire y aterrizaba boca abajo en el mullido colchón.-¡HARRY!- 

-¡No está, se va a la ducha, deja tu mensaje, biiip!- exclamó Harry corriendo hacia el cuarto de baño. Cerró de un portazo, el cuál hizo retumbar las fotos enmarcadas de las paredes. 

Brianna se incorporó de nuevo en la cama y se volvió a arropar con el edredón. Estaba muy pensativa y aunque era feliz con Harry, empezaba a temer que la madre de éste, Anne, se enterase de lo que tenían y despidiera a Brianna por ello. Al fin y al cabo, ella era una de sus modelos, y quizá Anne no quería a una de sus modelos saliendo con su hijo. Aunque quizá si le explicaba que ella se enamoró de Harry en el instituto, antes de empezar a ser modelo para ella... Bueno, pero en aquél momento daba igual. Brianna sólo quería dormir otros diez o quince minutos más, debido a que la noche anterior Harry y ella no habían estado durmiendo demasiado. Sobraba dar explicaciones. La joven cerró los ojos y se dispuso a dormir más cuándo...

-You and I... We don't wanna be like them... You don't knooow, you don't know you're beautiful! Wooo! That's what makes you beautiful! 'Cause I can love you more than this... Tonight let's get some, and live while we're young!- cantaba Harry desde la ducha, mezclando la letra de varias canciones de One Direction. 

Brianna abrió los ojos, se rió entre dientes, agarró un cojín y lo lanzó hacia la puerta cerrada del baño. Ésta pegó con un fuerte ruido y cayó al suelo. Harry dejó de cantar.

-¡Baja la voz!- exclamó Brianna de broma.-¡Aquí hay gente intentando dormir!-

-Vaaaaaale, vale... Pero sólo por hoy, y porque me declaro culpable de no haberte dejado dormir anoche. Ya me callo...- respondió el cantante desde el cuarto de baño. Su voz sonaba amortiguada debido a la puerta cerrada.

Brianna se incorporó en la cama, abrazándose a la almohada, y cerró los ojos, sonriendo.
No era la primera vez que hacían aquello, pero sí que era cierto que la noche anterior habían estado despiertos hasta muy tarde, por lo menos hasta las tres de la madrugada. Y siendo las nueve de la mañana, aquello significaba que sólo habían dormido durante séis horas.
Y de nuevo, sobraba dar explicaciones.
Harry salió de la ducha diez minutos después y dejó a Brianna dormir. Bajó a la cocina y empezó a preparar el desayuno. Veinte minutos después, Brianna bajó por las escaleras, rascándose la cabeza con los ojos entrecerrados y alborotando así su cabello castaño. Sus ojos verdes estaban entrecerrados debido al sueño. Había dormido media hora más desde que Harry la despertó. Brianna bajó el último escalón y estiró los brazos hacia arriba.

-Vale, ahora si me siento algo más descansada.- repuso con un profundo bostezo.

-De nuevo, buenos días.- ironizó Harry.

-Días...- farfulló Brianna con voz adormilada.

-¿Tienes hambre?- sonrió Harry mientras terminaba de servir la mesa.-He preparado tortitas, fresas y café.-

-Oh, genial, estoy hambrienta.- sonrió Brianna mientras aplaudía y se sentaba en la mesa. Inspiró por la nariz y el delicioso aroma de las tortitas calientes le encandiló el sentido del olfato.

-Aquí tienes tu fuente de azúcar.- anunció Harry dándole a Brianna su plato de tortitas, con una rebanada de mantequilla en lo alto del todo y mucho sirope de caramelo.-Soy un gran cocinero, ¿a que sí?-

-Oh, sí, el mejor.- rió Brianna cogiendo su cuchillo, su tenedor y empezando a desayunar con ganas.

-Gracias.- Harry sonrió, satisfecho.

-¡A COMER!- gritó Brianna sin más dilación al escuchar que le rugían las tripas cómo un tigre.

-Whoa, tenías hambre, ¿eh?- dijo Harry soltando una pequeña risa al ver las ganas con las que Brianna desayunaba.

-No tienes ni idea.- bromeó la chica.

Ambos desayunaron tranquilamente, disfrutando de toda la comida que Harry había preparado para ambos. Al finalizar, lavaron los platos y fueron a cepillarse los dientes al cuarto de baño. Cada uno cogió su cepillo de dientes y empezaron a lavarse sus dentaduras. Una vez listos, ambos quisieron escupir la pasta de dientes a la vez, lo que provocó que hablasen con la boca llena de pasta de dientes.

-Ym prmerm.- sentenció Brianna con la boca llena de pasta de dientes.

-Npf, ym prfmrmf.- rebatió Harry apartando a Brianna suavemente.

Aquél diálogo se traducía cómo "Yo primero," y "No, yo primero." En respuesta, Brianna también apartó a Harry, y éste la apartó a ella. Ambos se empujaban mutuamente con sus espaldas tratando de escupir antes que el otro en el lavamanos del baño. Finalmente Harry lo logró, escupiendo primero y alzando ambos brazos en señal de alegría.

-¡Yujuuu! ¡Victoria para Harry Styles!- exclamó, sonriendo y fardando de sus blancos y recién lavados dientes.

Brianna puso sus manos en sus caderas, alzó una ceja y escupió su pasta de dientes en la camisa de Harry.

-Ups.- soltó sonriendo dulcemente y en tono de falso pesar.

-¡Aaagh! ¡Qué asco!- Harry agarró una toalla y se frotó el escupitajo de la camisa.-¡Brianna!-

La chica se destornilló de risa.

-No me has dejado otra opción, tenía que hacerlo para vengarme.- explicó, riendo al ver la cara del cantante.

-¿Cómo te atreves?- Harry estaba entre molesto y divertido. Corrió hacia la ducha, agarró el mango de ésta, abrió el grifo y, apuntando a Brianna con la ducha, la empapó de arriba a abajo.

-¡Ahhh! ¡Harry!- gritó Brianna al notar el agua fría empapándola. Se giró y se frotó sus ojos, llenos de agua al igual que su cara.

-¡Ñejejejejeee! ¡Toma ésto!- exclamó Harry mientras seguía disparándole agua a Brianna. Se acercó más a ella y colocó el mango de la ducha sobre su cabeza.

Brianna soltó un chillido y echó a correr por todo el baño, con Harry persiguiéndola. Por suerte, ninguno de los dos se había vestido del todo aún, ambos seguían en ropa interior de modo que se secarían pronto. Harry siguió empapando a Brianna cuándo ésta, de manera hábil, le quitó el mango de la ducha, apuntándolo hacia él. Harry gritó al notar el agua disparándose hacia su rostro, y retrocedió cubriéndose la cara con ambas manos. Sus cabellos rizados ya estaban completamente mojados.

-¿Verdad que ahora no es tan divertido?- sonrió Brianna, desafiante, con su oscuro y mojado cabello cayéndole sobre los hombros y la espalda. Se acercó más a Harry y lo regó por completo con el mando de la ducha.

-¡Aaaaaaah!- chilló el cantante. Aquél grito fue música para los oídos de Brianna, la cuál siguió empapando al chico sin piedad, igual que él había hecho con ella.

Harry se puso erguido y agarró la muñeca de la mano con la que Brianna sostenía el mango de la ducha, tratando de hacer que dejase de apuntarlo a él. Brianna, para liberarse, le hizo cosquillas a Harry. Éste la apartó de un manotazo mientras reía a carcajadas debido a las cosquillas producidas. Brianna trató de mojarlo de nuevo y Harry de nuevo le agarró los brazos para evitarlo. En el suelo del baño se empezaban a formar charcos de toda el agua derramada. Harry agarró a Brianna por detrás, de la cintura, y la alzó en el aire. Está pataleó en el aire mientras reía y gritaba tratando de soltarse. Sus pies encontraron el suelo y Harry la soltó, poniendo el mango de la ducha sobre la cabeza de ella y mojándola de nuevo. Despeinó con una mano los mojados cabellos de la chica.

-¡Nooo! ¡Aaaah!- gritó ella entre risas, y le hizo de nuevo cosquillas a Harry.

-¡Ahhhh!- gritaba el cantante.

