sábado, 18 de julio de 2015

114- ¿Qué sucede?

-¿De quién es ésto?- preguntó Harumi, con los ojos muy abiertos y un hilo de voz.

-No quiero saberlo.- dijo Louis después de tragar saliva ruidosamente.

-Yo sí.- opinó Zayn.-Da positivo, debemos preocuparnos.-

-Zayn, hagamos cómo si nunca lo hubiéramos visto.- corrigió Louis, asustado.

-Se nos notaría demasiado que estamos disimulando.- habló Harumi.-Somos pésimos disimulando.-

-Tiene razón.- repuso Zayn.

-¿Y qué hacemos?- exclamó Louis, agitado.

Harumi sonrió un poco ante la gracia que le causaban los nervios de Louis, aunque su sonrisa se borró al recordar que estaban viendo un test de embarazo positivo.

-Sólo... Vamos a dejarlo dónde lo encontré, ¿vale?- suspiró Zayn.-Y vamos a intentar tranquilizarnos. Nadie más tiene pinta de saberlo, de lo contrario nos habrían dicho algo.-

-En ése caso, ¿no deberíamos decir algo nosotros también si nos preguntan?- repuso Harumi.

De repente, oyeron pasos en el pasillo y los tres se congelaron, palideciendo.

-¡Shhh!- siseó Zayn en tono urgente.

Guardó el test de embarazo en su sitio mientras Louis y Harumi se cogían del brazo, alarmados. Los pasos pasaron de largo; parecían de Niall, ya que además, pudieron oírle suspirar. Acto seguido murmuró;

-¿Dónde demonios guarda Harry los collares de sus gatos?-

Acto seguido se alejó más y los tres escondidos en el baño se relajaron. Se miraron entre ellos.

-Nada ha pasado aquí, ¿de acuerdo?- dijo Zayn arreglándose el pelo.

Harumi y Louis intercambiaron una mirada y luego miraron de nuevo a Zayn.

-¿Seguro que sabremos disimular?- dijo de nuevo Harumi.

-Zayn, alguien está embarazada. Ésto es algo gordo, más gordo que mi culo.- comentó Louis. Aunque aquello sonaba gracioso, él lo dijo nervioso y muy serio.

Harumi se cubrió la boca con ambas manos tratando de reprimir un ataque de risa. Aquella situación tan tensa le producía la típica risa nerviosa. Zayn le dio un pequeño codazo y la japonesa se detuvo, tratando de mantenerse seria y calmada.

-Bien. Ahora volvamos antes de que se pregunten dónde estamos.- dijo Zayn dirigiéndose a la puerta del baño.

Los tres salieron y regresaron al salón intentando actuar de forma natural. Se reunieron con Liam, Aly y Harry en el salón y les sonrieron.

-¿Qué pasa?- preguntó Aly.

-¿Eh? Nada, ¿por?- preguntó Louis notando cómo se le aceleraba el pulso.

-Porque Harumi... Harumi, ¿estás bien?- Aly señaló a la japonesa.

Zayn y Louis la miraron. Harumi sonreía demasiado, cómo si estuviera tratando de mostrar todos sus dientes. Zayn se dio una palmada en la frente mientras que Louis rodeaba los hombros de la joven oriental con un brazo.

-Claro que está bien. Sólo está feliz.- trató de excusarla el mayor.

-Pero la conozco, y ésa sonrisa indica que está nerviosa por algo. ¿Qué pasa, Harumi?- dijo Aly acercándose a su amiga.

-Sólo... Ya sabes, el trabajo.- se apresuró a decir Harumi.-Anne nos está haciendo ayudarla un montón con sus diseños y estoy un poco nerviosa, pero nada más.-

-¿Mi madre?- Harry alzó una ceja.-Pero si no sacan nuevos diseños hasta el mes que vie...-

Louis corrió hacia Harry y le abrazó, tapando su boca con una mano de paso, interrumpiéndolo.

-¡Ay, mi ricitos! ¡Cómo lo quiero! ¡Qué guapo eres! ¡Normal que las fans nos adoren juntos, seríamos la pareja perfecta!- posó junto a él y miró a los demás.-¿A que sí, chicos?-

Aly y Liam se echaron a reír. Harumi suspiró de alivio y se permitió mostrar una sonrisa, ésta vez natural y genuina. Louis siguió aferrándose a Harry y restregando su mejilla con la suya hasta que el cantante de rizos castaños lo empujó entre risas.

-Ya basta, Louis. Me vas a dejar la cara roja de tanto frotarte cómo un gato.- repuso acariciando su propia mejilla y haciendo una divertida mueca.

Liam soltó otra carcajada.

-Estáis cómo cabras. Aunque éso ya lo sabía.- dijo.

-Claro, papá.- bromeó Louis.

Liam rodó los ojos sonriendo y Aly le revolvió el pelo a Harumi.

-Bueno, hagamos algo. Estoy aburrida.- dijo en tono feliz.

-¿Y qué?- repuso Zayn.

-¿Cómo que y qué? ¿Acaso no te importo? ¡Creí que teníamos algo especial! ¡Zayn, maldita sea!- bromeó Aly, dramatizando mientras se dirigía a Zayn y le daba falsos puñetazos en el pecho y los hombros.

Los demás presentes rieron y de repente Niall llegó de nuevo, cargado con collares para gatos. Los gatos de Harry lo perseguían. Todos lo miraron con aire inquisitivo. Niall dejó los collares en el suelo y se arrodilló para acariciar a los gatos.

-Ní, ¿qué haces?- quiso saber Harry.

-Voy a arreglar a tus gatitos y a probarles todos sus collares para dejarlos guapos.- contestó el rubio.

Liam y Louis se miraron. Harry y Zayn también. Aly y Harumi sólo se echaron a reír.

-Muy bien.- dijo finalmente Aly.-Mientras, yo seguiré vigilando el horno, no sea que se queme la merienda.-

-Bien dicho. Voy contigo.- asintió Liam en tono educado.

Niall alzó los collares cómo si estuviera a punto de luchar en una guerra.

-¡¿Estáis listos, gatos?!-

La multitud gatuna maulló y Harry sacudió la cabeza mirando el suelo.

-Niall está muy mal de la olla, ¿no?- susurró Harumi.

