miércoles, 30 de mayo de 2012

19- Destino: ¡Alaska!

Tras ésa fantástica tarde, Niall llevó a Aly a su casa en ¡la moto!
Una vez delante del portal, Aly se bajó de la moto y se giró para despedirse de Niall.

-Me lo he pasado genial. Ha sido un día fantástico.- dijo tímidamente, metiendo sus manos en los bolsillos de sus shorts vaqueros.-Y pensar que al principio quería matar a Harry y a Liam por dejarme en tu casa así, tan a la ligera...-

Niall se rió con el comentario de su amiga.

-Me alegro de que te lo hayas pasado bien.- dijo. Se giró para arrancar de nuevo la moto, pero antes de hacerlo, se volvió de golpe y dijo: -Ah, una cosa más.-

Sacó algo de un pequeño paquete que había entre la parte alta de la moto y su asiento, y sacó... su sudadera verde. La que le había prestado a Aly ésa misma tarde debido a lo mojada que se quedó por la lluvia.

-Te la regalo.- dijo, mientras le lanzaba la sudadera a Aly. Aly la atrapó al vuelo y la miró. De nuevo, ésa monísima cara de Frankenstein versión chibi. De nuevo, ése olor a Niall. Aly quiso levantar la cabeza y decir algo, pero Niall ya había arrancado y la moto estaba ya a muchos metros. Aly miró de nuevo la sudadera y, sin decir nada, la abrazó.

~~~

El domingo, el lunes y el martes pasaron de un soplo. Aly tenia muchos exámenes y muchos mas deberes, así que en ésos tres días no pudo hablar con Harumi, ni con los chicos, ni con Celine. Tampoco pudo llamar a Melanie. Lo único que Aly hacía eran deberes y más deberes. Quería aprobar con todas sus fuerzas. Quería sacarse una carrera y tener un trabajo. Quería sacar a su familia de los apuros económicos por los que estaban pasando en aquellos momentos.

Ella sabía que sus padres confiaban en ella y no quería decepcionarlos, ni tampoco a su hermana. Sus padres tenían puestas muchas esperanzas en su primogénita y Aly estaba dispuesta a todo para honrarlos. Decepcionarlos sería cómo decepcionar al mundo entero. Y Aly se había decidido a sacar a su familia a flote, aunque debiera privarse de tener una vida social para estudiar. Siempre había sido una chica muy determinada y obstinada.


El miércoles, los profesores por fin dejaron de mandar camiones de tareas y deberes, y en la cafetería, Aly subió a la terraza interior de los chicos para saludarlos.

-Holaaa.- dijo al terminar de subir las escaleras.

-Mirad quién ha venido.- dijo Louis.-¿Qué tal, Aly?-

-Quería saludaros.-

-¿Y Harumi?- preguntó Liam.

-Se ha quedado en clase. No tiene ganas de nada.- dijo Aly, entristecida.

-Pobre...- masculló Harry.

-Sí. Está muy afectada.- dijo Aly.

Tras varios minutos, Louis se acercó a Aly y la cogió de la muñeca.

-Ven. Siéntate con nosotros. Nos gustaría hablar contigo.-

Los dos se sentaron en uno de los sofás de la estancia, junto a Liam.

-¿Qué pasa, chicos?-

-Verás, cómo te dijimos varias veces, pronto tendremos que dar un concierto muy importante en Barrow, Alaska, y, bueno, nos preguntábamos si... Querrías venir con nosotros.- dijo Liam.

Los ojos de Aly se abrieron cómo platos.

-¿Qué?-

-¡Sí! Dinos, ¿te gustaría venirte con nosotros a Barrow?- dijo Louis sonriendo, mientras cogía las manos de su amiga.

-¿A Barrow? ¿En el extremo del Círculo Polar Ártico? ¡¿Sabéis el frío que hace allí?!- vociferó Aly.

-¡¿Pero te gustaría o no?!- gritó Zayn un poco harto.

-¡¡¡Claro!!!- exclamó Aly con tono de enfado.-¡Pero no podemos ir! ¡Alaska...! ¡No sabéis lo peligroso que es exponerse a climas tan extremos!-

-Queremos morir de frío a tu lado.- bromeó Harry, soltando una risita.

-En más o menos una semana tendremos que partir. No estaremos muchos días.- comentó Niall, metiéndose una galleta pequeña en la boca.

-No lo sé, chicos... Me encantaría acompañaros, pero no sé si mis padres me dejarían... Además, pronto le darán el alta a Cindy, mi hermana pequeña... Y Harumi... No quiero dejarla sola con el mal momento que está pasando.-

-No te preocupes, Aly, tus padres seguro que te dejarán.- dijo Liam.-Y en cuánto a Harumi... Puede venirse también.-

-No sé... No creo que le apetezca mucho viajar en su estado... Su abuela se murió hace poco, no creo que le apetezca mucho irse al polo.-

-Pues, lo cierto esque yo opino que un viaje a Barrow le vendría bien para "refrescarse."- dijo Harry. Luego estalló en carcajadas.-¡¡Refrescarse! ¿Lo cogéis...?-

Los otros cuatro y Aly lo miraron sin parpadear. Lo único que faltaba era un grillo cantando.

-Vale, veo que no. Lo digo porque cómo nos vamos a Alaska, con el clima frío, allí se refrescan todos los que...-

-¡Lo hemos cogido, Harry...! Por favor, calla.- dijo Zayn.

-Es una oportunidad única. Nos lo pasaremos muy bien en el hotel que tendremos reservado. Será un hotel sólo para nosotros.- dijo Niall.

-¿Cómo?-

-¡Tranquila, Aly, es un hotel pequeño!- dijo Louis.

Aly miró hacia abajo.

-Está bien. Intentaré convencer a mis padres, pero si no me dejan... No os podréis quejar.- dijo.


~~~

-¡Mi niña en el polo! ¡Qué desfachatez! ¡Qué locura! ¡Qué caooos!-

Lara se abanicaba con un pañuelo mientras iba cocina arriba, cocina abajo. Richard, por su parte, estaba quieto, de pie, con las manos entrecruzadas sobre la encimera de la cocina, y pensaba que era una buena idea.

-Creo que te iría bien en Alaska.- dijo.-Conocerías otras culturas, otro mundo... Y podrías disfrutar de toda la nieve que quisieras.-

-¡Pero Richard, por favor! ¡Llevar a nuestra hija al polo, a Alaska, al Círculo Polar Ártico...! ¡Que se nos va a helar! ¡Que se nos va a morir en ése desierto de nieve...!- exclamaba Lara.

Siempre era Lara la que daba el permiso para todo y la que convencía a Richard de lo mismo. Pero ésta vez se habían cambiado los papeles.

-Lara, tranquila, por favor, la niña estará segura...-

-¡Richard, que estamos hablando de Alaska! ¡Uno de los países más fríos del mundo! Ése clima es demasiado duro para nuestra pequeña niña.-

-Pero Lara, que nuestra hija ya sabe cuidarse sola... Ademas, estará con ésos chicos... ¡Y con Harumi! Habrá gente allí que les ayudará a acostumbrarse al frío... ¡No temas!- pronunció Richard, cogiendo las temblorosas manos de su mujer.

-Mamá.- dijo Aly levantándose de un taburete que había frente a la encimera.-Entiendo que te preocupes por mí, soy tu hija, y nos queremos muchísimo, pero yo quiero ir a Barrow...-

-La niña aprenderá mucho, Lara.- dijo Richard.

Lara miró a su esposo, a su hija, y luego otra vez a su esposo.

-Vale, está bien, está bien, de acuerdo...- dijo, haciéndose aire de nuevo con el trapo blanco que tenía en la mano.

-¡Sí! ¡Genial, gracias!- exclamó Aly abrazando a sus padres.

Lara, aún un poco fatigada, se retiró al salón, seguida por Richard. Aly se quedó sola en la cocina, y en ésos momentos, su móvil sonó.

De: Zayn. Para: Aly. Hora: 16:17
Mensaje: ke, al final t vienes cn nosotros a Alaska o no??

De: Aly. Para: Zayn. Hora: 16:18
Mensaje: claro! mis padres m han dado permiso. por cierto, los chicos m contaron ke tienes algo entre manos... d ke se trata? puedes confiar n mi 

De: Zayn. Para: Aly. Hora: 16:17
Mensaje: jajaja, venga, no seas cotilla. no t pienso contar nada. y m alegro de que t vengas a Alaska, será genial.

Aly decidió no escribir nada más. Se guardó el móvil y decidió empezar cuánto antes con los preparativos para ir a Barrow. Tenía poco tiempo para hacer las maletas y organizar su viaje a Alaska, sin descuidar los estudios con los que debería cumplir hasta irse de viaje a Alaska. ¡Debía ponerse las pilas!

Al día siguiente, Aly intentaba convencer a Harumi en los pasillos del instituto. Las dos amigas estaban sentadas en un banco que había dentro de los pasillos, cerca de las taquillas.

-Vamos, Harumi, ¡vente! Será divertido.-

-¿Alaska? No lo sé, Aly... Ahora mismo no tengo ganas de nada... Sigo fatal por la muerte de mi abuela.- dijo Harumi con los ojos humedecidos.

-¡Te vendrá bien ir a Alaska! Allí nos divertiremos, podremos jugar con la nieve, descubrir cosas nuevas... ¡Necesitas despejarte, Harumi!-

Pasados unos minutos de silencio, Harumi dijo:

-¿Sabes qué? Que sí. Me voy. Iré a Alaska con vosotros.- dijo sonriendo, aunque con los ojos llorosos.

