sábado, 24 de agosto de 2013

84- Es duro ser una celebridad

Los séis ya se habían duchado y aseado, y en aquél momento estaban arreglándose.

-Zayn, préstame un poco de tu gomina.- exclamó Harry entrando en el baño dónde el moreno se arreglaba el pelo.

-¡Harry! ¡No puedes estar siempre quitándome mi gomina!- se quejó Zayn fulminándolo con la mirada mientras seguía con la tarea de mantener recta su cresta negra.

-Claro que sí.- sonrió el cantante de rizos castaños de manera inocente y tranquila.

Niall, por su parte, cruzó la lujosa suite mientras se arreglaba la corbata blanca.

-¿Aly, estás lista?- preguntó llamando con los nudillos a la puerta de otro baño.

La puerta se abrió y Aly apareció con una camiseta color marrón chocolate de manga corta, leggins negros, botines color chocolate a juego con la camisa y una gran sonrisa en la cara. Estaba muy guapa, ya que cualquier cosa le sentaba bien, y aquello era un look elegante, pero... No lo suficiente.

-¿Qué tal?- preguntó Aly.-¿Me ves bien?-

-Guapísima, cómo siempre.- le sonrió Niall.-Pero...- se relamió los labios.-Aunque sea un conjunto algo elegante... No basta.-

-¿Cómo que no basta? ¿Qué quieres decir?- Aly se mostró algo desilusionada.

-En pocas palabras.- dijo Louis acercándose.-Que para la cena tienes que ir más arreglada todavía. Estás guapa, pero... No es lo suficientemente formal.-

-¡Pero si éste es el conjunto más elegante que tengo! No me traje el vestido dorado de mi madre que llevé en la fiesta de Johnny Deep, ay la virgen, debería habérmelo traído...- suspiró con resignación, pero sus ojos brillaron de nuevo.-¡BUENO! ¡Nunca me ha importado lo que digan los demás sobre mi vestimenta! ¡Ésta vez no será una excepción!-

-¡Ey, ey, echa el freno!- sonrió Harry mientras se ajustaba la gran pajarita negra.-Los chicos y yo ya sabríamos que pretenderías ir poco arreglada...-

-Y que no tienes ropa extremadamente elegante...- agregó Liam, también acercándose.

-Así que...- Zayn sacó una pequeña bolsa de colores crema y se la tendió a Niall.

-Ayer mientras íbamos mirando tiendas por la ciudad contigo, ¿recuerdas que te enviamos a por un helado gigante para los séis?- explicó Niall.-Pues bien, mientras lo comprabas en la heladería de ésa esquina, nosotros cinco nos metimos en la tienda que habíamos visitado contigo minutos antes, y...- le tendió la bolsa a Aly.

Ésta la cogió mirando a su novio a los ojos. Luego miró uno por uno a sus cuatro amigos. Abrió la bolsa y sacó de ella un precioso vestido azul oscuro con flores negras de tela en la parte del torso, dos zapatos planos con un diminuto tacón del mismo color y una pulsera de cintas azules y una dorada.

-Ah, se me olvidaba.- comentó Liam tendiéndole a su amiga un bolsito también azul oscuro.

Aly lo cogió y sonrió boquiabierta.

-¡Chicos, sóis los mejores!- exclamó abriendo los brazos todo lo que pudo y tratando de abrazar a los cinco chicos a la vez.

-Lo sabemos.- Harry sonrió con suficiencia.

-No es éso...- Louis miró mal a Harry.-Es que te conocemos y sabíamos que no ibas a traer ropa elegante ni a gastarte el dinero en nada, con lo ahorradora que eres y tal... Así que no nos costó nada hacerte éste favorcillo.-

-Exacto, te hemos salvado el pellejo.- añadió Harry.

Louis siguió mirando a Aly, pero le propinó un suave codazo a Harry.

-¡Si hasta los zapatos tienen poco tacón!- exclamó ella sonriente.

-Claro, porque sabemos que no te gusta llevar tacones, y que si los llevas, deben ser muy pequeños.- sonrió Niall.

-En serio... Nunca entenderé cómo sóis tan increíbles conmigo.- rió la rubia alborotando el pelo de Liam.-

-Cuándo hacemos amigos de verdad, nos gusta tratarlos a lo grande.- sonrió Zayn, increíblemente sexy cómo cada vez que esbozaba una media sonrisa.

-Y eres nuestra mejor amiga. No es un secreto para nadie.- rió Louis rodeando con el brazo a la joven.

Ésta lo besó en una mejilla.

-Y vosotros mis mejores amigos. Ahora... ¡Voy a cambiarme!- sonrió y se metió con la ropa en el baño, acto seguido cerró la puerta tras de sí y los cinco amigos se miraron.

-¿Sabéis?- sonrió Louis con dulzura y las manos metidas en los bolsillos de su pantalón.-Todos creen que nosotros le hemos cambiado la vida a Aly... Pero creo que es todo lo contrario. Ella nos ha cambiado la vida a nosotros.-

-Totalmente de acuerdo, amigo.- sonrió Harry dándole una palmada a Louis en la espalda.-Ya era hora de que alguien nos pusiera las pilas y nos demostrara que aún quedan chicas únicas y que no sigan las modas.-

-Ahí está la clave.- asintió Zayn mordiéndose el pulgar y asintiendo con la cabeza.-Nosotros no le hemos cambiado la vida a Aly. Ella nos la ha cambiado a nosotros.-

Los cinco se sonrieron, se dieron elegantes palmaditas (cómo practicando para cuándo luego tuvieran que saludar a los señores organizadores) y siguieron arreglándose, tratando de quedar lo más guapos y formales posibles. (Aunque lo primero no era complicado...)

-Espero que la cena tampoco sea excesivamente larga...- masculló Liam.

Tras una media hora terminando de arreglarse (y teniendo lugar las peleas de Zayn y Harry por la gomina, los discursos de las propiedades de las zanahorias de Louis mientras se arreglaba, las quejas de Niall de que la comida del banquete podría no estar buena, la impaciencia de Liam por calmarlos a todos, las anécdotas de Harry sobre cómo ligaría con al menos la mitad de las mujeres de la cena, los segundos extra que Zayn dedicaba a mirarse al espejo y los últimos retoques de los cinco colocando de forma recta pajaritas y corbatas,) los cinco amigos se miraron entre ellos: parecían empresarios con estilo y alegría, algo curioso de lograr pero que ellos siempre conseguían.

-¿Una copa de vino, señor Tomlinson?- bromeó Liam acercándose a Louis y haciéndole una reverencia.

Todos rieron y Aly salió del baño. Estaba espectacular con el conjunto que los chicos le habían regalado. Ése color le quedaba de maravilla. Resaltaba sus ojos. Además, lucía sobre la espalda su lisa y larga melena rubia suelta y cepillada, con un tacto extremadamente suave. Parecía que flotaría cabello por cabello con el más ligero soplo de viento. No llevaba prácticamente nada de maquillaje, sólo un poco de rímel, el cuál alargaba aún más sus preciosas, tupidas y negras pestañas. Los cinco amigos la miraron fascinados, cómo si en aquél momento se diesen cuenta de lo realmente guapa que era. Parpadearon sonriendo.

-Joder... Porque soy tu amigo, que si no te echaba un quiqui.- soltó Harry rompiendo el momento.

Zayn y Niall, que estaban a ambos lados del cantante, le hincaron los codos en la tripa (sobretodo Niall.) Harry soltó un gritito y se acarició los laterales de la tripa mientras Aly reía.

-¡Sólo era una broma! Zayn, Niall, tenéis unos codos duros, ¿lo sabíais?- sollozó el cantante aún frotándose los lugares afectados de la tripa mientras sofocaba un puchero.

Aly seguía riendo y Louis no perdió la oportunidad de demostrar lo galán que era:

-Estás impresionante.- sonrió.

-Muy impresionante.- añadió Niall mirándola sonriendo y con los ojos brillantes de amor.

Aly se ruborizó.

-Anda, callaos...- dijo con voz temblorosa y sonriendo.-Sóis unos pelotas.-

-No, somos sinceros.- sonrió Harry.

-Sí, sobretodo tú con éso de que no te gusta Brianna...- se mofó Liam reprimiendo sus ganas de reír.

-Calla.- zanjó Harry fulminándolo con la mirada.

-¡BUENO! ¡Vosotros también estáis guapísimos!- gritó Aly, tratando de cambiar de tema para que Harry no se acabara enfadando justo antes de aquella cena tan importante.-Bueno, siempre lo estáis, pero hoy con ésos trajes estáis cómo muy elegantes y monos a la vez. ¡Cualquiera os comería!-

-Ninguna novedad.- sonrió Zayn con aires de superioridad tirándose suavemente de la chaqueta hacia abajo.

Todos soltaron suaves risas ante aquél comentario, mientras que Aly rodaba los ojos y sonreía.

-Bueno, ¿listos para bajar?- preguntó Louis frotándose las manos.

-Nacimos listos.- sonrió Harry, aparentemente olvidando del todo su enfado.

Aly puso su móvil en el bolsito azul y los cinco amigos también se guardaron en los bolsillos de sus pantalones móviles y accesorios, cómo, por ejemplo, un mini-espejo en caso de Zayn o spray bucal para aromatizar su aliento en caso de Harry.
Una vez todo listo y sin dejar detalle, los séis jóvenes salieron de su habitación y fueron caminando por el pasillo. Estaban algo nerviosos, sobretodo Aly. Los chicos notaban cómo sudaba.

-Tranquila.- la reconfortó Louis.-Sólo tienes que intentar actuar de manera elegante.-

-Y no meter la pata, si es posible.- añadió Zayn, riendo.

-Vamos, Zayn, tampoco es tan desastrosa.- comentó Liam.

-¿Que no? Ya, seguro...- añadió el moreno.

-Chicos... Sigo aquí.- dijo la rubia tratando de sonreír.

-Ah, hola Aly.- bromeó Harry.

Ella suspiró y sonrió al mismo tiempo. Los séis, muy arreglados y atractivos a la vista, iban caminando en dirección al gran comedor dónde tendría lugar la elegante cena para ellos. Un fornido agente los detuvo enfrente de la puerta.

-¿One Direction?- preguntó en tono serio, quitándose las gafas de sol y examinando a los jóvenes.

-Así es.- asintió Niall.

-¿Y la chica?- añadió el hombre.

-Viene con nosotros.- respondió Zayn.

El agente se puso las gafas de sol de nuevo (aunque era de noche y estaban en el interior, pero era por si pasaba algún fotógrafo que hiciera las fotos con flashes) y les tendió una libreta y un boli,

-Que el más mayor firme aquí, por favor.-

Louis cogió el boli, firmó y el hombre les abrió la puerta.

-Pasen y disfruten de su cena.- comentó en su mismo tono serio.

-Gracias.- agradeció Liam agachando la cabeza en señal de respeto.

Los séis entraron en el salón, enorme y bien decorado, dónde cenaría mucha gente aquella noche. La cena había sido organizada para el grupo, pero aún así había más gente invitada al comedor aquella noche, cómo clientes VIP o los propios encargados del hotel, pero el que había organizado principalmente aquella cena era el director. Los chicos y Aly no habían sabido que tendrían que quedarse en el hotel hasta última hora, con lo que el director del hotel había hecho todo un logro, organizando una lujosa cena en pocas horas.

-Qué bonito.- sonrió Louis.

-¡Qué bien huele!- espetó por su parte Niall.

-Niall, procura no darte un atracón.- lo advirtió Zayn.

-Lo intentaré.- suspiró el rubio frunciendo suavemente el ceño y mirando a su amigo.

Enseguida un camarero los llevó hasta su mesa y los séis tomaron asiento. Todo estaba prácticamente vacío, sólo estaban los camareros y unas cuatro o cinco personas más por la sala, muy bien vestidos y arreglados. Por la puerta entró otro hombre, se trataba del director.

-Buenos días, señores One Direction, y señorita Willson, soy el señor Stephan Pugwell, director de éste hotel.-

Fue pasando de silla en silla y los séis adolescentes le estrecharon la mano, sin levantarse de sus respectivas sillas. El director Pugwell sonrió.

-No os preocupéis, el resto de invitados llegarán en breve. Después de la cena podrán pasearse por el comedor y hablar con quiénes quieran, hay mucha gente interesada en conocerlos.- dijo alegremente.

-Es bueno oír éso, señor Pugwell.- asintió Louis, contento.-Nos honra mucho estar aquí.-

-Gracias, me alegráis con vuestra sola presencia, espero que disfrutéis de la cena.- el hombre le dió dos palmaditas a Louis en un hombro y suspiró.-Voy a saludar a las pocas personas que ya han llegado.-

Los séis jóvenes agarraron sus menús mientras se miraban entre ellos, los abrieron y empezaron a leer la carta.
Dos horas después ya estaba el salón lleno y todos acababan de cenar. Los camareros se llevaban los platos vacíos y tocaba hacer un brindis con el vino. Todos llenaron sus copas y se pusieron en pie.

-Ahora, quiero ofrecer un brindis por ésta magnífica banda, ¡One Direction!- sonrió el director del hotel con su copa en alto.-Para los cuáles he organizado ésta cena, acompañados de su amiga Alyson Willson. ¡Salud!-

-¡Salud!- repitieron todos los presentes a coro.

Todos bebieron y acto seguido aplaudieron tras dejar sus copas en las mesas. Ahora los presentes podían elegir entre charlar o tomar el postre. Los más comilones, entre ellos Niall, quisieron tomar el postre, obviamente.
Aly se acercó a Zayn, el cuál charlaba con un par de jóvenes que eran sólo unos años mayores que ellos. Aly saludó y trató de integrarse en la conversación, con Zayn ayudándola.
Harry, sentado, con el codo apoyado en la mesa y la cara apoyada en el puño, veía comer a Niall. El rubio devoraba avariciosamente un pastel de chocolate, comiéndoselo con cuchara. El cantante de rizos castaños suspiró, mirar comer a Niall era entretenido pero no día tras día. Deslizó los ojos hasta topar con una bella chica de ojos marrones y pelo rubio oscuro. Llevaba un vestido blanco palabra de honor y falda lisa hasta las rodillas. Ella hablaba con otro hombre. Harry sonrió y se levantó.

-¿Adónde vas?- preguntó Niall con la boca llena, sin apartar los ojos del pastel.

-A hacer amigos.- respondió Harry tirándose de la chaqueta hacia abajo.

En realidad, quería decir "A distraerme ligando con las chicas más guapas que haya en la fiesta." Se metió las manos en los bolsillos y echó a caminar con andares vacilantes y sacando algo de pecho, entrecerrando sus ojos verdes sensualmente. La joven, al verlo acercarse, le sonrió y se despidió del chico con el que hablaba. Acto seguido dió unos pocos pasos hacia Harry y ambos se detuvieron.

-Hola, ¿tú eres Harry Styles, verdad?- sonrió ella.

Harry asintió levemente. La sonrisa de la chica era encantadora. La joven era preciosa, justo lo que necesitaba para dejar de pensar en... otra chica.

-Y tú la chica más guapa de por aquí, ¿verdad?- sonrió con galantería mientras cogía su mano y se la llevaba.

-Oh, no digas bobadas...- ella se ruborizó.

-Yo nunca digo bobadas. Soy sincero, ¿sabías?- decía Harry mientras seguía caminando con ella de la mano.

La joven sólo asentía tontamente y lo seguía. Harry la llevó hasta la terraza y, una vez fuera, le soltó la mano para tocar la melena de la muchacha.

-No quería decir éso...- la joven se puso sonrojada de nuevo, sonriendo levemente.

-Da igual. Un placer conocerte.- añadió con voz sensual y suave, acariciando el cabello largo y rubio oscuro de la joven

-I-igualmente...- tartamudeó ella reprimiendo un suspiro.

