domingo, 27 de abril de 2014

97- ¡Bienvenidos, ésto es Francia!

El grupo de amigos recién salidos de los vehículos caminaron hacia la entrada del hotel The Ritz. Se trataba de un largo edificio, que, cuánto más lo admiraban, más bello les parecía. Algunos de los asistentes estaban realmente emocionados, debido a que era la primera vez que pisaban suelo francés. Caminando hacia la puerta principal, se aseguraron de que los ayudantes de One Direction portaban las pesadas y coloridas maletas, que parecían infinitas. Mientras se disponían a entrar, hablaban emocionados sobre el buen tiempo que hacía, y sobre el aroma curioso que se detectaba en el aire: por doquier se percibía un olor que era una mezcla de cruasanes recién horneados, flores frescas (sobretodo rosas) y perfumes caros de finos aromas. Una vez dentro del hotel, admiraron la increíble decoración del lujoso recibidor. Aquél hotel, destinado a acoger a los más adinerados turistas, estaba diseñado con una especial elegancia y mucha clase. Ocasión en la que Harumi volvió a mencionar Gossip Girl, la serie a la que estaba tan enganchada y cuyos escenarios eran igual de lujosos y elegantes a los que habitaban ellos en persona últimamente. Aly puso los ojos en blanco y mencionó de nuevo a Taylor Momsen, su cantante favorita y antigua actriz de dicha serie, mientras los chicos de One Direction, en recepción, hablaban atropelladamente sobre las varias habitaciones que habían adquirido en aquél glamuroso lugar. Al terminar, dieron la dirección de los cuartos a los botones, los empleados que llevaban las maletas, y éstos llevaron cada equipaje a la habitación correspondiente.

-Bueeeeeeno.- suspiró Niall rodeando a Aly con un brazo.-¿Cómo te quedas si te digo que hemos reservado una suite con una pedazo de habitación para nosotros dos?-

-De piedra.- bromeó Aly con voz ligeramente sensual, acariciando el cabello rubio de su novio y acto seguido besándole en los labios.-Se me ocurren cosas que podríamos hacer ahí...-

-¿Dormir?- Niall soltó una risita nerviosa y se sonrojó.

-Exacto.- Aly soltó una carcajada y su mano en el pelo de Niall dejó de acariciar para alborotar.

-¡EH! ¡Mi pelo no!- le gritó el irlandés, algo molesto.

-Vale vale, tranquilo.- Aly se echó a reír.-No te molestes. Estás muy tenso. ¿Has pasado mal el viaje?-

-Qué va.- Niall se arregló el cabello.-El vuelo ha sido fantástico. Pero no juegues con mi pelo, por favor.-

-Te estás volviendo cómo Harry.- frunció la rubia, haciendo una mueca con los labios.

-Sigo estando aquí.- el aludido cantante de cabello rizado apareció entre sus dos amigos y rodeó a cada uno de ellos con un brazo. Los dos jóvenes rubios lo miraron.-Y tampoco soy tan quisquilloso con mi pelo.-

Aly, sin decir una palabra, alzó una mano y tocó ligeramente los rizos castaños del chico. Éste se apartó rápidamente.

-¡Ayyy!- exclamó.-Vale, mentira, soy muy protector con mi pelo. ¡Pero debéis entender el por qué! ¡Es que es perfecto!-

-Eres tan humilde que me dan ganas de llorar.- le dijo Niall a Harry sarcásticamente.

-¿A que sí?- el de ojos verdes mostró una sonrisa adorable y se alejó para ir a hablar con Liam sobre el paseo turístico por París.

Niall se acercó de nuevo a su novia y se arrimó a su oído.

-He oído que las obras de teatro musicales de París son las mejores del mundo.- comentó en un susurro.

Aly se apartó un poco y lo miró con los ojos extremadamente abiertos. Sonrió y articuló:

-Estás de broma.-

-Nop.- Niall se sacó del bolsillo del pantalón un par de pases para el teatro francés.

-¡¿En serio?!- exclamó Aly al verlos.-¡Eres increíble!- echó los brazos al cuello de su novio para abrazarle.-Al terminar el abrazo lo miró a los ojos y, curiosa, preguntó:-¿Cómo rayos has podido conseguirlos si venimos directamente del aeropuerto?-

-Los reservé por internet antes de venir. Comprar por internet es más fácil de lo que parece. Y más si eres famoso, porque entonces tus compras nunca fallan.- declaró Niall con orgullo.

-¡Eres...!- Aly lo abrazó de nuevo, sin encontrar un calificativo lo suficientemente dulce.-¡... El mejor!-

-Porque tengo la mejor novia.- respondió él devolviéndole el abrazo y guiñándole un ojo.

-¿Que musical vamos a ver?- quiso saber la chica, mirándole a los ojos en pleno abrazo.

-Los Miserables.- contestó Niall, sonriendo otra vez.-Una obra francesa, además.-

-¡Te como vivo! ¡Es para comerte vivo!- chilló ella, cómo si le hablara a un niño pequeño, y esparció besos interminables por la mejilla izquierda del irlandés.

Éste se echó a reír. Abrazó por la cintura a su novia y ambos se dirigieron a recepción para preguntar por su número de habitación y dirigirse a ésta para instalarse y deshacer las maletas.
Celine, por su parte, tomó asiento en un elegante sillón que había apartado de recepción, acompañada de su característica timidez. Iba ataviada con un vestidito color rosa pastel y su imperiosa necesidad de pasar desapercibida.
No cómo su hermana.

-¡Wuju-júuuuuuu! ¡Colega, éste hotel es la caña! Conque así viven los pijos y los ricos, ¿eh? No está mal. ¡Podría acostumbrarme! Ésto es tan lujoso que creo que voy estornudar polvo de diamantes.- decía la extrovertida y guapa Faline, admirando todos los muebles que veía a su alrededor.

-Faline, baja la voz.- inquirió su gemela menor en un leve y suave susurro, sin moverse del sillón en el que había tomado asiento.

Pero Faline caminaba tanto y tan lejos de ella que apenas la escuchó. Y no le hizo ni caso.

-Dios, ¿ésto que hay incrustado en el mostrador es un diamante?- se asombró, pasando el dedo sobre el mostrador de recepción. El hombre vestido de uniforme, recepcionista, soltó una ligera carcajada.-No, en serio, ¿es un diamante?-

-De imitación.- respondió cortésmente el recepcionista, mirando alegremente a Faline, contagiado del entusiasmo que ésta desprendía.-Puede que ésta ciudad sea la más elegante del mundo, pero el diamante no es un material tan común cómo para usarlo en mostradores. Pero ésto que contemplas aquí incrustado son perfectas imitaciones.-

-Uah...- jadeó Faline, frotando el diamante falso con la yema del dedo índice.-¿Puedo llevarme uno a casa?-

-Dudo que pueda adquirir uno, las imitaciones buenas son casi tan caras cómo los diamantes de verdad.- contestó de nuevo el recepcionista, apoyando ambas manos en el mostrador.

-Entonces, ¿qué sentido tiene hacer imitaciones?- preguntó Faline frunciendo el ceño. Pero Kai la agarró del brazo y la arrastró lejos de allí antes de que el recepcionista pudiera responder. La sentó en una butaca junto a su gemela.

-Quieta ahí.- pidió mirándola directamente a los ojos.

-¡Jo, Kai, eres un aguafiestas! Si no le molaras tanto a mi hermana, yo ya te habría descuartizado.- amenazó Faline, quejándose.

Las mejillas de Celine se encendieron de un rojo saturado y sus ojos se abrieron cómo platos mientras le propinaba una palmada a su hermana gemela en el brazo.

-¡Pero cállate!- gritó, avergonzada.