Ambos continuaron con su pelea de agua, intentando quitarse mutuamente el mango de la ducha, del cuál salían chorros de agua indefinidamente, corriendo por todo el cuarto de baño, chillando ante lo fría que estaba el agua y riendo sin parar.

~~~

En Yale, todos los alumnos de psicología se encontraban en clase. A cada uno de ellos le habían prestado un ordenador portátil de la marca Macbook para que aquella clase la pudieran ejercer con internet. Aunque ya no estaban en el instituto y ya eran todos jóvenes adultos, maduros y aplicados, siempre había alguno que aprovechaba que estaba con su ordenador para navegar por internet sobre cosas que no estaban relacionadas con la asignatura.

-Bien, ahora, una vez que hayáis entrado en la página que os he dicho, haced clic en el primer enlace y comenzad a hacer el test mencionado.- explicó la profesora con voz alta y clara.-Recordad que las respuestas a las preguntas debéis escribirlas por vuestra cuenta, dando vuestra opinión personal y lo que haríais en situaciones con pacientes que acuden al psicólogo, de modo que es inútil copiaros entre vosotros o buscar las respuestas por internet. En éste test no hay respuestas ni correctas ni erróneas, sino que debéis escribir lo que vosotros penséis con sinceridad para de éste modo poder evaluar el nivel de comprensión de los alumnos. ¡Podéis empezar ahora!-

-Menos mal que no se trata de nada serio.- suspiró Lexi, sentada junto a Aly, ambas con sus respectivos ordenadores.-Pensé que iba a ser un examen de Psicopatología General.-

Aly se echó a reír por lo bajo para no ser oída en el silencio de la sala.

-Aunque ésto no sea un examen cómo los demás, sí que es algo serio.- repuso mirando a su amiga.-Ésto contará para nuestra nota de actitud.-

-Lo sé, lo sé... Um... ¿Que responderías a la primera pregunta?- Lexi se rascó una mejilla.

-Lexi, ya has oído a la profesora. Cada uno debe responder con sus palabras, de éso trata el test.- añadió la rubia mientras seguía escribiendo, usando las teclas del portátil.

Tanto Aly cómo Lexi estudiaban la especialidad de Psicología. La compañera de cuarto de Lexi, Elma, estudiaba, por otro lado, Ciencias Políticas. Luego estaba Leo, el amigo de ambas chicas y también de Aly, el cuál estudiaba Historia del Arte.
Aly acabó el test rápidamente y acto seguido entró en Google y empezó a buscar información sobre los próximos conciertos de One Direction. Dentro de cinco días habría uno en el backstage cerca del barrio Upper West Side. Suspiró. Los chicos estaban mucho más ocupados que ella, así que no podía quejarse.
Una hora después finalizó aquella clase y todos los estudiantes de psicología salieron de la estancia.

-Ahora toca una hora de descanso. ¿Salimos de Yale y vamos de tiendas? También podemos parar a desayunar en ése bar tan bonito de la esquina, son sólo las diez de la mañana.- propuso Lexi mientras ella y Aly salían juntas de clase.

-No puedo, tengo un montón de deberes de Neurobiología.- suspiró Aly.

-Pues igual que yo, pero ya sabes que ésos son muy fáciles.- objetó la morena.-Podemos hacerlos en hora de estudio.-

-Bien, cómo quieras.- sonrió Aly, rendida. Lexi era genuinamente persuasiva.

Ambas fueron al dormitorio de Lexi y Elma dejaron allí sus mochilas, y salieron de Yale, llevando sólo sus pequeñas carteras guardadas. Eran las diez de la mañana y ninguna e ellas había desayunado aún, por lo que ambas jóvenes estaban hambrientas. Caminaron por las soleadas calles hasta llegar a la mencionada cafetería. Tras entrar y tomar asiento, ambas chicas se pidieron un café y unos donuts. Hablaron un poco en lo que el desayuno llegaba.

-Y, para no hablar siempre de la universidad, ¿qué tal te va con tu familia? ¿Y Niall? ¿Y Harumi, cómo está?- preguntó Lexi amablemente.

-Oh, todos están bien, gracias.- sonrió Aly dejando el menú sobre la mesa.-Niall, cómo ya sabes, es una estrella y está bastante ocupado con One Direction. Mi familia tan perfecta cómo siempre. Y Harumi sigue trabajando para Anne Cox, y ésta le ha contratado un profesor particular para que le dé clases de diseño, corte y confección. De modo que puede estudiar en casa y luego trabajar con Anne.-

-Debe de ser genial trabajar con Anne Cox, la madre de Harry Styles y la diseñadora de moda del momento.- sonrió Lexi apoyando el codo en la mesa y la barbilla en la mano.-Además, también tengo curiosidad por conocer al resto de tus amigos. Harumi debe de ser muy buena chica, por lo que me cuentas.-

-Sí. Harumi, Celine y Faline son mis mejores amigas desde hace años. Elma y tú también sois mis mejores amigas, pero a vosotras os conozco desde septiembre, mientras que a ellas las conozco desde hace muchísimo tiempo. Con Harumi llevo ya diez años de amistad.- explicó la rubia.

-¿Diez años?- exclamó Lexi, boquiabierta.-¡Éso es fantástico!-

-Sí, lo es. Cuándo ella se mudo desde Japón hasta aquí y nos conocimos, ambas teníamos diez años, y ahora tenemos veinte. Con lo que nos conocemos desde hace diez años y siempre hemos sido grandes amigas.-

-Ojalá yo tuviera amigos desde hace diez años. Mi amistad más larga ha sido la que tengo con Elma, que somos amigas desde hace tres o cuatro años.- suspiró Lexi.-Y bueno, a ti te conocí en septiembre del año pasado y ahora estamos a principios de junio, con lo que somos amigas desde hace unos nueve meses. Pero aún así, ya te considero cómo mi hermana.-

-Ayyy, gracias, qué dulce eres.- Aly sonrió y frotó uno de los hombros de Lexi.-Elma, Leo y tú también sois cómo hermanos para mí. Tengo varias amistades en la universidad pero vosotros tres sois mis mejores amigos de allí, especialmente tú.-

Lexi sonrió de nuevo y asintió con la cabeza.

-Creo recordar que en septiembre apenas nos hablábamos. Elma, cómo es muy extrovertida y simpática, se acercó a ti y las tres íbamos juntas por los pasillos. Luego se nos unió Leo y desde entonces los cuatro hemos ido paseándonos juntos por el campus durante todo el curso.-

-Exacto.- Aly se echó a reír.-En septiembre estábamos todos tan tensos y tímidos... Y mira ahora, nos ha ido todo muy bien.-

-Sí. Ojalá siga así todo.- asintió la morena con sinceridad.

-Sus cafés.- intervino un joven camarero posando dos tazas humeantes en la mesa.

-Gracias.- asintió Lexi.

-Invito yo.- dijo Aly sacando su cartera.

-No, no, de éso nada, invito yo.- la detuvo Lexi.

El camarero se retiró y segundos después volvió con la caja de Donuts cerrada.

-Y sus donuts. ¡Que aproveche!- añadió con amabilidad.

-Gracias. La cuenta, por favor, y cóbreme a mí.- se adelantó Aly.

-Ni hablar, a mí.- exclamó Lexi agitando el dinero en una mano.

-Bueno, ¡pues que cada una pague lo suyo!- cortó Aly, tajante.

El camarero y Lexi parpadearon a la vez, ambos confusos.

-Vale.- Lexi guardó algo de dinero.-Y entonces... los donuts lo pagamos entre las dos. ¿No?-

-Perfecto.- asintió Aly.

-Um... Muy bien. Enseguida traigo la cuenta.- el joven camarero reprimió una risa y fue a por la cuenta.

Aly y Lexi abrieron la caja de Donuts a la vez y se les iluminó el rostro al ver el contenido. Donuts glaseados, de chocolate, con virutas, nueces, azúcar y de varios tipos más estaban dentro de la caja esperando a ser degustados por alguien. Ambas chicas se miraron y sus estómagos rugieron a la vez. Soltaron una carcajada, cogieron un donut cada una y empezaron a comer.

-Tenía más hambre que un oso después de hibernar.- comentó Lexi con el donut a medio comer en su mano.

-Yo también. Mis padres y mi hermana más pequeña han salido pronto de casa para ir de compras, mi otra hermana está en el instituto y a mí no me apetecía desayunar sola, así que me fui para Yale directamente.- explicó Aly cogiendo su taza de café y bebiendo un poco.

-Hm.- asintió Lexi con la boca llena. Tragó, dio un sorbo de su café y habló, señalando el periódico de la cafetería que había en la mesa antes de que ellas llegaran.-¿Te has fijado en ésto? Aquí pone que Harry Styles, el famoso y tu amigo, pronto cumplirá un año de relación con su pareja, la modelo Bria... Brianan... Brinana...- se trabó Lexi.

-Brianna Stevenson.- rió Aly, corrigiéndola.

-Exacto.- Lexi se frotó los ojos con la mano libre y suspiró.-¿Crees que puedo tener dislexia?-

-No lo creo, ambas estamos estudiando Psicología y antes de empezar la carrera te hacen las pruebas de lectura para hacer seguro que sabes leer correctamente. Ambas pasamos las pruebas con buenos resultados así que, por lógica, no es posible que tengas dislexia.- opinó la rubia.

-Bueno, mi bisabuela tenía. Podría ser hereditaria. Además, las pruebas que tú mencionas fueron en septiembre y ahora estamos en junio, ha pasado tiempo ya desde que las hice.- se explicó Lexi bebiendo más café.-Bueno, cambiando de tema, ¿es cierto que Harry va a cumplir su primer aniversario con alguien?-

-Sí. Brianna es una modelo de la madre de Harry. Empezaron a salir en junio del año pasado y por éso, éste mes cumplirán su primer aniversario de novios, aunque no sé exactamente qué día.- afirmó Aly. Acto seguido le dio otro bocado a su donut.

-Aquí hay fotos de ambos. De ella no sabía nada.- Lexi colocó su donut sobre el platito de porcelana y cogió el periódico con ambas manos.-Es guapa. Hacen buena pareja.- dijo mientras miraba las fotos en blanco y negro del periódico.

-Sí. Harry está más feliz que nunca.- Aly sonrió al hacer aquella declaración y acto seguido bebió un poco más de su café.

Media hora después, al acabar de desayunar, pagaron la cuenta, salieron del local y se dirigieron a Yale de nuevo. Todavía les quedaba mucho por estudiar aquél día, y no había tiempo que perder.

