martes, 28 de agosto de 2012

45- ¡Piñata! ¡Piñata!

El avión aterrizó suavemente en el aeropuerto. Los pasajeros agarraron sus maletas y salieron directamente al exterior, mediante una escalerilla de metal. Harry fue el primero en salir corriendo, bajando torpemente por las escaleras de metal, arrastrando su maleta de ruedas tras de sí, dando tumbos por la escalera.

-¡Nueva York! ¡Nueva York!- vociferó Harry, mientras los otros cinco bajaban tranquilamente detrás de él.

Al llegar al último escalón, Harry tropezó y cayó al suelo, sobre un charco enorme.

-¡Ay!- exclamó.-¿Quién ha puesto aquí éste charco?-

-Chapotea, renacuajo.- bromeó Zayn, alborotándole los rizos castaños.

Aly ayudó a Harry a levantarse.

-A tomar por culo tu camiseta favorita.- dijo ella echándose a reír.

-¿Por qué a mí?- gimoteó Harry. Se volvió hacia Aly.-Gracias por ayudarme a levantarme, ahora a ver cómo voy por ahí sin dejar un rastro de suciedad...- se pasó las manos por la barriga para limpiar la camiseta.

-Vamos, vamos...- presionó Louis.-Tenemos que llegar a tu casa, Harry, recuerda que hoy es día de Piñatas.-

-¿Día de qué?- preguntó Aly, aferrando su maleta de ruedas y corriendo detrás de Louis.

-Día... de... Piñatas...- repitió Louis, ésta vez más despacio.

-¿Y por qué organizáis un día de piñatas?- preguntó Aly.

-Por que Harry adora las piñatas.- intervino Liam.

Aly introdujo los pulgares bajo los tirante azules de su camiseta.

-¡Pues tenéis suerte!- añadió.-¡Tenéis ante vuestros ojos a la mejor golpeadora de piñatas de la historia!-

-Que sí, pero que te des prisa.- exclamó Zayn agarrando a Aly de la muñeca y arrastrándola hacia el interior del aeropuerto.

Recogieron a Pequemiau y subieron a la limusina que les esperaba. Una vez en casa de Harry, éste fue el primero en salir de la limusina y en entrar en su mansión, gritando:

-¡Hora de piñataaaaaaas! ¡Yuju!-

Aly resopló para apartarse un lacio mechón de pelo rubio de la cara.

-¿Cuándo dejará Harry de hablar a gritos?- preguntó.

-Cuándo deje de ser Harry.- respondió Louis sonriendo.

Todos entraron en la mansión. En último lugar fue Aly, que iba cargada, arrastrando con su mano izquierda su maleta de ruedas y sosteniendo la jaula para gatos con Pequemiau dentro con el brazo derecho. Se dispuso a subir los escalones de al entrada cuándo Niall salió y cogió la jaula de gatos.

-Dame éso, deja que te ayude...- dijo. Se giró y subió las escaleras con la jaula de gatos en brazos.

Aly se sonrojó y corrió detrás de él, arrastrando la maleta sobre los pequeños escalones. Entró y dejó su maleta en la entrada, mientras cerraba las dos puertas que se juntaban en una sola al cerrarse.

-Gracias por tu ayuda.- dijo acercándose a Niall, que estaba dejando la jaula para gatos en el suelo. La abrió y Pequemiau salió cómo una flecha.

-De nada...- Niall se giró y se topó con Aly, que estaba cerquísima. Sus narices se rozaron y Niall tartamudeó.-Ésto, ésto, yo... V-voy a ayudar a los chicos...-

Se fue corriendo escaleras arriba, con las mejillas al rojo vivo. Aly estaba roja también. Soltó una risita y se agachó, dispuesta a encontrar a Pequemiau.

-Misimisimisimisi...- exclamó.

El gatito naranja asomó de debajo de uno de los sofás y Aly lo tomó en brazos, depositándolo sobre uno de los sofás. Se fijó en que uno de los cojines tenía forma de cabeza de gato.

-No hay duda.- se dijo.-A Harry le encantan los gatos.-

Pequemiau se hizo un ovillo y cerró los ojos, mientras tanto, llegó Zayn corriendo con una piñata en forma de caballo de colorines.

-¡Piñataaaaaaaaaaa!- vociferó Harry. Se había quitado la camiseta manchada por el charco y se había puesto un jersey de punto de color blanco.

Zayn colgó la piñata del techo concentradamente.

-Mejor me llevo a Pequemiau de aquí, no vaya a salir herido...- dijo Aly sonriendo. Cogió al minino y se lo llevó al otro salón, dónde no había nadie. Dejó al animalito en un sofá, éste seguía durmiendo, y Aly volvió al salón principal.
Liam le entregó a Harry un palo de papel azul y morado mientras Zayn se iba a la cocina a buscar algo para comer. Louis llegaba de dejar su maleta en un dormitorio y mientras Niall y Liam observaban, Harry dió un fuerte golpe en la piñata con el palo. De ésta salió una serpentina de papel multicolor que aterrizó en la cara de Harry.

-¡Buen golpe!- exclamó Liam.

Harry tosió para deshacerse de la serpentina, que también se le había metido en la boca, y propinó otro fuerte golpe en la piñata.

Aly se había mantenido alejada por su bien físico y preguntó, con una media sonrisa:

-¿No se supone que hay que vendarse los ojos para golpear la piñata?-

-Se supone, pero nosotros lo hacemos sin venda, así vemos  cómo la piñata se deshace ante nosotros con cada golpe.- dijo Zayn, que llegaba de la cocina con una bolsa de Doritos.

Niall tenía otro palo, de colores rosas y marrones, y golpeó la piñata junto a Harry. A ésta le faltaba un ojo y empezaba a temblar, amenazando con caerse. Louis agarró otro palo multicolor y se unió a Niall y Harry, aporreando fuertemente la piñata.

Liam le ofreció un palo a Aly y la empujó suavemente hacia la zona de la piñata.

-¿Por qué no?- sonrió ésta. Y empezó a golpear la piñata junto a los otros tres. Al tercer golpe suyo, la piñata cedió y se estrelló contra el suelo, partiéndose en dos y revelando un centenar de caramelos.

-¡Bieeeeeeeeeeeeen!- exclamó Harry, dejándose caer de espaldas al suelo entre todos los caramelos y agitando los brazos y los pies, haciendo un "ángel" en el suelo entre los caramelos.

-¡Aly ha sido la que ha hecho caer la piñata!- vociferó Louis.-¡Ella se queda con los mejores caramelos!-

-¿Qué?- rió Aly.

-Es otra regla del juego. El primero que haga caer la piñata, se lleva los caramelos más dulces.- dijo Zayn metiéndose un Dorito en la boca.

Todos recogieron los caramelos y los empezaron a devorar. Media hora después, entre los séis se habían comido todos los caramelos y Louis dijo:

-Vale. Ahora, creo que Liam y yo deberíamos ir a la comisaría de policía. Al fin y al cabo, fue Liam el que grabó la confesión del chico que quiso tirarle la maceta a Aly, ¿verdad?-

Liam asintió.

-Aly, deberías venir tú también.- dijo.

Aly miró a sus amigos y frunció el ceño.

-Sí. Está claro que sí.-

-Por fin nos libraremos de Corinder de una vez.- pensó Zayn.

-La de veces que habré pensado yo éso...- murmuró Aly.

-Tranquila.- dijo Harry.-Verás cómo ésta vez sí que sí.-

-Éso esperamos todos.- comentó Louis.

Pequemiau pasó tranquilamente por el salón y se subió en uno de los sofás, acurrucándose junto a Niall.

-Hola, enano...- sonrió el irlandés, cogiendo al animalillo y acercándolo a su cara. Pequemiau plantó sus patitas en la punta de la nariz de Niall.

-Vayamos poniéndonos en marcha.- dijo Louis levantándose del sofá.

Liam, Aly y él se subieron en un coche que Louis tenía en el garaje de la casa de Harry. Llegaron a la comisaría de policía y hablaron con los agentes sobre lo ocurrido con una maceta en Irlanda, y Aly les mostró la herida del brazo provocada por un trozo de terracota de la maceta. Luego, Liam les enseñó la grabación de voz. Aunque mantuvieron su palabra de no citar al culpable y los agentes hablaron entre ellos para dar arresto a Corinder de una vez. Secuestro a Celine, chantaje a Niall Horan, hacerse pasar por su padre a través de internet para comprar una empresa, intento de asesinato animal, y ahora ésto. Ésa chica no iba a tener una condena pequeña. Una vez acabada la reunión en la comisaría, volvieron a casa de Harry y Aly recogió su maleta.

-Más adelante ya veremos qué ocurre con Pequemiau.- dijo.-Al menos, tendremos que presentárselo a Colette. Su gatita y Pequemiau tienen la misma edad y igual hasta se enamoran.-

-¡Y tendrán gatitos cómo locos! Será un maravilloso universo felino...-

-No fantasees, Harry.- dijo Aly poniendo los ojos en blanco.

-¿Te llevo a tu casa?- preguntó Louis.-He dejado el coche aquí enfrente.- señaló el enorme y amplio jardín de la casa de Harry.

-Vale. Nos vemos mañana en el insti, chicos.- dijo Aly cansadamente.

Louis la llevó a su casa en su coche y al bajar Aly, Louis le echó una mano para sacar su maleta del maletero.

-Gracias por traerme.- sonrió.

-De nada. ¿Mañana comes con los chicos y conmigo en nuestra zona de la cafetería?- preguntó Louis cerrando el maletero del coche.

-Me encantaría, pero casi que mejor me siento con Harumi. Y con Celine, si ésta quiere. Las he echado de menos en Irlanda.-

-Pues entonces, nos veremos por los pasillos.-

-Hasta mañana.- Aly entrechocó una mano con Louis y entró en su casa.

-¡¡¡Ya está aquí la hermana mayor más pesada del mundo!!!- salió a su encuentro Cindy, abrazándola.

-¿Me llamas pesada a mí? ¡Si ya no puedo ni levantarte en brazos!- rió Aly.

-Tengo 13 años, tampoco esque quiera que me levantes en brazos.- Cindy arrugó la nariz.

Richard salió de la cocina y abrazó a su hija.

-¡Hola, cariño!-

-¡Papi!- Aly se separó del abrazo de su padre y miró alrededor.-¿Dónde están mamá y la prima Candace?-

-Candace de compras.- se rió Richard.-Y tu madre, se ha ido a una clase de preparto.-

-Pero si ya ha tenido dos hijas.- resopló Cindy.-¿Para qué va?-

-Mamá sabía que iba a llegar hoy de Irlanda, ¿verdad?- preguntó Aly.

-Claro.- asintió Richard.-Pero no sabía la hora. Volverá de aquí a un rato, seguramente. Yo no sé de ésas cosas.-

-Normal, nunca sabrás lo que es ponerse de parto.- se burló Cindy.

-Pero ojo: yo estuve presente mientras vuestra madre os daba a luz. Vi cómo nacísteis las dos. La primera vez, al ver a Aly, fue cuándo más me sorprendí, ya que fue la primera vez que vi un parto, pero cuándo naciste tú, Cindy, ya sabía lo que me esperaba. Y veré nacer a vuestra futura hermana, mi tercera hija, será el tercer parto al que acuda y espero que el último...- Richard se rió.

-Yo también lo espero.- dijo Aly.-Cómo mamá quiera tener otro más... Ya me bastará con tener dos hermanas, y además, luego está Candace que es cómo una hermana mayor.-

-Pero lo de Candace es provisional.- comentó Cindy dejándose caer en el sofá.

-Lo que debemos ir pensando es un nombre para la niña.- dijo Richard.

-¿Qué os parece... PIÑATA?- vociferó Aly tras reflexionar en lo que había hecho aquél día.

Richard y su hija Cindy intercambiaron una mirada fugaz. Tres minutos después, Aly estaba enterrada bajo una avalancha de cojines provocada por su padre y su hermana menor.

-Creo que ése nombre no les ha gustado.- musitó, completamente enterrada bajo los cojines.

domingo, 26 de agosto de 2012

44- Últimos días en Irlanda

-Mira, sé que no nos conocemos desde hace mucho... Y sé que no es la primera vez que te digo ésto, pero... Te quiero. En serio, estoy seguro de que eres el amor de mi vida. Eres tan... tan... Eres tan tan, que sé que estoy enamorado de ti. Estamos destinados a estar juntos. Eres increíble, simplemente increíble. Y te quiero, con todo mi corazón...- le decía Harry al gatito que sus amigos habían encontrado poco antes en los parques de la ciudad.

Aly, Liam, y Zayn, que estaban junto a él sentados en los sofás de la sala, se rieron.

-Harry está un poco obsesionado con los gatos, ¿no?- preguntó Aly, mirando a Zayn.

-¿Y ahora te das cuenta?- respondió éste.

-Eres un gatitito bonito, precioso... En serio, estoy enamorado de ti...- continuaba Harry, que estaba sentado en el sofá y con el animalito encima de sus rodillas.

-Em... Harry...- carraspeó Liam.-Lo estuve examinando y... es macho.-

Harry abrió sus ojos verdes de par en par y miró al gatito. Lo cogió y le examinó su parte sexual.

-Es verdad...- murmuró, atónito.-Es un macho...-

Dejó suavemente al gatito sobre un cojín.

-Ésto...- carraspeó, mientras se rascaba la nuca.-Yo... Ésta situación es algo incómoda... Yo pensé que eras una hembra, Pequemiau.-

-¿Pequemiau?- se rió Liam.-¿De dónde has sacado ése nombre?-

-De Hora de Aventuras.- Harry frunció el ceño.-¿Acaso no ves la tele?-

-Oh, ¿tú también ves Hora de Aventuras?- preguntó Aly levantándose del sofá en el que estaba y sentándose en el que estaba Harry.

-Sí. Me encanta.- sonrió éste.