-¡Genial! Verás como lo pasaremos genial.- dijo Aly abrazando con fuerza a Harumi. 

-Pero...- 

-Pero, ¿qué?-

-No podré ir hacia Barrow con vosotros. Tendré que ir, más o menos, dos días después, porque tengo unos exámenes importantísimos.- explicó Harumi.

-Ah, de acuerdo. Mientras podamos estar juntas en Barrow, da igual cuándo llegues.-

Entonces, las dos se fueron a clase.


Pocos días después llegó el momento de partir. Aly preparó sus maletas. Estaban llenas de ropa de invierno y de abrigos, bufandas, guantes... Iba a pasar frío, y lo sabía.

El día anterior se despidió de su hermana en el hospital y ahora se encontraba en su casa abrazando a sus padres. Iba a estar en Alaska varios días y sabía que iba a añorar a su familia, aunque pronto la fuese a ver de nuevo. Lara y Richard abrazaron con fuerza a su hija hasta que apareció la limusina de los chicos.

-Ten mucho cuidado y ponte dos camisas de manga larga aunque estés en el interior, ¿vale?- era el consejo número veinte que Lara le daba a su hija. Aly volvió a abrazar a sus padres y se rió.

-Tranquilos, iré con cuidado. Os llamaré a menudo, si esque hay cobertura allí... Os veré muy pronto.-

Los tres deshicieron el abrazo y Aly entró en la limusina. En ésos momentos, se fijó en los chicos:

-¡¿Qué hacéis vestidos con abrigos y bufandas si aquí estamos a veinte grados?!-

-No podremos cambiarnos de ropa en el aeropuerto.- dijo Harry.-Llegaremos a Barrow sin poder cambiarnos, así que nos hemos puesto ya la ropa adecuada para subir al avión y llegar a Alaska preparados.-

La limusina empezó a moverse, dirigiéndose hacia el aeropuerto.

-Pero, chicos, podéis cambiaros de ropa en el baño del avión...-

-Los baños de avión son demasiado estrechos.- dijo Zayn.-Apenas cabe una persona para mear, ya ni te digo para cambiarse de ropa... No se puede.-

-Harumi dice que...- empezó a explicar Aly.

-Nos lo ha dicho.- la cortó Niall.-Cogerá un vuelo hacia Barrow en cuánto termine los exámenes que tiene pendientes.-

-Espero que lo haga, o si no, cuando estemos de vuelta, le pego diez collejas...- masculló Aly.

Y los seis siguieron charlando mientras la limusina corría por las carreteras de Nueva York, rumbo al aeropuerto.

martes, 22 de mayo de 2012

18- Una tarde ge-Niall

El cielo nublado tronaba sobre Green-Wood, el cementerio más importante de Nueva York. No llovía, pero aún así, las nubes grises predecían un mal día. La familia Yuriko, todos vestidos de negro, estaban apiñados frente a una pequeña excavación en forma de rectángulo. En el borde de la excavación había una lápida, dónde ponía: "Aquí yace Natsuki Yuriko. Descansa en paz." Dentro del rectángulo excavado, había un ataúd de madera de cerezo, el árbol típico de Japón, y dentro del ataúd, se encontraba la difunta Natsuki, abuela de Harumi y persona a la que Harumi quería más que a su propia vida.

-Empezaremos a enterrar en breve.- dijo un empleado del cementerio, mirando a sus compañeros. Éstos asintieron y terminaron de pulir sus palas.

Harumi, situada junto a sus padres y vestida con un traje negro, lloraba desconsoladamente. Tenía una flor de cerezo entre las manos, una flor pequeña y rosa. Sin decir nada, dejó caer con delicadeza la flor de cerezo sobre el ataúd de su abuela. Aly y sus padres, que también estaban presentes y cómo todos, vestidos de negro, agacharon la cabeza.

-Comencemos.- dijo el encargado de enterrar.
Él y sus otros tres compañeros empezaron a recoger tierra con las palas y a echarla sobre el ataúd. Los padres de Harumi lloraban sin parar, al igual que muchos otros de los presentes. Una vez que el ataúd estuvo totalmente enterrado y la excavación quedó cubierta de tierra, todos lanzaron distintas flores ante la fría lápida de piedra.

Luego, Aly y sus padres abrazaron a Harumi y a sus padres, dándoles el pésame.

-Sabes que me tienes aquí, para todo.- le dijo Aly a su amiga mientras la abrazaba.

Harumi estaba muy dolida, y no le contestó. Siguió abrazándola, mientras lloraba desconsoladamente.
En ésos momentos se presentaron cinco asistentes al funeral. Louis, Niall, Liam, Harry y Zayn, vestidos de negro, llegaron a la zona del cementerio. Cada uno dejó una flor sobre la tumba de la difunta Natsuki y luego se dirigieron hacia Aly y Harumi. Al verlos, Harumi se quedó boquiabierta.

-Sabemos que nadie nos ha invitado.- dijo Zayn.-Pero queremos que sepas que cuentas con nuestro apoyo.-

-Sentimos mucho lo de tu abuela...- dijo Harry, muy serio.

Harumi, emocionada, corrió a abrazarlos.
Se sentía destrozada por la muerte de su abuela: dos días antes, en el preestreno de Sombras Tenebrosas, frente a Johnny Depp, se sintió la chica más feliz del mundo. Pero aquél día, viernes, en el funeral de su abuela, se sentía hecha pedazos. No obstante, la presencia de los chicos la sorprendió y la reconfortó. Todo aquel apoyo en ésos momentos difíciles significaba mucho para ella. Muchísimo.

~~~

El sábado, Aly se fue a un Starbucks con Harry y Liam.

-¿Dónde están los otros tres?- preguntó.

-Louis está con un poco de fiebre y hoy se ha quedado en su casa. Niall está practicando conducción en moto. Y Zayn... No sé lo que se trae entre manos.- dijo Liam.

-¿Niall tiene moto?- preguntó Aly.

-No, la moto es de su hermano, Greg.- dijo Harry. Llevaban diez minutos en el Starbucks y ya se había tomado dos cafés (descafeinados). Empezaba a ser un adicto al café de Starbucks.

-Guau.- dijo Aly. Siempre había soñado con montar en moto. Aunque no sabía conducirlas.

En ésos instantes, el móvil de Harry sonó.

-¿Diga? Ah, hola, Niní.-

-¡¡¡Es la segunda vez que me llamas así, y más te vale que sea la última!!!- la voz de Niall se escuchó desde el teléfono de Harry, ya que había gritado a pleno pulmón.

Harry rió a carcajadas.

-¿Qué querías decirme, Ni... Niall?- preguntó, aún acelerado por la risa.

Tras varios minutos, Harry se agarró la barbilla.

-Hummm... No, no puedo, me dan miedo las motos.- dijo.-Vale, se lo preguntaré a Liam.-

Liam se echó hacia delante en su silla.

-¿Qué pasa?-

-Niall necesita ayuda para limpiar la moto de Greg y seguir practicando el aparcamiento.- dijo Harry.-¿Puedes pasarte por su casa ésta tarde?-

-No puedo...- dijo Liam en tono tímido.-He quedado con Danielle.-

Danielle Peazer era la novia de Liam. Últimamente discutían mucho y solían quedar para intentar hablar y recuperar su amor, su ilusión de enamorados. Aunque les costaba mucho.

-Liam tampoco puede. Y ya sabes que Louis está malo y Zayn... No lo sé, pero no coge el teléfono.- dijo Harry volviéndose a pegar el móvil a la mejilla.

Entonces, sin saber por qué, Liam y Harry miraron a Aly.

-¿Qué?- preguntó ésta.

-Niall, ya sé quién te puede acompañar.- dijo Harry sacando la lengua pícaramente. Aly abrió los ojos de par en par.

-Genial, ¿quién es?- preguntó Niall.

-Te lo llevamos a tu casa en quince minutos.- dijo Harry. Y colgó.

-No.- dijo Aly.

-¡Ohhh sí! ¡Vaya que sí!- dijo Harry.-Te llevaremos a rastras, si hace falta.-

-¡Sóis crueles!- se rió Aly, aunque con las cejas bajadas.

-Sí, lo somos.- dijo Harry.

-Sentimos meterte en ésto, Aly, pero Niall necesita que alguien le ayude.- dijo Liam.

-Y sabemos que tú quieres...- canturreó Harry, cómo si fuera un niño de 5 años, mientras le daba un pícaro codazo a Aly. En respuesta, Aly le dió una palmada en el brazo.

-¡Au!-

-No pienso ir. Nunca he montado en moto y no sabría qué hacer.- dijo Aly.

-¡Da igual! Tú sólo... Limítate a ser tú misma.- dijo Harry levantándose y guardándose la cartera en un bolsillo de su pantalón.

-Chicos, en serio...-

-¡Camarero!- exclamó Liam.

-Chicos, ¡escuchadme! ¡No voy a ir! ¿De acuerdo? No. ¡Me quedaré aquí, no pienso ir a casa de Niall, no iré, cómo que me llamo Alyson Willson!-

~~~

Diez minutos después, Aly estaba bajando de la limusina a pisotones y caminando junto a Harry y Liam hacia la puerta de la mansión de Niall.

-Os odio.- masculló la chica.

-Y nosotros a ti.- dijo Harry amistosamente, rodeándola con el brazo.