~~~

No muy lejos de allí, en una elegante tienda C&A, sonaba la canción Fashion de Lady Gaga por la megafonía de la tienda. Valery recorría todo el lugar, admirando los productos.
Ooh la la la... I am, I'm too fabulous, I'm so, fierce that's it's so nuts... I live, to be model thin. Dress me, I'm your mannequin.
Mirando el probador de las joyas, Valery pasó una mano por encima de un collar dorado, admirándolo.
... Gucci, Fendi et Prada, Valentino, Armani too, merde I love them Jimmy Choo. Fashion! Put it all on me, don't you wanna see these clothes on me. Fashion! Put it all on me...
Valery sonrió mientras pasaba de largo, dejando las joyas atrás, y llegó a la sección de gafas de sol. Cogió unas y fue hasta la caja, dispuesta a comprarlas.
Ooh la la la. We love designer. I need, some new stilettos. Can't walk, down the street in those. You are, who you wear it's true...
Una vez que terminó con sus compras, se dirigió a la salida de la tienda, caminando de manera estilosa y elegante, cómo una modelo. Antes de salir, se colocó sus nuevas gafas de sol y se acicaló el pelo, formando en sus labios una sonrisa satisfecha. Seguía siendo igual de fabulosa que cuándo estaba en el instituto. Caminó, alejándose de la tienda y dejando atrás la música que resonaba en ésta. Siguió caminando a paso seguro, con el estilo, la clase y la elegancia que tanto la caracterizaban. Se sentía cómo una diva aquél día. Sabía que los chicos jóvenes la iban a mirar debido a su belleza, y aunque salía con Toby, saber que era deseada por más gente le hacía sentirse poderosa y guapa.

-¡Valery!- exclamó una voz femenina y conocida a sus espaldas. La rubia se giró para ver quién la había llamado, y se encontró con Mairi, a la cuál hacía muchísimo tiempo que no veía. Valery se bajó las gafas de sol por la nariz.-¡Hola! ¿Te acuerdas de mí?- saludó la pelirroja.

-¿Mairi? ¡Mairi! ¡Qué alegría verte!- sonrió mientras se acercaba a la pelirroja.

Ambas se abrazaron a modo de saludo.

-Igualmente, ¿qué tal te va?- preguntó la pelirroja.

-Genial, ¿y a ti?- sonrió Valery quitándose las gafas de sol para mirar a la chica a los ojos.

-Muy bien, estoy estudiando en la New York University.- asintió la pelirroja.-¿Y tú? ¿A qué universidad estás yendo?-

-De momento a ninguna, éste verano miraré a ver si hay alguna que me interese. De todos modos mis padres siguen ganando un pastón, cómo siempre.- sonrió Valery encogiéndose de hombros, mientras se colocaba sus gafas de sol en la cabeza.-Ahora prefiero disfrutar un poco, al fin y al cabo estamos en la mejor edad de nuestras vidas.-

-Ya veo... Bueno, me ha alegrado verte.- comentó Mairi con sinceridad.-¿Estás yendo de compras?-

-Sí.- asintió la rubia.

-Yo tengo hora libre en la NYU y ahora me dirigía a mi casa para ver a mis padres, tengo una hora para ir a dónde quiera antes de volver a clase. La universidad es un verdadero estrés, pero tiene sus cosas divertidas, por ejemplo los amigos.-

-¿Qué tal es la New York University? No tengo claro si asistir a ésa universidad, a Yale o a Harvard.-

-La NYU está bien, de hecho yo estudio bastante cómoda allí. Yale y Harvard no sé cómo son, pero sí sé que ambas tienen una gran rivalidad entre ellas, su rivalidad es legendaria e históricamente conocida. Por éso también decidí apuntarme a la NYU, ya que se mantiene algo más alejada de competiciones que las demás universidades. Y, ¿en serio piensas elegir entre ésas tres? Yo que tú lo haría cuánto antes, hay que enviar solicitudes y es muy difícil que te cojan en cualquiera de las dos.- explicó Mairi hablando con mucha motivación. Sin duda su personalidad burbujeante y entusiasta seguía igual que en el instituto.

-Para mí no es tan difícil, mis padres tienen muchos contactos y me pueden enchufar en cualquier lado.- Valery le guiñó un ojo a Mairi y se rió, satisfecha de su propia facilidad para conseguir objetivos.

-Pero si vas enchufada a los sitios no sentirás el orgullo de haberlo logrado por ti misma.- opinó Mairi.

-¿Ah, no?- Valery alzó una ceja y arrugó la nariz.

-No. Si quieres sentir gratificación, debes hacer las cosas por ti misma. Conseguir puesto en una universidad, un trabajo, o lo que sea porque te hayan enchufado no es tan gratificante cómo saber que te lo has ganado.- se expresó la pelirroja.

-Hmmm...- Valery se rascó la cabeza con suavidad, sobre la cuál reposaban sus recién adquiridas gafas de sol.-Puede que tengas razón...-

-¿De verdad?- a Mairi se le iluminó el rostro.

-¡O puede que no! Ahora, lo siento, pero tengo que despedirme de ti. Debo seguir haciendo comprar, las tiendas de ropa me llaman. Me ha gustado verte de nuevo. ¡Chaíto!- Valery se despidió con la mano, se colocó sus gafas de sol ante los ojos de nuevo y siguió andando cómo una modelo, dejando a Mairi con la palabra en la boca.

-Uf...- Mairi rodó los ojos y resopló, apartándose un mechón pelirrojo que le había caído sobre la cara.

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Una Cindy de 15 años, y no 13 cómo al principio de ésta historia, se encontraba caminando por la calle y mirando alrededor con disimulo. Iba con su mochila colgada a la espalda. Suspiró, no muy convencida de lo que estaba haciendo.

-Veamos, llevo el móvil... Estuche... Libros... Sí, todo.- dijo echándole un vistazo a su mochila abierta.-Todo para que parezca que he ido al insti y he vuelto de él.-

Había salido de casa a las nueve menos cuarto, cómo cada mañana, para ir al instituto. Desde septiembre del mes pasado había estado acudiendo a un instituto muy privilegiado y lleno de adolescentes de su edad, hijos de padres ricos. No hizo amigos hasta enero, cuándo empezó a hablar con los demás alumnos y compañeros de clase, diciéndoles que era hermana de Alyson Willson, la ganadora de un concurso de canto y novia de Niall Horan. Desde entonces, hizo varias amistades en aquél instituto, haciéndose además bastante popular. Aunque sólo tenía amistades desde cinco meses, ya se le había metido en la cabeza la idea de que eran amistades verdaderas.

¿Y si se equivocaba?

Pero el caso es que Cindy aquél día no fue al instituto. Se dirigía a otro sitio, esperando que ninguno de sus padres pasaran por ésas calles con el coche, la vieran y descubrieran que no estaba en clase.
Al tener ahora quince años, Cindy estaba algo cambiada. Su voz ya no era tan aniñada, sino que estaba empezando a cambiar, aunque de vez en cuándo seguía sonando aguda. Había crecido, haciéndose más alta, y se le habían desarrollado los pechos. Su cabello había crecido bastante en el último año, y había pasado de ser corto a tener una longitud mediana. Aquél día se lo había recogido en una corta coleta que le caía sobre la nuca y le rozaba los hombros. Se había arreglado un poco más de lo habitual, tratando de dar buena impresión. Se detuvo frente al edificio, y sonrió.

-Sí, es aquí.- masculló para sí misma.

Entró y se dirigió al ascensor. Una vez dentro de éste, pulsó una tecla y esperó. Al rato, salió del ascensor, caminó por el pasillo y se detuvo frente a la puerta indicada. Le temblaron las manos. Cerró los ojos, respiró profundamente y llamó al timbre. Le abrió la puerta una chica de su edad, unos quince o dieciséis años, muy guapa, de largo cabello castaño y liso y ojos marrones. Llevaba una elegante camisa, falda negra, tacones negros y una chaqueta de estampado escocés rojo y negro con las mangas hasta los codos. A diferencia de Cindy, la cuál llevaba pantalones negros, camiseta de manga corta a finas líneas blancas y negras y manoletinas negras.

-¡Cindy!- saludó, mostrando una sonrisa.-Buenos días, ¿qué tal te está yendo?-

-Hola, Treisy..- suspiró la rubia.

