lunes, 29 de abril de 2013

72- Problemas, secretos y fechas

Aly volaba a cámara lenta bajo un arcoiris típico de My Little Pony. Con una cara de felicidad increíble y su cabello rubio agitándose. De fondo, oía la canción de "Rise Up." Pasó volando bajo el arcoiris con los brazos extendidos y la sonrisa estampada en los labios, mientras oía la música a todo volumen.
My dream... Is to fly... Over the rainbow... So high...
De repente la música paró en seco y Aly dejó de volar, cayendo hacia abajo. Se encontró en un lugar totalmente oscuro. Estaba literalmente en un fondo negro. De la nada, apareció Finn el humano.

-Ey, Aly, deberías calmarte un poco, tronqui.- dijo Finn colocándose las tiras de su mochila verde.

-¿Finn?- Aly estaba perpleja, sentada sobre aquella nada negra.

-¡Tía, estás soñando!- Finn hizo un gesto con sus manos en 2D.-Ayer tuviste un día muy nervioso y ya sabes lo que te pasa cuándo te pones nerviosa. ¡Sueñas tonterías!-

-Ajá...- Aly apenas movió sus hermosas facciones mientras parpadeaba mirando cómo uno de sus dibujos favoritos le hablaba.

De repente hubo una explosión de luz blanca y oyó la voz de Harumi gritando:

-¡ALYSON WILLSON, LEVÁNTATE YAAAAAAAAAAAAAA!- la voz de Harumi se ponía ligeramente más grave y ronca cuándo gritaba.

Aly, con el corazón palpitándole con fuerza, abrió los ojos justo para ver cómo una gran almohada blanca caía sobre su cara con fuerza.

-Uy.- oyó murmurar a Harumi en voz bajita.

-Harumi, yo te mato.- gruñó Aly, tumbada boca arriba en su cama y con la cara cubierta por una almohada.

-Lo siento, pero es que no te despertabas.- Harumi retiró la almohada con la que había pegado a Aly en la cara. Ésta se incorporó en la cama, sentándose.-¿Has dormido bien?-

-Más o menos.- Aly se rascó la cabeza.

-Yo sí.- Harumi se soltó la brillante melena negra recogida en una coleta deshecha, y empezó a hacérsela de nuevo.

-He tenido un sueño muy raro.- Aly se levantó de la cama frotándose los ojos.

-¿Otra vez el sueño de los botes de Nutella que se violaban entre ellos?- Harumi ahogó una mueca de disgusto, atándose la coleta con varias vueltas de goma.

-Néeeeeh, otro más raro aún.- Aly se echó los cabellos rubios sobre un hombro y se alisó la camiseta del pijama.

Harumi rodó sus ojos negros.

-¿El de Harry siendo perseguido por gatos rabiosos multicolores?- probó.

-¡Shhh!- siseó Aly con un dedo ante los labios.-Baja la voz. Harry podría tener la oreja pegada a la puerta. Y no, no es ése sueño.-

-¿Cuál es? ¿Uno nuevo?- rió Harumi, poniéndose de pie sobre la cama y dando unos cuántos saltos.

-Sí. Hoy he tenido un sueño nuevo para la colección.- rió Aly, frotándose un ojo.

-Pues ya lo explicarás luego. Tengo mucha hambre.- Harumi se bajó de la cama de un salto. De repente pensando en el motivo por el cuál tenía tanta hambre. Bajó la vista, se puso seria de golpe.

-Yo también. ¡Vamos!- Aly agarró a la japonesa de la muñeca y tiró de ella.

Ambas salieron de la habitación alegremente. En el salón, Liam y Melanie estaban sentados en el sofá, cruzados de brazos, mientras que los otros cuatro chicos estaban delante de la pareja, hablando a la vez. Las dos amigas intercambiaron una mirada y se acercaron. Niall, Harry, Zayn y Louis gesticulaban mucho y hablaban alto. Aquello parecía un gallinero.

-Buenos días.- probó a decir Harumi.

Pero los cuatro cantantes seguían hablando en voz alta a Liam y Melanie. No se les entendía a ninguno dado a que hablaban los cuatro a la vez y pegando gritos. Fruncían el ceño mientras daban patadas en el suelo y agitaban las manos en el aire.

-Buenos días.- intentó Harumi de nuevo.

Al ver que ninguno de los chicos se callaba, Aly se sentó entre Liam y Melanie, y tranquilamente, cogió el mando de la tele y la encendió, comenzando a verla. Subió el volumen de la televisión a tope.

-¡Baja el volumen!- chilló Zayn.

-¡Sí! ¡¿No ves que estamos echándole una bronca a Melanie y Liam?!- añadió Harry.

Aly apagó el televisor.

-¿Y puedo saber por qué?- preguntó levantándose del sofá.

-Nos han contado que anoche se pelearon.- respondió Niall.

-¡Y por tonterías!- añadió Louis.

-¡No son tonterías!- saltaron Liam y Melanie a la vez. Acto seguido volvieron a acomodarse en el sofá y a cruzar los brazos.

Harumi suspiró.

-¿Cuándo desayunaremos?-

-Ahora.- zanjó Zayn mirando a Harumi.

Todos fueron hacia la cocina, menos Liam y Melanie que se levantaron. Cada uno se dispuso a irse a un lugar distinto de la casa cuándo Louis agarró a ambos de las muñecas y los arrastró a ir a la cocina.
Pasó media hora de desayuno en silencio. Todos comían cereales con leche y cruasanes, y se miraban entre ellos, cabizbajos.

-¿Sabéis que he soñado?- inquirió Aly de repente.

-¿Qué has soñado?- Louis rodó los ojos.

-He soñado que volaba bajo un arcoiris con la canción de Rise Up de Yves Larock de fondo. Luego caía en una nada negra y Finn me hablaba.-

-¿Finn?- preguntó Harry mirando a la rubia.

-Sí, el mismo.- asintió Aly.

-Te lo has inventado.- le dijo Zayn a su amiga.-Nadie puede soñar cosas tan locas.-

-Te lo juro por mis dos hermanas.- Aly miró a Zayn a los ojos.-Justo después Harumi me despertó pegándome con una almohada en la cabeza.-

Harumi soltó una risita y se comió su última cucharada de cereales. Con una pajita se bebió la leche y llevó el bol al fregadero.

-Voy al baño.- repuso.

-Vale.- asintió Zayn.

Cuándo la chica de pelo negro salió del salón, Melanie se acercó a la mesa y susurró:

-¿Os habéis dado cuenta?- preguntó.

-¿De qué?- preguntó Niall.

-Anoche, cuándo veíamos películas comiendo helado y palomitas, la noté muy nerviosa. Y dijo que iba al baño. Hoy, nada más acabar de comer, también va al baño.- explicó la modelo.

-¿Y qué?- Louis se encogió de hombros.

-Me parece un poco extraño.- Melanie se rascó una mejilla.

-No es raro. Una persona tiene que ir cuándo tiene que ir.- bromeó Zayn.

-Cierto, no sabemos cuándo habrá que acudir a la llamada de la naturaleza.- añadió Harry, haciendo un gesto con la cabeza mientras señalaba el pasillo que tiraba al baño.

Todos los demás rieron y Liam no pudo evitar mirar de reojo a Melanie mientras ésta reía.

-Por cierto, Aly.- dijo Niall.-¿Hoy por qué me he despertado sólo?-

-¡Roncabas muchísimo, Niall!- exclamó Aly.-Tus ronquidos eran insoportables.-

Niall rió y se sonrojó levemente. Harry soltó varias carcajadas.

-Ah, Aly. Una pregunta. ¿Cuándo fuiste a dormir a casa de Niall hace poco, usaste el tra...?-

-¿El trapo?- interrumpió Aly al cantante de rizos castaños.-¡Sí! Y también vi tu nota. ¡Qué risa me dió!-

Todos volvieron a reír, sobretodo Niall, Harry y Aly.

-Ahora entiendo por qué aquella mañana me desperte´con un trapo metido en la boca...- reflexionó Niall, sonriendo alegremente.

De repente sonó el móvil de Aly desde el salón.  

-Voy a cogerlo.-

La joven se levantó de su silla y fue hacia el salón. Su móvil reposaba sobre la mesila. Lo cogió y descolgó.

-¿Quién es?-

-Cher Lloyd.- respondió Cher.

-Ah, hola.- Aly se calló unos segundos y de repente, exclamó:-¡¡Eeeh!! ¡Cher, te voy a matar, lo repito! ¡No sólo me apuntas a un concurso de canto sin mi permiso, sino que además anoche me colgaste el teléfono de golpe! ¡¡Qué patada tienes en toda la cara!!-

-Calma, calma, escúchame.- explicó Cher con voz experta.-Aún falta mucho para que el concurso empiece. te dará tiempo a practicar. ¡Y podrás practicar conmigo!-

-¡Cher! ¡Que me da pánico cantar en público! ¡Me niego!- trató de zanjar la rubia.

-De éso nada, no puedes negarte. ¿No eras una chica fuerte y decidida?-

-¡Sí, pero tengo ésa flaqueza! ¿Acaso tu no tienes flaquezas? ¡Todo el mundo tiene flaquezas!- exclamó Aly sentándose en un sofá, poniendo exageradas dosis de énfasis cada vez que decía la palabra "flaquezas."

-Yo te diré lo que tienes: ¡una voz espectacular! Y no puedes desaprovecharla. Te he apuntado en el concurso porque tu voz es un descubrimiento, una maravilla, algo que restaurará la fe en la humanidad.-

-¿En serio, Cher? ¡¿En serio?!- gritó Aly, enfadada ante la determinación de la cantante a obligarla a hacer algo que no quería hacer. Cosa que Aly odiaba, ya que era muy cabezota.

-¡Venga, no puedes negarte! Vas a participar en ése concurso y vas a ganar

-No, Cher, no pienso participar en ése concurso. ¡Que te quede claro! No volveré a cantar nunca, ¡nunca! ¡Cómo que me llamo Alyson Willson!-


Tres horas después Aly entraba a pisotones en una cabina de música, acompañada de Cher. La joven rubia, malhumorada y con cara larga, se acomodó en una silla frente a la cuál había un buen micrófono.

-Cher, te odio. ¿Lo sabías?-

-¡Bueno! ¡Hatters gonna hate!- exclamó la cantante sonriendo con gesto despreocupado y cerrando la puerta de la cabina.

Aly suspiró.

-¿Qué me vas a obligar a cantar ésta vez?- preguntó en tono resignado.

-Alguna que sea guay y que te sepas la letra, obviamente.- rió Cher, sabiendo que Aly tenía razón en lo de "obligarla."

-Bien... Maldito mundo.- suspiró Aly por lo bajo.

-¿Conoces Under My Shades?- preguntó la cantante desde el otro lado de la cabina.

-Ajá.- Aly miró alrededor con gesto desinteresado.

Cher empezó a teclear botones mientras se rascaba la mitad afeitada de su cabeza. Ella sabía mucho de aparatos de edición musical. A veces hasta editaba parte de sus propias canciones.

-Ponte ésos cascos de ahí.- dijo acercando su boca a un micrófono que sobresalía de la mesa de edición musical y señalando unos cascos que había cerca de la silla de Aly. Ésta cogió los cascos, se los colocó sobre la cabeza y se tapó las orejas con ellos.

-¿Para qué me los tengo que poner?- preguntó Aly.

Sin responder a la pregunta, Cher tecleó unos cuántos botones más.

-Cuándo te avise con la mano, empieza a cantar.- dijo la cantante, sentándose en una silla de oficinista con cuatro ruedas y poniéndose también unos cascos sobre las orejas.

Aly asintió una sola vez con la cabeza e hizo que la silla en la que estaba se arrimara más al micrófono. Cher activó una pequeña grabadora oculta y tecleó varios botones más de la amplia mesa que tenía delante, mientras le sonreía a Aly a través del cristal. Finalmente empezó a sonar una versión instrumental de Under My Shades. Cher le hizo un gesto con la mano a Aly y ésta acercó su boca al micrófono, y cómo hacía cada vez que cantaba, cerró los ojos, antes de separar sus labios.

-This young girl, she's so fresh, she's just chilling... Day and night, right or left, haters grilling... But this young girl, she don't care, no big dealing... I'm on one, can't be sun, straight up billin'...-

Cher notó el agradable cosquilleo que sentía en la barriga cada vez que oía cantar a Aly y se aseguró de que la grabadora estaba captando todas y cada una de las notas que salían de la boca de Aly.

-Can't nobody tell what I'm watching, what I'm watching... Can't nobody see who I'm clocking, who I'm clocking...- Aly respiró hondo, sin abrir los ojos.-I can see the world before my eyes, I'll take the world and make it nice, just put a cherry on top, leave 'em on, yeah they never come off... I can see the world before my eyes, and change the love that's in the eyes, just so incredibly soft, I leave 'em on, yeah they never come off.-

Aly siguió cantando la canción entera, haciendo que Cher sonriera y bailara de un lado a otro, dando saltitos y palmadas. La voz de Aly sonaba realmente preciosa. Cher estaba segura de que su amiga rubia iba a ganar el concurso de canto. ¡Lo tenía prácticamente ganado debido a su increíble voz! Y éso que aún no había hecho ni una sola actuación en el concurso. Además, la canción Under My Shades sonaba poderosa y hasta mágica. Aly la interpretaba perfectamente, cuidando cada nota, y seguía cantando pese a que le temblaban las manos. De vez en cuándo acariciaba los cascos que le cubrían la cabeza para que su amiga famosa no pudiera ver cómo le temblaban las manos. Cerraba los ojos todo el rato y en ocasiones los abría, para mirar a Cher y ver cómo ésta le alzaba el pulgar, sonriente.
Después de tres minutos y medio interminables para Aly, la canción acabó y ella dejó de cantar, por fin, con la frente sudorosa.

-Por fin.- murmuró quitándose los cascos.

-¡Has estado impecable! Para variar.- exclamó Cher entrando en la cabina.

-Gracias, pero Cher, de verdad, no me veo preparada para participar en un concurso.- dijo Aly bajando de la silla.

-Tienes que hacerlo, Aly. No mucha gente consigue hacer llorar a sus compañeros de clase.- la alentó la cantante.

-Sólo lloraron dos.-

-¡Pero lloraron, Aly! Tienes una voz realmente impresionante, te lo he dicho muchas veces y te lo repito.

Aly suspiró y sonó su teléfono. Tenía un corto mensaje de Harumi diciéndole que fuera a su casa, ya que quería mostrarle algo por la tele que pronto sería emitido. Aly se lo pidió a Cher y ambas salieron del lugar, no sin que Cher recogiera antes la grabación que había hecho de la interpretación de Aly.

Mientras, en casa de Harumi...
La joven japonesa estaba llorando a mares y discutía a gritos con su madre. Ambas exclamaban cosas en japonés incomprensibles para cualquier persona que no estuviera realmente culturizada sobre el idioma. Kazuma gritó algo, junto con el nombre de Harumi, a lo que ésta reaccionó dando un puñetazo en la pared para luego seguir gritándole a su madre. Ambas hablaban a la vez y discutían sobre algo.

-Futatabi sore o shinai!!!- gritó Kazuma, en tono enfadado y severo, diciéndole a su única hija "No lo vuelvas a hacer." Pero, ¿a qué se refería?

-Watashi o kika sete!- chilló Harumi en respuesta, diciendo "Déjame," y con lágrimas resbalando por sus mejillas cómo si de dos cortinas de agua se tratasen.

Kazuma fue a responder cuándo la joven Harumi se metió en su cuarto y cerró con un portazo. Echó la llave. No quería que su madre entrara. Sólo quería estar sola en aquél instante. Se tapó la cara con las manos y cayó de rodillas al suelo, desolada, llorando cómo si le fuera la vida en ello.

-¡Harumi!- gritó Kazuma en japonés el nombre de su hija, golpeando la puerta.