-¿Y ahora te das cuenta?- bromeó Louis.



~~~

Cindy salió del bar a paso rápido transportando los dos helados. Éstos se derretían rápidamente debido a la calor y ella debía entregarle el suyo a Wen. Acababan de tener un divertido día, habían ido a la piscina de la familia de Wen por la mañana, y tras secarse y marcharse, quisieron tomar un helado juntos, al igual que solían hacer siempre.

-Vamos, vamos, no te derritas, por favor.- decía Cindy en tono suplicante mirando al helado de Wen. Le daba igual que se derritiera el suyo propio.

Esquivó a una persona hábilmente y de repente oyó un silbido. Se giró buscando la procedencia del sonido y vio a un chico joven y desconocido haciéndole señas. Cindy se giró para mirar detrás de ella, y luego miró al chico de nuevo.

-¿Es a mí?- preguntó en voz baja, pues el chico estaba demasiado lejos cómo para escucharla. Él la miraba a ella, pero Cindy supo que podría ser una confusión.

Él asintió y le indicó a Cindy que se agachara urgentemente. Ella se giró, soltó un pequeño grito y se agachó a la velocidad de la luz, justo antes de que un globo de agua volara sobre su cabeza y aterrizara en la cara del chico que le había hecho señas. El joven, empapado, se frotó la cara mojada y se echó a reír. Cindy se levantó lentamente y soltó una pequeña risa. Se había colocado sin darse cuenta en medio de una pelea de globos de agua. Le asintió al chico en señal de agradecimiento y se alejó, mientras que éste cogía uno de sus globos de agua y se preparaba para lanzárselo a su amigo, el cuál ya le había dado a él.
Cindy caminó por unos instantes más hasta llegar con Wen. Le entregó su helado y el chico la observó, curioso, alzando ambas cejas, una más que la otra.

-¿Te encuentras bien? Tienes cara de cansada.- dijo, entre preocupado y divertido.

-Sí, es sólo que...- Cindy hizo una pausa para coger aliento.-He corrido mucho para que no se derritieran, y cómo se ha formado ésta multitud de gente delante del bar, porque TODOS quieren helado, y es normal, pues me he colado sin querer en una pelea de globos de agua, y por poco me dan, pero gracias a uno de sus participantes me he salvado...-

-Vale, vale, respira.- dijo Wen riendo y acariciándole un hombro.-Gracias por traerlos.-

-No hay de qué.- Cindy se llevó su helado a la boca, desesperada por aliviar aquel calor de cuarenta y dos grados que había en toda la ciudad.

Ambos pasearon mientras iban tomando sus helados. Finalmente decidieron dirigirse al apartamento de los Willson, pues Aly estaba en casa de Harry, Richard y Lara trabajaban, y Cindy debía recoger a Talia del cole de verano. Así lo hizo y pocos minutos después, los tres estaban en casa de la familia Willson. Talia se dirigió corriendo a la cocina para coger una botella de agua fría mientras que Cindy y Wen la miraban.

-Me encanta tu hermana pequeña. Tiene una energía increíble.- dijo Wen.

-Bueno, cómo todos los de su edad.- bromeó Cindy.

Ambos se dejaron caer en el sofá y Cindy encendió el aire acondicionado. Ambos suspiraron de alivio al notar el aire frío recorriendo el salón de estar.

-Mucho mejor.- repuso la rubia en tono cansado.

-¡Cindyyyy!- gritó la voz de Talia desde la cocina.-¡Tero helado!-

Wen se rió ante la forma de decir "quiero" de Talia.

-Vale, vooooy.- suspiró Cindy poniéndose de pie.

-¿Te ayudo?- se ofreció Wen.

-No, es mi hermana, yo me ocupo. Pero gracias.- repuso ella con una sonrisa.

Fue hacia la cocina y preparó helado de chocolate en un bol para Talia. Ya de paso, preparó otro para ella y otro para Wen. Con tanto calor, apetecía estar tomando helado todo el día.
Wen fue el primero en terminar, ya que no le gustaba el helado derretido. Cindy y Talia, por otro lado, se tomaron su tiempo y al cabo de veinte minutos no habían acabado aún.

-Qué rico.- dijo la pequeña niña, golpeando el helado con su cuchara.

-Sí cariño, sí, pero no hagas éso que vas a llenar todo el sofá de helado.- dijo Cindy antes de tomar otra cucharada de su helado.

-Vale, ya dejo de jugar con mi helado. Entonces... ¿sois novios o no?- inquirió cambiando de tema repentinamente, mirando a su hermana mayor y a Wen.

Cindy, pillada desprevenida, se atragantó violentamente y prácticamente escupió, manchándose ella misma y el sofá de helado de chocolate. Talia, con la cuchara de helado a medio camino de su boca, agrandó los ojos en señal de sorpresa antes de que Cindy le dirigiera una mirada nerviosa.

-¿Eh?- murmuró ante la atenta mirada de Talia.

Wen, de repente, se echó a reír mientras las miraba, enternecido por la inocencia de Talia y los nervios de Cindy. Por alguna razón, le encantaba que Cindy se pusiera nerviosa, le hacía verse más guapa.

-Qué monas sois.- opinó en tono sincero una vez que terminó de reír.

Cindy se sonrojó y Talia sonrió de forma adorable.

-¡Gracias! Tu también. Me gustas para Cindy. Quiero que seáis novios.- dijo en tono inocente y alegre, agitando las manos.

Wen se rió de nuevo mientras que Cindy, cada vez más sonrojada, procuraba agachar la cabeza para cubrirla con su pelo y que de éste modo nadie pudiera notar su notable vergüenza, reflejada en color rojo por toda su cara.

-Talia...- murmuró por lo bajo en tono casi amenazante, notando sus mejillas arder.

-¿Has oído, Cindy? Somos la One True Pairing de tu hermanita.- bromeó Wen sentándose un poco más cerca de Cindy.

-¿One True qué?- Talia ladeó la cabeza, ahora con la boca llena de helado de chocolate debido a su última cucharada. No entendía muy bien a qué se refería el chico.

-OTP. Es una expresión.- resumió Wen.-Significa una pareja, ya sea real o no, que te gusta mucho.-

Talia dejó caer su cuchara en su bol y alzó las manos, entusiasmada.

-¡Jack del Origen de Los Guardianes y Elsa de Frozen!- gritó.-¿Éso es?-

-Sí, podría ser. Da igual si la pareja sea real o no, de la misma película o serio o no, simplemente son dos personajes, te gustan juntos y los unes.- añadió Wen.

-Jack y Elsa, Bob Esponja y Arenita, Ariel y Eric, Hiro y Gogo, Flynn y Rapunzel, Víctor y Emily, Gumball y Penny, Mordecai y Margaret, Maléfica y Diaval, Aurora y el Príncipe, Shizuka y Nobita...- empezó a enumerar la niña.

-Vale, tranquila, nos ha quedado claro.- la cortó Cindy con una pequeña risa.

Tan pequeña, y ya había sido introducida al mundo de los "ships." No podía esperar a verla de mayor hablando sobre el mismo tema, pero para aquello aún faltaba mucho.

-¡Ah, sí! Papá y mamá, Aly y Niall, y vosotros dos.- añadió Talia contando con los dedos de sus pequeñas manos mientras miraba hacia el techo muy pensativa y sonriendo sin parar.

Cindy se sonrojó otra vez y se tapó la cara con una mano. 

-¡Nosotros no contamos, Talia!- dijo a través de sus manos.

-¿Por qué no?- la niña mostró cara de desilusión.

-¡Porque no!- el nivel de vergüenza de Cindy era enorme y no dejaba de sonrojarse más y más.

-Jooo...- Talia miró el suelo y puso morritos de tristeza.

Wen se rió, abrazó a la avergonzada Cindy y le besó la cabeza. Luego miró a Talia y le guiñó un ojo. Ésta sonrió aún más y aplaudió feliz, dando saltitos sentada en el sofá.



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Harry llevaba media hora entera tumbado sobre su cama viendo pasar las horas. Estaba aburrido y triste. Sólo quería que Brianna despertase para poder hablar con ella, abrazarla y pedirle matrimonio.

-Vamos, Harry, debes animarte.- dijo Aly entrando en el dormitorio y sentándose en el borde de la cama. Frotó una de las piernas de Harry y éste se dio la vuelta, dándole la espalda.

-No quiero. Tengo sueño.- murmuró.

Aly rodó los ojos.

-Veeenga. Los chicos y Harumi están viendo una película. Y luego pondrán tus favoritas.- insistió. Aly era una persona muy paciente, pero aquél día parecía más impaciente de lo normal e incluso un poco agitada.

Harry supo que Aly era más determinada y cabezota que él, de modo que se levantó de la cama sin decir nada más y salió de su dormitorio, dejando a Aly allí. Ella suspiró. Había intentado dejar de pensar en aquello que la preocupaba pero no sabía el qué, la constante sensación de que se había olvidado de algo durante el día en el que se había formado todo el revuelo de Brianna un mes atrás. Se estiró y se tumbó en la cama de Harry, mirando el techo. Se rascó la cabeza con fuerza, pensativa.

-¿Qué demonios será...?- dijo. Notaba cómo una pequeña espina de angustia que no la dejaba en paz. Sólo se quitaría aquella espina cuándo recordase de qué se trataba. Normalmente no tenía tan mala memoria, pero era obvio que con todo lo sucedido con Brianna, iba a olvidar las cosas de menor importancia.

Repasó los hechos en su cabeza. El día de la supuesta muerte de Brianna, Louis había informado primero de que Harry y ella habían roto. Y había informado a Niall llamándole por teléfono después de que el irlandés y Aly mantuvieran relaciones. Siguió repasando el resto del día. Fueron rápidamente a casa de Harry para ayudarle y luego Zayn habló por teléfono con los del hospital y todos creyeron que Brianna había muerto. Al día siguiente, el funeral... 

-Un momento.- Aly agrandó los ojos y se incorporó en la cama, quedándose sentada en ésta.

Volvió a repasar los eventos del día de la ruptura y falsa muerte. Justo después de la llamada de Louis, recordó que Niall y ella habían ido a toda prisa a casa de Harry, y a partir de ahí se desencadenó el caos con la supuesta muerte de Brianna. A Aly le empezó a sonar su alarma interna y comenzó a sudar. La llamada de Louis fue justo después de que Niall y era intimaran. Y con todo aquél jaleo de Brianna...

-Oh... no.- murmuró.

Se acordó. Ya recordaba aquello. La sensación de que se le había olvidado algo importante pero no lograba recordar el qué. Ya había caído, por fin. Se agitó los cabellos, presa del pánico.
Se había olvidado de tomar la píldora del día de después.



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Kai estaba en casa de las gemelas Parker. Celine y él estaban en el salón merendando galletas caseras, mientras que Faline estaba en su dormitorio con la música a tope. Estaba escuchando, cómo no, heavy metal y con el volumen a tope, haciendo que la música resonara por toda la casa. La canción en cuestión era Sail de DevilDriver. 

-¡VAMOS!- gritaba Faline desde su dormitorio.-¡Vamos! ¡Killcam! ¡Killcam! ¡Ataca! ¡Ataca, cabrón! ¡Lo tengo! ¡¡Lo tengo!! ¡¡VAMOOOOS!!- chillaba sin parar.

Estaba escuchando música con el volumen a tope y jugando al Call of Duty en su ordenador a la vez. Daba saltos en su silla mientras se aferraba al ratón y y al teclado del ordenador cómo si fueran su única salvación en la vida. Estaba tan metida en el juego, que parecía algo personal, algo de vida o muerte. Sudaba sin parar, mirando atenta la pantalla.

I blame it on my own sick pride. Blame it on my ADD baby! BABYYY! SAIL! SAIL!
Resonaba la música a todo volumen. La canción original era de Awolnation, pero Faline prefería la cover de DevilDriver, era la que escuchaba siempre y la que estaba escuchando en aquél momento.

-¡No! ¡Me han matado! ¡¡Me han matado!! ¡HIJOS DE PUTA! ¡AAAAH!- berreó de repente, y acto seguido, se oyó el sonido de algo pesado estampándose contra el suelo.

Kai trató de aguantarse la risa mientras masticaba una galleta. Celine suspiró y encendió la radio del salón. Empezó a sonar "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi y aumentó el volumen. Las dos melodías se mezclaron y las voces del grupo DevilDriver contrastaban con la tranquila armonía de los instrumentos Vivaldi.

-¿Le estás declarando la guerra?- inquirió Kai mirando a Celine.

-No, sólo escucho yo también mi propia música.- repuso ella tímidamente, encogiéndose de hombros.

El chico se echó a reír. Escuchar Sail de DevilDriver y las Cuatro Estaciones de Vivaldi a la vez era lo más gracioso que había escuchado en toda su vida. Dos estilos de música tan diferentes y opuestos sonando a la vez hacían que para Kai fuera todo un reto no aguantarse la risa.

-¡Me cago en la...!- siguió gritando Faline.

Celine aumentó el volumen de Las Cuatro Estaciones y Kai, sin poder aguantar más, se echó a reír, tapándose los ojos con una mano. Se oyó otro objeto pesado aterrizando en el suelo, ésta vez, de forma más estruendosa, y Celine se preguntó si Faline habría sido capaz de volcar la cama. Bueno, claro que sí era capaz. Pero se preguntaba si lo habría hecho o no.

-Odio que...- empezó a decir Kai en tono bajo debido a la risa.-Odio que la gente diga que el heavy metal y los videojuegos violentos vuelven a la gente violenta y agresiva, porque no es cierto, pero... Pero tu hermana es lo que les da la razón a ésa gente.- dijo.

-Mi hermana ha sido así toda la vida, según dicen.- añadió Celine.-La música y los videojuegos no tienen nada que ver. De hecho, deberías saber que es una fan loca de Harry Styles.-

-Lo sé, lo sé. Tú me hablaste de éso, ¿recuerdas?- opinó el rubio.

-Yo creo que ahora está más desatada aún debido a su viaje con Edmond a Tomorrowland. No es por el viaje ni por Tomorrowland en sí, sino porque ella se desata muy fácilmente.- dijo ella.

Ambos parecían unos padres resignados y hablando preocupados sobre el comportamiento de su hija rebelde, y Kai lo notó. Aquello le hacía gracia y le parecía tierno. Celine y él serían unos buenos padres...

-¡ÑÁ!- se oyó a Faline. Y acto seguido, un estruendo tremendo que indicaba que había apagado su radio y abierto la puerta de su habitación de una patada.

Celine apagó la radio, haciendo que la música de Vivaldi también dejara de sonar, de modo que se oyó el silencio interrumpido por los pasos estruendosos de Faline. Ésta apareció en el salón muy despeinada, con la cara roja de ira y llena de sudor. Llevaba unos pantalones muy cortos de pijama negros, sandalias negras y una camiseta negra de Deadpool que le llegaba hasta el muslo. Tenía las manos cerradas en dos puños impotentes.

-¡ME HAN MATADO CUÁNDO ESTABA A PUNTO DE GANAR!- gritó cerrando los ojos y llenando sus pulmones con cada palabra.

-Oh vaya, lo siento.- dijo Celine, aunque ya lo sabía, pues era bastante obvio debido al escándalo que había montado Faline con grito y tirando objetos de su cuarto.

Kai continuó riéndose por lo bajo mientras que Faline respiraba profundamente tratando de volver en sí.

-Necesito pagarlo con alguien.- dijo finalmente.

Celine tragó saliva. Kai paró de reír. Faline los miró durante unos instantes, y finalmente, se acercó al sofá a pisotones, mirando a Kai. Éste miró a Celine en busca de ayuda.

-Déjame a tu novio.- dijo cogiendo uno de los brazos de Kai y tirando de él.

-¿Eh?- la menor agrandó los ojos.-Espera, ¿qué le vas a hacer?-

-¡Socorro!- gritó el rubio, sintiendo algo de pánico.

-Tu pelo es bastante bonito, Kai. Déjame destruirlo.- dijo Faline, y sin más, arrastró al novio de su hermana por el pasillo.

-¡Celine! ¡Ayuda! ¡Va a hacer algo con mi pelo! ¡Raparlo! ¡Teñirlo! ¡No lo sé, pero algo va a hacer! ¡Socorro!- iba gritando él.

-Qué no, idiota. Sólo voy a desahogarme un poco.- repuso Faline, ya cerca de su dormitorio.

Cerró de un portazo y Celine se quedó con sus galletas y su taza de té en la mano, muy sorprendida y sin saber cómo actuar. Desde el dormitorio de Faline, se oyó el sonido de un secador y los gritos de ayuda de Kai. Faline, aparte del secador, también usaba sus manos para destrozar el peinado del joven.
Al cabo de unos segundos, todo el ruido finalizó y Kai salió del dormitorio de Faline acompañado por ella. Se sentó de nuevo junto a Celine y ésta dio un pequeño brinco al ver a su novio.

-¡Dios mío!- exclamó, pillada desprevenida.

No sabía si reírse o no, aunque tuvo muchas ganas.

-Hoy, señores, hoy he creado... ¡arte!- exclamó Faline besándose una mano y alzándola hacia arriba.

Le había hecho un enorme destrozo al pelo de Kai. Usando el secador de pelo y sus propias manos, había conseguido dejarlo más despeinado que nunca. Cada mechón de su cabello apuntaba a una dirección distinta. El chico parecía divertido, cansado y torturado a la vez.

-Pa... parece que te hayas acabado de levantar.- dijo Celine, alargando una mano y tocando con suavidad el pelo de su chico.

-No. Ni siquiera de recién levantado estoy tan mal. Cuándo me acabo de levantar, mi pelo está despeinado, pero no tanto.- murmuró Kai en tono cansado, preguntándose cuánto tiempo tardaría en arreglar aquél destrozo. Suspiró y miró hacia arriba, observando a Faline.

-Te acabo de hacer una obra de arte en el pelo, deberías agradecérmelo.- repuso ella.

-¿Pero qué clase de persona se desahoga despeinando a los demás?- preguntó el joven.

-¡Pues yo! Tengo muchas formas de pagar mis frustraciones, y una de ellas ha sido con tu bonito pelo. Bueno... Ya no tanto.- replicó Faline antes de echarse a reír. Miró alrededor en busca de su móvil.-Ahora... ahora una foto ¡y listo!-

-¿Qué? ¿Pretendes destruirme?- se horrorizó Kai.-Tengo una reputación que mantener.- bromeó.

-Ya no.- repuso Faline tras coger su móvil y fotografiar a Kai.

-¡Espera!- gritó el chico.

-¡Al instagram!- chilló Faline corriendo hacia su dormitorio.

-No puede ser.- Kai se cruzó de brazos y sacudió la cabeza, haciendo que su peinado hecho por Faline se agitara un poco, sus mechones apuntando hacia arriba dándole un aspecto muy gracioso.

-¡Claro que puede ser!- gritó la joven desde el pasillo. Acto seguido dio un portazo.

-Es increíble. Cómo se nota que Tomorrowland la ha vuelto más gamberra de lo que ya era.- repuso Kai.

-¡Lo he oído!- se oyó a Faline desde su dormitorio.

-¡Lo sé, era mi intención!- repuso el joven.

Celine sólo negaba con la cabeza observando la escena. Su hermana y su novio, cada cuál más curioso que el otro. Pero obviamente, los quería de todas formas.