Su amiga abrió la puerta aún más para que su invitada pasara. Cindy entró, aunque se detuvo a los pocos pasos, sin querer adentrarse en el apartamento de los padres de su amiga. 

-Ven, vamos al salón. Hay galletitas saladas.- repuso Treisy guiñándole un ojo.

-Treisy, ésto no está bien.- repuso Cindy, de repente sonando arrepentida.-Y lo sabes.-

Su amiga borró rápidamente la sonrisa de su cara, mostrándose muy seria de repente. Miró a Cindy y alzó una ceja, pues no le gustaba lo que acababa de escuchar.

-No te entiendo. ¿El qué no está bien, querida? ¿Que vengas a casa de una amiga a visitarla?- inquirió con voz cargada de sarcasmo.

-Hacer pellas. Ambas. Está mal.- Cindy se mordió el labio inferior.

-Te lo dije hace una semana cuándo te comenté la idea. Por una vez que quieras hacer pellas porque sí no te vas a morir.- repuso Treisy en tono cansado, colocando sus manos en sus caderas.-Además, siempre podrías haber dicho que no.-

-Si hubiera dicho que no...- empezó Cindy, pero se interrumpió a sí misma.

-¿Si hubieras dicho que no, qué?- la alentó su amiga a seguir, alzando una ceja en señal de curiosidad e intriga por lo que Cindy fuese a decir.

-Me... Me...- tartamudeó Cindy, indecisa.-Me habría perdido la experiencia y la diversión.- mintió, forzando una sonrisa.

<<Me habríais podido rechazar.>>
Treisy esbozó una bonita y blanca sonrisa ante la declaración de Cindy y asintió una sola vez con la cabeza.

-Exacto, te habrías perdido la diversión y la experiencia de probar algo nuevo.- opinó, apartándose del hombro su largo cabello castaño y sonriendo con suficiencia.-Faltar a clase una vez al año no hace daño.-

-Yo he faltado a clase varias veces, pero por estar enferma, nunca porque sí.- suspiró Cindy quitándose la mochila de los hombros y dejándola en el suelo, junto a la puerta.

-Bueno, pero siempre hay una primera vez para todo, ¿verdad?-

-Sí, supongo...- la rubia miró el suelo.

-Venga, anímate.- Treisy le dio un leve codazo a su amiga.-Yo he faltado varias veces y nunca me han regañado ni nada. No te preocupes tanto, pásalo bien ahora que podemos.-

-Lo que no entiendo es que queda muy poco para las vacaciones de verano y aún así dices de hacer pellas. No está bien, sé que dije que vendría, y he venido, pero me empiezo a arrepentir...-

-Bueno, ¡pues haberlo pensado antes!- la morena se encogió de hombros.-Además, Wen y Simon llegarán en cualquier momento. Y Wen te sigue gustando, ¿no es verdad?-

-Sí, pero...- Cindy tragó saliva y miró el suelo.

-Anda, relájate un poco y vamos al salón, siéntete en casa.- sonrió Treisy.

Echó a andar hacia el salón animadamente. Cindy suspiró, miró su mochila, la cuál había dejado en el suelo de la entrada, y dudó si cogerla y correr hacia el instituto para aplacar su sensación de culpa, o si seguir a Treisy hasta el salón de su apartamento y olvidarse del instituto por aquél día.

-¿Vienes o no?- la sobresaltó la voz de Treisy desde el salón.

La invitación sonaba demasiado tentadora, y además, ya estaba allí, no podía echarse atrás. Ya llegaba una hora tarde al instituto. Tras otro largo minuto reflexionando y pensando, finalmente decidió...

-Sí, ya voy.- dijo en respuesta.

Miró su mochila de reojo y se adentró en el apartamento, dejando el recibidor atrás y llegando a un bonito salón de estar, decorado agradablemente y con mucha elegancia. Treisy la esperaba sentada en una butaca frente a la televisión.

-Bonito salón.- sonrió Cindy mirando alrededor.

-Lo sé, ¿verdad?- repuso Treisy con una sonrisa.-Mi madre lo decoró personalmente.-

-Nunca antes he estado en tu casa.- comentó Cindy sentándose en otra butaca cercana.-Y es genial ver un apartamento así de elegante.-

-¿Acaso tu apartamento no es tan bonito cómo éste?-

-Claro que lo es.- se sinceró Cindy.-Bueno, no tiene tantos accesorios, pero igualmente es un apartamento de lujo precioso. Con lo que he dicho me refería a que es genial ver un apartamento elegante que no sea el mío.- añadió.

-Mi madre opina que la decoración influye en el estado de ánimo de las personas.- sonrió Treisy. Señaló una mesita baja de madera con cristal azul oscuro en la superficie-¿Quieres galletitas saladas?- preguntó cogiendo el platito de galletitas que había sobre la mesa y ofreciéndoselo a Cindy.

-Gracias.- Cindy se encogió de hombros, cogió una de las galletas, pequeñas, redondas y saladas, y se la comió de un sólo bocado debido a su pequeño tamaño.

-De nada, ¿te apetece ver la tele o te enseño mi colección de zapatos? Oh, y mi armario, te lo debo enseñar sí o sí. Ayer me compré un vestido fantástico.- fardó Treisy animadamente, mirando con alegría a la rubia.

-¿Eh?- Cindy alzó una ceja y bajó la otra, pero acto seguido sonrió y asintió con la cabeza.-Oh, sí, claro, claro, vamos a ver tu armario. Me súper encanta la ropa.- se sonrojó al soltar aquella última frase. ¡Había sonado demasiado pija!

Pero Treisy no se burló del "súper-encanta," sino todo lo contrario, hizo palmaditas y se levantó de la butaca de un salto.

-¡Genial! ¡Pues ven! ¡Corre, corre!- exclamó.

Treisy corrió hacia su dormitorio, seguida por Cindy, la cuál iba caminando mientras miraba alrededor. Seguía sintiéndose culpable por estar haciendo pellas sin motivo, pero no obstante, no pensaba echarse atrás. Entre sus cualidades, se encontraba la determinación.

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Niall, Liam, Louis y Zayn seguían llevaban quince minutos en el garaje de la casa de éste último,y ambos parecían impacientes y ligeramente enfadados. Niall estaba cruzado de brazos, Liam estaba sentado en el sofá del garaje, Louis leía una revista sentado sobre el capó del coche de Zayn, y Zayn caminaba de un lado a otro, mirando cada cinco segundos el reloj de pulsera que llevaba colocado en su muñeca derecha.

-¿Por qué llega tan tarde?- preguntó Niall con el ceño fruncido y mirando a sus amigos.

Louis se encogió de hombros y pasó otra página de la revista.

-Se habrá entretenido con Brianna otra vez.- opinó Liam.

-Probablemente.- asintió Zayn. Cogió a Louis del hombro con suavidad.-Y tú, deja de apoyarte en el capó de mi coche, hay un sofá ahí al lado.-

Louis asintió con la cabeza, sin apartar la mirada de la revista, se quitó del capó del coche de Zayn y caminó hacia el sofá del garaje. Se sentó al lado de Liam. Éste miró por encima del hombro de Louis, observando la revista.

-¿Qué lees?- se interesó.

-Aquí hay artículos realmente interesantes.- contestó Louis pasando otra página y leyendo con curiosidad.-Al final voy a aficionarme a éstas revistas de cotilleo y todo...-

-¿A ver?- Liam cogió la revista, mostrando un vago interés por ella, y Louis se la dio sin rechistar.

-¿Dónde se ha metido? En serio.- bufó Zayn mientras seguía caminando de un lado a otro.

Se oyó el sonido de las ruedas de la limusina que llegaba, y acto seguido, pasos corriendo, dando zancadas largas. Harry apareció en el umbral de la gran puerta abierta del garaje, por la cuál salía el coche de Zayn cada vez que éste lo cogía.

-¡Ya estoy aquí!- exclamó falto de aliento, adentrándose en el garaje.-Siento el retraso.-

-¿El que has producido o el que tienes?- se mofó Louis.

-Quizá el que te voy a dejar a ti si te lanzo una silla a la cabeza.- replicó Harry sonriendo inocentemente.

-Oh.- Louis abrió mucho sus ojos, poniéndose serio, y acto seguido sonrió y rompió en carcajadas.

-Bueno, ya estamos los cinco aquí.- suspiró Niall descruzando los brazos y mirando a sus amigos.-Así que Zayn, por favor, haz los honores.-

Zayn sonrió, alzó ambos brazos y exclamó:

-¡Qué comience nuestro pequeño concurso para ver quién alcanza las notas más altas!-

Los cinco se colocaron de pie y en línea, comenzando a hacer cada uno calentamientos de la voz por su cuenta. Cinco minutos más tarde, agudos cánticos y notas altas capaz de trepanar oídos salían del garaje de la mansión de Zayn.

