jueves, 18 de julio de 2013

81- Vamos que nos vamos

Aly cerró su maleta y empezó a tirar con dificultad de la cremallera, tratando de cerrarla por completo. Era casi imposible y comenzó a gemir, apoyando un pie en la cama y tirando con todas sus fuerzas de la cremallera. La maleta no se cerraba y los dedos de Aly terminaron resbalando de la cremallera y cayó de culo al suelo. Refunfuñó maldiciones de las que Lara y Richard no estarían orgullosos.

-¿Necesitas ayuda, hermana?- preguntó Cindy entrando en el cuarto de su hermana mayor.

-No me vendría mal.- respondió Aly poniéndose en pie.-Siéntate sobre la maleta, porfi.-

Cindy le dió la espalda a la cama y de un gran salto hacia atrás se tiró sobre la maleta, sentándose sobre ella y haciendo que se cerrara más. Aly cogió la cremallera y empezó a cerrarla más fácilmente.

-Y oye, ¿por qué haces la maleta ahora si os váis dentro de una semana?- quiso saber Cindy.

-Cuánto antes haya terminado los preparativos, mejor.- dijo Aly mientras seguía cerrando la cremallera de su gran maleta.-Además, en cuatro días es la tercera fase del concurso al que estoy apuntada involuntariamente y lo mínimo que puedo hacer es relajarme antes de tener que salir a cantar ahí afuera de nuevo.-

-Pues cuándo te vimos por la tele parecías disfrutarlo mucho.- observó la niña.

-Y lo hice, pero no sé, estoy nerviosa, quién sabe qué aleatoria canción me tocará cantar.- suspiró Aly.

-Pero Cher te llevará a ensayar, ¿no?-

-Claro. O si no, me pedirá que ensaye con ella en el instituto, durante los patios.- terminó de cerrar la maleta.-Ya puedes bajar.-

Cindy dió un salto y bajó de la maleta y de la cama.

-¿Te importaría llevarme contigo a California?- preguntó poniendo cara de cachorrito.

-Me encantaría, pero en el sobre sólo había séis billetes.- rió Aly acariciando el pelo de Cindy.-Además, seguro que no quieres alejarte de Wen.-

-Nonononono, éso tenlo pro seguro.- dijo Cindy sonriendo ampliamente.

Aly se echó a reír y bajó con Cindy para comer.
Pasó el sábado y con él el domingo. El lunes, en el instituto, fue un día milagrosamente normal para todos los estudiantes, nada de exámenes sorpresa ni deberes en exceso. Pero siempre hay una excepción, y ésa excepción contaba con nombre y apellido:

-¡Alyson Willson!- chilló Cher al ver entrar por la puerta del aula de música a su amiga.-¡Mi mejor alumna! ¡Qué ganas tenía de verte!-

-Ya estoy aquí, Cher. Saltándome los patios para ensayar por un concurso al que me apuntaste sin mi consentimiento.- suspiró Aly, aunque sin poder evitar sonreír contagiada por la alegría de Cher.

-Estamos a lunes día 20 de mayo, y hay mucho que hacer. ¿Lista para ensayar? ¡Pasado mañana, miércoles día 22, es el concurso en su tercera fase!- aplaudió Cher, sonriendo alegremente.

-¿Qué vas a hacerme cantar?- sonrió Aly dejando caer su mochila sobre una silla y dirigiéndose al pequeño escenario.

-¿Conoces Paradise de Coldplay?- sonrió Cher.

Sin esperar respuesta, puso la versión instrumental de la canción y miró a Aly, la cuál ya estaba situada frente al micrófono y mirando la clase vacía.

-Sí, la conozco.- dijo Aly mirando a Cher y alzando una ceja mientras sonreía.

Cher hizo varias palmaditas seguidas y se sentó frente al ordenador, pero con la silla apuntando hacia el escenario. Aly suspiró y cogió el micrófono, antes de comenzar a cantar.

-When she was just a girl... She expected the world... But it flew away from her reach... So she ran away in her sleep... And dreamed of para-para-paradise, para-para-paradise, para-para-paradise, everytime she closed her eyes...- miró a Cher buscando su aprobación.

Ésta alzó los dedos pulgares de ambas manos mientras sonreía. Aly siguió cantando sólo para Cher.

-When she was just a girl... She expected the world... But it flew away from her reach... And the bullets catch in her teeth... Life goes on, it's gets so heavy... The wheel breaks the butterfly... Every tear a waterfall... In the night stormy night she'll close her eyes.- Aly cerró los ojos.-In the night the stormy night away she'd fly...-

Ya llegó el día 22 y estaba en el concurso, cantando en el escenario ante los jueces y muchísima gente.

-And dreams of para-para-paradise! Para-para-paradise! Para-para-paradise! Oooooh oooooohhh! She'd dream of para-para-paradise! Para-para-paradise! Para-para-paradise! Ooooooh oooooh!- cantaba Aly con su increíble voz, entonando las letras con fuerza y dulzura a la vez, clavando cada nota a la perfección y entonando los "Ooooohhh" de la canción de una forma que ponía la piel de gallina.

El público aplaudía frenéticamente y los dos jueces y las dos juezas sonreían fascinados. Y cómo no, en el backstage estaban One Direction y Cher Lloyd, mirando, escuchando y apoyando a su amiga.

-And so lying underneath those stormy skies...- cantaba Aly.-She'd say "ohhh ooooohhh I know the sun must set to rise."-

Los focos del escenario brillaron con su máxima fuerza de luz y Aly cantó sonriendo:

-This could be para-para-paradise! Para-para-paradise! Could be para-para-paradise! Oooooh oooooohhh! This could be para-para-paradise! Para-para-paradise! Could be para-para-paradise! Oooooh oooooohhh!- hizo una breve pausa mientras sonaba sólo la música y se besó la palma de la mano para luego moverla ante el público, cómo si les lanzara un beso.-This could be para-para-paradise! Para-para-paradise! Could be para-para-paradise! OOOH OOOOOOHHH!-

Dejó de cantar y sonaron las últimas notas, haciendo que el público estallara en aplausos fortísimos que dejarían sordo a cualquiera. La versión de la canción de Coldplay era muy buena, pero Aly la había bordado e incluso sonaba mejor y más potente cantada por ella. ¡Todas las canciones que cantaba superaban a las versiones originales!
Cuándo al cabo de varios minutos cesaron los aplausos, los jueces le sonrieron ampliamente a Aly.

-Bueno, creo que está clara nuestra opinión, ¿no?- dijo amablemente la jueza castaña, haciendo que el público volviera a aplaudir.

Aly sonrió.

-Gracias.- dijo a través del micrófono, profundamente emocionada y conmovida ante la reacción de todos.

-Está mal que lo digamos, pero eres nuestra participante predilecta. Al menos la mía.- dijo el juez pervertido, ganándose un codazo de su adorada jueza rubia.

El público rió levemente ante aquél comentario. Aly también rió.

-Ya sabes lo que diremos, ¿no?- inquirió el otro juez.

Aly sonrió con lágrimas en los ojos.

-¡¡PASAS A LA SIGUIENTE FASE!!- gritaron los cuatro jueces al mismo tiempo.

Todo el público aplaudió y Aly dió un enorme salto, antes de empezar a hacer reverencias y a decir "Gracias" sin cesar por el micrófono. Minutos después salió por un lateral del escenario y se lanzó a los brazos de Niall. Éste la abrazó con fuerza mientras todos los demás gritaban felicitaciones. Cher también la abrazó.

-¡Estoy orgullosísima de ti! ¡Has estado impecable!- exclamó la cantante abrazando a Aly.

-¡Sí, has bordado la canción de Paradise!- añadió Harry.

-La próxima fase, la cuarta, es la penúltima. ¡Luego ya llegará la quinta que es la final!- gritó Cher.-¡Y vas a ganar! ¡Estoy segurísima!-

-¡Gracias!- gritó Aly.-¡Gracias de verdad! ¿Pero cuándo es la siguiente fase?-

-Queda mucho, así que no te preocupes, ¡podrás disfrutar del viaje a California con los chicos!- gritó Cher abrazándola de nuevo.

-Ahora sólo queda esperar al sábado día 25 para que partamos.- dijo Louis alegremente, tirando de su chaqueta hacia abajo.-Venga, vayamos a un Starbucks a celebrar lo tuyo, Aly.-


Llegó el viernes 24 de mayo, todos los alumnos estaban felices de que fuera viernes, especialmente One Direction y Aly, ya que al día siguiente viajarían a California. Estaban impacientes, sobretodo Aly, la cuál se moría por ir.
Todos estaban haciendo deberes en clase. El fin de curso se iba acercando y pronto serían libres y podrían disfrutar del verano, pero antes tenían que esforzarse bastante. El profesor Wendel repartió los exámenes ya puestos.

-Qué curioso, justo ahora es cuándo pienso que el profe y el noviete de Cindy se llaman igual.- rió Aly, inclinándose hacia el pupitre de Harumi.

-¿Cindy tiene novio?- preguntó la japonesa expandiendo los ojos.

-Algo así.- rió Aly.-Y se llama Wendel, pero le llamamos Wen.-

Harumi hizo palmaditas.

-¡Qué guay! ¿está muy enamorada?- preguntó.

-Oh, ni te lo imaginas.- Aly rodó los ojos.-Parece otra.-

El profesor Wendel le dió a Aly el examen de matemáticas.

-¡Tengo un nueve!- gritó Aly.-¡Ésto es perfecto! De algo me sirvió estar ayer dos horas estudiando en mi casa. Uf, nunca entenderé a las adolescentes pasotas... Yo me siento irresponsable si no estudio.-

-Ya, siempre has sido una alumna ejemplar.- la halagó Harumi mientras el profesor posaba el examen sobre su mesa. Ella lo cogió y miró la nota.-¿CÓMO? ¿Un séis? ¡Pero si me lo sabía todo!- exclamó mirando al profesor.

-En las matemáticas no se sabe nada, todo se trata de calcular.- sonrió el maestro.

Harumi golpeó su frente con la mesa dos veces y la dejó apoyada ahí, provocando las risitas de Aly. El profesor pasó por la mesa de Harry y le dió su examen. Éste miró la nota.

-¿Un cero? ¡¿UN CERO?!- gritó.-¿Cómo es posible? ¡Dirijo éste instituto junto a mis cuatro amigos! ¡Exijo un diez!-

-Señorito.- el señor Wendel se inclinó sobre la mesa de Harry.-Que usted y sus cuatro compañeros hayan ayudado a salvar el instituto hace tiempo no significa que por arte de magia vayan a aprobar todas las asignaturas sin esforzarse.-

Y se retiró, dejando a Harry atónito. Éste tuvo un tic en el ojo, resopló y dió un puñetazo en la mesa, atrayendo la mirada de Brianna.

-Vamos, Harry.- dijo Aly mirando a su amigo.-Seguro que el próximo lo apruebas.-

-Sí... Seguro.- ironizó el cantante de rizos castaños, apoyando el codo en la mesa y la cara en la mano.

Aly suspiró.

-Hasta yo he suspendido algunos exámenes a veces... Y éso que soy de las que más estudian. Pero venga, no te preocupes.- intentó de nuevo alegrar a Harry.

-Es inútil, Aly.- dijo Harry en tono perezoso rodando los ojos para mirarla.-Ya me animaré luego.-

Ella suspiró y se encogió de hombros. Acto seguido se giró para tratar de animar a Harumi. Aly era siempre la que animaba a todo el mundo, o al menos lo intentaba.

-Harumi, has aprobado, ¿no te basta con éso?- probó a decir con suavidad.

-¡¡NO!! Ésto ya es algo personal. Estudié mucho para éste examen y me sabía todos los métodos de cálculo. Me da impotencia.- exclamó su amiga.

-Tranquila, tú sabes que te has esforzado y éso es lo importante.- Aly sonrió.