-¡Y a mí! Mi hermana y yo lo vemos cada tarde, nos encantan ésos dibujos, aunque sean muy tontos.- comentó Aly, cogiendo al gatito y poniéndoselo sobre las rodillas.

-¿Verdad que es guay? Me encantan Finn y Jake...- espetó Harry.

-Yo soy Marceline.- dijo Aly.

-¡Chicos!- llamó Louis desde la cocina.-¡La comida está lista!-

Todos fueron rápidamente hacia la cocina. Louis y Niall habían hecho pizzas, y mientras tanto, el gatito se quedó durmiendo hecho un ovillo sobre uno de los cojines del sofá.

-¡Ésto está riquísimo!- exclamó Harry.

-¿A que sí? Los ingredientes los he puesto yo.- se jactó Niall.

-Bueno, el martes nos volvemos a Nueva York.- dijo Louis.-¿Qué planes tenemos para los conciertos del futuro?-

-Nuestro agente dice de dar un concierto el viernes que viene.- informó Liam.

-Guay. ¿Qué canciones?- preguntó Louis, mordiendo su trozo de pizza.

-One Thing y What Makes You Beautiful.- respondió Liam.

-Deberíamos hacer un remix de ambas canciones.- comentó Harry.

Aly se rió.

-Tienes cada idea...- lo reprimió Zayn.

-¿Y por qué no?- bromeó Harry.

-Porque NO.- exclamó Niall, con la boca llena.

Los séis se rieron.

-No grites, burro.- le regañó Harry.-Vas a despertar a Pequemiau.-

-Qué va, si está dormidito...- dijo Aly girando la cabeza y mirando al gato, que aún dormía.-Es más mono...-

Los séis terminaron de cenar y luego recogieron la mesa entre todos. Liam y Niall lavaron los platos.
Harry se acomodó junto al gatito en el mismo sofá de antes y acarició al minino.

-Pequemiau, despierta.-

-Bueno, chicos, ¿qué creéis que deberíamos hacer con él?- preguntó Liam, que estaba con Niall y Zayn en el otro extremo de la sala.

-¿Con quién, con Harry o con el gato?- bromeó Zayn.

-No me tientes, Zayn...- sonrió Liam.-Con el gato.-

-¿Sabéis? Sé a quién le gustaría tenerlo...- dijo Aly acercándose.-A Colette von Connor. La hermana de Corinder. Ella idolatra a Fluffy, su gatita blanca, y seguro que también le gusta Pequemiau. Le gustan mucho los gatos.-

-¡Afú! ¿Y está buena?- preguntó Harry desde el sofá, que había oído la conversación.

-¡Harry!- Aly se rió.-Sí, es muy guapa.-

-Continúa...- ordenó éste.

-Y además, si no me hubiera ayudado, mi padre habría perdido su trabajo por culpa de Corinder.- dijo Aly sentándose junto a Harry y cogiendo al gato en brazos.

-No me refiero a éso.- puntualizó Harry.-¿Cómo es físicamente?-

-¿Nunca te cansas de ser tan tiquismiquis?- se quejó Aly.-Es algo mayor que tú. Tiene 21 años.-

-Da igual, me gustan las chicas que son mayores que yo...-

-A ti te gusta todo, quieres ligarte a todo lo que se mueva, ¡obsesionado!-

-¿Obsesionado, yo? ¡Niñata!-

-¡Idiota!-

Harry y Aly empezaron a pegarse con cojines, riéndose y bromeando. Por su parte, Pequemiau se despertó asustado y dió un salto, acostándose sobre la alfombra del salón.

-¡Me rindo! Empiezo a cansarme...- se quejó Harry.

-Y yo... Hagamos una pausa.- se rió Aly.

En ése momento salieron Louis y Niall de la cocina, ya que habían terminado de lavar los platos.
Zayn y Liam se sentaron junto a Harry y Aly.

-Y bien, ¿qué deberíamos hacer con... Pequemiau?- preguntó Zayn.

-Sugiero que apliquemos en plan de Aly. Se lo podemos llevar a Colette von Connor.- dijo Liam.

-Muy bien pues, te vienes con nosotros a Nueva York.- dijo Harry, levantándose del sofá y recogiendo al gatito naranja del suelo. Éste maulló.

-Seguro que a Colette le gusta tener otra mascotita, y además, sin su hermana, podrá vivir mucho más tranquila.- comentó Zayn.

Llegó la noche y todos se fueron a dormir. El día siguiente era lunes, su penúltimo día en Irlanda, y tenían que preparar varias cosas. Todos se despertaron con ganas de tomar un buen desayuno, y Pequemiau había dormido con Harry, todo y que los demás le dijeron que no lo hiciera ya que era un gato muy pequeño y podría aplastarle sin querer. Por fortuna, Harry no le había aplastado mientras dormía y el animalito estaba perfectamente.

-Buenos días, chicos, ¿habéis pasado buena noche?- preguntó Liam alegremente.

-¡Yo he dormido de maravilla con Pequemiau!- exclamó Harry, abrazando al pequeño felino.

-Bueno es saberlo.- rió Zayn.-En fin, será mejor que vayamos preparando las cosas, mañana nos vamos y tenemos que recoger todo lo necesario para traernos al gatito a Nueva York, además de nuestros propios equipajes.-

-Tienes razón.- dijo Louis.-Empezaré a preparar mis cosas.-

Todos empezaron a preparar sus equipajes y luego, fueron de nuevo a pasear por la ciudad, visitando tiendas irlandesas. Cuándo volvieron, para su sorpresa, Pequemiau no había roto nada, sino que se había pasado las dos horas durmiendo encima de uno de los sofás.

-Démosle de comer y pongamos algunas pelis.- sugirió Niall.

Así lo hicieron, le dieron un poco de comida para gatos al minino en su bol, y luego encendieron el televisor y mientras Liam y Harry hacían palomitas, Niall examinaba las películas de terror que tenía ahí.

-Llevaba tanto tiempo sin venir, que ya no me acuerdo ni de las pelis que tengo aquí.- dijo.

-¿Qué películas de miedo tienes?- preguntó Aly, agachándose junto a él y observando las películas.

-Unas cuantas...- cuándo Niall giró al cabeza para mirar a Aly se encontró cara a cara con ella. Sus narices se rozaron y ambos se pusieron rojos.

Aly estiró una mano y agarró una película al azar, sin apartar la mirada de Niall.

-¡Me pido Jeeper Creepers!- exclamó, echando a correr y sentándose en uno de los sofás.

-Has... Has cogido la de Jeeper Creepers 2.- carraspeó Niall, también con las mejillas ruborizadas.

-Da igual.- dijo Aly, revisando la carátula.

-No da igual. Es mejor la primera que la segunda.- puntualizó Niall.

-¿Ah? No no no, es mejor la segunda.- espetó Aly.

-Es mejor la primera.- repitió Niall.

Aly le lanzó un cojín.

-¡Es mejor la segunda!-

-¡La primera!- Niall le volvió a lanzar el cojín a Aly.

Aly le aporreó con el cojín mientras se reía.

-¡Que es mejor la segunda!- exclamó.

-¡No! ¡Nunca, jamás! ¡La primera!- bramó Niall, agarrando otro cojín y defendiéndose de su atacante.

Durante varios segundos pelearon con los cojines hasta que Aly tropezó y cayó de espaldas al suelo, con tan mala (o buena) suerte de que Niall también resbaló y cayó encima de ella. Zayn y Louis rieron. Aly y Niall se pusieron rojísimos.

-¡Aparta!- Aly apartó a Niall de encima suya de un empujón. Ésta cayó al suelo de espaldas, aún con las mejillas al rojo vivo.

-Pero Aly, ¿por qué lo apartas? Si los dos lo estábais deseando...- intervino Zayn.

Aly miró a Niall pensando que éste la vería tal y cómo era: una chica de dieciocho años con un fuerte carácter que estaba a punto de darle una colleja a Zayn Malik.

-¡Ay!- gritó Zayn acariciándose la nuca enrojecida.-¡¿Por qué me pegas?!-

-¡Por meterte dónde no te llaman!- exclamó ésta.

-¡Pero...!-

-Zayn, déjala, se ha caído.- dijo Louis, guiñándole disimuladamente un ojo a su amigo. Zayn captó el guiño y sonrió.

