domingo, 24 de febrero de 2013

62- La amistad

-Niall, cómete el resto de la tarta.- suplicó Trixie, atándole a Niall otro pañuelo alrededor del cuello para evitar que se manchara la camisa (y éso que ya le había atado otros dos.)

-No, gracias Trixie, acabo de comerme un pedazo enorme, casi la mitad, en un solo trozo. Me he quedado bien, gracias.- respondió el irlandés.

-Venga, son buenas para ti, y sé que te encantan.-

Niall alzó la vista con gesto impaciente.

-Trixie, estaba muy buena, de verdad, pero no tengo más hambre. Gracias de todos modos.-

Se levantó y Trixie lo siguió con la mirada, frunciendo el ceño. Justo cuándo el joven cantante iba a salir de la cocina, ella lo agarró de un brazo para detenerlo.

-¿Adónde vas?- preguntó dulcemente.

-A mi cuarto.- respondió él impasible.

-Déjame acompañarte.- sonrió ella.

-No, gracias, Trixie. Me... Me apetece estar solo, ¿vale?-

-¿Y éso? ¿Ha ocurrido algo malo?- preguntaba la chica, poniendo un poco nervioso a Niall.

-Trixie, no quiero preocuparte. Me... Me alegro mucho de que hayas venido, ¿vale? Y... y estoy muy contento de verte, pero podrías irte ya si quieres, no me apetece pegarte mi mal humor.-

-No pasa nada Niall, a mí me encantaría ayudarte, dime lo que te pasa y así te desahogas.- Trixie sonrió tan dulce e inocentemente que por un momento Niall añoró la vida tranquila y normal que llevaba antes de ser famoso, aunque por nada del mundo dejaría la banda ni la música.

-Nooo.- insistió el irlandés.-No hace falta. Muchísimas gracias.-

Con extrema suavidad,  fue empujando a Trixie hacia la salida.

-Pero, ¿qué hay de los álbumes de fotos? ¡Ya te dije antes que los traje para recordar momentos en Londres! ¿No quieres verlos conmigo?- chilló ella, entristecida.

-Tal vez otro día.- propuso Niall.-¿Cómo has venido?-

-En mi coche.- respondió Trixie mientras ambos salían de la casa.

-¿En coche? ¡Yo no he visto ningún...!- Niall se calló al fijarse en un coche en el que antes no se había fijado.

Trixie sonrió.

-Venga, veamos aunque sean sólo unas poquitas fotos, porfi...- suplicó infantilmente.

Niall resopló.

-Pero Trixie, ¿que no entiendes que me apetece estar solo? No es por ti, tú eres... Tú eres una gran compañía, pero hoy llevo un día horrible, no me apetece ver a nadie. ¡No me apetece ni ir a Nando's!-

-¡Oh! Pues sí que estás mal.- comentó Trixie, que conocía el amor que sentía Niall por aquella cadena de restaurantes.

-Sí... Ahora vete, por favor.-

-¿Crees que mañana podré venir a visitarte?-

-Teniendo en cuenta que no me apetezca venir al instituto, probablemente...- Niall no quería hacerle el feo a Trixie y por ello mintió un poco.

-¡Genial! ¡Mañana te veo aquí a las once!- Trixie le lanzó un beso a Niall con la mano y se dirigió a su coche.

Él suspiró y entró de nuevo en la casa, subiendo a su habitación para no salir más en todo el día. ¿Dónde estaba la Señora Suerte cuándo más se la necesitaba?


Aly le cambiaba el pañal a su hermana Talia. Sonreía al contemplar el hermoso rostro inocente de la bebé, pero su corazón seguía hecho trizas. ¿Era ése el fin de su relación con Niall? ¿Por qué motivo él tenía ahora novia, y sin ni siquiera romper con ella antes? A Aly todo éso le parecía muy raro. Demasiado raro... Le puso el pijama a Talia y la cogió en brazos, besando con suavidad su cabeza blandita. Ésta agitaba los brazos y abría y cerraba su boca desdentada.

-Ya estás lista, pequeñina.- sonrió Aly. Dejó a Talia dentro de su cuna, le dió un pequeño peluche mullidito en forma de fresa y la arropó hasta la cintura con una mantita suave. Talia la miraba directamente a los ojos y Aly sonreía al ver la mirada de la pequeña niña clavada en la suya.

Sin embargo, bajó la vista y borró su sonrisa. De uno de los bolsillos de su pantalón sacó la pulsera que Niall le había regalado tanto tiempo atrás, dorada y con las siglas "NBA," es decir, "Niall Busca Aly." Rió suavemente al recordar que la primera vez que vió la pulsera, creía que eran las siglas de la "National Basketball Association." Miró la pulsera y la acarició, mientras sus ojos azules se llenaban de lágrimas. Se pasó la mano por los ojos. No quería llorar. No le gustaba hacerlo. Ya había llorado aquél día mientras hablaba con Niall y se negaba a hacerlo otra vez. No, no iba a llorar. De éso estaba segura. Aunque su corazón estuviera desgarrado y hecho añicos.

-¡A-lyyyyyy!- vociferó Cindy desde el salón.-¡Ya ha empezado Hora de Aventuras!-

-¡V-voy!- respondió la rubia adolescente con voz temblorosa. Se puso la pulsera en la mano derecha con cuidado, mirándola cómo si fuera un tesoro. Le rompía el corazón. Pero le seguía gustando verla Se inclinó sobre la cuna y besó la frente de Talia antes de ir hacia el salón.

Se sentó junto a su otra hermana, que sostenía el mando entre las manos.

-¿Qué te pasa en la voz? ¿Has estado llorando?- preguntó Cindy acomodándose aún más en el sofá.

-¿Yo? No... Tendré la garganta un poco irritada.- mintió Aly.

Empezaron a ver la serie.

-Es repetido.- masculló Aly al cabo de dos minutos.

-Sigue molando.- Cindy se encogió de hombros.

-Ya, pero no me apetece ver capítulos repetidos. Y menos después de llevar un día tan caca cómo el que llevo hoy.- suspiró.

Richard entró, en el salón, saliendo de la cocina.

-¿Qué le ha pasado a mi Alysonita?- preguntó.

-Papá, no me has llamado así desde hace once años y prefiero que no retomes la costumbre.- se quejó Aly levantándose del sofá.

-¿Dices que has tenido un mal día?- preguntó Richard sentándose junto a Cindy.

-Sí, papá.- respondió Aly cogiendo su chaqueta negra del perchero de la entrada.

-¿A qué se debe?- preguntó Cindy girándose para mirar a su hermana mayor.

-Nada. Cosas de adolescentes.- Aly sonrió amargamente y salió por la puerta, cerrándola tras de sí.

Richard y Cindy se miraron y se encogieron de hombros.

Aly empezó a caminar por la calle. Estaba dispuesta a dar ése paseo por Central Park que antes había planeado dar mientras salía del instituto con Harumi. Llevaba el móvil en otro bolsillo de su pantalón junto a los pequeños auriculares. Los sacó y los conectó al móvil, se los introdujo en las orejas y empezó a escuchar Irresistible de One Direction, aunque temía echarse a llorar al escuchar la voz de Niall cantando un solo. Cuándo llegó a Central Park se sentó sobre el césped y cambió la canción a A Place For My Head de Linkin Park. La escuchó varias veces, abrazando sus rodillas y apoyando su barbilla sobre las rodillas, ésa canción de Linkin Park le encantaba, pero no lograba hacerla sentir mejor. Realmente estaba hecha trizas. En ése momento pasaba por allí Liam, que había ido a dar un paseo para reflexionar y pensar algún modo de que él y sus otros tres amigos pudieran ayudar a Niall y hacerle hablar. Con las manos metidas en los bolsillos, iba cabizbajo, muy serio. Tenía una voz maravillosa, una carrera maravillosa, una casa maravillosa, una novia maravillosa (aunque reciente, pero igualmente nunca se había enamorado de tal manera) y sin embargo, el sufrimiento de Niall y de Aly hacían que Liam no pudiera estar feliz del todo. El sufrimiento de sus amigos era su sufrimiento. Y éso podía saberlo cualquier Directioner bien informada.
De repente vió a Aly sentada sobre el césped abrazando sus rodillas. La cara de Liam se puso aún más seria. Él había experimentado muchas veces el sentimiento de tener el corazón roto, y sintió mucha pena por Aly. Se dirigió hacia ella.

-Aly.- dijo su nombre al estar detrás de ella.

La rubia seguía escuchando música con los auriculares, así que el cantante le dió dos suaves toques en un hombro. Aly se giró sobresaltada y respiró tranquila al ver la cara seria pero afable de Liam. Se sacó los auriculares de las orejas.

-Liam.- dijo sonriendo.-¿Qué tal?-

-Bien, dando un paseo.-

-Yo igual.- suspiró Aly.-Éste lugar es bonito, ¿verdad?-

-Sí, es muy tranquilo... El sitio más tranquilo de la ciudad.- Liam también sonrió.-Oye... ¿Cómo estás?-

-Pues... Mal.- Aly, cabizbaja, se arremangó disimuladamente una manga y le dió vueltas a su pulsera con las siglas "NBA." Sus ojos se llenaron de lágrimas al leer la frase "Niall Busca Aly."

Liam se sentó a su lado sobre la hierba y le echó una mirada a la pulsera.

-¿Eres fan de la NBA?- le preguntó.

-¿Eh? No.- dijo Aly sin mirarlo a la cara.-Éstas siglas no son de la NBA que tú piensas. No tienen nada que ver con la National Basketball Association. Éstas siglas son de otra cosa...- giró la pulsera de modo que Liam, a su lado, pudiera ver la frase grabada. "Niall Busca Aly."