-¡El próximo lo apruebo con un diez cómo que me llamo Harumi Yuriko!- chilló la japonesa, tomando una bocanada de aire y con orgullo en su voz.

Aly sacudió al cabeza mientras rodaba los ojos, y acto seguido volvió a mirar la nota de su examen, alegre y sin parar de sonreír. Le encantaba ser una buena estudiante.
Diez minutos después sonó el timbre. Por fin habían acabado las clases y todos podían salir del instituto. Todos los alumnos empezaron a recoger salvo Harry, el cuál estaba muy decepcionado consigo mismo y con su nota. Se quedó sentado en su sitio, inmóvil, con el examen en las manos y mirando el 0 plantado en tinta roja que había en él. Suspiró y bajó la mirada. En la clase sólo quedaban él y Brianna, la cuál estaba levantándose de su sitio y colgándose la mochila al hombro. Estaba preocupada por Harry al ver cómo había reaccionado antes al ver su examen y quería, por lo menos, hacer algo para apaciguar el enfado del chico. Pasó al lado de la mesa de Harry.

-¿Estás bien?- le preguntó, agachándose para estar a la misma altura a la que estaba Harry sentado.

Harry dejó de mirar su examen y giró su cabeza hacia la derecha para mirar a Brianna.

-Lo cierto es que no.- dijo suspirando.-Nunca me he preocupado demasiado por mis notas, ya que soy cantante... Pero ahora me he dado cuenta realmente de lo poco que sé en asignaturas escolares. Me siento idiota.-

Brianna bajó la vista y la alzó de nuevo para mirarlo.

-Lo siento.- murmuró.-Sé lo que es sacar un cero. Molesta mucho.-

Harry alzó levemente una ceja y vió el examen de Brianna. Ésta lo sostenía con una mano. Sin pedirle permiso, cogió el examen de la mano de Brianna con suavidad y miró la nota. La chica tenía un 7.

-¿En serio?- preguntó.-¿En serio sabes lo que es tener un cero?-

-Bueno, en éste examen me ha ido bien.- contestó Brianna cogiendo su examen de la mano de Harry.-Pero créeme que he sacado algún que otro cero en todos los años que llevo en el instituto.-

Harry suspiró.

-Pero es que yo ya he sacado unos cuántos... Y ésto empieza a preocuparme.- dijo.

Brianna parpadeó y lo miró apenada. Harry parecía sólo un poco afectado, pero en realidad lo estaba mucho más. Sentía un gran peso en su interior y una gran angustia por no saber prácticamente nada sobre estudiar de verdad. Estaba realmente destrozado, aunque lo disimulaba bastante.

-Escucha...- dijo Brianna.-No deberías preocuparte. Quiero decir, es normal que estés triste, pero... en fin, en mi opinión...- se irguió.-No deberías comerte tanto la cabeza.-

-¿Cómo no voy a hacerlo? Ahora mismo acabo de darme cuenta de que soy estúpido para los estudios. No entendía ni torta del examen y mira qué nota más penosa. Estoy decepcionado conmigo mismo.-

Brianna se sentó en la mesa que estaba delante de la de Harry.

-Creo que con un poco de práctica podrías llevar mejor las mates.- comentó ella.

Harry la miró.

-¿Qué quieres decir?-

Ella agachó la cabeza y en pocos segundos se sonrojó. Acto seguido dijo tímidamente:

-Bueno, cómo has visto soy buena en mates. Podría... Darte algunas clases de refuerzo, si quieres.-

Harry parpadeó asombrado.

-¿En serio?- en su voz y su rostro se notó la ilusión.

Brianna asintió alegremente con la cabeza. Pero la sonrisa de Harry fue desapareciendo poco a poco.

-Espera, espera, espera... ¿No querrás en realidad... que quede contigo?- preguntó Harry sospechando.

-No.- Brianna negó con la cabeza.-Ya lo hablamos todo en el parque. En éste examen saqué un 7 porque era complicado, pero en realidad soy mucho más buena en mates, y... Creo que podría ayudarte.-

Harry pensó un momento.

-¿Cómo sé que no lo haces para quedar conmigo?- preguntó con una media sonrisa sexy.

Brianna volvió a bajar la cabeza y reprimió una sonrisa.

-Porque yo suelo ser sincera.- dijo levantando la cabeza y mirando a Harry a los ojos. Aunque en el fondo le dolía lo que estaba diciendo. Ella sabía que no tenía ninguna posibilidad con Harry, ya que, cómo él le había dicho en el parque, había estado con chicas mejores que ella y ésas relaciones habían sido un fracaso. Así que no se atrevía ni a hacerse ilusiones.

-Mmm... De acuerdo.- asintió Harry.-Aunque tendrá que ser cuándo vuelva de California. Me voy mañana.-

-Vaya.- Brianna sonrió amargamente pero a la vez con dulzura.-Pues... Divertíos. Mucho. Te esperaré y a tu vuelta quedaremos para... Ya sabes.-

-¿Me prometes que aprobaré?-

-No te prometo nada.- Brianna alzó la barbilla, juguetona.

-Ohhh, ya veo...- Harry se rascó la barbilla.-Pues más te vale hacerlo, porque si suspenso otra vez será por tu culpa.-

-¿Disculpa?- Brianna se rió.-Yo intentaré ayudarte, no te cambiaré el cerebro. Bueno, si es que tienes.-

Harry se rió mientras Brianna se colocaba un mechón de pelo tras la oreja, dejándola al descubierto. Harry decidió que aquello era una oportunidad. Cogió algo que había en su pupitre, se levantó, se colgó la mochila a la espalda y se acercó a la mesa de delante, quedándose al lado de Brianna pero a la vez fuera del campo de visión de ella. Lo que había cogido Harry era la rosa blanca. La olió sonriendo y miró a Brianna, la cuál seguía inmóvil mirando hacia adelante, seguramente preguntándose qué hacía Harry ahí parado a su lado. Harry besó la rosa blanca y la puso con delicadeza en la oreja descubierta de Brianna. Luego se fue y salió de la clase mientras Brianna parpadeaba sorprendida. Rozó la flor que tenía en su oreja izquierda con los dedos y sonrió.
Harry acababa de salir por la puerta del aula cuándo...

-¡Qué boniiiiiito! ¡Está enamorado!- gritó Zayn poniendo voz infantil.

-¿Eh?- preguntó Harry.

-Love is in the air...- cantaba Louis mientras daba saltos en círculos.

-¡Nuestro pequeño Hazza por fin cayó!- añadió Liam orgullosamente y fingiendo llorar de la emoción.

-Kawaiiiiiiiiii.- añadió Harumi dando un pequeño chillido y suspirando con ternura y aire soñador.

-¡Oh, qué monos sóis juntos!- añadió Aly poniendo voz aguda y rodeando a Harry con el brazo.

-¡Ya era hora de que te nos enamorases, Harry!- gritó Niall acercándose a su amigo.

-¿Qué? ¿Cómo? ¡Parad! No estoy enamorado.- bufó Harry nervioso y sonrojándose.

-Claaaaaaro.- dijo Liam negando lentamente con la cabeza.

Harry resopló, enfadado.

-¿Por qué no lo reconoces?- preguntó Zayn algo más serio, mirando a su amigo.

-Porque no es cierto. Soy Harry Styles. No me enamoro de las chicas. ¡Enamoro a las chicas!- exclamó el cantante procurando poner un tono de voz seguro, aunque la voz le tembló un poco.

-Ya... Harry, lo quieras o no eres humano.- dijo Aly.-Y llegará el día en el que te tendrás que enamorar, quieras o no. Éso no puede evitarse.-

-Y me parece que ya llegó ése día.- sonrió Liam.-De hecho, creo que llegó en cuánto Brianna y él hablaron por primera vez.-

-¡Parad! ¡No es cierto!- exclamó el cantante de pelo rizado.

-Harry, si en el fondo eres un blandito.- ronroneó Niall, agarrando a Harry de un brazo y apoyando su cabeza en el hombro, mientras parpadeaba cómo una damisela.

-Y reconócelo, Brianna te mola.- Zayn le puso una mano a Harry en el otro hombro.-Te mola mucho.-

-¡No me mola!- Harry pretendía mostrarse ofendido.

-No mientas...- intervino Harumi en tono cantarín.

Harry suspiró con fuerza, se zafó de Niall y de Zayn y caminó por el pasillo.

-¿Vamos o no?- preguntó girándose bruscamente.

-Vamos, vamos.- dijo Louis rodando los ojos.


Al día siguiente, en la casa de los Willson...

-Pásalo muy bien y diviértete mucho.- dijo Lara abrazando a Aly.

-Gracias, mamá. Sobrevivid sin mí.- bromeó Aly, acto seguido abrazó a Cindy.

-Lo intentaremos.- le siguió el rollo su hermana.

Acto seguido Aly abrazó a Richard.

-Puede que hasta te encuentres a amigos de Candace. Recuerda que ella es de California y vivía allí.- comentó él.

-Puede, puede, pero no conozco a ninguno de sus amigos, así que...- rió Aly.

Lara entró en el cuarto de Talia y salió con ella en brazos.

-Adiós, peque.- dijo Aly sonriendo, y besó la frente de la bebé.

Se oyó un pitido de claxon afuera.

-Ya han llegado. ¡Adiós a todos!- dijo Aly.

Sin dar tiempo a que nadie le respondiera, salió por la puerta, arrastrando su maleta negra tras de sí. Subió a la limusina de los chicos y fueron rumbo al aeropuerto.

-Sólo cogeremos el avión para ir y volver. Por California viajaremos en motorhome.- informó Louis.

-Guau, ¡qué pasada!- exclamó Aly dando saltitos.

-Es cómo si vinieras de gira con nosotros.- comentó Niall cogiéndole la mano.

-Sólo que no subirás al escenario con nosotros, arruinarías nuestra imagen.- bromeó Harry.

Aly se inclinó hacia adelante y le dió una torta en la cabeza. Harry se quejó pero a los pocos segundos todos se echaron a reír.
Ya en el avión, Aly no estaba tan nerviosa cómo otras veces. Las filas eran de tres personas, en una estaban Louis, Niall en medio y Aly en la ventanilla. Atrás de ellos estaban Zayn, Liam y Harry.

-Estoy segura de que ésta vez no vomitaré. No sé por qué, pero creo que poco a poco le voy perdiendo el miedo a las alturas.- dijo sonriente.

-Puede ser porque ahora estás más segura de ti misma. Posiblemente desde que empezaste a cantar en ése concurso.- dijo Niall mirándola a los ojos.

Aly asintió.

-Puede ser.-

Diez minutos después despegaron, y aunque Aly estaba aterrada (¿para qué negarlo?), no tenía la sensación de que iba a morir cómo otras veces. Estaba mucho más tranquila en comparación con ocasiones anteriores, en las que solía tener ataques de ansiedad en cuánto el avión volaba.

-¡EO!- chilló Harry en la oreja de Aly a mitad del vuelo.

-¡Aaaah! ¡¡Harry!! ¿Pero qué haces?- se enfadó la rubia.

-Aburrirme.- el cantante se incorporó en su asiento.

-No sé por qué razón te has tenido que sentar detrás mía...- se quejó ella, cruzándose de brazos.

-Porque yo también quería ver por la ventana. ¿A qué mola ver todas éstas ciudades en cuestión de segundos? ¿Eh, eh? ¿A que mola?- Harry sonreía alegremente, estaba emocionado.

-Harry, no entiendo tu exceso de entusiasmo.- dijo Liam mientras leía un libro.-Ya hemos estado en California un par de veces antes.-

-Sí, pero lo echaba de menos. El estado de California es precioso.- suspiró Harry apoyando su cabeza en la ventanilla.

-¿En cuántos sitios estaremos?- preguntó Aly.

-Pasaremos por varias ciudades de California, pero principalmente nuestro destino es Los Ángeles. Ahí pasaremos la mayor parte del tiempo. Bueno, ahí y en las carreteras.- explicó Louis.

