jueves, 27 de septiembre de 2012

49- Un mote, una invitación

Mientras, en otra área de la ciudad, Harry y Liam se presentaron en la casa de los von Connor. Llamaron al timbre. Harry llevaba a Pequemiau en brazos.

-Pedazo de choza...- murmuró Harry.

-Ésto parece un palacio pequeño. Mi mansión es... minúscula, si la comparamos con ésta casa...- añadió Liam.

-Va a ser duro despedirme de ti, Pequemiau...- dijo Harry abrazando al pequeño felino.

-Pero Harry, ¿por qué no te lo quedas?- preguntó Liam.

-Li, ya sabes que no tengo tiempo para cuidar mascotas...-

Mientras Harry respondía, alguien abrió la puerta. Era Colette.

-Hola. ¿En qué puedo ayudaros?- preguntó.

-¿Está aquí Colette von Connor?- preguntó Liam.

-La tenéis delante.- rió ella.

-Pues sí que está buena...- masculló Harry. Liam le dió un fuerte codazo en la tripa.-¡Au!-

-Es un placer conocerte. Aly nos ha hablado muy bien de ti.- dijo Liam estrechándole la mano a Colette.-Nos contó que sin tu ayuda, su padre habría perdido su trabajo.-

-Para mí también es un honor conoceros, me encantan vuestras voces.- sonrió Colette.

-Te presentamos a Pequemiau. Es un gatito que encontramos en Irlanda y cómo sabemos que tienes una gata...- dijo Liam tomando a Pequemiau de los brazos de Harry y entregándoselo a Colette.

-¡Oh, qué mono es...!- exclamó Colette sosteniendo al minino.

-¿Te gustaría quedártelo?- preguntó Liam. Harry, por su parte, aún se contorneaba del dolor provocado por el codazo que le había dado Liam en la tripa.

-Me encantaría, pero estoy cuidando de Afrodita, la perra de mi primo Cody, y ella sólo confía en Fluffy, mi gatita blanca.-

-¿Pero no te la puedes quedar unos diítas? Así igual ella cogería confianza con Pequemiau...- comentó Harry.

-La verdad esque me ha enamorado...- dijo Colette acariciando al gatito.-Bien, me lo quedaré hoy y mañana para que pase la noche aquí ésos días. Puedo tratar de buscarle un hogar mientras tanto.-

-¡Gran idea!- asintió Liam, sonriendo.

~~~

Poco después, Aly fue despertada por el sonido de su móvil. Niall la estaba llamando.

<<Oh, mira, un idiota adorable me ha despertado llamándome.>> pensó ella sosteniendo su móvil.

-¿Diga?- preguntó sonriendo.

-¡Hola, Aly! ¿Qué haces?- preguntó Niall.

-Hace dos segundos, dormir.- rió ésta.

-Oh, perdón.-

-No pasa nada. ¿Qué ocurre?-

-Sólo quería saber cómo estabas. ¿Seguro que no te apetece cenar conmigo mañana?-

-No es que no me apetezca, Niall, esque se lo prometí a Colette. Vamos a ver la condena que le dan a su hermana menor y no quiero perderme ningún detalle.- Aly se incorporó en su cama.

-Entiendo.-

-Bueno, y tú, ¿qué tal estás?-

-Bien, sólo me apetecía hablar contigo...-

-Aprovecho para informarte de que eres mi primer novio.-

-¿Qué quieres decir con éso?- preguntó Niall.

Aly se separó el móvil de la oreja y resopló.

-Nada. Sólo quería que lo supieras. Eres el primer novio que tengo y por éso también el más especial.-

-Y aunque no fuera tu primer novio, ¿seguiría siendo el más especial?- preguntó Niall en un tonito de voz que puso a Aly de los nervios.

-Bobo.- ella se echó a reír.-Nunca he tenido novio, así que no podría saberlo.-

-¡Me voy a ofender!- bromeó él.

-Peor para ti.-

-Eres tan rara...- rió Niall.-Pero por éso me encantas. Además de estar enamorado de ti, te admiro porque eres la chica con la que puedes sentarte a jugar unos videojuegos cómo si estuvieras con algún amigo, además, por lo que nos contaste a los chicos y a mí, siempre has sido diferente y muy espontánea. ¡Eres, prácticamente cómo un chico!-

Aly abrió los ojos de par en par.

-¿Cómo dices?-

-Ésto, perdón, no me he explicado bien, lo que quiero decir es...-

-Anda, cállate antes de que vuelvas a meter la pata.- dijo Aly echándose a reír mientras se volvía a tumbar en su cama.

Niall se rió nervioso.

-Lo siento... A veces se me da fatal explicarme.-

-Náh, también me suele pasar a mí a veces.- pronunció Aly.

-Bueno, entonces... Te llamo mañana.-

-Sí, nos veremos en el insti.-

-Adiós.-

-Chao.- 

Aly colgó el teléfono y se volvió a dormir. Debía terminar su siesta.

~~~

-¡Despierta, dormilona! ¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta!- gritaba Cindy aporreando a su hermana mayor con un cojín.

-¡Cindy, para, para, Cindy, Cindy! ¡Ya estoy despierta! ¿Lo ves? Apártate, por favor.- bostezó Aly incorporándose en su cama. Tenía el pelo rubio despeinado y los ojos entrecerrados.

-¡Eres una dormilona! ¡Levántate, vamos! Ha venido Niall Horan a buscarte, ¡en su coche! ¡Está mucho más bueno que en la tele...! Niall, no el coche...-

-¿Qué Niall qué?- preguntó Aly echando el edredón a un lado.

Se asomó a la ventana y vió el coche de Niall aparcado enfrente de la casa.

-¿Está aquí?- se giró para mirar a su hermana.

-¡No! Sigue en el coche... Ya le he avisado de que pareces un monstruo por las mañanas y ha preferido no entrar.- rió Cindy, poniendo una cara maliciosa y pícara.

-¿Eres tonta o barres el desierto?- vociferó Aly empujando a su hermana. Ésta cayó sobre la cama mientras se reía a carcajadas y Aly salía de su habitación. Entró en el bañó y cerró con un portazo.

Cindy corrió hacia la puerta y la golpeó con el puño.

-¡Eh, sal de ahí! Debo lavarme los dientes.-

-Y yo mear. ¡Largo, no tengo mucho tiempo!- respondió Aly.

Cindy resopló y bajó las escaleras para ir a desayunar.
Aly se vistió a toda prisa y se peinó con los dedos mientras se comía un Donut a toda velocidad. 

-¡Me voy, tengo prisa!- exclamó dirigiéndose hacia la puerta.

Lara se levantó de la mesa a guardar un cartón de leche cuándo se detuvo en seco, dejó el cartón de leche sobre la encimera y se colocó las manos en la barriga.

-¡Ups! El bebé me ha dado una patada.- dijo.

Cindy y Richard se levantaron también de la mesa, y corrieron hacia Lara. Aly hizo lo mismo. Los tres apoyaron sus orejas en la barriga de Lara, formando así una escena algo cómica, pero no oyeron nada.

-¡Lo que decía, yo me voy!- exclamó Aly retirando su oreja de la barriga de su madre y corriendo hacia la puerta. Se subió en el coche de Niall. Pequemiau también estaba dentro y se encaramó al asiento de Aly.

-¡Hola, Aly!-

-¡Hola, mi amor!- sonrió ésta.

Niall se ruborizó.

-Vaya... Y dijiste que no querías que nos pusiéramos motes.-

-¿Eh?- preguntó Aly cogiendo a Pequemiau en brazos.-Oh, estaba saludando a Pequemiau.-

Niall se puso aún más rojo, ésta vez de rabia.

-¡¿Cómo?!-

Aly se echó a reír.

-¡Me encanta cuándo te enfadas de ése modo!- besó a Niall en la mejilla.-Hola a ti también, mi... idiota adorable.-

-Vaya por Dios...- Niall arrancó.-A Pequemiau le pones un apodo súper cariñoso y a mí uno medio insultante.-

-Me gusta insultar cariñosamente.- rió Aly.-Esque desde siempre me ha gustado llamar "mi amor" a los animalitos...- siguió jugueteando con Pequemiau.

-Ya, ya...- Niall pisó el acelerador y el coche avanzó.

Pocos segundos después, Aly preguntó:

-Oye, ¿y tú no podrías haberme avisado anoche de que hoy pasarías a buscarme?-

-Quería darte una sorpresa.- Niall se encogió de hombros mientras sonreía.

-Pero, ¡me he tenido que vestir y desayunar a la carrera!-

-Así además te preparo para tener mejor velocidad.- bromeó Niall.-Oye, Pequemiau ya está con Colette, ella le buscará un hogar y se lo quedará, pero hoy me lo he traído para que te saludara.-

-Qué mono...- rió Aly.

-Gracias.- se ruborizó Niall.

-¿Eh? Oh, me refería a Pequemiau.-

-¡Serás...!- Niall trató de alborotarle el pelo a Aly pero debió concentrarse de nuevo en el volante, al fin y al cabo había un semáforo en rojo.

Poco después llegaron al instituto, Colette ya estaba allí, los saludó y luego se llevó a Pequemiau a su casa. Aly y Niall caminaban por los pasillos del instituto, hablando y riendo, y luego se fueron a sus respectivas aulas. Las clases transcurrieron con normalidad. Harumi volvía a quedarse dormida en la clase de Química. Valery y Brianna se limaban las uñas sentadas al fondo de la clase en la asignatura de Historia. Y Aly seguía pensando en los videojuegos que no había conseguido pasarse nunca durante la clase de Matemáticas. Éso era que las clases transcurriesen con normalidad.

Durante la comida, Aly y Harumi comían cuándo Aly recibió un mensaje en el móvil.