-Niall Busca Aly.- leyó Liam.-Ah.- rió.-Yo pensaba que era una pulsera de la National Basketball Association.-

-Yo también pensé éso la primera vez que la vi.- rió Aly.

-Ésa pulsera es muy importante para ti, ¿verdad?- preguntó Liam suavemente.

-Claro que sí.- suspiró Aly.-Fue... Fue la reliquia que Niall perdió en Egipto. Fue el motivo de que él volviera a viajar hasta allí y se adentrara en el desierto sin guía sólo para encontrarla. Fue... Fue un error.- Aly se quitó la pulsera y la arrojó un par de metros lejos de ella. La pulsera dorada cayó sobre el césped con un ruido sordo.

Liam deslizó su cabeza despacio para mirar a Aly. Ella estaba llorando.

-No llores.-

-¿Cómo no voy a hacerlo? No lo entiendo. Él... Se esforzaba tanto por estar bien conmigo... Y ahora, de repente... No lo entiendo.- sollozaba Aly bajito.

-Ni tú ni nadie.- dijo Liam con la mirada seria.-Yo... Conozco a Niall y sé que él no sería capaz de hacer éso. A ti no.-

Aly miró a Liam de reojo.

-¿Cómo estás tan seguro?-

-Porque sé que él no deja escapar las cosas que realmente le importan. Y tú eres la persona más importante para él en todo el planeta. Los chicos y yo nos fijamos en cómo te mira, en cómo sonríe cuándo hablamos de ti... Niall nunca ha sentido algo parecido antes.-

Aly lo miró directamente a la cara. Liam continuó:

-Claro que se ha enamorado otras veces. Pero ni punto de comparación con lo que siente por ti. ¿Que cómo estoy tan seguro? Él nunca se ha dejado apalear por ninguna chica. Él nunca ha corrido sin guía en un desierto por ninguna chica. Por ninguna, Aly. Sólo por ti.- iba diciendo Liam.-¿De verdad crees que él sería capaz de hacerte ésto?-

-No... Al principio no quise creerlo. Pero me lo dejó muy claro.- Aly se pasó suavemente el dorso de la mano por las mejillas mojadas.

Liam suspiró.

-Cómo dije hace unas horas en la cafetería del instituto, ésto tiene que tener alguna explicación.- repuso Liam levantándose del césped.

-Sí... pero, ¿cuál?- Aly alzó la cabeza para mirarle.

-No lo sé.- Liam se fue alejando hacia la zona en la que se encontraba la pulsera tirada. Se agachó y la recogió del césped. Se acercó a Aly, que seguía sentada sobre la hierba abrazando sus rodillas.-Sólo sé...- se agachó frente a ella, le cogió la mano derecha y le introdujo la pulsera.-...Que él te quiere.-

Aly esbozó una pequeña sonrisa mientras sus ojos se volvían a llenar de lágrimas y abrazó a Liam. Éste le devolvió el abrazo, pero, al estar en cuclillas frente a ella, perdió el equilibrio y cayó al suelo, al lado de Aly. Ambos rieron, echados sobre el césped, y Aly se sentó.

-¿Te has hecho daño?- preguntó pasándose una mano por cada ojo.

-No, qué va.- rió Liam.-Bueno, pero porque la hierba es blandita... Que si no...- se incorporó con dificultad.

Aly soltó otra risita.

-Gracias por animarme, Li.- dijo.

-Para éso están los amigos. Recuerda que siempre tendrás mi hombro para llorar. Y los de los chicos. Te queremos mucho, ¿lo sabes?- preguntó el cantante alborotándole a Aly la lisa melena rubia.

-Lo sé. Y yo también os quiero a vosotros. Sóis los mejores amigos que alguien pueda tener.- se pasó una mano por su cabello, ahora despeinado por culpa de Liam.

-Nos limitamos a ser nosotros mismos. Éso es lo mejor que alguien puede hacer.- Liam sonrió.-Por ejemplo, tú al principio eras seca y distante con nosotros, pero ser a tu manera, ser tú misma, es lo mejor que pudiste haber hecho. Demostraste ser auténtica y no tener miedo de nada.-

Aly sonrió y bajó la vista, fijándola en la pulsera dorada que brillaba con los destellos de la luz del sol.

-It's gotta be you.- cantó Liam levemente. Acto seguido sonrió con sinceridad.

Aly volvió a reír y le dió un suave empujón a Liam, tumbándolo sobre el césped.

-¡Calla, anda! Podría haber alguna Directioner loca por aquí, y cómo te oiga cantar...-

Liam se incorporó de nuevo.

-¡Qué grosera!- bromeó Liam, devolviéndole el empujón a Aly. Ésta, sin embargo, no se cayó hacia atrás.

Ambos rieron y de repente Liam se puso serio de repente.

-¿Qué ocurre?- preguntó Aly, dejando de reír.

-Hay algo más que quiero enseñarte.- carraspeó Liam.

De un bolsillo de su pantalón vaquero sacó un trozo de papel doblado. Lo desdobló y entonces se pudo apreciar que no era un papel, sino una foto doblada. Le entregó la foto a Aly y ésta la cogió y la miró, atónita. En ella salían Liam y Niall con dos fans. Alguien, en rotulador rojo, había dibujado un pequeño cuadrado rojo alrededor de una de las manos de Liam, sujetando la capucha de la sudadera negra de Niall.
-¿Qué significa ésta foto?- preguntó Aly.

-Durante uno de nuestros viajes, en el aeropuerto de Londres, Niall y yo nos encontramos a dos fans.- empezó a explicar Liam.-Y ellas quisieron hacerse una foto sólo conmigo. Cuándo Niall echó a andar para salir de la foto, yo lo agarré de la capucha, obligándole a quedarse y a salir en la foto.-

Aly parpadeó y dirigió su mirada azul hacia Liam, sorprendida.

-¿En serio?- preguntó.

-Sí. Guardé una copia de la foto y Niall, enfadado, fue quién pintó ese cuadradito rojo alrededor de mi mano agarrando su capucha. Cuándo me preguntó por qué le había obligado a salir en la foto, simplemente me limité a decirle que él también es un miembro de la banda, y sobretodo, mi amigo.-

-Y... ¿Niall no le dijo nada a aquellas chicas?- preguntó Aly.

-No. Sólo les dijo "Hola" cuándo ellas nos saludaron. Luego se fue cabizbajo para irse de la foto, y cuándo ésta fue tomada, con él apareciendo en ella, sólo les dijo a las chicas "Adiós" muy bajito.-

Aly se sujetó la mandíbula mientras observaba la foto, la mano de Liam agarrando la capucha de Niall y la cara incómoda del irlandés.

-¿De verdad crees que un cantante tan maltratado sería capaz de hacer daño a alguien, sabiendo lo mal que se pasa?- preguntó Liam.

-Claro que no.- se apresuró a contestar Aly.

-Entonces no tengas miedo. Confía en mí. Confía en los chicos. Confía en él.- susurró Liam.

Aly volvió a mirar a Niall en la foto. Acto seguido se la entregó a Liam.

-Lo haré.-

-Muy bien.- la aprobó Liam con una sonrisa dulce.

Aly suspiró.

-Pero es que... Él mismo me dijo en toda mi cara que salía con otra chica. Yo...-

-Tranquila.- la calmó Liam.-Sé lo que es el miedo a perder a una persona. Lo sentía con Danielle poco tiempo antes de que ella rompiera conmigo. Así que sé cómo te sientes. Pero no te preocupes. Los chicos y yo haremos todo lo que esté en nuestra mano para ayudarte.-

Aly, sonriendo, lo volvió a abrazar, ésta vez con más suavidad.

-Es maravilloso tener una vida junto a One Direction.- masculló por lo bajo.

-Dímelo a mí, que formo parte del grupo.- rió Liam.

Ambos se levantaron del césped.

-¿Te apetece ir al Starbucks?- propuso Liam.-Zayn, Harry y Louis están allí tomando cafés.-

-De acuerdo. Luego quizá vaya a casa de Harumi, si es que hoy no sale al cine con sus padres.- respondió Aly.

Ambos empezaron a caminar por Central Park, respirando el aire con aroma a flores y sándwiches que la gente se llevaba allí para merendar. Poco después caminaron por las calles hasta llegar al Starbucks más cercano que había.

-¡Ey, Liam! Por fin vuelves.- chilló Harry, que se apartó de la boca la pajita por la que sorbía el café.

-Sí, ye me traigo a Aly.- sonrió el cantante.

-Hola chicos.- saludó la rubia.

-¡Hola Aly! ¿Te apetece un café?- preguntó Louis alzando la mano y chasqueando los dedos para atraer la atención de algún camarero.

-¡Claro! No voy a venir aquí sólo para hacerle fotos a las tazas de café, éso es de hipsters.- bromeó Aly mientras se sentaba al lado de Zayn. Al otro lado de Aly se sentó Liam.

-Oye, Aly, he llamado a Niall al teléfono varias veces pero no me lo coge.- comentó de repente Zayn.

-Oh.- Aly bajó la vista.-Bueno, es comprensible. Tal vez no tenga batería.-

-¿Comprensible?- Harry se echó a reír histéricamente.-¡Lo que le pasa es que no quiere cogerlo y punto!-

-Harry, el próximo pídelo descafeinado.- comentó Louis mirando a Harry y sonriendo angelicalmente. Acto seguido giró la cabeza y empezó a hablar con el camarero que ya había llegado a la mesa.

-Grumpf...- gruñó Harry alzando los ojos y volviendo a tomar café de la pajita.