~~~

Los doctores habían estado observando la actividad del cerebro de Brianna durante el último mes. Había aumentado ligeramente, dándoles la esperanza de que despertaría pronto. Suponían que debería llevarle su tiempo, pues la catalepsia causaba daños colaterales cómo estados de inconsciencia prolongados.
La habitación de Brianna estaba en soledad cuándo ella, finalmente, abrió los ojos. 
Miró alrededor y acto seguido parpadeó. Con esfuerzo, se levantó de la cama, emitiendo un pequeño gemido de dolor al notar el pulso en la cabeza. Observó una maleta en una silla cercana. Se acercó y la abrió, descubriendo que estaba llena de ropa. Reconoció que era ropa de su madre. 
Sacó un par de prendas, se quitó el camisón blanco y se vistió con dicha ropa. Se fue al baño de la habitación, se peinó, arregló y maquilló un poco, tratando de parecer normal y sana, y salió de la habitación a toda prisa antes de que alguien la viera.
Miró alrededor de nuevo, antes de entrar en el ascensor y dirigirse a la planta baja. Agachó la cabeza para poder esconder la cara tras su pelo y se dirigió, a paso rápido, a la salida del hospital. Suspiró de alivio una vez que estuvo fuera. Había conseguido salir de allí. No recordaba lo que le había pasado, sólo que estaba en su casa y de repente despertó en un espacio cerrado y pequeño, lo que parecía ser una caja de madera. Llamó a Valery por teléfono y no recordó nada más, hasta finalmente despertar allí. 
Se dirigió a un bar cercano, entró y se encerró en el baño, frotándose la frente con una expresión de estrés en su mirada. Poco a poco iba recordando más y más. El médico le había diagnosticado catalepsia, y estaba sola en su casa, pensando sobre ello, cuándo llegó Valery. Brianna estaba temiéndose que la enterraran viva, y al parecer, así había sucedido. Salió un momento del baño y se dirigió a la zona del bar dónde estaban los periódicos. Agarró uno y regresó al baño. Se apoyó junto al lavabo, abrió el periódico y empezó a leer:

-Falsa muerte de la modelo Brianna Stevenson. La modelo, en realidad, sufre de catalepsia y...- se interrumpió a sí misma al oír que la puerta se abría.

Se dirigió corriendo a una de las cabinas del baño. Una mujer joven entró y se dirigió a otra de las cabinas. Brianna siguió leyendo el periódico. Tras unos segundos, la mujer salió, fue al lavabo, se lavó las manos y salió del baño de mujeres de aquél bar. Brianna seguía leyendo en silencio y suspiró. Ya todo tenía sentido. Poco a poco los recuerdos terminaban de establecerse y ordenarse. Entonces, aquél pequeño espacio en el que despertó era un ataúd... Siguió leyendo. Le habían organizado un gran funeral, al parecer.
Suspiró y cerró el periódico. Al menos ahora se encontraba perfectamente y había logrado salir del hospital sin que los doctores y la prensa la agobiaran.



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Aly tropezó cuándo entró en el apartamento de su familia. Divisó a Wen, Cindy y Talia viendo la televisión en el sofá. Estaban viendo Bob Esponja, haciendo que Talia se riese sin parar. Aly pasó por detrás de ellos y los tres se giraron para mirarla.

-Hola.- saludó ella algo nerviosa.

-¡Hola Aly!- saludó Wen alegremente.

-¿Qué tal el día, hermana?- dijo Cindy.

-Bien, bien. ¿Ha merendado Talia?- se preocupó Aly alejándose.

-Sí, antes ha tomado un poco de helado. Aunque tranquila, se lo he dado yo.- respondió Cindy.

-¡Pero muy poco!- repuso Talia.-¡Yo quiero más helado!-

-Que no, que luego te duele la tripa.- dijo Aly acercándose a Talia y acariciándole el pelo con dulzura.-Entonces te pones a llorar y tenemos que llevarte al médico.-

-¡Pero me gusta mucho! ¿Puedo tomar un poco más, por favor?- insistió.

-No, Talia. A lo mejor luego, después de cenar.- añadió la mayor.

-A mí no me dejaban comer helado cuándo quisiera de pequeña.- intervino Cindy cruzando los brazos.

Wen se echó a reír.

-Ni a mí.- dijo.

-Ni a mí.- Aly sacudió la cabeza.-Pero ya sabéis que los niños pequeños de ahora están muy mimados.-

-Nosotras hemos mimado a Talia más que papá y mamá. Es nuestra culpa.- opinó Cindy.

Talia se rió por lo bajo y siguió viendo la televisión junto a Cindy y Wen. Aly se dirigió a su dormitorio con su bolso y se sentó en la cama. Suspiró, pasándose una mano por el cabello. Miró la puerta que llevaba al baño y bajó la mirada. Revolvió un poco su bolso y sacó de éste un test de embarazo. Se levantó de la cama y se dirigió al cuarto de baño.
En el salón, Talia había seguido insistiendo un rato para que le dieran más helado, pero al final se rindió y empezó a bostezar. Cindy se puso en pie, la cogió de la mano y la llevó hasta su dormitorio.

-¿Vas a hablar a solas con tu novio?- preguntó la niña.

-¿Eh? No, Talia, Aly está por aquí. No vamos a estar a solas.- Cindy se sonrojó ante la idea de estar a solas con Wen, aunque no sería la primera vez debido a las citas que habían tenido.

-Hmm, si tú lo dices.- la pequeña se encogió de hombros.

Ambas llegaron al dormitorio de Talia y Cindy la ayudó a ponerse el pijama y a acostarse. Le hizo cosquillas y le dio un beso en la mejilla. Luego se fue y regresó al salón, dónde Wen seguía sentado en el sofá. Cindy se sentó a su lado y sonrió.

-La pobre tiene sueño.- dijo con un suspiro.

-Sí, es normal si lleva todo el día jugando.- respondió Wen.-La cuidas mucho, ¿eh?-

-Es mi hermana pequeña. Claro que la cuido.- opinó Cindy.

Wen sonrió y le dio un pequeño beso en los labios. Ella se sonrojó notablemente. Él la abrazó y se rió por lo bajo. Parecía divertido ante su ligera timidez.

-Eres muy mona cuándo te pones así.- opinó.

-¡Es tu culpa! Si no me dieres besos, no me pondría roja.- rebatió ella avergonzada.

-Pero si te estoy diciendo que estás muy mona.- repuso Wen, riendo y besándole una mejilla.

-Tú también eras bastante mono cuándo hablabas sólo delante de tu espejo sobre mí.- habló Cindy, recordando el día de aquella cita en casa de Wen.

El chico se sonrojó y apartó la mirada.

-Que no estaba hablando sobre ti.- insistió algo tímido.

-Anda ya, ¡si te escuché!- repuso ella. 

-¡No me escuchaste!- él agarró un cojín del sofá y golpeó con él a Cindy.

-¡Mentiroso!- Cindy cogió otro cojín y le golpeó de vuelta.

Antes de darse cuenta, ambos estaban riendo y golpeándose con los cojines. Cindy saltó hacia el otro sofá y Wen la siguió, haciéndola caer boca arriba sobre el sofá y cayendo sobre ella. Ambos rieron mirándose a los ojos, divertidos. Cindy se rió más cuándo Wen le hizo cosquillas en la tripa.

-¡Basta! ¡No me hagas cosquillas!- gritó empujando a Wen, haciendo que éste cayera del sofá.

-¡Au!- Wen cayó de culo en el suelo y se empezó a reír.

-Perdón.- Cindy se rió de nuevo y ayudó a Wen a levantarse.

-No pasa nada.- respondió él.