-Los Ángeles... He oído que las playas que hay allí son preciosas...- dijo Aly en tono fascinado.

-¡Lo son!- exclamó Harry.-Ya verás que pasada. Nos divertiremos un montón.-

-Lo malo es la larga duración del vuelo.- se quejó Zayn.-Nueva York está en una punta del país y California está en la otra. Así que...-

-¿Cuántas horas son de vuelo?- preguntó Aly, curiosa.

-Muchas, Aly, muchas.- dijo Niall dándole palmditas a su novia en lo alto de la cabeza.

-¿Cuántas?- insistió Aly.

-Unas... Séis horas.- respondió Liam sin apartar su mirada del libro.

Aly se quedó estupefacta y dejó caer todo el peso de su cuerpo en el asiento.

-Relájate.- le dijo Niall para tranquilizarla.-Comemos, vemos las pelis que echan, y verás cómo se pasa rápido.-

-Sí, claro... No te queda nada por sufrir durante todo el vuelo, Aly.- rió Harry pícaramente.

Muchas horas después, el avión por fin aterrizó. La limusina los estaba esperando fuera del aeropuerto y los séis se metieron corriendo, no querían ser acosados pro Directioners nada más llegar. La limusina empezó a avanzar, y los séis amigos pudieron ir contemplando el paisaje californiano.

-¡Qué maravilla! ¡Éste sitio es una preciosidad!- exclamaba Aly, pegada a la ventana.

-¿Verdad que lo es? California está formada por numerosas ciudades, cada cuál más bonita que la anterior.- dijo Zayn alegre.

-Y espérate a ver nuestro hotel.- sonrió Louis.-Es el más impactante del lugar. ¡Muchos famosos se han hospedado allí! ¡Es realmente lujoso!-

-¿Cuál es? ¿Cómo se llama?- preguntaba ilusionada la joven.

-W Hollywood Hotel.- respondió Harry.-El grandioso.- añadió con una risita.

-El enorme.- añadió Niall.

-¡El magnífico!- tronó Zayn.

-¡El incomparable!- bramó Louis.

-¡He oído hablar de él!- dijo Aly a voces.-Dicen que es una pasada.-

-Lo es.- comentó Niall.-Nunca nos hemos hospedado ahí pero hemos entrado alguna que otra vez. La decoración es increíble y es un hotel de cinco estrellas porque no puede haber de séis.-

-¡Sí! Vamos a estar de lujo en ése lugar.- añadió Zayn.

-Vamos a hospedarnos cómo reyes.- intervino Harry.

-¡Qué emoción!- Aly daba saltitos sentada.-¡No puedo creer que esté en Los Ángeles con mi novio y mis cuatro mejores amigos! ¡Ésto tiene que ser una broma! ¡Y es un sitio tan bonito...!-

Niall miraba sonriente a Aly. Ella era tan adorable... A Niall le encantaba verla tan ilusionada y saber que era gracias a él y sus amigos. Le encantaba verla, simplemente.

-¿Y cómo es el motorhome? ¿Hay espacio suficiente para los séis?- preguntó ella girándose y viendo cómo Niall la observaba con cara de enamorado.

-¡Claro!- respondió Louis.-Es gigantesco. No invadiremos tu intimidad, no te preocupes.-

-Y más te vale no invadir la nuestra.- exclamó Harry, a lo que Aly rodó los ojos.

-Más quisieras tú que una chica invadiera tu intimidad, Harry.- bromeó Liam.-Sobretodo cierta chica... Cuyo nombre empieza por "Bri" y acaba por "anna."-

-¡Calla, Li! No es gracioso.- bufó Harry cruzándose de brazos.

-Pelea...- masculló Zayn en tono neutro y de quién se las sabe todas.

-¡Zayn!- gritó Louis.-Tampoco les metas cizaña.-

-¿Qué?- preguntó Zayn.-Pero si yo no he dicho nada malo, sólo he sido objetivo.-

-Has sido molesto.- añadió Louis.

Zayn resopló y Harry apretó aún más sus brazos cruzados. Zayn empezó a cantar:

-Tomlinson tiene el sentido común en el cuLouis...- sonrió pícaramente.

-¡¡EY!!- Louis odiaba ésa cancioncita, y Zayn siempre se la cantaba cuándo quería hacerle enfadar.

Zayn se echó a reír y Louis le revolvió el pelo negro, a lo que Zayn respondió gritando.

-¡No! ¡¡No!! ¡Mi pelo!-

-¡¡¡EL CARTEL DE HOLLYWOOD!!!- el grito agudo y emocionado de Aly atrajo todas las miradas. La joven señalaba a un punto en el horizonte.

Se podía divisar el famoso cartel de Hollywood allí. Todos se quedaron mirándolo embobados, era realmente un paisaje mítico. Aquellas letras eran famosas en todo el mundo. Aly no podía creer que las estuviera viendo en persona.

-¡Bienvenidos a Hollywood!- exclamó alegremente el chófer del coche. No se trataba de Ryan, ya que éste se había quedado en Nueva York.

-¡Me encanta, me encanta, me encanta!- chilló Aly cómo si fuera una niña pequeña.-¡Son las verdaderas letras del cartel de Hollywood! ¡La de veces que he deseado verlas en persona!-

-Pues ahí las tienes.- Louis sonrió e hizo un gesto con las manos.

-¡Éste lugar es espectacular!- gritaba Aly, emocionada.

-Estoy de acuerdo.- sonrió Harry acomodándose en el sillón.-Es totalmente chachi.-

-Pues aún nos quedan muchas cosas por ver.- exclamó Liam haciendo una energética palmada.

-¿Qué cantaste el miércoles en el concurso sobre un paraíso?- bromeó Zayn.

El chófer encendió la radio. Empezó a sonar Snow de Red Hot Chili Peppers. Aly dió un bote en su sillón.

-¡Oh, y me encanta ésta canción! ¡Déjala!- suspiró y esbozó una amplia sonrisa.-Una ciudad maravillosa, un viaje en limusina, vistas increíbles, una canción chula de fondo... ¿Qué más se puede pedir?-

-¡Yo lo sé!- exclamó el cantante de rizos castaños. De la mochila que reposaba junto a sus pies sacó una bolsa naranja.-¿Doritos?-

-¡Harry, eres el mejor!- exclamó Aly girándose para coger un Dorito.

Harry abrió la bolsa y empezaron a coger del contenido.

-Eres la ley.- añadió Zayn mordiendo un Dorito.

-Lo sé, lo sé.- Harry fingió ser modesto.

Todos siguieron admirando el paisaje, mientras la limusina seguí avanzando por las largas carreteras, escuchando Snow de fondo y perdiéndose entre el tráfico.
Un par de horas después, habían llegado a su lugar de destino, ya se estaban acercando al famoso W Hollywood Hotel. Los edificios eran altos, modernos, y había palmeras en casi todas partes. Algunos edificios estaban llenos de luces que brillaban en las fachadas, pese a que aún era de día. La limusina se detuvo y el chófer anunció:

-Llegamos. Podéis bajar y entrar en el hotel. ¡Disfrutad!- habló con voz alegre.


Los séis adolescentes bajaron de la limusina y ésta se alejó por la carretera. Empezaron a caminar hacia el hotel.


-Madre mía, ¡es enorme!- gritó Aly.

-¡Lo sabemos!- sonrió Zayn.-Y es precioso, tanto por dentro cómo por fuera. No podríamos haber escogido un mejor hotel.-

Aunque sus pesadas maletas les ralentizaban bastante, los séis iban a ritmo rápido hacia el hotel, ya que estaban muy ilusionados por entrar, sobretodo Aly.

-¿Creéis que habrá algún famoso más hospedándose aquí?- preguntó Liam mirando a sus amigos.

-No creo.- comentó Louis.-En ésta época todos suelen estar ocupados o con giras, y no precisamente aquí, ya que la mayoría, justamente, viven aquí.-

-Qué ganas tengo de entrar, y sobretodo de echarme en una cama.- bostezó Niall.-No es que se duerma muy bien que digamos en el avión...-

Todos los demás rieron.

-Yo también estoy deseando pillar una cama. Dicen que las de éste hotel son las más blandas y cómodas que existen.- opinó Zayn.

-¡Mentira! Ésa es mi cama.- intervino Harry.

Riendo de nuevo, finalmente llegaron a la puerta del hotel y entraron. Aly se quedó sin aliento, ¡el interior era precioso! Estaba exquisitamente decorado y con mucho lujo y un estilo muy moderno. Se notaba que era un hotel frecuentado por famosos, la decoración era una delicia.

-¡Qué pasada!- gritó Aly.

-¿A qué mola?- dijo Louis mirando a su amiga, la cuál estaba fascinada.

-Ah...- suspiró Liam.-Justo cómo lo recordaba.-

-Sí, la primera vez que entramos aquí reaccionamos igual que Aly.- asintió Zayn.-Lástima que sólo hayamos estado en ésta zona y nunca hayamos subido por ésas escaleras blancas con una alfombra roja... Por cierto, ahora que lo pienso; bonita referencia al paseo de la alfombra roja, que se encuentra aquí, en Hollywood.-

-¿Y ahora te das cuenta?- rió Niall.-¡Qué poco observador eres, Zayn!-

Aly no se cansaba de admirarlo todo, cada rincón de aquél hotel desprendía glamour y estilo. Era un sitio enorme y precioso, iba dando lentas vueltas sobre sí misma para admirar cada esquina.

-¿Te gusta?- preguntó Louis acercándose a su amiga.

-¡¿Cómo no va a gustarme?! ¡Es una preciosidad!- exclamaba Aly, que admiraba cada objeto de aquél lugar.-Madre mía, tío, guau, guau, y mil veces GUAU.-

-¿Tienes complejo de perro?- bromeó Harry pasando al lado suyo.

-Ja-já, muy gracioso, Harry.- ironizó Aly en tono seco, agarrando su maleta y disponiéndose a seguir a los chicos hacia la recepción.

-No hace falta que vayamos todos, es sólo un momento.- dijo Louis.-Zayn, vamos tú y yo, que somos los más mayores.-

Zayn y Louis se dirigieron con sus maletas a recepción mientras que Liam, Niall, Harry y Aly (sobretodo ésta última) seguían admirando la estructura y decoración del hotel. Aly iba examinando a fondo el hotel sin alejarse, pero miraba hasta dónde le alcanzaba la vista. Le parecía realmente precioso. Dos minutos después, Zayn y Louis regresaron y los séis subieron por las bonitas escaleras blancas con una alfombra roja extendida.

-Por aquí se va a los ascensores que llevan a las plantas con los dormitorios.- explicó Louis.

Caminaron por una pasarela de moqueta roja suspendida en el aire sobre la entrada, y se bifurcó en dos direcciones. Tanto a izquierda cómo a derecha había muchísimos ascensores.

-El de la derecha.- indicó Louis después de consultar la tarjeta que la mujer de recepción le había dado.

Los séis jóvenes amigos fueron por el camino de la derecha y se metieron en el ascensor. Tenían que subir a la quinta planta. Aly estaba muy emocionada.

-¡Éste viaje está siendo increíble, y sólo acabamos de llegar!- en ése momento le vino a la mente algo en lo que no había pensado antes.-Pero, un momento... Vosotros estaréis ensayando para los conciertos que tendréis aquí, entonces... ¡Pasaré mucho tiempo sola!-

-No creas.- dijo Louis.-En ocasiones, cuándo viajamos a otros lugares, sólo ensayamos las canciones correspondientes una vez, lo cuál puede llevarnos cómo media hora. Luego en el concierto nos piden muchos bises, por éso suelen durar tanto tiempo.-

-Sí, no te desharás de nosotros tan fácilmente.- bromeó Harry, alborotándole el cabello a Aly.