-Luego podríamos pasarnos por la mansión de Niall para hablar con él.- propuso Liam.-Aunque Aly, si tú no quieres no hace falta que vengas. De hecho ya dijiste antes que te gustaría visitar a Harumi.-

-Y así es.- Aly miraba sus zapatos, deportivas blancas con cordones del mismo color.

-Empiezo a pensar que Harry no quiere contaros todo lo que le ocurrió hoy en el insti.- intervino Zayn, queriendo cambiar de tema.

-Yo lo sé.- Aly rió suavemente.

-Bueno, resumiendo:-Harry mostraba una actitud de divo.-Hablé con Brianan Stevenson mediante una mesa, escribiéndonos en ella, y quedamos en el gimnasio. Organizamos los dos una fiesta dedicada a PewDiePie allí y Aly, Harumi y Cher nos pillaron. El profesor de gimnasia llegó y nos envió al despacho del director, PEEEEEEERO, éso no es todo, el director Starling nos dejó libres (y también en el sentido libres de castigo) a los dos porque piensa que estamos en edad de disfrutar y porque él también es fan de PewDiePie. Entonces llegó Valery Peters y empezó a hablar con Brianna, aunque yo no me enteré de todo lo que decían ya que estaba chateando por mi móvil con Zayn.-

Louis, Liam, Zayn y Aly habían escuchado atentamente el breve relato de Harry, aunque éstos dos últimos ya lo conocían (más o menos.)

-Ya, apasionante.- bromeó Louis.

Harry resopló, enfadado.

-Gracias.- le dijo Aly al camarero que le traía su taza de café con nata y sirope de chocolate. Introdujo la pajita por el plástico y empezó a beber.

-¡Camarero, otro café con nata y caramelo batido, por fav...!- empezó a gritar Harry.

Louis se echó las manos a la cabeza, desesperado, y Liam miró a Harry y se pasó la mano plana por el cuello, cómo diciéndole "¡Corta, corta!"

-Ah, sí...- corrigió Harry.-¡Con doble de nata y leche y...!-

Liam se estampó la cara en la mano. Zayn movió los labios para decirle algo a Harry sin hablar, mientras juntaba sus dos manos y se las llevaba a una lado de la cabeza, cómo si fuera a dormir.

-¡Aaaah!- asintió Harry, comprendiendo.-¡...Y que sea descafeinado, por favor!-

Zayn le alzó el pulgar a Harry y Louis respiró tranquilo, llevándose una mano al pecho. Aly rió suavemente. Liam también rió mientras bebía café directamente de la taza, por lo que poco se atragantó.

-¡Te avisé antes de que el próximo te lo pidieras descafeinado!- exclamó Louis mirando a Harry.

-Tío, se me ha olvidado.- el cantante de rizos castaños se encogió de hombros.

Louis sacudió la cabeza mientras Zayn decía:

-Oíd, dentro de poco tenemos otro concierto aquí. Cantaremos varios de nuestros temas. Estarás ahí, ¿verdad, Aly?-

-Claro.- Aly le asintió a Zayn.-No podría faltar ni aunque quisiera, sóis geniales sobre el escenario.-

-Éso ya lo sabemos.- se jactó Harry con falsa modestia.

-El concierto será en el estadio a las ocho y media.- informó Liam.-De la noche, claro. Dentro de dos días.-

-Sí, y, hablando de éso, chicos, id acabándoos ya vuestros cafés que tenemos que ir a ensayar. Y antes de hacerlo debemos pasar por casa de Niall, para hablar con él.- dijo Louis levantándose.

-Si no quiere hablar, por lo menos nos lo llevaremos a ensayar.- Zayn cogió el tazón de cartón, se lo acercó a los labios y de un trago se acabó su café.-Es fundamental que esté con nosotros sobre el escenario.-

Se levantó y le dió una suave palmada a Aly en la espalda. Liam le preguntó:

-¿Te subes a la limusina y te dejamos en casa de Harumi?-

-Oh, de acuerdo, muchas gracias por la propuesta, Liam.- Aly también se levantó.

Los cinco salieron de Starbucks y entraron en la limusina. Aly se sentó entre Harry y Zayn. Louis y Liam se sentaron delante de ellos. La limusina empezó a avanzar despacio después de que Louis le diera al conductor la dirección de casa de Harumi.

-Bueno, y ¿qué canciones cantaréis en el próximo concierto?- preguntó Aly tratando de romper el silencio.

-Unas cuántas.- respondió Zayn.-Live While We're Young, Irresistible, What Makes You Beautiful...-

-¡Y si encima el público empieza a pedirnos bises, acabaremos con la garganta desgarrada!- exclamó Harry.

-Pero nos encanta cantar para aquellos que nos lo piden.- sonrió Liam.-Y nunca hemos negado ni negaremos un bis o un tris.-

-Salvo que alguno de nosotros esté afónico.- bromeó Zayn.

-De todos modos, espero que hoy el ensayo vaya bien. Nosotros sólo sonamos bien si estamos motivados y contentos. Espero que Niall al menos cambie su actitud a la hora de cantar.- dijo Louis.

Aly bajó la mirada.

-Tranquila Aly, haremos todo lo que podamos para que ésto se arregle.- la calmó Harry.

-Sí. Sabemos de sobra que Niall no es capaz de hacer ésto y procuraremos que todo se solucione.- añadió Liam.

-Muchas gracias, chicos. Sóis los mejores.- sonrió ella, alzando la cabeza.

La limusina cogió con suavidad una curva.

-¿Sabéis? El sábado que viene pienso hacer una fiesta de pijamas en mi casa.- comentó Liam.

-¿Sí?- preguntó Harry.

-Sí.- asintió Liam.-Y además, es el día dos de febrero, después de tu cumpleaños.-

-¡Cierto!- Harry se dió una palmadita en la frente, parpadeando sus ojos verdes.-¡Mi cumpleaños es el viernes que viene! ¡Qué ganas tengo de hacer 19!-

Rápidamente saltó del sillón, sacó su móvil, puso por el minuto uno la canción Disconnected de Pegboard Nerds y empezó a bailar a lo maquinote, sin levantarse del todo ya que podía chocarse con el techo de la limusina. Todos los demás rieron.

-Veo que aún sigues un poco revolucionado por lo de ésta mañana.- masculló Aly.

Harry se sentó repentinamente y fue bajando el volumen de su móvil hasta que la música enmudeció.

-¿Yo? Qué va.- disimuló.

-No mientas, te lo estabas pasando pipa bailoteando con Brianna en el gimnasio.- dijo la rubia.

-¡Que no!- las mejillas de Harry se sonrojaron un poco.

-Vale, vale, lo que tu digas.- Aly le dió la razón a lo loco.

-La de cosas que se nos vienen encima...- empezó a decir Zayn.-El cumpleaños de Harry, la fiesta de pijamas en casa de Liam, el concierto...-

-Sí, éstos días no serán precisamente tranquilos para nosotros.- rió Louis.

-Bueno, hemos pasado por cosas peores.- murmuró Liam.

-No he dicho que sea malo.- exclamó Louis.-Sólo que a saber cuándo tendremos un momento para relajarnos.

-Buf, si lo tenemos ya será un milagro.- se expresó Harry.

Todos rieron menos él.

-Ya casi hemos llegado a casa de Harumi... Creo.- comentó Zayn.

-Sí. Gracias por traerme, chicos.- agradeció la joven.

-Lo que sea por nuestra Alyson.- la picó Louis.

-Aly.- rió ella.

-Lo hago a posta para que te enfades.- bromeó Louis.

-Ya, ya... Te voy a matar.- sonrió ella sacudiendo la cabeza.

La limusina se detuvo y Aly bajó de ella.

-Bueno chicos, ya os llamaré.- dijo diciéndoles adiós con la mano.

-Hasta luego guapa.- la piropeó Zayn.

-Adiós, Aly.- añadió Harry.

Aly cerró la puerta de la limusina y la vió avanzar. Cuándo estuvo lejos, se giró, suspiró y caminó hacia adelante, yendo a tocar al timbre de la casa de los Yuriko. Kazuma le abrió la puerta.

-¡Hola, Aly!- exclamó.

-Hola, ¿qué tal todo?- preguntó la rubia.

-Bien, bien.- la madre de Harumi se hizo a un lado.-Pasa.-

Aly entró en el hogar y miró a la guapa mujer a los ojos.

-¿Está Harumi?- preguntó.

-Oh, sí está.- respondió Kazuma.-En su cuarto.-

-Muy bien.-

-Siéntate si quieres, yo ahora iba a hacer unas compras. Voy a llamar a Harumi.- repuso Kazuma.

Aly se sentó en el sofá, que la acogió cómo un viejo amigo. Kazuma se asomó a la puerta del cuarto de Harumi y gritó a pleno pulmón.

-¡¡¡HARUMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!-

Aly sintió ganas de taparse los oídos.

-¡¿NANIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII?!- se oyó la voz de Harumi desde su cuarto. "Nani" significa "¿Qué?" en japonés.

Kazuma gritó unas cuántas palabras en japonés, incomprensibles para Aly. Era gracioso porque parecía que le estaba hablando a alguien que se encontraba a medio kilómetro. Y Harumi también respondía con gritos. Aly se tapaba la boca para no reír. Segundos después, Kazuma pasó por delante de ella y del dormitorio salió Harumi, con pijama, bata y pantuflas.

-Hola, Aly.- saludó.

-Hola.- respondió Aly parpadeando sus ojos azules.-¿Por qué tu madre y tú habláis a gritos? Si se ha asomado a tu habitación, te tenía prácticamente al lado.-

-¿Eh? Ah, por nada, yo tenía los cascos puestos con música y por éso me ha llamado gritando.-

-¿Y tú por qué le has contestado gritando?- preguntó Aly extrañada mientras trataba de no reírse.