La joven ignoró a su madre y se quedó en ésa postura unos segundos más, hasta que las rodillas empezaron a dolerle de estar tan arrodillada. Se retiró las manos de la cara y se secó las mejillas, para luego levantarse y apoyarse con una mano en las blancas paredes de su habitación. Estaba muy mareada y débil.
Kazuma, al otro lado de la puerta, sacudió la cabeza, haciendo que ondeara su bonita, larga y ondulada melena negra. Suspiró y se le llenaron los ojos de lágrimas. Al menos, en el dormitorio, Harumi no podría hacer lo que quería hacer. La mujer se sentó en el sofá, esperando a que su hija decidiera salir.


Había un atasco realmente impresionante. Cher agarraba el volante con la mandíbula apretada y Aly tenía el brazo apoyado en su ventanilla, apoyando a la vez su cara en la mano. Cher pitó por enésima vez.

-Cher, por mucho que pites no avanzará éste atasco.- dijo Aly en tono sabio.

-¡Ya lo sé!- bufó la cantante, frotándose la mitad afeitada de su cabeza, cómo hacía siempre.

-Seguro que Harumi se acaba impacientando.- dijo Aly.-Ya llevamos aquí veinticinco minutos. ¡Verás la bronca que me echa cuándo lleguemos!-

-Atascos...- Cher bufó con fuerza.-Ésto es lo que más odio de Nueva York.-


Harumi se había echado en su cama para seguir llorando. Estaba muy contrariada y triste.
Finalmente, veinte minutos después, Kazuma se hartó y se levantó del sofá. Llevaba más de cuarenta minutos ahí sentada esperando a que su hija saliera, pero nada. Así que decidió ir a una cafetería que había muy cerca a comprar café y cosas ricas para su hija. Cogió su bolso y salió por la puerta. La joven Harumi, al oír el portazo de la puerta principal, aguardó unos segundos. Abrió la puerta de su habitación, y asomó la cabeza. Miró a todos lados y salió de su cuarto, sorbiendo por la nariz y frotándose los ojos humedecidos. Finalmente cruzó el salón, se dispuso a ir al baño, y...
¡DING DONG! 
El sonido del timbre la sobresaltó, haciendo que diera un bote.
¡DINGDONGDINGDONGDINGDONGDINGDONG! Fuera quién fuese, tocaba al timbre muchas veces seguidas. Harumi se recompuso los cabellos alterados por el salto que acababa de pegar y gritó.

-¡Ya va!-

Se acercó a la puerta y abrió un poco, temerosa por si era su madre. Pero se encontró con Aly.

-¡Hola, Harumi!- la rubia entró.-Sé que he tardado mucho, pero cuándo Cher me iba a traer resultó que había un atasco horrendo. Ya sabes que me secuestró ésta mañana, y en fin, lamento haber tardado, pero el atasco era realmente para verlo...-

-No importa.- Harumi cerró la puerta mientras se frotaba los ojos.

-¿Te encuentras bien?- preguntó Aly.-Tienes los ojos muy irritados.-

-Oh, sí.- Harumi se inventó algo rápido.-He estado limpiando el polvo de los muebles con mi madre y ya sabes, se levantan nubes de polvo y me irritan muchísimo los ojos. No he parado de toser y estornudar.-

-Oh, bueno.- Aly se acomodó en el sofá.-En fin, ¡dentro de poco es tu cumpleaños! El 21 de marzo.-

-Bueno, aún queda.- suspiró Harumi.-Seguimos a mediados de febrero.-

-Ya lo sé, pero dime, ¿qué te gustaría que te regalase?-

-Éso no importa, vayamos a ver ya la tele, ¡vas a flipar con lo que han anunciado!- Harumi sonrió y agarró el mando, pulsando un botón y haciendo que la televisión se encendiera.

En la tele hablaban sobre el concierto de la noche anterior que habían dado los chicos de One Direction.

-¿Los informativos del concierto de ayer?- preguntó Aly.

-Sí.- Harumi estaba muy seria, aunque Aly no la miraba, por éso no notaba la tristeza de su amiga.-Hace una hora más o menos anunciaron que hoy iban a entrevistar a varias personas. Les van a preguntar sobre Niall y sobre anoche, cuándo te sacó al escenario. Cómo el concierto fue en directo, éso ya salió anoche, pero hoy entrevistarán a gente y a Directioners para saber las opiniones generales.-

-¡Genial!- asintió Aly.

Harumi se colocó un mechón de pelo negro tras la oreja y suspiró. Ambas miraron el televisor. Una periodista en mitad de la calle apuntó a una Directioner con un micrófono.

-Ella me parece preciosa y por el abrazo que se dieron en el concierto de anoche parecían realmente enamorados, además que Niall dijo unas cosas muy bonitas sobre ella.- afirmó la joven, de unos 13 o 14 años.

-Ooooh.- sonrió Aly en tono amoroso, mirando con ternura a la joven chica que salía en la pantalla.

-¡Qué mona! ¡Dice que le pareces preciosa!- sonrió Harumi, alegrándose por su amiga.

Otras dos Directioners, éstas de unos 15 o 16 años, aparecieron cogidas del brazo. Una de ellas dijo:

-Genial, me cayó muy bien, además recuerdo su discurso de Nochevieja delante de la Estatua de la Libertad.-

-Muy rubia, muy guapa, además Niall es el más tierno de los cinco y el que más sufre por los haters, y ya se merece ser feliz.- añadió la otra Directioner, agarrada del brazo de su amiga.

Apareció un chico de 14 años en la pantalla. Un "Directioner Boy."

-Me gusta, me gusta, bastante guapa y simpática. Ojalá fuera mi novia.- rió.

Aparecieron un grupo de cuatro chicas.

-¡Preferimos que Niall siga soltero!- chilló una de ellas acercándose al micrófono que tendía la periodista.

-Calla.- rió otra.-Que bueno, estamos muy felices por Niall, se nota que quiere mucho a ésa tal Aly.-

-¡Síííí! ¡Qué monos cuándo se abrazaron sobre el escenario!- exclamó la tercera chica dando saltitos.

-¿A la que secuestro Corinder von Connor, no?- recordó la única que no había hablado con gesto pensativo.

Una pareja de adolescentes aparecieron con una carretera de fondo.

-Ella muy guapa.- dijo la chica, abrazada a su novio.-Me gusta, se nota que están enamorados.-

-Sí, yo me hice Directioner porque mi novia me lo pidió.- agregó el chico, mirando a su chica y sonriendo.-Y en fin, me alegré mucho al ver anoche aquello por la tele. Muy buena pareja, hacen muy buena pareja.-

-Y éstas son las opiniones de la gente a la que hemos preguntado.- dijo de repente la presentadora, morena y guapa, llevándose el micrófono a la boca.-Al parecer, a todos les gusta la nueva novia de Niall Horan.-

Aly daba saltitos sentada en el sofá.

-¿Estás contenta?- preguntó su amiga.

-¡Mucho! ¡¿Has visto?! ¡Le caigo bien a la gente!- exclamó la rubia, sonriendo ampliamente.

De repente la puerta se abrió y Harumi se levantó del sofá, asustada. Aly apagó el televisor.

-¿Qué ocurre?- preguntó preocupada.

Kazuma estaba en la puerta, con una bolsita de la cafetería en la que había estado. Los ojos de Harumi se llenaron de lágrimas. La mujer avanzó hacia las dos chicas y su hija la esquivó, corriendo hacia la puerta.

-¡Harumi!- chilló Kazuma.

Pero su hija ya había salido por la puerta, cerrándola con fuerza, y corría por el exterior, queriendo alejarse de allí. Dentro de la casa, Kazuma suspiró, mientras Aly estaba confundida, aún sentada en el sofá.

-¿Qué acaba de pasar aquí?- preguntó la rubia.

Kazuma la miró. Aly se sorprendió al ver que la guapa mujer japonesa tenía lágrimas dentro de los ojos, haciendo que éstos brillaran.

-¿Qué ocurre?- insistió Aly, levantándose al ver que Kazuma estaba a punto de llorar.

-Aly... Verás...- Kazuma dejó la bolsita, que desprendía olor a café y Donuts, sobre una mesita, y se quitó la elegante chaqueta negra que cubría su camiseta blanca de manga larga.

Aly volvió a sentarse en el sofá al ver que Kazuma se acercaba. Ésta se sentó al lado de la mejor amiga de su hija.

-Harumi tiene un problema.- empezó a decir, con ojos llorosos.-No sé mucho, porque no ha querido contarme mucho, pero lo descubrí porque un día la pillé haciéndolo...-

-¿Haciendo qué?- quiso saber Aly, preocupada ante la profunda tristeza de la señora Yuriko.

-Haciendo...- Kazuma parpadeó para retener las lágrimas.-Haciendo...- suspiró, le temblaba la voz.-Algo horrible.-

-¿Qué?- preguntó la joven chica de ojos azules, agarrando las manos de Kazuma para tranquilizarla.

La mujer miró a Aly a los ojos.

-Vomitando.- dijo con un hilo de voz.

El corazón de Aly se detuvo. No. Harumi no. ¡Harumi no! ¡Harumi nunca podría...!

-Mi hija tiene bulimia.- Kazuma se derrumbó y rompió a llorar en silencio.



Harry besó la frente de su madre. Anne estaba tumbada en la camilla de la habitación de su hospital, y sonrió al recibir el beso que su hijo le había dado en la frente. Él llevaba ya una hora allí con ella, cuidándola y haciéndole compañía.

-¿Sigues con dolores, mamá?- preguntó el cantante.

-Un poco... El accidente fue muy grave, o éso dicen los médicos, pero ya estoy mucho mejor y pronto podré salir de aquí.- dijo Anne.

-Bueno, yo me voy ya, tengo que estudiar y practicar un poco con la guitarra.- Harry cogió su chaqueta.

Diez minutos más tarde caminaba saliendo por la puerta del hospital, cuándo se encontró con alguien.

-Oh.- dijo Brianna cuándo casi chocaron. Llevaba camiseta de tirantes, vaqueros azules y el pelo suelto.

-Oh.- repitió Harry.-Perdona.-

-No, perdóname tú a mí, iba mirando mi móvil.- la joven se guardó el móvil en el bolsillo.

-Ajá...- Harry inconscientemente se perdía en los ojazos verdes de la chica.

Sin darse cuenta, puso cara de embobado, lo que hizo que Brianna tuviese ganas de reír. Ésta se pasó una mano por el pelo para luego acariciarse un mechón cerca del cuello. Ante la cara de embobado de Harry, esbozó una pequeña sonrisa. Estaba tan guapa... ¡Pero! Harry se dió una bofetada mental para espabilarse y dejar de admirar a aquella chica. Carraspeó.

-Bueno, ehm...- se sorprendió ante lo aguda que sonaba su voz, normalmente grave y melodiosa. Volvió a carraspear y habló de nuevo, ésta vez poniendo una voz extra profunda:-Bueno, ehm... Yo me voy ya.-

-Vale.- Brianna pasó de largo de Harry y entonces esbozó una risita, debido a que se la había estado aguantando.

Harry caminó y a los dos pasos giró la cabeza. Miró de nuevo hacia adelante y de nuevo giró la cabeza hacia atrás. Sacudió la cabeza para concentrarse y, entonces, se giró por completo. Brianna entraba en el hospital. Él miró a izquierda y derecha y entró tras ella.
La siguió hasta recepción y se escondió tras una columna.

-Buenos días.- oyó la voz de Brianna.-Soy Brianna Stevenson. Nieta del paciente Abraham Stevenson. Sí, es mi abuelo. Sí, vengo a recoger su coche.-

La mujer que estaba en la recepción del hospital miró a Brianna con compasión y le entregó un papel. Brianna lo cogió, confundida, miró a la mujer y luego leyó el papel. Su boca se entreabrió y sus tripas se retorcieron.

-Lo siento mucho.- dijo la encargada, mirando a Brianna con pena.

Brianna plantó el papel sobre la mesa con furia. Harry, espiando desde detrás de la columna, frunció el ceño. Brianna tembló, un escalofrío le había recorrido toda la espalda, y miraba el papel plantado sobre la mesa, con su mano sobre él, cabizbaja.

-Vale, gracias.- dijo sin levantar la cabeza. Su voz sonaba ansiosa, temblorosa, cómo si no pudiera respirar.-Igualmente me llevaré su coche, por, si...-

La encargada, sin decirle más, le entregó una llave con un número.

-Recuerde dejarla en el interior del garaje cuándo se marche.- pidió la encargada.

Brianna le arrebató las llaves de las manos, enfadada y sin levantar la cabeza, y caminó dando pisotones. Sus piernas le temblaban. Harry la siguió.
Llegada al pasillo que conducía a los garajes, Brianna empezó a correr ligeramente, ya que estaban vacíos. Harry, a varios metros detrás de ella, oyó cómo la joven ahogaba un gemido mezclado con llanto. Brianna buscó el garaje que coincidía con el número de la llave. Encontró la puerta, introdujo la llave y entró, sin cerrar la puerta tras de sí. Harry se acercó y se asomó, mirando por la no rendija de la puerta. Veía la espalda de Brianna. Ésta se llevó las manos a la cara y empezó a llorar. Había tanto dolor en sus llantos...
Harry empujó la puerta entreabierta con suavidad con una mano. Entró en el garaje y cerró la puerta tras de sí, sabiendo que Brianna podría a gritar si la asustaba. Se acercó unos pasos tras Brianna.

-¿Qué te pasa?- preguntó con suavidad.

La joven se sobresaltó, y asustada, se dió la vuelta. Lágrimas caían por sus mejillas. Al ver a Harry, su cara denotó una expresión de alivio y furia.

-¡¿Qué haces aquí?! ¡Me has asustado!- exclamó Brianna.

-Lo siento, no lo pretendía.- añadió el cantante con suavidad.-Dime, ¿por qué lloras?-

-No es de tu incumbencia.- repuso ella con desprecio en la voz.

Harry respiró hondo.

-Dímelo. Sólo quiero saberlo. No pasa nada. No se lo diré a nadie.- insistió, con voz suave.

Brianna miró hacia arriba, con las mejillas empapadas y una actitud impaciente.

-Ha muerto mi abuelo, ¿vale?- dijo expandiendo los brazos, aunque sin levantarlos, cómo si quisiera librarse de la molesta presencia de Harry.

El cantante bajó la vista, de repente sintiendo haber preguntado. Nunca había visto llorar a Brianna. Y lo cierto era que no le gustó verla así. Se veía muy dolida y el corazón de Harry también se entristeció ante el sufrimiento de la chica.

-Lo siento mucho.- dijo con sinceridad, mirando a la joven a los ojos.

-Ahora vete.- pidió Brianna.

Harry se giró sin rechistar y asió el pomo de la puerta. Fue a girarlo para abrirla, pero la puerta no se abrió. Harry ladeó la cabeza, mientras oía cómo Brianna sorbía por la nariz detrás de él. Volvió a intentar abrir la puerta, y, de nuevo, en vano, ya que la puerta no se abría.

-¡He dicho que te vayas!- insistió Brianna mirando la espalda de Harry, pensando que éste estaba haciendo el tonto.

-Pero... La puerta no se abre.- murmuró Harry, de nuevo forcejeando con el tozudo pomo.

-¿Cómo?- preguntó Brianna acercándose.-Quita.- apartó a Harry y empezó a tirar ella del pomo y a girarlo, pero la puerta no cedía.

-Te lo he dicho.-

Brianna se sacó la llave del bolsillo y la introdujo en la cerradura. Pero la llave tenía una arañazo en la zona dentada. El problema no eran las puertas, era la llave. Se había estropeado.

-Oh, Dios...- Brianna dejó caer la llave al suelo, sacó su móvil y tecleó un número. Su móvil informó de que no tenía saldo.-No tengo saldo.-

Llorando, apoyó su espalda en la pared y fue deslizándose hacia abajo hasta sentarse en el suelo. Abrazó sus rodillas. Harry miró a su alrededor. Sólo había otra salida que era la puerta del garaje individual por la que salían los coches que allí estaban (en ése caso sólo estaba el coche del abuelo de Brianna), pero no podrían abrirla ya que se usaba la misma llave que la de la puerta normal. Y la llave estaba estropeada. Harry bajó la mirada y se sentó en el suelo, cerca de Brianna.