Liam llamó a la puerta y abrió el propio Niall.

-Hola, chicos.-

Liam y Harry se apartaron, dejando ver a Aly que estaba entre ellos dos.

-Ho... Hola, Aly.-

-Hola.-

-Y, aquí tienes a tu acompañante para la tarde.- dijo Liam.

-¡Ahora nos vamos!- vociferó Harry mirando a Liam. Éste asintió y ambos echaron a correr hacia la limusina, entrando en ella a la velocidad de la luz.

-¡Chicos, volveeed!- gritó Aly mirándolos. 

Pero la limusina ya se alejaba.

Aly se giró muy lentamente para mirar a Niall.

-Hola.-

-Hola... otra vez.- dijo Niall, soltando una risita.

<<Genial. Estoy sola con Niall. ¿Qué podría salir peor?>> pensó Aly.

Sonó un trueno y empezó a llover. Aly no había llegado al portal de la casa, y se empapó completamente en cinco segundos. Abrió la boca, enfurecida, aunque sin moverse.
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-¡Pasa, corre!- dijo Niall. 

Aly entró y de nuevo, miró a su alrededor. La mansión de Niall era impresionante.

-Te has empapado.- dijo Niall cerrando la puerta.

-No me digas.-

-Te puedo prestar algo de ropa, aunque te iría bastante...-

-¿Ridícula?-

-Sí. No te pegaría.-

-Llevo vistiéndome cómo si fuera un tío 18 años. No me importaría ponerme una sudadera de chico si casi siempre llevo.-

-¿Sudaderas de chico?-

-No. Sudaderas en general, unisex.- dijo Aly encogiéndose de hombros.

Tras aquella breve charla, hubo un instante de silencio.

-Te prestaré una sudadera. Cuándo tu camisa se seque, te la vuelves a poner.- dijo Niall.

-Vale.-

-Siéntate. Cómo si estuvieras en tu casa. Vuelvo enseguida.-

Aly se dirigió a un mullido sofá de color beige vainilla y se sentó en él. Al cabo de pocos minutos, entró Niall en la estancia, con una sudadera verde, con la cara de un Frankenstein muy adorable dibujada en la parte delantera.

-Vaya.- dijo Aly cogiendo la sudadera.-Veo que te gusta Frankenstein.-

-Ésta versión chibi sí. Venga, póntela. Yo me iré a la cocina. ¿Quieres algo?-

-No, gracias.- dijo Aly.

-Sí que quieres.-

-¡Que no!- se rió Aly.

-Te traeré algo de todas formas...-

-¡Que no sea veneno!- bromeó ella.

Una vez que Niall salió de allí, Aly se cambió. La sudadera, suave y de manga larga, era cómo un abrazo envolvente, y ¡con olor a Niall incluido! A Aly le encantó ponérsela.

-¿Ya estás?- preguntó Niall desde la cocina.

-Sí.-

Llegó un delicioso aroma de chocolate caliente. Niall entró en la estancia con dos vasos llenos de chocolate fundido. Con la lluvia que hacía fuera, el ambiente se había refrescado.

-Sé que hace frío con ésta lluvia.- dijo Niall dejando los vasos sobre la mesa mientras se sentaba al lado de Aly.-Y he pensado que un chocolate fundido nos ayudaría a recuperarnos del frío.-

Aly sonrió. Estaba realmente adorable con su lisa melena rubia cayendo sobre sus hombros, sus ojos azules, y las mangas de la sudadera cubriéndole las manos de lo grande que le venía la sudadera. Niall sintió una especie de cosquilleo en la barriga, y en el corazón. Le gustaba ésa sensación.

Ambos bebieron un trago de chocolate. Era el más delicioso que Aly había probado en toda su vida.

-¡Está riquísimo!- dijo Aly.

-¿En serio? Soy un poco torpe en la cocina...-

-Oh, no digas éso... ¡Está delicioso!-

-Gracias.- Niall se ruborizó.

Ambos permanecieron así durante unos minutos, en silencio, hasta que Aly dijo:

-Y dime, ¿que cosas hay que hacer ésta tarde?- 

-Limpiar la moto de mi hermano, y... Si deja de llover, tengo que ir a la playa a conducirla.-

-Ah. Yo nunca he montado en moto.-

-Yo estoy practicando. Y se me da bastante bien.- dijo Niall con orgullo.

-Éso tengo que verlo yo con mis ojos.- bromeó Aly.

-Para éso te vas a venir.- rió Niall.

Aly lo miraba con ternura. La sonrisa de Niall era realmente adorable.

-Espero que sepas lo que haces mientras conduces.- dijo.

-Lo sabré.- respondió Niall.

-Por cierto: gracias por venirte ayer al funeral de la abuela de Harumi. Significó mucho para ella que tú y los chicos fuérais.-

-Era lo menos que podíamos hacer.- dijo Niall.-Al fin y al cabo, ella también es nuestra amiga. Los chicos y yo le tenemos afecto. Y sabemos que perder a un familiar es un golpe muy duro.-

Aly sonrió. Dejó su vaso vacío sobre la mesa de mármol y abrazó un cojín.

-Sabes, Niall, al principio tenía una idea equivocada de ti...- dijo.

Niall la miró, abriendo sus grandes ojos de par en par.

-¿Eh?-

-Nunca pensé que serías... Como me estás demostrando ser.- prosiguió Aly. No miraba a Niall. Miraba el cojín al que abrazaba, con la cabeza gacha.-El día en el que nos conocimos, pasaron muchas cosas. Ése mismo día, me escribiste una nota. Ése mismo día, te tiré la Coca-Cola a la cara. El día en el que nos conocimos, tuvimos una primera impresión muy... Rara.- 

-Aly, yo...-

-¡Pero da igual!- interrumpió ella sonriendo.-Ahora veo que me equivocaba respecto a ti. Eres un buen chico.- le dio un suave golpecito en el hombro, con el puño cerrado. Luego dejó el cojín al que abrazaba en su sitio y se levantó.

-Ya no llueve.- dijo mirando por una ventana. Luego se giró hacia Niall.-¿Vamos o no?-

-Sí, vamos.- dijo Niall.-Ah, y por cierto.- agarró la camiseta de Aly y se la lanzó. Aly la atrapó al vuelo.-Creo que tu camisa ya está seca.-

Aly sonrió y cuándo Niall salió de allí, se quitó la sudadera y se puso su camisa otra vez. Luego corrió detrás de Niall para no quedarse atrás.

~~~

-Vale... Veamos...-

Niall y Aly se encontraban en las playas de Nueva York con la moto de Greg Horan. Niall iba revisando todos los motores con cuidado. Aly, mientras tanto, jugaba con el perrito de una mujer que había ido a sacarlo de paseo.

-¡Es realmente adorable! ¿Cómo se llama?- preguntó, acariciando al pequeño Yorkshire.

-Niní.- respondió la dueña del perro.

-¿Es una broma?- rió Aly, acordándose del mote que Harry le ponía a Niall.

-No. ¿Por qué?- preguntó la mujer.

-No, por nada, por nada.- dijo Aly, acariciando al Yorkshire. Éste le lamía las manos.

-Bueno, nos vamos ya.- dijo la mujer, tirando de la correa de su perro. 

Aly se levantó de estar agachada y se dirigió hacia la moto.

-¿Ya has averiguado cómo ponerla en modo seguro?-

-Estaba revisando los motores ahora mismo. Creo que con ésto bastará para que circule bien por la arena.- dijo Niall, que estaba de pie detrás de la moto.

-Nunca he montado en moto...- masculló Aly.

Niall se puso delante de la moto. Un extremo de su camiseta roja de manga corta se enganchó en un espejito de la moto y, tras desenredarlo, dijo.
-¿Quieres conducir?-

Los ojos azules de Aly se abrieron de par en par.

-¿Cómo?-

-Que-si-quie-res-con-du-cir.- dijo Niall, más despacio.

-Oh, me encantaría, pero, nunca he conducido una moto...- dijo Aly. Con su camiseta blanca de tirantes, sus vaqueros shorts azules y sus sandalias blancas, tenía pinta de haberse pasado la vida entera en la playa. 

-Vamos, yo te enseñaré. Siéntate.- dijo Niall.

Aly se sentó. Niall se sentó detrás de ella y cogió los mangos de la moto.

-Sujétalos, sin miedo.- dijo.

Aly cogió los mangos de la moto con las manos temblorosas.

-Bien...- dijo Niall soltándolos.-Y ahora, para acelerar...-

Aly presionó el acelerador del mango y la moto salió disparada, tanto, que Niall, pillado desprevenido, voló hacia atrás y cayó sobre la arena.

-¡Yuuuuuuuuuuuuuuh!- vociferó Aly desde la moto, mientras su larga melena rubia oscilaba al viento.

Niall se puso en pie de un salto.

-¡Eh! ¡Eh eh eh eh eh eh!- gritaba, corriendo sobre la arena detrás de la moto.

Ambos se reían y tras un rato corriendo, Niall alcanzó la moto, aún en marcha, y se subió de un salto. Aly había ido conduciendo más despacio para que Niall pudiera subirse, pero no frenó ni por un instante. La moto siguió corriendo, recta, por la playa, cerca del mar. Las ruedas levantaban nubes de arena a su paso.

-¡Cómo mola éstooo!- gritaba Aly.

-¡Lo estas haciendo! ¡Estas conduciendo una mot...!- Niall no pudo terminar la frase porque se le llenó la boca de arena y empezó a toser escandalosamente.

Pocos minutos después, el sol terminó de ponerse y el cielo se tiñó completamente de naranja y rosa.


Tras media hora conduciendo la moto por la playa, Niall y Aly se fueron, aún en la moto, a los muelles de la ciudad. Cerca de un muelle había un pequeño bar, al aire libre, y ambos fueron a tomarse unos helados.

-Hay que ver.- dijo Aly riéndose.-Hace unas horas llovía y nos tomábamos unos chocolates fundidos, y ahora hace buen tiempo y nos estamos ventilando unos helados de fruta...-

Niall no paraba de experimentar con la cucharilla de plástico lila.

-Tiene sabor de fresa, luego de limón, luego de naranja, y luego de cereza.- dedujo Niall.

-Eres bueno.- sonrió Aly.

-Llevo comiendo helados de frutas toda la vida.- dijo Niall.

-Ya. Bueno, y, dime, ¿que tal he estado con la moto?-

-Francamente... Genial.- dijo Niall, intentando aguantarse la risa al recordar que él se cayó por culpa de los impulsos de Aly con el acelerador de la moto.

Y Aly, acordándose, se echó a reír también.

domingo, 20 de mayo de 2012

17- Una entrevista inesperada

Llegó el jueves. En Blue Moon High, Aly y Harumi presentaron los justificantes del preestreno que los chicos de One Direction les dieron, para que el director y los profesores no las regañasen por haber faltado a clase el día anterior. Al finalizar las clases, sonó el teléfono de Aly.

-¿Diga?- preguntó ésta al descolgar.

-¡Aly, soy Zayn!- dijo una voz en la otra línea, (y detrás de ella.)

Aly se giro y vió a Zayn detrás suya con su teléfono pegado a la oreja. Aly colgó.

-¿Por qué me llamas si me tienes al lado?-

-Necesito gastar saldo, mi madre se queja de que nunca uso el móvil.- dijo Zayn sonriendo y encogiéndose de hombros. Llegó Liam.

-¿Querías decirme algo?- le preguntó Aly.

-Sí.- dijo Zayn.-Liam y yo tenemos que ir a una entrevista hoy, y nos han pedido que traigamos a una chica cualquiera para tener una opinión imparcial. Y hemos pensado que podrías venirte.-

-¿Chica cualquiera? ¡Me voy a ofender!- bromeó Aly.

-Dime, ¿nos acompañas a la entrevista o no?- preguntó Liam.

-Pero si tenéis veinte millones de fans.- dijo Aly.-¿Por qué queréis que vaya yo?-

-Porque eres nuestra amiga.- dijo Liam encogiéndose de hombros.

Aly se rió.

-¡Sóis crueles!-

-¡No lo somos!- exclamaron los otros dos a coro.

-Vaaale, iré.- dijo Aly alzando la vista.