-Colette me invita a dormir en su casa.- dijo.

-Quédate, al fin y al cabo puede que el programa que vayáis a ver sobre la sentencia de Corinder dure hasta tarde.- dijo Harumi.

-Tienes razón, creo que me quedaré...- dijo Aly tecleando algo con el móvil. Aceptó la invitación de Colette y luego se puso una alarma en el móvil con la frase "¡HACÉRSELO SABER A PAPÁ Y A MAMÁ!" para recordar que debía avisar a sus padres de que se iba a quedar a dormir en casa de los von Connor. Algo que le parecía un poco extraño, puesto que la primera vez que entró en ésa casa, nadie sabía que había entrado allí salvo Colette, pero ésta vez iba a ir cómo una invitada y no tenía nada que temer.

Al salir del instituto se dirigió a su casa e hizo los deberes, luego sonó su alarma y avisó a sus padres de que se iba a ir a dormir a casa de Colette. Éstos le dieron permiso y Aly, muy satisfecha, vió la tele con su hermana hasta que cayó la noche y Colette pasó a buscarla. En una pequeña mochila, Aly metió ropa y su cepillo de dientes.

-¿Qué hay?- preguntó al entrar en el coche de Colette y sentarse junto a ella.

Colette sostenía el volante con las dos manos y sonreía de una manera nerviosa.

-Nervios, hay nervios.- masculló.-Estoy nerviosa. Creo que voy a irme a mi cuarto mientras echan por la radio o por televisión la condena de mi hermana.-

-¿Por qué? ¿No estabas decidida a escucharla?- preguntó Aly abrochándose el cinturón.

-¡Sí! Porque, sin duda se merece pagar por todo lo que ha hecho, pero sigue siendo mi hermana y... Estoy muy confundida. Tengo miedo.-

-Colette, tú no eres de ésas. ¡No puedes tener miedo de lo que vaya a suceder!- dijo Aly abrazando su mochila.

-Ya lo sé, pero...- Colette tragó saliva.-No puedo evitar sentir sudores fríos.-

Viajaron en el bonito coche de Colette hasta llegar, poco después, a la mansión de los von Connor.

-Mis padres no están. Rondan por la ciudad y cerca de los juzgados.- dijo Colette informando a su amiga. Las dos salieron del coche.-Pero estaremos acompañados por los mayordomos, los cocineros, las modistas... En fin, que no estaremos solas.-

Entraron en la casa y Colette guió a Aly hasta la que sería su habitación aquella noche.

-Qué cuarto tan bonito.- dijo Aly.

-¿Te gusta? Hay diez habitaciones de invitados.- explicó Colette.-Aunque sólo vayas a quedarte una noche, puedes guardar la ropa que te has traído en ése armario. Cada habitación de invitados tiene un cuarto de baño incluido.-

-Caray.- rió Aly.-Cuánto lujo. Es cómo estar en un hotel.-

-Sí... Más o menos.- dijo Colette soltando una risita. -Voy bajando, debo bañar a Afrodita y cuidar de que Fluffy y Pequemiau no estén haciendo... cosas raras.- rió.

Aly rió.

-No... Y en cualquier caso, no temas, ambos son bebés, Fluffy no puede tener la regla todavía, así que no hay riesgo.-

-Ya. Tienes razón.- dijo Colette, y salió del cuarto riendo.

Aly guardó su ropa en el armario de la habitación y bajó al salón. Estaba algo perdida, todo era enorme.

-Siéntate.- dijo Colette señalando un sofá.-Voy a por nachos.-

-¡Oh! Me encantan.- rió Aly.

Una perraza se abalanzó sobre ella.

-Hola, Afrodita.- rió, acariciando a la mestiza canina que le lamía las manos y los brazos.

Colette volvió de la cocina con un bol lleno de nachos, lo dejó en la mesita del salón, y se retiró de nuevo.

Afrodita subió al sofá y se tumbó, apoyando su cabeza sobre las piernas de Aly. En ése momento dos gatitos, uno blanco y otro naranja, entraron corriendo al salón.

-¡Fluffy! ¡Pequemiau!- Aly estiró los brazos y los dos felinos saltaron sobre ella, ronroneando.

-¡Afrodita!- llamó Colette.-¡Tu hora del baño!-

La perra saltó del sofá y se fue meneando la cola hacia el lugar del que provenía la voz de Colette. A Afrodita le encantaba que la bañaran. Se notaba que era un cruce de labrador y golden retriever, razas valiosas. Aly rió y siguió jugando con los dos gatitos y disfrutando de la compañía de éstos.

Media hora después, Colette encendió una radio que había en el salón de estar y empezaron a sonar las noticias.

-La tele no se ve bien. Maldición.- se quejó, mientras revisaba unos cables.

-Tranquila, no pasa nada...- dijo Aly, sentada en el sofá, tratando de animar a Colette, mientras la blanca y peluda Fluffy dormía hecha un ovillo a su lado.

-Esque estoy muy nerviosa, Aly.- Colette se pasó la mano por la frente y luego se dirigió a la cocina.

En ése momento llamaron al timbre.
Colette corrió a abrir y suspiró de alivio al ver quién había llegado. Al abrirse la puerta, pudo oírse cómo fuera empezaban a caer gotas de lluvia...
Un guapo muchacho de ojos azules y pelo rubio oscuro, casi castaño, entró en la casa con paso seguro pero expresión triste. Colette lo abrazó, reconfortada.

-Cody...-

Aly estiró la cabeza, pero no vió nada.

-Ya estoy aquí, tranquila...- respondió él al separarse del abrazo de su prima.

Colette y Cody entraron en el salón de estar.

-Aly, te presento a mi primo, Cody von Connor. Cómo el hermano varón que nunca tuve.- dijo Colette en tono orgulloso.

-Un placer.- Aly le estrechó la mano.

-Igualmente.- repuso él en tono impasible. Sonreía educadamente, pero se le notaba triste, al fin y al cabo, posiblemente iban a meter a su prima en prisión.-Es admirable todo lo que has soportado por culpa de mi prima Corinder. Pensar que ella quería matarte, abriéndote la cabeza con una maceta... Y ni siquiera se atrevía a hacerlo ella. Es admirable todo lo que has soportado hasta ahora.-

Aly sonrió. ¡Qué muchacho tan encantador! Era muy agradable. Aly saboreó la posibilidad de tenerlo cómo a un buen amigo, de paso, cómo al hermano varón que ella tampoco tuvo nunca. En ése momento su teléfono sonó.

-¿Me disculpáis?- salió del dormitorio.-¿Diga?-

-¡Hola, novia! ¡Soy Niní, y soy muy, pero que muy, bobo! ¡Me tapo con mantitas al ver pelis de terror y...!- vociferó la voz de Harry a la otra línea.

Se oyó la voz de Niall gritar:

-¡¡¡Harrrrrrrrrreeeeeeeeeeeeeeeeeeyyyyyyyyyyyyyyyyy!!! ¡Devuélveme el móvil, so...!-

Por suerte, Afrodita ladró, evitando que Aly pudiera oír la palabra que Niall había soltado.

-¿Aly? Soy Niall.- dijo éste en la otra línea.-Te estaba llamando cuándo Harry me quitó el móvil y empezó a decir idioteces...-

Aly se partía de risa.

-No pasa nada. Dime, ¿qué ocurre?-

-Que voy a  matar a Harry un día de éstos.- bromeó Niall.-En fin... ¿Cómo estás?-

-Genial, aquí con Colette y su primo Cody, es un chico muy majo.-

-¿Cómo? ¿Cody von Connor?- preguntó Niall algo alterado.

-Sí. Se ve que Colette estaba tan nerviosa que tuvo que llamarlo para que le hiciera compañía...-

-Y... ¿te cae bien?-

-Sí, ¿por qué?-

-¿No te gustará, verdad?-

Aly se sonrojó.

-¡No! Niall... No empieces, que me caiga bien no significa que me guste. Es decir, me gusta su forma de ser, pero, ¡no estoy enamorada de él! ¡Si acabo de conocerlo! ¡¡Y estoy contigo!!-

-Ya...- la voz de Niall sonaba imprecisa.

-¿Acaso dudas de mí?- preguntó Aly.

-¿Qué? No... Perdón.- carraspeó Niall.

-Oye, escúchame. Conoceré a muchos chicos a lo largo de mi vida, varios de ellos fascinantes, pero YO estoy enamorada de TI.- exclamó Aly.

-Lo sé... Perdóname.-

-No pasa nada.- sonrió Aly.-Te llamo mañana.-

-Bien... Adiós.-

-Adiós...-

Cuándo Aly colgó, Colette empezó a gritar.

-¡Aly! ¡Aly! ¡Ya están hablando sobre mi hermana por la radio! ¡Ven, corre!-

Aly se dirigió al salón rápidamente. Estaba muy nerviosa por saber qué iba a ocurrir.


La tele estaba encendida pero con el volumen inexistente debido a la lluvia y los problemas con las antenas, así que la radio estaba encendida para oír por allí lo que ocurriría. En la pantalla salían policías y muchos planos de Corinder entre los jueces y jurados. La radio tenía interferencias y se oía mal. Pequemiau, con el pelo de punta y los ojos desorbitados, correteaba de un lado a otro por el salón de estar, mientras Afrodita lanzaba al aire pequeños gruñidos y leves ladridos. Colette caminaba arriba y abajo mientras Fluffy dormía en el sofá, acomodada sobre un cojín blanco cómo su pelaje, y Cody llegaba de la cocina con tres vasos de té verde.

-Dios mío, qué nervios...- mascullaba Colette mordiéndose las uñas y jugueteando con su pelo.

-Iré a por una infusión, te hace falta, prima.- dijo Cody con voz suave, rodeando a Colette con el brazo y dirigiéndose de nuevo a la cocina.