-Vale, ya me callo...-

Poco después todos vieron la película. Después de cenar, se acostaron. Al día siguiente debían coger un vuelo para regresar a Nueva York.

~~~

-Tened mucho cuidado en el avión.- dijo Margaret, besando a su nieto en las mejillas.

-Sí, abuela...- se impacientó Niall.

-Ha sido un placer conocerte, querida.- la mujer besó también las mejillas de Aly.

-Muchas gracias, lo mismo digo. Todo el mundo merecería tener una abuela cómo usted.- sonrió Aly.

-Me halagas, querida.- rió Margaret.-Adiós, Harry. Y Louis, y Liam, y Zayn.-

Besó uno por uno a los otros cuatro jóvenes en las mejillas y luego los séis fueron hacia Dublín en la limusina. Una vez allí, fueron hacia el aeropuerto y en el avión, Aly se sentó entre Niall y Louis.

-Me ha encantado estar en Irlanda.- dijo.-Es un país... mágico.-

-Me alegro de que te haya gustado mi tierra.- murmuró Niall, cogiendo una de las manos de Aly. Ésta se sonrojó y miró por la ventana.

-Azafata, ¿cómo está el gato?- preguntó Harry.

-Aún ni siquiera hemos empezado a volar.- se rió la azafata.-Pero no temas. Vuestro gatito está perfectamente. Viajará cómodo, no temas-

Poco después despegaron. Ya era hora de volver a casa.

lunes, 20 de agosto de 2012

43- Una pesadilla, un misterio, un gato... y un girasol que es la clave

A la mañana siguiente, domingo, Aly dormía, enzarzada en terribles pesadillas. En sus sueños, una persona a la cuál no podía ver debido a la oscuridad la perseguía con una maceta en las manos. Le pisaba los talones, y justo cuándo alzó las manos para tirarle la maceta a la cabeza, Aly cayó por un precipicio oscuro y sin fin, gritando a pleno pulmón.
Abrió sus ojos y se levantó gritando. Al cerrar la boca, retomó su respiración acelerada y un sudor frío le bañaba la espalda y caía por su frente. La puerta del dormitorio se abrió con un golpe seco y entraron sus
cinco amigos en posición de guerra. Zayn y Harry iban armados con cuchillos.

-¡¿Qué ocurre?!-preguntó Liam.-Aly, ¿estás bien?-

-¡Qué susto me habéis dado!- exclamó Aly echándose a reír, aunque sus manos aún temblaban.-Sí, tranquilos. Ha sido una pesadilla.-

-¡Has gritado! ¡Sonabas muy asustada!- se preocupó Niall.

-Sí, pero tranquilos, estoy bien...- dijo Aly levantándose de la cama. Estaba algo mareada debido al miedo y se tambaleaba de un lado a otro. Sacudió la cabeza y respiró hondo.

-¿Te quejas de que te hemos asustado? ¡Eres tú la que nos ha asustado a nosotros! ¡Por un momento hemos pensado que había entrado alguien por la ventana y te había cortado un brazo!- vociferó Harry.

-Si hubiera sido así, el intruso ya estaría K.O en el suelo. Conociendo a Aly... No me sorprendería.- bromeó Louis.

-Ahora en serio, qué sustaco nos has dado...- dijo Zayn cerrando los ojos en busca de compostura.

-Lo siento, tuve una pesadilla, no pude evitar asustarme.- se excusó la preciosa rubia.-Y por cierto, ¿qué hacéis Harry y tú con ésos cuchillos?-

-Te he dicho que pensábamos que alguien te había atacado, decidimos coger algo afilado por si acaso era así. Tienes que revisar tu capacidad auditiva.- fanfarroneó Harry.

-Sí, te voy a revisar a ti la cara de lelo que pones al mirar a las chicas irlandesas. Bueno, y aunque no las mires, también.- bromeó Aly alborotándole los rizos a Harry.

-¡YO NO TENGO CARA DE LELO!- se rebotó Harry.

-Eh, eh, frena, frena...- dijo Zayn agarrando a Harry de un brazo, ya que éste iba a aporrear a Aly con lo primero que pillase.

-Me gusta ver cómo te enfadas.- rió Aly, sacándole la lengua a Harry.

-Dinos, Aly, ¿qué soñabas?- preguntó Louis, acercándose a su amiga.

-Prefiero no hablar de ello, siento escalofríos.-

-¡Desembucha o adiós a tu peinado!- vociferó Louis alborotándole la melena rubia. Aly le abofeteó los brazos y se rindió.

-¡Vale, vale, vale! ¡Vale!- rió.-Os lo diré, pero Louis, aléjate de mi pelo.-

Éste le guiñó uno de sus bonitos ojos azules a Aly y ésta suspiró.

-Lo que he soñado ha tenido mucho que ver con lo ocurrido anteayer, cuándo cayó una maceta de una terraza. Bien sabéis que si no me hubiera apartado, ahora mismo no estaría aquí.-

Sus amigos se estremecieron recordando que casi podrían haber perdido a su amiga.

-Pues he soñado que alguien me perseguía. Alguien a quién no podía ver. Sólo veía que tenía una maceta en las manos, y cuándo me la tiró a la cabeza, caí por un barranco oscuro y... Me desperté.-

-¡Aly hace paracaidismo sin paracaídas en sus sueños...!- vociferó Harry de broma, guiñando uno de sus ojos verdes.

-¡No te burles!- se molestó Niall.-Las pesadillas pueden ser muy angustiosas, especialmente si parecen de verdad...-

-Exacto.- Aly le dió la razón al irlandés.

-Hola.- dijo Niall con voz atontada mientras sonreía y miraba a Aly con ojos brillantes y se ponía rojo.

Los otros cuatro chicos le miraron, perplejos.

-Llevamos aquí cinco minutos, ¿y le dices hola ahora?- preguntó Liam sarcásticamente.

-Ejejeje...- Niall parecía ausente. Atontado, más bien. Su sonrisa embobada le otorgaba un aspecto cómico pero a la vez, adorable, aderezado con sus mejillas rojas.

-Vale.- farfulló Louis. Miró a Aly.-Creo que el motivo de ésa pesadilla es que... Deberíamos averiguar quién te tiró la maceta.-

-¿Y me quieres decir, genio, cómo lo hacemos?- espetó Harry.

-Mirad, da igual.- suspiró Aly cansadamente.-No quiero meter el dedo en la yaga, paso de volver a meterme en líos. Será mejor que hagamos cómo si éso de la maceta nunca hubiera ocurrido.-

-¿Cómo que no?- protestó Zayn.-¡Aly! ¡Que podrías haberte muerto!-

-Sí, pero... No ha pasado. Estoy aquí, sana y salva. ¿No?- sonrió Aly.-Ésta vez paso de querer investigar. No quiero saber quién hizo éso, de hecho me voy a limitar a pensar que se cayó por accidente y punto. Recordad que llovió aquí poco antes de nuestra llegada. Los balcones estaban resbaladizos. La maceta podría haberse caído, simplemente.-

-Pero, ¿y la sombra que vió Liam?- presionó Louis, preocupado por su amiga.

-Si alguien me tiró la maceta, no quiero saber quién. Ya está, ya ha pasado, no quiero estar durante mi primera visita a Irlanda pensando en ésas cosas. Zanjemos el tema y punto.- insistió Aly.

Los cinco amigos se miraron estupefactos.

-Cómo desees.- zanjó Louis, encogiéndose de hombros.

Aly suspiró.

-Chicos...- dijo acercándose a sus amigos.-Yo os agradezco de verdad que os preocupéis por mí, sóis mis amigos y nos queremos mucho y tal, yo también me asusté en su momento pensando que si no me hubiera apartado se me habría abierto la cabeza, pero os ruego que no os comáis la cabeza. Éso ya pasó.-

-Vale.- Louis alzó un pulgar.-Oíd... ¡¿quién quiere venirse a los lagos del pueblo?!- exclamó.

-¡Yo, yo, yo!- vociferó Harry dando botes y levantando su mano derecha.

-He estado viendo fotos de los campos que hay aquí y hay unos estanques preciosos.- especificó Louis.

-¡En marcha! Terminemos de desayunar y vayamos.- dijo Liam, mientras Zayn y Harry salían de la habitación.

Zayn aún no había bajado el primer escalón, y Harry ya los había bajado todos.
Louis empezó a bajarlos en tono sereno.

-Ve preparándote, Aly.- le dijo.

Liam le alborotó el pelo a su amiga.

-Tranquila.- comentó.-Verás cómo ésas pesadillas desaparecen pronto.-

Y bajó los escalones. Mientras tanto, Niall no apartaba a vista de Aly, que sonrió al ver cómo sus amigos bajaban escaleras abajo.

-Son un puro nervio...- rió, mordiéndose el labio inferior.-¿Tú no bajas?-

-Sí, sí...- espetó Niall, cómo si se espabilara de golpe.-Te... Te esperamos abajo.-

Aly se vistió y bajó corriendo, cogió una galleta y la sostuvo entre los labios mientras sus amigos salían de la casa y ella los perseguía rápidamente. Era adorable y muy graciosa, éso pensaban todos sobre ella. Tras mucho caminar, llegaron a preciosas reservas de estanques que había en la ciudad, paseando sobre puentes de madera que cruzaban los grandes lagos.

-¡Eh, eh! ¡Una tienda de dulces!- bramó Harry.-¡Entraré a comprar cosas para hacer pasteles luego!-

-Te acompaño.- dijo Zayn.-Así te controlo, que si no, compras la tienda entera...-

Louis, Liam, Niall y Aly siguieron paseando entre los amplios lagos y los bonitos puentes. Una hora después Aly se sentó sobre la barandilla de un puente de madera, cansada.
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-Llevamos mucho tiempo paseando por aquí.- murmuró, dándole vueltas a una de sus mangas de la camiseta gris de manga larga que llevaba.-¿No podemos descansar un poco?-

-Éstos lugares son geniales, sigamos paseando.- dijo Liam.

-Uf, pero ¿éste sitio no se acaba nunca o qué?- se quejó Aly, sin levantarse.

-Más o menos.- bromeó Louis.

-Por favor, hagamos un descanso aunque sea pequeñito...- Aly se colocó las manos sobre la barbilla y sonrió todo lo adorablemente que pudo, mientras entrecerraba los ojos, aplastando a Louis entre sus pestañas.

-No.- repuso éste.

-Por favor...-

-Levántate.- rió Liam. Pero Aly seguía sentada sobre la barandilla de madera del puente.

-Por favor...-

-¡¿Sueles hacer éso a menudo?!- exclamó Louis, haciendo reír a Liam y a Niall.

-Sí. Funciona con casi todos.- repuso ella.

-Pues conmigo no.- Louis tiró de ella hacia arriba.-No te sientes. ¡Paseemos!- le ordenó.

Aly le propinó un suave puñetazo en el hombro.

-Ya no eres mi amigo, ea.- dijo con fingido enfado.

Louis se rió y la agarró de brazo, tirando de ella hacia el camino que estaban recorriendo Liam y Niall.

-¡Un descansito! ¡Por favor!- insistió Aly.

-No.- espetó Louis.

-¡Por favor!-

-No.-

-¡Por favor!-

-¡No!-

-Callaos ya.- dijo Liam con el tono más calmado que tenía.-Estáis espantando a los animalitos.- se encontraba agachado enfrente de un árbol con la mano derecha extendida hacia delante, y frotaba su dedo índice con el pulgar.

-¿A quién intentas atraer?- preguntó Niall, acercándose a Liam.

-Hay un gato pelirrojo detrás del árbol. Le veo la cola.- respondió su amigo.

Niall se asomó y distinguió una pequeña colita naranja detrás del tronco.

-Psbsbsbsbsbs...- siseó Liam, tratando de llamarle la atención al gatito.

Louis y Aly, por su parte, se pararon y empezaron a discutir.

-¡¿Tanto cuesta tomarse un descanso?! ¡Sólo quería estar sentada en el puente cinco minutos, nada más!-

-¡Aly, eres una vaga!-

-¡Dime algo que no sepa!-

-¡Aly! ¡Louis! ¡Callad!- exclamó Liam, ya un poco harto.

Los dos cerraron la boca y se cruzaron de brazos, dirigiéndose miradas asesinas y sacándose la lengua.

-Y yo creyendo que Harry era el más crío del grupo...- espetó ella.

-¡Qué pares! ¿No ves que yo estoy callado?- se enfadó Louis.-Además, Harry ES el más crío del grupo.-

-¡Pues tú le pisas los talones!- protestó Aly.

-Qué sí, qué vale, ahora calla o Liam se va a enfadar.- resopló Louis.

-No es por Liam.- dijo Niall.-Es por el gato que ha encontrado y que trata de atraer.-

-¿Un gatito?- exclamó Aly, poniendo voz dulce de repente.

-Sí.- murmuró Liam, que seguía agachado frente al minino.

-¡Ay, qué mono! Cómo Fluffy, la mascota de Colette...- sonrió la joven.

-Psbsbsbsbs...- volvió a sisear Liam.

El minino, percatándose del sonido, asomó la cabeza y miró a Liam. A todos los gatos les gusta ése sonido, así que el animalito salió de detrás del árbol y se acercó lentamente a Liam, tambaleándose sobre sus patitas peludas.

-¡Qué cosita más adorable!- exclamó Aly.

El gatito tenía el pelaje de un tono naranja claro y los ojos verdosos. Parecía ser muy pequeño, debía de tener cómo dos meses de vida.

-Si conseguimos llevárnoslo, veréis la alegría que se lleva Harry...- sonrió Niall, recordando que a Harry le encantan los gato.

-Esperad, ¿pensáis recogerlo?- preguntó Louis.

-Claro, no podemos dejarlo aquí.- dijo Liam.

El gatito se acercó a él y Liam lo acarició. El felino se dejaba acariciar, es más, parecía que le encantaba que lo acariciasen. Ronroneó mientras Liam lo acariciaba y cerró los ojos.

-Es muy dócil.- dijo Liam.

-¡Qué mono que es!- exclamó Louis.-Me adelanto, si no os importa. Niall, me voy para tu casa, trataré de no decirle a Harry nada de ésto para que se lleve una sorpresa.-

Niall la alzó el pulgar y Louis se fue.

Mientras tanto, Liam cogió con delicadeza al gatito.

-Éso es.- dijo, con voz suave.-Eres un gato muy bueno y muy bonito...-

-¡DÉJAME COGERLO!- vociferaron Niall y Aly al mismo tiempo, mientras se abalanzaban sobre Liam y trataban de agarrar al gatito.

-¡Alto, alto!- les dijo Liam parándolos con una mano, mientras sostenía al gato con la otra.-¡Que le asustáis!-

Niall y Aly se miraron y soltaron una risita.

-¿Es macho o hembra?- preguntó Niall.

-Macho.- contestó Liam, tras examinar al gatito.

-¿Cómo lo podemos llamar?- preguntó Aly.

-Eh, no podemos encariñarnos con él. Tendremos que llevarlo a algún centro de acogida de animales para que le busquen un dueño. ¿Y si tiene dueño y se ha perdido?- dijo Liam, entregándole el gatito a Aly.

-No creo.- dijo ésta, acariciando al gatito que descansaba entre sus brazos.-Para empezar, no tiene collar.-

-Es cierto, y además, si vamos a mi casa imaginad lo contento que se pondrá Harry. Podemos tener al animalillo ahí aunque sea un rato.- puntualizó Niall.

-Está bien.- se resignó Liam.-Antes que nada, voy a llevarlo a algún lugar a ver si pueden decirme si tiene dueño o no. Cuándo salga de allí lo llevaré a tu casa, Niall.- recogió al gatito de los brazos de Aly.

-Vale. Hasta luego, Li.- se despidió Niall.-Y hasta luego, cosita.- acarició al gato.

Liam se fue con el precioso animalito en brazos.

-Bueeeeeno...- suspiró Aly.-¿Seguimos paseando?-

-Claro, claro...- asintió el rubio.

Ambos caminaron un par de minutos en silencio.

-¿Sabes?- preguntó Niall.-Llevaba mucho tiempo sin venir a Irlanda, mi país. Pero ahora que estoy aquí, y contigo de visita... Veo que mi ciudad está más bonita que nunca.-

Aly se sonrojó, pero no hizo ningún movimiento, salvo seguir caminando.

-Dicen que da igual el lugar en el que estés...- Niall tragó saliva.-Sino que lo importante es con quién estés.-

-Oye, ésa ardilla parece estar drogada.- dijo Aly, tratando de cambiar de tema, mientras señalaba una ardilla que andaba con la cola erizada y los brazos estirados hacia adelante, cómo un zombi.