Se sumergió en los ojos verdes del cantante y ambos se besaron mientras sonreían. Un joven paparazzi delgado y con gafas salió a tomar el aire, y al ver aquello, se ocultó e hizo una foto sin flash para no sorprender a los dos jóvenes que se besaban. Acto seguido miró la foto hecha en su cámara. Se distinguía bien el rostro de Harry. Sonrió y volvió dentro de la fiesta. En pocos días todo el mundo sabría que Harry tenía nuevo ligue.
Dentro de la fiesta casi todos estaban de pie, con copas de vino en la mano, hablando y riendo, o algunos sentados y tomando postres. Niall se había acabado su tarta y pensaba repetir. Louis hablaba con el director del hotel.

-Muy buena fiesta, señor Pugwell.- sonrió, luego bebió un poco de su vino.

-Gracias. He oído que mañana tenéis el concierto, espero poder asistir.- comentó.

-Claro, será un honor que asista.- sonrió Louis.

Aly se dirigía a la mesa dónde Niall estaba sentado, cuándo chocó con un paparazzi que iba a pasar por delante de ella.

-Oh, lo siento.- murmuraron los dos a la vez.

-Perdóname, a veces no presto atención al lugar por dónde voy.- dijo el joven ajustándose las gafas.

-No pasa nada.- sonrió Aly.

-Es que tengo una primicia alucinante. ¡Debo ir corriendo a mi oficina que está de aquí a ocho manzanas!- exclamó el muchacho eufórico, mostrándole durante un instante su cámara fotográfica a Aly. La joven pudo distinguir a Harry besándose con alguien.

Iba a preguntarle al paparazzi dónde estaban Harry y la misteriosa joven cuándo éste salió corriendo y sonriendo, cámara en mano. Aly suspiró y caminó de nuevo hacia la mesa dónde Niall se comía el segundo trozo de pastel. La chica se sentó frente a su novio en una de las cinco sillas que quedaban libres alrededor de la mesa, y de su bolsito azul sacó su móvil.

-¿A quién vas a llamar?- preguntó Niall entre cucharada y cucharada de pastel.

-A Harry.- suspiró la rubia pegándose el teléfono a la oreja.

Harry y la rubia oscura seguían besándose en la bonita terraza cuándo éste notó la fuerte vibración de su móvil en uno de los bolsillos de su pantalón. Se separó suavemente de la chica y sonrió.

-¿Me disculpas un segundo?-

La chica apoyó su espalda en la barandilla de la terraza mientras que Harry se giraba y sacaba su móvil de su pantalón. Se lo puso en el oído.

-¿Sí?-

-¡Harry! ¿Qué diablos estás haciendo?- exclamó Aly en la otra línea.

-¿Eh? ¿Aly? ¿Q-qué pasa?- se extrañó el cantante, pensando que era ridículo que Aly lo llamara si estaba en el interior de la fiesta y él en la terraza.

-¿Aly?- preguntó en voz baja la muchacha con la que Harry acababa de besarse hace unos minutos.

-¿Dónde estás? Sé que estás besándote con una chica, pero no sé dónde. ¿En qué demonios piensas?- le reñía su amiga al otro lado de la línea.

-Escucha, no te enfades, es más, ¿por qué te enfadas? No estoy haciendo nada malo, ésto lo he hecho cientos de veces...- decía Harry.

La joven que había tras él, boquiabierta, se cruzó de brazos oyendo lo que Harry decía. Primero nombraba a otra chica y luego...

-... Es más, miles de veces. No es la primera vez que me beso con alguien a quién acabo de conocer, ya sabes que soy así y deberías respetarlo.- seguía diciendo Harry con el teléfono pegado a la mejilla y la mano libre metida en el bolsillo de su pantalón.

La chica a la que Harry acababa de besar frunció el ceño y se fue de allí dando pisotones, sin que el cantante lo supiera, y volvió de nuevo a la fiesta.

-Harry, ya sé que eres así.- suspiró Aly.-Pero, ¿adónde quieres llegar? Tú estás enamorado y lo sabes. De hecho, me juego cualquier cosa a que te has besado con ésa para distraerte y olvidar a Brianna.-

Las mejillas y la nariz de Harry se sonrojaron.

-¡N-no! ¡Qué va!- exclamó molesto. Aly lo había pillado con exactitud.

-Vamos, Harry, reconócelo, he dado en el clavo.- insistió Aly.

-¡Que no! ¡Éso que dices no es verdad! Llevo toda mi vida saliendo con chicas, ¿qué tendrá que ver Brianna en todo ésto? Me he liado con chicas a las que no conocía de nada, y antes de conocerla a ella, así que es absurdo que compares.- susurró las últimas palabras tratando de sonar convincente.

-Harry.- Aly respiró hondo.-No puedes hacer éso. Está mal y lo sabes.-

Harry, cabizbajo dió un suave puntapié en el suelo, cómo si fuera un niño pequeño al que le estuvieran echando una bronca. Suspiró.

-¿Y tú cómo te has enterado de éso?- dijo.

-Un paparazzi os ha pillado a ti y a una tía besándoos en no sé dónde.- respondió Aly.

Harry se sacó la mano libre del bolsillo y se dió una palmada en la frente.

-Te cuelgo ya. Estoy en la terraza, voy a entrar.- suspiró frustrado, colgó el teléfono y se giró. Al notar que su ligue no estaba, bajó los hombros y soltó un sonido que parecía un gemido mezclado con un suspiro.

Aly se quedó mirando el móvil y acto seguido lo metió en su bolsito.

-¿Qué pasa con Harry?- preguntó Niall limpiándose la boca con una servilleta.

-Está liándose con una desconocida otra vez.-

-Es Harry.- zanjó Niall.

-Sí, pero... ¿Tú también crees que está enamorado de Brianna?-

-Se le nota a un kilómetro.- Niall alzó las cejas.

-Lo sé.- asintió la rubia.

Zayn se acercó.

-Todos están encantados con ésta cena. Liam está hablando con algunas personas sobre su relación a distancia con Melanie. Muchos ni la conocían.- explicó.

-Es que las modelos tienen muy poco reconocimiento.- comentó Aly cogiendo su copa de la mesa y bebiendo un poco de vino. Ahogó una mueca y le ofreció el vaso a Zayn.

-Oh, gracias, aunque con ésta ya llevaré dos copas.- dijo el moreno cogiendo la copa de Aly y bebiendo.

-Sobrevivirás.- suspiró la rubia.-He mirado la botella que sostenía el director. Lleva poquísimo alcohol.-

-Entonces, ¿por qué se lo ofreces a Zayn en vez de beberlo tú?- preguntó Niall.

-Está asqueroso.- la joven sonrió angelicalmente y bajó las cejas.

-¡Ojojojo, discrepo!- exclamó Zayn.-A mí me encanta. De los mejores que he probado.-

Louis se acercó a la mesa rápidamente.

-¡Chicos! He hablado con el director del hotel. Al parecer, mañana vendrá a nuestro concierto, y puede que hasta traiga contactos. ¡Nuestra fama aumenta por momentos!- explicó, sonriente.

-¡Genial! Aunque hay pocas personas que no nos conocen.- comentó Zayn.

Harry entró caminando vagamente.

-¿Cuándo nos iremos de nuevo a la suite? Empiezo a tener sueño.- suspiró.

-Mentiroso.- exclamó Louis.-Cuándo tienes sueño se te nota en la cara.-

-Esperamos a Liam y de aquí a unos minutos nos vamos.- zanjó Zayn dejando la copa vacía sobre la mesa.

Finalmente los séis fueron a su suite, estaban cansados debido a tantas horas de cena lujosa y querían dormir y reponer fuerzas para el día siguiente.
En cuánto amaneció, los chicos y Aly desayunaron en el hotel y fueron a dar un par de vueltas por la ciudad antes del concierto. Vieron tiendas y tomaron muchos helados para compensar el calor. Finalmente llegó la hora de la actuación de los chicos y fueron hacia el backstage.
La actuación fue espectacular, cómo todas las de los chicos. Aly disfrutaba en primera fila del concierto y los chicos le sonreían a ella de vez en cuándo. El concierto duró una hora, ya que hicieron muchos bises de numerosas canciones que habían tocado. Fueron a su camerino y se secaron el sudor. Aly esperaba pacientemente en la puerta, con su móvil en la mano. Se mensajeaba con Harumi, la cuál acababa de ver el concierto por la tele, y acto seguido, entrando en el navegador de su móvil, buscó noticias en Google sobre Harry Styles en la cena de la noche anterior. Por suerte, la noticia y la foto sólo estaban en una página. Aly suspiró y por un momento pensó en Brianna y en cuál sería su reacción. La química entre ésa chica y el cantante era más que evidente.

-¡Chachi!- gritó Zayn, mientras la puerta del camerino se abría tan bruscamente que sobresaltó a Aly.-¡Me alegra saber que a la crítica musical le ha encantado nuestro concierto!- le decía a Louis.

-¿Estáis visibles ahí dentro?- preguntó Aly. Zayn la miró y se rió.

-Ya salimos.- repuso Harry saliendo junto a Louis. Tras ellos fueron Liam y Niall.

-Hemos tardado bastante. Aunque para sorpresa hasta mía, he sido el primero en salir, y éso que siempre soy el que se queda mirándose al espejo.- comentó Zayn alegremente.

-Ya... Bueno, ehm, ¿qué hacemos ahora?- preguntó Aly, sintiéndose perdida.

-Mañana creo que debemos abandonar el hotel.- comentó Louis. Todos soltaron un "Joooo."-¿Cómo que "Joooo"? ¡Tampoco está tan mal! ¡La convivencia en la motorhome es divertida!-

-Bueno, sí.- sonrió Niall.

-Ahora volveremos al hotel y deberemos empezar a vaciar armarios para adelantar la faena de mañana.- explicó Liam.

Los séis caminaron por el pasillo cuándo una voz femenina llamó a Harry.

-¡Harry!-

Los séis jóvenes se giraron, Harry el que más rápido.

-¿Taylor?-

La guapa cantante de pop Taylor Swift avanzaba hacia ellos con tacones y una gran sonrisa amable en el rostro, se acercó al cantante de rizos castaños y lo abrazó suavemente durante unos segundos. Luego le besó en ambas mejillas dejándole dos marcas rojas de labios.

-¡Ay, pero qué bien!- exclamó con dulzura.-¡Habéis estado estupendos! ¡Llevo mucho tiempo sin veros actuar!-

-Ehm... Gracias.- sonrió Niall forzadamente.

-¡Ay, qué bien, pero qué guapos estáis, así, más altos!- decía la rubia cantante sin dejar de sonreír. Le atusó un par de mechones rizados a Harry y acto seguido miró sorprendida a Aly.-¡Ah! ¡Y tú eres Alyson! ¡Alyson Willson! ¡La nueva novia de Niall! ¿Cómo estás?-

Se precipitó hacia Aly y la besó en ambas mejillas.

-¡Qué bien que pueda conocerte al fin! ¡Qué guapa! ¡Espero que duréis mucho!- exclamaba con voz alegre.

-Gracias.- sonrió Aly frunciendo el ceño, Taylor Swift era más simpática de lo que imaginaba. De hecho, la cantante tenía fama por haberse metido de forma indirecta con Harry, o éso decían.

-Taylor, ¿qué quieres?- soltó Harry de repente, suspirando.

La cantante se quedó algo estupefacta y parpadeó, acto seguido esbozó su radiante sonrisa de nuevo.

-¿Yo? ¡Nada! ¿Qué iba a querer? Sólo quería veros actuar. ¡Ya sabéis que me encanta vuestra música!- decía con voz algo chillona y un tono amable y alegre.

Zayn forzó una sonrisa.

-Sí, y éso nos lo creemos...- murmuró entre dientes.

-¿Decías, Zayn?- Taylor miró inquisitivamente al cantante de pelo negro.

-¿Eh? Queee... Creo que he desafinado un poco.- dijo Zayn sonriendo de nuevo.

-¡Qué va! ¡Si habéis estado estupendos! ¡Cómo siempre!- exclamaba Taylor sin dejar de sonreír.-¡Espero que os vaya muy, muy, muy bien en el resto de la gira!- mientras decía los tres "muy," dió tres palmaditas en el hombro de Liam.

-Gracias, es muy dulce de tu parte.- opinó Liam con sinceridad y tratando de no ser rencoroso.

Taylor se quedó sonriendo a los séis jóvenes y durante unos segundos tuvo lugar un silencio incómodo y prolongado.

-Ésto... Taylor.- Louis carraspeó.-Só-sólo es curiosidad, pero, ¿qué haces aquí? ¿No tenías hoy un concierto en México?-

-¿Ein? ¡Ah, sí! Pero ya sabéis que tengo una vivienda por aquí.- Taylor sonrió inocentemente y con coquetería.-¡Con lo que he aprovechado para veros actuar! Ahora me iré para allá, tengo que coger un avión de aquí a dos horas y media.-

-Es bueno saberlo.- sonrió Niall.-Me alegro de que tu carrera vaya bien.-

-Gracias chicos. Bueno, con vuestro permiso, me retiro ya.- empezó a andar y se giró para lanzar un beso con la mano.

-Mmmm... Es simpática.- opinó Aly.

-Es una falsa.- frunció el ceño Harry.

-No sé, nunca me la habría imaginado así de encantadora.- añadió Aly.-Parece maja.-

-Parece, tú lo has dicho.- repuso Zayn poniendo mucho énfasis en la palabra "parece."

Los séis se dirigieron de nuevo a la salida, Harry cabizbajo y muy, muy pensativo.
Mientras, Taylor se metió en su limusina y le sonó el móvil. Angustiada, lo cogió y rodó los ojos mientras descolgaba y se lo pegaba a la oreja.

-¿Qué?- preguntó de mala gana, no parecía la misma que minutos atrás había saludado a los chicos y Aly.

-¿Ha caído rendido a tus pies?- preguntó su agente en la otra línea.

-No, querido, por desgracia no he podido ponerme sensual con tanta gente delante.- resopló la cantante.

-¡Me dijiste que te habías arreglado un montón!-

-¡Y lo he hecho! Pero él ya no quiere nada conmigo, éso es más que evidente.- suspiró Taylor.

-Bueno, pues tienes que hacer algo. ¡Tenemos que hundirlo un poco y así pude que busque refugio en ti! Cuándo saliste con él, tu fama aumentó por momentos.- decía su agente.

-Tranquilo, ésta misma mañana he encontrado algo muy interesante en internet...- sonrió Taylor.-Te dejo, adiós.-

Colgó y entró en el navegador de su móvil, metiéndose en la web dónde se informaba del ligue de Harry de la noche anterior. Copió el enlace de la foto y se metió en su Twitter. Acto seguido escribió:

"@TaylorSwift13: Harry's new crush! Awww, this is so cute! <3 #HarryStyles #Womanizer #1D"
(¡El nuevo amor de Harry! ¡Awww, ésto es tan mono! <3 #HarryStyles #Mujeriego #1D)

Pegó el enlace de la foto y envió el Tweet. Sonrió satisfecha. En pocos días todo el mundo lo sabría, ya que ella tenía muchísimos seguidores en Twitter.
Cuatro días después, One Direction se habían hartado de motorhome, conciertos y firmas. Aly estaba encantada pese a que todo aquello era muy nuevo para ella, pero procuraba no agobiarse cuándo venían masas de fans y se adaptaba muy bien a los gritos y a mantener la calma, enseguida se acostumbró a todo aquél ajetreo.
Zayn se dejó caer en el sofá de la motorhome.

-Ojalá no siempre fuera tan complicado hacer giras.- susurró secándose el sudor de la frente.

-¡Bueno! ¡Pero habéis estado de maravilla!- exclamó Aly sentándose junto a él.

-Dentro de poco, de vuelta a Nueva York.- comentó Louis sentándose en el sofá de enfrente.-¿Tenéis ganas de iros?-

-Yo la verdad es que no.- respondió Niall suspirando.-Se está tan bien en California... Parece un paraíso, con ésas playas tan hermosas y éste clima equilibrado...-

-Yo la verdad es que sí tengo ganas de volver. ¡La de deberes del insti que llevamos atrasados!- exclamó Aly.

-¿En serio tienes ganas de volver al insti? ¡Si cada hora allí es una hora de sufrimiento!- se quejó Harry.