Aly agitaba sin parar el tobillo mientras acariciaba a la dormida Fluffy.
Pequemiau y Afrodita seguían muy agitados y Colette no paraba de caminar en círculos mientras oía las interferencias de la radio. De repente, ésta se oyó de forma clara y Colette se detuvo, mientras Afrodita y Pequemiau también se inmovilizaban de golpe. Todo quedó en silencio, interrumpido por la voz del presentador de la radio. En la tele las imágenes de Corinder en los juzgados se veía con buena nitidez.

-¡Qué nerviosa estoy!- Colette se dejó caer en el sofá, despertando a Fluffy.

-Tranquila...- comentó Aly.

Cody llegó con una infusión y se la dió a su prima mientras subía el volumen de la radi. Ésta volvió a tener interferencias.

-¡Maldita sea!- se quejó Colette.

Aly acarició la cabeza de Afrodita, que sollozaba de cansancio.

-Yo también empiezo a impacientarme...- dijo Aly, mientras Colette se bebía la infusión.

Pequemiau empezó a lamer a Fluffy y se acurrucó junto a ella.

-Ésto no puede ser... ¡Tiene que oírse todo bien! ¡No podemos omitir detalle!- exclamó Colette.

-Tranquilidad, chicas...- las calmó Cody.-Aún queda mucha noche y mucho programa por delante. Relajémonos y tratemos de calmarnos.-

Colette y Aly resoplaron resignadas, aunque decidieron hacerle caso.
Pero seguían impacientes, todos, por saber qué iba a ocurrir. La tensión podía cortarse con un cuchillo.

jueves, 20 de septiembre de 2012

48- Ajustar cuentas

A la mañana siguiente Aly se despertó al notar que le lamían la cara.

-¿Qué cojones...?- pregunto, abriendo los ojos vagamente y malhumorada.

Sobre ella había un precioso perro de pelaje amarillento, sacudiendo la cola de un lado a otro.

-¡Oh! ¡Hola! ¿Quién eres?- preguntó, sonriendo y acariciando al gran perro.

Colette entró a su habitación.

-¡Es la mascota de mi primo Cody! Se llama Afrodita, y es un cruce de labrador con golden retriever. ¿Verdad que es una monada?-

-¡Colette! Me alegro de verte. ¿Qué haces aquí?- preguntó Aly incorporándose en su cama.

-Quería acompañarte al instituto, aunque yo ya no estudie. Tus padres me han dejado entrar y tengo el coche afuera, esque mi hermana menor anda suelta y no quiero que te la encuentres.- respondió Colette introduciendo un dedo por debajo del collar del perro, para bajarlo de la cama de Aly.

-¿De verdad? En fin... En ése caso, gracias por querer acompañarme. Siempre me ayudas respecto a asuntos de tu hermana.-

-¿Para qué están las amigas?- sonrió Colette.-Te esperamos fuera, Aly. Vamos, Afrodita.-

La perra, obediente, siguió a Colette y ambas salieron del dormitorio.
Aly se vistió y peinó a toda prisa. Cogió una tostada y le dió un mordisco.

-¡Hasta luego, mamápapáCindyyCandace!- exclamó sin respirar, antes de cerrar de un portazo. 

Subió en el coche de Colette, sentándose junto a ella. Afrodita estaba tumbada en los dos asientos de atrás, y se lamía el pelaje de las patas.

-Es una monada de perro.- comentó Aly abrochándose el cinturón.

-Ya lo sé, es preciosa, por éso mi primo Cody la llamó Afrodita.- Colette suspiró.-Mi primo es cómo el hermano que nunca tuve. Es decir, tengo a Corinder, pero ella... Ya sabes cómo es. No da ni pizca de amor a sus "seres queridos" y Cody es perfecto, aunque sea mi primo le considero cómo un hermano, nos queremos mucho y casi nunca discutimos... Bueno, porque casi nunca nos vemos.-

-¿En serio?- preguntó Aly.

-Sí... Él tiene 19 años, y desde los 9 años vive en Canadá. Con algunos parientes y amigos...-

-¿Y qué pasa con sus padres?-

-Él es... Bueno, el hijo de mi tío Conrad...- los ojos de Colette se humedecieron.-Que en paz descanse.-

-¿Tu tío? Oh, lo siento mu...- empezó Aly.

-¡No pasa nada!- la interrumpió Colette.- Mi tío Conrad era el hermano mayor de mi padre, Conan. No tenían más hermanos. El tío Conrad se casó y tuvo a Cody. Cuándo Cody tenía sólo siete años, él tío Conrad cogió un vuelo para ir a Tailandia por unos asuntos de trabajo... Y digamos que ése fue su último viaje.- Colette se sujetó la mandíbula para no llorar.-El avión tuvo un accidente y el tío Conrad fue ingresado en el hospital durante dos meses. Murió poco después.-

Aly le puso una mano en el hombro.

-Lamento su pérdida. ¿Cómo se lo tomó Cody?-

-Pues... Al principio su madre se lo ocultó.- suspiró Colette.-Es decir, le dijo que su padre se había ido a un lugar muy bonito pero que nunca iba a volver... Cody tenía siete años, se lo creía todo... Poco después, hubo que decirle la verdad. Porque si no, él iba a enterarse igualmente. Yo también estaba hecha polvo. Mi tío Conrad era una gran persona.-

-Ánimo.- trató de alentarla Aly.-No pienses en ello ahora.-

-Gracias por animarme, pero... No sólo me sabe mal por mí... Sino también por Cody. Si supieras cuánto se querían él y su padre... Fue un golpe muy duro para él. Durísimo. Lloró día y noche durante meses. Pero ahora es un chico feliz. Aunque siempre seguirá sintiendo un vacío en el corazón... El vacío que dejó mi tío Conrad al morir.-

-Arranca.- exclamó Aly imitando una voz masculina, lo cuál hizo reír a Colette.