Ambos se sentaron de nuevo en el sofá. Wen la abrazó y ambos siguieron viendo la televisión.



~~~

Harry se encontraba sólo en casa. Aly, Harumi y los otros cuatro chicos ya se habían marchado y ahora él estaba tumbado en su cama, mirando el techo. Sus gatos paseaban por toda la casa y jugaban entre ellos. Se sentía muy sólo. De repente, llamaron al timbre. Él, suspirando, se levantó de la cama. Salió de su dormitorio y bajó las escaleras para llegar a la planta baja. Se paró frente a un espejo y se arregló un poco el pelo, puesto que no le gustaba recibir visitas despeinado. Se dirigió a la puerta y la abrió. 
En aquél momento, notó que el corazón le daba un vuelco. Se congeló en el sitio, poniéndose pálido, y agrandó los ojos, atónito. Estaba en shock. Se esperaba a cualquier persona en la puerta de su casa menos a aquella.

-Hola, Harry.- saludó Brianna.

El cantante sólo se quedó en el sitio y parpadeó varias veces, para averiguar si estaba teniendo una alucinación o no. Se frotó los ojos con ambas manos al ver que Brianna no desaparecía. Ella ladeó la cabeza y sonrió mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas. Harry sólo apartó la mirada, aún con los ojos abiertos de par en par. Miró de nuevo a Brianna, observándola, sorprendido, de arriba a abajo, y alargó una mano lentamente. Sus dedos tocaron la mejilla de Brianna. Harry dio un salto y apartó la mano bruscamente. ¿Las alucinaciones se podían tocar?

-Harry, soy yo.- repuso la chica con voz suave, esbozando una pequeña sonrisa y aguantando sus lágrimas para que éstas no cayeran. Avanzó hacia él y le abrazó con mucha dulzura, echando sus brazos sobre los hombros del cantante y apoyando su frente en uno de sus hombros.

Harry tuvo un escalofrío. Brianna lo estaba abrazando. Notaba su tacto, su olor, su presencia, la notaba a ella. El cerebro del cantante iba tan rápido que sentía que le iba a estallar. Le vino un dolor de cabeza enorme y se le secó la boca. Con lentitud, alzó un poco los brazos y le devolvió el abrazo a la chica. Sus brazos y sus manos apretaban la espalda de Brianna. Estaba ahí de verdad, era ella. Era real.

-¡Brianna!- gritó Harry antes de echarse a llorar y apretar aún más a la joven entre sus brazos.

Ella también dejó que sus lágrimas cayesen y enterró su cara en el hombro de Harry. Ambos se quedaron allí, en la puerta de la mansión del cantante, llorando y abrazándose. Harry sollozaba sin contenerse, notando que una felicidad inmensa invadía todo su ser. Al cabo de un par de minutos, Brianna se apartó de él, sonrió y le besó en los labios. Harry le devolvió el beso sin dejar de abrazarla. Acto seguido se despegó de ella y le secó las lágrimas. Luego se secó las suyas propias.

-¿P-pero, pero... c-cuándo has d-despertado?- preguntaba Harry muy nervioso y sin dejar de llorar.

-Hace un par de horas. No había nadie en mi habitación. Me he escapado del hospital porque necesitaba verte.- respondió ella a toda prisa, agitada debido al impacto de volver a ver al chico que amaba después de pasar una experiencia tan mala.

-¿Pero estás loca? ¡Podrías haberte encontrado peor! ¡Deberías haberte quedado en el hospital! Debemos llevarte de vuelta.- dijo él.

-No, yo quería verte a ti, a ti antes que a nadie. Quería ser la primera persona con la que hablar, no quería que fuera ningún doctor ni nadie más. Necesitaba verte, abrazarte, y mantener a los médicos y a la prensa fuera de ésto.- insistía ella en tono sincero.

Harry le hizo pasar y cerró la puerta. La miró, se rió de pura felicidad y la besó de nuevo. Ella le devolvió el beso y sonrió mientras que Harry se agachaba un poco, la sujetaba de las piernas y la levantaba por el aire mientras se seguían besando. Brianna se rió y besó la mejilla de Harry antes de abrazarle, aún levantada y sostenida en el aire por él. Harry giró sobre sí mismo, dando vueltas sin soltar a Brianna. Finalmente la dejó en el suelo de nuevo y la besó en los labios una vez más.

-Dios mío, nunca he sido tan feliz. Te quiero, Brianna.- decía él aún con las mejillas húmedas y una gran sonrisa brillando en su rostro.

-Yo también te quiero.- ella lo abrazó y le dio otro beso.

-Lo... lo he pasado tan mal. Cuándo creí que habías muerto, yo... De no haber llamado Valery diciendo que estabas viva, yo me habría vuelto loco... Quería... quería hacer una locura, estaba dispuesto a suicidarme. No podría haber seguido viviendo sin ti.- empezó a decir él muy nervioso, recordando los momentos en los que pensaba que Brianna estaba muerta.

-Shhh, todo está bien. Estoy aquí, estoy contigo de nuevo.- Brianna sonrió y le besó otra vez.

Harry se dio una palmada en la frente con la mano y alzó un dedo.

-Espera aquí. ¡No te muevas!- exclamó.

Corrió escaleras arriba, dejando a Brianna un poco confusa y sorprendida. Ella miró alrededor y al cabo de unos segundos, Harry regresó con las manos tras la espalda. Tenía las mejillas muy rojas y una gran sonrisa en la cara. Ella ladeó la cabeza, sin entender.

-Brianna Stevenson.- empezó a decir.-Hay algo que me habría gustado preguntarte hace mucho tiempo y delante de todo el mundo, para que todos sepan lo que siento por ti y lo mucho que te quiero.-

Avanzó unos pocos pasos más, comenzando a sudar.

-Eres una chica maravillosa, la mejor que he conocido, y daría mi vida por ti si fuera necesario. Eres la única capaz de hacerme sentir cosas nuevas y de plantarme cara aunque sea famoso. Puedo notar que me amas a mí, no al famoso cantante de una banda. Me miras de una manera... y cuándo sé que te hago reír... éso... éso me hace sentir el chico más afortunado del mundo. Quiero estar siempre contigo porque te quiero, Brianna.- siguió explicando.

Se arrodilló sobre una sola rodilla y la joven abrió los ojos de par en par. Harry reveló lo que escondía tras la caja; una pequeña caja negra. La abrió, mostrando el anillo que tiempo atrás le había enseñado primero a Niall y luego al resto de sus seres queridos. Tragó saliva sonoramente y sonrió, permitiendo que sus ojos verdes brillaran.

-Brianna Stevenson.- dijo con voz temblorosa y segura a la vez.-¿Quieres casarte conmigo?-

Ella se echó a llorar de manera inesperada. Harry se mordió el labio para no hacerlo él también. La chica asintió con la cabeza, tapándose la boca con ambas manos, y sus hombros convulsionaron con violencia. Se retiró las manos de la boca y mostró su gran sonrisa y sus mejillas cubiertas de lágrimas.

-Sí, Harry.- dijo entre sollozos.-¡Claro que sí!-

El cantante de rizos castaños también se echó a llorar, sin borrar su sonrisa ni la felicidad de sus ojos. Sacó el anillo de la caja y lo colocó con cuidado en el correspondiente dedo de Brianna. Acto seguido se levantó del suelo, la atrajo hacia sí y la besó con fuerza, con cariño. Sentía que no podía ser más feliz. Ella lo besó de vuelta, abrazándolo y sin despegar sus labios de los suyos. Estaba pletórica, más feliz que nunca, y Harry igual. Tras finalizar el beso, Harry la abrazó de nuevo y ambos se rieron, conmovidos por el momento. Se iban a casar, iban a estar siempre juntos.

-Ahora sí, ahora sí podemos hablar con nuestras familias. En el próximo concierto de One Direction daré la noticia de que estamos prometidos.- dijo Harry.-Necesito que todo el mundo sepa que eres la persona más importante de mi vida.-

-Harry, soy muy feliz. De verdad. Estaba esperando que me lo pidieras. Iba a pedírtelo yo también, pero no sabía si estarías preparado por el asunto de la banda, de las giras...- decía ella.

-Claro que sí, claro que estoy preparado para vivir siempre contigo. Pasaré cada momento que tenga libre a tu lado, puedo estar casado y continuar con One Direction a la vez.- explicó él.

Brianna se enganchó al cuello del cantante y lo besó otra vez.

-Ahora deberíamos informar a todo el mundo de que he despertado y de que estoy bien antes de que los doctores se empiecen a preocupar.- dijo ella.

-Creo que ya lo saben y ya están buscándote preocupados, ¿no dices que has despertado hace un par de horas? Vamos, vamos, debemos hablar con tu familia también, con la mía, nuestros amigos...- Harry agarró sus llaves y su móvil.

-¿Les contamos ésto?- preguntó la joven señalando el anillo.

-No. De momento sólo vamos a saberlo tú y yo. Ellos ya saben que yo quería pedirte matrimonio, pero no sabrán que ya lo he hecho hasta que yo lo anuncie en el próximo concierto.- se expresó Harry.-Hasta entonces, será nuestro secreto.-

Le guiñó un ojo a Brianna y ésta se sonrojó. Acto seguido se rió y besó a Harry de nuevo. Se quitó el anillo y lo escondió en un cajón cercano.

-Buena idea, así nadie sospechará.- asintió el cantante.

Brianna sonrió y ambos salieron a toda prisa de casa del cantante.



~~~

Los padres de Brianna fueron los segundos en enterarse de que la chica había despertado, ya que Harry había sido el primero. Una vez después de visitarlos, Harry y Brianna se dedicaron a hacer saber a todo el mundo que la joven había despertado y estaba sana. Todas las prensas querían hablar con ellos, sobretodo con Brianna, pero los doctores la llevaron al hospital de nuevo, sólo para tenerla unas horas en observación, cuidar de ella y asegurarse de que se encontraba bien. También la regañaron por escaparse del hospital, pero ella afirmó que se había encontrado perfectamente al despertar, y seguía así.
La noticia de Brianna recorrió todos los medios de comunicación en pocos segundos. La televisión e internet hablaban de ello todo el rato. Los periódicos también empezaban a escribir acerca del tema. Se estaba formando un revuelo increíble en toda la ciudad, y también en las redes sociales de todo el mundo. El fandom de One Direction estaba dando saltos de alegría. Las revistas de moda ya estaban escribiendo sobre aquello, puesto que Brianna, al ser una modelo, tenía gran impacto en el mundo de la moda y las noticias, y mucha más gente de la que ella creía en un principio habían lamentado su supuesta muerte.

-¡Estoy tan feliz de que todo haya salido bien!- exclamó Louis.

Todos los componentes de One Direction estaban en el hospital junto a Valery y los padres de Brianna. No podían esperar a que le dieran en alta. Ya llevaba una hora y media en observación y ellos estaban impacientes. Tenían el miedo de que le pasara algo más, pero ya había despertado e incluso había salido del hospital para ver a Harry, lo cuál les mantenía con las esperanzas altas de que la chica estaba sana y nada más iba a suceder. Louis le dio una palmada a Harry en el hombro.

-Yo también.- asintió el cantante de rizos castaños.-Nunca antes he sido tan feliz...-

Zayn, Niall y Liam se unieron a Louis y los cuatro rodearon a Harry con sus brazos, abrazándolo y revolviéndole el pelo. Valery sólo los observaba mientras reía. Los padres de Brianna caminaban de un lado a otro, felices y nerviosos a la vez. Finalmente un joven doctor salió de la habitación de Brianna y miró a todos los presentes con una sonrisa.

-La señorita Brianna Stevenson se encuentra, efectivamente, en buen estado. Vamos a dejarla en reposo media hora más y entonces dejaremos que se vaya.- anunció.

-Muy bien.- asintió el padre de la chica, aliviado. 

-Ya le he dicho a mi madre que Brianna ha despertado y está muy feliz.- dijo Harry.-Quiero contárselo a Gemma pero no me coge el teléfono. Estará ocupada.-

En aquél momento llegó Aly y abrazó a Harry. Luego a los demás.

-He venido en cuánto Niall me ha llamado.- dijo en tono cansado aunque alegre.-¡Me alegro tanto de que Brianna haya despertado! Todas las televisiones hablan sobre ella.-

Harry dio un pequeño salto y sonrió.

-¡Lo sé! Cuándo llamó a la puerta de mi casa... Yo... por poco no me desmayé.- dijo felizmente.

De repente el móvil de Harry sonó. Lo agarró y miró la pantalla, era su hermana. Descolgó felizmente.

-¿Sí?-

-¡Harry, ya me he enterado de lo de Brianna!- gritó ella.-¡Felicidades, hermanito!-

-¡Gracias, Gemma!- repuso él alegremente.-Oye, ¿te encuentras bien?-

Había notado algo de nerviosismo en la voz de su hermana mayor, aunque posiblemente sólo se lo imaginaba.

-Bueno, eh... Necesito que vengas a casa. Ahora.- dijo Gemma tratando de controlar su voz.

-¿Ahora?- Harry miró alrededor sin despegarse el móvil de la oreja.-Pero a Brianna le dan el alta en media hora... Y me gustaría estar aquí cuándo éso pase.-

-Harry, es urgente, necesito hablar contigo.- oyó la voz de su hermana.-Ven a casa cagando ostias.-

Las últimas palabras las había dicho con algo de énfasis e incluso un poco de impaciencia y rabia en la voz. Harry agrandó los ojos, sin comprender. Suspiró y se dijo a sí mismo que trataría de volver al hospital antes de que pasara la media hora, para poder ver a Brianna nada más le dieran el alta. Anunció a todos los presentes que necesitaba irse un momento y se marchó, subiendo a su coche y conduciendo hasta su casa por las largas carreteras.

-¿Qué querrá ahora? Gemma sabe lo importante que es Brianna para mí...- suspiró el cantante mientras conducía. No le hacía ninguna gracia tener que abandonar el hospital, pero su hermana sonaba realmente nerviosa por teléfono.

Tras unos diez minutos conduciendo, llegó a su mansión. Entró y miró alrededor.

-Gemma, ya estoy aquí.- dijo elevando la voz.

-Estoy en el salón.- repuso ella en tono algo seco.

Harry rodó los ojos. ¿Por qué Gemma parecía tan borde de repente? Harry fue al salón y vio a su hermana sentada en uno de los sofás. Ella miraba el suelo, muy pensativa, y parecía nerviosa a más no poder.

-Ya estoy aquí. ¿Qué sucede?- inquirió él. Tenía veinte minutos para volver al hospital y ser el primero en ver a Brianna de nuevo.

-Siéntate, por favor.- dijo ella procurando suavizar su tono de voz.

Harry se sentó junto a su hermana. Ella lo abrazó con timidez.

-Felicidades de nuevo por lo de Brianna.- dijo con voz temblorosa.

-Gracias, hermana.- Harry sonrió, devolviéndole el abrazo. Aquello ya estaba mejor.

Gemma se apartó y miró el suelo, tímida. Parecía avergonzada por algo. Harry lo notó.

-¿Estás bien? Dime, ¿qué te pasa?- inquirió.

Gemma pasó de la timidez a la seriedad de nuevo. Suspiró y sacudió la cabeza, muy agitada y seria.

-Necesito que esto no se lo cuentes a absolutamente nadie, ni siquiera a mamá, ni a Brianna, ni a los chicos, a nadie. Sólo entre tú y yo.- dijo en tono confidencial.

Harry parpadeó y asintió.

-Claro, Gemma. Por cierto, ya que me vas a contar algo importante y sólo a mí, yo también quiero confesarte algo; pero no se lo digas a nadie tú tampoco.- dijo el chico con una pequeña sonrisa.-Le he pedido matrimonio a Brianna, finalmente. ¡Ha dicho que sí!-

Gemma entreabrió los labios y sus ojos se iluminaron. Sonrió genuinamente y dio un pequeño brinco.

-¡Harry, éso es fantástico!- exclamó abrazando a su hermano de nuevo.

-¡Gracias! De momento sólo lo sabes tú. En el próximo concierto de One Direction lo haré público para que lo sepa todo el mundo. ¡Estoy tan feliz!- dijo él.

-Me alegra muchísimo ser la primera en saber vuestro compromiso.- opinó ella con un pequeño asentimiento de cabeza. Acto seguido bajó la mirada y suspiró.

-Bien, ahora te toca a ti.- repuso Harry incorporándose y esperando la noticia de su hermana.

-Eh...- Gemma miró hacia su hermano y luego al suelo de nuevo.

Harry sólo la miraba, dándole a entender que la escuchaba.

-No... no sé cómo decirte ésto.- dijo ella forzando una risa nerviosa.

Su hermano ladeó la cabeza y se rascó la barbilla, curioso y algo impaciente.

-Vamos, Gemma. Puedes confiar en mí.- dijo con ternura.-Desde pequeños nos lo hemos contado todo.-

-Ésto es distinto, Harry.- dijo ella palpando sus propias manos. Estaban sudorosas. 

-Pero, ¿qué es lo que pasa? Dímelo ya, por favor. Me estás preocupando...-

Gemma se mordió el labio inferior para no llorar y miró a los ojos a su hermano.