~~~

Dos horas después, los tres se encontraban en el estudio de radio, junto a una entrevistadora.

-Buenos días, estamos aquí con dos miembros de One Direction, Liam Payne y Zayn Malik, acompañados por Alyson Willson, una chica normal y corriente de Nueva York...-

<<Ya, ya... Deja de dar detalles sobre mi vida. Y me llamo Aly. ¡No vuelvas a llamarme Alyson!>> pensaba Aly.

-Dime, Alyson, ¿cómo conociste a los chicos de One Direction?- preguntó la entrevistadora.

-Pues, hicieron donaciones benéficas al instituto Blue Moon High, el centro dónde estudio, ya que estaba pasando por una crisis económica y One Direction donó una gran suma de dinero al instituto para evitar el cierre, convirtiéndose de ese modo en los "dueños" del instituto, por decirlo de algún modo.- explicó Aly.

-Ya veo. Y decidme, chicos ¿por qué os fijasteis precisamente en ella?-

Liam y Zayn intercambiaron una mirada y trataron de contener la risa.

-Por su carácter.- se limitó a decir Liam.

-Y decidme, ¿es cierto que ayer, Alyson os acompañó al preestreno mundial de Sombras Tenebrosas, en el cine Filmagic?-

-Sí. Vino Aly y una amiga suya.- dijo Zayn.-Las quisimos invitar y accedieron encantadas.-

-¿Aly, eh?- preguntó la entrevistadora.

-Sí, prefiere que la llamen así.- dijo Liam. Aly asintió con la cabeza.

-Y dime, Aly, ¿qué opinas de la manera de cantar de los chicos?-

Aly se quedó pensativa. Lo cierto esque nunca les había escuchado cantar de una manera atenta. Pero sabía que sus amigos eran unos chicos muy especiales,y que ponían mucho empeño en sus actuaciones, y dijo sin dudarlo:

-Son muy buenos. Nunca he dudado de su talento para la música.-

-Y dime, ¿cómo se siente una chica normal y corriente al trabar amistad con cinco ídolos mundialmente famosos?-

-Pues, lo cierto es que no sé qué pensar...- empezó Aly.

La entrevista duró dos horas. Cada pregunta era más curiosa y complicada que la anterior, y Liam, Zayn y Aly procuraban dar respuestas coherentes a todas. A Aly nunca le habían hecho una entrevista, y se sentía algo nerviosa, pero a la vez, muy feliz. Aunque no le terminaba de convencer la idea de empezar a ser famosa. Quería seguir siendo amiga de los chicos, aunque manteniéndose en el "anonimato" en cuánto a la fama, ya que llevaba una vida aceptable en cierta medida. Le gustaba ser conocida por la gente y ser simpática con todos, pero no se veía cómo una famosa. Esperaba que, su amistad con los chicos de One Direction, no le cambiase demasiado la vida. Es decir, sí, pero a mejor. Ella no había buscado la amistad de ésos cinco chicos, pero ahora que la tenía, la valoraba mucho, ya que les tenía afecto a los cinco por su manera de ser. Poco importaba que fueran estrellas famosas.

-Bueno, así que cinco chicos famosos y una chica de Nueva York del montón... ¡Un caso curioso!- dijo la entrevistadora entre risas.

Liam, Zayn y Aly rieron también, pero por pura educación. Más de una vez, a Aly le habían entrado ganas de pegarle una bofetada a la entrevistadora, y Liam y Zayn lo sabían.

-¡Ah, y una pregunta más...! He oído que planeáis hacer una pequeña gira por Alaska...- dijo la entrevistadora.-¿Es cierto?-

-Sí.- asintió Zayn.-Próximamente iremos a Barrow a dar el concierto más "helador" del mundo.-

Liam y Aly rieron.

-Espero que no se os "hielen" los sesos. ¡Jajajajaja!- rió la entrevistadora.

Liam, Aly y Zayn se miraron entre ellos. ¿Podría haberles tocado una entrevistadora más normal, no?

-En fin chicos, muchas gracias por la entrevista.- terminó la mujer.-¡Ésto ha sido todo! ¡Cortamos la conexión!-

El botón con la frase "En Antena" se apagó y los tres amigos se despidieron de todos los empleados del lugar. Una vez fuera, Aly dio un pisotón en el suelo.

-¡¿Chica de Nueva York del montón?! ¡Agggh! ¡¿Por qué nuestra entrevistadora tenía que ser así de petarda?!- vociferó Aly. Iba vestida, cómo no, con una sudadera que le daba un aire masculino. Ésta vez, la sudadera de Aly era turquesa, y tenía la cara de Perry el Ornitorrinco dibujada en la parte delantera.

Liam y Zayn estallaron en carcajadas.

-A nosotros tampoco nos caía muy bien... Su voz chillona me irritaba.- dijo Zayn.

-Bueno Aly, ¿te llevamos a tu casa?- dijo Liam.

-No, gracias. Iré andando.- respondió la joven.-Nos vemos mañana.-

-Adiós.- dijeron Zayn y Liam al unísono. 

Aly empezó a caminar hacia su casa, que por suerte, no estaba muy lejos. Al pasar por delante del instituto Blue Moon High, que ya estaba cerrado, Aly se encontró con Harumi. Tenía los ojos llenos de lágrimas.
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-¿Harumi?- preguntó. 

Su amiga japonesa no respondió.

-¿Qué te pasa?- Aly avanzó unos pocos pasos hacia ella.

Harumi sollozó en silencio y luego dijo con la voz rota.

-Mi... mi abuela Natsuki... ha fallecido.- 

Aly abrió un poco la boca, sorprendida. Se puso muy triste: recordó su quedada con Harumi el sábado pasado en Central Park. Recordó que ése día, Harumi le contó que su abuela estaba gravemente enferma. Aly se entristeció, mientras Harumi rompía a llorar silenciosamente, sollozando desconsolada.
Aly avanzó hacia su amiga y le dió un abrazo. Harumi seguía llorando, estaba muy afectada. Aly conocía bien a Harumi, y sabía que su amiga quería a su difunta abuela Natsuki más que a ella misma. Así que, a Aly también se le humedecieron los ojos, pensando en el terrible dolor que estaría sintiendo Harumi en aquellos momentos.

Ambas siguieron abrazadas durante largo rato frente al instituto, en medio del ambiente silencioso, interrumpido sólo por los desolados sollozos de la pobre Harumi.

sábado, 19 de mayo de 2012

16- El preestreno

El martes por la mañana pasó rápido, cómo si hubiese sido un soplo. Aly y los chicos de One Direction se intercambiaron los números de teléfono en el instituto, para que así Aly pudiera llamar a alguno de los cinco si tenía dudas sobre el preestreno al que iban a acudir el día siguiente.