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Aly estaba sentada en el césped, en los jardines de Yale, y acababa sus deberes de Neurobiología. Todo aquello era mucho más complicado de lo que parecía a simple vista, Aly debía entender el razonamiento humano, los distintos comportamientos de las personas, y una manera de expresarse con tacto si quería llegar a ser psicóloga en un futuro cercano. Suspiró y se apartó un mechón rubio de la cara, alzando su bonito rostro en dirección al sol. Hacía un día precioso, perfecto para ir un rato a la piscina. Pero sus responsabilidades eran lo primero, y la universidad de Yale suponía más estudios que diversión.
Un pequeño perro de raza bulldog se acercó a Aly para saludarla. Iba arreglado con un collar de pinchos y una camiseta para perros azul marino con la Y de Yale en blanco, estampada en el pecho. Olfateó los cuadernos de Aly que había sobre el césped y acto seguido se acercó a la chica.

-Ey, hola Handsome Dan.- sonrió Aly, dejando su cuaderno y su boli a un lado. Se incorporó, pasando de estar sentada a arrodillada, y comenzó a acariciar al perro.-¿Qué tal estás?-

Handsome Dan era la mascota de la universidad de Yale. Algunos días lo dejaban suelto por el campus para que paseara y jugara con los alumnos libremente, alegrándoles el día y procurándoles algo de compañía animal.

-Me alegra verte por aquí. ¿Saludando a los alumnos, eh? No vuelvas a comerte los deberes de nadie, pequeño glotón, que son importantes.- sonrió Aly mientras seguía acariciando al perro.

Éste le lamió las manos y se tumbó a su lado, olfateando uno de los libros de la chica. Aly rió y entonces divisó cómo Lexi se acercaba hacia aquél sitio. Aly saludó con la mano y Lexi hizo el mismo gesto. Al ver a Handsome Dan, se agachó un poco e hizo dos palmaditas. El perro enseguida lo escuchó, se puso en pie y corrió hacia Lexi, dispuesto a saludarla. La chica se agachó para acariciarlo y rehizo su camino hacia el sitio dónde estaba Aly, seguida por el perro.

-¿Acabando los deberes para mañana?- dijo Lexi sentándose en el suelo, junto a su amiga. Handsome Dan se situó de nuevo junto a ellas y empezó a olisquear el césped con aire curioso.

-Sí, me quedan sólo dos páginas de Neurobiología.- sonrió Aly cogiendo su cuaderno de nuevo. Agarró el boli que estaba sobre el cuaderno y siguió escribiendo.-¿Y tú? ¿Ya has vuelto de la clase de...?-

-¿Psicología social? Sí.- Lexi asintió con la cabeza.-Es complicada, aunque no tanto cómo las clases de Estadísticas. Por lo menos la especialidad de Psicología no tiene matemáticas.-

-Lo sé, ¿verdad?- Aly sonrió ampliamente, bajando ambas cejas y soltando un suspiro.-Siempre aprobé matemáticas en el instituto pero fue con mucho esfuerzo, nunca me han gustado tanto cómo las demás asignaturas.-

-Yo siempre las he odiado, son tan rígidas y poco abiertas a la creatividad...- se quejó Lexi abrazando sus propias rodillas.

-Bueno, depende de cómo quieras poner los problemas de matemáticas.- se expresó Aly alzando ambas cejas pícaramente.-Por ejemplo, un unicornio azul más un ninja bailarín rosa igual a...-

Lexi se echó a reír, y ella y Aly dijeron a la vez:

-Una borrachera tremenda.- acto seguido ambas rompieron en risas, lo que confundió a Handsome Dan, el cuál movió la cola animadamente en señal de alegría al ver a ambas chicas riéndose.

Aquél chiste lo habían inventado ambas un día de diciembre a las ocho de la mañana. En clase de Psicopatología, ambas estaban, junto al resto de alumnos, esperando a que llegara el profesor, encontrándose adormiladas y muertas de frío. Comenzaron a conversar sobre lo bueno que era el hecho de que no tuvieran que volver a estudiar matemáticas nunca más, y Lexi preguntó de broma cuánto era un unicornio azul sumado a un ninja bailarín rosa, a lo que Aly respondió que aquella suma era fruto de una borrachera. Ambas rieron y tomaron ésa broma inventada por ellas cómo su nueva broma favorita, y la repitieron varias veces durante el curso, igual que acababan de hacer ahora.

-Veamos.- suspiró Aly en cuánto ambas terminaron de reír.-¿Has contestado ya a ésta pregunta de los deberes? Me sigue teniendo confundida.- se quejó entregándole su cuaderno a Lexi y señalando el ejercicio en concreto.

-Déjame ver.- Lexi se sentó más cerca de ella y cogió su cuaderno, leyendo lo que ponía. 

-¿No sigues paseando, bicho?- le preguntó Aly a Handsome Dan mientras le acariciaba la cabeza.

Éste se relamió la nariz, se puso en pie de un saltito y echó a andar de nuevo, correteando alrededor de todo el campus. Aly sonrió, la compañía de Handsome Dan era siempre muy alegre, el tipo de compañía desinteresada y fiel que sólo un perro puede dar. Minutos después, Lexi le dio unas suaves palmadas a Aly en el brazo y le tendió su boli.

-La respuesta al ejercicio es trastorno bipolar breve.- dijo con seguridad mientras señalaba de nuevo el correspondiente ejercicio del cuaderno.

-Oh, gracias.- Aly cogió de nuevo su cuaderno, su boli, y escribió la respuesta.-Sí, trastorno bipolar breve. Lo que había sospechado debido al enunciado del ejercicio, pero no estaba segura. Por cierto, éso es lo que nos da a todas las chicas cuándo tenemos la regla, ¿no?- bromeó.

Lexi se echó a reír con ganas.

-Sí, ni que lo digas. Yo cuándo estoy en mis días de regla parezco Carrie White, no sólo por la sangre de la ropa, sino también por la mala leche y las ganas de matar a todo el mundo.- explicó en tono risueño.

-Creo que todas las chicas parecemos Carrie White cuándo estamos con la regla.- se unió Aly a la broma, asintiendo varias veces con la cabeza.-Y sí, también por lo del vestido manchando de sangre.-

-Quedan diez minutos para ir a clase de nuevo, ¿te apetece ir a por una Coca-Cola al comedor de la universidad o...?- preguntó Lexi, a todas luces aburrida de estudiar tanto.

-No, prefiero acabar las dos páginas que me quedan antes de que llegue la última hora. Tengo éstos diez minutos y luego otra hora libre para acabarlos.- suspiró Aly, notándose en su voz un ligero nivel de estrés. No obstante, sonrió.-Invita a Leo a una de mi parte.- repuso mientras se sacaba una moneda del bolsillo del pantalón, la colocaba sobre su dedo índice y la golpeaba desde abajo con el pulgar, lanzándosela a Lexi.

-Uops.- se alarmó Lexi dando un paso al frente, y cogió la moneda al vuelo.-¿Y no prefieres que, con la moneda que me acabas de dar, compre una para ti en vez de Leo y te la traiga?-

Aly se encogió de hombros.

-Cómo quieras.- repuso mientras se volvía a centrar en sus deberes.

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-Y ésto viene a ser una magdalena perfecta hecha por Brianna. Me quito el sombrero, damisela. Tienes un don para hacer magdalenas, son deliciosas.- dijo Scott con una sonrisa educada, masticando una magdalena.

-Gracias.- la chica asintió, sonriendo.

Scott y Brianna habían roto en París, el año pasado, y al principio el chico había mostrado mucha tristeza y decepción hacia ella. Pero según pasaron las semanas, el se fue recuperando del duro golpe, y Brianna sabía que, aunque no estaba enamorada de él, era un gran chico. Por lo que, debido a que la herida emocional de Scott ya había sanado, ambos habían acordado en quedar cómo amigos. Hablaron sobre ello en octubre del año pasado, cuándo Scott ya pudo superar la ruptura completamente. Y desde entonces se habían estado viendo de vez en cuándo, pero dedicándose a hablar y echarse unas risas. Ambos habían conectado desde que se conocieron y aunque ya no salían juntos, se tenían aprecio y su querían mucho, sólo que ahora cómo amigos. Los dos se encontraban en la casa de Brianna, y la chica acababa de hacer magdalenas caseras para merendar algo antes de que llegase la hora de comer.

-Lo digo en serio, tus magdalenas son las mejores que he probado.- añadió él con notable sinceridad.

-Éso dice todo el mundo.- bromeó la chica.

-Que no, que lo digo de verdad. Ni mi madre hace las magdalenas tan buenas.- objetó Scott antes de morder otro trozo de magdalena. Masticó, saboreándola.-Y con azúcar extra...-

Brianna se echó a reír ante la cara que ponía Scott al masticar. Resultaba cómodo tenerlo cómo amigo. Mejor que cómo novio, de hecho.

-¿Valery sigue viéndose con Toby?- preguntó el chico tras unos minutos de comer magdalenas en silencio.