-Harry, estoy embarazada.-

El cantante abrió los ojos de par en par y se le descolgó la mandíbula.

-¿Qué?-

Gemma sacó de debajo de un cojín un test de embarazo que había guardado ahí. Daba positivo. Se lo enseñó a Harry. Él lo cogió y lo observó, atónito. Miró a su hermana.

-Que estoy embarazada. Vas a ser tío.- repitió ella con voz temblorosa, y dejó caer sus lágrimas.


viernes, 19 de junio de 2015

113- Guarda el secreto y respira

Los coches de policía y la ambulancia surcaban las carreteras a toda velocidad. Valery estaba en el exterior de su casa, temblando de miedo y mirando alrededor. Uno de los coches de policía se paró enfrente de ella y ella se subió rápidamente. El policía al volante la miró de reojo, algo desconfiado.

-¿Está usted segura?- preguntó en tono inquisitivo y algo escéptico.

-¡Sí, lo juro! ¡Lo juro por mi vida!- gritaba a voz en cuello la rubia, muy agitada y con las pequeñas lágrimas cayéndole de los ojos.-¡Vamos! ¡Rápido! ¡¡Debemos darnos prisa!!-

El policía que iba de copiloto asintió, y el del volante aceleró, haciendo que el vehículo avanzara por la carretera de nuevo. Valery, que había cogido su móvil antes de salir, lo agarró con fuerza y marcó un número de teléfono.


Harry abrió los ojos, despertando, sobresaltado al notar que el teléfono de su casa sonaba. De repente, en el exterior, oyó el leve sonido de unas cuántas sirenas sonando. Tenía tanto sueño que no sabía diferenciar si eran sirenas de ambulancia o de policía. ¿O quizá ambas? Suspiró y se colocó en la cama. Observó la ventana; todavía era de noche. ¿Quién llamaba a ésas horas? ¿Y por qué había tanto ajetreo en la ciudad? Se rascó la cabeza mientras que el teléfono seguía sonando. Se levantó de la ama y salió de su dormitorio para ver que estaba pasando, justo cuándo alguien respondió el teléfono.

-¿Qué dice?- oyó a Zayn decir desde el piso de abajo.

-Shhh...- Anne pidió silencio. Harry supuso que ella había respondido el teléfono.

Bajó las escaleras muy despacio. Ya había tenido un día suficientemente malo cómo para que ahora la noche también fuese larga. Estaba agotado y deprimido, cómo era de esperar. Su novia estaba muerta y aquél día había sido su entierro. Sólo quería que aquél día terminase ya, pero parecía imposible.

-¿En serio?- oyó a Aly susurrar por lo bajo.

-Será una broma...- comentó Niall.

-¿Una broma de algo tan serio?- dijo Gemma.

Finalmente, Harry llegó a la planta baja tras bajar las escaleras, y se presentó en pijama en el salón. Todos los presentes le miraron. Seguían todos allí y vestidos con la ropa que habían llevado al funeral. Parecían sorprendidos y serios a la vez.

-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Harry rascándose la cabeza.

-No es nada, Harry. Vuelve a la cama.- dijo el irlandés con decepción en la voz.

-Niall.- repuso Liam, mirando muy serio a su amigo.

-Chicos, Harry ya ha tenido suficiente.- repuso Niall.-No hagamos que todo vaya a peor contándole ésto.-

-¿El qué?- quiso saber el menor, entrecerrando los ojos.

-Harry, acaba de llamar Valery.- dijo Louis en tono cuidadoso y cauteloso.

-Dice que...- Anne suspiró y negó con la cabeza. No podía; si era una broma o algo falso, destruiría la esperanza de su hijo. No quería hacerle ilusiones con algo tan grave.

-¡¿Qué?!- Harry lamentó levantarle la voz a sus madre, hermana y amigos, pero supo que lo entenderían, pues tras un día tan trágico no podía evitarlo. Se estaba impacientando.

-Nos ha afirmado que Brianna está viva.- dijo Zayn de repente. Él era el mismo que el día anterior dijo en voz alta que Brianna había muerto, y ahora estaba diciendo lo contrario. Parecía que era oficialmente el encargado de dar las noticias en el grupo.

Los ojos de Harry se agrandaron por un momento y luego volvieron a entrecerrarse. Sus rodillas temblaron.

-¿C-cómo?- preguntó con voz temblorosa.

-Ella es la que se ha ocupado de llamar a todos los vehículos oficiales, por éso se oyen tantas sirenas.- dijo Louis en tono severo.-Pero éso es imposible... Debe de haberlo imaginado. Quizá el dolor de la muerte de Brianna le haya provocado alucinaciones y oiga su voz en su cabeza...-

-Louis.- intervino Gemma.-Dice que la han llamado por teléfono, que ha contestado y que era Brianna. Si es cierto que le ha sonado el teléfono de su casa y que lo ha contestado, también será cierto que ha escuchado a Brianna. Valery no se está volviendo loca. Yo la creo. Brianna la ha llamado de verdad.-

-No es posible. Brianna...- empezó a decir Aly, aunque se interrumpió para no hacerle daño a Harry.

-¡¿No os acordáis?! Brianna fue enterrada con un montón de objetos suyos en el ataúd, porque quería que el día de su muerte, la acompañasen sus posesiones más valiosas. Entre éstos objetos estaba su móvil, lo dijo el cura.- añadió Gemma, convencida de que la novia de su hermano había llamado a Valery.

No tenía sentido aquello, pues Brianna, al estar muerta, no podía llamar por teléfono, así que, ¿por qué enterrar a un fallecido con su teléfono móvil? Se debía a que Brianna tenía sus preferencias; siempre fue su voluntad que, el día de su muerte, pudiese estar bajo tierra con sus objetos personales.

-De todas formas, sería normal que Valery creyera escuchar la voz de Brianna. Está muy dolida, al igual que todos nosotros.- dijo Niall.-De modo que no, Brianna no la ha llamado. De ningún modo puede haber sido así.-

-Es lo que yo estoy diciendo. Hemos visto a Brianna en el ataúd, fallecida. Su piel estaba blanca. Su pecho no se movía. Tuvo un infarto, y no hay más que hablar.- dijo Louis, al cuál también le dolía hablar de aquél tema.

-¡Valery acaba de decir que la ha llamado!- insistió Gemma.

-Gemma, por Dios.- dijo Niall.-De ninguna manera puede haber sido Brianna la emisora de la llamada. ¿O qué es ésto, el apocalipsis de los zombis y los vampiros?-

-Niall, no bromees.- se apresuró a decir Liam, algo alarmado.

-¡No bromeo! Pero es cierto. ¡Pensar que Brianna está viva sólo hace que las cosas sean peores!- gritó el irlandés.

-¡Estoy con Niall!- opinó Louis.-Ya ha sido bastante doloroso despedirnos de ella. Hay que aceptarlo. Tener falsas esperanzas de éste tipo sólo servirá para llevarnos otro cubo de agua fría.-

-Pues yo estoy con Gemma y con Valery.- afirmó Zayn, muy serio.

-¡Zayn! ¿Cuál es tu problema?- exclamó Niall.

-No, ¿cuál es TU problema?- se ofendió el moreno.

-Chicos, parad, por favor...- dijo Liam en tono preocupado.

La discusión estaba escalando muy rápidamente, la tensión crecía y las voces se alzaban cada vez más.

-¡Mi hermano ama a Brianna! Si hay una mísera posibilidad de que esté viva, ¡debemos aferrarnos a ésa posibilidad!- comentó Gemma.

-¿Para que luego resulte ser todo una falsa alarma y que Harry se sienta todavía peor y más dolido?- Louis se cruzó de brazos.-No, Gemma. Piensa en tu hermano.-

-¡Éso estoy haciendo!- exclamaba la joven.-¡Tengo la sensación de que Valery está en lo correcto!-

-Valery acaba de perder a su mejor amiga y su mente le está jugando malas pasadas.- dijo Niall.-¡No podemos pensar que Brianna está viva! Si lo hacemos, superar su muerte será más difícil.-

-¡¿Pero y si está viva?! ¡Debemos hacer algo, estúpido enano irlandés!- gritó Gemma.

-¡Gemma!- amonestó Anne, mirando a Niall a modo de disculpa por lo que había dicho su hija.

-¡¿Qué?! ¡Mamá, es cierto!- se molestó Gemma, mirando a su madre. Ambas tenían los ojos humedecidos.

-¡Yo opino lo mismo! Valery no armaría tal revuelo, llamando a la policía y a las ambulancias, de no estar completamente segura de que ha oído la voz de Brianna. ¡La ha llamado de verdad!- dijo Zayn en tono convencido.

-Zayn, ésto sólo empeorará las cosas.- dijo Louis.

-No, Louis. Te equivocas. Debemos confiar en que ha sucedido algo extraño y todo ha sido una confusión. ¡Tenemos que aferrarnos a cualquier tipo de esperanza! ¡Es lo único que nos queda!- insistió Zayn, manteniéndose firme en sus ideas.

-Pero, ¿cómo explicas que Brianna la haya llamado? ¡No hay forma posible en la Tierra de que haya podido llamarla si falleció ayer! ¡Ésto no es una película, Zayn!- se exasperó Niall, molesto a que sus amigos se negaran a ver lo evidente.

-Bajad la voz.- pidió Liam, aunque nadie le hizo caso.

-¡No, Liam, estoy harto de que lo nieguen! ¡Niall tiene razón! Deben abrir los ojos a la realidad por la que hemos pasado hoy.- gritó Louis.-Deben hacerlo. ¡Deben asumir que Brianna se fue!-

-Dejad de discutir, por favor.- dijo Anne, con la misma actitud que Liam.-Podéis hablar de forma tranquila...-

-¡Es lo que hacemos!- chilló Gemma apretando los puños, claramente mintiendo. Estaba muy agitada y Niall, Louis y Zayn también.-¡Debemos confiar en Valery y en lo que ha dicho!-

-¡Gemma, no podemos! ¡Ésto es surrealista! ¡Hay que afrontar lo que ha pasado!- gritaba Louis.

-¡Ya lo hemos hecho, y ahora hay posibilidad de que Brianna esté viva!- insistió Zayn.

-Pero, ¿os estáis oyendo? ¡Hemos visto a Brianna en el funeral! ¡Y no estaba viva!- Niall agitaba las manos mientras se expresaba a voces, cómo todos los demás.

Harry no decía nada, sólo miraba a los presentes discutir. Aly también llevaba mucho rato callada. Ambos sólo iban mirando alternativamente a los que hablaban. El cantante de rizos castaños estaba demasiado confundido, agobiado y cansado cómo para decir nada. Aquella situación le superaba.

-¡Pero Valery ha dicho que está viva!- exclamó Gemma.

-¡Que no puede ser!- exclamaba Louis, ya perdiendo la paciencia.

-¡Exacto! ¡Sólo estáis haciéndole más daño a Harry con ésto!- gritó Niall.

-¡Debemos confiar en Valery!- repitió Gemma.

-¡Gemma, niños, calmaos!- inquirió Anne mirando a todos los jóvenes.

-¡Valery no bromearía ni llamaría por tonterías!- Gemma miró a su madre cómo buscando su apoyo.

-Chicos...- habló Liam de nuevo.

-¡Necesitamos averiguar qué está pasando! ¡Brianna sigue viva!- exclamaba Zayn.

-¡La hemos visto muerta en el funeral! ¡¡No está viva!!- rebatió Louis elevando la voz.

-¡¡¡Silencio!!!-

La orden de Aly fue tan potente, autoritaria y seria que la fuerte discusión cesó de repente y todos se quedaron callados, mirándola a ella.
Harry seguía sin decir una palabra. Gemma y Louis miraron hacia el suelo, avergonzados por haber discutido tanto. Zayn y Niall también. Liam dejó escapar un suspiro silencioso, imposible de oír. Anne se cruzó de brazos y cerró los ojos. Aly bajó la cabeza, algo aliviada por haber conseguido detener la pelea. Pero aún así, ¿qué estaba sucediendo? Mientras los demás discutían sin parar, ella había estado pensando en silencio y reflexionando.
Guardaron silencio durante un par de minutos. Aly seguía dándole vueltas a las ideas de su cabeza, buscando una explicación. Niall y Harry la miraron de una forma inquisitiva al notar lo pensativa que parecía. Los demás también la miraron, preguntándose en qué pensaba.

