sábado, 30 de junio de 2012

31- De vuelta a las andadas

Harry arrastró a Melanie hacia el salón de su casa, dónde estaban los demás chicos.

-¡Mirad a quién nos ha traído Aly!- exclamó el chico, soltando la muñeca de Melanie y sacudiendo el hombro de Zayn, que estaba sentado dándoles la espalda.

-¿Melanie Charles?- preguntó Louis.

-¡Así es! Llevábamos tiempo queriendo conocerla, ¿os acordáis? ¡Si nos pusimos bigotes de pega, gafas y todo...!- decía Harry, eufórico.

-Encantada de conoceros.- dijo Melanie cortésmente mientras le estrechaba la mano a Louis y a Zayn.

-Eres tan guapa...- babeó Zayn.

-¿Puedo abrazarte?- preguntó Harry. No esperó respuesta, ya que apretó a Melanie contra sí, dejando a ésta un poco asustada, y a la vez, risueña.

-¡No, déjame abrazarla a mí!- exclamó Zayn intentando apartar a Harry, pero éste estaba pegado a Melanie cómo una lapa.

-Hola chicos, yo también he entrado aquí.- dijo Aly.

Niall se levantó del sofá y saludó a la rubia.

-Hola, Aly.-

-Hola.- sonrió ésta.

-¿Qué tal os fue la cita de anoche?- preguntó Louis dándole un par de codazos a Niall.-Mola el Empire State, ¿verdad, Aly?-

Niall le dió una colleja a Louis en la nuca.

-¡No seas cotilla!- exclamó.

-¡Nací cotilla!- rió Louis.

Las presentaciones parecían no tener fin. Sin embargo, Liam seguía sentado en el sofá, con su libro de Los juegos del hambre entre las manos. Leía con expresión seria. Al igual que los otros cuatro chicos, tenía ganas de conocer a Melanie, pero estaba muy triste debido a lo sucedido con su ex novia Danielle y por el malentendido con Aly. ¿Qué iba a hacer...? El amor parecía darle una patada cada vez que lo perseguía. O éso creía él...

-¡Liam Payne! ¿Cómo estás? Soy una fan tuya, bueno, soy fan de la banda en general.- dijo Melanie acercándose a Liam y tendiéndole la mano.

Éste la miró y luego bajó la vista hacia su libro. Le parecía una mujer muy guapa. Pero estaba demasiado enfadado y triste cómo para saludarla. No obstante, ella no tenía ninguna culpa de lo sucedido. Liam estaba nervioso. Melanie era simpática y guapa, le agradaba bastante, pero...
<<No... Total, siempre me sale mal... ¿Para qué me voy a molestar en intentarlo de nuevo?>> pensó Liam.


Melanie bajó la mano, desilusionada. Se sentó junto a él.


-¿Qué lees?-


-Los juegos del hambre.- dijo Liam fríamente.


-¿En serio?- Melanie sonrió ampliamente.-¡Ése es el mismo libro que me estoy leyendo yo!-


Liam cerró el libro y la miró.


-¿De verdad?-


-¡Sí! Y me encanta. ¿A ti te está gustando?- preguntó Melanie.


-Sí, mucho...-


-Me encanta leer. Es tan relajante...- decía Melanie acariciando la portada del libro de Liam.


-Y a mí. Me paso el día con un libro entre las manos.-


-¡Cómo yo!-


Los otros cuatro chicos y Aly intercambiaron una mirada entre ellos y luego volvieron a mirar a Liam y a Melanie, que conversaban alegremente sobre los libros. Liam parecía haberse olvidado de todos sus problemas y ahora sonreía cómo un bobo mientras hablaba con Melanie.


-¿Pensáis lo mismo que yo?- susurró Louis.


-Creo que sí.- sonrió Zayn.


-Se ven muy bien juntos.- dijo Niall.


-Liam parece muy feliz, y acaba de conocerla.- añadió Harry.


-Quién sabe. Tal vez algún día...- sonrió Aly.


~~~

Al día siguiente, Aly leía el periódico mientras desayunaba con su hermana menor. Leyó una noticia que le hizo estremecerse: "La empresa de Conan von Connor adquirió hace poco una nueva empresa en la que colabora gran parte de los trabajadores de Nueva York. Aún no ha confirmado que la haya comprado él, pero en su empresa ya aparece cómo dominio."

Aly mordió una galleta. ¿Sería la empresa en la que trabajaba su padre? ¿Era casualidad que lo hubieran ascendido? ¿O acaso llegaban más problemas...? Según decían, Conan von Connor era un hombre noble. Los malos genes los tenía su hija menor, Corinder. Así que Aly decidió no preocuparse. Además, la empresa mencionada no tenía porqué ser en la que trabajaba su padre... Había muchas empresas en Nueva York.

-¿Qué lees, hermanita?- preguntó Cindy mientras partía una onza de chocolate.

-Nada, nada, sólo noticias.- dijo Aly cerrando el periódico.

-¿Pero qué noticias?-

-Cosas, Cindy, nada importante...-

En ése instante Lara y Richard entraron por la puerta.

-Hola mamá, hola papá.- les saludó Cindy alegremente.-¿Qué os ha dicho el ginecólogo?-

-El bebé está perfectamente.- sonrió Lara.

-¿Y os habéis enterado? La radio del coche dice que un empresario millonario ha adquirido la empresa en la que trabajo. Sólo que no oí cuál era su nombre...- dijo Richard alegremente.

Aly sintió que se le helaba la sangre en las venas. ¿Podría ser...? No, no era posible. Según la televisión, Conan von Connor pediría disculpas a los afectados por culpa de su segunda hija, entonces, ¿por qué iba a querer comprar la empresa en la que trabajaba Richard? No podía ser Conan el comprador, no... ¿O tal vez sí? Las preguntas fueron dando vueltas en la cabeza de Aly, que se mareó al levantarse de la silla.

-¿Hija? ¿Estás bien?- preguntó Lara.

-Sí sí, sí.- mintió Aly.-Sólo me duele un poco la cabeza. Me voy a dar una vuelta, necesito que me dé un poco el aire fresco.-

Salió de su casa sin decir ni una palabra y se dirigió a Central Park. Estaba muy confundida. ¿Y si aquellos suponía algún riesgo para su familia? Se adentró entre los árboles de Central Park, alejando todo pensamiento de su mente, y de repente, se encontró con una hermosa chica más o menos de su edad, de piel pálida, ojos azules grisáceos y cabello rubio oscuro. Llevaba una tétrica pero graciosa camiseta negra con la imagen de un murciélago deforme y finos pantalones rasgados. Era muy guapa, pero a la vez tenía una expresión seria.
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-Oh, hola. ¿Quién eres?- preguntó Aly.

-¿Eres Alyson Willson?- preguntó la chica.

-Sí.- dijo Aly, cohibida.

-Ah, por fin te encuentro...- dijo la chica suspirando.

-¿Pero quién eres?- repitió Aly.

-Me llamo Colette von Connor. Soy la hermana mayor de Corinder, la chica que te secuestró. Tranquila, no temas, yo no soy cómo ella.-

-¡¿Colette von Connor?!- Aly estaba bastante nerviosa.-Y, ¿qué quieres?-

-Vengo a decirte que tu familia y tú estáis en apuros. Mi hermana se las ha arreglado para hacerse con la empresa en la que trabaja tu padre, Richard Willson, y lo ha hecho de manera confidencial. Así que todo el mundo cree que ha sido mi padre quién ha comprado la empresa.- dijo Colette.

-Corinder... El trabajo de mi padre... Por éso le habrán ascendido tan de golpe...- susurró Aly lentamente, dándose cuenta de todo.

-¡Exacto! Corinder mandó la orden desde el ordenador de mi padre de que ascendieran a Richard... ¡Para más tarde mandar la orden de que lo despidan! Seguramente lo hará entre hoy y mañana... Vi cómo lo hacía, y al hacerlo con el ordenador de mi padre, todos creen que es él quién da las órdenes.-

-Pero, ¿por qué no se lo cuentas a tu padre? ¿Por qué no se lo dices a la prensa?- preguntó Aly.

-¡Porque Corinne me chantajea hasta a mí, y soy su propia hermana! Me ha dicho que si se lo hago saber a alguien matará a mi gato, Fluffy, envenenándolo... ¡Y sólo quería avisarte, para que tengas cuidado! Ella puede dar la orden de que tu padre sea despedido en cualquier momento... Y si sabes ésto, por lo menos no te llevarás un disgusto.- explicó Colette apresuradamente y mirando alrededor.

-No pienso llevarme ningún disgusto, ¡voy a actuar! Pero, ¿no iban a arrestar a tu hermana por hacer lo que nos hizo a Celine, a Niall y a mí?-

-En principio, sí, pero nuestro padre es poderoso, y Corinder se aprovecha de ello.- dijo Colette.-Soborna a cualquiera sin que mi padre se entere... ¡Y arriesgándose a que le caiga una buena! Ha hecho que asciendan a tu padre a secretario principal, y cuándo menos lo esperemos dará la orden de que lo despidan... Es así de retorcida...-

-¿Crees que debería avisar a mi padre?-

-Te sugeriría que lo hagas...- dijo Colette.-Aunque tampoco quiero perder a mi gato... Es una gatita blanca de dos meses, aún es un bebé, y si Corinder se entera, la envenenará, y no quiero que le ocurra nada a Fluffy...-

-Tranquila.- dijo Aly.-Estaréis a salvo tú y tu gato. Pienso actuar por iniciativa propia.- 

-Ten mucho cuidado. Mi hermana pequeña está totalmente loca. Es capaz de hacer muchas cosas.-

-¿Me lo dices o me lo cuentas?- blasfemó Aly.

-Es peligrosa. Siempre consigue lo que quiere. Está decidida a atraparte, a ti, a Niall, a quién haga falta... No parará hasta quedarse satisfecha.- dijo Colette temblorosa.

-Gracias por tu información, te lo agradezco.- dijo Aly cogiendo las manos de Colette y mirándola a los ojos.-Ahora vete, no sea que Corinder se dé cuenta de que me has avisado. Muchísimas gracias por tu ayuda.-

Colette asintió y se fue corriendo, adentrándose entre los árboles.

Aly volvió a su casa llevándose consigo la valiosa información que le había ofrecido Colette. Al principio dudó de ella: era la hermana mayor de la persona más cruel a la que había conocido, pero la mirada que tenía Colette mientras le explicaba los planes de su hermana menor era una mirada pura y sincera. Y Aly sabía leer la mirada. No cabía duda: Colette estaba en lo cierto. Y le había hecho un enorme favor.

