martes, 28 de enero de 2014

Aviso: retraso de capítulos :(

Hola a todos, traigo una mala noticia pero no os preocupéis puesto que no es nada grave. Se trata de que voy a tener un pequeño parón con la novela, no es porque nada personal, la falta de tiempo siempre la he tenido pero ésta vez hay algo más. El motivo es que el pasado sábado estaba haciendo bici con mis amigos y mi bicicleta resbaló. ¿El resultado? Yo por los suelos con el brazo izquierdo dislocado. Así que sí que puedo escribir, pero sólo con la mano derecha y así tardaría siglos en escribir un capítulo :(
El anterior capítulo iba ya casi por la mitad, pero con ésto ahora prácticamente no voy a poder escribir. Llevo cómo 10 minutos para escribir todo lo anterior XD Mi brazo y mano izquierdos están inservibles y lo peor es que no sé cuánto tiempo voy a estar así, espero que se me cure pronto, pero el doctor me ha dicho que pinta mal así que estaré un tiempo con problemas para escribir.
No me hace ninguna gracia tener el brazo así y no poder escribir, porque sé que algunas tenéis muchas ganas de seguir leyendo, pero lo siento de verdad, no hay nada que pueda hacer :(
Espero que lo entendáis y tengáis paciencia, prometo que en cuánto pueda usar el brazo izquierdo de nuevo empezaré a escribir a cada minuto que tenga libre para subir el nuevo capítulo lo antes posible.
Un beso y lamento las molestias.

lunes, 6 de enero de 2014

93- Sentimientos y sabotajes


Aly, colocándose un mechón de pelo rubio y liso detrás de la oreja, suspiró cansadamente y a la vez con alivio al atravesar la puerta, mientras llevaba su bolso y también las cosas del picnic.

-Por fin en casa...- murmuró.

Al terminar el picnic, Niall y ella lo habían recogido todo, incluido la manta, y se habían despedido con un dulce beso. Ella había estado muy pensativa mientras caminaba hacia su casa. Pues el día siguiente, viernes 14, sería el final del concurso. Y estaba tan nerviosa que no sabía qué hacer. Se extrañó al notar que la casa estaba vacía. Fue hacia la cocina y dejó la cesta. Reposó su mirada en una caja de Chiquilín Ositos de chocolate. Sonrió ampliamente, abrió la caja, sacó una bolsa y tiró de ésta hasta abrirla. Cogió una de las diminutas galletas de chocolate en forma de osito y se la llevó a la boca. Pese a haber tenido un picnic lleno de comida, aquellas galletas la volvían loca.

-Mis queridos Chiquilín Ositos de Chocolate, vamos a tener una charla vosotros y yo, junto a la señorita leche, el señor vaso y doña cuchara.- dijo en tono alegre metiendo la mano en la bolsa, cogiendo dos Chiquilín y engulléndolos. Pero antes de hacerse el vaso de Chiquilín con leche, decidió librarse del bolso que llevaba encima.

Regresó a la puerta, buscó las llaves en su bolso y las colgó en el llavero de pared que había al lado de la puerta. En ése momento sonó su móvil. Lo sacó de su bolso y descolgó, de pie frente a la puerta, no sin antes mirar el número: era Lara.

-¿Hola?-

-Cariño, soy mamá.- se oyó la voz de Lara.-Talia se ha puesto mala y tu padre y yo estamos en el hospital, la están revisando.-

-¿Qué?- se preocupó Aly dejando su bolso sobre una mesa.-¿Cómo está?-

-Bien, pero le dió mucha fiebre y nos asustamos.- Lara suspiró.

-Menos mal que sólo ha sido fiebre. Es muy delicada...- empezó a decir Aly, colocando su mano libre en su cadera.

-Y tu hermana Cindy está castigada en el colegio. Ha pasado allí toda la tarde. Su tutor dice que se ha portado mal en clase.- la interrumpió su madre.

-¿Cindy? Pero si siempre es buena.-

-Sí, y éso es lo raro. ¿Puedes ir a recogerla? A ésta hora dejan salir a los castigados, pero sólo si va un mayor de edad a buscarlos. Y nosotros estamos muy lejos. Si no es molestia...-

-Claro que no es molestia, mamá.- sonrió Aly.-Por algo soy la mayor.-

-Ésa es mi chica.- aprobó su madre con voz cansada.-Te dejo, van a sacarle sangre a Talia.-

Se oyó un fuerte llanto de bebé en la otra línea y Lara colgó. Aly puso cara triste pensando en el sufrimiento de su hermanita más pequeña. Pero enseguida su rostro se tornó en un gesto de enfado. Salió de casa y se dirigió hacia el colegio, caminando por la calle a paso marcado debido a su enfado. No obstante decidió relajarse. Supo que enfadarse con Cindy no serviría de nada. Ella prefería mantener la calma y escuchar lo que su hermana menor tenía que decirle.

Doce minutos después había llegado. Entró, conociéndose el sitio de memoria: ella había estudiado allí antes de ir al instituto. Nunca había asistido a la sala de castigos, pero pasó por delante muchas veces cuándo Harumi era castigada por enseñar a los alumnos palabrotas en japonés.
Entró, no sin antes llamar a la puerta.

-¿Alyson Willson?- preguntó el profesor, mayor y con gafas.

Ella asintió. Se acordaba de él, había sido uno de sus tutores del cole.

-Hola, señor Wennelton.- respondió ella sonriendo.

Cindy se levantó de su pupitre. En la clase no había casi nadie, sólo un chico que vestía una camiseta con calaveras estampadas, una joven pelirroja de ojos marrones que se limaba las uñas y un par de matones que intercambiaban miradas amenazadoras con el de la camiseta de calaveras. La mirada de Cindy suplicaba "sácame de aquí."

-Es un placer volver a verte.- asintió el profesor Wennelton.-Tu hermana debe aprender a mejorar su conducta.- añadió poniendo un tono de voz duro y fulminando a Cindy con la mirada.

Ella no dijo nada, decidiendo permanecer callada para no empeorar las cosas.

-Vengo a llevármela.- repuso Aly con voz calmada.

-Puedes irte.- el profesor miró de nuevo a Cindy.

Ésta se pasó una mano por su liso y corto pelo rubio y avanzó hacia su hermana mayor. Aly se despidó del profesor con un gesto de la mano y se marchó con Cindy. Mientras andaban por los pasillos vacíos no dijeron ni una palabra, pero una vez fuera del colegio, Aly se giró hacia su hermana.

-¿Qué has hecho?- preguntó cruzándose de brazos, tratando de que su voz sonara neutra.

-Ehmmm...- ella se mordió un labio.-Nada del otro mundo.-

-Cindy, dímelo. No me voy a enfadar, no serviría de nada.- repuso ella.-Además, hay pocas hermanas que tengan la sinceridad y confianza que tenemos nosotras. Así que cuéntame.-

Cindy echó a andar de nuevo, suspirando, y Aly la siguió.

-Verás.- dijo.-A Wen se le cayó el libro en mitad de la clase y yo salté de la silla para distraer al profe y que no pillara a Wen.-

Aly rodó los ojos.

-¿Y por éso te han castigado?- quiso saber.

-En realidad...- Cindy se mordió el labio inferior.-No sólo salté de la silla. Me quedé de pie y me puse a gritar: "¡Profe, quiero un diez en todo!"-

-Y te pilló un profe cabreado.-finalizó Aly.

-Amargado, más bien.- suspiró Cindy.

-Cindy, no deberías hacer éso. Sólo porque te guste Wen no significa que debas llamar la atención para que no sepan que se le ha caído un libro. No habría sido grave que lo descubrieran.- repuso su hermana mayor echándole un brazo alrededor de los hombros.

-Lo sé, pero...- la menor guardó silencio.-Estaba nerviosa, quería "rescatarlo."-

-Eres bastante ingenua.- se burló Aly.

Cindy la miró entrecerrando el cejo. Era difícil adivinar si le seguía el rollo a Aly o si estaba molesta de verdad.

-Tú también lo eres.- repuso sin más, acelerando unos pasos por delante de su hermana.