-¡Au!- Faline se frotó el brazo.-Pegas fuerte, ¿lo sabías?-

Kai también se sonrojó mientras miraba a Celine de reojo. Ésta le sostuvo la mirada unos momentos y acto seguido clavó sus ojos color celeste en el pulido suelo a baldosas doradas y negras, agarrándose nerviosa el dobladillo de su lisa falda color rosa pastel. Los demás seguían atareados organizando sus rutas por París, hablando entre ellos atropelladamente.

~~~

Lejísimos de allí, en Nueva York, Valery y Brianna estaban esperando su avión para salir hacia París junto a Scott y la nueva mascota de Valery, la cuál, por cierto, seguía sin nombre. Los pasillos del aeropuertos, repletos de sillones, estallaban de impaciencia silenciosamente. Ambas amigas estaban sentadas en un par de butacas colocadas juntas. Las dos llevaban vestidos sencillos y cómodos y el cabello suelto. Cada una sostenía una revista, y las dos leían en silencio.

-¿Encuentras algo?- preguntó Valery a su amiga, sin apartar la mirada de su revista.

-No. Ésta revista sobre nombres para mascotas es totalmente inútil.- se quejó la morena.

-Será mejor que pensemos un nombre para la pequeña en vez de seguir buscándolo.- aclaró Valery cerrando sus respectiva revista y colocándola sobre la mesa que tenía al lado del sillón.

-Vale.- Brianna hizo lo mismo.-¿Qué propones? Debemos pensar en un nombre que le pegue.-

-¿Qué tal Ángela? Es cómo un angelito de la guarda, trató de defenderme.- opinó la rubia.

-¿Ángela?- su amiga frunció el ceño.-Ni de coña. Es un nombre demasiado humano para un perro.-

-Hay mascotas con nombres de personas...- replicó ella.

-Pero éso es una horterada.- añadió Brianna.-Ponle un nombre con clase. Me sorprende que no se te ocurra nada bonito y adecuado con lo elegante que eres para los nombres.-

-¿Rubí?- propuso Valery.

-Mmm... No.-

-¿Victoria?-

-No, por Dios.- Brianna reprimió una risita.-¿Qué me dices de Cloella?-

-Muy extravagante.- Valery arrugó la nariz.

-¿Mishi?- probó Brianna de nuevo.

-Suena a nombre de gato.- desaprobó la rubia.-A mí me gusta también Ámbar.-

-¿Y qué tal Marienne?-

-¡Brianna!- Valery se echó a reír.-¡No puedo imaginarme a la pequeña llamándose Marienne!-

-Hummm...- Brianna se rascó la barbilla.-¿Princess?-

-Muy pijo, aunque podría funcionar.-

-¡YA SÉ!- el rostro de Brianna se iluminó de golpe.-Podemos mezclar nuestros nombres para formar el suyo.-

Su amiga parpadeó.

-¿Eh?-

-Por ejemplo.- aclaró Brianna.-Podemos llamar a tu perrita algo cómo "Brialery" o "Valianna."-

La rubia parpadeó sus ojos azules de nuevo y acto seguido sonrió e hizo palmas.

-¡Me encanta! ¡Así su nombre será una mezcla de los nuestros!- exclamó.

-¿Y qué tal "Briannery"?- añadió Brianna ante el entusiasmo de su amiga.-O "Valerianna".-

-Me gusta el último que has propuesto.- indicó Valery gentilmente.-Valerianna. Suena muy armónico.-

-Entonces listo.- zanjó Brianna con una sonrisa.-La pequeña ya tiene nombre. Valerianna. ¿Ves qué fácil?-

-Gracias por tu ayuda.- Valery se echó a reír.

Scott legó en ése mismo instante. Llevaba tres pequeñas bolsitas de cartón de una cafetería, en la cuál había comprado el desayuno para su novia, la amiga de ésta y él. Le tendió una bolsita a cada una, quedándose él con la única bolsita restante.

-Donuts y botellas de agua para las damiselas.- anunció solemnemente.-He preguntado por el animalito y ya lo están llevando al avión. En media hora subiremos nosotros.-

-Qué amable, gracias.- sonrió Brianna abriendo la bolsita. Dentro había un donut dentro de una cajita de plástico y una pequeña botella de agua.-Al menos así quizá no tengamos que probar la comida asquerosa del avión.-

-Volaremos en primera clase.- repuso Valery.-Ahí no existe la comida asquerosa.-

Brianna rodó los ojos. Scott se sentó a su lado, quedando ella en medio de su novio y su mejor amiga, y los tres empezaron a comer con una sonrisa. Pero, pese a ello, aquél viaje provocaba una gran dosis de nervios. 
Sobretodo en Valery y Brianna.

~~~

Melanie entró en la mansión, cerró la puerta y apoyó la espalda en ésta. Un dolor agudo se extendía por todo su cuerpo desde hacía un par de horas, y no sabía por qué. Se sentía realmente extraña. Confundida, analizó su estado; se sentía muy pesada. Más perezosa de lo habitual. Ligeramente molesta. Desde su retraso menstrual (el cuál ya parecía estar resuelto, puesto que de vez en cuándo manchaba tras ir al baño) no había parado de sentirse algo decaída, aunque fuera feliz o hiciera algo que le encantara. No se sentía deprimida, pero sí más sensible de lo normal. Su dolor en la zona de los ovarios era increíble, así cómo los riñones. 

-Hola, Mel, ¿todo bien?- preguntó Kea saliendo de la cocina junto a Monique. Ambas iban agarradas del brazo y con las cabezas cercanas, haciendo que el liso y largo cabello naranja de Kea contrastara con los pronunciados rizos negros de Monique.

-Sí.- la castaña sonrió falsamente.-¿Habéis visto a Janis?-

-Claro, muchas veces, su habitación es la de arriba en el tercer pasillo...- empezó a explicar Monique con su característica inocencia.

-No, me refiero si sabéis dónde está. Ahora.- se corrigió Melanie, olvidando que la ingenua, francesa y siempre feliz Monique era bastante espesa de mente.

-Ehmmm...- ésta se mordió el labio inferior, alzó sus ojos verdosos y empezó (por increíble que parezca) a pensar.

-No hemos visto a Janis desde la hora del desayuno, allá sobre las ocho.- respondió Kea la pregunta que había hecho su amiga.-Creo que se fue a comprar. ¿Por qué? ¿Necesitas algo?-

-Mmmmm...- seguía pensando Monique en voz alta.

-No, no necesito nada, sólo saber si estaba presente o no. Me gustaría que tomásemos un café las cuatro juntas o algo, necesito despejarme de tanto estrés con el trabajo.- sonrió Melanie, alejándose, al fin, de la puerta y dirigiéndose al salón. Lo que decía era verdad. Sobretodo, sentía la imperiosa necesidad de estar con sus amigas y recibir su incondicional apoyo para sanar su estado de ánimo, que inexplicablemente caía en picado a cada segundo.

-Quizá a otra hora.- repuso Kea, echándose un liso mechón de cabello pelirrojo detrás del hombro.-Ahora mismo Monique y yo debemos hacer la limpieza de verano y sacar toda nuestra ropa de la temporada. ¿Quieres echarnos un cable?-

-No, en otro momento.- suspiró Melanie, desganada. Se sentía anormalmente cansada, y no sólo por el trabajo. Ella sabía que normalmente, desfilar y posar no la cansaban tanto. Había algo más, pero ¿qué?

-Mmmm...- Monique continuaba pensando en una respuesta para Melanie.

-Monique, déjalo, ya le he respondido yo.- susurró Kea, molestada por el sonido que hacía su amiga, mientras tiraba del brazo de ella para conducirla a las escaleras.

-¿De verdad? Haberme dejado responder, ya casi recordaba si había visto a Janis o no.- se quejó la morena. Su pelo largo y rizado se parecía al de la princesa Merida de Brave, sólo que el de Monique era negro y estaba más peinado.

Ligeramente decepcionada al saber que de momento no disponía de sus amigas, Melanie se dejó caer en el sofá de una manera precipitada y poco elegante, cuándo normalmente ella era sutil hasta para estornudar.

-¿Qué pasa contigo, Melanie?- se preguntó a sí misma en un susurro.

En aquél momento notó que se le retorcían las tripas. Tal vez de hambre, aunque no podía ser ya que pocas horas atrás había desayunado mucho. Suspiró y cerró los ojos. Tenía sueño, o tal vez se sentía simplemente cansada. Frunció el ceño al notar de nuevo una punzada de dolor en sus tripas. Se preocupó seriamente pero logró mantenerse calmada, sin mover ni un músculo. Ni siquiera abrió los ojos. Permaneció sentada, inmóvil, con las manos sobre sus rodillas descubiertas debido al vestido rojo liso y por encima de las rodillas que llevaba en ése momento. Sintió un calambre en la tripa.

-¡Agh!- abrió los ojos y no pudo evitar bajar la mirada a su vientre. 

Aquella punzada había sido más intensa, realmente fastidiosa y agónica. Su vientre se contrajo y a la modelo le entraron ganas de vomitar. Palideció hasta quedarse cómo el papel, y, procurando no entrar en pánico, se colocó ambas manos sobre la tripa y presionó ligeramente. Aquello alivió el dolor. Suspiró.