-La costumbre. Nuestra casa de Japón es muy grande, y por éso cuándo nos llamamos solemos hacerlo a gritos, porque las habitaciones y los pasillos de nuestra casa en Japón es enorme. Es la costumbre que tenemos.- explicó la oriental tranquilamente.

-Ah.- Aly sonrió aunque frunció el ceño.

-Bueno, chicas, yo ya me voy.- Kazuma pasó por el lado del sofá, casi dándole a Aly con su pelo negro y ondulado que le llegaba por la cintura.-¿Quieres que te compre algo a ti, Harumi?- preguntó mirando a su hija mientras se colgaba del brazo un bolso.

Bollycao Dokyo!- exclamó Harumi dando saltitos sentada en el sofá.

-Hecho.- Kazuma le guiñó un ojo a su hija.

Harumi dió palmaditas. Le encantaban los dulces inspirados en la comida de su país natal.

-¡Ah, y asegúrate de que ponga en la caja "Máximo Sabor Japonés"!- chilló Harumi.-Quiero morder un Bollycao Dokyo y sentirme cómo en casa.-

-Para éso mejor que hagamos dorayakis para merendar.- dijo Kazuma.

-Otro día. ¡Hoy compra lo que te he dicho, mami!- pidió la joven.

-Vale, vale.- Kazuma se dirigió a la puerta.-Portaos bien.-

-¡¡Mamáááá!!- vociferó Harumi.-¡¡Tenemos ya 18 y 19 años, no 14!!-

-Lo sé, pero seguís siendo cómo niñas para mí.- Kazuma les lanzó un beso con la mano y salió por la puerta, mientras Aly y Harumi le decían adiós con la mano.

-¿Te apetece ver la pelícuka Teke Teke?- bromeó Aly, picarona.

-¡¿El Teke Teke?! ¡¿¡¿DÓNDE?!?!- chilló Harumi desesperada, desdoblando una manta azul oscuro que había en el sofá y cubriéndose con ella.

Aly se echó a reír.

-Nunca superarás ése trauma, Haru.- dijo.

-Oye, que yo tenía 6 años la primera vez que la vi...- se destapó la cabeza.-¡Y no me llames Haru, Alyson!-

-¡No me llames Alyson!- rebatió la rubia, dándole con un cojín a su amiga.

-Éste es el trato: si tu dejas de llamarme Haru, yo no te llamaré Alyson.- Harumi le tendió una mano a su amiga.

-Trato heeeeeecho.- Aly le estrechó la mano mientras ponía los ojos en blanco.

-¿Te apetece jugar a la Wii?- Harumi suavizó la voz.-Así no piensas en... Lo ocurrido hoy.-

Aly suspiró.

-Sí...- hizo una breve pausa.-Bueno, aunque los chicos me han dicho que me ayudarán. Tratarán de saber qué pasa  y de arreglar ésto.-

-Bien que hacen. No te mereces pasarlo mal.- Harumi rodeó a su amiga con un brazo.

Hubo un breve silencio que se hizo interminable. Aly se frotó los ojos con las manos para no llorar.