Aly la miró reflexionando, y acto seguido bajó la cabeza, mirando sus zapatos mientras caminaba.

~~~


Louis, Zayn y Liam llevaban media hora echándole a Harry una tremenda bronca acerca del alcohol, de que no debía beber y de la tremenda cogorza que Brianna y él llevaban encima. Los dos aludidos estaban sentados en el sofá, escuchando avergonzados, o al menos sólo Harry, ya que Brianna se encontraba aburrida y camino al sueño.

-¡Harry, ésto de que bebas por beber es absurdo! ¡Tú nunca bebes porque sí!- le reprochó Louis a gritos.

Harry alzó una ceja e hizo esfuerzos por no reírse. Brianna dejó caer su cabeza hacia un lado, cerró los ojos y empezó a dormir. Zayn, al percatarse de ello, chasqueó los dedos de una mano con fuerza, despertando a Brianna. Ésta miró alrededor y se frotó los ojos, confundida.

-A ver, a ver, aclaremos una cosha.- trató de decir Harry con voz pastosa.-De nosotros el único que no bebe es Liam. Por lo de sus riñones y éso... Entonces, no entiendo por que me echáis la bronca a mí.-

-Porque tú casi nunca bebes alcohol, y cuándo lo haces es con moderación.- repuso Liam en tono serio, mirando a Harry con sus penetrantes ojos color café.

Los ojos verdes de Harry se cerraron y el cantante se echó a reír.

-Pero míralo.- bufó Zayn.-Éste nivel de borrachera es ya algo un poco preocupante. Reír sin razón es señal de una gran cantidad de alcohol en la sangre.-

-Queee guayyy...- Brianna se echó a reír con la alegría de quien se enorgullece de su risa.

Liam se frotó la frente. Zayn rodó los ojos. Louis se cruzó de brazos y miró severamente a Harry y Brianna.

-Vosotros dos tenéis que hablar lo antes posible. Y aclarar vuestros sentimientos. No podéis sinceraros después de ochenta mil Cosmopolitan.- dijo mirándolos alternativamente.

-Están deliciosos.- objetó Brianna teniendo hipo.

Harry soltó una risita.

-En cuanto durmáis se os pasará éste estado. Y entonces hablaréis. Os haremos una encerrona si hace falta.- repuso Liam cogiendo a Harry del brazo.

Zayn y Louis hicieron lo mismo con Brianna.

-Pero soltadmeee...- se quejó ésta retorciendo los brazos.

-Éso, soltaaadnos.- corroboró Harry.

-Ni hablar.- negó Liam.

Los llevaron al comedor principal y cerraron las puertas. Liam se alejó de allí una vez que cerraron las puertas de la estancia.

-¡Espera! ¿No ponemos la oreja?- preguntó Zayn.

Liam, en respuesta, soltó un resoplido.

-No.- masculló.-Siempre estáis igual. Cuándo llevamos a Aly a casa de Niall por primera vez también pegásteis la oreja a la puerta del cuarto, vosotros dos y Harry. Y ya va siendo hora de cambiar ésa costumbre. Madurad un poco.-

Louis y Zayn se miraron, sin entender la actitud de su amigo.

-Li, ¿te pasa algo?- preguntó Louis.

-Echo mucho de menos a Melanie, éso es todo.- se sinceró Liam con un suspiro.

Zayn le dio una palmada en la espalda.

-Ánimo.- le dijo sonriendo.

Brianna y Harry parpadearon. Los dos se encontraron a solas en aquella habitación junto a una larga mesa de cristal con séis mesas, tres a cada lado.

-Cómo mola éste comedor.- Brianna se rió.

-Síii.- sonrió el cantante de rizos castaños.-¡Hagamos una fiesta! ¡Vengaaa!- exclamó.

-No.- se quejó Brianna.-Estoy muy cansada.-

-Vengaaa. Porfaaa.- suplicó Harry acercándose a ella y rodeando su cintura con sus brazos.

-Nooo.- Brianna se echó a reír.-No me apetece...-

-Estas muy sexy cuando hablas así.- comentó Harry. Acto seguido se rió.

Brianna también se rió.

-¿De verdad?-

-Sí...- suspiró Harry. Sin decir más, acercó su rostro al de ella y rozaron sus labios.

-Harry...- murmuró Brianna con voz adormilada.-Estás muy cerca...-

-Eres tan guapa...- la interrumpió el.-Y con ese vestido rojo te ves tan perfecta...-

Brianna apretó los hombros de Harry hacia sí y lo besó en los labios urgentemente. Harry, dejándose llevar por el momento, respondió al beso con pasión y desesperación. Brianna retrocedió aún besando a Harry, hasta sentarse en la mesa de cristal pulido. Harry le acarició el pelo mientras la besaba en los labios de una manera fogosa y apasionada. Brianna enroscó sus piernas alrededor de la cintura de Harry. Éste empezó a besar el cuello de la chica, para luego regresar a sus labios y enzarzarse con ella en otra ronda de besos. Brianna agarró a Harry del cuello y el cantante acarició con una mano la pierna izquierda de Brianna. La temperatura subía y ambos empezaron a sentir calor, mucho calor. Harry tanteó la espalda de Brianna en busca de la cremallera del vestido. La encontró y la bajó de un tirón. La parte de arriba del vestido cayó en picado, mostrando el sujetador blanco que la chica llevaba. Brianna enterró su cabeza en el cuello de Harry mientras éste le besaba la piel del hombro...

-¿Lo habéis arreglado ya?- se oyó la voz de Louis, amortiguada por el grosor de la puerta.

Harry y Brianna espabilaron de golpe y se separaron, respirando aceleradamente. Se miraron a los ojos unos segundos, ambos sudaban de los nervios debido a lo que acababa de pasar, o de lo que podría haber pasado si la voz de Louis no hubiera intervenido. Harry agachó la cabeza mientras la chica, incrédula, se llevaba un mechón de pelo detrás de la oreja.

-Madre mía... Nosotros... í-íbamos a montárnoslo aquí mismo.- murmuró Brianna nerviosa, asustada, con los ojos abiertos como platos. Harry miraba el suelo sin responder.-¿Éso era lo que querías?-

-No.- negó el cantante.-O sea, sí pero...-

-Lo sabía.- Brianna, ya con la conciencia sobre sus actos devuelta, se subió de nuevo la parte de arriba del vestido y se cerró la cremallera con dificultad.-No sé cómo no he tratado de evitarlo.-

-Porque estamos ebrios.- Harry sofocó una risita.

-No, ya no tiene gracia. Que marrón...- Brianna parpadeó para no llorar.-He estado a punto de ser otra más.-

-¿Cómo?- inquirió Harry poniéndose serio.

-Lo que oyes.- repuso la chica dirigiéndose hacia la puerta.

-¿Insinúas que te he dado todas ésas bebidas para liarme contigo sin que te opusieras?- exclamó Harry molesto y alzando un dedo.

-No insinúo nada.- Brianna agarró el pomo y se giró.-Salvo que casi entro en tu "récord" de chicas con las que has estado. Y por suerte no ha sido así.-

-¿Por buena suerte?- inquirió Harry.

-¡Sí, Harry!- gritó ella soltando el pomo de la puerta y mirando furiosamente al cantante.-¡Seguro que no soy la primera que te lo dice! ¡Que te echa en cara que pretendes que sea otra más! ¡Seguro que más chicas se han enfadado por éso...!- respiró hondo.-... Contigo.- añadió con voz más calmada.

Harry bajó la cabeza.

-Ésta mañana te... Te he visto entrando en el insti. En la puerta te paraste a hablar con un chico.- tragó saliva con dificultad.-¿Es...?-

-Sí.- ella asintió con la cabeza.-Es él. Me gusta.- añadió con tristeza en su voz.

-Entiendo...- Harry, de repente increíblemente serio, se pasó una mano por el pelo, se giró, dándole la espalda a Brianna, y apoyó las manos en la mesa de cristal.

La chica se mordió el labio inferior para no llorar. Cogió el pomo de la puerta de nuevo, giró la cabeza para mirar a Harry una última vez y salió por la puerta apretando los labios y entrecerrando los ojos. Chocó con Zayn a los pocos pasos.

-Ay.- gimió Zayn.-¿Qué pasa? ¿Ya habéis hablado?-

-Sí. Y no ha servido de nada. ¡Hip!- exclamó ella teniendo hipo de nuevo.

-¿Por qué no?- quiso saber Zayn sujetándola de los brazos para que no se cayera al suelo.-No podéis salir hasta haberlo arreglado, por algo lo llaman "encerrona."-

-No tenemos nada que hablar.- se quejó Brianna.

-De todos modos no puedes volver a tu casa con ésa cogorza que llevas encima. Te podrías perder.- dijo Liam.

-Quédate aquí hasta que te encuentres mejor.- añadió Zayn.

-¿Por qué no quieres seguir hablando con Harry?- preguntó Louis sentando a Brianna en el sofá.

-Estamos... enfadados.- repuso ella con un suspiro.

-¿Por qué?- quiso saber Louis.

-Por... todo.- la respuesta de Brianna no fue nada precisa.

Hubo un silencio sobrecogedor en aquél preciso instante.

-Tenía que pasar.- murmuró Liam suspirando.

Se oyó un gemido ahogado desde la otra sala. Liam agachó la cabeza, Zayn juntó sus labios hasta formar una fina línea, Louis abrió mucho los ojos. Acto seguido dijo:

-Iré a hablar con él.-

-No Louis.- lo detuvo Zayn.-Déjame a mí. Ya hablé con ella hace poco.- añadió mirando a Brianna.-Seré capaz de hablar también con él.-

Sin darle tiempo a Louis para que contestara, Zayn caminó hacia allí y abrió una de las puertas. Se encontró a Harry sentado en una de las sillas. Tenía los brazos y la cabeza apoyados en la mesa de cristal. Con ambos brazos se rodeaba la cabeza para tapársela. Sus hombros se agitaban de cuándo en cuándo debido a su llanto.

-Harry, ¿estás bien?- preguntó Zayn con la voz más suave que pudo poner.

Un sollozo ahogado y lleno de tristeza pro parte de Harry. Rompería el corazón a cualquiera que lo oyese. Y éso fue justo lo que sintió Zayn. Quería muchísimo a sus cuatro amigos, eran las personas más importantes en su vida junto a sus padres, sus hermanas, Aly y Perrie. Suspiró, cerrando la puerta y acercándose a él. Se sentó a la izquierda de Harry. Le puso una mano en la espalda par alentarlo.

-¿Por qué siempre acabáis discutiendo?- preguntó.-¿Por qué lo hacéis todo tan difícil? No hay que llorar. Salid juntos y ya.-

Silencio. Los hombros de Harry se estuvieron quietos. El cantante alzó la cabeza, se frotó los ojos con la manga derecha y miró a Zayn.

-¿Crees que es así de fácil?- preguntó en tono sarcástico.

-Sí.- Zayn frunció el ceño.-Harry, estás siendo muy melodramático. No hay por qué exagerarlo todo, ni llorar, ni discutir tanto. Sólo salid juntos y disfrutad de vuestro amor. Ya está.-

Harry miró la mesa y puso una media sonrisa cerrada, asintiendo con la cabeza, pero no porque le diera la razón a Zayn, sino porque Zayn no tenía ni idea de todo lo que se cocía en la mente sensible y confundida de Harry.

-Qué fácil es hablar.- murmuró bajo.

-¿Qué?- inquirió Zayn.-¿Has dicho algo?-

-No.- negó Harry con la cabeza.

-Venga, Hazza, anímate.- repuso el cantante de pelo negro sonriéndole con alegría.-No hay que actuar así. Ella te quiere y tú la quieres. ¡No hay problema!-

Harry se abstuvo de responder. Agachó la cabeza.

-Gracias.- pronunció con voz impasible y clara.

Zayn le sonrió y se levantó. Se fue de la sala decidiendo que debía dejar a Harry un momento a solas para que terminara de calmarse. Harry se abrazó a sí mismo y las lágrimas rodaron por sus mejillas de nuevo.

<<Harry, estás siendo muy melodramático.>> resonó la voz de Zayn en su cabeza.

-Nadie lo entiende...- susurró Harry mirando la mesa aunque sin verla.-Se merece algo mejor... que yo.-