Ésta le dió un suave puñetazo en el hombro, luego los séis se echaron a reír. Finalmente el ascensor se detuvo en la quinta planta y abrió sus puertas. Los séis salieron y se dirigieron a su suite. El hotel tenía habitaciones para uno o dos visitantes sólos, y luego "apartamentos" para los grupos numerosos, de cuatro o más persona. Por lo que One Direction y Aly tendrían un pequeño apartamento en el hotel, con baño, salón y dormitorios. No disponían de cocina, pero en el hotel había restaurantes y por si fuera poco, también había en toda la ciudad. Zayn dejó escapar un largo bostezo.

-Dios... Lo mío va a ser alcanzar la cama y caer cómo un tronco.- comentó.

Los demás rieron y finalmente llegaron a su suite. Louis la abrió con la tarjeta que había recibido en recepción y la puerta se abrió con un chasquido. Aly quiso ser la primera en entrar así que esquivó a Louis y entró cómo una flecha, arrastrando su pesada maleta.

-¡Madre mía! ¡Es precioso!- exclamó mirando a su alrededor, cada vez estaba más fascinada.

-La paciencia no es una buena virtud tuya, ¿eh?- bromeó Harry entrando.

-Si éso fuera cierto, no habría aguantado tantas horas en el avión ni en la limusina.- Aly le sacó la lengua a Harry.

-Bonito sitio.- observó Louis.-Estaremos cómodos aquí.-

Zayn, por su parte, dejó sus maletas pegadas a la pared de la entrada para que no estorbasen y corrió hacia el sofá grisáceo con cojines rojos y blancos, tirándose en él de un ágil salto.

-¡Woooh! ¡Es súper cómodo! ¡Echaos aquí, chicos!- gritó.

Liam se acercó y se sentó calmadamente. Acarició la suave tela del sofá y suspiró, cansado y contento.

-Sí, ésto sí que es confortable, no los asientos del avión ni de la limusina.- rió mientras cogía un cojín blanco y lo abrazaba. Eran extremadamente blandos.

-La decoración es una pasada.- Niall acarició una mesa de madera negra y se acercó a la ventana, apartando una de las transparentes cortinas.-¡Y mirad qué vistas!-

Louis, Aly y Harry corrieron junto a él y los cuatro admiraron las preciosas vistas que había desde la habitación. Se veía gran parte de la ciudad y hasta el cartel de Hollywood a lo lejos, suerte que yendo por la carretera ya lo habían visto de cerca.

-¡Es precioso! ¡Ésto sí que es una habitación con vistas!- exclamó Harry cruzando los brazos y asintiendo, satisfecho.

-¿Vamos a elegir nuestra habitación?- le preguntó Niall a Aly.

-Claro.- respondió ésta.

-Con una cama para dos nos basta.- repuso el rubio.

-¡Mira, Harry! ¡Una paloma! ¡¡Es KEVIN!!- chilló Louis emocionado, sacudiendo a Harry por un hombro y señalando a través del cristal a una paloma que volaba cerca.

Aly y Niall entraron en una bonita habitación de paredes blancas y ventanas con preciosas vistas. El suelo era de moqueta gris y la cama estaba cubierta con sábanas blancas, almohadas blancas y un cojín rojo. Ambos se enamoraron del dormitorio al instante, era muy acogedor y tenía unas vistas increíbles.
-¿Te gusta éste dormitorio?- preguntó Niall mirando alrededor.-Porque a mí sinceramente me encanta. ¡Mira qué vistas tenemos! Y la cama es suficientemente grande para los dos.-

-¡Es perfecto! ¡Nos quedamos con éste dormitorio!- respondió Aly. Chocó una mano con Niall.-Además, llevábamos tiempo sin dormir juntos y lo echaba de menos.-

-Ah, eres un encanto.- Niall abrazó a su novia y le besó una mejilla.

-¡Eh, tortolitos!- se quejó Zayn.-¡Os habéis pillado el cuarto con mejores vistas!-

En ése momento se oyó la voz de Liam:

-¡Yo ya he elegido la mía!- 

Todos fueron a la que sería la habitación de Liam en el apartamento del hotel. Contaba con una cama cercana a la ventana y también un sillón negro para tumbarse. Liam estaría muy cómodo y tranquilo en aquella habitación.

-¡Qué bonita!- exclamó Aly haciendo palmadas.-Me encantan ésas flores que hay ahí puestas y ése sillón.-

-¡Lo sé! Éste hotel tiene unos dormitorios preciosos.- Liam corrió hacia la cama y se tiró en plancha, quedándose boca abajo. Se hundió unos pocos centímetros en el colchón.

-¡Guau, Liam, te estás hundiendo!- se rió Niall.-¿Tan blandos son los colchones?-

Liam se incorporó y se quedó sentado en la cama.

-¡Son cómo nubes!- exclamó antes de estirarse.

Louis estaba mirando la tarjeta, abrió mucho los ojos y echó a correr.

-¡Sólo queda un dormitorio individual y otro para dos personas!- gritó corriendo por toda la sala principal.-¡Me pido el individual! ¡Y además tiene bañera!-

-¡No, Louis, no es justo!- se quejó Harry.-Yo quería la habitación individual...-

Todos entraron en el dormitorio que eligió Louis y vieron una pequeña cama individual y a la derecha de ésta, una pequeña bañera llena de agua limpia y templada. Además, enfrente de la cama, en la pared, había una tele.
-Sin duda Louis se ha llevado la palma.- suspiró Zayn.-Bañera en el dormitorio, tele... Y yo tendré que dormir con éste.- señaló a Harry con la cabeza.

-Lo siento, es lo que hay.- Louis sonrió angelicalmente.-Por suerte, en vuestro dormitorio hay dos camas.-

Harry y Zayn resoplaron.

-Ahora fuera, quiero darme un baño en ésta preciosidad de bañera.- Louis empujó a sus cinco acompañantes hacia la puerta.

-¿Para qué? ¡Si seguramente luego vayamos a la playa!- protestó Harry, sólo para que Louis le cerrara la puerta en las narices.-Pues vale.-

-¿No se supone que hoy sólo iremos a dar vueltas por la ciudad?- preguntó Aly.

-De éso se trata, querida. Éste lugar es famoso por sus playas, son parte de la ciudad.- explicó Harry.

-De todas formas creo que hoy estamos todos demasiado cansados para ir a la playa... Yo aún tengo agujetas de dormir mal en el avión.- se expresó Liam frotándose la nuca.

-Cierto. Ahora cualquiera se pone a nadar.- dijo Aly.

-Iremos mañana a la playa, ¿vale Hazza?- Zayn le dió una palmada a Harry en la espalda.

-Vale, vale...- resopló él.

-¡Vamos a ver nuestro dormitorio!- gritó Zayn entusiasmado.

Entraron por la única puerta que seguía cerrada y se encontraron en un bonito dormitorio que, en efecto, tenía dos camas. Ahí dormirían Zayn y Harry. ¡Menos mal que había dos camas, pensaron los dos!

-No está mal.- dijo Harry resignado e indiferente.

Zayn sólo se limitó a echarse en la primera cama y acomodarse en ella.

-Deberíamos deshacer las maletas y salir a dar alguna vuelta por éste lugar. Es precioso.- dijo Niall.

-¡Buena idea! Mientras no andemos demasiado...- contestó Liam.

Mientras Louis se bañaba, los demás deshicieron sus maletas y las guardaron en los armarios de sus respectivos dormitorios. Louis hizo lo mismo con su maleta y su ropa, acto seguido bajaron y salieron del hotel. 

-¿Listos para una vuelta por Los Ángeles?- preguntó Louis con energía y el pelo aún un poco mojado.

-Lou, no pretenderás que nos pateemos todo Los ángeles, ¿verdad?- preguntó Aly alzando una ceja.

-¡Claro que no! Podemos coger autobuses, trenes turísticos, ¡lo que sea!- sonrió Louis, alegre.

-¿No sería más fácil usar la limusina?- preguntó Harry con aire de divo.

-Harry, se trata de que hoy nos las apañemos. Tanta limusina resulta un poco monótono. ¿Cuándo fue la última vez que nos subimos en un autobús? ¿Cuándo hicimos la excursión con el insti a los almacenes abandonados?- preguntó Louis.

-Ay, sí, que Celine descubrió a su gemela, menudo día, aún me acuerdo...- dijo Niall frotándose el cabello rubio.

-Ésa fue la última vez que cogimos un autobús. Y a veces me gustaría sentirme normal, ¿sabes?- se explicó Louis bajando la vista.

-¡Decidido!- gritó Liam.-¡Hoy exploraremos la ciudad caminando y en autobús!-

Louis sonrió y los demás sonrieron con él.

-Ah, y si nos perdemos... No os preocupéis, nada más llegar cogí un mapa del lugar en el aeropuerto.- añadió Liam sacando del bolsillo de su pantalón pequeño cuadrado de papel que parecía haber sido doblado veinte mil veces.

-¡Eres un crack, Liam, siempre piensas en todo!- sonrió Niall rodeándole con el brazo.

Liam sonrió para agradecer el gesto.

-Espero que no llamemos mucho la atención...- dijo Zayn.

-Sé franco, Zayn, lo haremos.- Harry levantó una ceja.

-De todas formas hoy descubriremos cada rincón del sitio, así que tampoco seamos pesimistas.- opinó Louis con su amplia sonrisa de siempre.

-¡En marcha!- exclamó Aly, eufórica.

Empezaron a caminar por las calles sin saber muy bien adónde iban, pero ahí estaba la gracia. Admiraban los escaparates de pastelerías y tiendas de ropa, aunque no entraron en ningún sitio. Iban haciéndose fotos graciosas con la cámara fotográfica que Louis llevaba colgada al cuello. Cada foto era más loca y graciosa que la anterior, en todas salían ellos haciendo el tonto y poniendo posturas y caras raras. También se encontraban con grupos de Directioners.
Cuándo ya no se encontraron con más fans suyas, siguieron paseando y riendo, los séis se lo estaban pasando en bomba sólo por el simple hecho de estar juntos, además se encontraban en California y muchas cosas les aguardaban. Empezaron a entrar en tiendas de ropa, zapatos y videojuegos, pero ninguno se compró nada, simplemente iban mirando y divirtiéndose.

-¡Mire dónde mire veo palmeras!- exclamó Harry.

No se cansaban de pasear ni de divertirse, en aquella ciudad realmente había muchas cosas que hacer. Cuándo se cansaron de andar cogieron otros buses para ir a la otra punta de la ciudad, iban explorándolo todo y pasándoselo de maravilla. Estuvieron horas y horas de paseo, se recorrieron casi toda la ciudad.

-Mañana nos dolerán las piernas a todos.- dijo Aly, sabiendo que ocurriría.

-Habrá valido la pena.- dijo Liam.

Cuándo empezó a anochecer, cogieron otro autobús para volver a los barrios cercanos al que estaba el hotel. Fueron a cenar a un McDonald's cercano y fueron caminando hacia el hotel, bastante cansados. No obstante, estaban muy felices. Tras ponerse sus pijamas, cepillarse los dientes, e ir al baño, todos se acostaron en sus respectivos dormitorios, preguntándose que les depararía el día siguiente en aquél magnífico lugar.

martes, 9 de julio de 2013

80- ¿Te suena de algo?

Richard y Lara ya se habían marchado, y Aly le preparaba el biberón a Talia. Cindy llevaba media hora en su cuarto y bajó por las escaleras. Se había quitado el pijama y ahora vestía un precioso vestido de inspiración country con un cinturón de tela turquesa, además de medias marrones y botas marrones vaqueras. En el cuello llevaba un collar plateado. Aly se sorprendió al ver a su hermana menor con un vestido.

-¿Cindy?- preguntó sin soltar a Talia ni el biberón.-¿Qué haces tan arreglada? Llevas... Llevas un vestido.-

-Lo sé. ¿Qué tal me queda?- preguntó Cindy dando una vuelta sobre sí misma y luego cruzando los brazos para posar.

-Bien, bien, muy bien, pero, ¿desde cuándo te gustan a ti los vestidos?- dijo Aly perpleja.

