martes, 17 de diciembre de 2013

92- Planes para una tarde

Los alumnos más cercanos se iban acercando para ver qué ocurría. Las dos gemelas discutían a voces, sobretodo Celine, lo cuál era raro debido a que ella era la calmada de las gemelas Parker. Llevaba puesto un vestido por las rodillas, blanco y con un cerezo en flor rosa dibujado. Faline, por su parte, vestía una sencilla camisa de un tono blanco grisáceo y pantalones shorts vaqueros, junto con calcetines negros y deportivas blancas. Ambas llevaban el pelo suelto y una expresión enfadada en el rostro. Aly y Cher se levantaron del césped y se acercaron para escuchar mejor.

-¡Te vi hablando con él!- exclamó Celine.-¡Reíais y...! ¡Y desde que te has matriculado en el instituto no has dejado de llevarte toda la atención!-

-¡Celine, no es culpa mía que tú seas muy tímida y que a mí me guste destacar!- vociferó su gemela mayor en respuesta.-¡Yo no quiero quitarte nada! ¡Sólo quiero divertirme!-

-¡Llevo años en éste instituto y siempre he sido ignorada!- chilló la otra gemela.-¡Y llegas tú y en nada logras llamar la atención de todos! ¡¡No es justo!!- pisoteó el verde césped con tanta fuerza que la falda blanca de su vestido se sacudió.

-Celine, te estás comportando cómo una completa inmadura.- repuso Faline, ésta vez con voz calmada, mientras la seriedad inundaba su rostro.-Ésto es algo muy impropio de ti.-

-¿Pero es que no lo entiendes?- Celine se agarró la falda de su vestido, frustrada, e hizo una mueca de enfado negando con la cabeza.-¡Faline, yo fui secuestrada por una loca! ¡Fui a la feria con One Direction! ¡He tenido que superar mi timidez sin apenas ayuda! ¡Y siempre siendo igual de invisible! Y llegas tú y arrasas sin despeinarte.-

-Celine.- la calma seguía en la voz de Faline, ésta trataba de parecer seria. Suspiró alisándose sus cortos vaqueros, los cuáles dejaban sus pálidas piernas al descubierto.-Yo no he intentado reemplazarte, ¿vale? Desde el momento en el que fui descubierta intenté contenerme para no hacerte sombra. me temía que ésto iba a ocurrir. Me temía que tuvieras celos o algo.- cerró los ojos y respiró hondo, luego los abrió.-Pero no tienes por qué. No pretendo...-

-¡No! ¡No lo pretendes pero lo haces!- chilló Celine.-¡No sólo te pones a hablar alegremente con Kai mientras yo sufro con el Test de Cooper, sino que te conviertes en lo que yo nunca fui!-

-¿Qué tiene que ver mi primo?- preguntó Aly en el oído de Cher. Ésta se encogió de hombros.

-¡Eres lo que yo nunca he sido!- exclamó Celine.-¡Eres... Eres la nueva capitana del equipo de baloncesto! ¡Eres abierta y extrovertida a la hora de hablar! ¡Eres fuerte, puedes hacer deporte sin que parezca que te estás muriendo y puedes soportar las críticas sobre tu forma de ser sin problemas! ¡Hasta papá y mamá te hacen más caso!-

-¡Nunca me conocieron, es normal que me hagan caso ahora que vuelvo a estar con ellos!- saltó la voz de Faline, volviendo a elevarse, conteniendo ira.-¡Sólo me vieron de recién nacida! ¡Tengo 17 años y en ésos 17 años nunca he sabido lo que son unos padres! ¡Y papá y mamá nunca me tuvieron cuándo fui secuestrada de bebé! ¡Sólo faltaría que después de todo éso no quisieran estar conmigo!-

-¡¡Se han olvidado de mí!!- chilló Celine con su vocecita, ésta vez triste e impotente.

-¡¡No se han olvidado de ti!!- exclamó Faline.-¡Pero sólo quieren conocerme, estar conmigo, recuperar los 17 años perdidos con su primera hija a la que nunca conocieron! ¡Porque yo soy la mayor! ¡Yo nací antes que tú, fueron segundos, pero fui la primera a la que tuvo mamá! ¡Y fui alejada de ellos! ¡Y nunca supe lo que era tener una familia! ¡Ellos querían recuperarme a toda costa, ¿no lo ves?! ¡Por éso ahora me prestan más atención! No porque te dejen de lado, ¡sino porque nunca he estado con ellos!-

Celine dió media vuelta y se fue corriendo, con los ojos llenos de lágrimas. Hubo un incómodo silencio en todo el recreo. Los ojos de Faline también se anegaron en lágrimas, pero ésta respiró hondo, cerró los ojos y logro no llorar. Abrió los ojos mientras fruncía el ceño.

-¡¿Qué miráis?!- exclamó mirando alrededor. Acto seguido se giró y caminó en dirección contraria a la que había ido Celine.

Se formó de nuevo un silencio largo, debido al tenso momento que acababa de tener lugar. Harry soltó un silbido de asombro ante aquella fuerte discusión. Liam carraspeó. Aly sólo podía parpadear, perpleja. Los demás alumnos se dispersaron y volvieron a hacer sus grupitos para seguir hablando.

-¿Qué demonios acaba de pasar aquí?- preguntó Aly.

-Muy sencillo.- comentó Niall.-Las gemelas Parker han discutido.-

-Yo diría que están en guerra.- suspiró Mairi, cerca de un árbol.

-Tenemos que hablar con ellas.- repuso Aly.-Y averiguar por qué mencionan a mi primo. Yo también vi a Faline hablando con él durante el Test de Cooper, pero no entiendo que tendrá que ver...-

-¿Y si yo hablo con Faline?- preguntó Cher.-Me dijo que le gusta mi música. Aunque mencionó antes que Nirvana eran los amos.- sacudió la cabeza.-Da igual. Seguro que logro que me escuche.-

-¿Y si habla Harry con ella?- propuso Harumi, bromista.-Seguro que a él si que le escucha.-

-No, no...- Harry retrocedió, recordando cómo se ponía Faline cuándo estaba junto a él.

-Yo hablaré con Celine.- suspiró Aly.-Ella confía en mí. Fui la primera que le habló cuándo la invité a sentarse con Harumi y conmigo en la cafetería.-

-Además, creo que Celine te admira.- le dijo Liam a Aly.-Porque eres decidida, valiente... Sí, habla con ella.-

-Entonces decidido.- intervino Louis.-Aly hablará con Celine y Cher con Faline.-

Cher y Aly se miraron y asintieron con la cabeza. Acto seguido se dieron la espalda y cada una de ellas echó a andar en sentido contrario.
Faline estaba sentada sobre el cemento de la otra parte del patio, dónde estaban las pistas exteriores para hacer deporte en el insti. Tenía la pared apoyada contra la pared, las rodillas encogidas junto al pecho y hacía rebotar piedras contra una columna de hierro que sostenía los techos de aquella zona del patio. Cogió una diminuta piedra y la lanzó con fuerza. Ésta rebotó en la columna, produciendo un sonido metálico, y aterrizó en el suelo. Faline repitió el proceso con otra piedrecita. Acto seguido buscó más y suspiró al ver que no había.

-Ey, Faline, ¿qué tal?- preguntó de repente Cher, asomando tras la esquina y caminando hacia ella.

-Ah, hola.- Faline agachó la cabeza.-¿Qué hay?-

-Aquí, intentando hablar contigo.- Cher se sentó en el suelo junto a Faline. Estiró una pierna y dobló la otra, colocando sus manos sobre ella.-¿Por qué estás cabreada con tu hermana?-

-Porque...- Faline suspiró.-Está actuando de un modo egoísta. Se queja de que paso mucho tiempo con nuestros padres cuándo es normal, pues nunca los conocí. Verás, de recién nacida me secuestraron unos delincuentes porque...-

-Lo sé.- la interrumpió Cher.-Aly me lo contó todo.-

-En ése caso, supongo que lo entenderás. ¿No es normal que mis padres estén todo el día conmigo?- preguntó Faline.

-Claro que es normal.- asintió Cher.-Te perdieron de recién nacida y sólo querían encontrarte. Y ahora que has vuelto es comprensible que estén casi todo el tiempo contigo.-

-Celine debería entenderlo.- suspiró Faline con expresión cansada.-Nuestros padres no la han dado de lado, sólo que quieren estar conmigo ya que nunca me conocieron... Me vieron nacer, me disfrutaron un par de días y ya está. En cuánto fui secuestrada y llevada fuera del país no volvieron a verme. La ultima vez que me vieron era una recién nacida. ¿No es lógico que quieran estar mucho conmigo? Pero claro, Celine...-

-Celine está celosa de todo lo que consigues.-

-Exacto.-

-Es comprensible, apenas llevas tiempo aquí y ya has logrado prácticamente de todo.- sonrió Cher.-Eres popular, sobretodo entre los chicos, he oído que te llaman "Diosa del Deporte" y que babean por ti... Y ella es... tímida.-

-Lo sé.- Faline suspiró otra vez.-Pero siento que estoy haciendo algo malo, y no estoy haciendo nada malo. Sólo hago lo que me gusta, juego al baloncesto, me río con la gente, me divierto... Y... ella me hace sentir mal por todo éso.-

-Tú no tienes la culpa de que ella sea tan tímida.- opinó Cher.

-Lo sé, pero... Es tan complicado hacerla entrar en razón...- Faline soltó un largo y profundo suspiro.

-Pero dime, ¿cómo te sientes?- preguntó Aly mirando a Celine.

Se la había encontrado sentada sobre el césped con la pared apoyada en el tronco de un árbol, llorando con la cara entre las manos. La abrazó y ahora había logrado que se calmara.

-Me siento muy mal.- Celine se pasó las manos por las mejillas para secárselas.-He sido una egoísta.-

-No, no lo has sido.- Aly negó con la cabeza.-En cierto modo sé lo que quieres decirle a Faline. Has sido invisible toda tu vida y ahora sientes impotencia porque ella acaba de llegar y ya le va todo bien, ¿no es éso?-

Celine asintió nerviosamente con la cabeza, aún con lágrimas resbalando por sus finas mejillas.

-Y cómo vuestros padres le hacen más caso a ella, temes que ahora también seas ignorada en tu propia casa. Pero no lo ves del modo correcto.- añadió la rubia.-Ten en cuenta que tus padres tuvieron dos hijas y sólo conservaron a una, a ti. Tu hermana fue secuestrada de recién nacida, con un par de días de vida. Y vuestros padres no la volvieron a ver. Por éso es normal que ahora le hagan más caso a ella. Quieren recuperar los 17 años perdidos.-

-Lo sé, si tienes toda la razón, al igual que ella.- Celine suspiró.-Pero... No sé... Me he sentido mal, me he puesto nerviosa. Entiendo que mis padres quieran estar con ella más que conmigo porque nunca la vieron crecer, pero... Siempre he sido ignorada, toda mi vida... Y no quiero serlo en mi casa. No digo que no estén con Faline, al contrario... Los quiero mucho a los tres, son mi familia y los tres se merecen conocerse mejor, ya que son padres e hija... Y Faline creció sin familia en un orfanato... Pero lo que no me gusta es quedarme apartada. Siempre me quedo apartada.- Faline se secó las lágrimas de nuevo con ambas manos.

-¡Pues únete a las conversaciones!- la animó Aly, incorporándose para pasar de estar sentada sobre la hierba a arrodillada.-Cuándo estéis en casa y Faline se ponga a hablar con vuestros padres sobre su vida, siéntate con ellos y forma parte de la charla. Es tu gemela, ¿no te interesa también saber las aventuras que tuvo Faline en Rusia?-

-Sí, pero no querría molestar. Sabes que siempre me mantengo al margen de todo. Y los veo tan felices que... Me da vergüenza intervenir.- dijo Celine con su vocecita.

-¿Vergüenza?- Aly parpadeó.-¡Pft! ¡Por Dios, Celine, que son tus padres y tu hermana! Que seas vergonzosa en el instituto vale, ¿pero con tu propia familia? No debes ser tímida con ellos. Son tus padres y tu gemela. Son personas que tienen la misma sangre que tú. Tu familia. Las personas con las que puedes tener más confianza.-

-Lo sé, yo antes no era tímida con mis padres.- admitió Celine.-Con ellos era... No extrovertida, pero sí habladora. Pero desde que llegó Faline me siento un poco apartada. No es que ellos me hayan apartado, ni mucho menos... Pero... el problema está en mí, soy muy paranoica.-

Aly soltó una risa.

-Venga, por Dios, si sóis las hermanas perfectas. Sóis preciosas y amigables, y se os coge cariño enseguida. Sóis iguales físicamente, pero muy distintas respecto a personalidad. Pero ambas sóis encantadoras, cada una a su manera. Ojalá pudiera estar en el lugar de cualquiera de vosotras dos. Me sentiría afortunada.- dijo.

-¿Serías Faline o yo?- Celine soltó una risita.

-Ehm...- Aly se mordió el labio.-No lo sé, prefiero no planteármelo.-

Celine soltó una risita. Acto seguido suspiró y su rostro se tornó algo triste.

-Debo pedirle perdón.- comentó con voz apenas audible.

-Síp.- Aly asintió con la cabeza.-Y es más, seguro que ella también te pide perdón a ti.-

-¿Ella? ¿Por qué debería pedirme perdón?- quiso saber Celine.

-Por lo malhablada que es.- bromeó Aly.

Celine soltó una risita.

-A propósito.- habló de nuevo la rubia.-¿Por qué mencionabais a Kai? ¿Ha ocurrido algo con él?-

-¿Eh?- Celine se sonrojó y acto seguido suspiró.-Eh... Aly... Tu primo me gusta.-

-Qué guay, necesita conocer amigos por aquí.- comentó Aly satisfecha.

-No, no me has entendido.- Celine negó con la cabeza.-Me... gusta gusta.-

Aly abrió los ojos cómo platos.

-¿En serio?-

Celine asintió tímidamente con la cabeza.

-¡Waaaaaaa!- chilló Aly dando palmaditas.

-¡Iiiiiiiiiiiiih!- chilló Celine también sonriendo.

Ambas se abrazaron. Al separarse, Aly preguntó:

-¿Pero cómo es posible? ¡Si apenas le conoces!-

Celine se abstuvo de responder.

-De todas formas, es genial. Él nunca ha tenido novia... Creo.- Aly frunció los labios.

-¿Cómo es que no sabes casi nada de su vida?- Celine trató de sonreír.

-Vivía muy lejos.- respondió la rubia.

-Ah...- Celine asintió con la cabeza y se levantó del césped.

Aly se levantó, Celine ya tenía las mejillas secas y parecía mucho más animada.

-¿Sabes qué? Voy a planear una tarde de cine para todos, incluidas Faline, Kai y tú.- dijo la rubia de repente.

-¿Qué?- Celine abrió los ojos de par en par.-No, no...-

-¡Sí! Hoy mismo nos vamos todos al cine. Y si por algún casual te toca sentarte junto a mi primo...-

Entonces sonó el timbre. Era hora de ir a clase, por lo que no podían hablar con Faline de momento. Mientras que ésta seguía sentada junto a Cher en el suelo, y la cantante se había unido a su juego de hacer rebotar piedrecitas contra la columna.

-¿Crees que querrá hablar conmigo?- preguntó Faline agarrando una diminuta piedrecita para lanzarla.

-Puede.- Cher se encogió de hombros.-Pero debes intentarlo. Que sepa que no la dejáis de lado.- su mirada se entristeció.-Yo sé lo que es éso de que te den de lado.-

Faline la miró parpadeando.

-¿En serio?- acto seguido suspiró.-Yo cuándo crecí en el orfanato creí que había sido abandonada, con lo que toda mi vida estuve pensando que mis padres me habían dado de lado y que por ello vivía en un orfanato con otros muchos niños. Aunque resultó que no fuera cierto.-

Cher se rascó la parte afeitada de su cabeza y tomó aire para hablar.

-De todos modos sólo debes hacer que tu hermana entre en razón. Dile que no la ignoráis. Que vuestros padres simplemente quieren recuperar el tiempo perdido. Pero que ella también sigue siendo parte de la familia.- opinó.

Celine asintió lentamente con la cabeza mientras miraba hacia la lejanía.

-Sí, tienes razón. Sólo debo convencerla de que sus pensamientos son erróneos.- repuso mientras una brisa de viento les alborotaba con suavidad el cabello a las dos.-Que sepa que soy sincera y nuestros padres también.-

-Exactamente.- Cher se levantó y le tendió la mano a Faline.-Y por cierto, también estábais discutiendo por un chico...-

-Náh, éso sí que son paranoias suyas.- sonrió Faline agarrando la mano de Cher y siendo levantada del suelo por ésta.

-Anda, vámonos.- comentó Cher andando y seguida por Faline.

~~~

Harry suspiró. Cerró su taquilla y miró a Brianna, la cuál iba caminando hacia él. El cantante la saludó con una sonrisa, sacó su móvil y le mandó un mensaje a su madre diciéndole que Brianna estaba dispuesta a ser modelo para ella. Tragó saliva mientras comenzaba a sudar. Su madre escribió un "¡Bieeeeeeen!" en respuesta y se desconectó de la línea de mensajes. Harry alzó la vista.

-¿Y bien?- Brianna se acercó a él.-¿Qué tengo que hacer?-

-Ehhh...- Harry se rascó la nuca.-Mi madre no me ha dicho nada, sólo que se alegra.-

Acto seguido su móvil vibró. Su madre le reclamaba que fuera para casa con "su primera modelo" en cuánto terminaran las clases, ya que ya habían convertido su primer boceto en un vestido de verdad.

-Qué rápido van éstas cosas.- murmuró Harry.

-¿Cómo dices?- preguntó Brianna.

-¿En? Nada, nada, oye... Ésto...- carraspeó.-Mi madre quiere verte ésta tarde al acabar las clases. ¿Te importaría venirte a mi casa... otra vez? Te llevaré yo mismo y luego te transportaré hasta tu casa, todo en la limusina. ¿Qué me dices?-

-Vale, claro.- Brianna asintió sonriendo.-No puedo creer que vaya a ser modelo, así porque sí. ¿No había que estudiar para éso?-

-En realidad, sólo hay que posar.- Harry le dió unas palmaditas en lo alto de la cabeza, dejando caer su móvil en el bolsillo de su chaqueta, y echó a andar en busca de sus amigos.

Chocó con Aly y a ella se le cayeron los libros.

-¡Maldito rizos!- exclamó la rubia.

-Pero mira por dónde vas, niñata.- se quejó el cantante.

-Idiota.- bromeó Aly.

Ambos se agacharon para recoger los libros y Aly los abrazó contra su pecho.

-Oye, hoy voy a preparar una tarde de cine, ¿te apuntas?- preguntó.-Así de paso me relajo, que mañana es la final del concurso.-

-No puedo, tengo que...- Harry se mordió el labio inferior.-¡Cuidar a mis 9 gatos!-

Aly resopló.

-Venga, tío.- suplicó.-Por favor. Porfa... Porfi.- parpadeó cómo un bebé indefenso y adorable.

Harry rodó los ojos.

-No puedo, lo siento Aly.- le alborotó la melena rubia y se alejó.

La rubia, sin ni siquiera girarse para insistirle más a Harry, puso en blanco sus ojos azules mientras suspiraba. Echó a andar buscando a Harumi, suponiendo que estaría en su taquilla o de camino a clase. Mientras, sacó su móvil, marcó el número de Kai y se lo pegó al oído.