~~~

El día siguiente era lunes y había examen. Aly estudió mucho la noche anterior, aunque en su cabeza rondaban sin parar las palabras de Colette von Connor.

En un pasillo, Aly se encontró con Celine. 

-Hola, Aly.- dijo con su vocecita tímida. Aly se sobresaltó al verla. Aún no se había acostumbrado a que ahora Celine tenía el pelo corto por culpa de Corinder.

-Ah, hola Celine.- la saludó, con una sonrisa.

-Te veo muy seria. ¿Ocurre algo?-

-No, todo va bien.- mintió Aly. 

-¿Seguro? Pareces muy nerviosa...- dijo Celine.

-No te preocupes, Celine. Estoy un podo cansada, nada más. Anoche estudié mucho para el examen de Sociales de hoy, pero me ha ido bien.- asintió Aly, tratando de mostrarse tranquila.

-Oh, me alegro.- sonrió Celine.-Bueno, nos vemos luego.-

-Adiós.-

Aly se dirigió hacia el exterior, ya que tocaba recreo. Llegó al patio, un bonito jardín con césped, y se sentó en el suelo, bajo un enorme sauce llorón, cuyas ramas eran tan largas que casi rozaban el suelo. Sentada, apoyó su espalda en el grueso tronco del árbol, cerró los ojos y suspiró. ¿Por qué tenía que verse metida en asuntos tan complicados y peligrosos? Estaba decidida a derrotar a Corinder, pero no sabía por dónde empezar.

Niall también busco cobijo bajo el mismo sauce. Se hizo paso entre las larguísimas hojas del árbol y se sentó frente al tronco, en el lado opuesto de Aly, sentándose sobre una ramita que crujió al romperse. Aly abrió los ojos extrañada y miró hacia atrás en su lado derecho, pero no vió nada ya que Niall también se había ido hacia su derecha para asomarse al otro lado del tronco. Luego, ambos miraron hacia su izquierda, y luego, Niall miró hacia su derecha sin que Aly se moviese, topándose los dos y sonrojándose. 

-Hola.- dijo Aly nerviosa.

-Hola.-

miércoles, 27 de junio de 2012

30- Cita en el Empire State

Aly y Cindy se quedaron boquiabiertas ante la afirmación de su madre.

-¿Cómo?- balbuceó Aly.

-Nos hemos enterado hace un mes.- dijo Richard.-Vuestra madre no paraba de vomitar y de tener dolores de barriga, y la semana pasada, cuándo fuimos al médico... Nos dió la feliz noticia.-

-¡Pero, papá!- dijo Cindy.-Es fantástico que Aly y yo vayamos a tener un nuevo hermano, pero si siendo cuatro apenas llegamos a fin de mes, ¿que haremos cuándo seamos cinco?-

-De éso os queríamos hablar también.- dijo Lara.-A vuestro padre le han ascendido en el trabajo.-

-No sé por qué, pero ahora he pasado de limpiar las oficinas, ¡a ser el secretario principal!- exclamó Richard con orgullo.-Ahora ganaré más dinero que antes, mucho más. Y podremos preparar la llegada del bebé sin problemas ni estrés.-

-¡Éso es fantástico! ¡Enhorabuena a los dos!- dijo Aly abrazando a sus padres. Cindy, por su parte, puso el oído en la barriga de su madre.

-¡Creo que he oído una patada!-

Lara se rió:

-Cindy, llevo embarazada un mes, ¡el bebé no tiene pies aún!- dijo.