-Emm, desde nunca.- Cindy alzó una ceja.

-¿Entonces por qué te lo pones?- Aly retiró el biberón de la boca de Talia ya que notó que ésta había dejado de tomar.

-Porque quiero dar buena impresión.-

-¿A quién?-

-A la persona con la que he quedado.- zanjó Cindy.

-¿Me lo vas a decir ya? Lo prometiste cuándo mamá y papá salieron por la puerta.- dijo Aly.

-Ya lo verás, llegará en un momento.- sonrió la niña.

-Cindy, ¿no será un chico?- preguntó Aly mientras le daba el biberón a Talia.

-Emmm...- Cindy juntó sus manos tras la espalda mientras se mordía el labio inferior, nerviosa.

-Cindy Cloe Anne-Marie Willson, cómo hayas quedado con un chico te juro que...-

-¿Que qué? ¿Que se lo contarás a papá y mamá?- Cindy soltó un suspiro.-Yo te guardé el secreto del concurso, podrías guardarme tú alguno a mí.-

-¡Déjame terminar!- se ofendió Aly.-Te juro que... ¡Te daré un abrazo extremadamente fuerte!-

Sin más, se abalanzó sobre Cindy y la abrazó con la mano en la que sostenía el biberón.

-¡Ououou! ¡Eh!- rió Cindy.-¿Y ésto? ¿A qué viene?-

-¡A que estoy muy contenta! Aún eres algo pequeña pero aún así es una noticia fantástica. Dime, ¿cuánto tiempo llevas enamorada?- preguntó la mayor introduciendo de nuevo el biberón en la pequeña boca de la bebé.

-Bueno, enamorada enamorada...- Cindy se sentó en el sofá.-... No estoy.-

-Cindy...-

-¡Está bien!- la niña sonrió, sonrojándose.-Un par de meses. Estaba con mis amigas en el patio del cole y... Bueno...-

-¡Sigue!- gritó Aly sentándose junto a ella, con Talia en brazos.

-Y entonces tuve que ir hacia la papelera para tirar el envoltorio de mi bocata... Entonces mi pie resbaló en una piel de plátano que había en el suelo y caí hacia adelante ¡pero él me sujetó!- un largo suspiro de amor salió de los labios de la preadolescente, mientras sus ojos azulados se entrecerraban.-Desde ése día, que fue hace un par de meses o así, no he podido dejar de pensar en él.-

-Madre mía, estás peor de lo que yo pensaba.- soltó Aly riendo.-Y dime, ¿lo conozco?-

-No, llegó en enero aquí y por lo tanto al insti también.-

-¿No es de aquí?-

-De Nueva York no. Es de Chicago. ¡Y es tan mono!- Cindy dió unas cuántas palmaditas cómo una niña pequeña antes de abrir un regalo por Navidad.

-Vale, vale, dame datos sobre él, ¿es buen chico?-

-¡Sí, sí! Es un ángel. Siempre me presta el material escolar que le pido, gomas, lápices...-

-Cindy, tú ya llevas material en tu estuche.- dijo Aly bajando la vista para ver si Talia respiraba correctamente mientras seguía tomando del biberón.

-¡Lo sé! ¡Pero le pido material prestado SÓLO para ver sus ojos!- Cindy apoyó la cara en una mano y suspiró largamente.

-Madre mía.- rió Aly alzando una ceja.-Estás bien calada, ¿eh? Yo no me ponía tan cursi cuándo me enamoré de Niall... De hecho, creo que nadie se pone tan cursi cuándo se enamora. Te estás superando, hermanita, ya que tú nunca has sido cursi.-

-El caso es que estoy hecha un manojo de nervios, y cómo verás, me he arreglado MUCHO. Hasta yo misma me he sorprendido al ver que me estaba poniendo éste vestido. Pero es que quiero estar guapa para él... ¿Me prestas maquillaje?- suplicó, hablando algo rápido y sudorosa.

-¡Cindy! Que te enamores me parece maravilloso, pero ¿maquillaje? Recuerda que sigues teniendo 13 años y, además, tú ya eres una niña muy guapa... Y además, yo no tengo maquillaje, así que cuándo crezcas un poco más pídele a mamá el suyo o cómpratelo.- dijo Aly.

-Tienes razón, maquillarme ya es excesivo, ¡no estoy tan loca!- Cindy rió un poco histéricamente.-Y oye, quiere que paseemos por Central Park. ¿Qué hago si se produce el típico silencio incómodo?-

-Ehm... Buena pregunta.- dijo Aly meciendo un poco a Talia.-Podrías preguntarle por sus gustos, aficiones...-

-¡Ésas cosas las preguntan la gente aburrida!- se quejó la niña.

-¡Da igual, tú sólo pregúntale!- exclamó Aly.

Cindy suspiró frustrada mientras se sentaba en una butaca y se frotaba la cara con la mano.

-¡Ya sé lo que puedo hacer!- saltó Aly.-Puedo seguiros con Talia hasta Central Park para asegurarme de que no la cagas.-

-¿Y no sospechará él que nos estás siguiendo?-

-Si me voy ocultando, no.- dijo Aly.-Podría seguiros sólo unos pocos minutos y si va todo bien me piraré, además yo también tengo algo que hacer.- dijo Aly mientras dejaba el biberón ya vacío en la mesa y se colocaba a Talia en posición para hacerla eructar.

Cindy pensó unos instantes y luego asintió sonriendo.

-Es una buena idea.- dijo finalmente.

Aly le devolvió la sonrisa mientras le daba palmaditas en la espalda a Talia. Ésta finalmente eructó y Aly la dejó tumbada en el sofá. Se sentó a su lado y le masajeó la barriga sobre el pijama rosa con una mano mientras con la otra se sacaba el móvil del bolsillo del pantalón y entraba en su lista de contactos. Sonó el timbre.

-¡Oh Dios!- gritó Cindy levantándose de golpe.-¡Está aquí! ¡Estáquíestáquíestáquíestáquí!-

-¡Cindy!- Aly se levantó del sofá y agarró los hombros de su hermana.-Relájate, ¿quieres? Ve tranquilamente a abrir la puerta y muéstrale tu mejor sonrisa.-

Cindy respiró hondo, mientras se sonrojaba. Aly le guiñó un ojo mientras se sentaba en el sofá y se ponía a Talia sobre las rodillas. Cindy se ahuecó el corto pelo rubio, se alisó la ropa y sonrió yendo hacia la puerta. La abrió y se encontró a alguien que definitivamente no era su cita.

-¿Alyson Willson?- preguntó un hombre que llevaba colgada una bolsa repleta de sobres. Sostenía uno en las manos.

-E-es mi hermana.- dijo Cindy alzando una ceja. ¿El cartero? ¡¿Qué pintaba ahí el cartero?! Ella esperaba a un chico de 14 años, no al cartero.

-¿Puedo verla? Traigo una carta para ella.- dijo el hombre.

-¡Aly!- gritó Cindy girando la cabeza para ver a sus dos hermanas.-Es el cartero.- éstas últimas palabras las pronunció con desilusión.

Aly alzó una ceja extrañada y se levantó del sofá con Talia en brazos, se la dió a Cindy con cuidado y se acercó a la puerta.

-¿Sí? ¿Qué necesita?- preguntó mirando al cartero.

-Traigo ésto para usted.- le tendió la carta a Aly y ésta la cogió.-Que tenga un buen día.-

-I-igualmente...- murmuró Aly perpleja mientras veía al cartero alejarse. Se metió en la casa y cerró la puerta. Cindy estaba en el sofá con Talia a su lado.

-Madre mía, y yo que estaba con el corazón a punto de salirse por mi boca... Y era el cartero.- suspiró la joven.

Aly no contestó, sólo examinó el sobre extrañada. La dirección no le sonaba de nada. Talia comenzó a llorar y Aly decidió que vería el sobre más tarde, así que lo dejó sobre una mesa. Cogió a Talia del sofá y entró en su cuarto. La metió en la cuna y le puso el chupete, haciendo que dejara de llorar. Preparó el carrito que estaba en una esquina, era tipo sillita con las ruedas y la tela debajo para llevar ahí los juguetes, pañales o lo que fuera necesario. Colocó un osito de peluche en la tela y sacó un broche que puso en el pijama de Talia para luego enganchar una cadenita de plástico al chupete, de modo que éste no se cayera al suelo si Talia lo soltaba. Se asomó al salón. Cindy se movía alante y atrás en el sofá, hecha un manojo de nervios. La mayor suspiró y recordó su primera cita a solas con Niall, en el Empire State. Se sentó junto a la niña.

-Cindy, ¿estás bien?- preguntó.

-¡Creo que es obvio que NO!- gritó la histérica Cindy. Sudaba mucho.

-Madre mía, te gusta un montón, ¿eh?-

-¡DEMASIADO!-

-Tranquila, estaré detrás de ti los diez primeros minutos...-

-¡¿Sólo?!- preguntó Cindy dando un brinco.-¡No me dejes! ¡Quédate durante toda la cita!-

Aly rió.

-Cindy, aunque no lo creas, al cabo de un rato querrás estar sola con él.- le explicó acariciándole el pelo.-Y puede que hasta quieras que me vaya antes de tiempo. Al principio será normal que te sients nerviosa pero luego te tranquilizarás.-

Cindy suspiró, relajando los hombros, y entonces sonó el timbre de nuevo. La niña abrió los ojos de par en par y miró a su hermana mayor. Aly fue corriendo al cuarto de Talia y volvió al salón con ella, se acomodó en el sofá y sentó a la bebé sobre sus rodillas.
"Respira y sonríe." dijo sólo moviendo los labios, sin hablar, mientras miraba a Cindy. Ésta se acercó a la puerta temblorosa y la abrió, mostrando a un niño de pelo castaño oscuro casi negro, y ojos de un color mezclado entre verde y gris. Cindy se llevó tal sobresalto al verlo que el corazón le golpeó en las costillas de un bote.

-¡Hola Cindy!- saludó él. No tenía la voz demasiado profunda para tener 14 años.

-¡Wen! ¡¿Qué tal?!- la voz de Cindy salió extremadamente chillona.

Aly giró la cabeza de golpe para decirle (con la mirada) a su hermana que controlara su tono de voz, pero ésta no apartaba su vista de su compañero de clase.

-¿Listo para ir a Central Park?- preguntó Cindy tratando de respirar con normalidad y reconduciendo su voz a un tono más normal y menos chillón.

-Claro, para éso hemos quedado.- sonrió Wen. Miró dentro de la casa y detuvo su vista en Aly y Talia.-¿Tus hermanas?-

-¿Eh?- Cindy las miró.-Ah, sí. Ella es Aly, mi hermana mayor. ¡Sale con Niall Horan!- gritó.

Wen aprobó en señal de admiración y aprobación.

-Y la bebé es Talia, la que me convirtió en la hermana mediana.- concluyó Cindy.

-Encantado de conoceros. Yo me llamo Wendel, pero podéis llamarme Wen.- dijo él dirigiéndose a Aly para estrecharle la mano y luego saludar a Talia.

Pero Cindy lo cogió del brazo impulsivamente.

-¿Y si vamos ya a Central Park?- dijo dirigiendo al chico a la salida.

-Qué os divirtáis.- dijo Aly levantándose del sofá con Talia en brazos.

Cindy la miró mientras salía por la puerta detrás de su amigo.
"Iré detrás de vosotros" masculló Aly. Acto seguido se puso unas gafas de sol oscuras para que Cindy supiera lo que iba a llevar. La niña alzó el pulgar y salió de la casa.


-Está decidido.- dijo Niall.-¡Va a ser genial!-

Los cinco estaban en casa del irlandés. Acababan de llegar y hacía 10 minutos que habían salido de la reunión. Harry se desató la corbata y la tiró hacia atrás.

-Por fin puedo deshacerme de ésto.- gritó, mientras se espatarraba aún más en el sofá.