~~~

En la casa de Harry todo era movimiento. Un par de chicas jóvenes llevaban telas rápidamente por los largos pasillos, luego llegaban al salón y las cortaban con tijeras para luego coserlas con hilo y aguja. Gemma miraba confundida a su alrededor y se acercó a su madre, la cuál estaba en otra mesa dibujando y dibujando vestidos sin parar.

-Mamá, ¿estás segura de ésto?- preguntó con una sonrisa aunque un tono de voz nervioso.

-Claro, cariño.- comentó Anne sonriendo y mirando a su hija.-Cuándo tenía tu edad me apasionaba diseñar y hacer trajes, con lo que me puse a estudiar de éso al finalizar el instituto.- dirigió la vista de nuevo al papel y empezó a garabatear más ropa.

-Ah...- Gemma asintió.-Bueno, pues... Avísame cuándo pueda volver a entrar en mi cuarto sin que esté a rebosar de rollos de tela.- cogió su bolso de la mesa y se lo colgó al hombro.

-Pero cariño, no te enfades.- repuso Anne, aún centrada en sus dibujos.

-No, si no me enfado...- ironizó Gemma con un resoplido. Tropezó con Marty y cayó al suelo. Lo fulminó con la mirada.-¡Marty!-

El gato, en respuesta, maulló. De repente, Tragón y Harrysino pasaron corriendo junto a él. Y Marty, sin dudarlo, echó a correr tras sus dos amigos, los tres bufando y maullando mientras jugueteaban. Gemma resopló y se levantó del suelo con esfuerzo. Se dirigió a la puerta y fue a abrirla cuándo ésta se abrió antes y le golpeó fuertemente en la cara.

-¡He llegado!- gritó Harry.

Gemma se desplomó en el suelo debido al violento golpe.

-¡Ay Dios mío!- exclamó Harry agachándose. Tras él, Brianna se quedó en el umbral de la puerta.-¡Gemma! ¡Lo siento mucho! ¡No sabía que estabas detrás de la puerta!-

Gemma levantó la cara cubierta por su largo cabello rizado y castaño rojizo. Miró a Harry medio atontada. Harry ahogó un grito; de las fosas nasales de Gemma salía mucha sangre.

-¡Tu nariz!- exclamó el cantante.-¡Estás sangrando por la nariz!-

-¿Qué...?- Gemma se llevó un dedo bajo la nariz y tocó algo húmedo.-¡Me has roto la nariz!-

-¡Ay, joder, lo siento mucho!- se preocupó Harry.-¡No debería haber abierto la puerta con tanta fuerza...!-

Gemma se le enganchó al pelo, levantándose del suelo de un salto, y empezó a tirar de los cabellos de su hermano menor con increíble fuerza.

-¡Aaaaaaaaaaaah!- chillaba Harry, asustado.-¡Mamáaaaaaaaaaa!-

-¡Estoy dibujando, tesoro!- repuso Anne, sin saber que sus hijos se estaban peleando.

Harry, gimiendo, logró zafarse de las manos de su hermana que agarraban su pelo y echó a correr. Gemma cogió un diccionario que había sobre la mesa de la entrada y empezó a perseguir a Harry por todo el salón, dispuesto a golpearle con el diccionario.

-¡¡No huyas, cabrón!!- gritaba.

Brianna entró tímidamente y cerró la puerta tras de sí. Miró a un par de gatitos que circulaban andando alegremente frente a ella. Los recordaba de la última vez que estuvo allí.

-¡Mamá! ¡Gemma quiere hacerme daño!- se oyó gritar a Harry.

-¡Gemma, suelta ése diccionario, por Dios!- exclamó Anne.

-¡Me ha dado con la puerta en la nariz! ¡Me está sangrando la nariz, mamá!- chilló Gemma lloriqueando.

Se oyó un diccionario que caía al suelo con un fuerte ruido.

-¡¡CUIDADO!!- chilló la voz de Harry.-¡Por poco no cae el diccionario encima de Angelito!-

Brianna abría los ojos cómo platos ante todo lo que estaba escuchando. Le daba algo de miedo estar ahí. 

-¿Has traído a la chica?- preguntó Anne. Brianna juntó sus manos tras la espalda y se tensó, nerviosa.

-Claro.- habló Harry.-¡Pasa, Brianna!-

Ella respiró hondo y echó a andar. Al atravesar la puerta vió en el salón a Gemma tapándose la nariz herida con un trozo de papel, a Anne sentada en una mesa dibujando, a Harry de pie a su lado con un gato en brazos y algo lejos, a una chica rubia de ojos marrones que con unas tijeras hacía un largo corte en una tela verde. Harry miró a Brianna, dejó a Angelito en el suelo y sonrió.

-Mamá, te presento a Brianna.- dijo haciendo un gesto con las manos, cómo si la presentara por todo lo alto.-Tu primera modelo.-

Anne se levantó de la silla emocionada y caminó feliz hacia Brianna.

-¡Ay, pero qué guapa es!- exclamó, besando a Brianna en ambas mejillas.-Cielo, yo soy Anne.-

-Encantada, aunque ya la conocía.- sonrió Brianna.-Ya sabe... Es famosa.- soltó una risita nerviosa.

-Trátame de tú, por favor.- pidió Anne.-Verás, necesito que pruebes un vestido, el único que ha sido cosido hasta ahora. ¡Diseñado por mí!- añadió con entusiasmo. Hizo palmitas al acabar de hablar.

-Claro, me lo probaré sin problemas, será un honor.- asintió Brianna educadamente.

-Bien, ¡ven conmigo!- Anne agarró a Brianna de la muñeca y tiró de ella. Ésta le lanzó a Harry una mirada confusa. El cantante sonrió y se encogió de hombros.

Anne arrastró a Brianna hacia una habitación pequeña cubierta por estanterías repletas de zapatos y ropa, junto a espejos de cuerpo entero. Un lustroso vestido rojo colgaba de una percha junto a un par de zapatos rojos, y una pulsera y un anillo de diamantes reposaban en una mesita cercana. Brianna abrió los ojos de par en par.

-¿Ése vestido lo has diseñado tú?- preguntó perpleja.

-Así es. Y quiero que te lo pruebes. Estaremos en el sofá esperando, si te sienta bien éste vestido ya te sentará bien cualquiera de mis diseños, y te contrataré definitivamente.- añadió Anne recogiendo unas cuántas camisetas dobladas que había sobre un cesto de ropa.-¿Hay algún inconveniente que deba conocer? ¿Tus padres están de acuerdo...?-

-No creo que haya inconveniente.- repuso Brianna, acercándose al largo vestido rojo.

-Bien, en ése caso te dejo que te cambies.- sonrió Anne sosteniendo la pila de camisas con una mano.-¡Te espero en el salón!-

Brianna se quedó sola en aquella habitación. Miró alrededor hasta que su mirada recayó en el vestido rojo. Se quitó lentamente la chaqueta que llevaba y la dejó a un lado. Con una de sus manos, acarició la tela suave y roja del traje. Sonrió. Era precioso.

Mientras, en el salón, Anne regresaba y se sentó en el sofá más grande, dónde Harry intentaba limpiarle a su hermana la sangre de la nariz para compensarla por haberle dado con la puerta en la cara. Gemma soltaba ruiditos nerviosos mientras que la zona de debajo de su nariz se veía rojiza debido a la sangre limpiada.

-A ver... Y ahora con cuidado...- Harry dió un suave toque en la punta de la nariz de su hermana. 

Ésta chilló, notando un dolor agudo en la nariz, y le dió un tortazo en la cara a su hermano.

-¡Estúpido, me haces daño!- exclamó.

-¡Tranquilízate!- gritó Harry en respuesta.-¡Estoy intentando ayudarte!-

-¡Pues no me ayudes!- chilló Gemma.-¡Deja de tocarme la nariz, sólo haces que vaya a peor!-

Harry bufó y se incorporó en el sofá, lanzándole a su hermana la servilleta manchada de sangre. Ésta la atrapó al vuelo.

-Qué fastidio.- masculló entre dientes, limpiándose los restos de sangre de debajo de su nariz.-Ésto de sangrar por la nariz es muy poco glamuroso.-

Harry se cruzó de brazos y rodó los ojos. Anne agitaba sin parar uno de sus tobillos mientras se peinaba con los dedos sus lisos cabellos oscuros.
Finalmente, al cabo de unos segundos, apareció Brianna con los tacones rojos, el pelo cayéndole sobre los hombros, las joyas y el vestido rojo diseñado por Anne. Se colocó frente al sofá para ser vista por la familia y agarró la falda del vestido, el cuál era corto por delante y dejaba ver parte de las piernas. Sonrió, estaba guapísima con aquél aspecto elegante y atrevido a la vez.

-¿Qué tal estoy?- preguntó con sin dejar de sonreír.

Anne hizo palmadas sonriendo alegremente. Gemma seguía preocupándose por su nariz. Y Harry, por su parte, parpadeó mientras su respiración se agitaba por momentos. Sus labios se entreabrieron, y éso porque hizo esfuerzos para que su boca no se abriera de par en par. Brianna estaba deslumbrante, sobretodo a su parecer.

-¡Divina!- exclamó Anne, feliz.-¡Estás contratada, sin duda! ¡Te queda genial! ¡Estás muy guapa!-

Harry parpadeó para salir de su ensimismamiento y se rascó una mejilla, sin saber que se estaba sonrojando.

-Estás...- susurró.-Estás...-

-¡Ven! ¡Que tengo que darte el contrato!- chilló Anne levantándose y cogiendo a Brianna de una mano.

La arrastró tras de sí hacia la entrada de la casa. Harry se desabrochó la chaqueta negra de botones y se colocó el cuello de la camisa, nervioso de repente. Brianna iba a trabajar con su madre a partir de aquél momento. La vería el doble. Y encima, llevando vestidos magníficos con los que estaría aún más guapa. Se pasó una mano por el pelo rizado y castaño, levemente frustrado, aún con las mejillas rojas. Aquello iba a ser demasiada tentación para él.

-Aquí tienes.- en la entrada de la casa, Anne plantó el contrato en las manos de Brianna.-Tu contrato para trabajar conmigo de modelo. Está todo listo, hasta conseguí ser miembro de una agencia de modelos. Pero de momento las que hay por allí no son lo que busco.-

Brianna leyó el contrato emocionada y con una pequeña sonrisa en el rostro. Alzó la vista otra vez y Anne le tendió un boli azul con gesto enérgico. Brianna lo agarró, apoyó el contrato de papel en la pared y firmó de un sólo trazo sobre la casilla para firmar.

-Perfecto.- Anne asintió con la cabeza y rodeó a Brianna con el brazo para llevarla de nuevo al salón.

-No puedo quedarme con el vestido, ¿verdad?- preguntó la chica.

-Claro que no, tú lo llevarás pero porque eres modelo a partir de ¡ya!- Anne soltó una risita un tanto ansiosa.-¡Estoy tan emocionada! ¡Mi primera modelo! ¡¡Mi primer imperio de la moda!!- cogió a Angelito, que pasaba por allí, y se lo llevó en brazos hacia las escaleras.

Brianna sonrió sacudiendo la cabeza. Miró a Harry y Gemma, ambos sentados en el sofá. Él cruzado de brazos y con la mirada gacha, sonrojado. Gemma, cómo no, centrada en su nariz herida.

-¿Estás bien, Gemma?- preguntó Brianna con suavidad.

Ésta alzó la cabeza, tapándose la nariz con el pañuelo de papel blanco con manchas rojas de sangre.

-Sí, por supuesto, adoro recibir un portazo en la nariz cuándo voy a salir de casa.- ironizó con voz nasal. Se levantó y se fue de allí dando pisotones y subiendo las escaleras.

Harry soltó una risita incontrolable.

-Siempre es así de quejica.- dijo tratando de calmar sus propios nervios, mientras le sonreía a Brianna.

Ésta asintió con la cabeza.

-Bueno, parece que ahora nos veremos más a menudo...- suspiró.-Al fin y al cabo voy a ser modelo de la ropa de tu madre...-

-Sí... Mi madre diseñadora... No me lo puedo creer.- sonrió Harry. Nervioso, dió un trago al cóctel que su madre se había dejado a medias sobre la mesa. Ahogó una mueca.-Es un Cosmopolitan. Y con gas.-

Brianna soltó una risita. Había otro al lado, supuestamente preparado para Harry. Lo cogió y se lo bebió. Un cosquilleo bajó por su garganta y clavó sus ojos verdes en Harry.

