martes, 15 de julio de 2014

Fragmento del próximo capítulo y aviso de retraso

¡Hola! Quería avisaros de que el próximo capítulo tardará bastante porque mis hermano pequeño se va de campamento de verano y mis padres han decidido apuntarme a mí también, aunque claramente me he opuesto, pero estoy obligada a ir. El campamento no es muy largo, pero sí que dura un par de semanas, así que el capítulo tendrá que esperar, lo siento :( Intentaré publicarlo éste mes, no sé exactamente cuándo volveremos del campamento pero acabaré el capítulo lo antes posible. Os dejo aquí un adelanto para amenizaros la espera y mantener la intriga. ¡Besos y espero que lo entendáis! :( No tengo otra opción T-T



-Según la nota, la mataron sólo para demostrarnos que las amenazas que recibimos van en serio. Así que ella sólo ha tenido la peor de las suertes.- repuso Niall acariciando la espalda de Aly.

-No ha tenido sólo la peor de las suertes.- repuso una voz masculina, de un policía que había entrado segundos atrás.-Sino también algo de culpa.-

Aly y Niall se levantaron de sus respectivas sillas al mismo tiempo, mirando a aquél hombre. Lo reconocían, era el mismo policía con el que habían hablado un par de horas antes. Era uno de los policías que habían ido a investigar sobre el asesinato de Sarah.

-¿Qué quiere decir, señor?- preguntó Niall, frunciendo el ceño mientras miraba al policía.

-Vengan conmigo, ésta fiesta no es un lugar apropiado para hablar del asunto.- ordenó el policía echando a caminar.

Aly y Niall se miraron entre ellos y acto seguido siguieron al policía hacia el exterior. Una vez fuera, el agente se giró y miró a los dos jóvenes que esperaban impacientes una explicación.

-La señorita Annabel nos ha comentado todo lo que sabía. Y hemos llegado a varias conclusiones.- empezó a decir.

-¿Quién?- inquirió Niall, ya que no conocía a Annabel.

-Luego te explico.- dijo Aly poniendo una mano en el brazo de Niall. Miró al policía.-Continúe, por favor.-

El policía asintió con la cabeza, mostrando en su rostro una expresión muy seria.

-Observando el expediente de la señorita Sarah, hemos descubierto que poseía información acerca de la banda que les va persiguiendo.- explicó en tono severo.-La mataron porque "sabía demasiado."-

Niall y Aly intercambiaron una mirada, los dos con los ojos abiertos cómo platos. Un escalofrío recorrió las espaldas de ambos.


Éste pequeño fragmento se sitúa poco después del principio del capítulo. ¿Quién será Annabel? ¿Cómo creéis que seguirá ésto? ¡Decidlo en los comentarios! :3

domingo, 6 de julio de 2014

Aviso de temporadas

¡Hola! Ésta es una entrada cortita para avisaros de que la historia se divide en temporadas. Actualmente va por el final de la segunda. No sé cuántas temporadas habrá, pero serán bastantes porque sé que algunas queréis que la novela sea muy larga. Borraré ésta entrada pronto, así que he colocado un gadget que indica las temporadas, lo podréis encontrar debajo del gadget de "Atención a" y antes del de "Archivo del Blog." Si os da pereza bajar para mirarlo os dejo aquí lo mismo que pone ahí. El capítulo 100 estará lo antes posible aunque os pido paciencia :3 La temporada 2 acabará muy pronto y empezará la 3. Es una manera de dividir la historia en "etapas."

Temporadas:

Temporada 1:
Capítulo 1- Capítulo 52.

Temporada 2: 
Capítulo 53 -

(...)

Iré actualizando el gadget a medida que pasen las temporadas, lo que acabáis de leer es lo que hay de momento. ¡Besos y gracias por todo!

martes, 17 de junio de 2014

99- Los verdaderos miserables

Un grito infantil resonó por toda la casa. De tan agudo que era, resultaba imposible saber si provenía del niño o de la niña. Edmond y Faline se incorporaron en el sofá rápidamente, y sobresaltados, corrieron al dormitorio de Hugo y Helinette. Edmond llevaba la delantera, y una vez que estuvo al alcance, abrió la puerta del dormitorio con tanta violencia que ésta se chocó con la pared. Vio a Hugo llorando incorporado en su cama, y Helinette sentada junto a él, abrazándolo. La lamparita de noche que había entre las dos camas estaba encendida.

-¿Qué ha pasado?- se preocupó Edmond. Faline apareció tras él, apoyando las manos en su espalda. Se asomó sobre el hombro derecho de su amigo para ver a los dos niños y comprobar que estaban bien.

-He tenido una pesadilla.- sollozó Hugo, frotándose los ojos.

Faline y Edmond suspiraron a la vez, ambos aliviados. Sobretodo él, ya que el pánico lo había invadido al escuchar el grito de su hermano menor. Helinette le daba palmaditas a Hugo en la espalda.

-¿Estás bien?- repuso Edmond, relajándose y suspirando de nuevo.

-He soñado con Chucky.- Hugo rompió a llorar con más fuerza todavía. Helinette lo abrazó con más fuerza, mientras miraba a Edmond y a Faline aguantándose la risa.

Faline, al mirar a Helinette, se contagió de su sonrisa y, mientras que Edmond avanzaba hacia la cama de Hugo, Faline se cubrió la boca con una mano para intentar, junto con Helinette, reprimir sus ganas de reírse. Edmond se sentó en la cama junto a sus dos hermanos y abrazó a Hugo, haciendo que, lentamente, éste dejara de llorar. Por su parte, Helinette había bajado de la cama de su hermano, se había dirigido a la puerta del dormitorio y había cogido una de las manos de Faline, tirando de ella y haciéndola adentrarse en el dormitorio. Finalmente se le abrazó a las piernas. Faline suspiró.

-¿Te encuentras mejor?- preguntó Edmond mientras seguía abrazando a Hugo sobre la cama.

Éste se pasó una mano por debajo de la nariz y asintió con la cabeza.

-Oui.- contestó en francés.-Quiero que vuelva mamá.- añadió en inglés.

-Mamá volverá pronto.- respondió Edmond suavemente, acariciando la cabeza de su hermanito.-¿Vale?-

Hugo dijo que sí de nuevo con la cabeza. Miró a Helinette, la cuál seguía abrazada a las piernas de Faline. Edmond también las miró y sonrió.

-Les gustas mucho a mis hermanitos, ¿eh?- le dijo a Faline con una risita.

Faline sonrió bajando las cejas y dió unas suaves palmaditas en la cabeza de Helinette con una mano.

-Jé... Éso creo.- repuso con una sonrisa forzada, mirando a Edmond. Desvió su mirada hacia Hugo.-¿Estás bien, pequeño colega?-

Helinette soltó a Faline y se cubrió la boca con ambas manos mientras se reía ante el apodo que Faline le había puesto a Hugo.

-Sí.- asintió Hugo.-Si me das un abrazo ahora estaré contento.-

Edmond miró a Hugo con ternura y luego a Faline, sonriendo ampliamente.

-Necesita que una mujer lo abrace.- dijo encogiéndose de hombros.-Nuestra madre viaja tanto...-

-Vaaaale, vale...- Faline puso los ojos en blanco y se acercó a la cama. Se sentó entre Edmond y Hugo y abrazó a éste último. Él sonrió. Edmond y Helinette también sonrieron.

-Gracias.- sonrió Hugo, feliz.-Es que eres muy guapa. ¿A que sí, Helinette?-

Helinette asintió con la cabeza, deseando ser, de mayor, tan guapa cómo Faline.

-¿A que sí, Edmond?- añadió Hugo.

Edmond miró a su hermanito perplejo y miró a Faline. Ésta parecía aguantar la respiración, impasible, y sonrojarse una pizca, por primera vez en su vida. Edmond le sonrió a su hermano pequeño, mientras se rascaba la nuca y cerraba los ojos.

-Eh... Sí, es muy guapa.- repuso con nerviosismo.

Faline tragó saliva, sin saber por qué, y siguió abrazando a Hugo, aunque ésta vez con más fuerza, cómo si el niño fuese un salvavidas. Éste rió y se quejó, aún siendo abrazado por Faline.

-Ay, Faline, me haces daño.- repuso mientras se reía con tono juguetón.

-Perdón.- Faline soltó a Hugo.

Edmond sonrió desviando la mirada hacia Helinette. Faline miró el suelo mientras que se clavaba las uñas de la mano derecha en la palma de la mano izquierda, intentando hacer que el dolor bajase sus rubores. Edmond dió una palmada, sobresaltando de repente a todos los presentes, y se levantó.

-Venga, volved a la cama niños.- dijo poniéndose de pie. Cogió a Helinette en brazos y ésta chilló y se rió.

-¡Nooo! ¡Suéltame!- gritaba entre risas.

-¡Eres un avión!- gritó Hugo haciendo palmitas desde su cama.

-¡Te voy a tirar por la ventanaaaa!- bromeó Edmond mientras sostenía a Helinette en el aire.

-¡Waaaaaaaaaa!- chilló ésta, aterrorizada y divertida a la vez, mientras pataleaba en el aire.

Faline no pudo evitar soltar una risita ante la escena. Edmond era muy tierno con sus hermanos pequeños... ¡Alto! Faline, al ser consciente de lo que pensaba, se dió una bofetada mental y sacudió la cabeza para librarse de aquellos pensamientos dulces. "Dulce" era una palabra que no iba mucho con ella.
Edmond dejó de jugar con Helinette y la depositó en la cama suavemente. La arropó y la besó en la frente. Se giró hacia la cama de Hugo, dónde Faline todavía estaba sentada.

-Y ahora tú, anti-Chucky.- bromeó Edmond dirigiéndose hacia ellos. Faline se levantó de la cama, dejándole espacio a los dos hermanos. Edmond le acarició la cabeza a Hugo.-Recuerda que no existe, ¿vale? Sólo es una película. Chucky no es real.-

-Mhm.- Hugo asintió con la cabeza una vez más.

-Éso es.- Edmond besó la frente de Hugo mientras lo tapaba hasta la cintura.-Buenas noches.-

Faline salió del dormitorio y Edmond la siguió. Al estar en el salón de nuevo, el chico cerró la puerta del dormitorio de sus hermanos pequeños. Faline se dirigió al sofá y se sentó justo en el centro.

-Uh... ¿Seguimos viendo pelis?- sonrió Edmond acercándose. De golpe y porrazo, parecía más tímido.

-Claro.- Faline se percató de ello, y también de que, para su sorpresa, ella misma se estaba esforzando para no mostrarse tímida con Edmond. Ella nunca había sido tímida, pero de repente sentía la necesidad de serlo con Edmond, lo cuál le resultaba extraño dado que tenían confianza.

Él se sentó en el sofá a su lado. Estaba rígido. Ella también. Y ellos jamás habían estado rígidos al estar juntos.
Al fin y al cabo, eran buenos amigos, ¿no?

~~~


Celine despegó sus labios de los de Kai, y acto seguido se arrepintió profundamente de lo que acababa de hacer. Cerró sus ojos con fuerza y sus mejillas enrojecieron tanto que parecía que le iba a estallar la cabeza. Kai parpadeó, sorprendido e impresionado ante aquél acto inesperado.

-Lo... lo siento. No sé por qué he...- se apresuró a decir Celine, sin abrir los ojos.

Kai se apresuró a abrazarla antes de que ella pudiera continuar hablando. Celine, nerviosa, le devolvió el abrazo, tratando de calmarse para transmitirle seguridad a Kai. El chico hizo una mueca de tristeza y de sus ojos azules comenzaron a salir lágrimas transparentes, las cuáles caían por sus mejillas.

-Te-tengo que volver a Nueva York...- sollozó.-Debo estar con ellos...-

-No Kai, no te vayas, por favor.- repuso Celine.-Hoy mismo hemos llegado a París. Quédate...-

-Me necesitan.- insistió el rubio apartándose de Celine, frustrado.

Celine se quedó abrazando el aire durante un momento debido a la rapidez con la que Kai se había retirado. Acto seguido se alisó la falda de su vestidito mientras miraba el suelo.

-Será lo mismo si estás allí o aquí...- dijo, tratando de hablar con delicadeza para que Kai no se enfadara.-Será lo mismo...-

-No, no lo será.- Kai negó rotundamente con la cabeza.-Ellos necesitan que esté a su lado, debo ir a verlos, hablarles, pedirles que se despierten. Tengo que estar junto a ellos.-

-Kai, ellos no podrían escucharte...- Celine alzó la mirada tímidamente.

-Sí, sí podrán... En ocasiones el cerebro se mantiene activo durante el coma, y... Y... Podrán escucharme, reconocer mi voz, saber que estoy junto a ellos...- Kai trataba de convencerse a sí mismo de aquello.

-Yo... No creo que éso suceda. Si los médicos te han comunicado que su coma va para largo es porque posiblemente es profundo. No... No te escucharían...-

-Soy su hijo...- murmuró Kai.-A mí sí me escucharían.-

-El coma no distingue familiares, Kai.- Celine puso una mano en el hombro del chico.-Las cosas cómo el coma o la muerte no hacen excepciones sólo para que las personas disfruten una vez más de sus seres queridos.-

Kai parpadeó, mirando el suelo. Celine tenía razón...

-Quédate aquí. Los verás cuándo regresemos.- insistió Celine, que no quería separarse de Kai. No después de aquél beso.

-Pero necesito estar con ellos... Siento que es mi obligación...- Kai se pasó una mano por el pelo.

-Son tus padres, es normal que te sientas así, pero... Será lo mismo si estás aquí o allí.- repuso ella.

Kai suspiró. Giró la cabeza despacio y miró a Celine. La pálida luz de la luna los iluminaba entre la oscuridad. Con las lágrimas aún cayendo de sus ojos, Kai le sonrió a Celine.

-Te veré mañana. Ya hablaremos. ¿Vale?-

Celine no parecía muy convencida. Agachó la cabeza.

-No hagas...- empezó a decir.

-No te preocupes.- la interrumpió Kai cogiéndole una mano.-Me cuidaré. Te lo prometo.-

Celine asintió con la cabeza y se levantó despacio. Se dirigió a la puerta, la abrió y se giró para mirar a Kai, asegurándose de que estaba bien. Acto seguido salió del dormitorio y cerró la puerta.