Afrodita, en los asientos de atrás, respiraba con la lengua fuera, cómo todo buen perro hace.
Colette arrancó el coche y se dirigió al instituto.

~~~

Una vez allí, Aly bajó del coche.

-Suerte.- le dijo Colette.- Y recuerda, mañana viernes hemos quedado en mi casa.-

-No se me olvida.- Aly le guiñó un ojo a su amiga.

Entró en el instituto y se percató de que había mucha menos gente de lo normal. Todos parecían muy nerviosos y agitados. ¿Qué ocurriría? Aly pasó por la zona del pasillo dónde estaban las taquillas de Valery y Brianna. Ésta última parecía algo traumatizada, y Valery, rodeando a su amiga con el hombro, trataba de tranquilizarla:

-Bri, tranquila, no pasa nada, estaremos a salvo... No creo que venga aquí... Tranquila...-

Aly las miró extrañada y luego se dirigió a su clase.

Pasaron las horas, todo el mundo seguía algo agitado, menos Harumi que iba de un lado para otro con una enorme sonrisa en la cara. Aly, algo nerviosa por el entusiasmo excesivo de su amiga, le preguntó antes de salir de la clase.

-¡Haru! ¡HARU! ¿Qué te ocurre hoy? Estás demasiado... Alegre.-

-Te echaría la bronca por llamarme Haru en vez de Harumi, te he dicho cómo veinte mil veces que éso cambia el significado, pero tú lo has dicho, estoy demasiado alegre.- dijo Harumi con un tono orgulloso y emocionado.

-¿Qué ocurre? ¿Me lo vas a decir o no?-

-Vale... Tengo una pedazo de noticia...- Harumi aguantó la respiración.-¡¡¡Kasai me ha llamado!!!-

Gritó cómo una loca mientras Aly se lanzó a abrazarla.

-¡Éso es genial, Harumi! ¿Qué te ha dicho?-

-Ha sido ésta mañana... Cuándo venía de camino al insti me ha llamado, y hemos estado hablando... En japonés, claro... Me dijo que había estado cada día buscando mi número de teléfono, ya que me lo cambié al mudarme aquí... Cada día lo buscaba, en las guías telefónicas, preguntando... ¡Y además, dice que me echa de menos! Aunque Kimiko le hace que todo sea más llevadero, o éso me ha contado...- comentó Harumi, mencionando con algo de desprecio las últimas palabras.-¡Pero, aún así, dice que sigue echándome de menos! ¿No es genial?-

-Me alegro mucho de oír éso.- sonrió Aly, asintiendo feliz ante la alegría de su amiga.

-Me voy a la cafetería a comer. ¿Te vienes?- preguntó Harumi.

-Sí, ve a buscar sitio con Celine, yo antes debo ir a guardar todos éstos libros en mi taquilla.- respondió Aly mientras las dos salían de la clase.

Harumi asintió y Aly se dirigió a su taquilla. La abrió y guardó dentro sus libros. En ése momento, una risita que le resultaba familiar llegó de algún lugar.

-¿Hola? ¿Hay alguien ahí?- preguntó cerrando su taquilla.

La risita se hizo más fuerte. Era una voz femenina.
Aly se guió por la voz hasta llegar a otra amplia zona del pasillo, totalmente desierta y vacía.

-¿Quién anda ahí?- preguntó Aly. No estaba asustada, pero tampoco se sentía precisamente a gusto.

Decidió dejarlo estar y cuándo se giró para irse a la cafetería, una voz que conocía bien sonó a su espalda:

-Cada vez me hace más gracia cómo ondea ése pelo rubio...-

Aly se detuvo y se giró lentamente. Cabello castaño... Ojos azules... Labios carnosos... A unos metros de distancia de ella, se encontraba Corinder con los brazos cruzados...

-Tú...- el tono de Aly estaba cargado de furia.

-Sí. Yo soy yo... Y tú eres tú... Y ésta taquilla es una taquilla.- rió Corinder, dando un golpe con la palma de la mano en una taquilla azulada.

-¿Aún te atreves a sonreír después de todo lo que has hecho? ¡¿Cómo duermes por las noches?!- exclamó Aly.

-Acostada. ¿Y tú? ¿Colgada boca abajo, quizás? ¿Cómo un murciélago?- Corinder se rió.

-No voy a tolerar verte la cara ni una sola vez más. Desaparece del mundo por tu propio bien. Fuera de mi vista. ¡Ahora!- gritó Aly, que odiaba con todas sus fuerzas a aquella chica a la que al principio había considerado una amiga.

-¡Tranquila, tranquila...! Se nos cabrea la niña...- Corinder carraspeó para no reír.

-Cierra ése buzonaco que tienes por boca. Si te muerdes, te envenenas. Víbora.-

-Ni siquiera insultas bien.- Corinder se revisó sus cutículas.

-¿No te cansas de hacer daño a la gente?- preguntó Aly apretando los puños.

-La canción Blackstar de ése tal Carlos Jean tiene razón. Si te tratan cómo a un monstruo, te conviertes en un monstruo.- se argumentó Corinder.

-Ya sé que lo que te hicieron en el colegio no lo merece nadie, pero, ¿acaso todo lo que tu has hecho sí?-

-No sé ni qué hago aquí... Pierdo el tiempo hablando con gente inferior.- Corinder se rió.

-¿Perder el tiempo?- Aly apretó aún más los puños.-Y todas las ocasiones en las que dañaste a alguien ajeno o planeaste alguna mal plan... ¿no perdías el tiempo? Maquinando ideas crueles y amenazando a otros, ¿éso no es perder el tiempo?-

-¡Es mi vida, puedo hacer lo que quiera con ella!-

-¡Si estás siempre fastidiando la vida de los demás, ¿cómo podrás vivir la tuya?! Me das arcadas. He llegado al punto de odiarte, y yo nunca he odiado a nadie...- masculló Aly.

-¿Odiarme? ¿Por qué?-

-Aún después de todo lo que has hecho, preguntas por qué...- Aly estaba incrédula.-Por hacer daño a gente inocentes. Por jugar con los sentimientos de las personas. Por inventarte mentiras sobre los demás. Por buscar pelea cuándo nadie te ha hecho nada. Por querer acabar con la vida de las personas y con la felicidad. Has hecho muchísimo daño, causando estragos allí por dónde pasabas. ¡Pero no permitiré, qué vuelvas a hacer éso!-

Sin pensarlo dos veces, Aly cerró el puño, corrió, y le propinó un fuerte puñetazo en la mandíbula a Corinder. Ésta cayó al suelo boca abajo, y segundos después se desmayó. Aly se quedó quieta, con la respiración acelerada y el cabello alborotado, mirando a Corinder que estaba tendida en el suelo. Aly sentía el corazón en la garganta, tenía la boca abierta para poder captar más aire y su pecho y barriga ascendían y descendían rápidamente. Se sacó el móvil del bolsillo mientras retrocedía unos pasos.

-¿Señor Daren?- preguntó, hablando por teléfono con el profesor policía.-Corinder está aquí. He logrado dejarla inconsciente. Venga a por ella, la zona es el pasillo central de la planta baja.-

Colgó el teléfono y se dirigió a la cafetería, agotada. Ella sabía que no había pegado a Corinder para dejarla inconsciente. Lo había hecho cómo "agradecimiento" por todo lo que le había hecho sufrir a ella y a sus amigos, y simplemente porque le apetecía. Si no lo hubiera hecho, habría explotado.

Horas después ya salieron todos del instituto, había mucho revuelo y hacía ya un rato que se habían llevado a Corinder, aún algo inconsciente y adormilada.

-¡Aly!- exclamó Liam, que llegó corriendo a la cafetería del instituto con sus otros cuatro amigos.-El profesor Daren anda diciendo que le has pegado a Corinder. ¿Es cierto?-

-Sí. Tenía que hacerlo.- suspiró Aly.

-¡Bien, hecho, socia!- vociferó Zayn tendiéndole a Aly una mano. Aly se la chocó y entonces Zayn la rodeó con el brazo.

-Opinas igual que yo.- rió ella.

-Esque has hecho bien.- sonrió Zayn.-Ya era hora de que alguien le hiciese pagar a Corinder por todo lo que ha hecho...-

-Sí, pienso lo mismo.- añadió Louis acercándose y también rodeando a Aly con el brazo.-Has hecho bien en darle su merecido...-

-Digamos que por poco le desencajo la mandíbula de un puñetazo. Pero en fin.- sonrió Aly.

Louis y Zayn se miraron y luego se apartaron a toda prisa de Aly, algo asustados. Sabían que ella tenía carácter, pero ése comentario no pudo evitar sobresaltarlos.

-Chicos, que no tengáis miedo.- se rió Aly.-Vosotros podéis abrazarme cuánto queráis. Somos amigos.- extendió los brazos hacia los lados y Louis y Zayn se sonrieron, antes de volver a abrazar a Aly.

Niall la agarró por la cintura y se dispuso a besarla.

-Éso es lo que me encanta de ti. Eres una chica de armas tomar- dijo.

Aly agarró una manzana roja del puesto de comida de la cafetería y se la metió a Niall en la boca.

-Sí, pues ésta chica de armas tomar tiene hambre.- dijo sonriendo antes de apartarse.-No he comido nada en todo el día, salvo una tostada. ¿Coméis conmigo, chicos?-

-¡Claro! Vente con nosotros arriba.- exclamó Harry.

Los séis subieron las escaleras.
Niall se quitó la manzana de la boca.

-Oye, Aly.- dijo mientras masticaba la manzana.-Mañana me gustaría invitarte a cenar a mi casa. ¿Te gustaría?-

-Me encantaría, cielo, pero he quedado con Colette.- rió Aly alborotándole el pelo rubio a Niall. 

-Al final lo ha llamado cielo. Liam, has perdido la apuesta.- rió Zayn.

-¿De qué habláis?- preguntó Aly.

-Nada.- dijeron Liam y Zayn a la vez, girando la cabeza. 

-¿Te va bien si lo dejamos para el sábado? Esque ya hice ésos planes con Colette ayer...- dijo Aly sentándose en la bonita mesa de los chicos de la banda.

-Está bien. El sábado por la mañana te llamaré para fijar la hora.- comentó Niall dándole otro bocado a la manzana. 

Los séis almorzaron mientras hablaban y luego Aly fue a su casa.

-Mañana me espera un largo día...- se dijo al acabar de hacer los deberes, mientras se dejaba caer en su cama y pensaba en cuál sería la condena que le darían a Corinder. Lo descubriría el día siguiente, en casa de los von Connor. Al fin y al cabo, para éso había quedado con Colette.

jueves, 13 de septiembre de 2012

47- Formas de ser

Los ocho amigos regresaban de la feria en la limusina, disponiéndose a ir a casa de Louis para continuar con los planes acordados. Ryan, el chófer, había acatado la petición que le había hecho Harry, poniendo en la radio de la limusina la canción Tik Tok de Kesha a todo volumen.

-Don't stop, make it pop, DJ blow my speakers up, tonight, I'mma fight 'til we see the sunlight...!- se oía a través de la radio.

Zayn, sentado en su asiento de la limusina, pegaba botes al ritmo de la música.

-¡Me encanta ésta canción!- exclamó.

-...Tik tok, on the clock, but the party don't stop, no...!- continuaba sonando la música.

-Oye, Aly.- dijo Niall sacudiendo la cabeza al ritmo de la música. Aly estaba sentada a su lado y le miró para darle a entender que lo escuchaba.-¿Cuándo podremos llamarnos con motes cariñosos? ¿Puedo llamarte cielito? ¿Y corazón?-

Aly abrió cómo platos sus ojos azules y levantó la vista.

-No te pases, Niall...- dijo, disponiéndose a sonreír.

-Éso, no te pases.- metió cizaña Zayn.-Recuerda que sólo sóis novios desde hace unos veinte minutos.-

-Tú cállate y sigue bailoteando con ésta canción que tanto te "encanta."- respondió Niall.

Todos bailaban sentados excepto Celine que se limitaba a reírse con suavidad ante las locuras de sus compañeros.

-Cuándo lleguemos a mi casa, veremos Hora de Aventuras antes de empezar a poner las pelis.- dijo Louis en tono animado.

-¡Bieeeeeeeeeeeeeeen!- Aly abrazó a Louis, que también estaba sentado a su lado.

-¡Espero que lleguemos a tiempo!- añadió Harry, también visiblemente entusiasmado.

-Sí, tranquilo, he calculado el tiempo y de aquí hasta que lleguemos a mi casa tenemos tiempo.- comentó Louis.

-En ése caso, trataré de hacer palomitas también.- musitó Harry.

Harumi por su parte, también bailaba, y se la veía muy feliz. Aly se sintió alegre al ver tan contenta a su mejor amiga, sobretodo teniendo en cuenta la conversación que habían mantenido el día anterior sobre Kasai, el "amor platónico" de Harumi.

Llegaron a la mansión de Louis y todos bajaron de la limusina. Subieron los escasos escalones de la entrada a toda velocidad y Celine, que iba la última, tropezó en un escalón y cayó de rodillas al suelo.

-Ay...- dijo en voz baja, apoyándose con las manos en el escalón de delante.

Harry asomó desde la puerta.

-Celine.- dijo acercándose a ella.-¿Te encuentras bien?-

-Sí, no te preocupes, me he tropezado y...-

Harry la ayudó a levantarse.

-¡Hala!- exclamó éste mirando una de las rodillas de Celine.-¡Pedazo rasguño te has hecho!-

-¿Eh?- preguntó Celine bajando la vista. Su rodilla derecha tenía una herida de la que salía una pequeña gota de sangre, resbalando por su pierna.

-Menudo sajote.- espetó Harry.

-Oh, vaya... Ésto duele.- protestó Celine.-Y además, la sangre me provoca náuseas...-

-¿Por qué? ¡Si es lo que nos mantiene vivos! Bueno, éso y el corazón...-

-¡Pero hay personas a las que nos produce mareos!- Celine se puso pálida.-Es igual, es igual, me recuperaré...-

-Ven, vamos a ponerte una toalla mojada sobre la herida.- dijo Harry agarrando el brazo de Celine.

Ésta se puso rojísima mientras abría del todo sus enormes ojos azules, y siguió a Harry, por el mero motivo de que éste la arrastraba tras de sí.

Louis se dejó caer en su sofá y agarró el mando.

-Pup.- dijo, pulsando un botón del mando. La tele se encendió, y en ése preciso momento empezó Hora de Aventuras.

Harry llevó a Celine a otro salón y la sentó en el sofá.

-Enseguida te traigo la toalla.- dijo.

-Pero, ¿no quieres ver Hora de Aventuras?- preguntó Celine con su vocecita.-En la limusina dijiste que es tu programa favorito...-

Harry esbozó una media sonrisa.

-Hay cosas más importantes que éso.- dijo.

Celine se sonrojó y Harry fue a buscar una toalla.

Mientras, en el salón, el resto reía mirando el programa.

-¿Entiendes lo que dice Lady Arcoiris, Harumi?- preguntó Zayn con voz de niño, mirando a Harumi que se sentaba a su lado.

-No mucho. Lady Arcoiris habla en coreano, no en japonés. Aunque alguna que otra cosilla entiendo...- respondió ella, retirándose de la cara un mechón de pelo negro.

-¡Dale duro a ésos monstruos, Finn!- vociferó Aly, levantándose del sofá de un salto y haciendo un gesto con el puño.

Louis se rió.

-¿Te emocionas mucho con éste programa, no?-

-Demasiado.- dijo Aly sentándose.-Sobretodo cuándo Finn sufre bipolaridades. Esque es tan raro... Es violento y sabe pelear, pero a la vez es puro amor. Éso sí, Marceline sigue siendo mi personaje favorito, aunque me encantan todos.-

-Sabes examinar muy bien el carácter de los personajes.- le dijo Liam.

-Gracias.- respondió Aly sonriendo.

En la serie, la princesa Chicle besó a Finn en la mejilla.

-Ay, Finn, eres tan mono...- dijo.

Niall y Aly tragaron saliva.

-¿Tú nunca serás tan dulce conmigo, verdad?- bromeó Niall, mirando a su novia.

-Ay, Niall, eres tan inteligente...- ironizó Aly, imitando el tono de voz de Chicle y alborotándole con suavidad el pelo a Niall.

Todos se rieron, pero en ése momento les interrumpió un grito agudo de Celine, que llegaba desde otra sala.

-¡Celine!- exclamó Aly corriendo hacia allí, seguida por los otros.

-¡¿Qué ocurre?!- preguntó Zayn.

-¡Ésto escuece!- vociferó Celine a pleno pulmón, señalando una toalla que Harry le había colocado sobre la herida de la rodilla.

-¿Pero qué...?- preguntó Harumi.

-Ah, Celine se cayó al subir las escaleritas de la entrada y se ha hecho una pelada sangrienta en una rodilla.- dijo Harry encogiéndose de hombros.-Así que he cogido una toalla y le he puesto alcohol.-

-¡¿Alcohol?!- exclamaron los demás a coro, excepto Celine que seguía gritando.

-¡Sí, de ése de curar heridas!- exclamó Harry.

-¡Harry! ¡Eres un bruto! ¡El alcohol escuece muchísimo en las heridas!- dijo Louis.

-¡Pero es lo que mejor desinfecta!- se excusó Harry.

-¡Escuece! ¡Escuece!- gritaba Celine.

Harry retiró la toalla para soplarle a la herida. Los demás se echaron hacia atrás.

-Pero, ¿cómo es posible que tropezándote en una escalera lisa te hayas echo ésa raspada tan... tan... gore?- preguntó Aly.

-Siempre he tenido la piel muy delicada...- dijo Celine con la respiración acelerada.

-¡Deja de tocar la herida con la toalla!- exclamó Harumi retirándole la toalla azul (y roja por la sangre) a Harry.-Si no, no empezará a cerrarse.-

-Qué asco.- espetó Zayn.

-Ya está, ya está, tranquila...- dijo Harry sentándose junto a Celine y abrazándola para que dejara de chillar.

Celine se calló de repente y su cara enrojeció.

Los demás se miraron entre ellos.

"A ver si así se calla" dijo Harry sin hablar, moviendo los labios mientras miraba a sus amigos.

Ellos se estamparon la cara en la mano.