-Qué ganas tengo de hacerme un buen sándwich.- exclamó Niall yendo hacia la cocina mientras se quitaba la chaqueta.

-Ya... Tú, yo y todos.- dijo Louis mientras lo seguía.

Todos menos Harry fueron hacia la cocina. Éste se acomodó aún más en el sofá y suspiró. En ése momento notó que le llamaban al móvil. Vió el número, no le sonaba de nada. Descolgó, algo indeciso.

-¿Sí?- preguntó camuflando la voz por si se trataba de alguna fan loca.

Pero era muuuuuuuuucho peor.

-¿Harry?- se oyó una voz femenina.

-Bri-¿Brianna?- el cantante se mostró perplejo. Se levantó del sofá de un salto.-¿Qué haces llamándome?-

-Me gustaría... Hablar contigo.- al otro lado del teléfono se oyó que Brianna suspiraba.-¿Tienes un momento?-

Harry rodó los ojos sujetándose el móvil pegado al oído. Lo bajó hasta su hombro y suspiró, cerrando los ojos y frotándose la frente con la mano libre. Otra vez no...

-¿Harry?- oyó la vocecita de Brianna por el teléfono apoyado en su hombro.

El cantante suspiró sin moverse y alzó mucho la cabeza, mirando el techo.

-Otra vez no...- dijo en alto.


Cindy y Wendel paseaban por el parque, y a muchos metros, Aly los seguía, transportando a Talia en la sillita de bebé. Aly se había recogido el pelo en una coleta, se había puesto una chaqueta marrón sobre la camiseta blanca hasta los codos, y no se había quitado en ningún momento las gafas de sol. Con ése "disfraz" y a tanta distancia, seguro que Wen no la reconocía. Y seguro que si se giraba tampoco lograría distinguir las facciones de la pequeña cabecita de Talia.
Los dos niños reían, sobretodo Cindy, ya que Wendel le contaba numerosos chistes. Aly los seguía a una distancia prudente con la cuál pudiera apoyar a su hermana sin ser vista por el chico.
Mientras Wen señalaba a una ardilla persiguiendo a una paloma, Cindy se giró levemente, sin dejar de caminar. Aly le saludó con la mano y Cindy sonrió en respuesta.
Transcurrieron ocho minutos y todo iba bien. Aly estaba satisfecha, Wen parecía un buen chico. Cindy estaba tan feliz que le contagió la alegría a su hermana mayor. En un momento dado Wen quiso cogerle una mano y Cindy lo permitió, sonrojándose. Aly dió saltitos oculta tras un árbol y con el carrito de bebé al lado. Cogió a Talia en brazos e hizo que mirara hacia Cindy y Wen, mientras apretujaba la cara de la bebé contra sus mejillas.

-¡Mira éso, Talia! ¡Nuestra hermana está enamorada!- exclamó enternecida, mientras seguía achuchando a la bebé.

Siguieron paseando los "cuatro," y Cindy de tanto en tanto se giraba un poco buscando una sonrisa de Aly que la ayudara. Tras quince minutos de paseo, Wendel se acercó a Cindy y besó una de sus mejillas, haciendo que la niña se sonrojara hasta la punta de la nariz. Aly susurró un "Awwww" reprimiendo sus ganas de dar saltitos y dió media vuelta, dando por hecho que la cita de su hermana menor iba con éxito. Se giró un momento y vió que Cindy se giraba con una sonrisa abierta y despidiéndole con la mano. Aly hizo el mismo gesto mientras sonreía y entonces se quitó las gafas de sol para irse a su casa con Talia.
Una vez que llegó, Aly dejó a Talia en su cuna y guardó el carrito. Sacó su móvil y llamó a Valery.


-Me voy, chicos.- dijo Harry cogiendo su chaqueta.

-¿Adónde?- preguntó Zayn. Él, Niall, Louis y Liam estaban sentados en la mesa de la cocina.

-A dar una vuelta.- respondió el cantante de rizos castaños.

Liam seguía sosteniendo en sus manos el amuleto que supuestamente pertenecía a un zapato de Holly. Intentaba explicárselo: si Holly y sus esbirros se habían ido del local ANTES de que lo reformaran... ¿Cómo era posible que el amuletito siguiera allí DESPUÉS de una reforma completa? No tenía ningún sentido... El sonido de la puerta cerrándose (señal de que Harry ya había salido) interrumpió sus pensamientos.

-Liam, deja de comerte la cabeza.- le dijo Louis poniéndole una mano en el hombro.

Liam jugueteó con el amuleto, haciéndolo girar sobre la mesa.

-Pero es que... Quiero explicarme cómo es posible que...- se argumentó Liam.

-Todos queremos saber cómo es posible lo del muleto, pero no te comas tanto la cabeza. Anda, toma éste sándwich. Lo ha hecho Niall.- dijo ofreciéndole a Liam un plato con un delicioso sándwich vegetal.-Y todo lo que cocina Niall, es digno de ser comido.-

Liam sonrió a medias y le dió un bocado al sándwich, soltando el amuleto de Holly y tratando de no pensar en éso.


-¿Quién es?- se oyó por el teléfono.

-Valery, soy Aly.-

-¡¿Cómo tienes mi número?!-

-Tranquila.- suspiró Aly.-Si pones tu número en Facebook es normal que cualquiera pueda obtenerlo.-

Se oyó un gemido de Valery y al cabo de unos segundos los repetidos clics de un ratón de ordenador.

-Valery...- empezó Aly. Al no obtener respuesta supuso que habría dejado el móvil por alguna mesa.

-Lo tengo puesto en altavoz, puedes hablarme.- se oyó a Valery.

-Valery... Necesito hablar contigo. Sólo contigo. Ven tú sola a mi casa. Por favor.- pidió Aly en tono suave.

-¿Qué? ¿Para qué?- exclamó Valery.-¿No querrás hacerme nada malo, verdad?-

-Valery, tú nunca deberías tener miedo de mí. Bueno, aunque mucha gente lo tenga.- se notó el tono de broma en sus últimas palabras.

-¿Por qué?- sonrió Valery, aunque seguía algo desconfiada.

-En una fiesta en el colegio, con 9 años, a Harumi se le cayó una tarta encima mía y... Digamos que le di un montón de collejas por aquello. Encima la tarta era de chocolate. Parecía que yo estaba llena de mierda.- explicó Aly, recordando cuándo Harumi y ella eran pequeñas y ocurrió aquél gracioso accidente.

Se oyeron risas de Valery.

-¿Y la perdonaste? ¿Parecías salida de una cagada de dinosaurio y la perdonaste?- gritó incrédula.

-Es mi mejor amiga. Hice el ridículo pero tampoco fue para tanto. Tuve que perdonarla, pobre Harumi, ni que hubiera matado a un familiar mío. Aunque estuve una semana oliendo a tarta de chocolate. Las duchas no servían de mucho.-

-Oh, Dios mío... Jajajaja.- Valery se reía tímidamente, pero en su voz se notaba que iba a pasárselo bien.

-Ven a mi casa.- pidió Aly de nuevo.-Por favor. Será sólo un momento.-

Se oyó un suspiro y luego, varios segundos de silencio.

-Está bien.- dijo Valery.

-¿Recuerdas dónde vivo, no? Ya sabes, de cuándo en primero de la ESO íbamos todos en el autobús escolar.-

-Sí, me acuerdo de dónde está tu casa.- suspiró Valery.-Te veo en un rato.-

-Muy bien.- Aly colgó y suspiró. Se asomó al cuarto de Talia, acababa de quedarse dormida. Aly se mordió el labio mientras apoyaba su espalda en la pared.


Harry acababa de llegar a una área concreta de Central Park. Entonces vió a Brianna sentada en un banco. Su corazón empezó a latir más rápido con sólo reconocerla. Brianna estaba cruzada de brazos y miraba alrededor, con un aire impaciente en su mirada. Harry fue hacia allí y la saludó:

-Hey.-

-Por fin llegas.- suspiró Brianna, aunque el suspiro era una mezcla incierta de frustración y enamoramiento.-Llevo aquí diez minutos.-

-Bueno, sigues viva, ¿no?-

-Escucha, Harry...- empezó Brianna. Dió dos palmaditas en el lugar vacío del banco para que Harry se sentara.

Él así lo hizo.

-Mira. Quiero que sepas que digas lo que digas te tengo pillado. Vi lo rojo que te pusiste el otro día en el insti después de que te besara.- Briana parpadeó.-Y cómo me dijiste por mensaje de teléfono, el beso de la caravana te había gustado. Y sí, tenías razón, a mí también.-

Otra vez no, otra vez no... Pensaba Harry sin parar.

-Bueno, no sólo me gustó... Me encantó. Y el que te di en el instituto también.- suspiró por enésima vez Brianna.-Y aquél día me lo pasé enteramente feliz, sólo por haberte besado.-

-¡Otra vez no!- chilló Harry frustrado y frunciendo el ceño.

Brianna parpadeó mientras bajaba las cejas, confundidas.

-¿Qué te pasa?-

-¿Que qué me pasa?- Harry soltó una corta carcajada.-He salido con cientos de chicas y todas ellas me han dicho lo mismo después de besarme con ellas un par de veces. Todas me cuentan lo mismo que me estás contando tú ahora y es cuándo me dicen lo muy enamoradas que están de mi y lo mucho que quieren que dure.-

-Harry...-

-Y es lo gracioso porque nunca duran mis relaciones.- la interrumpió él.-¿Sabías que soy uno de los famosos que más novias ha tenido? ¡Y todas, repito, TODAS, me han dicho lo mismo que me estás diciendo tú ahora!- Harry resopló y apoyó la frente en la mano.

-Harry... Si tan sólo me dejaras terminar.- suspiró Brianna con tristeza. Bajó la cabeza y masculló.-Yo ya sé cómo eres. Y sólo quería decirte que pese a los dos besos que nos dimos me gustaron mucho... Yo no pienso meterte en ningún compromiso.-

Harry giró la cabeza bruscamente, sorprendido, y con la boca entreabierta y los ojos cómo platos, miró a Brianna durante un corto, aunque para ellos largo, instante.


Aly abrió la puerta de su casa. Valery entró tímidamente.

-Aquí estoy.- masculló sentándose en un sofá.

-Bienvenida.- sonrió levemente Aly mientras cerraba la puerta.-No seas tan tímida, estamos solas... bueno, casi.- suspiró.

-¿Qué necesitas?- preguntó Valery mirando a su anfitriona.

-Hablar contigo... Y... Pase lo que pase, no te vayas.- Aly fue hacia el dormitorio de Talia.-Ahora vuelvo.-

Valery miró alrededor y se abrazó a sí misma mientras suspiraba. En ése momento en la habitación entró Aly con Talia en brazos. Valery, al ver a la bebé, se levantó del sofá rápidamente.

-Ya conoces a Talia.- murmuró Aly llevando en brazos a su hermana menor.

-Aly, ésto no tiene gracia... Cuándo la vi en el instituto fue por casualidad, porque tu padre la había traído, pero ahora, ¿me traes sólo para que la vea? Pienso en Andrew cada día, no necesito que...- empezó a echarle la bronca.

-Valery.- la cortó Aly.-Déjame explicarte. Sé que, cuándo la miraste tanto al salir del instituto, fue porque te recordó a tu hermano. Según nos contaste tenía pocos meses cuándo murió, más o menos los mismos meses que mi hermana. Y no te he traído para hacerte daño a costa de Talia. Siéntate.-

Valery se sentó de nuevo en el sofá, algo temblorosa, agachando mucho la cabeza con tal de no mirar a la pequeña niña de pocos meses que tanto se parecía a su difunto hermanito. Aly se sentó a su lado, aún con Talia en brazos.