-Bueno...- Harumi alzó en una mano el mando de Wii y en la otra el juego de Wii Party.-¿Jugamos?

~~~

Louis, Liam, Harry y Zayn estaban esperando delante de casa de Niall. Louis caminando de un lado a otro, Harry Twitteando con su móvil, Zayn apoyado sobre el capó de la limusina y con los brazos cruzados, y Liam mirando fijamente la puerta de la mansión, con las manos juntas tras la espalda. De repente la puerta se abrió y salió Niall dando pisotones.

-¿No podríais haberme avisado con más antelación de que el ensayo era hoy?- bufó mientras se dirigía a una de las puertas de la negra limusina.

Harry alzó la vista de su móvil para mirar al rubio.

-Yo también me alegro de verte.- ironizó.

-Harry.- Louis le hizo a Harry un gesto con la mano, cómo diciéndole "no es momento para bromas."

Niall abrió una de las puertas de la limusina para meterse pero Liam lo agarró del brazo, deteniéndolo.

-Niall, espera. No estamos enfadados contigo, sabemos que tú no eres capaz de hacerle daño a nadie. Si ocurre algo y te podemos ayudar, éste es el momento perfecto para que nos lo cuentes.- dijo en tono firme pero a la vez amable.

Niall suspiró levemente, sin mirar a Liam a la cara. Estaba demasiado disgustado con los mensajes anónimos y consigo mismo.

-No tengo nada que deciros.- susurró.

-Vamos, Niall, sabemos que tú no eres así. ¿Qué ocurre?- inquirió Zayn, acercándose.-Eres nuestro amigo. Puedes confiar en nosotros. ¡Cuéntanos lo que sea!-

Niall no respondió.

-Sabemos que eres incapaz de hacerle daño a Alyson.- probó a decir Harry.

-No la llames así.- comentó Niall.-No le gusta que la llamen por su nombre completo.-

Harry miró a Louis, Zayn y Liam y sonrió. Horas atrás, en la cafetería del instituto, había pasado algo parecido cuándo él había llamado a Niall "Niní" y Aly le había dicho que no lo llamara así, ya que a Niall no le gustaba.

-Vamos, Niall, confía en nosotros.- suplicó Louis.

Niall se sacó el móvil del bolsillo y lo miró con desconfianza.

-Ojalá pudiera...- empezó a decir, tembloroso y triste.-Ojalá pudiera hacerlo... Pero... Creo que será mejor si no lo hago. No puedo contaros nada. No quiero, no me siento seguro.-

-¿Qué? Niall, ¿de qué hablas?- preguntó Zayn.

-Os lo... Os lo intentaré explicar otro día, os lo prometo.- Niall miró alrededor con desconfianza.-Pero ahora sólo quiero ir a... a ensayar.-

-Bueno, pues vamos.- Harry se metió en la limusina y se acomodó en los asientos negros acolchados.

-Ojalá confiaras más en nosotros, Niall.- lo reprochó Liam, también metiéndose en la limusina.

Zayn también entró en el vehículo.

-Confío en vosotros...- murmuró en voz baja Niall.-Pero no quiero poneros en peligro...-

-Niall, ¿entras o no?- preguntó Harry desde dentro de la limusina.

-Claro, claro...- el irlandés se metió en la limusina y cerró la puerta. 

Louis hizo lo mismo y el vehículo arrancó para dirigirse al ensayo para el próximo concierto.
Mientras tanto, una persona observaba entre los arbustos a los chicos. Una persona que los había vigilado desde que habían llegado a la mansión de Niall a esperarle para ir al ensayo. ¿Quién era ésa persona? ¿Qué quería de los chicos? Y... tal vez... ¿Podría tratarse de la misteriosa persona que molestaba a Niall con mensajes anónimos?

miércoles, 20 de febrero de 2013

61- ¿Cuánto durará ésta farsa?

-¡... Y encima, dejáis el gimnasio hecho un completo desastre, lleno de pancartas homenajeando a un joven que no hace más que subir vídeos a Youtube! ¡Habéis montado una fiesta en el gimnasio, vosotros dos solitos, sin consentimiento oficial del centro de profesores de Blue Moon High! ¡El profesor de gimnasia está hecho una furia!- el director Starling gritaba y daba vueltas por su despacho, mientras Harry y Brianna, sentados en dos sillas ante su mesa, se removían, incómodos. Ambos estaban sonrojados, sin darse cuenta se habían desenfrenado montando una fiesta en el gimnasio del instituto y meneando el esqueleto cómo si fueran amigos de toda la vida. Ahora volvían a odiarse profundamente y pensaban empezar a pelear con uñas y dientes en cuánto salieran del despacho del director. ¡En menudo lío se habían metido!

-Lo lamentamos, director Starling.- repitieron por enésima vez ambos jóvenes, intercambiando miradas de reojo. Miraron al director. Éste se apoyó en la mesa con furia.

-¡Debería expulsaros a los dos!- gritó con todo el aire que tenía en los pulmones, tanto, que Brianna y Harry tuvieron que cerrar los ojos con fuerza. Por un momento el flequillo castaño y rizado del joven y la melena oscura de ella se echaron hacia atrás debido a la fuerza de los gritos del director.

Starling inspiró profundamente.

-Pero... ¿Cómo podría hacer éso?- dijo. Harry y Brianna alzaron sus ojos, abiertos cómo platos, y lo miraron.-¿Cómo podría hacer éso y llamarme buen director? Sería una vergüenza, no sería capaz...-

-¿No... no nos va a expulsar?- preguntó Harry, atónito.

-Por favor, señorito Styles, ¿cómo podría expulsar a dos jóvenes por divertirse? Aunque hayáis dejado el gimnasio lleno de porquería (lo cuál no me explico, ya que no ha habido más gente en la fiesta aparte de vosotros dos), pero sóis jóvenes, estáis en edad de disfrutar, de divertiros...- respiró profundamente de nuevo.-Sólo se tiene vuestra edad una vez, chicos. Sólo una.- sonrió levemente, con ternura, sus ojos marrones brillando.-Y yo a vuestra edad era cómo vosotros. Estáis en edad de disfrutar y...-

-Y de vivir mientras seamos jóvenes.- murmuró Harry por lo bajo y sonriendo a medias, haciendo homenaje a la canción Live While We're Young de su banda.

Starling asintió con la cabeza. Luego, se arrimó más a los dos jóvenes, a través de la mesa, y dijo en voz baja:

-Y además...- se arremangó la manga derecha de su chaqueta, y luego la de su camisa. En su hombro derecho había un tatuaje. En elegantes letras, se leía el nombre de PewDiePie.

Harry y Brianna vieron el tatuaje del director y abrieron sus ojos todo lo que pudieron. Parecía que sus globos oculares, de iris verdes, les fueran a explotar de un momento a otro.

-¿Es usted un...?- empezó a decir Brianna.

El director Starling le tapó la boca a la joven con la mano izquierda.

-¿Un Bro? Sí. Pero guardad el secreto.- se estiró hacia abajo la manga de la camisa y luego la de la chaqueta.

Harry y Brianna intercambiaron una mirada entre ellos y acto seguido asintieron con la cabeza una sola vez, al mismo tiempo.

-Muchos piensan que a mi edad es un poco raro ser fan de temas tan juveniles cómo los Youtubers, pero...- volvió a mover su cabeza hacia adelante y le guiñó un ojo a Harry y Brianna, susurrando:-Me parto cuándo PewDie grita "Jeremy."-

Éstos dos esbozaron una pequeñísima sonrisa cerrada.

-Puede contar con nuestro silencio, director Starling.- comentó Harry.

-Bien. Aunque antes lo denominara cómo "muchacho que sólo sube vídeos a Youtube," le tengo un especial aprecio entre mi lista de Youtubers favoritos, sobretodo a sus vídeos de Happy Wheels.-

-I don't careeeeeeee!- se atrevió a gritar Brianna, imitando el tono de PewDiePie al decirlo.

-Exactamente.- Starling sonrió. Acto seguido carraspeó y se echó hacia atrás, acomodándose en su silla.-Ahora, señor Styles y señorita Stevenson, retírense. Y recuerden mantener las formas, aún siguen siendo recordados cómo el Rey y la Reina del baile que se organizó hace poco.-

-Ah, mierda...- Brianna puso los ojos en blanco mientras Harry y ella se levantaban de las sillas.

-¡Señorita Stevenson! Nada de vocabulario soez en mi despacho.- añadió el director Starling, con un tono sorprendentemente severo teniendo en cuenta la conversación que había tenido pocos segundos después con los dos estudiantes.

-Lo... Lo lamento, director Starling.- se disculpó Brianna. Harry abrió la puerta dejándola pasar y ella salió, seguida por el cantante. Acto seguido éste cerró la puerta tras de sí.

-Creía que ya se había olvidado lo del Rey y la Reina del baile.- bufó Harry, quejándose.

-Yo también. Pero veo que no.- añadió Brianna.

-¿En qué pensabas a la hora de decir que organizáramos una fiesta los dos allí, en el gimnasio?-

-¿Yo?- Brianna se señaló con la mano entera.-Perdona, pero no fui yo la que dijo de quedar allí. Tú me lo dijiste por la mesa-chat.-

-¿Mesa-chat? ¿Éso existe siquiera?- blasfemó Harry.

-¡Tú la inventaste al escribirme en ella preguntándome si me gustaba PewDiePie! Yo sólo escribí su nombre, ¡tú empezaste con lo de la mesa-chat!-

-¡Porque los Bros escaseamos! ¡Necesitaba conocer quién era ésa persona que había escrito el nombre de PewDie en la mesa! ¿No ves que no conozco a ningún Bro más? ¡Necesitaba alguien con quién hablar sobre el baile de Piggy!-

-Piggy mola, ¿eh? Yo prefiero hablar sobre los botes que da PewDie jugando al Slender.- rió Brianna, olvidando que al segundo anterior discutía con Harry.

-¡Séééh!- Harry también rió.-Es épico cuándo oye ruidos de Slender y grita "What the fuck?!" Y me gustaría que volviera a jugar a Paranormal, da miedo pero divierte...-

-¡Sí! Y además, moriría por ver a Jeremy en nuevas situaciones.- añadió Brianna, sonriendo.

-¡Exacto...! Y... ¡eh!- Harry borró inmediatamente la sonrisa de su rostro y volvió a gritar, enfadado.-¡¿No estábamos hablando de éso?! ¡Estábamos discutiendo!- chilló.

-¡Es verdad!- gritó Brianna, también enfadándose de nuevo.

Los dos se sonrojaron. Sin darse cuenta habían pasado de una discusión a una alegre charla sobre PewDiePie y derivados y en aquél instante recordaban que estaban peleando pocos segundos atrás.

-¿Bri?- oyó Brianna, una voz femenina cercana y lejana a la vez.

La joven se giró y vió a su amiga Valery caminando hacia ellos y mirándola extrañada.

-¿Valery?- preguntó.

-¡La misma! ¿Qué haces aquí, enfrente del despacho del director? Y con... Styles.- respondió Valery.

-Ésto...- Brianna se rascó la nuca sobre su cabello castaño oscuro y liso.

-El profe de gimnasia nos pilló montando una fiesta en el gimnasio dedicada a PewDiePie y nos mandó aquí.- resumió Harry asomando de detrás de Brianna.

Ésta se giró enfurecida para mirarlo.

-¡Pero cállate, gilipollas!- dijo entre dientes.

-¿Bri?- Valery se mostraba desconcertada.

Brianna volvió a girar la cabeza para mirar a su amiga.

-Val, te juro que puedo explicarte todo ésto.- sonrió con nervios.

-Pero es que estoy flipando, eres otra persona... Por dentro.- Valery inspiró hondo, cerrando sus ojos azules, y al abrirlos los clavó en los ojos verdosos de Brianna.-Escucha, ya te dije varias veces que nunca juzgaré lo que hagas, porque somos amigas, pero... ¿Dónde está la Brianna elegante y glamourosa?-

-Se habrá quedado en el gimnasio.- masculló Harry antes de echarse a reír levemente.

-¡Tu calla, melón!- exclamó Valery, mientras su larga y ondulada melena rubia se agitaba.

Harry paró de reír en seco y miró a Valery, cómo si quisiera fulminarla con la vista.

-Bri...- Valery volvió a respirar profundamente.-Si quieres cambiar tus gustos y volverte una chica cómo... Aly...- vigiló a Harry con la vista. Éste frunció el ceño, esperando que Valery no se metiese con su amiga.-Me parecerá bien, pero es que, echaré mucho de menos a la otra Brianna. ¿Qué te ha pasado?-

Brianna suspiró y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. Harry se sacó el móvil del bolsillo de sus vaqueros azules y, apoyando su espalda en la pared, empezó a teclear tranquilamente.

-Valery, no se trata de que haya cambiado mis gustos...- Brianna volvió a suspirar.-Es sólo que... No sé... A ver cómo te lo explico... Desde hace tiempo me gustaba ver a PewDiePie y otros Youtubers... No quería hacerlo, quería mantenerme en mi línea de chica perfecta y elegante, pero antes de darme cuenta, estaba sentada en el ordenador riéndome con las locuras de varios Youtubers. Empecé a jugar a los mismos juegos que solía ver en Youtube, cómo Minecraft y Happy Wheels.-

Valery sintió una sonora arcada. No le gustaba el juego de Happy Wheels debido a la sangre y el estilo gore, de ver tripas y corazones volando por doquier. Brianna siguió hablando:

-...Pero intentaba volver a ser cómo antes. La chica estilosa y glamourosa que era...- observó que Valery fruncía el ceño.-¡... Y que sigo siendo!- corrigió a toda prisa, dando marcha atrás.

-Bri, no estoy segura de...- Valery mostró una expresión imprecisa.

-Val, ésta tarde vamos de compras, ¿vale? Y según la ropa que elija o no, podrás determinar si sigo teniendo estilo o no. ¿Vale? ¿Te parece bien?- probó Brianna.

Valery se mordió el labio ladeando un poco la boca.

-Vale. Luego paso por tu casa para ir a recogerte y nos vamos al centro comercial. Pero por favor, sé sincera conmigo ésta tarde, ¿vale?- dijo al fin tras un largo rato.

-Vale.- Brianna respiró tranquila.

Valery le dió dos suaves besos en las mejillas a su amiga, ésta no se movió. Sólo cuándo Valery se alejó, Brianna movió un poco la cabeza para intentar mirar al Harry tranquilo que había detrás de ella.

-Yo para arreglar las cosas con mis amigos los llevo a comer por ahí y listo.- dijo el joven cantante, sin apartar la mirada del móvil que sostenía entre las manos.

Brianna gruñó por lo bajo.

-Eres... insoportable.-

-Y tú el doble.- Harry miró a Brianna y sonrió con aire angelical.

Brianna frunció el ceño, cruzó los brazos, se giró, dándole con la melena a Harry en la cara, y se fue dando pisotones.

-Buena fiesta, ¿eh?- exclamó Harry por lo alto, asegurándose de que Brianna le oía.

Acto seguido, sin mover su espalda apoyada en la pared, volvió a clavar la vista en su móvil y observó los mensajes que se había estado mandando con Zayn. En ellos, Zayn le decía que se reuniera a toda prisa con él y los otros tres chicos, ya que a Niall le pasaba algo, pero Harry había estado escribiéndole lo ocurrido en el gimnasio y el despacho del director mientras Brianna y Valery habían estado hablando a su lado.
Releyó el último mensaje que le había enviado Zayn, dónde suplicaba "Por favor, sólo ven." y se guardó el móvil en el bolsillo de su pantalón del que lo había sacado, haciéndose paso entre la gente de los pasillos para dirigirse corriendo a la cafetería, dónde estaban sus cuatro mejores amigos.

~~~

-En menudo lío se van a meter éstos dos...- masculló Harumi por lo bajo, mientras Aly y ella iban caminando por los pasillos, ahora un poco más vacíos.

A un par de metros, las seguía Cher Lloyd, que no paraba de detenerse para admirar los cuadros de profesores, alumnos y horarios que había colgados en las paredes de los pasillos.

-Y ésta, que parece que no ha visto un instituto en su vida...- bromeó Aly mirando de reojo a Cher, que iba detrás de ellas.

La joven cantante de ojos marrones miró con detenimiento las taquillas azuladas.