Niall y Aly, quietos, la observaron pasar por delante de ellos y luego se miraron y se rieron.

-¡Sí, parecía un zombi!- exclamó Niall.

-¡¿Qué le dan de comer a las ardillas por aquí?!- dijo Aly, carcajeándose.

Al terminar de reír, ambos suspiraron.

-Afú.- dijo Aly, apartándose el flequillo de la cara con un soplido.-Bueno, y ahora, ¿a dónde vamos?-

-Podemos ir a tomar algo...- Niall se cortó a sí mismo y suspiró.-Aly, ¿por qué te empeñas en querer olvidar el asunto de la maceta que cayó de una terraza? Podrías haber muerto si te llega a aterrizar en la cabeza.-

-Niall, no me saques el tema...- espetó ella.-Quiero pensar que se cayó de la terraza y olvidarlo.-

-¡Pero si no te hubieses llegado a apartar...!-

-...Tendría la cabeza abierta cómo un melón, lo sé.- se rió Aly.-Ésa expresión me la dijo Harry. Pero da igual. Estoy viva y éso es lo que importa. Olvidémonos del asunto.-

Niall resopló resignado, y en ése momento sonó su teléfono móvil.

-Tengo un mensaje.- dijo.-Es de Liam. Me pide que vaya a comprar un bol para animales y comida para gatos.-

-Ah, entonces...-

-Ya voy yo, no te preocupes.- comentó Niall guardándose el móvil.-Tú vete para mi casa si quieres.-

-Está bien, así de paso ayudo a los chicos a organizar la compra... Harry y Zayn habrán comprado un montón de cosas en la tienda.-

-Ten mucho cuidado, ¿vale, Aly?- dijo Niall, ésta vez muy serio.

-S-sí, ¿por qué?-

-Es la primera vez que vas sola por aquí, por calles largas, sin contar éso de ayer cuándo nos esperaste a los chicos y a mí en el parque. Ve con cuidado, no quiero que te pase nada.-

Aly sonrió y besó la mejilla de Niall.

-Tranquilo.-

Se alejó rápidamente, empujada por la felicidad.

Caminó tranquilamente durante media hora por la ciudad de Mullingar, admirando los edificios y la variedad de árboles, hasta que poco después llegó a casa de Niall. Entró y caminó hacia la cocina para coger un vaso de agua, cuándo se encontró allí a Louis y a Harry con unos graciosos sombreros de chefs, mezclando ingredientes para cocinar.

-Chicos, ¿que hacéis?- preguntó Aly riendo.

-Cocinando. Es obvio.- masculló Harry.

-Ya, pero... ¿Y ésos gorritos?-

-Los hemos encontrado dentro de un mueble.- comentó Louis cogiendo otro gorro.-Toma, ponte uno.-

Colocó el gorro en la cabeza de Aly y ésta se rió.

-¡Ayúdanos a hacer el pastel!- exclamó Louis.

-Venga, vale...-

Cuándo Aly se dirigió a un mueble para sacar el azúcar, se fijó en algo que había detrás de una de las ventanas de la cocina. Dos ojos marrones se veían en la parte inferior de la ventana, bajo un cabello castaño claro. Aly se acercó a la ventana y la abrió.

-¿Quién anda ahí?- preguntó.

-Aly, ¿con quién hablas?- se burló Harry.

-Había alguien espiándonos por la ventana.- dijo ella muy seria. Decidida, dió un salto a través de la ventana y aterrizó en el césped de pie, mirando alrededor.

-¿Qué haces?- preguntó Louis asomándose a la ventana y poniendo una de sus manos en el hombro de Aly.-¿No puedes salir por la puerta?-

Aly, haciendo caso omiso, revisó los setos que había pegados a las paredes exteriores de la casa. Vió algo moverse entre uno de los setos y se lanzó hacia allí, cogiendo la muñeca de alguien.

-¡Chicos, salid!- vociferó ella.

En pocos segundos, Harry y Louis atravesaron la puerta, y éste último llamó a Zayn, que se peinaba en su habitación el segundo piso, haciendo que éste también bajara.

Aly tiró del brazo del intruso para sacarlo del seto, ayudada por Zayn que también agarró el brazo de la persona y tiró con fuerza. Del seto salió un chico de ojos marrones y cabello castaño claro, casi pelirrojo, que tenía un aspecto asustado y nervioso.

-¿Quién eres?- preguntó Aly.

El muchacho trató de huir, pero Aly lo agarró de un brazo.

-Te he dicho: ¡¿quién eres?!- exclamó.-¿Y por qué nos espiabas?-

En ésos momentos llegaron Niall y Liam. Liam llevaba una bolsa para animales colgada del brazo en el que dentro dormía el gatito al que habían encontrado antes. Ellos dos se reunieron con sus amigos.

-¿Qué ocurre?- preguntó Niall.

-Éste chico nos estaba espiando.- dijo Aly, sin soltar el brazo del chico.

-¿Sí? ¿Quién eres?- preguntó Liam.

Zayn movió sus orificios nasales.

-Qué raro...- dijo.-Huele... a girasol.-

-¿A girasol?- preguntó Louis.

-A girasol.- asintió Zayn.

-¡Dejadme marchar!- vociferó el chico, con una voz estridente, pero Aly no le soltaba el brazo y Zayn se apresuró a cogerle el otro brazo.

-¡Ahora huele a girasol con más fuerza!- puntualizó éste.-Mi nariz no me engaña.-

-Sí... Yo también noto el aroma a girasol.- dijo Aly.

-¡Un momento!- Zayn encajó las piezas que se iban formando en su mente.-¡Recuerdo haber visto un girasol hace un par de días...!-

-Yo también...- dijo Harry.

-Y el girasol estaba...- Zayn miró al intruso.-¡En la maceta que cayó de una terraza y que casi mata a Aly!-

Los otros cuatro chicos se sobresaltaron y rebobinaron las cintas de sus mentes: sí, era cierto, en la maceta que cayó, había un girasol plantado, que se quedó aplastado entre la terracota de la maceta al estrellarse ésta contra el suelo. El chico miró a izquierda y derecha.

-¿Ma-maceta? ¿De qué habláis?-

-Hace dos días, cuándo llegamos aquí, una maceta cayó de una terraza, y por poco le abre la cabeza a nuestra amiga si ésta no se hubiera apartado...- dijo Zayn, clavando su mirada en los ojos marrones del chico.-Y recuerdo que vi en el suelo un girasol que había estado plantado en la maceta.-

Aly asintió severamente.

El joven se removió, nervioso.

-Pero, pero, ¿por qué me lo decís a mí?-

-¡Hueles a girasol! ¡Y nos estabas espiando!- exclamó Aly.

Al comprender que no podía escapar, el chico rompió en sollozos.

-¡Vale, vale, vale! ¡No me hagáis daño, por favor! ¡Hablaré!- se frotó la frente sudada con una de sus manos.-Yo estoy en el último curso de Blue Moon High, el instituto de Nueva York al que también acudís vosotros... Cuándo la joven Corinder von Connor fue al instituto por última vez a firmar unos papeleos...-

-¿El día en el que por poco envenena a Fluffy, la gata de su hermana?- preguntó Aly.

-¡Sí, ése mismo día...! En el que el profesor agente Daren se la llevó... Ése mismo día ella me paró en un pasillo del instituto nada más entrar y me dió tu nombre. Me pidió que te vigilara en la cafetería aquél día y así lo hice, me senté cerca de ti y de tus dos amigas en la cafetería... Ése día fue cuándo él- señaló a Niall- fue a pedirte que te vinieras aquí, a Irlanda, y yo escuché que le decías que sí. Se lo conté a Corinder, y me obligó a que viniera hasta aquí y tratara de... de... de hacerte daño. Tomé el mismo avión en el que íbais vosotros y os estuve vigilando todo el tiempo. Me adelanté y llegué hasta la casa de mi única abuela, que vive aquí, y esperé a que pasárais por debajo de la terraza para... para...-

-¡Tú!- exclamó Niall, furioso.-¡Tú tiraste la maceta encima de Aly!-

-¡Sí!- el muchacho estaba muy nervioso y lloraba.-¡Ya os he contado lo que hice, no me hagáis daño!-

Liam se sacó el móvil del bolsillo y activó la grabadora.

-¿Así que dices que tú le tiraste la maceta a Aly y que nos estuviste vigilando desde que Niall le pidió a Aly que se viniera a Irlanda con nosotros?- preguntó.

-¡Sí, lo reconozco, fui el culpable de ello, fui el culpable de lo de la maceta, pero Corinder me amenazó, me pidió a la fuerza que lo hiciera, que os siguiera hasta Irlanda y que tratara de dañar a Aly!- sollozó el chico.

Liam apagó la grabadora de su móvil. Ya tenían pruebas contra Corinne.

-Escúchame bien.- dijo Zayn.-Vamos a dejarte marchar cómo si ésto no hubiera ocurrido, pero que ni se te ocurra por la cabeza volver a intentar hacerle daño a Aly o a cualquiera de nosotros. Haz cómo si Corinder nunca te hubiera mandado nada, déjanos en paz y guardaremos tu secreto.-

-He grabado con mi móvil lo último que has dicho...- dijo Liam.-Y se lo enseñaremos a la policía para tener pruebas contra Corinder. Pero no diremos quién nos ha dado ésa información. No te mencionaremos.-

-¿Ah, no?- preguntó el muchacho, dejando de llorar.

-No. Porque Corinder es una víbora. Porque si ella te amenazó, tu no tienes la culpa. Ahora haz cómo si ésto no hubiera ocurrido, ya nos encargaremos de Corinder poniéndole la grabación, pero tú no te verás metido en ésto. Simplemente diremos que obligó a alguien a que dañara a Aly, no te mencionaremos en ningún momento. Pero déjanos en paz.-

-¡Sí, sí, claro! ¡Gracias...!- exclamó el chico.-¡Os dejaré en paz! ¡Pero por favor, que Corinder no me...!-

-No te preocupes.- lo calmó Louis con voz severa.-Una vez que le enseñemos la grabación de sonido a la policía la arrestarán ya de una vez, ésta será la gota que colme el vaso.-

-¡Gracias, un millón de gracias...!-

-Ahora, fuera de nuestra vista.- dijo Aly.

El chico asintió y se fue corriendo.

Los otros séis suspiraron.

-En fin.- dijo Aly.-Misterio resuelto.-

-Tendremos que enseñarle a la policía la grabación de voz que he hecho.- comentó Liam.

-Sí, pero éso hagámoslo una vez que estemos en Nueva York.- Aly se acercó a sus amigos.

-Bueno...- Liam decidió alegrar el tenso ambiente.-Harry, mira lo que nos hemos encontrado en los parques.-

Abrió la bolsa que llevaba colgada del brazo y sacó de dentro al pequeño minino, que despertó.

-¡¡¡Un gatito...!!!- los ojos de Harry brillaron de pura alegría y todos los demás se rieron.

viernes, 10 de agosto de 2012

42- ¡Al cine se ha dicho!

La merienda con Holly se hizo interminablemente larga. Ésta no paraba de hablar con Niall, haciéndose la inocente, cómo si nunca le hubiera ofendido. Los otros cuatro chicos y Aly comían con expresión seria, y Niall, aunque tampoco estaba muy entusiasmado con la visita de Holly, pasaba de guardarle rencor y procuraba sonreír educadamente mientras Holly le hablaba. Zayn y Aly eran los que más molestos estaban. Zayn porque le guardaba mucho rencor a Holly después de haberlos ofendidos en el pasado, y Aly por los celos. Se la comían los celos. Y además, por la forma de hablarle que tuvo Holly antes. Ésa chica era, sin lugar a dudas, borde.

<<No, si Niall tiene el gusto para escoger chicas en el cul...>>

-¡Atención!- una exclamación de Holly interrumpió los pensamientos de Aly.

Los otros séis miraron a Holly, que se levantó de su silla y agarró su vaso de zumo de naranja.

-Quiero brindar por ésta fantástica reconciliación. Estoy muy feliz de que me hayáis perdonado.- dijo.

-Sí... Claro...- masculló Zayn en voz baja, de modo que sólo Aly lo pudo oír.

-Sólo quería recordaros una vez más lo fantásticos que sóis.- prosiguió Holly.-Y que os agradezco de corazón que me hayáis invitado a merendar y que me hayáis perdonado.-

Tras el breve discurso, Holly se sentó.

-Cof, cof, cof... Cuentista, cof, cof, cof...- susurró Zayn, tosiendo para disimular un poco.

-¿Estás bien, Zayn?- preguntó Louis.

-Sí, sí...- éste se golpeó el pecho con el puño.-Sólo tengo un poco de tos.- agarró su vaso de agua y bebió. Aly y él intercambiaron una corta mirada, aguantándose la risa, ya que Aly estaba sentada a su lado y había oído lo de "cuentista."

El móvil de Holly sonó.

-Oh, vaya...- musitó con un aire serio.-Es mi novio.- abrió los ojos de par en par.-¡Ah, es mi novio! He quedado con él en cinco minutos para ir de compras... ¡Lo siento, debo irme ya!-

-No lo sientas...- musitó Zayn muy bajito, de nuevo haciendo que Aly hiciera esfuerzos sobrehumanos para reprimir la risa.

-Hasta pronto.- dijo Niall acompañando a Holly a la puerta y cerrándola una vez que ésta salió.

-¡Hasta nunca, espero!- dijo Zayn, ésta vez en voz alta.

Aly ya no podía más y estalló en carcajadas junto a Zayn. Éste la rodeó con el brazo y se rieron juntos con fuerza, Aly golpeaba la mesa con el puño y todo.

-¿Qué os pasa?- se sobresaltó Liam.

-Que Holly no nos cae bien.- dijo Zayn encogiéndose de hombros. Su mano se deslizó desde el hombro de Aly hasta su cabeza y le alborotó la melena rubia.

-¡Zayn! ¡Mi pelo! ¡Para!- rió Aly abofeteando el brazo de Zayn mientras éste la despeinaba.

Zayn retiró la mano y se observó los dedos, visiblemente blancos. Aly aún tenía harina en el cabello.

-Todavía tienes harina.- Zayn sacudió la palma de su mano delante del rostro de Aly.-Mira cómo se me han puesto los dedos.-

-Cierto, tengo que darme una ducha...- dijo Aly acariciándose un mechón de pelo.

-Ah, Niall, se me olvidaba.- dijo Louis sacándose algo de un bolsillo.-Cuándo salimos a comprar las cosas para hacer el pastel, me metí en una farmacia y te compré éstas pastillas. Con ésto estarás mejor. La mujr de la farmacia piensa lo mismo que yo, que estás así por la humedad que hubo anoche en el bosque.-

Niall cogió las pastillas de la mano de su amigo.

-Cómo estuvo toda la tarde lloviendo, en el bosque había una gran humedad, y se ve que a ti te caló.- bromeó Louis.

-Gracias por el detalle.- dijo Niall dándole una palmada en el hombro a su amigo.

-Bueno, ahora que ya tenemos lo necesario para que Niall esté bien, ¿y si hoy nos vamos al cine?- exclamó Harry levantándose de su silla de un brinco.

-¡Seguro que hay pelis buenas!- masculló Liam, sonriendo ampliamente ante la idea de su amigo.

-Nunca he estado en ningún cine de Irlanda, está bien.- asintió Louis.

-¡Guay!- dijo Zayn levantándose de su silla.-Miraré la cartelera con mi móvil y podremos ir a ver alguna peli chachi.-

Aly subió arriba para ducharse y cambiarse de ropa, mientras que Niall se metió en otro baño de la casa para hacer lo mismo. Veinte minutos después todos estaban listos para ir al cine. Los séis se pusieron a caminar en dirección al cine cuándo Niall dijo:

-Delante del cine hay un parque. Es muy bonito, si queréis podemos hacer tiempo allí mientras falta tiempo para que echen la película.-

-¿Qué peli vamos a ver?- preguntó Louis.

-Una de drama.- respondió Zayn.-Lluvia de lágrimas.-

-¿Pelis ñoñas de ésas para llorar?- espetó Aly.

-Sep.- asintió Zayn.

-¿Por qué no vemos una buena peli de terror?- preguntó la rubia, aferrándose al brazo de Louis. Éste asintió en señal de acuerdo.