-Entonces será que tienes hambre.- dijo la niña.-¿Cuándo comeremos?-

-Ya mismo.- Richard se dirigió a la cocina.-Hoy he hecho macarrones. ¡A la mesa, venga!-

~~~

Al día siguiente, en Blue Moon High, Aly guardaba sus libros en su taquilla cuándo llegó Liam. Parecía bastante nervioso y diríase que hasta tímido.

-Hola, Aly.-

-Ah, hola Li.- le saludó ésta alegremente. 

-Quiero hablar contigo.-

-¿De qué se trata?- preguntó Aly cerrando su taquilla.

-Verás, ¿recuerdas que anteayer, en casa de Zayn, te conté que Danielle me ha dejado?-

-Sí.-

-¿Y recuerdas que luego, me dijiste que... cuándo menos lo esperase, encontraría a una chica especial?-

-Síp.-

-Pues...- Liam se rascó la nuca.-Sé que soy despreciable por decir ésto ya que Niall es mi amigo, pero... Tú... También me gustas.-

Aly notó que se le secaba la boca.

-¿Qué? Nonononono, no quería decir éso. Con "chica especial" no me refería a mí.- dijo apresuradamente.

-¿Ah, no?-

-¡No! Te habrás confundido...- Aly estaba muy nerviosa, no se le daba bien rechazar éste tipo de cosas.-Yo te quiero mucho, Liam, pero cómo amigo... Al decirte que encontrarás a una chica especial no me refería a mí... Lo siento, lo has malinterpretado...-

-Da igual...- Liam se frotó un ojo.-Lamento las molestias.-

Se fue rápidamente, dejando a Aly perpleja. Acto seguido, Harry pasó por su lado.

-Ey, Aly, ¿recuerdas que hoy habíamos quedado con los chicos para ver pelis en mi casa? Al final no lo haremos.- dijo antes de irse.

-Pero, Harry, espera, ¿porqué?- preguntó Aly.

No obtuvo respuesta, ya que Harry se había marchado.
El motivo era que Niall había sido obligado por sus cuatro amigos a hacer algo, a dar un paso adelante en los actos que reflejaban sus sentimientos por Aly.

Aly se dirigió a clase y estudió junto a Harumi y Celine cómo de costumbre.


Más tarde, en la cafetería, Aly se sentó sola ya que Harumi y Celine se habían ido un momento con la prensa, Celine tenía que hablar sobre el secuestro del que fue víctima y Harumi la acompañó.

Aly devoraba con gusto una manzana roja y un bocadillo, cuándo llegó Niall a paso rápido y se apoyó en la mesa.

-Eh, Aly.-

-Hola, ¿qué pa...?-

-Tú, yo, Empire State, siete y media de la noche, hoy.- dijo Niall rápidamente, antes de irse a toda velocidad. Aly se quedó perpleja. ¿Le habría hablado en algún código secreto? Aly sacudió la cabeza y decidió seguir comiendo.

La tarde pasaba y se hicieron las siete. Aly estaba en su casa, cepillando la corta melena rubia de su hermana menor. Llevaba toda la tarde pensando en las breves palabras que Niall le dijo aquella mañana. Miró el reloj. Según Niall, tenía que ir al Empire State a las siete y media. Aly reflexionó, ¿tal vez Niall sólo estaba delirando? Siempre se ponía muy nervioso cuándo le hablaba a ella.

-Mamá, voy a salir.- dijo Aly, sin creerse lo que acababa de decir.

-¿Adónde vas?- preguntó Lara, que estaba en el sofá devorando centenares y centenares de tablas de chocolate. Según ella, el bebé necesitaba azúcar y por éso había estado todo el día comiendo chocolate, su dulce favorito.

-Me voy un rato al Empire State. No sé cuándo volveré.- dijo Aly agarrando su sudadera gris con la cabeza de Toad y poniéndosela.

-¿Al Empire State? ¡Pero si el ticket de entrada cuesta un dineral! ¿Qué vas a hacer allí?-

-Mamááá...- dijo Aly con voz dulce acercándose al sofá.-Estás embarazada, relájate, no debes pensar en ésos asuntos.-

-Pero sólo quiero saber...-

Aly la interrumpió:

-No te comas la cabeza y cómete el chocolate.- dijo mientras pestañeaba melindrosamente y besaba a su madre en la mejilla.-Volveré no muy tarde. Adiós.-

Salió y cerró la puerta tras de sí. Empezó a caminar hacia el Empire State, mientras la noche caía sobre Nueva York.
Las luces de Nueva York iluminaban la oscuridad, y el Empire State se alzaba sobre los edificios con grandeza y majestuosidad. Era precioso de noche, iluminado por las luces de su interior y las estrellas que poco a poco iban tomando forma en el cielo oscuro. Aly llegó al Empire State a las siete y media en punto. Un hombre enorme y de piel morena le cerró el paso ante la puerta.

-¡Alto! Dígame su nombre, joven.-

-Alyson Willson.- obedeció la rubia, nerviosa y sobresaltada.

El hombre se bajó las gafas de sol negras y revisó las páginas de una libreta también negra.

-Puede pasar.- dijo haciéndose a un lado.-Coja el ascensor y suba al último piso, no a la azotea.-

Aly asintió, confundida y tensa. Entró en el Empire State: era un edificio exquisitamente decorado y con mucha elegancia. Aly se quedó perpleja mirando a su alrededor, cuándo de pronto se acordó del compromiso que la aguardaba y presionó el botón de uno de los muchos ascensores que había allí. Una vez dentro, subió hasta el piso más alto, y cuándo se abrieron las puertas del ascensor, apareció, cómo un ángel, el rostro de Niall ante ella. Iba vestido con un elegante traje, camisa blanca, chaqueta negra, y pantalones negros. Al verla llegar, Niall sonrió.

-Eres muy puntual.-

-Ya estoy aquí. ¿Qué quieres?- pese a todo lo que habían vivido juntos, Aly seguía poniéndose nerviosa al estar con él.

-He reservado la azotea, la terraza de arriba, para que cenemos.- dijo el irlandés, señalando unas escaleras de mármol.

-¿La azotea?-

-Entera.- dijo Niall. Luego se rió y miró la sudadera de Aly, que tantas veces antes había visto.-Veo que me he puesto demasiado elegante...-

-Y yo demasiado informal.- sonrió Aly, nerviosa.

-Pues, aunque lleves una sudadera de Toad, leggins negros y deportivas... Estás preciosa.- la piropeó Niall, poniéndose las manos tras la espalda y bajando un poco la cabeza.

Aly miró a Niall y luego apartó la mirada, sonrojándose.

-Gracias...-

Ambos estaban ruborizados y con las mejillas al rojo vivo por la timidez.

-Venga, vamos arriba.- dijo Niall tras un largo momento de silencio.

Ambos subieron por las escaleras de mármol. Poco después salieron por una puerta y llegaron a la azotea del Empire State. Las vistas eran todo un espectáculo. Ante ellos dos se cernía la ciudad entera, toda Nueva York, millones de lucecitas que resaltaban entre la oscuridad de la noche. Aly se quedó sin aliento ante aquella vista tan hermosa.

-Aquí está nuestra mesa.- dijo Niall.

Señaló una mesa cubierta por un mantel blanco y dos bonitas sillas de madera de cerezo. Aly y él se sentaron y Niall sacó una pequeña bolsa de debajo de su silla.

-¿Qué vamos a cenar?- preguntó Aly.

-Ésto.- Niall abrió la bolsa y sacó dos hamburguesas envueltas en papel blancos y con la "M" de McDonald's estampada.

Aly se rió.

-¡Cuánto lujo!- exclamó, dándole un bocado a su hamburguesa.

-¿A que sí?- bromeó Niall.-Aunque sea famoso y éso, sigo siendo un adolescente cómo otro cualquiera... ¡Y no puedo resistirme a la comida de McDonald's!-

Ambos cenaron en silencio, comiéndose las hamburguesas en pocos bocados. También comieron patatas fritas y helados, toda la comida era del McDonald's. Hablaron bastante poco durante la cena, lo cierto esque ambos estaban muy cohibidos. Después de cenar, Niall dijo.

-Te he comprado una cosa.-

-¿Ah, sí? No hacía falta... ¡¿Qué es, que es?!- exclamaba Aly.

Niall sacó otro pequeño paquete, una caja pequeña.
Aly la abrió y sacó una pulsera dorada con la inscripción "NBA" 

-Vaya.- rió.-Yo no soy muy fan de la NBA, pero te agradezco el rega...-

-En realidad- dijo Niall mirando la pulsera.-Las siglas no son de la National Basketball Association, sino que son las siglas de otra cosa. Gira la pulsera.-

Aly giró la pulsera. Detrás ponía: "Niall Busca Aly."

-¿Niall busca Aly?- se rió.-¿Qué quiere decir?-

-Que llevo 18 años buscando a la chica ideal para mí...- dijo Niall.-Y creo que la he encontrado. No ahora, te encontré hace tiempo. El mismo día en el que los chicos y yo llegamos al insti y te guiñé un ojo, el guiño fue un "guiño" a lo que yo andaba buscando desde siempre. Buscaba una Aly.- rió.

Ella también se rió. 

-Muchas gracias por el regalo.- dijo, arremangándose la manga izquierda y poniéndose la pulsera.

Niall se acercó a ella, aproximando su cara, para besarla. Aly puso una mano ante su cara y dijo:

-Eh, mantengamos nuestro saludo tradicional.- 

Cerró su puño y lo puso en dirección hacia Niall. Éste sonrió, cohibido, luego cerró su mano en un puño también, y lo chocó con el puño de Aly.

Ambos sabían que se querían mutuamente, desde lo sucedido con Corinder y el sacrificio que hizo Niall por Aly, no les quedaba duda de lo que sentían. Pero aún así, algo dentro de ellos les decía que el amor que sentían era tan fuerte, que sería precipitado mostrarlo tan de golpe. Sus corazones palpitaban al unísono, cada uno de los latidos iba dedicado hacia el otro, pero sus cerebros decían que el contraste era demasiado, ya que la primera impresión de Aly y Niall provocó que Aly le tirase una Coca-Cola a la cara al irlandés. Sin embargo, éste se dejó apalear para que Aly estuviera a salvo de Corinder, y éso recalcó muchísimo el amor que sentían. Pero ambos eran tontos. Tontos, y orgullosos. Todo lo que habían pasado juntos, su beso que tuvo lugar tras un violento acto, lo sucedido en el hospital con la madre de Niall, sus constantes miradas en clase... Y ambos seguían siendo presos de la vergüenza cuándo estaban juntos. No tenía explicación. Pero el amor, tampoco tiene explicación.

Tras la velada ambos entraron de nuevo en el pasillo que conducía a la azotea.

-Aly, quiero decirte que aunque no quieras reconocerlo, te morías de ganas de besarme antes.- dio éste con una sonrisa vacilante.

-¿Cómo?- Aly se rió con fuerza.-¿Se puede ser más... creído y bobo de lo que eres?-

-Admítelo, querías.-

-¡No quería!- Aly sonreía, haciéndose la segura, pero su corazón latía con nerviosismo.-¡Ya te besé una vez después de que los matones de Corinder te apalearan, y ésa fue la primera Y ÚLTIMA vez que lo hice!-

-¿La última?- rió Niall.-No te resistirás.-

-Oh, vaya que sí... No sabes lo fuerte que puedo llegar a ser.-

-Entonces, ¿con éso quieres decir que te cuesta mucho resistirte a mis encantos?-

-¡No! Y... ¿qué encantos?- bromeó Aly entre risas.

-¡Los encantos de los que tú careces!- vociferó Niall, riendo escandalosamente.

Aly estaba decidida a tener la última palabra, era así de cabezota. Cogió la corbata negra de Niall, tiró de él hacia sí, y le besó. No sabía si lo hacía por gusto, para que se callara la boca, o para demostrarle que sí tenía encantos.

-¿Te vale ésto?- dijo en tono firme al separarse de Niall.-Trágate tus palabras, rubito. ¡Encantos tengo, y de sobra!-

Entró en el ascensor que cerró sus puertas inmediatamente, dejando a Niall a solas en el pasillo. Éste dió un salto y exclamó "¡Sí!" aunque sin hablar, sólo moviendo los labios.


Aly regresó a su casa y entró. Cindy y Lara veían Bob Esponja en la televisión.

-Mamá, Cindy, me voy a la cama.-

-¿Ya? Pero si mañana es sábado.- dijo Lara.

-Da igual.- dijo Aly.-Me muero de sueño.-

Se dirigió a su cuarto y, sin ni siquiera ponerse el pijama, cayó desplomada sobre su cama. Oyó unos pasos que subían las escaleras y Cindy asomó la cabeza a través de la puerta.

-¿Qué tal tu cita?- preguntó.

-No he tenido ninguna cita...- mintió Aly, tumbada boca abajo.

-Mentirosa...-

-Oye, tienes 13, años, vive un poco tu vida hermanita, y deja de fisgonear en la mía.- dijo Aly en tono de enfado.

-¡Pero quiero saber cómo ha ido tu cita!-exclamó Cindy.

Aly le tiró un cojín sin mirar y le acertó en la cara.

-¡Ay vale! ¡Ya me voy! Quejica...- murmuró Cindy cerrando la puerta del cuarto de su hermana mayor.

Aly se abrazó a su almohada y, sonriente, se durmió.

~~~

A la mañana siguiente, sábado, Aly desayunaba cuándo recibió un mensaje de Harry:

De: Harry. Para: Aly. Hora: 11:08
Mensaje: Wooolas!!! Ya ke ayer no pudimos hacer la sesión d pelis en mi casa, ke te parece si la hacemos hoy? En media hora t spero n mi casa cn los chicos para ver las pelis. Puedes traert a una amiga si kieres.

Aly leyó el mensaje y luego pensó: Harumi no podía ir, tenía que ir al cementerio a llevarle flores a su abuela... Celine no, porque era demasiado tímida... Y Melanie... ¡Melanie! ¡Era perfecta! Aly DEBÍA llevársela a casa de Harry, quería presentársela a los chicos, y a uno en especial, ya que Melanie y él tenían mucho en común. Además, ése chico había tenido un malentendido con Aly... ¡Y conocer a Melanie iba a sentarle de maravilla! Igual hasta surgía el amor... ¡Un plan que iba de perlas para todos!

<<¡Soy una genio!>> pensó Aly. Partió un gran trozo de chocolate y se lo metió en la boca, y luego tecleó dos mensajes seguidos a toda velocidad:

De: Aly. Para: Harry. Hora: 11:10
Mensaje: Claro, iré enseguida, os presentaré en persona a una amiga a la ke lleváis tiempo keriendo conocer... Hasta luego!!!

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 11:11
Mensaje: Hola Mel, te apetece venirte conmigo a un sitio? vent a mi casa enseguida y nos iremos juntas a un lugar ke seguro ke te gusta, conocerás a unas personas ke t ncantan...