-¿Estás bien?-

-¡¿Cómo voy a estar bien?! ¡Acabo de enterarme de que mi abuelo ha muerto!- Brianna echó su cara sobre sus rodillas, tapando sus ojos con éstas. Luego alzó la cabeza, mostrando sus mejillas empapadas y su gesto desconsolado.-Mi abuelo ha muerto.- repitió, ésta vez sin gritar. Ahogó una mueca triste y dió un puñetazo en el suelo.

Harry, sentado con las piernas cruzadas cómo los indios, se acercó un poco más a ella.

-Lo siento mucho, de nuevo.- volvió a darle el pésame.

Brianna se frotó las mejillas.

-No me sirve de nada que lo sientas.-

Harry bajó la cabeza, con cara triste, y suspiró.

-Pero gracias.-

Miró a Brianna y asintió con la cabeza, aunque ésta no lo estaba mirando.

-No se me dan.- respondió.

Brianna bajó la cabeza y abrazó sus rodillas con más fuerza.

-¿No tienes aquí tu móvil?- le preguntó al cantante.

Harry, cómo sólo llevaba bolsillos en los pantalones negros, se los palpó.

-No.- dijo.

Brianna suspiró.

-Genial.- ironizó.-Ha muerto mi abuelo y para colmo me quedo encerrada en un garaje con un idiota con rizos.-

Harry la miró frunciendo el ceño, aunque luego respiró profundamente.

-Te lo perdono pero porque sé que estás dolida.- repuso con suavidad.

Brianna se secó las mejillas por enésima vez, aunque las lágrimas seguían cayendo. Miró el coche, antiguo y blanco, de su querido y fallecido abuelo.

-Pues claro que estoy dolida.- dijo con la voz temblorosa.

-Lo siento mucho. Sé lo que es perder a familiares. Bueno, creo que todos sabemos lo que es.- trató de animarla Harry. Cuidadosamente, se acercó un poco más a ella.

-Su coche me recuerda a él.- Brianna apoyó la parte trasera de su cabeza en la pared, a la vez que ladeaba levemente la cabeza hacia su izquierda y miraba con cierta ternura en los ojos el coche de su difunto abuelo.

-¿A tu abuelo?- preguntó el guapo cantante.

-Claro idiota.- Brianna lo miró de reojo.

-Ah.- Harry rió por lo bajo.-Soy estúpido.-

-Un poco.-

-¡Eh!- fingió que se ofendía.

Brianna soltó una risita.

-No debería hacer ésto.- comentó, secándose las lágrimas, que ya no caían pero se le quedaban en las mejillas.

-¿El qué?- preguntó Harry.

-Reírme. La encargada me dijo que mi abuelo murió hace apenas quince minutos. Creo que he sido la primera en enterarme. Y ya me estoy riendo.-

-Bueno, no te culpo, es que soy muy gracioso.- se jactó el chico con orgullo.

-Y muy creído, también.- sonrió Brianna.

-Méh.- Harry miró hacia adelante.

-¿Qué hacemos si tenemos ganas de ir al baño, o hambre o sed?- preguntó ella.

-Yo de momento no tengo nada de éso.- Harry se encogió de hombros mientras miraba a la joven.

-Yo tampoco.- Brianna apartó la mirada, sonrojándose.

Harry aprovechó para acercarse más.

-Y oye, ¿cómo sabías que estaba aquí, en éste garaje?- preguntó Brianna girando de nuevo la cabeza para mirarlo. Se sorprendió un poco al ver que estaba bastante cerca de ella, aunque no dijo nada.

-Euh...- Harry se rascó la nuca.-Ésto... Recordé que se me había olvidado algo cerca de los garajes y entonces te oí llorar y entré aquí.- mintió Harry, inventándose lo primero que se le ocurría.

-Ajá...- Brianna no parecía muy convencida.-¿Y qué te habías olvidado?-

-Mi... Mi botón.- improvisó Harry, sacándose de otro bolsillo de su pantalón un botoncito blanco que llevaba ahí desde quién sabe cuándo.

-Pero si llevas camiseta lisa de manga corta.- rió Brianna.

-Ya, porque tengo la chaqueta en el coche y en fin...- inventó Harry de nuevo, desde luego tenía una buena habilidad para pensar con rapidez.

-Ah.- asintió la chica.

Se pasó la mano por la nariz y luego se frotó un ojo. Suspiró.

-¿Cuándo saldremos de aquí?-

-No lo sé.- respondió Harry.-Pero sólo llevamos encerrados pocos minutos. Así que no te impacientes.-

-Me aburro.- susurró Brianna.

-A aguantarse.- Harry se encogió de hombros y rió.

Brianna rodó los ojos, y no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa.

martes, 23 de abril de 2013

71- ¿Dudas? ¡Dudas!

A Aly le sudaban las manos, se le había secado la boca y revuelto el estómago. ¿Un concurso de canto? ¿Con el pánico que le daba a ella cantar en público? El móvil se le resbalaba de las manos, pero volvió en si antes de que pudiera caérsele.

-¡Cher, yo te mato!- exclamó.

-Sabía que ibas a decir éso.- Cher soltó una risita.-Por éso te avisé antes que nada de que no me mates. Venga, tienes una voz increíble, no puedes desaprovecharla.-

-Sí puedo.- suspiró Aly.-Sabes que sólo canto si estoy con una persona, no con más.-

-Pues ésta mañana bien que has cantado en el autobús.-

-¡Porque mi voz no se escuchaba con las de los chicos!-

-Que me da igual, vas a hacerlo sí o sí.-

-¡Cher, no, no puedes obligarme...!- Aly se interrumpió a sí misma al notar que Cher le había colgado el teléfono. Soltó un bufido y se guardó el móvil.

-¡Ey, Aly!- sonó de repente la voz de Liam detrás de ella.

Se giró y vió cómo Liam, Niall y Zayn iban hacia ella.

-Hoy nos quedamos todos a dormir en casa de Zayn.- añadió Liam.-¿Te vienes?-

-¿Eh?- Aly parpadeó.-Ah, sí, vale. Dadme un momento para llamar a mis padres y decírselo.-

Volvió a sacarse el móvil mientras Melanie y Harumi se acercaban a ellos.

-Gran concierto, chicos.- dijo Harumi rodeando con un brazo a Louis. (Pese a que éste era un poco más alto que ella.)

-Gracias.- asintió Louis, revolviéndole el cabello negro a la chica.

-¡Habéis estado magníficos!- exclamó Melanie. Besó a Liam en los labios y añadió.-Cómo siempre.-

-Tú sí que siempre estás magnífica.- sonrió Liam mirando a los ojos a Melanie.

-Calla.- rió Melanie.

Aly, apartada del grupo, hablaba por teléfono con sus padres.

-¡Has salido en la tele hace un momento!- exclamó Lara.

-Sí, lo sé, mamá, pero es que...-

-¡Y abrazando a Niall! ¡Qué conmovedor! ¡Ha dicho cosas muy bonitas sobre ti!- añadió Richard.

-Sí, lo sé, papá, pero quería...-

-¡Niall y Aly, sentados en un árbol, se dan muchos besitos...!- se le oyó cantar a Cindy.

-¡Cindy, te mataré!- bromeó Aly.

-¿Qué querías decirnos?- preguntó Lara.

-Que hoy todos han quedado para dormir en casa de Zayn. ¿Puedo ir yo también?- preguntó.

-Claro, pero mañana llámanos antes de venir.- dijo Richard.

-Claro, papá. Os veré mañana. Os quiero.- acto seguido Aly colgó el teléfono y volvió a acercarse a todos.

-Bueno, ¿nos vamos?- preguntó.

-Sí, antes que nada, ¿qué os parece si nos vamos por ahí, de fiesta? Para celebrar todo lo que ha pasado hoy. Hemos descubierto cosas increíbles.- propuso Louis.

-Buena idea.- asintió Melanie.

-¿No estáis cansados tras el concierto?- preguntó Harumi, abriendo sus ojos negros de par en par.

-Un poco.- respondió Liam mirando a la joven japonesa.-Pero siempre tenemos energía para ir de marcha.-

-Tonight let's get some!- exclamó Harry.

-And live while we're young!- exclamaron sus cuatro amigos y las tres chicas a coro, riendo.

-Dadnos un momento para ir a nuestro camerino a arreglarnos y enseguida salimos.- comentó Niall.

Los cinco fueron a su camerino y se metieron, mientras que las tres jóvenes los esperaban en ése mismo pasillo. Aly dejó su bolso en el suelo mientras apoyaba su espalda en la pared.

-¿A dónde creéis que iremos?- preguntó Harumi.

-No sé.- Melanie se encogió de hombros.-Puede que a algún local de ésos con música y ambiente nocturno.- rió.

Aly soltó una risita.

-Yo hace poco tuve una fiesta de pijamas con los chicos en casa de Liam, fue guay y éso, además, fue la primera noche que dormí con Niall. Y claro, recuerdo que estábamos los séis en casa de Liam y yo era la única chica. Pero hoy que también estáis vosotras dos, será aún mejor. Estaremos en casa de Zayn, y... Al menos no tendré que cambiarme de ropa sola.- dijo.

Harumi rió.

-Hablando de éso... ¡No tenemos pijamas!- exclamó.

-Báh, los chicos nos prestarán los suyos.- dijo Aly.-Yo me puedo poner ropa de Niall, pero vosotras dos, si lo preferís, podéis decirle a los chicos que pasen por vuestras casas y recogéis los pijamas...-

-No hace falta que se molesten, recordad que mi coche sigue fuera.- dijo Melanie.-Harumi, puedes venirte conmigo y pasamos por tu casa, recoges un pijama tuyo y luego vamos a la mía, cojo yo algún pijama mío y entonces nos vamos a casa de Zayn.-

-Vale, Mel, pero éso, ¿antes o después de ir al local?- preguntó Harumi.

-Mejor después.- rió Melanie.-No vaya a ser que yo no conozca ése local y luego las dos vayamos en mi coche dando vueltas por las carreteras cómo tontas.-

En ése momento los cinco cantantes salieron de su camerino con la ropa y el cabello mejor colocados, se habían despeinado mucho durante el concierto y en pocos minutos se habían arreglado levemente.

-¿Listas para ir por ahí?- preguntó Harry.

-Claro.- sonrió Melanie.-Pero yo iré sola, en mi coche, al fin y al cabo no puedo dejarlo ahí abandonado. Esperaré a que salga la limusina y entonces os seguiré con mi coche hasta el local.-

-De acuerdo.- asintió Liam.

Melanie se fue por un pasillo y los demás por otro, dispuestos a dirigirse a la salida dónde se encontraba la limusina. Salieron del lugar y empezaron a andar por las oscuras calles silenciosas, buscando el rincón de las carreteras en las que estaba la limusina. Todo estaba muy oscuro pese a que la luna llena brillaba en lo alto del cielo. Los callejones, sucios y vacíos, resultaban escalofriantes. De repente, Aly se detuvo en seco, y se dió una palmada en la frente con la mano.

-Oh, soy gilipollas.- dijo.

-¿Y ahora te das cuenta?- bromeó Harry.

-Ja-já.- ironizó Aly, sin el más mínimo atisbo de risa.-Qué gracioso, Harry, me parto contigo.-

-¿Qué pasa, Aly?- preguntó Niall.

-Me he olvidado mi bolso enfrente de vuestro camerino.- respondió al rubia.-Vosotros id a la limusina, yo voy a recogerlo y os alcanzo en un momento.-

-Te acompaño.- se ofreció Niall.

-No, tranquilo, ve a la limusina. Esperadme allí. Vuelvo en un momento.- dijo Aly. Se giró y echó a correr hacia la entrada trasera del backstage por la que habían salido.

Niall se encogió de hombros y se giró, volviendo a caminar tranquilamente con sus cuatro amigos y Harumi por las oscuras calles, buscando la limusina.
Dentro del backstage, Aly correteaba por los pasillos, mirando a todas partes. Finalmente llegó a la puerta del camerino de los chicos y vió su bolso en el suelo y apoyado en la pared, enfrente de la puerta.

-Aquí estás.- dijo en voz baja agachándose y recogiendo su preciado bolso.-Menuda memoria de pez...-

Se colgó el bolso al hombro y, tan felizmente, caminó para salir. Atravesó la puerta por la que había salido antes con Harumi y los chicos y se encontró de nuevo en el oscuro exterior. Sabía dónde estaba aparcada la limusina, así que, empezó a caminar.
De repente, oyó unos leves pasos cerca de ella. Sin dejar de caminar, giró la cabeza, extrañada. Pero con la oscuridad de aquellos callejones no se veía nada. Se encogió de hombros y siguió caminando tan tranquila. Entonces, tras ella, salió un hombre. Llevaba la cabeza tapada con un pasamontañas negro, sólo con agujeros para los ojos y boca. ¿Sería un ladrón? Empuñó una navaja con la hoja guardada, e hizo que la hoja de ésta saliera, brillando a la luz de la luna. Se acercó a Aly por detrás, sin que ésta lo viera, y con una mano libre de la navaja le agarró un hombro.

-¿Pero qué?- Aly se giró de repente y antes de poder decir nada, el hombre le tapó la boca con la otra mano, cuidando de no hacerle daño con la navaja.

-Calla, niña.- dijo amenazador.

A Aly le pareció reconocer ésa voz, pero no sabía de qué. Tembló, asustada, mientras notaba cómo el hombre del pasamontañas negro le apretaba con fuerza el brazo y la boca con las manos.

-¡Mmmmm!- gimoteó Aly, agitando el brazo asiado.

-¡Ssssssshhh!- siseó el asaltante.

Aly mordió la mano de su atacante que le cubría la boca y éste dió un leve grito y la retiró, llevándose su otra mano a la mordedura. Aly aprovechó y se giró, echando a correr, pero el hombre la persiguió y volvió a agarrarla de los brazos con fuerza.

-¡¡Aaaaaaaaaah!!- chilló Aly, asustada.

-¡Calla, coño!- la amenazó de nuevo el truhán.

-¡Suéltame!- exclamó Aly, forcejeando, pero el hombre la tenía fuertemente agarrada.

La llevó a una de las paredes del callejón y la espalda de Aly chocó con la pared. Agitó los brazos pero inútilmente, ya que el atacante la seguía sujetando.

-¡Déjame!- chilló ella.

El hombre apretó las muñecas de Aly con una sola mano, mientras que con la otra se tanteaba los bolsillos de su pantalón buscando cuerdas para atarle las manos. Apretaba las muñecas de Aly con increíble fuerza, y ésta se sentía asustada e impotente.

-¡He dicho que me dejes!- vociferó.

En un impulso, le dió una patada al asaltante en la entrepierna. Éste soltó un gemido de dolor y se llevó sus manos a ésas partes, mientras que Aly echó a correr de nuevo. Cruzó una esquina, otro callejón y por fin apoyó su espalda en una pared, respirando entrecortadamente. Le temblaba todo el cuerpo. Se asomó a la esquina, había dejado al asaltante atrás. Se frotó la frente, estaba sudando. Suspiró.

-¡Aly! Aly.- Niall apareció de repente, acercándose a su novia. Ésta lo miró sorprendida.

-Niall.- dijo sin apenas poder respirar, dando un par de pasos y cogiendo las manos de su novio.

-¿Qué pasa? ¡Te he oído gritar! ¿Estás bien? ¿Ha ocurrido algo?- preguntaba Niall, preocupado.

-Un hombre, me ha atacado.- Aly tragó saliva, estaba muy nerviosa.-No he podido verle la cara, llevaba un pasamontañas, sólo le veía los ojos y la boca.- volvió a tragar saliva con fuerza.-Le he dado una patada en... Ya sabes, en la zona delicada que tenéis los chicos, y he podido huir de él, pero quería atarme las manos.-

Los ojos de Niall se abrían más a medida que escuchaba las afirmaciones de Aly.