~~~


Aly y Cindy estaban sentadas en el porche de su casa. A Aly se le había olvidado coger las llaves antes de salir a buscar a Cindy. Se había hecho de noche y Aly no dejaba de enviarse mensajes con su madre para preguntarle cómo estaba Talia. Lara siempre le respondía diciendo que no podía escribir mensajes estando en el hospital, pero su hija mayor insistía queriendo saber cómo estaba la bebé.

-No sé cómo te has podido olvidar las llaves.- se quejó Cindy en voz baja.

-No es mi culpa.- bufó Aly.

-¡Aly! Por supuesto que es tu culpa.- exclamó Cindy mirándola fijamente, mientras abría del todo sus ojos azules para dar más énfasis a sus palabras.

Aly suspiró.

-Iba con prisas para buscarte, me extrañó que estuvieras castigada. Así que fui para allá rápidamente. Además, tampoco quería hacerte esperar demasiado.- se excusó.

-Éso te lo agradezco.- repuso su hermana menor.

-Además, ya sabes lo despistada que soy algunas veces...- suspiró Aly.

-Sí, lo sé...- 

-En ése caso deberías entender que me haya dejado las llaves...-

-Veo veo...- dijo Cindy.

-¿Qué ves?- Aly guardó su móvil.

-Una cosita.- añadió Cindy.

-¿Y qué cosita es?- cantó Aly.

-Empieza por la letra C.-

-¿Coches?- Aly dirigió su vista hacia la carretera.

-Correcto.- suspiró Cindy.

-Vale, me toca. Veo veo.- dijo Aly.

-¿Qué ves?-

-Una cosita.-

-¿Y qué cosita eeeeees?- bufó Cindy con tono de morirse de aburrimiento.

-Empieza por L.-

-Luna.-

-Correcto.-

-Veo veo...- 

-¿Qué ves?-

-Una cosita.- Cindy entrecerró los ojos hacia un extremo de la calle.

-¿Y qué cosita es?- preguntó Aly.

-Empieza por la letra... ¡K!- exclamó Cindy sonriendo y poniéndose de pie.

Aly frunció el ceño, sin entender. Miró alrededor, y, a su izquierda, vió a lo lejos a Kai andando por la acera con las manos metidas en los bolsillos.

-¡Kai!- gritó Aly sonriendo.

-Correcto.- sonrió el rubio cuándo llegó cerca de sus primas.

Cindy echó a correr hacia su primo, y en cuánto lo tuvo al alcance, lo abrazó con fuerza. Éste le devolvió el abrazo, dándole un beso en lo alto de la cabeza, y acto seguido le revolvió los cortos cabellos rubios. Cindy sonrió mientras apoyaba la cabeza en el pecho de su primo mayor.

-¡Cuánto tiempo!- chilló con su voz alegre y aguda.

-¿Qué tal estás, pequeñaja?- bromeó él cuándo se separaron.-Te cogería en brazos cómo solía hacer antes, pero tenías ocho años y ahora cómo que no puedo levantarte, tienes doce.-

-Trece.- bufó la niña.

-Lo que sea.- repuso Kai.-Venía a visitar a la familia, pero cómo puedo ver, os habéis encerrado fuera.- se echó a reír con su risa peculiar, despreocupada y adorable.

-Gracias querido, eres la alegría de la huerta.- repuso Aly en tono irónico haciendo una mueca de enfado.

-Vamos, no te enfades. Venía con mis mejores intenciones.- Kai abrazó a Aly y durante el abrazo le revolvió el pelo con frenesí.

-¡Ni hablar! El pelo no.- repuso ella sonriendo y apartándose.-Has hecho bien en venir ahora en vez de luego, cuándo salimos del cine. Vengo de una cita en Central Park con Niall y la casa estaba vacía, no te habría abierto nadie.-

-¿Vacía? ¿Dónde están el tío Richard y la tía Lara?- quiso saber Kai.

-Con Talia en el hospital.- repuso Aly dirigiéndose de nuevo al porche y sentándose otra vez.

-¡Ah, sí! Vuestra hermanita pequeña. También venía para conocerla.- explicó él, metiendo de nuevo las manos en los bolsillos de sus pantalones negros.

-Es un amor, ya verás que mona.- sonrió Cindy.

-¿Pero no tenéis una copia de las llaves ni nada? Es decir, ya es de noche y estáis aquí fuera sin hacer nada...- Kai miró alrededor, señalando el cielo negro con una mano y las farolas encendidas de la calle.

-No, no tenemos copia.- Aly sonrió angelicalmente. Cindy se sentó a su lado.-Así que sólo podemos esperar a que nuestros padres vuelvan.-

Kai suspiró, se acercó y se sentó junto a ellas.

-Por cierto.- Aly miró a su primo menor.-Contigo quería hablar. Hay una chica a la que le gustas.- murmuró en tono coqueto y sabelotodo.

Kai parpadeó sonrojándose.

-¿De veras?- prefirió hacerse el loco.

Aly asintió mientras lo miraba con una pícara sonrisa cerrada.

-¿Y para qué quieres hablar conmigo sobre éso?- preguntó él.

-Básicamente por cotillear.- bromeó ella. Kai la miró enfadado.-Y porque eres mi primo.- añadió a toda prisa.

Kai sonrió y ambos se echaron a reír. Cindy, por su parte, seguía aburriéndose mientras admiraba el paisaje nocturno.

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-Celine.- repuso Faline en tono molesto.-Ya te he dicho mil veces que no debes decirle nada a papá y a mamá.-

-¿Pero cómo voy a callarme el secretito de que en Rusia tuviste tres novios?- exclamó su gemela menor.

-Vamos, tampoco es tan terrible. Además, el primero lo tuve a los 16. El segundo poco antes de cumplir 17 y el tercero ya con 17, aunque cortamos porque se quejaba de que yo pensaba en Harry Styles cuándo nos besábamos.- soltó una risita nerviosa.-¡Ay, Harry! ¡Jajajaja! ¡Qué mono es!-

Celine rodó los ojos.

-Pero Faline...-

-Sí, soy virgen, si es éso lo que quieres saber.- repuso la otra en tono molesto. Se estaba pintando las uñas de la mano derecha con cuidado, usando un pintauñas negro brillante y terso.

Celine bajó la mirada hacia sus zapatos.
En ése momento el móvil de Faline, tendido sobre la cama de Celine, sonó, dejando escuchar Fuck The System de Cyberpunkers.

-Fuck the syyysteeeem!!!- se oyó el grito seguido de música dubstep.

Faline se lanzó en plancha a la cama, olvidándose por completos del pintauñas aún húmedo y reciente que tenía en las uñas.

-¿Diga?- preguntó tras descolgar y pegarse el móvil a la oreja.

-¡Faline!- exclamó Celine al ver diminutas manchas negras por el edredón blanco de su cama, del pintauñas fresco de su hermana.

-¿Cómo?- preguntó Faline. Su mirada se volvió levemente preocupada.-Voy para allá.-

Se levantó de repente, agarró su chaqueta negra y echó a correr.

-¿Qué pasa? ¿Adónde vas?- preguntó Celine.

No obtuvo respuesta. Así que se acomodó sobre las sábanas blancas de su cama, se arropó con una manta de color azul claro y cerró los ojos, pensando en Kai. Una sonrisa se formó en sus labios al recordar lo emocionante que había estado aquella tarde de cine. Antes de levantarse de sus respectivos asientos en el cine, Kai se había despedido de ella besándole una mejilla por segunda vez desde que se conocieron. Y la chica notaba un cosquilleo constante en la tripa, puesto que no dejaba de pensar en él. Cuándo regresó a casa junto con Faline, ésta le comentaba que sonreía demasiado. Celine simplemente le contestó que estaba feliz. Se removió entre la manta y cogió su móvil de su mesita de noche.