-¿Hay más?- preguntó con su voz femenina y curiosa.

~~~

En uno de los pasillos del cine, Aly bebió un trago de su Coca-Cola light. Le dió un codazo a Celine. Ésta parpadeó hacia Faline, la cuál entraba sola. Celine tragó saliva y Aly sonrió.

-Vamos.- dijo.-Voy a por palomitas y vuelvo enseguida.-

Faline acarició un póster de la película Epic, de animación, y miró a su gemela. Sonrió. Celine agachó la cabeza.

-Hola.- dijo acercándose a ella.-¿Ya han llegado los demás?-

-Sí.- asintió Celine.-Pero necesitaba hablar contigo... A solas.-

Faline asintió, dispuesta a escuchar.

-Faline, quería pedirte perdón.- repuso Celine.-He actuado hoy de un modo muy egoísta. Entiendo perfectamente que papá y mamá quieran estar contigo puesto que nunca te conocieron y...-

-No importa.- sonrió Faline.-Te perdono. Todos tenemos bajones de vez en cuándo.- abrazó fuertemente a su gemela. Ésta, lentamente, le devolvió el abrazo mientras sonreía.

-Me alegro mucho de que me perdones. ¡Gracias!- exclamó Celine con sinceridad.

-Yo también te debo pedir perdón.- dijo Faline separándose.

-¿Por qué?-

-Soy muy brusca a veces.- Faline soltó una risita.-Y no creas que no me doy cuenta. Entiendo que a veces pueda provocarte vergüenza ajena.- admitió.-Y te pido disculpas.-

Celine abrazó de nuevo a su gemela, ambas felices. Aly se acercó a ellas, aún con la lata de Coca-Cola light en la mano, y sonrió al verlas.

-Bueno, vayamos a buscar la sala.- dijo sonriente.

-Claro.- asintió Faline.-A partir de ahora, prometo comportarme.- añadió mirando a su gemela.



-¡Uuuuuuuuuuuuuuhhh!- abucheó Faline lanzando una palomita. Ésta voló durante un rato por toda la sala, trazando una línea recta, hasta chocar contra la pantalla gigante y acto seguido caer al suelo. 

Todos los presentes soltaron una risita.

-Debería estar prohibido que hicieras éso.- intervino Harumi en tono burlón.

-Pero cómo la sala es sólo para nosotros, no lo es.- repuso alegremente Liam en tono satisfecho.

Liam, Niall, Zayn y Louis habían alquilado aquella sala de cine entera sólo para ellos y sus invitados: Aly, Harumi, las gemelas, Kai, Eleanor, Perrie, Valery, Mairi, y Sarah (éstas tres, por supuesto, pidiendo ser invitadas para estar con Kai.) Y los 14 estaban sólos en la sala de cine, más contentos que unas castañuelas.

-¡La película es aburridísima!- gritó Faline.

-Ni siquiera es una película.- sonrió Kai.

-Es cierto, ¡estamos viendo vídeos aleatorios de Youtube grabados y proyectados!- gritó Harumi.

-Sí, los elegimos Louis y yo para reírnos todos un rato.- explicó Niall, comiendo palomitas junto a su amiga.-Lo cierto es que ni los elegimos, entramos en Youtube y empezamos a elegir vídeos al azar.-

En la gigantesca pantalla de la sala se estaba proyectando uno de los capítulos de Extreme Makeover: Reconstrucción Total. Aquél capítulo era el más aburrido, puesto que la familia no tenía dramas graves y el proceso de construcción de la casa no era tan alegre cómo otras veces.

-¡Me voy a sobar aquí mismo si no pasa algo interesante ya!- exclamó Faline sin reparos.

-Podría pasar algo interesante...- repuso Sarah, acariciando sensualmente el brazo izquierdo de Kai.

Éste sonrió, inocente, y le tendió su bol de palomitas.

-¿Quieres?-

Sarah agarró unas pocas palomitas con delicadeza, sonriéndole angelicalmente a Kai. Antes de girarse otra vez hacia la pantalla y empezar a comer palomitas, miró a Valery (que estaba al otro lado de Kai) y a Mairi, (que estaba detrás de Kai,) y las sonrió triunfante.
Valery se cruzó de brazos. Mairi resopló y se llevó una palomita a la boca. Sarah llevaba ventaja... de momento. Faline se levantó de su sillón de suave terciopelo rojo y echó a andar hacia uno de los extremos.

-Faline, ¿adónde vas?- preguntó Celine.

-A comprar un bol de palomitas sólo para lanzárselo a la pantalla.- repuso su gemela.

-Oh, ¿de paso podrías traerme más Coca-Cola?- preguntó Kai con una sonrisa.

-¡Ya voy yo!- gritaron a la vez Mairi, Valery y Sarah, levantándose y tropezando.

Kai las miró alzando una ceja. Aly trató de no reírse, pues ya sabía que las tres chicas competían por la atención de su primo.

-Ah, guay, entonces traed también lo mío.- sonrió Faline, caminando tranquilamente hacia su asiento de nuevo.

Sarah y Valery se daban empujones para salir de la fila. Mairi, al estar en la fila de detrás de ellos, más vacía, pudo salir corriendo sin preocupaciones. Sarah le pegó un tortazo a Valery en la cara sin querer (Valery se quedó con la boca abierta) y echó a correr tras Mairi, dejando a la rubia atrás.

-¡Serás zorra!- gritó enfadada Valery, arrancando a correr cómo alma que lleva el diablo.

Mairi ya salía de la sala mientras que Sarah bajaba corriendo todos los escalones negros. Valery, enfadada corrió tras ella y una vez fuera de la sala, la alcanzó y empezó a tirarle del pelo.

-¡¿Cómo has podido darme una bofetada, pedazo de guarra?!- gritó a voz en cuello.

-¡Perdónperdónperdón!- exclamó Sarah, luchando con Valery para que soltara su pelo.-¡Ha sido sin querer!-

La gente de los alrededores miraba confundida el espectáculo montado por las dos jóvenes. Mairi correteaba hacia el puesto de palomitas, chuches y bebidas del cine.

-¡Mairi! ¡Se escapa!- chilló Sarah.

Valery la soltó y ambas corrieron hacia el lugar. Había algo de cola, personas que esperaban para comprar sus aperitivos mientras veían películas. Mairi se puso a la cola. Tan pronto cómo Valery y Sarah llegaron, la agarraron por los hombros y la echaron hacia atrás.

-¡Yo primero!- gritó Valery colocándose.

-¡No, yo!- chilló Sarah poniéndose delante de ella.

-¡Yo!- gritó Mairi.-¡He sido la primera en llegar!-

-¡Da igual, estáis perdidas, a Kai le molo yo!- exclamó Sarah.

-¡Qué poco sabes sobre los hombres!- rebatió Valery, aún entre empujones.

-¡¡Me ofreció palomitas!!- gritó Sarah histérica.

Empujando al resto de personas, lograron ponerse al inicio de la cola, las tres luchando por ser las primeras en hacer el pedido para Kai. (Y Faline, claro, aunque ninguna de ellas pensaba en éso.)

-¡Una Coca-Cola, por favor!- gritó Valery.

-¡No! ¡Démela a mí!- chilló Mairi.

-¡No, no! ¡A mí! ¡Por favor!- suplicó Sarah, empujando y siendo empujada por las otras dos.

Se oyó una risa masculina. Kai estaba de brazos cruzados, junto a Louis, Celine, Faline y Eleanor, los cuáles habían ido a ver por qué Valery y Sarah salían peleándose de la sala de cine.

-Chicas, tranquilas.- bromeó el rubio.-Hay Kai para todas.-

Celine, al escuchar aquello, abrió sus ojos azules de par en par. Kai lo había dicho de broma, pero sonó cómo si lo dijese en serio. Se puso roja, sus ojos se humedecieron y se dirigió hacia la salida.

-¡Celine! ¿Adónde vas?- preguntó Faline caminando tras su hermana.

-A casa. Quédate.- repuso ella en tono neutro y algo molesto a la vez.

-¡Kai! ¡Kai! ¡Tenemos tu Coca-Cola!- gritaban Mairi, Valery y Sarah a la vez, precipitándose hacia Kai, cada una llevando una lata de Coca-Cola en mano.

Pero Kai sólo podía mirar a una chica, y ella estaba saliendo por la puerta hacia la calle. Miró a sus tres pretendientas.

-Esperadme en la sala, ¿vale?- pidió con voz suave y triste.

Se alejó hacia la puerta mientras los demás entraban en la sala de la que acababan de salir. Kai atravesó la puerta transparente y llegó a la calle. Celine andaba unos pasos por delante de él.

-Celine, espera.- pidió acercándose.

-¿Por qué siempre vienes detrás mía cuándo me voy?- preguntó ella con voz algo rota. Éso sorprendió a Kai.

-Porque no quiero que te vayas.- repuso él cogiéndole la muñeca.

-¿Ahora dices éso?- ella lo miró a los ojos y giró la muñeca para librarse de su mano.-¿No se supone que hay Kai para todas? ¡Entonces ya tendré yo mi trocito cuándo dejes de divertirte con ellas tres!-

-¿Estás celosa?- preguntó Kai alzando una ceja.

-¡Déjame tranquila!- gritó girándose.-No estoy celosa, sólo llevo un mal día, ¿vale?-

-Quédate, por favor.- pidió él de nuevo con voz suave, sujetándola otra vez por la muñeca, pero ésta vez con más suavidad, suplicándole.

-¿Por qué debería hacerlo?- ella se giró de nuevo.

La voz de Celine sonaba ligeramente dolida y más firme de lo normal. Kai fue a responder pero no lo hizo. Suspiró para no sonrojarse, bajando la mirada un segundo y alzándola de nuevo para mirar a la chica a los ojos.

-Lo siento, Celine.- dijo con una voz sincera, suave y que sólo fue oída por la chica.

Ésta lo miró a los ojos y luego miró un coche que pasaba por la carretera, detrás de Kai, y lo siguió con la mirada hasta la lejanía. Tomó aire.

-No tienes por qué. Soy yo la que lleva hoy un día raro. Me enfado sin motivo y... Digo muchas tonterías. Hoy llevo un día malo y de mal humor, pero nadie tiene la culpa. Y mucho menos tú... Lo siento.- suspiró.

-Venga, no estés triste.- repuso él con voz algo más animada.-Si sabes que sólo me gusta una chica...-

Celine parpadeó desconcertada. Kai sonrió con suficiencia.

-Y no es ninguna de ellas tres.- le dijo cerca del oído al pasar por su lado.

Celine se sonrojó y se contuvo para no sonreír. Su piel se le puso de punta. Notó que Kai le cogía la mano.

-¿Entramos?- preguntó él con voz alegre e ilusionada, pero suave y tranquila a la vez.

Celine trató de mantener firmes sus temblorosos dedos. ¡Kai la había cogido de la mano! Intentó no tartamudear.

-S-sí.- lo intentó en vano.

-Bien. Pues venga.- repuso Kai.

-Sí, v-vamos.- Celine no sabía qué decir.

Kai sonrió mientras se sonrojaba, adorablemente encantado de poner nerviosa a Celine. Pero no podía evitarlo. Se sentía demasiado a gusto con ella. Y Celine pensaba lo mismo. Estar con Kai era sinónimo de poder ser uno mismo sin miedo a ser juzgado. Fuera cómo fuera ella, Kai no la juzgaba. No le había dado ni un consejo para mejorar. Sólo le dedicaba sonrisas y cumplidos. No le había puesto ni una pega. Era la viva imagen de la ternura. Posiblemente, el chico más dulce del mundo. Y ella la chica más dulce.
Entraron de nuevo en el cine, y acto seguido a la sala, sólo que ésta vez Kai se sentó en una fila a solas con ella, Celine. Y siguieron disfrutando de los vídeos proyectados en el cine todos juntos. Pero obviamente,m cada uno a su manera.

Faline, tirando palomitas de una en una a la pantalla. Louis y Eleanor siempre abrazados y compartiendo las palomitas que ella sujetaba. Liam, Zayn, Perrie y Harumi conversaban sobre los vídeos. Valery, Mairi y Sarah preguntándose por qué Kai se había sentado ahora lejos de ellas. Celine y Kai sonriendo y mirando la pantalla agarrados del brazo. Aly y Niall, comiendo palomitas sin parar, mientras que Aly pensaba en tener algún detalle con Niall, puesto que sentía que aunque su relación iba bien, no le demostraba lo suficiente al irlandés cuánto lo quería.

~~~

Harry y Brianna se habían tomado ya algunos Cosmopolitan. El cóctel tenía alcohol y poco a poco les iba afectando. Brianna reía a carcajadas mientras Harry le contaba cosas suyas que le habían pasado.

-¡Y le dije "Pues no me bajo de ésta pirámide hasta que no encuentre a la momiaaa"!- exclamó el cantante sentado en el sofá, copa en mano, gesticulando mucho con la mano libre.

Brianna estalló en risas sonoras y felices, y dió un trago también a su respectivo Cosmopolitan. Pese a ir ya algo ebria, iba con cuidado de no manchar el vestido diseñado por Anne que llevaba puesto.

-¡Estás locooo!- le dió un amistoso puñetazo en el hombro.-Joder qué rico está ésto.- musitó bebiendo más.

-Niños, me voy a acompañar a Gemma y éstas dos costureras al parque.- repuso Anne bajando las escaleras de repente, acompañada de su hija y las dos jóvenes que habían estado cortando, midiendo y cosiendo telas.

-Vale mamá...- dijo Harry con voz pastosa levantándose de repente. Estaba levemente mareado.

-Ddddivertíos.- soltó Brianna con problemas para hablar.

Anne puso los brazos en jarras.

-¡Y no bebáis más de éso!- exclamó.

Sin más, cogió y se llevó la botella de la mesa, dejando sólo las copas que Harry y Brianna sostenían. Pero era tarde, ambos estaban ya algo descontrolados.

-Es que está muy rico...- se quejó Harry cómo un niño pequeño.

-Me voy.- repuso Anne con voz firme.-Vamos, chicas.-

Antes de salir por la puerta tras las dos costureras y Gemma, se giró y lanzó una mirada de advertencia a su hijo. Harry sonrió y le dijo adiós con la mano. Se cerró la puerta.

-¿Hacemos una fieeeeeshta?- preguntó Harry inclinándose hacia Brianna.

-¿Cómo la que hicimos de PewDiePie en el insti?- la voz de Brianna sonaba despreocupada y somnolienta, cómo si le costara a hablar.-Nnno... La liamos parda, me acuerdo prefes... pefres... perfectamente.- pronunció con dificultad.

Harry se echó a reír.

-¿Recuerdas a Jeremy?- preguntó. Acto seguido gritó bien alto:-¡JEREMÉEEEEH!-

Grisáceo pasó correteando, pensando que Harry estaba en apuros, y se sentó en el sofá junto a él.

-¡Ohgatitogatitogatitogatito!- chilló Brianna alargando una mano hacia Grisáceo.-¡Hola gatito! ¡Holaaa!-

Grisáceo maulló en respuesta, confundido. Harry rió débilmente y rodeó con el brazo al gato, cómo si fuera un compañero perdido tiempo atrás con el que se encontraba de nuevo.

-Eyyy, ¿qué pashaaa, Grisáceo?- soltó otra risita.-¿Conoces a Brianna?- la señaló.-Es mi shiiiiica.- se señaló a sí mismo.

Brianna se echó a reír y se puso seria de repente.

-Nono, Harry, no soy tu shiiiiiiiiica.-  repitió la palabra igual que había hecho Harry.-Digo, tu chica... Sssoy... Independiente y no voy buscando el... ¡hip!- tuvo hipo.-... El amor...-

-Loveee...- canturreó Harry sin ritmo concreto.

Brianna se rió sin razón. Se sentó junto a Harry y le echó un brazo por los hombros, mientras que éste bebió el último trago de su Cosmopolitan y lo dejó en la mesa. Le echó el brazo por la cintura y el otro de nuevo lo echó alrededor del gato gris.

-¿Te sabes Doll Parts?- preguntó Brianna.

-¡Síiiiiiiiiii!- gritó Harry con entusiasmo. Se puso a cantar con su voz irregular:- I am, doll eyes...-

-Doll mouth, doll legs.- se unió Brianna. Ambos se echaron a reír.

-I am doll arms...- cantaba Harry a gritos.-Big veins, dog bait...-

-Miau.- maulló grisáceo sobre el sofá, confundido, sin entender qué estaba pasando.

-YEAAAAAAAAAAH! They really want you, they really want you, they really do!- cantaban los dos a coro, sin ser conscientes de la cogorza que llevaban encima.-YEEEEEAH, THEY REALLY WANT YOU, THEY REALLY WAAAAAANT YOU1 But I do too...-

-I want to be the girl wit the most cake...!- vociferó Brianna sonriendo. Le costaba menos cantar que hablar.

-Espera, espera.- interrumpió Harry el canto.-No entiendo qué está pasando.-

-Ni yo.- Brianna se rió.-Pero creo que llevamos una cogorza bastante gorda.-

-Éso creo yo también.- Harry se echó a reír. Acto seguido suspiró, serio.-Brianna, me molas.- repuso con lengua de trapo.

-¿Te mmmolo?- preguntó ella también con voz pastosa, apartándose de Harry y retirando su brazo de sus hombros.

-Séeeh.- Harry apartó su mano de la cintura de Brianna.-Pero ¿sabes qué? Lo nuestro nuuuuunnnca podrá suceder, porque eres de otro planeta...-

-¿Soy de otro plannneta?- Brianna alzó una ceja, bebiendo de su Cosmopolitan ya casi vacío. Siguió succionando el cristal de la copa aunque ya estaba vacía.

-Sí, eres de Saturno, porque no puedes ser de la Tierra.- repuso Harry con evidencia.

Brianna, consciente de que sus diálogos carecían de sentido, se levantó tambaleándose.

-Creo que me voy.- masculló con voz temblorosa.-Estoy mmuy mareada, necesito dormir.-

-Nnnno, quédate, porfa.- pidió Harry.

-No puedo, tengo que irme a caaaaaaasa.- se quejó Brianna.

Sonó el timbre.

-¡Vvvvvvoy yooooo!- gritó Harry.

Se tambaleó hacia la puerta. La abrió. Sus cuatro mejores amigos estaban allí de pie.

-Harry, hemos ido al cine.- sonrió Louis.-Pero cómo no quisiste venir...- se calló de repente y olfateó con cara de sospechar algo.-Harry, has bebido.-

-Nonono...- negó él.

-No era una pregunta, sino una afirmación.- Louis le empujó para pasar. Vió a la chica.-¿Brianna?-

-Sí, ¡hola!- saludó ella despreocupadamente.

-¿Pero qué...?- preguntó Liam.

-Mi madre se ha hecho diseñadora y...- Harry soltó una risita.-Brianna es su primera modelo.-

Liam suspiró cerrando la puerta tras de sí. El móvil de Niall sonó en aquél momento.

-¿Diga?- preguntó al descolgar.

-Hola.- saludó Aly en la otra línea.-Escucha... Mañana es la final del concurso y estoy nerviosa, por éso he organizado la tarde de cine, pero me preguntaba si podríamos organizar algo más... Tú y yo sólos, para cenar juntos o algo.-

Niall sonrió, parpadenado de la ilusión.

-Claro.- repuso alegremente.-¿Adónde quieres que te lleve?-

-No, no tienes que llevarme tú a ningún lado.- sonrió Aly.-Pero tenemos que quedar en Central Park de aquí a una hora. No te lo he dicho antes en el cine porque no estaba segura de si quedaríamos o no...-