-Hoy no echan ninguna de ésas.- repuso Zayn.-He mirado la cartelera.-

-Vale, vayamos a por las entradas.- intervino Liam.-Aly, si quieres puedes ocuparte tú de los aperitivos. Con un paquete de palomitas bastará.-

-Chachi.- Aly levantó el dedo pulgar.

Aly y los chicos entraron en el cine y se separaron. Ellos fueron a por las entradas mientras que Aly fue a la zona del cine dónde vendían las palomitas. Compró un paquete y recibió un mensaje de Louis:
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De: Louis. Para: Aly. Hora: 17:30
Mensaje: la peli empieza en veinte minutos. nos reunimos en el parque d enfrente para hacer tiempo.

Aly salió del cine con el paquete de palomitas en la mano y se sentó en un banco para esperar a que llegaran sus amigos. Las palomitas olían de maravilla, así que Aly abrió el paquete e inconscientemente se comió un par. Continuó zampándose las palomitas hasta que pocos segundos después llegaron sus cinco amigos, pillándola mientras se echaba otras dos palomitas en al boca.

-¡Aly! ¿Qué haces?- la reprimió Louis.

-Esque las palomitas huelen muy bien...- se excusó Aly sonriéndole pícaramente a su amigo, mientras se comía otra palomita.

-¡Cuándo empiece la peli nos habremos quedado sin palomitas por tu culpa!- bramó Harry alborotándole el cabello a Aly.

Ésta se tragó otra palomita y empujó a Harry con una mano.

-Se compra otro paquete, idiota.- rió.

-Niñata.- fanfarroneó Harry en respuesta.

-Bueno, aún queda un rato para que empiece la peli, así que quedémonos por aquí, que luego echan los anuncios y todo y la peli empieza más tarde de lo que debería, por los anuncios.- comentó Liam.

Los séis dieron vueltas por el bonito parque, Louis y Liam fueron a hablar con unas fans que tenían por allí mientras Zayn y Harry fotografiaban algunas ardillitas que paseaban por el parque en busca de bellotas. Harry intentaba acariciarlas, pero éstas huían en respuesta.

-¡Jum! ¡¿Qué ardilla no querría ser acariciada por el mismísimo Harry Styles?!- fanfarroneó, enfadado.

Mientras, Niall y Aly paseaban juntos por los preciosos caminillos del parque. Aly inclinaba su bolsa de palomitas sobre su cabeza, comiéndose así todas las palomitas a lo bruto. Niall la miraba mientras se aguantaba la risa. Pasó por allí una paloma, que caminaba picoteando el suelo en busca de comida, y Aly le lanzó la última palomita que quedaba en el paquete. La paloma la agarró con el pico y la devoró gustosamente.

-Una paloma comiendo palomitas.- comentó Aly.-¿Éso es canibalismo?-

Niall se rió alegremente. Le encantaba el sentido del humor de Aly.

-A lo mejor.- respondió, una vez que había parado de reír.

-En ése caso, he creado una abominación.- sonrió Aly.

Durante unos segundos, caminaron en silencio.

-Oye, antes te he notado muy seria cuándo merendábamos con Holly...- dijo Niall.

-¿Yo? Qué va. Sólo fue porque se quejó de que yo le había tirado harina cuándo fue Harry que me dió un manotazo en la espalda y se me cayó la harina del pelo.-

-Holly es muy rara.- suspiró Niall.

-Y entonces, ¿por qué salías con ella?-

-¿Por qué quieres saberlo?-

-¿Acaso no puedo saber cómo piensan mis amigos?-

-¿Crees que somos amigos?-

Aly se ruborizó.

-Bu-bueno, ésto... Nos lle-llevamos bien y-y nos queremos mucho, éso hacen los amigos... Y-yo... Te c-considero una gran persona y...- Aly se giró de golpe.-¡Y éso no viene al caso! Te he preguntado por qué estabas enamorado de Holly si es así de rara, no me cambies de tema...-

-Tú también eres rara.- murmuró Niall, mientras seguía avanzando. Aly se quedó detenida, mirando cómo se alejaba. Corrió para alcanzarlo.

-Me refiero...- dijo.-A qué no entiendo por qué salías con ella si resulta ser una falsa.-

-Por que no lo sabía. Todos dicen que soy el más inocente del grupo.- sonrió Niall.

-Y también el más tierno.-

Niall miró a Aly de reojo, mientras sus labios se elevaban en una pequeña sonrisa.

-Te agradezco el piropo.-

-No es un piropo.- dijo Aly.-Es una verdad.-

Niall la cogió de la mano para detenerla. La miró a los ojos y se acercó lentamente a ella, luego la besó en los labios con suavidad. El cosquilleo que sintió Aly en los labios y en el estómago era indescriptible. No era la primera vez que se besaban, pero el cosquilleo que notaban ambos parecía el mismo que notaron la primera vez que se besaron, cuándo Niall estaba medio inconsciente tras una paliza y fue Aly la que lo besó. Ése cosquilleo había permanecido en sus barrigas cada vez que se besaban, aunque no fuera la primera. Y en ésta ocasión, también. Los labios de ambos se separaron y Niall se apartó de Aly. Ésta se ruborizó. Quiso hablar pero otra voz habló en su lugar:

-¡Chicos! ¡Ya va a empezar la peli!- la voz era de Louis, él y los otros tres chicos llegaban por el caminillo que Niall y Aly habían recorrido en el parque.

Niall y Aly asintieron con la cabeza, algo sonrojados, y caminaron hacia el cine.

Una vez en el interior del cine, los séis amigos entraron en la correspondiente sala, en la que había bastante gente, se sentaron en sus respectivos sillones, y pocos minutos después empezó a proyectarse la película. Harry, Liam y Zayn compartían un bol de palomitas muy grande, y Niall, Louis y Aly, otro, también grande. La película Lluvia de lágrimas, al ser de drama, estaba plagada de momentos tristes que provocaban impotencia en todos los espectadores de la sala.
A Louis, a Aly y a Liam no parecía afectarles la dureza de la película. Harry, Niall y Zayn, por el contrario, estaban llorando desconsoladamente a la mitad de la película.

-Tío, no llores, sólo es una peli.- decía Liam, tratando inútilmente de consolar a Zayn.

Harry y Niall también habían escuchado las palabras que Liam le había dicho a Zayn, que era sólo una película, pero aún así ellos dos también seguían llorando, al igual que muchos otros espectadores que había en la sala de cine.

-¡¿Por qué no lloráis?!- preguntó Niall secándose las lágrimas, mientras miraba a Louis, a Aly, y a Liam. Éstos, en respuesta, se encogieron de hombros y sonrieron.

La película duró una hora y media, y Harry, Niall y Zayn estuvieron llorando con las escenas tristes hasta que la película se acabó. Cuándo los séis salieron del cine, Louis, Liam y Aly salieron tranquilamente, y tras ellos, salieron Harry, Niall y Zayn, los tres abrazados, con los ojos hinchados y enrojecidos.

-¿Esque vosotros no tenéis sentimientos? ¿Por qué no habéis llorado?- sollozó Harry, sacándose del bolsillo de su pantalón un pañuelo de papel y sonándose la nariz.

-Es una película.- dijo Louis.

-Yo lloré con el final de DragonHeart cuándo era pequeña.- comentó Aly con voz inocente mientras miraba a Louis y a Liam. Éstos se rieron.

-Vayamos a tomar algo.- propuso Liam.-Éstos tres- señaló detrás de él; Niall, Harry y Zayn aún estaban entristecidos.-...Necesitan tomar algo dulce para reanimarse.-

Aly asintió, de acuerdo con la idea de Liam, y los séis se dirigieron a algún bar dispuestos a tomar batidos de chocolate.
Una vez de vuelta a casa de Niall, Aly se dejó caer en uno de los sofás.

-Éste día de cine ha sido fantástico.- dijo.

-No tanto para mí.- Harry volvió a sonarse la nariz.-En una hora y media he llorado más que en toda mi vida.-

-Qué gran película...- murmuró Zayn, mientras los ojos se le humedecían.

-Tíos, sóis muy blandengues. Es sólo una película. Sólo. Una. Película.- dijo Louis muy despacio.

-Exacto.- asintieron Liam y Aly. Luego se miraron y se rieron por haber dicho lo mismo y al mismo tiempo.

-Pero esque era muy triste...- renegó Zayn.

-Fuiste tú el que dijo de ir a ver una peli de drama.- repuso Aly, acercándose a Zayn.

-Es verdad.- dijo Niall frotándose los ojos.-¡La culpa es tuya, Zayn! Ahora por las noches lloraré pensando en la muerte del bebé que tuvieron Luana y Dave tras veinte años de un amor imposible...-

-¡La culpa no es mía! ¡Yo no sabía que la peli iba a ser tan triste!- se defendió Zayn.

-Si es una peli de drama, lo suyo es que sea triste...- dijo Liam en tono evidente.

Niall recibió un mensaje. Miró su móvil.

-Es de Holly.- dijo.-Os lo leo: "Niall, hoy mismo me tengo que ir de Irlanda, ha sido fantástico estar contigo y con los chicos, debo volverme a Londres, me alegro de haber podido al menos merendar con vosotros. Un beso, Holly."-

-¡Guay!- Zayn se dejó caer en el sofá, recuperando la alegría de golpe.-¡Se ha ido!-

Aly y Louis rieron.

-Bueno, pues espero que le vaya bien. Qué queréis que os diga...- dijo Louis yendo hacia la cocina.

-¡Por fin la tenemos lejos!- exclamó Zayn.-Me alegro de que se haya ido de Irlanda, ésa, ésa falsa...-

-No te motives.- sonrió Harry sentándose junto a Zayn.

-Esque es cómo si nos hubieran quitado un peso de encima...- comentó Zayn.

-Bueno, es hora de preparar la cena...- murmuró Liam.-Pongámonos a ello.-

Y los séis fueron hacia la cocina.

lunes, 6 de agosto de 2012

41- Alegría poco duradera

La luz del Sol de la mañana se filtraba por las ventanas de la casa de Niall. Aly dormía profundamente, arropada con los edredones y vistiendo su pijama favorito, una camiseta blanca de tirantes y pantalones de lana de color rojo oscuro. Su melena rubia y suave estaba despeinada de tantas vueltas que había dado en la cama mientras dormía. La luz que se filtraba por las dos bonitas ventanas del dormitorio hizo temblar los ojos de Aly, que estaba empezando a despertarse.
Abrió los ojos vagamente y examinó lo que había a su alrededor. Al principio se sobresaltó un poco, confundida, pero segundos después recordó que estaba cómo invitada en casa de Niall, en Irlanda. Las paredes pintadas de azul y la chimenea le daban al dormitorio un ambiente muy acogedor, además de que la habitación tenía su propio baño. Aly miró la hora en su móvil, que estaba sobre la cama, bajo un cojín blanco: eran las ocho y media de la mañana. Aly, negándose a madrugar si no tenía que ir al instituto, se volvió a colocar en posición fetal y se cubrió la cabeza con la almohada, para protegerse la vista de la luz del sol. En ése instante sonó su móvil, sobresaltándola. Aly dió un leve brinco, e, incorporándose en la cama, volvió a agarrar su móvil y descolgó:

-¿Quién es?- dijo con voz adormilada.

-¡Aly! ¡Soy mamá!- la voz cantarina de Lara resonó por la otra línea.

-¿Mamá?-

A continuación, por el teléfono se oyó la voz de Cindy.

-¡Hola, hermana! ¿Qué tal todo por Irlanda?-

-¿Cindy? ¿Qué haces, por qué no estás en la escuela...?- preguntó Aly rascándose perezosamente la cabeza.

-¿Holaaaaaaa? ¿Estás o no estás? ¡Hoy es sábado, hermanita!- se rió Cindy.

-Ah, es verdad...- espetó Aly.

-Cariño, te vamos a decir cuál es el sexo de mi bebé.- dijo Lara, recuperando su móvil.-Cindy fue la primera en enterarse, ya que le pedí a mi ginecólogo que se lo dijera a ella primero, y anoche, tu padre y yo le pedimos a Cindy que nos lo dijera, y así lo hizo. ¡Tu padre y yo ya estamos pensando en un nombre...!-

-¡Mamá! Ve al grano.- dijo Aly, nerviosa.-¿Cómo está el bebé?-

-Está perfecta.- respondió Lara.

-¿Perfecta? Entonces... ¿Es una niña?- preguntó Aly.

-¡Así es!- exclamó Lara, echándose a reír.-¡Tu padre va a ser el único hombre de la casa!-

-¡Genial, otra hermanita!- Aly se despertó del todo de golpe y empezó a dar botes en la cama, sentada.

-¿Se te ocurre algún nombre?- interrogó Lara.

Aly se detuvo en seco.

-N-no, ahora mismo no...-

-Da igual, ya pensaremos alguno. ¿Qué tal estás?-

-Bien, gracias mamá. ¿Y qué tal todo por allí?-

-¡Genial! Ah, por cierto, tu prima Candace ha agotado todo tu champú de frambuesa...- dijo Lara.

-¡Lo siento!- la voz de Candace se oyó en la lejanía.

-...Pero yo te compraré otro bote, no te preocupes.- repuso Lara.

-Vale, gracias. Me voy a desayunar, te llamo luego, mamá.- se despidió Aly colgando el teléfono.

Ya estaba despierta del todo así que, ¿para qué iba a tratar de dormirse otra vez? Abrió su maleta y se puso su sudadera azul con la cara del Monstruo de las Galletas; le encantaba ésa sudadera. También se puso pantalones pitillo negros y deportivas altas azules, del mismo color que la sudadera. Entró en el baño y se cepilló su lisa melena rubia. Luego, salió del dormitorio y corrió escaleras abajo. En la mesa de la cocina estaban sus cinco amigos desayunando tranquilamente.

-Buenos días.- exclamó, agarrando un bollito mientras pasaba por delante de la mesa y dándole un bocado mientras tomaba asiento.

-Menudo bombón...- espetó Zayn, maravillado.

-Me ves con sudaderas todos los días, ¿y te das cuenta ahora?- bromeó Aly.

-No, me refiero a éste bombón.- Zayn le mostró a Aly un bombón que tenía sobre la mano.-Menudo sabor tiene...- se lo echó a la boca, goloso.

Aly le dirigió una mirada asesina, y a la vez, divertida.

-Bueno.- Liam dió una palmada después de haber bebido un poco del zumo de naranja que había en su vaso.-¿Qué hacemos hoy?-

-No sé.- Louis se encogió de hombros. Mordió una tostada.-¿Qué nos recomiendas, Niall?- preguntó con la boca llena.

-Podemos ir a dar una vuelta por la ciudad.- dijo Niall, cohibido.

-¿Sólo? Tío, ya paseamos por la ciudad anoche.- protestó Louis.

-Sí, pero no por toda la ciudad.- puntualizó Niall.

-¿No hay ferias aquí ni nada?- preguntó Liam.

-¡Podemos ir a cazar leprecaunos!- vociferó Harry.

-Si no existen, pirado...- Zayn lo miró sacudiendo la cabeza.

-Sí existen. Louis es un leprecauno.- explicó Harry, señalando a Louis con el dedo.

-Anda ya.- Louis mordió su cruasán, divertido.-Vete por ahí.-

-¡Éso intento!- exclamó Harry.-Pero Niall no quiere llevarnos a ningún lado.-

-Chicos, dejadlo ya.- intervino Aly, untándose mermelada en una tostada.-Seguro que más adelante dirá de llevarnos a algún lugar guay. ¿Verdad, Niall?-

Éste miró a Aly y sus mejillas se incendiaron.

-Claro...-

-¿Ah, sí?- dijo Zayn.-¿Pues a dónde?-

-No lo sé...- repuso Niall, palpándose las mejillas coloradas. Estaba ardiendo.-Creo que tengo fiebre.-

-¿Y éso a qué viene? Tsé, cómo si tener fiebre fuera motivo suficiente para no salir de casa... Al contrario, un poco de aire fresco te vendrá bien...- dijo Harry.