-Valery.- dijo con suavidad.-Sé lo mucho que ése accidente ha marcado tu vida. Siempre intento ponerme en el lugar de los demás y en serio, lloré con tu historia, tú bien que me viste. De hecho, casi todos lloramos. Y ahora mismo me has dicho que piensas en él cada día. Creo que deberías dejar de sufrir y seguir hacia adelante.-

-Tú no lo entiendes.- Valery miró a Aly, moviendo la cabeza velozmente para no mirar a Talia. Fijó sus ojos en los de Aly mientras se le quebraba la voz.-Por culpa de éso, mis padres me presionaron para que fuera perfecta. ¿Crees que empecé a ser la más glamourosa del instituto porque sí? Yo antes del accidente era una chica "normal," me gustaba la moda pero no en exceso, nunca me pasaba horas frente al espejo ni procuraba ir siempre perfecta. Desde ése accidente, mis padres quisieron que fuese totalmente perfecta y és así cómo nació la Valery que todos conocen. ¿Cómo voy a dejar de sufrir? Y además... Ésa imagen del carrito de bebé tirado en al carretera... Y ésa pequeña manita ensangrentada y herida... Es una imagen que me viene a la mente cada noche. No lo comprendes. Nunca lo comprenderías.- Valery había empezado a llorar y enterró la cara entre las manos.

-Por éso quiero ayudarte...- susurró Aly con Talia agitándose sobre sus rodillas.-Si tanto te recuerda Talia a Andrew... ¿Por qué no la convertimos en tu hermanita adoptiva?-

Valery miró de golpe a Aly, abriendo mucho los ojos.

-¿Qué?-

-Quiero decir, no oficialmente, claro.- sonrió Aly acariciando a Talia.-¿Pero y si hacemos cómo si fuera tu hermanita? Podrías verla a menudo y acordarte de Andrew. Él siempre seguirá vivo en tu corazón.-

Los ojos de Valery brillaron a causa de las lágrimas y de la emoción y entonces Aly alzó a Talia y la puso sobre las rodillas de su invitada con mucho cuidado.

-No, no...- quiso negarse Valery.

Pero era tarde. Talia ya estaba sobre sus rodillas y empezaba a juguetear con su camisa y sus mechones rubios ondulados. Valery no pudo evitar sonreír mientras las lágrimas caían y rodeó a Talia con los brazos para que no se cayese del sofá. Le tendió el dedo índice y la pequeña lo agarró. Acto seguido empezó a reír, mostrando su boca sin dientes. Valery rió, contagiada por la risa de la pequeña. Aly observó con ternura la escena y se abrazó a sí misma, feliz.


-¿Cómo dices?- parpadeó Harry, asombrado.

-Sé que posiblemente me tomes por loca, pero... No me gusta hacerme ilusiones. Sé que un beso de Harry Styles no significa nada. Sé que eres un famoso que ha tenido muchas novias, cómo me has dicho, y lo entiendo. No hay nada de compromisos. Fueron un par de besos. Muy bonito, pero ya está. Éso fue... todo. ¿No?-

-¡N-no!- gritó Harry, para sorpresa de Brianna.-¿Y la fiesta dedicada a PewDiePie en el gimnasio del insti? ¿Y lo del despacho del director? ¿Y la de discusiones que hemos tenido?-

-Éso... ¿Qué más da?- preguntó Brianna encogiéndose de hombros.-Mira... Sé que a ti te desean millones de chicas. Y puedo decir... Que yo estoy entre ellas. Pero precisamente por éso no te meto en ningún compromiso. No voy a ponerme en plan: "¡Oh, Harry Styles me ha besado, voy a estar con él para siempre...!" No. Lo mío es más cómo: "Oh... Harry Styles me ha besado... Y me he sentido... única, especial, pero... Sé que no hay posibilidades de nada porque es todo un casanova."- Brianna esbozó una sonrisa conformista que hizo enrojecer a Harry, posiblemente de rabia.

-Dios mío...- suspiró Harry bajando la cabeza.

-Oh, y...- Brianna hurgó en su bolso. Sacó una rosa blanca.-Mira. Me la encontré ésta mañana enfrente de un edificio. Puedes quedártela.-

Harry cogió la rosa blanca con los ojos expandidos al máximo. ¿Sería...? Tenía que preguntarle a Brianna...

-¿Dónde te la encontraste?-

-Ya te lo he dicho, enfrente de un edificio, por la calle.-

-¿De qué edificio?-

-Creo que era el de una discográfica. Muy alto, dividido en dos...-

-¡OH, DIOS!- gritó Harry interrumpiendo a la joven.

-¿Qué ocurre?- se sobresaltó ella agarrando la flor.

-Ésto es ya demasiada coincidencia... ¿Sabes qué?- no pudo evitar reírse.-Yo estuve en ésa discográfica en ésta mañana con mis cuatro amigos, y me llevé ésta flor. La dejé caer por una ventana del edificio. ¿Sabes qué flor es ésa? Una de las que le llevaste a mi madre al hospital cuándo la ingresaron por el accidente de coche.- Harry se rascó los rizos y luego la nuca.-¡¿No es flipante?! Ésto tiene que ser una broma... Del destino.-

Brianna examinó la rosa blanca, y sí, enseguida reconoció que era idéntica a la que le había llevado a Anne al hospital. Bajó la mirada, algo ofendida.

-¿Y por qué la dejaste caer por una ventana?- preguntó en voz baja.

Harry la miró durante unos segundos, y acto seguido suspiró.

-Porque... Siempre dejo caer mis expectativas con las chicas.-

Brianna lo miró, aunque sin levantar la cabeza.

-Y de hecho... Tú eres la chica que más expectativas me ha causado, porque bueno... Prácticamente somos iguales.- Harry soltó una risita nerviosa.-Pero... Nunca me funciona. He salido con chicas que te superaban en varios aspectos. Más guapas, más listas, más dulces... Pero con ninguna de ellas me ha ido bien. Entonces, ¿por qué ibas a ser tú la excepción? Quiero decir... Nunca me ha ido bien. Nunca. Con ninguna chica he durado demasiado tiempo. He tenido decenas de novias... Diría que hasta más de 100. Y creo que éso será así hasta el día de mi muerte.- al terminar de hablar, miró a Brianna cómo a un cachorrito.

Ésta rió bajando la cabeza y olió la rosa blanca.

-Harry Styles, el pesimista.- murmuró en tono alegre, aunque su voz era levemente lastimera.

-Lo soy.- admitió Harry con una sonrisa. Acto seguido suspiró y guardó silencio unos segundos.-Pero... ¿Sabes? Por un momento vislumbré la posibilidad de salir contigo... Sólo que ya sabría que no iba a ser diferente a mis otras veces.-

Brianna asintió, cohibida y algo decepcionada.

-Bueno, te comprendo. No pasa nada. Eres Harry Styles. Es tu naturaleza.- el comentario había sonado un poco más duro de lo que Brianna pretendía, así que sonrió para "amortiguar" las palabras que había dicho.

-Ya... Supongo.- Harry bajó la cabeza y apoyó los brazos en el respaldo del banco.

En ése momento Brianna divisó a dos personas pasear. Eran bastante bajitas... Ah, no, que eran niños. La niña, de pelo rubio corto y un vestido más o menos country... Iba de la mano de un chico que...

-Ay la virgen.- exclamó Brianna ahogando una exclamación.

-¿Qué? ¿Qué sucede?- se preocupó Harry, aunque tratando de disimularlo.

Brianna reconoció al niño. Le tendió la rosa blanca a Harry y se levantó del banco, yendo hacia la pareja de jóvenes preadolescentes que paseaba de la mano.

-¿Wen?- preguntó poniendo los brazos en jarras.

-¿Brianna?- inquirió el niño sorprendido.

-¿Qué haces aquí?- Brianna también reconoció el rostro de Cindy, a la que apenas había veído pero que sabía quién era.-¿Y con la hermana de Alyson Willson?-

Wendel fue a abrir la boca para responder cuándo Harry llegó junto a Brianna.

-¿Cindy?- preguntó el cantante.

-¡Harry!- se alegró la niña.

-¿Conoces a éste chico?- le preguntó Harry a Brianna señalando a Wendel con el dedo.

-¿Qué si lo conozco? Desde que nació, ¡es mi primo!-

-¿Tu primo?- preguntaron Cindy y Harry al mismo tiempo, ambos mirando a Brianna.

-¿Me estás diciendo que tu primo menor sale con la hermana de Aly?- preguntó Harry con voz pastosa, rascándose la nuca y con un enorme cacao mental.

-Bueno, con una de sus dos hermanas.- exclamó Brianna.

En aquél momento las cosas fueron a más, ya que paseando, aparecieron Valery y Aly, ésta empujando un carrito en la cuál iba Talia agitando sus bracitos. Valery iba agarrada del brazo de Aly y ambas reían cómo si fuesen amigas de toda la vida. Al llegar junto al grupo de cuatro personas, se detuvieron en seco.

-¿Harry?- preguntó Aly.

-¿Aly?- dijo Cindy.

-¡Valery!- se sorprendió Brianna.

-¿Brianna?- se sorprendió Aly al ver a Brianna junto a Harry.

-¿Cindy?- dijo Wen, cómo pidiéndole explicaciones a su amiga.

-¡Wendel!- exclamó Valery, sin creer lo que veía.

-¡HARRY!- chilló el cantante de rizos castaños, tratando de llamar la atención, y atrayendo todas las miradas. Esbozó una sonrisa cómo diciendo: "Se me ha escapado..."

-¿Qué demonios...?- empezó Valery.

-¿... Estás haciendo tú con ella...?- añadió Brianna.

-¡Y tu primo con ella...!- inquirió Valery.

-¿Oye, qué pasa con mi hermana?- se enfadó Aly, separándose bruscamente de Valery. Miró a Brianna.-¿Y conmigo?-

-¡Nada, nada, nada!- se excusó Brianna.

-Y Harry...- añadió Valery.

-¿Qué haces con Brianna, Harry?- Aly tuvo que echarse a reír ante aquella situación tan cómica.-¿Querías otra bofetada?-

-¡Aly! ¡No te burles!-

-Y... Prima, ¿qué hacías con Harry Styles aquí?- quiso saber Wendel.

-Nada Wen, vámonos a casa.- bufó Brianna cogiendo a su primo menor del brazo.-Ésta situación se ha tornado más incómoda y con mucha más gente de lo que yo esperaba...- farfullaba mientras arrastraba a Wendel tras de sí.

Éste se giró y se encogió de hombros. Sacudió su mano libre mientras miraba a Cindy.

-¡Adiós, Cindy!- exclamó sonriendo.

Ésta hizo el mismo gesto con cara de enamorada, suspirando.

-Adiós...- masculló en voz baja.

Aly cogió a Cindy de los hombros y le dió la vuelta.

-Cindy, ¿por qué no me dijiste que Wendel es primo de Brianna?- preguntó.

-¡No lo sabía! ¡Lo juro por el honor de Finn y Jake!- se defendió la joven.

Aly se giró suspirando.

-Bueno, y yo... Creo que debería irme ya a mi casa.- dijo Valery. Se inclinó sobre el carrito de Talia y le besó una mejilla. Acto seguido se acercó a Aly.-Gracias por todo.-

Y para sorpresa de todos, la abrazó. Aly, indecisa, optó por devolverle el abrazo y la presionó con fuerza. Valery se separó de ella y sin decir nada más ni mirar a nadie, se fue, alejándose.

-¿Qué le pasaba a ésa?- preguntó Harry confuso.

-¿Y por qué ha besado a Talia en la mejilla?- añadió Cindy, aún sonriendo cómo una tonta por culpa del amor que desprendía pro su compañero de clase.

-¡¿Y por qué te ha abrazado?!- concluyó el interrogatorio Harry, sabiendo que Valery nunca abrazaría a Aly.

-Es una larga historia.- respondió Aly.-Bueno, en realidad no tan larga cómo la pinto, pero ya la explicaré luego.-

-Bueno, ¿recibiste nuestra carta?- preguntó Harry.

-¿Carta? ¿La carta que recibí era vuestra?- preguntó Aly parpadeando mientras se acercaba de nuevo al carrito dónde estaba Talia.