-¡Éstas taquillas son muy bonitas!- exclamó con su voz dulce, que hacía contradictoria pareja con su peinado hardcore.

-Son taquillas normales y corrientes, Cher.- comentó Aly.

-A mí me gustan. En mi insti las taquillas eran horribles. Teníamos que traer nuestro candado y llave. Aquí usas tu combinación y ¡listo!- Cher se alejó de las taquillas y se acercó de nuevo a las dos guapas chicas quela guiaban.

-Oye, tú ya conocías a One Direction, en persona quiero decir, ¿verdad?- le dió por preguntar a Harumi.

-Claro. Los cinco chicos y yo somos buenos amigos.- sonrió Cher.-En Londres nos veíamos mucho.-

-¿Y... qué opinas de ellos?- intervino Aly.

-Oh, todos ellos son puro amor. Molan mucho.- asintió Cher, rascándose la pelusa marrón de la mitad afeitada de su cabeza.-Louis es el más mayor y maduro, y da gusto hablar con él. Además, disfruto estando con él y con Eleanor, son tan monos juntos... Harry es el liante y el gracioso, además me ha hecho gracia ver la fiestuki que estaba montando con ésa chica. Zayn es muy guapo y me encanta su relación con Perrie. Zayn es, sinceramente, con el que más me entiendo, ya que ambos tenemos gustos similares. Liam es el más tranquilo y por éso a veces chocamos un poco, pero es un encanto igualmente. Y Niall... Bueno, el siempre ha sido el "marginado" por las fans, pero es un cielo de chico y me encanta saber que desde hace un par de días tiene novia. Se merece ser feliz.-

Aly se detuvo en seco.

-¿Tú también has oído ése rumor?- preguntó.

-Sí. Se está extendiendo mucho. ¿Por?- preguntó Cher Lloyd, sonriente aunque algo preocupada por la expresión triste de Aly.

Aly se quedó quieta. Harumi fue a su lado y le susurró:

-Podemos confiar en ella.-

-Lo sé...- dijo Aly mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Miró a Cher a los ojos.-Cher, voy a contarte algo pero no se lo cuentes a ninguna prensa, por favor te lo pido, cállatelo.-

-Vale, tranqui, cuentas con mi silencio. ¿Qué es?- Cher se acercó a Aly y Harumi.

-Yo estoy saliendo con Niall.- empezó Aly.-Pero no desde hace unos días, no. Sino desde hace ya más de ocho meses.- se frotó los ojos.

-¿Qué?- Cher abrió sus ojos marrones de par en par.

-Ésta mañana una fan me dijo en la entrada del insti éso de que Niall tenía novia desde hacía un par de días... Y hace pocas horas me lo confirmó él mismo afuera, en los patios.- volvió a frotarse los ojos.

-Pero, entonces... ¿qué pasa aquí?- espetó Cher.

-No lo sé. Ni sé quién es ésa chica con la que está saliendo. Sólo sé que hoy él mismo me lo confirmó en un patio. Pero... No me he querido creer lo que me dijo.-

-Pero no puede ser, Niall no es así, el no hace éso con la gente.- Cher se mostraba desconcertada.

-Cher, ¿tú por casualidad no habrás oído el nombre de la misteriosa novia de Niall, verdad?- preguntó Harumi frotando uno de los brazos de Aly para consolarla.

-No... Sólo oí que desde hace un par de días tiene novia y que está muy feliz con ella.- contestó la cantante.

-Pues sí que tiene novia, y soy yo, pero no desde hace un par de días, sino desde hace meses...- gimió Aly. Se pasó una mano temblorosa por debajo de la nariz.

-Tenemos que averiguar que está pasando aquí.- sentenció Cher dándose la vuelta y echando a andar.

-¡No! No.- la detuvo Aly, cogiéndola de una muñeca.-Por favor, no hables del tema con nadie de momento, ¿vale? Por favor.-

Cher suspiró.

-Está bien. Pero no te creas que me quedo tranquila.- le dijo a Aly.


Mientras tanto, en la cafetería del instituto, cuatro de los miembros de One Direction estaban sentados en su buhardilla. No había nadie más allí, la cafetería estaba vacía. Niall estaba sentado en el sofá, mirando un punto indefinido de la mesita baja que había frente a él. A uno de sus lados estaba sentado Zayn, y al otro, Louis.

-Niall, dinos, ¿qué te pasa?- preguntó Zayn por enésima vez. Estiró su mano izquierda y frotó con suavidad la espalda de Niall.

El irlandés no contestó. Juntó las manos y las presionó contra sus labios temblorosos. Antes, en el patio, después de ver a Aly marcharse, se le habían escurrido un par de lágrimas, una de cada ojo, mientras Louis lo abrazaba y Liam y Zayn le acariciaban el pelo rubio.

-Nada, éste chiquillo se niega a hablar.- zanjó Louis, muy serio.

-Paciencia, Lou.- intervino Liam. Acto seguido dijo muy despacio:-Niall, ¿qué sucede?-

Niall resopló. ¿También debería confirmarle a sus amigos ése rumor falso de que tenía novia y que ésa novia no era Aly? Abrió la boca para hablar cuándo los cuatro oyeron los pasos de Harry que subía las escaleras.

-Ya estoy aquí... Uff...- dijo con voz cansada mientras apoyaba las manos en sus rodillas y se inclinaba, jadeando.-He venido desde la otra punta del insti a toda pastilla.-

-En menudos líos te metes, ¿eh, ricitos?- bromeó Zayn.

-¿A qué te refieres, Zayn?- preguntó Louis, rodando sus ojos azules verdosos mirasen hacia Zayn.

-Luego os lo explicaremos.- rió Zayn.-Sólo que Harry se mete en cada problemilla...-

Harry lo miró enfadado y divertido a la vez.

-Ahora estamos aquí por Niall.- comentó Liam bastante serio, mirando con preocupación a su amigo rubio.

Cuatro pares de ojos se centraron en Niall. Éste respiró por la boca, nervioso. Acto seguido su móvil pitó y leyó un nuevo mensaje que había recibido. Sus cuatro amigos se acercaron a él al ver que sacaba el móvil, pero Niall susurró:

-No lo leáis.-

Y se levantó rápidamente del sofá, volteando para mirar a sus cuatro amigos. Éstos lo miraban sorprendidos y extrañados y Niall se puso el móvil ante la cara, nervioso.

De: Número Anónimo. Para: Niall. Hora: 13:36
Mensaje: ¿A qué viene ése vacilo? Vamos, dile a tus amigos lo de tu nueva novia. ¿Por qué a tu querida Aly se lo cuentas sin problemas y a tus amigos te cuesta más decírselo? Oh, mira qué caritas de cordero ponen. Están confusos. Rómpeles el corazón igual que le has hecho a tu Alyson. Y ojo, qué resulte creíble, ¿eh? Y si te preguntan quién es ésa chica con la que sales... Béh, diles que no quieres contarlo. Al fin y al cabo, ni tú mismo lo sabes ;)


Niall respiró por la boca, sintiendo que se asfixiaba ante aquella presión. ¿Qué...? Notar que alguien le vigilaba tan de cerca no le gustaba. Ni un poquito. Corrió hacia la barandilla, se apoyó en ella y examinó cada rincón de la cafetería. Nada. ¡Nada! Estaba totalmente vacía. Totalmente. No había nadie excepto él y sus cuatro amigos. ¿Qué demonios...?

-¿Niall?- preguntó Zayn.-¿Qué pasa?-

Niall se giró para mirar a sus amigos y tembló.

-Venga, Niní, no te hagas de rogar.- masculló Harry dejándose caer en el otro sofá vacío.-¡Dinos ya que ocurre! No me digas que he tenido que venir para nad...-

-Estoy saliendo con alguien.- lo interrumpió Niall, mintiendo mientras sentía que se le encogían las tripas.-Desde hace un par de días. No es Aly.-

Acto seguido, bajó los escalones a toda prisa, mientras Liam, Louis y Zayn intercambiaban miradas atónitas. Acto seguido los tres miraron a Harry, que les devolvía la mirada con ojos abiertos del todo, los cuatro se pusieron en pie a la vez y se asomaron a la barandilla por la cuál se veía la cafetería entera.

-¡Niall!- exclamó Louis mirando cómo Niall terminaba de bajar los escalones y salía de la cafetería.

Los cuatro volvieron a mirarse entre ellos, fruncieron el ceño y mostraron expresiones tristes y preocupadas. ¿Qué quería decir Niall? Los cuatro pensaron que seguramente ése era el motivo por el cuál antes habían distinguido a Aly corriendo para marcharse del patio.
Mientras, el pobre Niall corría por los pasillos vacíos. Entró en el baño de los chicos y cerró la puerta. Se aseguró de que no había nadie y cortó una tira de tres de un rollo de papel higiénico para pasárselo por los ojos humedecidos. Se sacó el móvil del bolsillo. Pegó su espalda a una pared y se deslizó hacia abajo y quedarse sentado en el suelo, con las rodillas flexionadas delante de él a modo de escudo. Escribió un mensaje de teléfono.

De: Niall. Para: Número Anónimo. Hora: 13:41
Mensaje: ¿Quién eres y qué quieres de mí? ¿Por qué me pides que mienta? Por favor, seas quien seas, dime, ¿qué está ocurriendo?

El pequeño irlandés se quedó mirando la pantalla del teléfono, asustado, deseando que la otra persona respondiese. Bajó la cabeza y apoyó entre sus rodillas. Su móvil vibró y levantó la cabeza. Pero no era un mensaje de aquella misteriosa persona.
Era de Aly.

De: Aly. Para: Niall. Hora: 13:42
Mensaje: Sé que estás dentro del baño. Sal de ahí, anda.