-¿Qué?- preguntó, asustado.-Tranquila, vámonos de aquí, venga.-

La cogió de la mano y ambos corrieron hacia otro callejón. Nerviosos, pasaron rápidamente unas cuántas calles cortas y finalmente llegaron al lugar dónde estaban los demás, entrando en la limusina. Louis entraba y Aly y Niall hicieron lo mismo, entrando primero la guapa joven rubia y después el cantante. Éste cerró la puerta de la limusina y se secó el sudor de la frente.

-¿Qué os pasa?- preguntó Harry.-Parecéis asustados.-

-Han atacado a Aly. Y por desgracia yo no estaba con ella.- murmuró Niall dando un flojo puñetazo en su parte del asiento.

-¿Cómo?- Harumi abrió los ojos de par en par, mirando a su amiga.

-Sí. Un hombre con un pasamontañas negro. Llevaba una navaja.- explicó Aly frotándose las rodillas.-Quería hacerme algo, éso seguro. Probablemente secuestrarme, ya que estaba sacando unas cuerdas de su chaqueta. Por suerte me libré de él y lo pude dejar atrás. Justo entonces me encontré con Niall.-

-¿Te ha hecho daño? ¿Estás bien?- inquirió Zayn, preocupado.

-Tranquilos, no me ha pasado nada grave. Cómo mucho ha sido un susto tremendo.- calmó Aly el tenso ambiente.-Lo que más me ha asustado, ha sido que... Me ha parecido reconocer su voz.-

-¿Su voz?- preguntó Louis. Acto seguido intercambió una mirada con Liam.

-Sí. Su voz me sonaba de algo.- la chica rubia se rascó la cabeza, mientras notaba cómo el corazón le golpeaba las costillas con increíble fuerza.

-No te preocupes, Aly.- trató de tranquilizarla Louis, frotándole la espalda con suavidad.-Ahora estás a salvo.-

-Creo que después de éste susto será mejor ir directamente a mi casa.- propuso Zayn.

-¡No! No, no hace falta, no quiero que por algo que me haya pasado a mí tengáis que pagarlo todos.- se apresuró a decir Aly.

-Da igual, se nos han pasado las ganas.- dijo Liam.-Pero no te preocupes, es por decisión de todos, ¿verdad?-

Todos asintieron menos Harry, que estaba de brazos cruzados mirando uno por uno a los demás.

-¡¿Cómo que de todos?!- exclamó.-Yo sigo queriendo ir por ahí.-

-Ay, Harry, tú, cómo siempre, preocupándote tanto por los demás.- bromeó Zayn, abrazando a Harry y acariciándole los rizos castaños, cómo si quisiera calmarlo de un trauma.

-¡Quita!- bramó Harry, ligeramente divertido, apartándose de Zayn.

Todos rieron mientras la limusina avanzaba, aunque Aly aún seguía un poco nerviosa debido a lo ocurrido, no sólo por el hecho de que la habían atacado, sino por que Cher la había apuntado a un concurso de canto y aún no se había librado de los nervios.

-Llamaré a Melanie para decirle que al final no iremos al local. Nos seguirá directamente a casa de Zayn.- comentó Liam sacando su móvil.

Harumi abrió los ojos de par en par.

-¡Un momento! ¡Quedé con Melanie para ir en su coche después de ir a ése local, para que pasáramos por su casa y la mía y recogiéramos pijamas!- exclamó.

-Bueno, pues pasamos por tu casa con la limusina y lo recoges.- zanjó Harry.

-A Melanie le diré que vaya a su casa a recoger el suyo.- asintió Liam. Se pegó el móvil a la oreja.


Mientras tanto, no muy lejos de allí, el hombre misterioso que había atacado a Aly fue a hablar con su jefa. Ella estaba metida en un pequeño almacén. Él abrió la puerta y ella lo miró.

-Dime que la tienes.- dijo, con un tono de voz que más bien parecía ordenar.

-¿Acaso la ves aquí conmigo?- repuso el hombre, quitándose el pasamontañas negro.

-¡No me hables así!- bramó ella.

-Lo siento, señorita Scally.- el atacante de Aly se inclinó levemente hacia adelante, cómo haciendo una reverencia.

-Eres un completo inútil. Te dije bien claro que la quería ésta noche.- suspiró Holly, en tono enfadado y resignado.

-Pero ella se defiende, señorita. Me dió una fuerte patada en... Bueno, ya sabe, en la zona clave que tenemos todos los hombres, y salió corriendo.-

-Debería darte vergüenza. Un matón cómo tú se deja ganar por una niñita.-

-¡No me dejé ganar, se lo aseguro, señorita Scally!- exclamó el hombre.-Éso me dolió de verdad. Y claro, me fue imposible correr con ése dolor en la entrepierna. Encima de golpear fuerte, es muy rápida. Huyó en un momento.-

-Te pago una fortuna para que cumplas mis órdenes. Todo el dinero que tengo te lo doy con tal de que me obedezcas. ¡¿Y tú, no eres capaz, de capturar a una chica?!- Holly dió un pisotón en el suelo, enfadada.

-Lo lamento, lo lamento mucho. La próxima vez no escapará.- dijo el hombre.-Se lo prometo.-

-Más te vale.- bufó Holly.-Ahora vete.-

El hombre asintió y se retiró mientas Holly hacía lo mismo.



Poco después, los ocho amigos entraban en la mansión de Zayn. Fueron al salón.

-¿Os apetece ver pelis o preferís que busquemos alguna serie chachi?- preguntó Zayn.

-Antes que nada podríamos picar algo, tras el concierto me he quedado con hambre.- dijo Niall.

-Vale.- Zayn rió.-Pero ya sabes dónde está la cocina, así que no me pidas nada.-

Niall levantó el dedo pulgar y se fue a la cocina.

-Chicos, vamos a ponernos el pijama.- dijo Zayn mirando al resto de sus amigos mientras le daba una palmada en el hombro a Louis.

Los cuatro se dirigieron a unas escaleras, cuándo Harumi carraspeó. Ellos se giraron para mirar a las tres chicas, que estaban juntas de pie.

-¿Y nosotras?- preguntó Harumi.

-Ah, claro...- Zayn se rascó la nuca.-Bueno, os deberé asignar habitaciones. ¿Queréis dormir las tres en la misma habitación o qué?-

-No, yo quiero dormir con Liam.- sonrió Melanie abrazando a su novio.

Éste se puso levemente rojo.

-¿D-d-dormir conmigo?- preguntó, ya que nunca había dormido con Melanie.

-Yo dormiré con Niall, así que no importa que me asignes una habitación.- dijo Aly acariciándose un mechón de pelo rubio.

-Bien, pues Mel, tú ve con Liam, y ahora te daré una habitación a ti, Harumi.- dijo Zayn haciendo un gesto con la cabeza.

Aly se quedó allí, en el salón, esperando a que Niall regresara de la cocina, mientras los demás se iban por distintos pasillos. Minutos después Niall salió de la cocina con una bolsa de patatillas en la mano.

-¿Y bien?- preguntó Aly.

-¿Qué?- dijo éste con la boca llena.

-¿No vamos a tu habitación de ésta casa?- inquirió la rubia.

-Ah, claro. Vamos.- Niall cogió a Aly de la mano, llevando en su otra mano la bolsa de patatillas, cuándo se cruzaron con Harumi y Melanie.

-Ey, Melanie y yo ya tenemos habitaciones.- dijo Harumi.-Aly, ¿vienes a ponerte el pijama con nosotras?-

-Claro.- asintió Aly.

-Te dejaré una camiseta.- dijo Niall. Se acercó a una cómoda de madera y sacó una camiseta roja de Angry Birds.-Toma.-

-Gracias.- Aly besó la mejilla de Niall y éste se sonrojó, notando, cómo siempre, un cosquilleo en el estómago.

-Ya te enseñaré luego mi habitación de ésta casa.- dijo Niall.

Aly le guiñó un ojo a su novio mientras iba con Harumi y Melanie hacia otra habitación. Las tres entraron y cerraron la puerta tras de ellas.

-¡Qué nervioso se ha puesto Liam cuándo he dicho de dormir con él!- exclamó Melanie.-¿Lo habéis visto?-

-Sí, Melanie, lo hemos visto todas.- Aly rodó los ojos.

-Tú serás la única de las tres que duerma sola ésta noche, ¿no, Harumi?- la picó Melanie.

Harumi puso una cara larga y, con sus brazos, le hizo un corte de mangas a la modelo. Aly y Harumi estallaron en carcajadas.

-¡Mírala! ¡Y hace un corte de manga! Ni que tuviera el cerebro bloqueado.- se burló Aly.

Melanie se dejó caer boca arriba en la cama mientras seguía riendo y pedaleaba en el aire. Harumi suspiró mientras recogía su larga melena negra en una coleta alta.

-Para vosotras es fácil hablar de chicos.- masculló.-No lleváis años comiéndoos la cabeza por amor.-

Aly apretó contra su pecho la camiseta de Niall y la olió.

-¿A que ésta camisetita huele bien?- exclamó con voz chillona.-¡Huele a Niall! ¡Y es de Angry Birds! ¡Creo que le voy a  robar la camiseta!- bromeó.

Harumi rodó los ojos y suspiró. Aly también suspiró.

-Sí, Harumi, he oído perfectamente lo que has dicho de comerse la cabeza por amor. ¿Pero cuándo vas a dejar éso?- dijo.

-Cuándo deje de estar enamorada de Kasai.- suspiró Harumi.

-Es decir, nunca.- Aly se sentó en la cama y se desvistió.

-Exactamente.- suspiró Harumi, sacando de su bolsa su pijama, blanco con letras japonesas negras estampadas.

-Otra vez, ¿quién es Kasai?- intervino Melanie, abrochándose los botones de la camisa de su pijama rosa.

-Un amigo mío, ya está.- suspiró Harumi, sentándose en la cama junto a Aly para ponerse los pantalones de su pijama.

-Harumi, ya te he dicho que no debes estar siempre triste por ése asunto.- dijo Aly terminando de colocarse la camiseta roja de Angry Birds. Le llegaba por los muslos.

La japonesa suspiró.

-Vamos, anímate.- dijo Aly abrazando a Harumi.-Sonríe, venga.-

Harumi puso una cara aún más larga, fingiendo ser un perrito abandonado.

-Vamos.- rió Aly. Colocó sus manos tras la cabeza de Harumi y le cogió las mejillas para estirarlas con fuerza hacia arriba, haciendo que así una sonrisa exagerada se formase en la cabeza de su amiga oriental.

-Agh.- se quejó Harumi por el dolor.

Aly la soltó y la sonrisa formada en el rostro de Harumi se esfumó.

-Gracias por animarme siempre tanto.- dijo en un suspiro mientras abrazaba con fuerza a Aly.

-Para éso somos amigas.- rió Aly mientras le devolvía el abrazo a Harumi.

-Muy bonito todo, y ahora pregunto, ¿qué creéis que debería hacer con Liam? Duermo con él o mejor le dejo su espacio.- inquirió Melanie, echándose sus cabellos castaños por encima de un hombro.

-Yo que tú se lo preguntaba.- dijo Aly.-Por muy enamorados que estéis, es bastante tímido, y en fin, haz lo que creas conveniente.-

-Es verdad, mejor se lo pregunto.- dijo Melanie.-No sea que se vaya a sentir incómodo o algo.-

Aly se puso de pie y se tiró hacia abajo de la camiseta de Niall. Aunque le tapaba bastante, a Aly no le gustaba enseñar mucho, salvo cuándo llevaba bikini.

-¿Creéis que me queda demasiado corta?- preguntó dando una vuelta sobre sí misma.

-Qué va, te queda a la altura perfecta.- dijo Harumi.

-Es que yo odio llevar ropa corta, ya lo sabéis...- Aly se volvió a tirar de la camiseta hacia abajo.-Pero por suerte Niall y yo tenemos confianza. Lo que no haré nunca será ir con ropa corta por la calle.-

-Yo a veces me tengo que poner vestidos atrevidos para algunas sesiones fotográficas.- dijo Melanie.-Y son cómodos. Pero por Dios, las dos tenéis muy buen cuerpo, y queréis ocultarlo.-

Harumi bajó la vista, con una mirada realmente afligida. Algo se le pasaba por la cabeza. Pero, ¿qué?

-Venga ya, Mel, para gustos colores.- rió Aly.

-Y... ¿soy yo o huele a palomitas?- preguntó Melanie.

-Huele a palomitas.- sentenció Harumi asintiendo con la cabeza, y sonriendo de repente.

-Sí. Podemos ir bajando ya.- comentó Melanie yendo hacia la puerta.

-Vale. Oh, y Aly, he cogido otro par de pantuflas mías para ti. Y justamente son rojas, cómo la camiseta de Angry Birds que llevas.- dijo Harumi sacando unas pantuflas de terciopelo rojas de su bolsa.

-¡Gracias, Harumi!- sonrió Aly alegremente.

-De nada.- la chica de pelo negro sonrió y se levantó de la cama.

Las tres amigas fueron al salón. Allí, Niall y Louis hacían palomitas y preparaban boles de helado de chocolate.

-¿Listas para una maratón de pelis alucinante?- preguntó Niall.

-Listas.- rió Harumi.

-Estamos preparando palomitas y helado de chocolate.- dijo Louis.-Podéis comer lo que queráis, sólo palomitas, sólo helado, o las dos cosas, aunque os aviso de que los sabores dulce y salado a la vez os horrorizarán y os crearán un cacao mental de alucine.-

-Tranquilo Lou, tenemos sentido común.- rió Aly acercándose a Louis y dándole una palmadita en el hombro derecho.

-Necesitaremos muchas palomitas.- intervino Niall.-Melanie, abre otra bolsa, por favor.-

Melanie, obediente, sacó otro paquete de palomitas mientras Niall sacaba las que había en el microondas y las echaba en un bol, haciendo que el aroma de éstas se esparciera por toda la cocina.

-¡Eh, Louis, mira, ahí encima hay unas bragas de Eleanor!- chilló Aly señalando una encimera.

-¿Qué?- Louis se giró frunciendo el ceño. En la encimera no había nada. Aly aprovechó y se metió tres cucharadas de helado de chocolate en la boca.

-Jiji.- Harumi reprimió una risita.

Aly tragó el helado de chocolate con dificultad mientras Louis se giraba de nuevo para mirarla.

-No hay ningunas bragas de Eleanor. De hecho, sería imposible.- dijo el cantante.

-Da igual, me las había imaginado.- se excusó Aly dándose la vuelta y lamiéndose los labios, en los cuáles había una minúscula mancha de helado de chocolate.

Poco después bajaron el resto de chicos, y todos juntos disfrutaron largo rato viendo películas y comiendo palomitas y helado de chocolate con pepitas (de chocolate, cómo no.) A mitad de una película, Harumi se palpó las manos sudorosas. Estaba nerviosísima. Pensaba en lo mismo en lo que había pensado horas antes en el dormitorio que le habían asignado en casa de Zayn.

-Voy al baño.- dijo finalmente la japonesa, tras un largo rato de palparse las manos.

-¿Ponemos la peli en pausa?- preguntó Aly mirando levantarse a Harumi.

-No, no importa.- Harumi sonrió bajo su liso flequillo y los rebeldes mechones negros que se iban soltando de su coleta.

Aly se encogió de hombros y volvió a mirar la pantalla, acurrucada en el hombro de Niall, mientras su mejor amiga iba hacia el baño más cercano.
Finalmente se hizo tarde y los amigos fueron a sus respectivas habitaciones. Liam y Melanie habían decidido quedarse viendo la tele.
Niall y Aly entraron en uno de los dormitorios, era realmente precioso y con una decoración alucinante. Aly miró alrededor y sonrió.
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-Cómo mola.- dijo.

-¿A que sí?- rió Niall.-La casa de Zayn es perfecta en todos sus sentidos.-

-Y tu camiseta de Angry Birds también.- rió Aly tirándose hacia abajo de la camiseta roja de su novio.

-Por éso te la he prestado.- la piropeó Niall.-Las chicas perfectas sólo pueden llevar cosas perfectas.-

-Ser perfecta tiene que ser demasiado duro.- gruñó Aly con una sonrisa.-Prefiero pasar de intentar serlo.- se sentó en la cama.