-¡Chiiiiiiicos!- repitió Aly.-Dejadlo ya, tiene fiebre, lo habéis oído.-

Puso una de sus manos en la frente de Niall, alzándole el flequillo rubio.

-¿Te encuentras bien? ¿Te duele algo?- preguntó.

Niall se puso más rojo aún y fue a levantarse cuándo se cayó de la silla.

-¡Au!- exclamó.

Todos se echaron a reír.

-¡Fiestuki en el suelo!- vociferó Harry tumbándose en el suelo y echando a rodar.

-¡Señorito Styles!- lo llamó Aly, levantándose de su silla.-¡Vuelva aquí o le despeino!-

Empezó a perseguirlo, aunque éste rodaba a una gran velocidad. Cuándo fue a alcanzarlo, Aly tropezó con las piernas de Harry y cayó de bruces sobre el suelo.

-¡Ostia monumental!- vociferó Harry.

-¡Cállate!- Aly le tiró un cojín mientras se sujetaba la mandíbula.-¡Me he hecho daño!-

Aly apoyó la cara en un sofá y empezó a sollozar. Harry caminó hacia ella de rodillas y la miró preocupado, diciendo:

-¿Te duele la cara? ¿Estás bien? Perdona si ha sido por mi cul...-

-¡Picaste!- vociferó Aly, alzando la cara mientras esbozaba una sonrisa, al tiempo que agarraba un cojín y golpeaba a Harry con él.

-¡Ah! ¡Me has engañado! ¡Serás...! ¡Me has asustado! ¡Niñata!- gritaba Harry.

-¡Idiota!- se rió Aly, sin dejar de aporrear a Harry con el cojín.

-Peleas por la mañana...- dijo Zayn en tono tranquilo.-¿Qué más se puede pedir?-

Partió un gran trozo de chocolate y se lo metió en la boca, y luego, corrió a jugar con Aly y Harry, cómo si de un recreo se tratase. Agarró un cojín y aporreó con fuerza a Aly.

-¡Zayn!- exclamó Aly.-¿Por qué me golpeas a mí? ¡Pégale a él, él ha sido el que me ha hecho caer!- señaló a Harry.

Niall estornudó.

-¡Salud!- dijeron todos los demás al mismo tiempo.

-Gracias...- dijo Niall, tosiendo un poco.

-Va a ser verdad que estás malo.- dijo Louis acercándose a Niall y palpándole la frente.-Anoche había mucha humedad en el bosque. Habrás pillado un resfriado.-

-¿Niall, resfriado? Nooo...- comentó Harry.-Ambos sabemos que Niall y los resfriados son cómo el agua y el aceite.-

Liam cogió y mordió la última tostada que quedaba en el plato.

-En ése caso, hoy no iremos a ningún lado. Niall necesita descansar.- dijo.

El rubio estornudó de nuevo.

-Báh, éso no es nada, su abuela le prepara una sopa... ¡Y cómo nuevo!- espetó Harry, en una pausa del juego que tenía con Aly y Zayn.

-Mi abuela ha salido...- dijo Niall frotándose la garganta.

-Oh... ¡En ése caso, te preparo yo la sopa!- exclamó Harry, levantándose del suelo de un salto.

Aly se abrazó a sus piernas, quedándose sentada en el suelo.

-¡No podrás caminar, jeje!- se rió.

Harry trató de andar pero no podía, pues Aly agarraba sus piernas con fuerza.

-¡Suelta!- gritó.

-No quiero.- repuso Aly.

-Chicos.-Zayn se puso en pie.-Creo que lo que tendríamos que hacer es llevar a Niall al médico y todos contentos.-

-Tienes razón.- dijo Louis.-Vamos al médico, Niall. Te tienen que mirar ése resfriado.-

-Paso.- dijo Niall.-Luego igual vamos por ahí. Ahora me quiero quedar aquí hasta encontrarme mejor.-

-Tío, qué estamos en tu país...- se quejó Zayn.

Niall fue a responder pero Aly habló en su lugar:

-Supongo que él también habrá echado de menos su casa, así que no tiene nada de malo que se quede aquí metido por un día, ¿no?-

-Mírala ella, que se cree que lee el pensamiento...- dijo Harry en tono pedante, sacudiendo las piernas con fuerza para que Aly las soltara.

Aly tiró en seco de las piernas de Harry y éste cayó al suelo, apoyándose con las manos en la alfombra para no golpearse la cara.

-¡Casi me mato! ¡Niñata!- gritó.

Aly se echó a reír y soltó las piernas de Harry, levantándose del suelo.

-Vayamos más tarde a dar una vuelta.- dijo.-Cuándo Niall se encuentre mejor.-

-Quiero bizcocho.- protestó Harry.

-Pues la abuela de Niall ha salido, así que...- bromeó Louis.

-¿Y acaso no podemos hacer un pastel por nuestra propia cuenta?- preguntó Liam sonriendo.

-No.- espetó Harry.

Aly le revolvió los rizos.

-Claro que podemos, idiota.- dijo.

-Niñata.- repuso éste.

-Bueno, Niall, yo me voy a comprar cosas a la ciudad.- dijo Louis levantándose.-Anoche antes de ir al bosque, vi en una tienda una estatua en forma de trébol de cuatro hojas y la quiero para mi habitación.-

-¡De paso, podemos comprar cosas para hacer un bizcocho!- puntualizó Harry, acercándose a la puerta dónde ya se encontraba Louis.

-Tienes razón.- dijo Liam sonriendo.

-Creo que Al... Alguien debería quedarse aquí cuidando de Niall...- musitó Zayn.

-Opino lo mismo.- sonrió Louis, carraspeando.

Aly miró a sus cuatro amigos lanzándoles una mirada asesina.

<<Los mato. Cualquier día los mato.>>

-Id preparando las cosas.- dijo Liam poniéndose su chaqueta negra.-Volveremos con chocolate y con azúcar.-

-Ejem.- tosió Aly.-Y, ¿cuándo volveréis?-

-De aquí a nada.- Louis le guiñó un ojo a su amiga. Ésta respondió con una mirada asesina.

-Cuándo volvamos quiero ver la masa del bizcocho preparada.- espetó Harry saliendo por la puerta.-Oye Li, podemos hacer más de un pastel, ¿no crees?-

-Sigue soñando...- respondió Liam desde fuera.

Louis y Zayn también salieron y Aly corrió a la cocina.

-¿Dónde guarda tu abuela las cosas para hacer pasteles?- preguntó.

Niall se levantó de su silla con calma.

Aly ya estaba abriendo cajones y sacando cosas a lo loco, nerviosa.

-¿Pero tú sabes cocinar?- preguntó Niall.

-Sí.-

-Guay. ¿Te echo una mano?-

-Cómo quieras.-

Niall abrió un libro de cocina.

-Vale, necesitamos mantequilla, harina, huevos, chocolate...- dictó.

Mientras él dictaba los ingredientes, Aly echó unos huevos de gallina en un bol y añadió azúcar.

-Bien, ahora necesitamos harina...- masculló Aly abriendo un mueble que había sobre ella en la pared. Sacó un pequeño paquete de harina y fue a echarlo al bol cuándo tropezó accidentalmente con una baldosa levantada y se le cayó el paquete de harina de las manos, aterrizando éste sobre Nial y dejándolo blanco de pies a cabeza.

-No ha pasado lo que acaba de pasar.- masculló Niall, con la boca cubierta de harina.

Aly se puso roja y luego estalló en carcajadas, riéndose escandalosamente.

-¡No te rías!- vociferó Niall.

Aly golpeaba los muebles con el puño mientras se reía a carcajadas, le dolían los abdominales y todo de tanto reír. Y esque Niall estaba cubierto de harina, tenía la piel y el pelo blancos y en su cara sólo se contemplaba una enorme capa de harina de la que sobresalían dos ojos azules, una nariz y unos labios también blancos. Aly se reía con fuerza, no podía evitarlo.

Niall, medio enfadado y medio divertido, cogió el paquete de harina, introdujo la mano, y segundos después le lanzó harina a Aly a la cara. Ésta ahogó un grito.

-¿Por qué has hecho éso?-

-¡Porque tú me has cubierto de harina!- exclamó Niall.

-¡Lo he hecho sin querer!-

-¡Pero te has reído de mí!-

Aly le quitó el paquete de harina, cogió un poco, y se la volvió a tirar a la cara. Niall sacudió la cabeza.

-¡Ahora los has echo aposta!- exclamó.

-¡Pues sí, ahora sí!- rió Aly.

Niall agarró un poco de harina que había en el suelo y se la tiró a Aly a la cara.
Durante varios minutos, ambos se tiraron harina mutuamente, los dos con la piel blanca y el pelo también blanco. Se reían mientras correteaban por la cocina, echándose harina y manchándose hasta la punta de la nariz. Cuándo se empezaron a cansar, ambos se detuvieron, recuperando el aliento mientras se quedaban de pie en la cocina, aún sonriendo. Se sacudieron del mismo modo que hacen los perros para secarse, quitándose así un poco de la harina que les cubría, aunque seguían teniendo el cabello, las camisas y la nariz cubierta de harina.

-¿Cómo vamos a limpiar todo ésto?- preguntó Niall, sacudiéndose la harina de la camisa.

-Ni idea... Pero vamos a tardar siglos.- rió Aly.

Niall soltó una risita y se acercó un poco a Aly. Ésta se estaba ahuecando el pelo para limpiarlo de la harina que tenía entre los cabellos. Cuándo volvió la cabeza hacia delante se encontró cara a cara con Niall. Se sobresaltó pero no hizo ningún movimiento, mientras éste se iba acercando más y los centímetros que separaban sus rostros se iban reduciendo. Aly cerró los ojos. Niall también. Cuándo sus labios estaban a un centímetro de rozarse, se oyó la puerta de la entrada abriéndose y una voz femenina que gritó:

-¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!-

Niall pegó un brinco y se giró.

-Ésa voz...- dijo muy despacio.-¿Holly?-

En la casa entraron Louis, Liam, Harry y Zayn, acompañados de una muchacha rubia muy mona.

-¡Niall, mira a quién nos hemos encontrado!- exclamó Louis.

Niall salió de la cocina y se topó con Holly Scally, su ex-novia.

-¡Ho-Holly!-

-¡Tachán! Me vine de viaje aquí y me he encontrado con tus cuatro amigos. ¡¿Cómo estás?!- preguntó Holly abrazando estrechamente a Niall. Se apartó algo extrañada y palpó la cara de Niall. Luego se lamió el dedo índice.-¿Por qué tienes harina en la cara?-

De la cocina salió Aly.

-¡Oh, hola, me llamo Holly, soy la ex de Niall!- exclamó Holly estrechando la mano de Aly.-¿Y tú eres...?-

-Alyson. Llámame Aly.- dijo ésta algo seria, aunque sonriendo educadamente.-Soy amiga de los chicos.-

-Tú también tienes harina por encima, qué poco higiénico, pareces una galleta.- espetó Holly.

-¿Qué... qué haces en Irlanda?- preguntó Niall.

-¡Venir a verte!-

-¿Por qué?-

-¡Porque eres mi ex, tenemos que seguir viéndonos, siendo amigos...!-

-¿Después de los malos Twits que escribías sobre él?- intervino Zayn con aire severo.-Te recuerdo que lo llamaste en Twitter "Niall fucking Horan..."- Zayn había avanzado unos pocos pasos hacia Holly pero Louis le había agarrado por un brazo para detenerle.

-Ejeje...- Holly se rió de un modo fingido.-Lo hacía en plan de broma...-

-¿Ah, sí? ¿Decir en Twitter que tienes un novio muchísimo mejor que "Niall fucking Horan" es bromear?- dijo Liam, también visiblemente molesto.

-Déjalo, Li...- comentó Louis.

-Sí, déjame. ¿Qué he hecho yo ahora para que me tratéis así?- dramatizó Holly.-Lo que hice en Twitter fue un error y pido perdón. Pero Niall, fuiste tú quién me dejaste...-

-No lo hice para hacerte daño, recuérdalo.- dijo Niall.-Fue porque estaba acostumbrado a verte cada día, y en aquellos tiempos no nos veíamos... Dejé de estar enamorado de ti, Holly. Éso no se puede escoger. Pero te repito que en ningún momento te quise hacer daño.-

-Éso es. Así que, ¿por qué no te vas con tu nuevo novio y dejas de molestar?- presionó Zayn.

-Zayn...- masculló Louis.

-No, Louis. Fue muy borde en su momento.- se expresó Zayn mirando con desconfianza a Holly.

-Os aseguro que sólo quería ver a Niall para zanjar ése asunto... Te pido perdón, Niall.- dijo Holly con voz dulce.

Zayn, de nuevo, espetó:

-¡No es suficiente! Dañaste nuestros sentimientos cuándo nosotros siempre te hemos respetado. Si te metes con uno de nosotros, te metes con los cinco.-

-Es verdad.- añadió Liam.-No hiciste bien en escribir éso sobre Niall. Y además, luego contestabas mal a varias de nuestras fans. ¿Y ahora que estamos tranquilos, tienes que volver a entrar en nuestra vida?-

-Dejadla, chicos.- dijo Niall.-Te perdono. Pero ahora vete.-

-¿Bromeas? ¡Estoy de vacaciones aquí!- sonrió Holly.

-¿Quieres quedarte a merendar?- se ofreció amablemente Louis.

-¡Vale! ¿Por qué no?-

-¡Louis!- exclamó Zayn.

-¿Qué? Zayn, por favor...- susurró Louis.-Ella y Niall han vivido buenos momentos, además, ya ha pedido perdón. No le guardemos rencor, ¿vale?-

Zayn resopló, resignado, y luego se retiró al salón.

-Os ayudaremos a hacer el pastel.- masculló Harry en tono neutro, dándole una palmada a Aly en la espalda. Ésta casi se cae hacia adelante, lo cuál hizo que de su pelo rubio cayera un poco de harina, que aterrizó en el hombro de Holly.

-¡Uf!- exclamó ésta.-¡Deja de tirarme harina encima!-

-Pero si yo no...- se excusó Aly.

-¡Me da igual lo que digas! Sólo haz el favor de no mancharme...-

Holly se retiró al comedor a tomar asiento en la mesa, mientras que Aly miró a Niall. Éste le devolvió la mirada, confuso, y Aly se giró y se dirigió de nuevo a la cocina, a ayudar a los chicos a limpiar la harina y a preparar el pastel.

miércoles, 1 de agosto de 2012

40- Los latidos del corazón

En Nueva York, Richard, Lara y Cindy se dirigían al ginecólogo para seguir al día sobre el embarazo. Aquella consulta iba a ser muy especial: por fin podría saberse el sexo del bebé.

-Qué emoción, ¿verdad papá?- Cindy, sentada en una de las muchas sillas de plástico de los pasillos, balanceaba sus piernas atrás y adelante.

Richard caminaba arriba y abajo, mirando su pequeño reloj de muñeca cada veinte segundos.

-¿Por qué tu madre se empeña en que esperemos fuera?- preguntó sonriendo aunque con el ceño fruncido, sentándose al lado de su hija.

Una doctora de pelo castaño recogido en una coleta salió de la sala.

-En dos minutos habrá finalizado la ecografía de la señora Willson.- dijo gentilmente.-Éste bebé es muy dócil, no va a ser difícil averiguar cuál es su sexo.-

-Qué emoción, ¿verdad, doctora?- repitió Cindy.

La doctora se rió y luego caminó hacia otra sala.
Poco después se abrió la puerta de la sala en la que Lara era atendida y el doctor salió acompañado de ella. Cindy se puso en pie de un salto:

-Qué emoción, ¿verdad, mami?- Cindy se levantó de la silla.

-¡¿Qué es?!- preguntó Richard, también levantándose de la silla de un salto.

-No he querido saberlo.- sonrió Lara.

-¡¿QUÉ?!- padre e hija adaptaron la misma expresión.

-Así es.-

-Lara me ha pedido que no se lo dijera. Y yo, pues he obedecido.- el doctor se encogió de hombros.

-Quiero que la primera en saberlo...- Lara miró a su hija menor-seas tú, Cindy.-

-¿Yo?- Cindy se puso la mano sobre al clavícula.

-Sí. - asintió su madre.

-¿Por qué?- Cindy se ahuecó su cabello por los hombros rubio, mientras sentía un escalofrío.

Sin tener respuesta, el doctor le hizo entrar y cerró la puerta.

-Qué emoción, ¿verdad, Cindy?- dijo éste.

Cindy se sentó en un pequeño taburete y el doctor se sentó ante ella en una silla.

-Bien. El bebé es...-

<<¿Un? ¿Una? ¿Un? ¿Una?>> se preguntaba Cindy, abriendo los ojos de par en par mientras sonreía.