-Claro que quedamos.- sonrió Niall.-Te veo luego.-

Colgó y se giró para ver a Louis, Liam y Zayn echándole una bronca a Harry y Brianna. Ella no podía volver a su casa así, de modo que tenía que quedarse en casa hasta que se le pasaran los efectos de la bebida. Y cuándo lo hiciera, ¿hablaría Harry con ella? ¿Aclararían lo que supondría verse más a menudo?

~~~

Niall encontró a Aly sentada sobre una manta posada sobre el césped, con una cesta llena de comida, fruta, zumo y alimentos variados. ¡Había organizado un picnic para los dos!

-¡Ey, un picnic!- exclamó Niall sentándose junto a ella.-Genial.-

-¡Hola, Niall! ¿En serio lo crees?- preguntó Aly sonriendo.-Sé que te gusta la comida y te gusta estar al aire libre, así que he decidido que hoy teníamos que ir de picnic que ya era hora. Dime, ¿te gusta?-

-Me encanta.- Niall le dió un beso en la mejilla.-Pero ¿por qué?-

-Por nada.- Aly se encogió de hombros mirando a la gente que pasaba cerca.- sólo me apetecía organizar algo para estar los dos juntos, a solas, disfrutando del buen tiempo que hace... Ya me entiendes.-

-Eres un sol.- repuso Niall abrazándola con fuerza.

-Qué va.- ella sonrió y acarició los brazos de Niall.-¿Quieres cruasanes rellenos de chocolate?- preguntó sonriente.

-¡Sí!- Niall abrió la cesta que Aly había traído y sacó un lustroso cruasán. Le dió un buen mordisco.

Aly suspiró. 

-Necesitaba estar un rato a solas contigo. Últimamente todo me estresa: la amenaza de muerte, los exámenes finales, el final del concurso que es mañana...- soltó un bufido.-Y pensar que hay chicas que se estresan sólo porque no saben qué ponerse para una fiesta. Ojalá ése fuera el mayor problema que alguien pueda tener.-

-Aly, no tienes que estresarte.- Niall pasó una mano por el pelo liso, largo y rubio de la chica.-Eres una chica valiente, puedes con todo y lo sabes. Y éso es lo que me gusta de ti.-

Aly esbozó una pequeña sonrisa.

-¿De verdad crees que estaré a la altura de todo lo que se me viene encima?- preguntó agarrando un vaso de cristal y bebiendo zumo de naranja.

-Vas sobrada.- asintió Niall sinceramente.-Eres ordenada, segura de ti misma, no eres una chica que pase de todo ni que se rinda a la primera sólo porque tiene muchos asuntos pendientes. Tú eres luchadora, estudiosa, trabajadora, te esfuerzas por conseguir lo que quieres. Y éso tiene su recompensa. Mírame a mí, intenté conseguirte y lo logré.-

Aly se echó a reír ante el chiste y le dió un pequeño beso en los labios a Niall.

-Eres adorable. Mi idiota adorable.- repuso acariciándole el pelo.

-¿Lo soy?- preguntó Niall con inocencia.

-Pues claro.- Aly le dió un beso en la mejilla y acto seguido le acarició el pelo.

-Gracias.- Niall le dió otro bocado al cruasán.-Ésto está delicioso.-

-Síp. Los venden en una pastelería cercana, algún día tengo que llevarte.- pronunció sonriendo.

-Éso sería genial.- Niall cogió una amapola cercana y se la tendió a Aly.-Una flor para otra flor.- bromeó mientras le guiñaba un ojo.

-Gracias, cómo mola.- sonrió Aly acariciando los pétalos rojos.

-¿Estás logrando relajarte?- inquirió Niall en tono de broma.

-Sí, bastante.- rió Aly.

-Por cierto.- comentó Niall.-¿Sabías que Brianna estaba en casa de Harry? Y estaban los dos bastante ebrios.-

Aly abrió los ojos cómo platos.

-¿Qué me cuentas?- se sobresaltó.

-Cómo lo oyes.- suspiró Niall.-Empiezo a preocuparme.-

-Y yo...- reflexionó Aly.-Él me dijo que no vendría al cine porque debía cuidar de sus 9 gatos, ya sabes, los nuevos que adoptó... Me extraña que nos haya mentido.-

-¿En serio te dijo éso?- Niall se rascó la barbilla.-No lo entiendo... ¿Cómo puede mentir? No debería ocultarnos lo que pasa realmente. A nosotros no nos dijo nada y a ti te mintió. ¿Qué le está pasando?-

-No lo sé.- Aly negó con la cabeza.-Pero no debería haberme mentido, debería haber confiado en mí. Tiene que confiar en mí y en ti y en los chicos. Somos sus amigos, ¿por qué no nos dice la verdad?-

-No tengo ni idea.- suspiró Niall.-A mí también me preocupa. Él suele ser sincero, así que no entiendo nada.-

-Yo tampoco...- la rubia dejó la amapola a una lado y abrazó sus propias rodillas.-Espero que pronto espabile y nos cuente qué le sucede y por qué no nos dice la verdad. Empiezo a pensar que ha perdido confianza con nosotros...-

-¿Él?- exclamó Niall.-No, no, él nunca lo haría. Sabe que lo queremos mucho.-

-Entonces que lo tenga en cuenta.- opinó Aly.

-Pero no pensemos en éso ahora.- sonrió el irlandés.-Ahora disfrutemos los dos del picnic. Vamos a comer mucho y a hablar de lo que nos gusta. Ahora sólo debes relajarte.-

-Sí...- suspiró Aly.-O intentarlo al menos.-

Niall soltó una risita ante el comentario de su novia, y, sonriendo, se inclinó hacia ella para besarla de nuevo. Ella correspondió a su beso con gusto y siempre sonriendo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

91- ¿Dónde estarás, calma?

Se hizo de día tras una larga noche para todos. Era ya miércoles día 12 de junio, y a sólo 9 días de acabar el curso, todos estaban muy nerviosos y tensos, puesto que se acercaban los exámenes finales. Los más nerviosos eran los que en septiembre iniciarían la universidad dejando atrás el instituto, es decir, nuestros protagonistas.
En el exterior del insti, Aly y Niall se saludaron con la mano, y entonces se dieron un dulce beso en los labios. Aly empezó a despeinar a Niall sin previo aviso y éste se quejó, separándose bruscamente e interrumpiendo el beso.

-¡Eh, eh! Ni hablar.- gritó el irlandés.

-¿Por qué no? Aish, te estás volviendo cómo Harry.- dijo ella cruzándose de brazos.

-No, por Dios, yo no estoy tan obsesionado con mi pelo.- Niall se echó a reír.-Hablando de Harry... Ayer estaba muy raro. ¿Cómo es que no quiere estar con Brianna si le gusta?-

-No lo sé...- Aly se rascó la cabeza.-Tal vez tiene miedo de que algo salga mal.-

-Es lo más probable.- suspiró Niall.

-Pero a la vez es absurdo. Por culpa de éso puede que esté perdiendo su única oportunidad de ser feliz de verdad. Con una chica, quiero decir.- opinó la rubia.

-Tienes toda la razón.- dijo Niall mientras ambos empezaban a caminar hacia la entrada.-No comprendo por qué dice que no piensa luchar por ella si es que está tan enamorado.-

-Es muy poco propio de Harry. Él es un chico que no se detiene ante nada para conseguir lo que quiere.-

-¿Verdad que lo es? Entonces, ¿a qué viene ése cambio de actitud?-

-No lo sé. Tal vez esté cansado de luchar por lo que le gusta. Se le veía muy decaído, cómo una flor marchita. Espero que hoy quiera hablar con nosotros y nos explique un poco qué clase de mosca le ha picado.- habló Aly mientras ambos atravesaban las puertas de entrada de Blue Moon High.

-Supongo que hoy tampoco querrá hablar.- suspiró Niall en respuesta.

-Por cierto, ha dormido en tu casa, ¿qué tal ha estado por la mañana?- se preocupó la chica.

-Sorprendentemente ha desayunado bien y mucho, esperaba que no probase bocado.- explicó Niall.-Pero por el contrario en cuánto ha visto las tostadas se ha lanzado sobre ellas, aunque no ha dicho apenas nada. "Buenos días," "Me voy a vestir" y "Sí, vámonos" cuándo le he preguntado si tenía todo preparado para venir al insti.-

-Pobre, espero que nos cuente qué le pasa.- suspiró Aly.-Pero tampoco espero que lo esté exagerando todo.-

-En los temas serios Harry no suele exagerar.- dijo el cantante.-De hecho, su preocupación la noto sincera. Supongo que ya nos dará sus motivos cuándo quiera.-

-Supongo...- suspiró Aly.

-No te preocupes, tarde o temprano hablará por sí sólo. Pero lo que no podemos hacer es forzarlo ni pedirle mucho que nos cuente lo que ha pasado. Dejémoslo tranquilo. Es mejor así.- pronunció Niall.-Cuándo él quiera hablar nos explicará qué ocurre.-

Aly sonrió forzadamente y murmuró:

-Ya...-

<<Sí es que quiere hablar, porque con el orgullo que tiene no me extrañaría que no soltase prenda de nada.>> pensó Aly mientras esquivaba a una alumna que hablaba con otra sobre las rebajas de bikinis.

-Por cierto, ¿qué tal habrá ido la cena de Zayn?- se preguntó Niall.-No se ha venido en la limusina. Louis tampoco, pero porque dijo que a él le apetecía venir en coche.-

-Igual Zayn regresó tarde y se ha quedado dormido.- repuso Aly.

-Puede ser. Es el miembro de la banda más tardón, generalmente.- sonrió Niall.

-¿Qué estará haciendo?- se preguntó Aly.

Niall, en respuesta, se encogió de hombros.

-Algún buen motivo tendrá para no haber venido.- opinó, sonriendo.

-Supongo. O puede que simplemente se haya quedado dormido. Ya sabes que en ocasiones puede llegar a ser muy vago. Es su naturaleza.- bromeó Aly dirigiéndose a su taquilla.

-¿Vago? Ése es Louis.- Niall se echó a reír.

-Ñañaña.- Louis pasó de improvisto junto a ellos haciendo una mueca y se perdió entre el gentío de alumnos que caminaban.

-De todas formas luego lo llamaréis, al fin y al cabo sóis One Direction, tenéis mil cosas que hacer.- repuso Aly abriendo su taquilla.-¿Qué tal váis con Best Song Ever, por cierto?-

-Genial, y el día 22 del mes que viene se estrenará sin falta.- asintió el con la cabeza.-Ya verás, ¡vas a vernos a Louis y a mí siendo mayores!-

Aly detuvo su tarea de intercambiar libros con su taquilla y miró a Niall, alzando una ceja.

-¿Cómo de mayores?- quiso saber.

-Pfff...- Niall hizo un gesto con la mano y sonrió ampliamente.-Cincuenta, sesenta...-

Aly descolgó la mandíbula de su boca. Se la cerró con una mano y parpadeó sus grandes ojos azules.

-Entiendo...- masculló.

-¿Acaso vas a desenamorarte de mí?- Niall fingió echarse a llorar, tapándose la cara con los ojos.

-¿Yo? Nunca.- Aly sonrió.-No te librarías de mí tan fácilmente.-

Niall se destapó un ojo y se echó a reír.


Mientras, en otra parte de la ciudad, Zayn entraba a su dormitorio, vestido con una camiseta blanca de manga corta y pantalones cortos azules de pijama. Perrie dormía entre las sábanas, arropada hasta la cintura y llevando solamente una camiseta de Zayn. Éste se acercó a ella y la agitó suavemente.

-Pe, despierta.- dijo con voz suave.

La rubia abrió los ojos muy despacio y parpadeó.

-¿Mm?-

-Buenos días.- sonrió Zayn.

Los ojos de Perrie aumentaron su tamaño al máximo, y la cantante miró alrededor, incorporándose en la cama. Estaba en el dormitorio de casa de Zayn. Observó su propia vestimenta, una camisa de Zayn gris y con la frase: 1D Loves Me. Miró desconcertada a Zayn.

-¿Anoche hicimos algo?-

Zayn se echó a reír.

-No. Lo teníamos pensado, pero no pasó nada de unos besuqueos tontos. Aún así ya nos hemos acostado varias veces en lo que llevamos de nuestra relación, no sé por qué te preocupas.- respondió.

-Porque aún no hemos vuelto formalmente.- se excusó ella.-¿Cómo es que apenas recuerdo lo último que pasó anoche?-

-Cenamos empapados en un McDonald's y se hizo muy tarde cuándo me dijiste que habías madrugado muchísimo. Te traje a casa y nos quitamos la ropa de gala, te presté ésta camisa y empezamos a besarnos hasta que caíste dormida justo cuándo yo empezaba a desvestirme para... Ya sabes.- soltó una risa.-Así que me limité a tumbarte correctamente, te tapé y me acosté a tu lado.-

-Ah...- Perrie asintió, adormilada, rascándose la cabeza.

-Y ey, ¿cómo que aún no hemos vuelto formalmente?- quiso saber él, frunciendo los labios.-Creía que ya quedó claro cuándo anoche corrimos bajo la lluvia vestidos de gala y cogidos de la mano. Nos lo pasamos pipa.-

-Sí, y ahora que lo pienso...- Perrie permaneció tensa.-¿Qué pintas tendríamos al entrar al McDonald's?-

Zayn parpadeó y consideró la pregunta de Perrie, recordando su entrada al McDonald's la noche anterior.

La lluvia repiqueteaba contra los cristales del McDonald's mientras fuera todo era negro debido a la noche. Familias y grupos de amigos cenaban alegremente, disfrutando de la comida y del entorno. La puerta se abrió y un gran relámpago iluminó siniestramente el cielo mientras una extravagante pareja entraba, con el relámpago brillando tras ellos, cómo los monstruos de una película de terror que llegan a por sus víctimas. Él, con el pelo negro empapado y formando un tupé deshecho y colgando hacia abajo. Su traje negro de corbata parecía pesado y sucio debido al agua que contenía. Ella, con los cabellos mojados y rubios tapándole media cara, otorgándole un aspecto siniestro. El pelo le tapaba un ojo, y el único ojo que se le veía resultaba terrorífico, puesto que de éste, de color azul, caían gotas negras de rímel corrido. Se le resbalaba por la mejilla, cómo lágrimas negras. Sus boca, rodeada de una capa mojada y caída de pintalabios rosa. Y su vestido, elegante, azul y hasta las rodillas, tenía el mismo aspecto mojado y empapado que el de su acompañante. Pese a parecer dos zombis recién llegados de la boda de unos amigos, Zayn y Perrie avanzaron a la caja sonrientes e hicieron un pedido. El chico de la caja los atendió asustado. Una vez listo el pedido, fueron con sus bandejas hacia una de las pocas mesas vacías, mientras los padres y madres tiraban de sus hijos hacia sí para protegerlos y los adolescentes trataban de no reírse. La pareja de cantantes se sentó y comenzó a comer y hablar alegremente, sin importar que parecieran monstruos empapados ni que todos los presentes del McDonald's los estuvieran mirando.

-Seguro que no estábamos muy estropeados.- dijo Zayn, haciendo un gesto de la mano cómo quitándole importancia al asunto.-Cuándo volvimos ya había dejado de llover. Nada más llegar también te limpiaste todo el maquillaje corrido con una toallita.-

-Ah.- asintió Perrie.-Menos mal.-

-Aunque aún tienes restos.- Zayn se echó a reír sin contenerse.-Te quedan surcos grises bajo los ojos.-

Perrie cogió su móvil de la mesita de noche, y miró el reflejo de su cara en la pantalla negra. Le quedaban leves surcos oscurillos desde los ojos hasta las mejillas, cómo si hubiera llorado lágrimas negras y se las hubiera limpiado a medias. Se echó a reír ante su reflejo y dejó su móvil dónde estaba.

-¿Y qué quieres decir conque no hemos vuelto formalmente?- el cantante alzó una ceja.

-Lo que oyes, no hemos dicho "volvemos."- repuso ella arropándose hasta la cintura mientras se limpiaba los restos de rímel de la cara.

Zayn alzó una ceja.

-¿Va en serio?- preguntó, sarcástico.-¿De verdad tenemos que decirlo para confirmar que volvemos?-

Perrie se echó a reír alegremente.

-No.- acto seguido lo abrazó y ambos se besaron apasionadamente, felices de poder estar juntos de nuevo. La rubia se separó bruscamente.-Peeero...-

-¿Qué?- Zayn dejó caer sus hombros en picado.

-Cada vez que me vayas a llamar por teléfono asegúrate de que te haya dicho mis horarios de ensayo.- sonrió Perrie.-No quiero que Jade me eche otra bronca.-

Zayn sonrió ampliamente, cómo un niño pequeño al que le acabasen de comprar el juguete que quería, y sus ojos marrones adquirieron un brillo alegre.

-Hecho.- concluyó.

Acto seguido ambos se besaron sonriendo y Perrie rodeó con sus brazos el cuello de Zayn.

Brianna entró al instituto acompañada de un guapo chico de pelo castaño y ojos azules. Él no estudiaba en Blue Moon High, pero había querido acompañar a Brianna aquella mañana.

-Muchas gracias por traerme, Scott.- dijo ella sonriendo.

-De nada, lo que sea por la chica a la que manché de helado por accidente.- bromeó él.

Un par de semanas atrás, Brianna y Scott se habían conocido en una heladería. Scott tropezó y su helado acabó sobre Brianna. Él se disculpó cómo cien veces y le dió su número. Parecía ser que Brianna le gustaba bastante. Y a Brianna se le hacía muy simpático aquél chico. Se conocían desde alguna semana, pero era cómo si fuesen amigos de toda la vida. Scott le había comprado un ramo de rosas para disculparse por tirarle un helado encima y la invitó a tomar algo. Desde entonces se hablaban y quedaban de vez en cuándo para pasear. A Brianna le agradaba aquél chico, era encantador.

-Hola, Bri.- suspiró Valery, acercándose.-Odio los exámenes. ¿Por qué tiene que haber tantos?-

-Obviamente porque estamos a final de curso.- dijo Brianna mientras soltaba una risita. La presencia de Scott la ponía nerviosa, pero en el buen sentido.-Y además, éste es ya nuestro último curso.-

-Lo sé, pero... Agh.- Valery tuvo un escalofrío.-Se me eriza la piel con sólo pensar en la prueba final de Educación Física.-

-¿Test de Cooper?- Brianna alzó una ceja.

-Test de Cooper.- Valery suspiró profundamente y entró en el insti.

Scott y Brianna intercambiaron una mirada y se echaron a reír. Brianna se quedó mirando a los ojos azules de Scott, y éste hizo lo mismo. Acto seguido se sonrojó y sacudió levemente la cabeza para salir de su ensimismamiento.

-Debo...- carraspeó.-Debo entrar a clase.-

-Claro.- Scott asintió con la cabeza.-Te veo luego.-

Brianna se dirigió hacia la puerta y se giró de nuevo para mirarlo. Él ya se alejaba caminando por la acera, pero se giró y se despidió con la mano de Brianna. Ésta hizo el mismo gesto, sonriendo. Se volvió a girar y entró en el insti sonriendo y exhalando un pequeño suspiro de felicidad. Chocó enseguida con Celine.

-¡Uy! Perdón.- se disculpó la menor.-Lo siento, llevo atontada todo el día.-

-No pasa nada.- Brianna asintió con la cabeza y continuó andando.-Yo también.- añadió girando sólo la cabeza para mirar a Celine.

Ésta ladeó la cabeza y parpadeó.

-¿En serio?- acto seguido hizo morritos, agachó la cabeza y empezó a farfullar, hablando consigo misma:-Brianna atontada... ¿Con lo espabilada que ella es? No puede ser... Qué raro...-

Una palmada que alguien le dió en la espalda la sobresaltó. Había sido tan fuerte que casi se cayó hacia adelante.

-¡Deja de hablar contigo misma, hermana!- gritó la estridente voz de Faline.-¡Hoy toca Test de Cooper!-

-Qué guay.- Celine palideció. Acto seguido tragó saliva.-Estarás contenta, ¿no? Quiero decir, tú amas los deportes...-

-¡Estoy contenta! ¡Pero no porque vaya a hacerlo!- Faline se echó a reír.-¡Sino porque no lo voy a hacer! ¡Estoy menstruando cómo una cabrona!-

Celine alzó una ceja, confundida.

-¿Tienes la menstruación?- quiso saber.

-¡Ya ves, me vino ayer! ¡Estoy sangrando cómo un animal al que le acabasen de rajar la tripa!- exclamó su gemela mayor con despreocupación.

Celine se estremeció debido a la asquerosa comparación.

-Pero si a mí me vino hace una semana y se me fue. ¿Cómo es que siendo gemelas no la tenemos a la vez?- preguntó con su vocecita.

-Tronca, ¿en qué mundo vives?- Faline se dió unos toquecitos en la sien con la mano.-Aunque seamos gemelas, nuestros cuerpos funcionan de modos distintos. Tú, por ejemplo, eres cómo un pato moribundo en los deportes y yo soy cómo un atleta nacido para enseñar lo que es el buen deporte.-

-Ah.- Celine asintió con la cabeza. ¿Era impresión suya o Faline cada vez era más despreocupada y brusca? Seguramente ser la capitana del equipo de baloncesto había sacado todo su carácter al exterior.

-Bueno, me voy corriendo a regañar a los tíos del equipo de baloncesto. ¡Ser la capitana ha sacado todo mi carácter al exterior!- gritó Faline alejándose.

-¿Regañarlos? ¿Por qué?- interrogó Celine dirigiéndose tras ella. Su voz aniñada y suave contrastaba con la voz tosca y fuerte de su hermana.

-Porque son unos nenazas.- Faline se incorporó la mochila al hombro, la llevaba sólo por un asa.-Están todo el rato, "¡Ay, me ha dado un tirón!" "¡Ay, me he lesionado!" "¡Ay, no he metido la pelota en la canasta!"- las exclamaciones las decía con un tono de voz pastoso, burlón, cómo imitando a sus compañeros de baloncesto.-Ellos me han elegido capitana y ahora van a saber qué es éso de que te den caña.-

Celine parpadeó mientras seguía siguiendo con dificultad a su gemela por los pasillos abarrotados de gente.

-Y por cierto.- añadió Faline.-No harás el Test de Cooper con ése vestidito rosado y ésas manoletinas, ¿verdad?-

-No, en mi taquilla tengo el uniforme de gimnasia y las deportivas.- contestó Celine.

-Guay. Yo me lo pondré porque adoro llevarlo, pero me quedaré sentada viendo cómo todos corréis.- se echó a reír de nuevo.-No te preocupes, a ti te animaré. Al resto me limitaré a meterles cizaña.-

Celine no pudo evitar soltar una risita.

-Por cierto, hoy mientras desayunábamos en casa no dejabas de sonreír, cómo si te hubieras fumado algo raro.- espetó Faline.-¿Te ocurre algo?-

-Un chico.- repuso Celine sonriendo con suficiencia y alzando la barbilla.-Éso me pasa.-

Faline ahogó un gritito y se mordió el labio inferior, sonriendo, mientras miraba a Celine cómo diciendo "Pillina..."
Aly pasó por delante de ellas sin percatarse siquiera de su presencia. Iba muy nerviosa, abrazando sus libros. Lo ocultaba a todas horas, pero sólo quería saber cómo era posible que el emisor del mensaje con amenaza de muerte supiera que habían descubierto al culpable del incendio del instituto. Estaba dispuesta a averiguarlo, sólo necesitaba ir al despacho del director. Lo averiguaría al final del día. Antes debía pasar el Test de Cooper, hacer los exámenes del día y, sobretodo, tranquilizarse. Estaba muy estresada, pero cualquiera lo estaría si hubiera recibido una amenaza de muerte, ¿no?
<<Relájate, Aly. Estando nerviosa no lograrás nada...>> pensó, tratando de calmar la intensa agitación que sentía en el estómago. Éste se le retorcía y revolvía cómo si llevara una semana sin comer, lo cuál era gracioso e irónico porque media hora antes había desayunado abundantemente.

-Por fin llegas.- dijo Louis al ver que Aly entraba en clase.-Aunque aún no ha venido el profe.-

-Típico.- suspiró Aly rodando los ojos. Se sentó en su pupitre junto a Harumi.

-Buenas.- la japonesa inclinó la cabeza levemente.-Ésta mañana te he visto hablando con Niall en la entrada. No os he saludado por no interrumpir vuestra conversación.-

-Qué detalle.- Aly se mordió una uña distraídamente.

-Ésto, ¿te encuentras bien?- quiso saber Harumi.

-Claro.- Aly sonrió falsamente, mirando a su amiga.

-Aly, si es por lo del otro día... Por el mensaje... Oye, los chicos ya nos dijeron que estamos protegidas, no tienes que preocuparte.- añadió la oriental en voz baja.

-No, tranquila.- mintió Aly.-Es por el Test de Cooper. Lo detesto.-

-¿A que sí?- la expresión de Harumi cambió radicalmente a una de exasperación y desesperación.-¡Ésa cosa es la muerte! ¡Tengo mucho miedo!-

-Bueno, tampoco es para tanto.- la rubia miró a su amiga.

-La última vez me desmayé al acabar.- Harumi sonrió angelicalmente, la voz le salía con dificultad.

-Cierto.- Aly se echó a reír.-Pero era porque tenías fiebre. Ahora estás bien y verás cómo sobrevives.-

-Ojalá...- Harumi cerró los ojos, juntó las manos y se puso a rezar en japonés.

-¿Y Zayn? ¿Alguien lo ha visto?- preguntó Liam sentado en su pupitre.

Cómo si lo hubiera oído, Zayn entró corriendo en el aula. Iba despeinado y con la chaqueta puesta a medias, con un brazo fuera de ésta.

-¡Estoy aquí!- gritó.-Estoy aquí.- añadió ésta vez con menos urgencia, adentrándose en clase y sentándose en su sitio.

-¿Qué te ha pasado?- preguntó Aly.-Parece que te hayas vestido y peinado a oscuras.-

-¿Dónde estabas?- interrogó Louis.

-Vengo de estar con Perrie.- repuso Zayn.

-Oh, ahora entiendo...- añadió Niall con gesto coqueto, sonriendo pícaramente.

-No te burles.- Zayn arrugó la nariz.-Lo arreglé con ella anoche.-

-¿En serio? ¿Qué hicisteis?- bromeó Aly.

-¿Acaso os importa?- Zayn prefería fingir que habían hecho algo y seguir pareciendo misterioso.

-En ése caso tendrás agujetas.- se burló Liam.-Y no podrás hacer el Test de Cooper.-

-¿Yo?- Zayn soltó una carcajada.-Yo puedo con todo.-

-¿Hasta con el examen que tenemos ahora?- Louis sonrió pestañeando.

Zayn tragó saliva.

-¿Hay examen ahora?- preguntó, palideciendo.

-Que ere broma.- Louis pegó un suave puñetazo en el hombro de Zayn y se echó a reír.

-Já. Já. Qué gracioso.- ironizó Zayn cruzando los brazos.


Un par de horas después, todos los alumnos de aquella clase habían salido del instituto para dirigirse, con el profesor Cameron, a una pequeña pista de atletismo cercana. Estaba a medio kilómetro del instituto y habían ido andando, ya con los uniformes de Educación Física; camiseta blanca de manga corta y pantalones cortos azul claro. Los únicos que llevaban ropa distinta eran el profesor y Faline, que llevaba su camiseta negra de Nirvana y sus pantalones shorts vaqueros. Dijo que se pondría el uniforme por comodidad pero finalmente abandonó la idea. Ella no haría el Test debido a la regla.

-Bien, ahora quiero que os esforcéis al máximo.- empezó a decir el profesor acariciándose su enorme barriga.-Durante doce minutos debéis correr todo lo rápido que podáis. Para ésto os puse a correr el otro día en la cancha de baloncesto, para prepararos. Éste va a ser el último Test de Cooper que hagáis, puesto que ya iréis a la universidad. Así que, en vuestro último Test de Cooper, vividlo, disfrutadlo y esforzaos al máximo.-

-¿Disfrutadlo?- susurró Harumi en el oído de Aly.-¿Habla en serio?-

Ésta soltó una carcajada y se recogió su sedosa melena rubia en una coleta mientras el profesor seguía explicando:

-No os detengáis en ningún momento. Colocaos.- dijo. Los alumnos se colocaron en línea y unos detrás de otros.-¿Preparados?-