-Para mí lo eres.- Niall la besó en una mejilla y se alejó. Aly se acarició inconscientemente la mejilla besada por Niall, sonrojándose.

Niall se metió en el pequeño baño que había a continuación del dormitorio, se colocó frente al espejo y se arregló el pelo rubio levemente, cómo queriendo estar más guapo de lo que siempre estaba. Salió al cabo de unos segundos. Aly ya estaba metida en la cama y arropada. Empezaba a refrescar pese a que en el interior de la casa se estuviera bien, y se había tapado por lo menos hasta los hombros.

-¿Tienes frío?- preguntó Niall, también metiéndose en la cama.

-Un poco. Pero ahora estoy bien.- dijo ella.-Oye, ¿mañana martes no iremos a clase?-

-No, ya le dije al director que con lo del concierto de hoy y todo ése rollo, los chicos, Harumi y tú faltaremos mañana.- dijo Niall.

-Ah, menos mal, no quería que me pusieran falta.- rió Aly.

Él también rió.

-Abrázame.- dijo Niall abriendo los brazos.-Acurrúcate junto a mí.-

Aly así lo hizo, sonriente.

-Cada vez que duermo contigo me siento más y más feliz.- dijo el irlandés.

Él y Aly se besaron los labios tiernamente.

-Buenas noches.- dijo la chica.

El cantante apagó la luz y ambos se incorporaron en la cama, abrazados y sonriendo.
Mientras, en el salón, Liam y Melanie seguían sentados en el sofá, viendo la tele. Liam se rascaba la nuca mientras miraba de reojo a Melanie. Ésta se comía los últimos pizcos de palomitas que quedaban en un bol, sin apartar, nunca, la mirada de la tele.

-Melanie.-

La modelo miró a su izquierda y le sonrió a su novio.

-Dime, Li.- dijo con su encantadora sonrisa.

-¿Recuerdas que hace poco, en mi casa, estábamos hablando de que volverías a Francia?-

-Sí, claro que lo recuerdo.- rió Melanie.-Nos estábamos despeinando de broma, y, ¡me dejaste el pelo cómo la melena de un león!-

Liam rió, aunque luego volvió a ponerse un poco serio.

-Sí, pero... Éso no es lo que quería decirte.-

-Entonces, ¿qué es?- quiso saber la modelo.

Liam suspiró y se mordió el labio inferior. Le cogió una mano a Melanie.

-Escucha, Mel. He tenido varias novias, y a todas ellas las he querido mucho, pero ninguna tanto cómo te quiero a ti.- empezó.

Melanie sonrió, mientras sus ojos color café brillaban.

-Y... Sólo quería decirte que...- Liam volvió a resoplar.-Que... Bueno, tengo miedo.-

Ella frunció el ceño.

-¿Miedo?- preguntó.

-Bueno, no sé si podríamos llamarlo miedo. Es más bien temor. Angustia...-

-¿Angustia?- Melanie parecía ofendida.

-¡No! No. Angustia no. Temor, dejémoslo ahí. Temor.-

-Y, ¿por qué?-

-Pues...- Liam bajó la vista, acariciando con su dedo pulgar la mano de Melanie.-Verás. Cuándo me dijiste que volverías a París, me quedé cómo un poco perplejo. Aunque vayas a volver aquí, creo que te echaría demasiado de menos.-

Melanie ladeó la cabeza, muy seria.

-Recuerdo que te dije algo así cómo "aún no te has ido y ya te echo de menos." Pues bien, no digo que no regreses a Francia, sobreviví siete meses alejados de ti, aunque no éramos pareja oficial... Pero ahora sí lo somos, y en fin, sólo pensaría que te extrañaría mucho.-

-Pero Liam, ya te he dicho que volveré aquí a verte, no pasa nada.- dijo Melanie.

-Ya lo sé, pero... No sé. Sólo digo que me gustaría pasar contigo todo el tiempo del mundo.-

-Liam, eres muy tierno, y a mi también me encanta estar contigo, pero no podemos ir SIEMPRE juntos, a todas partes. Cada uno tiene su carrera, su trabajo, y debemos cumplir con nuestras obligaciones.-

-Lo sé, lo sé, pero, ¿no podrías quedarte aquí?-

-¿No me estarás pidiendo que renuncie a mi carrera, verdad?-

-¡No! Claro que no. Pero podrías continuarla... Aquí.- dijo Liam parpadeando.

-Liam, me encantaría estar contigo cada día, pero no sólo se trata de mí, mis jefes también me dicen que ir a Francia a continuar con los desfiles es lo mejor. ¡Pero nos seguiremos viendo!- le dijo Melanie.

-Bueno, si tú lo dices...- él soltó la mano de Melanie y se giró un poco, quedándose sentado hacia adelante.

-No, Liam, no lo digo yo. Es la verdad. Se supone que ahí organizan desfiles los diseñadores para los que trabajo, me piden que vaya y yo obedezco, vivo ahí, París es mi actual hogar, pero éso no significa que vaya a dejar de querer estar contigo.-

Liam suspiró por enésima vez.

-Deja el tema, da igual.-

-No da igual, Liam. Escúchame. Yo te quiero, y también estoy muy feliz contigo, pero es mi trabajo. ¿Acaso yo te eché la bronca cuándo te fuiste a África siete meses? ¿Eh? ¿Acaso lo hice?-

-He dicho que dejes el tema.- el tono de voz de Liam empezó a enfadarse.

-¡No, no lo hice! ¡Lo entendí, y te apoyé! ¡Te esperé...!- los bonitos ojos de Melanie se llenaron de lágrimas.-¿Por qué no lo entiendes? Yo no te eché en cara que te fueras siete meses de gira, porque sé que era tu trabajo. ¿Por qué no puedes hacer lo mismo conmigo?-

-¡Deja el tema, Melanie!- exclamó Liam, levantándose del sofá.

-¿No me ibas a apoyar en todo?- dijo Melanie frotándose los ojos con rabia.

-¡Sí! ¡¿Pero acaso no quieres estar conmigo?!-

-¡Claro que quiero! ¡Pero ya te he dicho que es mi trabajo y que vendré de visita!- gritó Melanie, también levantándose del sofá.

-¡Si por mí fuera estaría contigo todo el día!- exclamó el cantante.

-¡No es mi culpa que los diseñadores sean tan exquisitos!- Melanie encaró a Liam.-¡Voy a volver a Francia, por mucho que te eche de menos, y si piensas seguir en éste plan, puede que no venga de visita!-

-Ah, ¿conque la cosa es así, no? ¡Si te doy mi opinión te enfadas!-

-¡No me enfado por oír tu opinión! ¡Me enfado porque yo me tomé más o menos bien lo de la gira, y tú, por el contrario, no quieres que continúe con mi carrera en París!-

-¡Yo no he dicho éso!-

-¡Lo has dicho con otras palabras! Me pides que me quede aquí, ¡y sabes que no puedo! ¡Es mi obligación volver para los desfiles, Liam! ¡¡No lo decido yo!!-

-¡Tú decidiste lanzar ahí tu carrera!-

El tono de la discusión iba aumentando poco a poco.

-¡No decidí nada! ¡Probé suerte en París y funcionó! ¡Nada más! ¡Ahora sólo me limito a hacer lo que los diseñadores y fotógrafos me piden, y cada hueco que tengo libre te lo dedico a ti, Liam, a pasarlo contigo, y tú nunca tienes bastante!-

-¡He dicho que dejes el tema!-

-Claro, cuándo la otra persona tiene razón dejas el tema. ¡Típico de gente cómo tú!-

-¿A qué te refieres con gente cómo yo?-

-¡Gente que por muy buena que sea, se le sube la fama a la cabeza! ¡Liam! ¡Me estás pidiendo que cambie mi vida entera y me mude aquí! ¡No puedo hacer lo que tu quieras! ¡Mi obligación es estar en Francia! ¡ME LO ORDENAN!-

-¡¡Deja ya el tema, Melanie!!- vociferó Liam.

Ella cerró la boca, que le temblaba, y retuvo con fuerza las lágrimas de sus ojos, que no caían pero estaba a punto. Retrocedió varios pasos y luego se giró, echando a correr. Liam se dejó caer en el sofá y se frotó la frente y luego la nuca.
Melanie corrió hacia el cuarto que en teoría iba a compartir con Harumi. La japonesa estaba dormida en la cama cuándo Melanie abrió la puerta, entró, la cerró con furia, y sin ni encender la luz, corrió hacia la cama y se echó boca a abajo en ella, rompiendo en llantos. Harumi se removió en su postura fetal, arropada con las sábanas, y se despertó levemente con los llantos de Melanie.

-¿Mel?- preguntó, frotándose los ojos. Encendió una lamparita de la mesita de noche.-¿Qué te pasa?-

Melanie levantó la cabeza, con las mejillas empapadas.

-Siento despertarte Harumi. ¡Pero estoy muy enfadada!- se pasó las manos por las mejillas para secárselas.-He tenido una discusión increíble con Liam.-

-¿Por qué?-

-Es difícil de explicar. Digamos que, en la discusión, los dos teníamos razón y a la vez estábamos equivocados.- Melanie destapó la cama y se tumbó junto a Harumi.

-Cuéntamelo.-

-No, no.- dijo ella.-Prefiero no molestarte más. Vamos a dormir.-

Harumi suspiró, asintió con la cabeza y arropó un hombro de Melanie.

-Vale.- dijo con su vocecita de acento japonés. Le frotó dicho hombro a Melanie en señal de apoyo y se dió la vuelta, dándole la espalda.

Mientras, en el cuarto de Niall y Aly, ésta rebuscaba en todos los cajones, buscando, por casualidad, algún trapo, mientras Niall roncaba con increíble fuerza. Al no encontrar ninguno, Aly se echó de nuevo en la cama, y con su parte de la almohada, se tapó la cabeza. Niall roncó con increíble fuerza y la rubia se levantó de un salto.

-¡No lo aguanto!- dijo en voz baja, rascándose la cabeza con fuerza mientras salía del lugar.-Lo quiero mucho, pero no lo aguanto.-

Cerró la puerta tras de sí y caminó por el pasillo. Era increíble, ¡los ronquidos de Niall se oían desde ahí también! Aly suspiró y entró en el cuarto de Melanie y Harumi. Por suerte, la cama era muy grande. Las dos chicas dormían, y Aly se acomodó al lado de Melanie, la cuál se quedó en medio.

-¿Aly?- preguntó adormilada la modelo.-¿Qué haces aquí?-

-¡No aguanto los ronquidos de Niall!- dijo soltando una suave risita y arropándose.

-Genial.- comentó Harumi, también con voz adormilada.-Dormimos las tres juntas, cómo hace años.-

-Buenas noches.- suspiró Melanie.

Pero Aly y Harumi ya se habían quedado dormidas, cada una a un lado de Melanie.

domingo, 14 de abril de 2013

70- Revelaciones

Aly cogió una caja vacía de cartón y la giró, poniéndola boca abajo. Una enorme nube de humo se esparció en el aire. Niall, Zayn y Harry prorrumpieron en toses.

-Muy bien, Aly, brillante idea la que has tenido de revolver entre trastos viejos y polvorientos.- se quejó Harry.

-Oye, tú ya sabes lo curiosa que soy.- rebatió ella, frunciendo el ceño y dejando la caja en el suelo.

-No, si éso ya me ha quedado bien claro...- Harry rodó los ojos.

-Ey, si vas a estar todo el rato quejándome mejor te largas.- bufó Zayn.

-¡¿Me estás echando?!- se enfureció Harry.

-No, sólo te digo que no seas tan quejica.- comentó Zayn.

-Pues ahora me enfado.- Harry se dió la vuelta.

-Paz, chicos, paz...- intervino Niall.

Zayn y Harry se dieron la espalda y se cruzaron de brazos resoplando, mientras Aly y Niall se miraban y soltaban una pequeña risita.

-Me voy a explorar por mi cuenta.- intervino de repente el chico de rizos castaños.

-Cuidado, no te vayas a perder.- bromeó Aly.

Harry, sin ni siquiera girarse, le dijo adiós con la mano a Niall, Aly y Zayn.
Brianna y Valery recorrían otro pasillo, ésta última agarrada del brazo de su amiga.

-Tengo miedo, Bri... Louis dijo que había cucarachas aquí...- exclamaba Valery mirando hacia todos lados.

-Valery, sé que son asquerosas, pero no te harán daño.- resopló Brianna poniendo en blanco sus ojos verdosos.-Tranquila.-

-¡Yo no puedo con ésta angustia!- chilló la rubia.-¡Me salgo afuera!- 

Soltó a Brianna del brazo y corrió para salir de aquellos almacenes.
Brianna suspiró, ahora estando sola. Siguió caminando por los pasillos durante largos ratos, examinando objetos polvorientos, peluches rotos y herramientas de metal oxidadas. Al rato fue a girar por una esquina y topó con Harry.

-¡Tú!- chilló ella.

-¡Tú!- añadió Harry.

-¿Qué se supone que haces?- preguntó Brianna.

-Pasear por aquí, ¡es obvio!- 

-Bueno, pues me da igual.-

-¿Y por qué preguntas?- preguntó el cantante.

-Porque me da la gana.- la joven se cruzó de brazos.

-Qué inmadura...- resopló Harry.

-Ñañañaña...- le hizo burla Brianna.

-Concluyo mi alegato.- Harry alzó una ceja, burlón.

-¡Oye! ¡Éso te lo dije yo la noche del baile de otoño!- se enfadó Brianna.-¡No me copies!-

-Me gustó ésa expresión, por éso la copié.- se intentó defender el cantante cruzándose de brazos.

-¡Me da igual que te guste, no mola copiar! ¡Ten personalidad y originalidad! ¡No vuelvas a copiarme expresiones! ¡Usa tu cabecita hueca...!- con el dedo índice, Brianna le dió suaves toques en la frente a Harry.-¡...Para pensar, imaginar e inventar tus propias cosas!-

Harry guardó silencio unos instantes.

-Es verdad.- dijo asintiendo con la cabeza y alzando las cejas.-No mola copiar.-

Hubo un momento de segundo. Harry chilló de repente:

-¡Eh! ¡¡Yo no soy un cabeza hueca!!-

-Pues demuestras todo lo contrario.- Brianna también se cruzó de brazos mientras sonreía encantadoramente.

Harry contrajo los dedos de sus manos, las cuáles puso alrededor de Brianna, aunque sin tocarla, cómo si quisiera machacarla y estrangularla a la vez. El cantante gruñó alto lo cuál provocó una risita en la chica. Brianna se tapó la boca. Harry relajó los brazos y se metió las manos en los bolsillos.

-Tienes una risa preciosa.- dijo sin el más mínimo atisbo de timidez, sonriendo levemente.

-¿De verdad?- Brianna se destapó la boca y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja.

-Sí. Bueno, no tanto cómo la mía, pero...- el cantante desplazó sus ojos verdes de un lado a otro.

-¡Qué creído!- chilló Brianna, aunque en su voz se denotaba una pizca de tono de broma.-¡Deberías ser más humilde!-

-¡Ey!- Harry sonrió y frunció el ceño a la vez.-¡Tú eres la que va creyéndose una princesa con tu amiga Valery!-

-Valery y yo no nos creemos princesas.- repuso Brianna en tono burlón.-Éso es demasiado pijo hasta para nosotras.-

-Menos mal, odio a las tías que van por ahí llamándose princesas a sí mismas.- Harry suspiró de alivio.

-Yo también.- rió Brianna.-¡Qué tías tan cursis!-

-¡Ya ves! Presumen de "coronas" cuándo en realidad son menos nobles por dentro que mi hermana mayor.- rió Harry.

-¡Y lo gracioso es cómo hablan y cómo escriben por chat! Siempre con los "jijiji," ¡dan grima!- añadió Brianna entre risas.

-¡Sí! ¡Dios! ¡Qué cosas tan insoportables!- Harry se desternillaba.-Y siempre, siempre, siempre, tienen que recalcar que son perfectas, que aunque hayan sufrido mucho no dejarán que sus coronitas cursis se caigan y que creen en los príncipes azules ésos.-

-¡Sí! Yo puede que sea moderna, elegante y toda una diva...-

-Y muy humilde.- la interrumpió Harry entre dientes, ironizando.