-Sí, llevan saliendo oficialmente tres meses.- declaró Brianna con orgullo.-Estoy muy feliz por ella.-

-Yo también.- asintió Scott.-Es una buena chica, igual que tú. Os tengo mucho cariño a ambas.-

-Tú le tienes cariño a todo el mundo, Scott. A la mínima que alguien te trata bien, les coges aprecio. Eres así de afectivo con toda la gente amable que conoces.- bromeó Brianna alzando una ceja y esbozando una media sonrisa.

-Bueno, sí. Le cojo aprecio a las personas rápidamente.- confesó el chico.

Brianna se rió de nuevo y dejó el envase de la magdalena, ahora vacío, sobre el platito dónde reposaban todas las magdalenas que había preparado. Se acomodó más en el sofá, cruzando las piernas de modo elegante, las cuáles estaban descubiertas debido al informal pero bonito vestido que la chica llevaba.

-He tenido desayuno con mi novio, merienda con mi mejor amigo y ahora en un rato almuerzo con Valery. Éste día lleno de comidas en compañía de mi gente está siendo perfecto.- comentó con voz satisfecha.

-Pues mi día no está siendo perfecto aún, dentro de un rato tengo que regresar a ver qué tal se encuentra mi hermano mayor. Sigue un poco malo y nuestra madre lo tiene en cama tomando sopa, cómo si tuviera once años. Voy a pasar a verle.- repuso Scott neutralmente.-Espero que haya mejorado, aunque mi madre siempre lo exagera mucho todo.-

-¿Te vas ya?- se interesó Brianna.

-De hecho, sí.- Scott se puso en pie y agarró otra magdalena.-¿Te importa si me la llevo para el camino?-

-Toda tuya.- Brianna sonrió y también se puso de pie para acompañar a su amigo hasta la puerta.-De hecho, puedes llevarle una a tu hermano si quieres.-

-¿Con la leche que tenía la masa de las magdalenas y la alergia que él le tiene a la lactosa? Ni de coña.- bromeó Scott.-Pero agradezco tu intención.- repuso yendo a la cocina de casa de Brianna y cogiendo su chaqueta, la cuál había dejado allí, en el respaldo de una silla, anteriormente.

-Bueno, pues dale saludos de mi parte y que se mejore.- comentó ella abriendo la puerta de su casa.

-Lo haré. Gracias.- Scott le dio una suave palmada a Brianna en el codo, y, mordiendo la magdalena que llevaba en la mano, salió de la casa de ésta, encontrándose en la calle.

-¡Adiós!- se despidió Brianna, agitando la mano. Acto seguido cerró la puerta, debido al calor que había en la calle y que quería evitar en su casa.

Fabbie, que hasta entonces había estado en el piso superior, durmiendo en la cama de Brianna, bajó las escaleras dando saltitos al escuchar que la puerta principal se abría y cerraba.

-Hola, Fabuloso. ¿Ya se acabó tu siesta?- sonrió Brianna al ver a su alegre yorkshire.-Scott se acaba de ir, no lo busques. ¿Y si te doy un baño?- añadió, agachándose y cogiendo al perro en brazos. El animal le lamió la cara por toda respuesta.-Ay, Dios mío, sí que necesitas un baño, Fabbie. Y urgentemente.- sonrió Brianna mientras, con el perro en brazos, empezaba a subir las escaleras rumbo al cuarto de baño del piso superior, ya que ése tenía bañera y el de la planta baja, no.

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-¡Vamos, vamos, vamos!- gritaba Anne dando palmadas.-¡Necesito que ésos vestidos estén listos ya! ¡El próximo desfile es en menos de dos semanas! ¡No hay tiempo que perder!-

Modistas y costureros corrían arriba y abajo, transportando telas, tijeras, agujas, y algunos, máquinas de coser. Los vestidos de Anne Cox eran preciosos, pero muy difíciles de diseñar, ya que estaban llenos de detalles y medidas muy precisas.

-Se está volviendo estricta cómo ella sola.- masculló una modelo por lo bajo, de ojos azules y cabello largo y castaño, llevando puesto un precioso vestido de vuelo color verde menta. La falda del vestido le llegaba hasta los pies.

-Qué va.- repuso Harumi con una sonrisa. Estaba arrodillada delante de la modelo, y cosía, con hilo y aguja, una tela verde con lentejuelas al dobladillo de la falda del vestido.-Sólo trata de sacar lo mejor de todos sus empleados, y sabe que hay algunas personas que funcionan mejor bajo presión.-

-Bueno, pues en ése caso podría meterle prisa sólo a dichas personas. No al personal entero.- suspiró la modelo poniendo los brazos en jarras.

Harumi se rió mientras seguía pinchando la tela al vestido con la aguja y cosiéndola en el proceso.

-Sí, sí, pero estate quieta, por favor.- le dijo a la modelo, la cuál, al moverse, hacía que la falda del vestido se moviera también, lo cuál dificultaba las cosas para Harumi.

Alguien le dio un toquecito en el hombro. Giró la cabeza y vio a otra de las modistas de Anne. Ésta sonrió.

-Ya lo termino yo, Anne quiere verte.- repuso amablemente.

-Oh, de acuerdo, gracias por avisar.- sonrió Harumi. La otra chica se agachó junto a ella y la japonesa le entregó el hilo y aguja.

Acto seguido Harumi se irguió, colocándose totalmente de pie, y se dirigió a la zona del estudio dónde Anne solía estar. El corazón le empezó a latir con algo más de fuerza. ¿Y si había hecho algo mal y Anne quería reñirla, o, aún peor, despedirla? Harumi sabía que la madre de Harry era una mujer amable y bondadosa, pero también sabía que su nuevo trabajo cómo diseñadora significaba mucho para ella, por éso no quería decepcionarla. Esquivó a un chico el cuál caminaba transportando un montón de telas para hacer ropa y finalmente llegó junto a Anne, la cuál estaba hablando animadamente con Lou Teasdale.

-Hola Anne. Lou.- saludó Harumi educadamente a ambas mujeres, inclinando la cabeza cada vez que dijo el nombre de ellas en señal de respeto. En Japón los amigos solían saludarse así.-¿Me necesitáis?-

-Sí, querida, necesitaba verte.- repuso Anne enganchando su brazo al de Harumi.-Lou, ven tú también.-

La estilista de One Direction asintió y las tres caminaron de nuevo por el estudio, hasta llegar a la zona dónde se encontraban las máquinas de coser. Anne suspiró, se sentó frente a una, la cuál tenía tela roja alrededor, y empezó a coserla con la máquina, haciendo así una bonita camiseta nueva.

-Necesito preguntarte algo. ¿Sabes coser con éstos aparatos?- habló Anne sin retirar la vista de la máquina de coser, color blanco.

-Sí. Bueno... Alguna vez lo he hecho, pero necesitaría algo más de práctica si quieres poner a trabajarme con una.- contestó Harumi, procurando que le temblara la voz lo menos posible. Se agarró la mano derecha con la izquierda y la empezó a apretujar.

-No hagas éso con tus manos, cielo, o te sudarán demasiado.- intervino Lou agarrando una mano de Harumi para que ésta dejase de apretujarse sus propias manos. La soltó y le colocó detrás del hombro un mechón de cabello negro que había estado cayendo sobre éste.-No tienes que preocuparte, todos sabemos que trabajas genial. De modo que mantén la calma, ¿vale? Anne sólo te ha llamado para hablar contigo.-

-Gracias, Lou, suelo ponerme nerviosa sin saber por qué.- agradeció Harumi inclinándose un poco hacia adelante en una pequeña reverencia oriental. Aunque fuese solamente hablar, Anne era la jefa, y hablar con la jefa siempre ponía de los nervios.

-Bueno, Harumi, talento para diseñar tienes...- habló de nuevo Anne, aún sentada frente a la máquina de coser y rematando aquella tela roja.-... Lo único que necesito es que tengas más maña con éstas máquinas de coser y con el arte de elaborar ropa en persona. Llamaré a una profesora licenciada en corte y confección para que te dé clases y sepas lo máximo posible acerca de crear ropa. Tienes talento, potencial y ganas. Hay que aprovechar tus habilidades al máximo. Eres... cómo una naranja. Y tengo que exprimir hasta la última gota de zumo.-

Harumi abrió mucho los ojos, sin entender aquello último. Lou se echó a reír.

-Suena doloroso.- comentó Harumi con temblores en la voz.

-Es una metáfora, querida.- sonrió Anne terminando de coser la camiseta roja. Se levantó y la alzó con aire triunfal y victorioso ante los ojos de Lou y Harumi.-¿Ves, Harumi? No es tan difícil cómo parece. A lo que me refiero con la naranja es a que tienes mucho talento y no quiero que te quedes desaprovechada. Hay que sacarle el máximo partido a tus habilidades y de éste modo podrás ascender y ser mi mano derecha. Quiero que aprendas todo lo posible acerca del mundo de la moda para que, con ésto, puedas mejorar tu rendimiento, capacidades e ilusión.-

-Entiendo.- asintió Harumi, más relajada.-Mejoraré todo lo que pueda, lo prometo. Gracias de nuevo por la oportunidad, Anne. Aprecio mucho que me tengas en cuenta.-

-No es nada, querida.- Anne se colgó la camiseta recién cosida al hombro y se dirigió a Lou.-Lou, por favor, échale un cable a la nueva ayudándola a conjuntar la nueva ropa que acaba de llegar, no tiene buen gusto para la ropa de momento. Dile cómo ordenarla, por favor.-

-Claro, no hay problema. Adiós Anne.- se despidió de su amiga.-Y buena suerte, cielo.- le dijo a Harumi guiñándole un ojo.