~~~

Tras una larga noche para todos, se hizo de día. Aquél día iba a estar lleno de dinamismo: se iba a celebrar la elegante fiesta que fue anunciada el día anterior, y además, Aly y Niall irían al teatro a ver el musical de "Los Miserables." Parecía que fuese a ser el día perfecto. Oh, si tan sólo supieran... Aquél día no iba a ser perfecto. De hecho, iba a ser todo lo contrario. Liam se levantó temprano e invitó a Melanie a dar una vuelta por París de nuevo. La modelo se encontraba bien y no tenía nada que hacer, así que aceptó. Por su parte, Niall y Aly salieron del hotel y fueron a desayunar a una cafetería cercana. Louis, Eleanor, Perrie y Zayn fueron, los cuatro, a explorar la ciudad. Toby, Alfred y Harry decidieron ir a desayunar fuera. Harumi, Mairi y Celine fueron a mirar tiendas. Y Kai, por su cuenta, quiso ir a pasear él solo, pensando en sus padres.
Sarah se había registrado en otro hotel el día anterior, cuándo Faline y ella fueron expulsadas tras su escandalosa pelea en The Ritz. Respecto a Faline, desayunaba junto a Edmond, Hugo y Helinette en la casa de la madre de ellos tres. Hacía un bonito día.

-Bueno, te apetece un helado?- preguntó Liam de sopetón.

Melanie y Liam se encontraban paseando por un bonito parque lleno de gente. Ambos iban cogidos de la mano. Melanie giró la cabeza y lo miró a los ojos, sonriendo.

-Quizá luego, ahora mismo no me apetece.- contestó amablemente.

-Jo, pero hagamos algo... ¿Quieres ir a Disneyland?- bromeó Liam.

Melanie se echó a reír, y al terminar, apoyó su cabeza en el hombro derecho de su novio, mientras que ambos seguían caminando cogidos de la mano.

-No está tan cerca cómo la gente se piensa.- explicó con su suave voz femenina.-Aunque esté al lado, no te creas que son quince minutitos en coche. París es muy grande y Disney está más lejos de lo que la gente cree.-

-Entiendo.- Liam asintió con la cabeza.-Recuerdo cuándo vine una vez de pequeño. Lloré al conocer a Woody.-

-¿Woody? ¿El vaquero de Toy Story? ¿Lloraste al conocerlo?- Melanie sonrió, aunque no de manera burlona, sino con ternura.

-Sí...- Liam se sonrojó y miró el suelo.-Es que es mi ídolo.-

-Lo sé. Lo sabe todo el mundo. Tengo entendido que las Directioners piensan automáticamente en ti en cuánto oyen Toy Story.-

-De todos modos...- Liam miró hacia arriba, el cielo estaba despejado aunque alguna que otra nube flotaba.-Me ha entrado una nostalgia terrible. Quiero verlo otra vez, y conocer a más personajes Disney, de paso.-

Un balón de fútbol rebotó hacia ellos. Un niño pequeño al que no conocían de nada fue corriendo tras él. Melanie se alejó de Liam, y, agachándose, cogió el balón de fútbol y se lo tendió amablemente al niño, que debía tener cuatro o cinco años.

-Merci.- agradeció en francés el niño.-Je m'appelle Hugo.-

-Enchanté.- respondió Melanie en francés, aunque sin una pronunciación tan perfecta cómo la del niño.

Hugo sonrió mientras apretaba el balón de fútbol contra sí mismo y dio media vuelta, dispuesto a reunirse con su hermana melliza, su hermano mayor y aquella chica tan guapa que debía ser la novia de su hermano.

-Vivir aquí hará que ya domines el francés, ¿no?- sonrió Liam.

-Sí.- asintió Melanie.

-Yo no soy muy bueno hablándolo... Una vez intenté hablar francés con Niall por Twitcam para las Directioners francesas y lo hicimos de pena.-

-Vamos, no lo harás tan mal.- lo alentó Melanie. Y lo decía sinceramente, ella no era muy propensa a criticar.

-Bien...- Liam se mordió el labio inferior, incómodo, y abrió la boca:-Bonjour, uh... Je... Em... Je me llamo Liam... Je... Miembgo de One Diggection...-

Melanie lo miró seriamente y suspiró, tratando de ocultar el divertimento en sus ojos. Liam miró hacia otro lado, incómodo ante su incapacidad para el francés.

-¿No?- preguntó mirando de nuevo a su novia.

-No.- repuso Melanie.-Le acabas de dar un montón de patadas al diccionario francés. Si alguien de por aquí te hubiera oído, te habrían matado de una manera lenta por hablar tan mal su idioma.-

Ante aquellos comentarios, Liam se echó a reír escandalosamente. Melanie se contagió de su risa.

-Mi francés es horrible, lo sé.- admitió sonrojándose.-Pero no es tan sencillo. Me cuesta aprenderlo.-

-Ya veo, no hace falta que lo jures.- Melanie rió de nuevo.-Venga, vayamos a tomar el helado que querías.-

-¡Bien!- Liam alzó los puños y cogió a su novia de la mano.

Cerca de allí, Hugo regresaba corriendo junto a Helinette, Edmond y Faline, los cuáles estaban sentados en un banco. El niño llevaba su balón de fútbol agarrado, y se paró al llegar junto a sus tres acompañantes. Jadeaba de tanto correr.

-¡He recuperado el balón!- declaró alzándolo para que todos lo vieran.

Helinette aplaudió. Edmond suspiró, sonriendo.

-La próxima vez, Edmond, intenta no chutar tan fuerte. Podrías mandarlo aún más lejos y te perderías.- le advirtió a su hermanito.

-No pasa nada. Por suerte, una chica lo ha recogido y me lo ha dado. Iba paseando con su novio, creo.- repuso Hugo haciendo botar el balón con ambas manos.

-Muy bien.- Edmond procuró parecer interesado.

-Hacían muy buena pareja, pero no tanto cómo vosotros.- añadió Hugo.

Faline y Edmond se sonrojaron a la vez, se miraron y luego miraron a Hugo de nuevo.

-No somos pareja.- Faline sonrió nerviosamente.

-Pero cuándo ayer Helinette y yo llegamos a casa, Edmond nos dijo que...- empezó a hablar el niño.

-Os dije que una amiga mía iba a quedarse a dormir en casa unos días, éso es todo.- lo interrumpió Edmond, mirando de reojo a Faline, cómo dándole una explicación.

-Dijiste "una amiga especial."- replicó Hugo con una sonrisa juguetona.

-No, no lo hice.- Edmond se sonrojó todavía más.

-¡Sí lo hiciste!- insistió el niño. Miró a su hermana.-¿A que nos dijo una amiga especial, Helinette?-

-Sí.- Helinette asintió enérgicamente con la cabeza.

-Bueno, porque...- Edmond carraspeó, colocándose el puño delante de la boca.-Es... Es cierto que somos muy buenos amigos. Amiga especial significa "mejor amiga." Éso es todo.- sonrió.

Faline observaba fijamente a Edmond, y acto seguido miró a los niños, queriendo ver su reacción. Éstos se encogieron de hombros a la vez y corrieron de nuevo con el balón de fútbol, disponiéndose a jugar. Edmond y Faline giraron sus miradas lentamente, hasta mirarse el uno al otro. Las mejillas de Faline se volvieron rosas igual que las de Edmond.

-¿Qué les has dicho a tus hermanos sobre mí?- trató de sonreír Faline.

-¿Eh?- Edmond se hizo el loco.-Nada... Ya sabes cómo son los niños...-

Faline sonrió bajando ambas cejas. Era su manera de decir "A mí no me engañas."

-Ya...- repuso nada convencida.-En fin. Voy a por una botella de agua al bar más cercano que haya, creo que tus hermanos tienen sed.- añadió levantándose del banco.

-¿Te preocupas por ellos?- Edmond sonrió.

-Ehm...- Faline bajó la mirada.-No mucho, ya sabes que no soy una persona que se preocupe demasiado por los demás. Pero es que antes estaban sudando muchísimo.- repuso.

Se alejó a grandes pasos, mirando el suelo, y mientras salía del parque una mano le agarró con fuerza del hombro. Chilló y dio un codazo en el estómago de la persona que fuese, haciéndola derribar. Pero entonces la mano le agarró con fuerza un tobillo y Faline, la cuál intentaba echar a correr, cayó al suelo. Se giró para mirar a la persona que la había agarrado dos veces. Parecía ser una mujer muy joven.

-¡Ey! ¿Cuál es tu problema?- gritó Faline, guardándose la educación y los modales para aquellos que no la iban agarrando del hombro ni del tobillo.

-¿Cuál es el tuyo?- contestó la otra chica, y su voz era tan femenina, suave y musical que la rabia de Faline se calmó enseguida.

-Bueno, yo no soy la que va agarrando por ahí a la gente.- contestó Faline secamente. Su rabia había desaparecido, pero aún había sarcasmo y molestia en su tono de voz.

La otra chica se incorporó, poniéndose de rodillas sobre el suelo, y Faline pudo verla mejor. Era una chica de su edad, quizá sólo un poco mayor, y hermosísima. Tenía el cabello muy largo, liso y de un tono castaño claro, los ojos de un azul muy pálido y los labios rojos, probablemente gracias a algún pintalabios de marca. Faline, por primera vez, se sintió celosa de la belleza de alguien, la de aquella chica. Y es que Faline sabía que ella era muy guapa, igual que su gemela, por supuesto, pero sintió una leve molestia al ver que aquél rostro tan común le podía hacer competencia en belleza. De todos modos, apartó ésos pensamientos de su mente; no estaba interesada en competir contra nadie en belleza.

-Pero por lo menos no soy yo la que da fuertes codazos en el estómago a los demás.- contestó la joven desconocida.

Sus gestos a la hora de incorporarse rebosaban gracia, y, junto a su rostro y su voz, parecía una princesa recién sacada del parque de Disneyland (de hecho, estaban en París), sólo que vestida informalmente; llevaba camiseta azul oscuro de manga larga, pantalones del mismo color rotos por la parte de las rodillas, y botines blancos con diminutos pinchos. A Faline, entonces, le hizo sentir más grima que envidia. Demasiada gracia.

-¿Quién eres?- Faline también se incorporó, pero de una manera brusca y ágil, cómo queriendo asustar. No se acuclilló, sino que se alzó directamente, esperando impresionar de vuelta a la chica.

-Me llamo Maddy. Soy la ex novia de Edmond.- contestó ella, también levantándose del todo, pronunciando las últimas palabras cómo si hablara del título de Reina de Rusia.

-Ah. ¿Y?- Faline alzó una ceja ligeramente. ¿Debería importarle?-¿Debería importarme?-

Maddy alzó una ceja del mismo modo que Faline había hecho.

-Pues sí. Pasaba por aquí y te he visto tonteando con él.- señaló el parque.-Allí, en un banco.-

-No estaba tonteando con él.- Faline arrugó la nariz y frunció el ceño pronunciadamente.-Y de todos modos, ¿qué te importa lo que haga él con su vida? Has dicho que eres su ex.-

-Sí, lo soy, pero llevo un par de semanas planeando volver con él.- pronunció la chica. No había maldad en sus palabras, pero aún así, Faline se sintió muy molesta de golpe y porrazo.