-... Pero odio ésa chorrada de ir de princesitas y de los príncipes, ¡y lo de no dejar que las coronas se les caigan de la cabeza es ya el borde del descojone!- Brianna parecía no oír lo que Harry había dicho.

-¡Exacto! ¡Que estúpidas son! ¡Se creen mucho!- Harry reía cómo loco.-Yo he conocido a varias en persona y por internet, y créeme, por culpa de tías cómo ésas le cojo manía a la palabra "princesa." ¡Qué chicas tan pijas y cursis! Princesas, dicen... Flipadas, éso es lo que son.- 

-Harry, no te pases.- Brianna soltó una risita.-Un respeto.-

-Y lo más gracioso de todo es el egocentrismo, ya se presentan por todo lo alto "Soy la Princesa tal tal, y osea, tal tal, jijiji, tal tal..."-

-Harry.- intentó cortarlo Brianna.-Ya está, tiene su gracia pero no te emociones burlándote.-

-¡Por mucho que baje mi cabeza no dejaré que caiga mi corona de...! ¡Ooooh, pero si lo único que ha bajado aquí ha sido el concepto de la palabra princesa! ¡Ay, pobres infelices, las de Disney! ¡Jijijijiji, ay, chiqui, es que tengo un estilo súper chuli! ¡Soy perfectaaa! ¡Nací siendo princesa, soy especial, osea! ¡Jijijijijiji, adórame, soy una princesaaa!- gritaba Harry con voz aguda.

-¡Harry!- Brianna intentaba cortarle el cachondeo pero se echó a reír otra vez.

-¿Te hace gracia, eh? Y tú pidiéndome que no me pasara...- dijo Harry poniendo de nuevo su tono de voz normal.-Si siempre eras tú la que se metía con todo el mundo en el insti.-

-Ya, ya, pero intento portarme mejor.- Brianna se partía de risa.-Pero ni por asomo me denominaría princesa ni llegaría a ésos extremos de cursilería.-

Contagiado por la risa de Brianna, Harry se echó a reír él también.

-Vale, lo reconozco, creo que nos hemos pasado un poquito.- suspiró el cantante tras unos minutos de reír.

-Sí, si alguna "princesa" nos escuchara...- bromeó Brianna.

-Nos lanzaría un hechizo mágico y kilos de brillo.- gritó Harry con voz de pito.

Brianna rió.

-Que sí, que puede que nos hayamos pasado.- opinó Harry.-Pero bien a gusto que me he quedado.-

-Eres odioso, ¿eh?- musitó Brianna.

-Sólo por la mañana.- bromeó Harry.

-Sí, yo diría que 25 horas al día.- añadió Brianna.

-El día tiene 24 horas, LIS-TA.- Harry cruzó los brazos.

-Por éso, añado una hora extra debido a lo insoportable que eres.- Brianna alzó las cejas un instante y luego las bajó, cómo si retara a Harry con la mirada.

-Tú sí que eres un plomo.- se pavoneó Harry.-Nunca tendrás novio.-

-Qué insulto más penoso.- rió Brianna.-Y disculpa, pero ya he tenido 3.-

-¡Pfff, novata! ¡Yo he salido con cientos de chicas!-

-Engreído.- musitó Brianna.

-¿Qué quieres? Soy irresistible.- se jactó el cantante, apartándose con un gesto de la cabeza el flequillo castaño y rizado. Sonrió bajo sus brillantes ojos verdes, los cuáles volvían locas a cientos de fans... Y a chicas que tampoco eran fans, también.

-Eres idiota, que no es lo mismo.- ella sonrió levemente.

-¿Qué me has llamado?- Harry se puso rojo.

-Nada.- Brianna se giró, dándole con las puntas de su cabello oscuro a Harry en la cara. Éste bufó y la siguió.

-¿A dónde vamos?- preguntó él, mostrando indiferencia.

-Yo a explorar éste almacén. Tú, por lo que veo, a dar por saco.-

-Oh, jojo, permíteme que lo dude.- Harry fingió reírse.-Simplemente me tomo la libertad de acompañarte para que no te pase nada.-

-¿Qué podría pasarme? Aquí sólo hay cucarachas y ratillas.- dijo Brianna.-Algunas hasta con cabello rizado y castaño.-

Harry se puso de un tono rojo extremista.

-¡¿QUÉ?!- chilló deteniéndose en seco.

Brianna rió mientras seguía avanzando y Harry la siguió, dando sonoros pisotones.
Todos los alumnos iban separados observando pasillos llenos de objetos que anteriormente habrían podido ser útiles pero que ahora estaban destruidos y muy viejos. Había habitaciones escalofriantes y sitios con aparatos antiguos muy curiosos.
Brianna acabó por entrar en lo que parecía un baño-vestuario, con paredes de baldosas llenas de moho y duchas, muchas duchas.

-Iiiu...- susurró, haciendo una mueca de asco.

Bajó la vista al suelo sucio y suspiró. Llevaba todo el rato con Harry andando detrás de ella, ambos en silencio. De repente oyó un chirrido y algo le golpeó la espalda. Perdiendo el equilibrio, cayó hacia adelante soltando un corto gritito, pero antes de golpear el suelo notó que una mano la sujetaba por la espalda y otra por un hombro. Abrió los ojos y vió a Harry inclinado sobre ella con cara de preocupación y susto.

-¿Estás bien?- preguntó Harry en un susurro.-Lamento haber abierto la puerta con tanta fuerza, no sabía que estarías al lado de ella.-

-S-sí, estoy bien, no pasa nada.- tartamudeó ella, inmóvil.

Harry continuaba sosteniendo a Brianna y ésta agarrando levemente los brazos del cantante, ambos mirándose a los ojos algo embelesados. De repente se volvió a abrir la puerta y aparecieron Liam, Louis y Valery. Al ver tal escena, los tres abrieron sus ojos a más no poder.

-¿Harry?- preguntaron con un hilo de voz Louis y Liam.

-¿Brianna?- añadió Valery. Lo había pronunciado en dos tiempos: Bri-anna.

Brianna miró de nuevo a Harry, carraspeó y se apartó de él rápidamente, arreglándose sus lisos cabellos castaños que le caían sobre los hombros.

-¿Interrumpimos algo?- preguntó Liam mirando sucesivamente a Harry y Brianna.

-¡No! ¡No! ¡No interrumpís nada!- se apresuró a contestar Harry.-¿Verdad, Brianna?-

-¡Verdad! ¡Simplemente...!- asintió Brianna con la cabeza.

-¡Exacto! ¡Sólo...!- gritaba Harry, nervioso.

-¡Sí, éso! ¡Y que...!- chilló Brianna.

-¡Ajá! ¡Cierto! ¡Que...!-

-¡Éso y lo otro! ¡Sí!-

Louis, Liam y Valery fruncieron el ceño.

-Cómo digáis. Vamos, Bri.- sentenció la rubia haciendo un gesto con la mano.

Las dos chicas salieron de la estancia.

-¿Y vosotros dos qué hacéis con ésa?- preguntó Harry acercándose a Liam y Louis.

-Nos dijo que al irse Brianna a explorar por su cuenta, ella se puso muy nerviosa por los bichos que hay por aquí y empezó a dar vueltas por todo el almacén, y se topó con nosotros. Cómo no había nadie más cerca dijo de venirse con nosotros y nos pidió que la protegiéramos.- explicó Louis.

Harry se echó a reír.

-Venga, vayamos afuera.- dijo Liam.-Ya queda poco para irnos.-

-A saber cuándo volveremos a hacer una excursión.- se quejó Harry.

Todos fueron saliendo hacia afuera. Una vez que estaban en el exterior esperando a que el autobús regresara, salieron Celine y Faline del viejo edificio. Rodrick se giró, las vió y volvió a mirar hacia delante. Acto seguido su pequeño cerebro se dió cuenta de lo que acababa de ver y se giró de nuevo, boquiabierto.

-¡Eh!- gritó, dándole una palmada al alumno que tenía delante de él.-¡Eh, Jack, tío! ¡Hay dos Celines!-

-¿Qué dices, Rodrick, tío?- preguntó el otro chico, girándose levemente. Pero al ver a Celine y la chica idéntica a ella que había a su lado, abrió la boca de par en par y parpadeó.-¡Aaaaah!- chilló.

Varios alumnos más se giraron al oír el grito y chillaron también al ver que había dos Celines.

-¡¿Que está pasando?!- preguntó Mairi con un gritito.

-Tranquilos, tranquilos.- exclamó Faline alzando los brazos.

Aly se acercó corriendo a Celine y su hermana gemela.

-¿Qué está ocurriendo, Celine, y... Celine?- preguntó mirando a las dos chicas idénticas.

-Tranquila, Aly.- le respondió Celine.-Yo también estoy aún un poco en shock.-

-¿Hay dos Celines?- preguntó Valery abriendo sus ojos azulados de par en par.

-¡Qué raro es todo!- gritó Ronna. Se acercó a Faline y le metió un dedo en el ojo.

-¡Ay!- chilló Faline tapándose el ojo afectado con la mano. Con su otra mano le pegó a Mairi en el brazo.

-¡Es de verdad!- chilló Ronna, sorprendida, frotándose el brazo golpeado por Faline.

-¡Claro que soy de verdad, Monna!-

-Ronna.- la corrigió la morena, frunciendo el ceño.

-Lo que sea.- Faline hizo un gesto con la mano, cómo quitándole importancia a las cosas.

-Quiero presentaros a todos a Faline, mi hermana gemela. Acabo de enterarme de que la tenía.- dijo Celine con su vocecita, pero lo suficientemente alto cómo para que todos pudieran oírla.

-¿Hermana?- preguntó Zayn.

-¿Gemela?- añadió Harry.

Los ojos de Faline se iluminaron al ver al cantante.

-¡Harry!- corrió hacia él y lo estranguló en un abrazo.

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! Entonces... ¡¿La obsesionada conmigo no era Celine, sino su gemela?!- preguntó el cantante, sosteniendo a la loca de Faline.

-Así es.- asintió Celine.-Lo que te dije hace tiempo de que yo tenía ataques de bipolaridad mezclados con pérdidas de memoria resultaba ser mentira. ¡Qué tonta he sido! Ya decía yo que era muy raro que así de repente me dieran ésas cosas.-

Faline le daba besos por toda la cara a Harry.

-¡Tendremos ciento cincuenta mil millones de hijos, Harry!- chilló felizmente.

-Faline, tranquilízate.- dijo Celine acercándose a Harry y a Faline. Agarró por la espalda a su gemela y la retiró del atractivo cantante.

-Espera, espera... Entonces... El papel de Trixie...- soltó de repente Niall.

-¡Éso es! ¡El papel de Trixie!- Aly chasqueó los dedos.

-¿Qué papel? ¿Y quién es Trixie?- preguntó Celine.

-Trixie es una amiga a la que conocí por internet hace años.- explicó Faline agitando las manos.-¡Celine, ya puedes soltarme!-

Celine dejó libre a su gemela aunque Louis se colocó delante de Harry.

-Respira hondo, Faline...- le dijo Celine a Faline.

Niall se sacó del bolsillo el papel de Trixie y lo leyó en voz alta:

-"Ella desapareció hace diecisiete años. Ella está muy obsesionada con Harry Styles, y se vuelve loca cuándo lo ve. Ella posee una gran belleza. Ahora por fin ha regresado. Pero nadie sabe de su existencia. He podido volver a nueva York porque me reclamó ayuda. Sobre ella rondan misterios. Sobre ella ronda un secreto. Sobre ella y su otro yo. Nada es lo que parece."- leyó Niall en voz alta. Acto seguido alzó la vista.

-Sí... ¡Sí, ahora todo tiene sentido!- exclamó Aly, sobresaltando a todos.

-¿Desapareció hace diecisiete años? ¿Qué ocurrió?- quiso saber Liam.

-Es una larga historia.- suspiró Faline.

-¿Tú le reclamaste ayuda a Trixie?- inquirió Zayn.

-Así es. Una vez que llegué a Nueva York, hace apenas un par de meses, quería salir a explorarlo todo, pero mis padres no me dejaban. Trixie me contó por internet que planeaba venir aquí de viaje, pero que no pensaba hacerlo al final, y yo le dije que lo hiciera y así podría aprovechar para ayudarme distrayendo a mis padres.- explicó Faline.

-¡Jo, aquí hay material para tres novelas!- chilló Mairi, tomando apuntes en una libreta.

-¡Dame éso!- exclamó Aly arrebatándole la libreta a Mairi. Ésta soltó un bufido y se cruzó de brazos.

-Pero, ¿por qué desapareciste?- preguntó Louis.

Faline bajó la vista y suspiró.

-Me secuestraron.-


~~~

El viaje de vuelta se había hecho muy curioso. En el autobús, todos admiraban lo exactamente iguales que eran Celine y Faline. A ésta última le hacían todo tipo de preguntas, pero ella estaba muy cansada, y aunque era extrovertida, no tenía demasiadas ganas de hablar. Fue revelado que no fue Celine, sino ella, quién llevaba una camiseta de Nirvana al hablar varios días atrás con Harumi y Aly. También reveló a todos que nunca se acordaba del nombre de Aly, por éso, siempre era ella la que la llamaba "Ely." Reveló que Celine nunca le había hecho daño a Harry y que había sido ella, su gemela, quién había hecho reír a los otros cuatros chicos, y a Aly y a Harumi, con sus constantes abrazos, puñetazos y forcejeos a Harry, lo cuál hizo reír a todos, especialmente al cantante de rizos castaños. (Qué en su momento había "sufrido" con Faline obligándolo a comer pastel de chocolate, pero reconocía que era todo muy gracioso.) Además de amigable, Faline era preciosa, su cara era justo idéntica a la de su hermana gemela menor, a la que le ganaba de edad por tres minutos. Faline no tenía miedo de hablar y era despreocupada. En el autobús enseguida conoció a todos los alumnos y se empezó a llevar bien con ellos, explicándoles que a algunos ya los conocía de las veces que se había hecho pasar por Celine. Al conductor del autobús le habían dicho que incluyeran a aquella pasajera al viaje de vuelta, ya que no había acudido al de ida, y éste aceptó pese a que Faline tendría que pagar el único viaje en autobús.

-Entonces, ¿qué hacías en ésos viejos almacenes, si no has venido con nosotros?- preguntó Louis, girándose en sus asiento del autobús para mirar a Faline, que estaba sentada tras él.

-Anoche dormí ahí.-

-¡Qué asco! ¿No te dió miedo? ¡En ése almacén había cucarachas y ratas!- exclamó Valery en tono exquisito.

-Bueno, he sobrevivido.- bromeó Faline.

-¿Qué hacías durmiendo en ése viejo almacén, con lo guapa que eres?- la piropeó Rodrick.

-Me escapé del lugar en el que estaba. No quería que mis padres me tuvieran retenida y oculta. He regresado aquí desde hace un par de meses más o menos, y quería ver la ciudad. Yendo al insti bajo la identidad de Celine, averigüé que hoy vendríais a éste sitio de excursión. Cogí un taxi, y le pedí al taxista que me trajera aquí. Los almacenes están abandonados, decidí pasar ahí la noche y buscarte a ti, Celine, ésta mañana. Me vestí exactamente cómo papá me dijo que te habías vestido tú hoy por si me encontraba con alguien de la clase, que no sospecharan.- explicó la hermosa Faline, pasándose los dedos por sus lisos mechones de cabello castaño, los cuales caían sobre su espalda.

-¿Dónde estabas retenida y oculta?- preguntó Niall.

-Es un secreto.- susurró Faline.

Un enorme e intrigado "Oooohh..." resonó por todo el autobús, entre todos los alumnos. Faline soltó una risita.

-Y, ¿cómo os habéis encontrado?- preguntó Harumi.

-Las dos pasábamos por una puerta al mismo tiempo.- dijo Faline.-Y cómo vamos vestidas igual, creíamos que aquella puerta era un espejo de cuerpo entero. Entonces, yo di una vuelta sobre mí misma, y cuándo noté que mi reflejo no lo hacía, supe que aquello no era un espejo, sino una puerta de lo más normal, y que lo que parecía ser mi "reflejo," era Celine, mi hermana, a la que tanto tiempo llevaba queriendo ver.-

Otro "Oooooooh" se expandió, pero éste fue adorable y tipo: "Oooooh, qué bonito."

-¿Seguro que mamá nos lo explicará todo?- preguntó Celine, mirando a su hermana.

-Seguro. Ahora que sabes de mi existencia no podrá negarnos nada.- dijo Faline, decidida.

-Por cierto... ¿Faline? ¡Así se llama la novia de Bambi!- se mofó Valery.

-Lo sé, he tenido infancia, y me da igual llamarme igual que una cervatilla de Disney.- repuso Faline con total tranquilidad.

Todos se miraron, alegres. ¡Celine era un verdadero encanto!