-Te equivocas, cada hora allí es una hora de aprendizaje, esfuerzo y conocimiento que nos será útil en el futuro.- explicó Aly sabiamente, con una madurez de un adulto.

-En serio, ¿cómo puedes pensar así? El insti es sufrimiento, PUNTO.- zanjó Harry.

-Puede, pero también es útil y hasta divertido. Es bueno para nosotros.- insistió Aly.

-Me enorgullece ser tu amigo.- sonrió Louis yendo hacia el otro sofá y rodeando los hombros de Aly con un brazo.-La mayoría de chicas de tu edad se dedican a quejarse del insti. Tú no, tú estudias sin rechistar y te esfuerzas mucho.-

-Es lo bueno que tiene éso de usar el cerebro.- Aly se encogió de hombros.

Louis, Zayn y Niall se echaron a reír.

-¡Curva!- gritó Liam mirando por la ventana y aferrándose a la barandilla de ésta con ambas manos.

Louis, Zayn y Aly se agarraron al sofá. Harry se agarró a una columna sonriendo eufóricamente. Niall se sentó sobre Louis en el sofá y se abrazó a su cuello, mientras que Aly y Zayn le abrazaban por los hombros. Acto seguido la motorhome se movió lenta pero fuertemente hacia la derecha, inclinándose a causa de la curva.

-¡¡¡Uuuuuuuuuuuuuoooooooooooooohhhh!!!- gritaron los séis, sonriendo, a medida que la curva de la carretera se intensificaba y la inclinación de la motorhome también.

Liam perdió el equilibrio pese a estar agarrado a la barandilla de la ventana y cayó hacia el lado, hacia el sofá dónde estaban Louis, Aly, Niall y Zayn. Su cabeza golpeó con la de Niall y ambos soltaron un gemido de dolor. La curva finalizó, dando lugar de nuevo a la carretera recta, y la motorhome se estabilizó. Aly se echó a reír y Zayn lo habría hecho de no ser porque Liam y Niall lo estaban prácticamente aplastando.

-¡He sido el más valiente de todos!- bramó Harry alejándose de la columna a la que se había abrazado.-¡He sido el único que ha resistido de pie a la curva!-

-¿De pie? ¡Pero si estabas encaramado a ésa columna cómo un koala! Te he pillado con cara de miedo e intentando subirte a la columna con las piernas.- dijo Louis dolorosamente mientras Niall, sin querer, le hincaba un codo en la barriga para incorporarse.

-Claro, porque debía tranquilizar a la columna, estaba aterrada.- se jactó Harry sentándose en el otro sofá vacío y sacando su móvil.

-Dios, Niall, tienes la cabeza muy dura, ¿sabías?- gimoteó Liam frotándose la parte trasera de la cabeza.

-Lo mismo digo...- susurró Niall, dolorido.

-¡HÓ!- exclamó Zayn, cómo si lo hubieran atravesado con una espada.-Liam... Tu rodilla... Mi barriga...- tartamudeó con voz dolorida.

-¡Oh, lo siento!- Liam se apartó y se levantó del sofá.

Harry seguía con su móvil y entró en su Twitter dispuesto a Twittear algo y subir alguna que otra foto. Pero cuál fue su sorpresa al ver que varias personas habían retwitteado un tweet de Taylor hasta pegarlo en su muro. Harry leyó el tweet. ¿El nuevo amor de Harry? Temiéndose lo peor, clicó en el enlace que había junto a la frase y se vió a sí mismo besándose con la modelo de pelo rubio oscuro en la terraza del segundo hotel en el que se habían alojado en su gira. Suspiró largamente y frunció el ceño. Aly ya le había dicho que un paparazzi los había pillado, pero no que la noticia se iba a divulgar tan rápido. ¡Y mucho menos que la voz la hubiera corrido Taylor!
Se metió en el Twitter de Taylor y leyó algunos tweets, mientras el corazón le latía más deprisa.

"@SwiftieCute: Don't worry, Taylor! He loves you. He kissed her to make you jealous! #HarryGoKillYourself"
(¡No te preocupes, Taylor! Él te quiere a ti. ¡Él la ha besado para ponerte celosa! #HarryMátate)

"@IKYWT: He's such a womanizer. He will never fall in love."
(Es sin duda un mujeriego. Nunca se enamorará.)

"@HipsterNerdy: Stop saying that! Poor Harry! He doesn't deserve this! #HarryWeLoveU"
(¡Dejad de decir ésas cosas! ¡Pobre Harry! ¡Él no se merece ésto! #HarryTeQueremos)

Harry sonrió. Por fin alguien decía algo bueno sobre él. Pero mas tweets negativos comenzaron a brotar:

"@Taylove: That girl in the photo is just another beautiful blondie who kissed Harry Styles and probably won't talk to him again. #WeLoveTaylor #HarryWomanizer"
(Ésa chica de la foto es sólo otra rubia guapa que ha besado a Harry Styles y probablemente no volverá a hablarle de nuevo. #AmamosATaylor #HarryMujeriego)

"@SweetCandySwift: He only loves himself. #HarryGoKillYourself"
(El sólo se ama a sí mismo. #HarryMátate)

"@MarianneBieber: Harry-not-so-Styles. Why does he plays with the hearts of all those poor girls? #HarryWomanizer"
(Harry-no-tan-estilos. ¿Por qué juega con los corazones de todas ésas pobres chicas? #HarryMujeriego)

El cantante frunció el ceño, frustrado, y cerró el Twitter. Al notar la cara de su amigo, Liam se acercó a él, preocupado por ver qué le sucedía.

-¿Qué ocurre, Harry? Estás muy serio.- dijo sentándose a su lado.

Harry se limitó a mirarlo y dedicarle una sonrisa cerrada.

-Es duro ser una celebridad.- contestó en tono cansado, superficial y suave a la vez.

En cuánto llegaron a la siguiente ciudad en un par de horas, Harry ya había vuelto a estar de buen humor.

-Tenemos un concierto aquí.- explicó Louis.-Luego otro concierto en la siguiente ciudad, volvemos al primer hotel en el que estuvimos para las firmas y vídeos turísticos, y para casa.-

-Chachi.- comentó Niall estirando los brazos y bostezando.