Aly no recibió respuesta por parte de Melanie, pero a los cinco minutos, ésta estaba en su casa. Las dos amigas se fueron juntas a casa de Harry y una vez allí, llamaron a la puerta, Harry abrió y vociferó:

-¡Melanie Charles! ¡Chicos mirad, está aquí!-

-Hola.- sonrió Melanie. 

Harry la arrastró hacia dentro y Aly los siguió, cerrando la puerta tras de sí.

domingo, 24 de junio de 2012

29- Nuevas noticias

Dos horas después, Aly salió del hospital y se fue a su casa. Cuándo llegó se encontró con Lara sentada en el sofá, sudando a chorros. Richard le hacía aire con un abanico y Cindy intentaba tranquilizarla.

-Hola, ¿qué ocurre?- preguntó Aly.

-¡Alyson!- Lara se levantó del sofá y abrazó a su hija.-¡¿Cómo no nos lo has contado?!-

-¿El qué?- preguntó Aly, aunque sabía la respuesta.

-¡Lo que sucedió anoche! ¡¿Por qué no nos dijiste que te habían secuestrado?!-

-¡Porque he pasado la noche en el hospital, mamá! Cuidando de Niall.-

-Oh, cielo santo, mi hija, mi niña secuestrada...- Lara se mareaba y le temblaban las piernas. Se sentó en el sofá, temblorosa.

Richard y Cindy también abrazaron a Aly.

-Nos hemos enterado por los periódicos.- dijo Richard.

-Sí, anoche hiciste las declaraciones de lo que hizo Corinder y hoy los periódicos ya hablan de ello.- confirmó Cindy.

-Ya lo sé, pero, ¿por qué no me habéis llamado?- dijo Aly.

-¡¿Por qué no nos has llamado tú?!- exclamó Lara. Estaba a punto de llorar.

-¡No tenía saldo!- expresó Aly, poniéndose nerviosa al ver a su madre así.

-Te hemos llamado muchas veces, pero nos saltaba el contestador diciendo que no tenías cobertura. Anoche empezábamos a llamarte al ver que no venías a a casa.- dijo Richard.

-¡¡¡Nos has dado un susto...!!! ¡¡¡Ésa Corinder, ésa bruja, debe pagar por lo que ha hecho...!!! Secuestrarte y usarte cómo cebo para vengarse del pobre Niall... ¡Dios mío, mi hija, secuestrada...!- decía Lara entre sollozos.

Richard la levantó del sofá y la calmó:

-Lara, ya está aquí, sana y salva, ¿no lo ves? Además...- se la llevó aparte y susurró:-No es bueno que te alteres estando cómo estás. Intenta tranquilizarte...-

Lara se acordó de golpe de un asunto y se secó las lágrimas.

-Sí, tienes razón, ahora mismo no puedo alterarme... ¿Cuándo se lo diremos a las niñas?-

-Cuándo esté confirmado del todo. Aún es muy pronto y no sé cómo se lo tomarán.- murmuraba Richard.

Aly y Cindy no escuchaban bien lo que decían sus padres, pero les observaban hablar y se miraron entre ellas, encogiéndose de hombros.

-Bueno, pero, ¿tienes el ascenso garantizado, no?- preguntó Lara.

-Sí, tranquila. A partir de ahora ganaremos muchísimo más dinero. Así que las niñas podrán estar tranquilas respecto a... ése asunto.- dijo Richard. Lara sonrió levemente, aunque con los ojos aún llorosos. Miró a Aly y la abrazó de nuevo.

~~~

Tres días después le dieron el alta a Niall. Para celebrarlo, Zayn los invitó a todos a su casa, Aly incluida. A las cuatro de la tarde todos se reunieron en casa de Zayn, gracias a la limusina de One Direction, cómo no. Una vez allí, Harry, Niall, Louis y Aly se engancharon a la Wii, le crearon un mii a Aly, y empezaron a jugar a Wii Party. Mientras tanto, Zayn ordenaba su dormitorio y Liam estaba en la cocina haciendo quién sabe qué.

-¡No, no puedes ganarme!- le gritaba Louis a Aly, agitando su mando de Wii cómo un loco.

El minijuego de Wii Party al que jugaban en aquél momento consistía en correr por un sendero repleto de ovejas hasta llegar a la meta. Niall y Harry se habían quedado atrás del todo, rodeados por ovejas, mientras que Louis y Aly corrían hacia la meta, Aly en cabeza.

Aly presionó con más fuerza sus botones del mando y su mii cruzó la meta.

-¡Noooo...!- vociferó Louis.

-¡Sí! ¡Lo conseguí!- exclamó Aly poniéndose de pie de un salto.

Las tripas de Harry rugieron.

-Oye Aly, ya que estás de pie, ¿te importaría ir a la cocina y traerme unos doritos? Zayn tiene muchísimos, no nos castigará por una bolsa.- dijo.

-Claro, enseguida.-

Aly cruzó el largo pasillo que dejaba atrás el salón y llegó a la cocina. Para su sorpresa, allí se encontró a Liam sentado en una silla, llorando. Tenía los ojos muy rojos y húmedos y su expresión denotaba mucho dolor.
-¿Liam?- exclamó Aly sentándose junto a él.-¿Qué te pasa?-

-Oh, hola Aly.- dijo éste secándose las lágrimas.-Nada, nada, me ha entrado pimienta en los ojos.-

-Liam, no me mientas.- dio Aly.-Soy tu amiga y puedes confiar en mí. ¿Qué te pasa?-

Liam miró hacia arriba y luego hacia abajo.

-He roto con Danielle.- dijo tras un largo suspiro.-Teníamos muchos problemas y así, bruscamente, me ha dejado.-

Aly suspiró y rodeó con el brazo a su amigo.

-Lo siento mucho.- dijo.

-Gracias... Me ha dejado hecho trizas.-

Aly se acordó de pronto, de las muchísimas cosas que Liam y Melanie tenían en común, y le dijo, sonriendo:

-Estoy segura de que, cuándo menos te lo esperes, encontrarás a una chica especial...- 

Liam la miró, confundido. Aly se limitó a sonreírle. Luego cogió una bolsa de doritos y se dirigió de nuevo hacia el salón.


Pocas horas después, los cinco chicos y Aly miraban la tele, aún en casa de Zayn. Harry hacía zapping con gesto aburrido, hasta que se detuvo en un canal dónde aparecía un rostro familiar.

-¡Aivá, mirad, si es Corinder!- exclamó.

En la pantalla aparecía Corinne rodeada de periodistas, junto con la policía.

-La joven ha sido detenida por secuestro, y chantaje físico y psicológico. Secuestró a una de las alumnas de Blue Moon High, y dos testigos afirmaron que había matado a la víctima, pero lo único que la señorita von Connor le hizo fue cortarle el pelo. Más tarde secuestró a otra alumna y la utilizó cómo motivo para atraer al joven cantante Niall Horan hacia el lugar del antiguo almacén, y obligarle a someterse a un violento acto, amenazando con matar a la rehén si éste se defendía. Al tener los 18 años, Corinder ha sido arrestada, su padre no tardará en pedir disculpas por las molestias a los afectados, y en darle a su hija la lección que se merece.- dijo una reportera de pelo negro y voz firme.

Harry bajó el volumen de la tele.

-¡¿Habéis oído?!-

-¡Sí, Harry, cállate, lo hemos oído todos!- exclamó Aly, mirando la pantalla mientras se mordía las uñas.

-Me alegro de que vaya a tener lo que se merece.- dijo Liam.

-Lo que hizo es despreciable.- puntualizó Zayn, en tono de enfado.

-Sí... No tiene perdón.- dijo Louis.

Hubo un momento de silencio y luego Harry cambió de canal otra vez, intentando que todos olvidaran el tema.

~~~

Al día siguiente, todos los estudiantes sabían ya lo sucedido con Corinne, que al parecer no tardaría en mudarse, éso si no se veía obligada a meterse en asuntos legales más serios. Aly y los demás estaban tranquilos de saber que estaban a salvo. Por fin todo iba a ser tranquilidad. Por fin Corinder los dejaría tranquilos. Por fin podrían relajarse un poco.

-Hola, Aly.- la saludó Harumi, una vez dentro de clase.

-Hola.-

-¿Qué tal va todo? Últimamente andas metida en cada lío...-

-Sí, pero la prensa ya ha hablado de ello y también la televisión.-

-¿Te pasa algo? Estás muy seria, Aly-chan.- dijo Harumi fijándose en la expresión cansada de su amiga.

-No, nada... Últimamente, mis padres están un poco raros... Diría que hasta bipolares... El otro día mi madre estaba muy angustiada por lo sucedido, y mi padre le dijo que no podía alterarse en su estado... Espero que mi madre no esté enferma ni nada parecido...- le explicó Aly, abriendo su libro de Ciencias Sociales.

-¿En serio? Vaya... Bueno, yo también espero que no le pase nada malo.- dijo Harumi.

-Los dos estaban bastante preocupados. Mi hermana pequeña y yo no escuchábamos todo lo que decían, pero algo oímos... No sé qué les pasa.- suspiró Aly.

-Tranquila.- la animó Harumi.-Verás cómo no es nada grave.-

El resto de la clase transcurrió tranquilamente, y más tarde, Aly comió con los chicos en su zona de la cafetería. Planearon quedar en casa de Harry al día siguiente y ver algunas películas los séis juntos.


Después de salir del instituto, Aly fue al colegio de Cindy a recogerla y las dos juntas se fueron hacia su casa. Entraron y vieron a sus padres en el sofá hablando. En cuánto las vieron se levantaron y se pusieron frente a sus hijas.

-Hola mamá, hola papá.- saludó Cindy.