Niall se levantó torpemente del suelo, tambaleándose. Abrió la puerta del baño y la vió. Aly estaba ahí, enfrente de él, a un par de metros de la puerta del baño. Sostenía el móvil en una mano y miraba a Niall directamente a los ojos, con expresión impasible, aunque mirada esperanzadora y boca colgando hacia abajo.

-¿Aly? ¿Qué haces aquí?-

-Te he visto entrar en el baño.- respondió ésta con tono neutro y resuelto, cómo quién afirma haber visto un espíritu.

Niall se pasó la mano por los ojos.

-Lo siento.- dijo con voz dulce y triste a la vez antes de darse la vuelta y marcharse a paso ligero por uno de los pasillos.

Aly lo siguió y lo agarró del brazo, haciendo que la mirase cara a cara.

-Niall, escúchame y contéstame, por favor. ¿A qué te refieres con ése rumor y ésa absurda afirmación que me dijiste antes en el patio? Mira, sé que igual no quieres hablar de ésto pero... Puedes confiar en mí.- dijo.

Niall suspiró.

-Aly, yo...- sorbió por la nariz.-Lo siento, ¿vale? Pero no tengo más remedio que confirmártelo.-

-¿Qué quieres decir con éso de que no tienes más remedio?-

-Lo que oyes. Debo... Debo confirmarte el rumor. Sí que estoy saliendo con una chica desde hace un par de días. Lo siento, ¿oyes? Lo siento mucho.- 

-¿Quién es ésa chica?- 

-No puedo decirlo aún.- respondió Niall.

Aly retrocedió unos cuántos pasos, cómo si tuviera miedo de Niall. Sus ojos azules se humedecieron y parpadeó para retener las lágrimas. Dijo con voz quebrada:

-Me niego a creerte...-

-Créeme.- los ojos de Niall también empezaron a llenarse de lágrimas.

Aly se detuvo y dejó de retroceder.

-Niall... No puede ser verdad lo que me dices, tiene que haber alguna explicación. Sé que no es verdad lo que dices, tú... tú no serías capaz...- se calló al ver la expresión seria e implacable de Niall.-Pero... ¿y todo lo que hemos vivido juntos? ¿Y...?-

-¡Lo siento, Aly!- exclamó Niall, a la desesperada. Sorbió por la nariz por enésima vez y suavizó su tono de voz.-De verdad que lo siento.-

De los ojos de Aly cayeron un par de pequeñas lágrimas.

-¿Por qué no te has dignado siquiera a romper conmigo antes de empezar a salir con ella, sea quién sea?- preguntó con la voz rota.

Niall agachó la cabeza. Las lágrimas sinceras y limpias de Aly demostraban un amor muy grande. Inmenso. Descomunal. Niall sintió en el alma lo que estaba haciendo, pero, ¿y si aquella misteriosa persona hacía daño a algún ser querido suyo si no hacía lo que le decía? Prefería no arriesgarse y mentirle a la chica que más quería en toda su vida, si éso servía para protegerla.

-Lo siento.- repitió Niall alzando la cabeza. Miró directamente a los ojos de Aly.

Ésta se giró y se fue a paso rápido, sin querer correr del todo por miedo a tropezare, ya que las lágrimas en sus ojos le nublaban la vista. Niall sin moverse del lugar en el que estaba, volvió a sacar su móvil y escribió un mensaje con furia, mientras una sola lágrima caía sobre la pantalla de éste.

De: Niall. Para: Número Anónimo. Hora: 13:48
Mensaje: ¿Cuánto durará ésta farsa?

Sin esperar respuesta, dejó caer el móvil en el bolsillo de su pantalón y echó a andar enfadadísimo, cabizbajo y desolado por el pasillo vacío.


-Éste chico es increíble.- suspiró Harry refiriéndose a Niall, mientras se apartaba de la barandilla y se sentaba en un sofá con expresión cansada.

-¿Qué ha querido decir?- preguntó Liam, confundido.

-Si no me equivoco, nos ha aclarado que desde hace un par de días tiene pareja y que no es Aly.- comentó Louis entrecerrando sus bonitos ojos.

-¿Qué? ¿Pero éste chaval ha tomado algo raro últimamente o qué?- espetó Harry.

Zayn se sentó en el sofá, a su lado.

-Harry, tranquilo.- dijo Liam con su habitual tono calmado.



-Escuchad... Creo que sé lo que puede estar ocurriendo aquí.- comentó Zayn rascándose los labios y la barbilla. Tenía mirada pensativa.

Louis, Liam y Harry intercambiaron miradas entre ellos y acto seguido se acercaron a Zayn.

-¿Qué crees que ocurre, Zayn?- preguntó Louis.

-Veréis, Harry antes de venir aquí, a la cafetería, me contó por mensajes lo que le había ocurrido en el gimnasio y me dijo que había visto a Aly y a Harumi con Cher Lloyd...- empezó Zayn.

-¿Cómo? ¡¿Que Cher está aquí?!- vociferó Louis.

-¡Qué bien!- chilló Liam, contento de poder ver de nuevo a su buena amiga.

-Pero no me refiero a éso, yo ya sabía que Cher iba a venir. Pero lo que quiero deciros no es sobre éso. Es que, hace varios días, antes de que comenzara el curso de éste año, Cher me fue mandando mensajes diciendo que iba a venir aquí. Y me comentó que en el aeropuerto vió a... Trixie.-

-¿Trixie?- preguntaron a la vez Liam, Harry y Louis, abriendo del todo sus ojos.

-Trixie.- asintió Zayn.

-Pero, ¿ella que iría a hacer aquí?- preguntó Liam.

-Algo bueno seguro que no.- Harry alzó una ceja.

-Vamos, Harry.- Louis le dió una suave palmada en el brazo a su amigo de cabello rizado.-Sabes que Trixie no es mala chica. Está muy loca y es muy pesada, sí, pero es... dulce.-

-Da igual, a mí me agobia.- bufó Harry.

-Harry...- Liam frunció las cejas.

-¡¿Quééé?!- chilló Harry, nervioso.

-¿Sabéis? A mí tampoco me hace mucha gracia que venga Trixie, pero...- empezó a decir Zayn.-Lo único que podemos hacer es recibirla con los brazos abiertos en caso de que venga a vernos a nosotros.-

Un sonido de pasos interrumpió la charla de los chicos. Éstos se giraron para ver quién estaba subiendo las escaleras. Era Aly. Tenía los ojos llorosos.

-¿Aly?- preguntó Liam.

-Sí, soy yo.- respondió ésta sentándose al lado de Zayn y Harry.-Creo que es muy obvio.-

-Habla bien.- repuso Louis.

-¿Cómo quieres que lo haga?- exclamó la rubia.-Acabo de cruzarme con Niall. Me ha dejado bien claro que sale con otra chica desde hace pocos días.-

-No puede ser, él no es capaz...- empezó a decir Liam.

-Pues lo ha sido, Li.- sollozó Aly. Se pasó una mano por los ojos.

-Tenemos que ir a hablar con él.- sentenció Zayn levantándose.-Aquí pasa algo raro.-

-No, Zayn.- Aly lo agarró del brazo y tiró de él hacia abajo para que se volviera a sentar. Zayn así lo hizo.-No os serviría de nada. He intentado hablar yo con él y sólo me ha dicho que lo siente y que no puede decirme con qué chica sale. Ni siquiera se ha molestado en dejarme antes de empezar una nueva relación...-

-No puede ser.- susurró Louis.-Ésto no puede estar pasando.-

-Tiene que haber alguna explicación.- inquirió Liam.

-¡Sí! ¡Que a Niní se le ha ido la olla!- exclamó Harry, indignado.

-No. No, tiene que pasar algo más. Aquí hay gato encerrado.- comenzó a decir Liam, caminando de un lado para otro muy nervioso.-Niall no es capaz de hacer ésto, Niall no es así. Él no, muchos chicos podrían hacerlo pero él jamás, es nuestro amigo, el chico mono y dulce de la banda, no puede haber hecho ésto a propósito. Es el que representa la parte tierna de nosotros cuatro, el callado y adorable, es nuestro irlandés. No me creo que haya hecho ésto, es más, estoy seguro de que no lo ha hecho por su propia voluntad.-

Harry, Aly, Louis y Zayn escuchaban atentamente.

-Él es Niall, nuestro Niall, el más bajito, el de la voz más aguda y dulce, el que no le haría daño ni a una mosca. El que odia que las fans lo traten mal y que por éso, él jamás, JAMÁS trataría mal a nadie.- siguió diciendo Liam. El cantante de ojos castaños bien que se había ganado su mote de "Daddy Direction", ya que con aquellas palabras estaba demostrando lo mucho que cuidaba de Niall, al igual que de sus otros tres amigos. Estaba demostrando ser, realmente, cómo un padre para sus cuatro compañeros de la banda.

-Tienes razón.- Harry se levantó del sofá.-Niní nunca haría éso. Nuestro Niní, no.-

-Deja de llamarlo así.- ladró Aly, aunque ligeramente divertida.-A él no le gusta que lo hagas.-

-Pues que se vaya acostumbrando.- Harry se puso una mano sobre el hombro derecho e hizo oscilar el brazo entero. Le crujió levemente.-Porque a Niní le vamos a dar una buena charla para que hable, Niní nos contará todo lo que está pasando, y Niní recibirá nuestra ayuda.-

Liam se lanzó a abrazar a Harry.

-¡Bien dicho, compañero!- exclamó.

-Gracias, Li.- sonrió "humildemente" Harry.