Los séis bajaron de la motorhome dispuestos a ir al nuevo hotel en el que se alojarían durante su estancia en aquella ciudad. Metieron su equipaje en la limusina, luego se metieron ellos y pusieron rumbo por las carreteras, mientras una oleada de Directioners corría tras la limusina. Los chicos y Aly las saludaban desde lso asientos de atrás con la mano y grandes sonrisas amables que hizo a las Directioners chillar aún más.

~~~

Mientras tanto, en París, Francia, diez bellas jovencitas acababan de ser fotografiadas en una sesión de moda de una nueva colección, y ahora reposaban en una mansión conjunta. Las diez eran modelos, y Melanie era una de ellas. 
Melanie se dirigía al salón, y de las nueve modelos restantes, dos de ellas dormían, una se duchaba, tres comían en la cocina y otras tres estaban en el salón bromeando y pegándose con los cojines. Dos de ellas, una rubia de pelo corto y ojos verdes y la otra de melena negra y rizada, se revolvían sobre el sofá blanco, golpeándose mutuamente con los cojines azules. La otra, de ojos azules y larguísima cabellera lisa y naranja, se reía sobre uno de los dos sillones que había enfrente del sofá, lanzando cariñosos insultos a sus dos amigas que peleaban jugando.

-¡Vamos, Janis, dale fuerte, pedazo de llorica!- le gritó la pelirroja a la rubia.

-¡Cállate y únete a la pelea si tienes valor!- replicó Janis mientras la modelo morena le tiraba de su corto e impecable pelo rubio.

-¡Sí, mañana!- gritó la pelirroja riéndose en el mullido sillón. Se echó hacia atrás y abrazó el cojín blanco que reposaba sobre éste.

Melanie entró en el salón abrazándose a sí misma y con la mirada gacha. Las cuatro estaban en pijama, tres de ellas en camisón mientras que la rubia era la única que llevaba camisa y pantalón corto de pijama.

-¡Eh, Mel!- le gritó la pelirroja a Melanie.-¡Siéntate aquí conmigo a ver ésto! ¡Janis y Monique están haciendo la pelea de cojines del siglo! ¡Hasta se tiran del pelo! ¡Míralas!- señaló a las dos jóvenes que reían mientras pegaban voces y combatían sobre el sofá blanco.

Hasta peleando con cojines se veían hermosas y gráciles. Parecían ninfas de la actualidad.
Melanie suspiró en respuesta.

-¿Por quién apuestas?- añadió la pelirroja echándose sobre un hombro su liso pelo naranja, que le llegaba por la cintura.-¡Yo creo que Janis lleva la delantera! ¡Éso es! ¡Muy bien Janis! ¡Estámpale el cojín en la cara!-

-¡Cállate ya Kea!- repuso la otra modelo, mientras Janis le aplastaba el cojín en el rostro. Con las manos, buscó a tientas el corto cabello rubio de su amiga para darle un tirón.

-No estoy de humor.- susurró Melanie, aún abrazándose a sí misma y apoyando su espalda con la pared.

-¡Basta, basta! ¡Me rindo!- gritó Monique, la modelo de rizados cabellos negros al tiempo que Janis la tiraba del sofá.

-¡JAJÁ! ¡Janis wins!- chilló la rubia, aún arrodillada en el sofá, alzando su cojín azul en señal de victoria.

Melanie las miró y aparto la vista, bajándola hacia su vientre plano y liso.

-¿Que no estás de humor?- preguntó Kea peinando con sus dedos su melena pelirroja.

Melanie negó con la cabeza.

-Me ocurre algo... Tengo un problema.- suspiró.

Janis se atusó los cabellos rubios que ni siquiera le llegaban a los hombros de tan cortos que eran, mientras recuperaba el aliento.

-¿Qué es?-

Melanie permaneció callada y bajando la vista.

-Janis, las peleas de almohadas son sólo un juego, no sé si lo sabías.- se burló Monique, aún en el suelo frente al sofá, apartándose de la cara sus largos tirabuzones negros.-No hay que hacer daño de verdad al oponente.-

La rubia, en respuesta, le sacó la lengua. 

-¿Crees que has salido mal en la sesión de fotos?- probó Kea, tratando de adivinar lo que le ocurría a Melanie.

Ésta negó con la cabeza.

-¿Te ha salido una cana?- probó por su parte Monique. Janis le pegó otro cojinazo.

-¿Con 19 años? ¡¿Cómo va a tener canas con 19 años?!- gritó Janis, con tanta fuerza que casi echó hacia atrás los cabellos rizados y negros de Monique.

Melanie volvió a negar con la cabeza.

-¡Oh! ¡¡No me digas que te ha salido un grano!!- chilló Kea, aterrada, ya que su rostro era impecable: ni una mancha, ni una arruga, ni un grano diminuto. Era de las modelos más guapas entre aquellas diez, y además la única pelirroja.

-Es peor que éso.- Melanie levantó la cabeza con la voz atascada.

-¿Peor que un grano? ¿Qué puede ser peor que un grano?- preguntó Janis levantando su camiseta del pijama para examinarse el ombligo en el que había un piercing en forma de rosa dorada. A la izquierda del ombligo tenía un pequeño grano en la barriga. Se sonrojó y se bajó la camiseta del pijama a toda prisa.

-Suerte que tus fotos no son con la barriga al aire, ¿eh?- la picó Monique, subiéndose al sofá y sentándose junto a ella.

-¡Cállate! ¡Ni una palabra de ésto a nadie!- siseó Janis llevándose el dedo índice a los labios.

Monique fingió que se cerraba la boca con cremallera y luego la tiraba tras de sí.

-¿De qué se trata? ¡Dilo ya, Melanie!- exclamó Kea, preocupada.

-Tengo un retraso.-

-¿Mental? Éso ya lo sabíamos todas.- bromeó Janis antes de levantar con cuidado el dobladillo de su camiseta del pijama y buscar de nuevo el pequeño grano de su barriga.

Melanie se habría reído ante aquél comentario de no ser por su preocupación, ya que ella y las otras nueve modelos siempre se picaban de broma entre ellas, pero no lo hizo. De hecho, Monique soltó una carcajada ante el comentario de Janis mientras Kea reprimía una risita. Pero aquellas risas cesarían en cuánto...

-No.- Melanie negó con la cabeza y lágrimas en los ojos.-Menstrual.-

domingo, 11 de agosto de 2013

83- La historia detrás de la historia

Enseguida empezaron a colocar sus cosas, ropa y equipaje nada más entrar en la motorhome. Colocaron las prendas de ropa en los armarios, el vehículo era muy espacioso aunque las camas daban una sensación de claustrofobia, eran cómo literas empotradas en las paredes de la motorhome. Había tres, con lo que en total eran séis camas. Aunque cómo habían madrugado bastante, aún quedaba mucho para que probasen las pequeñas y algo agobiantes camas del vehículo, aunque los cinco cantantes ya se hacían una idea de cómo eran.

-El primer turno para conducir lo tiene uno de nuestros agentes.- explicó Harry acariciándose el rizado flequillo castaño.-A partir de mañana Louis y Liam ya empezarán a colaborar en éso.-

-Espero que haya café suficiente.- rió Liam al oír el comentario de Harry.

Los séis adolescentes comieron, rieron y disfrutaron de las vistas de al carretera mientras el vehículo avanzaba muy lentamente. Finalmente cayó la noche y todos fueron a dormir a sus literas de la motorhome, eran bastante pequeñas y asfixiantes pero también cómodas y acogedoras, y bastante blanditas, lo cuál encantaba a los séis jóvenes.
El agente condujo durante varias horas hasta que cayó la noche y detuvieron la motorhome. Finalmente amaneció, y muy temprano, el agente salió de la diminuta furgoneta que compartía para dormir con el otro, lo despertó para continuar el camino y salió para entrar a la motorhome, arrancándola y volviendo a conducir. La mañana llegó, amaneciendo los séis amigos muy adormecidos en la motorhome. Niall había usado el Silence la noche anterior, por lo que no roncaba. El silencio sólo se interrumpía con el sonido de las ruedas deslizándose por la carretera. La luz se filtraba por las ventanas de la motorhome, despertando poco a poco a los cinco cantantes y a la chica. Los séis llevaban ropa de diario, no se habían puesto pijamas. Cómo era de esperar, el primero en abrir los ojos fue Liam. Bostezó ruidosamente y fue a por una taza de porcelana, la llenó de café usando la máquina de café de la motorhome y regresó a su litera, agarrándose a las paredes para no caerse, ya que a ésas horas su equilibrio era nulo y el vehículo estaba en movimiento. Se sentó sobre su colchón y dió un sorbo de café, con el cabello despeinado y los ojos entrecerrados. Acto seguido ahogó una mueca de disgusto.

-¡No queda azúcar!- gritó al terminar de tragar el café.

-Liam cállate...- balbuceó la adormilada voz de Louis.

-No, ¡yo quiero azúcar! Si no, el café está horrible.- suspiró Liam bebiendo otro sorbo y mirando a Louis tras apartar la taza de su boca.

-Pues ve a comprarla...- añadió Louis con lengua de trapo, acomodándose en su cama junto a la pared y poniéndose auriculares para amortiguar la voz de Liam.

-Agh, odio que durmamos en un mismo lugar.- suspiró de repente Harry frunciendo el ceño y tapado hasta el cuello.

-Pero...-

-¡Cállate Liam!- exclamó Harry, y se dió la vuelta en su cama.

Liam suspiró y se acabó el café que le quedaba, poniendo en su atractivo rostro muestras de disgusto. Luego pasó entre el fino trecho de las literas dónde seguían dormitando sus cuatro amigos y su amiga y finalmente, con pasos temblorosos, se acercó con la taza vacía al agente que estaba conduciendo.

-Buenos días Alexander.- dijo frotándose un ojo.-¿Sabes si queda azúcar?-

-Sí.- repuso el conductor sin apartar la vista de la carretera.-Hay tres paquetes enteros bajo el mueble de la televisión.-

Liam resopló y su flequillo castaño peinado hacia arriba hizo una leve onda.

-Si llego a saberlo te pregunto antes de hacerme el café...- desvarió caminando hacia el mueble.-A éstas horas no puedo pensar con claridad.-

-Sólo son las siete de la mañana.- dijo el agente con las manos al volante.

-Lo que yo decía.- Liam sacó el paquete de azúcar, puso la taza bajo la máquina y se echó más café caliente.

-No te quejes, Liam, yo llevo conduciendo desde las cinco de la madrugada.-

-Ya, ya... Eres un buen agente, Alexander.- Liam sonrió forzadamente, achinando sus ojos color café y dando dos palmaditas en la espalda del conductor.

Caminó de nuevo hacia su respectiva cama y se sentó, echándose el azúcar y empezando a beber. Minutos después, Zayn movió sus fosas nasales y abrió los ojos.

-¿Es éso café?- preguntó incorporándose de una manera un poco brusca y casi golpeándose con el techo del vehículo.

-Buenos días Zayn.- respondió Liam con una sonrisa.

-¡Que alguien apague la luz!- protestó Aly girándose en su cama y tapándose la cabeza con su cojín naranja con estampados rojos.

-Es la luz del sol, querida.- bromeó Liam marcando su acento británico.

-¡Pues que alguien apague el sol!-

Liam y Zayn sonrieron ante las palabras de Aly, y acto seguido el de pelo negro fue a tomar un café para imitar a Liam y espabilarse.
Minutos después Niall y Louis abrieron los ojos, éste último aún con los auriculares que se había puesto en las orejas para no escuchar a Liam. No les apetecía tomar café así que despertaron a los dos durmientes restantes, aunque Aly ya estaba medio despierta debido a que había hablado pocos minutos atrás. Harry, en cambio, había vuelto a caer tras mandar callar a Liam.

-Despierta, Aly.- dijo Niall suavemente, acariciando el largo pelo rubio de Aly, el cuál estaba recogido en una coleta muy deshecha y con un par de mechones sueltos.-Vamos, dormilona.-

La chica abrió los ojos con desgana y pereza y ambos se contemplaron a sí mismos en sus respectivos ojos azules. Aly sonrió dulcemente a modo de saludo, se incorporó y se retiró del pelo la goma que sujetaba su deshecha coleta, moviendo sus fosas nasales ya que había detectado el olor caliente del café de la máquina.

-¡LEVANTA, HOLGAZÁN!- gritó por su parte Louis, quitando con brusquedad la gruesa almohada de Harry y haciendo que la cabeza de éste chocara con la cama.

-Déjame descansar en paz.- gruñó malhumorado Harry acomodándose en la cama.

La motorhome frenó de golpe y el cuerpo de Harry cayó desde su cama (que era la litera de arriba) hasta el suelo. Un charquito diminuto y rojo surgió de su nuca mientras que su cabeza apuntaba hacia la litera. Los otros cinco se quedaron perplejos. Aly soltó un pequeño chillido y tapó su boca con sus manos.

-¿Harry?- preguntó Liam con un pequeño tic en el ojo.

-¡Ostias!- los ojos de Zayn se llenaron de lágrimas y se llevó las manos al pelo.-¡Que se ha desnucado!-

-¡¿Cómo va a desnucarse cayendo desde una segunda litera?!- gritó Niall muy nervioso, mientras Aly se abrazaba a él.

-¡El impacto es suficiente!- gritó Zayn.-¡Y sí, existe la muerte por desnucamiento!-

-¡¡Ay Dios, ay Dios, ay Dios!!- chilló Aly.-¡Y sus últimas palabras han sido déjame descansar en paz!-

Cómo la cabeza de Harry apuntaba hacia la litera, nadie pudo ver que en sus labios tenía una pequeña sonrisa. Louis se arrodilló frente a su amigo inerte y empezó a gritar:

-¡¡Nooooooo!! ¡¡Harryyy!! ¡Levántate!- le dió una bofetada.-¡Levántate!- bofetada.-¡Levántate joder!- le dió cuatro bofetadas.

Harry emitió un gemido y acto seguido se echó a reír descontroladamente. Todos los demás lo miraron perplejos y boquiabiertos.

-¡Ya, ya, no hacía falta que me pegases, Louis!- chilló Harry entre risas y con las mejillas coloradas de las bofetadas que le había dado Louis para reanimarlo.

Los demás parpadearon y Niall preguntó con mirada cristalina.

-¿No estás muerto?-

-¡Oh, Niall, claro que lo estoy, y ahora soy un fantasma!- ironizó Harry.-Por favor chicos...-

-Pe-pe-pero...- tartamudeó Liam. Señaló el charco rojo que estaba dónde había caído la cabeza de Harry.-¿Y la sangre?-

-¿La sangre?- Harry se giró, pasó los dedos sobre el líquido rojo que había en el suelo y se los llevó a la boca.-Yo la llamo Ketchup Heinz.- se lamió los dedos con glotonería.

Al ver que seguían mirándolo (de hecho Louis seguía arrodillado a su lado), explicó:

-Veréis, llevo un tiempecillo sin gastar bromas y me apetecía, ¿vale? Era sencillo, cuándo me desperté por primera vez por cortesía de Liam, saqué una pequeña bolsita de Heinz de debajo de mi almohada. Estaba metida en una cajita mini bajo mi almohada para no reventar. Me la puse entre la nuca y los rizos y sólo tuve que esperar al frenazo brusco, sabía que habría alguno.- dijo con total tranquilidad.

-¿Y el golpe que te has dado contra el suelo?- añadió Aly con un hilillo de voz.

-Me duele un montón todo el cuerpo, pero ha valido la pena para ver vuestras caras y reacciones.- sonrió Harry, satisfecho con su perfecta broma.

Los cinco jóvenes restantes se miraron entre ellos y miraron de nuevo a Harry.

-¡Harry, yo te mato!- gritó Zayn abalanzándose sobre él y empezando a pegarle puñetazos en el pecho.

-¡Maldito bastardo!- añadió Louis enrollando sus manos al cuello de Harry para estrangularlo.

-¡Estás muerto, ahora sí que sí!- gritó Aly acercándose para despeinar sus rizos de una manera furiosa e impresionante.

-¡¿Cómo puedes darnos ése susto?!- vociferó Liam, contribuyendo al ataque a Harry con golpes de puño en su tripa.

-¡Eres un ser despreciable!- añadió Niall dando puñetazos en las piernas del más joven.

-¡Ah! ¡Parad! ¡Me estáis torturando entre todos!- exclamó Harry, nervioso.

-¡Es lo que pretendemos!- gritó Louis.

-¡Prométenos que no volverás a darnos un susto de ése tipo y te permitiremos vivir!- exclamó Zayn, sin dejar de golpear el pecho de Harry.

-¡Vale, vale, lo prometo!- gritaba el cantante, suplicando con los ojos que le perdonaran.

Todos se alzaron y se apartaron de él.

-Ah, y limpia el ketchup.- bufó Louis antes de que todos se retiraran a desayunar galletas a los sofás de la motorhome.

Harry se quedó tirado en el suelo, apoyado sobre los codos, y echó la cabeza hacia atrás, suspirando.

-Nadie entiende mi naturaleza bromista...- masculló.

Pasaron varias horas y seguían viajando por la carretera. Los pasajeros se aburrían a ratos y a otros ratos les daba por ponerse a hablar. Luego algunos picoteaban comida (preferentemente Niall y Louis), otros leían (concretamente, uno, sólo Liam) y otros escuchaban música (Zayn, Harry y Aly, aunque ésta última también se dedicaba a mirar mucho el paisaje por la ventana.) El ambiente en la motorhome era inestable entre frío y caluroso, pero aún así todos estaban a gustísimo. La carretera estaba casi vacía y éso era bueno, ya que a veces era un poco estresante llevar cientos de coches de Directioners persiguiéndote. Cuándo el agente se cansó de conducir (lo cuál era comprensible ya que llevaba muchísimas horas y estaba entumecido), se cambió de sitio rápidamente con Louis.

-Ahora le toca el turno a Louis. Él, el agente y Liam serán los que vayan conduciendo a ratos.- dijo Harry sentándose en uno de los sofás.

-Guay. Espero que sea cómodo pasar varios días aquí, es decir, yo me conformo con poco, pero nunca antes he estado "viviendo" sobre ruedas.- dijo Aly, sentándose en uno de los sofás junto a su amigo.

-Pues te advierto, monina, que no va a ser demasiado agradable, puede que hasta tu espacio se vea invadido por ésos cuatro peleles y éste buenorro que te está hablando.- dijo Harry sonriendo a medias y señalando su propio cuerpo entero con las manos abiertas, moviendo las caderas y remarcando la palabra "buenorro" con un tono de voz coqueto.

-¡No me llames monina! ¡Y más quisiérais vosotros cinco, panda de frikis, invadir mi espacio personal!- se burló Aly golpeando cariñosamente el hombro de Harry.

-¡Oooooh! ¡Preferiría morir a invadir tu espacio personal, pequeña idiota!- añadió el cantante devolviéndole el golpe.

-¡Soy más mayor que tú, así que lo de pequeña te lo guardas para Brianna!- chilló Aly divertida y con coquetería.

-Justo.- añadió Zayn pasando por delante de ellos.

-Y vosotros tres.- intervino Liam frunciendo el ceño y señalando a Harry, Aly y Zayn.-Dejad de juntaros, a saber si maquináis otro complot contra mí cómo el de ayer en la playa para volcar mi colchoneta.-

-Tranquilo, tranquilo, Aly y yo ya no ayudaremos más a Harry en sus planes malvados contra ti...- sonrió Zayn poniendo una mano en el hombro de Liam.-Si éso, lo ayudaremos sólo con sus planes de conquista de Brianna, ya que Aly la ha nombrado...-

Harry se sonrojó un poco, el puente de su nariz también adoptó un tono rosa rojizo.

-¡Dejad ya de mencionarla! ¡Éso debería ser al revés! ¡Yo no hablo de chicas a las que beso con mis amigos, las chicas a las que beso hablan de mí con sus amigas!- exclamó tratando de que no le temblara la voz, y lo consiguió, aunque sus rubores no descendían.

-Te estás poniendo rojo.- dijo Liam cruzándose de brazos.

Harry se palpó las mejillas.

-Claro, ¿no véis el calor infernal que hace aquí? ¡Poned el aire acondicionado o algo! Ésto más que una motorhome parece un horno.- se quejó el cantante más joven, con aires de suficiencia aunque voz temblorosa.

-Admítelo, te gusta porque sóis cla-va-di-tos.- lo picó Zayn dándole toquecitos con el dedo índice en un hombro.

-¡Para de una vez!- exclamó molesto.

-Ésto es por lo de antes. Nos asustaste demasiado con ésa broma. Déjanos divertirnos un poco.- sonrió maliciosamente Liam.

Harry gruñó entre dientes.

-¿De qué habláis?- preguntó Niall acercándose dando saltos.

-De los sentimientos amorosos de Harry.- respondió Zayn.

-Oh, ¿Harry tiene de éso?- preguntó Niall bromeando.

-¡Iros por ahí!- Harry se cruzo de brazos, tratando de reprimir una sonrisa.

-En éso estamos, de hecho estamos en movimiento.- repuso Liam señalando una ventana por la que veían la carretera y el paisaje.

Harry sonrió a medias y resopló.

-Vamos Harry, algún día tendrás que sentar la cabeza y enamorarte en serio, ¿no?- preguntó Zayn con una pequeña porción de esperanza en su voz.

-Claro, algún día... Pero hoy no.- rió el cantante.-Y el día que lo haga, será la chica más perfecta del mundo.-

-El problema es que a ella la consideras la chica más perfecta del mundo.- sonrió Niall.

-Porque es que sóis clavaditos.- rió Aly.

-Tal para cuál.- añadió Liam.

-Me voy a dormir.- zanjó Harry retirándose.

Zayn, Aly, Niall y Liam se miraron entre ellos y se encogieron de hombros.

-Y bueno, supongo que durante los conciertos yo me quedaré esperando en un extremo del escenario, a lo amiga orgullosa de sus compis.- dijo Aly poniéndose aún más cómoda en el sofá, entero para ella ahora que Harry se había levantado.

-Exacto.- sonrió Zayn.

-Vale, sabré cumplir con ése papel.- añadió la chica.

-No es un papel, es la realidad.- dijo Liam alborotándole la melena larga y rubia.

Harry, por su parte, había escalado hacia su litera y había sacado el móvil de debajo de su almohada. Se acomodó en la cama, boca arriba, y miró su extensa agenda de contactos. Bajó hasta la letra "B" y vislumbró el nombre de Brianna cómo si fuera la palabra más hermosa del mundo. Tocó sobre el contacto y le aparecieron las opciones de llamar, bloquear y enviar un mensaje. Una sonrisa se formó en los labios del cantante. Su pulgar osciló sobre la opción de "Llamar" mientras gotitas de sudor caían por su frente lisa. Se mordió el labio inferior, retiró el pulgar del móvil y lo apagó, dándose la vuelta en la cama y cerrando los ojos con fuerza, cómo si quisiera atrapar el sueño para dejar de pensar en todo lo que le rodeaba. Especialmente a cierta chica que estaba en la otra punta del país, antes de que todas las chicas con las que había estado pasaran por su mente a la velocidad de la luz. Su sentido de la lógica tenía razón; nunca podría enamorarse de verdad. Iba de flor en flor. Y así sería por los siglos de los siglos. No quería hacerse ilusiones con Brianna. ¿Por qué iba a ser ella una excepción?

-¿Por qué iba a ser ella una excepción?- susurró suspirando y abrazándose a sí mismo, recostado en su cama y mirando la pared.

-¿Y por qué no iba a serlo?- preguntó la voz de Louis detrás de él.

Harry se giró sorprendido y suspiró de nuevo.

-Louis...- acto seguido abrió los ojos.-¡¡Louis!! ¡¿Quién está al volante?!-

-Liam, Liam está al volante, tranquilo. Necesito ir al baño y él se ha ofrecido a conducir mientras voy. Y al pasar por aquí te he oído decir éso.- Louis se apoyó en la litera de su amigo.-¿Quieres hablar?-

-Quiero dormir.- suspiró el chico de rizos castaños, se le notaba tristeza y cansancio en la voz y la mirada. Y también algo de desesperación. ¿Pero era por no poder dormir o por pensar en...?

-Brianna te gusta, y mucho, reconócelo ya.- dijo Louis.

-Me han gustado muchas chicas y he salido con todas ellas. Con lo que también he cortado con todas ellas. Soy Harry Styles, ¿vale? No puedo estar con una sola chica de manera fija. No es mi naturaleza.- exclamó el joven, acto seguido se dió la vuelta de nuevo en su cama y le dió la espalda a Louis.

-Es muy triste lo que dices.- suspiró Louis resignado, y sin decir nada más, se fue al baño.

En cuánto se alejó, Harry miró hacia la zona dónde antes había estado Louis de reojo, y suspiró de nuevo, dándole la razón a su amigo. Era muy triste lo que decía. Era muy triste que él fuera así.

Pasaron más horas, el camino hasta la siguiente ciudad era muy largo y de nuevo les tocaría pasar la noche en la carretera. Se detuvieron en un aparcamiento al aire libre, estaba vacío a excepción de unos pocos coches aparcados y alguna que otra caravana. Su motorhome se salía de los aparcamientos de lo larga y ancha que era, pero a primera hora de la mañana saldrían. Aly y Niall abrieron una de las puertas y se sentaron en ésta, con los pies apoyados en el suelo y sintiendo el aire que desde el día anterior no habían notado. La brisa movió suavemente los cabellos lisos y rubios de Aly y la joven apoyó su cabeza en el hombro de Niall.

-Qué bonito.- suspiró Niall.-Me encanta cuándo el cielo se pone con éstos colores.-

-A mí también.- repuso la chica, sin quitar su cabeza del hombro derecho de Niall.-Es precioso.-

-Más preciosa eres tú.- Niall la miró y le guiñó un ojo.

-¡No te pongas pasteloso!- bromeó ella alborotándole el pelo con suavidad.

-Vale, vale, perdona.- sonrió él rodeando los hombros de Aly con un brazo.

Estuvieron un rato en silencio, Aly mordiéndose el labio inferior con la mirada gacha, y su cabeza aún apoyada en el hombro de su chico. Quería formularle una pregunta a Niall. Una pregunta que había deseado hacerle desde el primer día que se conocieron. Y no, no era si fingía su obsesión por Nando's. Nerviosa pero a la vez curiosa por la seguramente estúpida pregunta, tomó aliento y...

-Niall...-

-¿Mmm?- preguntó éste sin moverse, aún mirando el cielo dorado.

-Quiero preguntarte algo.- dijo ella en tono suave. Su voz siempre sonaba dulce (salvo cuándo se enfadaba, hacía una pataleta, rechazaba algo, se sorprendía... en fin) pero aquella vez lo sonó más que de costumbre, lo cuál sorprendió a Niall.

-¿Qué es?- dijo apartándose un poco para mirarla.

-Algo... Que quise preguntarte desde el día en el que nos conocimos.- añadió ella rascándose la nuca con suavidad y procurando que aquél momento no se volviese incómodo.

-¿Por qué te dejé la notita en la taquilla?- probó Niall.

-Nop.- negó Aly.-Éso obviamente lo hiciste para atraer mi atención.-

-¿Por qué me puse chulito en la cafetería?- lo intentó de nuevo.

-Tampoco.- sonrió Aly.-Ya me contó Zayn hace tiempo lo de tus problemas de autoestima.-

-¿Por qué no te di un bofetón cuándo me tiraste la Coca-Cola en la cara?- trató de adivinar Niall otra vez.

-No.- la chica rió.-Sé que no pegarías a una chica y por éso sabía que no me harías nada.-

-Entonces, ¿qué pregunta es?- el rubio se encogió de hombros.-Si es sobre el día en el que nos conocimos y no tiene que ver con nada de éso...-

-En realidad es mucho más simple que éso.- Aly suspiró y dijo algo que, seguramente, en su momento se habrían preguntado muchas otras personas.-¿Por qué te fijaste en mí?-

Niall parpadeó y su sonrisa se achicó un poco hasta quedar en una boca entreabierta. La cerró y la entreabrió de nuevo, parpadeando sus ojos azules mientras bajaba un poco la cabeza, confuso. Se veía adorable, pero aún así Aly quería conocer una respuesta, y una respuesta sincera. Niall la miró con timidez.

-¿Ésa era la pregunta?-

-Sí.- asintió ella, suave pero firmemente.-Me gustaría que me respondieras.- añadió con dulzura.

-Eh, bueno...- Niall se rascó la nuca, luego se frotó el pelo y finalmente apoyó su mano en su propio hombro derecho.-¿Por qué quieres saberlo?-

-Niall, no tendría ninguna lógica; un cantante multimillonario y amado por medio mundo que se fije, así cómo así, en una chica cualquiera. Nada más entrar tú y los chicos en el insti ya me guiñaste un ojo. Y es imposible que te fijases así cómo así en mí, con sólo mirarme de reojo y ya gustar de mí.- se explicó Aly.-Nada más verme ya me guiñaste un ojo... Y yo sinceramente no tengo una opinión concreta sobre el amor a primera vista.-

Niall soltó el aliento y se quedó mirando al horizonte.

-Lo cierto es que es una buena pregunta. Nunca me imaginé que la harías.-

Aly quiso dar marcha atrás.

-Oh, oh vaya, lo siento mucho, Niall, y-yo si te he ofendido con la pregunta...- empezó a decir, preocupada y arrepentida, llevándose las manos a la boca.

-¡No, no! ¡Qué va! Tranquila, mujer.- la tranquilizó él con una sonrisa.-No me ofendes, para nada. Yo sé que nos queremos y que ahora mismo estamos en un momento muy feliz de nuestra relación. Simplemente que nunca imaginé que me harías ésa pregunta.-

Aly se relajó, se había tensado mucho unos pocos segundos atrás con la respuesta de Niall. Sus hombros cayeron en picado en señal de tranquilidad, y soltó un largo aunque flojo suspiro de alivio.

-¿Y bien?- dijo.-¿Te importaría responderme? Sólo quiero saberlo, al fin y al cabo nos incumbe a ambos. Quiero saber por qué motivo estamos dónde estamos. Qué te hizo fijarte en mí...-

Niall suspiró con la cabeza bajada y volvió a levantarla para mirar de nuevo al horizonte dorado y naranja.

-Lo cierto es... Que no te conocí ése día.- mencionó en tono neutro.-Ya sabía de ti antes de verte en el insti por primera vez.-

Aly parpadeó, confundida.

-¿Cómo dices?- preguntó sin comprender.

-Verás, sé que suena raro, pero... así es.- explicó Niall.-Te cuento: cuándo los chicos y yo hicimos los donativos para el instituto, yo tenía curiosidad por saber con qué alumnos iba a relacionarme, así que, una tarde que los chicos y yo estábamos cerrando un acuerdo con el director, le pregunté si podía mirar las fichas de los alumnos con su ordenador.-

-Empiezo a entender.- dijo Aly asintiendo lentamente con la cabeza.

-Y, en fin, él tiene las fotos y perfiles estudiantiles de todos los alumnos del insti. Empecé a revisarlos, quería aprenderme caras, nombres, ver con quién me iba a juntar durante el próximo curso. Todos parecías simpáticos en vuestras fotos de anuario, había algunos con cara de "¡Hola, seamos amigos!" otros con cara de "Hola, soy rebelde y paso de todo," unos pocos tenían cara de "¡Hola! ¡Somos los empollones con gafas del insti!" unos cuántos con cara de "Hola, yo marco tendencia y soy popular." Y entonces me detuve en tu foto. Leí tu nombre; Alyson Willson. Vi tu foto. Salías tan preciosa, no soy superficial pero tu mirada me mató. No se trataba del color de tus ojos, ni el tamaño ni la forma, sino tu mirada, serena y pura. Y me fijé en tu cara. Tu cara no decía ninguna frase de las que mencioné antes. Tu cara decía "Hola, soy simplemente yo misma." Me enamoré de ti, es decir, de cómo salías en ésa foto, porque no te conocía ni nada... Pero tu mirada era la más pura, sincera y hermosa que había visto en toda mi vida. No sé cómo explicarlo... Era sólo una foto, pero me traspasó el alma, salías tan viva, imponente, magnífica, tan decidida y sonriente, con una determinación en la mirada...-

Aly se iba sonrojando, con una pequeña y disimulada sonrisa cerrada en sus labios y sus ojos azules brillando.

-Me enamoré de ésa tal Alyson Willson que salía en la foto. Así que en cuánto te localicé en el insti, no dudé en guiñarte un ojo. Luego ya localicé tu taquilla, te puse la notita y ahí empezó todo...- explicó con aire melancólico, sorprendiéndose de todas las cosas que habían pasado desde entonces.

Aly asintió con la cabeza gacha, y miró a Niall.

-¿Puedo hacerte otra pregunta?- dijo sonriendo dulcemente.

-Claro.-

-¿A Harumi que cara le viste?-

Niall se echó a reír. Cuándo paró, miró a Aly con ternura y alegría.

-A ella es de las que le vi cara de "¡Hola, seamos amigos!"- respondió el cantante sonriendo ampliamente.

Aly hizo un gesto gracioso, moviendo la cabeza horizontalmente mientras elevaba los ojos y sonreía.

-Bueno... Sin duda la tiene.- le dió la razón a Niall.

-Al igual que tú tienes cara de "Hola, soy simplemente yo misma."- dijo Niall apoyando su frente con la de Aly.-Me enamoraste en ésa foto, tu mirada era bellísima... Y lo sigue siendo. Por éso te tiré los tejos en el insti. A partir de ahí se desarrolló todo.-

-Conque había una historia detrás de la historia...- masculló Aly divertida.

Ambos se dieron un suave beso en los labios y se separaron. Niall siguió hablando.

-Hoy en día sigo bendiciendo aquél instante en el que decidí mirar las fichas de los estudiantes con el ordenador del director, mientras él hablaba con los otros cuatro. Luego los chicos también las miraron, pero las vieron todas así que no se fijaron demasiado en la tuya. Ni en la de nadie. Yo, en cambio, no las vi todas... Al llegar a la tuya, no quise ver más. Decidí que no necesitaba ver más. Con haberte visto, sólo en una sencilla foto, ya había decidido que aquella estancia en Blue Moon High iba a ser increíble. Así que no quise ver más fichas de alumnos.- se expresó el cantante.

Aly soltó una risita.

-Tenías razón.- dijo.

-La tuve. Nunca en mi vida he sido tan feliz.- añadió Niall acercándose a ella para besarla otra vez.

En ése momento Zayn salió de la motorhome, pasando entre la pareja de rubios sentados.

-¡EH, TORTOLITOS!- gritó con su voz melodiosa y alegre.-¿Contemplando la puesta de sol?-

-Sí.- respondió Aly.

Liam, Louis y Harry salieron tras Zayn.

-¿Os importa si nosotros cuatro nos acomplamos, así, en plan película americana con toda la panda de amigos juntitos?- se mofó Zayn sonriendo y gesticulando.

-En absoluto.- sonrió Aly.-Éso ni se pregunta.-

Los cuatro morenos se sentaron en el borde de la motorhome junto a la pareja, y los séis juntos, vieron terminar la puesta de sol, disfrutando de los colores rojos, naranjas y rosas con los que el cielo se teñía de manera espectacular.