-Tenemos que deciros algo...- dio Richard. 

Aly y Cindy intercambiaron una corta mirada y luego miraron de nuevo a sus padres.

-¿De qué se trata?- preguntó Aly.

Lara y Richard se miraron de reojo antes de volver a mirar a sus dos hijas. Aly y Cindy estaban muy nerviosas. ¿Qué ocurriría...? El momento de silencio se hizo interminablemente largo.

-¡Estoy embarazada!- dijo Lara por fin, con los ojos brillantes de alegría.

lunes, 18 de junio de 2012

28- Amor... ¡de madre!

Liam, Aly, Harumi, Celine, Mairi y Ronna llegaron al hospital en la limusina de One Direction. Mairi, Ronna y Celine se fueron a una de las cafeterías del hospital, ya que Celine se moría de hambre tras lo sucedido. Durante el tiempo que estuvo secuestrada no había podido comer nada, así que se fue junto con Ronna y Mairi a comer algo al restaurante del hospital.

Liam, Harumi y Aly cogieron el ascensor y entraron el la habitación de Niall. Éste seguía tumbado en su cama y tenía el teléfono móvil en la mano sin escayolar. Mientras, Harry y Zayn leían en los periódicos todo lo ocurrido. Aly les había contado a los periodistas la historia de Corinne y todo lo sucedido. Por su parte, Louis estaba "vaciando" en el cuarto de baño de la habitación.

-Ya hemos vueltooo...- dijo Harumi con su voz cantarina.

-Oh, ¿qué ha pasado?- preguntó Zayn apartándose del periódico que Harry sostenía.

-¡No os lo creeréis, Celine está viva!- exclamó Alyson, feliz.

-¿Sí? ¿Y, dónde está?- preguntó Niall apartando la vista de su móvil.

-Comiendo en la cafetería de la primera planta con otras dos chicas del insti. Ellas fueron las testigos del supuesto asesinato.- dijo Aly sentándose junto a Zayn y Harry.

-¿Estás mejor, compañero?- le preguntó Liam a Niall.

-Bueno, ha pasado sólo media hora desde la última vez que me lo preguntaste... No he cambiado mucho.- serió Niall.

-¡Ah! Se me olvidó antes preguntarte cómo te encuentras.- exclamó Harumi dándose una palmada en la frente. Niall se rió y Harumi hizo unas cinco reverencias japonesas.

-¡Lo siento! ¡Lo siento mucho!-

-¡No pasa nada!- decía Niall riéndose.

-¿Qué haces con el móvil, Niní?- preguntó Harry tras leer el periódico.

-¡Harry!- exclamó Niall, enfadado.

-¡¡¡Harreeeeeeeeeyyyyyyyyy!!!- vociferó Harry.-¡¡¡Así me llamo!!!-

Todos estallaron en carcajadas, menos Niall.

-Le estoy mandando un mensaje a mi madre.- dijo.-Está preocupadísima por mí y vendrá aquí en breve.-

-Yaaa salí.- dijo Louis saliendo del cuarto de baño.-¡Ey, Liam! ¡Aly, Harumi! ¿Qué ha pasado al final con Celine?-

-¡Está viva! Al final, lo único que Corinder le hizo fue cortarle el pelo... ¡Pero ni un rasguño!- exclamó Harumi felizmente, abrazando a Louis.

-¡Genial! Menudo susto nos llevamos todos... Ésa Corinne está cómo una cabra.- dijo éste.

-Lo que hizo no tiene perdón.- masculló Liam.

Louis avanzó y todos rieron al ver que llevaba un largo trozo de papel higiénico pegado a la suela de uno de sus zapatos.

-¿Qué pasa, de qué os reís?- preguntó Louis.

-Nada, nada...- dijo Harry entre risas.

Niall señaló hacia abajo y Louis se miró los zapatos.

-¡Joder! Maldito papel higiénico...- exclamó, quitándose el trozo de papel húmedo de zapato.

Todos se volvieron a reír.

-Bueno, deberíamos hablar sobre los asuntos legales en los que Corinne se verá metida ahora.- dijo Zayn.

-Sí. Se ha metido en un buen lío...- asintió Liam.

-Resumidme lo que pasó.- espetó Harumi.

Harry le tendió el periódico y ésta empezó a leer.

-Espero que la lleven a juicio o algo, se merece una condena.- protestó Zayn.

-Así es. Ha hecho algo imperdonable.- dijo Liam.

Aly y Niall se miraron, cohibidos. Luego bajaron la vista. Recordar lo que había ocurrido la noche anterior les mataba por dentro. Aunque por otro lado, Niall se declaró, y Aly lloró sobre él y le besó, la cosa tampoco había acabado tan mal... Seguramente, si no hubiera ocurrido éso, aún los dos seguirían sin hablarse y sin haber dado el paso en su relación. Un momento, ¿relación...?

-¿Pasó algo más anoche?- preguntó Harry, picarón.

Niall y Aly intercambiaron una rápida mirada, y luego miraron de nuevo a Harry, que esperaba una respuesta con su sonrisa picarona. ¿Se iban a callar lo sucedido...? Por parte de Aly, no:

-Si con éso te refieres a que Niall me confesara lo que siente por mí y que yo le besara en los labios después de que le dieran una paliza sólo para protegerme, entonces sí.- dijo la joven.

Todos menos ella y Niall abrieron la boca de par en par. Los chicos sonrieron y miraron a Niall, mientras Harumi cogió las manos de Aly.

-¡Aly, es genial! ¡Enhorabuena!- exclamó con su voz dulce.

-Gracias, Harumi. Lo cierto esque Niall y yo tardábamos en darnos cuenta de... lo mucho que nos importamos el uno al otro...- dijo Aly mirando con ternura a su amiga, y luego, con más ternura aún, a Niall. Éste sonrió levemente.

Harumi siguió leyendo la noticia del periódico.

-Lo vuestro es muy especial.- dijo Liam sonriendo, aunque algo triste.

-Gracias, Li...¿Liam? ¿Te pasa algo?- preguntó Niall mirando apenado a su amigo.

-¿Eh? No, nada... Ya sabéis que desde hace poco tengo problemas con Danielle, pero lo arreglaremos.- dijo Liam. De su mochila sacó el libro de Los juegos del Hambre y empezó a leer, zanjando el tema.

Aly frunció el ceño. ¿A quién le recordaba Liam en aquellos momentos...? Una persona tranquila... Una persona muy serena... Una persona que adoraba los libros, y que precisamente se leyó Los juegos del Hambre poco tiempo atrás... En la mente de Aly apareció el rostro de Melanie. Sí, Liam le recordaba a ella. Y precisamente, ambos se estaban leyendo Los juegos del Hambre. ¡Qué coincidencia!

Aly sacudió la cabeza para volver en sí. Odiaba perderse en sus pensamientos, aunque siempre lo seguía haciendo. Era algo involuntario.

-Venid, chicos.- dijo Harumi levantándose, al terminar de leer la noticia del periódico.-Vamos a la cafetería a ver que tal están Celine, Mairi y Ronna.-

Zayn y Harry se levantaron para ir tras ellas.

-Enseguida iremos.- dijo Louis.

Los tres salieron de la estancia y Louis, Liam, Niall y Aly se quedaron en la habitación.

-Bueno...- dijo Liam.-Qué puedo decir... Niall, has sido muy valiente... Demostraste que lo que sienets por Aly es algo muy fuerte, tanto, hasta dejar que te pegaran con tal de que no le hicieran daño a ella.-

-Gracias Liam.- dijo Niall cohibido.-Sólo puedo decir... Que estoy perdidamente enamorado de ella.- miró a Aly. Ésta le sonrió, mientras sus ojos se humedecían.

-Ojalá algún día pueda arreglarlo todo con Danielle.- prosiguió Liam bajando la vista.-Y que tengamos un amor parecido al que sentís vosotros dos.-

-Lia, tranqui, tío.-Louis trató de animar a su amigo.-Yo discuto con Eleanor infinidad de veces, pero siempre lo arreglamos...-

Liam suspiró.

-Lo sé... Yo también he acabado reconciliándome con mi novia... Sólo que ésta vez, dudo que Danielle y yo lo podamos arreglar.- dijo.

-Cuéntanos que ha pasado.- dijo Aly mirando a Liam a los ojos.

-Prefiero no hacerlo.- dijo éste.-No es por falta de confianza, es simplemente que... no prefiero hablar del tema.-

Niall se levantó de su camilla con esfuerzo.

-¿Adónde vas, pirado? Túmbate.- dijo Louis levantándose y sujetando a Niall.

-Puedo ponerme de pie, tranquilo.- puntualizó Niall. Se dirigió hacia Liam y lo abrazó.-Verás cómo todo sale bien Liam, no te preocupes...-

-Gracias Niall, eres un gran amigo.- respondió Liam.

En ése instante la puerta de la habitación del hopital se abrió y entró la madre de Niall, Maura. Era una mujer de piel bronceada, pelo corto y rubio oscuro, y sonrisa simpática. Llevaba una camiseta blanca con una foto de los chicos de One Direction. Adoraba el grupo que formaban su hijo pequeño y sus cuatro amigos. Lo primero que hizo al entrar en el cuarto fue buscar a su hijo con la mirada. Luego corrió hacia Niall y le abrazó con mucha fuerza, exclamando:

-¡Niall! Oh, mi niño, mi pequeño... Hijo mío, ¡¿en qué pensabas?!-

-En lo mucho que quiero a ésta chica de aquí.- respondió Niall señalando con el brazo detrás de él.

-¿Louis?- preguntó Maura. Niall se giró. En efecto, tras él estaba Louis. Louis dió un paso a la izquierda para apartarse, y tras él, estaba Aly.