-Hmmm...- dudó mordiéndose el labio inferior.

Le envió un mensaje a Kai preguntándole si iba a asistir a la final del concurso del canto del día siguiente. Supuso que sí, puesto que Aly era la prima favorita de Kai y viceversa. Le dijo que podrían quedar para estar allí. Pulsó "Enviar" y su corazón latió muy deprisa. No obstante, notó una extraña sensación de tensión y alivio al mismo tiempo.


Tras coger un autobús, Faline había llegado al hospital dónde aún estaba Ronna. Le habían dado una habitación propia así que fue a preguntar a la recepcionista. Luego subió por el ascensor (aunque amaba subir escaleras, pero iba muy apresurada) y cuándo las puertas se abrieron, salió de él y caminó hasta la habitación correspondiente.

-Buenas. ¿Qué pasa?- preguntó algo preocupada, entrando en la estancia.

Ronna estaba tumbada en la camilla, arropada hasta la cintura, aprendiendo braille con una tabla y Mairi sentada a su lado en una silla plateada y acolchada con tela azul.

-Hola, Faline.- dijo Ronna sin mover la cabeza, reconociendo a la recién llegada por la voz. 

La pelirroja se levantó.

-Ven.- dijo cogiendo a Faline del brazo. La guió hacia el baño de la habitación.

-¿Qué es lo que me has dicho por teléfono? ¿Que a Ronna la han atacado?-

-No, no la han atacado. Pero se han colado aquí. Me lo dijo en cuánto vine a visitarla.- explicó Mairi hablando rápidamente debido a los nervios. Respiró hondo y trató de tranquilizarse, cerrando sus ojos azules.

-¿Y para qué me llamáis?- preguntó Faline.-Es decir, si los malos se han metido aquí no sé de qué sirvo yo.-

-Ronna grabó lo que dijeron sin que se dieran cuenta. Le di una grabadora ayer por si pasaba algo y la escondió entre las sábanas. Discutían en un idioma que no entendemos.- dijo mirando el suelo. 

-¿Y?- preguntó Faline. Si algo odiaba era moverse para nada, y en cuánto pudiera pensaba volverse a casa.

-Creemos que hablaban en ruso.- dijo Mairi mirando de nuevo a Faline.

Faline parpadeó, ahora comprendiendo. Metió las manos en los bolsillos de su chaqueta negra y dirigió su mirada hacia la salida del baño.

-¿Dónde está la grabación?- preguntó.

-Ven.- Mairi salió del baño y fue hacia la camilla.-Ronna.- llamó.-Dame la grabación, Faline va a intentar traducirla.-

-¿Intentarlo? Llevo toda mi vida viviendo en Rusia, es mi otro idioma.- Faline se echó a reír.-Soy bilingüe por ése mismo motivo.-

Ronna metió la mano bajo las sábanas y tanteó, mirando una pared. Sacó una grabadora y estiró el brazo hacia la nada. Mairi la cogió con cuidado y se la entregó a Faline. Ésta pulsó el "Play" y se empezó a reproducir un sonido. Se oyó una voz masculina:

-On, slepoy.- dijo la voz masculina.

-Sí, es ruso.- Faline prestó atención.-Ha dicho "ella es la ciega."-

-Khorosho.- se oyó la voz de una mujer.-Po krayney mere on nichego ne znayet.-

-¿Qué dice?- preguntó Mairi agitando un brazo de Faline.

-"Muy bien, por lo menos no sabe nada."- tradujo Faline mirando fijamente la grabadora, cómo si ésta tuviera todas las respuestas.

-¿Quiénes sóis?- se oyó la voz de Ronna en la grabación.

-¡Cállate!- repuso la voz masculina con acento ruso.-Mozhet znat'.-

-Zatem ubit'.- repuso la mujer.

Faline ahogó una exclamación.

-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasa?!- exclamó Mairi casi dando saltos de lo nerviosa que estaba.

-Han dicho "Puede que lo sepa." "Entonces la mataremos."- tradujo Faline con horror.

Mairi se tapó la boca con ambas manos.

-Pero no me han matado.- objetó Ronna arropándose aún más con las sábanas blancas.-Aún así me horroriza saber que planeaban hacerlo.-

-¿Entonces en el Equipo X hay gente rusa?- preguntó Faline mirando a Mairi y a Ronna.

-Puede que haya gente de todo el mundo.- suspiró la pelirroja bajando sus ojos azules.

-¿Qué queréis? ¿Quiénes sóis?- volvió a sonar la voz de Ronna por la grabadora.

-Poydem.- masculló la voz femenina. Acto seguido, unos segundos de silencio.

-¿Hola?- preguntó Ronna en la grabación.-¿Hay alguien? ¿Seguís ahí?-

A través de la grabadora se oyó una puerta cerrarse y el suspiro aliviado de Ronna. La grabación terminó segundos después.

-¿Qué es lo último que ha dicho la mujer?- preguntó Mairi.

-"Vámonos."- tradujo Faline.

-Qué cosa más rara.- suspiró Ronna pasando los dedos sobre la tabla de braille.-Vienen, dicen que estoy ciega, afirman que no sé nada, planean matarme, deciden no hacerlo y se van.-

-Sí, básicamente de éso se trata.- repuso Faline algo sobrecogida, devolviéndole la grabadora a Mairi.