~~~

-¡Despertad, panda de vagos!- chilló Zayn, que aquél día era el madrugador, sentado en su cama y poniéndose unos calcetines grises

-Me cago en la leche...- masculló Louis, despertándose.

Aly se revolvió en su cama. Ella compartía litera con Zayn. Él dormía en la de arriba y ella en la de abajo, así que los gritos de Zayn le llegaban cómo truenos desde encima suya.

-Calla, chico malo de Bradford.- bromeó aún medio dormida, con voz pastosa.

-Louis, ¿puedes ver si hay algún monstruo debajo de mi cama?- bromeó Zayn mirando al mayor del grupo, el cuál se frotaba sus ojos azules, viéndose gracioso con su cabello castaño despeinado.

-Louis, ¿puedes ver si hay algún idiota encima de mi cama?- rebatió Aly dándose la vuelta de nuevo.

-Muy aguda.- sonrió Zayn asomando la cabeza bajo su litera para observar a Aly. 

Ésta le daba la espalda, pero aún así, se sintió observada. Se giró y se sobresaltó al ver la cabeza de Zayn con una mueca aterradora (aunque divertida), con los ojos muy abiertos y la lengua colgando.

-¡Deja de hacer éso!- exclamó apartando con suavidad la cara de Zayn con una de sus manos.-Es escalofriante.-

-De éso se trata.- bromeó el cantante de pelo negro incorporándose de nuevo en su cama.

-Son las siete y media.- repuso Louis tras mirar el reloj que escondía en los pies de la cama.-No, no, son las ocho menos diez.- le quitó la parte de atrás y lo puso en hora.-Éste reloj va muy retrasado.-

-Cómo el cerebro de Harry.- comentó Zayn sentado en su litera.

Un cojín aterrizó sobre la cara de Zayn, lanzado por el cantante de rizos castaños.

-¡Ay! ¡¿Pero tú no dormías?!- le gritó a Harry.

-¿Con las voces que has dado antes? Imposible.- repuso Harry moviéndose adormilado en su cama.

-Últimamente tienes una manía con arrojarme cojines a la cara mientras estás medio dormido... Con ésta ya va la segunda vez desde que empezamos el viaje.- rió Zayn bajando de su litera.

-Bueno, vayamos a desayunar.- suspiró en tono resignado Louis.

Aquél día el desayuno lo tuvo que servir Harry, también cómo castigo por la pesada broma del día anterior. Más tarde estuvieron viendo la tele, riendo y comieron, habían preparado una deliciosa pizza que partieron en séis trozos y comieron uno cada uno. Cómo éso era muy poco, también comieron ensalada y unas pocas patatas fritas que pidieron en un McDonald's con servicio McAuto, para pedir directamente desde el vehículo.
Después de comer durmiendo la siesta, todos menos Aly y Zayn, que eran, posiblemente, los más enérgicos. Estuvieron en el sofá viendo películas, aunque con el volumen muy bajo para no despertar a los otros cuatro bellos durmientes, cómo ambos los habían denominado en varias ocasiones mientras veían las películas. También aprovecharon los dos para hablar por teléfono con sus respectivos padres y hermanas.
Finalmente el agente que conducía llamó a Zayn para que fuera al volante para hablar con él un momento. Aly se quedó viendo acabar una de las películas y terminándose las pocas palomitas que quedaban en el bol. Zayn volvió sonriendo y despertó a sus amigos de la siesta.

-¡Niall! ¡Louis! ¡Harry! ¡Liam!- los iba llamando según los agitaba para despertarlos.

Los cuatro lo miraron, somnolientos y algo malhumorados.

-¿Qué pasa, Zayn?- preguntó Harry, durmiendo sobre la litera de Liam.

-¡Ya casi hemos llegado! Estamos a cinco minutos de nuestro destino. De momento no podemos saber si dormiremos en la motorhome o en un hotel.- informó Zayn.
-¿En serio?- sonrió Niall asomando por encima de Louis.-¡Genial! Ya empezaba a aburrirme de estar tantas horas aquí metido... Yo necesito sentir la brisa.-

-Anda, mira, cómo los perritos.- bromeó Harry enfrente de él.

El rubio frunció el ceño fingiendo una mueca de enfado.

-Además, tampoco es que ésta caravana haya sido un lugar demasiado cómodo y apropiado para tener lo que se dice "espacio personal."- farfulló Liam, en la litera de abajo de Harry, mientras Zayn se retiraba para ayudar a Aly a recoger los bols de palomitas y aperitivos.

-Sí, claro, lo que tú quieres es evitar que los demás podamos ver cómo duermes abrazado a la almohada.- sonrió Niall apoyando su barbilla sobre sus propias manos, las cuáles estaban reposando sobre el colchón.

-Ja-já, muy gracioso, rubio.- ironizó el cantante de ojos color café.-Anda y vete a freír cucharas.-

Todos empezaron a sacar sus maletas y vaciar sus armarios de la motorhome, ya que si un caso debían finalmente acudir a un hotel, llevarían adelantado el trabajo de llenar sus maletas con su ropa.
Finalmente dejaron atrás la monótona vista de campo y carretera, para empezar a adentrarse entre edificios y tiendas, acababan de llegar a otra ciudad del estado y enseguida distinguieron a Directioners que gritaban al ver pasar la motorhome de sus ídolos.

-¡Qué bonito es todo! ¡Fíjate en las palmeras!- gritó Zayn pícaro, dándole un codazo a Harry.

-Creo que voy a cogerles manía y todo a las palmeras, últimamente vemos demasiadas.- se quejó el más joven, atusándose los rizos castaños.

-California está lleno de palmeras, deberías saberlo ya que hemos venido un par de veces.- dijo Niall mirando a su amigo con sus sonrisa de siempre.

-Y tanto, creo que es el estado de América con más palmeras.- exclamó Harry mirando por la ventana y encontrándose palmeras en cada centímetro de su campo de visión.