~~~
-¿No queréis más? ¿Esque no os gusta?-

Margaret, la abuela de Niall, estaba sentada con su nieto, sus cuatro amigos, y Aly alrededor de una pequea mesa. En el centro, había una enorme bandeja de plata, y sobre ella varias migas de galletas.

-Que sí, abuela, que sí nos gusta...- Niall espetó un ercutito interno mientras se acariciaba la barriga.-Pero creo que cinco bandejas de galletas ya han sido bastante merienda, ¿no?-

-¡Oh, dejad que ahora os prepare una tarta!- la mujer se levantó y se llevó la bandeja de vuelta a la cocina.

-¡Qué ricas que estaban las galletas con pepitas de chocolate de tu abuela, Niní!- exclamó Harry también masajeándose la barriga.

-¡Te he dicho que no me llames así!- gritó Niall, agarrando un cojín y aporreando a Harry con él.

-¡Movida, movida!- exclamó Zayn.

-¡Parad!- Louis le arrebató el cojín a Niall.-Parecéis críos pequeños.-

-¡Él es el crío!- exclamaron Niall y Harry a la vez, señalándose mutuamente.

Todos los demás se rieron.

-Éste país es muy bonito.- dijo Aly mientras su mirada recaía en una ventana.-¿Y si luego damos un paseo?-

-¿Quieres salir? ¿Después de lo que te ha pasado?- preguntó Zayn, incrédulo.

-Te recuerdo que si antes no te hubieras apartado, ahora mismo tendrías la cabeza abierta cómo un melón.- espetó Harry, apartando a Niall con una mano para que éste no le revolviera los rizos castaños.

-Pero éso no significa que se vayan a caer macetas de todas las terrazas, ¿verdad?- bromeó Aly, levantándose de su silla.-Venga, demos un paseo.-

-¿Acaso no has visto las nubes?- Niall también se levantó.-Va a llover.-

-Oye, tú mismo me pediste que os acompañara aquí, y ahora que estamos en tú país,- Aly dió un punto de fuerza en la palabra "tú"-te niegas a que vayamos por ahí.-

-No me niego, ¿vale?- dijo Niall en tono calmado.-Es sólo que no quiero que nos llevemos otro susto cómo el de antes. Bueno, ni que nos llueva encima.-

-Venga, Niall, anda.- dijo Louis levantándose.-Demos un paseo, aunque sea pequeñito.-

-Yo me quedo.- repuso Liam.-Estoy muy cansado, y además, es cierto que parece que va a llo...-

Un fuerte trueno interrumpió a Liam, éste se echó atrás en su silla y cruzó los brazos detrás de la cabeza.

-¿Lo véis?- dijo.

Empezó a llover a cántaros.

-Báh, en un rato se pasará.- dijo Niall saliendo del comedor.-Las lluvias de aquí no duran mucho.-

-¿Adónde vas?- preguntó Louis.

-Al baño.-

Los otros cuatro chicos se levantaron y fueron hacia el salón, seguidos por Aly. Los cinco se sentaron en los sofás color marrón claro que había.

-La abuela de Niall me ha comentado que hoy habrá una cena familiar.- dijo Harry tras dejarse caer a lo gandul en el sofá.-Va a venir mucha peña a cenar...-

Bobby Horan bajó las escaleras.

-En efecto.- dijo secándose la frente. Había estado redecorando su dormitorio moviendo de sitio los muebles, siempre le gustaba cambiarlos de lugar cada poco tiempo.-Así que será mejor que empecemos pronto con la cena.-

-Margaret quiere hacernos un bizcocho...- protestó Louis.

-Oh, pues no hay problema, será el postre para la cena.- Bobby se encogió de hombros y salió al exterior, agarrando un paraguas.

-Nunca imaginé que al venir a Irlanda me atiborraría tanto de comida...- se rió Aly.

-Báh, nosotros ya sabíamos que iba a pasar ésto.- dijo Zayn.

-Parece que la lluvia está apretando.- comentó Liam, levantándose del sofá y mirando a través del cristal de una de las ventanas. Volvió a sentarse en el sofá y agarró un periódico que había sobre la mesilla.-Espero que no dure mucho.-

-Ni yo.- sentenció Harry.-Con la humedad, el pelo se me eriza y se me ahueca.-

Aly le alborotó los cabellos rizados.

-¡Para destrozar peinados ya estoy yo!- bromeó, mientras bloqueaba a Harry en el sofá para que no pudiera escapar.

-¡Serás...!- Harry le aporreaba las piernas con un cojín, mientras Aly seguía revolviéndole el pelo. Al final, ambos se cayeron del sofá y se estamparon en el suelo.

-¡Ay, mi cabeza!- se rió Aly, aunque con una nota de dolor en la voz, mientras se frotaba la nuca.

-¡No te quejes! ¡Yo he caído de culo! ¡Creo que me he roto el coxis!- dramatizó Harry frotándose la zona baja de su espalda.

-¿Cómo te vas a romper el coxis al caer de un sofá?- se rió Zayn ayudándolo a levantarse.

-¡Joder, porque he caído de culo!- protestó Harry.

Louis le tendió la mano a Aly, ésta se la agarró, y Louis tiró de ella hacia arriba. Aly, con agilidad, se situó detrás de Louis y de un brinco se encaramó a su espalda, rodeándole el cuello con los brazos.

-¡Al galope!- vociferó.

-¡Eh, bájate!- se rió Louis inclinado hacia delante, sujetando las piernas de Aly.-¡Qué pesas mucho!-

-¡Los caballos no hablan!- repuso Aly alborotándole el pelo a Louis.-¡Al galope, he dicho!-

Louis correteó unos segundos por la sala con Aly a cuestas y luego se cayó al suelo, tirando también a Harry y a Zayn. Los cuatro se reían tirados boca arriba en la alfombra circular que cubría una parte del suelo de la sala de estar, cuándo la puerta del baño se abrió y salió Niall.

-¿Que hacéis?- preguntó.

-¡El tonto!- respondió Harry, aún en el suelo, mientras agarraba la cabeza de Zayn, que reposaba sobre su barriga, y le alborotaba la cresta negra.

-¡Para!- exclamó Zayn.

-No me manchéis la alfombra de sangre.- se quejó Niall fríamente.

-¿De qué hablas? ¡Si ésto son juegos inocentes entre amigos!- vociferó Louis, agarrando las piernas de Aly para evitar que ésta le pateara el culo a Zayn.

-Levantaos del suelo, anda.- dijo Liam, con una leve risita.

-¡¿Bromeas?! ¡Si ésto es de lo más chachi! Louis, Louis, llévame a caballito otra vez...- suplicó Aly, liberando sus piernas de los brazos de Louis y arrodillándose frente a él mientras le levantaba el torso.

-¡Ni en sueños!- Louis se rió.-Me he caído por tu culpa, pesas mucho.-

-¡Mentiroso!- Aly agarró un cojín y aporreó a Louis.-¡Si hace dos años hubo un viento muy fuerte en Nueva York y casi salí volando, qué me estás contando...!-

Niall se asomó a la cocina, pero lo único que vió fue a su abuela añadiéndole azúcar a una masa. Volvió al salón y preguntó:

-¿Dónde está mi padre?-

-Ha salido.- pronunció Louis, levantándose del suelo y ayudando a Zayn a hacerlo también.

-Ya veo... Seguramente haya ido al aeropuerto a recoger a mi madre y a su novio, hoy tenemos una comida muy especial en familia y...- dijo Niall.

-Lo sabemos.- intervino Harry, también levantándose del suelo y acomodándose junto a Liam en uno de los sofás.-Me lo ha dicho tu abuela.-

Aly también se levantó del sofá y se sacudió el polvo de la sudadera y los vaqueros pitillo.

-¿Cuántos miembros de tu familia acudirán a la cena?- preguntó en tono neutro, acercándose a Niall.

-U-Unos cuántos.- Niall se ruborizó un poco y se dirigió a un perchero para ponerse una chaqueta marrón de punto, ya que llevaba una camiseta morada de manga corta y aunque estaban en el interior, la lluvia provocaba que las temperaturas descendieran. El rubio tomó asiento en un sofá vacío.

-¿Creéis que para la noche habrá parado?- preguntó la vocecita de Margaret, que salía de la cocina.

-Éso espero.- dijo Louis.-Tanta lluvia puede llegar a cansar, luego sales al exterior y está todo empapado.-

-Es la segunda vez que llueve hoy.- repuso la abuela, mirando por una ventana cerrada.-Unas horas antes de que llegárais, llovió bastante.-

-Sí, cuándo veníamos por la calle hacia la casa había muchos charcos en la calle.- mencionó Liam.-Y mucha humedad en el aire.-

-Ya que no podemos salir de casa con éste aguacero, ¿y si os cuento algunas leyendas Irlandesas?-

-Abuela, yo me las conozco todas...- protestó Niall.

-Ésta no. Además, seguro que a nuestra invitada especial le encanta saber de los mitos de éste país.- dijo Margaret mirando tiernamente a Aly.

-¡Cuenta la leyenda, Margaret!- exclamó Harry dando botes sentado en el sofá.-¡Por favor!-

-Claro.- Margaret se ajustó las gafas mientras sonreía.-Veréis, hace mucho tiempo, en un bosque no muy lejano, había una cabaña dónde habitaban una madre con su esposo y sus dos hijas. Un día, el padre falleció, y antes de morir les dijo a sus hijas y a su esposa que se dejasen guiar por los latidos del corazón para continuar bien en la vida. La madre no encontraba trabajo, pero vendía parte de sus cultivos para poder comprar todo lo necesario para llevar una vida decente. Un buen día, las dos niñas fueron a comprar leche al mercado, y cuándo volvían a casa, oyeron unos latidos que provenían de entre los árboles, latidos que sonaban cómo los de un corazón...-

Los séis jóvenes escuchaban atentamente.