~~~

Después de ver películas y jugar a Just Dance, todos fueron a sus respectivas casas, y Niall se ofreció a acompañar a Aly a la suya.

-Mi casa está muy lejos y lo sabes.- sonrió ésta.

-No es la primera vez que vas andando desde aquí hasta tu casa.- respondió el irlandés.

-¿Cómo puedes saberlo?-

-Has venido aquí muchas veces.- rió Niall.

-Sí... Vaya, eres tan listo... Deberían darte un premio Nobel.- bromeó Aly.

-Jajaja, qué graciosa.- ironizó Niall.

Caminaron por las calles durante largo rato, hasta que Niall echó su brazo por los hombros de Aly.

-Míralo él, qué campante.-

-Oye, que ahora soy tu novio. Tengo derecho a abrazarte si quiero.- rió Niall.

-Éso no es un derecho. Éso es una muestra de afecto, bobo.-

-¿Ése va a ser mi mote cariñoso de enamorados? ¿Bobo?- preguntó Niall.

-No me tientes.- se rió Aly.

Minutos después llegaron a la casa de los Willson.

-Bueno, ¿nos vemos mañana jueves en el insti?- preguntó Niall rascándose la nuca.

-¡Claro!-

-Hasta entonces, necesito llevarme algo que...- Niall puso morritos.

-Vale.- dijo Aly alzando la vista, interrumpiéndolo.-Lo haré...-

Acercó su cara a la de Niall y entonces, se apartó de golpe y le alborotó el pelo con la mano.

-¡Eh, eh! ¡Mi pelo!- gritó éste, mientras Aly corría hacia su casa.

-¡No voy a ser una novia romántica, te lo advierto!- rió Aly entrando en su hogar y cerrando la puerta tras de sí.

Leyó una nota que había sobre la mesita de entrada.

Cariño, tu hermana, tu padre y yo hemos salido a comprar cosas para el bebé. Volveremos por la noche, seguramente también vayamos a cenar por ahí y luego al cine. (Cindy quiere ver Brave y teníamos que hacer que dejara de insistir.) Candace volverá en cualquier momento. Cuidaos mutuamente. Te quiero.
Mamá.

Aly dobló la nota y la guardó en un cajón.
Se puso su pijama favorito, se recogió el lacio pelo rubio en una coleta alta, y se sentó frente a la tele para disfrutar del maratón de el Asombroso Mundo de Gumball.
Media hora después llegó Candace. Entró a la casa y sus tacones hicieron sonidos en el suelo liso.

-¡Aly!- exclamó, corriendo hacia el sofá para abrazar a su prima.-¡No te veo desde que te fuiste a Irlanda! ¿Cuándo has vuelto?-

-Ayer.- respondió Aly abrazando a Candace.-Y luego presumes de estar siempre al día...-

-¡No te burles!- Candace se cruzó de brazos, y entrecerró sus ojos marrones.-Tampoco puedo estar en todo.-

-Ya lo sé, sólo bromeaba.- 

-¿Tan pronto te has puesto el pijama?-

-Candy, va a empezar a anochecer dentro de poco.-

-Vale, vale, yo también me prepararé... Ah, qué ganas tengo de darme un baño.-

Candace subió las escaleras mientras Aly oyó que alguien le mandaba un mensaje de móvil.

De: Colette. Para: Aly. Hora: 19:48
Mensaje: Aly, atenta: éste viernes le darán la sentencia final a mi hermana, después de lo ocurrido en Irlanda con el muchacho al que "contrató" y por todo lo ocurrido. Vente a mi casa a cenar ése día, podremos escuchar juntas por tele o por radio la condena final que le cae a Corinder.

Aly leyó el mensaje y suspiró. ¿De nuevo debía pensar en Corinne? Suerte que ésta vez, quizá se librara de ella para siempre...

De: Aly. Para: Colette. Hora: 19:50
Mensaje: vale. el viernes nos vemos en tu casa sobre las ocho d la noche. 

De: Colette. Para: Aly. Hora: 19:50
Mensaje: Bien, pasaré a buscarte a esa hora. Nos vemos.

Aly guardó el móvil y decidió seguir mirando la tele, quería relajarse y dejar de pensar en lo que podría ocurrir el viernes. Se acomodó en el sofá y dejó el móvil sobre la mesita, antes de planear en ir pensando que podrían cenar ella y Candace.

-Veamos... Oh, hay pizza.- sonrió Aly tras abrir la nevera.

Poco después, Candace ya se había bañado y puesto el pijama, y las dos primas cenaban pizza en el salón de estar mientras veían la película Encantada de Disney.

-Me encanta ésta película.- decía Candace.

-Y a mí.- rió Aly.

-Es tan romántica...-

-Hablando de éso... Candy, quería pedirte consejo sobre algo.-

-¿Sobre qué?- Candace se recogió su melena ondulada color rubio mantequilla y se la echó sobre un hombro.