-¡Contad conmigo!- exclamó Louis, uniéndose a Liam y Harry en el abrazo.-¡Haremos que Niall nos cuente qué ocurre y le ayudaremos!-

-¡Decid que sí! ¡Uno para todos, y ahora, todos para Niall!- bromeó Zayn acercándose al abrazo de sus tres compañeros y uniéndose.-¡Ven, Aly!-

Ésta, en el sofá, se rió, cruzada de brazos, y se levantó, uniéndose a sus cuatro amigos en un abrazo de grupo. Al cabo de unos segundos, resopló para retirarse el liso flequillo rubio de la cara y dijo:

-Ehm... Chicos.- carraspeó.-¿Cómo pensáis ayudar a Niall si es que no quiere hablar?-

Los cuatro chicos soltaron el aire que, sin darse cuenta, habían estado reteniendo en los pulmones.

-Ea.- fanfarroneó Harry.-Ya has estropeado el momento.-


~~~

Niall estaba en la limusina, dispuesto a ir a su casa. Le sonó el móvil. No quiso cogerlo, no tenía ganas y sólo quería encerrarse en su cuarto y echarse en la cama (aparte de comer algún que otro bollito de chocolate para animarse) pero a la tercera vez que sonó lo cogió y descolgó.

-¿Diga?-

-¿Niall? Soy Zayn.-

-Ahora no.- contestó el rubio en tono seco, aunque en el fondo se sentía aliviado de ver que le seguían hablando pese a todo lo ocurrido aquél día.

-Tranquilo, sólo quiero hablar contigo.- repitió Zayn a través de la otra línea.

-Ahora no.- repitió Niall.

-Niall, por favor, es para ayudarte. Sabemos que tú no eres así. Tú quieres a Aly y...-

-Ahora no.- volvió a interrumpirlo Niall, ésta vez con las lágrimas resonándole en la voz. Sintió muchas ganas de colgar pero vaciló, no debía pagar con sus amigos el chantaje que estaba recibiendo por mensajes de alguien Anónimo, pero por otro lado estaba tan triste y confuso...

Suspiró roncamente y colgó el teléfono. Minutos después la limusina se detuvo frente a la mansión de Niall, éste bajo cansado y cerró la puerta del vehículo, se quedó mirando alrededor un instante, triste, confundido, sin saber por qué le pasaba éso a él, aunque no se lo desearía a nadie. Sin embargo, no se fijó en un coche que estaba aparcado cerca de la casa. Y no era de nadie de su familia... Niall entró en su casa y tiró las llaves sobre un mueble de madera.
Se dirigió a la cocina y cuán tremenda fue su sorpresa (y su sobresalto) al encontrarse, frente a la nevera cerrada, a una chica de pelo liso castaño y ojos oscuros a la que conocía muy bien.

-Trixie.- masculló el rubio.

La joven, que estaba sujetando por el asa una de las puertas de la nevera, se giró y miró a Niall. Sonrió ampliamente.

-¡Niall!- exclamó con voz chillona.

-¿Qué haces aquí?- Niall parpadeó desconcertado. No se esperaba para nada la visita de aquella chica.

-Tu madre me ha dejado entrar.- sonrió ella inocentemente.

-No, me refiero a que, ¿qué haces aquí, en Nueva York?-

-He venido desde Londres para veros a ti y a los chicos. Quería recordar viejos tiempos. Ya sabes, estábamos muy unidos desde...-

-Desde que fuimos catapultados a la fama. Lo sé.- gruñó Niall.

-Niall, sabes que yo me llevaba bien con vosotros antes de que fuérais famosos...- trató de excusarse Trixie.

Niall alzó con suavidad una mano para indicarle que se callara y así lo hizo la chica. El joven irlandés respiró profundamente y trató de sonar todo lo amable que pudo:

-Trixie, me alegro mucho de volver a verte de nuevo, de verdad, pero no me esperaba que vinieras. Éstas cosas se hablan, Trixie.-

-¡Mejor! ¡Una visita sorpresa!- Trixie dió saltitos. Acto seguido abrió de un tirón una de las puertas de la nevera.

-¿Qué haces?- preguntó Niall.

-¡Voy a prepararte una tarta de bayas! Sé que es tu favorita. Eres el comilón de la banda, ¿eh? ¡Necesitas seguir en tu línea!- exclamaba Trixie sacando ingredientes de la nevera.

-¡No, Trixie, no hace falta!- se apresuró a decir Niall, acercándose a Trixie y cogiéndole toda la comida de los brazos, para meterla en la nevera de nuevo.

-¿Qué? ¿Por qué no? ¡Si te encantaban!- Trixie hizo pucheros.

-Y me siguen encantando, pero no quiero que te molestes.- dijo Niall cerrando la nevera.

-Ah, ya entiendo. Tu comida es tu comida. Y que nadie te la toque, ¿verdad?- bromeó Trixie, soltando una risita.

-Exactamente.- Niall sonaba desesperado. Le puso una mano en el hombro a Trixie.-Creo que deberías irte ya, es tarde.-

-¿Tarde? ¡Pero si he llegado a tu casa hace cómo unos veinte minutos! No veas lo que me ha costado encontrarla.- se quejó Trixie.

-¿Pero por qué razón vienes aquí de repente, desde Londres?- preguntó Niall exasperado.

-¡Os echaba de menos! ¿Sabes la tira de años que llevamos sin vernos?- dijo Trixie con voz triste.

-¡Sí, lo sé! Pero no entiendo el motivo por el que vienes aquí de visita, tan de repente...-

-Simplemente estaba yo en mi casa y me dije: "Pues voy a visitar a los chicos." Y cogí un vuelo hacia aquí.- en la mirada castaña e inocente de Trixie se distinguió un destello desafiante.

-Trixie, te agradezco mucho la visita, de verdad, pero... ¿Cuánto tiempo te vas a quedar?-

-¿Qué mas da? ¡¿No ves que vamos a pasarlo muy bien juntos?!- chilló ella dando palmaditas.-He traído el álbum de fotos de nuestros años en Londres escolares para recordar buenos momentos.-

Niall suspiró y rodó sus ojos celestes.

-¿Y bien?- rió ella.-¿Me dejas prepararte la tarta de bayas?-


~~~

Los estudiantes de Blue Moon High salían del instituto. Por fin eran libres para el resto del día. Aly y Harumi salían, muy afligidas, decidiendo que durante aquella tarde no harían nada. Bueno, Aly quizás fuese a Central Park a dar un paseo. Por el camino las dos iban calladas, Aly con los ojos llorosos. Le había explicado a Cher y a ella lo ocurrido con Niall y éstas dos no se lo creían. ¿Cómo había podido Niall hacer éso? Él no era así, y las tres jóvenes lo sabían.
De repente oyeron unos pasos corriendo tras ellas y en pocos segundos, Celine las alcanzó.

-¡Chicas!- gritó, con voz más chillona de lo normal. Llevaba vaqueros azules, botas negras y una camiseta negra con el símbolo de Nirvana en amarillo.

-Hola, ¿Celine?- preguntó Aly al ver la vestimenta de su amiga, poco propia de ella. La miró a la cara. Sí, era Celine, sin duda. Sus ojos grandes y azules eran inconfundibles y llevaba el pelo castaño suelto y liso, cómo siempre, largo por los codos. Pero, ¿camiseta de Nirvana, botas y vaqueros? Celine siempre iba con faldas por encima de la rodilla y chaquetas de colores suaves. ¿Un ataque de bipolaridad?

-Claaaro.- sonrió ésta, resuelta.-¿Quién voy a ser si no?-

-¿Tu ropa...?- inquirió Harumi.

-¿Qué? ¿No os mola Nirvana?- Celine se mostró ofendida.

-Sí, sí nos mola.- Aly asintió enérgicamente. 

-Ah, menos mal.- la voz de Celine, normalmente aguda y muy aniñada, se oía un poco más grave, cómo si de golpe sus diecisiete años se le hubieran venido encima y hubiera madurado hasta convertirse en una chica extrovertida y un tanto rockera, con tono de voz seguro y determinado.

-Celine.- suspiró Aly deteniéndose.-Estás sufriendo uno de tus ataques de bipolaridad serios, mezclados con pérdidas de memoria. Nos hablaste de ello el día de entrega de las notas antes de vacaciones de Navidad. En cualquier momento volverás en ti y olvidarás ésto que está pasando ahora mismo.-

-¿Eh?- Celine mostraba una cara grogui, incomprensible.-¡Ah, sí! Claro claro, la bipolaridad y las pérdidas de memoria.- se dió una palmada en la frente, cómo si hubiera recordado algo de repente.-Pfff, si supieras lo que me molesta éste tema...- rió.-Pero en fin, hay que intentar llevarlo bien, ¿no crees, Ely?-

-Aly.- la corrigió por segunda vez al rubia, un poco harta. Poco tiempo atrás Celine la había llamado Ely, cuándo le dió un ataque de amor obsesivo por Harry. Claro que por aquél entonces nadie sabía de sus pérdidas de memoria y sus bipolaridades.

-Ééééso. Siempre se me olvida. ¡Qué tonta soy!- Celine se rió, nerviosa.-Iba a preguntaros que si hoy Harry hacía algo, pero me olvidaré del tema...- suspiró resignada.

-¿Quieres darle una paliza de nuevo?- rió Harumi, recordando la graciosa escena de Celine molestando a Harry y obligándole a comer un pastel de chocolate que había hecho para él.

-¿Yo?- Celine parpadeó, inocente.

-Da igual.- Harumi echó a caminar de nuevo.

Aly suspiró.

-Te veré pronto, Celine.- se dió la vuelta y andó detrás de Harumi, mientras Celine, confundida, se encogía de hombros y echaba a andar hacia su casa.

¿Quién podría imaginar la de cosas que se iban a avecinar en los próximos días?