-Empieza la tortura.- bufó Harumi con un hilito de voz.

-¡Ya!- Cameron se llevó el silbato a los labios y pitó fuertemente.

Los cuerpos de adolescentes empezaron a correr al compás, cómo robots siendo puestos a prueba. El alumno más rápido de la clase enseguida llevó la delantera. Aquello no era ninguna carrera, pero se trataba de dar el mayor número posible de vueltas a la pista en doce minutos.

-Venga, éste es el último, el último de todos.- susurró Aly para alentar a Harumi.

Ésta resopló y cerró los ojos para aumentar su marcha. Faline, sentada en el primer escalón de una de las gradas vacías, colocó las manos tras la cabeza y sonrió.

-Ésto va a estar bien.- comentó hablando consigo misma.-¡¡¡VAMOS HARRY!!!-

El cantante de rizos castaños se limitaba a trotar muy serio, respirando por la nariz y echando el aire por la boca. Aly iba entre el grupo de corredores, mientras que los más rápidos ya iban metros delante.

-¡Qué lenta eres, trueno!- vociferó Faline mirando a su amiga rubia.

Ésta la fulminó con la mirada sin dejar de correr.

-¡Por lo menos yo lo hago!- gritó, tratando de no alterarse.

-¡Estoy con la regla!- Faline señaló su barriga plana. Acto seguido buscó con la mirada a su gemela y empezó a vociferar:-¡Vamos, Celine! ¡Sé fuerte, hermana!-

Celine tenía la cara totalmente roja por el esfuerzo, y éso que sólo llevaban un minuto corriendo. Admiró la inmensidad de la pista de atletismo, sintiendo ganas de desmayarse con sólo pensar en el esfuerzo que le esperaba durante once minutos.

-¡Profe!- gritó Rodrick entre resoplidos.-¿Podemos hacer el Test de Cooper atravesando el césped?-

Todos los alumnos cercanos estallaron en risas y carcajadas. El profesor Cameron sonrió angelicalmente.

-Inténtalo y tendrás un cero más grande que ésta pista.- comentó parpadeando.

Una alumna trató de recortar más esquina pisando un par de veces el césped mientras corría.

-¡¡HE DICHO QUE PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED!!- vociferó el profesor.

-¿No valen ni un par de pasos sobre las esquinas del césped?- quiso saber Harumi.

-¡Ni un par de pasos!- gritó con voz firme y similar a la de un sargento.-¡Y dejad de hablar que gastáis aire innecesariamente!-

Harumi y Rodrick rodaron los ojos para mirarse de reojo, enfadados ante lo estricto que era el profesor.

-¿Te apetece que hagamos un complot contra él?- preguntó Rodrick.

Harumi asintió con la cabeza y giró su mirada hacia Liam.

-¿Y tú, te apuntas?- preguntó con su alegre tono de voz oriental.

-Paso.- Liam respiró hondo y aceleró, demasiado cansado cómo para unirse a complots contra profesores gritones.

-¡¡¡VÁAAAAAAAAAMONOOOS!!!- gritó Louis con increíble energía, pasando a toda velocidad a Liam y a varios alumnos más.

-¿Habrá tomado café?- preguntó Aly de broma, siendo alcanzada por Liam.

-No, el del café es Harry.- respondió Liam soltando una risita.

Todos continuaron corriendo, algunos más deprisa que otros, y otros con pinta de que fueran a sufrir un infarto en cualquier momento. Celine era un buen ejemplo de ellos.

-¡Vamos, hermana, no hiperventiles tanto!- exclamó Faline desde las gradas.-¡Y, ey, el último!- le gritó a un alumno que iba en último lugar.-¡Vas lentísimo, macho! ¡Me dan ganas de darte una patada en el culo para que aceleres!- arreó una palmada en las duras gradas y se tronchó de risa.

-¡Parker!- vociferó el profesor Cameron.

-¡¿Qué?!- preguntó Celine elevando la voz desde la otra punta de la pista.

-¡Tú no!- gritó el profesor. Se giró hacia las gradas.-¡Tú!- chilló señalando a Faline.

-¿Qué pasa? ¿Qué he hecho?- la hermosa chica se encogió de hombros, parpadeando sus gigantescos ojos azules, iguales que los de su gemela menor.

-¡Deja de criticar a los alumnos!- se enfadó el profesor.

-¡Soy la capitana del equipo de baloncesto!- Faline se golpeó el pecho con la mano.-¡Tengo prioridad!-

Mientras, en el Test, Aly iba de entre los primeros, aunque le costaba muchísimo seguir y le ardían los muslos a causa del rozamiento. Sentía que se ahogaba y que todas las células de su cuerpo se agitaban con violencia. Respiró profundamente sin dejar de correr y trató de acelerar, aunque su cuerpo le pesaba cómo el acero. Cerca, Niall trotaba con un ritmo constante aunque dando grandes zancadas, cómo si estuvieran a punto de cerrar un Nando's.
Zayn propinó una palmada en el trasero de Liam.

-¡Arre, cuchara!- bromeó.

Liam bufó en respuesta y disminuyó la marcha. Zayn lo adelantó y echó a correr aún más rápidamente, esquivando a todos los alumnos que pasaban por delante de él.
Celine seguía roja y sus flácidas piernas temblaban mientras sentía ganas de vomitar debido al esfuerzo. Su tripa se contraía y le escocía todo el cuerpo.

-Tengo ganas de vomitar...- murmuró. Cada vez que hacía el Test de Cooper le ocurría lo mismo.

-¡YEEE-OOOOOOOOO!- gritó alguien, una voz masculina, desde una grada.

Todos miraron hacia allí. Había un chico rubio de ojos azules sonriendo alegremente, sentado, que Aly y Celine reconocieron al instante.

-¡Kai!- gritaron las dos, saludándolo con la mano.

Kai, sin saber si saludar antes a su prima o a la chica que le gustaba, miró el amplio césped verde del centro de la pista y le sonrió cómo si quisiera salir con él. Aly, que había oído la voz de Celine llamar a su primo, miró a la chica durante un segundo y frunció el ceño confundida. Celine era muy tímida. ¿Por qué saludaría a Kai a gritos? Si tan sólo Aly supiera que su primo y Celine tenían una extraña relación...
Hablando de relaciones, Brianna corría junto a Valery cómo si quisiera animarla a que corriera. Ambas llevaban una coleta para no estorbarse con sus melenas. La rubia estaba tan concentrada corriendo que no había oído a Kai, igual que Mairi y Sarah, sus otras dos pretendientas, que estaban absortas en su propio agotamiento.

-¿Por qué... razón... alguien... inventaría ésta mierda?- se quejó Valery entre sus respiraciones alteradas, le estaba costando mucho llevar a cabo aquél ejercicio. Sólo la consolaba saber que era el último Test de Cooper que debería hacer.

-Para fastidiar. ¿Por qué razón alguien inventaría el tabaco?- respondió Brianna corriendo junto a su amiga.

-Para forrarse.- Valery agitó con un movimiento de cabeza su coleta rubia y ondulada medio deshecha y aceleró el paso, adelantando a Brianna por varios metros.

En aquél momento Harry también pasó corriendo junto a ella, pero ni la mió. Siempre miraba al frente, impasible, mientras trotaba cómo si ésa fuera su única cosa que hacer en la vida. Brianna frunció el ceño y apretó los labios. Aceleró hasta acercarse a él.

-Harry.- lo llamó con voz suave.-Ha-rry.-

El cantante no contestó, siguió corriendo.

-Harry, escúchame, por favor.- pidió la chica.

Harry aceleró, dejándola atrás. Brianna frunció el ceño de nuevo, pero ésta vez con más profundidad, enfadada. Ella también aceleró su marcha y alcanzó al cantante de nuevo.

-Harry, sólo escúchame, necesito hablar contigo.- pidió.-Por favor... Los dos estamos enfadados pero necesitamos hablar.-

Nada.

-Oye.- insistió Brianna.-¡Harry!-

El cantante la miró de reojo y se retiró un auricular blanco del interior de una de sus orejas.

-¿Me llamabas?-

Brianna suspiró alzando los ojos. Ella creyendo que Harry la ignoraba y en realidad sólo estaba escuchando música.

-Sí, te llamaba. Decía que necesitamos hablar.- dijo Brianna.

-No, gracias.- Harry se introdujo el auricular en la oreja de nuevo y aceleró para dejar atrás a Brianna.

Ésta gruñó. Sí, después de todo Harry sí que la ignoraba.
A cada minuto que pasaba los alumnos estaban más cansados y enrojecidos.

-Qué lentos que son todos, pro favor...- suspiró Faline con el codo apoyado en las rodillas y la cara apoyada en la mano.-Bueno, menos los dos más rápidos y Aly... Si yo estuviera corriendo allí junto a ellos les habría metido una paliza a todos.-

-¿Una paliza?- Kai se acercó caminando y se sentó junto a ella.

-Sí.- asintió Faline.-Son más lentos que... ¡Eh! ¡Yo a ti te he visto!- gritó.

-Sí, te ofrecí un reloj creyendo que eras Celine.- sonrió el rubio.-Me llamo Kai.-

-Faline. ¿Tú eres el tío que le mola a mi hermana?- preguntó ella apretando la mano de Kai y estrechándola con demasiada fuerza y energía.

Kai parpadeó y se sonrojó.

-Vaya, tu hermana me dijo que eras directa a la hora de hablar, pero no sabía que lo fueses tanto...- dijo soltando una risita.-¿Qué te ha contado?-

-Le pregunté por qué sonreía tanto y me dijo que por un tío. Y te ha saludado en cuánto has gritado a lo universitario borracho. ¿Eres tú el que la ha vuelto loquita?- Faline sonrió y se cruzó de brazos.

-No estoy seguro.- Kai se retiró el flequillo rubio de la frente con un ágil movimiento de cabeza.-¿Te gusta Nirvana?- preguntó señalando la camisa.

Faline bajó la vista hacia su camiseta de manga corta, negra y con la palabra "Nirvana" escrita en amarillo, con la cara del logo de Nirvana también resaltando en amarillo.

-Creo que es muy obvio.- añadió sonriendo y mirando a Kai de nuevo.

-Chachi. A mí también me gusta.- el chico asintió con la cabeza.-Eran los mejores. Sobretodo Kurt. Cantaba genial.-

-Kurt Cobain es mi segundo marido.- Faline se miró las uñas transparentes y cuidadas.-No es verdad que ha muerto, en realidad es que lo he encerrado en mi armario para violarlo de vez en cuándo.-

Kai se echó a reír.

-¿Segundo marido? ¿Y quién es el primero?- preguntó.

-¿Ves ése tío escuálido y de los rizos castaños que corre cómo si le encantara hacerlo?- señaló a Harry, el cuál seguía trotando constantemente.-Ése.-

-Ah.- Kai se echó a reír.-Harry Styles... Mmm... Yo aún no tengo ninguna esposa.-

-Qué pena.- Faline le dió una palmadita en lo alto de la cabeza, cómo si Kai fuera un perrito desorientado.-Eres bastante mono, espero que cuides a mi hermanita.-

Kai se ruborizó. Faline y Celine eran tan idénticas físicamente, que daba la impresión de que estaba hablando con Celine pero con otra personalidad y ropa. De todas formas, ¿llegaría a haber algo entre él y Celine?
Tras unos instantes que se hicieron eternos, el profesor Cameron hizo sonar su silbato de nuevo. Todos fueron hacia el lugar de partida dónde estaba el profesor, iban casi por los suelos, todos agotados y con andares de zombi. Al llegar junto al profesor, algunos alumnos se dejaban caer de rodillas al suelo.

-¡¡SE ACABÓ!! ¡¡SE ACABÓ!!- gritó Harumi felizmente, arrodillada en el suelo y alzando los brazos al cielo.-¡Adiós para siempre, Test de Cooper! ¡PARA SIEMPRE!-

-Tampoco ha sido para tanto.- comentó Aly, aunque hiperventilaba y sudaba cómo si su vida dependiera de ello. Se cayó hacia atrás de puro cansancio y Niall la sujetó.-Ah, hola cariño.-

-Estás muy pálida.- Niall soltó una risita.-Parece que te vayas a desmayar de un momento a otro.-

-Sí, éso creo yo también.- asintió ella con la cabeza.

-Buen trabajo.- dijo el profesor Cameron a todos los alumnos.-Éste ha sido vuestro último Test de Cooper. Me alegra ver que os habéis esforzado y todos habéis dado más de 4 vueltas a la pista. O casi todos...- rodó los ojos hacia Celine, la cuál sólo había dado 3 vueltas. Ésta sonrió inocentemente y se encogió de hombros.-Espero que lo hayáis disfrutado.-

-Sí, vamos, una cosa...- ironizó Harumi agotada, aún arrodillada sobre el suelo de la pista de atletismo.

-Ahora vayamos al instituto de vuelta y todo el mundo a las duchas.- exclamó el profesor colocando las manos en las caderas, tratando de posar sexy, aunque su sobrepeso no se lo permitía.

Faline se despidió de Kai y bajó de la grada de un salto, reuniéndose con todos los alumnos. Kai, por su parte, se levantó y caminó por toda aquella grada para bajar por el otro lado y marcharse. Mientras todos salían de la pista de atletismo, Aly se acercó a Celine.

-¡Ey! ¿Conoces de algo a mi primo?- le preguntó con simpatía y naturalidad, utilizando en su voz una calculada indiferencia.

-¿Eh?- Celine se sonrojó y trató por ignorar la pregunta.-Estoy muy cansada, el Test de Cooper es agotador.-

-Celine, puedes confiar en mí. Somos amigas.- repuso Aly con voz suave. Acto seguido se desató su coleta, permitiendo que su lacia melena rubia le cayera sobre los hombros, aumentando su atractivo.

-Ehm... Bueno...- Celine se mordió el labio inferior.-Coincidí ayer con él en un bar.- no quiso decir la verdad para que Aly no conociera el secreto de Kai.

-¡Ah!- Aly asintió con la cabeza, sonriendo.-Me alegra saberlo. ¿Os caéis bien?-

-Bastante.- Celine se puso roja de nuevo.

-Te estás ruborizando.- dijo la rubia en tono pícaro, cómo si pareciera adorablemente encantada de que Celine conociera a Kai.-Me llamó para pedirme tu número, pero me dijo que era para ir teniendo los números de la gente de por aquí.-

-¿Y... Cómo sabía que hoy teníamos Test de Cooper?- preguntó Celine tratando de cambiar de tema. Respiró hondo para no sonrojarse más. Trató de soltarse la coleta con la misma elegancia con la que Aly lo había hecho segundos atrás. Poco después, su lisa cabellera de color castaño claro le cubría la espalda.

-Se lo conté ayer, nos mensajeamos mucho desde que nos vemos con más frecuencia.- respondió Aly.-Ya casi no recordaba lo mucho que lo echaba de menos.-

-Debe ser difícil olvidarle.- Celine soltó una risita.

-Es imposible.- Aly sonrió ampliamente.-Es un encanto. Me siento afortunada de que sea mi primo.-

-¡TRONCOS, SÓIS MÁS LENTOS QUE UN PUÑADO DE TORTUGAS EN PLENO ATAQUE AL CORAZÓN!- gritó de repente la profunda voz de Faline, mientras le gritaba a sus compañeros del equipo de baloncesto.

Éstos rechistaron y se molestaron ante las palabras de la chica.

-Faline.- dijo Celine con suavidad, acercándose a su gemela.-¿No crees que deberías tratarlos con más sutileza? Al fin y al cabo ellos te nombraron capitana del equipo.-

-¡TSCHÉ!- gritó la otra.-Personalmente los trataré cómo a príncipes, pero en lo que a deporte me refiero, les daré mucha caña.-

Celine rodó sus ojos azules y reparó en Harry. Parecía muy afligido y caminaba algo cabizbajo. Aunque tiempo atrás a Celine le había gustado un poco Harry, ahora lo veía simplemente cómo a un ídolo, un amigo, un ejemplo de alegría y confianza, y se acercó a él para saber qué le ocurría.

-Hey, Harry.- dijo con una pequeña sonrisa.

Harry la miró de reojo y sonrió también levemente.

-Hola, Celine.- dijo con un tono de voz suave y neutro.-¿Qué te cuentas?-

-Estoy echa puré.- Celine soltó una risita, tapándose la boca con una mano.-¿Sabes? ¿Qué hay de ti?- preguntó con interés.

-Estoy más o menos igual que tú.- Harry se ajustó la camiseta blanca de manga corta de uniforme para hacer deporte.-Sólo que estoy echo puré sentimentalmente.-

La expresión de Celine cambió radicalmente.

-¿A qué se debe?- preguntó.-¿Por qué dices éso?-

-El amor es complicado.- suspiró Harry sonriendo, hablando cómo quién tiene mucha experiencia en algo.-Quizá no lo entiendas, pero algún día lo harás.- alborotó con una mano los lisos y largos cabellos castaños de Celine.

Ésta sonrió. Trató de recomponerse su liso flequillo y miró a Harry con serenidad.

-No soy tan tonta.- repuso en tono de broma.

-No digo que seas tonta.- suspiró Harry sonriendo.-Pero sí inocente.-

Celine alzó los ojos al cielo, algo nublado.

-Puede. Pero supongo que cambiaré con el tiempo.- añadió, acto seguido buscó a su gemela con el rabillo del ojo. No estaba cerca. No saltaría a acosar a Harry. Bien.

-Todo cambia con el tiempo.- la voz de Harry sonó afligida, y miró de reojo a Brianna, la cuál caminaba junto a Valery y charlaba alegremente con ella, ambas comentando el número de vueltas que cada una había dado a la pista de atletismo.

Tan pronto cómo todos los alumnos llegaron al instituto, se ducharon, se pusieron su propia ropa de nuevo y fueron a la cafetería y al recreo ya que era la hora del patio. En la cola de la comida, Aly deslizó su bandeja por las barras de hierro, mirando los alimentos que había por el mostrador.

-¿Crees que mis 5 vueltas del Test de Cooper harán que suba mi autoestima respecto a mi poca resistencia en los deportes?- preguntó Harumi cogiendo una bandeja de la pila de bandeja que había al inicio de la cola. La colocó sobre las barras, al lado de la de Aly.

Aly clavó su mirada en el último trozo de pizza que quedaba a su derecha. La pizza le devolvió la mirada cómo un perrito de la tienda que suplica que lo adopten. Pero el estómago de Aly estaba demasiado revuelto para comida deliciosa. Decidió coger los sándwiches vegetales que había más adelante, así que se dedicó a aferrar su bandeja con ambas manos y a deslizarla hacia la derecha sobre las barras plateadas en cuánto la cola avanzó unos centímetros.

-Aly-chan, ¿me estás escuchando?- preguntó su amiga en tono inquisitivo, peinándose con los dedos su liso flequillo negro que le caía sobre la frente.

-Sí, claro.- Aly miró a Harumi.-Pero sólo tú puedes saber si tu autoestima ha aumentado o no.-

-Oye, desde que hemos salido de los vestuarios tras las duchas te noto ausente.- opinó Harumi.

-No es nada, sólo... Algo de estrés.- Aly sonrió amargamente.-Ya sabes, porque recibí una amenaza de muerte, básicamente.-

-Mmm... Sí. Si estás bajo peligro de muerte, es normal que te estreses.- respondió Harumi. Miró a la mujer que repartía la comida de aquella zona.-Quiero ésas alitas de pollo, por favor.-

Ésta asintió y las cogió con unas pinzas. Las colocó en un plato y Harumi alzó su bandeja, dónde la mujer dejó el plato con las alitas de pollo. La japonesa se relamió admirando su comida y plantó de nuevo la bandeja sobre las barras de metal del comedor.

-Desde luego, pienso premiarme con éstas alitas por el esfuerzo que he realizado hoy.- dijo Harumi sonriendo y mirando su plato.

-Todos hemos realizado un gran esfuerzo con el Test de Cooper.- asintió Aly, sonriendo.

-Claro, ha sido el último.- Harumi deslizó su bandeja al mismo tiempo que Aly.

Aly suspiró algo nostálgica. Cada vez estaba más cerca el fin de curso. Y entonces, a la universidad... Y no era sólo el hecho de dejar el instituto. Era porque en aquél instituto fue dónde su vida había cambiado para siempre. Sacudiendo la cabeza para librarse de sus pensamientos, finalmente optó por el sándwich vegetal en el que había pensado y una manzana roja y brillante. Las dos amigas fueron con sus bandejas hacia una de las mesas y se sentaron junto a Celine y Faline.

-¿Qué hay?- sonrió la rubia de modo alegre, informal, sentándose y dejando su bandeja sobre la mesa.

-¡Ey, Aly!- gritó Faline, con la boca llena de pizza.

-Veo que no somos las únicas hambrientas de por aquí.- comentó Harumi soltando una dulce risita.

-Yo estoy famélica.- sonrió Celine. Acto seguido bajó la vista hacia su bocadillo.

-Yo también, y éso que no he hecho el Test de Cooper.- repuso Faline aún con la boca llena. Tragó y añadió, cogiendo su vaso de agua.-En realidad, tengo hambre todo el tiempo.-

-Cómo Niall.- comentó Aly sonriendo.

-Y te mantienes así de delgada...- Harumi negó con la cabeza.

-¡Claro! Cuándo puedo siempre hago deporte.- Faline le dió otro bocado a su porción de pizza.-De hecho, creo que lo hago cada vez que se me presenta la oportunidad.- añadió con dificultad debido a la pizza que removía en el interior de su boca.

Aly se echó a reír y cogió su sándwich para darle un buen mordisco. Harumi desgarró su alita de pollo de un bocado, masticó, tragó y sonrió cómo si no hubiera un mañana.

-Qué cerca que está el verano.- añadió.-¡Por fin podremos estudiar todo lo que nos interese!-

-¿A que sí? Ya no será necesario hacer más de ésa horrible Educación Física.- se quejó Celine.

En ése momento Valery y Brianna llegaron, las dos llevando sus respectivas bandejas.

-¡Ey!- saludó Aly.

-¿Podemos sentarnos?- pidió Valery.

-Claro, justamente nos sobran dos asientos.- Aly dió unas palmaditas en el taburete que había a su lado, el cuál estaba vacío.

-Gracias.- Brianna sonrió.

Las dos chicas se sentaron y depositaron sus bandejas sobre la redonda mesa. Valery cogió una de sus patatas fritas y se la llevó a la boca. Brianna simplemente se fijó en su bocadillo de bacon, cómo si éste le resultara de lo más interesante. Celine carraspeó, tratando de romper el tenso silencio.

-Hoy todas hemos hecho un gran trabajo en Educación Física.- opinó.

-Menos yo, obviamente.- Faline alzó una mano para luego llevarla a su cabeza y rascársela con energía, removiéndose los lisos y largos cabellos castaños.

-Sí, bueno...- Celine soltó una pequeña risita.-El resto lo habéis estado genial. Ojalá pudiera correr tanto cómo vosotras. Me debilito enseguida.-

Valery sonrió ante el comentario y se llevó otra patata frita a la boca.

-Yo también odio el Test de Cooper.- comentó.-Pero éste ha sido el último y sólo por éso me ha alegrado hacerlo.- miró a Aly.-¿Qué tal Talia?-

-Muy bien.- sonrió ella, asintiendo con la cabeza.-Creo que te echa de menos. No deja de mirar alrededor cómo buscándote.-

Valery se echó a reír.

-Es un encanto.- dijo suspirando al terminar sus risas.

-Sí que lo es.- Aly asintió de nuevo con la cabeza.

Brianna dió un buen mordisco a su bocadillo de bacon, con fuerza, cómo si éste tuviera toda la culpa del cúmulo de emociones y confusiones de sentimientos que la chica sentía en su interior. Las cinco chicas restantes la miraron algo confusas, sobretodo Valery, ya que sabía que Brianna no comía de ésa forma.

-¿Tanta hambre tienes, Bri?- bromeó, bajando las cejas aunque sonriendo.

Brianna se sonrojó ante la pregunta de Valery. Qué demonios, ¡tenía hambre de Harry! Pero ya que ése plato estaba prohibido, tenía que conformarse con el bacon. Dejó su bocadillo de bacon sobre el plato y se limpió la boca con su servilleta de papel.

-Claro.- dijo sonriendo una vez que se tragó el trozo de bocadillo junto con sus inseguridades.-¿No ves que me he hartado de correr?-

-¡¿A que ésa cosa es cómo un castigo?!- gritó Harumi. Todas entendieron "ésa cosa" por el Test de Cooper.

Valery sonrió. Faline se echó a reír.

-A mí me encanta, cómo todos los deportes.- comentó.-Pero sí, siempre acabo agotada, así que también lo odio un poquito. Amo correr, pero no tanto ni tan seguido, mucho menos con tiempo límite.-

-Es una prueba de exigencia, tiene que cansar sí o sí.- musitó Brianna abriendo su bocadillo y observando las tres largas tiras de bacon que había en el interior de éste. Sopló para enfriarlas, cerró el bocadillo de nuevo y lo mordió con ansia, avaricia y algo de molestia. Parecía que toda su furia la descargase en cada mordisco al bocadillo.

Valery rodó sus ojos azules y suspiró. Acto seguido sonrió mostrando sus bonitos dientes, tratando de cambiar de tema.

-Y, bueno, ya que es nuestro último mes en el insti, ¿a qué universidades pensáis ir?- preguntó con su voz femenina y suave.

-Yale.- repuso Harumi.-Y tú también, ¿no, Aly?-

Aly se atragantó y dejó de respirar. Bebió de su agua y cuándo notó que el oxígeno regresaba a su cuerpo, fulminó a la japonesa con la mirada.

-¿Cuándo he dicho yo que vaya a ir a Yale?- gritó, enfadada.

-¿De pequeña? Con 11 años me repetías una y otra vez que deseabas ir a Yale con todas tus fuerzas, y que lo harías cuándo fueses mayor. Y ahora que ya eres mayor...-

-Harumi.- Aly sonrió, apoyando el codo en la mesa y la barbilla en la mano, hablando con una voz dulce y angelical mientras miraba con ternura fingida a su amiga.-¿Sabes cuánto cuesta ir a Yale sin que te seleccionen para las becas?-

-Ehmmm... Nop.- la japonesa bajó la cabeza, algo avergonzada.

-¡APROXIMADAMENTE 50.000 DÓLARES AL AÑO!- gritó Aly cambiando bruscamente su tono de voz dulce a uno desesperado y furioso.-Más unos 10.000 de comida y dormitorio. ¿Y crees que voy a conseguir pagar la universidad de Yale con el primer trabajo que consiga?-

-Emmm... Pero estás en el concurso de canto.- Harumi sonrió inocentemente.-Y si ganas, puede que ganes mucho dinero.-

-No sería nunca el suficiente.- replicó Aly, frustrada.-Y probablemente no gane.-

Harumi suspiró con dejadez, rendida ante el pesimismo de su amiga.

-¿Realmente es necesario que os pongáis a discutir ahora?- intervino Celine con su vocecita, tratando de poner paz.

-No estamos discutiendo.- gruñó Aly, clavando un diente en su manzana color rojo intenso y apartando la mirada, molesta.

-Ya veo.- Faline se echó a reír.-Se nota un montón.- ironizó.

Aly resopló.

-Yo siempre he querido ir a Harvard.- intervino Celine de nuevo.

-Yo no. Yo quiero ir a Yale.- Faline hizo una mueca.

-La rivalidad entre Yale y Harvard es legendaria.- dijo Brianna de repente, cómo si su mal humor hubiera desaparecido de repente.-He oído que amigos que se han ido unos a Yale y otros a Harvard han dejado de ser amigos por ése motivo.-

-¡Quién lo diría!- Harumi se echó a reír.-Parece que he descubierto a competidores más intensos que los de Japón.-

-Echaré de menos el insti.- suspiró Aly.

-¿En serio?- Valery rió suavemente y alzó una ceja.-¿Por qué?-

Aly dirigió la vista hacia las lejanas ventanas del comedor. No necesitaba meditar su respuesta:

-Porque en éste lugar cambió mi vida.-