~~~

Apenas llegar al instituto, el autobús se había detenido frente a éste y todos habían ido a sus respectivas casas. Los cinco chicos de la banda, Harumi, Aly y Celine acompañaron a Faline a la comisaría de policía, dónde las dos gemelas solicitaron que acudiera su madre, Alexa, para dar explicaciones, varias de ellas ya conocidas por Faline. Todos estaban muy nerviosos, sobretodo Celine. Quería saber qué ocurría y por qué acababa de enterarse de que tenía una gemela. Aly, Harumi, y One Direction decidieron quedarse con ellas para prestarles su apoyo y saber qué ocurría.
Media hora después, Alexa se presentó en la comisaría. Era muy parecida a sus hijas: tenía la boca pequeña, y los ojos grandes y azules. Pero ella, en vez de tener el cabello castaño, lo tenía rubio cenizo, y sin flequillo.

-Mamá.- exclamó Faline levantándose de su silla.

Al ver a sus dos hijas, Alexa abrió sus ojos de par en par, perpleja. Bajó la cabeza mientras Faline avanzaba hacia ella.

-Mamá, ¿por qué no le das ya una explicación a Celine? ¿Y... y a mí?- decía Faline.-Yo sé lo que ocurrió, pero Celine quiere saber tantas cosas...-

-No sé si podré explicaros todo lo que ocurrió.- dijo Alexa.-¿Por dónde podría comenzar?-

-¿Por el principio?- la ayudó Faline con expresión resuelta.

Celine seguía sentada en su sillón, cabizbaja. Alexa suspiró y se acercó a Celine. One Direction, Aly y Harumi se mantenían a distancia, pero aún así, escuchando. Aquello prometía ser una historia interesante, de ésas que comienzas a escuchar y luego no puedes parar. Alexa se palpó las manos, nerviosa, se aclaró la garganta, y...

-De acuerdo. Hace 17 años, cuándo vuestro padre y yo os esperábamos, teníamos un negocio muy fructífero y ganábamos mucho dinero. Teníamos incluso cierta fama y sabíamos que muchas personas nos envidiaban. Lo cuál no pretendíamos, por supuesto. Y... la envidia es un sentimiento tan horrible... Que la gente que la siente puede llegar a hacer cualquier cosa para fastidiar a la persona a la que envidia.- comenzó a explicar Alexa.-Finalmente, nacísteis vosotras dos. Os recuerdo, érais unas bebés preciosas y exactamente iguales. Vuestro padre y yo os pusimos nombres y esperamos unos pocos días hasta salir del hospital.-

Celine y Faline parpadearon al mismo tiempo. Realmente, eran tan parecidas que asustaban.

-Entonces, ocurrió aquello.- el rostro de Alexa se oscureció por la sensación de terror. En su mente se formaban imágenes de lo ocurrido 17 años atrás.-Vuestro padre y yo salíamos del hospital. Nevaba mucho y os llevábamos envueltas en mantas. Nos disponíamos a ir hacia el coche, cuándo...- se detuvo en seco, sacudiendo la cabeza para no recordar aquellas horrendas imágenes.-Se acercaron a nosotros unos asaltantes. Yo llevaba a Faline en brazos, y... Me la arrebataron.-

Celine abrió sus ojos de par en par. Faline bajó la cabeza.

-Era de día, lo recuerdo perfectamente, pero con toda ésa nieve casi no veíamos nada.- siguió hablando Alexa.-Yo chillé y caí al suelo, aferraba a Faline con todas mis fuerzas, pero el asaltante tiró de la manta que la rodeaba con más fuerza y me la quitó. Los otros impedían que vuestro padre pasara. También querían llevarte a ti, Celine. Pero por suerte, él se defendió dándole una patada a uno de los asaltantes. Huyeron mientras comenzábamos a perseguirlos. Y huyeron contigo, Faline. Fuimos detrás de ellos pero se metieron en un coche, y con la nieve cayendo con tanta fuerza todo se veía tan confuso...-

Aly, Harumi, y los cinco chicos de One Direction intercambiaron miradas, conmovidos.

-Llamamos a la policía enseguida. Llegaron en un instante. Rastrearon todo el lugar, pero no había ni rastro de los secuestradores. Se habían esfumado. Vuestro padre y yo estábamos desolados. Por suerte aún te teníamos a ti, Celine.- Alexa bajó la cabeza.-Con aquella depresión, íbamos empeorando en nuestro trabajo y bajamos de puesto. Dos semanas después, los secuestradores nos llamaron para pedir un rescate. Eran de ése tipo de personas envidiosas que harían cualquier cosa por dinero. Por éso habían intentado secuestraros. Nos pidieron una gran cantidad de dinero a cambio de devolverte. Una cantidad que no teníamos. Intentábamos reunir el dinero, y justo cuándo casi lo teníamos todo, avisaron por las noticias de que los secuestradores habían sido capturados y te habían abandonado a ti, Faline, en la puerta de un orfanato, hasta el momento no sabíamos cuál era. Enviamos partidas de búsqueda policial, pero los secuestradores habían huido del país. Y tú estabas en...-

-Rusia.- terminó la frase Faline.-Sí.-

-No sabíamos dónde podías estar, y pasaban los años. Vuestro padre y yo veíamos el gran corazón y la gran sensibilidad que tenía Celine, así que guardamos el secreto. ¿Cómo íbamos a decirle que tenía una gemela desaparecida? No éramos capaces. Así que, Celine, creciste sin saberlo. Todos éstos años la policía llevaba buscando a Faline por todo el mundo. Sabían que era idéntica a ti porque informamos de que erais gemelas, y durante 17 años estuvieron de búsqueda, pero privada, así que nadie lo sabía. Y mucho menos tú, Celine.- explicaba Alexa.

Celine, que seguía sentada y cabizbaja, tenía muchas ganas de llorar. Aly y Louis se acercaron a ella y le pusieron cada uno una mano en un hombro. La joven se estremeció y suspiró, acto seguido miró a su madre y a su hermana.

-Claro...- susurró.-Por éso papá y tú me habéis protegido tanto.- miró a los ojos de Alexa.

Ésta asintió, con aire desconsolado.

-Así es, hija.- dijo sofocando un sollozo.-A veces te quejabas de que tu padre y yo te protegíamos demasiado, pero no conocías la verdad. No conocías el caso de tu hermana. Ni siquiera sabías que tenías una hermana. Y claro, cómo ella fue secuestrada de bebé... Lo que más temíamos en el mundo era perderte a ti también. Por éso tu padre y yo te protegíamos tanto, Celine.-

Celine parpadeó de nuevo y bajó la cabeza. Se frotó los ojos. Aly le acarició el hombro y Louis se alejó para volver con Harumi y sus cuatro amigos.

-Y hace un par de meses, por fin Faline fue encontrada.- dijo Alexa.-Había crecido en el orfanato en el que los secuestradores la habian abandonado, un orfanato de Rusia. Ella sabía su nombre ya que en el pijamita para bebés que llevaba cuándo la secuestraron, estaba bordado el nombre "Faline." Antes de que naciérais, vuestro padre y yo os habíamos encargado pijamitas con vuestros nombres, y los llevábais puestos el día en el que secuestraron a Faline. Y...-

-Y yo sólo crecí sabiendo mi nombre.- interrumpió Faline a su madre.-No sabía mi apellido, ni quién era mi familia, ni cómo había llegado a aquél orfanato. Sólo sabía que la dueña de aquél orfanato me había encontrado en la puerta, cuándo yo tenía dos semanas de vida. Y también sabía que me llamaba Faline, porque era el nombre que llevaba bordado en mi pijama de bebé, y que vivía en un orfanato en Rusia.-

Louis miró hacia atrás para intercambiar miradas con sus cuatro amigos y Harumi. Aly bajaba la cabeza, profundamente conmovida ante la vida vacía que Faline había estado soportando.

-Pese a todo, yo era bastante feliz en el orfanato.- trató de sonreír Faline.-Es decir, no tenía familia, ni apellidos, ni un verdadero hogar, ni idea de quién era ni de cuál era mi pasado. Pero al menos tenía amigos, crecía alegre y sana en el orfanato, y pese a no saber nada de mi pasado, disfrutaba de mi presente.- soltó una risita.-Recuerdo que con 12 o 13 años, por las tardes me escapaba del orfanato con varios amigos y amigas que tenía allí, para ir a hacer el gamberro por las calles. La dueña del orfanato muchas veces nos pillaba y nos llevaba de vuelta cogiéndonos por las orejas, y éramos 6 o 7 niños, pero ella siempre lograba cogernos de las orejas a todos a la vez.- se volvió a reír.-Fuera de ésa mala costumbre que tiene de tirar de las orejas a la gente, es una mujer encantadora.-

-¿Creciste en un orfanato, sabiendo sólo tu nombre, y aún así, siendo feliz?- preguntó Louis, admirado.

-Sí.- asintió Faline.-Era la vida que me había tocado vivir. ¿Qué podía hacer para evitarlo? Nada. No tenía ni idea de quién era, sólo sabía que me llamaba Faline, que me encontraba en Rusia y que fui abandonada en la puerta de aquél orfanato.-

-¿No sabías absolutamente nada más?- preguntó Harumi.

-Nop.- Faline negó con la cabeza.-Yo creía que había nacido en Rusia, creía que mis padres a los que nunca había conocido estarían muertos, y que serían ellos los que me habrían dejado en aquél orfanato. No sabía que mi apellido es Parker, ni que en realidad había nacido en Nueva York. No sabía que tenía una hermana gemela menor llamada Celine, ni de que en realidad yo había sido secuestrada, ni que mis padres me buscaban. No sabía nada. Sólo que mi nombre era Faline y crecí en un orfanato de Rusia.-

-Cuándo hace un par de meses la policía te encontró por fin...- intervino Alexa.-Fue un enorme alivio. Tu padre y yo te dábamos por muerta. Pudieron encontrarte debido a que les enseñábamos fotos de Celine, y cómo sóis gemelas, sabían que tenían que buscar a una chica idéntica a ella. Y hace un par de meses por fin te encontraron, Faline, fue una de las mayores alegrías de mi vida y de la de vuestro padre. La policía te sacó del orfanato enseguida, bajo nuestra custodia.-

-Y, sin comerlo ni beberlo, me encontré en un avión, saliendo de Rusia y yendo hacia Nueva York.- explicó Faline.-Éso fue hace muy poco, aún recuerdo aquél horrible sabor de las magdalenas que había en el avión. Si no me equivoco, fue un par de días antes del baile de otoño de Blue Moon High...-

Los demás hicieron memoria. Aly, Harumi y One Direction recordaban la primera vez que Faline se volvió loca con Harry, cuándo ellos creían que era Celine. Fue en la cafetería del instituto y sí, muy poco antes de la coronación del Rey y la Reina del baile de otoño. Y la primera vez que Faline llamó "Ely" a Aly.

-¿Nuestro primer encuentro fue en la cafetería?- le preguntó Zayn a Faline.

-¡Sí! Os vi por primera vez en la cafetería del insti. Pero claro, vosotros no me veíais a mí, veíais a Celine.- rió Faline.-Creíais que yo era ella, pero no era ella, era yo. Fue cuándo le monté el numerito del bizcocho de chocolate a Harry y todo éso. Ésa ocasión fue nuestro primer encuentro.- Pronunció el nombre de "Harry" con tono alto y encantador.

-Entiendo.- asintió Zayn.

-En fin. Llegué a Nueva York y allí mis verdaderos padres...- Faline miró a Alexa.-Me recibieron con un abrazo. Yo, obviamente, no los conocía y estaba muy confundida. Me hablaron de ti, Celine, y me contaron todo lo ocurrido 17 años atrás, cuándo me secuestraron y todo éso. Yo estaba un poco cómo en shock. De repente había pasado de vivir en Rusia sin saber nada más que mi propio nombre, a vivir en Nueva York, tener padres, una gemela, y un misterio que llevaba rondando sobre mí desde que desaparecí. Yo crecía en el orfanato sin saber nada, jamás me habría imaginado que de bebé había sido secuestrada ni que la policía estaba buscándome por todo el mundo. Tardé un par de días en asimilar todo aquello y luego, béh.- se encogió de hombros.-Quise salir a conocer Nueva York, mi ciudad natal.-

-Pero no te dejábamos.- intervino Alexa, refiriéndose a ella misma y su marido.-No te dejábamos. Teníamos que acabar de cerrar el caso de tu desaparición, y mantenerte oculta para que Celine no supiera de ti. Vuestro padre y yo teníamos que pensar en un modo de "preparar" a Celine para darle la noticia, y más sabiendo lo sensible que es. No podíamos decirle así, de golpe, que tenía una hermana gemela desaparecida. Sóis niñas de 17 años. ¿Cómo se lo habría tomado Celine? Pensábamos que posiblemente se quedaría en shock o que se enfadaría porque le habíamos ocultado el secreto.-

-Y tuvísteis la brillante idea de retenerme en el hotel de al lado de casa.- bufó Faline, con tono de ironía en su voz y cruzándose de brazos.-Por favor, mamá, tengo 17 años, acababa de enterarme de que tenía una vida nueva en Nueva York, y me escapaba del hotel cada dos por tres. ¿De verdad papá y tú pensabais que iba a quedarme quieta en mi habitación del hotel, esperando cómo una boba a que preparaseis a Celine para darle la noticia de mi existencia?-

Alexa suspiró con una expresión imprecisa.

-Cada día estaba atenta y veía a Celine salir de casa. Y en el hotel, pues me vestía cómo ella y salía por ahí. Me colaba en el insti para ver cómo era un instituto de verdad, porque sólo conocía las aulas del orfanato de Rusia y quería ver cómo eran las clases americanas. Iba mirando tiendas, paseando... Y en fin, un día pasé de vestirme cómo Celine y me puse una camiseta de Nirvana, ya que me encantan. Recuerdo que ése mismo día me encontré con vosotras dos.- señaló a Aly y a Harumi.

-Sí, fue a la salida del insti.- asintió Aly.-Te recuerdo con ésa camiseta de Nirvana.-

-Pero claro, Aly y yo pensábamos que eras Celine.- asintió Harumi.

-¡Claro! ¿Cómo íbais a saber la verdad?- se mofó Faline.-En éste asunto yo sabía más que nadie.-

Celine hiperventilaba en voz baja.

-Faline, debiste haberte quedado en el hotel.- la regañó Alexa.-Tu hermana es muy sensible. ¿Cómo os habéis encontrado?-

-Pues verás.- comenzó Faline.-Hace poco, fui al insti bajo la identidad de Celine, obviamente, y me enteré de que hoy irían de excursión a unos almacenes viejos, bla bla bla. Así que ayer me vestí igual que Celine, ya que la vi salir de casa y me puse la misma ropa que ella, salí del hotel, cogí un taxi y me fui para los almacenes. Pasé la noche allí, por suerte estaba vacío. Y ésta mañana esperé a que llegaran los alumnos. Entonces Celine y yo pasamos por delante de una puerta a la vez, y cómo somos gemelas y vamos vestidas iguales, creíamos que era un espejo. Hasta que yo hice un movimiento y ella no. Y claro, en ése momento dije: "Ostias, ésto no es un espejo, es una simple puerta y ésa es mi hermena." Tachán, así fue cómo nos encontramos, hace apenas unas horas.-

-Y, ¿me quieres explicar quién es ésa Trixie que tanto venía a casa a hablar sobre unicornios multicolores comedores de nata y hadas mágicas con tu padre y conmigo?- preguntó Alexa.