Iban saludando a las Directioners que chillaban, estando a los bordes de la carretera. Algunas hasta corrían detrás de la motorhome, aunque se acababan agotando.
Una vez que se detuvieron en el parking preparado para la motorhome, subieron más agentes y mánagers y les dijeron la decisión final: debían ir a un hotel. Los séis jóvenes bajaron y una oleada de Directioners que había rodeado la motorhome salió a su encuentro. Todas recibiron autógrafos, fotos y abrazos de los cinco chicos, y muchas de ellas querían más que a nada en el mundo conocer a la guapa novia de Niall Horan. La felicitaron por su voz, se declararon fans suyas y le dieron mucho ánimo para seguir con el concurso, además de recalcarle la suerte que tenía por estar con Niall y que pasaría a formar parte del grupito famoso al que pertenecían Perrie Edwards y Eleanor Calder, ya que algunas Directioners creaban grupos para adorar a las novias de sus ídolos.
Sin más, los séis cogieron sus maletas, subieron a la limusina y en un periquete habían llegado. Era un hotel enorme y tenía pinta de tener un ambiente muy confortable.
Entraron, era precioso aunque les gustaba más el primero que habían tenido en aquél viaje. Pero daba lo mismo, el caso era poder estar cómodos antes del concierto. Se dirigieron a recepción y tras rellenar varios papeles y hasta firmar autógrafos para la recepcionista, pudieron dejar sus maletas en un carrito para que uno de los conserjes las subiera a su habitación.

-Por el momento no subiremos a nuestra suite. Debemos ir a saludar a nuestras fans de por aquí, firmar discos, y, cómo no, ensayar aunque sea un par de veces.- explicó Louis haciéndose cargo de la situación cómo la mayoría de las veces.

Fueron a un centro comercial lleno a rebosar de Directioners, tanto chicas cómo chicos. Los cinco amigos se sentaron en una larga mesa para firmar discos y darles dos besos a sus fans, mientras que Aly les hacía las fotos a las Directioners con los móviles que ellas mismas le entregaban para ser fotografiadas con los chicos. Aly caía bien a muchísimas Directioners, la mayoría de ellas compartían la idea de que era la típica novia dulce, guapa y simpática del famoso multiexitoso. Aunque ella no era sólo la novia de Niall Horan; era la mejor amiga de los cuatro miembros restantes. Casi todas las Directioners lloraban al acercarse a sus ídolos y ver cómo les firmaban los discos, pero lo que Aly no se esperaba era que algunas lloraron también al acercarse a ella. Unas pocas hasta la abrazaron y le dijeron que las había hecho llorar con su preciosa voz en el concurso de música en el que Aly participaba. La joven estaba contentísima con todo aquello, saber que tenía "fans" la emocionaba muchísimo y se mostró dulcísima con todos los que le pedían un autógrafo, abrazo o foto.

Tras varias horas con las fans, los séis fueron al backstage de los ensayos de la ciudad. Con Aly hablando por teléfono de nuevo con su familia y con Harumi, los cinco amigos ensayaron las canciones que al día siguiente cantarían. Al acabar dieron vueltas por la ciudad y vieron tiendas y lugares preciosos. No regresaron al hotel hasta las siete y media de la tarde, y a decir verdad, ya estaban agotados.

-Llevamos todo el día por ahí, es casi la hora de cenar y aún ni hemos pisado nuestra suite del hotel.- se quejó Zayn haciéndose crujir la espalda mientras caminaba por un pasillo junto a Aly y los cuatro chicos.

Entraron en la bonita suite. Estaba maravillosamente decorada y tenía un aspecto acogedor y lujoso. Harry se dejó caer en uno de los mullidos sofás.

-¡Ésto sí que es vida!- exclamó estirándose, cansado.

-De aquí a unos minutos bajaremos a cenar al restaurante del hotel, ¡y mañana de concierto!- gritó Louis alegremente.

-Qué ganas de ver la cena que el director de éste hotel ha preparado para nosotros.- añadió Liam.

-Es de muy alto nivel, así que arreglaos bastante.- advirtió Louis antes de meterse en el baño para ducharse.

Todos los demás descansaron unos instantes en los cómodos sofás y luego se dispusieron a asearse, vestirse y arreglarse para la cena que estaba a punto de tener lugar en la planta baja del hotel. ¿Qué les depararía lo que quedaba de aquél día, y el siguiente con el concierto?

jueves, 1 de agosto de 2013

82- Confusiones californianas

Al día siguiente, Niall se despertó notando una gran ausencia: su novia no estaba en la cama. Se incorporó y miró alrededor, rascándose la cabeza. Fue al salón del apartamento y vió que en el sofá había una suave manta negra, pero ni rastro de la chica. Confundido, se metió de nuevo en su dormitorio y se vistió. Salió de la estancia y miró por los pasillos. Bajó las escaleras y se acercó a recepción.

-Buenos días, ¿cuáles son las áreas comunes del hotel?-

-Hay muchas, entre ellas tiendas, restaurantes, terrazas al aire libre, todo ello perteneciente al hotel. A éstas horas el pequeño bar de ése pasillo a la derecha es el más frecuentado, ya que allí sirven desayunos, pero si le apetece desayunar en su habitación puede recurrir al servicio de habitaciones para que le suban la comida...- explicó la mujer.

-No, no, gracias, era sólo por saber.- la interrumpió Niall con una amable sonrisa. Se alejó y fue por el pasillo indicado. Salió al exterior, admirando los patios del hotel, y vió un pequeño bar cerca de la piscina del hotel. Entró y vió que el hotel tenía numerosas estanterías blancas con libros para decorar, ventiladores en el techo y bonitas sillas y mesas.
Empezó a buscar a su chica con la mirada y finalmente la vió sentada junto a una de las estanterías, sobre su mesa había un plato con un cruasán y varias galletas y un vaso de porcelana lleno de humeante café. Niall se acercó a la mesa y se sentó en el asiento frente a su novia.

-Hola guapa. ¿Qué haces aquí tan temprano? Son sólo las nueve y media, hoy podíamos dormir hasta que quisiéramos.- preguntó sonriente.

Aly lo miró malhumorada. Niall se dió cuenta de las profundas ojeras que había bajo los bellos ojos azules de su novia. Aly agarró el cruasán y le dió un mordisco tan fuerte que arrancó la mitad.

-¿Ocurre algo?- se preocupó el cantante.

-Niall, te quiero mucho pero debo decírtelo alta y claramente: ¡roncas cómo un jabalí!- exclamó la joven al terminar de masticar el cruasán.

-¿Qué?- preguntó Niall alzando una ceja.

-¡No puedo dormir contigo! Ya te metí una vez un trapo en la boca para que no roncaras, pero tú sigues... ¡Y anoche creo que se te oía desde Nueva York! ¡Y éso que está en la otra punta del país!-

-¡Tranquila, tranquila!- dijo Niall sonriendo aunque bajando las cejas.-¿Dónde has dormido?-

-En el sofá. Suerte que es largo y cómodo...- suspiró la rubia.-Y desde el salón también se oían tus ronquidos, pero al menos amortiguados porque cerré la puerta de nuestro dormitorio.-

-Ah, lo siento tanto...- Niall bajó la mirada.

-No te disculpes, no es culpa tuya.- se apresuró a contestar ella.-Pero a éste paso no sé si podremos seguir durmiendo juntos, es decir... ¡No soy capaz!-

-Harry colecciona tapones para los oídos, están sin tocar, quizás...- Niall se calló al ver la expresión sombría y sarcástica de su novia.

-Niall... No me importa que ronques, ¡lo que me importa es no poder dormir!-

-¡Vale, vale, me acostaré de lado que así ronco menos!- exclamó el joven.-O si no, puedes ponerme de nuevo trapos en la boca.-

-No se trata de éso, Niall.- Aly suspiró.-Olvídalo. ¿Una galleta?- arrimó el plato hacia el otro extremo de la mesa.

Niall sonrió a su novia, cogió una galleta y la mordió con agrado.


-¡ARRIBA, CHICOS!- gritó Louis entrando en el dormitorio de Harry y Zayn y dando sonoras palmadas con las manos.

El moreno se dió la vuelta en la cama: el de rizos castaños se tapó la cabeza con el cojín de su cama.

-Louis, eres peor que ése gallo que quiquiriqueaba a las 6 de la mañana en Tennessee.- protestó el más joven con su cabeza metida bajo el cojín de color rojo.

-Ah, la gira por Tennessee, qué buen viaje.- sonrió Louis con las manos en las caderas y asintiendo con aire soñador mientras sonreía.-¡VENGA, LEVANTAOS!- volvió a gritar.

Se acercó a la cama de Zayn y lo destapó por completo, dejando al descubierto su torso desnudo y sus pantalones de pijama negros.

-Hoy es día de playa, ¿recordáis?- siguió diciendo Louis.

-Aún así, podemos ir a cualquier hora.- contestó con voz adormilada Zayn, estirando su mano hacia abajo en busca de la sábana blanca.

-Mejor si vamos ahora. Iré a despertar a Liam, ¡espabilaos!- chilló Louis con aire alegre mientras salía de la estancia.

A Zayn se le cayó su brazo derecho de la cama y se le quedó colgando, y Harry se destapó la cabeza, tiró el cojín rojo con el que se la había tapado por los aires y volvió a apoyar su mejilla sobre la almohada blanca. El cojín cayó sobre la cara de Zayn.

-¡Ayyy!- se quejó éste medio soñando, y de unos bruscos manotazos se retiró el cojín rojo de la cara.

Louis entró en el dormitorio de Liam. Al verlo durmiendo tan plácida y cómodamente sonrió con ternura y acto seguido gritó a pleno pulmón:

-¡¡¡PAYNEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!-

Liam dió un bote, perdió el equilibrio y fue hacia su izquierda, cayéndose de la cama.

-¿Qué pasa contigo?- se enfadó sentado en el suelo, frotándose un ojo.

-¡Que hoy hay que ir a la playa! Toma ejemplo de Aly y Niall, ellos ya se han levantado. Aunque posiblemente estén desayunando.- murmuraba Louis saliendo del dormitorio de Liam.

-¡Oye, pero ayúdame a levantarme por lo menos!- protestó Liam somnoliento y aún sentado en el suelo.

Louis, ignorando a su amigo, cogió el teléfono por cable del salón y marcó un número. Se pegó el teléfono a la oreja y admiró las vistas que tenía el apartamento del hotel.

-¿Hola? ¡Servicio de habitaciones?- preguntó al notar que descolgaban.-Lleven a la suite número 379 una bandeja de magdalenas, por favor, zumo de naranja natural...-

Harry le quitó el teléfono.

-¡Un café con extra de cafeína!- vociferó poniéndose el aparato en la oreja.-Y unas galletitas de ésas con pepitas de chocolate.-

Louis le arrebató el teléfono de nuevo, fulminándolo con la mirada. Se lo puso de nuevo en la oreja.

-También unas tortitas con sirope de caramelo... Agua mineral... Y una zanahoria, cruda, por favor. Gracias.- colgó el teléfono poniéndolo en su sitio y se giró.

Harry se había sentado en el sofá y se atusaba los rizos con galantería.

-¡Pero ve a ponerte el bañador, corre!- le gritó a Harry.

Éste se levantó a toda prisa y se precipitó hacia el cuarto que compartía con Zayn.


-Bien, estaba todo delicioso.- dijo Niall limpiándose la boca con una servilleta.-No recordaba que la receta de los brownies de ésta ciudad fuese tan buena.-

-Niall, te has comido diez galletas, dos brownies enormes y todo un vaso de zumo de melocotón. ¿Dónde lo echas?- preguntó Aly sonriendo.

-Hm... ¿En el váter?- preguntó Niall desviando la mirada para luego mirar a su novia de nuevo.

-No.- rió Aly.-Me refiero a que no engordas.-

Ambos se levantaron y salieron de la cafetería agarrados de la mano, sintiendo la brisa y observando con ganas el agua azul de la piscina del hotel.

-Es lo que tiene bailar tanto.- se jactó Niall.-Todo lo que como lo pierdo bailando... Aunque... Muchas directionators me llaman gordo, y por éso también intento hacer algo de ejercicio.- bajó la mirada, con los ojos cristalinos.-No es un secreto para nadie que de los cinco chicos de la banda, yo soy el que más haters posee.-

Ambos se detuvieron y Aly miró a Niall. Frunció los labios mientras bajaba las cejas y le acarició la cara.

-Niall, ya sabes que por muchos haters que tengas, los chicos y yo siempre estaremos ahí para ti, además de tus miles de fans, eres querido por muchísima gente y por éso debes sentirte afortunado.- dijo levantándole un poco la cara para que él la mirara a los ojos.

Los grandes ojos azules de Niall iban cargados de lágrimas, el irlandés parpadeó.

-Y aunque ésa gente siga diciendo tonterías sobre tu persona, tú siempre serás absolutamente perfecto para mí.- concluyó ella dulcemente y con una leve sonrisa.

Niall sonrió al mismo tiempo que ella lo hizo y ambos se acercaron para besarse. Sus labios se unieron y se fundieron en un tierno beso, Niall acarició la espalda de Aly y pasó la mano por su lisa melena rubia. Aly siguió acariciando la cara de Niall y luego su cuello con una mano y su espalda con la otra, entonces Niall acarició su cintura y su beso se volvió más apasionado, con ambos sonriendo mientras se besaban. Aly llevó sus manos a los hombros de Niall y enredó sus brazos en su cuello. El chico la besó con ternura, pasión y dulzura a la vez, ambos moviendo sus labios y acariciándose. De nuevo sintieron ése deseo que sólo habían sentido una vez cuándo se besaron muy intensamente en casa de Niall, ambos sentían fuego en el pecho y se siguieron besando cuándo...

-¡BOMBA!- gritó un niño con unos kilos de más tirándose a la piscina y abrazando sus rodillas.

La salpicadura que provocó al chocar contra el agua fue tal, que todos los que estaban en ésa zona se vieron mojados o al menos levemente salpicados. Aly y Niall se separaron al notar varias gotas de agua fría chocando contra ellos.

-Vaya con el niño.- suspiró Aly frotándose el dobladillo de la camisa, la cuál tenía pequeñas manchas del agua.

Niall rió y ambos se miraron a los ojos, se sonrojaron al notar que de nuevo se habían besado de ésa manera. Se habían excitado, pero aún era muy pronto... ¿O no?
El móvil de Niall sonó, lo respondió después de sacarlo de su bolsillo, sin notar que le temblaba la voz.

-¿S-Sí?-

-¿Niall? Soy Louis. Hoy vamos a la playa, ¿recuerdas? Que al fin y al cabo adoramos las playas de California...-

-¡Louis! ¡Claro, claro, hoy es día de playa! Aly y yo subimos enseguida, ¡esperadnos allí!- Niall colgó el teléfono y lo guardó.-Aly, tenemos que subir, rápido, hay que preparar las cosas para la playa.-

Agarró a su novia de la muñeca y la arrastró tras de sí.
En tres minutos ya estaban entrando en el apartamento que les correspondía del hotel.

-¡Por fin llegáis!- exclamó Louis de pie, acto seguido bebió de un vaso zumo de naranja.

-¿Habéis pedido servicio de habitaciones?- preguntó Aly.

-¿Tú que crees?- rió Harry sentado en el sofá y mordiendo una magdalena.

Liam comía tortitas con sirope de caramelo, con cuchillo y tenedor, mientras se relamía los labios. Zayn y Harry seguían comiendo magdalenas y galletitas, mientras que Harry también bebía café.

-Nosotros ya hemos desayunado... Pero una magdalena es una magdalena.- rió Niall yendo hacia el carrito de plata que había subido algún trabajador del hotel. Sobre el carrito reposaban los alimentos.-¿Y ésta zanahoria?-

-La he pedido yo, obviamente.- Louis se terminó su zumo de naranja y la cogió, acto seguido le dió un buen bocado y esbozó una sonrisa cerrada.

-Ah...- Niall frunció el ceño y, tras coger una magdalena, se sentó en uno de los pequeños taburetes negros y acolchados que había al otro lado del sofá, alrededor de la mesa.

-Y hey, ¿no tenemos que esperar ahora dos horas antes de meternos en el agua?- preguntó Zayn dándole un sorbo a su vaso de zumo de naranja.

-Náh, con una hora basta.- Louis hizo un gesto con la mano.

-No, Zayn tiene razón.- dijo Aly acercándose al mayor.-Nos puede dar un corte de digestión.-

-¡¿Acaso quieres poner nuestras vidas en peligro, Louis?!- dramatizó Harry llevándose una mano a la boca con gesto teatral.