~~~


Final de la clase de Historia. La clase se vaciaba rápidamente mientras el profesor salía. Aly abrazó sus libros y salió rápidamente, cómo si llevara prisa. Y en efecto, así era. Por su parte, Brianna recogió lentamente todo lo que tenía. Harry seguía sentado en su sitio, dándole vueltas a su lápiz con una mano. Se levantó ágilmente, se colgó la mochila y fue hacia la mesa vacía del profesor para dejar su ficha de ejercicios en la pila de hojas.

-Harry, ¿podemos hablar un momento?- preguntó Brianna levantándose de su silla.

-¿Para qué? Si ya has conocido a otra persona.- se burló él mirando las fichas de los demás con aire curioso.

Ése comentario penetró directo en las entrañas y el corazón de Brianna. Ella respiró profundamente y trató de mostrarse blanda.

-Éso no significa que no podamos intercambiar algunas palabras de vez en cuándo.- opinó con voz suave.

-Lo sé. Y ¡mira! Ya las hemos intercambiado.- Harry hizo ademán de marcharse.

-Espera, por favor, sólo quiero hablar contigo.- pidió ella colgándose la mochila al hombro. Se apoyó en una silla, pues sus piernas le temblaban.

-¿De qué?- Harry volvió junto a la mesa del profesor, con una expresión angustiada en su cara.

-Del tiempo, ¿tú que crees?- resopló la chica.

El cantante se cruzó de brazos y miró el suelo. No pareció querer responder, con lo que Brianna tomó la palabra de nuevo:

-Harry... ¿Por qué razón actúas así conmigo? Primero me ignoras, luego me buscas, luego vuelves a ignorarme, y finalmente me dices cosas que no tienen sentido cuándo voy a tu casa con Louis y Liam para intentar arreglar las cosas.- la mirada de Brianna se tornó triste.-¿Por qué no hablamos ya de lo que sentimos y dejamos de hacernos daño?-

Harry miró la mesa del profesor y dió toquecitos en ésta con el dedo índice.

-No lo entenderías.- dijo al cabo de un rato. Se giró y se fue de la clase a toda prisa, dejando a Brianna confundida y con la palabra en la boca.

Aly iba rápidamente por el pasillo, mirando hacia todos los lados. Chocó con la espalda de alguien y retrocedió dos pasos. Divisó una lisa melena negra.

-¡Harumi!- se enfadó.

La japonesa se giró.

-Ups, perdón, estaba hablando con...- se giró. No había nadie.-¿Faline?-

La divisó corriendo entre la gente. Soltó una risita y se giró de nuevo para mirar a Aly.

-¿Qué sucede?- quiso saber.

-Voy al despacho del director.- repuso la rubia con calculada calma.-Quiero averiguar cómo pudo saber la persona del mensaje que habíamos descubierto al culpable del incendio.-

-¿Cómo piensas averiguarlo?- preguntó Harumi.

-Tiene que haber algo en el despacho del director que nos lo indique.- contestó Aly, echando a caminar. Harumi la siguió.-No había nadie por la ventana, y en el despacho estábamos nosotras dos con Valery, Ronna y Mairi. Hay algo raro, la persona o personas que mandaron el mensaje no se pueden haber enterado así cómo así.-

-Sí, pero, ¿cómo vas a averiguarlo?- insistió Harumi.

-Sólo necesitamos mirar bien el despacho del director...- suspiró Aly.-Seguro que algo raro encontramos.-

Llegaron frente a la puerta y llamaron. Desde dentro se oyó la voz del director:

-Adelante.-

Aly abrió y entró, seguida por su amiga. El director Starling estaba sentado en su mesa, recogiendo varios papeles y guardándolos en su maletín.

-¿Qué tal?- preguntó alegremente.-¿En qué puedo ayudaros? Daos prisa, ya me iba a marchar.-

-No necesitamos nada, sólo echar un vistazo al despacho.- dijo Aly con cierto temor debido a la extraña petición.

-¿Igual que cuándo queríais ver la grabación?- preguntó el director.

-Sí, aunque ahora sólo queremos buscar algo en concreto.- informó Aly.

-¿El qué?-

-Ni ella misma lo sabe.- se burló Harumi. Aly le dió un codazo en la tripa.

-Queremos buscar pistas de la persona que logró averiguar que habíamos descubierto la grabación.- comentó Aly.-Sólo necesitamos echar un vistazo, no tocaremos nada.-

-Bien, pues...- el director Starling se levantó y cogió su maletín.-El despacho es todo vuestro. Pero no toquéis nada.-

-Por supuesto que no, director.- dijo Harumi inclinando la cabeza en señal de respeto a medida que éste salía por la puerta.

-Adiós, chicas. Suerte.- se despidió el director.

Cerró la puerta tras de sí, dejando a las dos amigas solas en el despacho. Aly se cruzó de brazos y dirigi´p una rápida mirada por todo el despacho.

-Vale. Vamos a fijarnos en cada objeto.- dijo en tono decidido.

Harumi rodó los ojos y empezó a mirar con detenimiento todos los títulos y cuadros que colgaban de las paredes. Aly se fijó en en el escritorio del director. El ordenador... Carpetas grises... Grapadora roja... Vaso de plástico azul lleno de lápices y bolígrafos... El libro del expediente de los alumnos... Cuaderno con tapa verde... Micrófono negro que debería ser plateado... Bolígrafo rojo...

-¡Un momento!- exclamó de repente.

¿Micrófono negro que debería ser plateado?

-¿Qué sucede?- Harumi se giró para mirar a su amiga.

-¡Éste no es el micrófono del director Starling!- gritó Aly señalando el micrófono.