-¡Espera Lou!- Harumi rebuscó en el bolsillo de su pantalón.

-¿Sí?- Lou, que ya se estaba alejando, se giró para mirar a Harumi.

Ésta sacó del bolsillo de su pantalón un pequeño animal de peluche, un búho de plumas rosas y ojos azules. Era muy pequeño, del tamaño de un dedo índice. Se acercó a Lou y se lo dio.

-Peluche kawaii. Dáselo a Lux de mi parte.- repuso con una sonrisa.

-Oh, muchas gracias.- asintió la mujer.-A mi hija le encantará.- guiñó un ojo de nuevo a Harumi y a Anne, se giró y echó a caminar otra vez, marchándose.

Anne se acercó de nuevo a Harumi y le dio unas palmaditas alentadoras en la espalda.

-Bueno, regresemos al trabajo. Hay mucho por hacer.- dijo.

-Claro, Anne.- Harumi asintió y volvió a su puesto rápidamente.

Anne caminó de nuevo por los estudios, dando palmadas.

-¡Venga, vamos, no hay tiempo que perder! ¡Seguid así todos! ¡Lo estáis haciendo muy bien! Pero mantened el buen ritmo de trabajo, ¡menos de dos semanas! Repito, ¡menos de dos semanas para el desfile! ¡Vamos, vamos!- gritaba en tono neutro mientras recorría el estudio entero antes de volver ella misma a sus propios encargos del trabajo.