-Hola.- dijo tímidamente.

-¿Y ésta chica?- dijo Maura.

-Mamá, te presento a Alyson. Llámala Aly.- sonrió Niall.

Aly estaba muy cohibida. Conocer a la madre de su novio. ¡Nunca se habría imaginado que fuera a ser de ésa manera, sucedido así, en un hospital, tras una violenta paliza, y mucho menos que el chico fuera Niall Horan!

-Querida...- Maura se acercó a Aly.-Debes de ser una gran persona. Mi hijo ha dejado que le apalearan por el amor que siente hacia ti... Éso no lo haría cualquiera. Y mi hijo no lo haría por cualquiera...-

Emocionada, Maura abrazó a Aly, y ésta, sin saber cómo reaccionar, le devolvió el abrazo. Aly pensó que Maura era un cielo de mujer. Y estaba en lo cierto. Pero, ¿qué otra cosa podía esperar? Al fin y al cabo, Niall era un cielo, y Aly no se sorprendió de que Maura fuera así de bondadosa.

-Estoy muy feliz de que mi hijo haya encontrado una chica especial. Haciendo lo que ha hecho por ti... Ha demostrado que lo vuestro es amor amor, del de verdad.-

Louis y Liam salieron de la estancia dejándolos a los tres sólos. Maura cuidaba de su hijo y mantenía conversaciones con Aly, preguntándole sobre sus gustos, sus aficiones... Niall estaba muy feliz. Las dos mujeres a las que más quería se llevaban de maravilla.

Tras un hora de conversación, Aly y Maura y eran grandes amigas. Aunque, a decir verdad, demasiado...

-¡...Y entonces, Niall se cayó en pañales sobre la tarta de chocolate...!- Maura reía a carcajadas.-¡Se le quedó toda la cara llena de chocolate! ¡Nunca lo olvidaré...!-

Aly y Maura reían tras las anécdotas que Maura le contaba sobre la infancia de Niall. Éste, por su parte, estaba tumbado en la camilla, arropado, y golpeándose la cabeza con la almohada.

-¡Mamáááááá!- vociferó.-¡Me estás dejando en ridículo!-

-¡Qué va!- rió Aly.-Si debías de ser adorable...-

Niall dejó de golpearse la cabeza con la almohada y miró a Aly, aliviado. Se sentía eufórico de haberla conocido y de quererla de ésa manera, ya que Maura podía contarle las tonterías que hacía Niall de bebé sin que Aly se burlase de ello. Niall estaba decidido: Aly estaba hecha para él. Oía conversar a ella y a Maura. Su madre y su novia. Niall disfrutó aquellas horas en el hospital junto a las dos mujeres de su vida. Al final, la visita de Maura a su hijo se convirtió en una sesión de anécdotas, carcajadas, y bromas. Todo iba a ser felicidad a partir de ahora, éso pensaba Niall. Pero aún quedaba un asunto pendiente que rondaba en la cabeza de todos: Corinne debía enfrentarse a la ley... ¿Qué iba a pasar con ella?


viernes, 15 de junio de 2012

27- Sangre por amor

El cielo se cubría de nubes blancas y grises que avisaban de un mal presagio. En el exterior de Blue Moon High había mucho barullo. Niall Horan, rodeado de varios periodistas, hacía varias aclaraciones.

-Señor Horan, ¿es cierto que Corinder von Connor y usted son pareja?- preguntó un hombre con micrófono.

Corinder apareció entre el gentío, escuchando la conversación a escondidas.

-No, no somos pareja. Nunca lo hemos sido ni lo seremos.- respondió el irlandés.

Corinder rompió un lápiz que tenía entre las manos.

-Pero ella nos dijo que os estábais viendo...- dijo una periodista.

-No es cierto. La mencioné en aquél concierto por motivos personales. No somos pareja.-

-¡Ella nos dijo lo contrario!- presionó otro periodista.

-¡Pues miente! ¡No somos pareja!- dijo Niall por última vez, antes de entrar en el instituto.

Corinder tiró al suelo el lápiz partido en dos.
Debía hacer algo al respecto.


Aly llamó a Corinder al móvil unas cinco veces, pero ésta no lo cogía. La llamó cinco veces más, hasta que a la décima llamada, sonó la voz siniestra pero dulce de Corinder.

-¿Sí?-

-¡Corinder! Soy Aly... Tenemos que hablar.-

-Claro, ¿dónde estás?-

-Hoy me quedo a comer en el instituto. Vente, por favor. Tengo que hablar contigo a solas.-

-Lo siento Aly, pero no puedo. ¿Y si tú te vienes conmigo? Estoy en un antiguo almacén cerrado de mi padre. Te daré la dirección.-

-Pero, Corinne, yo no...-

-¡Ven, te lo ruego! Yo no puedo ir, no me viene bien... Me vendría de perlas que vinieras tú.- dijo Corinne. Éstas últimas palabras las pronunció con cierta maldad, mientras sonreía.

Corinne le explicó brevemente a Aly el lugar dónde deberían encontrarse, el lugar en el que había entrado la difunta Celine la noche anterior.