-Pues, verás... Niall y yo... Ya somos novios, y...-

-¡Aaaaaaaaah! ¡Qué bien! ¡Enhorabuena, primita! ¡Tu primer novio! ¡Creía que nunca lo conseguirías!- exclamó Candace estrangulando a su prima menor en un abrazo.

-¡Candace, para, me haces daño...! Y... ¡eh! ¿Que es lo último que has dicho?- se enfadó Aly.

-¿Eh? ¡Ah, nada!- carraspeó Candace.

-Pues quería pedirte consejo sobre éso. Tu has tenido bastantes novios, y éste es el primero que tengo yo, y quería que me dijeras... No sé... Cómo actuar. Nunca me he enamorado y lo sabes.-

-¿Actuar?- Candace se rió.-Los actores y las actrices actúan. Tú sólo debes limitarte a ser tú misma.-

-Éso hago.- dijo Aly.-Pero aún así, es la primera vez que tengo novio y sigo sin tener muy claro cómo va ésto.-

-Bueno, yo empecé a tener novio a los 17, un años más joven que tú, y, francamente, puede ser muy divertido...-

-Candace, no hablo de ello cómo si fuera un juego. Estoy enamorada de Niall y hoy es nuestro primer día cómo novios "oficiales," sólo quiero que ésto dure y dure...-

-Tranquila, tú no te preocupes.- sonrió Candace.-Él también está enamorado de ti, así que... durará.- dijo con tono sabio.

Aly sonrió y volvió a mirar hacia el televisor, algo cohibida. Pero feliz.

jueves, 6 de septiembre de 2012

46- Los amigos están para todo

Media hora después, llegó Lara a la casa.

-Holaaa.- dijo con voz alegre entrando por la casa.-¿Ya ha llegado Aly de Irlanda?-

Richard, Cindy y Aly habían preparado una pequeña bromita, así que Cindy y Richard se echaron pimienta en los ojos al oír que Lara entraba por la puerta, lo cuál les hizo llorar. Agarraron pañuelitos de papel y fueron al recibidor de la casa.

-¡Mamá...!- exclamó Cindy echándose a los brazos de su madre, mientras lloraba y hacía esfuerzos sobrehumanos por contener la risa.

-Pero, ¿qué ocurre? ¿Por qué lloráis?- preguntó la mujer en un tono de profunda preocupación.

-Lara...- Richard se sonó la nariz.-El avión que ha cogido Aly ha tenido un accidente...-

-¡¿Cómo?!- a Lara le tembló el labio inferior.

Cindy miró a su padre cómo diciendo: "¿No nos estaremos pasando con la broma?"
Richard captó la mirada y le guiñó un ojo a Cindy, pero siguió con lo planeado.

-¡El accidente fue terrible!-

-¡No creemos que vaya a salir de ésta!- añadió Cindy, frotándose los ojos enrojecidos por la pimienta y descargando lágrimas sin parar.

Lara se echó a llorar.

-¡Mi hija...!-

Cindy y Richard miraron hacia la cocina y de ésta salió Aly. La joven se acercó a Lara.

-Mamá, mamá, tranquila...- dijo.

-¡¿Pero cómo quieres que me tranquilice, Aly?! ¡¿Cómo voy a tranquilizarme si tu estás...?!- exclamó Lara, en ése momento cayó en que le estaba hablando a su primogénita y abrió sus ojos azules cómo platos.

Aly se echó a reír.

-¡A-Aly!- exclamó Lara. Miró a su marido y a su segunda hija y éstos se rieron a carcajadas. Lara se sujetó la barriga de embarazada y le dió una fuerte bofetada a Richard y a Cindy.

-¡Au!- exclamó éste.

-¡Ayyy! ¡Mamááá!- lloriqueó Cindy, acariciándose la mejilla enrojecida.

-Pero, pero, ¿estáis locos? ¿Queréis matarme de un disgusto o qué?- preguntó Lara.

-Sólo queremos que la niña que viene de camino salga con sentido del humor...- explicó Richard, señalando la barriga de su esposa.

Lara no sabía si volver a abofetearlos o si echarse a reír.

-Oíd, yo me voy arriba, tengo ganas de pillar mi cama y quiero llamar a Harumi para ver que tal está.- intervino Aly con voz suave mientras subía las escaleras.

Entró en su diminuto cuarto, tan desordenado cómo siempre.

-Vaya, veo que Cindy se ha dignado a saltar en mi cama durante éstos días que me he pasado en Irlanda...- blasfemó Aly alisando las arrugas de su blanda cama. Se arrimó a la pequeña ventana y dejó su maleta en una esquina. Sacó de ésta un móvil y tecleó un número.

-¿Sí?- respondió la voz de Harumi.

-¡Haruuu! ¡Ya estoy en Nueva York!- exclamó Aly, sonriendo al oír la voz de su amiga.

-¡Alyyy! ¡Te he dicho que me llames por mi nombre completo, que si no no significa lo mismo!- se enfadó Harumi.

Aly reprimió una risita.

-Yo también me alegro de oír tu voz...-

-Oye, me he comprado un nuevo videojuego pra la Wii que es genial: Naruto Shippuden, Gekitou Ninja Taisen Special.- la interrumpió Harumi con voz alegre.

-¿Geki toku ninja taispe qué?- pronunció Aly con lengua de trapo, frunciendo el ceño.

Harumi suspiró.

-Cómo se nota que no me escuchabas cuándo te daba lecciones de japonés. En fin, es un juego flipante, y cómo sé que a ti también te gusta Naruto, te invito a mi casa para que vengas, nos lo pasaremos pipa.-

-Vale, iré.- dijo Aly.-Pero dame cinco minutos para deshacer la maleta, acabo de llegar a mi casa, Louis me ha traído en coche.-

-Vale. En media hora nos vemos en mi casa. Eh, por cierto, ¿qué tal Irlanda?- en el tono de Harumi se notaba una leve chispa de travesura.-¿Te pareció bonita? ¿Es un lugar guapo? ¿Te parece tan guapo cómo Ni...?-

Aly colgó el teléfono antes de que Harumi acabase y maldijo lo cotilla que podía ser su amiga en algunas ocasiones. Deshizo su maleta, guardó toda la ropa en su armario, y se cepilló el pelo rápidamente. No se arreglaba demasiado para ir a casa de Harumi, al fin y al cabo era cómo una hermana para ella.

Pasó media hora y Aly ya se encontraba ante la morada de los Yuriko, no se veía por ningún lado el coche de los padres de Harumi así que Aly intuyó que éstos habrían salido. La casa era normal, parecida a cualquier casa, pero tenía pequeños detalles que le daban un toque japonés, cómo la alfombra con unas letras japonesas escritas o algunos pequeños bonsáis plantados en el jardín. Aly tocó a la puerta con los nudillos, haciendo una extraña melodía al golpear la puerta. Harumi reconoció ése sonido y abrió la puerta, sabiendo de que se trataba.

-¡Alyyy!-

-¡Haruuu!-

Las dos amigas se abrazaron y durante el abrazo, Harumi tiró de un mechón de pelo de Aly.

-¡Ay!-

-¡Qué te he dicho que no me llames Haru!- exclamó la oriental.-¡Qué cambia el significado de mi nombre!-

-Vale, vale... Para el carro.- dijo Aly separándose de su amiga.-¿Dónde está ése juego?-

-¡Ya lo tengo preparado!- exclamó Harumi señalando su televisor.

Aly entró y Harumi cerró la puerta, las dos se sentaron en un sofá y agarraron los mandos.

-Yo me pido a Sakura Haruno.- comentó Harumi.

-¡Oye! ¡YO me pido a Sakura Haruno! Me mola por las ostias que da.- se quejó Aly.

-A mí por lo mona que es.- añadió Harumi.

-Éso también. Es muy guapa y tal, pero lo que me encanta es su forma de ser.-

-¡Es un estorbo para el equipo 7!- 

-Lo era, pero en Shippuden se volvió más decidida.- comentó Aly.

-Deberías tomar ejemplo de ella.- se rió Harumi.

Aly agarró un cojín y lo apretó contra la cara de su amiga.

-¡Quita! ¡No puedo respirar!- se rió Harumi.-¡Baka!-

-¿Baka?- Aly se retiró.-¿Qué significa éso?-

-Idiota en japonés.- dijo Harumi incorporándose y colocándose el flequillo negro.

-¿No te atreves a decir los insultos de un modo que yo los pueda entender?- bromeó Aly.

-Veo que lo has pillado.-

Fue pulsando botones hasta que tocó el modo de combatir. Al final Aly escogió a Sakura y Harumi a Sai para pelear, a cambio de lo cuál Aly le prometió a Harumi que durante un mes no se comería las bolitas de arroz que preparaba la madre de Harumi cuándo iban de picnic e invitaban a Aly y a su familia.

En mitad del combate, Harumi dijo, sin dejar de pulsar botones.

-Oye Aly, ¿por qué antes me dejaste sola hablando con el teléfono? Es decir, me colgaste muy de golpe...-

En el videojuego, Aly hizo que Sakura le diera un fuerte patadón a Sai.

-Porque me preguntabas sobre algo que no venía a cuento.-

-Pero Aly, soy tu amiga, conmigo puedes sincerarte...-

-¿Aunque sean temas de los que no quiero hablar?- preguntó Aly haciendo un combo con los botones de  su mando.

Harumi se indignó y pulsó los botones de su mando haciendo que Sai tirase a Sakura al suelo.

-¡Oye! ¡No me tires!- exclamó Aly pulsando botones rápidamente. Hizo que Sakura se levantase y que se autocurase las heridas, llenando su barra de vida.-¡Jaja! Por ésto me encanta jugar cómo Sakura; ¡soy un ninja médico, baby!-

-¡Puede, pero yo tengo ataques de tinta!- exclamó Harumi, haciendo que Sai le propinara un fuerte golpe a Sakura con un ataque de tinta.