-Debemos ir con cuidado.- suspiró la pelirroja.-Ahora no sabemos dónde pueden esperarnos los peligros.-

~~~

Llegó el día siguiente cómo de costumbre, viernes 14 y final del concurso. En el instituto todo transcurría con normalidad, los alumnos, tensos e inquietos por el cercano fin de curso, se aplicaban todo lo que podrían para aprobar. Aly se mordía las uñas mientras salía de clase en compañía de Niall.

-Vamos, respira.- pidió él.

-¿Cómo se respiraba?- inquirió la rubia, temblorosa.

Niall se echó a reír, sin saber qué contestar a éso.

-No sabría explicarte.- dijo mientras miraba a Aly.

Ésta rodó los ojos sonriendo, y acarició el cabello rubio de su novio.

-Agradezco tus intentos por intentar que yo me sienta mejor. Pero es inútil, no sirve de nada... Estoy... Creo que... ¡el corazón me va a estallar!- repuso llevándose las manos a las mejillas.

-Vamos, vamos, no es para tanto.- la tranquilizó Niall echándole un brazo por los hombros.-Ya has actuado varias veces y te lo pasas muy bien.

-Sí, pero... es la FINAL.- objetó Aly nerviosa y sintiendo que le faltaba el aire.

-Bueno, no te preocupes. Aún faltan horas para que empiece.- Niall le besó la frente y le frotó los hombros para animarla y tranquilizarla. Pero no surgía efecto. Aly temblaba cómo un chihuahua y parecía que en cualquier momento fuera a desmontarse a pedazos.-Madre mía, ¿eres consciente de cómo te tiembla todo el cuerpo? Parece que vayas a sufrir un ataque de ansiedad...-

-¡No puedo respirar!- exclamó ella llevandose una mano a la frente con gesto teatral.

El irlandés rodó sus ojos azules.

-Me estás deprimiendo hasta a mí...- comentó.-Y dime, ¿qué canción vas a cantar?-

-Cher ha decidido que debo cantar Shattered de Trading Yesterday.- respondió Aly.

-Bonita canción.- asintió Niall con la cabeza mientras alzaba la barbilla. Parecía estar buscando a alguien entre la multitud. Abrió mucho los ojos.-Ahí está Louis. Voy a preguntarle qué tal le fue a Harry ayer.-

-¿Harry? ¿Qué pasó con Harry?- preguntó la rubia preocupada.

-Nada, nada. Bueno, sí, pero... Luego te lo explico.- repuso Niall caminando entre la gente hacia su amigo.

Aly suspiró elevando durante un segundo sus brazos y luego dejándolos caer a ambos lados de su cuerpo.

-Pues vale, pues nada... En ése caso seré la última en enterarme de todo, cómo siempre...- repuso con un suspiro.

-¡Hola!- gritó la cantarina voz de Harumi desde detrás suya.

Aly se llevó una mano al pecho, cerrando los ojos.

-Qué susto...- murmuró.-Hoy estoy más tensa que de costumbre.-

-El final del concurso, ¿verdad?- Harumi la miró con compasión.-¡Mucho ánimo! ¡Vas a ganar!- repuso con voz alegre frotándole un hombro a la rubia.-¡Eres la mejor y vas a arrasar en el concurso! Y si no ganas, por lo menos habrás participado y habrás probado una nueva experiencia.-

-¿Qué otra opción me queda? Recordemos que alguien me apuntó por error a la asignatura de canto porque había una araña insignificante junto al tablón.- comentó Aly en tono molesto, fulminando a su amiga con la mirada.

La japonesa soltó una risita nerviosa y bajó las cejas.

-Yurushi.- repuso en japonés con una inocente sonrisa y parpadeando.

Aly rodó los ojos, captando que su amiga se acababa de disculpar. Acto seguido miró alrededor en busca de más amigos de los que rodearse y sentirse protegida.

-¿Has visto a Cher?- preguntó con voz inquisitiva, dirigiendo su mirada por todo lo que la rodeaba.

-No.- Harumi negó con la cabeza.-Pero hoy la verás sí o sí. Es tu "mentora" en el concurso.-

-Sí... Espero que tenga unos minutos para hablar conmigo antes de tener que salir a cantar.- suspiró Aly.

Minutos después todos salían del instituto. De nuevo, Scott se había presentado para recoger a Brianna, la cuál aquél día llevaba un sencillo vestido hasta las rodillas, estampado con diminutos cuadros rojos y blancos. Dejaba al descubierto sus piernas que acababan en zapatitos blancos con un poco de tacón. Al ver a Scott, sonrió automáticamente. El chico llevaba un pequeño ramo de rosas rojas en la mano derecha, del cuál colgaba una nota blanca con letras doradas. Brianna se sonrojó y avanzó hacia él, que le esperaba en la acera, junto a la carretera. Al estar delante de él, se quitó su mochila y la dejó en el suelo junto a sus pies. Cruzó los brazos con una sonrisa.

-¿Y ésto?- preguntó en tono burlón.

-Tengo que seguir compensándote por lo del helado que acabó encima tuya.- repuso él sonriendo.-Así que toma.-

Brianna agarró el ramo de rosas y leyó la nota.
"Un ejército de rosas rojas para su reina, la flor más bonita que se ve mona hasta cubierta de helado."
Ella se echó a reír tras leer la nota. Scott miraba el suelo y miró a Brianna esbozando una media sonrisa.

-No se me ocurrió nada mejor para poner. Pero es cierto que hasta manchada de helado te ves adorable.- se excusó en tono neutro y dubitativo a la vez.

-Me encanta.- Brianna lo abrazó efusivamente y le dió un besito en la mejilla.-Eres un encanto.-

Aunque ése chico no tenía lo que tenía Harry que tanto la atraía, era encantador, detallista y dulce. Cosas que Harry raramente había sido con ella. Se sentía muy a gusto con Scott y empezó a plantearse salir en serio con él, después de lo ocurrido el día anterior, lo cuál aún la había dejado un poco preocupada. Sus intenciones no eran poner celoso a Harry: simplemente quería ser feliz. No era pretenciosa respecto al amor. Sólo quería una relación estable. Y Scott era perfecto para éso.

-¡Ey, Bri!- saludó Valery mientras se acercaba caminando y con su luminosa sonrisa de siempre.

-¡Val!- sonrió la morena girándose para saludarla. Scott aprovechó para abrazarla por detrás.-¿Qué tal te ha ido el examen de mates?-

-Bastante bien.- repuso la rubia.-Oye... Cómo sabrás, Aly está en un concurso de canto, y cómo me aburro bastante y hoy es la final, ¿qué te parece si ésta noche vamos al estadio y la vemos?-

-No me importaría.- repuso Brianna encogiéndose de hombros.

-¿Podría ir yo también?- inquirió Scott separándose de Brianna y mirando a las dos chicas alternativamente.-He visto las fases del concurso por la tele y molan mogollón. Me encantaría ver la final en vivo y directo, seguro que es muy emocionante.-

-¡Claro! Cuántos más seamos para apoyar a Aly, mejor.- repuso Valery. Acto seguido bajó la mirada.-Es decir...-

-Vaya, de repente os veo muy unidas.- Brianna esbozó una pequeña sonrisa.-Y me alegro, obviamente. Pero ¿cuál es el motivo? Si quieres decírmelo, claro, si no, lo entenderé.-

-Su hermana menor...- repuso Valery bajando la voz.-El bebé, em... Ya te dije que me recordaba mucho a Andrew. Y... me deja jugar con ella cuándo quiera.-

-¡Ahora entiendo!- exclamó Brianna.-Ahora recuerdo lo del parque... Íbais vosotras dos con su hermanita... ¡Habérmelo dicho antes!- exclamó

-Bueno, entonces los tres nos vamos hoy al concurso, ¿hecho?- propuso Valery.

-Hecho.- asintió Brianna.

La rubia se fue y Brianna le dió otro alegre abrazo a Scott, sin saber que Harry pasaba por allí. El cantante se subió a la limusina y cerró los ojos, suspirando. Era consciente de que Brianna y Scott probablemente iban a salir juntos.
Y él se sentía destrozado y feliz al mismo tiempo por ello.

~~~

Se había hecho de noche. Al ser la última fase del concurso, los jueces habían asignado unos camerinos a cada participante para que se relajaran allí (o lo intentaran) antes de arrasar sobre el escenario. Cher estaba sentada sobre una silla del camerino que le habían asignado a ella y a Aly. Se rascó la mitad afeitada de su cabeza y se echó sobre el hombro la otra mitad, formada por lustrosos y ondulados cabellos castaños. Estaba tranquila. Aly, por su parte, caminaba de un lado a otro, tenía la mandíbula temblorosa, se le movía de un lado a otro, y sus pisadas al caminar eran tan fuertes que parecía que quisiera hacer un agujero en el suelo.

-¿Te vas a tranquilizar?- preguntó Cher de golpe, mirándola.

-¡No puedo!- repuso Aly resignada.-¡Estoy...! ¡Me va a dar un infarto! ¡No bromeo! ¡Mira!-

Agarró una de las manos de Aly y se la llevó a la parte superior izquierda del pecho. Cher abrió los ojos cómo platos al notar un latido tan rápido que parecía el corazón de un ratoncito.

-¡Pero si te va a estallar el corazón!- exclamó apartando la mano y mirando a Aly.

-¡Lo sé!- Aly notó un leve mareo.-¡Ésto es demasiado! ¡Habrá más público que nunca! ¡Y la canción elegida es complicada!-

-¿Shattered? ¿Qué tiene Shattered de complicada?- Cher alzó una ceja.

-El tono... Las palabras... La potencia con la que se debe cantar...- explicaba la rubia, nerviosa.

Cher sonrió.

-Bien, por lo que veo evalúas la música mejor que yo.- explicó parpadeando sus ojos marrones.-Has sabido decirme los elementos complejos de la canción Shattered. Tienes talento para distinguir la música y para cantar. Así que no debes preocuparte. Apuesto a que todos los participantes están tan nerviosos cómo tú.-

-¿Por qué iban a estarlo?- repuso Aly cruzándose de brazos.-Ellos se apuntaron aquí voluntariamente. ¡Yo no!-

-¡Están nerviosos porque saben que no tienen nada que hacer contigo! Además, he hablado con los distribuidores para que seas la última en actuar.- dijo la cantante.-Serás el plato fuerte de la noche y la ganadora, sin duda. Además, así tienes más tiempo para relajarte y prepararte.-

-Mala elección, Cher.- la reprendió Aly.-Habría preferido ser la primera, así todo lo malo habría pasado rápidamente.-

-No es lo malo... ¡Al contrario! ¡Es tu momento para brillar!- exclamó Cher.-Hazme caso y tranquilízate. Todo saldrá bien, estoy segura. Deberías estarlo tú también.-

Aly suspiró profundamente y se sentó en la otra silla, haciendo un esfuerzo por relajarse y dejar de sentirse tan tensa. 


Fuera, los chicos de One Direction estaban dispuestos a entrar cuándo Faline y Celine aparecieron. La mayor iba nerviosa y mirando a todas partes. Harry se ocultó detrás de Zayn para no ser "acosado" por la guapa joven.

-¡Decidme que no ha empezado aún!- exclamó mirando preocupada a los demás.

-No, aún falta un poco.- la reconfortó Liam.

-Menos mal.- suspiró Faline llevándose una mano al pecho y mostrándose aliviada.

-Cuánta tensión, ¿verdad?- sonrió Louis tratando de calmar el ambiente.

-Sí.- asintió Celine tímidamente.-Pero estoy segura de que Aly va a ganar.-

-Todos lo estamos.- asintió Niall.-Y por éso estamos aquí. Para apoyarla.-

-Quise traer a las animadoras del insti pero... No me hacen el mismo caso a mí que al antiguo capitán del equipo de baloncesto.- suspiró Faline.

-Claro, porque él es un tío "cachas" y tú no.- repuso Zayn bromeando.

-Ja-já, qué gracioso.- ironizó Faline cruzándose de brazos.

-¡Estoy aquí!- gritó Harumi.-¡Por fin he llegado! Estaba segura de que me perdería el concurso si seguía ayudando en casa en vez de venir.- soltó un largo resoplido, expresando lo cansada que estaba de tanto apresurarse.

-No tenías que apresurarte, aún faltan unos minutos para entrar y para que empiecen a salir los participantes.- replicó Louis sonriendo serenamente.

-Me alegra ver que llego con tiempo de sobra.- dijo Harumi. Era imposible saber si lo decía en serio o si estaba ironizando.

-Pero se puede entrar ya, ¿no?- preguntó Niall.

-Supongo.- repuso Harry.

-¡HARRYYYYYYYYYY!- chilló Faline lanzándose a abrazarlo.

-Mierda...- musitó él. Echó a correr por los alrededores entre la oscuridad de la noche, siendo perseguido por la joven chica.

-¡Faline, ven aquí ahora mismo!- gritó Celine.

Liam suspiró mientras sonreía ante la extraña escena que estaba teniendo lugar.