Por la tarde, Aly y sus padres cogieron el coche y se dirigieron al hospital dónde Cindy estaba ingresada. No tardarían en darle en alta pero, aún así, necesitaba estar con su familia un rato.
Tras coger un ascensor y caminar por los larguísimos pasillos, Aly, Lara y Richard llegaron a la habitación dónde estaba Cindy. La niña estaba tumbada en su cama, vestida con un camisón blanco y arropada con las sábanas de color azul claro, y leía un cómic de Naruto.

-¡Hola, cariño!- la saludó Richard.

Lara se adelantó y corrió hacia la cama para abrazar a su hija.

-Mi pequeña niña. ¿Cómo estás?- preguntó.

-Hola, mamá. Estoy bien, ya se están disolviendo los mocos de mi pulmón.- dijo Cindy.

Luego, Richard se acercó y también le dio un afectuoso abrazo a su hija, sin que ésta se levantara de la cama. Después, se acercó Aly. Lo cierto esque Cindy era una niña muy guapa: tenía unos brillantes ojos azules y su pelo, rubio y liso, era muy corto, no le llegaba ni a los hombros.

-¿Cómo estás, hermanita?- preguntó Aly acercándose a Cindy.

-Ahí lo llevo...- respondió ésta guardando bajo las sábanas el cómic de Naruto.-¿Y tú, qué tal?-

-Buf... Si supieras todo lo que me ha pasado mientras tú estabas aquí ingresada...- decía Aly, mientras se sentaba en los pies de la cama.

-¿Qué ha pasado?-

-Tu hermana tiene mucho que contarte, cariño.- dijo Lara con una risita.

Cindy miró a Aly, sin entender nada. Aly le preguntó:

-¿Te gusta One Direction?-

Luego le contó brevemente cómo conoció a sus cinco amigos. Lara y Richard bajaron a la cafetería del hospital a por algo de comer, de modo que no oyeron la parte del relato dónde Aly explicaba que le había tirado una Coca-Cola a Niall. Cindy se deleitaba cada vez más con lo que le decía su hermana mayor,y cuándo Aly terminó de relatar, Cindy gritó a voz en cuello:

-¡¿En serio?! ¡¿No bromeas?! ¡¿De verdad que ha pasado todo éso?! ¡¿Y es cierto que mañana irás al preestreno de Sombras Tenebrosas con ellos?!-

Aly no respondió, pero se echó a reír. Aunque quería muchísimo a su hermana, le hacía gracia la cara de sorpresa que Cindy puso en aquel momento.

-Totalmente cierto, hermanita. Totalmente cierto.- concluyó.

~~~

Una vez que Aly y sus padres salieron del hospital, y llegaron a su casa, Aly sacó su móvil y le envió un mensaje a Louis. Aún no tenía claro si sus padres tenían que llevarla al cine o si pasarían ellos a recogerla.

De: Aly. Para: Louis. Hora: 18:02
Mensaje: Louis, mañana pra ir al cine, voy yo para el cine o ke? por cierto, tngo ke llevar ropa formal o puedo ir cn lo ke pille? respondem plis.

Aly esperó tumbada en su cama. Al cabo de unos minutos...

De: Louis. Para: Aly. Hora: 18:05
Mensaje: puedes llvar lo ke kieras, pero procura ir algo arreglada. Es el preestreno exclusivo, seremos las primeras personas en ver la peli, y hay ke causar buena impresión.en cuanto a lo dl transporte, a las 11 d la mañana iremos a tu casa a buscart n la limusina. Dame tu dirección

De: Aly. Para: Louis. Hora: 18:08
Mensaje: sixth avenue street, casa nº 15

De: Louis. Para: Aly. Hora: 18:08.
Mensaje: perfecto. mañana a las 11 estaremos en la puerta d tu casa con la limusina. Procura estar lista a ésa hora!

De: Aly. Para: Louis. Hora: 18:09
Mensaje: lo stare. por cierto, sabeis dnde vive harumi? para recogerla a ella tambien

De: Louis. Para: Aly. Hora: 18:10
Mensaje: si, trankila. Nos lo dijo hoy n el insti. nos vemos mañana

Y tras aquella conversación por SMS, Aly apagó su teléfono y durmió la siesta un rato.

~~~

A la mañana siguiente, Aly se despertó puntualmente a las diez de la mañana, sin despertador, sin alarma, simplemente se despertó. Supuso que sus padres no estarían en casa, y efectivamente, así era. Aún quedaba una hora para que los chicos viniesen a buscarla, así que, desayunó tranquilamente y se vistió, poniéndose una camiseta gris y pantalones vaqueros ajustados. Luego se cepilló su larga melena rubia hasta dejarla radiante.

A las once en punto se presentó la limusina negra delante de la casa de los Willson. Aly entró corriendo y dentro ya estaban los chicos y Harumi. Harumi llevaba unos pantalones pitillo negros y una camiseta de manga larga, blanca y estampada de letras japonesas incomprensibles. Liam, Louis, Zayn, Niall y Harry iban informales pero a la vez elegantes, con vaqueros y chaquetas. Aly se sentó junto a Zayn, Liam y Harumi. Delante de ellos estaban sentados Louis, Niall y Harry, los tres con Nintendos DS.

-Vaya.- dijo Aly a modo de saludo.-Veo que tenemos aquí a tres fanáticos de los videojuegos.-

-¡Aly-chan! ¿Sabes lo que me han contado?- preguntó Harumi muy agitada, removiéndose en el asiento.

-¿El anime va a dejar de existir?-

-¡No!- Harumi frunció el ceño mientras reía del comentario que había hecho su amiga.-¡Los chicos me han contado que el propio Johnny Depp asistirá también al preestreno!-

-¿Que qué?- Aly se quedó perpleja.

-¡Sí! ¡Vamos a conocer a Johnny Depp en persona! ¡Aaaaaaaaaaah!- vociferó Harumi.

Aly sintió un nudo en el estómago y que el corazón le latía a mil pulsaciones por hora.

-¡¡¡Ésto es increibleeeeeeeeeee!!!- gritó a pleno pulmón. Los cinco chicos se taparon las orejas, mientras que Harumi y ella empezaban a conversar aceleradamente.

-¿Crees que nos dará autógrafos?- decía Harumi.

-¡¡¡Éso espero!!!-

Mientras, los chicos de One Direction se quedaban callados. La limusina circulaba suavemente por las amplias calles de Nueva York. Al terminar de hablar Aly y Harumi, Liam dijo:

-A Johnny no le gustan demasiado las fans histéricas. Así que intentad... Controlaros un poco cuándo estéis ante él. Si esque podéis estar ante él, claro...-

Media hora más tarde, la limusina se detuvo ante el cine Filmagic, y los siete se bajaron.
Tras ser guiados hasta el lugar correcto y comprarse unos aperitivos, entraron en la sala dónde tendría lugar el preestreno. Allí había también varias celebridades más y un fotógrafo los iba inmortalizando a todos con su cámara. Todos se sentaron en sus respectivos asientos y comenzó la película.

Sombras Tenebrosas era un filme realmente impresionante. Sus efectos especiales, sus escenas, sus toques de humor... Todos los elementos de la película estaban muy bien cuidados y les gustó a todos los espectadores del preestreno. Aly y Harumi no paraban de mirar de reojo a su alrededor, por si acaso veían a su adorado Johnny. Aly también miraba de reojo a otra persona. Niall estaba sentado a su lado, y comía palomitas con aire despreocupado, sin saber que Aly lo observaba de vez en cuándo con el rabillo del ojo. ¿El motivo? Ni siquiera la propia Aly lo sabía. Simplemente, lo miraba, sin darse cuenta.

Al finalizar la película, numerosos aplausos inundaron la sala. Pero, cuándo los aplausos se iban apagando, de pronto volvieron a cobrar fuerza, y el motivo era el siguiente: Johnny Depp, acompañado de sus agentes, estaba entrando en la sala por una puerta que había detrás de la última fila, en lo alto del todo.

A Aly y a Harumi les faltaba el aliento. Se miraron, miraron a Johnny Depp, y se volvieron a mirar. Luego gritaron cómo unas locas y corrieron hacia la zona dónde el actor se encontraba, rodeado de gente. 

Una vez que la muchedumbre se dispersó, las dos amigas se encontraron ante su ídolo. Johnny Depp las miraba sonriendo, más encantador que nunca. Harumi recordó las palabras que le dijo Liam en la limusina: "A Johnny no le gustan demasiado las fans histéricas..." "Intentado controlaros..." Pero, no obstante, no lo pudo evitar. Se le lanzó al cuello gritando a todo pulmón:

-¡¡¡Johnnyyyyyyyy!!! ¡¡¡Te quiero!!!-

El pobre Johnny casi se cayó al suelo, pero luego le devolvió el abrazo a Harumi, dándole unos golpecitos en la espalda. En ésos momentos llegaron los chicos de One Direction.

-Harumi, no estrangules al pobre señor Depp...- dijo Zayn educadamente.

-No se preocupen, caballeros, estoy acostumbrado a éste tipo de cosas...- dijo Johnny sonriendo.-Y me encanta abrazar a mis fans.-

Su voz sonaba con la determinación del capitán Jack Sparrow al que tantas veces había interpretado, pero a la vez con la dulzura del tierno Edward Manostijeras, al que interpretó hace muchos años.