-¿Qué?- Faline tragó saliva.-Vale, vale, Trixie es una amiga. La conocí por internet y me dijo que planeaba venir aquí de viaje, y yo le expliqué lo que ocurría y le dije que aprovechara para distraeros a ti y a papá mientras yo iba por ahí. Pero no sé por qué razón os habla de ésas chorradas.-

-¿Cómo?- preguntó Alexa.

-Es que no dejábais de venir al hotel para verme y vigilar que no me escapara. Y yo quería ver Nueva York, ¿sabes? Así que cuándo Trixie llegó, le dije, "Vete cada tarde a ésa casa de ahí, dónde viven mis padres, y habla con ellos sobre lo primero que se te ocurra, así no vendrán al hotel a molestarme y podré salir." Y ella, bueno, se ve que me hizo caso, y lo primero de lo que se le ocurrió hablaros fue de...- Faline chasqueó los dedos intentando encontrar las palabras.

-Unicornios multicolores comedores de nata y hadas mágicas.- repitió Alexa, un poco perpleja ante las afirmaciones de su hija.

-Exacto. En fin, no sabía que os iba a hablar de cosas tan estúpidas.- rió Faline.

-Y una pregunta.- murmuró Harry.-¿Cuándo empezaste a obsesionarte conmigo?-

-En cuánto vuestra banda, One Direction se hizo famosa en toda Rusia. Sóis muy conocidos por allí. Y claro, una chica del orfanato empezó a escucharos y os fue recomendando hasta que os conocí yo también. Y me obsesioné sobretodo con Harry. ¡Si viérais mi antigua habitación del orfanato! La compartía con otra chica, pero mi parte de la habitación tenía pósters de Harry por todas partes. Me los traje aquí en una de mis maletas, lo recuerdo.- explicó Faline.

-Ah.- Harry asintió, algo perplejo.

-Pero claro, al saber que vivíais en Nueva York tenía que mostrar naturalidad, ya que me hacía pasar por Celine y ella no se altera porque os ve casi cada día. Pero me era imposible controlarme con Harry.- dijo la joven Faline.-Corrijo: ¡y me ES imposible controlarme con Harry!-

Se lanzó a estrangular de nuevo al cantante mientras los otros cuatro chicos sofocaban las ganas de reírse. Al fin, eran desvelados todos los detalles del secreto de Faline Parker.

~~~

-Es increíble. Increíble, increíble, increíble.- masculló Aly frente al espejo del salón de su casa, abriendo un poco la boca y aplicándose rímel en las pestañas del ojo derecho.

-Y tan increíble. ¡Te estás maquillando!- bromeó Cindy, mirando desde el sofá a su hermana mayor y sabiendo que ésta nunca se maquillaba.

-No tiene gracia.- Aly guardó el rímel, reprimió una sonrisa y se giró.

-Es una historia verdaderamente impresionante.- murmuró Lara.

Aly acababa de contarles a su madre y su hermana menor todo lo que había averiguado aquél día en la comisaría de policía.

-Sí, ya ves, hay de todo.- dijo Cindy acomodándose aún más en el sofá.-Un secuestro, secretos, búsquedas...-

-¿Y en serio Faline estaba feliz en el orfanato sin saber nada de su vida?- preguntó Lara.

-Sep. Es una chica muy peculiar. Pero bien espabilada. En personalidad no se parece demasiado a Celine.- decía Aly. Se acercó al sofá y se sentó.-Faline es extrovertida y despreocupada. Mientras que Celine es tímida y sensible.-

-Impresionante.- repitió Lara, aún anonadada por todo lo que acababa de descubrir sobre Celine y Faline.

-Ya lo sé.- Aly le dió la razón a su madre.

-Y dime.- dijo Cindy.-¿Cómo es que te maquillas? Nunca lo haces, éso sí que es increíble.-

-Hoy los chicos dan un concierto.- repuso Aly.-Y sólo me he puesto rímel. Habrá que ir mínimamente arreglada, ¿no? Yo ya he ido a muchísimos conciertos de ellos y sólo me he puesto o rímel o pintalabios, nada más.-

-Ah, ya decía yo que era raro que te maquillaras.- rió Cindy.

-Voy a peinarme.- Aly se levantó del sofá y subió las escaleras.

En el baño, cepilló varios minutos sus largos y lisos cabellos rubios y luego oyó un coche pitando afuera. Bajó las escaleras corriendo.

-Será Melanie.- exclamó cogiendo su bolso, que reposaba sobre una mesita del salón.-Dijo que vendría a buscarme en coche y con Harumi. Seguro que a ella ya la ha recogido.-

-Pásalo bien.- le deseó Lara.

-Gracias, adiós.-

Aly salió por la puerta y vió el coche de Melanie. La luna brillaba en lo alto del cielo, y pese a todo, no iba muy arreglada: cómo siempre, llevaba una sudadera (ésta azul oscuro y con un pequeño corazón blanco en medio) y pantalones leggins negros. En los pies, deportivas de color azul oscuro, cómo la sudadera. Abrió una de las puertas traseras y se acomodó en el asiento.

-¿Qué tal, Aly? ¿Lista para el concierto?- preguntó Melanie, sosteniendo el volante. A su lado, en el asiento del copiloto, estaba Harumi.

-¡Claro! Siempre preparada para ver actuar a mi novio y mis cuatro mejores amigos.- rió Aly, dejando su bolsito a su lado y abrochándose el cinturón.

-Yo también me muero por ver actuar a mi novio.- sonrió Melanie, refiriéndose a Liam.

-Me siento cómo una marginada.- bromeó Harumi, aunque con una nota de irritación en la voz, mientras se pasaba la mano por el flequillo liso y negro.

-Vaaaaaa, quejica.- se rió Aly, que estaba sentada detrás de Harumi.

Melanie pisó el acelerador y el coche comenzó a avanzar suavemente.

-No soy una quejica. Sólo digo la verdad.- dijo Harumi.

-¿Sigues pilladita por Kasai?- preguntó Aly.

-¿Tú que crees?- Harumi recordó la conversación que había tenido con Aly tiempo atrás.

-Que sí.- Aly soltó una risita algo maliciosa.

-¿Quién es Kasai?- preguntó Melanie.

-Cállate y conduce, Melanie.- repuso Harumi.-Cállate y conduce.-

-Shut up and drive, drive, drive, drive!- cantó Melanie.-Shut up and drive, drive, drive, drive!-

Aly y Harumi rieron. Y es que, "Shut up and Drive," quería decir exactamente lo que Harumi acababa de decirle a Melanie: "Cállate y conduce." Melanie encendió la radio y buscó su DVD con música.

-¿Tienes ésa canción de Rihanna?- preguntó Aly.

-Claro.- Melanie pulsó un botón y la música empezó a sonar a todo volumen.

Las tres cantaban a voces la canción entera.

-NOW SHUT UP AND DRIVE, DRIVE, DRIVE, DRIVE!!!- gritaban las tres.-Shut up and drive, drive, drive, drive!-

-Ya casi hemos llegado al estadio.- chilló Melanie sobre la música.

-¡Guay!- gritó Aly.

Melanie pisó el acelerador con más fuerza y la música se acabó:
Shut up and drive.


Las tres guapas chicas caminaron por los pasillos del interior del backstage. 

-Vale, me siento un poco perdida, y éso que no es la primera vez que vengo por aquí.- dijo Melanie.

-Yo sé dónde está el camerino de los chicos. Entremos a desearles suerte.- dijo Aly adelantándose.

Las tres tiraron por otra esquina y caminaron por otro pasillo. En ésos pasillos no hacía ni frío ni calor, había bonitas alfombras en el suelo, una buena iluminación y agentes, músicos y mánagers caminando arriba y abajo. Las tres amigas se detuvieron frente a la puerta del camerino de One Direction. Harumi llamó a la puerta con los nudillos.

-¿Se puede?- preguntó.

-Claro.- oyeron la risa sofocada de Harry.

Harumi abrió la puerta y las tres amigas vieron el despampanante culo desnudo de Louis. Aly, Harumi y Melanie abrieron sus ojos de par en par.

-¡Harry, me cago en ti, en tus rizos, en tu familia y en tus antepasados!- gritó Louis. Se incorporó sus calzoncillos y luego se subió los pantalones. Por suerte, le daba la espalda a las tres amigas.

-Ejem.- carraspeó Liam mirando la puerta.

Louis se giró mientras se abrochaba los pantalones.

-Oh, venga ya.- musitó, poniéndose rojo.

Harry, en una esquina de la estancia, se tapaba la boca con las manos y la risa le salía a borbotones.

-Tranquilo, Louis.- dijo Aly con un hilillo de voz.-Sólo hemos visto tu culo durante un segundo.-

-Harry...- dijo Louis en tono asesino, fulminando a Harry con la mirada.

-Tío, hay confianza.- se excusó el chico de rizos castaños entre risas.-Anda que no nos hemos bajado los pantalones los unos a los otros, y encima en mitad del escenario a veces...-

-Sí, pero tú lo has dicho: los PANTALONES.- repuso Louis.-No los calzoncillos incluidos.-

-Menos mal que Louis nos estaba dando la espalda.- dijo Melanie soltando una risita nerviosa.

-Lo siento chicas.- se disculpó Louis abrochándose el cinturón sobre los pantalones.-Siento que hayáis tenido que ver... éso. Harry y sus bromitas, que cualquier día lo voy a enterrar vivo.-

Harry le sacó la lengua a Louis.

-No te preocupes, Louis, tu culo es... precioso.- intentó decir Aly. Entonces se dió cuenta de lo realmente pésimo que había sonado aquél comentario.

-Oh, gracias Aly.- fingió modestia Louis.

Un hombre se asomó al sitio, poniéndose entre Aly y Harumi.

-Chicos, tres minutos.- dijo mirando a los cinco amigos. Acto seguido salió y se marchó.

-Muy bien, que corra el aire, debemos prepararnos.- zanjó Harry acercándose a la puerta. Le dió la vuelta a Aly, Harumi y Melanie y las empujó. Acto seguido cerró la puerta del camerino.

-¡Harry grosero!- chilló Aly, indignada, girándose y dando un fuerte golpe en la puerta.

Las tres chicas fueron al enorme lugar dónde se encontraba el escenario. La estancia ya estaba llenísima de gente y por suerte pudieron llegar hasta la primera fila. Aunque en ocasiones se quedaban ocultas tras los laterales del escenario, aquella noche preferían estar entre el público.
Tres minutos después los chicos salieron al escenario, saludando y sonriendo. Todos aplaudían y dió comienzo el concierto. Los chicos interpretaron Truly Madly Deeply, luego One Thing, después What Makes You Beautiful, a continuación Stand Up y finalmente Heart Attack.
El público aplaudía desenfrenadamente cuándo los chicos terminaron de cantar. Éstos saludaron a sus fans y les tiraron besos. Louis, Zayn, Liam y Harry empezaron a salir del escenario, pero Niall se quedó ahí plantado, sujetando el micrófono.

-Antes que nada quiero dar una noticia aquí mismo.- dijo el rubio, algo nervioso pero sonriendo.

Varias personas del público aplaudieron y vociferaron. Aly, Harumi y Melanie intercambiaron miradas confusas.

-Quiero presentaros a la que es, probablemente, la persona más importante para mí desde hace mucho tiempo.- añadió Niall.

Melanie y Harumi miraron a Aly. Ésta, con la vista alzada, miraba a Niall, un poco boquiabierta.

-Dejadme presentaros a mi novia.- dijo el cantante.

Varias oleadas de aplausos y silbidos se alzaron entre la multitud de personas. Todos estaban curiosos y querían conocer a la novia de Niall. ¡Casi nadie sabía que tenía! Y el "casi nadie" excluye a los otros cuatro chicos, Harumi, Melanie y obviamente, Aly.

-Por favor, sube al escenario.- dijo Niall mirándola desde arriba. Le sonrió y Aly también sonrió.

Avanzó unos pocos pasos hacia Niall. Los focos de luz blanca brillando tras él le hacían parecer un ángel. Niall se agachó y le tendió una mano a Aly. Ésta le agarró la mano, posó un pie en el escenario y acto seguido, subió de un salto. Todos comenzaron a aplaudir de nuevo al ver a aquella guapa chica rubia de ojos azules que estaba cogida de la mano de Niall. Ambos fueron de nuevo al centro del escenario.

-Habla.- le dijo Niall en voz baja a su chica, tendiéndole el micrófono.

Aly se colocó el pelo detrás de la oreja y se acercó al micrófono.

-Euh... Hola. Me llamo Aly.- dijo.

De nuevo, aplausos ensordecedores.

-Puede que a algunos os suene de algo ya que en Nochevieja di un discurso...-

Alguna gente reconoció entonces a Aly y todos volvieron a aplaudir. Ésta rió. Niall seguía cogiéndole una mano. El chico se acercó al micrófono.

-Es la chica de la que estoy enamorado actualmente. Y espero que lo nuestro siga siendo tan especial cómo hasta ahora.- dijo.

Todos aplaudieron con increíble fuerza y Aly abrazó a Niall. Acto seguido éste saludó una vez más y ambos salieron del escenario cogidos de la mano.
La pareja se reunió con los otros cuatro chicos de la banda en uno de los laterales ocultos al público del escenario.

-¡Ea Aly, ya puedes ir preparándote para ser famosa!- exclamó Harry.

-¿Qué ha sido éso, Niall?- preguntó Aly, que estaba bastante sonrojada.

-Ya estábamos tardando bastante en hacer pública la noticia.- respondió Niall.-¡Deseo que todo el mundo sepa que te quiero!-

-Pues hala, ya lo has cumplido.- rió Louis.-Éste concierto ha salido por la tele en directo, y supongo que lo que acabáis de hablar en el escenario también.-

-¡¿Qué voy a salir en la tele?!- chilló Aly, nerviosa, abriendo sus ojos azules de par en par.

-No; que ya HAS salido en la tele.- la corrigió Harry.

-Ay la Virgen.- suspiró la rubia.

-¡Tranquila! Ya saliste en los periódicos cuándo lo de Corinder y en una entrevista por radio con Liam y conmigo.- la calmó Zayn.

-Pero una cosa es el periódico o la radio y otra cosa es la tele.- dijo Aly, visiblemente irritada, poniéndo mucho énfasis en la palabra "tele."

-Éso ya lo sabemos.- se mofó Louis.

-Pero es que... Chicos, yo no me veo a mí misma siendo famosa.- dijo Aly mirando uno por uno a sus cinco amigos.

-¿Qué esperabas? ¿Tener amigos famosos y pasar desapercibida?- sonrió Liam.-No, Aly. Éso es prácticamente imposible.-

En ése momento el móvil de Aly sonó.

-Disculpadme un momento.- dijo Aly alejándose de los chicos.

Mientras el mánager de éstos se acercaba y los felicitaba, Aly se apartó y se sacó el móvil del bolsillo. Era el número de Cher. Descolgó, preguntándose que querría su amiga cantante.

-Hola, Cher. ¿Qué pasa?- preguntó poniéndose el móvil en la oreja.

-¡Hola, Aly!- resonó la voz melodiosa de Cher Lloyd.-Antes que nada, no me mates.-

-¿Qué no te mate? ¿Qué quieres decir?-

-Verás, he pensado que eres una de las mejores voces que he escuchado en TODA mi vida, y éso es mucho decir ya que he oído cantar a mucha gente, y pocas voces son comparables con la tuya.- dijo la cantante.-Así que, y repito: no me mates, sin pedirte permiso te he apuntado a un concurso de canto.-

Aly abrió sus ojos azules de par en par. Abrió la boca y dijo a voces:

-¡¿Que has hecho qué?!-

Sí, desde luego parecía que Aly no iba a tardar en hacerse famosa...