-¡VALE, VALE, ESPERAREMOS DOS HORAS!- tronó Louis desesperado.-Pero hoy a la playa sin falta.-

-Claro.- sonrió Liam.

Al acabar de comer se pusieron la tele y un par de horas después empezó a caer una fina llovizna. Louis, que estaba frente al cristal, se dió cabezazos contra éste.

-¡Tiene que ser una broma!- gritó.

Aly lo cogió de los hombros y lo retiró de las ventanas de la suite, llevándolo al sofá.

-Louis, tranquilo, parará pronto.- dijo sentándolo y acomodándose a su lado.

-¿Y si no es así? ¡Mañana debemos coger la motorhome! ¡Y hoy necesitamos relajarnos en la playa!- se quejó cómo si fuera un niño pequeño.

Aly suspiró y un mechón rubio de su flequillo hizo una onda en el aire.
Liam y Niall entraron por la puerta con una bandeja de plata con tapa, llevándola entre los dos. Sonrieron a Louis y dejaron la bandeja sobre la mesita, acto seguido Niall retiró la tapa y dejaron ver que en el interior de la bandeja había un montón de zanahorias frescas y crujientes.

-Para consolarte, Louis.- rió Niall dejando la tapa sobre la mesa.

Louis sonrió levemente y luego volvió a ponerse triste.

-Gracias... Pero chicos... Los próximos días estarán cargados de estrés, y hoy que podemos ir a la playa para relajarnos se pone a llover.- suspiró el mayor.

Niall y Liam asintieron también algo afligidos, Louis tenía razón.

-Es verdad, éstos próximos días habrá mucho estrés, aunque yo no tenga que actuar me lo contagiaréis...- suspiró Aly.-Y... Creo que iré a por algo que puede ser útil.-

Sin decir más, cogió su chaqueta con capucha para resguardarse de la lluvia (que era muy leve, tampoco necesitaba paraguas) y se fue de la suite.

-¿Adónde va?- dijo Harry saliendo del baño, acabado de orinar.

-Ha dicho no se qué de comprar algo.- le respondió Zayn, cruzándose de brazos.

Aly empezó a recorrer toda la ciudad, había memorizado algunos caminos del día anterior y confiaba en no perderse. Estaba decidida a comprar aquello, aunque fuese caro. Pero no sabía dónde lo vendían.
Media hora después, Niall llamó a Aly.

-Aly, ¿dónde estás? Llevas media hora fuera.- comentó el irlandés.

-Sigo buscando aquello que necesito.- respondió la chica mirando un escaparate.

-¿Pero qué es?- preguntó Niall apoyado en el cristal del apartamento que tenían en el hotel.

-No creo que vaya a decírtelo.- dijo ella.-Pero es algo que tú y yo necesitamos urgentemente.-

Niall abrió los ojos cómo platos, se sonrojó hasta la nariz y tragó saliva.

-¿Algo qué tú y yo... necesitamos?-

-Urgentemente.- repitió Aly.

-¿Pero... para qué?-

-Néh, ¡secreto!- gritó Aly. Acto seguido colgó y siguió tan alegre caminando por la calle.

A Niall casi se le resbaló el móvil de las manos.

-Chicos...- dijo girándose lentamente.-Aly está muy rara.-

-¿Y ahora te das cuenta?- se mofó Harry, acomodado en el sofá.

-No, no es por éso... Dice que va a comprar algo que ella y yo necesitamos urgentemente... Empiezo a...- Niall tartamudeaba, sonrojado.

-¡¡Hala, hala, qué ostia se ha metido ése!!- gritó Zayn dando botes sentado en el sofá, ya que estaban viendo en la tele el programa Vergüenza Ajena, en el que salían vídeos graciosos de personas cayendo o dándose golpes.

-¿Chicos? ¿Me estáis haciendo caso?- preguntó Niall cruzándose de brazos.

-Sí, sí, luego jugamos contigo.- lo ignoró Louis, completamente metido en el programa, haciendo un gesto con la mano, cómo si Niall fuese una mascota pesada.

Niall hizo un gesto con los brazos y con la boca entreabierta.

-Pero bueno...- suspiró.

Pasó otra media hora. Niall estaba muy nervioso y llamó de nuevo a Aly.

-¿Hola?- preguntó la chica.

-¿Otra pista? Porfi.- suplicó el irlandés tratando de no morderse las uñas. Se llevó una mano al pelo para frotárselo.

-Vale.- rió Aly.-Cómo ya te dije, es algo que ambos necesitamos, y ahora añado que lo necesitamos para ir a la cama. Básicamente serás tú el que lo use, pero será bueno para los dos.-

Niall dejó de frotarse el pelo y se quedó con la mano izquierda en la cabeza, abriendo sus ojos al máximo. Entreabrió la boca y susurró:

-E-entiendo...-

-Bueno, te dejo, voy a entrar en la farmacia, creo que lo venden ahí...- añadió Aly.

El móvil de Niall resbaló de sus manos y cayó al suelo. Al caer se colgó, y en la calle Aly se encogió de hombros, se guardó el móvil y entró en una farmacia.
Niall recogió su móvil del suelo, temblando. ¿Tan pronto? ¿No resultaría muy frío? Estaba incrédulo... ¡Pero no había duda!

-Eh, ya ha dejado de llover.- dijo Louis dirigiendo su vista al exterior.-Ahora sólo hay que esperar a Aly y los séis nos iremos a la playa.-

Niall corrió hacia el sofá, se puso ante sus cuatro amigos y gritó a voz en cuello:

-¡¡Aly va a comprar un condón!!-

Sus cuatro compañeros, sentados en el sofá, lo miraron extrañados y frunciendo el ceño.

-Niall, ¿acaso eres tú ahora el que fuma de la banda?- preguntó Harry mirando fijamente a su amigo.

-¡No, no, os lo juro! ¡Está más que claro!- chilló el rubio.

-A ver, ¿qué te ha dicho?- preguntó Louis.

-Que iba a comprar algo que los dos necesitamos para ir a la cama, que yo lo usaré pero que será bueno para los dos, ¡y que va a comprarlo en una farmacia!- exclamó Niall nervioso y sonrojado.

Los cuatro morenos se miraron entre ellos.

-¡¿Qué hago?!-

-Niall, tú la quieres, ¿no?- preguntó Zayn muy calmadamente.

-Sí pero...-

-Entonces prepárate, ¡porque ésta noche moj...!- Harry fue interrumpido por un collejón de Louis.

-No, no, chicos no lo entendéis. Yo la amo y claro que la deseo, pero... ¡no me siento preparado! Y sería todo tan frío... Hacerlo así, porque sí...- Niall empezó a caminar de un lado a otro.-Además, hoy nos hemos vuelto a motivar besándonos cerca de la piscina de aquí mismo, y todo lo que me ha dicho... ¡Está más que claro que lo que va a comprar es un condón, pero...! ¡¿Qué hago?! No quiero perder mi virginidad tan pronto, ¡pero tampoco quiero rechazarla! Porque si la rechazo se pensará que no la quiero, pero sí la quiero sólo que aún no estoy preparado...-

-¡Para!- Louis lo agarró de los hombros para que dejara de caminar dando vueltas por todo el lugar.-Respira. Piensa. ¿No te has excitado con ella por algo?-

-No querréis que me ponga hablar de sexo ahora, ¿no?- preguntó Niall haciendo una mueca.

-Sólo haz frente a la situación, todo hombre desea hacerlo, ¡vas a parecer homosexual si la rechazas, porque además es bien guapa!- dijo Zayn.-Tiene buen cuerpo, aunque nunca lo muestre, y además es simpática, leal, amable, y le gustan los videojuegos... ¡Varios chicos del insti babean por ella!-

-Sabes mucho, ¿no Zayn?- se rió Louis.

-Es lo que tiene ser un cotilla y querer conocer a casi todos los chicos del insti para que me hagan favores cómo ayudarme con los deberes a cambio de alguna propinilla...- Zayn se hizo el inocente.-Y con ayudarme con los deberes me refiero a dejárselos para que me los hagan ellos y luego pagarles dinerillo...-

-¡Míralo él, qué fresco!- gritó Liam.-¡No sé ni cómo apruebas!-

-Porque pese a ser un vago con los deberes, estudio mucho antes de los exámenes.- Zayn le sacó la lengua.

-¡Volvamos con Niall!- cortó Harry.-Dinos, ¿no te gustaría...?-

-¡Claro que me gustaría perder mi virginidad con ella, pero es que... ¡No tan pronto!- gritó Niall.

-¿Pronto? ¿Tienes idea del tiempo que lleváis juntos?- Liam alzó una ceja.

-Ya, ya sé que mucho, ¡pero simplemente no me siento preparado! ¡Estoy nervioso! ¡Si lo hago, no estaré satisfecho, si no lo hago, se enfadará conmigo!-

-Pero Niní...- empezó Harry.

-¡Es que yo quiero que haya algún motivo! La virginidad es cómo la vida: sólo se tiene una vez. Y me gustaría que fuese más especial, y cuándo me sienta preparado, o con algún motivo, no porque sí, hala, ahí a lo loco...- se expresaba Niall nervioso y frotándose el pelo, la nuca, y gesticulando un montón.

-Niall, ella no te va a esperar siempre... Probablemente.- dijo Zayn.

-Sí lo hará.- susurró el rubio, tembloroso.

-Niall.- Louis dejó caer sus manos en los hombros del irlandés.-Todo hombre debe hacerse hombre en algún momento. Y tú eres un joven famoso, atractivo, de 19 años y deseado por muchas chicas. Con lo que ya estás tardando...-

Niall soltó el aliento, hiperventilando perplejo.

-Cierto. Para ser Niall Horan, ya estás tardando en perder tu virginidad.- asintió Harry, de acuerdo con la opinión que Louis había expuesto.

-Pero... Pero... Pero...- tartamudeaba Niall.

-Louis y Harry tienen toda la razón... Si fueses un chico feo, tonto, invisible para el mundo, asqueroso, horrible, solitario y odiado por las chicas, sería comprensible... Pero no eres nada de éso, eres un famoso rubio de ojos azules, simpático, con talento y riquísimo... ¡Es cierto que ya estás tardando en hacerte un hombre!- asintió Zayn.

-¡Pero es que aún no quiero hacerlo! ¡No es por Aly, ella es maravillosa, es por mí! ¡No me siento preparado!- Niall se arrodilló en el suelo para parecer más bajito.-¡Soy un niño! ¡Miradme! ¡Tengo 12 años por dentro! ¡So-soy un inocente infante!-

-Niall, tranquilo, yo estoy contigo.- dijo Liam levantándose del sofá y agachándose frente a Niall.-Escúchame. Cuándo lo hice con Melanie era porque los dos sabíamos que estábamos preparados y queríamos. Y ambos también éramos vírgenes. Ése paso es muy importante, los dos miembros de la pareja tienen que estar de acuerdo y Aly lo entenderá si no estás listo.-

Niall se puso de pie y empezó a morderse las uñas.

-Además, ¿no puede que te equivoques?- dijo Liam.-Puede que en realidad vaya a comprar otra cosa.-

-¡Liam, espabila!- gritó Niall.-¡Algo que Aly y yo necesitaremos para ir a la cama! ¡Que usaré YO aunque sea bueno para los dos! ¡Que se compra en farmacias! ¡Está más claro que el agua!-

Liam parpadeó y siguió rebatiendo a su amigo:

-Vale que en principio puede parecer éso, ¿pero tampoco creéis que estáis malpensando bastante? De acuerdo, todas las pistas apuntan a que podría ser un condón, pero ¿y si no lo es?- añadió.-Tenemos que profundizar más. Para empezar, Aly está muy dulce y no se pasa varios minutos en el baño ni hay sangre por las papeleras, lo cuál significa que no tiene la regla. Y sin regla no hay por qué usar protección. Aunque a lo primero estaba de acuerdo con vosotros, ahora creo que ésto tiene muy poca lógica y podéis estar confundiéndoos...-

-Mmm... Así visto, tienes razón.- reflexionó Louis rascándose la barbilla.-Aly no está menstruando. ¿Y si es verdad que nos estamos confundiendo y en realidad va a comprar otra cosa?-

-Tratemos de averiguarlo luego; nuestro pequeño virgen se escapa.- comentó Harry señalando la puerta abierta del apartamento.

Niall no estaba, los cuatro se precipitaron hacia la puerta y Zayn que fue el último en salir la cerró. Miraron por los pasillos y vieron a Niall corriendo cómo un loco hacia los ascensores.

-¡Niall! ¡Ven aquí! ¡Estás exagerando!- gritó Liam mientras los cuatro corrían tras él.

El rubio seguía corriendo velozmente, sin hacer caso a su amigo.

-¡No huyas!- chilló Zayn acelerando sus pasos.

-¡No quiero sexo aún! ¡Quiero mantener mi virginidad!- iba gritando el pequeño pero ágil irlandés, corriendo en línea recta por todo el pasillo y atrayendo con sus gritos las miradas estupefactas de muchos clientes.

-¡Exagerado! ¡Ni que Aly fuera una violadora!- exclamó Harry, que iba en último lugar.

-¡Pero no grites su nombre, melón!- lo regañó Liam, unos pasos por delante de él.

-¡¿Qué más da?! ¡Si muchos ya la conocen!- espetó Harry sin dejar de correr, respirando con dificultad.

-¡Niall, detente de inmediato!- rugió Louis.

Aceleró hasta quedar a un par de metros de Niall, Harry seguía yendo el último y todos querían atrapar a Niall antes de que se fuera despavorido del hotel a ocultarse por ahí.

-¡No!- respondió el irlandés a toda prisa, sin detenerse.

Louis logró alcanzarlo y quiso agarrarlo de un brazo pero Niall volvió a acelerar. Zayn, Liam y Harry (éste, manteniendo la última posición) se acercaron a Louis y Niall. El rubio seguía huyendo pese a que sus amigos le pisaban los talones.

-¡Niall, para ya! ¡Vamos a atraparte de todos modos!- chilló Zayn.

-¡Dejad de perseguirme!- Niall giró una esquina bruscamente y siguió corriendo, con sus cuatro amigos prácticamente detrás de él.

Abrió una puerta que daba a otro pasillo y siguió corriendo, con Louis y los otros tres pasando tras él. Harry fue el último en pasar y la puerta se cerró una vez que los cinco habían pasado. Niall giró de nuevo otra esquina corriendo hacia el comedor de invitados especiales.

-¡¡Dejad de perseguirme!!- repitió Niall, ésta vez más fuerte, con Louis pisándole los talones.

-¡No! ¡Niall, vuelve!- vociferó Zayn, que iba tercero, detrás de Louis.

-¡¿Pero es que no se cansa nunca?!- gritó Liam, yendo penúltimo.

Los cinco siguieron corriendo y entraron en el comedor de invitados especiales, lleno de gente rica y conocida. Estaba decorado con mucho lujo y al ver tanta gente, a Niall le costaría más escapar. Esquivó a un elegante camarero y siguió huyendo de sus cuatro amigos.
Los demás siguieron persiguiendo al rubio. Harry se coló entre dos guapas mujeres de elegantes vestidos y con guantes en sus manos.

-Señoritas.- las saludó con galantería y una gran sonrisa, pasó entre ellas dos y siguió corriendo cómo un loco.

Niall ya iba muy adelantado, pero sus cuatro compañeros no dejaban de perseguirlo.

-¡Niall!- se oyó el grito de Louis. Acto seguido chocó con un camarero que transportaba una deliciosa ensalada, llenando al trabajador de lechuga.-¡Oh, lo siento mucho!- exclamó avergonzado, en el plato que llevaba el camarero vió una zanahoria, y sin poder evitarlo la cogió y le dió un mordisco.-¡Le pagaré el traje!- dijo antes de alejarse del hombre cubierto de lechuga.

-¡Debo llegar a la salida, debo llegar a la salida!- se repetía el irlandés, histérico, mientras hiperventilaba y corría tan rápido que le ardían las piernas.

-¡Deja de huir!- gritó Harry, que seguía yendo el último, mientras conseguía acercarse a Liam.