-¿Qué carta?- quiso saber Cindy.

-Era nuestra, ¿dónde la tienes?- preguntó el cantante.

-La dejé en mi casa, no esperaba ninguna carta y en ése momento no pude abrirla.- explicó Aly.

-Y si la dejaste en tu casa, ¿cómo es que está en el asiento del carrito de tu hermanita?- preguntó Harry señalando a Talia.

-¿Eh?- Aly se fijó en el sillín de Talia. Allí estaba el sobre que Aly había dejado sobre la mesa.-¿Qué? ¿Cómo...?-

Y aquello tenía una explicación...

Aly y Valery se estaban preparando para ir a pasear por Central Park con Talia. Aly había dejado que Valery sentase a la niña en el carrito y ahora, la invitada estaba orinando en el baño mientras que Aly estaba en la cocina preparando un biberón para llevárselo al paseo con Talia y Valery. Talia, sentadita en el carrito, empezó a aburrirse y a agitar los brazos. Vió algo en la mesita pegada a ella y lo cogió. Se trataba del sobre. Lo agitó en el aire con ambas manos y luego lo dejó caer. El sobre cayó a su derecha, pero sobre el sillín de su carrito. Acto seguido Valery y Aly se acercaron, Valery abrió la puerta mientras que Aly empujaba el carrito y las dos salieron a la calle con Talia, dispuestas a ir a Central Park...

-Seguramente lo haya cogido Talia, mientras Valery y yo nos disponíamos a salir, la dejé sentada en su carrito y pegada a la mesa dónde dejé la carta...- pensó Aly, dando en el clavo.

-¿Qué carta?- se oyó la voz de Lara desde algún lado.

-¿Mamá?- preguntaron Aly y Cindy a la vez. Tras ellas estaba Lara.

-Una de por ahí, de ésas que los carteros dejan porque sí.- inventó Aly.-¿Qué haces aquí? ¿Y papá?-

-Él se dirige a casa con el coche, yo le pedí que me dejara aquí porque llevo mucho tiempo sin pasear por Central Park y me apetecía... Y vosotras tres, ¿qué hacéis aquí?- preguntó la mujer tratando de arreglarse sus lisos cabellos rubios que se agitaban con el suave aire.

Cindy abrió la boca para hablar pero Aly se apresuró a decir:

-Las amigas de Cindy con las que había quedado acaban de irse, ya que yo me vine a pasear a Talia en el carrito y me he encontrado aquí con ellas, y pensé: Bueno, ya de paso me llevo a Cindy a casa.- inventó Aly en pocos segundos. ¡Estaba mejorando su habilidad de pensar rápido!

Lara asintió y miró a Harry.

-¿Y tú qué haces por aquí, Harry?-

-Yo, ehm, estaba...- el cantante se estiró, nervioso.

Aly cogió una ardilla que por allí pasaba y se apresuró a acercarla a Harry.

-Oh, es que Harry es un gran amante de las ardillas, ¿que no lo sabías, mamá?- sonrió parpadeando, pegando la nerviosa ardilla a la cara de Harry.

-¿Lo es?- preguntó Lara.

-¿Lo soy?- añadió Harry.

-Claro que sí, por éso te vienes a Central Park, adoras a las ardillas.- disimuló Aly apretando los dientes. Finalmente se agachó y dejó en el suelo a la ardilla, la cuál le había arañado las manos y con suerte no arañó a Harry.

-Bueno, adoro a los gatos más que a nada, pero en fin...- le siguió el rollo Harry.-Aly, creo que deberías venirte a casa de Niall, todos los chicos del grupo están allí y creo también que deberías ver lo que hay en el sobre...-

Aly cogió el sobre del carrito de Talia.

-En ése caso, yo me voy para casa, y me llevo a Talia y Cindy.- asintió Lara tan contenta.

-Muy bien, mamá. Os veo luego.- Aly besó a su madre, abrazó a Cindy y le susurró al oído:-Enhorabuena. Antes vi cómo Wen te besaba la mejilla.-

-Gracias.- susurró Cindy sonriendo.

Aly se apartó del abrazo de Cindy para acercarse a Talia y le besó la cabecita. Acto seguido se agarró al brazo de Harry con la mano libre, ya que en una de ellas llevaba la misteriosa carta. Ambos amigos se dirigieron a la carretera.

-¡Eh! ¡Ryan!- llamó Harry a voces.

La limusina de One Direction se detuvo y Harry y Aly entraron. Se acomodaron en un sillón y Aly miró la carta cómo quién mira un tesoro.

-¿Qué hay dentro?- le preguntó a Harry.

Éste cerró la puerta al sentarse y miró al chófer.

-A casa de Niall, por favor.- pidió.

Éste asintió y el vehículo empezó a avanzar por la carretera.

-¿Qué hay dentro del sobre, Harry?- repitió Aly.

-Lo verás cuándo lleguemos.- se burló Harry quitándole el sobre a su amiga. Ésta se cruzó de brazos.

-¿Y ésa rosa blanca?- preguntó Aly. Quiso cogerla pero Harry se lo impidió.

-¿Eh? Ehm... Otra larga historia.- sonrió inocentemente, usando la misma excusa que había usado Aly cuándo él preguntó por Valery.

Aly se encogió de hombros y miró por su ventanilla, decidiendo no obligar a Harry a hablar si no quería.
Harry suspiró y bajó la ventanilla de su coche. Cogió la rosa blanca y la olió mientras cerraba los ojos. Aquél dulce aroma... ¿Era él o olía igual que Brianna? Acarició los pétalos blancos de la delicada flor con cuidado y la dirigió a la ventana, dispuesto a dejarla caer otra vez. Los pétalos se agitaban debido al viento que producía la limusina en movimiento. Harry separó el dedo meñique... Luego el dedo anular... El dedo corazón... Y cuándo fue a separar el dedo índice para dejar caer la flor, algo en su estómago se revolvió. Sintió cómo si tuviera algo revoloteando en él, pero no sabía qué era. Miró la rosa blanca suspendida en el aire sobre la carretera, y sus dedos índice y pulgar sujetando el delicado y corto tallo. Harry sacudió la cabeza, suspiró y metió la mano de nuevo en el vehículo, con la rosa blanca incluida. Subió la ventanilla rápidamente y echó la cabeza hacia atrás, apoyándola en el respaldo de su asiento de la limusina. Bajó la vista y miró la rosa blanca. Y pareció que ésta le devolvía la vista.


En el dormitorio de la chica, ella se sentó en su cama muy frustrada. Si Holly supiera lo que había hecho... Enterró la cara entre las manos y trató de no sufrir una pequeña depresión otra vez. Estaba corriendo un gran riesgo sólo por ir ayudando poco a poco a sus amigos. Recordó lo que hizo cierta noche...

Estaba todo muy oscuro en el viejo local abandonado dónde Holly y sus dos secuaces se ocultaban. La misteriosa intrusa estaba en la calle, totalmente vestida de negro y con un pasamontañas negro en la cabeza por si acaso Holly o alguno de sus dos aliados la veían. Respiró hondo. Ésa sería la última noche que Holly y compañía pasasen ocultos allí, ya que al día siguiente vendrían obreros a reforma el local, y todos lo sabían. Se acercó al lugar y sacó una horquilla de pelo desdoblada. La introdujo en la cerradura y la consiguió forzar, ya que la puerta se abrió. Entró con cuidado, casi no veía nada. En una esquina del suelo vió un par de deportivas. ¡Sí! ¡Justo lo que estaba buscando! Todos los zapatos de ésa marca llevaban un pequeño amuleto que le podría servir para lograr su propósito. Ella se había informado muy bien y sabía que el local iba a convertirse en un sitio de ensayo, además, también se informó de que One Direction serían los primeros en estrenarlo. Justo lo que necesitaba. Se acercó a las deportivas, se agachó y cogió la deportiva izquierda. Agarró el pequeño amuleto que tenía forma de diamante y lo arrancó del zapato. Dejó el zapato en su sitio y salió del lugar con el amuleto en forma de joya.
Días después, cuándo el local ya estaba reformado y abierto, pasó para fingir que necesitaba ir al baño. Entró en el local. 

-¿Disculpe, tienen baños aquí?- preguntó a la joven que atendía un pequeño mostrador.

-Sí. El pasillo derecho, al fondo a la izquierda.- respondió la dependienta.

-Muchas gracias.- sonrió ella. Se metió en el baño y abrió la mano derecha la cuál llevaba cerrada en un puño. Allí llevaba el pequeño amuleto que había robado de las deportivas de Holly. Se esperó unos minutos para que pareciera que orinaba y salió del baño.

-Qué tenga un buen día.- le dijo a la dependienta.

-Igualmente.-

Acto seguido, antes de salir por la puerta, dejó caer disimuladamente la pequeña joya en el suelo del local. Ése día One Direction iría a ensayar. Y entonces podrían encontrarlo y sospechar de Holly. Éso si no lo encontraba nadie antes. La chica sonrió, había cumplido con su propósito y había ayudado a sus amigos, aunque ellos no lo supieran.

Se echó completamente en la cama, sólo queriendo dormir. Ella había sido amiga de Holly en el colegio hasta que ésta cambió, por ése motivo, sabía mucho sobre Holly. Pero no podía decirles a One Direction dónde se encontraban ella y sus esbirros porque sino Holly se vengaría. Sólo podía ir dejándoles pequeñas pistas sobre el paradero de Holly, cómo había hecho con el amuleto de la marca de zapatos.
Y rezar para que Holly no supiese que había estado ayudando a los cinco chicos.


-¡Hola, chicos!- saludó Aly entrando en la cocina de casa de Niall.

-¡Aly!- exclamó Zayn.

No obstante, fue Niall el primero en levantarse y correr hacia su novia. La besó en los labios y luego la cogió de la mano.

-Siéntate a comer con nosotros.- dijo.

-¿Recibiste nuestra carta?- preguntó Liam.-Te la mandamos desde aquí.-

-Sí, pero no tuve tiempo de verla en mi casa y Harry no me ha dejado abrirla en la limusina...- suspiró Aly quedándose de pie.

Louis, Zayn y Liam también se levantaron y metieron los platos en el lavavajillas, acto seguido se acercaron al resto.

-Tenemos algo muy importante que decirte.- dijo Zayn serenamente.

-¿De qué se trata?- quiso saber al rubia.

-Ésta mañana hemos tenido una reunión muy importante, y bueno, trataba sobre nuestra carrera...- empezó Louis perezosamente, rascándose la nuca.

-Vamos a lanzar un perfume.- intervino Niall.

-Ah, me alegro mucho por vosotros, chicos.- sonrió Aly.-¿Hay algo más?-

-Sí.- dijo Harry tajante.

Todos lo miraron.

-Ehm, sí, sí que lo hay.- añadió Louis.-Verás, Aly...-

-¿Qué pasa? ¿No será una mala noticia, verdad?- preguntó Aly, mirando a Louis y luego a los cuatro restantes.

-Nou, nou... Nou. Depende de cómo lo mires.- se apresuró a contestar Zayn.

Aly no entendía nada.

-Verás... El jefe de al reunión creyó que el perfume no era suficiente y que... Debíamos ofrecer más conciertos fuera de Nueva York.- explicó Liam.

-Las fans quieren movimiento, debemos complacerlas.- añadió Harry.

-Así que... El jefe propuso un viaje.- sentenció Louis metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón.

Aly fue a preguntar "¿Qué?" cuándo Harry le tendió, por fin, el misterioso sobre. Aly lo cogio algo temblorosa y lo abrió ágilmente, intrigadísima por saber qué había dentro. Mientras lo abría, miraba de reojo a sus cinco amigos, los cuáles la observaban expectantes. Finalmente Aly pudo distinguir que dentro del sobre había séis lustrosos billetes de avión. Los miró y acto seguido miró a sus cinco amigos. Niall preguntó sonriendo:

-¿Te hace un viaje a California?-