-Sí, será mejor que entremos...- dijo con voz suave mientras subía las numerosas escaleras que daban lugar a la entrada.

Celine logró agarrar a su gemela y se la tendió a Harumi para que la llevara dentro junto a los demás. Ella debía quedarse para esperar a Kai. Liam entró y Harry también se dispuso a hacerlo, cuándo de repente oyó risas tras él. Por la calle iban avanzando Brianna y Scott cogidos del brazo y riendo juntos. Tras ellos, una Valery que sonreía mientras miraba su móvil. Estaba leyéndole chistes a los otros dos. 

-Escuchad éste, éste es buenísimo...- repuso Valery mirando a Brianna y a Scott y luego mirando su móvil de nuevo.

Brianna y Scott soltaron una risita mientras Valery leía otro chiste en voz alta. Acto seguido se miraron a los ojos sonriendo. Se cogían del brazo con mucho afecto. Harry los miró fijamente, tragando saliva. Los dos se reían juntos y se miraban, parecían felices, se divertían... Harry sabía que él nunca podría tener un momento así con Brianna. Se quedó mirándolos y apretó los labios. Ver a Brianna feliz le satisfacía. Daba igual su propia felicidad. Pero nadie entendería éso. Todos le decían que lo siguiera intentando, que saliera con ella. Que no había por qué ser tan "melodramático." Pero nadie más que el propio Harry entendía las razones de que renunciara a aquella relación. Enseguida, al notar que Brianna, Valery y Scott iban al mismo sitio que ellos, Harry dejó de mirarlos, se giró y entró en el estadio junto con Louis, el cuál iba unos pasos por delante de él. Louis notó que su amigo iba algo cabizbajo, y, automáticamente, le echó un brazo alrededor de los hombros con afecto para recordarle que podía hablar con él.

-Hazzi, ¿estás bien?- preguntó inventándose un mote nuevo para Harry.

Harry lo miró y puso una de sus mejores sonrisas. Parecía alegre, era buen actor.

-Claro.- comentó.

Louis notó en los ojos de su amigo una chispa de mentira, y le devolvió la sonrisa aún sabiendo que en el fondo Harry no estaba diciendo del todo la verdad.
Fuera, Celine vió a Kai llegar. Éste le sonrió mientras subía los escalones. La luz de la luna llena, de las farolas y de los edificios lo hacían relucir bajo su chaqueta negra, su camisa blanca y sus pantalones negros. Parecía la persona más discreta pero sonriente del mundo. Celine se sonrojó mientras le saludaba con una mano.

-Hola.- repuso Kai, sin borrar nunca su sonrisa.

-Hola...- murmuró Celine. Trató de no sonrojarse y miró a Kai directamente a los ojos.-Emmm... ¿Estás nervioso?-

-No, ¿y tú?- quiso saber.

-Un poco.- Celine soltó una risita.-No te lo he dicho pero admiro mucho a tu prima.-

-¿En serio?- parpadeó Kai, sonriente.-Me alegra saberlo. Seguro que te lo agradece.-

-Sí, supongo.- Celine se rió nerviosamente de nuevo.

-Estás muy guapa, ¿lo sabías?- soltó Kai sin rodeos. No pudo evitar ruborizarse un poco al soltar aquellas palabras.

-Gracias.- Celine agachó la mirada y logró hablar sin tartamudear. Al fin y al cabo, no era la primera vez que Kai le hacía cumplidos.

-¿Entramos?- propuso el vídeo.

-Claro.- Celine sonrió. Kai le devolvió la sonrisa. Ambos se miraron a los ojos unos segundos hasta sonrojarse y entonces apartaron la mirada, para luego entrar juntos en el sitio.

Pasaron quince minutos y el recinto empezó a llenarse. Llegaban familias de los participantes, amigos, muchísimos periodistas, fotógrafos, y en general toda la prensa del lugar. Aquél concurso iba a ser uno de los más importantes de los últimos años. Los últimos en llegar fueron los jueces, a los cuáles se lanzaron enseguida los paparazzis. Los entrevistadores llevaban sus micrófonos y hacían varias preguntas a los jueces. Éstos sólo respondían a las preguntas interesantes. La tensión crecía a medida que pasaban los minutos y una vez todo listo, pudo dar comienzo el espectáculo. Las actuaciones de los participantes no eran tan sencillas cómo las del resto del concurso, había efectos de luces, imágenes y algunos hasta eran acompañados por bailarines que se movían por el fondo del escenario para crear ambiente. Los sillones del público estaban a rebosar y los jueces, sentados en una mesa frente al escenario, eran los primeros en aplaudir cada vez que un concursante acababa su número.
Ésta vez se diría el ganador al final de la noche. Pasaban las horas y las actuaciones y la cosa estaba muy reñida. Cada vez que acababa una actuación, los jueces se ponían a murmurar en voz baja.

-Madre mía... ¡Cuánta gente!- exclamó Aly asomándose tras las negras cortinas del escenario vacío.

-Siempre dices éso y luego lo haces excepcional.- bromeó Zayn.-Lo harás bien, no te preocupes.-

-Estoy muy nerviosa. Mi actuación no va a ser tan espectacular cómo la de todos ellos.- opinó, refiriéndose a los demás concursantes.

-Será sencilla y conmovedora. Por éso será especialmente espectacular.- repuso Niall, acariciando con suavidad una de las mejillas de Aly.

Ésta le sonrió con resignación para luego abrazarle.
Finalmente llegó el momento de la actuación de nuestra protagonista. No tenía bailarines ni efectos especiales salvo el de las luces. Llevaba una camiseta blanca de manga corta, pantalones blancos y deportivas blancas. Completamente vestida de blanco y con su melena lisa y rubia cayéndole sobre la espalda, se situó ella sola delante del micrófono y lo agarró. Los aplausos cesaron dando lugar a la música, la versión instrumental de Shattered. La rubia respiró hondo, y buscó con la mirada a su familia y amigos entre el público. No logró localizarlos, pero sabía que estaban ahí. Llegó el turno de que empezara a cantar y así lo hizo.

-Yesterday I died... Tomorrow's bleeding... Fall into your sunlight...- cantó con su voz cristalina, pura y única en el mundo.-The future's open wide, beyond believing... To know why... Hope dies...-

El ambiente era calmado, relajante, cualquiera podría quedarse dormido mientras Aly le cantaba con su voz melodiosa y dulce.

-Losing what was found... A world so hollow, suspended in a compromise, yeah...- la gente escuchaba atentamente, y los dos jueces tomaban apuntes, mientras que las dos juezas sonreían.-The silence of this sound, is soon too follow, somehow... sun down.-

Aly continuó cantando, sabiéndose la letra de memoria. Todos estaban fascinados. Los cuatro jueces trataban de reprimir su emoción ya que debían parecer profesionales. La gente del público sonreía, los más sensibles hasta lloraban al escuchar tan hermosa voz cantando tan hermosa canción. Aly cantó hasta llegar al último parágrafo antes del estribillo:

-... And this day's ending... Is the proof of time killing all the faith I know, knowing that faith is all I hold...-

Empezó a sonar la música del piano y las luces se prepararon para cambiar cuándo... Todo se volvió negro. La música paró en seco, las luces se apagaron. Y todo el sitio quedó sumido en una oscuridad total. Aly miró alrededor, confundida, aún de pie ante el micrófono y sosteniéndolo con ambas manos. Algo había ido mal. Un apagón en sólo aquél recinto de la ciudad había interrumpido su actuación. La gente chillaba asustada y los guardias de seguridad del sitio pidieron calma. Una vez que hubo silencio de nuevo, los técnicos fueron con linternas a ver qué había sucedido. Había un chico joven, de unos veinte años o más, en compañía de un hombre mayor. Habían saboteado la caja de los fusibles, generando el apagón en todo el estadio. Los guardias los atraparon y los técnicos trataron de arreglar el sistema de la electricidad. Pero hasta entonces, ¿qué pasaba con la actuación de Aly?
En el público, ahora iluminado por móviles, Harumi se puso de pie y empezó a cantar bien alto para ser oída por todos:

-And I've lost who I am, and I can't understand...!- cantaba a voz en cuello con su acento japonés.

-Why my heart, is so broken, rejecting your love...!- se unió Lara, seguida por Richard y luego por Cindy, los tres también se levantaron. La gente del público iba también tarareando y algunas personas más también se levantaron y se unieron a la canción.

-Without love gone wrong, lifeless words carry on...- cantaban también los chicos de One Direction levantándose. Éso fue el toque que impulsó al público entero a levantarse de sus asientos y cantar con ellos, para así, animar a Aly.

-But I know, all I know, is that the end's beginning...- cantaban todos los presentes a coro. Los que no se sabían la canción igualmente se levantaban y marcaban el ritmo dando palmadas.

Aly sonrió conmovida. Los jueces cuchicheaban.

-Who I am, from the start, take me home to my heart, let me go, I will run, I will not be silent.- cantó Aly junto con la multitud.-All this time, spent in vain, wasted years, wasted gain...-

Los técnicos lograron arreglar al caja y la luz regresó junto con toda la electricidad. La gente aplaudió y la voz de Aly volvió a resonar por el micrófono.