-Catalepsia.- murmuró finalmente Aly, con la mirada perdida.



~~~


Era muy tarde, bien entrada la noche, pero aún así, las sirenas de policía y de ambulancia no se cortaban a la hora de sonar. Se veían sus luces desde todos los edificios y el estruendoso sonido. Reinaba el caos y la tensión, parecía que los extraterrestres estaban invadiendo la Tierra debido a la cantidad de agitación que mostraban los vehículos oficiales. Las personas que dormían se despertaban sobresaltadas con el sonido de las sirenas, y algunos, los más curiosos, se asomaban a sus ventanas y terrazas para ver los vehículos. Se dirigían al cementerio, al parecer. La gente estaba preocupada, parecía que había ocurrido algo realmente grave para que, a tales horas de la noche, se formara tal revuelo. Formaban varias teorías en sus mentes, preguntándose que demonios estaba sucediendo en aquellos momentos.
Coches de policía y una ambulancia. ¿Que habría pasado? ¿Se habría cometido algún crimen? ¿Un atraco en algún banco con gente herida? Nadie lo sabía, todos los habitantes se encontraban adormilados y cansados. Además, la noticia del día anterior sobre la muerte de la modelo Brianna seguía teniendo a la gente entristecida. ¿Tendría ésto algo que ver? Probablemente no, pensaban. Brianna había fallecido y lo correcto sería dejarla descansar... ¿Verdad?
Los sonidos se iban alejando de la ciudad a medida que los vehículos se acercaban al cementerio. En uno de los coches de policía, Valery estaba luchando para no tener un ataque de ansiedad. Pero, no obstante, lloraba y temblaba, pues no podía evitarlo después de lo que había sucedido minutos antes.

-Cálmese, señorita.- dijo el policía copiloto con gentileza en la voz.-Todo estará bien.-

La rubia no supo si asentir o negar con la cabeza, simplemente se sujetó las sienes con fuerza y siguió sollozando silenciosamente, agobiada, preocupada, con el corazón a mil y notando el pulso en su cabeza. No entendía nada, sentía que su mente se caía a pedazos y sólo quería que todo éso acabara, que todo fuera bien de una vez, que pudiera estar tranquila al fin. No podía más. Había vivido dos de los peores días de su vida. Aquellos días sólo eran superados por el fatídico día del accidente que se llevó a su hermano menor cuándo aún era sólo un bebé, historia que todos los demás ya conocían. Aquél pensamiento la atormentaba cada día; por ello, usaba su ligero aire pijo, su actitud feliz y sonriente, y su alegría de rubia positiva para esconder los malos sentimientos.

-Por favor...- murmuró con voz ahogada por el llanto.-Dense prisa.-

El vehículo iba muy rápido, pero Valery estaba ansiosa. Sólo quería ver que ocurría, y, fuese lo que fuese, poder ir a la cama al final y concluir con aquél horrible día de una vez por todas. Ya estaba incluso dudando de sí misma. ¿Habría estado alucinando de verdad? ¿La voz que había oído por teléfono había estado sólo en su cabeza? Estaba tan triste, deprimida y devastada que ya ni siquiera se fiaba de sí misma. Pero debía ir al cementerio. Debía hacerlo. Debía saber si se lo había imaginado todo o si aún había esperanza...

Llegaron varios minutos después, y descubrieron que ya había allí varios coches más; el de los padres de Brianna, el de la prensa y por la carretera se acercaba la limusina de One Direction. Algunos de los coches de policía ya habían llegado. Valery salió corriendo del vehículo en cuánto éste frenó, permitiendo que el aire nocturno le agitase el cabello y golpease sus mejillas mojadas. Corrió hacia el lugar dónde Brianna había sido enterrada horas atrás. Unos cuántos hombres estaban cavando en la tierra rápidamente, tratando de desenterrar su ataúd.

-¡Más rápido!- gritó uno de los policías.

-¡Deprisa! ¡Debemos sacarla cuánto antes!- añadió la madre de Brianna, que rondaba cerca.

La limusina de One Direction se detuvo frente al cementerio, y Harry fue el primero en salir. Corrió para adentrarse en éste, notando que la cabeza le dolía entre el estrés, la desesperación y el sonido de todas aquellas sirenas. Aly, Anne, Gemma y los otros cuatro chicos también salieron de la limusina y corrieron tras él, siguiéndolo de cerca.

-¡Vamos, vamos!- gritaba otro policía.-¡Cavad más rápido! ¡El tiempo es oro!-

Harry llegó junto a la tumba de Brianna, pero el agujero de ésta estaba rodeada de policías, de modo que no podía ver nada. Oyó algo pesado, y acto seguido, cómo el ataúd era abierto. Trató de correr hacia allí para empujar a los policías y ver a Brianna, pero su hermana lo alcanzó justo a tiempo y lo sujetó con fuerza. Harry trataba de zafarse de los brazos de Gemma, pero ella era fuerte y sostenía a su hermano menor con firmeza, aunque estuviese casi tan preocupada cómo él.

-¡Deprisa, traed la camilla!- gritó una voz.

Dos doctores trajeron una camilla de ruedas velozmente, la cuál acababan de sacar de la ambulancia. Los policías se apartaron un poco, justo cuándo Aly, Anne y los demás llegaban junto a Harry y Gemma. Pudieron ver cómo entre varias personas, colocaban a Brianna sobre la camilla. Sus ojos estaban cerrados y su piel seguía pálida cómo un cadáver, pero ahora había una pequeña diferencia; sus mejillas, que durante el funeral no habían tenido ningún color, estaban ahora ligeramente coloreadas. Harry notó una punzada en el corazón. Las mejillas de Brianna. Nunca antes se alegró tanto de verlas. Estaba... ¿estaba viva? ¡Pero todos la habían visto muerta en el funeral!

-Es imposible...- susurró Louis.

-¡Brianna!- gritó Aly, aunque la chica parecía inconsciente.

-Pero... pero ¿cómo? Nadie puede resucitar, es surrealista.- murmuró Niall, fascinado y aterrado a la vez.

-Niall, te lo expliqué antes.- dijo Aly mirando a su novio.-La catalepsia no es lo mismo que una resurrección.-

-Se parecen, pero no son lo mismo.- añadió Zayn, tratando de sonar calmado, aunque no lo logró.-La resurrección es cuándo mueres y luego revives. Por otro lado, con la catalepsia nunca llegas a morir.-

-Pero la catalepsia es lo más parecido a la muerte... Por éso hemos enterrado a Brianna.- dijo Liam tratando de procesar toda la información.

-¿Cómo es posible? ¡Con los medios de hoy en día se puede distinguir la diferencia, para, de ése modo, no enterrar a personas vivas!- exclamó Anne.

-Exacto... éso es lo más raro de todo ésto, mamá.- dijo Gemma.

Los dos doctores transportaban a Brianna en la camilla hacia el interior de la ambulancia. Harry, reuniendo fuerzas, se zafó de los brazos de Gemma y corrió tras ellos. Quiso subirse a la ambulancia pero uno de los ayudantes lo hizo retroceder.

-Atrás, chico. Síguenos hasta el hospital, pero no subas. No sabemos qué está ocurriendo.- dijo en tono preocupado.

En el interior de la ambulancia, enseguida le colocaron a Brianna un monitor cardíaco, conectáncola a un electrocardiograma. La línea se formó. Y, justo antes de que las puertas de la ambulancia se cerraran, Harry pudo ver cómo se oía un breve pitido y la línea se elevaba un poco. Notó otro pinchazo en su corazón. Aquella forma y aquél pitido de la línea significaba que... Brianna tenía pulso. Muy débil, pero lo tenía. Su corazón estaba latiendo.
Estaba viva.
Harry dejó escapar un sonoro llanto, casi un grito, de puro alivio, notando que las piernas le fallaban y se arrodilló en el suelo. Rompió a llorar mientras se tapaba los ojos con las manos. Nunca antes en su vida había estado tan aliviado. En aquél momento, le daba igual qué era lo que estaba pasando; sólo le importaba que Brianna estaba viva. Estaba viva, estaba viva, estaba viva... Repitió ésas palabras en su mente una y otra vez, tratando de creérselas, tratando de calmarse. Pero su alivio era tan fuerte que no pudo dejar de llorar y emitir sollozos, sin moderarse, sin cortarse, sólo quería liberar toda aquella tensión. Su madre, su hermana y sus amigos llegaron junto a él, se agacharon y lo rodearon.

-Tranquilo, Harry...- murmuró Aly, agachada junto a él, abrazándolo y reprimiendo las lágrimas.

-Ahora averiguaremos qué diablos está sucediendo aquí.- añadió Louis en tono seguro.

Harry sólo lloraba, feliz, triste, histérico, tenso, aliviado, y generalmente confundido. Los sentimientos y las emociones se tropezaban en su mente, y sólo podía expresarlo con gritos y sollozos mezclados. Los demás lo dejaban desahogarse; sabían que reaccionaba así porque la situación no era para menos. Había pasado por los dos peores días de su vida y ahora el alivio era inmenso. Harry, en aquél momento, era extremadamente frágil emocionalmente.
Aly y One Direction miraron alrededor para comprobar que la ambulancia ya se había ido, pero que la policía seguía ahí para examinar la tumba de Brianna e investigar un poco. Aly y Gemma tiraron ligeramente de Harry, tratando de hacer que se levantara.

-Vamos, Harry.- dijo Gemma con voz urgente, pero suave.-Debemos ir al hospital.-

El cantante de rizos castaños se dejó sostener, y caminó, sin dejar de llorar, hacia el interior de la limusina, acompañado y abrazado por los demás. Se sentía más feliz que nunca, aunque a la vez, estaba asustado, confundido, y no entendía que era lo que acababa de pasar.
Valery, asustada, encontró a los demás justo cuándo iban a cerrar las puertas de la limusina. Llorando, la rubia divisó a Louis sentado en el interior. Éste también la vio a ella y le indicó con un gesto de la mano que se subiera. Valery se subió a toda prisa, cerrando la puerta, para así poder ir al hospital con los demás.

-Tranquilo, tranquilo.- decía Anne abrazando a su hijo, el cuál seguía llorando.

-¡Lo sabía, sabía que me llamó!- dijo Valery temblando y secándose sus mejillas húmedas.-No entiendo nada, ¡¿qué ha pasado?! ¡La vimos muerta, la vimos ser enterrada!-

-Debe haber una explicación.- decía Aly muy agitada.-Evidentemente Brianna ha sufrido de catalepsia, pero no entiendo cómo han podido decir que había muerto. A día de hoy es posible distinguir una persona fallecida de una con catalepsia.-

-No lo comprendo.- comentó Niall pasándose una mano por el cabello.

Se notaban los nervios y la tensión en el interior de la limusina. Todos los presentes estaban muy agitados y sólo querían entender qué había sucedido. Pero lo más importante era que Brianna estaba viva. Aquello era lo único que les importaba en aquél momento.



~~~

Cómo era de esperar, la noticia de que Brianna había sido desenterrada y llevada al hospital recorrió todo internet y las televisiones en pocos minutos, a pesar de que eran altas horas de la madrugada. En el hospital se había formado un gran revuelo y Brianna había sido llevada a una habitación. No despertaba, pero su pulso continuaba latiendo. No había cambiado, seguía igual de débil que cuándo la metieron en la ambulancia, se mantenía bajo y constante. Los doctores la habían atendido y habían procurado mantenerla a salvo. No despertaba, pero al menos tenía pulso. One Direction, Gemma, Anne, Aly y Valery habían llegado prácticamente detrás de la ambulancia, mientras que la prensa y los paparazzis se agolpaban el la puerta del hospital tratando de reunir información.

-¿De verdad que no puedo entrar para verla?- preguntó Harry con voz temblorosa y débil, mirando desesperado y suplicante a uno de los doctores.

-No, no de momento. Pero no te preocupes, la cuidaremos y no dejaremos que le pase nada malo. Debemos observarla y hacerle análisis para observar qué ha pasado. Si despierta, te avisaremos de inmediato.- lo reconfortó.

-Y en caso de ser catalepsia, que es lo más probable, debemos saber por qué nadie lo ha notado antes de que fuera enterrada.- añadió una enfermera.

Harry asintió y finalmente dejó caer la cabeza, agotado. El sueño, el cansancio, el agobio y el estrés se revolvían en el interior de su cabeza cómo un tornado. Pero al menos había logrado dejar de llorar. Zayn lo rodeó con el brazo y lo llevó hacia las sillas del pasillo para sentarlo, necesitaba reposar todo lo posible para afrontar aquella noche, que tenía pinta de ser muy larga.

-Voy a por café.- se ofreció Niall, alejándose para ir al ascensor y dirigirse a la cafetería del hospital.

-Voy contigo.- repuso Aly.