-Ahora en serio, ¿qué pasa conmigo?- le preguntó al aire, mirando hacia un punto indefinido, tratando de poner sus pensamientos en orden. Ella siempre le buscaba una explicación a las cosas. Y ésta vez no iba a ser diferente.

~~~

Zayn, Perrie, Niall, Aly, Louis y Eleanor se dirigían juntos a una suite que compartirían los séis. Eran las únicas parejas estables del grupo, de modo que ellos iban a dormir en una suite grande y espaciosa, con salón de estar, tres habitaciones y tras baños. Cada pareja compartiría ambas cosas.

-A la hora de ver la tele, me pido el mando en primer lugar.- pidió Zayn mientras los séis caminaban por aquél elegante pero largo pasillo. Los encargados de las maletas, los botones, iban tras ellos portando un numeroso y variado equipaje.

Al oír aquello, Perrie soltó una carcajada.

-Zayn, mi amor, apenas veremos la tele.- dijo peinándose con los dedos su brillante y lacio cabello rubio, suelto y cayendo en capas sobre sus hombros.-Y el poco tiempo que la veamos, yo seré la primera en tomar el mando.-

-Ni lo soñéis.- inquirió Niall.-El mando primero para mí. Y luego para Aly.-

-Cómo piensas en mí...- musitó Aly, medio en ironía medio en serio, poniendo una mano en el hombro del irlandés y dándole un seductor beso en la mejilla.-Pero de todas maneras, el mando de la televisión debe ser MÍO primero.-

-Bien, debo decir que soy el mayor del grupo, y que cómo tal, mi deber es ser responsable y poner paz entre todos vosotros.- intervino Louis, hablando de repente.

-Así se habla mi amor.- sonrió Eleanor agarrándolo del brazo para seguir caminando junto a él.

-El mando para mí primero y punto.- añadió el chico.

-¡¡¡LOUIS!!!- amonestaron todos mirándolo, especialmente Eleanor con una voz chillona.

-¿Qué?- el cantante sonrió inocentemente y examinó con sus ojos azules a sus acompañantes, que seguían caminando junto a él por el pasillo.-¡Sólo intento poner paz!-

-¿Sabéis?- dijo Niall.-Creo que lo más correcto es que el mando lo coja Eleanor, es la única que no lo ha pedido en ningún momento.-

-Es verdad.- asintió Perrie.-Es la más madura y responsable de aquí.-

-Cierto.- asintió Aly con la cabeza.

La castaña sonrió, parpadeando melindrosamente.

-Gracias, chicos.- dijo con voz dulcísima.-Me alegra ver que habéis caído en mi trampa.-

-¿Cómo?- inquirió Zayn frunciendo el ceño.

-No he pedido el mando aposta para que me lo cedierais al demostrar ser más madura.- Eleanor sacó la lengua a su acompañantes y echó a correr refinadamente hacia la puerta de su suite.

-¡La madre que la parió!- exclamó Perrie deteniéndose en seco y poniendo las manos en sus caderas.

Louis, Niall, Zayn y Aly se echaron a reír. Segundos después llegaron a la puerta junto a Eleanor. Uno de los botones dejó la maleta que llevaba en el suelo y, empleando una llave, abrió la puerta. Los séis jóvenes entraron, y, tras ellos, el resto de botones. Dejaron las maletas en el suelo y se retiraron a toda prisa para seguir con su trabajo, cerrando la puerta de la suite al salir.

-¡Guau!- exclamó Aly mirando alrededor.-¡Todo ésto es...!-

-¡Fabuloso!- corroboró Eleanor acariciando una pared color arena.

Perrie corrió hacia el sofá color rojo rubí del lujoso salón de la suite. Acto seguido se tiró en plancha sobre éste. Una vez ahí, se incorporó, sentándose y admirando el decorado.

-Ésto es la caña.- sonrió, emocionada.-Qué suite tan preciosa...-

-Vamos a ver los dormitorios.- repuso Zayn cogiéndola de la mano. La ayudó a levantarse del sofá y ambos corrieron hacia una puerta aleatoria.

-Ven, Eleanor.- Louis rodeó la cintura de su novia con un brazo, dispuesto a que ambos fueran también a su respectivo dormitorio.

-Aly, ven.- sonrió Niall cogiendo a su chica de la mano.-Quiero enseñarte el dormitorio que reservé. No sabía que fuera de una suite para séis, pero aún así verás cómo es precioso.-

Aly miró a su chico, expectante. Ambos fueron a la puerta más cercana de la suite, y cuándo Niall la abrió, ambos entraron despacio y divisaron un precioso dormitorio, tan elegante cómo el resto de la suite y del hotel.

-¡Niall! ¡Es precioso!- dijo ella sonriendo y admirando los lujosos y pequeños detalles. Deslizó una mano por la pared, que parecía haber sido cuidadosamente esculpida por artistas.

-Los dormitorios de Zayn, Perrie, Louis y Eleanor son parecidos, casi iguales a éste.- comentó el rubio admirando la habitación.-Pero éste es el más bonito de la suite que compartiremos los séis.-

-¡Eres un amor!- Aly se rió y abrazó a su novio.-Creo que debería darte un premio por esforzarte tanto en conseguir sitios bonitos...-

-¿De verdad?- Niall sonrió pícaramente.

Aly se acercó a él sonriendo y le besó en los labios por unos instantes con dulzura y entusiasmo. Al finalizar el proceso, se separó, terminando el beso entre ambos, y dijo tranquilamente:

-Sí, pero ahora mismo no. Hay que deshacer el equipaje y supongo que la pandilla querrá ir a ver París. Además... ¡yo también!- gritó las dos últimas palabras eufóricamente mientras corría hasta salir de la habitación.

Niall suspiró con una sonrisa y puso los ojos en blanco. Las tres parejas cogieron sus respectivas maletas, aún situadas en la entrada del salón de la suite, y, dirigiéndose a sus dormitorios, deshicieron el equipaje, colocando sus prendas de ropa en los enormes armarios. Una vez que terminaron, bajaron de nuevo a la recepción del hotel. Todos los asistentes al viaje habían quedado en que se reunirían allí al terminar de instalarse en sus habitaciones.
Los séis jóvenes tomaron asiento en unos cómodos y bonitos sofás de recepción y esperaron pacientemente a que llegaran los demás. Harumi, las gemelas, Mairi y Harry se presentaron en seguida. Pasados unos diez minutos más, todos estaban ya allí, listos para salir a explorar París. Salieron del hotel, y, quedándose a un lado de la puerta, notando la suave brisa, formaron un pequeño corrillo para hablar y organizarse.

-Bien.- dijo Liam desdoblando un mapa.-En el mapa he trazado una ruta que pasa por los lugares más interesantes de París, tales cómo la Torre Eiffel, el Museo del Louvre, el Arco del Triunfo, la Universidad de París, el bonito Palacio de Versalles, la catedral de Notre Dame y muchos más. Obviamente no estáis obligados a seguir la ruta, podéis ir por dónde queráis, pero sí que es necesario que todos tengáis el mapa para no perderos.-

Los demás amigos desdoblaron sus mapas, Liam había dado una copia del mapa con la ruta marcada a todos y cada uno de los presentes. Si no querían seguirla, por lo menos podrían usar del mapa para saber cómo volver al hotel a pie.

One Direction, Aly y Harumi enseguida tuvieron claro que irían juntos. Eleanor, Perrie, Sarah y Mairi irían juntas a mirar tiendas. Toby y Alfred (el amigo que vivía con él y con Kai) quisieron organizarse para ver un poco de todos, y Faline insistió en acompañarlos, encontrándose más a gusto con aquellos dos chicos que con, según ella, la aguafiestas tímida de su gemela menor. Por lo que Celine y Kai quedaron a solas para pasear los dos por aquellas calles.
Pese a que habían formado grupitos y habían tomado rutas diferentes para pasear, todos iban en una dirección (curioso, ¿no?), la misma, para ser exactos, ya que habían quedado en reunirse junto a la Torre Eiffel en aproximadamente 20 minutos para que cada uno le aclarara a Liam la ruta que iba a hacer y que así éste no se preocupara. Así que todos se dirigían hacia la Torre Eiffel, pero algunos por rutas distintas. Así, todos verían las tiendas que más les interesasen.

-¡Ésto es genial!- decía Harumi.-Ya apenas recordaba nada de París... ¡Sólo que es mejor en persona que en las fotos!-

-Todo es mejor en persona que en las fotos.- replicó Harry.-Sino, míranos a nosotros. Nuestras fans saben que vernos en persona no se puede compara con ver una foto nuestra por internet.-

-Claro.- ironizó Aly.-Os recuerdo que la primera vez que os vi en persona me dio exactamente igual.-

-Porque tú no eras directioner cuándo nos conociste.- Harry le sacó la lengua.

-Y precisamente por éso ahora estoy dónde estoy.- Aly hizo el mismo gesto, mostrándole su lengua rosada a Harry.

-Dios.- Liam se rió con suavidad.-Si me pongo a pensar en todo lo que ha pasado desde el día que os conocimos a vosotras dos, me explotaría la cabeza.- dijo mirando a Aly y a Harumi.

-Es raro que no te haya explotado ya con la cantidad de libros que lees.- masculló Zayn por lo bajo.

-¿Qué?- Liam lo miró.

-Naaada, nada...- disimuló el cantante de pelo negro mirando hacia el cielo.

-Tengo que pensar una manera de encontrarme con Melanie de una manera bonita y especial, quiero darle una sorpresa y no que no olvide éste día nunca.- habló Liam mirando tranquilamente los edificios.-Ambos lo pasamos muy mal cuándo ella se vino aquí de vuelta. Nos hemos echado mucho de menos.-

-Es perfecta la idea que has tenido de viajar hasta aquí.- sonrió Aly.-Tú le das una sorpresa y nosotros disfrutamos de éste lugar. Además, ¡yo también tengo muchas ganas de abrazarla de nuevo!-

-¡Sí, yo igual!- Harumi hizo palmitas y sonrió alegre.

-Todo ésto va a estar genial.- asintió Zayn con la cabeza.-Estoy convencido.-

-Y que lo digas. ¡Ésta ciudad es una maravilla!- corroboró Louis acariciando una elegante farola negra.

Los siete amigos siguieron paseando por las calles parisinas con despreocupada alegría. Aquél viaje iba a cambiar sus vidas, cosa que ellos no sabían. Pero, ¿para bien o para mal? Éso sí que no lo sabía nadie.
No muy lejos de allí, Kai avanzaba lentamente por otras calles, seguido por Faline. Ambos lo admiraban todo. Los edificios eran muy bonitos, la gente iba elegantemente vestida, y se respiraba por la calle un aroma suave y agradable, parecido al de la colonia Nenuco. El chico metió ambas manos en los bolsillos de su chaqueta vaquera desabrochada, la cuál dejaba al descubierto una camiseta de tirantes blanca. Los dos estaban callados, en silencio, hasta que Kai lo rompió:

-Es todo muy bonito, ¿verdad? Yo siempre quise visitar ésta ciudad.- dijo dirigiendo la mirada a Celine.

-Sí, la verdad es que París es una preciosidad.- sonrió Celine.

-¿Te apetece entrar en alguna tienda antes de reunirnos con los demás en la Torre Eiffel?- preguntó.

-¿Eh?- Celine parpadeó.-No, no creo que sea buena idea. Me distraigo con mucha facilidad mirando cosas y llegaremos tarde.-

Kai soltó una pequeña carcajada y elevó al cielo sus ojos azules.

-Dicen que París es la ciudad del amor.- comentó tranquilamente.

Celine se sonrojó y miró hacia su derecha, contemplando las tiendas mientras caminaba despacio.

-E-éso dicen.- corroboró.

-¿Será verdad?- sonrió él.

Celine lo miró de reojo con las mejillas ardiéndole. Se abstuvo de responder, sintiendo que sus tripas se agitaban con la misma violencia que su corazón. Respiró profundamente y trató de tranquilizarse pensando en que no debía alterarse tanto. Pero no podía evitarlo: su corazón se le salía del pecho. Siguieron paseando, permitiendo que entre ellos se formara un denso silencio. Kai sabía que a Celine le incomodaba hablar demasiado debido a la timidez, y él lo entendía y lo respetaba. De modo que no trató de hablar más, esperando a que la chica le hablase demostrándole así que tenía ganas de conversar. Siguieron caminando en silencio hasta que llegaron a la zona de la Torre Eiffel. Se acercaron al parque que la rodeaba, el famoso Campo de Marte de París. La Torre Eiffel era mucho más grande de lo que parecía en un principio. Era altísima, imponente y había que echar la cabeza totalmente hacia atrás para ver la punta, la cuál parecía tocar el cielo.

-¡Hola!- saludó Kai a los demás alzando una mano.

La mayor parte del resto del grupo ya se encontraba allí. One Direction, Aly, Harumi, Perrie, Eleanor, Mairi y Sarah. Les devolvieron el saludo a Kai y Celine. Sólo faltaban por llegar Faline, Toby y Alfred.

-¿Os apetece subir?- preguntó burlonamente Kai, señalando la Torre Eiffel con un dedo.

-¡Ni hablar!- Eleanor tuvo un escalofrío y se agarró del brazo de Louis.-¿Tienes idea de lo alto que está éso?-

-Quizá otro día.- corroboró Perrie ahuecándose los cabellos rubios con cuidado de no estropear su esmalte de uñas negro. Acto seguido miró a Zayn y le sonrió felizmente.-Ahora mismo prefiero que vayamos de paseo, me apetece caminar.-

-Y a mí.- sonrió Mairi, absorta en su chica favorita de Little Mix.

-Yo siempre quise ver el Museo del Louvre.- habló Sarah acercándose a Kai y a Celine. Le sonrió coquetamente a Kai.-He oído que hay unos cuadros impresionantes...- añadió con segundas, mirando al rubio arriba y abajo. Al menos aquella vez Valery no estaba presente y sólo tenía que competir contra Mairi, lo cuál, para ella, era fácil.

Kai le devolvió la sonrisa a Sarah, pero, de todos modos, cogió una de las manos de Celine y la apretó fuertemente, haciendo que la chica se sonrojara mirándolo con los ojos abiertos.

-Sí.- comentó, mirando directamente a Sarah a los ojos y sin borrar su educada sonrisa.-Éso he oído yo también.-

Sarah parecía muy ofendida: su ceño estaba fruncido y se dió media vuelta, alejándose de ambos. Mairi también se percató de que Kai había tomado a Celine de la mano. La pelirroja se mordió el labio inferior con fuerza. Sarah llegó junto a ella y ambas cruzaron los brazos a la vez, resoplando con la misma expresión y mirando con celos a los dos jóvenes. Celine se sintió incómoda ante los celos de las dos chicas, pero no obstante, no dijo nada. Nadie se habría esperado aquello. ¡Ésta vez, Kai había demostrado que no le interesaba ninguna más que Celine! Y es que el chico quería que Valery, Mairi y Sarah (en éste caso sólo las dos últimas) dejaran de pelearse por él en vano, porque él sólo tenía ojos para la chica a la cuál le estaba sosteniendo la mano en aquél momento. Los demás no les prestaban mucha atención debido a que Liam había seguido indicándoles lugares interesantes que encontrarían por allí.

-Recordad que, en caso de que os perdáis, podéis preguntar a cualquiera que sepa un poco de nuestro idioma, coger un taxi o llamarme para que os indique por dónde podéis volver.- anunció Liam doblando su mapa.-Cuándo veníamos en el avión me leí una guía sobre París y me he memorizado el nombre de unas cuantas calles y su ubicación, así que si necesitáis ayuda llamadme por teléfono y procuraré indicaros dónde estáis y cómo volver al hotel.-

-Entonces el hotel es, por así decirlo, nuestro punto de partida.- rió Niall.

-Exacto.- Liam dio una palmada, alegre al ver que Niall había captado la idea.-Es el lugar del cuál saldremos cada día, así que ya lo tenemos más que ubicado y a partir de el hotel ya sabemos hacia dónde ir y adónde nos llevan las calles.-

-No creo que sea tan fácil perderse.- comentó Harumi.-Es decir, nosotros sabremos mirar alrededor y reconoceremos calles.-

-En ése caso, ¡a explorar París!- gritó Louis con su característica alegría.

El único y gran grupo enseguida se dividió en numerosos grupos más pequeños. Cada grupo cogió un camino distinto y al final aquella zona del Campo de Marte quedó vacía. Minutos después llegaron allí Faline, Toby y Alfred, pues llegaban con retraso.

-¡Por fin llegamos!- exclamó la chica, sonriente.-Nos hemos entretenido un poco mirando los edificios pero...- se calló al notar que el grupo no estaba.

Alfred y Toby llegaron al lado de ella.

-¿Dónde está todo el mundo?- preguntó Toby encogiéndose de hombros.

-Creo que hemos llegado un poco tarde.- corroboró Alfred con una risita nerviosa, rascándose la nuca.

-Vaya unos panolis, ni siquiera nos esperan.- la chica frunció el ceño, enfadada, y cruzó los brazos sobre su camiseta negra con el símbolo de AC/DC estampado en color rojo brillante.

-Ignóralos, ¿vamos a una tienda de videojuegos?- propuso Toby con notable entusiasmo, sonriendo.

-¡WEEE!- gritaron Alfred y Falien a la vez, ambos alzando los brazos al cielo en señal de aprobación.