-All is lost, hope remains, and this war's not over.- cantó Aly, ahora de nuevo junto a la música que regresaba. Los focos se iluminaron con una intensa luz blanca.-There's a light, there's a sun, taking all shattered ones, to the place we belong, and it's love will conquer... And I've lost, who I am, and I can't understand, why my heart it's so broken, rejecting your love...!-

La gente disfrutaba, todos habían vuelto a sentarse y escuchaban en silencio cómo la voz de Aly se fusionaba con la armonía de la canción. Todos estaban emocionadísimos. Los jueces prestaban atención a Aly mientras seguía cantando. Pasaban los segundos y Aly seguía cantando. Finalmente llegó a la última estrofa de la canción, que era también la primera, entonándola con sinceridad y emoción, parpadeando sus bonitos ojos azules.

-Yesterday I died... Tomorrow's bleeding... Fall into your sunlight...- cantó suavemente.

Segundos de silencio y, entonces, cómo una bomba, el público estalló en aplauso. Los cuatro jueces también aplaudieron alegremente, la jueza castaña incluso se enjugó las lágrimas de emoción.
Aly hizo una enorme reverencia y salió del escenario. Tras la cortina negra llegó al backstage. No había nadie, ya que todos sus amigos y su familia estaban en los asientos. Pero pasó por allí una joven chica de cabello castaño rojizo recogido en una coleta y ojos marrones. En un cuaderno apuntaba cosas.

-Disculpe.- Aly se acercó a ella.-¿Sabría decirme por qué hubo un apagón hace apenas unos minutos?-

La joven le sonrió a Aly.

-Sí. En la caja de fusiles del recinto encontraron a un chico joven en compañía de otro hombre. Se trataban de uno de los concursantes y su mentor. Por supuesto, él ha sido descalificado. Ambos confesaron que querían sabotear tu actuación porque eres en su opinión la mejor participante y querían que perdieras para poder ganar ellos, puesto que eran los segundos mejores después de ti.- explicó en tono neutro, gesticulando con el bolígrafo que agarraba en su mano derecha.

-Ah...-Aly frunció el ceño, pero luego recuperó su expresión dulce y le sonrió a la mujer.-Gracias por la información.-

La chica asintió gentilmente con la cabeza y se alejó de allí. Aly se cruzó de brazos y resopló. ¡Lo que era capaz de hacer la gente con tal de ganar un concurso de canto! ¿Tan valioso sería el premio?

-¡Atención! ¡Todos los participantes al escenario, por favor!- gritó el presentador desde lo alto del escenario.-¡Llega hora de anunciar quién es el ganador de un millón quinientos mil dólares!-

-¡Santa madre de Dios!- exclamó Aly sin querer. Sus ojos azules se abrieron desmesuradamente. Entró en el escenario corriendo. Allí ya estaban los demás concursantes, esperando con las manos detrás de la espalda.

-Hemos recibido un mensaje de última hora, anunciando que uno de los concursantes ha sido descalificado por juego sucio.- expresó el atractivo presentador.

Un abucheo en general se oyó por todo el público. El presentador se echó a reír.

-¡Ha llegado la hora de decidir! Ahora los jueces escribirán el nombre del ganador o la ganadora en un papel, lo doblarán y yo lo recibiré para anunciar quién se lleva ¡éste grandioso premio!- exclamó haciendo un gesto con la mano.

Una guapa chica vestida con falda negra, camisa roja algo escotada y tacones rojos a juego con la camisa entró sujetando con ambas manos un enorme cupón de 1.500.000 dólares. Era tan grande que de haberse puesto de pie en vertical habría tapado a la chica hasta el cuello. Sonrió al público y agitó con gesto pícaro el cupón mientras todos rompían en aplausos.
Los jueces se acercaron sin levantarse de sus sillas. La jueza rubia cogió un papel, un boli y los cuatro empezaron a hablar. Tres minutos después, la jueza rubia escribió algo en el papel y le propinó una palmada en la mano al juez pervertido, el cuál trataba de deslizar su mano por la pierna de ella. La jueza castaña cogió el papel de las manos de su amiga, lo dobló y lo tendió hacia adelante, estirando el brazo.
El presentador se acercó al borde del escenario y recogió el papel doblado de la mano de la mujer. Regresó al centro del escenario y se llevó el micrófono a la boca.

-¡El ganador!- hizo una pausa.-¡O la ganadora!- otra pausa.-¡De éste concurso!- pausa.-Y del millón y medio de dólares.- larga pausa.-¡Es...!-

La joven que sostenía el cupón le sujetó el micrófono mientras él desdoblaba el papel. Todos los presentes contenían la respiración. La tensión era tan densa que se podía oler.
El papel ya estaba desdoblado. La joven le devolvió el micrófono al presentador. Y por todo el recinto resonó el nombre:

-¡Alyson Willsooooooooon!- gritó el presentador cómo si anunciara un gol.

El corazón de la joven se paró en seco, o quizá se aceleró tanto que a ella le pareció que se le paraba. Aplausos ensordecedores. Se llevó las manos a la cara mientras los demás concursantes la miraban sonrientes y le aplaudían. Los que estaban cerca de ella le daban dos besos, la rodeaban con el brazo o le revolvían el pelo. Ella estaba tan en shock que no podía reaccionar. No quitaba las manos de sus mejillas, y parpadeó sus ojos azules hasta que de éstos cayeron lágrimas. Alzó los puños en alto mientras sonreía de una manera eufórica. Durante el apagón realmente llegó a pensar que no ganaría. Pero ahora, ahí estaba, con la joven chica del cupón caminando hacia ella. Aly fue a cogerlo pero la chica antes le dió dos besos en las mejillas. Aly se rió y ahora sí, la escotada y sexy joven le entregó el cupón. Los aplausos atronadores no cesaban. El presentador rodeó a Aly con el hombro y la llevó con él hasta el centro del escenario.

-¡Enhorabuena, Aly!- dijo con alegría.-¡Ahora eres millonaria! ¿Qué tienes qué decir?-

Sostuvo el micrófono frente a los labios de la chica. Ésta tembló sonriendo y...

-¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh!!!!- chilló eufórica a través del micrófono, cerrando los ojos con fuerza para no mirar a nada ni a nadie.

Aplausos de nuevo. Aly se rió y se mordió el labio inferior, algo avergonzada por lo que acababa de hacer. Pero, ¡cuánta falta le hacía gritar bien alto y agudo!

-Una buena decisión, éso es lo primero que hace alguien cuándo se vuelve rico.- repuso el presentador con una sonrisa.-Y ahora dinos, algunas palabras que no sean "¡Aaaaahhh!"- gritó con voz aguda imitando la voz de una chica.

Unas risas leves se alzaron entre el público.

-¿Qué tal "¡iiiiiiiiiiiiiiiiiiih!"?- bromeó acercándose al micrófono la jovencita que le había entregado el cupón a Aly.

Risas y silbidos, sobretodo silbidos, provenientes de chicos a los que la falda y el escote de la chica producían calores extraños. Aly cogió el micrófono con una mano, mientras que con la otra sostenía el cupón, el cuál apoyaba en el suelo una de sus cuatro puntas.

-Quiero daros las gracias a todos los que estáis aquí ésta noche.- dijo logrando que no le temblara la voz.

Aplausos y vítores. Aly sonrió, ya no salían lágrimas de sus ojos, pero igualmente la emoción crecía en sus entrañas cómo un huracán de felicidad que la arrasara agradablemente.

-Muchísimas gracias por todo. Cuándo ha habido el apagón... Vosotros habéis cantado por mí, para animarme y apoyarme. Gracias a todos los que habéis cantado, ¡gracias a todos! Sóis increíbles... Si no lo hubierais hecho posiblemente me habría desmoronado. Lo he pasado realmente mal cuándo se ha ido la luz, porque ya estaba nerviosa y no me esperaba que algo saliera mal... ¡Pero todo ha sido maravilloso gracias a vosotros! ¡Gracias por vuestro apoyo!- exclamó.

De nuevo, fuertes aplausos expresaron que el público estaba con ella y la quería. El presentador le palmeó la espalda con una mano y con la otra le quitó el micrófono.

-¡Ve y disfruta de tu premio! ¡Ésto ha sido todo, amigos!- exclamó mostrando una bonita sonrisa que encantaba a cualquiera.

Aplausos. Aly, antes de irse del escenario, abrazó uno por uno al resto de participantes, felicitándoles por haber sido unos buenísimos rivales ya que todos ellos tenían mucho talento. Una de las participantes lloraba por no haber ganado, y Aly la abrazó con fuerza y la alentó para que no se rindiera y participara en más concursos hasta ganar. El público no se esperaba que la ganadora felicitase y abrazase a los demás concursantes. Aly demostró, una vez más, su capacidad de compasión y de respeto hacia los demás. Al acabar de abrazar a todos los concursantes, se despidió con la mano del público y corrió hacia el backstage. Al atravesar la cortina se oyó un:

-¡UEEEEEEEEEEEEEEEEH!-

Que provenía de todos sus amigos, sus padres, su primo y su hermana. Aly se vió rodeada por decenas de brazos y empezaron a lloverle besos, halagos y felicitaciones. Se agobió un poco y decidió esperar a que todos se apartaran.

-¡Has estado increíble!- gritó Louis abrazándola una vez que la bolita de gente se deshizo alrededor de Aly.