-Entonces, siguieron el sonido de los latidos, y llegaron frente a un enorme, precioso, y fuerte árbol. Sobre el césped, había sentada una preciosa mujer, de larguísimos cabellos ondulados verdes, que medían metros y metros. Tenía los ojos cerrados y la espalda apoyada en el tronco del árbol. No llevaba ropa, pero su cuerpo estaba tapado por unas ramas del árbol que formaban nudos. Las dos niñas, asustadas pero maravilladas, se quedaron inmóviles unos minutos. Se fijaron en que sobre el pecho cubierto de ramas de la mujer, había un extraño nudo formado por las ramas, que latía cómo si de un corazón se tratase. Las chicas se acercaron aún más a la doncella, yendo con cuidado de no pisar sus cabellos verdes. En el suelo, vieron numerosos tréboles de cuatro hojas, signo de la buena suerte. Éso significaba que no les iba a ocurrir nada malo. Entonces, las dos hijas acariciaron los nudos que formaban el corazón, éste se iluminó con una luz verdosa, que formó un halo que se perdió entre los árboles. Las niñas siguieron el rayo de luz verde hasta llegar a un enorme cofre de oro lleno de monedas. Entonces, ante él apareció una extraña silueta de luz amarillenta, era su padre, ahora hecho de luz. "¡Papá!", exclamaron las dos niñas. Abrazaron a su padre y éste las felicitó. "Habéis seguido mi consejo, habéis seguido los latidos del corazón... Y ahora podréis disfrutar de todo éste oro... La mujer dormida de largos cabellos verdes que vísteis antes en el árbol es la madre naturaleza. Se me apareció en mi lecho de muerte y me explicó el modo de que pudiérais obtener riqueza. Ahora, disfrutad de vuestro oro, yo ya puedo irme tranquilo..." Con esfuerzo, las dos niñas llevaron el oro a su cabaña, y ellas y su madre pudieron llevar una buena vida para el resto de sus días.- Margaret hizo una breve pausa.-Se rumorea, que al pasar por ése bosque, aún se oyen los latidos del corazón formado por ramas de la mujer del árbol, la madre naturaleza...-

-¡Oh, qué leyenda más bonita!- Aly estaba ruborizada y con el rostro radiante.

-No la conocía.- dijo Niall, acurrucado en el sofá, abrazándose sus piernas.

-Éso es porque nunca os la he contado.- se rió Margaret.-Sólo unas pocas amigas mías y yo conocemos ésa leyenda... De hecho, una de mis amigas dice ser descendiente de una de las dos hermanas de la leyenda...-

Todos la miraron. Margaret estalló en carcajadas.

-¡No! ¡Que es broma! Es una leyenda, nada más.- dijo mientras se reía escandalosamente, al ver las expresiones perplejas de los séis muchachos.

Aly soltó una risita.

-Ya decía yo que, éso era imposible...- comentó.

-En fin.- Margaret se levantó del sofá.-Iré a preparar la cena, de aquí a una hora más o menos tendremos que estar todos para cenar.-

~~~

Poco después, gran parte de la familia de Niall estaba cenando junto a él, sus cuatro amigos, y Aly. Resultaba gracioso que tanta gente cupiera en una sola mesa. Una prima pequeña de Niall, de ojos azules, pelo larguísimo y rubio, y apenas diez años de edad, miró a su primo mayor, que estaba sentado junto a Aly, y, curiosa, preguntó:

-¿Cuándo os váis a casar?-

Aly se atragantó con la sopa. Niall, por otro lado, la escupió bruscamente en su plato, haciendo una especie de pedorreta con la boca al echar la sopa. Aly y él se miraron fugazmente. 

-Perdona, Relena, pero no nos vamos a ca...- Aly fue interrumpida por Niall.

-Pensamos casarnos a finales de primavera.- dijo Niall, rodeando a Aly con el brazo. Ésta le dió un codazo para apartarlo y luego le golpeó en la nariz con su cuchara.

-¡No digas bobadas!- vociferó, visiblemente enfadada.

Había tanta gente en la mesa, y todos hablando, que nadie se daba cuenta del alboroto que acababan de montar Niall y Aly, una atragantándose con la sopa y el otro escupiéndola haciendo una pedorreta con los labios.

El resto de la cena transcurrió con tranquilidad, a toda la familia de Niall le caía bien Aly, y viceversa. Después de cenar, todos se tomaron de postre la deliciosa tarta de chocolate que había estado haciendo la abuela Margaret durante la tarde. Era una tarta tan grande que todos los presentes pudieron tomarse dos trozos. Había dejado de llover. Y cuándo todos se iban, Niall les dijo a sus amigos:

-Ya no llueve, ¿os apetece ir a dar una vuelta?-

-Pero si ya es de noche.- puntualizó Harry.

-¿Qué más da?- dijo Niall.-Vayamos un rato a mirar tiendas, y podemos hasta ir al bosque.-

-¿Al bosque? ¿De noche?- expresó Liam, en tono calmado.

-Yo me apunto.- Louis se levantó del sofá de un salto.

-Y yo. No voy a ser menos.- rió Zayn.

-¡Vamos! ¿Por qué no?- exclamó Aly.

Liam y Harry acabaron cediendo y los séis salieron de la casa. Aquella noche de luna llena el cielo estaba precioso, las casas y los locales tenían las luces encendidas, alegrando la oscuridad de la ciudad.

-Qué bonito es éste lugar de noche.- masculló Aly, mientras caminaba con sus cinco amigos por las calles.

Había numerosas personas circulando por la calle y la mayoría saludaban a Niall. Sin duda, tenía muchos amigos en Irlanda. Varias lucecitas provenientes de los pequeños edificios permitían la visibilidad, además de algunas farolas que había colocadas en unas pocas calles y paseos. Todo resultaba muy alegre, aunque más calmado que durante el día. Las luces de la ciudad evitaban que pudieran apreciarse las estrellas del cielo, pero Niall sabía que una vez que llegasen a los bosques, podrían ver el cielo estrellado más hermoso que jamás hubieran podido contemplar. Miró a sus cinco acompañantes y dijo con voz segura.

-Bueno, ¿nos vamos al bosque?-

-Ah, no, yo al bosque de noche, no, ni hablar.- dijo Harry retrocediendo un par de pasos.

-Yo voy.- repuso Zayn.

-Venga, yo también iré.- intervino Louis.

-Yo paso...- comentó Liam, abriendo la puerta de un bar próximo.

-Lo siento, yo también.- Harry se encogió de hombros y entró con Liam en el bar.-Pidamos unos descafeinados Liam, quiero dormir...- se le oyó decir antes de que la puerta del bar se cerrara del todo.

-Bueno.- Niall suspiró.-Entonces, nosotros cuatro, al bosque.-

-Yap.- asintió Zayn.-Cómo mola, qué ganas tengo...-

-Vamos.- Niall hizo un gesto con la cabeza y echó a andar, seguido por Louis, Aly y Zayn.

Tras unos minutos caminando llegaron a un bosque de altos árboles. Una vez dejada atrás la ciudad y el ruido, se empezaban a contemplar las brillantes estrellas blancas en el cielo negruzco.

-Cómo mola...- dijo Zayn alzando la cabeza, mientras se adentraban en el bosque.

-No nos perderemos, ¿verdad?- preguntó Louis.

-Qué va.- dijo Niall, tranquilo.-Conozco éstos bosques cómo la palma de mi mano.-

-Seguro...- ironizó Zayn.-Cómo nos perdamos será culpa tuya.-

-Qué pesado eres...- se quejó Niall.

-Y aquí, ¿suele haber animales?- preguntó Aly, rozando con la mano el tronco de un pino.

-Supongo.- Niall se encogió de hombros.

Los cuatro caminaron durante unos segundos más y luego miraron hacia arriba al mismo tiempo. Se quedaron asombrados al ver el hermoso cielo estrellado que había sobre sus cabezas.
-Es precioso...- murmuró Aly.

-Qué chachi...- repuso Zayn.

-Sigamos caminando.- comentó Louis.-Quiero seguir viendo árboles bonitos, aunque sea de noche.-

-Sigamos pues.- sonrió Niall.

Se adentraron aún más en el bosque. En un momento dado, Louis vió una planta extraña que llevaba siglos investigando, y corrió hacia aquella zona, seguido por Zayn. Aly y Niall no se dieron cuenta y siguieron caminando, pensando que Zayn y Louis estaban con ellos, así varios minutos, hasta que Aly preguntó:

-Zayn ¿conoces el chiste de Jaimito subido en el árbol?-

Al no recibir respuesta, Aly se giró.

-¿Zayn?-

La muchacha abrió los ojos cómo platos y miró a izquierda y derecha.

-Niall...- murmuró.-Zayn y Louis no están.-

Niall se detuvo en seco y se giró.

-¿Cómo que no están?-

-¡Lo que oyes! ¡No los veo!-

-¡Zayn! ¡Louis!- los llamó Niall. No respondieron.

-¡Chicos!- gritó Aly.-¡¿Estáis ahí?! ¡Louis! ¡Zayn!-

-Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.- un aullido fue la única respuesta que recibió la joven.

-Oh, no...- se inquietó.-¿Hay lobos en ésta zona?-

-¡No!- repuso Niall.-Lobos no... Serán coyotes.-

En efecto, tras unos matorrales, asomó un coyote, un lobo pero de tamaño un poco más pequeño.

-Oh-oh...- Niall retrocedió un par de pasos.

El coyote se subió a una roca y los miró fieramente.

-Sí. Es un coyote.- dijo Aly, con la voz algo temblorosa.

El animal gruñó y bajó de la roca, acercándose a ellos.

-¡Fuera!-gritó Niall.-Aly, apártate. Éstos animales pueden ser peligrosos...-

Aly miraba al coyote. Éste estaba en postura de defensa, con el trasero alzado y la cabeza bajada. Gruñó de nuevo y emitió una especie de ladrido.

-¡Aly, retrocede!- presionó Niall, que estaba a varios pasos detrás de Aly.

-No hay que hacer movimientos bruscos.- repuso ésta con voz calmada. Se agachó lentamente y estiró una mano hacia el coyote. Éste retrocedió mientras gruñía.

<<¿Qué hace? Está loca...>> pensó Niall.

Aly no se movió, seguía agachada, con una mano estirada hacia el coyote. El animal se fue acercando poco a poco y olfateó la mano de Aly. Segundos después, la lamió. Aly sonrió y acarició el hocico peludo del coyote.

-¡¿Cómo?!- exclamó Niall.

Aly seguía acariciando el hocico del coyote y luego le acarició la cabeza.

-Es inofensivo.- dijo sonriendo.-Al menos, éste, sí.-

Niall estaba incrédulo ante aquella escena. Aly acariciaba tranquilamente al coyote cómo si de un perro se tratase. 

-Tengo que reconocer que eres valiente...- murmuró el rubio, mirando con cierta admiración a Aly.

-Qué va.- Aly se encogió de hombros.-Los animales, que me adoran...-

-No te quites mérito.- dijo Niall, con las manos metidas en los pantalones.

Aly retiró la mano de la cabeza del coyote y éste se giró y echó a correr, volviendo con su manada.

-¿Mérito?- dijo ella alzándose.-Gustar de los animales no es un mérito.-

-Pero no tenerle miedo a un animal carnívoro, sí.-

-Qué va.- Aly caminó hacia Niall y pasó por delante de él, pero éste se apresuró a caminar a su lado.

-¡Claro que sí!- insistió el irlandés.-Yo me he asustado mucho del coyote, y me encantan los animales.-

-Da igual.- zanjó Aly.-En ésta vida, uno puede llevarse muchas sorpresas.-

-¿Qué clase de sorpresas?- Niall se detuvo.

-Ya lo has visto.- dijo Aly deteniéndose también y mirando a Niall.-Cosas cómo, por ejemplo, que un animal salvaje se deje acariciar.-

-No me refiero a ése tipo de sorpresas.- dijo Niall con una voz suave y embriagadora.

Aly se ruborizó.

-Entonces, ¿a qué sorpresas te refieres?-

Niall iba a contestar cuándo de alguna parte sonaron los latidos de un corazón. Niall y Aly se sobresaltaron.

-¿Oyes éso?- preguntó Niall.

-Claro que sí.- contestó Aly.

Ambos estaban asustados. ¿Sería cierta la leyenda que les contó Margaret? De pronto, se oyó una canción proveniente de uno de los bolsillos de Aly.

-To the beat of my... To the beat of my... To the beat of my heart...-

Aly reconoció enseguida su nuevo tono de llamada, la canción Beat of my heart de Hilary Duff. Y la canción, empezaba con unos latidos cardíacos.

-¡Es mi móvil!- dijo Aly echándose a reír.-Los latidos que hemos escuchado forman parte de la canción que tengo cómo tono de llamada.-

Niall también se echó a reír y Aly descolgó.

-¿Diga?-

-¡Aly! ¡Soy Zayn! ¡¿Dónde estáis?!-

-¡Estamos bien, tranquilos!- respondió Aly.-No nos habíamos dado cuenta de que no estábais, enseguida volvemos.-

-Vale. Estamos enfrente del bar dónde se encuentran Liam y Harry, nos teníais preocupadísimos...- suspiró Zayn. Y colgó.

Aly y Niall salieron del bosque y se reunieron con los otros cuatro. Aly y Niall le explicaron lo sucedido a Louis y a Zayn, y éstos también les explicaron por qué se habían detenido. Louis había podido recoger unas hojitas de la planta que quería examinar y estaba tan contento.
Volvieron todos a casa de Niall. Margaret acompañó a Aly a su habitación, un bonito y acogedor dormitorio. Aly se puso el pijama y se tumbó sobre la cama, cerrando los ojos en el silencio.
Oyendo sólo los latidos de su propio corazón.