~~~

Había sido una tarde llena de diversión. Eran ya las cinco y media de la tarde, y los dieciséis jóvenes llevaban horas y horas dando vueltas por París. Al sentirse agotados, regresaron al hotel. Claramente darían más paseos y más cortos, algunos sólo para admirar la ciudad, pero en aquellos momentos necesitaban descansar urgentemente debido a todas las vueltas que habían dado por aquella gran ciudad. ¡Estaban molidos!
Liam estaba aún planeando en cómo sorprender a Melanie. El cantante se encontraba sentado en un sofá de uno de los pasillos del hotel, pasando las páginas de una revista de moda en la que Melanie era portada.

-Mel, ¿cómo podría encontrarte?- se preguntó en voz baja, acariciando el rostro de su novia en la foto.

Pasó otra página y divisó una foto que parecía un collage, dividida en cuatro pequeños cuadrados. En uno de ellos salía Melanie, y en los otros, tres modelos a las que Liam no conocía. Leyó intrigado: al lado del rostro de cada una de las cuatro chicas se leía su nombre. Leyó los nombres "Janis, Kea, Monique" y empezó a leer la página, intrigado, al terminar de mirar la imagen.
"Melanie Charles, Janis Velvetson, Kea Dunbrock y Monique Rousseau, las chicas de la foto, son las cuatro modelos más famosas de éstos últimos meses, y es que las cuatro señoritas son jóvenes, guapas y muy talentosas a la hora de colocarse delante de una cámara o encima de una pasarela. Éstas cuatro chicas viven actualmente en una mansión junto a numerosas modelos más, ya que la élite de modelos actuales de París están obligadas a vivir juntas durante época de trabajo, y sólo pueden vivir en sus respectivos hogares durante vacaciones."

Liam sonrió, ¡era lo que estaba esperando! Pero no sabía dónde se encontraba la mansión dónde vivían las modelos. No obstante, intrigado por aquél artículo, siguió leyendo atentamente:

"Monique, una de las modelos francesas de la mansión, hace que nuestro país se enorgullezca al tener bellezas naturales y discretas cómo ella, siendo, desde hace cinco meses, la modelo de cabello más famosa de toda Francia. Su larga melena negra y rizada está presente en todos los anuncios de champú que salen en televisión. Y gracias a sus ojos verdes, las fotos sobre productos de rímel se han disparado. Kea también muestra un gran potencial cómo modelo. Su hermoso color de cabello es lo que la hace destacar, ya que es la única modelo pelirroja de la mansión. Su melena larga hasta los codos, lisa y de un cálido color naranja hace babear a todos los peluqueros a la hora de peinarla para una sesión fotográfica. Su color de pelo contrasta con sus angelicales ojos azules. Janis es la modelo usada para la ropa informal pero con estilo, puesto que sus ojos verdes, pelo rubio corto y facciones determinadas la hacen una percha perfecta para complementar un look casual con una cara preciosa. Y para el final de ésta columna sobre "LAS CUATRO GRANDES" hablaremos de la más famosa, Melanie, la chica que sale en la portada de éste número de la revista, una modelo de cabello castaño, ojos marrones y expresión dulce que parece ser la típica chica a la que todos querríamos pedirle consejo. Ésta modelo destaca por ser la actual novia de Liam Payne, miembro de la famosísima banda británica-irlandesa One Direction. Actualmente se está preparando una línea de ropa, complementos y peinados que sólo presentarán éstas cuatro chicas, y otra aparte para que las modelos restantes no se sientan celosas. La nueva línea se basará en estampados florales, militares, inspirados en animales, bolsos de doble cremallera..."