-¿Por qué?- preguntó en un tono de voz más molesto del que hubiera querido. Se sonrojó, carraspeó y acto seguido añadió con voz más tranquila:-Es decir, ¿quién dejó a quién?-

-Yo le dejé a él, porque sus hermanos pequeños lloraban cada vez que teníamos una cita en su casa. Comprensible, porque tenían cosa de tres meses, pero no aguantaba oír a los dos bebés llorando histéricamente cada vez que intentaba...- Maddy se calló de golpe.-Espera, ¿por qué te importa?-

-Soy su amiga. No quiero que le hagan daño.- repuso Faline fríamente, aún con el ceño fruncido.

-Yo nunca le haría daño.- Maddy esbozó una sonrisa sincera. No parecía mala chica, pero Faline no confiaba en ella. Se la veía muy perspicaz y algo maliciosa.-Ha sido el mejor novio que he tenido, aunque también el más cerrado.-

-¿Cerrado?- Faline entreabrió los labios, confundida.

-Ya sabes...- Maddy miró a izquierda y derecha y se acercó más a Faline.-Asuntos... Íntimos...-

Faline se sonrojó. Maddy se percató de ello y tomó aquél sonrojo de Faline por una muestra de que estaba de acuerdo con ella, aunque no era así.

-Lo sé, lo sé. Es bastante "puro," mira que lo intenté muchas veces, pero que nunca quería darme su virginidad.- bufó Maddy, molesta.-Pensé que era homosexual debido a que yo siempre me arreglaba mucho para él y tal... Y él simplemente me decía que no estaba listo aún. Me acabé hartando.-

-Ya veo...- Faline enroscó en su dedo índice un liso mechón de su melena castaña y lisa.-¿Y éso de que quieres volver con él?-

-Lo echo de menos.- admitió Maddy.-Además, sus hermanos deben de ser ya algo más grandes y seguro que no lloran a todas horas cómo cuándo eran bebés.-

Faline trató de aplacar a la bestia que rugía en su interior. Su instinto de hembra fuerte gritaba que debía luchar por su macho, pero Edmond no era su macho, ¿no? Eran sólo buenos amigos.

-Seguro...- masculló.

-Entonces no tonteas con él, ¿no?- Maddy sonrió alegremente, mostrando su perfecta dentadura contrastando con el rojo intenso de sus labios.-Perfecto, ahora debo irme. Te veo luego.-

-Sí...- Faline observó cómo Maddy se alejaba. Primero le había parecido una chica maliciosa, luego chismosa y finalmente alegre. No parecía mala, aunque sí un poco engreída. Su última sonrisa había sido sincera y mostraba alivio. Pero una cosa estaba segura: por muy buena persona que Maddy pudiese ser, a Faline no le caía bien. ¿Cuál era el motivo? Faline se lo planteó y, sin saber por qué, negó rotundamente la posibilidad de que fuese por Edmond.


~~~

-Estoy nerviosa. ¿Cómo debería actuar mientras estoy en el teatro con Niall?- se quejaba Aly caminando por el dormitorio que compartía con Niall.

Harumi, Perrie y Eleanor estaban sentadas en la cama de Niall y Aly. Las tres trataban de ayudar a su amiga, todo y que más que ayudarla estaban dedicándose a escuchar sus pensamientos.

-No tienes nada de qué preocuparte.- dijo Harumi.-No es la primera vez que te codeas con gente de la alta sociedad.-

-Además, tu ya perteneces a ella.- aportó Perrie, enroscándose en el dedo índice un ondulado mechón de cabello rubio.

-No oficialmente. Es decir, sí, soy rica desde que gané el concurso y todo éso, pero... No sé actuar cómo una chica elegante. Es cierto que ya he acudido a eventos con los chicos, pero lo de ésta noche va a ser más lujoso todavía, me he informado sobre el teatro al que vamos y es uno de los teatros de mayor calidad del mundo entero. La gente de allí no es elegante, sino lo siguiente. Irán todos vestidos de gala y hablarán con voces del siglo veinte.- Aly iba acelerando el ritmo de sus palabras según hablaba.

-Alto.- cortó Eleanor, notando que Aly hablaba demasiado deprisa y con problemas para respirar.-Tiempo muerto. Relájate. ¡Sólo debes intentar ser lo más formal posible!-

-¿Y cómo se hace éso?- Aly, desesperada, cayó desplomada sobre su cama, quedándose tirada boca abajo en ésta. Harumi, Perrie y Eleanor se apartaron rápidamente para que Aly no las aplastara.

-Imitando a las actrices famosas por su elegancia y belleza.- dijo Harumi.-Por ejemplo... Audrey Hepburn.-

Eleanor hizo enérgicas palmaditas.

-¡Me encanta Audrey Hepburn!- exclamó.

Harumi y ella se levantaron y empezaron a hablar en grititos sobre lo guapa y sofisticada que era la actriz.

-La verdad, yo siempre preferí a Marilyn Monroe.- le dijo Perrie a Aly.

Aly se giró, quedando tumbada boca arriba en la cama.

-No estamos aquí para debatir quién es mejor, si Audrey Hepburn o Marilyn Monroe.- repuso pasándose una mano por el pelo.-Sino porque tengo un problema. No sé cómo actuar excesivamente elegante.-

-Tú limítate a ir al teatro ésta noche, y procura pasarlo todo lo bien que puedas.- dijo Perrie, acomodándose aún más en la cama.-No te preocupes, sólo relájate y disfruta de la obra con tu chico. Lo demás vendrá sólo.-

-La fiesta de ésta noche también es muy elegante.- repuso Harumi, agarrada del brazo de Eleanor.-Y tengo que encontrar algo que me quede bien.-

-¿Vendrán las gemelas?- se interesó Eleanor.

-¿Faline y Celine? Supongo que sí. Están avisadas de lo de la fiesta. Espero que Faline pueda venir al hotel aunque sea sólo para arreglarse con nosotras.- contestó Aly.

-¿Por qué te incluyes? Tú no estarás. Te irás antes al teatro.- Harumi sonrió pícaramente.

Aly rodó los ojos.

-Porque quizá yo aún esté aquí mientras os arregláis. Niall aún debe decirme a qué hora nos vamos al teatro.- se mordió las uñas inconscientemente.-El problema sigue siendo que estoy muy nerviosa por tener que acudir a un teatro tan lujoso...-

Harumi puso su mano en la de Aly y la bajó despacio, haciendo que su amiga dejara de morderse las uñas.

-No hagas éso, científicos japoneses han demostrado que es malísimo para la salud de las uñas.- advirtió.

-¿Japoneses?- Aly alzó una ceja.-Yo creía que éso lo sabían todos los científicos del mundo.-

-¿Sabes? Pienso que Eleanor y yo podríamos darte una pequeña clase de cómo actuar cómo la perfecta novia encantadora de un miembro de One Direction.- objetó Perrie de repente, tras un rato estando callada.

-¿Qué?- Eleanor parpadeó, confundida.-Perrie, ser novia de un famoso no es una asignatura.- bromeó.

-Me refiero a instruirla para que sepa actuar de un modo elegante en el teatro. Niall y ella saldrán en los periódicos nada más sean vistos por algún paparazzi durante la obra.- replicó la cantante de Little Mix, señalando a Aly mientras hablaba con Eleanor.

-Eh... No estoy segura de si me apetece ponerme a aprender éso ahora.- se excusó Aly.

-¿Prefieres sentirte incómoda en uno de los teatros más elegantes del mundo y salir sonrojada en las fotos?- preguntó Perrie cruzándose de brazos y sonriendo.

-Eh...- Aly se retorció las manos mientras bajaba la mirada.-Touché.- repuso en francés. Perrie sonrió, triunfal.

~~~

Celine le había preguntado a Kai dónde estaba por mensaje de teléfono, y éste le respondió que se encontraba en uno de los muelles del río Sena. Celine lo leyó, guardó el móvil y se dirigió hacia el río Sena a paso apresurado. Una vez cerca del puente, apoyó sus manos en la barandilla y buscó a Kai con la mirada, observando cada rincón desde el puente.

-¿Dónde estará?- se preguntó a sí misma en un hilito de voz.

Finalmente lo vio, de pie, contemplando el agua. Tenía las manos metidas en los bolsillos del pantalón y una mirada perdida. Celine bajó hacia los muelles, llegó tras él y lo abrazó por la espalda. Kai primero se tensó, pero luego reconoció aquellos brazos delgados y frágiles que lo rodeaban.

-¿Qué tal estás?- preguntó Celine con voz clara aunque baja. Notó que Kai se encogía de hombros.

-Mejor que anoche.- contestó él, con una ligera nota de tristeza en la voz. Celine dejó de abrazarle por la espalda y se situó a su lado. Kai la miró muy lentamente.-¿Y tú?- añadió.

-Depende.- se ruborizó ella mirando el agua.-Me gustaría que te quedases.-

Kai desvió la mirada, bajándola hacia el muelle que ambos pisaban. Suspiró profundamente.

-¿Has pensado ya lo que vas a hacer?- inquirió ella con su vocecita frágil, agarrándose a uno de los brazos de Kai. El chico apreció la muestra de afecto, y lo demostró acariciando las manos de Celine que sostenían su brazo.

-Creo que sí.- respondió tragando saliva.

-¿De verdad?-

-De verdad. Lo he meditado mucho.- añadió Kai.

Celine le mostró una mirada inquisitiva aunque libre de prejuicios y críticas. Kai miró hacia el horizonte y luego a Celine de nuevo. La chica parpadeó y le sostuvo la mirada, sintiendo que se ponía roja de nuevo. Rezó internamente para que Kai no se marchara... Aunque la decisión la tomaba él. Si se iba, Celine entendería que tenía motivos para hacerlo. Los segundos de silencio se hacían eternos...

-Me... Me quedo.- dijo Kai con pesar.

Celine soltó un silencioso suspiro de alivio y se apresuró a abrazarlo de nuevo. Sin soltarlo, le preguntó en el oído:

-¿Te quedas por voluntad propia o porque te lo he pedido yo?- 

Kai meditó la respuesta. La imagen de sus padres le vino a la mente.

-No quiero que te quedes si no quieres. Es decir... Si te vas... Lo entenderé.- añadió ella.

-Me quedo por voluntad propia.- repuso Kai devolviéndole el abrazo a Celine.

-¿Seguro?- inquirió Celine.

-Seguro.- repitió Kai.