Luego, de repente, Johnny volvió a mirar a los chicos de One Direction y avanzó hacia ellos.

-Oh, pero si vosotros sóis One Direction.- dijo, muy feliz.-Es un placer poder conoceros.-

Fue estrechando las manos de los cinco chicos, saludándolos por su nombre con mucha educación. 

-Soy un buen admirador vuestro. Las canciones que cantáis son fantásticas. Os doy mi enhorabuena.-

-Nosotros sí que tenemos que darte la enhorabuena, la película ha sido increíble.- dijo Harry.

-Gracias, gracias... Me ha encantado hacer el papel de Barnabas. Pero en cualquier caso, el mérito no me lo déis a mí, dadselo a mi gran amigo Tim Burton. Hoy no ha podido venir, pero seguro que algún día podréis conocerlo.-

Entonces, Aly avanzó hacia Johnny.

-Hola, señor Depp, mi nombre es Alyson, soy una gran fan suya.- dijo.

Johnny le estrechó la mano.

-Un placer, señorita.-

Harumi seguía plantada junto a Johnny Depp cómo si le hubieran salido raíces.

-¡Ay, Johnny, eres tan grande...!- exclamó abrazándolo de nuevo.-¡Has dado vida a tantos personajes...! Edward Manostijeras, el Barbero Loco, Willy Wonka, Jack Sparrow, el Sombrerero Loco... ¡Y ahora te has vuelto a lucir!- 

-Me alegro de que os gusten los personajes a los que interpreto. Es mi oficio.- dijo Johnny arreglándose la corbata.-Espero volver a veros algún día, si se presenta la oportunidad.-

-Claro, estaremos encantados de volver a verle, señor Depp.- dijo Niall sonriendo.

-Ha sido todo un honor conoceros, pero ahora me tengo que marchar. Hasta la próxima.- dijo Johnny, mientras se iba junto a dos guardaespaldas suyos.

Harumi empezó a gritar cosas en japonés. Su cara estaba radiante.

Los cinco chicos y Aly se reían felizmente. Aly también estaba muy agitada. ¡Había conocido en persona a Johnny Depp! No se lo creía. Por fortuna, la voz de Liam la bajó de la nube:

-Bueno, ya es mediodía, será mejor que volvamos a nuestras casas.-

Todos los demás asintieron, de acuerdo.
Y juntos, salieron del cine y caminaron hacia la limusina.

viernes, 18 de mayo de 2012

15- Paseo por Nueva York

Dos horas más tarde, Aly abrió los ojos, ya que había escuchado un ruido. Lara  había entrado en la habitación de su hija y ésta se había despertado.

-Hola, cariño.-

-Hola mamá.- Aly se frotó los ojos y se incorporó en la cama. Lara se sentó a su lado.

-Me ha costado mucho, pero he convencido a tu padre para que te deje ir al preestreno del miércoles.- dijo.

-¿En serio?- los ojos de Aly brillaron de alegría. Enseguida se abalanzó sobre su madre.-¡Genial! ¡Gracias, mamá! ¡Estoy tan contenta...! ¡Por primera vez iré a un preestreno!-

-Te lo pasarás en grande, y éso hace que me ponga muy contenta.- asintió Lara.

-Gracias, mamá... Gracias.-

~~~

Al día siguiente, cómo no había clase, Aly sacó su teléfono móvil y llamó a Melanie.

-Hola Mel, ¿qué tal estás?-

-¡Hola, Aly! Acabo de salir de una sesión fotográfica. ¿Y tú, cómo estás?-

-Bien. Oye, ¿te apetece dar una vuelta por Nueva York? Así te enseño la ciudad, estarás un poco perdida después de vivir cuatro años en París.-

-Claro. ¿Nos vemos en Central Park en diez minutos?-

-¡Por supuesto!-

Aly colgó el teléfono y se dirigió a Central Park a toda velocidad.
Una vez allí, se encontró con Melanie en la entrada.

-Dime, ¿adónde vamos primero?- preguntó a modo de saludo.

-Qué te parece... ¿a todos lados?- bromeó Aly.

Se pusieron en marcha. Durante horas, patearon todas las calles del barrio, caminando arriba y abajo, mirando tiendas, probándose ropa, yendo a los Starbucks, y haciéndose fotos con la Estatua de la Libertado cómo fondo. Luego pasearon por la Gran Manzana, y más tarde le echaron un vistazo al Empire State Building. Melanie estaba maravillada y se sentía muy feliz de estar de nuevo en su ciudad natal.
Cuatro horas después de caminar por Nueva York, las dos amigas se fueron a un Starbucks por tercera vez, entraron, y se sentaron en una mesa para dos y se pidieron cafés con nata y sirope de chocolate. Melanie sacó de su bolso un libro y empezó a leer, mientras que Aly, con la cámara fotográfica de Melanie, iba pasando todas las fotos que se habían hecho durante el día. Se detuvo en una y estalló en carcajadas:

-¡Jajajajaja, Dios, aquí tengo una cara horrible! Si no te importa, la borro...-

Melanie no contestó. Seguía estando muy sumergida en su lectura.

-¿Mel?-

Melanie alzó la vista del libro y miró a Aly.

-¿Qué?-

-Nada, da igual. ¿Qué lees?-

-Oh, una novela. Me encanta leer.- dijo Melanie cerrando el libro y tendiéndoselo a Aly.

-Los juegos del hambre.- leyó Aly.-¿En serio? Cuándo tenías 14 años no te gustaba leer. Es más, te aburría.-

-Sí, pero... La vida en París es muy tranquila y relajante. Empecé a leer libros estando allí, y me encantó. Ahora podría decirse que soy una fanática de los libros, jeje.- 

-Ah... A mí también me gusta mucho leer, sólo que tengo muy pocos libros... Ya sabes... Desde siempre, mi familia ha tenido muchos problemas económicos.- suspiró Aly.

-Oh, Aly, lo siento, sabes que si te puedo ayudar...-

-¡No, no, no!- exclamó Aly sonriendo.-Nos las podemos apañar... Pero gracias, Mel. Muchas gracias.-

-Por ti, lo que sea.- sonrió su amiga guiñándole un ojo.

Aly aprovechó para hablarle de sus cinco nuevas amistades.

-¿Sabes con quién voy a ir al cine el miércoles?- preguntó Aly.

-¿Con quién?- Melanie se llevó la pajita de su café a la boca y empezó a sorber.

-¡Con One Direction!-

Melanie se atragantó con el café. Aly estaba un poco asustada. Melanie estaba a punto de ahogarse. Finalmente, golpeándose el pecho, logró dejar de toser.

-¡¿Habré oído bien?!- vociferó.-¡¿One Direction, los cinco chicos más perfectos que hay sobre la faz de la Tierra?!- tosió un poco más.

-Síp.- se limitó a decir Aly.

-¿Y... y... cómo?-

Aly le explicó brevemente lo sucedido en aquellos últimos días: cómo los cinco chicos se habían convertido en los semidueños del instituto Blue Moon High, la disputa con Niall, el Starbucks con Zayn, Louis y Harry, la visita a casa de Niall, el maratón de pelis de terror en casa de Harry... 
Melanie estaba boquiabierta y no daba crédito a lo que su amiga le contaba. Cuándo Aly terminó de relatar, Melanie gritó a voz en cuello:

-¡Aly Willson, eres la chica más afortunada del mundo!-

Durante unos minutos, Melanie se sintió totalmente revolucionada. Dejó de ser la Melanie tranquila y empezó a removerse en su asiento, con una sonrisa que no le cabía en la cara. Aly se quedaba callada, tratando de no echarse a reír.

-Y dime, ¿qué peli váis a ver?- preguntó Melanie.

-Sombras Tenebrosas.-

-¿La nueva de Johnny Depp y Tim Burton? ¡Pero si aún no la han estrenado!-

-¡De éso se trata! ¡Vamos al preestreno!-

-Caramba, Aly... Tu vida va a ser de lo más emocionante a partir de ahora, ¿eh?- sonrió Melanie.

Aly sorbió su café sin decir nada. ¿Quizá Melanie tenía razón? ¿Quizá aquellos cinco chicos podrían cambiarle la vida?

-No me puedo creer que le tirases una Coca-Cola a la cara al propio Niall Horan.- rió Melanie.-¿Cómo reaccionó...?-

-Sí, bueno, éso ya está olvidado.- dijo Aly.

-Ay, esque tenemos tanto que contarnos... Te hablaré un poco sobre cómo me ha ido en París.-

Durante una hora, Melanie parloteó sin cesar sobre cómo le había ido su carrera de modelo en Francia durante cuatro años, incluyendo anécdotas graciosas, curiosidades... Y también los altibajos que había sufrido en París. Le habló de Disneyland, y de lo genial que era vivir en París.

Aly escuchaba encantada los relatos de su amiga. La había echado muchísimo de menos durante ésos cuatro años, y estar de nuevo con ella hizo que se sintiera otra vez cómo la niña de 14 años que era antes de que Melanie se fuera a vivir a Francia. Ambas hablaron durante largo rato hasta que se hizo tarde.

-Bueno, Mel. Creo que tendría que irme ya para casa... ¿No crees?-

-Sí, se no ha hecho muy tarde. Ya son casi las ocho. Llamaré a la limusina de modelos, me iré para el hotel. ¿Quieres que te lleve a tu casa? Si te vienes en la limusina conmigo, te puedo dejar en la puerta.-

-No, gracias, Melanie. Prefiero ir andando, no está muy lejos.-

-De acuerdo, en ése caso, ¡adiós!- dijo Melanie, levantándose. Agarró su bolso, abrazó a Aly, que seguía sentada, y salió del local, sacando su teléfono móvil de su bolso para llamar a la limusina.