-¿Puedes venir sobre las siete de la tarde? Ahora mismo ando ocupada...?-

-Claro, Corinne. Por favor, prométeme que me atenderás.-

-Te lo prometo.-

Corinder colgó el teléfono y se dirigió hacia un área del oscuro almacén, revisando unos cuántos papeles de periódico que recogió pocos días antes. La noticia que informaba sobre el abrazo de Niall y ella varios días antes. Corinder cogió un pequeño cuchillo y lo clavó sobre la zona de la foto dónde estaba la cabeza de Niall. Acto seguido, fue hacia otra habitación y se puso una cadena alrededor de los hombros. Las cadenas arañaban, creándole rasguños en los brazos, pero Corinder pensó que le quedaban bien.

~~~


Ésa noche, a las siete en punto, Aly se dirigió al lugar dónde había quedado con Corinne.
Entró por la puerta de metal rojizo y se encontró en la oscura estancia.

-¿Corinne?- preguntó con voz temblorosa.

Ante ella apareció su amiga, sonriendo.
-Hola, Aly.- dijo.-Pensé que ya no vendrías.-

-Vaya lugar más oscuro, ¿no...?-

-Sí, así es. Ven, acompáñame.-

Las dos hermosas jóvenes caminaron por el oscuro almacén y llegaron a otra habitación iluminada por la luz de la luna, que se filtraba por una ventana.

-Corinder, tienes arañazos en los brazos.-

-¿Eh? Oh.- dijo Corinne, mirándose los brazos.-Me tropecé y caí sobre unas cadenas.- mintió.

-¿Y por qué hay cadenas?-

-Oh, uno de los agentes de mi padre es policía... Cosas de la política.- dijo Corinder en tono tranquilo.-Y bien, ¿de que querías hablarme?-

-Bueno, verás... Por el instituto andan diciendo que... Que tú... ¡Que has matado a Celine!-

Corinder abrió sus ojos azules de par en par.

-¡¿Quién dice éso?!-

-No te lo puedo decir.- masculló Aly.

-¡¡¡Dímelo!!!-

-¡No! Corinne... ¡Tranquilízate! Yo no me lo creo, ¿vale? Quizás las chicas que vieron éso estaban confundidas, pero...-

-No, Aly, no estaban confundidas. ¡Han visto bien!-

Aly notó que se le secaba la boca.

-¿Qué...?-

-Sí, así es, ¡he matado a Celine! ¡La he matado! ¡La maté anoche! Se estaba interponiendo entre mis planes, hablando más de la cuenta... ¡Y le hice pagar por ello!-

Aly no sabía qué decir. Estaba paralizada.

-Y ahora...- dijo Corinne, acercándose a Aly.-Tengo lo que necesito. ¡Te tengo a ti! ¡Tú eres justo lo que necesitaba!-

Corinder apretó las muñecas de Aly, evitando que huyera.

-¡¿Necesitarme para qué?!- pregunto Aly a gritos, mientras Corinne se la llevaba por otra área.-¡¡¡Creía que éramos amigas!!! ¡¿Qué quieres de mi?! ¡¿Qué tramas?!-

Corinder no contestó. Se limitó sentar a Aly en el suelo, y, sacando unas cuerdas, ató las manos de la joven a una de las cuatro patas de una mesa.

-¡Corinder! ¡Suéltame! ¡Déjame marchar!- gritaba Aly llorando. Lloraba pensando en su difunta amiga Celine. En la traición de Corinder. Y por el miedo que sentía al no saber que iba a pasar.

-¡Quédate aquí!- exclamó Corinne.-Que no se te pase por la cabeza intentar escapar.-

Aly se quedó sentada en el suelo, con las manos atadas a la pata de la mesa, viendo cómo Corinne se alejaba. Aly se removió para intentar soltarse, pero sus manos estaban fuertemente atadas a la pata de la mesa.

-¡Corinne!-

Corinder, en otra habitación del oscuro almacén, sacó su móvil y tecleó el número de Niall. Éste estaba en su casa, sentado en su cama con la guitarra en los brazos, y cogió su móvil.

-¿Diga?-

-¿Niall? Soy Corinne...- dijo ésta con su habitual voz dulce.

-Ah, hola. ¿Qué pasa?-

El tono de voz de Corinne pasó de ser dulce a inquietante y siniestro:

-Tengo a Aly atrapada. Si quieres volver a verla, vente ahora mismo al viejo almacén del Starbucks cerrado. Ella está aquí, esperándote. Vente sólo. Cómo le digas a alguien adónde te dirijes, te mandaré un paquete con el corazón de Aly dentro. Al fin y al cabo, quieres tenerlo, ¿no?-

Corinder colgó.

-¡Eh, un momen...!- gritó Niall. Pero la malvada chica ya había colgado. El corazón de Niall empezó a latir cómo si de un tambor se tratase, y entonces, con las piernas temblorosas, echó a correr, saliendo de su habitación y de su casa.

Corinne guardó su móvil y se dirigió de nuevo al lugar dónde estaba Aly.

-¡Corinder! ¡Suéltame! ¡Creía que eras mi amiga!-

-¡Pues creías mal!- exclamó Corinder.-Te he estado utilizando todo éste tiempo, desde mi llegada al instituto. ¿Crees que me matriculé en Blue Moon High por casualidad?-

-¿Qué pretendes...? ¿Qué me vas a hacer?-

-¿A ti? Nada... Sólo usarte cómo cebo.-

-¿Cómo cebo...? ¡¿Qué tramas?! ¡¡¡Dímelo Corinne!!!-

-¡Cállate!- exclamó Corinder.-No grites. Cómo alguien descubra que estás aquí, tendrás el mismo final que Celine. ¡Te irás al otro barrio!-

-Eres un monstruo.- exclamó Aly con los ojos llorosos.-¡No puedo creer que hayas matado a una persona inocente!-

-¡Ella no era una persona inocente!- bramó Corinne.-Estaba interfiriendo en mis planes, avisándoos a ti y a Harumi de mis verdaderas intenciones. La quité del medio del mismo modo que se aparta una piedra del camino.-

-Corinne...- sollozó Aly.-¿Por qué haces ésto? ¡¿Qué quieres conseguir con toda ésta farsa?!-

-¡Ajustar cuentas! ¡Vengarme por todo el daño provocado hace tiempo!- exclamó Corinne. Tenía una sonrisa deforme, parecida a una mueca. Aly sintió miedo. Realmente, Corinne estaba loca.

-Corinne, ¡déjame marchar!-

-¡No! Te retendré aquí... ¡Hasta que llegue Niall!-

Aly no dió crédito a lo que escuchaba.

-¿Niall?-

-Así es. Te he utilizado para traerle hasta aquí.-

-¡¿Cómo?!- vociferó Aly.

-Tal y cómo lo oyes.-  dijo Corinder sonriendo maliciosamente.-Aquél día, en el concierto, Niall no me abrazó porque él quisiera... Lo hizo porque le prometí una discográfica nueva a cambio.-

Aly tenía las mejillas empapadas al pensar en la dura traición de su amiga.

-¿Por qué, Corinder...?-

Corinder miraba hacia abajo, aún con ésa mueca en la cara. Todo su cuerpo estaba tembloroso.

-Por orgullo.-

Aly seguía sollozando silenciosamente, mirando con odio a Corinne. Ésta se giró para mirar a Aly.

-Cuándo era una niña...- dijo.-Tenía una nariz exactamente igual que la joroba de un camello. Mis ojos eran desproporcionados. Mi boca, deformada. Nunca me quiso nadie. Todos se burlaban. No tuve ni un sólo amigo, todo eran burlas y desprecios...- sus ojos se humedecieron.-Les prometí a todos mis compañeros de clase, que conseguiría al hombre más perfecto del mundo, y en respuesta, me dieron una paliza... Con ocho años...-

Aly escuchaba atentamente las explicaciones de Corinne. Ambas lloraban.

-Entonces.- prosiguió Corinder.-Una vez crecida, me operé la cara. Todo mi rostro se construyó de nuevo. Me convertí en la belleza que ves ahora. Una vez que tuve mi nueva cara, todos los chicos querían mi amor. Pero ninguno era lo suficientemente perfecto para cumplir la promesa que les hice a mis compañeros de clase. Entonces, un día, cuándo se formó la banda de One Direction, decidí que era mi oportunidad. Cinco chicos exquisitamente perfectos, y a mi alcance gracias a mi nueva belleza. Aproveché que ahora era una preciosidad y me decidí a hacerme con uno de los cinco chicos, para cumplir la promesa que les hice a los niños de mi clase tantos años atrás...-

Aly no sabía si sentir odio o pena hacia Corinder. Por una parte, era cruel que se burlaran de ella en el colegio a causa de su fealdad, y que le pegaran al jurarles que conseguiría al chico perfecto. Pero por otra parte, lo que Corinne estaba haciendo también era inhumano.

-Así que, cuándo me enteré de que los cinco venían a Blue Moon High, decidí venir yo también. Quería conseguir a uno de ellos. Y escogí a Niall. Era perfecto, en todos los sentidos... Pero me di cuenta de que sentía algo por ti. Sus miradas, la forma en que te miraba... Me di cuenta enseguida. Así que, no pude seducirle por mis propios métodos, ya que tú ocupabas su corazón. Así que le propuse el trato de abrazarme al final de un concierto a cambio de ofrecerle una importante discográfica... ¡Qué inocente que es!- rió Corinne.-Nunca imaginé que sería tan fácil de engañar. Me abrazó al final del concierto. Lo hizo, pensé que lo tenía en el bote. Poco después, los periódicos hablaron de ello. Hablaron de que era muy probable que fuésemos pareja...-

-Querías que todos pensaran éso, para vengarte de los niños que iban contigo al colegio...- dijo Aly.

-Exacto. Todo el mundo pensó que éramos pareja, la noticia llegó a mis antiguos compañeros de colegio... Estaba consiguiendo mi propósito, vengarme de ellos... Hasta que ésta mañana, en Blue Moon High... Niall declaró que no somos pareja... Todo mi plan de venganza se desbarató... Y por ello, ¡ahora me vengaré de él!-

-¡Corinder!- una voz masculina se oyó desde la entrada.

Aly se quedó sin aliento.

Niall acababa de entrar en la estancia. Había corrido desde su casa hasta el instituto, eran muchísimos kilómetros, pero Niall había ido a pie, corriendo cómo alma que lleva el diablo, para acudir en ayuda de Aly.

-¡¡¡Niall!!!- exclamó ésta.

-Por fin llegas.- dijo Corinder agachándose y rodeando a Aly con el brazo.

-¡Niall! Niall, vete de aquí, fuera, ¡largo! ¡Fuera de aquí!- exclamaba Aly con los ojos húmedos.

-¡¿Qué quieres, Corinder...?! ¡He venido sólo, cómo me pediste...! ¡Por favor, no le hagas daño...!- decía Niall en tono acelerado y nervioso.

-Tú, maldito idiota... ¡Tuviste que decirle a la prensa que no éramos pareja! Estaba a punto de cumplir mi propósito... ¡Vengarme de los niños que iban conmigo a clase, que se burlaban de mí por mi fealdad! Me pegaron una paliza cuándo les prometí que conseguiría al chico más perfecto del mundo... Y ahora que casi, casi te consigo, aunque sea por tratos... ¡Tú tuviste que decir la verdad! ¡Tú, maldito! ¡Ahora que todos pensaban que éramos pareja! ¡¡¡Ahora que por fin podría callarles la boca a mis antiguos compañeros de colegio...!!!-

Corinder estaba cegada de rabia y de ira.

-¿Cómo...?- preguntó Niall, sin entender nada.

-Por tu culpa mis antiguos compañeros de clase se estarán riendo de mí ahora mismo... ¡Porque ni siquiera siendo preciosa puedo conseguir al chico perfecto!-

Niall estaba confundido. Aly sin embargo, lo entendía todo debido al relato de Corinne. Ésta sacó un puñal y lo acercó a Aly.

-Ahora, te darán la paliza de tu vida...- dijo.-Y cómo te defiendas... ¡Despídete de Aly!-

Aly, con la mirada débil y borrosa a causa de las lágrimas, miró a Niall.

Dos robustos hombres se acercaron a él.

-¿Me has entendido, querido?- preguntó Corinne.

Niall la miró. Le temblaban las piernas. Miró a Aly. Los ojos de Aly no podían aguantar más. Las lágrimas fueron tomando forma y le ardían tras los párpados.

Los dos hombres le dieron un empujón a Niall, y luego, varios puñetazos. Éste no reaccionaba. Aly, observando la escena, rompió a llorar desconsoladamente.
Varios minutos de golpes, dolor, y sufrimiento. Niall podía defenderse perfectamente, pero no lo hacía. Sabía que delante de ellos estaba Corinder sujetando a Aly, dispuesta a dañarla si éste trataba de defenderse.

-¡Niall...!- exclamó Aly, mientras gruesas lágrimas mojaban sus mejillas.

En ésos momentos, Aly vió que bajo sus manos atadas a la pata de la mesa había una sierra boca arriba. Empezó a frotar la cuerda de sus manos contra el metal de la afilada sierra. Las cuerdas eran gruesas y Aly debía tener cuidado de no cortarse las manos, ya que no podía ver la sierra.

Niall estaba gravemente herido. La sangre le brotaba de la nariz, de los labios, y tenía moratones en todas partes. Los dos hombres eran grandes cómo armarios y encajaban un golpe tras otro en el tembloroso cuerpo de Niall. Aly lloraba sin parar al ver cómo le pegaban, y frotaba la cuerda de sus manos atadas rápidamente para poder liberarse, pero las cuerdas eran muy gruesas y no se rompían fácilmente.

Los minutos pasaban lentamente. Cada instante de sufrimiento era eterno, y el pobre Niall no se mantenía en pie. En un momento dado, Corinder exclamó:

-¡Basta!- 

Los dos hombres dejaron en paz a Niall, que se encontraba tumbado boca abajo en el suelo. En ésos momentos, las cuerdas que Aly llevaba intentando cortar desde hacía minutos se rompieron, Aly tuvo las manos libres, y se impulsó hacia delante, corriendo hacia Niall a toda velocidad. Se arrodilló frente a él.

-Niall...- murmuró.

Corinder tenía su mueca de antes, su hermosa cara daba terror en aquellos momentos.

-Ya he tenido suficiente... Mi venganza ha concluido.- dijo. Y salió de la estancia con paso marcado por los tacones, seguida de los dos hombres.

Aly y Niall se quedaron a solas en medio de la oscuridad. La luz blanca de la luna entraba por las pequeñas ventanas que había en lo más alto de las paredes.

Aly le dió la vuelta a Niall, dejándolo boca arriba. Le sujetó el cuello.

-¡Niall, Niall, abre los ojos! Niall, ¿estás bien? ¡Háblame!-

Niall estaba muy grave. Los golpes le habían debilitado mucho y su respiración era débil.
Aly apoyó su oreja en el pecho de Niall. Su corazón latía muy deprisa pero débilmente.

-Niall, abre los ojos, ¡Niall, abre los ojos por favor!-

Aly lloraba desconsoladamente.

-Desequilibrado... ¿Cómo has podido dejar que te pegaran?-

-Ya has oído... Lo que dijo Corinder...- dijo Niall. Tosió, echando un poco de sangre por la boca.-Si yo me defendía... ella te haría daño...-

Aly sollozó.

-Estás loco...-

Niall abrió débilmente los ojos.

<<Loco por ti.>> pensó, aunque no tuvo fuerzas para decirlo.

-Has dejado que te den la paliza de tu vida... ¿Te crees que eres de piedra? ¡¿Por qué no te has defendido?!-

-Lo he hecho porque te quiero...- dijo Niall débilmente y con voz ronca.

Aly lo miró a los ojos. Seguía llorando desconsoladamente, pero Niall estaba muy quieto. No podía ni llorar a causa de lo mucho que le dolía el cuerpo.

-Me gustas, Alyson.- dijo.-Estoy enamorado de ti.-

Aly sollozó de nuevo. Siempre odiaba que la llamaran por su nombre completo. Pero ésta vez, sintió que el corazón le estallaba: tal vez de felicidad, tal vez de tristeza, pero sentía que le estallaba.
Niall cerró los ojos, cansado.

-¡Niall! Niall, no cierres los ojos, mantente espabilado, ¡abre los ojos!-

Rápidamente, Aly se sacó el móvil del bolsillo e hizo una rápida llamada a la ambulancia, indicándoles la dirección. Lo hizo en pocos segundos y luego volvió a guardarse el móvil.

-Niall, abre los ojos.- repitió.

Niall no se movía. ¿Estaba inconsciente? Su respiración era muy débil y cada vez más lenta. Aly seguía llorando, aguzando el oído por si oía llegar a la ambulancia. Miraba a Niall. No podía creerse lo que acababa de pasar. Él había permitido que le dieran una gran paliza sólo para protegerla. Aly acarició el pelo de Niall con dulzura. Era el único sitio dónde no le habían golpeado. El corazón de Aly se fragmentaba por momentos. Niall seguía con los ojos cerrados, y los de Aly, descargando lágrimas sin parar. Su corazón le latía fuertemente. Notaba los latidos en la garganta.

No paraba de sollozar y de sentir el dolor de Niall en su piel, cómo si la paliza se la hubieran dado a ella. Aly estaba echa un manojo de lágrimas al ver a la persona a la que más quería allí, malherida ante sus ojos. Aly se acercó más a él, aún de rodillas. Inclinó su torso hacia delante. Rodeó las mejillas de Niall con sus manos. Y entonces, acercando su cara a la de él, le besó. Fue un beso corto, suave, repleto de sentimientos. Los labios de Aly se posaron sobre los de Niall, cubiertos de heridas y de sangre, cómo si aquello le fuera a reanimar. Mientras Aly le besaba, una lágrima cayó de su ojo izquierdo y aterrizó debajo del ojo de Niall. Aly se separó de él. Niall parecía inconsciente, parecía no haber notado el beso. Pero sí lo hizo. Abrió los ojos vagamente y miró a Aly, aunque ésta no se dió cuenta ya que miró hacia la entrada, pues, en la lejanía, se escuchaba la sirena de la ambulancia que llegaba.