-¡Mi niña! ¡Ay MI NIÑA!- chilló Lara orgullosa. Le quitó Aly a Louis y la abrazó con fuerza, llenándole la cabeza de besos.

-¡Ésa es mi hermana! ¡Di que sí!- chilló Cindy abrazando la cintura de su hermana mayor.

-¡Mi hija! ¡Me tienes tan orgulloso!- añadió la voz de Richard, rebosante de alegría, también abrazando a Aly.

-Gracias, gracias... ¿Y Talia?- quiso saber Aly.

-La hemos dejado con la abuela, no podíamos traerla aquí debido al ruido y por supuesto no iba a quedarse sola en casa.- explicó Cindy, aún abrazando la cintura de su hermana mayor.

-¡Y YO SOY EL NOVIO MÁS ORGULLOSO DEL MUNDO!- exclamó Niall lanzándose sobre Aly. La alzó por los aires y luego la posó de nuevo en el suelo para besarla en los labios con entusiasmo.

-¡Y yo la mejor amiga más orgullosa!- vociferó Harumi abrazándolos a los dos.

-¡Harumi! ¡Tú fuiste la primera en empezar a cantar cuándo se apagaron todas las luces y la música!- repuso Aly abrazándola con fuerza.-¡Gracias, gracias! ¡Tú has salvado mi actuación!-

-Yo te apunté por error en la asignatura de canto... Yo te metí en problemas, y yo te he sacado de ellos.- repuso la japonesa guiñando un ojo bajo su liso flequillo negro.

Kai enseguida abrazó a Aly y le dió millones de besos en una misma mejilla.

-¡Eres *Muack* la prima *Muack* más *Muack* guapa *Muack* del *Muack* mundo!- expresó entre beso y beso. Miró fijamente a Aly a los ojos y añadió.-¿Me darás alguna pequeña parte del premio?-

Aly se echó a reír y le revolvió a Kai el pelo.

-Pelota...- murmuró de broma, acto seguido abrazó a su primo con fuerza.

Celine y Faline la abrazaron a la vez.

-¡Eres la mejor!- exclamó Celine.-¡Me siento orgullosa de ser tu amiga!-

Al separarse las tres del abrazo, Faline le dió una fuerte palmada a Aly en la espalda.

-¡Jó, tronca, cómo lo has rulado!- gritó.

-¿Ein?- preguntó Aly sonriendo pero bajando las cejas.

-Dice que lo has hecho genial.- "tradujo" Celine fulminando con la mirada a su gemela mayor.

Faline sonrió y se encogió exageradamente de hombros.

-¡Podrás ir a Yale!- chilló Harumi.-¡Waaaaaaaaaa!-

-¡Lo sé! ¡Wiii!- Aly le cogió las manos y empezaron a dar saltitos.

Enseguida Louis, Zayn, Liam y Harry atraparon a la rubia y la abrazaron entre los cuatro hasta tal punto que casi le rompen las costillas.

-Chicos, parad... Yo también os quiero mucho pero...- Aly oyó un crujido de su columna vertebral.-¡Ay! Mis huesos...-

-¡Dejad de asfixiar a mi niña!- gritó Lara cogiendo un brazo de Aly. Tiró de ella y la liberó de los cuatro cantantes guapos.

-Pero mamá, ¡si tú eres la primera que me rompe los huesos al abrazarme!- sonrió ella.

-Pero yo soy tu madre, qué leches.- se ofendió Lara. Abrazó a su hija de nuevo y con tanta fuerza que a Aly se le atascó la respiración.

-Ma... má...- gimoteó con voz ronca.

-Chicos.- llamó Cher apareciendo de repente. Los cinco miembros de One Direction la miraron.-Luego tengo que hablar con vosotros.-

Se acercó a Aly mientras los cinco chicos se miraban entre ellos, confundidos.

-¡Aly!- Cher se acercó a ella y la abrazó efusivamente, sonriendo.-¡Eres una genia! ¡Me has hecho sentir muy orgullosa de ser tu mentora! Ahora será famosa y millonaria, de hecho... ¡Ya lo eres!-

-Gracias Cher, has sido la mejor mentora que alguien pude tener.- repuso Aly sutilmente y mirando a Cher con sinceridad y alegría.-Pero no busco fama... De hecho, tampoco creía que el premio fuese a ser tanto... Es algo excesivo.-

-¡Entonces dame una parte a mí!- insistió de nuevo Kai.

Risitas generales entre todos los presentes.

-Aly...- Cher le cogió las manos.-Sé que no quieres ser famosa, sin embargo ya lo eres. Puedes intentar ser una famosa "discreta," pero ahora no podrás evitar nada de lo que te venga encima.-

-Ya...- suspiró la rubia.-Eres buena consejera, ¿eh?-

-Sí.- Cher se rió.-No sé cuándo nos volveremos a ver.- repuso abrazándola de nuevo.

-¿Cómo?- Aly se apartó para mirarla a los ojos.

Lara se acercó a Aly y le quitó el cupón, sosteniéndolo ella. Se unió a Richard y Cindy y los tres empezaron a bailar y sujetando el cupón de dinero entre los tres.

-En fin, soy cantante.- rió Cher.-Llevo ya demasiado tiempo de vacaciones.-

-Pero... ¿Qué pasa con la asignatura de teatro? ¿No eras la profe?- preguntó Aly preocupada.

-El curso está a punto de acabar. Todo mi trabajo aquí ha terminado.- repuso Cher.-Pero volveremos a vernos. Los famosos nos frecuentamos mucho. O por lo menos las novias de los famosos.- repuso mirando a Niall y luego mirando de nuevo a Aly mientras alzaba las cejas pícaramente.

Aly rió ante el gesto. Luego guardó silencio y suspiró.

-Te echaré de menos.- masculló.

-Y yo a ti.- Cher la abrazó de nuevo.-Eres la mejor "alumna" que he tenido, en serio. Estoy orgullosísima de ti.- añadió efusivamente.

Se separaron y Cher miró de reojo a los cinco chicos mientras caminaba misteriosamente hacia otra zona. One Direction intercambiaron miradas de nuevo y la siguieron.

-En fin, ¡creo que es hora de mudarse!- gritó Lara.

-¿Mudarse?- parpadeó Aly.

-Sí, creo que los Willson nos merecemos una casa en condiciones.- repuso Richard mirando sonriente a su familia.

-Sí...- Aly sonrió mirando el suelo.-Es lo que siempre he querido.-

-¿Otra casa?- preguntó Cindy.

-No.- Aly negó con la cabeza.-Poder sacar adelante a mi familia.-

Sus padres y su hermana la miraron asombrados y con ternura a la vez. Y luego los cuatro se volvieron a fundir en un abrazo efusivo y muy dulce.

Cher suspiró al notar el aire frío de la calle. Estaba en el callejón de una de las salidas traseras del backstage. La noche era oscura y fría...

-¿Cher? ¿De qué querías hablar con nosotros?- preguntó Louis.

Los cinco cantantes salieron tras ella por la puerta.

-Dadme lo más pequeño y nuevo que hayáis encontrado.- repuso Cher quitándose su chaqueta. Pese al frío, sus nervios le producían un denso calor.

Los cinco se miraron extrañados. Liam le dió el amuletito en forma de diamante de la zapatilla de Holly. Cher lo observó asintiendo.

-Sé dónde encontrasteis ésto. Y sé que pertenecía a Holly Scally. Y sé quién se lo quitó para dejároslo en el local después de la reforma.- suspiró.

-¿Quién?- preguntó Liam.-Por fin averiguaría lo que llevaba tanto tiempo preguntándose.-

Cher miró el amuleto. Luego a los chicos. Luego al amuleto de nuevo.

-La tenéis delante.- repuso lanzándolo hacia los chicos.

Liam lo atrapó al vuelo. Los cinco chicos la miraron boquiabiertos y extrañados. Cher los miró con mirada cristalina, tras sincerarse por fin, se dió media vuelta, se colgó su chaqueta de un hombro y se alejó por el callejón entre la noche.

-¡Cher!- gritó Louis.

Ésta alzó una mano para despedirse.

-¡Las explicaciones os las daré por teléfono otro día!- repuso con voz amortiguada por la distancia recorrida, sin ni siquiera girarse.

One Direction se miraron entre ellos. Querían averiguar qué tenía que ver Cher Lloyd con Holly y cómo había podido dejarles ésa pista para ayudarles, pero aquél era momento de celebrar la victoria de Aly.
Pues la noche aún era joven...

jueves, 2 de enero de 2014

Otro sitio más que me copia...

Gracias a una lectora mía llamada Sara acabo de descubrir que hay otro sitio que me copia la novela. Para vedlo pulsad aquí. También ha puesto una de las imágenes que hice y ha publicado el primer capítulo, llevándose todo el crédito de mi trabajo. Y aunque me diera los créditos, tampoco quiero que MI novela sea leída en un sitio web que no es el suyo.
Por favor, si alguna de vosotras tiene Wattpad dadle un toque de atención :( Necesito vuestra ayuda.
Respecto al capítulo, ya va quedando menos, pero en serio, ver éste tipo de cosas me deprime muchísimo. Es mi novela y sólo debe ser leída aquí que para éso es su blog.
Gracias otra vez Sara por tu aviso y a vosotras por leerme.
Por cierto, ¡buen 2014 a todas!