Liam dejó de leer al darse cuenta de que el resto del artículo trataba sobre la moda que Melanie y sus tres amigas presentarían. Suspiró y se incorporó, poniéndose aún más cómodo en aquél sofá del pasillo del hotel. Al menos ya sabía algunos datos más sobre cómo vivía Melanie allí, en París. Llamarla para darle la sorpresa lo estropearía todo... ¿Qué podía hacer?
En ése momento una guapa pelirroja pasó por allí. No era Mairi, pero de todos modos tenía ojos azules, larga melena pelirroja hasta los codos y llevaba un vestido informal y ceñido de color rojo oscuro y manga corta, junto a unos tacones negros y un bolso negro colgando del brazo derecho. Caminaba con glamour y elegancia, cómo una modelo... Liam se fijó en ella en cuánto pasó por delante del sofá dónde él estaba sentado y en aquél momento el cantante entrecerró los ojos, enderezó la revista y miró de nuevo la foto del artículo que acababa de leer. Su mirada se clavó en la modelo pelirroja. Era ella, ¡era la chica que acababa de ver pasar!  Releyó el nombre de la modelo en la revista para poder llamarla y rápidamente se puso de pie, dejando al revista sobre el sofá del pasillo, y echó a andar rápidamente, casi corriendo, tras la chica. En efecto, se trataba de Kea.

-¡Perdona!- gritó casi alcanzándola. Ella se giró, confundida, y lo miró.-Perdona.- repitió Liam llegando junto a ella, jadenado.-Eres Kea Dunbruch, ¿verdad?-

-Dunbrock.- corrigió ella con una sonrisa.-Encantada. Tú eres Liam Payne, de One Direction. ¡Es un placer conocerte!-

-Igualmente.-

Ambos se dieron dos besos en las mejillas, puesto que en Francia era de buena educación saludarse así.

-¿En qué te puedo ayudar?- preguntó la pelirroja una vez que se separaron.

-Conoces a Melanie, ¿verdad? Melanie Charles.- preguntó Liam educadamente.

-¡Claro que la conozco! Vivo con ella, ambas somos miembros de una élite de modelos de ropa, peinados... Además, es mi mejor amiga, y para colmo está todo el día hablando de ti.- soltó una risita al finalizar.

Liam se sonrojó al pensar aquello. ¡Melanie hablaba de él a sus amigas! Apartó aquél pensamiento de su mente y carraspeó para que no le temblara la voz de emoción. Aquella guapa y joven pelirroja podría ser la clave para darle la sorpresa a Melanie.

-Verás, estoy aquí de viaje.- apuntó sonriendo.-He venido con mis amigos a visitar París, aunque mi principal intención es darle una sorpresa a Melanie, puesto que hace mucho que no la veo y nos echamos muchísimo de menos.-

-Ajá.- la pelirroja asintió, comprendiendo.

-Y ahora que te he visto pasar he pensado que quizá podrías ayudarme.- añadió él con el rostro iluminado de felicidad.

Kea volvió a asentir, aunque no escuchaba del todo a Liam, pues estaba perdida en sus propios pensamientos. El corazón le empezó a latir con un poco más de fuerza en el pecho. No porque le gustara Liam ni porque hubiera hecho nada malo, sino porque la llegada de Liam podría interferir en el mal estado actual de Melanie, además de que el cantante podría enterarse del retraso menstrual que la chica había tenido poco tiempo atrás y éso supondría un problema para ambos enamorados.

-Sí, sí, ehm... ¿Cómo puedo ayudarte?- repuso Kea espabilando, pensando que estaba siendo algo maleducada al no prestarle demasiada atención a Liam.

-Me gustaría que quedaras con ella delante de la Torre Eiffel ésta tarde.- sonrió Liam.-Una vez que llegue la hora de vuestra quedada, no vayas, iré yo. Así podré darle una sorpresa.-

Kea se sintió dividida en dos. ¿Debería avisar a su mejor amiga para que disimulara su mal estado? No obstante, sabía que Liam le pedía aquello con buena intención, así que asintió con la cabeza, poniendo en sus labios una sonrisa educada.

-Vale, me parece muy buena idea.- comentó con su voz suave y femenina.-Estoy segura de que se llevará una tremenda alegría.-

-¿Tú crees?- Liam sonrió aliviado.-Éso espero, quiero darle una sorpresa.-

-Lo conseguirás, no te preocupes. Dame tu número si no te importa, lo necesitaré para avisarte de cuándo Mel esté en la Torre Eiffel.- objetó la modelo amablemente.

-Claro, un momento.- Liam se sacó su teléfono móvil del bolsillo de su elegante chaqueta.

Kea hizo lo mismo, sacando su móvil de su bonito bolso negro. Ambos jóvenes intercambiaron sus números de teléfono, y al finalizar, Liam se guardó su móvil, mientras le devolvía el suyo a Kea.

-Gracias.- dijo Kea gentilmente, alisándose la falda lisa de su vestido rojo oscuro, y acto seguido recogió su móvil de la mano de Liam.-Te mandaré un mensaje en cuánto Melanie esté frente a la Torre Eiffel. Yo iré para asegurarme de que está allí, y entonces te mandaré el mensaje para que vayas y le des la sorpresa.-

-Fantástico, gracias Kea, de verdad.- agradeció Liam con una bonita sonrisa.

-Si Melanie no quiere salir te mandaré otro mensaje para avisarte, aunque haré todo lo posible para convencerla.- añadió la pelirroja. Recordó cuándo trató de convencer al fotógrafo Pierre para que Melanie pudiera descansar en vez de hacer la sesión fotográfica. No funcionó, pero ella sabía que Melanie era más fácil de convencer que Pierre.

-Vale, estupendo. Gracias de nuevo.- Liam se despidió con la mano, alejándose.

-No hay de qué.- contestó Kea elevando la voz mientras se dirigía a la salida del hotel.

Poco antes de cruzar la salida se detuvo y se quedó unos segundos pensando. Acto seguido se dijo en voz alta:

-¿Y yo para qué había venido a éste hotel?- pensó unos segundos y finalmente se dio una palmada en la frente con la mano.-¡Ah, sí! ¡Las galletas de Monique!-

Se giró de nuevo, y en vez de salir del hotel, se adentró de nuevo en él. Y es que su amiga Monique adoraba comerse unas galletas que sólo vendían en el restaurante de aquél hotel y había mandado a Kea a comprárselas.

Veinte minutos después Kea llegó a la mansión, llevando ahora una bolsa de galletas junto a su bolso.

-¡Moniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiique!- chilló.-¡Tus galletaaaaaaaaaas!-

Se oyeron pasos apresurados en el piso de arriba. Acto seguido la modelo francesa bajó corriendo las escaleras, casi tropezándose. Se precipitó hacia Kea y le quitó la bolsa de galletas de las manos. Acto seguido plantó un sonoro beso en la mejilla de la pelirroja.

-¡¡Gracias Kea!! ¡Eres la mejor!- gritó mientras corría hacia la cocina, llevándose la bolsita con ella. Sus largos y fieros rizos negros rebotaban alrededor de su cabeza, cubriéndole toda la espalda.

-Mira que hacerme ir a un hotel sólo para conseguirte tus galletas...- Kea rodó los ojos y dejó su bolso en la mesita de la entrada. Se dirigió hacia el salón.-¡Melanie!- gritó al entrar.

Su amiga no estaba allí. Estaba en su dormitorio en el piso de arriba, tirada en su cama debido a los dolores que sentía. Ahora se habían calmado, pero igualmente se sentía débil y mareada. Prefirió no responder a Kea, y si ésta subía a su dormitorio, se haría la dormida.

-¡Melanie!- la voz de Kea sonó con urgencia.

Melanie desistió de su idea y se levantó de la cama. Pero enseguida las piernas le fallaron y cayó al suelo soltando un leve gemido. En la planta baja se escuchó aquello. Kea y Monique escucharon cómo algo caía al suelo en el piso de arriba. La pelirroja se quedó muy quiera. La cabeza de Monique asomó de la cocina.

-¿Has oído éso?- preguntó con una expresión asustada en el rostro.

-Claro que lo he oído.- repuso la pelirroja.

Ambas se miraron unos instantes, y acto seguido Monique salió por completo de la cocina y ambas chicas empezaron a subir apresuradamente las escaleras. Mientras, en su dormitorio, Melanie se esforzaba por subirse a su cama de nuevo. Un dolor agudo en su vientre y un mareo la castigaban sin piedad, haciéndola sentir vulnerable, pero con esfuerzo logró subirse a la cama, aunque tenía todo el cuerpo ligeramente dolorido debido a que se acababa de caer el suelo. Se incorporó de nuevo en la cama y se tapó con el edredón. En aquél momento se abrió la puerta y entraron Kea y Monique, muy asustadas.

-¿Melanie estás bien?- preguntó Kea acercándose rápidamente a la cama. Su lisa y sedosa melena anaranjada caía sobre su espalda y hombros de una manera suave y delicada, desde luego tenía un pelo envidiable.

Monique la siguió y se sentó sobre la cama, al lado de las piernas de Melanie.

-Sí, estoy bien, ¿por?- mintió la castaña.

-Hemos oído algo cayéndose al suelo. Estábamos en el piso de abajo y un ruido de aquí nos ha sobresaltado.- explicó Monique levemente angustiada.-¿Te has caído o algo?-

-¿Qué? No.- Melanie forzó una sonrisa, procurando parecer lo más natural posible.-Es mi bolso, que hace unos segundos se cayó al suelo. Lo he colocado mal sobre el mueble. Pero ya lo he recogido.- mintió.

Monique y Kea suspiraron a la vez, aliviadas. Monique se acordó de las galletas que Kea le había traído del hotel y salió corriendo del dormitorio de Melanie, dispuesta a comérselas. En aquél momento la pelirroja sonrió ampliamente, disponiéndose a llevar a cabo lo que Liam le había pedido.