Los cinco pasaron por la recepción del hotel y Niall vislumbró la puerta de salida, la atravesó y...

-¡AY!- gritó junto con Aly mientras ambos caían de culo.

Liam, Zayn, Harry y Louis salieron también corriendo y vieron a Niall y Aly sentados en el suelo uno frente al otro, bastante aturdidos. La chica levantó la vista y vió a su novio.

-¡¿Qué pasa contigo?!- le gritó.-¡¿No puedes salir de un hotel cómo las personas normales?!-

-Lo... Lo siento.- dijo Niall levantándose.-Me he chocado contigo por accidente.-

-¿Me lo dices o me lo cuentas?- suspiró Aly también levantándose.

-¿Qué has ido a comprar?- preguntó el rubio, muy nervioso.

-¿Por qué quieres saberlo tan desesperadamente? Vale que es para ti, pero ni que fuera nada del otro mundo...- suspiró la chica.

-¡En serio, Aly! ¡Dime que es!- suplicó el irlandés.

-Vamos al apartamento, ¿os parece? Antes que nada creo que tú y yo necesitamos ponernos hielo en la frente...- refunfuñó la joven esquivando a sus cinco compañeros y entrando en el hotel.

Liam le lanzó a Niall una mirada de ánimo. Entraron detrás de Aly, todos detrás de Niall por si acaso quería volver a escapar, aunque la joven parecía bastante tranquila lo cuál hizo que Niall estuviera aún más intranquilo.
Cinco minutos después, en el apartamento del hotel, Aly y Niall estaban en el sofá con bolsas de hielo en la frente, se habían dado un buen choque por culpa de Niall y su pánico.

-¿Me va a explicar alguien por qué Niall salía corriendo del hotel y vosotros detrás de él?- dijo Aly sujetándose la bolsa de hielo en un pequeño moratón de su frente.

-Eh...- empezó Niall.

-¡Iban a cerrar el Nando's más cercano y Niall, claro, quería ir y comprar al menos un poco de pollo!- lo interrumpió Harry, pensando a toda prisa.

-Eh... ¡Exacto!- sonrió Niall.-Y ahora... ¿Nos dirás qué me has comprado?- le tembló una nota de desesperación en la voz.

-Vale, vale.- Aly sonrió, dejó el hielo en el sofá y cogió la bolsa blanca de la farmacia que tenía a su mano izquierda.

Los cinco chicos se acercaron, sobretodo Niall, el cuál se mordía el labio y sudaba disimuladamente. Aly metió la mano en la bolsa, cogió el objeto y se le cayó de nuevo dentro de la bolsa.

-¡SÁCALO YAAA!- gritó Niall, desesperado.

Aly lo fulminó con la mirada.

-¡Relájate!- exclamó un poco molesta ante la extraña actitud de su novio.

De nuevo, la chica metió la mano en la bolsa blanca de plástico y sacó... un bote de Silence.

-¿Silence?- preguntó Harry.

-¿Silence?- añadió Louis.

-Silence.- asintió Aly.-A Niall le hace falta. ¡No tenéis ni idea de cómo roncaba anoche!-

Niall suspiró larga y profundamente, aliviado, y pensó de nuevo en todas las pistas que Aly le había dado.

-Algo que necesitábamos para ir a la cama... Que usaría yo pero que nos iría bien a los dos... ¡Y que se vendía en farmacias! ¡Claro, un aerosol de Silence!- exclamó el irlandés sonriendo y haciendo palmaditas de alegría.

-Ehm... Sí. ¿Qué pensabas que era?- Aly alzó una ceja.

Los cinco chicos se miraron entre ellos.

-Nada.- sonrió Niall bajando las cejas nerviosamente.

Zayn cogió la caja. También ponía "Gran Roncador" en letras azules.

-Así que ésto era lo que necesitabais.- rió.

-¡Claro! Anoche dormí en éste mismo sofá. Me encanta dormir con Niall pero es que es imposible, ronca demasiado. Ahora, gracias a ésto, sus ronquidos se silenciarán y podré dormir con él de nuevo.- sonrió Aly cogiendo la caja de las manos de Zayn y sacando el pequeño aerosol.

-¿Cómo se usa?- preguntó Niall.

-Las instrucciones vienen dentro, pero es muy sencillo de usar. Una vez que te lo apliques, dejarás de roncar al menos un par de noches. Con ésto tenemos para dormir juntos unas cuántas veces. Cuándo duermas solo no hace falta que lo uses.- explicó la rubia agitando el bote.

Todos se miraron entre ellos y Louis sonrió.

-Vale, ahora ¡a la playa! ¡No perdamos ni un minuto más!- exclamó levantándose del sofá de un salto.

En pocos minutos todos se prepararon, se pusieron sus trajes de baño, se vistieron y guardaron toallas en bolsas. Se dispusieron a salir del hotel cuándo...

-¡Alto ahí, señores!- gritó un hombre mayor y vestido elegante.-He sabido que hace varios minutos, ustedes han estropeado la comida de gala que había preparado.-

-Ostras.- Zayn se dió una palmada en la frente.-Lo había olvidado.-

-¿El qué?- preguntó Aly.

-Mientras perseguíamos a Niall... Para ir a Nando's...- recalcó Harry su mentira.-Tuvimos que pasar por el comedor de lujo del hotel y estaba lleno de gente... Podría decirse que la liamos parda.-

-¡Deberíamos expulsarles de hotel!- gritó el hombre, furioso.

Dos mujeres se acercaron a él.

-Vamos, dejémoslo pasar por ésta vez.- dijo una de ellas con tono acaramelado.

Harry las reconoció tras mirarlas bien, ¡eran las dos damas a las que había saludado en el comedor mientras perseguía a Niall con los chicos! De hecho, hasta llevaban los mismos trajes de hacía unos minutos y tampoco se habían quitado los elegantes guantes.

-¡¿Cómo vamos a dejar pasar ése incidente?! ¡Por poco no estropean el comedor entero! ¡¡Cubrieron de ensalada a uno de los camareros!!- gritó el hombre.-¡Soy uno de los directores del hotel y digo que sean expulsados!-

-Nosotras también somos directoras y te decimos que por ésta vez quedan perdonados. Además, la muchacha rubia no estaba cuándo ocurrió.- dijo la otra mujer refiriéndose a Aly.

-¿Perdonarlos por qué? ¡Me costó mucho organizar la comida de lujo!- se quejó el hombre.

-Mire, lo sentimos mucho. No somos unos famosos escandalosos y no queremos ganarnos ésa fama.- dijo Louis acercándose al furioso señor.-Le pedimos disculpas de corazón y además, pagaremos todos los daños. De hecho, me ofrecí a pagar el traje del camarero al que cubrí de ensalada.-

-¿Lo ves? ¡Si hasta se ofrecen a pagar los daños y todo!- exclamó una de las dos mujeres.

-De verdad que lo lamentamos mucho, no volverá a ocurrir, lo prometemos.- añadió Liam acercándose a Louis y hablando con el tono de voz más serio y apenado que tenía.-Lo sentimos tanto...-

-Mpf... De acuerdo.- gruñó el hombre.-Suerte que no fue demasiado grave. Pero éso se sumará a su factura. Agradeced que tenéis mucho dinero, ya que os voy a poner una buena cuenta por fastidiar mi banquete de lujo.-

-Gracias, gracias, de verdad que estamos muy arrepentidos...- añadió Louis inclinando la cabeza repetidas veces en señal de respeto.

El hombre se retiró y las dos mujeres se acercaron a Harry.

-Os hemos ayudado por el encanto de éste joven.- dijo una de ellas sosteniendo la barbilla del más joven.-Agradecédselo a él.-

-Sí, nos saludó de una manera realmente encantadora durante la comida y pensamos: "Un joven tan adorable debe ser perdonado, junto a sus amigos."- repuso la otra.

-Janessa, vámonos ya, tenemos que atender otra reunión.- dijo de repente la primera.

-Ah, cierto.- repuso la otra.

Las dos elegantes mujeres se alejaron del lugar. Todos miraron a Harry.

-¡Cómo nos he sacado del apuro, ¿eh?!- rió alegremente el cantante de rizos castaños.

-Harry, al final tiene sus cosas buenas éso de que seas un galán con todas las mujeres.- rió Louis.

Cogieron la limusina y en menos de una hora ya estaban en la playa. Hacía buen tiempo, las nubes se habían retirado y la brisa era cálida y suave. El mar se veía limpio, azul y apetecible.

-¡Es preciosa!- exclamó Aly al llegar.

-¡Claro! ¡California es famosa por sus playas!- repuso Zayn dejando su toalla sobre la arena.

Liam no dijo nada, y quitándose la camisa y las sandalias, corrió hacia el agua. Sus pies corrieron sobre la espuma y luego empezó a salpicar entre las olas.

-Yo me quedo ésta vez vigilando las toallas, luego ya me cambio por alguien.- se ofreció Zayn.

-No hace falta, ¡la playa está prácticamente vacía!- dijo Louis señalando alrededor.

-¿Quién quiere un poco de música?- sonrió Harry sacando de su bolsa su móvil y dos amplificadores pequeñitos.

Los puso sobre la arena tras enchufarlos a su móvil, entonces entró en la lista de canciones de su móvil y seleccionó la canción de sus amigos y él Kiss You.

-¡Todos al agua!- gritó Niall.

-¡Una carrera!- repuso Aly.

En pocos segundos, todos (menos Liam que ya estaba entre las olas) corrieron hacia el mar echando una carrera. Una vez que llegaron, empezaron a nadar y a salpicarse entre ellos, mientras bailaban al ritmo de Kiss You. En menos de un minuto todos estaban empapados.
Liam infló una colchoneta amarilla en forma de tumbona y se subió sobre ella con dificultad. Empezó a flotar en ella y cerró los ojos para relajarse, dejando caer una mano para tocar el agua azul y limpia que lo sostenía.

-Chicos...- susurró Harry a Aly y Niall.-Acercaos.-

Aly y Zayn se acercaron a Harry, a los tres les llegaba el agua por la cintura, y Harry arrimó su cara a las de ellos dos para susurrarles al oído. Les propuso un plan y Zayn y Aly sonrieron en modo de aprobación.

-¡Me parece bien!- exclamó Zayn.

-Pobre Liam.- dijo Aly reprimiendo una risita.

Acto seguido Harry contó hasta tres con los dedos de un mano y los tres se sumergieron en el agua. Abrieron los ojos y se miraron, los tres con las mejillas infladas a causa de contener el aire. Harry sonrió bajo el agua e hizo un gesto con la cabeza, acto seguido los tres bucearon hasta la colchoneta de Liam. Se pusieron debajo de ella y miraron hacia arriba, sólo veían un mullido rectángulo amarillo y la mano de Liam que sobresalía por un lateral y rozaba el agua. Harry contó hasta tres de nuevo con los dedos, y, con ayuda de Zayn y Aly, empujó desde bajo el agua la colchoneta de Liam, volcándola hacia un lado y tirando al cantante de cabello café. Los tres emergieron y se echaron a reír. Liam asomó lentamente del agua, cómo un tiburón.

-¡No tiene ninguna gracia!- exclamó enfadado.

-Sí que la tiene... Pero para ti no porque has sido el afectado.- explicó Harry.

A varios metros, Niall y Louis jugaban a pasarse un balón hinchable.

-AND LET ME KISS YOU.- exclamó Louis atrapando el balón al vuelo y besándolo. Luego se lo lanzó de vuelta a Niall y éste se lanzó en picado para atraparlo, cayendo el agua.

Pasaban los minutos y los séis se lo pasaban en bomba juntos, bailando, nadando y saltando entre las olas o por la arena. De tanto en tanto cantaban fragmentos junto a la música que seguía sonando por los pequeños amplificadores, ya con algunos granos de arena por encima.
Harry tomaba el sol echado sobre su toalla en la arena, y con unas oscuras gafas de sol cubriendo sus ojos verdes. Tenía las manos cruzadas tras la cabeza y parecía muy cómodo. Hasta que...

-¡Aaah!- gritó al notar que se le venía encima un montón de arena.

Liam había pateado la arena cercana a Harry para mancharlo entero.

-¡La venganza es dulce!- gritó.-Aly y Zayn me han contado que tú planeaste lo de volcar mi colchoneta.-

-Me has llenado los rizos de arena.- gruñó Harry bajándose un poco las gafas de sol.

-Era lo que pretendía.- Liam sonrió satisfecho y puso los brazos en jarras.

Let me kiss you... Let me kiss you... Let me kiss you... Let me kiss you... Na na na na na na na na... 
Los séis jóvenes seguían divirtiéndose entre las olas, bailando al son de la música y salpicando mientras nadaban y se hacían fotos locas. Luego se tiraban entre ellos al agua: primero Liam agarró a Harry, se lo cargó a la espalda y luego lo tiró al agua.
If everytime we, to-o-ouch, you get this kinda, ru-u-ush...
Luego entre todos cogieron a Niall y también lo tiraron, luego a Louis y después a Liam. Zayn se libró ya que se excusaba diciendo que no le apetecía ser sostenido. Luego entre los cinco cogieron a Aly y corrieron con ella en brazos hasta el mar.

-¡No!- gritaba la rubia riendo nerviosamente y revolviéndose.-¡¡No!!-

Tarde, los cinco movieron sus brazos hacia adelante y soltaron a Aly, tirándola al mar. Ésta emergió y se echó a toser.

-No exageres, hemos tirado a Louis con más violencia todavía.- rió Zayn, recibiendo un pequeño puñetazo de Louis.

-No me ha dado tiempo a cerrar la boca, bobos.- bromeó Aly levantándose su empapado flequillo rubio que le caía sobre los ojos. Se lo peinó para el lado con los dedos cómo siempre hacía.-Me he tragado medio mar.-

-Sí, claro.- Harry rodó los ojos.

-Bueno, deberíamos recoger ya, ¿no creéis? Mañana hay que coger la motorhome, aunque si pasamos un par de días en alguna ciudad pillaremos hoteles.- explicó Liam.-¡A hacer vida en carretera durante unos días!-

-Qué ganas.- dijo Aly dando saltitos sobre la arena.


Al día siguiente todos salieron del hotel, cogieron la limusina y se dirigieron a una zona con campo dónde les esperaba su motorhome. De todas formas, pronto regresarían a ése hotel. Y cómo decía Liam, si tenían que estar varios días en una ciudad, irían registrándose en hoteles, ya que aunque el motorhome era espacioso, preferían suites con más intimidad para todos. Era lo que tenían las giras, eran muy agitadas. Los chicos le preguntaron a Aly si aquello no era demasiado dinamismo para ella, pero se sorprendieron, ya que la chica estaba encantada.

El viaje en limusina se les hizo corto y finalmente llegaron al lugar al aire libre dónde los agentes habían dejado la motorhome. Irían con un par de agentes pero éstos no ocuparían las camas de la motorhome, ya que preferian dormir en una furgoneta en la que también llevarían el equipaje al principio del viaje en motorhome. Luego, los chicos y Aly ya llenarían los armarios. Uno de los agentes conduciría la motorhome a turnos con Louis y Liam y luego dormiría con el otro agente mánager en la furgoneta, que era pequeña y verde.

-¿Cómo es la motorhome?- preguntó Aly saliendo de la limusina.

-Ahora la verás.- dijo Louis.-No te preocupes, es muy amplia y tendremos espacio para no sentirnos agobiados.-

-Más os vale...- dijo Aly de broma.

-Uhh, qué miedo.- ironizó Harry.

Todos rieron y finalmente llegaron al área de la carretera dónde les esperaba la motorhome. En efecto, era bastante grande, amplia y blanca cómo color básico, y tenía séis ruedas. Por un lateral tenía dibujadas algunas líneas de colores oscuros que se estiraban y curvaban, por el otro lateral llevaba escrito "One Direction." Era lo suficientemente grande cómo para que Aly y One Direction pudieran estar cómodos y con espacio, era ancha y larga. Los séis amigos se sonrieron los unos a los otros y se subieron al vehículo. ¡Ahora tocaba vivir aventuras en la carretera!