~~~

Aly se desplomó sobre su cama. Tras haber cenado con sus padres y haberse puesto el pijama, dejó que su ligero cuerpo cayera sobre su pequeña pero cómoda cama, y, sin ni siquiera arroparse, cerró los ojos. Le costaba dormirse; en su cabeza resonaban unas palabras que Melanie le dijo en el Starbucks: 
"Tu vida va a ser de lo más emocionante a partir de ahora, ¿eh?"
Ésas palabras revoloteaban en su mente cómo mariposas. Aly abría los ojos y daba vueltas en la cama. No sabía que pensar. Les tenía afecto a ésos chicos, de éso no cabía duda. Cuándo estaba con ellos, se sentía muy ligera y feliz. Pero no sabía qué iba a pasar al tener a ésas cinco estrellas en su vida. Pocas semanas atrás era una chica normal, una alumna del montón en Blue Moon High. Pero ahora, todos la miraban y varias chicas le tenían envidia. ¡Era amiga de One Direction! ¡Y sin ni siquiera ser fan! Lo de Aly era algo realmente extraño: se había ganado la amistad de ésos cinco chicos por tirarle una Coca-Cola a Niall, ser una chica dura, y mostrarse distante con ellos al principio. Aly no podía entender cómo era posible que todo aquello funcionase. Pero tras pensar mucho, las piezas del puzle empezaban a encajar: los polos opuestos, se atraen.


miércoles, 16 de mayo de 2012

14- Con el permiso pendiente

Aly no tuvo tiempo de contestar, ya que enseguida Melanie se acercó a ella y la abrazó con afecto. Luego, cogiéndola por los hombros, estableció una pequeña distancia entre ambas.

-Me...Melanie.- dijo Aly en voz baja.

-¿Qué te pasa? ¿Eres de piedra? No me abrazas cuándo te abrazo, no haces expresiones faciales cuándo te sonrío... Y tartamudeas al hablar. ¿Tan mal te han sentado éstos cuatro años sin mí?- bromeó Melanie.

En ésos momentos llegó uno de sus agentes, vestido de negro y con gafas de sol, y Melanie le dió su bolso y otras dos maletas que llevaba.

-Y dime, ¿cómo han ido las cosas por aquí? La Estatua de la Libertad está más bonita de lo que recordaba... ¿Sigue habiendo ése mirador tan bonito dentro de la cabeza dónde venden café?- Melanie, recién llegada de París, quería saber cómo iban las cosas en su ciudad natal, y lo hacía acribillando a Aly a preguntas cargadas de entusiasmo.

Aly no tuvo tiempo de responder, ya que llegó otro de los agentes de Melanie.

-Señorita Charles, ¿dónde quiere alojarse durante su estancia en Nueva York?- preguntó. Éste también iba con gafas de sol negras y traje de corbata negro. ¿Esque todos los agentes iban iguales?

-En algún hotel... Mientras esté cómoda, me conformo.- respondió la joven modelo.

-Algún día puedes quedarte a dormir en mi casa.- intervino Aly tímidamente.-Nos contaríamos muchas cosas, y podrías ver a mi familia de nuevo.-

-¡Gran idea! Algún fin de semana de éstos meses que me quede aquí, iré a pasar la noche a tu casa. Pero para dormir en general, me iré a algún hotel... No quiero llenarte el jardín de tu casa de paparazzis.- rió Melanie.

Aly soltó una risita.

-Mi padre me ha traído. ¿Quieres que te llevemos nosotros al centro de la ciudad?- preguntó Aly.

-Me encantaría, pero mejor me iré con la limusina de las modelos con las que trabajo. Además, no seré la única que subirá a ése vehículo. Para el reportaje de moda de Nueva York, se han venido unas pocas modelos más... Y debemos tomar nuestro medio de transporte, la limusina, para instalarnos un poco. Mañana ya seré toda tuya, podrás invitarme a tu casa, enseñarme los nuevos lugares de la ciudad... Pero hoy pertenezco a las funciones y normas de mi trabajo.- dijo Melanie.

En ésos momentos llegó Richard.

-Ya estoy aquí, cariño.- le dijo a Aly.-He encontrado aparcamiento, y...- entonces se fijó en la recién llegada.-¿Melanie?-

-¡Hola, Richard!- dijo Melanie sonriendo.

-Pero bueno, ¿cómo estás? Ven aquí, cuánto tiempo.- dijo Richard abriendo sus brazos. Melanie y él se abrazaron. Al ser amiga de Aly y de su familia desde pequeña, Melanie siempre había querido a Richard cómo a un padre.

-¡Cuatro años...! ¡Estás muy guapa, Melanie! Y pensar que eras una chiquilla de 14 años cuándo te fuiste a Francia... ¡Cómo has cambiado! Estás enorme... - decía Richard.

-Me alegro de estar de vuelta. Aunque mi vida en Francia es genial, añoraba Nueva York y a todos vosotros.- contestó Melanie.

-¿Te alojarás en algún hotel?- preguntó Richard.

-Sí, pero algún día puedo ir a visitaros. Aly me quiere invitar a dormir en vuestra casa los fines de semana.-

-Ah, muy bien.- asintió Richard.-Entonces, ¿nos vamos ya, Aly? Mañana podréis contaros vuestras cosas...-