El micrófono, negro y sujetado en un pequeño pedestal que reposaba sobre la mesa, no era el que el director usaba para comunicarse mediante los megáfonos de todo el instituto. Lo que decía llegaba por todo el instituto igualmente, pero no era el mismo micrófono. Las veces anteriores que Aly había estado en el despacho, el micrófono de la mesita era plateado. Excepto aquella vez... Y... excepto... la vez en la que descubrieron el vídeo del instituto en llamas.
Aly ahogó un grito tapándose las manos con la boca. Todo encajaba perfectamente.

-¡Es el micrófono, Harumi!- exclamó.

-¿Qué?- la japonesa no lograba comprender.

-Cuándo Valery, Ronna, Mairi y nosotras dos vimos el vídeo, el micrófono también era distinto.- explicó la runbia muy nerviosa.-No era el micrófono plateado que siempre ha habido. Sino que es negro, ¡míralo! Y cuándo vimos el vídeo de la grabación también era negro. No es el mismo micrófono. Éste micrófono funciona por todo el insti, pero también está comunicado con la persona que nos envió el mensaje. ¡Por éso no había nadie en la ventana ni en el exterior! ¡No estaban aquí! ¡Estaban escondidos pero nos escucharon igualmente porque ellos han puesto aquí éste micrófono!-

Harumi iba abriendo los ojos cómo platos. ¡Era cierto! Todo aquello tenía sentido. Si recibieron el mensaje telefónico y no había nadie, ¿cómo podían haberse enterado? ¡Por el micrófono! Escuchó a Aly, la cuál siguió explicando.

-Por éso, cuándo ellas tres y nosotras dos hablamos aquí del vídeo, recibimos el mensaje, ¡porque éste micrófono estaba aquí! ¡Y éste micrófono comunica con X!-

-Claro... ¡Claro! ¡Debieron infiltrarse en el insti por la noche aprovechando que las cámaras estaban apagadas y no había nadie!- chilló Harumi asustada.-Y entonces dieron el cambiazo, el micrófono del director por éste, para enterarse de lo que ocurría en el insti y de si averiguábamos algo.-

-Ahora todo tiene sentido.- masculló Aly.-Así es cómo se enteraron... ¡Es el micrófono!-

En ése momento los móviles de ambas vibraron fuertemente. Aly se sacó el suyo del bolsillo de sus pantalones leggins vaqueros. Harumi se descolgó su mochila y empezó a urgar en ella, sacando su móvil. Ambas abrieron sus mensajes. Aly se puso pálida al leer lo que ponía en su móvil.

De: Anónimo. Para: Alyson Willson. Hora: 15:03
Mensaje: Bingo.

~~~

-¡¡¡ODIO LLEVAR ÉSTE DISFRAZ DE FRIKI!!!- gritó Harry quitándose las gafas y arrojándolas sobre el sofá, con el movimiento similar al que realiza alguien cuándo tira una bola para derribar los bolos.

Estaban rodando Best Song Ever y Harry tenía muchísimo calor con aquél traje de manga larga. Una maquilladora llegó y le aplicó una base en la frente para reprimir el sudor. Niall recogió las gafas y se las tendió a Harry (o mejor dicho, a Marcel) de nuevo.

-Vamos Hazza, no es tan difícil.- dijo.-Sólo piensa en algo que te desgarre repentinamente por dentro.-

-No puedo.- Harry suspiró.-Además, perderé a muchas fans con éste look.- dijo.

-Oye, que yo tengo que ir de mujer.- bufó Zayn, pasando junto a Harry. Zayn llevaba una blusa color azul, una falda ceñida negra y tacones negros. Llevaba en la mano una peluca negra y empezó a colocársela en la cabeza.

Louis, sentado en otro sofá, arreó una palmada en su propia rodilla y se echó a reír.

-¡Cierto!- gritó.-¡Tú sí que vas a perder fans! Cuándo las directioners te vean yendo de mujer, ya nunca te verán del mismo modo.-

-Sí.- asintió Niall, riendo.-Porque sin querer, verán a Veronica, no a Zayn Malik.-

-¡Callaos!- Zayn pataleó en el suelo con sus tacones negros. El gesto provocó que su peluca mal colocada cayera de su cabeza y se desplomara en el suelo, pareciendo un gato peludo y negro durmiendo.-¡Maquillaje! ¡Que alguien me ponga bien ésta cosa!- le dió una patada a la peluca. Ésta voló por todo el lugar y aterrizó sobre la espalda de Liam.

-¿Eh?- preguntó, girándose. Vió a sus pies la peluca negra de Veronica.-¡Zayn! ¡No maltrates tu peluca!-

-¡Ésa prenda endemoniada pica cómo el demonio!- gritó Zayn rascándose su cabeza con intensidad.

Niall se echó a reír por enésima vez.

-¡No puedo tomarte en serio con ésa falda, ésos tacones y ésos pechos falsos!- gritó, poniéndose rojo y cerrando sus ojos azules. Se rió con mayor fuerza al ver la cara de indignación de Zayn, y se dejó caer al suelo, llevándose una mano a la barriga y otra a su cabello rubio.

-Niall, levanta.- exclamó un cámara agarrando a Niall de las manos. Éste rió negando con la cabeza, y el cámara se limitó a arrastrar a Niall por todo el plató, llevándolo de las manos, mientras éste, siendo arrastrado, se reía y se reía cómo si su vida dependiera de ello.

-Ay...- Harry rodó los ojos suspirando. Se colocó las gafas de nuevo y se frotó la nariz, tratando de parecer serio.

-Marcel llorando, toma doce.- dijo un hombre con una claqueta en las manos. Se colocó frente a una cámara y añadió.-Acción.- cerró la claqueta con ambas manos y Harry se colocó las manos delante de la cara.

-¡Waaaaaa!- chilló, actuando cómo si llorara.

-¡COR-TEN!- gritó frustrado el productor.-¡Harry! ¡Llevamos doce tomas y éstas espantoso! ¡¿Tanto cuesta hacer cómo si estuvieses llorando?!-

-¡ODIO LLEVAR ÉSTE DISFRAZ DE FRIKI!- repuso Harry quitándose las gafas de nuevo. Aunque ésta vez no las tiró, sino que se reprimió y se frotó ambos ojos con las manos. Se puso las gafas de nuevo.

Lo gracioso era que Harry estaba desolado pero lo ocultaba. Se le daba mejor ocultar su dolor que mostrarlo. Liam se acercó al productor y le susurró algo al oído. Éste asintió.

-Bien. ¡Claqueta!- gritó.

El hombre de la claqueta apareció de nuevo y Liam sacó algo, mostrándoselo a Harry. 

-Toma, Harry.- repuso con suavidad y calma en su voz, dándole el objeto. 


Harry parpadeó al ver de qué se trataba. Era una foto de Brianna. Salía mirando a la cámara y posando, guapísima y vestida agradablemente. Harry miró a Liam.

-¿De dónde has sacado ésta foto suya?- preguntó, alucinando.

-Es su foto del anuario del insti.- Liam se encogió de hombros.-Y cómo nosotros somos los jefes del insti, no me costó nada acceder al archivo de las fotos del álbum del anuario e imprimir la de Brianna.

Harry cogió la foto y se quedó mirando el rostro de Brianna. No pudo evitar sonreír, fascinado, mientras exhalaba un diminuto suspiro que sólo Liam pudo oír. Acto seguido miró a Liam a través de sus gafas de Marcel.

-¿Y para qué la quieres? La foto, me refiero.- preguntó, con inocencia y curiosidad a la vez, observando a Liam.

-Fácil.- Liam le arrebató a Harry la foto de Brianna.-Cómo actor eres espantoso, así que he pensado en una estrategia...-

Harry abrió los ojos cómo platos y parpadeó. 

-No... Liam, no... No, Liam, por favor...- suplicó.

-Marcel llorando, toma trece.- dijo el hombre de la claqueta. Juntó de nuevo las dos planchas de la claqueta, las cuáles emitieron otra vez un ruido seco.

-¡Aquí, Harry!- Liam agitó la foto de Brianna en el aire, sujetándola con ambas manos por la parte de arriba.

Harry miró la foto respirando aceleradamente. Zayn miró a Liam y miró a Harry apenado. Entonces, Liam, con un movimiento de manos rápido, rompió en dos la foto de Brianna, haciendo que la cara de ésta se dividiera en dos. Agitó en el aire los dos trozos de la foto y Harry emitió un grito.

-¡¡Nooooooooooo!!- chilló, llevándose las manos a la cara.-¡¿Pero qué has hecho?!-

-¡Fantástico!- aplaudió el productor.-¡Ésa era la toma que quería! ¡Por fin! ¡Te ha salido genial, Harry! ¡Corten!-

Liam se acercó a Harry con la foto de Brianna rota en dos. Éste la cogió con efusividad, miró los dos trozos y trató desesperadamente de recomponer la foto.

-¿Alguien tiene pegamento?- preguntó con un leve sollozo.-¿O celo?- añadió con un hilito de voz.

-Qué ingenioso.- masculló Louis acercándose a Liam.-Romper una foto de Brianna para hacer llorar a Harry...-

-Sabía que, siendo el pésimo actor que es, íbamos a tener problemas para rodar la toma de Marcel llorando.- repuso Liam encogiéndose de hombros.-Y éso era lo único que se me ocurría.-

Niall trajo un rollo de celo y Harry dejó las dos mitades de la foto en el suelo, se arrodilló, y, arrancando trocitos de celo, trató desesperadamente de recomponer la foto rota. Se quitó las gafas y se limpió las lágrimas, acto seguido añadió otro trozo de celo a la foto rota.

-Lo siento, Harry.- suspiró Liam.-No quería hacerlo, pero tenías que salir convincente en la toma. Y no sabes actuar bien, así que...-

-Da igual.- Harry sorbió por la nariz y agarró la foto, ya recompuesta con el celo. Se puso las gafas, se levantó y abrazó la foto, apretándola contra su pecho.-Pero no vuelvas a hacerlo.- dijo mirando mal a Liam.

Liam distinguió el brillo de las lágrimas en los ojos de Harry, ahora enrojecidos y tristes.

-No hace falta, ¿no has oído al productor? Ha sido una toma fantástica.- ironizó Zayn, balanceándose sobre sus tacones negros. Louis lo fulminó con la mirada rápidamente.

Harry sorbió por la nariz otra vez, respirando por la boca, se colocó las gafas en el puente de la nariz con el dedo índice de una mano y dió media vuelta, echando a andar, cabizbajo y sin dejar de abrazar la foto.

-Pobre Harry.- suspiró Niall, pareciendo afligido.

-¿Y si hablamos con él?- preguntó Louis. Echó a andar dispuesto a seguirlo.

-No, Louis, necesita estar sólo.- Zayn lo agarró de un brazo.-Se calmará enseguida y volverá para seguir rodando.-

Niall se rió de nuevo, tapándose la boca para tratar de ocultarlo.

-De verdad, Zayn.- dijo.-No hay quién te tome en serio con ésas pintas.-

Zayn frunció el ceño. Se ahuecó los largos cabellos negros de la peluca con una mano, se giró sobre la punta de sus tacones negros, y se retiró, moviendo sus piernas elegantemente bajo la falda negra.
Oculto tras los bastidores, Harry terminó de limpiarse las lágrimas, metiendo las manos bajo sus gafas de Marcel. Miró la foto, con un par de manchas provocadas por lágrimas suyas que habían caído sobre ella mientras la arreglaba con el celo. Acarició la mejilla de Brianna, mirándola a los ojos. Ésta, cómo buena foto, le devolvió la vista, inmóvil. Harry, apretando su boca y sacándola hacia afuera, besó una sola vez la cara de Brianna en la foto y la dejó sobre la mesa oscura que había frente a él. Acto seguido volvió con el equipo para seguir rodando.

-¿Estás bien, compañero?- dijo Louis tratando de poner un tono animado, dándole a Harry una palmada en la espalda.

Harry asintió seguidas veces con la cabeza, tratando de parecer impasible aunque sus labios temblaban.

-Bien.- Louis apretó el hombro de Harry con afecto.-Vamos, hay que seguir rodando.-

-Haaa-rreeey...- susurró Zayn (o mejor dicho, Veronica) con voz sensualona. Apoyó su espalda en una pared y se deslizó un poco hacia abajo, a lo Jessica Rabbit.

Louis se desternilló de risa y Harry soltó una risita. Zayn se enderezó y sacudió la melena de su peluca con un exceso de entusiasmo, tratando de parecer sexy. Se puso las gafas de Veronica. Louis se dejó caer de rodillas al suelo, harto de reír.

-I wanna be loved, be loved, be loved be loved...- empezó a cantar Zayn la canción de Marilyn Monroe, intentando poner voz sensual, mientras contorneaba sus caderas cubiertas por la falda negra y caminaba sensualmente sobre sus zapatos negros de tacón.-I wanna be loved, be loved by you, just you...-

Harry se rió sin reprimirse. Zayn esbozó una postura sexy sacando el culo, juntando los pies y poniendo sus manos en las caderas mientras hacía morritos. Acto seguido miró a Harry y fingió que le mordía sensualmente, haciendo un gesto sensual con la boca, cómo diciendo "Qué te como."
Louis soltó una sonora carcajada. Hasta aquél momento su risa había sido sorda, de tan intensa que era la gracia que le provocaba "Veronica" y su baile sexy.

-Qué sexy.- comentó Harry, carraspeando al dejar de reír.

-Lo sé.- Zayn sacudió su cabeza de nuevo, con tanta intensidad que su peluca salió volando.

Louis se dejó caer completamente al suelo y alzó una pierna, mientras lágrimas de risa brotaban de sus ojos azules.

-¡¿QUÉ COÑO HACE LA PELUCA DE ZAYN ENCIMA DE LOS DOCUMENTOS DEL VÍDEO MUSICAL?!-gritó alguien, una voz masculina, desde algún lugar escondido del plató.

Zayn se echó a reír sonoramente al oír aquello. Harry sonrió y se frotó la frente con una mano, y Louis murió, pataleando en al aire mientras sus abdominales empezaban a dolerle de tanto reír.

~~~

-Más alto.- resopló Cher en tono poco satisfecho, cruzándose de brazos.

-Taaake everything from the inside... And throw it all away...- cantó Aly elevando la voz todo lo que pudo.

Ambas estaban en un auditorio vacío de la ciudad. Cher había alquilado el auditorio aquella tarde para entrenar a Aly para el final del concurso. Le estaba haciendo cantar From The Inside de Linkin Park, sin música, sólo con su voz para darle más énfasis al tono. No sería la canción que Aly cantaría en la última etapa, pero era una canción con escalas muy amplias y largas, lo cuál ayudaría a Aly a entrenar la voz y a darle más potencia para cantar. Su voz debía resonar sobre todo, ésa sería la clave.

-Otra vez.- Cher, sentada en una de las negras sillas, se pasó la mano por la mitad rapada de su cabeza.

Aly, situada de pie en mitad del escenario, cogió una bocanada de aire y vociferó:

-Take everything from the inside! And throw it all away... 'Cause I swear, for the last time...!- cantó poniendo fuerza en su voz.

Cher emitió otro resoplido y se cruzó de brazos. Aly lo estaba bordando, pero ella estaba muy disgustada, ya que había pasado las últimas semanas recordando momentos de su pasado, un pasado junto a Holly, un pasado feliz, un pasado que seguramente no iba a volver nunca...

-¿Por qué resoplas?- preguntó de repente la rubia desde lo alto del escenario.

Cher alzó la vista. Suspiró y se levantó de la silla, alisándose sus pantalones.

-Por nada. Lo estás haciendo genial.- dijo cambiando su voz a un tono dulce, mientras sonreía con sinceridad.

-Entonces, ¿qué ocurre? Desde que nos hemos bajado de tu coche has estado muy seria y exigente conmigo.- objetó Aly, afligida y agachando la cabeza.-No soy lo suficientemente buena.- afirmó.

-¡NO DIGAS ÉSO!- gritó Cher bruscamente.-Eres excepcional. Soy yo, que llevo unos días... raros.- suspiró.

Aly le lanzó una mirada inquisitiva. Cher trepó al escenario de un salto y se sentó en el suelo de éste, con las piernas colgando. Suspiró y se giró un poco para sonreírle a Aly otra vez.

-En serio, lo estás haciendo genial. Son las mejores escalas de From The Inside que he escuchado.- repuso sinceramente y tratando de sonar alegre.

-¿Entonces? ¿Cuál es el problema?- quiso saber Aly, acercándose a ella y sentándose a su lado.

-Nada.- Cher negó con la cabeza.-Lamento haber estado ahora tan exigente contigo, lo haces genial, de verdad.-

-Gracias, pero dime, ¿qué te pasa?- preguntó Aly con algo de preocupación en su voz.

-Nada, nada... lo juro.- Cher dió un salto sentada y bajó del escenario.-Vamos, otra vez.-

-No, Cher.- Aly negó con la cabeza y bajó para acercarse a su amiga.-Quiero que me cuentes lo que te pasa.- añadió mientras caminaba hacia ella y se cruzaba de brazos. Clavó sus ojos azules y firmes en los inseguros ojos marrones de Cher. Éstos se llenaron de lágrimas y la cantante se dió la vuelta para que Aly no se fijara.

-Estoy algo mareada, éso es todo.- mintió, suspirando. Nadie podía saber que Holly y ella habían sido amigas, y mucho menos que ella dejó una pista a One Direction de su paradero.

-No, tú no estás mareada. Estás triste.- repuso la rubia sujetando un hombro de Cher. La giró para mirarla cara a cara. Se sorprendió al ver lágrimas rodando por las mejillas de la chica.-¿Qué ocurre? ¿Por qué lloras?-

Cher se tapó la cara con las manos.

-No puedo contártelo.- dijo al retirarlas.

-Claro que puedes, sabes que puedes confiar en mí.- la alentó Aly abrazándola.

Cher se echó a llorar, segundos después se separó de Aly y se limpió las lágrimas con las manos. Respiró profundamente por la nariz, cerrando los ojos, tensándose, tratando de tranquilizarse.

-¿Y bien?- preguntó Aly suavemente.

Cher abrió los ojos despacio, dejando ver el bonito color café que éstos tenían. Decidió contarle la verdad de una vez. Llevaba mucho tiempo sufriendo y ocultándolo, necesitaba desahogarse, y la preocupación de Aly era tan sincera... Con lo que Cher decidió que se abandonaría a su suerte. Si Holly la pillaba, por lo menos sabría que habría dicho toda la verdad y tendría la conciencia tranquila. Necesitaba desahogarse, contarle lo que pasaba a alguien más.

-Resulta que Holly Scally y yo éramos amigas durante nuestra infancia.- repuso con tono calmado, pero a la vez cansado, superficial, cómo si se aliviara de contar una vez lo que tanto tiempo llevaba reteniendo.

Aly, pillada por sorpresa, adoptó una expresión perpleja y sorprendida, abriendo del todo sus ojos azules. Retrocedió un par de pasos y miró a Cher a los ojos muy intensamente.