Jamás se supo si decía la verdad o no.

~~~

De vuelta en el hotel, Niall estaba intentando elegir un traje elegante para ir al teatro aquella noche. Se debatía entre dos esmoquins, y finalmente eligió el oscuro, pues pensó que quedaba más formal. Lo colocó sobre una silla del dormitorio que compartía con Aly y salió de la habitación, disponiéndose a ir al comedor del hotel para picar algo.

-¡Espera, Niall!- exclamó la voz de Zayn desde dentro de la suite, justo cuándo el irlandés iba a cerrar la puerta.

Zayn chocó contra la puerta casi cerrada y Niall la abrió, aguantándose la risa.

-¡Uy, perdón! Lo siento mucho, tío...- dijo poniéndose rojo de vergüenza.

-No pasa nada... Ayy...- se quejó Zayn frotándose el puente de la nariz.

-¿Seguro?- Niall soltó una pequeña risa.

-No te preocupes. Dime, ¿Aly y tu vendréis a la cena de gala después del teatro o no?- preguntó el moreno mientras salía de la suite y cerraba la puerta tras de sí.

-Claro, ¿no recuerdas que lo dijimos ayer, en la reunión? Ya sabes, cuándo Liam trajo a Melanie al hotel.- explicó Niall.

-Ah, sí.- asintió Zayn con la cabeza. Ambos empezaron a caminar juntos por el pasillo.

-¿Por qué? ¿No te acordabas?- inquirió el rubio.

-Sí, pero se me ha olvidado.- Zayn hizo una pausa al notar lo estúpida que sonaba su excusa.

Niall también lo notó y alzó una ceja.

-Lo recordabas pero se te ha olvidado.- repitió en tono burlón.-Claro, claro...-

Zayn suspiró.

-Vale, escucha.- dijo en tono serio.-Creo que Mr. X está en París.-

Niall dejó de caminar, deteniéndose en seco al escuchar aquello. Miró fijamente a Zayn a los ojos.

-¿Qué?- escupió la palabra frunciendo el ceño.

-No lo sé, me siento... Espiado.- Zayn miró alrededor con desconfianza.-Cómo si algunos de los X estuvieran aquí, vigilándonos.-

Niall suspiró, tratando de relajarse.

-Zayn, pueden ser paranoias tuyas. Estamos a salvo, ¿vale? No te preocupes.- contestó.

-Si tú lo dices...- Zayn gruñó levemente mientras se cruzaba de brazos, sabiendo que él tenía razón, no Niall.

Bajaron las escaleras y llegaron al pasillo del recibidor. Caminaron por éste mientras Zayn le daba vueltas al asunto en su cabeza.

-Niall.- dijo de repente en un susurro.-Perrie y yo fuimos los que descubrimos la "cosa del cine."- marcó comillas en el aire.

-¿Lo de la bomba?- replicó Niall también susurrando, aunque no tanto cómo Zayn quería.

-¡Ssshhh!- Zayn abrió mucho los ojos y agitó una de sus manos hacia abajo, señal de que Niall no debía pronunciarlo.-Sí. Por éso creo que soy yo el que más se siente observado. He sido el más cercano a la banda X. Perrie y yo los pillamos hablando sobre éso en el cine y desde ése día creo que me encuentro con la guardia más alta.- añadió en voz muy baja.

-¿Quieres decir que estás siempre en tensión?- preguntó Niall mientras ambos caminaban por el pasillo discretamente.

-Sí, pero claramente no lo demuestro.- pronunció Zayn mirando a Niall de reojo.-No podemos relajarnos. No todavía.-

Niall tensó los hombros sin darse cuenta y suspiró. Zayn podía tener razón. Corrían peligro de muerte, y nunca sabrían dónde les acecharían los peligros. Le dio unas suaves palmadas a Zayn en la espalda y finalmente llegaron al recibidor del hotel, lo pasaron de largo y llegaron al comedor.
Tras picar unos dulces salieron y fueron a una sala cercana del hotel para sentarse y charlar sobre próximas giras. Para sorpresa de ambos, Liam, Aly y Harry estaban allí, sentados en tres butacas y hablando acaloradamente.

-Hola.- saludó Niall. Los tres miraron hacia Zayn y él.-¿De qué habláis?-

-De la fiesta con cena de ésta noche.- contestó Harry felizmente.-Aly está muy emocionada por la noche que os espera a ella y a ti, yendo al teatro y luego a la cena con nosotros.-

-Liam quiere acoplarse al teatro con Melanie.- Aly soltó una risita.

Niall fulminó a Liam con la mirada, molesto al saber que Liam también quería ir con su novia a ver "Los Miserables."

-¡Ey, no me copies los planes!- dijo cruzándose de brazos.

-Niall, mi querido amigo, creo que debo recordarte que yo fui el que te dio la idea de llevar a Aly al teatro.- replicó Liam desde su sillón, mostrándole una sonrisa sarcástica a Niall.-Así que cierra el pico, irlandés, que ya sabes que no soy lo suficientemente estúpido y poco carismático cómo para copiar.-

Niall abrió la boca para contestar, pero se dio cuenta de que no tenía argumentos válidos para rebatir a Liam, así que la cerró y se sentó en una butaca vacía al lado de Aly. Ésta le acarició la mano a modo de saludo, y él, en respuesta, le dedicó una dulce sonrisa. Zayn se sentó al lado de Harry, el cuál sonreía.

-Ahora sólo falta Louis.- habló mientras se pasaba una mano por el cabello rizado y miraba a sus tres mejores amigos y a su mejor amiga.-Así estaremos "Los Séis Grandes" al completo.-

-¿Qué?- inquirió Zayn.

-¿Los Séis Grandes?- repitió Aly sonriendo y entrecerrando sus ojos azules hacia Harry.

-Sí... Bueno...- Harry soltó una risa nerviosa.-Ya sabes. Somos los séis mejores amigos del mundo, ¿verdad?-

Aly sonrió. Niall parpadeó, reteniendo sus emociones. Liam y Zayn mostraron también una diminuta sonrisa. Harry era una persona increíblemente tierna y preocupada por los demás en el fondo. Aly sacó su móvil disimuladamente y mandó un mensaje. Varios segundos después, Louis entró en la sala.

-¿Qué pasa, Aly?- preguntó el mayor, ligeramente preocupado.

-Nada.- sonrió Aly.-Sólo quería reunir aquí a Los Séis Grandes.-

-¿Qué?- Louis sonrió bajando las cejas, confundidos.

-Es el nombre que me he inventado para nosotros séis.- bromeó Harry.-Decir "One Direction y Aly" queda bastante largo y soso. Los Séis Grandes tiene más gancho. ¿No?-

-¿Y para qué quieres que tengamos un apodo?- Louis se sentó al lado de Niall, quedando éste entre Louis y Aly.

-Tenemos que ser oficialmente amigos con estilo. Y el estilo incluye ponerse motes.- bromeó Harry sin saber qué decir, sólo buscando una excusa para estar con sus cuatro amigos y su amiga, agradeciendo cada segundo que pasaban con él. Aunque en París se lo estaba pasando bien, su cerebro recordaba a Brianna de vez en cuándo. Y por aquella razón, necesitaba a sus amigos. Sólo que él jamás admitiría que no era tan fuerte cómo todos pensaban.

-Claro Harry, claro.- bromeó Liam dando palmaditas en la espalda de su amigo de cabello rizado.

-Ya tenemos estilo.- se jactó Zayn con aire de superioridad.-No necesitamos nombres para demostrarlo.-

Harry rodó los ojos mientras sonreía.

-Lo sé, lo sé... Sólo quería...-

-Es una gran idea.- interrumpió Aly, sabiendo que a Harry le apetecía ser tomado en serio.-Buen trabajo, Harry.- le guiñó un ojo amistosamente mientras le regalaba una encantadora sonrisa.

Harry, ante aquello, también sonrió, y expresó su felicidad haciendo una sonora palmada.

-Ésta noche va a ser genial para todos.- repuso.

-¡Sí!- chilló Louis alegremente.

Oh, qué equivocados estaban...

~~~

Dos horas después, Harumi, Perrie, Eleanor, Celine, Mairi y Aly estaban preparándose para ir de compras y ayudar a Aly a encontrar el vestido perfecto para acudir al teatro y a la cena de gala. Pensaban invitar a Faline y Sarah, las expulsadas del hotel, para así ir todas de compras junto a Aly.

-¿Tienes pensado lo que quieres para el teatro y para la fiesta?- preguntó Eleanor mirando a Aly.

Las séis chicas se encontraban en otra de las salas del hotel, una de las muchas salas dónde los residentes del hotel podían sentarse y hablar. Aquella sala, igual que todas las demás de The Ritz, estaba decorada de manera elegante y rica en detalles.

-¿A qué te refieres con "lo que quiero"?- preguntó Aly mirando a Eleanor. Ambas estaban sentadas en un suave sofá rojo.

-Pregunto si vas a llevar el mismo vestido al teatro y a la gala o si piensas cambiarte.- aclaró Eleanor con voz dulce y paciente, mostrando la misma tranquilidad a la hora de hablar que su novio, Louis.

-Oh.- Aly meditó acerca de la respuesta.-Supongo que iré con el mismo vestido a los dos sitios, no quiero perder el tiempo cambiándome. Prefiero que Niall y yo vengamos a la fiesta nada más salir del teatro.-

-¿Y si es él el que quiere cambiarse?- intervino Perrie, apoyada en la chimenea apagada de la estancia. A ambos lados de la chimenea había dos sillones dorados; Mairi estaba sentada en uno, Celine en el otro.

-¿Niall? Parece que no lo conoces.- bromeó Harumi, sentada en una silla de madera oscura y de acolchado rojo, al lado del sofá dónde estaban Aly y Eleanor.

-Y dime, ¿qué tienes en mente?- añadió Eleanor mirando a Aly, con una dulzura en la voz característica de la princesa Blancanieves de Disney.

-Uhm...- Aly se llevó un dedo a la barbilla y alzó la vista.-Algo elegante, claro, porque es un teatro de mucho lujo y la gala de después también lo será...-

-¿Qué me dices de un vestido estilo rococó?- intervino Mairi de repente.-Es un estilo francés y muy elegante.-

-¡Dios, no!- la cara de Aly mostró una mueca de terror.

-¿Por qué no?- habló Harumi, con el mismo semblante ofendido que Mairi.-Los vestidos rococó son preciosos.-

-Sí, pero... Demasiado recargados. ¿No?- Aly se retorció las manos.-Y algo antiguos.-

-Hay mujeres de la alta sociedad francesa que siguen vistiendo trajes rococó en la actualidad.- dijo Perrie alejándose de la zona de la chimenea apagada y sentándose en otra silla, al lado de Harumi.-Los crean algo más modernos para que sigan siendo elegantes sin parecer antiguos.-

-María Antonieta de Austria, antigua Reina de Francia, era propensa a vestir siempre vestidos de estilo rococó.- habló Celine, exponiendo todos sus conocimientos para demostrar que podía ser parte de la conversación.-Todos admiraban la belleza de sus vestidos, y por ésa razón el rococó es tan famoso.-

-Yo una vez me puse un vestido rococó para una fiesta de disfraces.- habló Eleanor reflexionando.-Tenía doce años, pero me acuerdo perfectamente. Era muy bonito, aunque pesaba bastante.-

-Yo quiero ir cómoda.- se excusó Aly.

-Es imposible ir cómoda y elegante a la vez.- sentenció Mairi pasándose una mano por su lisa y larga melena pelirroja.-Lo he comprobado por mí misma.-

-Tonterías.- bramó Perrie fulminando a Mairi con la mirada.-Yo misma he ido elegante y cómoda a muchísimos conciertos. Así puedo sentirme guapa y cantar con tranquilidad a la vez.-

-Seguro que encontramos algún vestido elegante pero fresco y cómodo para ti, Aly-chan. Ésta noche hará calor, lo he visto en las noticias del tiempo.- alentó Harumi.

-Pero para éso tenemos que salir.- se burló Perrie. Hizo una palmada.-Andando, vaguillas.-

Salió de allí seguida de Mairi, Harumi y Eleanor. Aly fue a seguirlas cuándo Celine la cogió de la muñeca para detenerla y mirarla a los ojos.

-¿Qué pasa, Celine?- se interesó la rubia.

-Necesito comentarte una cosa.- dijo ella con voz suave.

La cabeza de Harumi asomó desde la puerta de la sala.

-¿Venís?- preguntó.

-Sí, ahora iremos, esperad un segundo.- respondió Aly.-Ah, y por favor, llamad a Sarah y Faline para quedar en la tienda e ir todas de compras por París.-

Harumi asintió y se retiró, dispuesta a reunirse con las demás y hacer lo que Aly había propuesto. Aly, por su parte, se sentó en la butaca que había enfrente de la de Celine y la miró a los ojos con dulzura para tranquilizarla.

-¿Qué es, Celine?- Aly le ofreció una pequeña sonrisa.

Celine respiró profundamente por la nariz y bajó la mirada.

-Anoche llamaron a Kai desde Nueva York. Desde un hospital. Sus padres...- carraspeó.-Tus tíos, están en coma.-

La mandíbula de Aly se descolgó y sus ojos se abrieron cómo platos.

-¿Qué?- exclamó.-¡¿Y por qué no me lo ha dicho?!-

-Me dijo que te lo contara hoy porque no quiere hablar del tema. Está muy afectado, y es normal.- contestó Celine, procurando mantener la calma en su voz.

Aly tragó saliva y suspiró, temblando ligeramente. Se abrazó a sí misma para dejar de temblar y se inclinó aún más hacia adelante en la butaca, disponiéndose a obtener más información.

-¿Qué les pasó?- preguntó con voz queda.

-Un accidente de coche.- aclaró Celine alisándose su falda por encima de las rodillas.-Le dijeron que no es probable que despierten pronto.-

Aly enterró la cara entre las manos, mostrando un estado de ánimo desolado y completamente destruido.

-¿Cómo está mi primo?- preguntó a través de sus manos, frotándose lentamente la cara. Acto seguido las retiró de su cara para mirar a Celine y que ésta le respondiera.

-Destrozado, evidentemente.- suspiró Celine agachando la mirada todavía más.-Cuándo lo encontré anoche en su habitación del hotel lo acababan de llamar. Estaba con todas las luces apagadas y llorando a oscuras. Me lo contó y me sentí terriblemente mal...-

-Pobres...- los ojos de Aly se llenaron de lágrimas.-Su madre es hermana de mi padre. No sé cómo se lo voy a decir a él y al resto de nuestra familia.- su voz se iba rompiendo y volviendo más débil.