-Escucha Mel, hace un día precioso.- empezó a decir.-Me apetece salir contigo a dar una vuelta. ¿Y si quedamos dentro de media hora enfrente de la Torre Eiffel?-

-No sé, Kea.- Melanie reprimió una mueca.-No me apetece mucho salir...-

-Venga, porfa.- insistió Kea sentándose en la cama y cogiendo las manos de Melanie.-Veremos tiendas y te invitaré a un batido de chocolate. ¿Te parece?-

Melanie meditó la respuesta. Salir podría ayudarla a dejar de pensar en sus dolores. Además, sólo tenía que tomarse unas pastillas para el mareo y listo. A ella le encantaba salir de paseo con Kea...

-Vale.- dijo al final.

-¡Sí!- Kea se alegró, había logrado hacer lo que Liam le había pedido.-Me voy a cambiar y he de salir a comprar esmalte de uñas. Nos encontramos en el Campo de Marte en media hora, delante de la Torre Eiffel.-

-Vaaaaaaale.- repitió la castaña, desganada.

-¡Eres la mejor!- Kea soltó las manos de Melanie y se levantó de la cama.-Te veo en un rato. ¡Adiós!- le lanzó un beso con la mano y salió del dormitorio.

Melanie suspiró, aún tumbada en su cama, observó el techo, agarró un cojín, y se lo puso encima de la cara, apretando su bonito rostro contra éste. En ése momento notó otro pequeño calambre en la tripa. Éste no le dolió, pero igualmente le fastidiaba. Decidió que si iba a tomarse unas pastillas para el dolor, aquél era el momento adecuado.

~~~

-¿Crees que éste vestido me hace parecer gótica?- preguntó Eleanor con su voz dulce, dando una vuelta sobre sí misma delante del espejo. Llevaba un vestido por encima de las rodillas totalmente negro.

-Para nada.- Perrie, sentada sobre la elegante cama, arrugó la nariz.

Ambas chicas estaban en el dormitorio de Eleanor y Louis. La aludida trataba de elegir un vestido para salir a cenar aquella noche con Louis, y Perrie la ayudaba sentada sobre la cama de la pareja. En aquél momento Aly entró en la habitación, puesto que la puerta estaba abierta de par en par y supo que se podía entrar.

-Hola chicas.- saludó.-¿Qué hacéis?-

-Perrie me está ayudando a escoger un vestido mono para ir a cenar ésta noche con Louis.- explicó la castaña, mirando a Aly.

-Qué bien. Oíd, ¿sabéis dónde están los chicos?- preguntó Aly sentándose en la cama, junto a Perrie.

-Zayn me dijo que los chicos y él se iban a firmar discos.- contestó Perrie, pasándose una mano por su cabello ondulado y rubio, que le llegaba hasta los hombros.-Hay un montón de directioners francesas con las hormonas por las nubes impacientes por verlos.-

Eleanor y Aly se rieron ante el comentario.

-Espero que lleguen antes de que anochezca. He reservado un restaurante muy bonito para que Louis y yo tengamos una cena romántica.- comentó Eleanor sonriendo con aire soñador. Se dirigió al armario abierto y sacó un vestidito rosa.

-Seguro que sí, no pueden pasar demasiadas horas despegados de nosotras teniéndonos a un par de kilómetros.- bromeó Perrie con una sonrisa.

Aly se rió de nuevo con sus dos amigas. Ser la novia de un integrante de One Direction era un gran privilegio porque, además, podías conocer a las demás novias de los cantantes de One Direction e interactuar con ellas. Hasta aquél momento Aly no se había dado cuenta de lo bien que se llevaba con Eleanor Calder y Perrie Edwards. Se sintió con el entusiasmo y las ganas de ser gran amiga de ellas dos. Pero en aquél momento Harumi pasó por su mente. Ella había sido su amiga de toda la vida. Se prometió en silencio que, por muy amiga que se hiciera de Perrie y Eleanor, jamás dejaría a la japonesa de lado.

-Me voy al restaurante del hotel.- anunció, levantándose de la cama de Louis y Eleanor.

-¿No quieres quedarte y ayudarme a elegir el vestido? Perrie no está sirviendo de mucho.- bromeó Eleanor.

Perrie, aún sentada sobre la cama, le sacó la lengua en respuesta.

-Sí, tranquila, pero antes voy a picar algo, me rugen las tripas. Luego vuelvo a subir con Harumi.- repuso Aly rodeando la cama a paso tranquilo y dirigiéndose a la puerta.-Hasta luego.-

Salió del dormitorio de Eleanor y Louis, cruzó el salón de la suite y entró en su dormitorio y de Niall. Se puso una camiseta dorada, chaqueta negra de manga larga, fina para no pasar calor, pantalones leggins de color azul oscuro y zapatos negros de tacón. A aquella altura de sus numerosas veces llevando tacones, ya más o menos sabía andar con ellos sin tropezar. Salió de la suite y caminó por el pasillo hasta llegar a la puerta de la habitación de Harumi, Mairi y Sarah. Abrió Harumi, justo cómo Aly esperaba.

-¿Nos vamos a picar algo al restaurante del hotel?- propuso la rubia nada más ver a su amiga abriéndole la puerta.

Harumi sonrió ampliamente.

-¡Vale!- exclamó.-Dame unos momentos para que me cambie y me arregle.-

Cerró la puerta dejando a Aly fuera. Ésta sonrió. Desde que Harumi superó la bulimia, se alimentaba mucho más feliz y disfrutaba más de la comida. La idea de tan sólo picar algo la maravillaba. Había aprendido a disfrutar de la comida sin preocuparse por su cuerpo, gracias a Aly. El sólo recordar que fue ella quién la ayudó hizo que Aly se sintiera orgullosa de su amiga y de sí misma. Adoraba ayudar a los demás. Era algo que hacía por naturaleza propia.
Cinco minutos después Harumi abrió de nuevo la puerta, vestida con una camiseta verde menta, una falda negra hasta las rodillas y zapatos planos negros, y salió al pasillo junto a su amiga. Ambas bajaron a la planta baja del hotel, cruzaron los elegantes recibidores dónde había algunas personas vestidas cómo si fueran a una gala, sentadas y hablando. Finalmente las dos amigas llegaron al restaurante del hotel, el cuál estaba lujosamente decorado. Las dos tomaron asiento en una mesa para cuatro personas y enseguida ordenaron un par de suflés, un postre originario de Francia.

-Ésto huele que alimenta.- dijo Harumi feliz, pinchando con el tenedor el postre hinchado, caliente y de un color dorado.

-Sí... Otro día debemos probar el suflé de chocolate.- opinó Aly intentando clavar su tenedor en un trozo suelto de suflé.

-¡Nada me gustaría más!- repuso la japonesa con una exclamación.

-Entonces decidido.- sonrió Aly.

Harumi rió y ambas siguieron comiendo sus respectivos suflés varios minutos, hasta que llegaron Celine y Faline al comedor del restaurante del hotel. Ambas gemelas idénticas se sentaron en las dos sillas restantes de la mesa en la que Harumi y Aly se encontraban, reuniéndose así con sus dos amigas.

-Hola chicas.- saludó Celine con una sonrisa mientras se sentaba.

-Gemelitas.- bromeó Harumi guiñándoles un ojo amistosamente.-¿Que os trae por aquí? ¿Vais a merendar algo?-

-Sí.- asintió Faline felizmente.-Bueno, sólo yo, ya que mi hermana viene a pediros consejo y yo que sé que más.- dijo mientras agarraba el menú que reposaba sobre la mesa y lo abría por la mitad.

-¿Consejo?- Aly miró a Celine.-¿Sobre qué?-

-Emm...- la chica se mordió el labio inferior tímidamente.-Verás, Aly, cómo ya te dije hace poco... Tu primo... En fin... Él... Yo...-

-Celine, tranquila.- Aly sonrió dulcemente para reconfortarla.-¿Me quieres decir que te apetece quedar con mi primo y no sabes cómo pedírselo ni cómo actuar delante de él?-

Celine parpadeó desconcertada.

-Vaya, eres buena.- comentó con un hilo de voz.-Se nota que me conoces.-

-Síp.- la rubia asintió orgullosa antes de llevarse a los labios otro trozo de suflé, pinchado en el tenedor.-Si quiero ser psicóloga debo aprender a leer el lenguaje no verbal de la gente.-

-¿Lenguaje no verbal?- Faline alzó la mirada del menú, con el ceño fruncido, para mirar a Aly.-¿Y éso que es?-

Celine, Aly y Harumi se miraron entre ellas.

-Ya sabes, eh... Los gestos...- explicó Harumi con tono de voz moderado, reprimiendo sus ganas de mostrar lo obvio que era.

-¡Ah!- Faline sonrió.-Ya entiendo.- repuso, acto seguido siguió leyendo el menú.

Harumi se tapó la boca con ambas manos para evitar que se le escapara una risa y Celine se frotó la frente con una mano, acto seguido miró a Aly de nuevo, la cuál seguía comiendo.

-Me gustaría que me dijeras cómo puedo interactuar con Kai. Tú lo conoces bien, sois primos y vuestra relación es muy cercana, estoy segura de que si tú me aconsejas no fallaré en nada.-

-Celine, no te puedo ayudar en éso.- respondió Aly con algo de pesar.

-¿Qué? ¿Por qué no?- inquirió Celine frunciendo las cejas, ligeramente molesta.

-Si quieres que te vaya bien en el amor, tienes que ser espontánea y aprender a reaccionar, así además desarrollarás tus capacidades sociales.- explicó Aly sonando ligeramente profesional.-Yo sé lo que es querer pedir consejo y estar nerviosa al pensar en el la persona que te gusta, pero créeme, si actúas por tu cuenta será mucho más fácil, aunque en principio parezca lo contrario.-

-Pero Aly...- respondió Celine.-No es lo mismo. Tú no eres tan tímida cómo yo. Tú eres más decidida a la hora de interactuar con Niall, y estoy segura de que antes de que fuerais novios también eras capaz de hablarle sin que te temblaran las manos.- Celine alzó una de sus manos para que Aly la viera temblar.

-No, te equivocas.- repuso Aly negando con la cabeza.-Cuándo hablaba con Niall, al principio también me temblaban las manos. Y las piernas, y también se me retorcían las tripas. Estaba tan nerviosa cómo tú lo estás ahora. Sólo que yo podía controlarlo.-

-¿Y qué puedo hacer? No me gustaría meter la pata.- comentó Celine bajando un poco la cabeza, demasiado tímida cómo para hablar del tema sosteniéndole la mirada a Aly.

-No tienes por qué meter la pata.- sonrió Aly.-Sólo debes ser tú misma. Habla con él sin miedo. No va a morderte.-

-¿Pero cómo puedo pedirle que salga a pasear conmigo? Es decir, nunca me atrevería...- suspiró Celine.

-Se lo puedo decir yo en tu lugar. ¿Quieres?- se ofreció la rubia amablemente.

-O puedo hacerlo yo.- intervino Faline.-Puedo hacerme pasar por ti y pedirle una cita.-

-¿Qué? ¡No! Serías muy brusca.- Celine miró a su gemela.

-¡Que no! Yo sé actuar cómo tú, soy buena actriz.- Faline le sonrió a su hermana y acto seguido pasó el dedo sobre la foto de un helado de chocolate que había en el menú.

-Prefiero que no.- Celine negó con la cabeza.-Aunque en alguna que otra ocasión podrías ayudarme.-

-Para que estés en dos sitios a la vez.- bromeó Faline guiñando un ojo.-Humm... Creo que me pediré ésto.- sentenció señalando de nuevo el nombre de un helado de chocolate.

-Faline, éso tiene mucha azúcar.- corroboró su hermana.-Te sentará mal.-

-Béh, a mi no me sienta mal nada.- afirmó Faline despreocupadamente.

Las tres chicas restantes la miraron y acto seguido rodaron los ojos, resignadas.