~~~

Eran las diez de la mañana del día después al violento acto cometido. Niall estaba tumbado en una camilla del hospital Lenox Hill. Tenía su brazo derecho vendado en una escayola, y con el izquierdo, comía con entusiasmo un plato de galletas que tenía sobre las rodillas. A su derecha, estaba sentada Aly en un sillón, mirándolo comer.

-Tienes hambre, ¿eh?-

-Supongo que lo que sucedió anoche me dió hambruna...- respondió éste con la boca llena y metiéndose otra galleta en la boca.

Aly recordó entristecida lo ocurrido la noche anterior. Pero decidió animarse. Cogió velozmente una galleta del plato de Niall y se la llevó a la boca.

-¡Eh! ¡Que son para mí!- protestó éste con la boca llena.

-Te robo una.- sonrió Aly.-Tranquilo, que te pago...-

Aly le dió un beso a Niall en la mejilla. En ésos momentos se abrió la puerta y entraron los otros cuatro chicos de la banda.

-Uhuh, llegamos en mal momento...- dijo Harry.-¡Oh, galletas!-

-Qué va, chicos...- rió Aly.-Sólo le estaba diciendo algo al oído, nada más.-

-Ya...- Zayn se sentó a su lado.-Para decirle algo al oído a alguien hay que ponerle los labios en la oreja, no en la mejilla...-

Aly cogió un cojín blanco de la camilla de Niall y lo estampó contra la cara de Zayn.

Harry ya se había metido dos galletas en la boca y tenía dos más en las manos.

-¿Podéis resumirnos lo que sucedió ayer?- preguntó con la boca llena.

Louis le tendió un periódico a Harry.

-Ayer, varios periodistas le preguntaron lo ocurrido a Aly una vez que llegaron al hospital. Ésta misma mañana ya se ha publicado todo en los periódicos, todos los detalles de lo sucedido.- dijo-

-Vaya, sí que van rápido éstas cosas...- dijo Harry tragándose las galletas y cogiendo el periódico.

-¿Cómo te encuentras, compañero?- preguntó Liam acercándose a la camilla de Niall y propinándole una palmada en la pierna.

-¡Ah...!- exclamó Niall.-Ahora mal... En ésa pierna me dieron muchos golpes.-

-¡Oh, lo siento...!- se excusó Liam.

-No pasa nada.- dijo Niall riéndose, aunque con las cejas bajadas.

De repente se abrió de golpe la puerta del hospital y entró Harumi, falta de aliento.

-¡Aly! Aly, ven, ¡deprisa! ¡Hay novedades sobre Celine!- exclamó.

-Os acompaño.- dijo Liam poniéndose la chaqueta.-Volveré enseguida con vosotros.-

Liam y Aly salieron de la habitación del hospital, siguiendo a Harumi.

Una vez que cerraron la puerta, Niall exclamó:

-¡Bien, Harumi, estoy bien, muchas gracias por preguntar...!-

Louis, Harry y Zayn estallaron en carcajadas.

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La limusina de los chicos llevó a Aly, Liam y Harumi hasta el antiguo almacén dónde tuvo lugar el acto de la noche anterior y el asesinato de Celine. Los tres entraron acompañados de un agente. Dentro estaban Mairi y Ronna hablando con otro agente, ya que ambas habían sido testigos del supuesto asesinato.

-¡Mairi! ¡Ronna!- exclamó Aly corriendo hacia ellas.-¿Qué sucede?-

-¿Han encontrado el cuerpo de Celine?- preguntó Liam.

-¡Sí!- exclamó Ronna.-¡Pero nos equivocábamos! ¡Han encontrado el cuerpo VIVO!-

425333_174461769338865_138679626250413_251866_1781469727_n_largeEn ésos momentos llegaron dos agentes de policía acompañados por la mismísima Celine. Su larga y lisa melena castaña había desaparecido y ahora el pelo no le llegaba ni a los hombros.

-¡¡¡Celine!!!- vociferó Aly. Celine se abalanzó sobre ella y sobre Harumi y las tres se abrazaron con fuerza.

-¡Estás viva!- exclamó Harumi.

-Pero, yo vi cómo Corinne alzaba el puñal sobre ti, y cuándo me caí de los hombros de Ronna, ¡te oí gritar! Y luego no dijiste nada más.- puntualizó Mairi.

-¡Así es! Corinne alzó el puñal sobre mí, pero sólo me cortó el pelo. Grité del susto y luego me desmayé. Por éso no me oísteis decir nada más.- dijo Celine con su aguda y dulce voz.

-¡Oh, Celine...! ¡Tu voz...! ¡Es tan reconfortante oírla de nuevo!- exclamó Aly abrazando de nuevo a Celine.

-Sentimos muchísimo no haberte creído.- dijo Harumi con los ojos llorosos.-Intentaste avisarnos sobre Corinder y nosotras nos negábamos a creerte. ¡Lo sentimos mucho...!-

-¡Sí, así es, perdónanos...!- sollozó Aly.

-¡Tranquilas! Corinder os tenía bien engañadas, era normal que no me creyérais...- dijo Celine dulcemente abrazando de nuevo a sus dos amigas. Luego abrazó también a Mairi y a Ronna y por último a Liam.

-Estás preciosa con el pelo corto.- dijo Harumi, tratando de alegrar el ambiente, aunque sus ojos negros seguían muy húmedos del susto y de la emoción.

-¡Gracias!- se sonrojó Celine.

-Sí.- rió Aly.-Estás muy guapa así, pero... ¡nada cómo tu preciosa melena castaña!-

Todos se rieron y luego subieron a la limusina, dispuestos a dirigirse de nuevo al hospital para ver a Niall.