-No entiendo cómo pueden ocurrirle cosas tan terribles a personas tan buenas. La  vida se ceba con tu primo.- suspiró Celine.-Me dijo que quería volver a Nueva York para estar con ellos, pero yo le expliqué que éso no cambiaría nada. Ésta mañana he hablado con él en los muelles del río Sena. Se queda aquí.-

-¿Cómo se supone que so lo voy a comunicar a mi padre? ¿Y cómo se lo diremos Kai y yo al resto de nuestros tíos? ¿Y a nuestros abuelos?- insistía Aly, frotándose la cabeza con frustración, agobiada y triste ante la noticia.

-Tendréis que decírselo juntos y con mucho tacto.- suspiró Celine, sabiendo que aquello resultaba duro para Kai y Aly.

-Claramente.- suspiró Aly.

-Ahora intenta animarte.- Celine trató de sonreír.-Sé que es duro enterarse de ésto, pero aún así estando tristes no arreglaréis nada. Confiemos en que despertarán pronto.-

-Ésto no es una película, Celine. Del coma no se despierta así cómo así. Hay muy pocas personas que despiertan, y las pocas que lo hacen arrastran lesiones cerebrales.- rebatió Aly con voz triste.

-Debemos mantenernos positivos, ahora más que nunca.- Celine agachó la cabeza de nuevo.

-Lo sé.- Aly suspiro y se tragó las lágrimas con dificultad, tratando de recomponerse.-Ya lo sé.-

-Intentad disfrutar mientras estáis aquí, en París. Cuándo regresemos a Nueva York ya podréis tensaros de nuevo. No permitáis que ésta noticia os estropee el viaje.- Celine se levantó y acarició el hombro de Aly.

Ésta se levantó también y ambas se abrazaron. Segundos más tarde, se separaron y Aly suspiró, mirando a su amiga. Ambas mostraron una pequeña sonrisa.

-Estás más segura de ti misma, ¿no?- notó Aly.

-Bueno...- Celine bajó la cabeza y sonrió.-He aprendido que nadie debe dejar que el miedo controle nuestras vidas.-

-¿De verdad?- Aly sonrió aún más.

-Es un consejo que me dio Faline y yo intento aplicarlo.- repuso Celine mirando hacia el suelo.

-Bien que haces. Faline tiene mucha razón en éso.- asintió Aly.-Bueno... Vamos con las demás, llevan ya un rato esperándonos.-

Celine asintió y ambas echaron a caminar juntas por el interior del hotel.

~~~

Finalmente cayó la noche. Había sido un buen día para todos: todas las chicas del hotel habían recorrido tiendas y tiendas para ayudar a Aly, los chicos de One Direction habían firmado discos y saludado a fans de Francia, y por su parte, Kai y sus dos amigos habían estado todo el día jugando a videojuegos en casa de la prima mayor de Toby, la cuál vivía en Francia. La única que no había tenido un buen día había sido Melanie; cuándo Liam y ella terminaron de pasear y tomar helado en el parque, la modelo se había retirado a su hogar junto a las demás modelos, y, nada más entrar en el baño, vomitó y le dieron más dolores de matriz. Cada vez estaba más preocupada y tensa por su estado aunque obviamente lo ocultaba.
Aly vestía una bata blanca y estaba maquillándose en el baño del dormitorio que compartía con Niall. Harumi, Eleanor y Perrie estaban junto a ella.

-Me alegra ver que hemos encontrado el vestido perfecto para ti.- comentó Harumi mientras se recogía el pelo en una coleta.-Vas a destacar pero de manera discreta en el teatro.-

-¿Destacar de manera discreta?- Aly dejó de aplicarse brillo de labios y desvió su mirada desde el espejo hacia Harumi.-Éso es una contradicción.-

-Quiero decir, irás elegante y guapa, pero no de una manera chillona, sino discreta.- Harumi miró su reflejo, arrugó la nariz y se deshizo la coleta, pensando que iría a la fiesta de gala con el pelo suelto.

-La verdadera elegancia es la elegancia discreta, aunque la gente no lo crea.- añadió Perrie pasando junto a ellas dos y cogiendo el rímel de Harumi.-¿Me lo dejas?-

-Claro.- asintió la japonesa.

-Gracias.- Perrie guiñó un ojo y salió de allí. 

Eleanor entró, ya ataviada con un vestidito blanco por encima de las rodillas, y el pelo castaño suelto y cayendo en suaves ondas sobre sus hombros y su espalda.

-Espero que Niall y tú lo paséis genial.- dijo con sinceridad poniendo una de sus manos en el hombro izquierdo de Aly.-He oído que Los Miserables es un musical muy bonito.-

-Seguro que lo es.- intervino Harumi.-Además, el teatro al que asistiréis es el mejor de todo París.- añadió mirando a Aly.

-Estoy nerviosa y ni siquiera sé porqué.- dijo Aly al acabar de aplicarse brillo de labios.-Habrá muchísima gente.-

-Sí, pero tú estarás entre el público. Los que deben estar nerviosos son los actores que saldrán en la obra, no tú. Niall y tú vais allí para disfrutar.- la tranquilizó Eleanor.

-Lo sé.- suspiró ella.-Hablando de Niall, ¿sabéis dónde está?-

-Está en la suite de Harry y Liam, preparándose con ellos dos y Zayn y Louis.- contestó la levemente lejana voz de Perrie desde el salón de la suite.-Son muy presumidos, sobretodo mi Zayn.-

Eleanor, Aly y Harumi se rieron ante el comentario de Perrie y siguieron arreglándose, peinándose y maquillándose para estar listas para la noche que les esperaba. Se pondrían los vestidos a lo último, puesto que vestirse era lo más fácil.
Diez minutos después, Niall ya estaba esperando en el recibidor del hotel. La limusina aguardaba fuera, y el irlandés esperaba a su chica muy ilusionado. Junto a él estaban Zayn y Louis, pues Harry y Liam todavía se estaban preparando. Niall, Zayn y Louis llevaban trajes elegantes e iban muy bien peinados. Zayn tocó con el dedo índice de una mano el pequeño ramillete de flores que Niall llevaba en el lado izquierdo de su chaqueta, sobre la zona de su corazón. Niall lo miró alzando una ceja.

-Pup, pup, pup, pup.- canturreaba Zayn, soltando un "pup" cada vez que tocaba el ramillete con el dedo índice.

-Para, me lo vas a descolocar.- bromeó Niall agarrando la mano de Zayn y retirándola. Zayn dejó caer su mano.

-¿Cómo va a descolocarse?- se rió el moreno. Acto seguido soltó un suspiro tranquilo.-Así que "Los Miserables," ¿eh?-

-Ajá.- Niall asintió con la cabeza, emocionado.-Creo que a Aly y a mí nos encantará, es una historia sobre Francia y con muchas tragedias.-

-Lo ideal para gente con sentido del humor.- ironizó Zayn.-¿No había obras más alegres?-

-Ésta era la que echaban. Pero de todos modos está muy bien, y las canciones son geniales.- replicó el rubio.

-Pasadlo bien. Los demás os esperaremos en la fiesta de gala. Recuerdas dónde es, ¿verdad?- inquirió Zayn sacando un espejito diminuto del bolsillo de su chaqueta de esmoquin. Se miró, se retocó el cabello negro y le lanzó un beso a su reflejo antes de guardar el espejito de nuevo.

-Claro que lo recuerdo.- asintió Niall.-Presumido...- murmuró por lo bajo.

-Ey, no es mi culpa que el chaval del espejo sea tan sexy.- repuso Zayn con una sonrisa satisfecha.

Niall rodó los ojos mientras una risa repentina se escapaba de sus labios. Su amigo era engreído, pero con ello siempre le hacía reír. Louis, que hasta entonces había estado con el chófer de la limusina, se acercó a Zayn y Niall.

-Bueno, ¿preparados para una noche genial? Todos vamos a pasarlo en grande.- sonrió con convicción.

-Yo nací preparado para pasarlo en grande.- afirmó Zayn.

-En ése caso, esperemos al resto y, ¡a la gala!- exclamó Louis con el entusiasmo de un niño.

-Bueno, Aly y yo al teatro.- repuso Niall.

-Síp.- asintió Louis. Puso una mano en el hombro de Niall.-Disfrutad viendo "Los Miserables."-

-Niall dice que es una obra de tragedia, así que disfrutar no sé si podrán disfrutar mucho...- bromeó Zayn.

-Zayn, para.- gruñó Niall entre divertido y molesto.

Minutos después bajaron los demás, salvo Aly, y se fueron marchando para ir al teatro. Naill se quedó esperando un par de minutos más en el recibidor y finalmente vió bajar a su chica. Aly llevaba un precioso vestido liso y de color azul oscuro, con un pequeño velo azul claro cayéndole por la espalda, guantes blancos que le pasaban del codo, zapatos negros, un pequeño collar y el cabello rubio recogido en un elegante moño alto, con un mechón de cabello cayéndole por el lado derecho de la cara.

-Aly... Estás preciosa.- la piropeó Niall, atónito, cogiéndole la mano, cubierta por el guante largo y blanco.

-Tú también estás muy guapo, Niall.- Aly sonrió y le besó una mejilla gentilmente.-¿Vamos?-

-Vamos.- asintió Niall.

Ambos subieron a otra limusina aparte, ésta negra, y quince minutos después estaban en el teatro. Era un lugar muy elegante y lujoso, ya que todos los que entraban vestían ropas de gala y venían en limusina. Las luces del teatro destacaban sobre la oscuridad de la noche. Aly jugueteaba con sus manos, nerviosa. Sentía el agradable tacto de los guantes cubrir la piel de sus brazos y sus manos. Niall le puso una mano en la espalda para empujarla suavemente hacia la entrada del teatro.

-La obra empezará en media hora. Suelen empezar un poco tarde para que todo el mundo tenga tiempo de encontrar su asiento. Es que las salas de éste teatro son enormes y puedes tirarte diez minutos caminando por ella hasta llegar a tu asiento.- bromeó Niall mientras esbozaba una sonrisa relajada para calmar los nervios de su novia.

-¿Has estado en éste teatro antes?- preguntó Aly mirando al cantante.

-No, pero me he informado mucho. En internet hay fotos de las salas y del funcionamiento de las obras y los musicales. Es todo muy bonito, normal que tenga tan buena fama.- explicó Niall mientras Aly y él avanzaban entre la multitud, directos hacia la puerta.

-¿Los actores llevan micrófonos? Lo digo porque si no llevan tendrán que cantar muy alto para ser oídos por todos los presentes.- quiso saber Aly, retocándose con cuidado el moño de cabello rubio que lucía sobre su cabeza. 

-Supongo que sí llevarán micrófonos en la ropa.- rió Niall mientras seguí alentando a su chica para que entrara.

Siguieron avanzando y segundos después entraron en el teatro. En el interior, la decoración era muy lujosa, abundante en muebles de madera oscura y adornos dorados. La gente recién llegada y elegantemente vestida hablaba mientras esperaban antes de entrar a sus respectivas salas para ver las obras y musicales. Un tipo de unos sesenta años, vestido elegantemente y acompañado de una mujer de su edad vestida elegantemente se acercaron a Aly y Niall.

-Niall Horan, ¿eh?- habló el hombre sonriendo y tendiéndole una mano a Niall.-Encantado de conocerle. Soy Jean Deveurelle, abogado de celebridades francesas.-

-Un placer, señor.- Niall sonrió en respuesta y le estrechó la mano al hombre.

-Ésta es mi esposa, Marie.- la presentó el señor Deveurelle.

-Encantada.- habló ella con acento francés. Tenía el pelo corto por los hombros y peinado a lo Marilyn Monroe, sólo que totalmente gris debido a las canas, igual que el escaso cabello de su esposo.

-Igualmente.- Niall cogió la mano derecha de la mujer, cubierta por un guante rojo oscuro cómo su vestido, y la besó cortésmente. Acto seguido puso una mano en la espalda de Aly.-Ésta es mi novia, Alyson.-

-Un honor conocer a la famosa novia de Niall Horan.- el señor Deveurelle cogió la mano de Aly cubierta por el guante blanco y la besó.-Una voz angelical, tuve el placer de ver el concurso de televisión.-

-Gracias.- sonrió Aly inclinando levemente la cabeza. Con aquél aspecto y aquellos modales, Aly parecía una verdadera heredera de alguna familia real.

-Oh, encantada de conocerte, querida.- añadió la señora Deveurelle sonriendo sinceramente, acercándose a Aly y besándola en ambas mejillas.-En Francia las mujeres saludamos así a otras personas.- explicó con una sonrisa al ver la expresión ligeramente sorprendida de Aly.

-Ah, por supuesto.- Aly esbozó una educada sonrisa. Niall la miró y también esbozó una sonrisa sin darse cuenta.

Sonaría a tontería, pero Aly parecía otra desde que bajó por aquellos escalones del hotel veinte minutos atrás. Aquél hermosísimo vestido azul oscuro, aquél moño de cabello rubio en lo alto de su cabeza, sus largas pestañas sin apenas rímel, haciendo de cortinas para sus ojos que parecían más azules que nunca, sus hombros al descubierto debido al "escote palabra de honor" del vestido, el collar de diamantes falsos rodeándole el cuello, los guantes blancos hasta por encima del codo, su tono de voz sereno y educado, su madera de retorcerse ligeramente las manos enguantadas, su manera de inclinar la cabeza en señal de respeto, la manera en la que el mechón rubio y liso le oscilaba pegado a la mejilla, sus intentos por actuar cómo si llevara toda su vida perteneciendo a la alta sociedad cuándo apenas llevaba un mes, sus gestos... Aquella noche Niall miró a Aly desde otra perspectiva. En el buen sentido, claro. Estaba en presencia de una Aly más guapa de lo común, más madura de lo común, y extremadamente elegante. Seguía siendo la Aly a la que Niall había conocido, pero a la vez era distinta.

Entonces Niall se dió cuenta de la verdad.

Aly había crecido desde que la conoció.

Obviamente todos habían crecido; él, sus amigos, su familia, y todos los que le rodeaban. Pero fue aquella noche la noche en la que Niall se dio cuenta de lo rápido que pasaba el tiempo. Recordaba cuándo llegó a Blue Moon High con One Direction y cuándo vio a Aly por primera vez, guiñándole un ojo, cómo si hubiera sucedido la semana pasada. Pero no era así. Habían pasado mil cosas y aunque todos seguían siendo los mismos, obviamente con el tiempo habían cambiado. Eran todos más mayores, más maduros, responsables, educados y elegantes acorde con su nuevo estilo de vida en plan lujoso. Poco a poco estaban dejando de ser adolescentes para convertirse en jóvenes adultos. Ver a Aly con aquél peinado, aquél vestido y aquellos modales le hizo a Niall planteárselo. No había gran explicación.

Simplemente habían crecido. Todos ellos.

-¿... Joven Horan? ¿Joven Horan?- la voz amable y mayor del señor Deveurelle lo sacó de sus pensamientos.-Joven, es la tercera vez que lo llamo para hablarle. ¿Se encuentra usted bien?-

-¿Eh?- Niall parpadeó y miró al señor Deveurelle, la señora Deveurelle y Aly. Los tres lo miraban con idéntico semblante.-Sí, sí, por supuesto, lo siento mucho, estaba... Pensando en asuntos de mi banda, ya sabe, tenemos muchas giras y asuntos pendientes.- se excusó, diciendo lo primero que le vino a la cabeza.

La señora Deveurelle se rió con suavidad para relajar el ambiente. Aly miró alternativamente a Niall y a Jean Deveurelle. Éste último sonrió de nuevo, haciendo que Niall se relajara.

-Lo comprendo, imagino que ser cantante de la banda más famosa de la actualidad será estresante.- afirmó con serenidad.-Dígame, le estaba preguntando qué obra venía a ver con su joven compañera.-

-Los Miserables, señor.- respondió Niall asintiendo una sola vez con la cabeza.

-¡Oh, la misma que nosotros!- Marie hizo palmadas con sus manos enguantadas de rojo oscuro. Sus guantes eran casi tan largos cómo los de Aly. A Aly le pasaban del codo, mientras que a Marie Deveurelle le llegaban hasta el codo justos.

-¿De verdad?- Aly sonrió.-Qué buena coincidencia.-

-Es mi obra favorita. Preciosa y emotiva. Cada vez que puedo le pido a Jean que me lleve a verla, y bueno, aquí estamos.- rió la señora Deveurelle agarrándose del brazo de su marido.

-Es gran fan de Los Miserables.- apuntó él, por si quedaba algún atisbo de duda.

-Espero que todos nosotros la disfrutemos mucho.- sentenció Niall con sinceridad.

-Lo mismo digo.- sonrió Aly mirando con ternura a su novio y agarrándose a su brazo con ambas manos.