-Sí.- dijo Aly. Volvió a abrazar a su amiga y se despidió.-Mañana te llamo.-

-Adiós.- se despidió Melanie, sonriente. Luego se fue junto a dos otros agentes suyos.

~~~

Aly y su padre ya llevaban un rato en casa, cuándo entró Lara, esposa de Richard y madre de Aly y Cindy. Padre e hija estaban sentados en el pequeño sofá y veían la tele.

-Holaaa.- saludó Lara con una voz cantarina.

-¡Hola, mamá!- correspondió Aly.

-Hola cariño.- Richard se levantó del sofá y besó a su esposa.

-¿Qué tal todo?- preguntó Lara.

-Bien. ¿A que no sabes qué?- dijo Richard.-¡Melanie ha vuelto de Francia!-

-¿Qué?- Lara abrió los ojos de par en par.-¿Melanie Charles?-

-¡La misma!- asintió Aly, entrando en la conversación.

Le contó a su madre lo sucedido, y que Melanie estaría en Nueva York durante unos meses por motivos de trabajo. Al oírlo, Lara se puso muy contenta.

-¡Genial! Es una chica muy simpática... Tendrá 18 años ya, ¿verdad?- dijo Lara.

-Sí. Está preciosa y muy mayor.- dijo Aly, contenta.

-Me alegro de que se haya venido. Me muero de ganas de verla.- dijo Lara, mientras se dirigía a la cocina seguida por su marido.

-Em, por cierto, hay una cosa que quería comentaros...- dijo Aly, dando saltitos detrás de sus padres.

-¿De qué se trata?- preguntó Richard.

-Veréis... El miércoles, en el cine Filmagic, es el preestreno de Sombras Tenebrosas, y... Bueno... Yo... Estoy invitada a ir.- dijo Aly. Procuraba no parecer excesivamente nerviosa.

-¿Cómo?- preguntó extrañada Lara, sacando un vaso de cristal y echándose zumo de frutas en él.

-Sí. Unos amigos van a ir, y... Me han dicho que vaya con ellos. Harumi también asistirá.-

-¿Quiénes son ésos amigos?- preguntó Lara cerrando el cartón de zumo.

-Pues...- El corazón de Aly empezó a latir a toda velocidad. ¿Cómo reaccionarían sus padres al saber que era amiga de los mismísimos chicos de One Direction? Se le hizo un nudo en la garganta. ¿La dejarían ir si lo supieran? Bueno, tal vez si se enterasen de que los cinco chicos eran ahora los semidueños del instituto Blue Moon High, se quedarían más tranquilos. ¿O tal vez no?

Miles de ideas cruzaron la cabeza de Aly. ¿Y si sus padres no se lo creían? No sabía qué pensar.
Decidió contarles la verdad de golpe:

-Son los chicos de One Direction.-

Lara, que estaba bebiéndose el zumo con el vaso de cristal, se atragantó escandalosamente, comenzando a toser, y Richard abrió la boca de par en par.

-¿Cómo?- preguntó éste. Luego le dió unos suaves palmadas a su esposa en la espalda, para evitar que se siguiera atragantando.

Aly respiró profundamente.

-Es verdad. Desde hace un tiempo, dirigen mi instituto y nos conocimos por... Es una larga historia. Pero el caso esque nos hemos hecho amigos, y nos quieren invitar a Harumi y a mí al preestreno de Sombras Tenebrosas el miércoles.-

-Ni hablar.- dijo Richard severamente.-Ir por ahí con famosos podría resultar muy peligroso.-

-Richard, deja a la niña que se explique...- le dijo Lara, aún con un poco de tos.

-Papá, te aseguro-prosiguió Aly.-Que no es nada peligroso estar con ellos.-

-No lo digo por ellos.- dijo Richard.-No digo que sean malas personas, pero me refiero a que los famosos pueden correr peligro: que los capturen para pedir rescate, que les asalten, que les intenten robar...-

-Papá... No es la primera vez que me voy por ahí con ellos...- comentó Aly tímidamente.

-¿Ah, no?- preguntaron Richard y Lara al unísono.

-No...- Aly se sonrojó.-Hace poco estuve en un Starbucks con tres de ellos. Ése mismo día, fui a casa de Niall Horan a visitarlo. Y éste viernes, hace dos días, fui a casa de Harry Styles a ver películas con ellos... Os mandé un mensaje diciéndooslo, pero no dije en el mensaje que ése chico era Harry Styles... Siento habéroslo ocultado, pero esque no sabía muy bien cómo decíro...-

-No importa.- la interrumpió Lara.-Sabemos que eres responsable, y por éso, tienes mi permiso para ir el miércoles al preestreno.-

-¿Qué?- preguntó Richard.

-¿En serio?- las mejillas de Aly se sonrojaron de alegría.

-Sí.- sonrió Lara.-¿A qué hora es el preestreno?-

-A las doce de la mañana.- respondió Aly.-¡Pero! Los chicos están dispuestos a darnos justificantes a Harumi y a mí para entregarlos en el instituto.-

-De acueeerdo.- asintió Lara, sonriendo.

-Alto, esperad. Tendríamos que debatir un poco más sobre el asunto, hay varios contras que no hemos tenido en cuenta...-

-¿Cuáles, Richard?- preguntó Lara, ya un poco harta.

-¡No sé, pero hay varios! ¡La prensa, los papparazzis...! Nuestra hija podría agobiarse, Lara.-

Mientras Richard y Lara seguían discutiendo en la cocina, Aly se dirigió a su cuarto para dormir la siesta, ya que se había levantado a las ocho de la mañana aunque fuera domingo. Se dejó caer en su cama y se durmió. Dentro de pocas horas pensaba despertarse voluntariamente, para saber si sus padres habrían tomado una decisión final.

viernes, 11 de mayo de 2012

13- Llegadas y encuentros

Llegó el sábado. Aly quedó con Harumi en Central Park para comentarle el preestreno del miércoles que le propusieron los chicos. Central Park era uno de los lugares más bonitos de Nueva York. Era fantástico ver una porción tan grande de bosque entre tantos edificios y rascacielos. Central Park es cómo un "pulmón verde" para la ciudad de Nueva York.
Aly llegaba tarde a su quedada con Harumi. Cuándo llegó a Central Park, se dirigió a la zona dónde Harumi estaba esperándola desde hacía minutos.

Aly iba caminando satisfecha. Pensando en lo contenta que se pondría su amiga al hacerle saber que podrían asistir al preestreno de Sombras Tenebrosas. A Harumi le encantaba Johnny Depp. Y a Aly también. Estaba segura de que ambas se divertirían un montón yendo al preestreno de la película con los chicos de One Direction. Harumi estaba sentada en un banco de madera, y miraba hacia abajo.

-¡Hola, Harumi!- la saludó Aly desde lo lejos. Luego corrió hacia el banco, sonriente.

Harumi levantó la cabeza para mirarla y fue entonces cuándo Aly se fijó en que Harumi tenía los ojos vidriosos.

-¿Te... te pasa algo?- preguntó, mientras se le borraba la sonrisa de la cara.

-Bueno... Mi... Mi abuela Natsuki está enferma desde hace unas semanas...- dijo Harumi, limpiándose los ojos húmedos con el puño de su camiseta blanca.-Lleva veinte días ingresada en el Lenox Hill... Y los médicos no saben que pensar...-

Aly se sentó en el banco junto a ella.

-¿Qué tiene?-

-No lo sé muy bien... Los médicos están confundidos.- dijo la oriental inclinándose hacia delante y apoyando su cabeza en las manos.-Y yo... La quiero tanto... Su esposo, mi abuelo Toshiro, murió hace mucho, y los padres de mi madre viven en Japón... Si a mi abuela Natsuki le pasa algo... No podría soportarlo.-

Harumi tenía la voz rota y quebrada por la tristeza.
Aly, que seguía sentada a su lado, la rodeó con el brazo y la apretó contra sí.

-Tranquila.- dijo.-Verás cómo tu abuela sale de ésta.-

-Éso espero.- contestó Harumi, frotándose los ojos de nuevo.

-Quizá te anime saber una cosa.- le dijo Aly sonriendo.

-¿El qué?-

-Éste miércoles, en el cine Filmagic, es el preestreno de Sombras Tenebrosas. Muy pocos van a poder ir... ¿Y sabes qué? One Direction van a acudir... Y ayer, estuve en casa de Harry Styles con ellos, viendo películas, y me dijeron que pueden llevarse a dos personas al preestreno... -

Harumi, que intuyó cómo terminaba la explicación de Aly, abrió sus ojos negros de par en par.

-¡No...!-

-¡Sí! ¡Así es, Harumi! ¡Vamos a ir al preestreno de Sombras Tenebrosas!-

-¡Aaaaaaahhh!- exclamó Harumi, entusiasmada. Se puso a decir cosas en japonés, en un tono de lo más alegre. Aly no entendía ni una palabra, pero Harumi y ella se abrazaron, felices.

-¡Johnny Depp es tan... kawaii! ¡Me muero de ganas de ver la película!- sonrió Harumi.

-¿Estás más contenta?-

-¡Sí! ¡Oh, ésto es fantástico, Aly-chan...! ¡Nunca he ido a un preestreno!-

-¡Lo sé, yo tampoco!- exclamó Aly, feliz.

-Nos lo pasaremos en grande...-

-¡Sí...! ¡Será genial...! Venga, vente, te invito a un Starbucks.-

~~~

El resto del día transcurrió tranquilamente y por fin, llegó el domingo.
Aly se despertó muy temprano para mandarle un SMS a Melanie. Aunque, a decir verdad, le mandó unos cuántos.

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 08:34
Mensaje: mel, ya stas aki? si es asi por favor responde.

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 08:57
Mensaje: has llegado ya? espero ke m contestes.

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 09:26
Mensaje: m muero d ganas d verte melanie. has llegado ya al aeropuerto?

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 09:50
Mensaje: mel respondeme porfi, tngo ganas d verte.

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 10:09
Mensaje: cuantas horas son de vuelo desde francia hasta aqui???? harta d scribir SMS. t llamo. cógelo!

Consultar el móvil cada cuarenta minutos no servía de nada. Aly llamó a Melanie tres veces, pero ésta no respondía al teléfono. Aquél día, Richard, el padre de Aly, estaba con ella en casa, y caminaba de un lado a otro preparando un almuerzo.

Aly estaba sentada en la mesa de la cocina con su móvil en la mano. Mirándolo.

-Cielo, ¿tanto te gusta el fondo de pantalla de tu móvil?- preguntó Richard, mientras ponía un plato de puré de patatas delante de su hija.

-Lo siento papá, esque, hoy Melanie va a volver de Francia.- Aly dejó su móvil y se comió el puré.

-¿Ah sí?-

-Sí. Y tengo muchas ganas de verla. Si me respondiese al teléfono o algo así, pues yo dejaría de...-

¡Bip! ¡Bip! ¡Bip!

El teléfono de Aly emitió tres pitidos, señal de que había recibido un SMS. A la velocidad del rayo, Aly se metió una cucharada de puré en la boca, y agarró su móvil, abriendo el mensaje.

De: Melanie. Para: Aly. Hora: 11:02
Mensaje: Han cambiado la decoración del aeropuerto de NY!!! Me gustaba más la que tenían hace cuatro años...

Aly por poco se atragantó con el puré. ¡Melanie estaba allí!

-¡¡¡Papá!!!- vociferó tras tragarse el alimento.

-¿Qué pasa? No grites.- dijo Richard

-¡Llévame al aeropuerto! ¡Rápido!- gritó Aly. Se metió en la boca la última cucharada de puré que quedaba en su plato, agarró su móvil, y tecleó a toda velocidad:

De: Aly. Para: Melanie. Hora: 11:04
Mensaje: mel no t muevas d ahi!!!!! voy para alla enseguida!!!!! ya se que puedes venirte a la ciudad en limusina, pero quiero verte lo antes posible!

Richard y Aly se montaron en el coche familiar, un bonito coche de color negro, aunque tampoco era demasiado caro debido a los problemas económicos. Richard se sentó al volante, y Aly, a su lado.

-Rápido, papá. ¡Tenemos que estar en el aeropuerto lo antes posible!-

-Sabes que está lejos, ¿verdad?- dijo Richard abrochándose el cinturón.

-¡Pues...da...pisa el acelerador a fondo!- gritó su hija, desesperada.

El coche arrancó y se dirigió al aeropuerto a toda velocidad.

~~~

Una vez en el aeropuerto, Aly se bajó del coche antes de que aparcara.

-¿Qué haces?- preguntó Richard.

-Tú busca aparcamiento, papá. ¡Yo tengo que buscar a Melanie!-

Aly se adentró entre el gentío. El aeropuerto estaba llenísimo de gente de distintos países y de familias que se despedían, amigos que se encontraban, tiendas, cafeterías... Aly miraba hacia todos los lados en busca de su amiga. Se dirigió a la cinta dónde se recogían las maletas, y allí, vió a Melanie. Estaba de espaldas a ella, recogiendo su gran bolso color fresa de la cinta transportadora de maletas. Luego se giró, colgándose el bolso del brazo, atusándose su melena castaña, y vió a Aly. Las dos se miraron a los ojos.

-Hola, Aly.- dijo Melanie, esbozando una radiante sonrisa.