-Pero... Tú no...- tartamudeó.

-No.- Cher negó con la cabeza.-Yo no soy cómo ella. De hecho, ella antes no era así. Éramos muy pequeñas, y ella era la niña más dulce que uno podía imaginarse. Tenía el pelo mucho más largo que ahora. Lo llevaba por la cintura. Y siempre, siempre lo llevaba recogido en trenzas. Nos lo pasábamos genial juntas, y...- su voz se fue apagando.-Poco a poco cambió. Se iba volviendo caprichosa y superficial. Cambió por completo. Comparándola antes con ahora, no hay ningún parecido. Era completamente distinta... Claro que éso era cuándo teníamos siete años.-

-Cher, yo... No tenía ni idea.- Aly de repente pareció dolida, decaída, cómo si sintiese que Cher era la persona más triste del mundo y tuviera pesar por ella.-Lo siento, jamás me lo habría imaginado...-

-Ya, supongo que es algo difícil de imaginar.- Cher se cruzó de brazos y agachó la cabeza.-Por que, ¿quién lo diría? Sobretodo si tenemos en cuenta que ni Holly ni yo hablamos nunca de nuestra amistad, y éso que ella se hizo muy conocida cuándo salió con Niall.-

-¿Y por qué cambió?-

-No lo sé... Supongo que se dejó llevar por las tendencias.- suspiró Cher.-Empezó a interesarse por el prototipo de chica maleducada y caprichosa que era tan famoso en aquella época.-

Aly cogió las manos de Cher.

-Me alegro mucho de que hayas confiado en mí.- empezó a decir, sonriendo levemente.

-Sí, pero por favor, no se lo digas a nadie.- pidió la cantante.

Aly respiró bajando la mirada. Acto seguido miró a Cher a los ojos de nuevo.

-Lo prometo.- dijo finalmente.

Cher suspiró aliviada y abrazó a Aly. Aquél gesto cerraba la promesa de ambas.

~~~

Harry entró en su casa y dejó las llaves sobre la mesita que había junto a la puerta.

-¡Mamá, ya he llegado!- vociferó bien alto. Empezó a quitarse su chaqueta y la dejó en el perchero que había colgando desde la pared.

No recibió respuesta. Se sacó del bolsillo del pantalón la foto de Brianna, doblada. La desdobló y la miró. Pese al celo puesto sobre ella, seguía viéndose bien. Acarició una mejilla de la chica, dejó la foto sobre la mesita junto a las llaves y suspiró. Caminó hacia el salón, y al entrar, vió a su madre sentada sobre el sofá. Parecía concentrada en el trozo de papel que tenía frente a ella. Con un lapiz en la mano derecha, dibujaba algo sobre dicho papel. Harry alzó una ceja y bajó la otra.

-¿Má?- repitió.

Anne espabiló y miró a su hijo. Sonrió ampliamente.

-Ah, hola amor.- dijo con tono alegre y dulce.

-¿Y los gatitos?- preguntó el cantante.

-Arriba, durmiendo en tu dormitorio.- respondió Anne.-Me pillabas dibujando.-

-¿Qué dibujas?- preguntó Harry con curiosidad, acercándose al sofá y sentándose junto a su madre. Dibujar nunca había sido un hobby de su madre, con lo cuál Harry estaba extrañado.

-Mira.- Anne le tendió el papel a su hijo.

Harry enarcó las cejas al ver lo que había en el papel. Eran bocetos de ropa que Anne había estado dibujando durante toda la tarde.

-Son bonitos. ¿Los has hecho tú?- quiso saber.

-Obviamente.- Anne asintió con la cabeza.-¿Sabes? Me gustaría ser diseñadora de moda.- confesó tímidamente.

Harry abrió sus ojos cómo platos. Alzó una ceja y dijo, sonriendo a medias.

-Mamá, ¿tú no piensas que es un poco tarde para hacerte diseñadora ahora?- preguntó, con toda la suavidad que pudo poner en su voz, dejando el boceto sobre la mesa.

-¡Oye!- Anne pareció ofendida.-¿Qué quieres decir con éso? ¡Yo aún soy joven!-

-Sí, pero, mamá...- Harry trató de no reírse.-Para hacer éso hay que estudiar diseño durante años.-

-¿Y qué crees que hice al acabar el instituto?- Anne frunció las cejas.-¿Irme de fiesta? Inicié estudios en una academia de moda y logré licenciarme en corte y confección, diseño y arte de vestir.-

-¿Arte de vestir?- Harry no pudo evitar soltar una risita. Anne alzó una ceja. Harry se puso serio.-Perdón. ¿Cómo es que nunca me contaste que estudiaste corte y confección?-

-Secretillos de una madre famosa.- Anne sonrió angelicalmente y alborotó los rizos castaños de su hijo.

-¿Y no te parece muy precipitado ésto de hacerte diseñadora así de un día para otro?- preguntó el cantante.

-¿Qué podría salir mal? El talento lo tengo. Los estudios también. Y la fama. ¡Será fácil!- exclamó su madre, feliz.

-La "fama"- Harry marcó con los dedos unas comillas en el aire.-La tienes porque yo soy famoso, no porque tú lo seas.-

Anne se cruzó de brazos y su gesto se torció, poniendo una cara de enfado.

-Harold Edward Styles Cox.- masculló.-Soy tu madre, ¿cómo te atreves a...?-

-Perdón, mamá, perdóooooon.- repuso él con un suspiro.-Serás la mejor diseñadora del mundo.- añadió con un tono de voz automático, cómo si hubiese sido entrenado para decir éso.

-Buen chico.- Anne sonrió y despeinó a su hijo de nuevo.-Éso me gusta más.-

Se levantó del sofá y cogió su papel con los bocetos. Se colgó al hombro su bolso y sonrió ampliamente.

-Voy ahora mismo a visitar varias agencias de moda. ¡Seguro que alguna me coge!- chilló alegremente.-Ya lo estoy viendo: Anne Cox, la nueva línea de moda del momento.- añadió en tono soñador, haciendo un gesto con las manos.-¡Y próximamente, Empresas Cox! ¡Voy a arrasar!- añadió con convicción mientras caminaba hacia el recibidor con aires de diva y de grandeza.

Harry negó con la cabeza, rendido ante el entusiasmo de su madre. Se echó hacia adelante en el sofá y agarró el mando de la tele. La encendió mientras se ponía todo lo cómodo que le era posible, removiéndose en el sofá blando. Anne, antes de salir, vió de refilón la foto de Brianna sobre la mesa de la entrada. Se detuvo en seco. Bajó las cejas y la examinó durante unos segundos. Aquella chica era muy guapa, tenía unas facciones redondas y suaves. Anne cogió la foto y la miró más de cerca. La mirada de Brianna hacia la cámara era potente y ligera. El pecho cubierto por el vestido negro le quedaba a la perfección. Su maquillaje impecable. El pelo sedoso. Y la pose, haciendo ademán de colocarse un mechón de pelo tras la oreja (con la muñeca cubierta por aquella pulsera plateada) terminó de encandilar a Anne. La mujer sonrió. Aquella chica era perfecta. Muy guapa, fotogénica y se veía bien ante la cámara. 

-Mmm...- murmuró Anne mirando hacia arriba, frunciendo los labios y meditando.

Miró la foto de nuevo. Sí, ésa chica le serviría de modelo. Pero antes debía levantar su imperio. Así que se guardó la foto en el bolso, abrió la puerta de la casa y salió con paso ligero y alegre, cerrando la puerta tras de sí una vez que estuvo fuera de la casa.

~~~


Se hizo de día a la mañana siguiente, jueves 13. Harry dormía rodeado de todos sus gatitos, los nueve mininos iban correteando por el dormitorio, dormían, o bien se peleaban jugando entre ellos. La puerta del cuarto se abrió y Anne entró corriendo casi dando saltitos, feliz y agitando los puños en el aire, cómo una chica de instituto a la que su amor platónico acaba de pedir para salir. Sacudió el hombro de su hijo y éste se removió en la cama.

-¡Harry, Harry, despierta!- gritó con una voz más aguda de lo normal. Dió más saltitos y sacudió de nuevo a su hijo.-¡Harry!-

-Cinco minutos más...- murmuró el chico con lengua de trapo, girándose otra vez en su cama.

-¡Lo he conseguido! ¡Voy a crear mi propia línea de moda!- exclamó Anne.-¡Iiiiiiiiiihhh!- chilló soltando risitas y dando más saltos. Su mente en aquél momento era cómo la de una chica de 14 años que fuese a acudir a un concierto de su cantante favorito.

-Ajá...- repuso Harry medio dormido. Abrió los ojos repentinamente, espabilando, y se incorporó en su cama.-Espera, ¡¿qué?!-

-¡Voy a ser diseñadora!- gritó Anne antes de echarse a reír al estilo "ansiosa-por-empezar."

Harry se frotó un ojo.

-Pero, pero... ¿Si...? ¡Si no tienes experiencia!- comentó.

-¡Los de la agencia de moda han adorado mis diseños!- exclamó ella sin hacer caso a su hijo. Cogió a la dormida Sissi, que estaba hecha un ovillo sobre la cama de su hijo, y empezó a dar vueltas sobre sí misma sosteniendo a la gata blanca entre sus manos.-¡Voy a tener mi propia línea de ropa y voy a levantar un imperio de industrias para vestir! ¡Voy a ser la mejor diseñadora del país!- besó a la gata en la nariz y la dejó en el suelo. Y se puso a dar saltitos de nuevo.-¡¿No es increíble?!-

-Mamá, pero ser diseñadora no puede ser algo que se consiga de un día para otro...- se quejó el cantanta destapándose las piernas, dejando al descubierto el pantalón de su pijama azul oscuro, a juego con la camiseta de manga corta.

-¡Que sí! ¡Que han dicho que tengo mucho talento!- gritó Anne entusiasmada.-¡Me han dicho que me conseguirán un local para mi taller de costura! ¡Y ésta mañana he recibido en mi Twitter miles de peticiones de chicas y chicos del todo el mundo que quieren trabajar para mí cosiéndome los vestidos! ¡Y han empezado a seguirme varias modelos!-

Harry se levantó de la cama, con los ojos medio cerrados, aún algo dormido.

-En ése caso, me alegro mucho por ti.- dijo neutro y con la boca pastosa.-Seguro que te va genial en tu nueva carrera de diseñadora de moda.- de nuevo empleó un nuevo tono automático y cansado, cómo si recitase un texto aprendido de memoria.

-¡Va a ser una maravilla!- Anne dió una vuelta sobre sí misma al más puro estilo de las películas Disney.-¡Ah, sí! ¡Había algo que quería comentarte!- gritó saliendo corriendo del cuarto. Harry se sentó en su cama, agotado, y se dispuso a meterse otra vez cuándo Anne entró corriendo con la foto de Brianna.-¡Ésta chica! ¿La conoces? Espero que sí porque la foto creo que la trajiste tú, si no fue tu hermana.-

Harry cogió la foto y la miró.

-Sí, la traje yo, y sí, la conozco, va al insti conmigo. ¿Por qué?- preguntó mirando a Anne.

-¡Quiero que sea una de mis modelos!- Anne le arrebató la foto a Harry.-¡Es guapísima!-

Harry suspiró apoyándose en su cama.

-Sí que lo es...-

-¡Tienes las facciones perfectas! Cara redondita, ojos expresivos, labios marcados... ¡Debe trabajar para mí en cuánto saque mi primera colección de moda!- exclamaba Anne con excesivo entusiasmo.-¿Podrías avisarla?-

-Claro.- Harry bufó y se echó de nuevo en su cama, cansado y con sueño.

Una hora después, todos los alumnos estaban ya en Blue Moon High.

-¿Así que por el micrófono?- preguntó Niall mordiéndose una uña.

-¡Sí! Todo encaja.- suspiró Aly.

-Es verdad.- Niall estaba con la espalda apoyada en una pared, esperando a que Aly terminase de recoger cosas de su taquilla.-Ayer estabas muy inquieta por los pasillos, ¿era por éso?-

-No, me enteré antes de irme del insti, con Harumi.- explicó Aly.-Pero estuve toda la mañana preguntándome si debería o no entrar en el despacho del director, por éso estaba tan nerviosa. Tenía miedo de entrar, no encontrar nada y hacer el ridículo ante el director. Pero por lo que veo he encontrado la pieza clave.- dijo cansadamente y algo asustada, aunque trataba de ocultarlo.

-¿Avisasteis a alguien?- quiso saber er irlandés.

-Al director. Hizo tirar inmediatamente el micrófono y ahora sólo tiene que comprarse uno nuevo. Hoy no estará comunicado con las aulas porque el nuevo micrófono se lo traerán por la tarde. Y entre que lo instalan para que llegue a todos los audífonos de las clases... En fin, por lo menos ahora X no nos espiará a escondidas.- repuso Aly.-Pero sigo pensando que hay más de uno.-

-Es verdad. Yo también opino que hay un "Equipo X" al acecho. Una sola persona no podría tramas tantas cosas ni organizarse tan bien ella solita. Hay más... Estoy seguro.- dijo con convicción.

-Vámonos a clase.- suspiró Aly cerrando su taquilla y agarrándose al brazo de Niall.

-Tranquila, ¿Vale?- preguntó el rubio.

Aly asintió varias veces con la cabeza. Inconscientemente recordó a Cher y lo que le había dicho el día anterior. Pero había prometido que no diría ni una palabra.

-Tendremos que avisar a los chicos para que estén puestos al día.- opinó Niall.

-Claro.- Aly sonrió mostrando sus dientes blanco. Acto seguido agachó la cabeza y se preguntó por qué tanto ajetreo en la vida de One Direction.

Cerca de allí, Harry, elegantemente vestido, buscaba a Brianna. Finalmente la encontró caminando por un pasillo y se colocó fugazmente delante de ella.

-¿Qué quieres ahora?- exclamó la chica, molesta.

-Quiero pedirte algo.- pidió Harry en tono suave.

-Habértelo pensado mejor antes de ser tan borde conmigo ayer.- suspiró Brianna. Su cara denotaba una mezcla de enfado, tristeza y resignación.

-No es algo sobre nosotros.- se apresuró a decir Harry.-Escúchame, por favor.-

-Harry, tú no quisiste escucharme ayer. ¿Por qué ahora debería escucharte yo a ti?- la chica se cruzó de brazos.

-Te escuché.- resopló Harry.-Verás, mi madre se ha hecho diseñadora.-

Brianna alzó una ceja, cómo diciendo "¿Y?" A ella no le importaba aquél asunto. Pero pronto lo haría. Harry leyó la expresión de la chica. Sabía que soltaría algo cómo...

-¿Y qué?- preguntó Brianna indiferentemente.

-Pues... Resulta que por casualidad encontró una foto tuya que yo llevaba encima y... En fin... Básicamente...- Harry se rascó la barbilla con suavidad.-...Le encanta tu rostro. Quiere que seas modelo suya.-

El rostro de la chica se iluminó y una amplia sonrisa se extendió en sus labios rosados.

-¿En serio?- preguntó.

-Te ha hecho feliz la noticia, ¿eh?- sonrió Harry.-Ahora serás famosa.-

-No he sonreído por éso.- Brianna sonrió aún más.-Sino porque has dicho que llevabas una foto mía encima.

Harry se sonrojó, selló los labios y bajó la mirada. ¡Era increíble! Le había dicho que sería modelo y a ella le importaba más que Harry llevaba una foto suya que el propio hecho de que fuera a ser modelo.

-¿No te alegras por lo otro?- preguntó Harry tímidamente.

-Claro que me alegro.- asintió Brianna, feliz.-Pero sobretodo me he alegrado por lo que has dicho de que llevabas una foto mía.- acto seguido arqueó una ceja.-Y por cierto... ¿cómo la conseguiste?-

-El anuario del insti.- sonrió Harry.-Pero no la cogí yo, fue Liam.-

-¿Liam?- preguntó Brianna.

-Sí, para...- la voz de Harry vaciló.

En aquél momento sonó el timbre fuertemente, sobresaltando a todos los alumnos. Brianna se colocó un mechón de pelo tras la oreja y miró a Harry con una tímida sonrisa.

-Te veo luego...- suspiró.

-¿Ah, sí?- Harry parpadeó.

-Claro... Tendremos que hablar con tu madre, ¿no? Ya sabes, porque quiere que trabaje con ella y ésas cosas.- Brianna se rió ante el adorable nerviosismo de Harry.

-¡Ah, sí!- Harry se rascó el cuello con frenesí.-Claro, claro, luego... Luego hablamos.- sonrió nerviosamente.

Brianna agachó la mirada sonriendo, esquivó a Harry y se fue por el pasillo. El cantante de pelo rizado sólo pudo girarse y mirar, suspirando felizmente, cómo ella se alejaba.

~~~

-Mañana es el final del concurso.- informó Cher en tono neutro.

Aly se atragantó con el agua que bebía de su botella. Cuándo logró respirar de nuevo, exclamó:

-¿Siempre tienes que avisarme a última hora?-

-Lo siento.- Cher sonrió y se encogió de hombros.

Estaban en el patio del insti, sentadas sobre el césped. Cher cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, permitiendo que el sol le calentase la cara.

-¿Estás nerviosa?- preguntó la cantante sin abrir los ojos, sabiendo que Aly la observaba.

La rubia miró sus propios zapatos y empezó a arrancar la hierba que tenía alrededor, suspirando.

-Pues claro que lo estoy.- dijo en tono cansado.

-Pues no entiendo por qué.- dijo Cher encogiéndose de hombros.-Tienes el concurso prácticamente ganado.-

-No, Cher, no lo entiendes, todos los participantes son muy buenos.- decía Aly.

-Claro que lo entiendo.- Cher abrió los ojos y la miró.-Yo pensé igual que tú una vez, en mis inicios cómo cantante. Por supuesto que todos los participantes son buenos. Pero tú eres mejor.-

-Yo no quería participar. Disfruto cantando, pero...- renegaba Aly.

-Pero nada. ¡Imagina lo que podrías hacer con el premio! Serías rica. Sacarías de cualquier apuro a tu familia. Y podrías estudiar en Yale.- la animó Cher.

-¿Cómo sabes lo de Yale?- Aly la miró directamente a los ojos.

-Harumi me lo dijo.- Cher dirigió la vista hacia la japonesa. Ésta estaba a verios metros, jugando con Niall a un extraño juego que consistía en ver quién de los dos se comía más pasteles de chocolate en un minuto.

Aly se rió.

-Quién si no.- comentó con ternura.

-Lo harás bien, confía en mí. Y ganarás y vivirás genial.- Cher cogió una de las manos de Aly mientras le hablaba con voz alegre, dinámica y alentadora.

Aly sonrió. Pero en ése momento se oyeron unos gritos detrás de ellas. Ambas, aún sentadas, se giraron un poco para ver qué estaba ocurriendo. Se sorprendieron muchísimo al ver la escena.
Faline y Celine estaban discutiendo acaloradamente.