~~~

-¡Vamos a arrasar! ¡Estamos tope de guapas!- gritó Faline caminando desde la limusina hacia el local, bajo el cielo nocturno, negro y repleto de brillantes estrellas.

-Sí, sí, pero discreción, por favor.- inquirió Celine bajando la voz.-Es un local de clase muy alta. Estará repleto de gente elegante, así que por favor, compórtate.-

-Buéh...- Faline rodó los ojos y se apartó con un brusco manotazo la coleta ondulada de cabello que caía sobre su hombro derecho.-En fin, supongo que por una noche actuando cómo una pija no me sucederá nada.-

Zayn soltó una risita ante aquél comentario y rodeó a Perrie con el brazo mientras que todos caminaban en dirección a la entrada de aquél lujoso sitio en el que tendría sitio la fiesta de gala.

-¿Llevo bien la corbata?- preguntó Liam mirando a Harry.

-Sí, tranquilo.- contestó el de pelo rizado con una sonrisa tranquila.

Los catorce jóvenes (eran dieciséis en el grupo, pero Aly y Niall estaban en el teatro) entraron y fueron dirigidos junto al resto de personas a un gigantesco y elegante comedor, decorado lujosamente, con columnas talladas y preciosas lámparas. Las mesas estaban llenas de flores, velas y detalles. Había decorados tallados hasta en el techo y bonitas cortinas cubrían las ventanas.

-¡Guau!- exclamó Faline.-¡Éste sitio es la...!-

Celine le dio un suave codazo en las costillas mientras la miraba de reojo.

-Es decir...- Faline se sonrojó.-Oh, qué lugar más bello.-

-Éso está mejor.- murmuró Celine sin que nadie se diera cuenta.

-Tengo ganas de probar la comida. Se nota en el aire un aroma delicioso.- habló Louis caminando cogido de la mano de Eleanor.

-Es incienso, tontorrón.- bromeó ella en voz baja.-Hablando de comer, ¿tanta hambre tienes?-

-Niall no está aquí y alguien tiene que suplir su puesto de comilón.- bromeó de vuelta Louis.

-¿Tenemos que elegir mesa nosotros o ya nos conducirán a una?- preguntó Harumi en un tono de voz curioso, alisándose con ambas manos la falda corta de su bonito vestido negro.

-Creo que nos asignarán una mesa.- respondió Liam la pregunta de su amiga oriental.

En efecto, en pocos segundos unos camareros vestidos tan elegantes cómo mayordomos se acercaron a cada grupo y asignaron una mesa a cada uno. Las mesas no eran tan largas cómo para acoger a catorce personas en cada una, así que les dieron dos mesas, en cada cuál de ellas se sentaban siete personas. 
Harry, Liam, Louis, Zayn, Perrie, Eleanor y Harumi se sentaron en una. Kai, Celine, Faline, Sarah, Mairi, Toby y Alfred en otra. El local se iba llenando de gente, todos ellos vestidos elegantemente.

-Se nota que hay un montón de gente rica en ésta fiesta.- murmuró Sarah por lo bajo. Llevaba un vestidito blanco con bordados dorados en la cintura, y la falda le llegaba hasta las rodillas. Zapatos blancos con la suela dorada y un collar de perlas doradas complementaban su vestimenta. El pelo largo lo llevaba suelto y liso.

-Ni que lo digas.- repuso Toby en respuesta.

Al cabo de diez minutos ya estaba la sala llena y todos se disponían a cenar. Brianna, Scott y Valery hicieron acto de presencia cómo tenían planeado, pero pasaron desapercibidos debido a que había muchísima gente y la sala era enorme. Todos, menos Aly, Niall, y Melanie (la cuál seguía en su casa con el resto de modelos) estaban reunidos allí, aunque los tres recién llegados desconocían que cuatro de los cinco miembros de One Direction y compañía estaban allí. Se sirvió la cena al cabo de unos minutos. Había una gran variedad de platos y todos tenían buena pinta.

-Si Niall y Aly hubiesen venido a cenar aquí, fijo que el irlandés fliparía con toda ésta comida.- bromeó Zayn mirando a Louis.

Éste rió y dijo que sí con la cabeza.

-En cierto modo, se nota que no están.- suspiró Harumi mientras cortaba su filete empleando el cuchillo y el tenedor, inspirando el delicioso aroma de éste mientras hablaba.-Pero estoy convencida de que se lo están pasando genial en el teatro.-

-Sí, seguro, viendo una obra dramática.- ironizó Harry.

-Es un musical.- saltó Liam tras tragarse un bocado de filete.-Allí se va a disfrutar de las canciones.-

-Dicen que los actores y actrices tienen unas voces increíbles. Seguro que bordan las canciones de Los Miserables.- intervino Perrie, segura de lo que decía.

-Y de hecho, la historia es preciosa.- añadió Eleanor mirando a todos los presentes en la mesa.-Trata de las injusticias, la religión, la guerra, luchar por los sueños y la gloria final.- 

-Dicho así, yo también quiero ver la obra.- bromeó Harry.

-Otro día, quizá.- Zayn le sonrió a su amigo.

-Era broma, Zayn. Ya sabes que yo prefiero el humor.- aclaró Harry antes de comerse una cucharada de arroz blanco.

Al acabar la cena, algunos quisieron tomar postre y otros prefirieron ir directamente a tomar algo y charlar con las otras personas que había allí, todas muy elegantes. Louis, Eleanor, Perrie y Zayn fueron directos a coger algo sin alcohol para beber y hablar con otros asistentes. Liam, Harry y Harumi hicieron lo mismo, de manera que su mesa quedó vacía. Toby y Alfred se fueron a la mesa de postres, decididos a buscar algo dulce. Sarah fue también a por algo para beber. Mairi, Kai y las gemelas quedaron en la mesa, aunque Mairi todavía estaba acabándose su cena. Faline advirtió que Celine no dejaba de lanzarle miradas furtivas a Kai.

-Ey, Celine.- le susurró sonriente. Su gemela menor la miró.-Ve y habla con él, anda. Se le ve muy callado.-

-¿Qué?- Celine se sonrojó.-¡No!-

-¿Por qué no? Estás muy guapa, seguro que con pestañearle en plan cachorrito ya cae rendido a tu conversación.- sonrió Faline.

Ambas gemelas iban elegantemente arregladas; Celine llevaba un vestidito rosa muy pálido por encima de las rodillas y con lacitos en la falda. Un collar de perlas gruesas, tacones blancos y varias pulseras en la mano derecha daban el toque final a su aspecto. 

-No estoy tan guapa.- musitó sonrojándose Celine.

Faline, por su parte, había mantenido su estilo de colores favoritos, llevando un vestido sencillo, liso y más corto que el de Celine, poniéndose además tacones negros, pendientes pequeños y un collar de perlas idéntico al de Celine. Pero Faline, además, se había aplicado pintalabios rojo pasión y se había recogido el cabello en una coleta, mientras que Celine iba sin maquillaje y con el pelo suelto.

-Sí lo estás.- insistió Faline.-Venga, habla con él. Sabes que quieres.-

Celine bajó la mirada y se puso roja. Desde que había besado a Kai la noche anterior se sentía más tímida aún, cómo si se arrepintiera de lo que había hecho, todo y que aquella mañana lo había abrazado en los muelles del Río Sena. Faline le dio un codazo en el brazo y le guiñó un ojo.

-Venga... ¡Si te estás poniendo roja y todo!- añadió con una pequeña risa.

-¡No insistas!- se apresuró a decir Celine, algo agobiada ante la insistencia de Faline.-Hablaré con él, te lo prometo... Pero deja que me relaje, me pongo muy nerviosa y ni si quiera sé por qué...-

-Colegui, éso es amor.- Faline acarició la cabeza de su gemela.

-¿Qué sabes del amor romántico? Y no vale que me hables de los novio que tuviste en Rusia porque ésos no cuentan, tú misma me dijiste que salías con ellos por entretenimiento.- rebatió Celine.

Faline retiró su mano de la cabeza de Celine y meditó la respuesta. Abrió sus labios pintados de rojo intenso y los volvió a cerrar. ¿Que podía explicar acerca del amor? No era una chica muy romántica ni con las ideas claras respecto a enamorarse. Sólo sabía que físicamente le encantaba Scott, el novio de Brianna, y que por alguna razón, desde que se reencontró con Edmond el día anterior, éste le atraía ligeramente, cómo un imán. Pero, ¿qué era el amor? No estaba segura de cuál de los dos chicos era al que "quería," aunque seguía negando en su mente la posibilidad de sentir por Edmond algo más que una fuerte amistad.