Anne y Gemma se sentaron cada una a un lado de Harry y lo abrazaron con suavidad. Él suspiró y trató de calmarse, relajando los hombros. En aquél momento debía ser más paciente que nunca. Quería que Brianna se despertara, quería abrazarla, besarla, oír su voz. Sólo quería que estuviera con él.

-Todo estará bien.- murmuró Anne.-Tranquilo, cariño. Respira.-

Harry asintió con la cabeza de nuevo, agradecido.
Por otro lado, en la cafetería del hospital, Aly y Niall habían pedido cafés para todos, y de paso, habían cogido unas galletas debido a que el irlandés tenía hambre cuándo se ponía nervioso. Se sentaron en una mesa, y Aly empezó a beber su café mientras que Niall mordisqueaba las galletas.

-¿Qué habrá ocurrido...?- preguntó Aly.

-No lo sé. Sólo... me alegro tanto de que Brianna esté viva. Cuándo Harry me enseñó el anillo, noté que se me rompía el corazón en pedacitos diminutos. Había sido demasiado tarde...- dijo el rubio después de tragar sus galletas.

-Lo sé. Lo importante ahora es que Brianna despierte y podamos encontrar una explicación.- dijo Aly, bajando la mirada. Sentía que los chicos de One Direction y ella debían apoyar a Harry en todo momento.

-Confío en que todo irá bien. Ya hemos recibido la buena noticia de que Brianna vive. Ha sido un gran alivio...- Niall dejó de hablar al ver lo pensativa que estaba su novia.-¿Aly?-

-¿Sí?- ella parpadeó y lo miró.

-No, nada, sólo que tenías la mirada perdida.- dijo Niall, observándola con aire inocente.

-Lo siento.- Aly se mordió el labio inferior, muy pensativa.-Es sólo... Tengo la sensación de que se me olvida algo. Pero no sé decir el qué.-

-¿Qué se te olvida algo? ¿Y qué es?-

-Niall, si lo supiera no se me habría olvidado.- suspiró Aly antes de dar otro trago a su café.

-Oh. Cierto.- Niall sonrió con nerviosismo ante su propio despiste.

Aly se rascó la cabeza con suavidad y miró alrededor.

-Espero que ningún paparazzi consiga colarse.- dijo en tono cansado.

-No te preocupes, Anne ya se ha ocupado de llamar a seguridad y hacer que cubran el perímetro del hospital. Nadie va a entrar sin nuestro permiso. Nadie salvo los pacientes, claro.- explicó Niall.

-Evidentemente.- Aly dio otro pequeño sorbo a su café e hizo una mueca. Con todo aquél tema de Brianna, ni se había dado cuenta de lo mucho que quemaba el café. Aunque no era de extrañar; era cómo si todo su cuerpo hubiera perdido sensibilidad menos el cerebro. Estaba muy cansada y agitada, al igual que todos los demás. Y seguía muy distraída en aquello que se le olvidaba... Faltaba algo, se le había olvidado algo... Pero no podía decir el qué ni cuándo.

-¿Ya te has acordado de éso?- dijo Niall mirando a su novia.-¿De lo que has olvidado?-

-No, aún no. Suelo olvidar detalles fácilmente. Sólo espero que no haya sido nada importante.- dijo con un pequeño suspiro y forzando una sonrisa. Pero en el fondo, se sentía alarmada; le daba la impresión de que era algo importante.

Pero en aquél momento todos ellos debían centrarse en Brianna, de modo que apartó aquello de su mente y siguió tomando su café, sentada junto a Niall en la mesa de la cafetería del hospital.



~~~

Pasaron las horas hasta que se hizo de día. Eran las ocho de la mañana y todos seguían en el hospital. Los padres de Brianna también habían permanecido allí toda la noche. Todos ellos tenían unas enormes ojeras. Niall incluso se había quedado dormido, tumbado sobre tres de las sillas de los pasillos. Aly, sentada junto a su cabeza, sonrió con ternura y le acarició el pelo.

-Qué mono es. Parece un niño pequeño cuándo duerme.- murmuró.

-¿A que sí?- Anne sonrió.-Recuerdo cuándo lo conocí hace unos años, a él y a los otros tres compañeros de mi hijo. Han crecido muchísimo... Cómo pasa el tiempo.- se expresó en tono emotivo y dulce.

Aly asintió en señal de acuerdo. Todos habían estado despiertos gracias a los cafés, pero un par de horas atrás, el sueño había sido más fuerte que Niall y no había podido evitar caer rendido. Los demás, por el contrario, tenían los ojos rojizos debido a la falta de sueño. El más despierto era Harry; claro que tenía sueño, muchísimo. Estaba agotado, cansado a más no poder, de hecho, si lo tumbasen en una cama, se habría dormido en menos de diez segundos. Pero sus ansias por saber cosas de Brianna lo mantenía despierto. Finalmente, salieron un par de doctores a su encuentro. Todos los presentes (menos Niall) los miraron, esperando explicaciones.

-Efectivamente, la señorita Stevenson padece catalepsia.- dijo uno de ellos, refiriéndose a Brianna.

Harry suspiró de puro alivio. Ya lo suponía, pero necesitaba oírlo de los doctores para relajarse y calmarse por completo. Brianna estaba viva, se lo repitió una y otra vez en su mente, y supo que nunca antes se había sentido tan feliz.

-¿Hay algún indicio de cuándo despertará?- dijo Valery, abrazándose a sí misma.

-Es imposible saberlo.- respondió el otro doctor.-Pero hay algo que nos preocupa más. ¿Cómo es posible que nadie se diese cuenta de que su catalepsia? Nosotros hemos logrado diagnosticarlo, aunque ya era evidente debido a que fue enterrada y luego despertó. Pero podría haber sido diagnosticado antes, así no habría hecho falta enterrarla y ustedes se habrían ahorrado el disgusto y la depresión.-

-Éso es lo preocupante.- asintió la madre de Brianna.-Mi hija podría haber muerto asfixiada dentro del ataúd si no la hubieran sacado a tiempo.-

-¿Fue la señorita Stevenson traída a éste hospital tras sufrir el supuesto infarto?- preguntó un doctor.

-Sí, fue traída a éste mismo hospital.- respondió Zayn.-La llamada recibida fue de aquí.-

-Y recogimos su cuerpo de aquí para el funeral. Ella estaba aquí, en éste hospital.- añadió el padre de Brianna, muy confundido aunque tratando de mantenerse firme.

Los dos doctores intercambiaron una mirada. El más alto de los dos se encogió de hombros.

-Les recomendamos que contraten unos detectives. Que examinen éste hospital e interroguen a los médicos que atendieron a la paciente en la hora de su supuesta muerte. El informe de la autopsia debe ser falsificado. Ella nunca llegó a morir, de modo que nunca le practicaron una autopsia.- dijo el otro, tomando la encogida de hombros de su compañero cómo un indicio de que no sabía qué decir.

Louis sacó su móvil. Los demás se miraron entre ellos. Niall seguía durmiendo en silencio.

-Cuándo despierte, les avisaremos sin perder ni un segundo.- repuso el doctor más alto.

Acto seguido, ambos se dieron la vuelta y se alejaron. Valery resopló y se rascó las sienes.

-Ya lo has oído, Harry.- dijo Gemma.-Todo está bien, hermano.-

-Deberíamos ir a casa.- habló Anne.-Puede que Brianna tarde en despertar.-

-No, yo me quedo...- dijo Harry.

-Harry, no empieces.- dijo Louis.-Necesitas comer, dormir y relajarte, y lo necesitas ya. Si hace falta, te sacaremos de aquí a rastras. Es por tu propio bien.-

-Puedo comer y dormir aquí. Estaré bien.- dijo el cantante de rizos castaños.

-En ése caso, ven conmigo a la cafetería.- dijo Anne cogiendo a su hijo del brazo y haciendo que se levantara de la silla.-He oído a tu estómago rugir hace media hora. No puedes fingir que eres de piedra, cariño. Necesitas alimentarte y descansar.-

Harry suspiró, resignado, y se frotó los ojos hinchados. Su madre lo abrazó y ambos se alejaron de aquél pasillo. Valery se sentó junto a Aly, la cuál seguía acariciando el pelo de Niall con suavidad. El irlandés soltó un pequeño ronquido repentino. Aly y Valery se rieron por lo bajo. A Valery aquello le sentó bien; horas atrás había estado llorando cómo nunca antes, camino al cementerio para desenterrar a su amiga. Y ahora por fin podía calmarse, estar relajada e incluso permitirse sonreír. Suspiró, relajando los hombros. Reírse un poco después de pasarlo tan mal era fantástico. Le hacía falta.

En la cafetería, Anne había cogido en un plato el desayuno para su hijo; huevos, bacon y un par de tostadas. Harry se había sentado en una mesa cercana. Anne le llevó el desayuno y Harry la miró.

-Gracias mamá. ¿Tú... no tienes hambre?- dijo en tono inquisitivo, y algo preocupado.

-Una madre no come hasta que sus hijos hayan comido.- respondió ella en tono tierno, sentándose frente a él.

Harry agarró los cubiertos y empezó a engullir la comida a gran velocidad. Tenía muchísima hambre y ni siquiera se había dado cuenta antes. Dejó los cubiertos a un lado para calmarse mientras masticaba la comida. Anne ladeó la cabeza, y sonrió, mirando a su hijo.

-Eres un encanto, cielo. Has pasado por los dos peores días de tu vida y te preocupas de que yo tenga hambre. Aún cuándo deberías preocuparte por ti mismo, te preocupas por los demás. Estoy tan orgullosa de ti, cariño... Tan orgullosa...- añadió cogiendo una de las manos de su hijo y besándola.

Harry notó que sus ojos (y los de su madre) se humedecían a la misma velocidad. Alejó su mano de su madre un momento, para poder tomar él la mano de su madre.

-Éso es porque he tenido una madre fuerte, amable y ejemplar. Te quiero, mamá. Gracias por haber estado a mi lado cuándo todos pensábamos que Brianna... que...- suspiró, incapaz de acabar la frase.

-Mi niño... No tienes nada que agradecerme... Siempre estaré ahí para ti, para consolarte y darte abrazos. Siempre serás mi bebé, al igual que Gemma. Por mucho que hayáis crecido, siempre seréis mis niños. Pero debes crecer todavía más: cuándo Brianna despierte, no pierdas un segundo más, saca el anillo y pon una rodilla en el suelo. Quiero que os caséis. Después de éste gran susto, quiero verte casado con la mujer que amas. Nada me hará más feliz que verte sonreír mientras os convertís en marido y mujer. Tu felicidad y la de Gemma... vuestra felicidad es mi felicidad.- se expresó en tono sincero, necesitaba contarle a su hijo lo mucho que lo quería aunque él ya lo supiera.

Harry se levantó de su silla, se acercó a la de su madre y la abrazó con gran afecto y gratitud. Ésta lo abrazó de vuelta y permanecieron así veinte segundos enteros, hasta que finalmente, Anne besó la mejilla de su hijo y sonrió.

-Venga, sigue desayunando. Sigue antes de que se enfríe.- le dijo a Harry en tono tranquilo.

Él asintió con la cabeza y regresó a su silla, dispuesto a continuar comiendo el desayuno.
Anne sonrió de nuevo mientras observaba, feliz, cómo su hijo desayunaba.



Los detectives contratados por One Direction habían llegado un par de horas más tarde y estaban interrogando a todos los doctores y trabajadores de aquél hospital para averiguar por qué no le habían diagnosticado la catalepsia a Brianna antes de su entierro. De haberlo hecho, nunca la habrían enterrado. Los demás esperaban pacientemente novedades sobre el estado de Brianna. Ya eran las once de la mañana y nadie parecía haberse dado cuenta. Niall, Zayn, Aly y Liam se habían ido a casa debido a que tenían mucho sueño. Dormirían un poco y se cambiarían de ropa para luego regresar al hospital. Los padres de Brianna y Valery seguían en el hospital, hablando entre ellos. Harry, Anne, Gemma y Louis tampoco se habían movido de ahí. Era evidente que Harry no iba a marcharse; Gemma y Anne, al ser familia suya, no querían dejarlo sólo. Y Louis, al ser su mejor amigo, tampoco.

-Estoy agotada...- bostezó Gemma. Sus ojeras estaban mucho más marcadas que antes.

-Y yo... Agotado, quiero decir.- bromeó Louis con un largo suspiro.

-Deberíais iros. Yo me quedaré aquí con Harry.- dijo Anne, mirando a su hijo.

Harry estaba de pie, mirando por una de las ventanas de aquél pasillo del hospital. Estaba tan limpio, que, si enfocaba la vista, podía dejar de ver la ciudad para ver su propio reflejo, y lo hizo. Estaba pálido, despeinado, con ojeras y los ojos hinchados y doloridos. Además, sus labios estaban agrietados debido a que había estado toda la noche mordiéndolos para liberar la tensión. Hizo una leve mueca. Con lo guapo que estaba siempre... Y ahora sólo quedaba aquello de él. No volvería a ser el Harry de antes hasta que Brianna despertase. Ella hacía ése efecto en él. Podía hacerlo feliz y al mismo tiempo, hacerlo entristecer, todo éso en cuestión de segundos. Notó que alguien le ponía una mano en el hombro, era Gemma. Harry la miró y ella lo abrazó.

-Sé fuerte, hermanito.- dijo con un suspiro.

Harry agradeció aquellas palabras al asentir con la cabeza una sola vez, devolviéndole el abrazo.

-Por cierto, el doctor ha dicho antes, mientras comías, que ya podéis entrar a verla. Aunque no despierte, lo importante será que podrás ver su rostro y sentirte cercano a ella.- añadió su hermana mientras lo miraba con expresión cansada.

El cantante de rizos castaños, sin pensárselo más, se dirigió al bolso de su madre, Anne, y sacó dos pequeños auriculares, sabiendo que debería afrontar verla de nuevo con música para no echarse a llorar en su presencia, aunque ella no pudiera escucharlo ni verlo. Se colocó los auriculares en el interior de los oídos, tapándolos con sus rizos castaños, y los conectó a su móvil. Una vez listo, echó a correr hacia la habitación dónde Brianna estaba. Gemma y Anne lo observaron, preocupadas por él. Harry no se detuvo hasta llegar al sitio correspondiente.
La doctora que vigilaba el exterior de la habitación de Brianna lo observó y se hizo a un lado, dejándolo entrar. Harry suspiró. Usó su móvil en busca de música y a los pocos segundos pudo escuchar la canción Signs de Bloc Party. Aquella canción describía su situación a la perfección, y le transmitía alivio. Respiró profundamente y cerró los ojos, tratando de permitir que la música le calmara. Agarró el pomo y abrió la puerta lentamente, tomándose su tiempo. Entró y cerró la puerta tras de sí con sumo cuidado. Avanzó unos pocos pasos y pudo divisar a Brianna, con los ojos cerrados, tendida en su camilla, vestida con camisón blanco, muy pálida, desmaquillada y algo despeinada.
<<Sigue estando preciosa.>> pensó el cantante.
Two ravens in the old oak tree and, one for you and one for me and... Bluebells in the late december, I see signs now all the time.

Harry prestó atención a la última frase; "veo señales ahora todo el tiempo."

The last time we slept together, there was something that was not there, you never wanted to alarme me, but I'm the one that's drowning now.
"La última vez que dormimos juntos, había algo que faltaba. Tú nunca quisiste alarmarme, pero soy yo el que se está ahogando ahora."

El joven chico examinó el rostro de Brianna. Se dirigió a una silla cercana a su camilla y la siguió mirando. Debía despertar, debía hacerlo. No podía estar así siempre.

I could sleep forever these days, 'cause in my dreams I see you again...

Harry bajó la mirada. ¿Y si era todo un error? ¿Y si Brianna iba a morir igualmente?

It was so like you to visit me to let me know you were okay...
"Fue tan propio de ti visitarme para dejarme saber que estabas bien."

El miedo a perder a Brianna era demasiado fuerte. Ya había pasado por ello, ya había pasado por el funeral, y no quería volver a hacerlo. No quería que su ilusión se rompiera.

At your funeral I was so upset, so up, so upset...
"En tu funeral yo estaba tan molesto, tan, tan molesto..."

Harry se pasó una mano por el pelo para luego llevarla hacia la camilla y coger la mano de Brianna con suma delicadeza. No podía morir, no podía hacerle aquello. Aquél susto y aquél alivio ya habían sido demasiado grandes cómo para que ahora se desvanecieran. Su pulso era débil, muy débil, pero allí estaba. La mano del chico apretó ligeramente la de la chica. Harry se aferraría a ella. Se aferraría a cualquier esperanza de que Brianna pudiese despertar y volver a vivir una vida sana. No lograba comprender qué había ocurrido, pero en aquél momento no le importaba. Sólo quería ver a Brianna abrir sus ojos, verla sonreír, verla vivir. No podía quitarse de la cabeza el miedo de que ella fuese a morir definitivamente, era su mayor miedo. Su mayor miedo de todos. No podía morir. De repente, Brianna le propinó a él un ligero apretón en la mano y Harry agrandó los ojos, entreabriendo los labios y notando un ligero cosquilleo en sus tripas. Miró a su novia, incrédulo.

I see signs now, all the time, that you're not dead, you're sleeping... I believe in anything, that brings you back home to me.
"Veo señales ahora, todo el tiempo, de que no has muerto, estás durmiendo. Creo en cualquier cosa que te traiga de vuelta a casa, conmigo."

Brianna le había dado un apretón en la mano. El corazón de Harry se aceleró. Brianna tenía espasmos, su cuerpo funcionaba. Aquél apretón de mano había sido una señal, una buena señal. Estaba seguro; Brianna iba a vivir. Iba a despertar. Iba a despertar pronto y a volver con él y los demás. Su interior se hinchó de esperanza y felicidad. Nunca antes el cantante se había sentido tan esperanzado. Sonrió y notó que sus ojos se humedecían.

I see signs now, all the time, that you're not dead, you're sleeping... I believe in anything, that brings you back home to me.
"Veo señales ahora, todo el tiempo, de que no has muerto, estás durmiendo. Creo en cualquier cosa que te traiga de vuelta a casa, conmigo."

Harry se frotó los ojos con su mano libre para secar sus propias lágrimas, ya que éstas amenazaban con salir, mientras la música terminaba. Se inclinó un poco y besó la mano de Brianna. Acto seguido se colocó de nuevo en su silla y la miró. Ella tenía una expresión de calma, paz y tranquilidad en su rostro. Harry sonrió a medias, fascinado.

-No estás muerta, Brianna. Sólo estás durmiendo.- murmuró, repitiendo la letra de la canción.