-¡Eh!- se enfadó Aly.-¡Voy a practicar el combo "ostias cómo panes no jutsu"!-

-Ése combo no existe.- Harumi alzó una ceja.

-¡Pues lo crearé yo!- vociferó Aly, haciendo que Sakura pegase más y más golpes a Sai.

-¡Para! ¡Me golpeas demasiado deprisa! ¡No me das tiempo a defenderme! ¡Déjame hacer!- decía Harumi, pulsando torpemente los botones de su mando.

-¡Jamás!- rió Aly, poniendo voz masculina.

Sai cayó al suelo, derrotado.

-¡No!- exclamó Harumi.-¡He perdido...!-

-¡Jajaja!- rió Aly.-Y es la primera vez que juego a éste juego...-

-¡Y la mía también! ¡Me he comprado el juego hoy mismo! Quería que vinieras para estrenarlo contigo...- suspiró Harumi.

-Éso es muy bonito de tu parte.- comentó Aly, sintiéndose algo mal por haber ganado a su amiga.-Lamento haberte colgado tan de golpe antes.-

-Bueno... Y yo lamento meterme dónde no me llaman.- añadió Harumi.

-No te preocupes, todos hemos hecho éso alguna vez.- la alentó Aly.

-En ése caso, ¿me cuentas algo de lo ocurrido en Irlanda?-

-¡Harumi!-

-¡Vale, vale!- rió Harumi.-Yo sólo quiero lo mejor para ti. Y... Niall y tú... Habéis pasado por tantas cosas juntos...-

Aly suspiró.

-Lo sé.-

-Preferiría que empezarais a salir oficialmente. Ya sabes, vosotros dos sóis tal para cuál, está clarísimo...-

-Harumi,- Aly miró a su amiga a los ojos- sabes que yo nunca he tenido novio y que no sabría cómo reaccionar. Me siento tan... tan tímida y tan frágil cuándo estoy con él.-

-Pero Aly, ¡tú no eres tímida, ni frágil!-

-Ya lo sé, pero cuándo estoy con Niall... Me siento así.-

-Es algo raro, lo sé.- suspiró Harumi.-Yo también llevo mucho tiempo enamorada.-

-¿Kasai?-

-Yap.- asintió Harumi.

-¡Oh, vamos! La última vez que le viste fue hace tres años, cuándo te fuiste a pasar las vacaciones de verano en Japón. Él tendrá ya 18 años y será un tío muy guapo, por las fotos que me enseñaste de él. ¿De verdad crees que sigue sin pareja?- dijo Aly.

-Yo nunca he dicho que no tenga pareja. Pero le conocí con apenas siete años en el colegio en Tokio y desde entonces me sigue gustando...-

-Lo sé, lo sé. ¿Y sigue pensando que ésa tal Kimiko es mejor chica que tú?-

-Éso me temo...- Harumi se mordió el labio inferior.-Pero esque tiene razón respecto a ella, es guapa, lista, amable...-

-Harumi, tú también eres guapa, lista y amable.-

-Si me comparas con ella no soy ni guapa ni lista ni amable.- Harumi resopló para retirarse un mechón de pelo negro de la cara.

-Harumi, tú eres genial tal y cómo eres.- dijo Aly cogiendo a su amiga de un brazo.-Y no debes sentir envidia de nadie por que tú eres especial, única y una gran amiga.-

Harumi suspiró.

-Gracias por los ánimos. Pero seamos realistas, por muy amiga que sea de Kasai, él seguirá prefiriendo a Kimiko, no sólo porque es mejor chica que yo, sino porque yo estoy en Nueva York, a tropecientas millas de Japón, mientras que Kimiko sigue en Tokio y seguramente ella y Kasai se vean cada día...-

-Oye, hay muchos peces en el mar.- la animó Aly.

-Ya lo sé.-

-En fin, ¿echamos otra partida?- preguntó Aly cogiendo su mando y pulsando un botón.