~~~

Brianna, Valery, Scott y Valerianna acababan de llegar al Four Seasons Hotel. Por suerte para ellos, en ése hotel estaban permitidas las mascotas pequeñas y tranquilas. Tenían una suite para los tres con dos habitaciones, una para Valery y su perrita y otra para Scott y Brianna. Las dos chicas se encontraban en la suite, ya que Scott había bajado a recepción para preguntar sobre las instalaciones del hotel.
Por su parte, Valery, Brianna y Valerianna estaban en la suite, acomodándose y terminando de deshacer las maletas. Valerianna fue al sofá del salón de la suite y se subió en éste. Acto seguido se tumbó. Mientras tanto, Valery y Brianna estaban en el dormitorio de la primera, terminando de guardar los vestidos.

-Bien, éste era el último.- sonrió Brianna colgando el vestido en una percha del armario Llevaba su pelo recogido en una bonita coleta alta.-Menuda cantidad de vestidos te has traído...-

-Tampoco son tantos.- sonrió la rubia cerrando el armario y suspirando.-Qué pasada de hotel. Es precioso.-

-Sí. A mí me encanta. Lujoso pero cómodo. Es perfecto.- opinó su amiga mirando el decorado del lugar.

-Éste viaje va a ser genial.- comentó Valery echándose cuidadosamente encima de la cama.-Hemos tenido una buena idea al venir. París es precioso.-

-Sí.- Brianna se sentó en la cama, junto a su amiga.

Valery en aquél momento borró la sonrisa de su cara, mostrando una expresión imprecisa, y suspiró, incorporándose.

-Supongo que sabrás por qué dije de venir.- comentó mirándose las uñas transparentes con expresión ligeramente nostálgica en el rostro.

-Creo que es bastante obvio.- repuso Brianna poniéndose seria.-Has querido venirte en cuánto Toby te dijo que vendría.- afirmó en tono sabelotodo.

-Sí.- Valery asintió con la cabeza.-Lo que tengo ganas de saber también es la razón por la cuál has accedido a venir. Podrías haberte quedado en Nueva York, sé que te da mucha pereza viajar y aún así has venido.-

-Porque eres mi amiga, no iba a dejar que vinieras sola. Bueno, con Valerianna.- repuso Brianna tratando de disimular, aunque sabía que no iba a poder engañar a Valery.

-No, sé que estás mintiendo.- suspiró Valery bajando la mirada.-Accediste a venir porque One Direction están aquí de viaje. Accediste a venir por Harry. ¿Verdad?-

Brianna agachó la cabeza hacia el edredón de la cama sobre la que se encontraba. Jugueteó con sus manos, palpándoselas. Notó que le sudaban. Valery era su mejor amiga, la única persona con la que se sinceraba.

-Puede.- dijo finalmente alzando la cabeza para mirar a Valery, aunque ésta le daba la espalda.

-Pero estás con Scott.- repuso la rubia con tranquilidad, procurando no enfadar a su amiga.

Brianna tragó saliva y bajó la mirada de nuevo.

-Lo sé.-

-¿Qué vas a hacer?- preguntó Valery girando la cabeza para mirarla.

-La verdad, no tengo ni idea.- suspiró la morena alzando sus ojos verdes hacia su amiga.-Quiero a Scott, pero no puedo dejar de pensar en Harry. Quiero... Tenerlo cerca... Y... a la vez, me siento culpable, porque sé que Scott me quiere y yo también le quiero a él, porque... Es fantástico. Y Harry me rompió el corazón, me dijo que yo sólo era un juego para él. Pero aún así... No sé. Me siento muy confundida. Lo odio y lo necesito a la vez.- explicó con la voz quebrándose de conmoción a medida que hablaba.

Valery le acarició un hombro para animarla.

-¿Y no te has parado a pensar que a lo mejor Harry te mintió? No creo que seas sólo un juego para él. Hay mucha química entre vosotros.- dijo, tratando de reconfortar a su amiga.

-Pero me lo dijo. Le pedí que dijera claramente lo que sentía por mí.- Brianna se mordió el labio inferior para no llorar.-Y la respuesta fue que no soy nada para él.-