~~~

Pasaron tres días. Era de noche y los detectives contratados habían llamado a One Direction y los familiares y amigos cercanos de Brianna al hospital. Habían resuelto el caso de lo sucedido. Estaban redactando el informe para más tarde fotocopiarlo y entregarlo a los seres queridos de Brianna. La cuál, por cierto, aún no había despertado.

-Anota.- dijo un hombre trajeado con voz pausada y tranquila, colocado frente a la ventana, desde la cuál se observaba el cielo nocturno.

La mujer sentada en la mesa asintió, con un boli en la mano, y esperó.

-Cuatro de los doctores de éste hospital eran unos farsantes. Han confesado todo lo sucedido tras ser sospechosos y sometidos a métodos de confesión debido a las sospechas que levantaban. Éstos falsos doctores, que están ahora bajo arresto, formaban parte del equipo cuyos miembros secuestraron a las señoritas Stevenson, Willson, Calder y Edwards.- empezó a decir en tono constante.

La compañera asintió y escribió todo lo que oía con el mismo ritmo constante que usaba su compañero para hablar, apuntando cada palabra que él decía y añadiendo detalles que habían descubierto.

-Cuándo dos de los secuestradores se llevaron a la señorita Stevenson tiempo atrás, descubrieron que sufría de catalepsia, pues al llevarla al sitio en el que las mantenían cautivas, observaron que estaba, aparentemente, muerta. Hasta que recuperó la consciencia y ellos fueron los primeros en enterarse de su catalepsia.- añadió el hombre caminando de un lado a otro en la habitación.

Ella sólo asentía y seguía apuntando. Otro detective entró en la sala de aquella oficina del hospital y se cruzó de brazos. Miró al hombre que estaba hablando y le asintió con la cabeza una sola vez.

-Ellos han estado vigilando a la señorita Stevenson todo éste tiempo. De modo que cuándo ella sufrió el nuevo ataque de catalepsia, ellos estuvieron allí para llevarla al hospital a escondidas, poniendo la excusa de que una llamada anónima de un peatón había visto a la joven desmayarse desde la ventana de su hogar. Falsificaron el informe de la autopsia e hicieron creer a todo el hospital, y luego a todo el mundo que la señorita Stevenson había muerto de un infarto. Su plan era que fuera enterrada viva y muriera de verdad, asfixiada dentro de su ataúd.- siguió hablando sin interrumpirse.

-Y han estado a punto de conseguirlo.- dijo el otro señor, cruzado de brazos y con su espalda apoyada en la puerta cerrada. Observó el suelo por unos segundos y luego miró a la mujer que escribía sin parar.

-Ésto se debe a que uno de ellos no logró matar a Harry Styles  durante el secuestro de las señoritas debido a que el señor Styles llevaba un chaleco antibalas. Querían, por consiguiente, acabar con la señorita Stevenson para destruir igualmente al cantante.- repuso el otro hombre, el cuál había relatado todo lo sucedido que habían descubierto sus compañeros y él al investigar.

-Ahora debemos pasar ésto a ordenador y fotocopiarlo para que todos sepan lo sucedido. Mientras tanto, los doctores de éste hospital seguirán cuidando a la señorita Stevenson hasta que despierte y podremos cerrar el caso.- dijo la mujer que había estado escribiendo.

Los dos hombres asintieron con la cabeza. Por fin se sabía lo ocurrido y el motivo por el cuál Brianna había sido enterrada viva en vez de ser detectada con catalepsia. Ya podían relajarse y hacer que se relajaran los seres queridos de la víctima, Brianna.



~~~

Pasó un mes. Brianna no había despertado, pero los médicos la habían mantenido en observación y dijeron que despertaría pronto, lo cuál resultaba un alivio. Todos habían leído ya el informe de lo ocurrido y por fin podían calmarse al recibir las explicaciones. 
Los chicos de One Direction, Aly y Harumi estaban en casa de Harry, ayudándolo a distraerse viendo películas, cocinando y merendando todos juntos. En aquél momento, Louis, Harumi y Zayn estaban en el salón ordenando películas para verlas después. Niall y Aly preparaban un bizcocho en la cocina. Y Liam y Harry estaban tratando de hacer que los gatos de Harry dejasen de corretear por ahí.

-Chicos, tengo que ir al baño.- dijo Zayn de repente, notando su necesidad de orinar ir en aumento.

-¿A mear?- preguntó Louis de broma.

-No, a saltar a la comba.- respondió Zayn en tono irónico.

-¡¿De verdad?! ¡Qué guay! No sabía que se podía saltar a la comba en el baño.- dijo Louis.

Harumi se echó a reír. Zayn rodó los ojos y fue hacia el baño.

-Eh, psst, Harumi. Vamos a seguirlo y a gastarle una broma, abrimos la puerta cuándo esté meando y le gritamos ¡COMBA!- propuso Louis en tono pícaro, susurrando y mirando de reojo a Zayn.

-¡Sí! ¡Qué bueno! ¡Vamos, vamos!- respondió la japonesa.

Ambos siguieron a Zayn por el pasillo sin que éste se diera cuenta. El cantante de cabello negro entró en el baño y suspiró, dirigiéndose al váter y dispuesto a hacer sus cosas. Pero de repente, algo llamó su atención. Algo que sobresalía de un cajón cerrado de la encimera. Aquella forma le resultaba familiar. ¿Sería un...? Curioso, abrió el cajón y lo cogió.

-¡Santa madre de los espejos!- gritó al ver aquello.

Louis y Harumi se precipitaron al interior del baño, acercándose a Zayn. Éste estaba tan sorprendido que ni siquiera so molestó al ver que Louis y Harumi lo habían seguido hasta el baño.

-¡Zayn!- gritó Harumi llegando junto a él y colocando una mano en su hombro para ver qué ocurría.

-¡¿Qué pasa?!- inquirió Louis, también colocando otra mano en el hombro de su amigo.

-Tíos... Tíos. No puede ser. Mirad lo que he encontrado.- dijo el sorprendido cantante.

Harumi y Louis prestaron atención. Zayn alzó las manos y les mostró aquél objeto a sus dos amigo.

-Ostia.- susurró Louis.

-¿Qué...? ¿Cómo...?- Harumi agrandó los ojos.

-No puede ser.- añadió Louis.

Se hizo el silencio en el baño por unos cuántos segundos. Ambos estaban estupefactos ante aquella situación. Se esperaban que Zayn hubiera encontrado cualquier cosa, pero no aquello. Zayn les estaba enseñando un test de embarazo. Pero éso no era lo importante. Lo importante era que daba positivo.