-¡Claro!- asintió Harumi, sonriendo alegremente.

~~~

El miércoles por la mañana, Aly se fue al instituto cómo de costumbre. Candace había dormido en casa de unas amigas, de modo que todo estaba muy tranquilo.
En el instituto, saludó a Celine, que se cruzó con ella por un pasillo.

-¡Hola, Celine! ¡Vaya!- exclamó Aly al notar que Celine tenía el pelo más largo.-¿Llevas extensiones?-

-No...- Celine se tiró de su propio pelo para demostrar su autenticidad.-Mi pelo suele crecer muy deprisa. Y Corinder me lo cortó hace tiempo... El caso esque siempre me ha crecido muy deprisa.- decía con su vocecita aguda y aniñada.

Aly le contó un poco cómo era Irlanda, además, averiguó que Celine tenía un abuelo irlandés. No obstante, ella nunca había estado en Irlanda y Aly le relató cómo era la belleza de aquél lugar tan natural. Las clases transcurrieron normalmente.

A la hora de la comida, Aly hablaba con Harumi sobre las técnicas del videojuego al que habían jugado el día anterior, cuándo Zayn y Louis se sentaron con ellas.

-¡Hey, chicas!- saludó Zayn.

-¡Zayn! ¡Louis!- exclamó Harumi.-¡Me alegro de veros! ¿Qué tal os ha ido el viaje? Aly me ha contado que os lo pasasteis bien en Irlanda.-

-Sí, fue un viaje alucinante.- intervino Louis.-Oíd, hoy vamos a ver pelis y a jugar al Just Dance en mi casa, ¿os queréis venir? Al fin y al cabo, es para animar a Harry, siempre está triste el día siguiente del día de piñatas.-

-¿Cómo?- preguntó Harumi.

-Ya te lo explicaremos.- rió Aly, recordando lo del día anterior.

-Y además, Harry también quiere que hoy vayamos a la feria.- añadió Zayn.

-¡La feria! ¡Me encanta la feria!- Harumi hizo palmadas instintivamente.

-Al salir del insti nos subimos los siete en la limusina y ¡nos vamos a la feria! ¿Os parece?- dijo Zayn en tono alegre.

-¡Claro! Será genial ir. ¿Podemos traernos a Celine?- preguntó Aly.

-Si ella quiere, puede venirse.- zanjó Louis.

-¡Genial! Un día fantástico de feria, ¡todos juntos!- exclamó Harumi.

-Bueno, Melanie no vendrá.- comentó Zayn.-Liam la ha invitado pero ella tiene una sesión fotográfica cerca de la estatua de la libertad, así que...-

-Ey, chicos.- en ése momento llegó Harry.-Tenéis que ayudarme a devorar la enorme pizza que he pedido.-

-Claro, ya vamos. ¡Nos vemos luego, chicas!- dijo Louis levantándose junto a Zayn.

Pocas horas después, todos salieron del instituto. Aly le comentó el plan a Celine y aunque ésta estaba un poco nerviosa y se negaba al principio, Aly acabó convenciéndola.

Todos subieron a la limusina y se pasaron el trayecto aprendiendo japonés de Harumi. Todos reían e iban diciendo frases en japonés por turnos.
Una vez en la feria, los ocho bajaron de la limusina.
Primero fueron a la atracción de los coches de choque, Aly se sentó con Liam, Louis con Niall, Harumi con Celine, y Zayn con Harry. Estuvieron una hora en los coches de choque, pitándose y divirtiéndose mientras se entrechocaban unos con otros, aunque Louis se cayó en una ocasión de su cochecito debido a un fuerte choque contra el bordillo de la pista. Luego fueron a la casa del terror, en la que caminaron por tenebrosos pasillos.

-Aly, me parece que he oído algo.- exclamó Celine agarrándose al brazo de su amiga rubia.

-Celine, estamos en la casa del terror de una feria, no pretenderás que...- empezó Aly. Fue interrumpida por un hombre vestido de zombi que salió de detrás de una puerta gimiendo cómo loco y asustándolos a todos, haciéndolos chillar de terror.

-¡Ni las películas japonesas de Ju-On daban tanto miedo!- exclamó Harumi tapándose los ojos con las manos y buscando refugio en los brazos de Harry. Éste le revolvió el pelo.

-Eres una cagona, Harumi...- dijo.

En ése instante, una mujer disfrazada de la niña del exorcista apareció detrás de Harry y le tocó la espalda con el dedo, éste se giró y gritó cómo si no hubiera un mañana mientras Harumi se reía.

-Ya, y yo soy la que se asusta por todo...- dijo con voz sarcástica.

Salieron de la casa del terror temblando de nervios y entonces se subieron en una noria que subía muy alto.

-¡Veo Londres desde aquí! ¡Y también veo Francia!- bromeó Harry, soltando una risita.

-¿A qué te refieres, Harry?- preguntó Zayn acercándose a él.

-¡Que ésta noche hay media luna!- 

-Harry, deja de bromear, pero si es de día, ¿qué quieres decir con...?- Zayn se interrumpió a sí mismo al notar que llevaba los pantalones y los calzoncillos un poco bajados por la parte de atrás. Trató de mirarse su propio trasero y abrió los ojos de par en par. Se puso rojo y se subió los pantalones, por detrás, tratando de ocultar aquello a lo que Harry denominó cómo "Londres," "Francia," y "media luna."

Cuándo bajaron de la noria fueron a comer algodón de azúcar.

-Hey, Li, ¿qué tienes en el pelo?- preguntó Harry acercándose a Liam.

-¿Eh? No lo sé. ¿Qué tengo?-

Harry esbozó una media sonrisa y rápidamente, arrancó un trozo de su algodón de azúcar y lo estampó sobre la cabeza de Liam.

-¡Algodón de azúcar, éso es lo que tienes en el pelo!- vociferó mientras huía corriendo.

Liam cerró los ojos y abrió la boca:

-¡Harryyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!-

Empezó a perseguirlo y los dos cayeron en una piscina de bolas.

-¡Yuju! ¡Piscina de bolas!- vociferó Harry.
-Harry, ¡lo que me has hecho no tiene gracia!- exclamó Liam, emergiendo de entre las bolas de colorines.

-¡Sí la tiene! ¡Necesitas ser más dulce!- respondió Harry.

Liam se quitó un poco de algodón de azúcar del pelo y lo devoró.

-Hm... La verdad esque está delicioso.- masculló.

-¿Lo ves?- rió Harry.-Por cierto, ¿cuánta profundidad tendrá ésto...?- se zambulló entre las bolas de plástico, cómo si fuera a bucear en el mar.

-¡Oh, pero qué ven mis ojos!- dijo Aly desde el exterior.-¡¡Una piscina de bolas!!-

Rápidamente se quitó las deportivas, corrió hacia la piscina de bolas y dió un salto en el aire, abrazando sus propias rodillas antes de caer.

-¡BOMBA!- gritó. Cayó entre las bolas de colorines, hundiéndose y haciendo que varias bolas más saliesen volando por los aires. Emergió a la superficie y empezó a reír.

-No sabía que te gustaran las piscinas de bolas.- comentó Liam.

Aly se acercó a él y le quitó un poco de algodón de azúcar del pelo. Luego se lo comió.

-Pues sí, éstas piscinas de bolas me encantan...- dijo con la boca llena.

Harry emergió de entre las bolas.

-¡Hay casi dos metros de profundidad! ¡Es un paraíso de bolas de colores!- exclamó.

Segundos después, Harumi y Louis también se habían zambullido en la colorida piscina.

-¡Ésto es genial!- exclamaba Louis.

Liam cogió una bola de color verde y se la tiró a Harry, dándole en la cabeza.

-¡Ay!- exclamó Harry acariciándose el pelo.-¿Por qué lo has hecho?-

-Es mi pequeña venganza por lo del algodón de azúcar.- dijo Liam, sonriendo malévolamente.

Después jugaron al tiro con arco, para sorpresa de Aly era muy buena en éso y casi siempre daba en el círculo rojo central de la diana.

-Creo que debería dedicarme al tiro con arco...- bromeó.

A continuación dieron vueltas por la feria y compraron más chuches, cómo piruletas, manzanas de caramelo, regalices... Se hicieron fotos con el Monstruo de las Galletas, Aly estaba radiante puesto que le encantaba el Monstruo de las Galletas. Luego éste les regaló a cada uno un paquetito de galletas con trocitos de chocolate, de las mismas que el come, y todas venían ya con un bocado hecho aposta para que pareciese que el Monstruo de las Galletas las había mordido. 

Luego fueron a montarse en una atracción parecida a una montaña rusa pero sin raíles, eran varios sillines colocados en fila de dos que luego subían y bajaban a grandes alturas y una rápida velocidad. Tenía pinta de ser muy extrema.
Harry se sentó en uno de los sillines y empezó a colocarse el cinturón de seguridad mientras miraba a sus amigos.

-Por favor, que no me toque sentarme solo...- dijo.

-Tranquilo, Harry.- dijo Aly.-Celine se sentará contigo.-

Celine abrió sus grandes ojos azules y miró a Aly. Ésta le dijo que sí con la cabeza y Celine aguantó la respiración y se sentó al lado de Harry, teniendo vigilando la falda color rosa pálido de su vestido, que aunque le llegaba por las rodillas, podría levantarse durante la caída y éso sí que la mataría de vergüenza.
Todos fueron tomando asiento hasta que la atracción se puso en marcha y las sillas empezaron a elevarse lentamente, subiendo muy alto.

Harumi estaba sentada con Zayn, Liam con Louis y Aly con Niall. Las sillas subían muchos metros y a Aly le empezaba a dar vértigo, puesto que las alturas y ella no eran buenas amigas.

-¿Te encuentras bien, Aly?- preguntó Niall.

-Si con éso te refieres a que estoy a punto de sufrir un ataque cardíaco porque nunca he soportado las alturas, entonces sí.- respondió ella.

-Tranquila, estoy contigo...- trató de calmarla Niall.

-Aunque estés aquí conmigo seguimos estando muy alto...-

La canción Starships de Nicki Minaj empezó a sonar a todo volumen por unos altavoces situados en la misma atracción.

-Oye... Quería decirte que hemos pasado por muchas cosas juntos y que yo...- empezó Niall.

-No es un buen momento, creo que voy a echar la pota.- dijo Aly sintiendo arcadas.

-¡Ay, Dios...!-

-Que no, que es broma...- rió Aly.-La que sí me preocupa es Harumi. Ella no soporta bajar a toda velocidad, así que va a sufrir...-

-Lo que te decía, yo...-

-Niall, calla. Debo decirte que ayer estuve con Harumi en su casa y que hablamos de lo mismo. Me dijo que tú y yo... Es decir, deberíamos...-

-Sé a lo que te refieres.- intervino Niall.-Y me gustaría pedírtelo...-

La atracción se paró en el punto más alto, y cuándo se dispuso a bajar, Niall gritó:

-¡Sal conmigoooooooooooooooooooooooo!-

Los sillines bajaron a la velocidad de la luz, produciendo que Niall hiciera oscilar la letra "o" mientras Aly gritaba por el pánico, y su pelo largo, liso y rubio se levantaba hacia arriba debido a la velocidad.

Starships, were meant to fly... Hands up, and touch the sky...

En otro sillín, Harry y Celine gritaban también, pero sobretodo Celine, que tenía sus ojos azules abiertos de par en par y su pelo castaño y liso también levantado hacia arriba, igual que Harry, cuyos tizos marrones estaban levantados mientras descendían a toda velocidad. Aterrorizada, Celine agarró el brazo de Harry y apoyó su cabeza en el hombro de éste, mientras cerraba los ojos con fuerza y gritaba:

-¡No me sueltes, por muy alto que estemos!-

Can't stop, 'cause we're so high...

Louis y Liam, en sus respectivos sillines, también gritaban mientras sus pelos se alzaban hacia el cielo y bajaban a toda velocidad.

-¡Woooooooooooooooooo!- chillaba Louis.

Mientras que Harumi y Zayn estaban también gritando a pleno pulmón.

...Let's do this one more time. Ohhh, starships, were meant to fly...

Los sillines se detuvieron al rozar el suelo y empezaron a subir de nuevo.

-Creo que me están subiendo las chuches...- dijo Harumi, poniéndose una mano en la garganta.

Ésta vez, los sillines subían un poco más deprisa, de modo que alcanzarían el punto más alto en menos tiempo.

-¿Cómo dices, Harumi?- preguntó Zayn.

-Que creo que voy a vomitar...-

-¡No, Harumi, no lo hagas! ¡Aguanta! ¡Traga saliva! ¡No lo hagas! ¡No lo hagas...!-

Alcanzado el punto más alto, Harumi abrió la boca y expulsó vomito. Zayn cerró los ojos y se miró uno de los zapatos. Abrió sus ojos marrones.

-¡Harumi! ¡Mi zapato!- exclamó, con cierto asco.

-Ya está... Éso era todo...- dijo ella con voz débil.-Lo siento...-

Hands up, and touch the sky...

Haciendo caso de la canción, todos los que estaban subidos en la atracción levantaron las manos, mientras miraban hacia abajo de la emoción.

We're higher then a motherfucker.

Los sillines volvieron a descender rápidamente y los cabellos de todo el mundo volvieron a levantarse.

~~~

El sol se estaba escondiendo tiñendo el cielo de rosa y naranja. Los ocho amigos, recién bajados de ésta última atracción, caminaban algo mareados por la feria, yendo a buscar la limusina para volver a la ciudad.

-¡Qué atracción tan flipante! ¡Tenemos que volver a la feria pronto!- exclamó Louis dando un salto, eufórico.

-Harumi me vomitó en un zapato.- se limitó a decir Zayn.

-Lo siento... Ejeje.- rió ésta.-No volverá a ocurrir.-

-Tranquila.- Zayn le alborotó a Harumi su melena negra.- Éso sí, espero que para la próxima vez que vengamos, puedan venirse Eleanor, Melanie y Perrie. Ya sabéis, las novias de Louis, Liam y mía.-

Liam golpeó suavemente a Zayn en el hombro.

-¡Melanie no es mi novia!- exclamó.

-Pero te gusta. Éso no lo negarás.- reprendió Zayn.

Liam se sonrojó, sonrió y bajó la vista.

-Y tú, hay que ver cómo gritas, ¿eh?- dijo Harry rascándose las orejas y mirando a Celine.-Es increíble que de una boquita de piñón cómo la tuya salgan unos alaridos tan revientatímpanos.-

Celine soltó una risita.

-Lo siento.- dijo con su vocecita.

-Da igual. A propósito, ¿te he dicho que me encanta tu voz? Es cómo la de una niña de séis años. Es una voz adorable, igual que tú...- rodeó a Celine con el brazo y siguió hablándole.

Mientras, Niall y Aly iban los últimos.

-Ey, Niall.-

-¿Sí, Aly?-

-Quería hablarte de la propuesta que me hiciste en la última atracción en la que nos hemos montado...- dijo Aly dejando de caminar y mirando a Niall a los ojos. 

-¿Sí? Y, ¿cuál es tu respuesta?- preguntó éste con voz inocente.

Aly agarró el cuello de la camiseta de Niall.

-Señorito Horan, acepto la oferta.-

Y así, sus dos siluetas recortadas sobre el cielo rosa y naranja, se besaron en los labios con suavidad, bajo la mirada alegre pero discreta de los otros séis.