Valery se acercó a Brianna y la abrazó para consolarla. Nadie lo sabía, pero Brianna estaba completamente equivocada. Si tan sólo supiera la verdad sobre lo que ella significaba para Harry...

~~~

Liam se encontraba descansando en su dormitorio del hotel, tirado en su cama leyendo un libro, cuándo le sonó el móvil. Cerró el libro, se levantó de la cama y agarró el móvil que reposaba sobre la mesita de noche. Era un mensaje de Kea, el cuál decía que el plan estaba en marcha, que estaba espiando a Melanie y que ésta se dirigía hacia la Torre Eiffel. Liam sonrío, le escribió un "Gracias" y se arregló para salir. Diez minutos después ya había salido del hotel y caminaba hacia la Torre Eiffel para el esperado reencuentro. Llegó al Campo de Marte, en el cuál vió a Kea escondida tras un árbol, dándole la espalda. Su cabeza la asomaba para espiar a alguien, obviamente Melanie. Liam se acercó a ella y le dió dos toques en el hombro derecho.

-¡Ah!- gritó ella girándose. Suspiró tranquila al ver que era Liam.-Oh, eres tú. ¡Por fin llegas! Melanie está esperándome a mí, pero obviamente no voy a salir. Ahora te toca.-

-Estoy nervioso.- Liam se rió debido a la emoción.-Por fin nos vamos a reencontrar.-

-Seguro que se alegra mucho.- sonrió Kea.

-¿Dónde está?- quiso saber el cantante.

-Allí.- Kea atrajo a Liam para que se escondiera con ella tras el árbol, y le señaló un punto no muy lejano mientras que ambos asomaban la cabeza.

Liam miró dónde Kea señalaba y la vió, vió a Melanie con un bonito aunque informal vestido rojo liso, ceñido y hasta las rodillas, tacones también rojos y una expresión de impaciencia en la cara. Su pelo suelto, liso y castaño era tan brillante y largo cómo de costumbre. Caminaba de un lado a otro, mirando a todas partes en busca de Kea. El corazón de Liam se aceleró de emoción, latiendo fuertemente.

-¿Nervioso?- se burló Kea.

-Sabes que sí.- Liam la miró sonriendo.

-Buena suerte. Os dejo a solas.- Kea le guiñó un ojo y se fue.

-Gracias por todo.- respondió Liam.

-No es nada.- Kea le dijo adiós con la mano y se fue.

Liam se asomó de nuevo detrás del árbol y vió a Melanie, que parecía impacientarse ante la ausencia de su amiga pelirroja. El corazón del cantante se aceleró notablemente, y notaba los latidos en la garganta. Nervioso y con su frente sudando, salió de su escondite y se acercó hacia Melanie, mientras que ésta se giraba dándole la espalda, buscando a Kea con la mirada. Liam fue caminando hacia ella, sintiendo que le temblaban las piernas. Estaba ya a pocos metros de ella.

-Melanie.- la llamó con la voz cargada de emoción y felicidad.

La modelo se giró, más sorprendida que nunca, y miró a su novio, allí, frente a ella, en París. Una mueca de incredulidad se formó en su cara y acto seguido una gigantesca sonrisa se expandió en sus labios, mientras se le iluminaba el rostro.

-¡¡Liam!!- gritó mientras se le llenaban los ojos de lágrimas.

Corrió hacia él y ambos se abrazaron efusivamente. La modelo lloraba de felicidad y Liam se contenía para no hacerlo. Acto seguido ambos se besaron en los labios con dulzura, mientras Liam le limpiaba las lágrimas a Melanie. Al finalizar el beso Melanie examinó a su novio con la mirada, sonriendo.

-¿Pero qué haces aquí?- exclamó feliz.

-Estoy de viaje con los chicos y unos cuántos amigos.- le contestó él rodeándola con los brazos.

-¿Han venido Aly y Harumi?- quiso saber la modelo.

-¡Sí!- sonrió Liam.

-¡¿En serio?!- Melanie abrazó a su chico felizmente, sin poder creer que aquello estuviera ocurriendo. 

Se sentía muy feliz. ¡Sus seres queridos estaban allí mismo, en París! ¡Los tenía cerca! Se sentía increíblemente alegre.

-¿Estás contenta?- sonrió Liam.-Quise darte una sorpresa.-

-Pues lo has logrado.- asintió ella, sonriente y feliz.-No te esperaba aquí. ¿Cómo sabías dónde estaba?-

-Me he "compinchado" con tu amiga, Kea, para que ella te trajera aquí y yo te diera la sorpresa.-

-¿Kea?- se sorprendió Melanie.-¿Cómo?-

-Pues me la encontré en el hotel.- Liam se echó a reír.-Y justo entonces acababa de leer en una revista en la que salíais tú, ella y dos modelos más. Hablé con ella y le conté lo que pretendía hacer para encontrarme contigo sin que te lo esperaras.-

-Entiendo.- Melanie sonrió.-Os voy a matar a los dos.- bromeó mientras abrazaba a Liam de nuevo.

-¿Te apetece ir a tomar algo?- comentó Liam felizmente.

-Contigo, por supuesto.- sonrió ella.

Ambos jóvenes enamorados empezaron a caminar cogidos de la mano. Melanie sintió un escalofrío por todo su cuerpo. En parte se sentía increíblemente feliz por saber que Liam y sus amigos estaban allí, en París, pero por otro lado, se le hacía más difícil ocultarle a Liam el retraso menstrual que había tenido poco tiempo atrás, y cada vez le costaba más callarse aquello de que su estómago enfurecido le propinaba punzadas de dolor cada pocos minutos. No obstante, ella se prometió no decir nada para no preocupar a nadie. ¿Estaría haciendo bien?

15 comentarios:

  1. Hola, soy @DreamingwithChanel en wattpad y por casualidad me encontré con tu blog. No sé si te lo dijeron antes pero podrías pasar tu novela a wattpad. Es una red en la que puedes publicar tus propias historias gratis y nadie las puede copiar. He visto que a ti te la copian y te lo recomiendo :) Bye.

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  2. Weeeee primeraaaaa!!! Me encanta la noove siguela

    Abracitos de peluchito y besitos de caramelito
    By: Tinaaa

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    1. Esa frase es tan inmadura... Ni que dieran un premio por comentar primero. Ademas, ni siquiera has sido la primera de verdad.

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  3. Me encanta la nove esta muy bien ^^
    http://hazmeunfavorysonrie.blogspot.com.es

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  4. Se venden entradas de One direction del WWAT en Barcelona
    Mas información aquí: http://www.milanuncios.com/entradas-de-concierto/entradas-concierto-1d-barcelona-2014-126139609.htm

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  5. enserioo me encanta como escribes !!me gustaria que hubiese mas partes con brianna valery toby scott y harry
    ojala no la pase nada a melanie ni que este embarazada porque su primera vez y embarazada...jaja sigue la cuando puedas:))

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  6. haha ame este capitulo!!! He entrado todos los dias para leer uno nuevo (creo que he leido tu nove como tres veces!!!) Y me ENCANTA estaba escuchando best song ever y de la nada me vino otra letra a la mente!! ya se que estoy loca pero te lo dejo para que te rias un rato y sigas escribiendo mas caps
    Maybe is the way you write
    straight into my heart and stole it
    through the doors and past the guards
    judt like you alredy own it
    I said can you write one more chapter
    you said wait for just a single week

    And we read all night the best novel ever
    we knew every chapter now i can't remember
    how it goes but i know that i won't forget it
    cause we read all night the best novel ever

    i think it goes oh oh oh
    i think it went yeah yeah yeah
    i think it goes

    My mon said i have to do
    all my homework right now
    Said i have to stop reading
    and focus on maths quickly
    i said can i read a little bit more
    she said never in your wildest dreams

    OKS...ya se que no es la mejor pero no se asdfg es que tu cap me emocione asi a mil!!!!!!!!!!!!
    Besos xoxo
    sigue escribiendo!!!!!!!!!

    PD: No se supone que melanie NO estaba embarazada?? Y si esta enferma de gravedad??! no quiero que se muera!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  7. Hay no, creo que no aguantare otros 20 dias POR FAVOR RAQUELLA! Sube el proximo cap PRONTO. Que intriga, cada vez esta mas emocionante. Escribes muy bien, gracias por este espacio.

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  8. YA ESTÁN EN FRANCIA! WIII <33.
    AWW! Niall qué mono por favor, es que es un cielo *-* . Van a ver el musical de Los Miserables!! De verdad que esa parte me ha encantando, es que han sido tan adorables los 2 ^^ . Yo creo que no puedo esperar a "comérmelos", creo que son demasiado dulces ;)
    LA PERRITA: VALERIANNA, QUÉ CUTE ^^
    JAJAJAJA! Me he reído un montón con lo del mando de la tele xddd. Eleanor es demasiado lista jejeje.
    Me encanta Paris *-* Leyendo tu novela me lo he imaginado y todo, como si estuviera allí! Qué mono Kai!! Ha cogido la mano de Celine, aii muero. Me va a dar un infarto al corazón por tu culpa Raquella xdd. ^^.
    Mmm, la parte de Aly, Eleanor y Perrie me ha hecho pensar. Es verdad que ahora que Aly es rica y un poco famosa debido a su voz puede que tenga otros amigos, pero ha hecho bien en decir que nunca abandonará a sus amigos de siempre, como Harumi :)
    Pobre Celine! Pero Aly tiene razón, ella no puede hacer nada más que ayudarla un poco, pero el paso tiene que darlo ella. Maldita timidez :c . Espero que al final la deje un poco de lado y pueda ser ella sin tener la timidez presente.
    Y también pobre Brianna y pobre Scott. A mí este chico me gusta mucho y la quiere, pero ella a él no porque quiere a Harry :S. Aunque bueno, yo creo que Scott al final acabará con Faline jiji. Harían buena pareja ^^
    ¡¡¡LIAM Y MELINE!!! Me alegro muchísimo de que Liam se encontrara a Kea!!!! Me alegro tanto que se hayan encontrado después de tanto tiempo, ha sido una escena muy emotiva. Mi favorita en este capítulo :)
    Pero ¿qué le pasará a Melanie? ¿Estará enferma? Por favor que no le pase nada malo...
    Espero el siguiente, me tienes super intrigada ^^
    Besitooooos :)

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  9. Ooooh dioooooooos! Soy nueva lectora y en pocos dias me he leido todos los caps, como engancha! Y que bien eecribes Raquella! Ojala nunca pares de escribir!! Nevesito un nuevo cap pronto? No tardes mucho porfis jajaja es la mejor novela que he leido con diferencia, he llegado a llorar de la emocion jajaj harry y brianna tienen que estar juntos! Scott es guapo pero quiza estaria mejor con faline... En cuanto a celine pobrecita! Se pone muy nerviosa cuando esta con Kai jiji espero que se besen pronto y que dejen las verguenzas de lado, hacen muy buena pareja :) y que decir de niall y ally... SON PER-FECT!! Ojala no se separen nunca! Lo de la bomba del cine me tiene preocupada peto no tanto como mel... Se supone que no esta embarazada, entonces que le pasa? Ojala se recupere pronto, podria afectar a liam y estaban muy bien juntos... Zayn y louis estan bien con sus respectivas novias menos mal! Y ya que celina tambien tiene novio, algun chico para harumi? Sigue escribiendo por favooooor lo nevesitooo <3 Un abrazoooo

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  10. No se como explicar que esta novela es LO MEJOR QUE HE LEIDO EN MI VIDA! Dime Raquella, como haces para escribie tan bonito? Para transmitir tanto mediante palabras? Para tenernos a todas en vela esperando a aque saques un nuevo capitulo? Como lo haces cielo? Me tienes maravillada, la novela esta genial y no puedo parar de pensar en lo que pasara en el siguiente capitulo... Es la primera vez que comento :S Necesito saber que pasa con Harey y Brianna, tienen que estar juntos, estam hechos el uno para el otro y no pueden evitarlo! Niall es tan dylce... Me encanta que haya momentos sulces y romanticos pero tambien momentos graciosos, sigue asi! Espero que subas nuevo cap pronto! Un beso cieloo <3

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  11. ¡¡OOOOSTIA!! Me acabo de dar cuenta que comenté en el otro capítulo. Raquella, la locura me está invadiendo DDDDDDDDDDD:
    No, es en serio, creo que tengo un problema bien grave porque últimamente estoy MUUUY distraída XD.
    Sorry por comentarte en el otro :(
    Ya lo sabes todos, bss.
    PD: ¡SUBE PRONTO!

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