-Habla con él.- zanjó Faline, molesta al notar que no tenía con qué responder.-Kai te está esperando, se le nota en la cara. Le he pillado mirándote de reojo cuándo tú no le mirabas a él.-

-¿De verdad?- Celine se sonrojó más todavía y miró a su gemela mayor a los ojos.

-De verdad.- asintió Faline, dando palmaditas en la espalda de Celine.-Anda, ve, no te lo pienses más.-

Celine asintió repetidas veces con la cabeza y se levantó de su silla, acercándose a la de Kai. Ambos intercambiaron un par de palabras, y entonces, Kai se levantó y se perdió entre la multitud junto a Celine. Sólo Mairi y Faline quedaban en la mesa. La pelirroja suspiró.

-¿Qué te pasa?- se interesó Faline.

-Kai me gusta, pero sé que él está colado por Celine.- repuso Mairi.-Y es normal, tu gemela es perfecta para él. Es dulce y tímida. Yo soy más bien impulsiva y algunos dicen que no tengo carácter.-

-No creo que éso sea verdad.- opinó Faline frunciendo el ceño.

-De todos modos, hace tiempo que Valery, Sarah y yo peleamos por Kai, y ahora veo que es en vano. Él está loco por tu hermana y ella por él, así que...- suspiró de nuevo.-Mejor asumo la derrota cuánto antes. Además, pensándolo bien, creo que no estoy preparada para tener novio. Soy una chica bastante despreocupada y tener novio ahora mismo me vendría fatal.-

-¿A que se está bien soltera?- Faline soltó una risa.-Yo he tenido novios, pero soltera estoy más relajada. Puedo ligar con quién quiera y tal, sin compromisos.-

-Ya... Además, tengo una amiga por la que preocuparme. Ronna, ¿recuerdas?- añadió Mairi.

-¡Claro que me acuerdo! Me llamasteis para que fuera al hospital y os traduje una grabación en ruso. ¿La pobre todavía sigue ciega?- preguntó Faline.

-Claro que sigue ciega.- suspiró Mairi.-Y la verdad es que me siento muy mal por venirme de viaje a París mientras que ella está triste en Nueva York, y aún sin adaptarse a su nuevo estilo de vida cómo ciega. Me acoplé al viaje por Kai, y ahora veo que ha sido una tontería. No tengo ninguna oportunidad con él y he dejado tirada a Ronna cuándo más me necesitaba.-

-Errar es de humanos.- repuso Faline para reconfortarla.

Mairi sonrió débilmente, suponiendo que Faline tenía razón. Acto seguido se levantó y fue a por algo de postre.

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Aly y Niall habían entrado a la sala del teatro dónde se representarían Los Miserables, junto a mucha más gente. Los decorados de la sala eran dorados y los sillones rojos. Aly y Niall tenían un palco especial en las filas de arriba, para poder tener una mejor vista del musical. Las cortinas de color rojo oscuro aún estaban cerradas y todavía había gente entrando en la sala y sentándose.

-¿Cuánto falta para que empiece?- quiso saber Aly.

-Unos pocos minutos. Hay que esperar a que entren todos y entonces cerrarán la puerta. Y cuándo hagan éso, un par de minutos más de espera y empezará la función.- informó Niall con calma.

-Tengo muchas ganas de que empiece.- se expresó Aly, tratando de reprimir una sonrisa.-Seguro que es genial.-

-Estoy convencido de que lo será.- corroboró Niall con otra adorable sonrisa.

-Creo que disfrutaré de las canciones más que de cualquier otra cosa.- opinó Aly mirando hacia abajo, a los sillones rojos que se expandían bajo ellos.

-Yo también. Hay cantantes buenísimos interpretando los papeles del musical.- corroboró Niall.

La sala se iba llenando más y más a cada segundo que pasaba. Cada persona que entraba iba más elegante que la anterior. Todos se sentaban y comentaban ilusionados la obra, haciendo que se escuchara un leve murmullo por toda la estancia, resonando con un eco debido a la anchura del sitio.

-La obra dura poco más de dos horas.- pronunció Niall tras unos instantes de no decir nada.-Es bastante larga, pero seguro que se nos pasa volando.-

-Éso espero.- Aly sonrió educadamente y cogió la mano de su novio.-Niall, quiero agradecerte de nuevo que me hayas traído aquí. Está siendo una gran noche, es la primer vez que acudo a un teatro tan elegante y vivo una experiencia tan lujosa. Es algo nuevo para mí, pero estoy intentando adaptarme.-

Niall sonrió, y se abstuvo de decirle a Aly todo lo que había pensado minutos antes, cuándo estaban hablando con la pareja  Deveurelle. Apretó con más fuerza las manos enguantadas de Aly y la besó en una mejilla.

-Lo que sea por ti. Ya sabes que eres lo más importante para mí en el mundo entero.- le dijo cerca del oído.

Aly sonrió y se sonrojó ante aquellas palabras. Se pellizcó el mechón de pelo rubio que caía junto a su mejilla y acarició con la otra mano la espalda de su chico.