Y el ajetreo continuó entre los entusiastas, aunque levemente estresados trabajadores.

~~~

Kai seguía en el hospital. Miraba a sus padres, los cuáles estaban tumbados en dos camillas, con los ojos totalmente cerrados al igual que la boca. El rubio bajó la cabeza, mirando al suelo, y soltó un suspiro. Pronto harían un año en coma. Las esperanzas de que despertasen disminuían, a pesar de que él trataba de ser positivo y mantenerlas altas, pero era cada vez más difícil. Los echaba muchísimo de menos y sabía que, aunque seguían vivos, no podían estar ahí con él, aunque él siempre estaba ahí.
Seguía sintiéndose muy triste a pesar del tiempo transcurrido. Añoraba estar de paseo con su padre, ver películas con su madre, y compartir risas con ambos. Eran las dos personas que le habían traído al mundo, y no podía seguir adelante sin ellos. Se sentía solo, aunque no lo estuviese. En aquellos momentos, su única razón para seguir viviendo era Celine, y ella acababa de entrar a la habitación aunque él no se diese cuenta.

-Hola Kai.- saludó con su vocecita dulce y suave de siempre, aunque llena de tristeza.-¿Alguna novedad?-

Caminó un poco más hasta estar a pocos metros de la silla dónde estaba el chico. Kai, aún mirando el suelo, suspiró otra vez y negó con la cabeza en señal de tristeza y decepción.

-¿No?- Celine también se mostró desilusionada.-Lo siento. Verás cómo despertarán pronto.- se acercó aún más a la silla dónde estaba Kai y le puso una mano en el hombro.

El rubio giró lentamente su cabeza y la miró a los ojos. Celine, para variar, se sonrojó y le dedicó una pequeña sonrisa de esperanza. Kai se levantó despacio, sonrió muy levemente, y abrazó a Celine.

-Gracias por venir.- dijo.

-No es la primera vez que vengo. He venido otras veces, y tú también estabas.- replicó Celine, devolviéndole el abrazo al chico.

-Lo sé, pero igualmente debo agradecértelo cada vez que vengas. Significa muchísimo para mí que estés conmigo, apoyándome, tratando de animarme... Te debo mucho.- repuso él una vez que se separaron del abrazo.

Celine miró el suelo mientras esbozaba una sonrisa, dejando ver, un poco, sus blancos dientes. Acto seguido, llevó una de sus manos al pelo corto y rubio de Kai y le retiró una pelusa diminuta de éste, antes de acariciarle el flequillo con los dedos. Seguía sonrojada, pero Kai se dejaba hacer. El chico miró hacia el suelo y luego se giró para mirar a sus padres.

-Les habría encantado conocerte, y a ti te habría encantado conocerlos a ellos.- opinó con voz suave.

-Cuándo despierten, que será pronto, los conoceré.- repuso Celine colocando de nuevo una mano en los hombros de Kai. Acto seguido asintió con la cabeza, provocando que sus mechones de pelo, lisos, castaños y largos hasta la cintura, resbalasen por su hombro.-Créeme que sí los conoceré. Y despertarán pronto, ¿me oyes? Mantengamos la calma y seamos positivos. No tenemos otra opción.-

-Éso intento.- repuso el chico.-Pero cuesta, cuesta mucho.-

-Sé que es difícil.- Celine le dio un suave apretón en el hombro.-Pero sé fuerte, igual que has estado siéndolo hasta ahora. Trata de llevarlo lo mejor que puedas. La vida sigue, al fin y al cabo.-

-Sí.- suspiró Kai, encontrando alivio en Celine, y rodeó los hombros de ella con el brazo.

Celine apoyó su cabeza en el hombro de él y cerró los ojos unos segundos, quedándose ambos así mientras miraban a los padres de Kai. Ambos confiaban en que todo iba a salir bien y, tarde o temprano, despertarían.


17 comentarios:

  1. me encantaaa!!! que alegria que aly haya entrado en yale!
    brianna y harry que monos son por favor!! me encanta la escena de la pelea de agua despues de pelearse por lavarse los dientes jajaja :3
    scott es tan guapo, me alegra ver que bri yel son amigos.
    no me gusta el rumbo de cindy. ha faltado al insti solo porque se lo pidio su amiga? eso no esta bien, pero entiendo que a los 15 años se puede ser muy influenciable.
    Harumi de diseñadora jajaja me encanta <3
    Y kai pobrecito en serio!!! y ademas tan guapete *.* jeje, celine y el son muy dulces.
    un beso raquella!! me encanta la nove :D

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    1. ¡Gracias por leer y comentar! :D Me alegra ver que te ha gustado. Aly claro que tenía que entrar en Yale, se esforzó un montón escribiendo la carta del capítulo anterior :3
      Ésa escena Harrianna también me gustó mucho el resultado final ^.^
      Todo el mundo ha hecho pellas porque sí alguna vez, pero por voluntad propia haciéndonos los enfermitos o algo jajaja, no porque una amiga nos lo haya dicho. Y sí, influenciable. Ésa es la palabra :(
      Gracias de nuevo por leerla y un abrazo <3

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  2. Me encanta muchisisisisisisisisimo tu novela!!! Es super genial y siempre la leo, lo que me gustaria es que subieras los capitulos un poco más a menudo, sé que a lo mejor no tienes tiempo y tal pero si puedes hazlo porfiis. Es que siempre miro la pagina y no hay nada nuevo y me desespero jajajaja, pero sino no pasa nada. Besitoss!!!

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    1. Muchas gracias por decirme éso :3 Me encantaría subir más seguidos pero de verdad que no puedo, sé que a veces voy a paso de tortuga hambrienta con problemas en las patas pero tengo muy poco tiempo libre D: Un abrazo.

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  3. Ohh, dios... Aly... Lagrimas de orgullo por la Aly de 20, Aly crecio... Me alegro que haya entrado a Yale, es fantastico... Brianna y Harry hicieron cosas sucias

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    1. Aly lo consiguió, sí :3 Jajajaja, no digas ésas cosas de ellos e.e
      ¡Gracias por comentar!

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  4. DIOS MIO! QUE GENIAL!
    No puedes imaginar lo alegre que estoy con este capitulo :D
    Cindy grosera :( La intriga me duro todo el capitulo para saber si la pillaban o no.
    Me llena de alegría Aly por sus excelentes notas. Ojala y a Harumi le siga yendo igual de bien en toda la novela.
    Harry + Brianna = The best couple (Después de Ally y Niall, obvio)
    Ojala que los papas de Kai se despierten pronto.

    Sigue, lo haces genial.

    Besos.

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    1. ¿Alegre? ¡Weeeeeeeeeee! :D
      Cindy no es grosera D: Simplemente está siendo carcomida por las modas que hay en su nuevo instituto. Aly es una chica aplicada en los estudios, una empollona con cariño, jaja, siempre sacará buenas notas :P
      Gracias por comentar.

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  5. ¡Qué bien que Aly esté en Yale! Lo cierto es que se lo merece muchísimo, es una chica muy estudiosa y aplicada. Recuerdo cuando se fue a jugar con Yuriko una vez y se sentía culpable porque tenía que hacer muchos deberes xd. Al final los fue haciendo poco a poco entre partida y partida XD. En fin, me ha caído muy bien Lexi, la nueva amiga de Aly. Creo que es muy simpática, y su loro Feather es monísimo, en serio ¡¡me encanta!!
    ¡Brianna y Harry! En este capítulo se me ha quitado toda la pena que tenía porque hubiera dejado a Scott. Ahora él y Bri son muuy amigos y me ha encantado la escena de las magdalenas. Él es tan mono y simpático, esperemos que pronto encuentre a alguien, porque es un amor <3.
    Y en cuanto a Harry y Briana, ¡Ahh! Ay Raquella, te amo en serio, me parecen una pareja preciosa. La escena en la que se echaban agua con el mango de la ducha me ha parecido adorable ^^
    El encuentro entre Valery y Mairi me ha parecido muy gracioso, en serio xd. Siguen siendo muy distintas, y Valery sigue siendo igual de pija que siempre, me alegro que esté muy bien con Toby. Me alegro de que la pelirroja esté en la NYU ^^
    ¡Ay madre mía! Cindy haciendo pellas... No creo que esté bien, pero si me pongo en su lugar yo también estaría algo aterrada por esa amiga suya. Tal vez si le hubiera dicho que no le hubiera estado incordiando o cosas así. Y eso de que vayan los dos chicos a su casa... mmm. Tengo un mal presentimiento de lo que vaya a pasar con todo esto. Me alegro tanto por Harumi ^^ . Es tan mona y seguro que hace muy pero que muy bien su trabajo como diseñadora.
    Me da muchísima pena Kai... Esperemos que sus padres se despierten porque ya llevan mucho tiempo en coma. Pobrecito, Kai no se merece ésto, le ha pasado muchas cosas malas... Aunque tiene a Celine <3
    ¡Espero el siguiente! Me ha encantado éste primer capítulo de la nueva temporada ^^
    Besitooos :)

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    1. ¡Gracias por tu comentario, Amistad! *-* Me alegra que menciones a Lexi, es un nuevo personaje que me ha gustado crear y aunque aún tenga que formarla del todo espero que os caiga bien y os haga reír. Lexi es la típica universitaria madura y tranquila pero que de vez en cuándo le sale la vena adolescente y se ríe por cualquier cosa XD Éso es lo bueno de personajes universitarios, tienen el aspecto y actitud de jóvenes adultos pero cuándo menos lo esperas, PUMBA, son unos fiesteros salvajes.
      Scott es un amor de chico <3 Y llevarse bien con un ex tampoco es nada del otro mundo, tanto Brianna cómo Scott son comprensivos, alegres y ahora son mejores amigos, sin guardarse rencor ni nada :3
      El resultado de la escena de cepillarse los dientes también me encantó al escribirla *0* Están en verano y tal, pues a llenar el cuarto entero de agua y a reírse XD
      Valery y Mairi son muy distintas, sí ^.^ Ambas me parecen divertidas y curiosas, de ahí a que quisiera poner una pequeña escena dónde se encuentran después del viaje a París y compartan sus maneras de pensar.
      Cindy y Harumi van a su bola jajaja.
      A KAI DAN GANAS DE ABRAZARLE Y NO SOLTARLE NUNCA D: Es tan mono <3
      ¡Un abrazo y gracias!

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  6. ¡¡AÚN NO ME LO CREOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!! Ya pasó un año. Ésto me entristece mucho, no sé por qué. Me siento vieja. Dios, qué rara soy. No sé por qué me siento vieja. Creo que debo ir al psiquiátrico (por favor no pienses mal de mí XDD). El caso es que me siento vieja al ver a los chicos crecer DD:
    Aly con 20 años... ¡EN YALE! Jo, qué orgullosa estoy de ella. ¡Cumplió su sueño gracias a su dedicación y esfuerzo! La adoro. Es un ejemplo a seguir.
    No salió Niall :CCCCCCCCCCC Últimamente hay muy pocas escenas de Niall&Aly. ¡Lo necesito! Por mí y todas tus fans<33333333333333 Plsssss
    Brianna y Harry... OH-MY-GOD. Yo te mato, en serio. ¡Siempre quise leer la primera vez que lo hacen! ¡¡Pero no!! Ya lo hicieron y yo sin enterarme. ¡Y encima es la 7653234567 vez que lo hacen y ni lo describes! No pienses mal sobre mí pero siempre he adorado la pareja y quería saber si Brianna era virgen, si se arrepentía o qué sentía... Puesto que esa pareja lleva AÑOS odiándose-amándose. Ya era hora, DIOS. Desde el capítulo 30 y algo hasta ahora...
    Harrianna al poder<<<<<<<<<<<<<<<<<<<33333333333333333
    Me enamoré de Kai y Celine. Espero que sus papás se despierten pronto. Me dan mucha penita :'c (a propósito, ¿son novios?).
    Faline y Edmond son novios WEEEEEEEEEEEEEEEEE. Quiero ver cómo es la parejita juntos<33
    Valery se ha vuelto super pija XDD. Y yo pensando que había cambiado JAJAJA.
    AAAAAAAAAAY nuestra Cindy se ha hecho mayor :). Creo que soy la única de aquí que le ha encantado el comportamiento de Cindy. Es una malota jajaja. Ella se siente mal y se arrepiente así que vemos que es una gran persona. Odio a su amiga¬¬. Cindy me recuerda a mí (antes era to una malota y hacía pellas XDD. Me siento vieja otra vez, ay).
    Will y Cindy<33333333333 yo quiero una parejita joven. Lo adoraría.
    ¡Me siento súper orgullosa de Harumi! Cumplió su sueño, al igual que Aly. Anne me cae genial :'). Quiero ver cómo reacciona al enterarse de Harry<3Brianna.
    Feather<3333333 Le he amado XDD.

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    1. ¡Clau! :D ¡Gracias por comentar! Veamos:
      Aly debía entrar a Yale sí o sí porque en el capítulo anterior se comió demasiado la cabeza con la carta, y en fin, lo merece porque nunca se ha rendido con los estudios :3
      Niall sí ha salido, y también los otros cuatro chicos en la escena del garaje D: Pero es cierto que no ha tenido gran protagonismo en éste capítulo.
      Jajaja, es que quería quitarle importancia al asunto sexual de éstos dos xD Además ha pasado un año ya, aunque puede que haga algún flashback sobre éstos dos en sus momentos de "fiesta" e.e Sin narrar claro, que se me hace muy incómodo xD
      Sí, Celine y Kai son novios <3 Más o menos porque el pobre está que no puede con su alma D:
      Faline ya besó a Edmond estando borracha y en el capítulo anterior estando sobria y antes de volver a Nueva York, así que sí, están saliendo éstos dos loquillos :'3
      Valery siempre ha sido bastante pija y moderna XD Pero hay que quererla por el "estilo" que tiene jajaja.
      Cindy te gusta ahora pero... ¿y si se descontrola demasiado? CHAN CHAN CHANNNN D:
      Y Feather es la ley, el nuevo boss y personaje estrella :D Espero que os siga haciendo reír.
      ¡Un abrazo y gracias de nuevo!

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    2. ¡Es verdad! Leí el capítulo el día que lo subiste y no me acordaba de que Niall había salido.
      Y una pregunta por curiosidad, ¿Celine es virgen? Me gustaría saber si estos dos pillines lo han hecho :''3
      Lo mismo pregunto por Edmond.
      JAJAJAJA, yo adoraré a Cindy siempre. ¡¡Quiero verla con Wen!! *--*
      Yo me reí muchísimo con Feather. Espero verle en los sigs capítulos<33
      Un besazo, Raquella. ¡Sube pronto! <333

      PD: sí leí el cap 101 pero no pude comentar. Ya sabes, ahora estoy en 1º de Bachillerato y es durísimo. No tengo tiempo a nada.
      PD2: hoy subo capítulo :)

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    3. Me encanta cuando Clau Vans comenta aquí. Siempre leo los comentarios con la esperanza a que ella haya comentado, me encantan todos sus comentarios. Siempre me hacen sonreír.
      Un beso.

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  7. Yo creo que, por el momento, Celine es virgen. Tu sabes, si hiciera el amor, lo haría con Kai, y el esta preocupado por sus padres.

    Por otro lado, Edmond, siendo TAN buen amigo de Faline, dudo mucho de su virginidad.

    La que si me llama la atención es Harumi :o Ella también debería tener boyfriend.

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  8. A mí también me encantan los comentarios de Clau *^* Aunque agradezco todos, claramente.
    Puedo confirmaros que tanto Celine cómo Kai son vírgenes. Quiero una parejita inocente y tímida >.< Faline y Edmond... ¿quién sabe? Puede que ya hayan hecho cosas, puede que no. Teniendo en cuenta la personalidad de ella, todo puede pasar xD
    Harumi de momento está soltera y feliz, me gusta que haya algún que otro personaje soltero para dejar los dramas amorosos de lado. Además ahora ella está centrada en su trabajo con Anne :3
    ¡Un abrazo y gracias por vuestros comentarios!

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