-Lo mismo digo.- comentó con sinceridad.-Tú me importas más que nada ni nadie.-

Niall y ella se sonrieron de nuevo y se giraron hacia el escenario. Oyeron las puertas de la sala cerrarse, y cinco minutos después, las luces se apagaron, se encendieron los focos y las cortinas rojas empezaron a separarse muy lentamente. El público estalló en sonoros aplausos para recibir la obra de buena manera. Aly y Niall también se echaron a aplaudir.

~~~

Mientras tanto, en la gala, todo seguía en calma. Valery había ido a por algo de beber y Brianna al baño, dejando a Scott sólo en la mesa. Cuándo Brianna salió del baño y llegó al salón de la cena de nuevo, notó que una suave melodía de piano brotaba de su monedero plateado, el cuál contrastaba con su sencillo pero elegante vestido blanco. Abrió el monedero y sacó su móvil. Harry la estaba llamando.

-¿Diga?- preguntó al descolgar, haciendo cómo si  no se hubiera fijado en el número.

-Soy Harry...- la voz del cantante sonaba insegura.

-¿Por qué me llamas? Creí que sólo era un juego para ti.- lo atacó ella sin piedad, recordando el daño que le había hecho la última vez que hablaron, que fue en Blue Moon High, y dónde él le rompió oficialmente el corazón.

Pudo escuchar a Harry inspirar profundamente por la nariz desde la otra línea.

-Sé que estás aquí, en París.- contestó el cantante, ignorando el comentario anterior de Brianna.

-¿Cómo lo sabes?- inquirió ella.

-Estoy en una fiesta de gala con mis amigos. Te acabo de ver cuándo te dirigías a los baños. ¿No es cierto?- explicó Harry en tono de quién lo sabe todo.

-Sí, estoy aquí mismo.- respondió Brianna.-He venido a la gala con Valery y con Scott, mi novio.- pronunció las dos últimas palabras con un especial énfasis, asegurándose de que a Harry le quedaban bien claras.

-Sé quién es Scott. Sé que es tu novio.- repuso Harry con voz queda.-No es necesario que me lo repitas. Soy perfectamente consciente de ello.-

-¿Y por qué te preocupas? Sólo soy un juego para ti, ¿no?- repitió ella.

-Brianna...- los sentimientos y la confusión hacían heridas en el estómago y el corazón de Harry.-Yo... Creo que te debo una disculpa. Y también una explicación.-

-No, no quiero que me des explicaciones.- contestó ella frunciendo el ceño.-No soy tan exigente. Es mejor no remover el pasado. Lo que me dijiste me hirió, ¿vale? Me dejaste hecha trizas.- se mordió el labio inferior para no llorar. Notaba que la voz se le quebraba por momentos.-Así que olvídalo. Dejemos ése tema.-

-Brianna, por favor, escúchame. Necesito hablar contigo...- insistió Harry con voz suplicante.

-No hay nada de qué hablar, Harry.- dijo ella secamente.

Y colgó la llamada antes de que Harry pudiera contestar. Suspiró, parpadeando varias veces para no llorar, y guardó su móvil en el monedero de nuevo. Se giró hacia la derecha para volver a su mesa cuándo vio a Harry a un metro de ella, con una expresión seria en la cara. Harry sostenía su móvil en la mano izquierda, y no parecía contento de que Brianna le hubiese colgado así como así. La chica se sonrojó, algo avergonzada.

-¿Me vas a escuchar?- insistió Harry.-¿Por favor?-

Brianna lo esquivó y siguió andando.

-Me hiciste daño, no es necesario que lo vuelvas a hacer.- dijo entre murmullos.

Harry le cogió la muñeca izquierda con suavidad y Brianna se giró para mirarlo cara a cara.

-No pretendo hacerte daño.- dijo él acercando el rostro de Brianna al suyo.-Nunca lo he pretendido.-

-Pues es lo que has conseguido.- Brianna retiró su muñeca con brusquedad, zafándose de la mano de Harry.

Aquél comentario le sentó cómo un puñetazo en la cara a Harry. Indispuesto a rendirse, agarró de nuevo la muñeca de Brianna. Ésta se giró de nuevo.

-¡Déjame!- exigió, aunque sin alzar demasiado la voz para no llamar la atención entre el resto de presentes de la fiesta.

Los ojos verdes de Harry le lanzaron una mirada tan penetrante que sintió un escalofrío recorrer su espalda. Su rabia se calmó y se perdió en las dos esmeraldas que Harry tenía por ojos.

-Sólo escúchame. Te lo suplico.- pidió el cantante.

Brianna bajó la mirada, centrándola en el suelo. Inspiró profundamente y miró a Harry a los ojos.

-¿Qué?- soltó finalmente.

Harry suspiró, satisfecho por saber que ella estaba dispuesta a oírle y a la vez triste por saber que le había hecho daño diciéndole aquello días atrás.

-No te dije la verdad.- repuso en voz baja.-Te mentí, ¿vale?-

-¿Por qué iba a creerte?- repuso ella con dureza.-Con ésto no haces más que darme la razón. Soy un simple juego para ti, Harry. Me lo dijiste cuándo te pedí que fueras sincero y me quedó muy claro, así que ahora no intentes retirarlo.-

-No fui sincero, te mentí.- insistió Harry mirándola fijamente a los ojos.

Brianna parpadeó mientras sentía los ojos anegados en lágrimas. Incapaz de aguantar más aquello, se libró de nuevo de la mano de Harry y se alejó a paso rápido de aquél lugar, regresando a la mesa que compartía con Scott y Valery. Scott estaba allí sentado, y comía un pastelito de chocolate empleando una cuchara. Se le veía feliz, era obvio que disfrutaba comiendo aquello. Brianna se sentó junto a él y le sonrió.

-¿Disfrutando del postre?- preguntó, ocultando toda su tristeza.

-Sí. ¿Quieres un poco?- Scott alzó la cuchara, en la cuál reposaba un pedacito pequeño del trozo de tarta.

-Venga.- Brianna se encogió de hombros, sonrió y abrió la boca.

Scott trazó una línea recta con la cuchara hasta llevarla a la boca de Brianna. Ésta la cerró, reprimiendo una sonrisa ante la gracia que le producía aquello, y Scott sacó la cuchara de la boca de su novia. Brianna masticó y tragó antes de sonreír de nuevo.

-¡Mmm, está delicioso!- exclamó, impresionada.-Éste pastel de chocolate es el mejor que he probado. ¿Crees que aún quedará algo? Quiero un trozo para mí sola.-

-Claro, ve a la mesa del bufé y búscalo, es un pastel grande y cuadrado.- informó Scott.

Brianna asintió y se levantó, caminando hacia el bufé. Le encantaba Scott. Era el chico perfecto. Él, sin duda, sería un mejor novio que Harry. Scott era la clase de chico que te traía unas flores, te regalaba bombones de chocolate, te invitaba al cine un día cualquiera y te daba a probar una cucharada de pastel de chocolate. Dulce, atractivo, divertido y atento, tenía todas las virtudes para hacer feliz a cualquier chica, y Brianna lo sabía.
Cerca de allí, Valery salía a la terraza del local dispuesta a tomar el aire, con una copa de vino tinto en la mano. Apoyó una mano en la barandilla y suspiró, alzando la mirada hacia la Luna. Quería encontrarse con Toby, pero París era muy grande y no tenía ni idea de dónde podía estar. Le avergonzaba llamarlo por teléfono y decirle que había ido hasta París sólo para verle.

-¿Valery?- el propio Toby salió también a la terraza, sorprendido al verla de espaldas.

La rubia se giró al reconocer la voz del chico.

-Toby.- sonrió ampliamente, dejando la copa de cristal en la barandilla de la terraza.

-¿Qué haces aquí?- él también sonrió. Iba muy arreglado, cómo todos los demás asistentes de la fiesta.

-Mi... Mi amiga viajó aquí con su novio y me he querido venir con ellos.- repuso la chica, negándose a decirle la verdad a Toby, al menos por el momento.

-Me refiero a aquí, en la terraza.- bromeó Toby.-La fiesta es allí dentro.-

Ella soltó una risita y ambos entraron de nuevo, no sin que antes Valery recogiera su copa de vino de la barandilla de la terraza. No obstante, se alejaron de toda la gente y fueron a un sitio de la sala más vacío, para poder hablar tranquilamente. Valery no apartaba su mirada de Toby.

-Entonces, ¿has venido con tu amiga y su novio, eh?- sonrió él.

-Sí.- asintió Valery. Hizo una breve pausa y añadió.-Toby, por mucho que te dé las gracias, jamás sentiré que te lo agradezco lo suficiente. Me salvaste la vida, posiblemente.-

-No fue nada.- Toby bajó la mirada y se sonrojó.-Vi que estabas en apuros, y yo tenía mi bate de béisbol encima, así que ayudarte fue lo menos que pude hacer...-

-Sí, pero...- suspiró Valery mientras sonreía.-No lo sé, te guardo mucho respeto y admiración, tú eres cómo mi gran y más valiente ídolo, ¿entiendes lo que quiero decir?- soltó una pequeña carcajada.-Me rescataste de aquél malhechor, y cuándo me desmayé, me llevaste a tu apartamento, trayéndote también a mi perrita, y cuidaste de nosotras dos. Fuiste un héroe.-

-No...- Toby negó modestamente con la cabeza, dando a entender su desacuerdo.-Sólo hice lo que tenía que hacer. Cualquiera en mi lugar habría hecho lo mismo al haberte visto en aquella situación, ¿verdad?-

-Te equivocas, nadie más a quién yo conozco habría hecho lo que tú hiciste.- añadió Valery, acariciando un mechón de su cabello rubio.-Fuiste muy gentil y bueno conmigo sin conocerme de nada. Te debo una bien gorda.- sonrió.

-No es necesario.- Toby sonrió de vuelta.

-Sí lo es, estoy en deuda contigo.- insistió Valery mirando a Toby a los ojos.-Lo que hiciste fue increíble...-

-No tienes que sentir que estás en deuda conmigo.- replicó Toby con una expresión dulce y sincera.-Yo sólo te ayudé al ver que estabas en problemas. Claramente no iba a permitir que ocurriera... algo.-

-Toby...- suspiró Valery.-Voy a decirte la verdad. Me enteré de que estabas aquí, en París, con One Direction y los demás, y entonces... Bueno... Quise venir... Para verte.-

Los ojos turquesas del chico se abrieron en par en par. Acto seguido se relajó y esbozó una tierna sonrisa. Notó el brillo en los ojos azules de Valery y en aquél momento pareció darse cuenta de lo extremadamente guapa que era. Ya la había visto cómo a una chica mona, pero sólo entonces notó que era preciosa. Cogió la mano libre de Valery y la apretó, acto seguido le dio un beso en la mejilla, haciendo que la chica se ruborizara y sonriera.

-Es lo más bonito que han hecho por mí.- susurró en el oído de Valery.

Ésta sonrió aún más y sintió un escalofrío de deleite. Se aferró al brazo de Scott con fuerza y ambos regresaron a la fiesta.

Hablando de la fiesta: todos se lo pasaban bien aunque de una manera discreta y elegante, no había nadie bailando ni haciendo alboroto, pues era una fiesta de alta sociedad. La gente hablaba y reía mientras entrechocaban sus copas de vino y comentaban sobre temas variados.

-Vaya muermo.- suspiró Faline, apretando sus labios pintados de rojo, mientras jugueteaba con su tenedor, clavándolo repetidas veces en un trozo de pan que había cogido mientras cenaba.

Mairi se había retirado de la mesa desde hacía tiempo y en aquél momento hablaba con Alfred, el amigo de Kai y Toby. Celine, por su parte, mantenía una conversación con Kai, tratando de animarlo. Faline estaba sola en la mesa, entreteniéndose con aquél tenedor y aquél pedazo de pan. Cerró sus ojos maquillados por un instante e inspiró profundamente por la nariz. Notó un olor a colonia masculina que le resultó familiar. Abrió los ojos, y, sin inmutarse, siguió con su tenedor y su trozo de pan.

-¡BÚ!- gritó Edmond, vestido con un elegante traje negro de corbata, mientras saltaba enfrente de Faline.

Ésta no se asustó ni reaccionó. Es más, ni siquiera parpadeó. Siguió mirando, sin inmutarse, el trozo de pan al que le estaba clavando el tenedor, cómo si Edmond no estuviera allí.

-¡Ey! No soy tan fácil de ignorar.- añadió Edmond sentándose al lado de Faline, levemente molesto por no haber podido asustarla.

-He olido tu colonia segundos antes de que trataras de asustarme.- respondió ella mirándolo de reojo y con una pequeña sonrisa.-La próxima vez que me quieras sobresaltar, ponte menos cantidad.-

Edmond soltó una risita y se fijó en el aspecto de Faline.

-Vaya... Es la primera vez que te veo con maquillaje y con el pelo recogido.- dijo, levemente impresionado.

-Una coleta y un poco de rímel y pintalabios rojo. No es nada del otro mundo.- Faline se encogió de hombros.-Lo que sí me hace sentir incómoda es éste vestido. Es sencillo y tal, pero aún así no estoy acostumbrada a llevar vestidos.-

-Te queda genial.- los ojos de Edmond se deslizaron sin querer hacia el cuerpo de Faline. La chica tenía sus curvas...

-¿A qué demonios estás mirando?- inquirió ella bruscamente.

-¿Eh?- Edmond la miró a los ojos y se sonrojó.-Nada, creí que tenías una mancha de chocolate en el vestido.- se excusó.

-Espero que no... Cómo verás, es a cuadros blancos con las líneas negras. Cómo me manche en alguna zona blanca, mal vamos. Tendría que lavarlo a mano.- suspiró ella.

-¿Y ése collar?- Edmond trató de cambiar de tema.

Faline bajó la mirada y agarró las gruesas perlas del collar que llevaba.

-Celine lleva uno igual. Aunque llevamos diferentes atuendos, ambas creímos que estaría guay llevar algo en común, así que las dos nos pusimos dos collares idénticos para coincidir en algo.- explicó distraídamente mientras enroscaba el dedo índice de su mano derecha en el collar y jugueteaba con él.

-Qué original.- Edmond rió y tragó saliva.-¿Te apetece tomar algo?-

-¿Contigo? Por supuesto.- Faline le dedicó una sonrisa afable a su amigo y ambos se levantaron.

Media hora después, Niall y Aly llegaban a la fiesta. Todo seguía muy animado y ambos, aunque se habían perdido la cena, estaban dispuestos a conocer gente y charlar con sus amigos. La obra de Los Miserables les había encantado y enseguida comenzaron a comentarla con el resto de chicos de One Direction y Harumi. Sin que nadie lo esperara, diez minutos después llegó Melanie a la fiesta. Era la que más informal iba, ataviada con una camiseta azul oscuro, una falda negra y tacones negros. Saludó a Liam preocupadamente y le dijo, por fin, que se encontraba mal. Liam torció el gesto y se dedicó a cuidarla. Pocos minutos después, Louis y Eleanor propusieron salir todos para dar el último brindis fuera del local, bajo el cielo nocturno de París. Aunque no encontraban a Sarah, decidieron salir igualmente para echarle un vistazo a las estrellas antes de salir a la fiesta.

-Hace una bonita noche.- dijo Niall mientras Aly y ella salían los primeros del local.

-Sí.- asintió Aly.

Avanzaron unos pocos pasos más, saliendo al exterior, y de repente los dos se detuvieron en seco. El resto de sus compañeros salieron tras ellos, y lo que vieron no se lo esperaban para nada. Aly soltó un grito escalofriante al ver aquello, y se aferró con fuerza al brazo de Niall. Éste la sostuvo, con los ojos abiertos cómo platos. Todos ahogaron una exclamación, abriendo mucho los ojos, dejando caer sus mandíbulas y, algunos, tapándose la boca con la mano.

-¡Dios mío!- gritó Harumi poniéndose pálida, con sus oscuros ojos abiertos de par en par.

En el suelo de la calle estaba el cuerpo inmóvil de Sarah, aún con los ojos abiertos. Estaba tirada boca arriba, con su melena tan lisa cómo siempre reposando sobre el suelo, sus tacones blancos y su vestido blanco con adornos dorados en la parte de la cintura. Pero lo más aterrador era el cuchillo ensangrentado que reposaba a varios centímetros de sus manos, las cuáles estaban manchadas de sangre, y, lo peor de todo, la gigantesca mancha roja que tenía en el estómago. El final de la falda de su vestido blanco también estaba teñido de rojo, y un gran charco de sangre se expandía tras su espalda. Sus ojos azules estaban abiertos e inmóviles y sus labios entreabiertos. Una notita de papel doblado reposaba a un lado de ella, en el suelo.

-¡¿Qué demonios...?!- exclamó Harry frunciendo el ceño profundamente y sintiendo que su corazón se aceleraba.

Celine chilló y rompió en sollozos. Kai la abrazó, aterrorizado, y la chica enterró su cara en el pecho de Kai para no visualizar más aquella horrible escena que ponía los pelos de punta. Aly también lloraba, había empezado a llorar después de soltar aquél grito. Todos palidecieron ante la perturbadora escena. Louis avanzó muy cautelosamente hacia Sarah.

-¿Está muerta?- preguntó Eleanor en un débil sollozo, pálida y con las piernas temblándole de puro miedo.

Faline le puso una mano en la espalda y señaló con la otra mano la puñalada que había en el estómago de Sarah, mientras se mordía el labio inferior para no llorar del pánico que sentía.

-La herida se encuentra en un punto vital, la tripa.- comentó Liam, rodeando con un brazo la cintura de Melanie. Ésta se tapaba la boca con una mano mientras sus ojos húmedos escrutaban a Sarah.

Louis se inclinó sobre la desdichada joven y la miró a los ojos. Los ojos azules de Sarah estaban abiertos y no se movían ni parpadeaban... Temiéndose lo peor, se acuclilló y le puso una mano en el cuello, apartándole con suavidad el pelo. Los demás aguantaron la respiración. Louis gimió en pánico.

-No le encuentro el pulso.- advirtió con otro gemido.

Harry se apresuró a ir junto a él, pensando que ambos podrían buscarle el pulso juntos. Mairi sacó su móvil y marcó el número de la policía, mientras que Niall soltaba a Aly y se reunía con Louis y Harry junto al cuerpo de Sarah. Miró el cuchillo manchado de sangre tirado en el suelo cerca de la mano de Sarah, y acto seguido reparó en la nota de papel doblada. Con cuidado, se agachó y la recogió, bajo la atenta mirada de todos. (Salvo Louis y Harry, los cuáles seguían intentando, desesperadamente, encontrar el pulso de Sarah.)

-¿Policía?- dijo Mairi con el móvil pegado a la oreja.-Sí, verá, necesitamos que inmediatamente...-

-¡Shhh!- la acalló Niall. Desdobló la nota y leyó en voz alta lo que ponía.

"Ups, al parecer se nos ha ido la mano con alguien. Teníamos que demostrar que nuestras amenazas iban en serio, y ésta amiguita vuestra ha sido la desafortunada. Por cierto, no penséis que se ha suicidado. Tras apuñalarla le hemos puesto el cuchillo al lado de la mano para hacerlo más dramático. En fin, vigilad vuestras espaldas. Podríais recibir una puñalada en el momento menos esperado." leyó Niall con voz temblorosa y una expresión atónita y aterrorizada en el rostro.

-No puede ser.- murmuró Perrie aferrándose al brazo de Zayn para no caerse.

Louis y Harry se levantaron con una expresión llena de pesar.

-Harry y yo... No le encontramos el pulso.- anunció Louis con un hilo de voz.

-Está...- Harry tragó saliva con esfuerzo.-Está bastante muerta.-

Todos los presentes derramaron lágrimas que hasta entonces habían estado reteniendo y Mairi continuó informando a la policía por teléfono. La mirada helada de la inerte Sarah daba escalofríos, y las manchas de sangre en su vestido contrastaban con el blanco de éste.
Con los padres de Kai en coma, Melanie cada vez sintiéndose peor y Sarah muerta, todos notaron que "Los Miserables," obra que Niall y Aly acababan de ver, no tenía nada de sentido.
Ellos eran los verdaderos miserables.